jueves, 19 de julio de 2018

La UTPBA cerró otro acuerdo de espaldas a los trabajadores

Quizás eligieron el día como metáfora de una nueva pesadilla. El pasado viernes 13, la UTPBA cerró una nueva paritaria a la baja que pulveriza los salarios de los trabajadores de prensa.

La burocracia sindical y las cámaras patronales firmaron en el Ministerio de Trabajo un acuerdo vergonzoso del 21% en tres tramos: 10% en mayo, 6% en octubre y 5% en enero de 2019.

La última medición del INDEC marcó el mes de junio un incremento del IPC del 3.7%. Esto deriva en una inflación acumulada del 16% para los primeros seis meses de 2018.

Las proyecciones de consultoras y del propio gobierno nacional estiman una inflación de al menos 30 por ciento para 2018.

Si nos ceñimos a los 12 meses que abarca el nuevo acuerdo de Prensa Escrita (mayo 2018/abril 2019), los dos primeros meses ya marcan un aumento acumulado del 5,8% con lo cual, es probable que antes de fin de año se alcance la irrisoria meta del 21 %.

La cláusula de revisión de este año indican que las partes se sentarán a negociar una vez que la inflación acumulada en el período supere el 23% (el aumento otorgado a los básicos de convenio). Con amarga experiencia los trabajadores de prensa sabemos que la cláusula de revisión jamás se revisa.

Basta como ejemplo la última paritaria firmada por utpba para el período 2017/18, que otorgó un 20% de aumento cuando la inflación acumulada fue de más del 25% a nivel nacional y de 26,4% si tomamos en cuenta la inflación acumulada que mide la Ciudad de Buenos Aires a través del IPCBA .

El acuerdo actual y el del año anterior significan un golpe tremendo para nuestro bolsillo.

A esta pérdida de poder adquisitivo hay que sumarle la de años anteriores ya que, desde 2014 la UTPBA discute paritarias sin los verdaderos representantes de los trabajadores de prensa, hoy afiliados a SiPreBA.

La paritaria firmada por UTPBA sin los delegados de las distintas redacciones, en 2014 trajo una pérdida de 15 puntos a los salarios. Esto se debe a que la inflación del período 2013/2014 fue del 38% según IPCBA y no se revisó el acuerdo de 2013/14 que había otorgado un incremento del 23%.

De mal en peor fue en 2015. UTPBA acordó 27% de aumento y la inflación del IPCBA arrojó 40%.

Otra vez a pérdida en 2016: 27% fue el acuerdo de UTPBA y las cámaras patronales y 29% la inflación de la Ciudad de Buenos Aires. Y por último la ya mencionada pérdida de de 6,4% en la paritaria de 2017.

Con estos datos, la pérdida de poder adquisitivo en los últimos cinco años en el gremio de prensa escrita supera el 35%.

Cada año, los trabajadores hemos perdido más de 7% de nuestro salario. Todo esto sin contar la brutal devaluación de la moneda que sólo en lo que va del año llegó a superar el 57%.

El SiPreBA repudia y llama repudiar este acuerdo paritario trucho que consagra una nueva rebaja salarial en el gremio de prensa.
Sindicato de Prensa Buenos Aires

El Marginal y el problema de contar la cárcel ¿según quienes?

El Marginal lanza su segunda temporada en la pantalla chica y la popularidad parece mantenerse desde sus inicios. La cárcel contada por… ¿quiénes? La cárcel que muestra su crudeza desde los ojos de… ¿quiénes?

La cárcel es muchas cosas menos un escenario cinematográfico. La cárcel es parte de la vida de miles de personas en nuestro país, que la sufren, que la pisan y que la viven. Detenidxs y sus familias, barrios y vecinxs. La cárcel es parte del sistema de la crueldad. Una serie que cuenta la cárcel, que la muestra desde quienes nunca la vivieron nos trae únicamente violencia estigmatizante, una intensidad y un ritmo vertiginoso que sólo se encargan de reafirmar lo que el sentido común quiere ver: en las cárceles está el descarte de la sociedad, lo más violento y despreciable.

El Marginal muestra a los muertos en los penales como el discurso oficial los quiere, “producto de un enfrentamiento”; olvida las enfermedades curables, lo duro de la vida cotidiana. El Marginal olvida las múltiples formas de organización del día a día, la solidaridad en los pabellones, las ganas de construir algo diferente. La apuesta por lo colectivo, por la política y la construcción de una salida alternativa a la violencia no salen en el prime time de la televisión argentina. Las cárceles son las personas que las transitan, esas que en la práctica pierden mucho más que el derecho a la libertad ambulatoria.

En su pretensión de seriedad, El Marginal reproduce estereotipos sobre las personas detenidas, sobre sus historias, sobre la violencia. Esta segunda temporada cae en la peligrosa tentación de crear un producto atractivo que disputa un realismo sesgado y pone en circulación las peores imágenes de lo carcelario, dejando otras de lado.

