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jueves, 30 de julio de 2026

Tras cerrar sus delegaciones provinciales, el ENaCom demora más de 180 días hábiles en responder reclamos

Un informe de la Auditoría General de la Nación sobre la actuación del Ente Nacional de Comunicaciones durante 2024 advierte sobre una gestión "poco eficiente y eficaz" de los reclamos, demoras que en más de la mitad de los expedientes superaron los 180 días hábiles, el cierre de 27 delegaciones provinciales y la falta de implementación del Reglamento de Calidad de los Servicios TIC. La AGN concluye que el organismo perdió capacidad efectiva para controlar a las prestadoras y terminó dependiendo, en buena medida, de los reclamos de los propios usuarios para detectar deficiencias.

La calidad de los servicios de telefonía móvil e internet y la manera en que el Estado protege a quienes los utilizan quedaron bajo la lupa de la Auditoría General de la Nación. El informe sobre el Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), correspondiente a la gestión de 2024, encontró debilidades en dos funciones centrales del organismo: controlar la calidad de los servicios que prestan las empresas y atender los reclamos de sus usuarios.

La auditoría no se limitó a revisar declaraciones o procedimientos administrativos. Para evaluar la gestión del ente regulador, la AGN analizó 382 expedientes de reclamos de usuarios y realizó una encuesta a asociaciones registradas en el Registro Nacional de Asociaciones de Consumidores y Usuarios. El objetivo fue verificar la planificación, el control y la fiscalización de los servicios TIC, así como la gestión del ENaCom en materia de atención y protección de los derechos de los usuarios.

El resultado es un diagnóstico que atraviesa distintas áreas de funcionamiento del organismo: controles de calidad que no se realizaron conforme al reglamento vigente, información que no fue publicada como correspondía, reducción de la presencia territorial, reclamos que permanecieron abiertos durante meses o años y sanciones que, aun cuando fueron dictadas, no constaban como efectivamente ejecutadas.

Un ente intervenido y con menos presencia territorial
Los hechos examinados corresponden a 2024, un año en el que el ENaCom atravesó un proceso de intervención y una profunda modificación de su estructura operativa. Entre esas transformaciones estuvo el cierre de sus 27 delegaciones provinciales.

Hasta marzo de 2024, el organismo contaba con 28 dependencias de atención al público: 27 delegaciones provinciales y un Centro de Atención al Usuario en la Ciudad de Buenos Aires. Entre las delegaciones se encontraban las de Rosario y Santa Fe. Esas oficinas no funcionaban solamente como lugares para recibir reclamos: también cumplían tareas de control, fiscalización, soporte administrativo y operativo y articulación con las distintas áreas centrales del ENaCom.

El cierre modificó esa estructura territorial. Según reconstruye la AGN, las delegaciones colaboraban con las tareas de control y fiscalización de los servicios TIC y su desaparición obligó a reprogramar la planificación prevista para 2024.

El impacto fue concreto. La Auditoría señala que el cierre redujo el alcance territorial de las inspecciones y comisiones de servicio y también la cantidad de controles técnicos efectuados.

La consecuencia no se limitó a la fiscalización técnica. También afectó la atención de los usuarios. La atención presencial quedó concentrada en el Centro de Atención al Usuario de CABA. La AGN registró, a partir de una encuesta a asociaciones de consumidores, dificultades para presentar reclamos luego del cierre de las delegaciones, principalmente vinculadas con la utilización de la plataforma Trámites a Distancia.

El 30% de las asociaciones radicadas fuera de CABA que respondieron la encuesta manifestó haber encontrado dificultades para presentar reclamos desde el cierre de las delegaciones. A su vez, el 60% informó haber recibido quejas o consultas de usuarios relacionadas con la falta de atención o las dificultades en la gestión del ENaCom. Dentro de esas consultas, la AGN identificó también dificultades particulares de adultos mayores con el uso de herramientas digitales.

La propia Auditoría advierte así sobre una consecuencia territorial: una estructura que antes tenía presencia federal pasó a concentrar la atención presencial en la Ciudad de Buenos Aires.

Reclamos que quedan durante meses y años
El capítulo sobre atención a usuarios es uno de los más contundentes del informe. 

La AGN calificó la gestión de los reclamos como "poco eficiente y eficaz". Para llegar a esa conclusión analizó 382 expedientes y tomó como referencia un plazo estándar de 90 días hábiles administrativos para evaluar el tiempo transcurrido entre el inicio y la resolución o el cierre del expediente.

El resultado: el 52% de los expedientes analizados presentó demoras superiores a los 180 días hábiles. La Auditoría vinculó esos desvíos principalmente con omisiones y debilidades en la gestión del organismo.

No se trata solamente de expedientes que tardaron algunos meses más de lo previsto.

En los dos casos examinados en los que constaba la determinación de sanciones por incumplimientos, la demora promedio entre el inicio del trámite y el dictado de la disposición sancionatoria fue de seis años. Y al cierre de las tareas de campo de la auditoría no constaba la efectivización de las multas impuestas.

La conclusión de la AGN es que las dificultades no aparecen únicamente en el momento de recibir un reclamo. También alcanzan su tramitación, resolución y eventual consecuencia sancionatoria.

El informe señala que la gestión de reclamos mostró limitaciones en términos de oportunidad y eficacia, tanto por los tiempos de tramitación como por la aplicación efectiva de las sanciones. En los expedientes examinados, además de las demoras para dictar las disposiciones, se registraron retrasos posteriores vinculados con los recursos presentados por las empresas.

Un procedimiento que nunca fue reglamentado
Hay otro problema que atraviesa el sistema de atención de usuarios. El Reglamento de Clientes contemplaba la existencia de un procedimiento específico para resolver los conflictos entre prestadores y clientes. Sin embargo, la AGN constató que ese procedimiento no había sido dictado por el ENaCom.

Para la Auditoría, esa ausencia genera un vacío que restringe la posibilidad de que los usuarios accedan a mecanismos rápidos y efectivos para defender sus derechos y contribuye a dilatar el circuito de las denuncias.

