lunes, 20 de febrero de 2017

Ética de los medios de comunicación

Por: Pablo Delgado
Según la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 promulgada por la ONU en su artículo 19, consagra la libertad de expresión y de opinión: ”todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Abre paso así al entendimiento de una libertad informativa como función social. Una libertad esencial para el ser humano actual, que pueda ser capaz de acceder a su derecho de estar informado, pero este derecho debe ser tratado con el mayor respeto y rigor, ya que ejercido de una forma partidista y direccionada se puede convertir en un “arma intelectual” que mueve y modifica sociedades al antojo de quién lo promulga.

Para que esto no ocurra están los periodistas y las empresas informativas que filtran y relatan los hechos acaecidos en las diferentes culturas de las que consta el planeta y para esto se deben dar condiciones democráticas en las que se puedan dar informaciones y a su vez debe existir una conducta tanto en el periodista como en la empresa para que se rija por una conducta ética, en donde el rigor, la veracidad y el cumplimiento democratizador de la información debe prevalecer sobre todo tipo de interés.

La doctora en filosofía por la Universitat de Barcelona, periodista y comunicadora social por la Universidad Católica de Chile, María Javiera Aguirre Romero (Santiago de Chile, 1978) nos trae en su último ensayo “Ética de los medios de comunicación” (Herder editorial), toda una declaración de intenciones informativas, realizadas desde un rigor y un estudio profundo en donde la libertad de prensa no asegura necesariamente la libertad de expresión y esta no garantiza que el derecho a la información sea satisfecho. Afirma María Javiera que los medios de comunicación deben cumplir con su función social o pueden correr el riesgo de desaparecer como tales. De no recuperar su función fundamental, podrían terminar siendo solo una fuente de entretenimiento más. Reivindicar esa legitimidad aparentemente perdida, o al menos desfigurada, es el primer paso para reconducir el trabajo de los medios con el fin de que cumplan su función democratizadora, pues la vida, en las sociedades actuales, determinadas por la globalización, la multiculturalidad y el tiempo impuesto por las tecnologías exige, tal vez más que nunca, ciudadanos informados y capaces de tomar decisiones.

María Javiera nos aproxima de forma fehaciente a definir en qué consiste la ética de los medios de comunicación, pues tenemos que referirnos a tres grandes aspectos que la delimitan: una ética aplicada, pues se aplica a los contenidos; implica una ética profesional; asimismo involucra la ética de la empresa de los medios.

El libro se articula en torno a tres grandes temas: la función legitimadora de la actividad, es decir, el derecho a la información; el medio ético a partir del cual se propone pensar esta función, la teoría de la responsabilidad de Karl Otto Apel; las relaciones entre los agentes que participan de la actividad: los periodistas, las empresas informativas, el entorno y el ciudadano.

Siguiendo ideas clave de Habermas o Toqueville en donde las ideas para el trabajo de los medios de hoy no se entienden de la misma forma que cuando dieron origen a la prensa: verdad, libertad, democracia y responsabilidad, son conceptos que deben ser revisados a la luz de las nuevas necesidades. “El trabajo de la prensa se encuentra en entredicho en parte porque en el siglo XXI la prensa funciona con categorías morales vacías que no dicen nada respecto de su actuar moral”. Además Toqueville decía que “un pueblo que quiere permanecer libre tiene el derecho de exigir que a toda costa se respete la prensa, porque no solo modifica las leyes, también costumbres”.

Desde una historia de la prensa apoyada en las teorías liberales que ejercían una fuerte diferenciación entre los individuos y defendían su derecho individual a estar informado. La prensa tenia encomendada la tarea de satisfacer el derecho a estar informado para permitir a los ciudadanos vivir en sociedad, elegir y colaborar en la conformación de la opinión pública. El principal problema que hoy enfrenta la prensa es quizá su aparente descrédito y falta de legitimidad del trabajo periodístico, así como la ausencia de condiciones que lo resguarden adecuadamente para enfrentar los desafíos de la industria mediática, afirma María Javiera.

La función política de la prensa es brindar información relevante, de calidad y contextualizada, para vivir en sociedad, en condiciones de libertad y de verdad. Solo los ciudadanos informados están en disposición de tomar decisiones que, efectivamente, evitarán el abuso de poder, no solo de quienes ostentan el poder político, sino también de multinacionales, bancos o empresas entre otros. Por otra parte, la circulación de información construye democracia en la medida en que el pueblo tiene información suficiente para formarse una opinión propia y elegir a sus representantes o denuncian el abuso de poder o el intento de manipulación de los ciudadanos.

