miércoles, 23 de agosto de 2017

Asesinan a otro periodista en México

El periodista mexicano Cándido Ríos, corresponsal de un diario regional del estado de Veracruz (este), fue asesinado este martes, informó un funcionario estatal, con lo que se eleva a 10 el número de reporteros ultimados en México en lo que va de 2017.

Ríos fue asesinado junto a otras dos personas, pese a que se encontraba dentro de un programa gubernamental de protección a comunicadores y defensores de derechos humanos, dijo a la AFP Jorge Morales, secretario ejecutivo de la Comisión estatal de protección a periodistas en Veracruz.

El reportero, que cubría la fuente policial en el Diario de Acayucan, fue atacado a tiros junto a un ex jefe de la policía y a otra persona no identificada, cuando estaban afuera de una tienda en el pueblo de Covarrubias, unos 200 kilómetros al sureste del puerto de Veracruz.

Ríos, conocido entre sus colegas como “Pavuche”, falleció mientras era trasladado al hospital debido a las heridas de bala de alto calibre que recibió, según dijeron a la AFP fuentes conocedoras del caso.

El periodista era conocido por su larga trayectoria cubriendo nota roja y por haber tenido conflictos con algunos exalcaldes de la región debido a su labor periodística.

En lo que va del año han sido asesinados otros ocho periodistas mexicanos, así como un camarógrafo hondureño que buscaba refugio en México tras el homicidio en su país de un colega.

México es uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo con más de 100 reporteros asesinados desde 2000, según organizaciones en defensa de la libertad de expresión que denuncian que más del 90% de estos crímenes siguen impunes.

Esta tendencia creció tras la ofensiva militar que lanzó el gobierno en 2006 contra el narcotráfico y que atizó la violencia en varias regiones del país.

En 2016 se alcanzó un pico de homicidios con 11 casos.
Foto: Facebook de Cándido Ríos Vázquez
Fuente: AFP

martes, 22 de agosto de 2017

Jones Huala: "Desafío a Jorge Lanata a entrevistarme en vivo"

Por: Facundo Jones Huala
Ojalá viniera, me gustaría. De verdad, me gustaría verlo recorrer las tierras que nosotros habitamos, para que conozca cómo vivimos. Pero no le interesa saberlo. Y mucho menos le interesa que otros lo sepan. Por eso, mandó a editar burda y cobardemente toda la entrevista que me hicieron en Periodismo Para Todos, tergiversando conceptos, instalando falacias, faltando a la verdad. Pero así como la historia ha sido capaz de absolver a Fidel, esa misma historia se encargará de juzgarlo a usted.

No somos estúpidos los pueblos.

Y ya no les resulta tan fácil engañarnos.

Hoy, millones y millones de hermanos nos damos cuenta de como nos mienten sistemáticamente, pero tantos años de lucha nos han servido para comprender que todo, absolutamente todo lo que uno siembra, tarde o temprano se cosecha. Usted mintió, Lanata, mintió mucho... Y no por desinformado, mintió por garca, por lo mismo que abandonó su propia identidad, cuando decidió borrar al fundador de Página 12, para incubar a este pichón de Clarín.

Hoy, las cárceles reflejan las miserias de nuestra sociedad y los peligros permanentes de las trampas que nos venden a los pobres, cuando nos invitan a sentir vergüenza por ser obreros, motivándonos para llegar a ser como el patrón de papá. Y si no, miren los camioncitos de Gendarmería que mandaron a las villas para el Día del Niño, para machacar sobre nuestras mentes desde pequeños. Pues frente a semejantes provocaciones, no podemos sentir más que angustia por toda esa gente inocente que consume su basura periodística, sin desconocer que aún tenemos una ventaja: nosotros lo conocemos a usted, mucho más de lo que usted nos conoce.

Desde la Campaña del Desierto, nos vienen escondiendo y promoviendo como mano de obra barata, para que seamos sus peones eternamente. Presa de su propia soberbia, gente como usted creyó derrotarnos una y mil veces, olvidando la lucha heroica del pueblo mapuche, que sigue acá, donde nació, donde vivió, donde creció. Somos nosotros y somos de verdad. Usted, Lanata, sólo es una propaganda, ni buena, ni mala, ¡sólo propaganda! Humo, que finalmente se evapora, como sus teorías y sus cacerías televisadas.

