miércoles, 20 de febrero de 2019

Atlántida: No al Procedimiento Preventivo de Crisis y reincorporación de los despedidos

Durante la segunda audiencia en la Secretaría de Trabajo, llevada a cabo el martes 19 de febrero, las y los trabajadores de Editorial Atlántida, a través de nuestro representante legal, impugnamos el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) presentado por la empresa y la instamos a dejar sin efecto los despidos realizados en las últimas semanas por haberse efectuado en simultaneidad con la presentación de PPC.

Por otra parte, manifestamos nuestra preocupación por las modificaciones que se están dando al interior de la empresa porque ponen en duda su continuidad y solvencia. Por eso, solicitamos se los intime para que informen la integración actual de los órganos directivos y de fiscalización y la conformación del capital accionario, información hasta ahora negada.

Por último, el funcionario de la Secretaría de Trabajo fijó una nueva audiencia con la empresa para el próximo miércoles 27 de febrero.

Luego, la y los delegados de Editorial Atlántida junto a miembros de la Comisión directiva del Sipreba mantuvimos una reunión con Dante Sica (ministro de Producción y Trabajo de la Nación), Lucas Fernández Aparicio (secretario de Trabajo), y Gabriela Marcello (directora de Relaciones Laborales), en la que manifestamos nuestra preocupación por los despidos masivos efectuados por el plan de ajuste brutal que explicitaron cuando presentaron el PPC.

El ministro manifestó su preocupación por la situación que viven las y los trabajadores de la editorial y se comprometió a supervisar el desarrollo de los hechos y a instar a la empresa para que actúe conforme a las leyes.

Las y los trabajadores de Editorial Atlántida ratificamos nuestro rechazo a los métodos empleados por la empresa, de inventar causas a compañeros para despedirlos, de actuar con la política de los hechos consumados y de desechar el diálogo. Defenderemos nuestro derecho al trabajo y a condiciones dignas de empleo.
Comisión General Interna - Editorial Atlántida - Sindicato de Prensa de Buenos Aires

Ver también: Despidos en Editorial Atlántida#PeriodismoEnEmergencia: Ni un despido en AtlántidaNi Billiken se salva: puertas cerradas en Editorial Atlántida y lo que pasa con la gente cuando la noticia es el despido, Situación de crisis, despidos y Estado de Alerta en Editorial AtlántidaRepudio a los despidos masivos en Atlántida y concentración a la Secretaría de Trabajo

La libertad de prensa de Cambiemos: Un mensaje disciplinador

La Policía porteña agredió a periodistas y fotógrafos que cubrían la manifestación. Un reportero gráfico de PáginaI12 fue golpeado y arrestado, al igual que otro de la Revista Cítrica. En el marco del "cuadernazo" impulsado por los trabajadores de la cooperativa Madygraf para denunciar graves irregularidades en la licitación de materiales escolares del Ministerio de Educación y reclamar la continuidad de la producción de libros escolares a bajo costo, la policía porteña golpeó y arrestó tanto a manifestantes como a periodistas que cubrían la protesta
Por: Daniel Cecchini 
La arbitraria detención del fotoperiodista Bernardino Ávila hace momentos frente al Congreso Nacional va mucho más allá del hecho en sí y pone al desnudo la política del gobierno frente a los periodistas que no se le someten. (Foto de portada: Franco Fafasulli).

El viernes pasado, en su cobertura de la represión del Verdurazo que realizaban productores de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) en Plaza Constitución, el fotoperiodista Bernardino Ávila, de PáginaI12, realizó una impactante secuencia de fotos que reflejó descarnadamente uno de los tantos costados del proyecto de destrucción de la Argentina que lleva adelante el gobierno de Mauricio Macri.

Una de esas fotografías, que mostraba a una anciana recogiendo berenjenas del piso con el fondo de las tropas represivas, recorrió el mundo, como una postal de los efectos del neoliberalismo en nuestro país.
La foto golpeaba y sigue golpeando. Por el contraste, por su fuerza, por su captura de una realidad brutal.

Hoy, durante una protesta de los trabajadores de la cooperativa Madygraf frente al Congreso Nacional, esa misma policía volvió a reprimir y detuvo de manera violenta a Bernardino Ávila y a otros trabajadores de prensa.

Lo golpearon, forcejearon con él, lo esposaron, lo subieron a un celular y lo trasladaron a la Comisaría de Villa Lugano.

Sería una ingenuidad no establecer una conexión entre aquella fotografía y esta detención. Desde aquella cobertura del Verdurazo -sino desde antes – Bernardino Ávila era un blanco ambulante de las fuerzas represivas. Estaba marcado.

El mensaje brutal de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires no tiene muchas interpretaciones: “Te metiste con nosotros, ahora la pagás”, dice sin eufemismos.

Sería también ingenuo pensar que la Policía de la CABA puede llevar ese mensaje a la calle sin respaldo.

No se trata de un “exceso” cometido por una fuerza de seguridad.

Es mucho más que eso: es la implementación de una política.

Porque al gobierno de Cambiemos no le alcanza ya el blindaje que le brindan los medios hegemónicos encabezados por el Grupo Clarín y La Nación.

Tampoco le alcanza con asfixiar económicamente a los medios que se atreven a mostrar, por fuera del relato oficial, las consecuencias del modelo neoliberal en la Argentina: hambre, cierre de empresas, despidos, desocupación, represión, siguen las firmas.

Cambiemos necesita un discurso único y no se detiene ante nada para imponerlo.

En ese sentido, la detención arbitraria de Bernardino Ávila es un mensaje disciplinador que el gobierno pretende imponer como ejemplo.

Porque Cambiemos necesita silencio para poder gritar sus mentiras en soledad.

Bernardino Ávila: "Se me vino encima y se comió la cámara"
El fotógrafo de PáginaI12 Bernardino Ávila contó en primera persona cómo fue agredido y golpeado por la Policía de la Ciudad en el marco de la represión contra el cuadernazo que realizaban los cooperativistas de Madygraf. “El tipo, al que identificó como un oficial con casco de moto, se me viene encima y se come la cámara, se la come él la cámara”, relató Ávila y desmintió así el relato oficial de que agredió a un policía en base al cual lo detuvieron bajo la acusación de agresión y resistencia a la autoridad.