El problema adquiere otra dimensión cuando se lo observa junto con los tiempos que efectivamente registraron los expedientes: un procedimiento especial que debía facilitar la resolución de los conflictos no estaba reglamentado, mientras que más de la mitad de los expedientes analizados acumulaba demoras superiores a seis meses.

La AGN también señala la necesidad de mejorar la coordinación con otros organismos con competencias en materia de derechos de los usuarios. Entre sus recomendaciones plantea establecer mecanismos de coordinación y cooperación que permitan consolidar la información sobre las causas de los reclamos y fortalecer la respuesta institucional del ENaCom.

El problema más profundo: ENaCom no implementó su propio Reglamento de Calidad
Pero si hay un hallazgo que atraviesa todo el informe es el referido al control de la calidad de los servicios.

La AGN fue directa: "El ENaCom no adoptó las medidas necesarias para implementar el Reglamento de Calidad de los Servicios TIC".

El reglamento había sido aprobado en 2018 y establecía estándares técnicos mínimos, indicadores, mecanismos de medición, obligaciones de información y procedimientos de control. Sin embargo, durante el período auditado no se reglamentaron los procedimientos de auditoría y verificación técnica necesarios para poner en funcionamiento ese esquema.

La consecuencia fue particularmente importante: no se elaboró el Plan Anual de Auditoría previsto por el propio Reglamento de Calidad y, por lo tanto, no se realizaron las auditorías destinadas a verificar los indicadores específicos de calidad.

Tampoco los controles técnicos que efectivamente realizó el organismo se ajustaron al esquema establecido por el Reglamento de Calidad. Según la AGN, las mediciones se apoyaron en normativa complementaria y no estuvieron orientadas a verificar los estándares específicos establecidos por el reglamento de 2018.

Esto significa que el problema señalado por la Auditoría no es, estrictamente, que el ENaCom haya medido y descubierto que las empresas prestaban un servicio de determinada calidad. El problema es anterior: el organismo regulador no implementó de manera efectiva el sistema que debía permitirle medir y controlar esa calidad de acuerdo con los parámetros establecidos.

Sin mediciones tampoco hay planes de mejora
La falta de controles tuvo una consecuencia concreta sobre la capacidad del Estado para exigir correcciones a las empresas.

El Reglamento de Calidad establece indicadores de Atención al Usuario y de Operatividad de la Red. Cuando determinados indicadores de red no cumplen los niveles exigidos, las prestadoras deben presentar planes de mejora.

Pero para exigirlos primero hay que medir.

La AGN señala que durante 2024 no se realizaron los controles previstos sobre los indicadores de operatividad de las redes. El ENaCom informó, además, que no solicitó planes de mejora durante el período auditado, quedando a criterio de cada prestadora su realización.

De esta manera, una de las herramientas con las que cuenta el organismo para obligar a las empresas a corregir problemas de calidad quedó debilitada por la ausencia de mediciones sistemáticas.

La Auditoría lo sintetiza de esta manera: la falta de implementación del Reglamento de Calidad debilitó las funciones de control y fiscalización del ENaCom, porque obstaculizó la obtención oportuna de información y dificultó la aplicación de sanciones ante incumplimientos.

Tampoco estaban identificadas todas las prestadoras obligadas a informar
El problema no terminaba en la medición. La AGN constató que el ENaCom tampoco había identificado formalmente a las prestadoras obligadas a presentar los informes con los indicadores de calidad establecidos por el reglamento. Tampoco se habían efectuado los controles previstos sobre los sistemas de medición de esas empresas.

Esto es relevante porque la información que generan las prestadoras constituye uno de los insumos sobre los que se construye el sistema de control.

La normativa exige que esos datos sean confiables, consistentes y conservados adecuadamente. Sin controles sobre los sistemas que producen la información, el regulador pierde capacidad para verificar que los datos utilizados para evaluar la calidad representen efectivamente las condiciones de prestación.

La información sobre la calidad tampoco estaba disponible
Otro de los hallazgos de la auditoría es la falta de cumplimiento de las obligaciones de publicidad.

El Reglamento de Calidad establecía que determinada información sobre los indicadores debía ser publicada. La AGN constató que el ENaCom no cumplió con esa obligación. Los datos que difundió estaban basados en otro régimen de información y no equivalían a los indicadores exigidos por el Reglamento de Calidad.

Tampoco las prestadoras publicaban en sus sitios web los indicadores de calidad previstos.

En materia de información a los usuarios, además, la Auditoría detectó que las empresas cumplían de manera heterogénea las obligaciones establecidas por el Reglamento de Clientes y que no se observaban controles de oficio del ENaCom para verificar esos aspectos.

Así, el problema aparece en los dos extremos del sistema: el regulador no contaba con un mecanismo de control suficientemente operativo y los usuarios tampoco disponían de información completa, actualizada y comparable sobre la calidad de los servicios.
El ENaCom controla a partir de los reclamos de los usuarios

Quizás una de las conclusiones más significativas de todo el informe aparezca cuando la AGN analiza cómo termina funcionando el esquema de control.

Ante la ausencia de controles sistemáticos de oficio, el ENaCom verifica en mayor medida el desempeño de las prestadoras y la calidad del servicio a partir de los reclamos que presentan los usuarios.

La Auditoría considera que esto implica una "transferencia indirecta de la responsabilidad de detección de deficiencias" hacia quienes utilizan los servicios. Es decir: en lugar de que el regulador detecte de manera sistemática dónde existen problemas de calidad, una parte importante de esa detección termina dependiendo de que alguien tenga un problema, lo identifique y además decida reclamar.

La observación tiene una consecuencia concreta: el usuario no aparece solamente como alguien cuyos derechos deben ser protegidos, sino también como una fuente necesaria para que el propio organismo pueda identificar las deficiencias de las empresas.

Y esto ocurre, además, en un contexto en el que los canales territoriales de atención fueron reducidos.

Menos controles, menos información y más asimetría
La AGN relaciona las distintas deficiencias. Por un lado, el ENaCom no implementó integralmente el Reglamento de Calidad. Por otro, redujo su presencia territorial con el cierre de las delegaciones. Al mismo tiempo, los reclamos presentaron importantes demoras y las sanciones identificadas en la muestra tuvieron una demora promedio de seis años.