La libertad es condición de la información, así como la verdad; si la información no se ha obtenido en libertad y su contenido no es verdadero, no se está informado. La libre circulación de ideas es alimento indiscutible para una prensa libre, pero no todo es información y no se puede defender la libertad para decir cualquier cosa, sino para informar. La libertad de expresión tiene limites y estos están en las otras personas, en su libertad y dignidad.

Los periodistas deben velar por la correcta satisfacción del derecho de los ciudadanos a estar informados: y obliga porque el poder sin la observancia del deber es irresponsable. Por ello más allá de las consecuencias de las acciones, el profesional debe anticiparse para evitar el daño. La vida democrática exige información pero no de cualquier tipo, sino la que los ciudadanos necesitan y les corresponde. Por ello, es indispensable un periodismo de calidad con un compromiso ético en cada uno de estos niveles, teniendo en cuenta la tarea pendiente de una regulación adecuada del sector conforme a los desafíos actuales, así como las condiciones necesarias para un periodismo virtuoso y de calidad.

El objeto de la ética periodística es regular el comportamiento de los profesionales para salvaguardar la correcta satisfacción del derecho a estar informado. Desde el punto de vista de la ética profesional del periodista, la libertad de expresión queda al servicio de la satisfacción de ese derecho. La prensa a través del trabajo de sus profesionales, genera información o construcción mediática de la realidad e incluso se podría decir que produce una provocación al público que, a su vez, reacciona volviendo a ella, nueva información que volverá a procesar. El periodismo de calidad ha de ser inteligible, entendible, de modo que efectivamente sea información obtenida con rectitud, sea verdadera y sobre todo veraz.

La satisfacción del derecho a estar informado requiere de un sostén ético que entienda y valore la vida democrática, y que mejor marco ético que uno que tiene como eje la comunicación y cuyo principio ético consiste en coordinar las acciones a través de los consensos alcanzados a través del diálogo. Un diálogo esencial para ejercer la carrera de periodista, por ello, este nuevo libro contribuye de manera eficaz y pragmática al estudio de la información, de cómo debe ser tratada y transmitida. Un esencial para todo aquel que se dedique al mundo de la comunicación o se vaya a dedicar. Para que desde un principio tome unos principios esenciales de una profesión de gran calado y vocación social, y que para aquellos que llevamos y un tiempo nos invite a reflexionar sobre cómo es tratada la información en nuestro entorno, una información que se canaliza cada vez más en unos medios que están acabando en manos de los grandes bolsillos, a costa de la calidad y la independencia. Estos “salvadores” tienen tendencia a reducir efectivos y la mala costumbre de abusar de poder, en algunos casos. Cómo solucionarlo: a parte de un sistema empresarial diferente, debe prevalecer la ética informativa, una ética que haga cumplir de forma clara, concisa e inteligible la función social de informar de manera objetiva a la sociedad y por lo tanto contar la verdad, y no como en El gran carnaval de Billy Wilder en donde Charles Tatum (Kirk Douglas) un periodista sin escrúpulos que atraviesa una mala racha, razón por la que se ha visto obligado a trabajar en un pequeño diario de Nuevo México. Cuando un minero indio se queda atrapado en un túnel, Tatum ve la oportunidad de volver a triunfar en el mundo del periodismo. Entonces, en connivencia con el sheriff del pueblo, no sólo convierte el caso en un espectáculo, sino que, además, retrasa cuanto puede el rescate. Un claro ejemplo de ausencia total de ética.

La Multisectorial Audiovisual anuncia un Plan de Acción Federal

Conferencia de prensa este Miércoles 22 de Febrero; se estima una masiva presencia de protagonistas de la cultura nacional
Las entidades que conforman la Multisectorial Audiovisual, ante la grave situación que atraviesa el sector de la producción de contenidos audiovisuales de origen nacional, realizará una conferencia de prensa este Miércoles 22 de febrero a las 15 horas, en la sede de la Asociación Argentina de Actores, Alsina 1762, CABA.

Durante la reunión se anunciará un Plan de Acción en reclamo a los recientes anuncios trascendidos en la prensa, que no sólo no aportan soluciones sino que empeoran la situación global del sector e inquietan a la industria y el mercado.

Situación:
La falta de ficción en nuestras pantallas nos golpea fuertemente a los actores, directores, guionistas, productores, músicos y técnicos, quienes estamos sufriendo una pérdida constante de nuestras fuentes de trabajo. La enorme inacción del Poder Ejecutivo Nacional – a pesar del diálogo ofrecido por esta Multisectorial con las autoridades- en lograr incentivos para la producción y generación de trabajo durante todo el año 2016, donde no se implementaron programas de fomento para la producción de contenidos audiovisuales, ni desde el Sistema Federal de Medios ni desde el ENaCom (Ex AFSCA – Ex ComFeR), sumado al retraso en la presentación del nuevo Plan de Fomento del INCAA, ha traído como consecuencia una profunda deflación productiva.

