viernes, 12 de agosto de 2022

El secuestro real que noveló Gabriel García Márquez llega a la televisión

Diez figuras públicas fueron raptadas en 1990 por narcotraficantes liderados por Pablo Escobar para presionar al presidente colombiano
Por: Francesc Puig
El premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez noveló con maestría en Noticia de un secuestro los esfuerzos de los familiares de 10 figuras públicas como Maruja Pachón y Diana Turbay para que fueran liberadas. Habían sido secuestradas en el Bogotá de 1990 por un grupo de narcotraficantes liderados por Pablo Escobar con el objetivo de presionar al entonces presidente de Colombia, César Gaviria, para que revocase el tratado de extradición de capos del narcotráfico a Estados Unidos.

La adaptación de este libro llega este viernes a Amazon Prime Video en formato miniserie de seis episodios. Dirigida por el chileno Andrés Wood y protagonizada por los colombianos Cristina Umaña, Juan Pablo Raba y Majida Issa, cuenta además con la participación como productor del cineasta Rodrigo García Barcha, hijo de García Márquez.

Umaña, que interpreta a la exministra de Educación colombiana Maruja Pachón, ha definido el reto de "inmenso" porque nunca había tenido la oportunidad "de interpretar a una personalidad que exista y más en un contexto tan doloroso como el de esta historia real y muy trágica para las víctimas". La actriz, en unas declaraciones a Efe, decía haber sentido "un compromiso y una responsabilidad muy grande y la necesidad de ser profundamente honesta y respetuosa ante los hechos".
Los actores colombianos Juan Pablo Raba y Cristina Umaña, durante la presentación de la serie a los medios en Bogotá

Wood también ejerce de productor ejecutivo junto a Rodrigo García, quien en una entrevista reciente en Los Angeles Times , recordó que la idea. 

Raba define la experiencia como "emocionante" al interpretar al excongresista Alberto Villamizar, esposo de Pachón, y sentir que había mucho material para interpretarlo gracias a lo detalladas que solían ser las descripciones de García Márquez. "Uno de los grandes motores de la historia es esta historia de amor, que fue además muy apasionada en la vida real y cómo hacíamos para contarla desde dos lugares completamente diferentes", explica.

Majida Issa interpreta a Diana Turbay, periodista e hija del expresidente Julio César Turbay (1978-1982), que murió en la operación militar en la que iba a ser rescatada. "Es un caso histórico en Colombia, una época que nos marcó un antes y un después en la historia del país", afirma la actriz que coincide con sus compañeros en la responsabilidad de profundizar en su personaje por respeto a sus familiares.

Para el director Andrés Wood, el nivel de detalle que García Márquez solía tener en sus libros, con descripciones muy precisas que le permiten a los lectores imaginarse cómo van sucediendo los hechos, fue "una fuente muy rica". El cineasta, que ganó el Goya a la mejor película iberoamericana en 2009 con La buena vida , destaca como los hechos están retratados con "una humanidad" que han querido trasladar a la serie.

Wood también ejerce de productor ejecutivo junto a Rodrigo García, quien en una entrevista reciente en Los Angeles Times , recordó que la idea de hacer una película basada en el libro surgió cuando aún vivía su padre, que estaba de acuerdo. Sin embargo, el proyecto no prosperó, en parte por la dificultad de obtener un guion que abarcara todos los aspectos necesarios.

"Hace dos años, el auge de las plataformas y la oportunidad de hacer este tipo de cosas en las horas que fueran necesarias, en el lugar donde debían hacerse y con actores de ese mismo lugar, nos ofreció una oportunidad que a mi mamá, a mi hermano y a mí nos gustó mucho", explicó García, quien también admite que le pareció interesante desarrollar algo que, a diferencia de muchas otras series, no apelara a la fascinación morbosa por el capo de las drogas, sino que diera voz a las víctimas.
Fuente: Diario La Vanguardia

jueves, 11 de agosto de 2022

Nicaragua: Otro canal de televisión anuncia su cierre

Según el movimiento Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN), el Gobierno de Daniel Ortega ha forzado al exilio a más de 120 periodistas.

La televisora NGTV anunció este miércoles (10.08.2022) que el Canal 3 -que transmitía en el municipio de Nueva Guinea, en el sureste de Nicaragua- fue sacado del aire por orden del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (TELCOR), con lo que asciende a 11 el número de medios de comunicación cancelados en las últimas dos semanas en este país centroamericano.

"Soy Galo Josué Suárez Jaime, periodista y propietario de NGTV Canal 3 de Nueva Guinea, el día viernes 5 de agosto a eso de las 10 de la mañana fui visitado por la gerente de Telecable Nueva Guinea para comunicarme de manera verbal que la empresa había recibido una circular, una orden de Telcor, para que sacaran del aire la señal de Canal 3", dice en parte del video que difundió en Facebook para informar su situación.