Desde la comisaría número 8 de Villa Lugano, antes de ser trasladado hasta la fiscalía de Walter López, relató que luego de generar el encontronazo el mismo policía empezó a perseguirlo al grito de “es ese, es ese”. “Ahí empiezan a aparecer todos los policías a intentar agarrarme y yo mientras le intentaba hacer fotos al tipo, porque se me viene corriendo con el palo en la mano”, detalló.

En el momento en que la Policía avanzaba contra los cooperativistas, el fotoperiodista intentaba retratar los empujones. “Voy a cubrir la nota, estoy detrás de los policías, la Policía les pide a los manifestantes que se corran y al mismo momento empiezan a empujar, entonces los manifestantes reaccionan. Yo voy a hacer esa foto, viene un oficial y me retira”, narró Ávila, quien luego recibió gases lacrimógenos y palazos.

El fotógrafo dio cuenta de que ese mismo efectivo es el que luego lo vuelve a “sacar de mala manera” y se lleva puesta la cámara. “En el momento en que me detienen, se me vienen encima y yo le dije a un colega que me agarre los lentes y le paso la cámara. Después empiezan a agarrarlo a él”, siguió con su relato y agregó: "Me tienen quieto, yo decía está bien está bien, en ningún momento me resistí ni nada, lo único que haca era taparme del loco que venía con el palo, que lo tengo fotografiado"

Luego, el mismo policía que logró su detención lo mantiene inmovilizado. “El policía me está agarrando, los compañeros que están adentro son los que me agarraban para que no me lleven. Nos empiezan a tirar gas, el policía que estaba encima mío se fuma todo el gas, es más le digo, mira lo que está pasando".

¿Quién le teme a las fotografías?
Por: Cora Gamarnik
La policía detuvo hoy a los fotógrafos Bernardino Ávila y Juan Pablo Barrientos de PáginaI12 y Revista Cítrica, respectivamente, mientras estaban cubriendo la protesta de los trabajadores de la imprenta Madygraf que consistía en el reparto de cuadernos gratis para denunciar la crisis del sector y las irregularidades en las contrataciones del Ministerio de Educación.

Ambos también habían cubierto el ‘Verdurazo’ en el que los trabajadores rurales organizados en la UTT (Unión de Trabajadores de la Tierra) vendían verdura a precio justo como modo de protesta. Ese día Bernardino Ávila tomó la fotografía de la señora recogiendo berenjenas del piso que se viralizó y generó una cadena de emociones y reacciones sociales por la fortaleza intrínseca de la imagen. Juan Pablo Barrientos captó por su parte el momento en que un policía rocía de gas pimienta a uno de los trabajadores mientras cargaba un cajón de lechuga.

Tres días después un policía aparece en la calle señalando a ambos fotógrafos, que son a partir de ese momento golpeados, esposados y detenidos.

¿Quién le teme a lxs fotógrafxs? ¿Quién le teme a las fotografías? ¿Quién no quiere que se vean las imágenes que se producen en el espacio público? Marchas, actos, intervenciones artísticas, huelgas de hambre, acampes sirven para que los diferentes actores sociales expongan sus opiniones, propuestas y/o exigencias. Las protestas en sí mismas son el modo en que distintos grupos luchan por hacer visibles sus demandas, sus formas de pensar, ver y sentir. Los y las fotógrafxs son un eslabón clave de ese proceso de visibilidad social. Lo que sucede en la calle llega a la opinión pública masiva a través de sus imágenes. Y esas fotografías pueden ayudar a generar aprobación o rechazo, pueden influir en el éxito o fracaso de las mismas.

La foto de la señora mayor recogiendo berenjenas tocó fibras profundas del sentir social. Es una imagen que ayuda a vencer al odio, genera emoción y empatía. El poder político y policial lo saben. Por eso cambió en el último tiempo el accionar policial. Ya no basta con enviar un ejército de trolls para hacer creer que una foto es falsa o trucada. Ahora quieren directamente impedir la propia producción de imágenes o peor aún, acusar a los fotógrafos de violentos.

No cabe duda que la profesión del reportero gráfico en Argentina hoy vuelve a ser una profesión de riesgo. Ellos tienen que estar donde suceden los hechos. Por la propia definición de su trabajo necesitan poner el cuerpo, acercarse, involucrarse. A su vez tienen que transformar esa experiencia vivida en un recorte, en una composición, en una síntesis.

La historia argentina demuestra que innumerables veces no solo cumplieron su rol profesional sino que muchas veces sus fotos permitieron visibilizar lo que intentaba mantenerse oculto. Durante la última dictadura militar innumerables veces fueron golpeados, detenidos, heridos con balas de goma. Les rompieron o robaron las cámaras, les velaron los rollos. Durante la temprana post-dictadura algunas de sus fotos fueron clave para denunciar la impunidad con la que presionaba el sistema represivo aún latente. La de Enrique Rosito, por ejemplo, del 21 de agosto de 1984, donde podía verse al ex general Luciano Benjamín Menéndez con un cuchillo en la mano, abalanzándose sobre unos manifestantes o la de Rafael Calviño el 30 de diciembre de 1987, en la que un carapintada le apunta con su arma al fotógrafo.

En Argentina sufrimos el asesinato de un fotógrafo, José Luis Cabezas, porque sus fotografías molestaron a un personaje vinculado al poder. Más cerca en el tiempo, la acción de decenas de reporteros gráficos durante las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 permitieron ver la crueldad de la represión policial que terminó con un saldo de 38 muertos en todo el país. Y gracias a las fotos de Sergio Kowalewski, José Mateos, Ricardo Abad y Mariano Espinosa se pudo comprobar cómo la policía asesinó a Maximiliano Kosteki y Darío Santillán el 26 de junio de 2002.

Todos estos casos y muchos más son el antecedente sobre el que se monta hoy tanto la detención de los fotógrafos por parte de la policía como la rápida reacción social de repudio a estas detenciones.

