miércoles, 26 de septiembre de 2012
miércoles, 20 de junio de 2012
Julio Bárbaro: "La ley de Medios no ha servido para nada”
“Nada mejoró en Argentina con la nueva ley de medios”, dijo Bárbaro para quien la normativa fue elaborada “desde el resentimiento de una izquierda que no es del peronismo”.Según dijo, mientras se pensaba la ley “discutió” con el sector desde el cual según él surgió el texto legislativo, “el sector universitario”. “Nunca entendí lo que querían. Va en contra del monopolio, ahora festejamos al empresario Slim”, acotó.
“Los medios exigen talento, lo básico es la audiencia. Con un millón de licencias no hay un millón de audiencias. Esta idea de que todos tengan un medio es para que nadie escuche a nadie”, opinó el exinterventor del organismo de Radiodifusión para quien “matando a los medios privados no le vamos a dar fuerza a los medios públicos”.
“Los medios oficialistas no le sirvieron nunca a nadie”, expresó después y caracterizó a las empresas periodísticas que se identifican con el Gobierno como “de aburrimiento y sometimiento”. Para ellas pronosticó su “muerte por inanición”.
“Les van a tirar plata hasta el final. Nadie compra un medio oficialista”, se despachó. En este sentido, entendió que “el peronismo ganó siempre sin necesidad de crear medios propios”. Por eso se manifestó “en contra de los medios del Estado, porque fracturamos el país”.
“Tenemos que leer todo y a la gente le sobra criterio, no lo tiene que defender ningún oficialismo”, apuntó no sin antes destacar irónicamente que “no está con (Jorge) Lanata”.Sobre la ley número 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual: “no ha servido de nada. Esta norma debió ser el resultado de una construcción legislativa, y no fue así porque fue elaborada por el sector universitario. La ley no es en contra del monopolio, sino del que piensa distinto”.
También opinó que “los medios fueron gorilas siempre y el peronismo ganó siempre, sin necesidad de crear medios propios. Perón ganó con los medios en contra, no necesitó de ellos”, dijo y cargó contra los medios estatales, de los que dijo estar “en contra. Acá tenemos que leer todos los mismos medios y a la gente le sobra criterio para darse cuenta cuando le quieren hacer la cabeza”.
Por último, volvió a cuestionar los medios oficialistas, algunos de los cuales consideró en “decadencia”, y vaticinó su eventual muerte por “inanición”. Igualmente, se opuso a darle a la oposición un espacio en la Televisión Pública como el programa 6, 7, 8, al que tildó de “nefasto y berreta”.
Fuente: AIM, APF y Análisis Digital
domingo, 20 de abril de 2008
Nuevos Barbarismos ilustrados
—¿Esta avanzada del ComFeR y del Observatorio de Medios habría sido posible con usted?
—Yo soy un dialoguista; para dar un paso, me sentaba con Clarín, con todas las radios y con toda la televisión, todos los días y nos agarrábamos a los gritos. Concebí siempre al Estado como alguien que tiene que escuchar hasta el cansancio al privado para después resolver juntos, o si se impone, que sea porque no le queda otra salida. Pienso que el que da contenido no puede dar servicio. No estoy contra Clarín, estoy con una sociedad más transparente.
—¿Llegó el tiempo en el que al Gobierno ya no le sirven los tibios como usted o Alberto Abad de la AFIP y debe reemplazarlos por soldados de Kirchner?
—Exacto. Es un error generar una guerra para fracturar y exagerar distancias. Por ejemplo: ¿Es traición escribir en Noticias? (N.del R: Barbaro escribió algunas columnas en la revista Noticias estando al frente del ComFeR).
—Para el Gobierno, sí.
—Una vez le dije que poder escribir en todos los medios enriquecía su gobierno, que no lo achicaba. Tengo asco por la lealtad en el sentido de la obsecuencia. Creo que es una virtud de los perros, no de los hombres.
—El ex director del Departamento de Filosofía en Harvard, murió en 2002, Robert Nozick, define la riqueza como diversidad en armonía. ¿La falta de diversidad fue lo que lo alejó?
—Me aleja hasta de una pareja. No hay nada más aburrido que alguien que piense igual que uno.
—Con esas ideas debió ser un extraño en la tribu K...
—Siempre pensaron que tenía una cuota de bohemia que me llevaba a no aferrarme al poder con las cuatro manos. Vamos a salir de la crisis política, pero la cantidad de frentes de guerra innecesarios me asustan.
—Describa detalladamente la relación Clarín-Gobierno desde 2003 hasta hoy, y por qué la relación pasó de ser un matrimonio mutuamente conveniente a un divorcio controvertido.
—La prensa es su espejo, y como todo espejo, un poquito deformante. Tenemos más cable que Brasil, México y Chile juntos. Quiere decir que la televisión gratuita no está: hay más de dos millones de hogares que no tienen televisión, o ven un canal. Este es el drama, y no lo resolvimos, y eso sería justicia distributiva, porque dejar a alguien fuera de la televisión es generar una nueva marginalidad. Tendría que haber una especie de Direct TV estatal, con la que comprando un decodificador se bajaran ocho señales. No puede ser que la única televisión sea la paga. Acá, como el target económico está circunscrito a quien paga cable, al otro que Dios lo ayude. Esta era la concepción Cavallo-Menem. Nuestro gobierno es totalmente distinto, pero en algunos temas, como éste, no lo resolvimos, entonces salimos con cualquier cosa.
—Vuelvo con Gobierno/Clarín, ¿por qué pasaron de una relación satisfactoria a una de enemistad?
—Porque en el fondo, después de la fusión que el Estado permite a Clarín... Mire que yo la defendí, como también la prorrogación a diez años de las licencias, porque todos los canales venían de la crisis muy mal parados económicamente y no había nuevos actores. Estaba bien darle los diez años, porque si se los sacaban no iban a venir revolucionarios de izquierda: eran los mismos. En la Argentina los canales de aire dan pérdida, todos. El cable sí es una masa de gran ganancia que tendríamos que normar. Clarín es duro, como todo grupo grande. Son de mal gusto: con todo lo que me llevé bien con ellos, renuncié a la una de la tarde y a las 10 de la mañana me cortaron el cable, y era un regalo que me habían hecho.
—A usted se lo acusaba de ser hombre de Clarín.
—Cuando me peleé con Clarín, era el hombre de Moneta; cuando no estaba más Moneta, era el de Clarín. Yo seguía la política del Estado. Esto es como si nos pusiéramos a discutir quién conduce a Moreno.
—Este divorcio entre Clarín y el Gobierno, que justo se da cuando usted se va, ¿fue motivado por el Gobierno o por Clarín?
—Mitad y mitad. Es un gobierno al que lo irrita la crítica externa e interna: del partido casi no habla nadie, de los funcionarios, no escribe ninguno, a la televisión no va nadie. Es un gobierno hecho desde una centralización del poder de Kirchner, a quien respeto, pero con quien no coincido. Con el tiempo, la centralización aumenta y hay mucho murmullo opositor, hay un pataleo por abajo y pudre.
—¿Y cuál sería la responsabilidad de Clarín?
—El conflicto es cuál es su libertad cuando pide un favor. Si usted viviera de la publicidad del Estado, ¿cuál sería su libertad? Clarín necesita que el cable, como estructura, tenga la protección del Estado, cosa en la que podemos estar de acuerdo, porque Clarín es un grupo nacional importante. Después defiendo a los chiquitos que la gran empresa argentina pueda aplastar. Pero Clarín no es el enemigo, es con quien necesito blanquear: yo te dejo el cable, pero vos dejá los contenidos, no me pongas TN entre el 11 y el 13 y me pongas Crónica y el 26 en el 64 y el 65.
—¿Ud. dice que Clarín no puede pretender comportarse independientemente y al mismo tiempo pedirle favores al Estado en su negocio del cable?
