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sábado, 12 de septiembre de 2026

La prensa volvió a advertir en Diputados sobre ataques, restricciones y el deterioro de la libertad de expresión

Periodistas, representantes sindicales y organizaciones vinculadas al ejercicio profesional del periodismo expusieron ante diputados opositores sobre agresiones, restricciones al acceso a la información, represión a trabajadores de prensa, precarización laboral y el hostigamiento del Gobierno de Javier Milei. También cuestionaron la distribución de la pauta oficial a través de empresas estatales y reclamaron que el Congreso investigue el destino de esos recursos.

El encuentro se realizó este viernes 11 de septiembre en el anexo de la Cámara de Diputados y fue convocado por legisladores opositores que integran la Comisión de Libertad de Expresión, ante la falta de funcionamiento del cuerpo que preside el oficialista Guillermo Montenegro.

Durante varias horas, periodistas de distintos medios, representantes sindicales y organizaciones profesionales describieron un escenario caracterizado por agresiones públicas, restricciones para acceder a funcionarios y dependencias oficiales, represión durante coberturas de protestas, denuncias judiciales, campañas de hostigamiento y un deterioro de las condiciones laborales.

La situación de los periodistas acreditados en la Casa Rosada, la política de comunicación oficial y el destino de los recursos públicos destinados a medios fueron algunos de los principales ejes de la jornada.

La fecha también tuvo un componente simbólico: el 11 de septiembre se conmemora el fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, quien además de haber sido presidente fue escritor y periodista.

"El Congreso no puede mantenerse en silencio"
El vicepresidente de la Comisión de Libertad de Expresión, Nicolás Trotta, fue el encargado de abrir el encuentro. El diputado cuestionó al presidente de la Cámara baja, Martín Menem, por la situación de la comisión y explicó que la reunión había sido convocada de manera informal ante la falta de funcionamiento del cuerpo.

"Es una reunión informal, porque al presidente de la Cámara no le gusta decir que nos autocovocamos ante la apatía y voluntad de clausura y no funcionamiento de esta comisión por parte del bloque mayoritario de LLA", sostuvo.

Trotta explicó que los diputados habían decidido convocar a medios, entidades de comunicación y periodistas que, según afirmó, vienen sufriendo "la agresión constante" del Poder Ejecutivo Nacional.

El legislador señaló que existen más de cien proyectos vinculados con la libertad de expresión presentados por diputados de distintos bloques, pero que permanecen sin tratamiento debido a la falta de reuniones de la comisión.

Para Trotta, lo que ocurre no puede interpretarse como una sucesión de episodios aislados.

"No estamos frente a hechos aislados, sino una clara estrategia de intimidación que quiere llevar adelante el Poder Ejecutivo frente a una enorme asimetría del poder", afirmó.

Según planteó, la sucesión de ataques genera un efecto que excede las redes sociales. "Ese nivel de agresión y nivel de violencia que pretende Javier Milei desatar deja el mundo virtual y se traslada al mundo real", sostuvo.

Por eso, consideró que el Congreso no puede permanecer al margen. "No convocar esta comisión implica un silencio cómplice a las agresiones", advirtió, y reclamó un compromiso que trascienda las identidades partidarias en defensa de la libertad de expresión.

En la misma línea se expresó la vicepresidenta segunda de la comisión, Lourdes Arrieta, de Provincias Unidas, quien planteó la necesidad de abordar el "constante agravio" no solamente contra periodistas, sino también contra quienes expresan opiniones diferentes a las del Gobierno.

Como comunicadora social, Arrieta remarcó la necesidad de discutir "la Argentina que queremos" y el modelo de democracia en el que se pretende vivir.

"Por estar en contra de alguna medida, no significa que somos enemigos", sostuvo, y propuso analizar hasta qué punto pueden instalarse discursos de odio contra quienes piensan diferente.

FoPeA: "Vivimos un momento particularmente crítico"
El vicepresidente del Foro de Periodismo Argentino (FoPeA) y periodista de La Nación, Claudio Jacquelin, fue uno de los primeros en tomar la palabra. Su diagnóstico fue contundente: la situación es "sumamente grave".

Jacquelin cuestionó la ausencia del bloque mayoritario y el intento de vaciamiento de un ámbito que, consideró, debería ser central para la defensa de la libertad de expresión, la libertad de prensa y el acceso a la información.

"Vivimos un momento particularmente crítico, porque han convergido una cantidad de situaciones que ponen a la libertad de expresión y de prensa en un estado de fragilidad demasiado profunda", sostuvo.

El periodista señaló que confluyen varios factores: un ataque sistemático contra las voces que contradicen el discurso oficial, una crisis profunda de la industria periodística y una creciente precarización del trabajo.

FoPeA realiza desde hace 16 años un monitoreo de la libertad de expresión. Según los datos expuestos durante la reunión, el año pasado se alcanzó un récord de agresiones contra periodistas, superando incluso el registro de 2013, y más del 60% de los casos tuvieron como origen al Poder Ejecutivo Nacional.

Jacquelin destacó que una parte sustancial de esas agresiones se expresa a través de ataques verbales y campañas de deslegitimación.

La secretaria de FoPeA, Paula Moreno Román, puso el foco en otro aspecto: el denominado "efecto contagio" hacia las provincias.

"Estas conductas del poder político central están haciendo mella en las provincias", advirtió.

Entre los problemas que enumeró se encuentran la publicidad oficial, la falta de transparencia en la distribución de fondos públicos y las dificultades para acceder a funcionarios.

Moreno Román sostuvo además que detrás de las restricciones al trabajo periodístico existe un intento por quitarle a los periodistas su función de intermediarios entre el poder y la sociedad.

"La no existencia de la repregunta en definitiva lo que hace es fomentar un discurso unidireccional", señaló.

La pauta oficial y los fondos de empresas estatales
Uno de los temas que atravesó las exposiciones fue la distribución de publicidad oficial.

Rodrigo Lloret, director de Perfil, reconoció que la Secretaría de Comunicación ya no distribuye la pauta de la misma manera que durante gobiernos anteriores, pero sostuvo que eso no significa que hayan desaparecido los recursos públicos destinados a los medios.


"Es verdad que la Secretaría de Comunicación ya no distribuye la pauta como hacían otros gobiernos, pero la gran pauta pública es distribuida por Santiago Caputo, a través fundamentalmente de YPF", afirmó.

Lloret cuestionó que esos recursos sean distribuidos de manera discrecional y reclamó acceso a la información que permita conocer cuánto dinero se destina y quiénes son sus beneficiarios.

El planteo fue acompañado por otros participantes, quienes reclamaron a los diputados que investiguen el destino de los fondos públicos canalizados a través de empresas estatales.

La discusión sobre la pauta se vinculó así con una preocupación más amplia: el acceso a la información pública y la posibilidad de controlar el uso de recursos estatales.

Los insultos presidenciales y la naturalización de la violencia
Los ataques públicos de Javier Milei contra periodistas ocuparon buena parte de las exposiciones.

Lloret cuestionó que la sociedad se haya acostumbrado a observar diariamente insultos del Presidente hacia periodistas de distintos medios.

"Es realmente impresionante acostumbrarnos a lo que nos hemos acostumbrado: ver todos los días en redes sociales al Presidente Javier Milei insultar a periodistas de todos los medios; normalizamos algo que es gravísimo", sostuvo.

El periodista cuestionó el tenor de algunos de esos ataques y consideró necesario discutir el impacto que tiene el discurso presidencial sobre el debate público.

Mónica Gutiérrez, en tanto, pidió no naturalizar la violencia.

La periodista sostuvo que la confrontación entre prensa y poder siempre existió, porque el periodismo cumple un papel de contrapoder, pero consideró que el nivel de tensión actual excede situaciones anteriores.

"Desde que se ingresa a esta profesión se sabe que el periodismo es contrapoder y en todo momento las tensiones entre la prensa y el poder han existido, pero ahora han llegado muy lejos", afirmó.

Gutiérrez advirtió además sobre el efecto que esos discursos pueden tener en la sociedad. A su juicio, el ataque constante al periodismo profesional puede terminar favoreciendo el abandono de fuentes periodísticas tradicionales en favor de influencers y contenidos sin criterios profesionales de verificación.

En ese escenario, alertó, una sociedad que pierde referencias confiables para informarse queda también más vulnerable desde el punto de vista democrático.

Casa Rosada: restricciones, cierre de la sala y aislamiento
La situación de los periodistas acreditados en la Casa Rosada fue otro de los capítulos centrales.

Fernando Ramírez, presidente de la Asociación de Periodistas de la República Argentina (APeRA), contó que estuvo acreditado en la sede gubernamental desde 1983 hasta el año pasado y que participó incluso de las primeras conferencias de prensa de Manuel Adorni.

Según relató, durante los primeros seis meses la relación fue correcta, pero luego "se fue todo a la deriva".

Ramírez recordó la implementación de un protocolo "muy estricto", que consideró antecedente del posterior cierre de la sala de periodistas.

"Para mí este es el peor momento que sufre la relación periodismo-gobierno", afirmó, extendiendo su comparación incluso a períodos no democráticos.

También cuestionó que el Presidente no haya brindado una conferencia de prensa durante su gestión y recordó que tampoco lo hizo durante su campaña electoral.