A lo largo de la historia argentina el trabajo de lxs fotógrafxs permitió denunciar intentos de impunidad, expandir los límites de lo visible, esquivar prohibiciones, visibilizar la represión y mostrar lo que, desde el poder, se trataba de mantener oculto. Ante cada limitación e imposición fueron encontrando resquicios, la forma de sortearlos o contrarrestarlos. Muchas veces incluso esas limitaciones fueron el punto inicial para que surgieran nuevas formas de creatividad e iniciativas colectivas. Esto les permitió mantener una alta credibilidad social en una sociedad donde ese valor fue puesto en duda en referencia a múltiples actores sociales. Hoy están enfrentando además despidos masivos y pérdida de puestos laborales. La policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el gobierno de Macri podrán intentar cercenar la labor del fotoperiodismo pero ya sabemos. Es imposible tapar el sol con las manos.

Actitud antidemocrática, fotoperiodistas detenidos 
Por: Alfredo Srur
Sinceramente me cuesta escribir, creo que es un momento del país muy delicado, y el significado de cada palabra es enorme, como así también la manera de ponerlas. Quiero ser justo, le escapo a todo fanatismo. Intento ser cuidadoso cuando escribo algo que puede ser leído e interpretado públicamente. Lo que pienso, siento y hago en términos políticos lo reflejo con mi producción fotográfica, con algún texto que le da contexto (que inclusive puede no ser mío), con mis acciones en el campo de la cultura y el arte, con mis conversaciones con familia y amigos y con una militancia personal basada en la experiencia de haber visto muy diversas realidades de la vida, de las cuales no puedo hacerme en distraído, por más que sería mucho más cómodo; no milito en ningún partido político y creo que la buena fe de las personas va más allá de eso. Con los años he aprendido a no discriminar a nadie, ni por razones políticas (aunque a veces ciertas personas me ponen algo nervioso), ni religiosas, ni relacionadas al dinero o al origen cultural; intento tener la menor cantidad de prejuicios posibles.

Comencé a trabajar en el periodismo en el año 1999, se cumplen 2 décadas este año. Es verdad que dejé de practicar el oficio hace un tiempo, por determinadas cuestiones personales que no vienen al caso. Me formé al lado de monstruos del periodismo, verdaderos maestros de la fotografía y la crónica. Trabajé en las redacciones de Revista XXIII, PáginaI12, La Nación y Perfil; conozco las internas de cada medio, sus líneas editoriales/empresariales y los personajes que han tenido y administrado poder dentro de ellos, lo viví como un trabajador más. No viene al caso profundizar ahora en ello.

La fotografía que aquí publico me pone muy triste, ver a Bernardino Ávila (fotoperiodista de PáginaI12) y a Juan Pablo Barrientos (fotoperiodista de Cítrica), arrestados, dentro de un celular policial, es simplemente ridículo y de una enorme injusticia. Tanto a Bernardino como a Juan Pablo los conozco desde mi inicios hace 20 años. Con Ávila trabajé durante 10 años en PáginaI12, editamos juntos un libro llamado "Episodios Argentinos", habiendo estado codo a codo el 19 y 20 de Diciembre del 2001; creo que algunas de las fotos más interesantes que se hicieron en esos históricos días de la argentina fueron de él; un verdadero profesional, de los mejores que conocí. Con Barrientos compartí, entre otras cosas, el curso que hicimos juntos en Campo de Mayo para ser corresponsales de guerra. Barrientos además de ser fotoperiodista, es una especie de científico en sus ratos libres, un estudioso de la historia de la fotografía en argentina; un muchacho que tiene 4 hijos, que vive en el conurbano, un gran padre y una persona trabajadora de bien. Verlos con la cara desfigurada, presos en un celular policial (Policía de la Ciudad de Buenos Aires), con algo de temor, realmente me duele, porque es una injusticia y no se lo merecen; es un papelón institucional.

Me pregunto: Que raro que fotoperiodistas con más de dos décadas de experiencia, que han cubierto los hechos más relevantes del país desde fines del siglo XX hasta ahora y NUNCA hayan tenido un solo problema, sean arrestados en una pequeña manifestación de una cooperativa en el Congreso Nacional. Me viene a la mente la fotografía de Bernardino Ávila que se hizo viral hace un par de días en el "verdulazo" que se llevó a cabo en Constitución, en donde se mostraba una señora levantando berenjenas del piso con un cordón policial atrás. Raro también que la otra persona que difundió foto de ese hecho haya sido Juan Pablo Barrientos.

La libertad de expresión debe ser algo sagrado. Más allá de los intereses particulares de cada medio, la libertad de prensa debe ser una garantía. Es ridículo y retrógrado llevar preso a un periodista, va en contra de la democracia y de todo valor constitucional.

Me parece que la práctica libre del periodismo es un valor fundamental de cualquier país con intención de progreso, si esto se ve amenazado, su sociedad entera también lo está.

Repudio por la detención de nuestro compañero reportero gráfico
La policía “marca” a Ávila y a Juan Pablo Barrientos. Foto: Enfoque Rojo

Los/as trabajadores/as de PáginaI12 expresamos nuestro repudio a la represión de este mediodía en la que fuerzas de seguridad del gobierno porteño detuvieron a un grupo de personas entre las cuales se encontraba nuestro compañero fotógrafo Bernardino Ávila. Condenamos de manera enérgica la acción represiva y disciplinadora, que se da una semana después de la represión al Verdurazo en Plaza Constitución, durante el cual Bernardino sacó la foto de la señora con las berenjenas que se convirtió en la imagen emblemática de lo sucedido ese día. Ese día nuestro compañero había sido reprimido con gas pimienta.

Reclamamos la pronta libertad de nuestro compañero y el resto de los detenidos, entre los que se encuentra otro fotógrafo, Juan Pablo Barrientos de la Revista Cítrica, y exigimos que las autoridades del gobierno de la Ciudad den las explicaciones pertinentes sobre este accionar, que no puede ser tolerado ni debe volver a repetirse. Responsabilizamos a las autoridades políticas y policiales de la Ciudad por la integridad física de los detenidos.
Comisión Interna del SiPreBA - PáginaI12
ARGRA
La Asociación de Reporteros Gráficos de la Repùblica Argentina repudia la represión durante la manifestación que en el Congreso de la Nación, realizaba la cooperativa Madygraf y exige la inmediata liberación de Bernardino Àvila y Juan Pablo Barrientos reporteros gráficos que sólo estaban realizando su trabajo.