El resultado, según la Auditoría, es una disminución efectiva del ejercicio de las facultades de control del organismo: no existe un sistema de medición sistemático, verificable y exigible que permita relevar el desempeño de las prestadoras, evaluar incumplimientos y solicitar medidas correctivas. A eso se suman los prolongados tiempos administrativos y la falta de medidas que permitan concretar la ejecución de las sanciones.

La falta de información pública agrega otra capa al problema. La AGN sostiene que la ausencia de datos relativos a la calidad limita la posibilidad de que usuarios, organismos públicos y otros actores del sector dispongan de herramientas de evaluación integrales, actualizadas y comparables.

Y también afecta al propio Estado: sin esos datos resulta más difícil detectar tendencias, identificar áreas críticas y diseñar políticas de supervisión sustentadas en evidencia técnica.

Finalmente, la Auditoría ubica todo esto dentro de una relación de consumo caracterizada por una asimetría entre prestadoras y usuarios. La ausencia de verificaciones sistemáticas y de un mecanismo eficiente de gestión de reclamos, sostiene, profundiza esa asimetría.

Qué recomienda la AGN

El informe no se limita a describir los problemas. En su apartado de recomendaciones plantea una serie de medidas dirigidas a reconstruir las capacidades de control del organismo.

La primera es reglamentar la metodología de auditorías y verificaciones técnicas de los indicadores de calidad para establecer un marco uniforme para planificar, ejecutar y evaluar las mediciones.

También recomienda implementar mecanismos de control operativo para verificar el estado inicial y monitorear de manera continua las redes; armonizar las mediciones previstas en el Reglamento de Calidad con el resto de la normativa; identificar formalmente a las prestadoras obligadas a presentar indicadores y controlar sus sistemas de medición.

Otra de las recomendaciones apunta directamente a los planes de mejora: implementar las verificaciones previstas en los reglamentos, exigirlos a las licenciatarias cuando se detecten desvíos o incumplimientos y monitorear su cumplimiento.

La AGN también propone mecanismos de coordinación y cooperación con otros organismos públicos que tengan competencias en materia de derechos de los usuarios, con el objetivo de consolidar la información sobre las causas de los reclamos y fortalecer la respuesta institucional del ENaCom.

Una auditoría que describe un problema de capacidad regulatoria
El informe de la AGN deja, en definitiva, una fotografía de 2024 en la que las dificultades del ENaCom no aparecen como hechos aislados.

Hay problemas en el comienzo del circuito -la detección y medición de la calidad-, en el medio -la tramitación de los reclamos- y en el final -la aplicación efectiva de sanciones y medidas correctivas-.

El organismo no implementó el sistema de auditorías previsto por el Reglamento de Calidad; no realizó las mediciones necesarias para verificar determinados indicadores; no controló los sistemas de medición de las prestadoras; no publicó la información en los términos establecidos; cerró las delegaciones provinciales, reduciendo su capacidad territorial; no reglamentó el procedimiento especial para resolver conflictos entre usuarios y prestadores; y en la muestra analizada más de la mitad de los reclamos acumuló demoras superiores a 180 días hábiles.

La conclusión de la Auditoría es, por eso, más amplia que la existencia de expedientes demorados o controles incompletos. Lo que quedó debilitado durante el período examinado fue la capacidad del organismo regulador para ejercer de manera efectiva sus facultades de control, fiscalización, atención y sanción.

Y hay una consecuencia que atraviesa todo el diagnóstico: cuando el Estado no mide sistemáticamente, no publica información suficiente, no controla de oficio y demora en resolver los reclamos, una parte de la carga para detectar y hacer visibles las deficiencias termina recayendo sobre los propios usuarios.

La AGN lo expresa en términos institucionales: la falta de un sistema de medición sistemático y verificable, sumada a las debilidades en la gestión de reclamos y sanciones, restringe el ejercicio pleno de las facultades que la normativa le asigna al ENaCom como autoridad regulatoria.

El informe fue emitido por la AGN el 17 de diciembre de 2025 y examinó específicamente la actuación del ENaCom durante el año 2024.
Fuente: Auditoría General de la Nación y Señales

miércoles, 7 de julio de 2021

Auditoría detectó irregularidades en el reparto de la publicidad oficial durante el macrismo

Un informe de la AGN sostiene que existió un cúmulo de "irregularidades e inconsistencias en la asignación y ejecución de la publicidad oficial en 2017 y 2018". El organismo evalúa la posibilidad de presentar una denuncia penal
El informe destaca incumplimientos por la falta de una debida planificación de la publicidad oficial y millonarias asignaciones a empresas con las que Cambiemos había estado vinculado en períodos de campaña electoral.

La Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó este miércoles un informe que reveló un cúmulo de "irregularidades e inconsistencias en la asignación y ejecución de la publicidad oficial en 2017 y 2018", durante el gobierno de Cambiemos, y ahora evalúa la posibilidad de presentar una denuncia penal ante la justicia, informaron fuentes de ese organismo.

Lo detectado por la AGN
El informe hace referencia a distintos incumplimientos relacionados con la falta de una debida planificación de la publicidad oficial, como así también a millonarias asignaciones a empresas con las que el entonces espacio gobernante había estado vinculado en períodos de campaña electoral, como es el caso de Latín American Comunications S.A. (LatCom).

El informe aprobado por la totalidad del Colegio de Auditores Generales incluye una auditoría al Programa 19 de "Prensa y Difusión de Actos de Gobierno" en el ámbito de la Jefatura de Gabinete de Ministros, que implementó bajo la órbita de la Secretaría de la Comunicación Pública que encabezó Jorge Grecco.

"De los datos relevados, se desprende que la firma Latin American Comunication SA, durante el ejercicio 2017, recibió el 40% del gasto total en publicidad oficial para vía pública, representando un monto de 118,6 millones de pesos, importe que supera en aproximadamente un 1.200 % el monto asignado a la firma proveedora ubicada en segundo orden de prelación", informaron desde la AGN.

LatCom es una firma que estaba relacionada con Mauricio Macri desde el año 2012, cuando era jefe de gobierno porteño, dado que fue contratada para promocionar su gestión en las calles de la ciudad con un contrato de 80 millones de pesos, según surge de distintas publicaciones periodísticas.