Gabriel Sanfilippo, periodista y locutor acreditado en Casa Rosada, también cuestionó las condiciones de trabajo.

Recordó que durante el gobierno anterior fue expulsado de la Casa de Gobierno y planteó interrogantes sobre la continuidad de las restricciones: "¿Este Gobierno vino a hacer el trabajo sucio de encerrarnos en la sala de periodistas? ¿De no permitir repreguntar en las conferencias de prensa?".

Sanfilippo preguntó además qué sucedería con estas prácticas si en el futuro cambiara el signo político del Gobierno.

La periodista Natasha Niebieskikwiat, de Clarín, fue igualmente crítica. Pidió que no se "institucionalice nada de lo que está ocurriendo" y aseguró que, pese a haber atravesado otros períodos de fuerte tensión entre gobiernos y medios, nunca había observado un deterioro institucional semejante.

"Yo estoy prohibida en Casa de Gobierno", afirmó.

Para Niebieskikwiat, el problema excede el enfrentamiento coyuntural entre un Gobierno y determinados periodistas: se trata del "desmantelamiento de todo el aparato institucional de prensa".
Represión y violencia contra trabajadores de prensa

La periodista Nancy Pazos, de Radio 10, participó de manera virtual y llevó a la reunión el reclamo de quienes cubren las movilizaciones que se desarrollan frente al Congreso.

Pazos sostuvo que desde hace dos años trabajadores de prensa sufren agresiones durante las manifestaciones de los miércoles y recordó que se presentó un habeas corpus para evitar que periodistas y reporteros gráficos fueran golpeados, gaseados o reprimidos mientras trabajaban.

Según relató, ese recurso lleva dos años sin resolución.

La periodista aseguró que más de 250 cronistas y reporteros gráficos fueron gravemente lastimados durante ese período mientras realizaban su tarea.

"No nos rompen el celular y la cámara solamente porque las Fuerzas de Seguridad reciben la orden de odiar lo suficiente a los periodistas, lo hacen porque esos ojos y esas lenguas transmiten información", sostuvo.

Pazos reclamó a los legisladores que actúen y pidió que una eventual actualización del Estatuto del Periodista incorpore un capítulo específico destinado a proteger el derecho a trabajar sin sufrir violencia.

El Estatuto del Periodista y la precarización laboral
La situación laboral de los periodistas apareció como otra de las preocupaciones centrales.

Jacquelin vinculó la precarización con la crisis general de la industria y señaló que el deterioro de las condiciones laborales profundiza las dificultades para sostener un periodismo profesional independiente.

Desde Tiempo Argentino, su presidenta, Malena Winer, puso el acento en la necesidad de preservar el Estatuto del Periodista.

"No hay periodismo profesional sin condiciones mínimas garantizadas", sostuvo.

Winer recordó que los trabajadores de prensa también son trabajadores y señaló que las credenciales y los chalecos que deberían funcionar como elementos de identificación y protección terminaron convirtiéndose, en algunos casos, en blancos visibles de agresión.

"No hay periodismo sin periodistas", remarcó.

También participaron representantes de organizaciones sindicales y profesionales, entre ellos Francisco "Paco" Rabini, secretario adjunto primero del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), quien señaló que Milei "insulta y agravia colegas día por medio, en una asimetría inmensa de poder".

Rabini planteó que el colectivo periodístico debe asumir una lógica de "autodefensa", no únicamente en protección de los trabajadores sino también por el papel que cumple el periodismo dentro de una democracia.

"Ni en dictadura se había cerrado la sala"
La intervención de Ramírez volvió a colocar en primer plano el cierre de la sala de periodistas de la Casa Rosada.

"Ni en dictadura se había cerrado la sala de periodistas", sostuvo, para luego insistir en que considera que la actual situación constituye el peor momento de la relación entre el periodismo y el Gobierno.

El planteo fue acompañado por otros testimonios que describieron restricciones al uso de espacios comunes, controles sobre los movimientos de los periodistas y dificultades para acceder a funcionarios.

FoPeA, además, incorporó otros episodios denunciados por el sector: agresiones físicas por parte de fuerzas de seguridad, hackeos, campañas de difamación, denuncias judiciales y el uso de mecanismos judiciales considerados abusivos para intimidar a periodistas.

Entre los casos mencionados estuvo el del fotógrafo Pablo Grillo, herido durante una movilización.

La organización sostuvo que estos hechos ya fueron denunciados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Una comisión paralizada y una disputa institucional
El funcionamiento de la propia Comisión de Libertad de Expresión atravesó toda la jornada.

Los diputados opositores denunciaron que el cuerpo permanece paralizado pese a la existencia de más de cien proyectos vinculados con la temática y recordaron que habían solicitado formalmente su convocatoria en distintas oportunidades, incluida una presentación del 24 de agosto que, según afirmaron, no obtuvo respuesta.

Entre los diputados presentes estuvieron Raúl "Rulo" Hadad, Marcela Pagano, Lourdes Arrieta, Sabrina Selva, Hugo Yasky, Kelly Olmos, Mónica Frade, Romina Del Plá, Adriana Serquis y Lorena Pokoik.

Frade cuestionó que se haya naturalizado tanto la agresión como la utilización de "la mentira flagrante en las más altas autoridades".

"Nos acostumbramos al insulto brutal por parte del Presidente y algunos integrantes del oficialismo, que ya son la manera habitual de dirigirse a medios, legisladores y, finalmente, a la sociedad", afirmó.

También cuestionó directamente al presidente de la comisión, Guillermo Montenegro, por no convocar al cuerpo.

"El titular de la Comisión, Guillermo Montenegro, se niega a abrirla y no podemos dictaminar nada en torno a este problema", sostuvo, aunque aseguró que la oposición continuará reuniéndose.

Un reclamo común entre periodistas de distintas posiciones
La jornada reunió a periodistas de distintos medios y con trayectorias y posiciones editoriales diversas.

Participaron Paula Moreno Román, Stella Hernández, Francisco "Paco" Rabini, Julia Cravero, Natasha Niebieskikwiat, Gabriel Sanfilippo, Sebastián Lacunza, Mariano Obarrio, Rodrigo Lloret, Malena Winer y Nancy Pazos, entre otros trabajadores de prensa que expusieron experiencias personales de agresiones, restricciones y dificultades para ejercer su profesión.

Uno de los aspectos destacados por varios participantes fue precisamente la posibilidad de compartir una misma mesa pese a las históricas diferencias existentes dentro del periodismo argentino.

Niebieskikwiat lo expresó al recordar que durante otros períodos había mantenido fuertes diferencias con colegas por las posiciones editoriales de los medios en los que trabajaban.

En ese sentido, afirmó que el actual contexto terminó acercando a periodistas que antes estaban enfrentados.

La coincidencia que atravesó la jornada fue que las diferencias editoriales o políticas no deberían poner en discusión el derecho de los periodistas a trabajar y de la sociedad a recibir información.

"Falta que actúen"
El cierre de las exposiciones estuvo a cargo de José Ángel Di Mauro, vicepresidente de APeRA y director de la revista Parlamentario.

Di Mauro pidió no naturalizar los discursos y las agresiones contra periodistas y recordó el episodio ocurrido en la sesión de Diputados del miércoles, cuando el oficialismo aplaudió luego de que Trotta formulara una cuestión de privilegio en la que enumeró ocho insultos de Milei contra trabajadores de prensa.

"Es gravísimo y lamentable. El Presidente de la Nación nos representa y no puede hacer eso", sostuvo.

Di Mauro también realizó un recorrido histórico por la conducción de la Comisión de Libertad de Expresión y señaló que durante las últimas dos décadas estuvo mayoritariamente en manos de la oposición, con algunas excepciones.

Según explicó, la situación actual comenzó en 2024, cuando La Libertad Avanza, pese a contar con una representación parlamentaria minoritaria, quedó al frente del cuerpo.

Su crítica estuvo dirigida también hacia los bloques opositores que permitieron esa distribución.

"No se quejen tanto. Es uso y costumbre que las comisiones de gobernabilidad las maneja el oficialismo y las de control las maneja la oposición. La entregaron", afirmó.

Al finalizar el encuentro, Trotta agradeció a los participantes y, especialmente, a quienes permanecieron hasta el cierre.

El diputado sostuvo que la defensa de la libertad de expresión exige un "compromiso de dos vías": por un lado, el de los legisladores que decidieron convocar la reunión y continuar con estos encuentros; por otro, el de los periodistas y organizaciones del sector para visibilizar las situaciones denunciadas.

El objetivo, explicó, es impedir que las agresiones se conviertan en parte natural del escenario político.

"Vamos a seguir convocando", afirmó.

Y resumió el desafío que, según los organizadores, enfrenta ahora el Congreso: evitar que el deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo sea aceptado como una nueva normalidad.

"Para ponerle un freno tenemos que llamar a la conciencia y construir la conversación pública de otra manera", concluyó Trotta.

El encuentro retomó, además, un reclamo que ya había sido planteado meses atrás, cuando una reunión de características similares abordó la prohibición de ingreso de más de medio centenar de periodistas acreditados a la Casa Rosada.

En aquella oportunidad, representantes del sector ya habían advertido que las restricciones al acceso, la falta de respuestas oficiales y las agresiones contra trabajadores de prensa no podían analizarse como episodios independientes.