—Exactamente. Creo que cuando se hace periodismo independiente se tiene que zafar de los grandes negocios donde el Estado tiene una influencia concreta. Desde el punto de vista del liberalismo, habría que decir que entraran todos los cables del mundo, y éste es nuestro problema como argentinos: somos todos liberales, salvo en mi negocio, que es guardar el monopolio. Esa es la situación. Clarín la pasó fea cuando, en alguna medida, nacionalizó los cables que había vendido al extranjero, y lo defendimos.
—¿No se puede hacer periodismo independiente y tener negocios que precisen del Estado?
—Exacto. Mi tesis sería que el que hace contenidos tiene que hacer contenidos y es libre, y el que hace distribución (de TV por cable) como un servicio público, la luz, el gas, es otra cosa.
—Contenidos usted lo asocia con periodismo independiente.
—Quienes crean contenidos no pueden ser juez y parte, si no, el que distribuye se los come a todos.
—¿Las empresas que venden el abono al cable –y no los canales de cable– son un servicio público, como la luz, el gas o el teléfono, a las que habría que prohibirles producir contenidos?
—Exactamente. Mire como P&E desaparece y aparece Metro, que es de Clarín. Es como si se fueran absorbiendo la señal.
—¿El error de Clarín fue no darse cuenta de que era una empresa de servicio público?
—Eso es. Porque como empresa de servicio público tiene necesidades que limitan su independencia.
—¿Cuál es su pronóstico sobre la evolución de ese conflicto? ¿Llegarán a un acuerdo en el mediano plazo o, realmente, el Gobierno está dispuesto a doblegar a Clarín al costo que sea?
—Es quizá la pregunta más pesada de la inteligencia argentina.Soy respetuoso de Clarín y del Gobierno y creo que sería muy dañino que la pelea desnacionalizara el cable, porque esto haría que nuestra impotencia de rencores internos nos llevara a impedir la burguesía nacional. Como conozco a Magneto, lo odio; como no conozco a Telefónica, que venga. Y esto ha sido bastante largo en nuestra historia. Pienso que la necesidad de la realidad hará dialoguistas aun a los que están en contra de dialogar. No por principios, sino porque no tienen otra salida. Los del campo y los de Clarín van a ir acercándose porque los dos son serios, los dos son importantes, y esa pelea, que tienen raíces reales, puede terminar en agresiones innecesarias.
—¿A su juicio la sangre no va a llegar al río?
—No. Y en todo sentido. Lo de los camioneros y el corte de ruta, lo de D’Elía en la plaza, en cualquier otro momento, era un desastre. Creo que la sociedad tiene temor. Las sociedades entran en la madurez cuando no encuentran otra salida.
—Tras su paso por el Comfer, ¿qué opinión le queda de los medios argentinos?
—Tenemos buena prensa, la televisión tiene cuatro dueños y son distintos, los canales de noticias son una maravilla. Creo que hay mucho talento, mucha producción, hay una cantidad monstruosa de canales argentinos que venden al extranjero, los canales regionales.
—Ese balance es sobre la creatividad y la producción argentina. Respecto de las empresas de la comunicación, ¿el balance también es satisfactorio?
—Sí, e incluyo a Clarín en eso.
—Me parece que el balance no estaría completo sin mencionar que a partir del menemismo, muchos medios de comunicación fueron adquiridos por personas cuyo fin no son los medios sino usarlos como mecanismo de presión para obtener ventajas en otros negocios sumado a que medios conducidos por personas que sí estan dedicadas a la comunicación prefieren ponerlos al servicio de intereses, generalmente del gobierno de turno, para obtener ventajas económicas que no provienen del éxito de su propio negocio. ¿Hay alguna crítica que Ud. tenga para hacer sobre esta situación?
—Más que crítica, creo que hay una lógica del capitalismo, donde la prensa está sentada en la mesa del poder. Esto es acá y es allá.
—Mirelo de esta forma: en todo el mundo los canales de televisión abierta son muy rentables. Tanto en países grandes como en Italia, donde Berlusconi antes de ser quien es amasó su fortuna inicial con la televisión abierta, hasta en los más pequeños como Perú, incluso en Ecuador los canales de televisión son negocios rentables. El ejemplo cercano es que en Chile hay cuatro canales de aire y todos ganan mientras que en Argentina hay cuatro y todos pierden. ¿No percibe que la televisión pierde dinero porque fue adquirida por personas cuyo fin no es que ellas sean su medio de vida sino que la utilizan para ganar mucho más dinero en otras actividades más rentables?
—Es probable que la televisión sea un negocio marginal a la estructura. Para Clarín, es más negocio el cable que Canal 13. Para Telefónica, es más importante el teléfono que el 11. Porque aguantan la pérdida.
—Aguantar no es la palabra que mejor defina esa estrategia.
—Creo que olvida que la riqueza que en otros países se lleva la televisión acá se la lleva el cable. La facturación de cable es monstruosa y es el que en parte mantiene a la televisión.
—El cable no tiene que ver centralmente con lo que estamos hablando ahora, Ud. mismo separaba antes distribución, como empresa de servicios públicos, de producción de contenidos. Una cosa son las señales de cable, que son muy modestos negocios, con la distribución de cable, donde sí se encuentra un negocio de la magnitud de un servico público.
—Se lo doy vuelta. En alguna medida, lo que pasa es que como la televisión no es negocio en sí misma va buscando salidas alternativas.
—En todas las disciplinas muchos análisis errados confunden causa y consecuencia. Primero lo primero: lo importante es determinar primero por qué la televisión abierta no es negocio siéndolo en todo el mundo. Esa es la causa irreductible. Luego como consecuencia de ese contexto aparecerán jugadores que no son los que crearon las causas y tampoco son determinantes que, para sobrevivir en esa situación o para satisfacer sus expectativas económicas que no pueden ser alcanzadas de una forma normal, vendan a la abuela.
—Es posible que lo haya cambiado desde ahí. También es un hecho que el peso del cable desarma todo. El cable factura 150 millones de dólares por mes.
—El cable es un servicio público.
—La publicidad se la está llevando el cable.
—Un 10% del total de la torta. Con ese criterio Internet es más amenaza para la televisión abierta que el cable.
—Usted lo que plantea es que la estructura de algunos medios, el nervio, no es la libertad de prensa sino el lobby.
—Eso no sólo modifica la televisión sino a todos los medios incluyendo la gráfica y las radios porque las tarifas de publicidad de todos los medios están interrelacionadas, y si en la TV abierta, que en todas partes del mundo es el medio que concentra la mayor inversión publicitaria, son bajas, también serán bajas las tarifas de la gráfica o la radio. Lo que genera que también en estos medios aparezcan personas con prácticas y normas éticas que no eran las habituales en los medios de comunicación.
—No lo tengo analizado así, pero la lógica que usted plantea es que el negocio da pérdida, ergo, hay algo que lo desvirtúa. En eso estoy de acuerdo.
—Con sinceridad, ¿no le daba un poco de vergüenza estar en un área clave de las comunicaciones en un gobierno que extorsionaba a los medios con los millones de la publicidad oficial?
—Si extorsionan, no estoy de acuerdo. Pero yo tenía un programa en Radio El Mundo, y como soy antiprivatista, ninguna empresa privada me daba un solo aviso, y no era tan malo mi programa. Todas esas empresas le daban a Neustadt y a Grondona, que seguían en el canal de la privatización, toda la energía de la publicidad. El Estado era el que cubría a un tipo como yo. Esta sería para mí la perfección: distribuyan la publicidad según el voto. El Estado ganó con el 47%, el 47 % se lo da a los pro Estado. Porque si no, nos morimos suicidados. Si la privada no me lo da porque no soy privatista, y el Estado no me lo da porque es democrático, me matan… Perfil es otra cosa en ese sentido: yo mando mi mismo artículo a otros lugares, y me lo rebotan. O sea, usted plantea una transparencia que es suya, se la agradezco.
—¿Por qué habría que nivelar para abajo?