Atrapamuros milita a diario junto a compañerxs privados de su libertad ambulatoria, entendiendo que la cárcel no es sólo ese reducto de violencia y marginalidad que la tele nos muestra. Sino que, ante todo, entendemos que la cárcel es nuestra trinchera. Es el lugar desde el cual dar la disputa por una sociedad más justa junto a compañerxs que sufren la exclusión más salvaje de un sistema hecho para unxs pocxs.

¡Que la cárcel sea contada por sus protagonistas! ¡Que la cárcel sea contada para ser transformada!
Fuente: Atrapamuros

Hugo Alconada Mon y Graciela Mochkofsky, periodistas galardonados con el premio Maria Moors Cabot 2018

La Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia anunció los ganadores de los Premios Maria Moors Cabot de 2018 por sus destacados informes sobre las Américas. Los ganadores son Jacqueline Charles, The Miami Herald, Estados Unidos; Graciela Mochkofsky, escritora, periodista y profesora, Estados Unidos; Fernando Rodrigues, reportero, editor y redactor, Brasil; y Hugo Alconada Mon, periodista de investigación, Argentina.

La cobertura notable y devastadora de la crisis humanitaria en Venezuela por parte de la fotógrafa Meridith Kohut también fue seleccionada por el jurado del Premio Cabot para una mención especial.

Los Premios Cabot rinden homenaje a los periodistas por la excelencia profesional y la cobertura del hemisferio occidental que fomenta el entendimiento interamericano. Godfrey Lowell Cabot de Boston fundó los Premios Maria Moors Cabot en conmemoración a su esposa en 1938. Son los premios de periodismo internacional más antiguos y este año marca el octogésimo aniversario.

El presidente de la universidad, Lee C. Bollinger entregará medallas de oro y un monto honorario y un certificado a la beneficiada de la mención especial en la cena y ceremonia del miércoles 10 de octubre en Low Library, en el campus de Morningside Heights de la Universidad.
Hugo Alconada Mon
Conocido por sus informes justos, su espíritu colaborativo y sus contribuciones que ayudaron a exponer uno de los mayores escándalos de corrupción jamás vistos en América Latina, el trabajo del periodista de investigación Hugo Alconada ha contribuido a una mayor comprensión de las Américas en la era digital.

Alconada fue socio fundador en una red pionera de reporteros de investigación latinoamericanos, conocida como REPI, que expuso las prácticas corruptas de la empresa brasileña Odebrecht, que obtuvo contratos públicos y un trato favorable en varios países de la región. Esa investigación en curso desenterró pruebas contra diversos altos funcionarios públicos, incluidos ex-presidentes, presidentes y un vicepresidente. Su espíritu generoso también lo ha llevado a asociarse con otros medios en su propio país, y a enseñar y ser mentor de muchos reporteros más jóvenes.

Alconada se ganó el respeto de sus colegas y del público gracias a su feroz independencia. Se hizo famoso en el momento en que la extrema polarización política de Argentina empujó a la mayoría de los medios de comunicación a escoger bandos. Por ejemplo, cuando estaba desarrollando las historias de los Papeles de Panamá, expuso tanto a las figuras progubernamentales como a las de la oposición, incluso a los accionistas de su propio periódico.
Graciela Mochkofsky, escritora, periodista y profesora, Estados Unidos
A lo largo de una carrera que abarca dos continentes y más de dos décadas, Graciela Mochkofsky se ha distinguido como una notable periodista y escritora talentosa. Su trabajo presenta realidades importantes sobre la región y desafía el pensamiento y las suposiciones convencionales. Del periodismo a la religión, su trabajo es siempre de primer nivel e indefectiblemente pertinente para los asuntos públicos de importancia primordial en América Latina. En su Argentina natal, Mochkofsky comenzó su carrera en los periódicos Página 12 y La Nación, donde fue pionera en el uso de técnicas de investigación en cobertura contra la corrupción, lo que anteriormente era imposible durante el régimen militar. Luego cambió su enfoque periodístico a los libros, escribiendo trabajos con una investigación profunda que documentan, entre otros temas, la compleja interacción del poder político y el periodismo.