Ahora, con nuevos testimonios y denuncias, el reclamo volvió al Congreso: que la libertad de expresión, el derecho a informar y el derecho de la ciudadanía a estar informada no queden subordinados a la disputa política de turno.
Fuentes: Tiempo Argentino, FoPeA, Parlamentario, Señales

Ver también: Violencia, censura y precarización: la advertencia de Prensa Rosario sobre el presente de las y los trabajadores de medios

lunes, 20 de julio de 2026

Grave acto de intimidación contra la periodista Mariana Mamaní: sustrajeron sus herramientas de trabajo y dejaron una amenaza en su escritorio

La periodista jujeña Mariana Mamaní denunció haber sido víctima de un grave hecho de intimidación en su domicilio particular, donde personas desconocidas ingresaron durante un corte de energía eléctrica, revolvieron toda la vivienda y se llevaron únicamente su computadora portátil y su cámara fotográfica, las principales herramientas con las que desarrolla su trabajo periodístico. Como único elemento dejado de manera deliberada, los intrusos colocaron un ejemplar de la Constitución de Jujuy reformada en 2023 sobre el soporte de su computadora, un gesto que la comunicadora interpretó como un mensaje directo hacia su labor profesional.

El episodio ocurrió durante la tarde-noche del viernes en el barrio Villa Jardín de Reyes, cuando gran parte de la zona permanecía sin suministro eléctrico a raíz de los fuertes vientos del norte. Mamaní había salido de su casa junto a su hija y regresó alrededor de las 21.30, momento en que advirtió que una ventana lateral corrediza había sido forzada. Al ingresar encontró la vivienda completamente revuelta.

Según relató, los autores del hecho recorrieron todos los ambientes, revisaron cajones y dormitorios, incluso el cuarto de su hija, pero no rompieron muebles ni se llevaron dinero, televisores u otros objetos de valor que permanecían a la vista. En cambio, sustrajeron únicamente una computadora portátil —que ni siquiera estaba expuesta— y una cámara fotográfica utilizada para sus coberturas periodísticas.

La escena que terminó de convencerla de que no se trató de un robo común fue encontrar un ejemplar de la Constitución Provincial reformada en 2023 colocado sobre el soporte donde habitualmente trabaja.

"Ese ejemplar lo había estado utilizando esa misma mañana para revisar temas vinculados a tierras fiscales y lo había dejado sobre una silla. Cuando llegué lo encontré colocado cuidadosamente sobre el soporte de la computadora. Ahí entendí que el mensaje era para mi trabajo", explicó.

"No fue un robo, fue una amenaza"
Durante una conferencia de prensa realizada en la explanada de Tribunales, acompañada por colegas, sindicatos y organizaciones sociales, Mamaní fue contundente al definir lo ocurrido.

"Tengo que ser clara: no fue un robo, fue una amenaza", afirmó.

La periodista sostuvo que el hecho estuvo dirigido específicamente contra su actividad profesional.

"Entraron a mi casa, revolvieron todo, sabían perfectamente quién soy y qué hago. No tocaron otros objetos de valor. Se llevaron solamente las herramientas con las que trabajo y dejaron la Constitución. Es horrible sentir que invadieron mi espacio de trabajo y que el mensaje fue directamente hacia mi labor. Algo molestó a alguien", expresó.

Mamaní remarcó que el episodio constituye un ataque no solo contra ella sino también contra el ejercicio del periodismo.

"Quiero que esto se investigue, que se garantice para todos el ejercicio de la profesión, la libertad de expresión, la libertad de prensa, el derecho a la comunicación y el derecho a la información."

También recordó que su portal informativo, Jujuy Dice, ya había sufrido anteriormente hackeos y bloqueos, aunque aseguró que esta vez "se pasaron todos los límites" al vulnerar su domicilio particular.

Reclamos al Gobierno y al Ministerio Público de la Acusación
Tras radicar la denuncia policial durante la madrugada del sábado, la periodista reclamó una respuesta urgente del Ministerio Público de la Acusación y del Gobierno provincial.

Cuestionó que, transcurridas más de 48 horas del episodio, ninguna autoridad del Poder Ejecutivo, del Poder Judicial ni del MPA se hubiera comunicado con ella.

"Varios legisladores me llamaron para solidarizarse, pero del Poder Ejecutivo, del Judicial o del Ministerio Público de la Acusación nadie se comunicó. Necesitamos garantías de seguridad para ejercer la profesión y proteger a nuestras familias."

Horas antes de la conferencia de prensa, Mamaní concurrió personalmente a la Casa de Gobierno para solicitar una audiencia urgente con el ministro de Gobierno, Justicia, Derechos Humanos y Trabajo, Normando Álvarez García. Aunque el funcionario no se encontraba en su despacho, la solicitud quedó presentada con carácter urgente debido a la gravedad del hecho.

Mientras tanto, la periodista gestiona medidas de protección para su vivienda y su familia.

"No debería estar pidiendo seguridad para poder ejercer mi profesión tranquila", manifestó.

La investigación quedó a cargo del ayudante fiscal Agustín Oroza, mientras trabajan en el caso la Brigada de Investigaciones y Criminalística.

Un mensaje intimidatorio
El colectivo Periodistas Unidxs Autoconvocadxs de Jujuy (PUAJ) consideró que el episodio constituye un claro acto de intimidación contra una periodista independiente.

En un comunicado señalaron que el ingreso al domicilio, el robo selectivo de las herramientas de trabajo y la colocación de la Constitución Provincial representan un ataque dirigido hacia el ejercicio de la libertad de prensa.

Destacaron además que Mariana Mamaní es una de las pocas periodistas de la provincia que mantiene una cobertura permanente sobre conflictos por la tierra, comunidades indígenas, desalojos, derechos humanos, luchas feministas y denuncias de persecución a voces críticas.

"Es una voz comprometida que con rigor periodístico cuenta lo que pasa, aquello que muchas veces permanece invisible para el establishment comunicacional de Jujuy. También es una de las pocas periodistas que logra instalar estos temas a nivel nacional."

El colectivo exigió a los tres poderes del Estado provincial que repudien públicamente lo sucedido, impulsen una investigación rápida y efectiva para identificar a los responsables y garanticen la seguridad tanto de Mariana Mamaní como de toda su familia.

Amplio repudio y solidaridad
El caso provocó una fuerte reacción dentro y fuera de Jujuy.

Organizaciones periodísticas como el Foro de Periodismo Argentino (FoPeA), el Sindicato de Prensa, colectivos de periodistas, organismos de derechos humanos, gremios docentes y referentes políticos expresaron su solidaridad con la periodista y reclamaron el inmediato esclarecimiento del hecho.

Los distintos pronunciamientos coincidieron en advertir que el episodio constituye una grave amenaza contra la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a recibir información.

Diversas organizaciones señalaron además que el ataque no puede interpretarse como un delito común debido al carácter selectivo del robo y al mensaje dejado dentro de la vivienda.

"Esto no debería pasarle a nadie"
En distintas entrevistas concedidas tras el episodio, Mamaní evitó señalar responsables concretos, aunque insistió en que el mensaje fue dirigido hacia su actividad periodística.

"Puedo pensar muchas cosas, pero no puedo salir a culpar a nadie sin pruebas. Lo que sí sé es que esto no debería pasarle a nadie."

La periodista aseguró que continuará ejerciendo su profesión y reclamando el esclarecimiento del caso.

"Esto me pasó a mí, pero es un mensaje para todos. Lo único que pido es que se investigue, que el Estado responda y que podamos trabajar con garantías, sin miedo y con libertad."

jueves, 23 de abril de 2026

Censura en la Casa Rosada: el gobierno de Javier Milei bloquea a la prensa y profundiza el cerco informativo

Tras impedir el ingreso de periodistas acreditados, la administración de Javier Milei suma un nuevo capítulo de tensión con el periodismo. El Sindicato de Prensa de Buenos Aires y el Foro de Periodismo Argentino advierten sobre un deterioro en las condiciones para informar y un impacto directo en el derecho ciudadano a conocer la actividad del poder

La decisión del gobierno de Javier Milei de impedir el ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada no puede leerse como un hecho aislado ni como una medida administrativa menor. Se inscribe, más bien, en una secuencia cada vez más preocupante de acciones que tensionan —y en algunos casos vulneran— el ejercicio del periodismo y el derecho a la información.

El primer pronunciamiento llegó desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires, que denunció la medida como "otro impotente y desesperado intento de silenciar a la prensa". Según el gremio, el Gobierno bloqueó el acceso de periodistas acreditados bajo la excusa de un presunto caso de espionaje, en lo que consideran un nuevo episodio de hostigamiento al periodismo. El comunicado no se limita a este hecho puntual: lo vincula con una escalada que incluye descalificaciones públicas, presiones laborales y agresiones a trabajadores de prensa en el marco de coberturas.

En la misma línea, el Foro de Periodismo Argentino expresó su rechazo y advirtió sobre la gravedad institucional de la decisión. Impedir el acceso a la Casa Rosada —señalan— altera las condiciones básicas para la cobertura del Poder Ejecutivo y afecta directamente el derecho de la ciudadanía a informarse sobre los actos de gobierno.