En el 2015, aún siendo contratista del gobierno de la Ciudad, LatCom fue elegida para llevar adelante la publicidad de Cambiemos en la campaña presidencial del 2015, según reveló en su momento el diario Página/12.

El informe fue aprobado por el Colegio de Auditores que sesionó este miércoles -en forma virtual- con la presencia del titular de la AGN, Jesús Rodríguez, y la participación de los auditores generales María Graciela de la Rosa, Juan Ignacio Forlón, Javier Fernández, Gabriel Mihura Estrada, Miguel Pichetto y Alejandro Nieva.

En esta auditoría se analizaron también los procedimientos de contratación de servicios técnicos y profesionales y las estrategias de comunicación directa y vínculo con el ciudadano, mediante redes sociales y otras formas de comunicación electrónica (SMS; WhatsApp; email, etc.).

En los hallazgos de la auditoría se evidencian incumplimientos relacionados con la planificación de la publicidad oficial, en particular, en lo referido a la inexistencia de un documento aprobado que defina la estrategia anual de comunicación, incumpliéndose de esta manera con el artículo 1° del Anexo a la Resolución 617-E/16, informaron desde la AGN a través de un comunicado.

Otro incumplimiento se refiere a la ausencia de un Plan Anual de Publicidad Oficial que enuncie las campañas presentadas por los organismos del Sector Público Nacional, por lo que se incumplen los requisitos exigidos por los artículos 5° y 6° de la Resolución 247-E/16, remarcaron.

La ausencia de ese plan -explicaron- "impide evaluar la razonabilidad del análisis que en cada caso haya efectuado la autoridad administrativa al momento de ponderar la admisión o rechazo de las propuestas presentadas por los organismos del Sector Público Nacional conforme lo establece la normativa aplicable"

Se verificaron también incumplimientos referidos a la aplicación de criterios objetivos para la asignación de partidas a las distintas publicaciones y/o medio por campaña, que rigen la distribución de la pauta oficial.

Se constató que el auditado emitió órdenes de publicidad sin contar con crédito disponible en el presupuesto del organismo, vulnerando principios de orden financiero e incumpliendo la Ley de Presupuesto, la Ley 24.156 de Administración Financiera que en su art. 33 estipula que "no se podrán adquirir compromisos para los cuales no quedan saldos disponibles de créditos presupuestarios".

También se relevó que en la campaña "Haciendo lo que Hay que Hacer", la cual representó el 45% de la ejecución presupuestaria del año 2017, se emitieron órdenes de publicidad sin contar con la aprobación del crédito presupuestario.

Una vez aprobado el informe, por la totalidad del Colegio de Auditores Generales, fue remitido a la Secretaría Legal e Institucional de la AGN para que evalúe la posible presentación de una denuncia penal ante la Justicia.
Foto: Agencia AFP
Fuente: Agencia TelAm

miércoles, 15 de abril de 2015

La Auditoría General de la Nación detecta anomalías y desvíos de fondos en Fútbol para Todos

La Auditoría General de la Nación remitirá a la Justicia un informe que revela graves errores y gastos sin respaldo por $ 179 millones entre 2009 y 2012. Aníbal Fernández afirmó que no existe "anomalía" en el programa Fútbol Para Todos
Por: Alejandro Casar González
Por lo menos once anomalías fueron detectadas por la Auditoría General de la Nación (AGN) en el programa Fútbol para Todos (FPT) desde sus comienzos, en agosto de 2009, hasta el 31 de diciembre de 2012. Eso es lo que revela un contundente informe del organismo, que permaneció cajoneado durante 177 días y sería aprobado hoy, antes de ser enviado a la Justicia.

El documento cuestiona varias decisiones tomadas por la Jefatura de Gabinete de Ministros (JGM) en nombre del contrato de asistencia financiera a los clubes afiliados a la AFA . Entre las primeras anormalidades constatadas figura una diferencia contable entre los $ 2967 millones devengados por el programa y las órdenes de pago libradas por 2788 millones. Los casi 179 millones restantes corresponden a gastos sin respaldo.

Año por año, éstas fueron las irregularidades. En 2009 hubo dos órdenes de pago a la AFA por 90 millones , "cuya remisión fue regularizada por la JGM a requerimiento de la AGN". Y pagos por "fondo rotatorio", una especie de "caja chica", imputados al presupuesto de FPT por $ 290.998. En 2010, pagos del fondo rotatorio por $ 88.985. En 2011, "diferencias de cambio generadas por transferencias realizadas a Torneos y Competencias Internacional que ascendieron a $ 159.200". En 2012, "diferencias de cambio generadas por transferencias realizadas a Torneos y Competencias Internacional que ascendieron a $ 243.040". Y nueve órdenes de pago, por casi $ 88 millones a la Fundación del Automovilismo Deportivo de la República Argentina (FADRA), realizadas "en el marco del acuerdo de transmisión, que se habían omitido entregar en respuesta al pedido original".

Aunque el Gobierno postergó todo lo que pudo el debate sobre el relevamiento, en búsqueda de evitar la difusión de las conclusiones y las observaciones, los seis auditores y el presidente de la AGN, el radical Leandro Despouy , revisarán hoy el documento y lo aprobarían, sin descartar que sea por unanimidad.

Entre las primeras anormalidades constatadas figura una diferencia contable entre los $ 2967 millones devengados por el programa y las órdenes de pago libradas por 2788 millones. Los casi 179 millones restantes corresponden a gastos sin respaldo.

El mes pasado, la jueza María Servini de Cubría recibió una versión preliminar del trabajo. Fue tras insistir a Despouy que le enviara el informe "en el estado en que estuviera", en el marco de la investigación sobre la ruta del dinero del Fútbol para Todos iniciada en 2014 a raíz de una denuncia de Graciela Ocaña , legisladora porteña por Confianza Pública.