—Es cierto.
—A ver si lo entiendo, ¿Ud. promueve la discriminación positiva como generalmente se hace socialmente con las minorias?
—El Estado debe ser subsidiario. Donde los privados no dan, el Estado tiene que dar mucho. Donde los privados dan mucho, el Estado no tiene que dar nada. O sea, tiene que subsidiar a la prensa que los privados no subsidian.
—La palabras que utilizó me indican que hay un gran malentendido. Los privados no subsidian, compran publicidad sobre la base de eficiencia de esa inversión, algo que es relevante también para el total de la productividad de un país. Pero creo que Ud. se está refiriendo a pequeños programas de radio o de televisión por cable donde algunos anunciantes muy poderosos, pero que del total de la inversión publicitaria del país son una minoría aun en volumen de inversión, se dan el lujo de “subsidiar” a quienes defienden sus ideas o compran simpatía periodística. Eso no es publicidad, en ese puñado de grandes empresas el presupuesto para esos fines no depende del departamento comercial sino del de Relaciones Públicas o Relaciones Institucionales, y obviamente es una parte muy pequeña del total de la publicidad. ¿Se imagina Ud. que el prime time de la televisión de los canales de más audiencia o los medios escritos de mayor circulación, donde se concentra el mayor volumen de la inversión publicitaria, pudieran pagar sus costos y mantener a centenas de personas trabajando con el presupuesto de relaciones públicas de ese puñado de grandes empresas?
—En lo que no estoy de acuerdo es en la discriminación, en esto de que yo te doy porque me querés y no te doy si no me querés. Es horrible.
—Y yo tampoco estoy en desacuerdo en que el Estado pueda realmente subsidiar la generación de contenidos que no encuentran sustento en el mercado como hace con los museos, el cine, los teatros públicos y los medios de radiodifusión públicos. Pero eso no se debe confundir con la publicidad que el Estado deba hacer para informar a la población de lo que precise ser informado, que para lograr su fin debe seguir los criterios de eficiencia y llegar a la mayor cantidad de ciudadanos a través de los medios que alcanzan mayor difusión. Subsidio y publicidad no son excluyentes pero no deben ser confundidos. Lo que está claro es que el Gobierno usa la publicidad oficial como un sistema de premios y castigos para disciplinar a quienes opinan diferente.
—Si el criterio es éste, y en muchos casos lo es, es claro que es negativo lo que se hace. Me parece que a lo que vamos es a una concepción del uso del poder.
—Y en lo que hace a ese punto, ¿No le dio vergüenza?
—Me da bronca, me parece que es innecesario y que no aporta nada. Hay una idea del uso del poder donde, si lo tengo, te rompo la cabeza y si no, me la rompés vos a mí. Me parece que lo que está formulado en todo el planteo es una relación con el que piensa distinto, que en la madurez de la democracia es el respeto. Es casi decir: “Soy más respetuoso del que piensa distinto que del que me aplaude”.
—El poder como usted lo plantea no tiene ningún límite ético.
—No, es inseguro. El poder debería estar en mi capacidad de seducir a la mayoría para el rumbo. Acá nadie seduce a nadie.
—Para concluir el tema, ¿el ex Nº 1 del Comfer está en contra de la discriminación con la publicidad oficial?
—No me voy a poner a sostener algo que es insostenible. No sé si me da vergüenza, pero bronca. Me parece que es mucho lo que se pierde y es poco, o nada, lo que reditúa ese tipo de actitudes.
—¿Pudo ese error haber sido generado por un error de diagnóstico de Kirchner, por ejemplo por una baja estima del periodismo que los imagine a todos motivados sólo por lo económico?
—El núcleo chico del kirchnerismo es dueño de una gesta y ve al periodismo como parte de la expresión de la sociedad que quiere derrotar. Ahí la gesta está clara: acá amigo y acá enemigo. Ahí no hay grises.
—¿Por qué el periodismo podría ser el enemigo a derrotar?
—Porque me parece que hay paranoia y una gran inseguridad.
—A ver si pensando juntos logramos hacer una síntesis. ¿Si se considera al disenso y la diversidad como una debilidad política y al pensamiento único y disciplinado como una fortaleza, como el periodismo necesariamente aporta distintas opiniones, es un enemigo?
—Digamos que el pensamiento distinto es el enemigo.
—¿Y por carácter transitivo el periodismo es el enemigo?
—Así llegamos al punto de hoy donde hay una confrontación con el periodismo como si fuera el elemento central de nuestras crisis.
—Hablemos de los últimos temas que desde el Comfer Ud. debatió con el resto del Gobierno: Ley de Radiodifusión, digitalización, triple play, la norma de la TV Digital. Comencemos por el triple play.
—Es bueno. Lo que no hay que hacer es que el avance tecnológico le cambie la estructura legal que usted eligió. Lo que hay que lograr es que no termine el dueño de uno de los elementos siendo el dueño de todo. Que el teléfono maneje a los medios. Entonces, volvemos a lo anterior: quien da contenidos no da servicios públicos.
—A ver si interpreto: ¿Bárbaro piensa que en la medida en que quienes brinden el servicio de acceso no produzcan contenidos, sean las telefónicas o Clarín, lo ideal es que haya la mayor cantidad de empresas que brinden el servicio de acceso para que en la competencia se abarate el costo para el consumidor?
—Hay que mantener la diversidad de opiniones que hoy tenemos en radio, crecerla en televisión y mantenerla en los servicios de cable.
—¿El triple play promueve la diversidad?
—Cada señal de cable (N de R.: TN, Volver, Metro, o HBO, Disney, etc.) tiene que ser un generador distinto. Algunos pueden tener dos, tres, pero con un límite. Tenemos que vivir como las radios. Usted puede tener una pero no todas las que quiera.
—Pero en lo que se refiere a la conectividad, usted la liberaría a cambio de que ninguno que genera conectividad produzca contenido.
—Exactamente.
—Y sobre la norma de la TV digital, ¿tiene alguna opinión formada?
—Está la europea, la japonesa, que agarra Brasil porque quiere hacer su propia norma y la japonesa se lo permite, y está la estadounidense. La televisión argentina exporta bastante. Y el cable también exporta. Me parece que la industria y quienes son los que consumen lo que exportamos tienen que ver con la decisión. Las tecnologías, a la larga, convergen.
—Y en función de eso, ¿por cuál norma se inclina?
—Estaba por la europea. Pero el hecho es que tanto la CNN como FOX hicieron unas sedes en Buenos Aires que son monstruos, hay una productividad de la norma estadounidense en la Argentina, una cantidad de empleo, que algo tendrá que ver. En la mesa de debate tiene que estar quién recibe lo que exportamos, quién invirtió en la Argentina y quién nos va a facilitar también la financiación de esa transformación enorme.
—O sea, ¿originariamente usted estaba orientado a la europea, que si no entiendo mal permite más diversidad porque podría haber más canales abiertos?
—Exacto. Usted sabe que el 11 estaba a favor de la europea y el 13 de la estadounidense, pero creo que esta discusión quedó atrasada, que hoy habría que sentar a los canales y a los productores y ver cómo logramos elegir una norma.
—¿Imagina que la actual tensión entre el Gobierno y Clarín orientará al Gobierno hacia la europea?
—No, porque hay muy buena relación con los Estados Unidos y mucha conciencia de cómo están las cosas.
—¿Tenía más peso en esas decisiones Albistur, el secretario de Medios, que usted?
—No. El respeto del Gobierno y la libertad que me dio fueron enormes.
—¿Hasta que lo corrió?
—Me corrió.
—¿Cómo se llevó con Albistur durante esos años?
—Bien. Yo no haría lo que hizo, pero son distintas maneras…
—¿Lo que hizo en qué?
—Lo que hacen en cuanto a la publicidad, a la pelea, la forma en que manejan su cargo.
—¿Qué opina de la denuncia que impulsó el fiscal Garrido en su contra?