La explicación oficial, vinculada a una denuncia de la Casa Militar tras la difusión de imágenes en Todo Noticias, no logra justificar el alcance generalizado de la medida. En lugar de investigar responsabilidades concretas, se optó por restringir el acceso a todos los periodistas acreditados, una respuesta desproporcionada que refuerza la percepción de un intento de disciplinamiento.

Lejos de tratarse de un episodio aislado, la medida se suma a un clima creciente de confrontación entre el Gobierno y la prensa. En ese contexto, limitar el acceso, desacreditar a los medios y tensionar el vínculo con el periodismo no solo afecta a quienes ejercen la profesión, sino que debilita un principio central de cualquier sistema democrático: el derecho de la sociedad a saber.

Los acreditados dicen:
Desde esta mañana, por una medida discrecional y sin notificación previa de la Secretaría de Comunicación y Medios, los periodistas acreditados en Casa Rosada tenemos el acceso prohibido a nuestro lugar de trabajo debidamente acreditado. La decisión, que sigue sin ser justificada oficialmente por parte del Gobierno nacional, sugiere una avanzada explícita contra la libertad de prensa, el ejercicio de la profesión y el derecho de acceso a la información de toda la ciudadanía.

Solicitamos una pronta resolución del caso y exigimos al gobierno el cese de los ataques a la prensa.
Periodistas Acreditados de Casa Rosada.

jueves, 12 de marzo de 2026

"Oíd Mortales": el informe que denuncia una maquinaria de hostigamiento contra el periodismo en Argentina

Un documento elaborado por la organización Periodistas Argentinas sostiene que durante 2025 se desplegó un sistema de presiones, agresiones y campañas de hostigamiento contra trabajadores de prensa. El informe identifica cuatro mecanismos —violencia en coberturas, acoso judicial, ciberataques y censura— que, combinados, buscan disciplinar al periodismo y condicionar la agenda pública
A un año del ataque que dejó gravemente herido al fotógrafo Pablo Grillo durante una cobertura frente al Congreso, la organización Periodistas Argentinas difundió el informe "Oíd Mortales: cómo opera la maquinaria del silencio", un documento que analiza el deterioro de la libertad de prensa en la Argentina.

El trabajo sostiene que, desde el inicio de la actual gestión de Javier Milei, se consolidó un conjunto de prácticas destinadas a hostigar, disciplinar y desacreditar a periodistas, con el objetivo de debilitar la circulación de información crítica y reforzar la propaganda oficial.

Según el informe, los ataques no son episodios aislados sino parte de un sistema de presión articulado, que combina violencia en la calle, litigios judiciales, campañas coordinadas en redes sociales y medidas directas o indirectas de censura.

El informe "Oíd Mortales", publicado en marzo de 2026, analiza la situación de la libertad de prensa durante el primer año de gobierno de Javier Milei y documenta 278 agresiones a periodistas durante 2025, según datos del Foro de Periodismo Argentino (FoPeA). A su vez, la Comisión Provincial por la Memoria registró 184 trabajadores de prensa heridos mientras cubrían protestas sociales.

El documento señala que el ataque contra el fotógrafo Pablo Grillo, alcanzado por un cartucho de gas lacrimógeno durante una movilización frente al Congreso en marzo de 2025, marcó un punto de inflexión en este escenario.
A partir de ese contexto, Periodistas Argentinas identifica una "maquinaria del silencio" que opera a través de cuatro mecanismos principales:
Agresiones durante coberturas informativas
El informe describe reiterados episodios de violencia contra periodistas que cubren protestas sociales: disparos de balas de goma, gases lacrimógenos, golpes, detenciones y obstáculos para registrar los hechos.

Acoso judicial
En los últimos tres años se registraron 44 querellas contra periodistas impulsadas por el Estado nacional, muchas de ellas por opiniones o informaciones difundidas en el marco del debate público. Aunque varias causas fueron desestimadas, el informe advierte que los procesos judiciales funcionan como mecanismo de presión y desgaste.

Ciberataques y campañas de hostigamiento digital
El documento describe la utilización de trolls, bots y campañas coordinadas en redes sociales para atacar a periodistas, difundir información falsa o amplificar acusaciones con el objetivo de desacreditarlos y expulsarlos del debate público.

Órdenes de censura y presiones sobre medios
El informe también registra casos de censura previa, restricciones informativas y presiones sobre empresas periodísticas para desplazar voces críticas, lo que genera un clima que favorece la autocensura.
Para ilustrar estos mecanismos, el trabajo reconstruye cuatro casos testigo: el ataque al fotógrafo Pablo Grillo; la demanda judicial contra la periodista Nancy Pazos y las presiones sobre su continuidad laboral; el hostigamiento digital y judicial contra Julia Mengolini; y los procesos judiciales y medidas de censura contra la periodista y documentalista Manuela Calvo.

El documento incluye además una extensa cronología de ataques y restricciones a la prensa entre diciembre de 2023 y comienzos de 2026, que reúne episodios de violencia en coberturas, denuncias judiciales, campañas de hostigamiento digital, amenazas y limitaciones al acceso a la información pública.

Como conclusión, el informe advierte que la acumulación de estas prácticas genera un clima de intimidación que favorece el silenciamiento y la autocensura, y advierte sobre el impacto de ese escenario en el derecho de la sociedad a recibir información.
Foto: Leandro Teysseire, Diario PáginaI12

sábado, 7 de febrero de 2026

No odiaban lo suficiente a los periodistas

Demasiadas contradicciones de un gobierno que exige un trato honesto a los periodistas, pero desde hace dos años gobierna desde el lodo.
Por: Colectivo Editorial Tiempo Argentino

Que el gobierno de las noticias falsas (fake news) haya lanzado una oficina de chequeo de discurso y noticias dirigida a los medios de comunicación es un acto de provocación propio del estilo de gestión libertaria, seguramente destinado al olvido.

Lo es porque ocurre una semana después de que la renuncia del extitular del Indec, Marco Lavagna, dejó al descubierto la decisión del ministro de Economía, Luis Caputo, de esconder las cifras reales de inflación del gobierno libertario, sosteniendo un viejo índice de medición que incluye insumos obsoletos y le resta peso a las tarifas de servicios de luz, agua y gas, entre otras, que revelarían los porcentajes reales del aumento del costo de vida en los hogares argentinos.

Lo es porque, detrás de esa decisión, como se dijo sobradamente en estos días, se esconde la profundización del ajuste sobre salarios y jubilaciones que se rigen, en parte, por ese índice mensual, por ejemplo.

La oficina de respuesta oficial -rebajada a simple cuenta de X con el paso de los días-encierra tantas paradojas que no alcanzarían las líneas de esta columna para desarrollarlas.

Es el "chequeado" del gobierno del presidente que inventó que había heredado una inflación del 17.000%, y ahora miente sus propias cifras para que no se le termine de caer la idea de que derrotó un índice que no detiene su crecimiento mes a mes.

Es la "agencia de desmentida" del gobierno más protegido por los medios hegemónicos librando una guerra de negocios con los dueños de la información, pero haciéndoles pagar a los trabajadores de prensa las consecuencias, minando su credibilidad y las condiciones en que deben ejercer su profesión.

Es la "herramienta de batalla cultural" del gobierno que busca derogar el Estatuto del periodista profesional, en un contexto de salarios de hambre y multitarea, buscando estigmatizar a quienes trabajan en las peores condiciones que se recuerden desde el regreso de la democracia.

Dicho sea de paso: ¿Será pura casualidad que esta cuenta oficial se haya creado un día después de que trabajadores y trabajadoras de prensa, junto a legisladores nacionales de distintos bloques opositores, rechazaron en el Congreso -y con 3000 firmas de respaldo- la derogación del Estatuto del Periodista Profesional incluida en el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno?

Volviendo a las paradojas de la Oficina en cuestión: vale recordar que esta "creación digital" responde al jefe de Estado que no da ninguna conferencia de prensa con medios en general-y curiosamente nadie parece reclamársela, como en otros tiempos-, y será utilizada para emitir un mensaje unidireccional sin posibilidad de pregunta o repregunta.

A poco de andar, esta especie de "grupo de tareas del discurso oficial" ya evidenció que desde un piso de la Casa Rosada se dedicará a demoler moralmente a algunas figuras de los medios -el propio Javier Milei bautizó este sábado a Luis Novaresio como "ensobraresio", luego de un chequeo de su flamante creación, y los trolls se dedicaron a convertirlo en tendencia-, mientras restringe, vía Decreto 780/2024, el alcance de la Ley de Acceso a la Información Pública.

Demasiadas contradicciones de un gobierno que exige un trato honesto a los periodistas, pero desde hace dos años gobierna desde el lodo.

Ver también: Una oficina para desmentir lo que el Gobierno no acepta y un nuevo choque con el periodismo

jueves, 5 de febrero de 2026

Una oficina para desmentir lo que el Gobierno no acepta y un nuevo choque con el periodismo

La Casa Rosada lanzó la Oficina de Respuesta Oficial y debutó acusando de falsa una nota de Clarín que había sido respaldada por fuentes oficiales y luego actualizada. La iniciativa, celebrada por Milei y su entorno, reavivó las advertencias de AdEPA y FoPeA sobre el intento del Estado de erigirse como árbitro de la verdad
El Gobierno nacional presentó este jueves en la red social X la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina (ORORA), un nuevo canal de comunicación impulsado por la Vocería Presidencial que, según su definición oficial, busca "combatir la desinformación con más información" y "desmentir activamente operaciones mediáticas".