En la causa están imputados tres de los cinco jefes de Gabinete de Cristina Fernández de Kirchner , Aníbal Fernández , Juan Manuel Abal Medina y Jorge Capitanich . El documento adelantado a Servini de Cubría no incluyó el descargo de la Jefatura de Gabinete de Ministros. De todas maneras, según pudo reconstruir La Nación, ninguna de las respuestas del Ejecutivo implicó un cambio rotundo en las observaciones de la AGN. Mucho menos su omisión en las conclusiones finales.

En su apartado de "comentarios y observaciones", el informe es crítico de la génesis del Fútbol para Todos, registrada en agosto de 2009, en un contexto de enormes deudas de los clubes ($ 40 millones con los jugadores; alrededor de $ 700 millones de pasivo en términos globales) y un marco dominado por el debate de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

La AGN asegura que "el contrato de agosto de 2009 mediante el cual la Jefatura de Gabinete adquirió los derechos de explotación de las imágenes y/o sonidos de los encuentros de los torneos de fútbol realizados por la AFA no fue tramitado conforme las prescripciones del Reglamento para la adquisición, enajenación y contratación de bienes y servicios del Estado nacional".
La Dirección de Asuntos Jurídicos de la JGM hizo su descargo sobre este punto ante la AGN: "(...) el contrato adquiere una naturaleza jurídica particular, en consideración a las partes involucradas, el carácter del vínculo y las obligaciones a las cuales se comprometen", se argumentó crípticamente desde la cartera que conduce Aníbal Fernández .

El estudio objeta la indexación anual del acuerdo, sobre la base del aumento del Valor Básico de Referencia (VBR) del abono de cable. Dice la AGN, en el punto 4.1.8 de su informe, que ese método de ajuste "constituye un procedimiento de actualización monetaria o indexatorio no permitido por la ley 23.928".

La JGM defendió la metodología y recordó que en diciembre de 2011, cuando se firmó la primera agenda al convenio original, no aplicó el aumento que correspondía por el incremento del VBR, sino un ajuste menor. Según la evolución del VBR, a la AFA le correspondían $ 949.800.000; percibió $ 825.000.000. De todas maneras, el índice sí es usado como referencia para negociar las actualizaciones del convenio. Que no se respete es otra cuestión.

El estudio refiere que "no obran en las actuaciones donde se tramitó la formalización del contrato, ni antes de la firma ni después, los documentos técnicos demostrativos de la invocada crisis de los clubes ni de la verosimilitud de las millonarias sumas adeudadas por éstos denunciadas por la AFA". Es decir, la Jefatura de Gabinete no aportó ni una sola prueba que revelara que el contexto económico del fútbol argentino en agosto de 2009 fuera tan grave como para ameritar su intervención.

Tampoco hay un solo papel ni estudio de mercado que justifique los $ 600 millones que comenzaron a pagarse como mínimo anual garantizado a la AFA.

La AGN cuestiona a la JGM por haber firmado un contrato con la AFA sin mecanismos de control que acrediten "en forma periódica" el cumplimiento de los compromisos asumidos por los clubes. Y abunda: "Esto no permite al Estado monitorear el resultado de las acciones de saneamiento financiero y reordenamiento administrativo de los clubes y determinar, en su caso, en qué momento esta finalidad se encuentra cumplida". La explicación de la JGM fue que la motivación principal del Gobierno era la transmisión de los partidos en forma gratuita para todos los argentinos. La crisis de los clubes, en todo caso, fue la razón por la que la AFA necesitaba aumentar sus ingresos.

El primer documento que acredita el agujero económico y financiero data del 11 de julio de 2012, cuando el Fútbol para Todos estaba a punto de cumplir tres años. Fue un comunicado oficial de la AFA en el que manifestaba "su profunda preocupación por las deudas, por el altísimo costo de los contratos de los jugadores, así como también por los enormes endeudamientos generados por algunos clubes". El comunicado agregaba: "Lamentamos observar que los cuantiosos fondos distribuidos entre los afiliados no sirvió en la mayoría de los casos para achicar pasivos ni para cancelar contratos suscriptos, sino todo lo contrario: se generó mayor endeudamiento y promesas contractuales en muchos casos impagables". Es decir: a pocos días de que el Fútbol para Todos cumpliera tres años, la AFA blanqueaba que uno de sus principales objetivos, recuperar la fortaleza económica de sus afiliados, no se había cumplido.

El primer documento que acredita el agujero económico y financiero data del 11 de julio de 2012, cuando el Fútbol para Todos estaba a punto de cumplir tres años. Fue un comunicado oficial de la AFA en el que manifestaba 'su profunda preocupación por las deudas, por el altísimo costo de los contratos de los jugadores, así como también por los enormes endeudamientos generados por algunos clubes'

Al referirse a la retransmisión de los partidos del FPT, la auditoría advierte la ausencia de "una reglamentación que organice la operatoria de suscripción de los acuerdos emitidos por el programa y los canales interesados (...), ni surge cuáles son los requisitos que deben cumplir las empresas de televisión por aire o cable que retransmiten la señal del FPT, así como el proceso de convocatoria y selección de estas empresas".

Entre las características del FPT que llaman la atención hay una que sobresale: no tiene metas presupuestarias. Es decir, su única misión es que los argentinos accedan en forma gratuita a la transmisión de los partidos, sin importar el dinero que se gaste. Ocurre eso pese a que la ley 24.156 de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, en su artículo 34, exige: "(...) todas las jurisdicciones y entidades deberán programar, para cada ejercicio, la ejecución física y financiera de los presupuestos". Según concluye la AGN, "ante la ausencia de definición de metas físicas, no resulta posible evaluar la eficiencia de la gestión del programa".

El informe detalla gastos por $188.913.638 que no tienen la orden de compra correspondiente, por lo que no se completaron los pasos para habilitar el pago. Se distribuyen de la siguiente manera:
2009: $ 6.361.000.
2010: $ 13.238.916.
2011: $ 47.263.076.
2012: $ 122.050.646
¿Quiénes fueron los beneficiarios? VTS SA (servicio de generación de imágenes), Farolito International Entertainment (servicios de producción general), Wayson Producciones (servicios de móviles y enlaces), Transvideo SA (servicios de móviles y enlaces), Santa Mónica Argentina SA (derechos de TV), Torneos y Competencias S.A. (realización integral de partidos de la B Nacional y derechos televisivos de la selección), Torneos y Competencias Internacional (derechos de TV por la Copa América 2015, por el Sudamericano Sub 20 de Mendoza 2013, por 32 partidos del Mundial Brasil 2014 y por el Mundial Sub 20 de Turquía, al cual no se clasificó la Argentina), la AFIP (retenciones por Ganancias) y el Banco Nación (compra de divisas para pagos de derechos de TV de partidos internacionales), entre otros.