—No opino porque son esas cosas en las cuales si uno opina de un lado es por resentimiento y si opina del otro es por oficialismo.
—¿Es atinado que el secretario de Medios sea propietario de medios?
—Puede aceptar el cargo. El problema es el desafío de cómo lo maneja.
—¿Tiene algo que criticarle?
—No sólo no tengo nada que criticarle, sino que conmigo se portó muy bien.
—¿Su relación con Alberto Fernández terminó tan bien?
—No. No quiero ni saludarlo. Es una persona que no tuvo la coherencia que merecía la amistad de mucho tiempo.
—¿A qué lo atribuye?
—Me parece que creen que el poder que usan los hace mayores de lo que son. Cree que éramos pares cuando el poder era igual, y como ahora el poder de él es infinito y el mío nada, somos impares.
—¿Ud. habla de autenticidad?
—Claro, porque me parece que Alberto Fernández no va al bar donde iba. Lo que tendría que hacer es caminar por la calle, y no olvidar que uno siempre se baja del poder. Y los amigos del poder no sirven.
—¿Creen que el poder será perpetuo?
—Es la idea de que el poder es el único éxito, es una consecuencia del vacío del sin poder.
—¿Pobreza emocional?
—Y... es el monje que si se le saca la sotana no parece ni que rece.
—¿Quién le pidió la renuncia al Comfer?
—Me la pidió Albistur. Pero lo de la renuncia estaba planteado antes con Alberto Fernández.
—Inmediatamente después de renunciar usted dijo: “Los que somos dialoguistas no podemos ser parte de esto”.
—No me acuerdo si dije eso, pero no está mal.
—¿Hay un giro hacia el autoritarismo en el Gobierno?
—Con el tiempo los gobiernos tienen que ampliar y no achicar. Sin ser maquiavélicos. Las contradicciones se dan al principio, se resuelven y luego se va a un espacio de convivencia mayor. Considerando que la gesta se endurece ahora, viendo más enemigos de los que había antes, no lo veo bien. Creo que en eso vamos a tener que hacer lo del campo: avanzamos demasiado y después retrocedemos para poder acordar.
—¿El triunfo y la evolución deberían llevar a ampliar y no a reducir?
—El Lula de hoy tiene el 73% de aprobación. Y viene de unas peleas horrendas al principio.
—Todos los gobiernos democráticos post dictadura comenzaron con una ambición amplia, tercer movimiento histórico, el menemismo abrazándose con los antiperonistas, Kircher con la transversalidad. Pero después, en lugar de ampliarse se van cerrando. ¿El poder los vuelve avaros?
—Sí. A Corach le dije: “Ni a Perón le sirvió la reelección, cómo le va a servir a Menem”. Y se le piantó hasta la mujer. No se vuelven sabios, no se enriquecen con el paso del tiempo, se irritan.
—¿Como los vinos: los buenos envejecen bien pero los malos se agrian?
—Dado nuestro desprecio por la política, el resultado es que los que hacen política no son lo mejor que genera una sociedad.
—¿No llegan los “buenos vinos”, personas a las que el paso del tiempo mejore y haga sabia, sino aquellas que envejecen mal, y en lugar de expandirse, se reducen?
—Se irritan, se achican…
—¿Cómo se explica que hace sólo cien días Kirchner en persona firmó el decreto aprobando la fusión de Multicanal y Cablevisión, que le permite a Clarín su mayor fortaleza financiera y la concentración más influyente a nivel de medios, y tan poco tiempo después se considera la posición dominante de Clarín como la mayor amenaza a la democracia?
—En toda relación hay momentos y momentos. Me parece que lo del campo, el cacerolazo desestabilizó todo. A mí también. Me puso como en alerta porque era el perro de Pavlov.
—¿Vio cacerolas y pensó en el 2001?
—Como al perro que Pavlov le mostraba la carne y ya tenían jugos gástricos. A todos nos dio miedo. A esto el Gobierno dice: “Mirá todo lo que hicimos”. Y es cierto. Después viene la discusión si fue el Gobierno, si fue la coyuntura… Pero ahora todo eso se tendría que consolidar en armonía, en diálogo.
—¿Fue el cambio emocional que produjo esa crisis lo que hizo cambiar la percepción del Gobierno sobre Clarín?
—Clarín mismo poniéndose en una actitud más agresiva, el Gobierno mismo mirándose en el espejo ese que es la pantalla. Me parece que este roce es lógico y no es grave. A esta contradicción yo la veo democrática. Discutan todo, agárrense. Porque esto demuestra que no son el mismo cuerpo, que no hay una corporación.
—La cobertura de TN sobre el conflicto del campo y los cacerolazos, ¿fue más crítica que la de Crónica TV, por ejemplo?
—Me parece que le dan una libertad a Crónica TV que no le dan a TN.
—¿Ud. quiere decir que como a Crónica no le dan nada tampoco le piden nada?
—Claro…
—Y la cobertura de C5N sobre el mismo conflicto, ¿fue la más simpática?
—Debe haber sido más tenue.
—¿Siempre C5N es más afín al Gobierno?
—Sí. Radio 10 también. Es una lógica.
—¿Cuál es esa lógica?
—Que hay distintas formas de jugar el poder. En el Grupo Clarín hay un acostumbramiento a un poder muy importante, de paridad con el político. En los demás no. Si Hadad hiciera lo mismo, sería suicida.
—¿Hadad no puede hacer otra cosa?
—Creo que le es útil. Esto es una cancha y cada jugador elige un lugar.
—¿Hadad no podría hacer periodismo independiente aun si quisiera?
—Si usted tuviera radio y televisión, su condicionamiento sería más complejo. Si todos los medios opinan lo mismo, ni venden ni sirven. En un momento en que usted tiene un consenso con el gobierno y un disenso, uno expresa el consenso y el otro el disenso. Es un negocio de partes.
—Como en el caso de la publicidad oficial tenemos un problema con las palabras, antes era el resultado de confundir subsidio y publicidad, ahora de confundir periodismo con marketing.
—¿Usted habla de libertad de prensa?
—Exactamente.
—Yo creo que la libertad existe y que cada uno la va manejando.
—¿La libertad de prensa es posible en los medios gráficos pero no en televisión?
—Es mucho más limitado. En radio son más libres.
—Hoy y con Kirchner, sí, pero no es imposible que la televisión pueda lograr la misma liberdad de la radio cuando la democracia avance.
—Creo que la libertad es un lujo que logramos cuando la sociedad tiene un desarrollo. Todavía no está. Los gobiernos peronistas son fuertemente peronistas. Me parece que la libertad es una construcción. La televisión está condicionada por sus debilidades. En la medida en que dé un salto económico va a ser libre. Y lo que viene tecnológicamente es la libertad de la televisión. ¿Sabe por qué? Porque va a haber 40 tipos distintos que opinen, que es lo que pasa con la radio.
—¿Cuándo fue la última vez que vio a Magnetto?
—Hace dos años, en la fiesta que hizo Clarín en el Four Seasons. Me preguntó: “¿Cómo estás?”, y respondí: “Bien, pero mirá que yo dependo de tus tapas”. El volvió a preguntar: “¿Cómo que dependés de mis tapas?”. “Claro –le dije–, porque la realidad es secundaria, lo que importa es tu tapa”. Y se rio con ganas. Me parece un tipo realmente inteligente, y yo tampoco puedo dejar de decir que en el momento que estuve secuestrado, Clarín reflejó mi secuestro, y otros medios no. Y cuando me tuve que ir al exilio, Clarín estuvo bien y otros no. Le debo eso.
—¿Cómo lo ve a Mariotto, su sucesor, para esta nueva gestión?
—Bien, es un tipo inteligente. Es un tipo que tiene nivel y que lo puede hacer.
—¿Por qué cree que lo eligió el Gobierno para una batalla de esta envergadura, ser el número uno de la madre de todas las batallas, como dice el Gobierno?