El debut de la iniciativa no pasó inadvertido: su primer posteo estuvo dirigido contra una nota de Clarín publicada ese mismo día sobre la implementación del sistema de vouchers para reemplazar planes sociales. Desde entonces, el lanzamiento de la oficina y el cruce con el principal diario del país dominaron la agenda pública, desplazando otros debates relevantes que se desarrollaban en paralelo, como el tratamiento legislativo de la Ley de Modernización Laboral, la discusión sobre la baja de la edad de punibilidad o el escándalo en el INDEC.

La cuenta oficial cuestionó un artículo que informaba sobre una demora en la implementación del nuevo esquema de asistencia social y detallaba que durante enero se habían transferido más de 72.000 millones de pesos al programa Volver al Trabajo (VAT), dependiente del Ministerio de Capital Humano.

"Burda operación: la nota de Clarín contradice su propio título. No hay ninguna demora: el programa Volver al Trabajo (VAT) tiene vigencia hasta abril y los fondos fueron transferidos para garantizar las prestaciones hasta esa fecha. El programa se encuentra activo y financiado", publicó el Gobierno a las 14.21.

Sin embargo, la información publicada por Clarín —incluida la referencia a una demora en la implementación de los vouchers— había sido ratificada previamente por fuentes oficiales del propio Ministerio de Capital Humano consultadas por el medio. Ante el pedido de esas fuentes de evitar el uso del término "demora", ya que el programa aún no estaba formalmente vigente, el diario actualizó el título antes de la publicación del tuit oficial.

El encabezado pasó a ser: "Giran $72.000 millones al ex Potenciar Trabajo: seguirá vigente hasta abril y después lo reemplazarán por los vouchers". La nota nunca fue despublicada y permaneció online desde su primera versión, publicada a las 11.10 de la mañana.

Pese a ello, la Oficina de Respuesta Oficial citó una versión desactualizada del artículo en X —con el título original—, que luego fue borrada y reemplazada por la versión corregida. Aun así, el mensaje fue replicado por el presidente Javier Milei, por funcionarios del gabinete y por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quienes calificaron la información como "falsa".

Una oficina para desmentir operaciones
Copia: A la izquierda, la Oficina de Respuesta de Milei; a la derecha, la Rapid Response de Donald Trump
En su mensaje de presentación, ORORA explicó que fue creada "para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". En redes sociales, los críticos de la iniciativa la compararon con el Ministerio de la Verdad imaginado por el escritor George Orwell (1903-1950) en su célebre novela 1984. Otros señalaron su similitud con la cuenta @RapidResponse47 de la Casa Blanca durante la administración de Donald Trump, el perfil @RespOficial_Arg solo sigue a dos usuarios: Javier Milei y la Oficina del Presidente.

Desde el Gobierno aseguran que la iniciativa apunta a hacer "todo lo contrario a lo que los sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan", a quienes acusan de censurar opositores tanto en medios tradicionales como en redes sociales.

Milei y su principal asesor político, Santiago Caputo, compartieron la novedad. El Presidente sostuvo que la herramienta servirá para "desenmascarar mentiras y operaciones de los medios". Caputo fue más explícito: "Dado que buena parte de las personas que dicen ser periodistas no quieren ejercer la profesión con responsabilidad, ahora se van a encontrar con una respuesta oficial del gobierno que señale sus mentiras. Se festeja".

El ministro de Economía, Luis Caputo, también celebró la iniciativa y la calificó como "excelente".

Según fuentes citadas por Clarín, la Oficina de Respuesta Oficial estará a cargo del director general de Comunicación Digital de la Presidencia, Juan Pablo Carreira, conocido en redes como JuanDoe, identificado por su militancia libertaria y sus ataques públicos a periodistas. La oficina fue creada a pedido directo de Milei y es gestionada por el equipo de Santiago Caputo, aunque no forma parte —por ahora— del organigrama formal del Estado.

Desde la cuenta oficial remarcaron que "el derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración" y que la oficina "no busca convencer ni imponer una mirada", sino que los ciudadanos "puedan distinguir hechos de operaciones y datos de relatos". También destacaron como logro la eliminación de la pauta oficial, a la que vincularon con el financiamiento de "relatos".

Malas perspectivas para el derecho a informar
El Sindicato de Prensa Rosario (SPR) expresó su repudio ante la decisión del gobierno de Javier Milei de sumar un nuevo dispositivo para perseguir, hostigar y atacar el trabajo periodístico: la denominada Oficina de Respuesta Oficial. Tal como fue presentada, esta dependencia realizará un seguimiento de medios y periodistas y responderá, desde una cuenta oficial creada en la red social X, a publicaciones que considere erróneas, falsas o, incluso, simplemente contrarias al agrado del gobierno. A partir de allí se habilita la diatriba del propio Presidente, de otros funcionarios y las municiones cerradas de los colectivos de trolls.

Desde el SPR señalaron que esta medida se inscribe en una política sistemática que, como otras decisiones adoptadas, apunta a destruir espacios que aportan a la pluralidad de ideas y de voces. En ese sentido, recordaron el desmantelamiento del sistema de medios públicos y el ahogo económico del sector cooperativo, autogestivo y comunitario, junto con la eliminación de las políticas de fomento.

"El presidente Javier Milei ha agredido de manera directa la libertad de expresión y el derecho a la información de toda la sociedad", advirtieron desde el sindicato, y denunciaron además la profundización de un esquema represivo con ataques físicos y disciplinadores contra lxs trabajadorxs de prensa, como en el caso de Pablo Grillo.

El comunicado del SPR también remarca que el gobierno modificó la Ley de Acceso a la Información Pública, quitándole aspectos centrales de su espíritu original; promovió el odio social hacia el periodismo mediante insultos groseros y expresiones soeces; denunció y querelló a periodistas; y avanzó en su intención de derogar el Estatuto del Periodista, una ley fundamental para el ejercicio profesional.

"El Estado debe garantizar la libertad de expresión y el derecho a la información de toda la sociedad. Atacarlos no hace más que reafirmar el intento de controlar el relato público para sostener un sistema que nos quiere sumisxs y empobrecidxs", concluye el comunicado del Sindicato de Prensa Rosario.

Tensiones con el periodismo y alertas institucionales
El lanzamiento de la ORORA se produce en un contexto de creciente tensión entre el Ejecutivo y el periodismo, marcado por declaraciones estigmatizantes, recortes en medios públicos, denuncias de censura indirecta y episodios de violencia contra trabajadores de prensa durante manifestaciones.

La ONG Human Rights Watch advirtió esta semana en su informe anual que Milei y otros altos funcionarios han utilizado "un discurso hostil para estigmatizar a periodistas independientes". En la misma línea, Reporteros Sin Fronteras señaló que Argentina cayó 47 posiciones en su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa y se ubica en el puesto 87, debido a la estigmatización del periodismo, el desmantelamiento de medios públicos y el uso discrecional de la publicidad estatal.

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (AdEPA) expresó su "inquietud" ante la creación de un área estatal destinada a "desmentir" informaciones. En un comunicado, advirtió que "el Estado no es el árbitro de la verdad" y cuestionó la idea de que una autoridad pública asuma el rol de verificador de contenidos, lo que podría derivar en prácticas de disciplinamiento del discurso crítico.

AdEPA subrayó además que el concepto de "desmentir" presupone una falsedad deliberada y desconoce que el periodismo trabaja contrastando fuentes y versiones diversas. "La gente es el último juez del trabajo periodístico", concluyó la entidad.

En términos similares, el Foro de Periodismo Argentino (FoPeA) manifestó su "profunda preocupación y rechazo" ante lo que calificó como la creación de un "tribunal de la verdad" desde el Estado. FoPeA alertó sobre el uso de recursos públicos para señalar y estigmatizar el disenso, en un contexto en el que el propio Gobierno restringe el acceso a la información, limita las conferencias de prensa y debilitó la vocería presidencial.

"El Estado tiene la obligación de garantizar la libertad de expresión y el acceso a la información pública, no de auditar el discurso público ni de hostigar a quienes ejercen el oficio de informar", sostuvo la organización.

"Siempre es auspicioso que cualquier Estado disponga nuevos canales para el acceso a la información pública", dice Diego de Charras, docente e investigador en derecho a la información y políticas de la comunicación. "Pero en el caso del Gobierno argentino", agrega, "uno puede mirar con escepticismo la creación de una oficina que se presenta como un canal que va a brindar la verdad a la ciudadanía".

De Charras, actual vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA), recuerda que Milei "aumentó la opacidad y la arbitrariedad de los funcionarios en el tratamiento de la información pública" con un decreto que limitó las obligaciones previstas por ley. También destaca que “en estos momentos, el Gobierno está impulsando un proyecto de reforma laboral que intenta derogar el estatuto del periodista profesional”. Y concluye: "La vinculación de este Gobierno con los trabajadores de la comunicación y el periodismo está caracterizada por el agravio verbal, por el agravio físico o la persecución judicial con causas penales a aquellos que opinan de modo diferente. Entonces, con esta nueva oficina se puede presumir que no hay una búsqueda de la verdad, sino una búsqueda de imposición de la propia mirada".
Fuentes: Clarín, FoPeA, AdEPA, El País

viernes, 9 de enero de 2026

Cuando el insulto ordena la política

El relevamiento de FoPeA sobre la actividad de Javier Milei en X muestra que el insulto no es un exceso, sino una herramienta política: erosiona la legitimidad del periodismo, corre del centro a quienes incomodan al poder y redefine las reglas del debate democrático. La agresión funciona como método para construir enemigos, desplazar agendas y condicionar el derecho a la información.