"No pude despedirme de ustedes a través de las pantallas de televisión, porque cuando a mí me avisaron ya estaba fuera del aire", se lamentó el periodista que dedicaba la programación de su medio a proyectar el día a día del municipio.

El cierre del Canal 3 de Nueva Guinea ocurrió días después de que TELCOR cancelara ocho radioemisoras católicas, una feminista y un canal de televisión, ubicados en el departamento (provincia) de Matagalpa, en el norte de Nicaragua, en medio de roces entre el Gobierno del presidente Daniel Ortega y la Iglesia católica.

"No pude despedirme de ustedes a través de las pantallas de televisión porque, cuando a mí me avisaron, ya estaba fuera del aire (…) Solicité que me hicieran saber esa disposición por medio de un escrito, el cual ya me confirmaron que no lo van a hacer. Canal 3 desaparece de las pantallas de la red de Telecable Nueva Guinea”, afirmó Suárez.

Según el movimiento Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN), el Gobierno de Ortega ha forzado al exilio a más de 120 periodistas.
Fuentes: Agencia EFE y 100% Noticias

Rusia abre un proceso contra una periodista que denunció en directo la guerra

Las autoridades detienen a Marina Ovsiánnikova, la periodista rusa que denunció en la televisión en directo la invasión de Ucrania
La periodista rusa Marina Ovsiannikova, que se volvió célebre por haber interrumpido el telediario de un canal estatal de su país con un cartel contra la ofensiva rusa en Ucrania, fue detenida este miércoles por haber "desacreditado" al ejército, aseguró su abogado.

"Estamos en este momento con los investigadores. Se abrió una investigación" contra Ovsiannikova por "difusión de falsas informaciones" sobre el ejército ruso, declaró a la AFP el abogado Dmitri Zajvatov. "Fue detenida", precisó.

Los investigadores deben decidir ahora si Ovsiannikova, quien tiene dos niños, será puesta en detención provisional o quedará en libertad a la espera de un juicio, según la misma fuente.

Desde fines de julio, Ovsiannikova ha sido condenada a pagar dos multas por haber "desacreditado" al ejército ruso, sobre todo en mensajes que criticaban la ofensiva en Ucrania publicados en las redes sociales.

Dos condenas con menos de seis meses de diferencia allanaron el camino para un caso penal, con posibles consecuencias legales mucho más graves.

Ovsiannikova adquirió notoriedad a mediados de marzo después de aparecer en pleno telediario de la cadena pro-Kremlin en la que trabajaba con una pancarta denunciando la ofensiva en Ucrania y la "propaganda" de los medios controlados por el poder.

Las imágenes de ese gesto dieron la vuelta al mundo. Muchas personas elogiaron su valentía, en un contexto de represión en Rusia de las voces críticas.

Aunque muchos admiran su valentía, entre la oposición rusa hay quienes le reprochan su pasado cuando trabajó para la cadena progubernamental Pervy Kanal.

Después de trabajar varios meses en el extranjero, en particular para el periódico alemán die Welt, a principios de julio anunció que había regresado a Rusia para resolver una disputa legal relacionada con la custodia de sus dos hijos.

Desde que lanzó su operación en Ucrania en febrero, Rusia ha endurecido considerablemente su arsenal penal contra quienes denuncian al poder.
Foto: Agencia AFP
Fuente: Agencia AFP

sábado, 6 de agosto de 2022

Sérgio Dávila, director de 'Folha de Sao Paulo': Bolsonaro pone a prueba nuestro modelo periodístico

El periodista brasileño, líder de la gran cabecera sudamericana, afronta las próximas elecciones como un desafío para el país y para su periódico
Sérgio Dávila en la redacción de Folha de Sao Paulo, el periódico más respetado y temido de un país de dimensiones continentales
Por: Fernando Belzunce

En apenas ocho semanas afrontará una etapa crucial. Sérgio Dávila (Sao Paulo, 1965) sabrá el 2 de octubre, día de las elecciones en Brasil, si el periódico en el que ha crecido como periodista y que ahora dirige tendrá que lidiar con Jair Bolsonaro, un dirigente con graves inclinaciones antidemocráticas, o con Lula da Silva, cuyo regreso podría agitar todavía más a un país en continua ebullición. Los dos candidatos a la presidencia, representantes de esta época global de polarización extrema, conocen bien los embates de 'Folha de Sao Paulo', o 'Folha' a secas, el diario más respetado y temido de este país continental.