En el documento, la AGN anticipa dos motivos que llevaron al FPT a afrontar estas cifras bajo la figura del "legítimo abono", término administrativo con el que se conoce el pago de gastos sin orden de compra: 1) La habitualidad en la prestación de servicios de las citadas empresas para desarrollar el cometido del FPT sin cumplir con los procedimientos de contratación pública. 2) "La ausencia de una adecuada planificación de contrataciones y su seguimiento".

Según el trabajo que hoy sería avalado por la AGN, el procedimiento es el siguiente: se inicia un expediente con la o las facturas presentadas por los proveedores en las que el FPT asienta la conformidad del servicio recibido, se giran para la intervención de la Dirección General de Asuntos Jurídicos y el dictado de una Resolución de la Jefatura de Gabinete reconociendo el crédito y ordenando su pago". Dice la AGN que "el organismo ha desvirtuado un procedimiento de excepcional aplicación en el ámbito de la administración pública instituyendo un procedimiento usual y alternativo de contratación y pago a prestadores vedado por las normas vigentes".

Ante la acusación, la JGM emitió su descargo sobre los pagos realizados bajo la modalidad de "legítimo abono": "La urgencia al firmarse el contrato, las circunstancias de los servicios a brindar gratuitamente, y la posterior televisación de la B Nacional (con River) justifican el tipo de procedimiento del legítimo abono". El Poder Ejecutivo aseguró que antes del fin del período auditado (31 de diciembre de 2012) el sistema de compras y contrataciones del programa se había regularizado.

Otro de los procedimientos cuestionados es la ausencia, sin razón aparente, de pauta privada en el programa desde el 27 de febrero de 2010
Otro de los procedimientos cuestionados es la ausencia, sin razón aparente, de pauta privada en el programa desde el 27 de febrero de 2010. Dice el documento: "No se obtuvo evidencia de acto administrativo, órdenes o instrucciones formales de autoridad competente que hayan dispuesto el cese de la comercialización de la publicidad de privados ni de las razones existentes para tal decisión".

El único documento que se refiere al cese de los avisos particulares está redactado por la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y recuerda que fue "el Comité de Coordinación de Gestión" el que "resolvió emitir en todos los encuentros televisados exclusivamente avisos referidos a la publicidad oficial".

El último aspecto que aborda la investigación es el contrato de publicidad con Iveco, el único sponsor del Fútbol para Todos desde 2010. "No es posible conocer las razones que llevaron a la Jefatura de Gabinete a contratar con Iveco en forma directa y no con otro auspiciante. No están explicitados los motivos por los cuales el organismo aceptó recibir pagos en especie, supuesto no previsto en el Régimen de Contrataciones de la Administración Pública Nacional, cuando el procedimiento normal es el pago en dinero", describe la AGN.

Además, "no está acreditada la necesidad previa de adquirir los vehículos comprometidos por Iveco, los sectores requirentes y el uso a dar a los mismos". A la hora de analizar el precio pagado por la fábrica de camiones, el organismo explica: "No fue posible establecer si guardó correspondencia con el valor de la publicidad para este tipo de contratos de sponsor". De todas formas, la AGN simuló cuánto hubiese tenido que pagar Iveco si hubiera abonado por los minutos en pantalla de acuerdo con el tarifario vigente en 2010. Ese valor hubiera sido de $28.880.000. Los $ 7 millones que abonó la empresa en camiones constituyen un 75,76% menos. Sobre este apartado se manifestó el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández: "Es una publicidad específica, y le sirve al Gobierno porque con una cantidad de dinero acordada consigue más especie que las cosas que podría haber comprado. Normalmente, esos camiones sirven para servicio mucho más que si los hubiesen comprado. Si se los compra, pagaría mucha más plata que la que significa desde el punto de vista de la publicidad", dijo el dirigente quilmeño en La Red.

El documento desliza una crítica para la AFA, a la que acusa de no entregarle comprobante alguno al Poder Ejecutivo por las millonarias transferencias mensuales que recibía. Fue una costumbre hasta abril de 2012. "Los pagos realizados a la AFA desde el inicio de la relación contractual hasta abril de 2012 se realizaron sin la correspondiente emisión de factura por parte de esta asociación. Recién con los pagos realizados a partir de mayo de 2012 la AFA procede a entregar facturas".

El acuerdo que no le iba a costar un peso al gobierno
Con el pago anual garantizado de 600 millones de pesos por parte del Estado, en agosto de 2009 el entonces y hoy de vuelta jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el número 1 de la AFA, Julio Humberto Grondona, con la presencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, suscribieron el convenio asociativo del Fútbol para Todos. El acuerdo no le iba a costar un peso al gobierno nacional y contemplaba el pago del 50% del monto de comercalización que excediera la cifra asegurada. Nunca se superó.

Números y decisiones sin explicación

189 Millones excepcionales
Se pagaron bajo la figura de "legítimo abono", es decir, sin la correspondiente orden de compra

7 Millones pagó Iveco
Esa es la cifra que desembolsó en 2010 el único sponsor del FPT. La AGN calculó que el valor de la publicidad de entonces en 28,88 millones

Sin control
La AFA nunca cumplió con las medidas de saneamiento económico de los clubes comprometidas ante el Gobierno, que nunca exigió su puesta en marcha

Sin motivos
La AGN no encontró evidencia de actos administrativos, órdenes o instrucciones de autoridad competente que hayan dispuesto el cese de la comercialización de la publicidad privada ni razones para tal decisión

"No hay ninguna anomalía" en el manejo del programa Fútbol para Todos, afirmó el Jefe de Gabinete
El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó que "no hay ninguna anomalía" en el manejo del programa Fútbol para Todos y explicó que la publicidad de Iveco le pertenece a la AFA que, por un acuerdo, se lo cede al Estado nacional que la canjea por camiones que se entregan a distintas jurisdicciones

“No hay ninguna anomalía” en el manejo del programa Fútbol para Todos, afirmó hoy el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández al ser consultado sobre el tema, publicado en tapa de La Nación.