El insulto como método de gobierno
Un relevamiento del Foro de Periodismo Argentino (FoPeA) sobre la actividad del presidente Javier Milei en la red social X expone con datos duros lo que ya es una percepción extendida: el insulto no es un exabrupto ocasional ni una cuestión de temperamento, sino una herramienta sistemática de comunicación política. El informe, titulado "El insulto como estrategia. Un análisis de 113.000 tuits del presidente Milei", permite observar con precisión cómo la agresión verbal se integra a una forma de ejercer el poder.

La investigación analiza 113.649 publicaciones realizadas desde la cuenta presidencial entre el 10 de diciembre de 2023 y el 15 de septiembre de 2025, incluyendo tanto tuits propios como retuits. El resultado es contundente: el 15,2% de los posteos —16.806 mensajes— contienen insultos u ofensas, lo que equivale a uno de cada siete. El dato cobra aún más relevancia si se considera el volumen de actividad del mandatario en redes, con picos que coinciden con anuncios económicos sensibles, conflictos con el Congreso, tensiones con gobernadores o cruces con la prensa.

FoPeA señala además que el compromiso público de Milei, anunciado en agosto de 2025, de moderar su lenguaje agresivo solo se cumplió de manera parcial. Hubo una reducción momentánea, pero el patrón no desapareció. La agresión sigue siendo parte constitutiva del discurso presidencial.

Una máquina de publicar, una lógica de confrontación
El informe clasifica los insultos en distintas categorías: animalización ("mandril", "rata"), repulsión ("excremento", "pus"), expresiones estigmatizantes ("delincuente", "corrupto", "terrorista") y también recursos sexualizados. El blanco es amplio: opositores políticos, economistas críticos, dirigentes sociales, periodistas y medios de comunicación. No se trata de ataques aislados sino de una construcción sostenida de enemigos.

La plataforma mileiinsultaenx.FoPeA.org —disponible para navegación pública desde el 8 de enero de 2026— ordena y categoriza ese universo de mensajes, incorpora un buscador de insultos y permite acceder a las bases de datos completas. El objetivo no es solo exhibir ejemplos, sino poner a disposición una herramienta de verificación y análisis para periodistas, investigadores y ciudadanía.

FoPeA inscribe este fenómeno en una trayectoria más larga. Desde la irrupción de Milei como panelista televisivo y líder de opinión, pasando por su etapa como diputado nacional y luego como presidente, el uso de la ofensa aparece como un rasgo persistente de su modo de intervención pública. El equipo del Data Journalism Visualization (DJV) Bootcamp analizó los posteos para descifrar esa estrategia discursiva y encontró un patrón estable.

El insulto como función política
Para Paula Moreno Román, integrante de FoPeA, el informe permite leer algo más profundo que un problema de modales. "La hipótesis es que el insulto y la estigmatización cumplen una función política", explica. En esa lógica, no se discuten ideas ni argumentos: se busca desacreditar a quien pregunta, investiga o incomoda, erosionando la legitimidad del periodismo como actor social y corriendo de la cancha a las voces críticas.

El trabajo incluye tanto tuits como retuits, un detalle clave. Cuando el Presidente reposta mensajes agresivos, sostiene Moreno Román, los incorpora como propios y los amplifica. A partir de allí se activa un mecanismo que se repite: un planteo que baja desde la cúspide política es reforzado por tandas de cuentas —muchas anónimas— que individualizan periodistas, elevan el tono y profundizan el ataque. El resultado no es solo ruido digital: es la construcción de un clima disciplinador.

Del desgaste individual al daño institucional
Según la referente de FoPeA, el primer objetivo es claro: el periodista que investiga o critica. El propósito es desgastarlo, aislarlo y volver su trabajo agobiante, con costos personales, judiciales y económicos que pueden empujar a la autocensura. Pero el efecto no se agota en la víctima directa. "Cuando se logra intimidar o silenciar, se afecta el derecho a la información de la sociedad", subraya. El daño deja de ser corporativo y pasa a ser institucional.

El informe también detecta una correlación entre decisiones gubernamentales de alto impacto económico y picos de insultos. Moreno Román lo lee como una forma de corrimiento de agenda: discutir con un periodista conocido permite concentrar la atención en una figura visible y desplazar el foco de otros temas. El conflicto, en ese marco, funciona como estrategia de encuadre.

¿Rasgo personal o modelo exportable?
Lejos de reducirlo a un "estilo Milei", FoPeA advierte que el fenómeno responde a prácticas más amplias: la mentira reiterada para sembrar desconfianza, el cuestionamiento sistemático al periodismo como institución y el ataque selectivo a las voces con mayor credibilidad. En un ecosistema saturado de información, esa dinámica produce un efecto corrosivo: la duda permanente, la sospecha generalizada, la idea de que "algo de esto habrá".

El ataque no siempre es frontal. A veces adopta otras formas —hostigamiento coordinado, campañas de descrédito, hackeos—, pero el objetivo final es el mismo: el amedrentamiento. La instalación de la noción de "periodistas enemigos" redefine además las reglas del vínculo entre el poder y la prensa. Se restringen accesos, se eligen interlocutores y se vacían los canales institucionales de consulta. Durante esta investigación, FoPeA consultó formalmente al jefe de Gabinete y al vocero presidencial. No hubo respuestas. Ese silencio también dice algo sobre el modo en que hoy se concibe la rendición de cuentas.

Datos, formación y poder
Mileiinsultaenx.FoPeA.org es el quinto producto del DJV Bootcamp de FoPeA, una iniciativa de formación intensiva que reúne a periodistas, diseñadores, programadores y analistas de datos de distintas provincias. El proyecto fue desarrollado por un equipo de becarios con la mentoría del especialista Andrés Snitcofsky y contó con el apoyo de la Embajada de Suiza en la Argentina. Antes se publicaron otras visualizaciones —sobre el yaguareté, Vaca Muerta, Rosario y la "motosierra"— y FoPeA prevé lanzar un último trabajo en febrero de 2026.

Más allá del valor técnico, el informe aporta una clave política: a mayor impacto de las medidas de gobierno, mayor volumen de agresión discursiva. El insulto aparece así como un recurso para ordenar la conversación pública en momentos críticos.

Cuando la agresión ordena la escena
En el escenario actual, con una economía en tensión, reformas de alto costo social y un vínculo cada vez más opaco entre el Gobierno y los sistemas de control, el insulto deja de ser un problema de formas para convertirse en una señal de época. No es solo cómo se habla, sino para qué se habla así.

El trabajo de FoPeA pone datos donde hay gritos y permiten ver la mecánica detrás del ruido y muestra que la agresión no es un exceso, sino un método que busca desacreditar, disciplinar y correr del centro de la escena a quienes pueden incomodar al poder. Cuando eso ocurre, lo que se erosiona no es solo la figura del periodista, sino una condición básica de la democracia: el derecho de la sociedad a estar informada. El informe ayuda a responder una pregunta incómoda pero central para el presente argentino: qué tipo de conversación pública se está construyendo desde el poder, y a qué costo.

viernes, 19 de diciembre de 2025

Libertad de expresión en disputa: el Concejo de Rosario respaldó a periodistas y La Libertad Avanza votó en contra

En la última sesión de prórroga del período 2025, el Concejo Municipal de Rosario aprobó por mayoría una declaración de apoyo a periodistas argentinos y a organizaciones profesionales y de derechos humanos que denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hechos que afectan la libertad de expresión. El bloque de La Libertad Avanza votó en contra y fundamentó su postura, mientras que la autora de la iniciativa, la concejala Norma López (Comunidad), defendió el proyecto y el rol democrático del periodismo.

La iniciativa fue tratada como expediente 277739, proveniente de la Comisión de Igualdad. El proyecto recibió 22 votos afirmativos y 6 negativos, correspondientes a los bloques La Libertad Avanza y Nación y Libertad.

Desde Secretaría se anunció formalmente: "Expediente de la Concejala Norma López, número 3. Es una declaración. El Concejo Municipal expresa su solidaridad y apoyo a periodistas argentinos y organismos, organizaciones profesionales y de derechos humanos que han expuesto sobre hechos que afecta la libre expresión en el territorio nacional. Ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la Comisión de Igualdad, expediente 277739".

El voto negativo de La Libertad Avanza y la intervención de Anabel Lencina
La presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, otorgó la palabra a la concejala Anabel Lencina (La Libertad Avanza), quien fundamentó el voto negativo de su bloque. Durante la lectura inicial de un texto que la edil había preparado se produjeron cuestionamientos desde el recinto, vinculados a la pertinencia de leer íntegramente la intervención. Ante esa situación, la presidenta aclaró que la concejala se encontraba en uso de la palabra y que estaba habilitada a leer su fundamentación, e invitó a canalizar cualquier debate reglamentario al respecto en una reunión de Labor Parlamentaria.
Luego de la aclaración, Lencina decidió comenzar nuevamente su exposición y leyó de manera completa el siguiente texto: 
"Señora Presidente (así la denominan los integrantes de LLA), concejales y estimados ciudadanos.
Este expediente se presenta bajo la invocación de un valor noble y compartido en la Constitución, la libertad de expresión. Nadie en este recinto, y mucho menos quienes defendemos la libertad, podría desconocer la centralidad de este principio en una República Constitucional. Y justamente, por respeto a las ideas de Alberdi y a esta Constitución, este proyecto debe ser rechazado.