¿Qué cobertura se plantean ante unas elecciones tan decisivas?
El desafío para nosotros siempre es no ser partidistas. Los principios editoriales de 'Folha' son la independencia, la imparcialidad y el periodismo crítico. Ojo, tampoco queremos tratar a diferentes candidatos como iguales. Hay dos candidatos principales, Jair Bolsonaro y Lula da Silva, pero el primero destaca por atacar constantemente a la democracia y al propio sistema electoral brasileño, así que hay que hacer una cobertura extremadamente crítica basada en datos. Esto no quiere decir que vayamos a hacer una cobertura amigable de los otros candidatos, como Lula. No. Haremos una cobertura muy crítica de todos.

'Folha de Sao Paulo' destacó a principios de los 80 por su defensa de la restauración democrática. Ahora son muy críticos con el Gobierno de Bolsonaro. ¿Es comparable esta época con aquella?
El papel del periodismo es fundamental en los dos momentos, que son históricos pero también distintos. Antes había un país bajo una dictadura y ahora tenemos una democracia. En los 80 el periódico dio voz a personas que combatían la dictadura, mientras que ahora hay muchas voces que pueden expresarse con libertad.

Ha habido ataques directos en las redes por parte del presidente de Brasil a una de sus periodistas y también persecuciones en redes a otros redactores. ¿Cómo protegen a sus profesionales?
Este presidente es muy combativo con los periodistas, sobre todo si trabajan en Folha de Sao Paulo y, especialmente, si son mujeres. Patricia Campos, la periodista atacada, reúne todas las condiciones. Pedimos a nuestros periodistas que sean muy cuidadosos con lo que publican en las redes sociales y les pedimos que nos avisen si sufren cualquier tipo de ataque, sea virtual o no. En esos casos, ponemos a nuestro equipo legal a su disposición. También ofrecemos un entrenamiento especial para proteger la salud mental.

Salud mental y periodismo
¿En qué consiste?
Enseña técnicas para estar a salvo en el entorno social. Es muy importante. Tras dos años de pandemia teníamos que preocuparnos por la salud mental y ampliamos esa iniciativa debido a la exposición de nuestros periodistas en las redes sociales. También contratamos a una psicóloga para escuchar a nuestros profesionales. Cualquier redactor puede reservar una cita y hablar de lo que necesite. Pasa consulta de lunes a viernes toda la tarde y ya no tiene hueco en los próximos dos meses. Está haciendo una gran labor. Es muy importante tratar con profesinales de la salud mental.

Donald Trump canceló las suscripciones a 'The New York Times' nada más llegar a la Casa Blanca y Bolsonaro anunció la misma decisión sobre 'Folha de Sao Paulo' al asumir el poder en Brasil. ¿Cómo ven este paralelismo?
Bolsonaro dijo que cancelaría la suscripción de 'Folha', pero al final la mantuvo. Es más complicado reaccionar a nuestras exclusivas si no nos lee. Efectivamente, Trump es su gran inspiración y estamos muy preocupados por lo que pudiera pasar si no es reelegido. ¿Nos debería preocupar un golpe de Estado? No es imposible que pase.

Folha tiene una cultura periodística inspirada en los grandes medios americanos. ¿En qué medida su trayectoria como corresponsal en Estados Unidos y su formación en Stanford han contribuido a esa cultura?
Esa inspiración me precede. Este periódico tiene cien años, pero el periódico moderno viene de los años 60 cuando lo adquirió la familia Frias. El padre, Octávio, ambicionaba un periodismo brasileño muy profesional y, lo más importante, muy técnico. Ese era su reto y lo transmitió a sus hijos. Luego, claro, mi experiencia profesional en Estados Unidos me ayudó mucho a asimilar esa cultura.
Ha tenido grandes polémicas, con opiniones que han causado malestar en parte de los lectores. ¿Por qué cuesta tanto que se aprecie la pluralidad de opinión?

La pluralidad de opiniones es una marca muy distintiva de 'Folha' desde los años 70. Tenemos casi 200 columnistas y blogueros que representan una amplia diversidad ideológica. Lo que pasa es que en un mundo tan polarizado políticamente, al igual que sucede en España, es muy difícil seguir siendo plural. Hace poco publicamos un artículo de un ministro de Bolsonaro muy controvertido. Se puede imaginar… Nos critican mucho por el lado progresista o por el lado conservador, pero ahora más por el lado progresista diciendo que no es el momento de ser plural y que hay que publicar solo un tipo de opinión. Nos negamos a hacer eso. Creo que la presidencia de Bolsonaro pone a prueba nuestro modelo de periodismo. Es más fácil ser 'The New York Times', que es un periódico partidista, posicionado a favor del Partido Demócrata, que ser 'Folha', que es un periódico crítico con todos los candidatos. Fuimos muy críticos con la presidencia de Lula y publicamos grandes exclusivas. Ahora estamos haciendo lo mismo con Bolsonaro. Pero la opinión es plural. Este principio no se puede aparcar porque hacerlo sería renunciar a hacer 'Folha de Sao Paulo'.