¿O nadie se detuvo en el "arsenal" que nos encontraron? Serruchos, martillos, herramientas de trabajo, porque sí, ¡le tienen miedo a la pala! No buscaban datos, ni pruebas, ni explicaciones, buscaban mugre. Para eso mandaron a Otero, su mulo, que vino a entrevistarme acá, en la cárcel. Me tuvo hablando durante una hora entera, para poder llevarse los 30 segundos lavados de contenido que recortaron a su antojo...

Porque tienen miedo de pasar la entrevista completa, sin editar.

Tienen miedo de difundir las respuestas que no pueden dar.

No por casualidad, han gozado aquí de curiosos privilegios. Fíjense que para escribir estas líneas, debimos pedirles a los compañeros de La Garganta que se registraran como amigos, puesto que las solicitudes de prensa para ingresar al penal siguen siendo obturadas. Y sin embargo, la Dirección Nacional del Servicio Penitenciario no tuvo ningún requerimiento para sus siervos. Es más, cuando le notifiqué a Otero los pasos formales que debía dar para solicitar el permiso, me respondió que no haría falta, porque tenía "buenos contactos". Y evidentemente los tenía: llegaron y entraron como si fuera su casa.

De aquí, se llevaron mis palabras para cocinar sus verdades, puesto que los mapuches jamás enfrentamos al Estado; estamos demasiado ocupados enfrentando al poder real, a sus transnacionales y a la burguesía que los apoya. Nunca hemos atacado a instituciones y siempre hemos repudiado todo acto de terrorismo. Aun cuando ponen su mayor aparato represivo en favor de los terratenientes, perpetuando el hambre y la pobreza, acá nos defendemos con piedras, porque así lo hemos hecho siempre, reivindicando la autodefensa, sin pensar en la asimetría de fuerzas, apenas demostrándoles y demostrándonos que no estamos dispuestos a quedarnos de brazos cruzados.

Porque así somos: preferimos la muerte a la esclavitud.

Usted, Lanata, miente a la distancia, miente y corre, porque no se bancaría un debate, una nota en vivo, una batalla ideológica, ¿o sí? Con todo su poder mediático, el verdadero arsenal, intenta crear un fantasma, difundiendo las imágenes de sus ejércitos armados hasta los dientes, para hostigar a pequeños grupos de personas, cuando las únicas víctimas de semejante puesta en escena son sus consumidores. Nosotros seguimos acá, resistiendo sobre nuestros territorios y mirando pasivamente cómo atacan a sus televidentes, disparándoles falsas certezas, como todas las que intentaron dar sobre la Resistencia Ancestral Mapuche. Pues la RAM siempre ha sido una idea por encima de cualquier organización, una idea que pueden atribuirse otros y que jamás avalaría que un peñi pueda cometer un atentado o atropellar personas...

Juntos, todas y todos los seres humanos de bien, ésos que hoy estamos exigiendo la aparición de Santiago Maldonado, debemos decidirnos de una vez a dejar de lado esa cultura chatarra, desarrollando conciencia propia, medios propios, fuerza propia. Hoy más que nunca, debemos debatir, pensarnos y ayudarnos entre todos los oprimidos, territorializando los saberes de los intelectuales e intelectualizando los saberes de los obreros. A eso, los estamos llamando, a descreer del capitalismo y a combatirlo de verdad, por encima de los dogmas y por detrás de las necesidades que arrastran nuestros pueblos.

De usted, Lanata, sólo espero su respuesta a mí propuesta.

Usted ponga el día, la hora y el lugar.

Yo también quiero preguntar.

Fuente: La Garganta Poderosa

lunes, 21 de agosto de 2017

Veles: la ciudad donde está la fábrica de noticias falsas

Por: Carlos Manuel Sánchez
La conexión balcánica. Veles fue una pujante ciudad industrial de la ex Yugoslavia que entró en declive con la independencia de Macedonia y las guerras balcánicas. Desde edificios como este, los jóvenes usaban sus ordenadores personales para publicar noticias falsas que, compartidas por los simpatizantes de Donald Trump, consiguieron un eco planetario.

En un remoto rincón de la ex Yugoslavia, un puñado de jóvenes torció para siempre la historia moderna. Crearon infinidad de 'fake news' a favor de Donald Trump, dándole así un importante empujón para encaramarlo en la Casa Blanca.

¿Quiénes son esos jóvenes y por qué lo hicieron? Lea. Parece una noticia más inventada por ellos, pero es la pura (y triste) verdad.