Esta Multisectorial Audiovisual, expresa su preocupación:
1.- Las graves expresiones del Presidente del ENaCom, definiéndose a favor de eliminar las cuotas de pantalla de contenidos de origen nacional, manifestadas a la prensa.

2.- La alarmante propuesta de una consultora privada contratada por el Gobierno Nacional para asesorarlos en una posible reforma tributaria, que instala en su documento de público acceso la idea de eliminar el gravamen del 10% a las entradas de cine, creado por una ley específica que provee parte esencial de los fondos de fomento en los que sustenta la producción cinematográfica argentina, medianamente desmentido por los Ministros de Hacienda y Cultura.

3.- Pero mucho más grave aún es que el informe propone en su página Nº 44 la desaparición de: “el impuesto a los servicios de Comunicación Audiovisual que tiene alícuotas variables por actividad” – artículo 94 a 97 – de la Ley de SCA. Lo que significa el fin de toda la producción audiovisual nacional y por lo tanto el propio INCAA, el INAMU, como así también los incentivos al teatro, la radio, la TV Pública y el mismo ENaCom.
Por los motivos enunciados, la Multisectorial resolvió:
1.- Desarrollar un plan de acción, reclamo y pronta movilización por la defensa de nuestros derechos laborales y la plena aplicación del Artículo 67 de la Ley 26.522 encontrándose en total vigencia, a pesar de las modificaciones realizadas a la Ley en el DNU 267/2016 no alcanzando este artículo.

2.- Llevar nuestras demandas al Congreso Nacional, espacio que este año deberá debatir una “Nueva Ley de Comunicación Convergente”, exigiendo legisle en pos de condiciones equitativas con países productores de contenidos audiovisuales (EEUU, Canadá, Brasil y Comunidad Europea).

3.- La producción de Ficción debe ser considerada una política de estado en la Argentina, no solo por trayectoria histórica también por ser un estandarte social, cultural, económico y de trabajo para la imagen representada de la Argentina, ampliando la posibilidad turística, exportando bienes culturales y sociales a todo el mundo.
A poco más de un año de la asunción del Gobierno Nacional, nuestro sector sigue a la espera de ser escuchado en sus necesidades. Estamos convencidos del potencial que tiene nuestra industria cultural y en especial la producción audiovisual, por lo que renovamos nuestro compromiso, con el trabajo y la defensa inalienable de los derechos de todo el sector audiovisual.

Los esperamos este Miércoles 22 de febrero a las 15 horas, en la sede de la Asociación Argentina de Actores, Alsina 1762, CABA.

Conforman la Multisectorial Audiovisual por el Trabajo, la Ficción y la Industria Audiovisual Nacional:
AADI – Asociación Argentina de Intérpretes; ACTORES – Asociación Argentina de Actores; APIMA – Asociación de Productores Independientes de Medios Audiovisuales; ARGENTORES – Sociedad General de Autores de la Argentina; CAPPA – Cámara Argentina de Productoras Pymes Audiovisuales; DAC – Directores Argentinos Cinematográficos; DOAT – Directores de Obras Audiovisuales para Televisión; EDA – Asociación Argentina de Editores Audiovisuales; FA-MI – Federación Argentina de Músicos Independientes; SADA – Sindicato Argentino de Autores; SADAIC – Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música; SADEM – Sindicato Argentino de Músicos; SAGAI – Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes; SATSAID – Sindicato Argentino de Televisión; SICA – Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina y SUTEP – Sindicato Único de Trabajadores del Espectáculo Público.

Para comunicarse con la Multisectorial Audiovisual: contacto@multisectorialaudiovisual.org y departamento de prensa de ARGENTORES, ACTORES, DAC, SAGAI y SICA

Persecución ideológica en el Sistema de Medios de la Universidad Nacional de Cuyo

Carta abierta de trabajadores/as del Sistema de Medios de la UNCuyo
Las y los trabajadores del Sistema de Medios de la Universidad Nacional de Cuyo nos encontramos, una vez más, en estado de alerta y movilización ante el despido de tres compañeros/as y el temor de que la situación se extienda a más personal. La precarización en la que nos encontramos la mayoría del personal de apoyo académico (no docente), con contratos y cargos en condiciones de extrema flexibilidad laboral, renovables año a año (en el mejor de los casos) por la autoridad de turno, facilita ampliamente decisiones arbitrarias, abruptas y carentes de causales formales de despido.