—No sé.
—¿Le encuentra algún atributo particular que explique?
—Que es parte del equipo de Albistur. Albistur quería dar esta pelea.
—¿Albistur personalmente quiere dar esa pelea?
—Me lo dijo cuando nos despedíamos. Sí, está convencido.
—¿Por qué?
—El pertenece a un peronismo más sindical que yo, que tiene una estructura más vertical. Yo nunca fui verticalista.
—¿Ideológicamente ve a Clarín como una amenaza política?
—El tiene la convicción de que el Estado tiene poder y lo tiene que usar.
—Ideología es el ‘para qué se lo usa’.
—Sí. El se siente absolutamente antiimperialista.
—Entre los argumentos para promulgar una nueva Ley de Radiodifusión que sustituya a 22.285 vigente está que esa ley fue hecha por la dictadura. En el pasado usted dijo que “se emparchó tanta veces la ley durante la democracia que ya no es la de la dictadura” y que para usted una nueva ley no soluciona nada. ¿Cómo llegó a esa conclusión?
—Porque a la mayoría de los tipos que dicen que es de la dictadura le preguntás qué le harían a la nueva ley y no saben de qué hablar. Es una payasada decir que es de la dictadura.
—En la democracia, la ley tuvo 207 modificaciones. De esas modificaciones, ¿con cuáles está de acuerdo, con cuáles son?
—Es importante la modificación del artículo que prohibía a las cooperativas y mutuales ser dueñas de medios. Se había hecho porque las cooperativas de energía eléctrica del interior tenían mucho poder y se habrían quedado con todos los cables pueblerinos. Pero las cooperativas y las mutuales tienen absoluto derecho a tener medios como todos.
—¿Qué modificaciones le haría usted a la actual Ley de Radiodifusión?
—Modificación primera: los canales de aire pueden repetir en todo el país. Esto lastimaría a algunos canales de aire del interior, pero no puede ser que en Capital tengamos cinco canales de aire y en Chascomús no haya ninguno. Que el que no tiene cable, tenga un servicio mínimo de aire gratuito en el que me obligo yo, Estado, a dar el servicio cuando no lo da el privado, subsidiándolo o dándolo por el satélite. La segunda, la libertad de canales de corto alcance. El tercer tema es que las señales de cable tienen que estar inscriptas y regidas por la libertad de prensa y diferenciación de empresas que tienen las radios. Si nadie puede tener cinco radios, nadie puede tener cinco señales de cable, para que esas cien señales que nos da la tecnología sean cien opiniones.
—¿Clarín tendría que vender TN, Metro y Volver?
—Sí, si lo que prefiere es sacarse de encima el servicio de cable.
—Dada la trascendencia institucional que el propio Gobierno le asigna a una nueva Ley de Radiodifusión, ¿aconsejaría que además de tener sustento legal esa ley también tenga sustento moral, sea conciliada con las opiniones de los legisladores de la oposición y no se imponga sólo con los legisladores del oficialismo?
—La ley no tiene que ser fruto del Ejecutivo, sino de una comisión legislativa, porque, casi le diría, hay acuerdo. Entonces, sería doloroso que fuera resultado de la imposición de la mayoría del Ejecutivo, porque como va a ser trascendente a nosotros mismos, tendríamos que lograr que sea consensuada.
—¿Las fracturas que se produjeron con algunos gobernadores peronistas y la mayoría de los radicales K tras la crisis con el campo pueden hacer más difícil al Gobierno alcanzar las mayorías necesarias para promulgar una ley sobre un tema tan controvertido, o imagina que encontrará el consenso o la disciplina necesaria para promulgarla?
—Si el Gobierno y la oposición se metieran en la Ley de Radiodifusión, descubrirían que coincidir no está tan lejos.
—Cuando asumió, dijo que el Comfer “era uno de los espacios donde las reglas imperantes han sido el amiguismo y la corrupción”. ¿En qué se basó para decir eso? ¿Con qué se encontró?
—El menemismo hacía cuevas y los que estaban ahí eran anónimos. En eso, el kirchnerismo tuvo una transparencia muy grande.
—En el 2004 lo acusaron de recibir un caballo de regalo de parte de Raúl Moneta, mientras debía decidir en un expediente si autorizaba su ingreso como socio de Hadad en el paquete accionario de Canal 9. ¿Es cierto eso?
—En una discusión con casi todos los de los medios, en la que él estaba, alguno dijo: “Bueno, nosotros te vamos a agradecer. Qué querés que te regale”. Y le dije: “un perro”. Esto venía a que a Perón, cuando le hinchaban la paciencia los rusos con que le querían regalar algo, les dijo: “Mándenme una pareja de galgos rusos”. Y a mí me quedó esa imagen del regalo ridículo, es decir, regalame un rope.
—¿Pero el caballo se lo regaló?
—Noo, porque yo no lo quería, pero me lo ofreció. El era criador de caballos criollos y yo tengo cinco caballos rasca tripa. Pero un caballo era como una caja de vino. Ahora, como la pelea no era con nenes, me acusaron con lo del caballo. Usted se imagina que si la corrupción argentina fuera regalar caballos… ¡Que ni era de carrera!
—¿Está de acuerdo con que todos los canales de noticias vayan juntos en los primeros seis lugares de esa grilla?
—Es una idea mía.
—¿Benefició a TN estar solo durante bastante tiempo entre los primeros lugares de la grilla del cable?
—No sólo eso: haber mandado a Crónica al 63.
—¿Le resultan inverosímiles las conjeturas sobre que el Gobierno aspira a limar el poder económico de Clarín para lograr que un empresario amigo compre una parte de sus acciones y pase a influir en sus decisiones, lo que algunos llaman “el método YPF”?
—Algún demente podrá pensarlo.
—¿Qué opinión se formó de Rudy Ulloa a través de sus experiencias en estos últimos cinco años al frente del Comfer?
—Lo vi una vez sola, y nunca me pidió nada.
—¿Cree que desde sectores cercanos al Gobierno se aspira a comprar Telefé?
—Cuando asumimos, tuve unas reuniones con grupos empresarios y Tinelli, que tenían ganas de comprar Telefe. Después se deshizo porque Telefe no se vendía. Con Tinelli fui un par de veces, no impulsado por el Gobierno. Era como ahora.
—¿Hoy le resulta verosímil que el Gobierno quiera comprar Telefe a través de empresarios amigos?
—Me resulta posible. No lo veo grave.
—¿Cree que el Gobierno autorizará una nueva frecuencia para un canal de aire para agregarle otra competencia a canal 13?
—No, porque la tecnología lo hace ridículo: con la digitalización, cada frecuencia es cuatro.
—Pero para que eso llegue tienen que pasar varios años.
—No, pueden firmar mañana…
—Pero hasta que se cambie el parque de televisores pasará un tiempo.
—De cualquier forma me parece que el Gobierno no va a lanzar una nueva frecuencia.
—¿Qué consecuencias tendría para Clarín la autorización del Gobierno a las telefónicas para ofrecer conectividad a televisión por cable?
—Sería un daño concreto. E inmediato. Y no sólo a Clarín. A Pierri, a Manzano, y a 700 u 800 servidores de cable del interior.
—Dicen que Néstor Kirchner dijo en el lobby del hotel Four Seasons de Nueva York, en septiembre de 2006, lo siguiente: “Ya me cargué a los milicos, a la Iglesia y al Fondo Monetario; ahora voy por Clarín”. Además, uno de testigos de aquella confesión, y que hoy lo sigue frecuentando en Puerto Madero como funcionario de la Cancillería, lo escuchó decir hace 15 días: “Se creen que me van a cagar como a Menem, pero los voy a volver locos. Basta de monopolio. Van a tener que entregar algo…”. ¿Imagina esas ideas en boca de Kirchner?
—Kirchner es un peleador, y en la contradicción con Clarín va a dar la pelea. Sería bueno que se mantenga en los cauces de lo racional.