Eles (Macedonia, 43.000 habitantes) vivió tiempos mejores. Sus habitantes presumen —con esa nostalgia malsana de las ciudades industriales venidas a menos— de que era la segunda localidad más contaminada de la ex Yugoslavia. Solo la fábrica de cerámica empleaba a 4000 obreros. Si Tito levantara la cabeza...

El declive empezó en los años 90, con la independencia y la guerra. Las fábricas fueron cerrando una tras otra. Desde entonces, y con la tasa de desocupación por encima del 25 por ciento, los únicos que han gastado con alegría en los bares y comercios fueron unos narcotraficantes que vendían heroína en Alemania y se refugiaban allí. Duró poco. Hasta que la policía desarticuló la banda. Eso fue hace una década.

Sin embargo, Veles se convirtió hace solo unos meses en el centro de un debate planetario. Otra vez circuló el dinero fácil. Y en los bares y comercios volvieron a tintinear las cajas registradoras. Igual que ocurrió con la droga, el subidón de la economía local fue visto y no visto. Pero la fama de Veles ya no es efímera, porque lo que aquí sucedió ha cambiado la historia de nuestra época para siempre.

Veles fue la capital mundial de las mentiras. Aquí se fabricaron noticias falsas como en otros tiempos se hacían azulejos. A escala industrial. Y lo hizo una pandilla de chavales que estaba mano sobre mano. Fueron los reyes de las fake news. Estos chavales sí que han dejado huella. Que le pregunten a Donald Trump...
Lo que sucedió sigue hoy emitiendo un mensaje turbio, inmoral, que la sociedad no es capaz de digerir. A muchos vecinos tampoco les gusta esta notoriedad fraudulenta de su ciudad natal, así que ahora los chavales procuran no llamar la atención. Como son vanidosos –unos imberbes bravucones–, les gusta darse el pisto con los periodistas. Pero lo hacen con seudónimo.

La rutina viral
Los jóvenes productores de Veles escribían cada noche cuatro o cinco noticias para publicar al día siguiente. Al levantarse, las compartían en Facebook. Se iban a un cibercafé, volvían a casa, buscaban más artículos y los enlazaban. Lo demás era esperar que las noticias se viralizasen y cobrar. Ni siquiera querían que Trump ganase. Solo descubrieron una nueva forma de ganar dinero.

Vivir con y para la videoconsola
Uno de los jóvenes que han hablado con la prensa se hace llamar Goran. Su padre es fontanero. Y a Goran no le apetece acompañarle a hacer chapuzas. Sigue yendo al instituto por pura inercia. “Aquí no se puede hacer dinero con un oficio de verdad”, le contó a Wired.

Goran y sus amigos hacen novillos. Dan vueltas por ahí, escuchan 'gangsta rap'... Donde más horas echan es con la videoconsola. Quién sabe, hay gente que gana pasta jugando al FIFA o matando zombis. Incluso hay equipos profesionales de Counter-Strike, un videojuego de disparos. En el cibercafé están siempre dale que te pego. Terroristas contra antiterroristas, sálvese quien pueda.
Todos envidian a Aleksandar, un colega de Counter-Strike, que se ha hecho rico de la noche a la mañana. Un día aparece por el cibercafé con un BMW Serie 4, nuevecito. Ha montado una página de Facebook. Consejos de belleza y remedios naturales. Del tipo: “¿Tiene calambres por las noches? Ponga una pastilla de jabón debajo de las sábanas. ¿Está bajo en glóbulos rojos? Tome caldo de acelgas”. Cualquier chorrada de las infinitas que pululan por Internet, por disparatada que parezca. Aleksandar copipega el consejo, pone un titular llamativo y lo mueve por las redes. Lo importante no es que el asunto tenga fundamento, es que los internautas hagan clic. Que lo compartan. Aleksandar lo tiene comprobado: cuanto menos verosímil, más pican. Su página de Facebook tiene dos millones de seguidores, diez millones de visitas al mes. ¡Qué tragaderas!

Muchísimas migajas hacen un BMW
Pero los chavales siguen sin entender muy bien cómo consigue el dinero Aleksandar, si Facebook es gratis y nadie paga por entrar en su página. Y casi se caen de culo cuando les suelta: “¡Me paga Google, palurdos!”. Y les enseña el móvil, donde tiene una aplicación bancaria con los ingresos del mes. Google AdSense emite las transferencias. Tan fácil como insertar un código en la página. Y el buscador lo hace todo: coloca anuncios de manera automática según el perfil del consumidor, basándose en el historial de búsquedas y otras zarandajas del Big Data.