Desde nuestro bloque partimos de una premisa muy clara y esta es su mejor definición. El liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad. Como enseña el profesor Alberto Venegas Lynch, hijo, frase divulgada a nivel mundial por nuestro prócer de la libertad, Javier Milei, el primer presidente liberal libertario de la historia de la humanidad.

Para nosotros, menos poder estatal es más libertad individual. Menos discrecionalidad política es más autonomía social.

Quisiera aclarar que el expediente se apoya en denuncias efectuadas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sin embargo, corresponde efectuar una distinción jurídica elemental que este proyecto omite.

La mera presentación de una denuncia no constituye un hecho aprobado. Ni una declaración de responsabilidad, menos una violación constatada de derechos humanos. Este expediente es construido sobre una interpretación sesgada de informes que omite reconocer que todos tienen derecho a expresarse, incluso el Presidente.

Sí, incluso el Presidente, porque él también es ciudadano argentino y también tiene derecho a defenderse de los ataques que reciba. En este sentido, es muy importante destacar una noticia de último momento. Hace apenas unas horas, la Justicia ordenó reabrir una causa contra una periodista por sus dichos contra el Presidente y su hermana*.

Las expresiones cuestionadas refieren a la vida privada del Presidente como persona y no a su carácter de tal. Lo que vuelve a poner en debate la moral de ciertos sectores del periodismo que se declaran ofendidos, cuando en realidad son ellos quienes incurren en la agresión. La defensa de la libertad de expresión no puede ser selectiva.

El proyecto utiliza el tema para desprestigiar al Gobierno Nacional, construyendo un falso cuadro de censura previa que no existe en nuestro país. Este Concejo es un órgano de representación de los intereses de los rosarinos que nos votaron para proponer soluciones sobre los problemas propios de la ciudad. En contexto de demandas sociales urgentes, la prudencia institucional exige priorizar la agenda local, evitando declaraciones que no resuelven conflictos concretos y no mejoran la vida de la gente.

Por último, quiero destacar que pertenecemos a un partido cuyo nombre justamente es el de La Libertad Avanza, representando en la provincia, representado en la provincia, por nuestra máxima referente, la diputada Romina Díez, bajo el liderazgo de nuestro Presidente, Javier Milei, que desde el principio da la batalla en favor de la construcción de este milagro argentino, el que si Dios quiere, llevaremos delante en la Ciudad. Por eso es que el voto de nuestro bloque es negativo. Gracias, señora presidente".

La respuesta de Norma López y la defensa del proyecto
A continuación, pidió la palabra la concejala Norma López, autora de la declaración, quien explicó los fundamentos del expediente y respondió a los cuestionamientos planteados:

"En principio voy a hacer una aclaración, en algunos párrafos voy a leer, sobre todo por respeto a las y los trabajadores de taquigrafía que son quienes también sustentan nuestro reglamento interno.

Quiero decir que esta declaración que voy a pedir luego que sea leída por secretaría en su aspecto resolutivo, está basada en la situación de persecución que han sufrido comunicadoras y comunicadores en nuestro país, pero que surgió además luego de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos planteara la necesidad de visitar Argentina por las denuncias que tenían sobre hostigamiento a la labor periodística y además el hostigamiento que sufren algunos organismos de derechos humanos.

Pero quiero hacer también mención de cuáles son estas instituciones que se han presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Por ejemplo, el Foro de Periodismo Argentino, FoPeA, lejos está FoPeA de ser un organismo conducido desde algún sector del peronismo, del kirnerismo, algún sector que esté ligado al antimileísmo.

La organización FoPeA nuclea la diversidad de opiniones de muchos formadores de opinión pública justamente que lideran distintas franjas de la comunicación en nuestro país. También forma parte de esta denuncia Amnistía Internacional y el Centro de Estudios Legales y Sociales que tienen una extensa trayectoria y que han defendido históricamente el derecho a la libertad de expresión y a la libertad de trabajo.

La libertad de expresión cabe para todo el pueblo argentino y la libertad de trabajo no solamente resguarda los fundamentos de lo que significa la libertad en las editoriales y la libertad de pensamiento en comunicadores y comunicadoras.

Pero además quiero hacer referencia a lo que hemos introducido en este expediente como uno de los considerandos para argumentar el porqué de esta declaración. El informe anual 2024 de FoPeA actualizado a septiembre de 2025, indica que se han registrado 226 agresiones a periodistas, atribuyéndose casi la mitad de ellas al accionar directo del presidente Javier Milei, lo que evidencia una escalada de hostigamientos, deslegitimación pública, agresión verbal desde altas esferas gubernamentales, prácticas incompatibles con los estándares democráticos vigentes.

Para quienes nos hemos formado en ámbitos académicos o en ámbitos laborales en materia de comunicación y periodismo, sabemos que el valor de una comunicación democrática debe privar, no solamente para garantizar la opinión de trabajadores de la comunicación, sino también en la transparencia informativa de todos los gobiernos, porque tiene que ser uno de los pilares democráticos de todo lo que significa una estructura gubernamental y de una República.

Por otro lado, hay distintas leyes que avanzan en lo que significa el derecho a la información. Como comunicadora, como periodista, es que avancé y presenté este proyecto y que no tiene ni más ni menos que la necesidad de hablar justamente de la escasa participación democrática intentada desde las altas esferas y que habla también de que estamos en riesgo la institucionalidad democrática, lo peor que podemos hacer es acallar a periodistas, a comunicadores y comunicadoras y además, más allá de lo que ha acabado de informar la concejala preopinante acerca de una acción judicial que han incorporado contra una comunicadora, lo que quiero decir que no se puede asimilar lo que significa la simetría en relación al poder que tiene el Presidente de la Nación sobre el resto de los ciudadanos y ciudadanas y por eso es que más aún necesitamos de un compromiso.

Y este cuerpo, que es el cuerpo político que representa la mirada democrática de la ciudad, que representa las distintas palabras y posicionamientos políticos y expresiones populares, porque cada uno de nosotros y cada uno de sus vecinos, nosotras, estamos sentados aquí por voluntad del pueblo de Rosario y nuestro deber es defender las instancias democráticas, entre ellas la libertad de expresión, la libertad de pensamiento y el respeto a lo que significa el trabajo digno de comunicadores y comunicadoras".

Escuchá este debate:

El respaldo del Sindicato de Prensa Rosario
Tras la aprobación de la declaración, el Sindicato de Prensa Rosario (SPR) difundió un comunicado en apoyo a la iniciativa del Concejo: Destacamos y apoyamos la declaración del Concejo Municipal rosarino en solidaridad con las y los periodistas y con las organizaciones profesionales y de derechos humanos afectados en el derecho a la libertad de expresión en nuestro país, situación expuesta ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por esas organizaciones. La iniciativa pertenece a la edila Norma López en un firme respaldo a las y los trabajadores de prensa que venimos sufriendo agravios, persecución y violencia física en las coberturas periodísticas.

El texto de la declaración señala la "escalada de hostigamientos, deslegitimación pública y agresión verbal desde altas esferas gubernamentales, prácticas incompatibles con los estándares democráticos vigentes. Que se denunciaron ante la CIDH discursos violentos, judicialización abusiva de periodistas y acciones que podrían configurar mecanismos de censura previa, afectando el secreto profesional y el derecho a la información, situación expresamente prohibida por el sistema interamericano".

La declaración, a la que se opone el bloque de ediles de la Libertad Avanza, resalta además que "el derecho al acceso a la información pública -reconocido por la Ley Nacional 27.275 y por principios republicanos de transparencia-se ha visto restringido por decisiones y omisiones del Gobierno Nacional, afectando la rendición de cuentas, la participación ciudadana y el ejercicio del control social institucional".

"Reclamamos a nuestrxs legisladores que respalden de modo explícito esta declaración de apoyo al trabajo periodístico en un marco de respeto a la libertad de expresión, la pluralidad de voces, la transparencia informativa y la consideración a la comunicación como un derecho humano inalienable. Resguardar la libre circulación de la información, expresada en el trabajo periodístico es defender la vigencia real de nuestra democracia", señaló el gremio de prensa.

*La causa judicial mencionada en el debate
Durante su intervención, la concejala Lencina aludió a una "noticia de último momento" vinculada a la periodista Julia Mengolini. Al respecto, se informó que la Sala I de la Cámara Criminal y Correccional Federal, integrada unipersonalmente por el juez Pablo Bertuzzi, revocó el sobreseimiento de la periodista y abogada y ordenó la prosecución del proceso iniciado por una querella del presidente de la Nación, Javier Gerardo Milei, por el delito de injurias.

El tribunal consideró que las expresiones cuestionadas no podían quedar automáticamente excluidas del ámbito penal por no encuadrar, según su criterio, en un "asunto de interés público" en sentido estricto.