—Entonces, ¿son palabras que sí podrían haber dicho?
—Podría ser…
—¿Es tan confrontativo?
—Tiene momentos que se los pasa confrontando y tiene momentos… He tenido cenas con él a solas donde nos reíamos horas enteras.
—¿Es humor con ironía fina, o un humor adolescente?
—Tiene una ironía fina. Y puede mantener relaciones muy agresivas.
—¿Hay distintos Kirchner?
—Sí, y es muy obsesivo. Es difícil que corte con la realidad.
Fuente: Perfil
jueves, 6 de marzo de 2008
Albistur con más poder... Julio Bárbaro ¿queda?
#I2854862I#
COMITE FEDERAL DE RADIODIFUSION
Decreto 377/2008
Transfiérese el citado Organismo descentralizado en la órbita de
Bs. As., 5/3/2008
VISTO, el Expediente Nº 000672/2008 del Registro de
CONSIDERANDO:
Que mediante el Decreto Nº 357/02 y sus modificatorios y complementarios, se aprobó el organigrama de aplicación de
Que razones de mejor administración y aprovechamiento de los recursos hacen necesario concentrar en
Que la profundización de las políticas públicas en materia de comunicación social llevada a cabo por el Gobierno Nacional torna menester transferir el COMITE FEDERAL DE RADIODIFUSION de la órbita de
Que han tomado la intervención de su competencia
Que la presente medida se dicta en ejercicio de las facultades conferidas por el artículo 99 inciso 1º de
Por ello,
Artículo 1º — Sustitúyese del Anexo II al artículo 2º del Decreto Nº 357/02, sus modificatorios y complementarios —Objetivos— el Apartado I, en la parte correspondiente a
Art. 2º — Transfiérese el COMITE FEDERAL DE RADIODIFUSION, organismo descentralizado en la órbita de
Art. 3º — Suprímese del Anexo III del Decreto Nº 357 del 21 de febrero de 2002 y sus modificatorios y complementarios - Organismos Descentralizados - en la parte pertinente al Apartado I - SECRETARIA GENERAL de
Art. 4º — Incorpórase al Anexo III del Decreto Nº 357 del 21 de febrero de 2002 y sus modificatorios y complementarios - Organismos Descentralizados - el Apartado XI.- JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, que quedará redactado de la siguiente manera:
“XI.- JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS SECRETARIA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN - Comité Federal de Radiodifusión.”
Art. 5º — La transferencia a que alude el artículo segundo comprenderá las unidades organizativas con sus respectivas competencias, créditos presupuestarios, bienes y personal.
Art. 6º — Hasta tanto se realicen las adecuaciones presupuestarias pertinentes, las erogaciones que demande el cumplimiento de la presente medida serán atendidas con las partidas presupuestarias para el corriente ejercicio de
Art. 7º — Comuníquese, publíquese, dése a
Planilla Anexa al Artículo 1º
PRESIDENCIA DE
I.- SECRETARIA GENERAL
OBJETIVOS
1. Asistir en forma directa al PODER EJECUTIVO NACIONAL en las atribuciones que le asigna el artículo 99 de
2. Efectuar el seguimiento y la verificación del cumplimiento de las directivas emanadas de
3. Asistir al PODER EJECUTIVO NACIONAL en el diseño de políticas públicas y en la relación con organizaciones y sectores representativos de la comunidad.
4. Supervisar el cumplimiento de los objetivos y metas establecidos por el PODER EJECUTIVO NACIONAL.
5. Asistir al PODER EJECUTIVO NACIONAL en la elaboración del mensaje al HONORABLE CONGRESO NACIONAL, sobre el Estado de
7. Efectuar el seguimiento de los temas que sean considerados prioritarios por
8. Coordinar el análisis desde el punto de vista Político, de todas las disposiciones que sean sometidas al PODER EJECUTIVO NACIONAL.
9. Coordinar sus tareas con las de las distintas Secretarías de
SECRETARIA DE MEDIOS DE COMUNICACION
OBJETIVOS
1. Entender en la formulación, ejecución y control de la política de comunicación social y de medios de comunicación social.
2. Entender en la difusión de la actividad del PODER EJECUTIVO NACIONAL y en su relación con el periodismo nacional e internacional.
3. Efectuar la difusión de los actos del Estado Nacional a fin de proyectar la imagen del país en el ámbito interno y externo.
4. Administrar y controlar los medios de difusión que se encuentran bajo la responsabilidad del PODER EJECUTIVO NACIONAL y aquellas empresas del sector en las que
5. Entender en la administración de los bienes y recursos de las emisoras dependientes de la jurisdicción.
6. Coordinar y controlar la gestión comunicacional de las empresas dependientes del área.
7. Entender y efectuar la planificación y contratación de la publicidad oficial.
8. Intervenir en la asistencia del Coordinador de
9. Coordinar y controlar la ejecución de las políticas fijadas por el Estado Nacional para el sector de la radiodifusión que se implementen a través del COMITE FEDERAL DE RADIODIFUSION.
10. Coordinar el funcionamiento de las Comisiones Nacionales de asesoramiento o simples asesorías permanentes o transitorias, sin funciones ejecutivas, que dependan directamente del PODER EJECUTIVO NACIONAL.
11. Asistir en la coordinación de las relaciones entre el PODER EJECUTIVO NACIONAL y
12. Administrar y ejecutar el Presupuesto de
13. Asistir en materia presupuestaria, a las áreas presidenciales de su propia jurisdicción y a las que no cuenten con servicio administrativo financiero propio.
14. Conducir los aspectos logísticos y administrativos relacionados con los viajes del titular del Poder Ejecutivo Nacional y con la flota presidencial de aeronaves, y determinar las prioridades presupuestarias para el área.
15. Intervenir en la asistencia presupuestaria para los viajes presidenciales.
16. Conducir la administración de todos los recursos humanos, materiales, informáticos, de comunicaciones y financieros afectados a
17. Asistir al titular del PODER EJECUTIVO NACIONAL y su cónyuge en todo lo concerniente al ceremonial, protocolo, audiencias y designación de comitivas y asuntos de índole privada, requiriendo de los organismos de
jueves, 27 de septiembre de 2007
Gollán, Telefónica, Artear, Vila - Manzano, De Narvaes y Hadad tienen su ángel de la guarda
jueves, 16 de agosto de 2007
“Ahora tiene que venir la televisión gratuita de aire”
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| La máxima autoridad del Comité Federal de Radiodifusión, Julio Bárbaro, estuvo ayer en Santiago invitado por la Asociación de Investigación Política, Social y Económica a dar una charla sobre la Ley de Radiodifusión. Tras su disertación en el bar Los Cabezones, dialogó con EL LIBERAL y consideró que la ley no necesita una reforma urgente. Se refirió a las dificultades que tienen los medios en el interior del país, y defendió la necesidad de que éstos sean soportados por la publicidad privada. Además, adelantó el impulso que el gobierno le dará al crecimiento de la televisión gratuita de aire a partir de la digitalización del sistema. - ¿Cuáles son los puntos que se deben debatir para pensar la reforma de la Ley de Radiodifusión? - La gente pone el acento sobre eso, pero no lo estamos discutiendo. Lo que estamos resolviendo son los problemas cotidianos. No es la ley la que va a marcar un proyecto, va a ser el resultado, pero no el motor de los cambios. Es un espacio en el que no hay confrontación, no estamos enfrentados entre el Estado y los privados. El jueves le entregué a toda la televisión argentina de aire la extensión de los diez años, y eso es una demostración de que hay voluntad mutua de acordar. No hay necesidad de una ley ya. - En el interior existe el problema de la imposibilidad de los proyectos locales de competir con las radios que se bajan de Buenos Aires, por los costos. ¿Cómo se puede resolver esto? - En esto hay que dar un debate donde la publicidad local sólo pueda ser expresada en las radios locales. Me parece que quienes repiten no pueden tomar la publicidad de la zona. Sería una forma de facilitar que las radios locales tengan vigencia y no se caigan. - ¿Cómo está hoy la generación de contenidos en materia televisiva en el interior? - Los cables están cumpliendo todos con la obligación de tener una señal local. Ahora lo que tiene que venir es la televisión gratuita de aire, apenas se apruebe la digitalización el espectro se va a multiplicar por cuatro y las zonas van a poder tener su propia televisión. En la Argentina nos falta definir la norma, y esto a fines de año ya podría resolverse. - ¿Cómo afecta a la Argentina la concentración de los medios de comunicación? - Yo no veo concentración en la Argentina. Tenemos un grupo más grande, como Clarín, pero no tenemos un Berlusconi. No se puede decir que hay un monopolio. Tenemos otros defectos, pero ese no. - ¿Cómo está hoy la relación entre los medios y los poderes públicos, cómo juega la publicidad y el rol político de los medios en función de ella? - El único tema que hay en discusión es la publicidad oficial. Creo que es un tema menor porque después de las privatizaciones la publicidad de las privadas es monstruosa. No hay quejas de la libertad de expresión, y eso es un orgullo para el sector privado y para el sector público. - En el interior la realidad es distinta, y los medios, sobre todos los más chicos, dependen mucho de la publicidad oficial. - A nivel interior sí es distinto. Pero la torta estatal no puede ser el sostén de los medios. El Estado tiene su propia estructura, tiene Canal 7. No sé si ese debate vale la pena. Si estamos en la reivindicación de lo privado, tiene que ser la publicidad privada la que soporte los medios. Fuente: El Liberal |
sábado, 21 de julio de 2007
Se definirá este año la norma que regirá la televisión digital
"Durante este año habrá definiciones en materia de televisión digital", aseguró Bárbaro en diálogo con Télam en un aparte durante la realización del II Encuentro de Banda Ancha organizado por la Asociación Bonaerense de Televisión, que culmina hoy en Mar del Plata.