Repudio a la Policía de la Ciudad de Buenos Aires por reprimir a trabajadores de prensa durante el #Cuadernazo
El Sindicato de Prensa Rosario expresa su repudio a la Policía de la Ciudad de Buenos Aires que reprimió a los trabajadores de prensa que cubrían el “cuadernazo” de la Cooperativa MadyGraf en la intersección de Callao y Corrientes

En el marco de la entrega gratuita de cuadernos que realizó la empresa recuperada por sus trabajadorxs -para denunciar las irregularidades por parte del Ministerio de Educación en una licitación a la que se había presentado-, la policía reprimió y detuvo al fotógrafo de PáginaI12 Bernardino Ávila, a Juan Pablo Barrientos, de la Revista Cítrica y, a su vez, dieron un palazo al movilero de El Destape Radio, Lucas Martínez, quien grababa el accionar de los efectivos contra sus colegas y contra el trabajador de Madygraf Roberto Torres. El violento accionar no cesó cuando quienes estaban siendo atacados se identificaron como trabajadores de prensa. Por otra parte, el fotógrafo Marcelo Scoppa, señaló que Ávila, autor de la conocida foto del verdurazo, fue señalado previamente por los efectivos y atacado cuando todavía no había sacado su cámara.

La represión de la protesta social ya tiene muchos antecedentes desde la asunción del gobierno de Cambiemos, así como las violencias que buscan silenciar a quienes tienen el deber de informar a la sociedad. Por eso, el total repudio al accionar de la policía que conduce Horacio Rodríguez Larreta que ataca la libertad de expresión y el derecho a la información cuando castiga al trabajo periodístico.



La CTA Autónoma repudia la represión al “Cuadernazo” y exige la liberación de Bernardino Ávila, fotógrafo de PáginaI12 y de Juan Pablo Barrientos, de Revista Cítrica
La CTA Autónoma repudia la represión en el Congreso contra el “Cuadernazo” (trabajadores y trabajadoras de la empresa recuperada Madygraf reclamaban medidas contra el ahogo económico en Callao y Corrientes) y exige la inmediata liberación de los tres detenidos, entre los que se encuentran Bernardino Ávila, fotógrafo de PáginaI12 y de Juan Pablo Barrientos, de Revista Cítrica. Como en las peores épocas de nuestro país, ambos fueron señalados, golpeados y gaseados cuando querían registrar la represión.

Bernardino Avíla fue quien registró en fotos a Ángela, la señora que recogía berenjenas durante el verdurazo de la semana pasada que también terminó con represión.

La CTA Autónoma repudia la violencia policial contra el pueblo que no hace más que buscar salidas colectivas al hambre y a la pobreza y exige la inmediata liberación de todos los detenidos.
Ricardo Peidro, Secretario General
Camarazo por la liberación de los detenidos - Foto: Lucía Prieto

Repudio de los Periodistas Unidos Autoconvocados de Jujuy
Desde el colectivo Periodistxs Unidxs Autoconvocadxs de Jujuy (PUAJ) repudiamos la represión y detención de trabajadores de prensa y reporteros gráficos por parte de la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que cubrían una protesta pacífica de integrantes de una cooperativa gráfica.

Los fotógrafos Bernardino Ávila, del diario PáginaI12, y Pablo Barrientos, de la Revista Cítrica, fueron apresados mientras hacían la cobertura de la manifestación de trabajadores de la cooperativa Madygraf, que acusan al gobierno de haberlos perjudicado al desestimar su oferta en la licitación pública de diciembre de 2018 para proveer al Ministerio de Educación de material didáctico, aun cuando la cooperativa presentó un monto muy inferior al presentado por las compañías que se presentaron.

La represión policial hacia los manifestantes se extendió luego a los cronistas y reporteros gráficos que cubrían la protesta. Los arrestados fueron acusados de “lesiones y atentado y resistencia a la autoridad”.

En el caso de Bernardino Ávila, alarma el hecho de que se trata el mismo reportero que hace pocos días registró la represión de la misma fuerza de seguridad mientras se desarrollaba en el barrio de Constitución un “verdurazo” en el que productores pretendían vender sus mercaderías a precio justo para visibilizar la situación crítica del sector.

Una de las imágenes que registró Ávila dio la vuelta no solo por las redes sociales y los medios locales sino también en canales informativos de otros países: una anciana, apoyada en su changuito, recogía berenjenas que habían quedado desparramadas en el suelo, mientras a su lado se veían formados y amenazantes los efectivos de la Policía de la Ciudad.

El gobierno nacional y el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires parecen dispuestos no solo a acallar las protestas mediante la represión policial y la persecución judicial a referentes, dirigentes, delegados e integrantes de diversos colectivos, sino que también pretende anular el ejercicio democrático de informar sobre las manifestaciones y las políticas públicas que las provocan.

A la censura encubierta que se ejerce a través del manejo discrecional de la pauta oficial y a través de la judicialización de los responsables de medios no afines al gobierno, se suma ahora la acción represiva directa sobre los trabajadores de prensa, privando a la ciudadanía de su derecho a informarse y conocer los efectos de esas políticas.

Desde PUAJ advertimos que la democracia está en peligro, e invitamos a la ciudadanía a tomar conciencia sobre el riesgo que implica la naturalización de las acciones represivas y el achicamiento de espacios informativos y de difusión que den visibilidad a los hechos de la realidad.
San Salvador de Jujuy, 20 de febrero de 2019

Reprimieron el Cuadernazo: hay trabajadores detenidos
Trabajadores de Madygraf fueron reprimidos alrededor de las 10.30 de la mañana de hoy por la Polícia de La Ciudad cuando repartían gratuitamente cuadernos en Congreso como denuncia de las irregularidades en la licitación de materiales escolares del Ministerio de Educación. Exigen la libertad de los detenidos.