Entre el 26 y el 27 de diciembre pasado se notificó informalmente sobre “la no renovación” de contratos a tres trabajadores/as de entre 4 y 15 años de antigüedad. La situación generó nuestra inminente organización, constituyéndonos en asamblea y declarando el estado de alerta. En dicha asamblea se eligió una comisión encargada de representarnos ante las autoridades. El 29 de diciembre, ésta fue recibida por el Dr. Victor Ibáñez Rosaz, Secretario de Relaciones Institucionales, Asuntos Legales y Administración, en representación del Rector de la UNCUYO, Ingeniero Daniel Pizzi. Abierto al diálogo, Ibañez se comprometió a negociar y el mismo día comunicó oralmente a una de las integrantes de la comisión, que el Rector había decidido la extensión de los tres contratos al 31 de marzo de 2017. Si bien fue un acuerdo de palabra, creímos en el compromiso y la seriedad de lo expresado por una alta autoridad del gabinete del Rector.

Con mucha sorpresa nos encontramos a inicios de febrero con que la negociación que creímos se había logrado a fines de diciembre fue rota unilateralmente por las autoridades universitarias. Las personas despedidas fueron informadas de que sus funciones terminan el 28 de febrero. Las razones que esgrimen los responsables de los despidos son supuestas “manifestaciones revanchistas de los y las trabajadoras en las redes sociales”, que habrían “ofendido” a las autoridades, quienes tomaron la drástica decisión.

Consideramos que en realidad nunca hubo intenciones de reflexionar sobre los despidos, pues su razón de ser fue y es crear una sensación de inseguridad sobre el resto de las y los trabajadores, en una especie de castigo ejemplarizador. Ante lo absurdo del argumento sobre el quiebre del acuerdo y la falta de honestidad ante el no cumplimiento del mismo, nos vemos en la obligación de pensar que es posible que se vuelvan a activar los despidos que seguían a estos tres casos que ahora se han hecho efectivos. La existencia de una lista con más personal implicado fue confirmada por el Dr. Ibáñez y las autoridades del CICUNC.

También vemos afectada en esta situación la libertad de expresión de cada persona. La intromisión de las autoridades en las publicaciones particulares de lxs trabajadores en las redes sociales, que derivan en decisiones institucionales, se convierte en persecución ideológica. Estas acciones tienen como claro objetivo dejar a lxs trabajadores en estado de vulnerabilidad para generar una posible autocensura a quienes aún se encuentran precarizados. Las redes sociales se han convertido en una herramienta de intimidación muy usada en las empresas privadas y que la Universidad Pública reproduzca estas prácticas es lamentable y de suma gravedad.

Tal vulneración es doblemente perjudicial tratándose de trabajadores/as de prensa, quienes ya están sometidos/as a prácticas de amedrentamiento en cuanto a la publicación de sus notas en el portal, a bajadas de línea explícitas por razones políticas, al sistema de revisión y edición de cada nota y a los “modos” en el trato hacia el personal.

Por último, pero no menos importante, queremos dar a conocer que en el canal universitario, Señal U, se habrían detectado graves irregularidades en los coloquios para efectivizar al personal, por lo que pedimos la revisión de los mismos en paritarias. Esta situación se traslada también a otros cargos en los medios, otorgados con muy poca transparencia.

Queremos también enviar nuestra solidaridad para con colegas de Radio Libertador y Radio Nacional Mendoza, quienes se encuentran atravesando situaciones similares, así como los y las trabajadoras de Artes Gráficas Rioplatense del grupo Clarín (AGR-Clarín), en lucha desde mediados de enero a raíz de 380 despidos en su planta.

Nos mantenemos en alerta y movilización, pues estos despidos no solo dejan a tres personas y sus familias sin sus fuentes de trabajo, sino que además implican abrir una puerta a la expulsión de otros/as trabajadores/as que han dedicado muchos años a preservar la comunicación en la Universidad Pública. Confiamos en la escucha del Consejo Superior, de la comunidad universitaria y de toda la sociedad, así como en la difusión de esta alarmante situación que hoy nos incumbe a nosotros/as pero puede extenderse sin ningún tipo de impedimentos a otros/as protagonistas.
Fuente: ucronicas.com.ar

Desmesurado crecimiento de la pauta oficial en Córdoba: La Voz +684%; Cadena 3 +453%

Los datos de la Secretaría de Comunicación Pública que difundió acá el Ministerio de Modernización muestran un desmesurado crecimiento entre 2015 y 2016 en la compra de espacio publicitario en los medios de mayor audiencia de Córdoba. La Voz del Interior pasó de $3.352.528,60 a $22.948.449,68; Cadena 3, de $2.915.577,44 a $13.230.808,72. En tanto, los Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba recibieron $11.595.612,99 en 2015 mientras que durante el año pasado la pauta oficial de la Nación fue de $16.273.943,41.
Fuente: infonegocios

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