Su empresa asumió hace décadas el reto mayúsculo de distribuir el periódico en todo el territorio brasileño, con más de 1.300.000 ejemplares vendidos los domingos. ¿Cómo trabajan la presencia de su medio en la sociedad cuando el producto físico cae?
Esos números son muy importantes, pero los digitales tienen una dimensión enorme. Internet reúne en Brasil a 120 millones de usuarios y 'Folha' alcanza a 30 millones de ellos. Tenemos también 360.000 suscriptores digitales, una gran cifra para la realidad brasileña. El lado positivo es que Brasil es un país continental, así que llevar la edición impresa a todas las esquinas es muy costoso. Además, tenemos muchos lectores en Portugal o Estados Unidos que no dependen ya de la edición impresa. No estamos en el negocio de imprimir páginas, sino en el de producir contenidos de acuerdo con los principios periodísticos profesionales. Ese es nuestro trabajo.

¿Qué retos se plantea en el entorno digital?
Nuestro reto es que 'Folha' haga de la mejor manera posible la transición del producto impreso al digital, manteniendo su gran influencia en el debate público brasileño. Muy modestamente, creo que lo estamos logrando. Fuimos los primeros en tener un modelo de suscripción digital en Brasil y destacamos por ser pioneros en grandes apuestas digitales.

¿En qué medida marca la estrategia de la suscripción digital el camino de la redacción?
Tener grandes ingresos procedentes de los suscriptores hace que dependas menos de los humores del mercado. De la situación económica o de los anunciantes. Al final la suscripción hace que seas aún más independiente.

Han sido pioneros en asociarse con fundaciones para cubrir grandes causas como la defensa de la Amazonia. ¿La vía de la filantropía abre muchas posibilidades?
Creo que es un camino muy importante siempre que estos proyectos se desarrollen sin ninguna intromisión en la línea editorial del medio. Hacemos la cobertura porque el tema es de interés mutuo, pero la última palabra es siempre nuestra. 'Folha' sigue siendo el único de los principales medios brasileños que mantiene una corresponsalía en la Amazonia.

Reto digital
Hace años abandonaron Facebook porque la plataforma cambió sus reglas de forma unilateral. ¿Cómo es su relación actual con las plataformas?

Fuimos los precursores en salir de Facebook porque cambiaron el algoritmo de manera que perjudicaba el periodismo profesional. Años después, cuando lo cambiaron de nuevo, volvimos. Nuestra línea de argumentación con las plataformas siempre fue que deben pagar por los contenidos que ayudan a impulsar su modelo de negocio. Porque lo que producimos nosotros, el producto del periodismo profesional, es lo que impulsa los negocios de las redes sociales. Los vídeos de gatitos tienen su límite...

Para abordar el reto digital darán mucha importancia a la formación y a la selección de los nuevos periodistas…
Es absolutamente clave. Subvencionamos cursos que los periodistas quieren hacer y promovemos siempre seminarios específicos. Somos también muy rigurosos en el proceso de contratación. Tenemos una bolsa de trabajo y tres o cuatro profesionales muy exigentes examinan a cada candidato. Ponemos el foco en la diversidad.

¿Por qué decidió hace tres años incorporar a una editora de diversidad?
La sociedad brasileña es increíblemente diversa y tremendamente desigual. En cuestiones de género, de raza… Quisimos dar respuesta a este problema con un ambicioso programa y fuimos pioneros en crear el puesto. La principal misión de esta editora es velar por una visión diversificada, lo que afecta a las contrataciones que hacemos, pero también a nuestros contenidos, a nuestros entrevistados, a nuestras fuentes e incluso a nuestros lectores, ya que queremos que representen mejor a la pluralidad brasileña. Su responsabilidad es muy amplia y tiene capacidad de actuar horizontalmente en toda la empresa. Tenemos datos que demuestran que nuestro público se ha diversificado y que esto ya está funcionando. Tenemos también el mayor porcentaje de periodistas negros que ha habido nunca en 'Folha'.

¿Considera que es buen momento para ser periodista?
Sí, creo que sí. El periodismo es más fundamental que nunca. Por todo lo que estamos pasando, por la polarización, por los ataques a la democracia y por los ataques al propio periodismo. Si hoy fuera un joven estudiante elegiría de nuevo el periodismo. Un antiguo columnista de 'Folha', muy chistoso, solía decir que después de la Tercera Guerra Mundial solo las cucarachas y los periodistas permanecerían en el mundo. Yo digo que los periodistas contarán la historia de las cucarachas.
Foto: Eduardo Knapp - Folhapress
Fuente: Grupo Vocentro

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