Al ingresar a la Casa de Gobierno explicó que Fútbol para Todos “debe ser una de las cosas más simples de poder administrar porque tiene cinco movimientos” y negó lo que dice respecto de cómo actuó el Estado en la publicidad con la empresa Iveco.

Al respecto sostuvo que el que escribió la nota “ni siquiera tuvo la menor idea para analizar que no le pertenece al Estado la publicidad de Iveco; le pertenece a la AFA y por un acuerdo de palabra, que después se plasma en acuerdos escritos, la AFA le cedía ese espacio al Estado nacional y el Estado nacional contrataba con alguna empresa que le sirviera- porque son tramos muy chiquititos-, y en este caso Iveco los aprovechó muy bien y nosotros eso lo transformamos en camiones, que se entregaron a distintas jurisdicciones, que permanentemente estamos comprando en el Estado pero no es un derecho propio del gobierno por la compra de los derechos de televisación. Quieren inventar algo que no existe”.

Sostuvo además”. “Lo hemos dicho cuarenta veces comenzando por la inoperante de (Graciela) Ocaña que es la denunciante de este tema y un chiquito que le prestó la televisión para que diga esta barbaridad y algunos que le siguen la corte a esta estupidez. Hay, en todos los que hemos trabajado en este tema, una tranquilidad absoluta, sabemos que es lo que se está haciendo, de lo que se hizo”.

Reiteró seguidamente: “se firmó un acuerdo; el Estado nacional compró los derechos para la televisación y los pone a disposición de la ciudadanía en todos los canales que puede para que todo el mundo pueda ver el partido que le plazca. Por eso pagó un dinero que la AFA lo maneja como lo entiende; es una institución que tiene vida propia, que no tiene por qué darle explicaciones a nadie”.

En el caso de Iveco, “que lo ponen como el gran problema, no es el Estado; eso es de AFA y AFA se lo viene cediendo al Estado y el Estado lo utiliza en camiones que nos vienen muy bien porque, en definitiva, hay que comprarlos, y es dinero que se pierde”.

Agregó luego, en respuesta a otra pregunta que “no falta nada. Esos $172 millones son seguramente alguna manera de ver una contabilización que está vista de otra manera y por eso no se explican. El Estado no tiene secretos; para que haya un pago –cualquiera de los que se llevan a la práctica- tiene que haber todo un andamiaje, un expediente, un pedido de fondos, un traslado de la terminal financiera que uno tiene, la autorización de la Secretaría de Hacienda, es todo un trabajo previo, a que se lleve a la práctica el pago. Entonces quieren encontrarle la quinta pata al gato, que no existe”.

La Auditoría General de la Nación “no emitió, lo emite hoy” el informe, aclaró y agregó que en el caso de la nota “se han valido de algún infiel que como suele suceder en estos casos que, me imagino quienes son, por vocación política, que le han sacado un informe que él cree que es el que va a sacar la Auditoría; vamos a ver que dice la Auditoría en el día de hoy, comenzando por el tema Iveco la burrada que dice en tapa (La Nación), Iveco no le pertenece al Estado”, reiteró.
Fuente: Diario La Nación, Sala de Prensa