La represión fue injustificada ya que cuando los trabajadores acompañados por organizaciones obreras, estudiantiles y políticas estaban liberando uno de los 3 carriles del cruce de las avenidas Rivadavia y Entre Ríos que cortaron para la entrega de cuadernos, la policía avanzó deteniendo y golpeando a un fotógrafo de PáginaI12, trabajadores de Madygraf y un reportero gráfico de Cooperativa Cítrica.

Esto es una provocación del gobierno y la policía con el fin de tapar las irregularidades que ocurre en las licitaciones del Ministerio de Educación donde se beneficia a los monopolios de la industria gráfica en detrimento de las cooperativas y de las familias que van a la escuela pública. A través de una maniobra irregular, el Ministerio de Educación que conduce Alejandro Finocchiaro dejó sin efecto la licitación de materiales escolares en la cual la cooperativa MadyGraf había presentado todos los requisitos y ofertado el mejor precio. Al mediodía marcharán al Palacio Pizzurno para exigirle al Ministro Finocchiaro que les otorgue la licitación que ya habían ganado anteriormente y que garantiza el trabajo y el ingreso de 150 familias.
Trabajadores y Trabajadoras de Cooperativa Madygraf

Contactos:  Jorge Medina: 116799-1276 / Laura Noboa: 115503-3111 / Ingrid Hirsch, Prensa:11 5139-9277 / Rodrigo Lescano: 1550395580



Fotos: Bernardo Ávila, Juan Pablo Barrientos, Joaquín García y Franco Fafasulli
Fuentes: Socompa, Revista Cítrica, PáginaI12, Señales

Noticias Argentinas: cese de tareas ante un nuevo incumplimiento salarial

Los/as trabajadores/as de la Agencia nacional Noticias Argentinas (NA) repudiamos el nuevo incumplimiento del pago salarial establecido por la Ley 20.744, art. 128 para el 4to día hábil.

A la fecha de hoy, sólo cobramos poco más del 50 % de nuestro sueldo, por lo que reunidos en asamblea resolvimos realizar un cese de tareas hasta las 16:00 hs del miércoles 20 de febrero.

Esta situación, además, se suma a los incumplimientos del cronograma de pago de los aportes previsionales, de la segunda cuota del bono de fin de año, entre otras irregularidades cometidas en los últimos cinco meses.

martes, 19 de febrero de 2019

Bicameral: La mayoría rechazó el DNU que privatizó frecuencias de ARSAT

En la Comisión Bicameral Permanente de Trámite Legislativo, la oposición firmó dictamen de mayoría para dictar la invalidez de los decretos 58/19, que autorizó la privatización de frecuencias de ARSAT, así como el DNU 92/19, que reemplazó la Secretaría de Deportes por una Agencia de Deporte Nacional y el DNU 62/19 de extinción de dominio
Para que el rechazo se efectivice los dictámenes deben ser votados en el recinto de ambas cámaras. La mayoría también se pronunció en contra del decreto 58/19 sobre la asignación de frecuencias de ARSAT. En contraste con esa votación, el decreto que deja sin efecto, transitoriamente, el gravamen establecido en el artículo 39 de la ley de impuestos internos se aprestaba a ser aceptado por la mayoría.

Tras 3 horas de debate, la Comisión Bicameral Permanente de Trámite Legislativo rechazó con el desempate de su presidente, el diputado por Santa Fe, Marcos Cleri (FpV), los 3 decretos de necesidad y urgencia en tratamiento. De este modo, los tres decretos obtuvieron 9 votos en contra y 8 a favor.

Se trata de los DNU 62/19 de extinción de dominio, por el que el presidente Mauricio Macri estableció un régimen de extinción de dominio para recuperar los bienes obtenidos por el narcotráfico y la corrupción. También el DNU 92/19 que creó la Agencia de Deporte Nacional y el decreto 58/19 sobre la asignación de frecuencias de ARSAT.

En cambio, la Comisión se aprestaba a aprobar el decreto de facultades delegadas 1/19, por el que se deja sin efecto transitoriamente el gravamen establecido en el artículo 39 de la Ley de Impuestos Internos.

Al inicio de la reunión, pasadas las 15 hs. en el Salón de las Provincias del Senado, su presidente explicó que la primera convocatoria, que había sido citada para la semana pasada, debió ser suspendida por "falta de respuesta por parte del Ejecutivo Nacional al pedido de informes sobre los alcances" de los DNU.
Asimismo, Cleri informó sobre dos reemplazos y un regreso de integrantes de la Bicameral, integrada por ocho legisladores del oficialismo y ocho de la oposición. De este modo, el diputado por el FPV,  Eduardo de Pedro reemplaza a Máximo Kirchner, legislador por Santa Cruz, y Alejandro García, diputado del PRO a Fernando Iglesias. Y por último la senadora Silvia del Rosario Giaccopo (Cambiemos) regresa a la Comisión, en lugar de Miriam Boyadjian (MPF).

Los demás integrantes de la comisión son los siguientes: por el interbloque Cambiemos: los senadores, Néstor Braillard Poccard y Luis Naidenoff, y los diputados Pablo Tonelli, Ezequiel Fernández Langan, Luis Petri y Martín Hernández.

Por el interbloque peronista Argentina Federal, el diputado Juan José Bahillo y los senadores Guillermo Snopek, Teresa González y Daniel Lovera. También integran  la Bicameral, la senadora por Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, y el diputado Cleri del FpV, y la senadora por Salta, Cristina Fiore Viñuales con su monobloque PARES.

El diputado nacional Pablo Tonelli (Cambiemos) fue el encargado de explicar los alcances de los decretos.  Sobre el decreto 58/19, Tonelli detalló que "el Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom) asignará en forma directa a la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima AR-SAT las frecuencias que requiera para el cumplimiento de sus fines".

Por su parte, "el DNU 62/19, que ingresó el 30 de enero a la Cámara de Diputados,  prevé la creación de "una Procuraduría de Extinción de Dominio a favor del Estado Nacional, con facultades para realizar investigaciones de oficio así como colaborar con la identificación y localización de bienes que pudieran provenir de alguno de los delitos" previstos en el régimen, que incluyen los que tienen que ver con aquellos contra el patrimonio público, así como el narcotráfico y el crimen organizado".