Y Aleksandar se pira, haciendo ruedas con su BMW. Y los chavales se quedan haciendo cuentas. Goran el que más, pensativo. A ver, por cada página vista no llega a un céntimo lo que paga Google. Aplica una fórmula y le salen 0,0015 dólares... “¡Migajas!”. Y sigue calculando. Eso son 1,5 dólares por cada mil visitas mensuales; 1500 por cada millón... A ver, entonces su amigo Aleksandar, cuya página tiene diez millones de visitantes, ¡se levanta 15.000 dólares al mes! Y entonces Goran llega a una conclusión lógica: “Juntando migajas, puedes hacer un pan”. O mejor aún, comprarte un BMW.

Goran se pone entonces manos a la obra, paciente y laborioso, sin más know-how que los tutoriales de YouTube sobre cómo montar una web y su experiencia plagiando para los deberes escolares. Va probando temas, hasta que encuentra un filón. La campaña electoral estadounidense.
Publica una noticia: “Donald Trump abofetea a un espectador en un mítin en Carolina del Norte”.
Es mentira, pero qué más da. La copia tal cual, sin citar la fuente, y pone enlaces en grupos de Facebook dedicados a la política norteamericana. Se acuesta y, a la mañana siguiente, ve con asombro que ha sido compartida 800 veces. Era febrero de 2016. Es el primer artículo de muchos... Ese mes, Google AdSense pagará a Goran unos 120 eurillos. No es gran cosa, pero tampoco es una suma despreciable en Macedonia.

Goran abandona el instituto. Y se dedica a tiempo completo a publicar noticias falsas. A un ritmo de unas cinco diarias. Se percata de que los artículos a favor de Trump o que pongan a parir a Hillary Clinton son los que más se comparten. Experimenta también con Bernie Sanders. “Pero sus seguidores son muy listos. No se creen nada. Exigen pruebas”. Goran va afinando su rutina hacia la viralidad. Y la encuentra con un titular estruendoso: “El papá Francisco apoya a Donald Trump”.
¡Decenas de millones de visitas! Registra más webs, y abre perfiles falsos de Facebook solo para enlazarlas y que cojan tracción. A veces se le va la mano. Una de sus páginas tiene un nombre y apariencia muy similares a las de The New York Times. Los abogados del diario le envían una requisitoria. Goran la cierra de inmediato, pero abre otras. Llevando cuidado de no entrar en la lista negra de Google por violencia extrema, odio o pornografía. La mentira no está en esa lista.

Desolación en el mercado
En Veles la desocupación supera el 25 por ciento y los jóvenes no tienen expectativas. Pasan la mayor parte del tiempo en los cibercafés. Las noticias falsas sobre Trump les dieron dinero, primero, y mala fama, después. Pero siguen confiando en vivir de Internet. A la derecha, puestos vacíos en el mercado central.

Sus amigos no tardan en imitarle. En un momento dado, hay más de cien webs en Veles que se dedican a publicar noticias sobre Trump que los sitios de la derecha alternativa (alt right), replican, traducen, comentan... Incluso la cadena Fox News y Breitbart se hacen eco. El ventilador esparce los detritos.

Ajenos a la que están liando, los chavales se enseñan los móviles para comparar sus ingresos. Goran se compra ropa, un ordenador, se va de vacaciones...

Todos tienen pasta que fundir. Y un día, colorín colorado, la prensa seria destapó el asunto. Y Google les cerró el grifo. Pero la bola ya era imparable. Para entonces, Trump esprintaba hacia la presidencia.

Y los politólogos, los community managers y los expertos en desinformación habían tomado nota. Esos chavales les habían mostrado el camino.

Como reconoce Goran, a ellos les traía al fresco quién ganaba las elecciones. Sencillamente, Trump generaba más tráfico, más clics... ¡Más madera!