jueves, 29 de mayo de 2014

La Auditoría denuncia irregularidades con decodificadores de ARSAT con INVAP

El acuerdo firmado en 2009 entre ARSAT y la empresa rionegrina sufrió seis modificaciones y un incremento de valores. Cuestionan la subcontratación que hizo INVAP. La AGN denunció irregularidades en los gastos de Arsat para distribuir los decodificadores de la Televisión Digital. “Contrataron directamente a INVAP para comprar los decodificadores. Pero INVAP no fabricó los decodificadores y tercerizó el pedido. Este procedimiento no estaba previsto en el convenio”, apuntó desde Twitter, el titular de la AGN, Leandro Despouy
La Auditoría General de la Nación (AGN) objetó las modificaciones del contrato de ARSAT con INVAP S.E por la provisión de equipos para la Televisión Digital queincrementó la partida inicial de 698 millones de pesos a 2.596 millones de pesos. Además pidió que se evalúen medidas por el incumplimiento de la empresa rionegrina al realizar subcontrataciones que estaban prohibidas.
El informe de la AGN fue difundido este miércoles como resultado de la auditoría iniciada en 2012 y enumera una serie de irregularidades en la aplicación del contrato inicial firmado en 2009 entre ARSAT e INVAP por el diseño, la construcción y puesta en servicio de una plataforma integrada por los sistemas de transmisión y recepción de señales digitalizadas.
Las conclusiones del informe detalla que ARSAT no justificó la decisión de contratar de manera directa a INVAP cuando la empresa no era la que construía los decodificadores sino que una empresa tercerizada lo hizo.
El contrato inicial preveía a INVAP proveer 46 estaciones repetidoras y 500.000 Unidades de Recepción Hogareñas (decodificadores) por un valor de 698.478.921 pesos más IVA pero se instrumentaron seis adendas modificatorias del acuerdo hasta noviembre de 2012 con cambios en la provisión pasando a 79 estaciones repetidoras y 1.416.000 decodificadores.
Además se sumaron la prestación de antenas externas y equipamiento, una "retribución por todo concepto" por 339.909 pesos y un "adicional en concepto de indiferencia impositiva" por 112.280.880 más IVA.
La AGN objetó que los cambios contractuales realizados tuvieron dictámenes jurídicos realizados por un estudio jurídico privado externo "sin que conste la consulta o la participación de la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Planificación Federal".
Las modificaciones contractuales fueron incorporadas en abril y agosto de 2010, en mayo y septiembre de 2011, y en febrero u noviembre de 2012, incrementando la provisión de equipamiento y antenas con la cláusula de "mantener las condiciones de precio por tipo de unidad", algo que finalmente no se cumplió, según objetó la AGN.
"ARSAT efectuó modificaciones al contrato original (…) que incrementaron la cantidad de unidades de los componentes que constituían el objeto original, e incorporando modificaciones en la determinación del precio y en la adquisición de variados rubros que debieron dar lugar a nuevas relaciones contractuales", precisó el informe.
Otro punto objetado por la AGN es el incumplimiento de INVAP en el convenio marco de colaboración respecto a la prohibición de realizar subcontrataciones.
Según el artículo 9 del contrato, Invap "no podrá subcontratar el objeto principal del presente contrato" y fija que en caso de incumplimiento "será causa suficiente para la rescisión del contrato por culpa exclusiva de INVAP".
El organismo de control nacional apuntó que ARSAT no adoptó ninguna medida contra Invap por su incumplimiento y lo intimó a hacerlo teniendo en cuenta que la empresa con sede en Bariloche "no realizó la fabricación de los Set Top Box (decodificadores) sino que llevó adelante los procedimientos de adquisición de los decodificadores esto último se contrapone con lo establecido contractualmente".
La AGN constató también que un integrante del directorio de ARSAT se excusó de participar de las modificaciones contractuales con INVAP en una única oportunidad (adenda 4) por haber tenido con anterioridad una vinculación laboral con INVAP. Sin embargo, ese directivo no se excusó de firmar el resto de las cinco modificaciones.
El presidente de la AGN, Leandro Despouy, afirmó que hubo "falta de transparencia y debilidad en los controles" del Ministerio de Planificación y la empresa estatal ARSAT a cargo de esas compras.
Dos proyectos ambiciosos, pero muy demorados
Por: José Cretaz
En medio del debate caliente que precedió a la aprobación en 2009 de la ley de servicios de comunicación audiovisual, la presidenta Cristina Kirchner creó mediante el decreto 1148 el Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre y conformó el consejo asesor ahora cuestionado por la Auditoría General de la Nación (AGN).
La TV digital estatal siempre fue pensada como sustituto del cable y fue una de las herramientas a las que recurrió el gobierno de la Presidenta en la pelea contra los medios de comunicación no alineados, particularmente el Grupo Clarín, principal accionista de Cablevisión, cableoperador que concentra el 45% del mercado de la TV paga.
Por eso se repartieron 1,4 millones de decodificadores, hay otros 600.000 en proceso de compra; se obligó a las operadoras de telefonía paga a ofrecer teléfonos con receptor de TV incorporado y se instalaron rápidamente en Tierra del Fuego las plantas necesarias para ensamblar televisores con la nueva tecnología (de estándar japonés).
En paralelo se empezó a ofrecer Fútbol para Todos en alta definición y se crearon nuevos canales estatales y privados. En resumen, por la TV digital pueden verse una veintena de señales, algunos de los cuales son privados (como CN23, del grupo Garfunkel-Szpolski; C5N, de Cristóbal López; o Arpeggio, de Remigio González, ente otros). Paradójicamente, ninguna de esas emisoras cumple con la ley de medios que exige para el uso de espectro haber participado de concursos y tener licencia de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA).
Sin embargo, a pesar del esfuerzo estatal (que este año sumará una inversión total de $ 6749 millones), este sistema es la principal forma de ver TV sólo en 100.000 hogares, según un relevamiento de la consultora Dataxis. Otras investigaciones académicas también confirmaron un escaso uso del sistema. Mientras tanto, la penetración de la TV paga (cable y satélite) siguió creciendo y se ubica por encima del 80% de los hogares.
Por otro lado, el plan Argentina Conectada, que prevé desplegar una red de 58.000 km de fibra óptica para brindar servicios de telecomunicaciones (telefonía y banda ancha), fue lanzado en 2010. Hasta ahora, lleva instalados -según cifras oficiales- 30.000 km, pero con excepción del tramo que conecta el continente con la isla de Tierra del Fuego, prácticamente no está operativo. En total, este año la inversión en este proyecto sumará $ 9896 millones.
Argentina Conectada está en manos de Arsat, empresa creada en 2006 para construir satélites (en 2010 debió lanzarse Arsat 1, previsto ahora para septiembre próximo), pero que desde 2009 concentra sus esfuerzos en el despliegue de la red de fibra óptica y en la transmisión de la TV digital oficial.

Informe de Gestión: Decodificadores para Televisión Digital Terrestre
Organismo auditado: Ministerio de Planificación Federal Inversión Pública y Servicios
Año: 2014


Fuente: Diario Río Negro, La Nación y AGN

Invap aclaró sobre la participación en el sistema de televisión digital
La empresa estatal de tecnología Invap aclaró cuestiones acerca de su participación como "integrador tecnológico" en el Sistema de Televisión Abierta y negó irregularidades en su relación contractual con Arsat por la prestación de sus servicios
A través de un comunicado, Invap aludió a "la aparición de artículos periodísticos que sugieren la existencia de irregularidades en el contrato celebrado entre las empresas Arsat e Invap para la implementación de la Plataforma de TV Digital" y consideró que dichas acusaciones "afectan a nuestro nombre y reputación".
"La provisión de los receptores hogareños `Set-Top-Box` no es una mera compra, siendo necesaria una importante gestión técnica para que este eslabón de la Plataforma cumpla con su función específica dentro del Sistema de Televisión Abierta", afirmó la compañía.
También recordó que el contrato con ARSAT fue celebrado en 2010 para realizar el diseño, construcción y despliegue del Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre, incluidas las estaciones transmisoras, un centro de control y monitoreo, y los decodificadores (o "Set Top Box", STB por sus siglas en inglés).
"Las razones de la contratación directa se fundamentaron por los sobrados antecedentes que posee Invap en la concreción de Proyectos Tecnológicos Complejos, como asimismo la experiencia en el área de Tecnología de Comunicaciones, tanto Satelitales como Terrestres, diseño y provisión de Radares", aclaró la empresa estatal.
Por último, se indicó que el porcentaje de integración nacional en la provisión de los STB alcanzó "desde un 60% en algunos proveedores hasta el 80 % en otros", con lo que se cumplieron "todos los requisitos establecidos originalmente".
Fuente: TelAm

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