El diputado Pablo Tonelli (Pro) explicó que el DNU 58/19 hizo que “determinadas frecuencias destinadas exclusivamente a ARSAT pasen a estar gestionadas por el ENaCom, con la conidición de que el ENaCom las ponga a disposición del mercado mediante concurso público, y que el 20% de esas frecuencias esté destinado a operadores regionales”.

En tanto, el senador radical Luis Naidenoff señaló que “las frecuencias hoy las tiene reservadas ARSAT, pero la realidad indica que ARSAT no tiene logística ni infraestructura para realizar la readecuación al 4G para lograr la conectividad en Argentina, que además está entre los 10 peores países del mundo”.

Sin embargo, legisladores de la oposición advirtieron que esta modificación se encontraba contemplada en la “ley corta” de telecomunicaciones que se encontraba en plena discusión en la Cámara de Diputados, luego de que el Senado le diera media sanción tras un arduo debate.

“Para que haya inversiones en telecomunicaciones se necesita un marco jurídico sancionado por el Congreso, para que haya reglas del juego claras”, advirtió el senador del PJ La Pampa Daniel Lovera.

Asimismo, Anabel Fernández Sagasti (Frente para la Victoria-PJ) habló de “un escalón más en la destrucción de la industria satelital” y recordó que según la Ley 27.208, se necesitan dos tercios de los votos en el Congreso para reasignar frecuencias.

Por último, el DNU 92/19 establece, "en lugar de la secretaría de Deportes, la creación como organismo descentralizado y autárquico en el ámbito de la Secretaria General de la Presidencia de la Nación, la agencia de deporte nacional, que será el órgano de aplicación de la presente ley y tendrá a su cargo el diseño, coordinación y ejecución general de las políticas públicas en materia deportiva".
Fotos: Pablo Grinberg - Senado Nación
Fuente: Prensa Senado

DW otorga el premio a la libertad de expresión 2019 a la periodista mexicana Anabel Hernández

Por quinto año consecutivo, la emisora internacional alemana concede el premio, creado para honrar a personalidades o iniciativas destacadas en la promoción de los derechos humanos y la libertad de expresión
La periodista de investigación y autora mexicana Anabel Hernández recibirá el Freedom of Speech Award 2019, otorgado por Deutsche Welle. "Acepto el premio con gratitud y esperanza, a nombre de todos los valientes periodistas que cada día realizan su labor", dijo Hernández.

"Anabel Hernández se distingue por la minuciosidad en sus investigaciones, siempre cercanas a la realidad que retratan. La periodista investiga casos de corrupción, recabando evidencia legal a lo largo de años. Su lucha contra el encubrimiento y la impunidad es un ejemplo impresionante de valentía en el periodismo", dijo el director general de Deutsche Welle, Peter Limbourg, el martes 21 de febrero en la Ciudad de México.

Exilio como último recurso
En la década de los 90, Anabel Hernández fungió como editora en algunos de los periódicos más importantes de México, como Reforma, Milenio y El Universal. Tras el secuestro y asesinato de su padre, ocurridos en la Ciudad de México a finales del año 2000, Hernández concentró su trabajo periodístico en casos de violaciones a la ley y escándalos judiciales tolerados por el Estado.
Anabel Hernández, durante una entrevista con DW

La periodista de 47 años cobró reconocimiento internacional en 2010 con su libro "Los Señores del Narco", en el cual reveló los nexos entre carteles mexicanos de narcotraficantes, políticos y funcionarios encargados de la seguridad pública. Luego de haber recibido numerosas amenazas de muerte y haber sido blanco de ataques a su entorno personal, Hernández se vio forzada a dejar México para radicar en Estados Unidos, donde durante dos años realizó investigaciones para la Universidad de Berkeley. Actualmente, la periodista vive exiliada en Europa, y aunque se siente relativamente segura, viajar a su país continúa implicando para ella un riesgo permanente.

En el otoño de 2018, dos años después de la versión original, fue publicada la versión en inglés de su libro "La verdadera noche de Iguala: La historia que el gobierno quiso ocultar". La obra documenta la desaparición y el asesinato masivo de 43 estudiantes en el estado mexicano de Guerrero, ocurridas en 2014. Hernández afirma que escribió el libro para dar voz a las víctimas y a sus familias.

"El periodismo de investigación es una actividad peligrosa en muchos países, especialmente cuando señala a gobiernos, personas poderosas o empresas. En ocasiones, a los periodistas no les queda otra opción más que dejar sus países a fin de proteger a sus familias y a sí mismos", dijo Limbourg. "Pero aún cuando deciden quedarse, suelen enfrentarse a la ruina económica. Son vistos como personajes interesantes para entrevistar, pero tienen muchas dificultades para encontrar medios que paguen por su trabajo. Este aislamiento hace que muchos periodistas dejen de dedicarse a su profesión. La verdad y la justicia se ven afectadas a causa de este silencio."
Freedom of Speech Award 2018 | Sadegh Zibakalam (DW/P. Böll) - La entrega del Freedom of Speech Award es el punto más importante del Global Media Forum, también organizado por Deutsche Welle.

El Freedom of Speech Award
Deutsche Welle fue fundada en 1953 a fin de proveer noticias e información independientes a público de todo el mundo, en sus propios idiomas. DW promueve los valores democráticos, los derechos humanos y el diálogo entre las diferentes culturas. Desde 2015, DW honra a personas y organizaciones con el Freedom of Speech Award. El primer premiado fue el bloguero saudí Raif Badawi, quien permanece en prisión en Jeddah. En 2016 recibió el premio Sedat Ergin, antiguo editor en jefe del periódico turco Hürriyet. Al año siguiente, DW distinguió con el reconocimiento a la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, de Washington DC, y en 2018, al activista político y científico iraní Sagdeh Zibakalam.

El Global Media Forum de DW
La entrega del Freedom of Speech Award es el punto más importante del Global Media Forum, conferencia internacional de Deutsche Welle sobre el papel de los medios de comunicación. Los próximos 27 y 28 de mayo de 2019, cerca de 2.000 expertos de más de 100 países se reunirán en el World Conference Center Bonn (WCCB), en Alemania, para reflexionar sobre desarrollos actuales de la política y los medios de comunicación.
Fuente: Deutsche Welle

Ex ministro de Cristina Fernández de Kichner le ganó un juicio a Lanata y Canal 13

Es por un informe del programa "Periodismo Para Todos" emitido en 2013, en el que vincularon al entonces ministro de Agricultura con el caso de los 110 kilos de cocaína en la pesquera Poseidón. También condenaron a Canal 13, al periodista Nicolás Wiñazki y a Radio Mitre.