Mientras tanto, los chavales de Veles vuelven a estar ociosos. Goran quiere estudiar código. Y sueña –dice, sin una pizca de ironía– con trabajar algún día en Google o Facebook.
Foto: Guy Martín
Fuente: XL Semanal

Red Par: Sin democracia comunicacional no hay #NiUnaMenos

La Red PAR denunció el retroceso de garantías individuales que vive la Argentina y reafirmó su compromiso con los DDHH y el el movimiento feminista
Declaración XII Encuentro Nacional de la Red Par:
“Hay que luchar contra la guetificación de los temas de género. Tenemos un piso firme del feminismo que nos da seguridad, pero hay que seguir pensando, no quedarse ahí”, Rita Segato
Las y los periodistas que integramos la Red PAR, reunidas/os los días 19 y 20 de agosto en nuestro XII Encuentro Nacional, en la ciudad de Rosario, expresamos que:

Reclamamos el cumplimiento integral de la Ley 26522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, particularmente en las políticas de género: designación del/la Defensor/a del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual (el organismo está bajo una titularidad interina desde noviembre del 2016), implementación de sanciones por violencia mediática por parte del ENaCom, y efectivo funcionamiento de la Oficina de Monitoreo de Avisos de Oferta Sexual.

Lamentamos la disolución del Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión, a la vez que valoramos que el nuevo Observatorio de Violencia Simbólica y Mediática opere sobre múltiples soportes. Denunciamos que los cambios introducidos a la LSCA profundizaron la concentración histórica de los medios de Argentina provocando una mayor precarización laboral que afecta particularmente a las mujeres periodistas ya que están vinculadas a las empresas con contratos de mayor informalidad.

Vemos con preocupación que muchas radios públicas y privadas de todo el territorio nacional, particularmente FM, han eliminado sus programaciones locales y retransmiten en forma parcial o integral contenidos producidos en la Ciudad de Buenos Aires, con los perjuicios que esto acarrea a nivel informativo (falta de tratamiento periodístico de temas regionales) y laboral (despidos de quienes realizaban esas tareas).

Alertamos sobre la pérdida de voces del ámbito alternativo y comunitario de la comunicación debido a la falta de pago de subsidios ya otorgados de los Fondos Concursables de Comunicación Audiovisual (FoMeCA) y a la reducción de las lineas de financiamiento a nivel federal.

Por otra parte, en el ámbito académico, destacamos que diversas carreras de comunicación de todo el país están trabajando en la implementación de materias y ejes transversales vinculados a género dentro de la currícula obligatoria u optativa (UNCUYO, UNR, UBA, UNLP, UNC, UNSA, UNICEN y UNDAV, entre otras).

En relación con la cobertura de la violencia de género, valoramos que el tema esté instalado en la agenda informativa; sin embargo, vemos con preocupación que su tratamiento es inadecuado: no se consideran las desigualdades de género como causa de la violencia y el abordaje es morboso, lo cual fortalece la imagen del victimario. Recordamos, como dice el artículo 4 del Decálogo para el Tratamiento Periodístico de la Violencia contra las Mujeres de la Red PAR que lo importante es proteger a la víctima y no al agresor. En el caso de las violencias sufridas por mujeres trans, cuya máxima expresión son los travesticidios, el tema ni siquiera está en agenda y, sus escasos abordajes, suelen ser estigmatizantes.

En cuanto al funcionamiento del Estado, no sólo sobre comunicación y género, nos alarma la falta de financiamiento por parte del Poder Ejecutivo Nacional de los programas que sostienen las políticas de género (Educación Sexual Integral, Salud Sexual y Reproductiva, Programa Ellas Hacen, Centros de Actividades Infantiles y Juveniles) y del Poder Judicial en relación con la falta de formación en género de las/os operadoras/es de justicia.

En este contexto, repudiamos la criminalización de la protesta social y política por parte del Estado y, en particular, la detención e imputación judicial de mujeres activistas en las manifestaciones del 8 de marzo del 2017.

Este mismo Estado patriarcal es ineficiente en la protección y búsqueda de mujeres que han desaparecido como víctimas de redes de trata o de otras múltiples formas de violencia. Dos hechos de los últimos tiempos son particularmente alarmantes: el hostigamiento y persecución a la dirigente social y política Milagro Sala y a otras personas que integran la organización social Tupac Amaru, y la desaparición forzada de Santiago Maldonado por parte de Gendarmería Nacional en el marco de la represión a los pueblos indígenas.

En este contexto de retroceso de garantías, reafirmamos nuestro compromiso con los derechos humanos y celebramos el fortalecimiento del movimiento feminista que en los últimos tiempos ha crecido en organización y visibilidad.

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