Sobre este punto, el constitucionalista Gustavo Arballo advirtió que el razonamiento es conceptualmente incorrecto. Señaló que el artículo 110 del Código Penal no limita la atipicidad solo a expresiones de interés público, sino que también protege opiniones, juicios de valor y manifestaciones críticas, incluso cuando resultan ofensivas o provocadoras. Según Arballo, reducir la protección penal a una noción restrictiva de interés público genera una falsa dicotomía que desconoce el alcance real de la libertad de expresión, especialmente en el debate político.

El especialista agregó que, tratándose de figuras públicas, lo personal también forma parte de lo político y advirtió que, con el estándar aplicado en este caso, la crítica política quedaría expuesta a una judicialización permanente, con jueces convertidos en árbitros constantes del discurso público.

Texto completo de la declaración

jueves, 20 de noviembre de 2025

Organizaciones denuncian un retroceso histórico en la libertad de expresión en Argentina

Francisco “Paco” Rabini, secretario adjunto electo de SiPreBA y Julia Mengolini, periodista y fundadora de la radio FutuRöck denuncian hostigamiento al sector de la prensa argentino por parte del Gobierno de Milei

Organizaciones internacionales y argentinas —entre ellas el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), SiPreBA, FoPeA y Amnistía Internacional— denunciaron la campaña de hostigamiento contra la prensa atribuida al Gobierno del presidente Javier Milei, durante una audiencia pública realizada este miércoles en la Universidad de Miami (Estados Unidos), en el marco del 194º período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El Estado argentino respondió de modo insuficiente ante el deterioro sostenido y alarmante en el ejercicio de la libertad de expresión y de prensa. En una audiencia celebrada en Miami, la Comisión  recibió denuncias de organizaciones de la sociedad civil sobre un panorama de hostigamiento, deslegitimación y ataques contra periodistas, comunicadores y manifestantes.

Durante el encuentro, que se extendió por más de dos horas, las organizaciones de la sociedad civil presentaron datos concretos y testimonios que describen el inquietante panorama actual, agravado desde el inicio de la gestión de Javier Milei.

Tras considerar estos argumentos y la respuesta del Estado nacional, los integrantes de la Comisión expresaron su preocupación y dejaron abierta la posibilidad de realizar una visita oficial al país para llevar a cabo un seguimiento exhaustivo de la situación.

Un contexto de hostigamiento creciente
En la audiencia, Amnistía Internacional, el Foro de Periodismo Argentino (FoPeA), el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), SiPreBA, FATPren, ARGRA, Poder Ciudadano y otras organizaciones expusieron un deterioro pronunciado de las condiciones para el ejercicio del periodismo en Argentina. Se denunciaron ataques hacia opiniones críticas, campañas de odio, hostigamiento digital, agresiones físicas en manifestaciones, vigilancia estatal, persecución a través de la justicia penal, desmantelamiento de medios públicos, falta de apoyo a medios comunitarios y un contexto general de control de la opinión tras la publicación de fragmentos del Plan de Inteligencia Nacional.

Las organizaciones señalaron un contexto en el cual el propio Estado emplea su poder para perseguir, humillar y silenciar tanto en el terreno virtual como en las calles. FoPeA aportó datos alarmantes: en 2024 se registraron 179 casos de ataques al ejercicio periodístico —un aumento del 53% respecto de 2023—, y en lo que va de 2025 ya hay 257 casos. "El presidente encabeza la mayor parte de los agravios. Es responsable de 113 de los 250 casos registrados hasta noviembre del 2025", afirmó Paula Moreno, presidenta de FoPeA, quien destacó el uso de "narrativas de odio y desinformación" y la difusión de la frase "no odiamos lo suficiente a los periodistas" desde las más altas autoridades.

Testimonios de periodistas bajo ataque
La CIDH se solidarizó con Julia Mengolini, quien relató una campaña de difamación sin precedentes: "Se usó inteligencia artificial para crear imágenes y videos falsos de contenido sexual sobre mí, acompañados de amenazas de violación y muerte, incluso contra mi hija de 6 años. El propio presidente amplificó esas agresiones, publicando casi 100 mensajes en cuatro días y justificando la violencia diciendo que 'me merecía el vuelto'".

Hugo Alconada Mon describió intentos de hackeo, amenazas y la registración de sitios pornográficos a su nombre tras revelar un plan de inteligencia gubernamental que habilitaba el espionaje sobre opositores y periodistas. A esto se sumó el testimonio del sindicato SiPreBA sobre ataques físicos concretos habilitados por discursos oficiales que estigmatizan a la prensa.

Los testimonios de fotoperiodistas ilustraron la gravedad de la situación en la calle. "Desde hace dos años, los trabajadores de prensa normalizamos equiparnos como si fuéramos a una zona de guerra", relató Tomás Cuesta, de ARGRA. Paola García Rey (Amnistía Internacional Argentina) recordó que entre 2024 y 2025 casi 300 trabajadores de prensa resultaron heridos durante operativos represivos. Estas imágenes fueron clave para reconstruir la trayectoria del cartucho de gas lacrimógeno que perforó el cráneo del fotógrafo Pablo Grillo, caso en el que el Ministerio de Seguridad intentó responsabilizar a la víctima bajo el argumento de haberse puesto "en la línea de tiro".

Otra línea de ataque es el desguace de los medios públicos nacionales. La agencia de noticias TelAm fue vaciada de su capacidad editorial, sus periodistas desplazados y su financiamiento reducido. Radio Nacional, la Televisión Pública y las señales educativas y culturales sufrieron congelamiento salarial, pérdida de personal y cierre de programas. Además, la pauta publicitaria estatal fue redirigida de manera arbitraria hacia medios afines al gobierno, afectando gravemente a los medios comunitarios, muchos de los cuales debieron cerrar o reducir sus operaciones.

La postura del Gobierno
El subsecretario de Derechos Humanos, Alberto Julio Baños, representó al Estado y negó problemas de libertad de expresión. Afirmó que los ataques individuales no pueden adjudicarse a políticas oficiales, calificó las denuncias como casos aislados y aseguró que la actividad periodística está protegida. Acusó a las organizaciones de formular críticas fuera del objeto de la audiencia y sostuvo que en Argentina "no existen medidas regresivas".

Esta postura fue cuestionada por la CIDH. La secretaria ejecutiva, Tania Reneaum Panszi, subrayó que la Comisión observa una tendencia, no episodios aislados: "Todo hace parecer que hay un contexto de amenazas, criminalización a las personas periodistas o activistas de derechos humanos". El Relator Especial para la Libertad de Expresión, Pedro Vaca, recordó que la voz de un gobernante tiene un impacto directo y que ninguna autoridad debe contribuir a generar riesgos para la prensa. La comisionada Gloria De Mees señaló que para dialogar "hay que reconocer que hay un problema".

FoPeA amplía el diagnóstico
  • Durante la audiencia, FoPeA remarcó tres elementos que evidencian la degradación del clima para el ejercicio periodístico:
  • Aumento inédito de agresiones, especialmente violencia digital protagonizada desde las máximas autoridades.
  • Uso de acciones judiciales para intimidar a periodistas.
  • Violencia física contra la prensa en manifestaciones y operativos.
El representante de Poder Ciudadano, Hugo Wortman Jofré, advirtió sobre el uso de la justicia como arma política y cuestionó las modificaciones a la Ley de Acceso a la Información Pública. Claudio Jacquelin subrayó que la descalificación oficial "busca deshumanizar a los periodistas" y alertó sobre la paralización de la Comisión de Libertad de Expresión de Diputados.

Organizaciones como SiPreBA, FATPren y ARGRA sumaron denuncias sobre el uso sistemático de gases, balas de goma y agresiones directas a reporteros, mientras Amnistía Internacional destacó un ensañamiento particular contra mujeres periodistas.

Pedido de monitoreo y misión oficial
Las organizaciones solicitaron a la CIDH:
  • Monitorear el contexto represivo en Argentina.
  • Exigir al gobierno medidas para detener ataques contra periodistas y voces críticas.
  • Poner fin a la represión contra manifestantes y trabajadores de prensa.
  • Realizar una misión oficial junto con la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE).
  • Elaborar un informe exhaustivo sobre la situación en el país.
  • Instar a derogar el Decreto 780/2024 por limitar el acceso a la información pública.
  • Crear un Observatorio Permanente sobre libertad de expresión.
  • Activar el acuerdo vigente entre la Corte Interamericana y la Corte Suprema argentina.
  • Elaborar un protocolo que garantice litigio sin costos económicos en casos de solicitud de información pública.
El pedido fue acompañado también por AMARC, Fundación Transparencia Activa, Innocence Project Argentina, la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA, REDCOM, el Colectivo Revista Crisis y la Fundación Heinrich Böll.

La CIDH evalúa una visita a la Argentina
Tras escuchar las exposiciones, la CIDH —a través de su presidente José Luis Caballero y de la secretaria ejecutiva Tania Reneaum— manifestó su preocupación, respaldó la labor de la Relatoría Especial y dejó abierta la posibilidad de realizar una visita formal al país. "Preocupa que no haya una restricción normativa pero que en la vía de los hechos sí haya afectaciones", señaló Reneaum.

La CIDH concluyó que existe una tendencia de amenazas, criminalización, discursos estigmatizantes y represión incompatibles con los estándares democráticos.

Otras Señales

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