Sus libros, “Timerman, The Journalist Who Wanted to Be Part of Power” (Timerman, el periodista que quiso ser parte del poder) y “Original Sin: Clarín, The Kirchners and the Battle for Power” (Pecado original: Clarín, los Kirchner y la batalla por el poder) son considerados justamente clásicos de no ficción que iluminan el papel de los medios en la sociedad. Su próximo libro explorará el fenómeno del cambio de lealtades religiosas tanto en América Latina como en los Estados Unidos. En 2016, asumió el nuevo desafío de capacitar a periodistas para trabajar en español e inglés como directora del programa en español de la Escuela de Posgrado de Periodismo de CUNY (City University of New York), la Universidad de la Ciudad de Nueva York.
Fotos: John Watson-Riley y Cat Guzmán
Fuente: Journalism.columbia

miércoles, 18 de julio de 2018

Multas de la Unión Europea a Google por abuso de dominio con Android

La sanción, según fuentes cercanas al caso, ronda los 4.000 millones, la mayor impuesta nunca por la Comisión Europea
Por: Lucía Abellán
Bruselas lanza su ofensiva más enérgica contra Google. La Comisión Europea tiene ya lista una multa récord al gigante estadounidense por abuso de posición dominante a través de Android, su sistema operativo para móviles, que utilizan prácticamente todos los fabricantes menos Apple. La firma tecnológica exige a las marcas que emplean este sistema la instalación por defecto de aplicaciones propias como el buscador de Google o el navegador Chrome. Esta es una de las prácticas que las autoridades europeas juzgan contrarias a la competencia y que le valdrán el mayor castigo impuesto por un caso antimonopolio (alrededor de 4.000 millones de euros). El anterior récord también lo alcanzó Google. La decisión tensa aun más la ya compleja relación trasatlántica.

El proceso de Android está ya concluido, tras varios años de investigación, y se espera que la decisión se comunique este miércoles, según ha podido saber El País. La Comisión Europea tenía claro que cerraría el caso antes de las vacaciones, pero había dudado entre imponer la sanción a la firma estadounidense la semana pasada o esta. El nivel confrontación alcanzado con la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a la cumbre de la OTAN celebrada en Bruselas aconsejó posponer la multa.

El Ejecutivo comunitario ha intentado, al mismo tiempo, alejar lo más posible esta iniciativa de la visita que hará el presidente de esta institución, Jean-Claude Juncker, a Trump la próxima semana en la Casa Blanca. Ambas instituciones confirmaron este martes que el encuentro se producirá el 25 de julio. Pese a todo, el efecto que cause en el ánimo del magnate estadounidense es incierto. Las grandes tecnológicas nunca han sido el sector preferido de Trump, que lo veía muy escorado hacia el anterior mandatario, Barack Obama.

La multa por abuso de posición dominante con Android superará los 2.424 millones impuestos en 2017 también a Google por favorecer de forma sistemática a Google Shopping, su servicio de comparación de precios. El motivo es que el alcance del caso Android es muy superior al del comparador de precios, ya que el 90% de los móviles en Europa incorporan Android. Y esa cuota ha crecido vertiginosamente en los últimos años.
Aplicaciones propias

Con las pesquisas abiertas por este caso, Bruselas trataba de indagar si, valiéndose de esa posición privilegiada, Google favorece sus propias aplicaciones (mapas, correo electrónico…) y, por tanto, desplaza a otros competidores. Ante las sospechas fundadas de que era así, en abril de 2016 abrió un pliego de cargos a la firma (el primer paso del proceso de infracción en competencia) y finalmente ha optado por una multa récord.

Los cálculos sobre el perjuicio que Google ha ocasionado a sus competidores al exigir un trato favorable hacia sus aplicaciones en los dispositivos Android elevan la sanción al entorno de los 4.000 millones de euros. Más que la multa en sí, las mayores repercusiones para la compañía pueden venir de los remedios que exigirá le Bruselas para cumplir en adelante con las leyes europeas de libre mercado, según explican fuentes comunitarias.

El año pasado, Google ya recibió la mayor multa antimonopolio impuesta nunca por la UE. El caso entonces aludía específicamente al servicio de comparativas de precios. La Comisión acusaba a Google de favorecer a sus propios servicios y los anuncios de pago sin que los usuarios fueran conscientes del sesgo.

Android tiene un dominio absoluto de los sistemas operativos móviles que gobiernan teléfonos y tabletas. La cuota de mercado mundial es del 85,9% frente al 14% de iOS, que usan los iPhone de Apple, y el 0,1% de otros sistemas (fundamentalmente Windows), según la consultora Gartner. También casi todos los fabricantes, salvo Apple, incorporan el sistema de Google a sus dispositivos (Samsung, Huawei, Xiaomi, Oppo, LG, Sony, Vivo, etcétera).

Antes de los casos de Google, la mayor multa de las autoridades europeas de competencia a una sola empresa había recaído en 2009 en Intel, que se enfrentaba a un pago de 1.060 millones. Tras un largo litigio, la justicia europea dejó en suspenso la decisión el año pasado. Los jueces comunitarios devolvían el asunto por defectos de forma al Tribunal General (instancia inferior del tribunal de Luxemburgo), que en 2014 dio la razón a Bruselas. Ese regreso supuso para Intel una nueva oportunidad de esquivar la multa o ver su cuantía reducida, pero no implicaba que fuese a anularse.
Fuente: Diario El País

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