martes, 8 de septiembre de 2015

Te matan por una foto...

Desde el Colectivo Manifiesto no estamos tan acostumbrados a usar las palabras, nosotras y nosotros preferimos las imágenes para dar nuestras opiniones, ese es nuestro lenguaje. Pero en los últimos días hemos recibido tantos mensajes agresivos, insultos y amenazas que nos han puesto en alerta y nos vemos obligados a escribir estas líneas.

Hace dos semanas publicamos unas fotografías sobre un episodio ocurrido en la zona norte de la ciudad de Córdoba, el linchamiento de un joven que había robado un celular y fue cazado por un grupo de vecinos indignados, atado a un poste y asesinado a patadas.

Las respuestas a esas imágenes fue en un primer momento un debate sobre vida, justicia, propiedad, derecho, etc. Pero rápidamente el debate se vio anulado por una enorme cantidad de comentarios abiertamente fascistas y violentos.
Nunca quisimos con nuestras imágenes justificar un ladrón, sino dar cuenta del deterioro desastroso de las relaciones que hoy tenemos en nuestra sociedad. Mostrar lo absurdo que es quitar una vida por un teléfono. De lo peligroso que puede ser el sentido común y la justicia por mano propia. De la violencia que nos meten desde arriba, con sus policías y sus medios hegemónicos, y cómo esa violencia hacia nosotros se traduce en violencia entre nosotros. De cómo la indignación por las miserias e injusticias diarias, se traducen directamente en más miseria y más injusticia; y que siempre, absolutamente siempre, las víctimas y los muertos, los contamos en los sectores más vulnerables.

Es verdad, tomamos partido, no somos imparciales frente a las injusticias y no nos vamos a quedar de brazos cruzados mientras a los de abajo se nos estigmatiza, criminaliza y asesina por ser de abajo. Los culpables verdaderos de estas injusticias nunca son cuestionados ni perseguidos a patadas por vecinos indignados.
Desde el Colectivo Manifiesto hacemos responsables de nuestra integridad física a cada uno de los comentaristas de Facebook que nos amenazaron e insultaron de manera pública y privada. Vamos a iniciar las acciones legales correspondientes para resguardar nuestro trabajo y nuestra integridad.

Agradecemos a todas las organizaciones, colectivos, medios, colegas, amigos y compañeros que se han solidarizado con nosotros. Sepan que vamos a seguir trabajando como lo hacemos, pero cada vez con mayor compromiso y convicción. Vamos a continuar retratando la realidad que nos toca, intentando generar imágenes que cuestionen e interpelen, fotos que sensibilicen y ayuden a reflexionar, que dialoguen y construyan. Desde los sentires, las alegrías y los dolores de nuestro pueblo. Desde abajo, bien de abajo. Sin que nadie nos intimide por eso. No vamos a tolerar que se nos proponga tanta muerte, seguimos eligiendo que nuestras fotos sean vida y esperanza, que nuestras fotografías sean parte del mundo nuevo, justo y libre que soñamos.
Colectivo Manifiesto
"Te matan por un celular"
Este 26 de agosto se cumplieron dos meses del linchamiento de José Luis Díaz, un pibe de 23 años que intentó robar un celular y fue golpeado hasta la muerte a manos de más de 15 iracundos vecinos.

El Jardín Botánico en esa zona no es sólo un espacio verde, sino que oficia de barrera que separa el barrio popular, San Ignacio, de un barrio un tanto más "cheto", Quebrada de las Rosas.

Esa tarde, José cruzó ese muro imaginario, y no volvió.

Familiares y amigos realizaron murales en las paredes del barrio "negro". En el barrio rico, en el poste donde permaneció atado mientras recibía golpes mortales, alzaron una gruta para conmemorarlo.

Cada vez que los unos y los otros pasen por allí, este hito ayudará a recordar que hay un "negro" menos, que hay varios asesinos sueltos más, y que la injusticia por mano propia es una cara de la sociedad que no puede volver a verse.

Te matan por un celular.
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1 comentario:

  1. El primer celular que tuve era un Motorola F3, hace varios años, me lo robó en la calle un chico que venía en bicicleta, yo leía un mensaje, el chico lo manoteo y siguió de largo, no tuve tiempo ni a reaccionar, no me importó mucho porque era el mas económico del mercado y me había salido gratis en una promoción, unos días mas tarde fui a un negocio y compré el mas económico que encontré (por si ocurría un incidente similar), lo mismo cuando se me rompían y extraviaban. Para ese chico fue prácticamente una picardia, una casualidad. Pero en los tiempos que corren que te roben cualquier cosa de esa forma es prácticamente utópico, ya que muchas personas salen "preparadas" para "trabajar" (con elementos corto-punzantes y hasta armas de fuego) y los robos se adán bajo un esquema de coacción (¿cuantas veces escuchamos "no te hagas el héroe, dales todo lo que te pidan") lo mas común es que se acerquen con un arma (o fingiendo tener una) y te amenacen con la misma para que "entregues" el celular, la billetera, mochila, cartera o cualquier cosa que sea fácil de apropiar (no te piden el reloj o un anillo) ante esta situación la reacción lógica es acceder a la extorsión o tratar de huir, pero nunca confrontar porque lo mas probable es que ESTÉN DISPUESTOS A USAR EL ARMA que portan para OBTENER el "botín". Y como corolario, el peor de los casos es que la persona no se conforme con una mochila llena de apuntes, o un celular remendado con cinta (como el mío) o con los $50 del almuerzo y sospechando que no le estás dando todo lo que tenes deciden pasar a la ejecución para registrar donde está el "celular verdadero" o el "otro bolsillo con la plata", o simplemente "para que aprendas". Como respuesta a estos casos, que tampoco salen todos en las noticias, es que algunas personas piensan "si una persona demuestra estar dispuesta a matar para obtener un celular de forma ilegítima, entonces yo estoy dispuesto a matarlo para devolver el celular a su legítimo dueño", y se genera un espiral. Ahora yo digo, si el muchacho sabe que en el resto del país hubo personas dispuestas a linchar y aún así sale a robar, es como el productor que sabe que en entre ríos se perdió la cosecha de cebolla por las lluvias y decide plantar asumiendo que existe el riesgo de que llueva poco o llueva mucho y que se pierda la cosecha, así también el muchacho (tal vez subconscientemente) asume el riesgo de que lo puedan o no linchar.
    Si me preguntan personalmente, tengo que responder que respetando mis principios católicos, estoy moralmente obligado a tratarde evitar un linchamiento y llevarlo a una comisaría, aunque se que es inútil porque si es menor seguramente lo vuelvan a soltar. con tono irónico "gracias organismos de DDHH y jueces garantistas".
    PD: no me relacionen con el fascismo, porque yo no hago diferencias entre comunistas, capitalistas o nacionalistas, si robó tiene que ir a la cárcel o a un centro de menores sin importar su ideología política. Muchas Gracias.

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