El exministro de Agricultura de la Nación, Norberto Yauhar, le ganó una demanda por daños y perjuicios al periodista Jorge Lanata y a los medios Canal 13 y Radio Mitre (ambos del Grupo Clarín) por haberlo involucrado en un caso de narcotráfico ocurrido en 2013 en Chubut, que terminó con el hallazgo de 110 kilos de cocaína en la pesquera Poseidón.

El fallo del juez Fernando Pablo Christello obliga a ambos medios, a Lanata y a otro periodista del Grupo Clarín, Nicolás Wiñazki, a abonar una suma de $ 600 mil, además de la publicación de un texto en el diario Clarín y en Radio Mitre, en el que admitan que fueron condenados por publicar una noticia falsa.

La demanda del exministro de Cristina Fernández de Kirchner data de 2013, cuando Lanata emitió en su programa un informe sobre el caso narco ocurrido en Chubut con el título de “Narkolandia”. Aunque en ningún momento trascendió ni hubo información sobre que Yauhar estuviera vinculado al caso, Lanata y Wiñazki (autor del informe realizado en Chubut) sostuvieron en el programa de Canal 13 y en otros envíos en los que ellos participaban en Radio Mitre, que el entonces ministro de Agricultura estaba involucrado. Es más, Lanata se refirió a Yauhar como “narco”, y aseguró que iba a “ir preso”.

Después de un proceso de mediación iniciado el 5 de agosto de aquel año, en el que Lanata no se hizo presente, quedó habilitada la vía judicial para el reclamo por daños y perjuicios, derivado de injurias.

Según informó Diario Jornada, Yauhar acusó a Lanata, Wiñazki, Canal 13 y Radio Mitre de “armar intencionalmente, promocionar y poner al aire una supuesta ‘investigación periodística’ en la que le atribuyeron, de modo asertivo y contundentemente, vínculos con el narcotráfico, agregando la sospecha de que el propietario de la pesquera donde se halló un cargamento de cocaína disimulada en cajas de langostinos (Omar “Cura” Segundo) era su testaferro”.

Sobre Wiñazki, la demanda dijo que “aportó su parte relevante a la construcción de la injuria, desde que fue quien hizo los reportajes, tergiversó información y dio, en modo asertivo, datos falsos con los que abonó las suspicacias sobre un vínculo entre Yauhar y el dueño de la pesquera donde se encontró la cocaína”.

En el fallo del juez Christello se abunda sobre la responsabilidad de los medios en la publicación de noticias y hace una clara diferencia entre la información errónea y la falsa: “La información errónea no origina responsabilidad civil por los perjuicios causados si se han utilizado los cuidados, atención y diligencia para evitarlos”, dice el juez. Pero sobre Lanata y los medios del Grupo Clarín es contundente: “La información falsa genera, como principio, responsabilidad civil y penal, según sea el bien jurídico afectado”.
En qué consiste la condena
La condena del juez Christello a Lanata, Wiñazki, Canal 13 y Radio Mitre no sólo obliga a abonarle a Yauhar los $ 600 mil. Los obliga a publicar en ambos medios “durante las transmisiones de los programas que conduzca el co-demandado Lanata (o en caso de que éste no se encuentre saliendo al aire, en los horarios de las transmisiones que nos ocupan -día jueves a las 09:00 hs. en el caso de la radio; días domingo a las 22:30 hs. en el caso de la televisión- y en lugar visible de la pantalla de inicio de las páginas web de ambos medios, la siguiente noticia: “Condenan a canal 13, Radio Mitre, Jorge Lanata, Nicolás Wiñazki y Ozono producciones s.r.l. por difundir una noticia falsa y/o inexacta. Con fechas 4 de julio de 2013, 7 de julio de 2013 y 12 de septiembre de 2013, el Sr. Norberto Gustavo Yauhar fue injustificada e incorrectamente vinculado por estos medios y periodistas con el narcotráfico, habiéndose sostenido que formaba parte de ese inmoral negocio y que por ello en el futuro iría preso. El interesado demandó ante la Justicia Civil por la noticia que lo incriminaba. Se estableció que la noticia no era exacta, lo que motivó que todos los involucrados sean condenados por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil Nro. 46 de la Capital Federal y, en consecuencia, tengan que indemnizarlo, y publicar esta noticia de acuerdo con lo establecido por el art. 1071 bis del Código Civil, la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales incorporados a ésta”.

La publicación se reiterará por el lapso de dos días y contendrá un hipervínculo o link al texto completo de esta decisión resguardando los nombres de los testigos y profesionales –los que serán indicados con sus iniciales- y los importes dinerarios, que serán tachados.
Fuente: Diario Patagónico

lunes, 18 de febrero de 2019

Facebook es un "gánster digital" para los parlamentarios británicos

El Parlamento británico discutió la semana pasada la posibilidad de aplicarle sanciones a Facebook debido a las críticas que se han presentado por el uso indebido de los datos de los usuarios
Diputados británicos llamaron a reforzar la regulación que se aplica a las redes sociales y en particular a Facebook, para impedir que difundan noticias falsas, en un informe publicado el lunes en Londres.

"Se necesita una modificación radical de la relación de fuerzas entre estas plataformas y el público. La era de una autorregulación inadecuada debe llegar a su fin", afirmó Damian Collins, presidente de la Comisión de Cultura, Digital, Medios y Deporte en la Cámara de los Comunes.

"Los derechos de los ciudadanos deben establecerse legalmente, exigiendo a las empresas tecnológicas que adhieran a un código de conducta inscrito en la ley por el Parlamento y supervisado por un regulador independiente", agregó.

Esta comisión parlamentaria llevaba meses interrogando a Facebook, en el marco de una investigación sobre el fenómeno de las "fake news" y su impacto en recientes votaciones en Reino Unido, en particular el referéndum sobre el Brexit en junio de 2016.