El gobierno encaró con firmeza la evaluación de tres estándares de televisión digital (europeo, estadounidense y japónés), especialmente desde el año pasado.
"No es cierto que Argentina esté atrasado en su definición, ya que ni Chile ni Uruguay tomaron una decisión", sostuvo Bárbaro en defensa de los tiempos que la gestión lleva analizando cuál es técnica e industrialmente la mejor opción.
Las operadoras de telefonía Telecom y Telefónica, junto a otras empresas de origen europeo impulsan el uso del estándar DVB.
En tanto, los operadores de televisión por cable de la región, prefieren la norma estadounidense (ATSC) y de hecho están implementando la digitalización en base a esta tecnología.
En tanto que el estándar japonés, promovido por las empresas niponas con operaciones en el país, también fue evaluado especialmente después que Brasil adoptó esta norma.
Para Bárbaro, la elección de la norma permitirá al sector público "cubrir espacios" para que "toda la ciudadanía" tenga acceso a contenidos televisivos gratuitos.
"Canal 7 debería llegar no con una señal sino con seis o siete para que allí dónde no llega el cable, el ciudadano tenga diversidad de opciones", acotó.
En cuanto al mercado de telecomunicaciones, Bárbaro reiteró su postura a favor de que las empresas de servicios públicos no puedan dar radiodifusión, "tal como hoy establece la normativa vigente".
"Se ha creado un mito en torno a que una nueva ley modificará sustancialmente el sistema de medios de radiodifusión en Argentina", afirmó el funcionario.
Desde que asumió al frente del Comfer, Bárbaro mantuvo una postura contraria a habilitar a las empresas de servicios públicos, incluyendo las telefónicas, a dar servicios de radiodifusión.
No obstante, el funcionario diferenció entre los productores de contenidos para televisión y los que transportan las señales, al comparar el sector con una autopista: "Autopista hay una, pero fábricas de coches hay muchas".
Fuente: TeLam
viernes, 6 de julio de 2007
El ComFeR y el cuento de la buena pipa
Barbaro, satisfecho; ATA no se juega
Por: Susana Reinoso
Una reunión celebrada anteayer entre la industria televisiva -representada por los principales canales agrupados en la Asociación de Telerradiodifusoras Argentinas (ATA)- y el interventor en el Comité Federal de Radiodifusión (ComFeR), Julio Barbaro, concluyó en el compromiso de los canales 13, 9, Telefé y América de respetar los límites que, en materia de programación, impone la ley vigente y mejorar el carácter vulgar de los programas que se emiten en horario de protección al menor.
Frente a esa promesa de regulación propia, el escepticismo de la prensa especializada y la opinión pública se justifica, pues no es la primera vez que la TV privada asume un compromiso que luego incumple. La TV vende audiencias, y las filas de anunciantes por colocar sus avisos en los ciclos de mayor rating son tan largas como las de los postulantes en los castings de Gran Hermano .
Esa contradicción entre lo que un sector de la sociedad reclama, otro sector de la sociedad ve en la TV que critica y la decisión de la industria televisiva de no aceptar ninguna regulación del ComFeR, órgano de contralor de la radiodifusión en el país, conduce a un callejón sin salida.
Ayer, el interventor Barbaro, que atendió a esta cronista visiblemente molesto por los artículos publicados en La Nación en relación con los contenidos televisivos y las multas impagas de los canales, dijo: "Nuestro gobierno privilegia el diálogo sobre la represión, por eso nos hemos reunido con los canales de TV para ponernos de acuerdo en unas bases comunes. Yo estoy preparando una declaración".
Cuando se le consultó si "ese diálogo" dejaba sin efecto las multas que corresponde cobrar a la TV privada por vulnerar el horario de protección al menor y la ley vigente, Barbaro dijo: "Las multas seguirán su curso y se van a cobrar, pero insisto en que preferimos el diálogo a las multas. Si ese diálogo no funciona, nos veremos en el futuro".
-Pero ¿qué promete la industria televisiva en relación con los contenidos en pantalla?
-Voy a emitir una declaración de mi parte para expresar que nos hemos reunido con los canales privados.
-¿O sea que borrón y cuenta nueva? ¿La TV asume que va a regular sus contenidos y el Comfer no les cobra las multas?
-Hacia atrás todo sigue igual. Las multas siguen su trámite. Pero desde anoche [por anteanoche] lo que vi en la pantalla me deja satisfecho, fueron contenidos más livianos.
-¿Y qué va a pasar con América TV por las fotos sobre el cadáver de Nora Dalmasso?
-Seguirá el trámite de la multa.
-¿No era que el ComFeR iba a sacar un nuevo sistema de multas en estos días?
-El nuevo sistema está en estudio y se conocerá en 20 días.
-La opinión pública tiene derecho a saber qué compromiso asumió la TV privada, cuyos contenidos consume.
-Los canales privados se comprometieron con el Estado a mejorar su imagen frente a la sociedad y a bajar el tono de los contenidos. Lo que es innegable es que a mayor conflicto, mayor rating. Ya anoche [por anteanoche] los programas se pusieron límites. Soy un hombre que cree más en el diálogo que en las multas. Aunque no voy a renunciar a monitorear los contenidos y a cobrar las multas a los canales.
El director de Fiscalizaciones y Evaluaciones del ComFeR, Claudio de Cousandier, no contestó ninguna de las cinco llamadas de La Nación. Tampoco lo hizo el director de ATA, Carlos Molinero, quien argumentó sucesivas reuniones. Sin embargo, cuando La Nación pudo localizar al presidente de la entidad, Carlos Fontán Balestra, éste rehusó responder sobre los detalles de la reunión con el Comfer. "No puedo hacerlo, porque asumí el compromiso de no hablar."
-Por lo menos dígame si la TV privada va a mejorar.
-Yo espero que sí, pero tampoco puedo confirmar nada.
Otras fuentes cercanas a la industria televisiva dijeron ayer a La Nación que las reuniones entre las partes seguirán y que "los canales prometieron acomodar sus contenidos dentro del marco legal. No hubo mea culpa respecto de los excesos cometidos, aunque los representantes asumen que algunos contenidos se les van de las manos".
En relación con el caso Dalmasso, fuentes inobjetables confiaron a La Nación que "América asumió el error por la emisión de las fotos del caso Dalmasso y se comprometieron a no repetir, en horario de protección al menor, las imágenes más calientes de la programación".
Fuente: La Nación
Ver anteriores: Las imágenes del cadáver de Nora Dalmasso por América Noticias pusieron en el centro de la polémica un nuevo aporte a la telebasura; ¿Quién se acuerda de la intimidad?; El otro caso Dalmasso: Juicio al periodismo; Morbo, TV y periodismo; De víctimas, voyeurs y victimarios; El ComFeR y el cuento de la buena pipa
viernes, 27 de abril de 2007
Julio Bárbaro: “Para fin de año vamos a empezar a decomisar los equipos de las FM que no se legalizaron”
Este viernes, a las 10 de la mañana, en el marco del Primer Congreso del Pensamiento Nacional, se llevará a cabo una charla con la presencia del presidente del COMFER, Julio Bárbaro, sobre Políticas de Comunicación para un Proyecto Nacional, acompañado por los Licenciados Juan Mariotto y Julio López, de presidencia de la Nación.Otra de las charlas importantes, es la que protagonizarán en horas de la tarde, Rodolfo Daher, y Roberto Mouillerón, sobre Política Sindical.
Anoche, Diario ABCHoy, dialogó en exclusiva con Julio Bárbaro, quien se refirió a la Identidad Nacional, a la Política comunicacional en el país, y a la situación de las radios ilegales, y los medios que se vienen en el mundo.
Comenzó diciendo que “la conciencia o identidad nacional la fuimos construyendo, es un elemento dinámico, nosotros somos una mezcla de sangres, desde la raíz indígena a la hispana, y pensemos que hubo un momento en el siglo pasado que de cada cuatro hombres, tres eran extranjeros, esa cruza de italiano, mas lo español, mas lo sajón, mas la identidad nacional que es el cabecita negra, es una cultura en construcción”.
Siguió contando que “Quizás la gran imbecilidad de los últimos tiempos haya sido la globalización, o ingresar a la humanidad como número, si Europa puede ser el mercado común es porque las identidades de los europeos no tienen crisis, están fijas, a cada uno es lo que es y no tienen problemas de tener una sola moneda y un solo parlamento es una cultura consolidada”.
Por otra parte, dijo que “acá, hay una idea de identidad europea que siempre tuvo nuestra oligarquía, como si nosotros fuéramos una colonia blanca de Europa trasladada acá a partir de matar al indígena éramos todos blancos”.
“Las ridículas comparaciones con otros, y no fuimos Estados Unidos porque no somos un implante sajón, podría decir que los argentinos no tenemos identidad dominante, lo italiano, lo español o lo indígena no es dominante, son pedazos de cada uno, y en esos pedazos vamos construyendo lo que somos”
“Quizá el tango ha sido el gran paso de la construcción de nuestra identidad, Discépolo, Castillo, Manzi, siempre recuerdo el hecho que como los panaderos eran anarquistas le ponían bola de fraile o suspiro de monja y vigilante a lo que se parecía a un palo, una forma de pelear contra el sistema, me parece que esto es lo que estamos entendiendo, estamos construyendo nuestra identidad y que nuestros hermanos son América Latina y en esa construcción no tenemos que imitar a nadie y realizar nuestro propio desarrollo”
Le preguntamos si ese análisis, que seguramente hacen dirigentes nacionales, lo entiende la gente común, a lo que Bárbaro indicó que “es importante lo que usted formula, creo que la gente común va asimilando las pautas que les vienen desde afuera y las hace propias, las nacionaliza, así como vino el rock y después se hizo el rock nacional; o en Roma, que para poner un Mac Donnall tuvieron que hacer una guerra porque la gente no quería esa porquería, y nosotros que nacimos en la tierra del lomo, comer carne aplastada porque uno la come afuera, es una locura”.
Completó su pensamiento, explicando que “hay un sector que viene imitando y copiando como un idiota, porque la idiotización es la imitación, después yo puedo admirar, respetar, incorporar; esto es otra cosa, pero lo que no puedo es envidiar, yo respeto el modelo chileno, pero es de ellos, tampoco somos el modelo venezolano, digo uno agarra de cada uno lo que le parece positivo y construye su propio modelo. Esto es lo clave, y es lo que estamos discutiendo con la identidad y conciencia nacional”.
Los medios
La charla entró a un terreno polémico, como es la legalización de las radios FM y la decisión del gobierno de decomisar equipos de aquellas que no dieron ese paso.
El Licenciado Julio Bárbaro fue muy concreto, dijo que “muchas veces, desde algunos medios se plantea que la Argentina en la cuestión medios es una represión, y nosotros nos jactamos de haber convocado a 3.200 radios a que se hicieran legales, porque decimos donde hay espectro, el que tiene vocación y voluntad puede poner una radio, esto es básicamente una política, en Capital y Gran Buenos Aires no lo podemos hacer porque hay mas radio que espectro”.
Añadió que “tenemos el mejor sistema pago de América Latina, en el pago somos maravillosos, pero en el gratis estamos arruinados, el que no tiene cable no tiene nada, lo que tiene que cubrir el estado es ir buscando la salida para que con la nueva tecnología el que no tenga pago, tenga algo digno, con 7 u 8 señales de aire libres”, y marcó que “hoy tiene uno, a veces, y se ven mal, tenemos que buscar que la tecnología que va a permitir que cada canal sean 4, que la digitalización, pueda cambiar la situación”.
Bárbaro analizó el reclamo permanente de los propietarios de medios grandes, quienes critican la forma de trabajar de las radios ilegales, manifestando que “estoy de acuerdo con eso, por eso le dijimos que todos tienen que ser legales, les vendimos un derecho en 10 cuotas de cien pesos, toda FM se tiene que convertir en legal, la que no lo hizo la vamos a decomisar porque no es que no le dimos la oportunidad, no tienen voluntad”.
Señaló también que “convocamos a todo el mundo, el que no quiere, tiene razón el que esta en blanco, paga impuestos, paga SADAIC, y el de al lado no paga nada, es una cuestión de competencia desleal, por eso la decisión está tomada, las que no se presentaron, desaparecen, frente a la justicia el juez no me puede decir nada, yo lo convoque a legalizarse y no lo hicieron”.
Reconoció que “antes, los jueces decían que el estado no le dio la posibilidad de ser legal, ahora el estado se lo dio, si usted no lo uso porque no quiere ser legal, le vamos a decomisar los equipos, seguramente desde fin de año una vez que tengamos todo legalizado y lo que no este en legales van a ir presos”.
En AM la cosa es mas grave, porque “somos el único país del mundo que tiene radios AM ilegales, la frecuencia modulada era ilegal, porque con un corto alcance podía cambiar el equipo ocasionalmente, en AM es mas difícil, por eso que no se va a dar, son muchas cosas técnicas para permitir que cualquiera se ponga con una antena y lo quiera hacer, además la digitalización las mata, y van a quedar solo las FM legalizadas”.
“Si usted me dice el tercer elemento, en algunos lugares hay canales de aire, en esos lugares soy mas amplio, porque si la gente no tiene que ver, ese canal de aire es el esfuerzo de alguien que llega al pobre y yo no lo voy a tocar”.
Por último hizo referencia a la presencia cada día más masiva de los medios digitales, explicando que “en este caso, tenemos radio televisión y cable, y lo que es teléfono lo tiene la CNC, vamos a tener que avanzar en el tema, hay algo que es claro, la tecnología va mas rápido que las leyes, y en ese sentido tendremos que ir detrás con la legislación”.
Fuente: ABC Hoy, Tandíl