Los parlamentarios británicos han pedido así una regulación más fuerte de las redes sociales, especialmente Facebook, para evitar que difundan información falsa y actúen como "gánsters digitales". El organismo insta al gobierno británico a iniciar una nueva investigación sobre Facebook para esclarecer si ejerce alguna práctica monopolística y abuso de los datos personales de sus usuarios. El informe duda acerca de si la compañía utiliza "de manera injusta su posición dominante" en el mercado en las redes sociales "para decidir qué empresas deben tener éxito o fracasar".

"Las empresas como Facebook no deberían estar autorizadas a comportarse como ‘gánsters digitales‘ en el mundo en línea", subraya el informe.

En sus más de 100 páginas, pide también al gobierno británico que lleve a cabo una "investigación independiente" sobre la "influencia extranjera", incluida la rusa, y la desinformación en el referéndum del Brexit, pero también en las elecciones legislativas de mediados de 2017 y en el referéndum sobre la independencia de Escocia en 2014.

Facebook está implicado en varios escándalos, como las acusaciones de injerencia rusa en su plataforma en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, pero también el hecho de que Cambridge Analytica explotara con fines políticos datos de los usuarios de la red social sin que ellos lo supieran.
Facebook responde al parlamento británico: “No somos la misma compañía de hace un año”
Parlamentarios propusieron un código de ética obligatorio para frenar los problemas con la red social
Por: Cesar Muñoz
El parlamento británico emitió un informe donde mencionan que es necesario generar un código de ética obligatorio para Facebook y otras redes sociales futuras. La respuesta acaba de llegar.

Los legisladores dijeron que los problemas con Facebook habían llegado a un punto delicado, donde su fundador sencillamente no estaba dando signos de responsabilidad con los usuarios.

Esto, en el marco de los, a estas alturas, innumerables problemas de privacidad y tráfico de datos en la firma. Esto se suma al contenido agresivo, promoción del odio o injerencia en procesos democráticos extranjeros, que la red social tampoco ha hecho demasiado por frenar.

Ante esto, propusieron el código, que debiese tener un regulador independiente de la compañía para poder iniciar acciones judiciales en caso de que se requiera. Ahora, Reuters acaba de conversar con el gerente de políticas públicas de Facebook, Karim Palant, quien se mostró abierto a las sugerencias:
“Facebook está abierto a una regulación de forma más significativa. Estamos realmente abiertos a esto y también apoyamos las recomendaciones del comité para la reforma de la ley electoral. Facebook ya no es la misma compañía de hace un año”.
Sobre esto último, el informe ha mostrado una particular preocupación por los procesos electorales y solicitó que se reformen algunas de sus mismas leyes relacionadas con la propaganda y las redes sociales.
Fuentes: Agencia AFP, Fayer Wayer

domingo, 17 de febrero de 2019

El escándalo ‘Der Spiegel’: paren la rotativa, todo es mentira

Claas Relotius, ilustre redactor del prestigioso semanario Der Spiegel, era un timador. Sus textos publicados llevan ahora una nota advirtiendo que pueden ser ficticios. Lo desenmascaró Juan Moreno, colaborador de la publicación. Esta es la historia del último gran fraude periodístico en la era de las fake news

Juan Moreno, fotografiado en el sur de México, durante la realización del reportaje sobre la caravana de migrantes que hizo estallar el escándalo. Scott Dalton
Por: Ana Carbajosa
Nadie le creyó. Él mismo tampoco imaginó que acabaría destapando el gran escándalo periodístico que ha sacudido los cimientos de la prensa alemana y que da pie a un nuevo debate —el enésimo— sobre la profesión en todo el mundo. Ahora, a Juan Moreno ya le creen y en Alemania le consideran poco menos que un héroe. Pero para desenmascarar a un profesional de la mentira a gran escala, capaz de engañar a un país entero, Moreno tuvo que padecer un verdadero calvario.

Peleó por convencer a sus jefes de que él, el eslabón más débil de la cadena laboral, tenía razón y de que Claas Relotius, de 33 años, la estrella del periodismo alemán, se inventaba las historias que publicaba. No resultó fácil, pero fue una de esas raras ocasiones en las que David acaba por vencer a Goliat. Moreno, un periodista español criado en Alemania, se la jugó y ganó.

Su victoria es, sin embargo, tremendamente agridulce. Su éxito es a la vez la desgracia de Der Spiegel, la legendaria publicación alemana para la que Moreno trabaja como colaborador. Resulta difícil comprender cómo la prestigiosa revista pudo encumbrar a un reportero que se inventaba las historias, que aseguraba haber entrevistado a gente a la que nunca vio y visitado lugares que no pisó. Cómo nadie, ni sus jefes, ni el departamento de comprobación de datos, ni ningún compañero, se dio cuenta de que el más de medio centenar de artículos que su periodista estrella había escrito eran demasiado perfectos para ser ciertos; eran en realidad un fraude.

Moreno llega casi una hora tarde a la cita en su piso, situado al norte de Berlín. Viene de declarar en la comisión de investigación de Der Spiegel. Su esposa, también periodista freelance, termina un artículo en un portátil sobre la mesa de la cocina. Tres de sus cuatro hijas entran y salen a lo largo de las tres horas largas que dura el encuentro.
“Fueron cinco semanas horribles. Yo sabía que algo no estaba bien, pero no me creían”
“No soy ningún héroe, ni el gran defensor de la verdad. No me quedaba otra. Tengo cuatro hijas y por un momento me vi en la calle porque mi nombre aparecía en un artículo lleno de errores”, arranca. “Fueron cinco semanas horribles. Yo sabía que algo no estaba bien, pero no me creían. La frustración era total”. Asegura que pasó semanas casi sin dormir, que ha perdido ocho kilos y que casi se le cae el alma a los pies el día que su hija de dos años y medio pronunció con claridad un nombre: Claas Relotius. “Yo me levantaba y me acostaba con ese nombre en la boca”.

La cotidianidad del hogar de Moreno saltó por los aires a principios de noviembre pasado, a raíz de la elaboración de un reportaje titulado La frontera de Jaeger. El reportero estaba en México, cubriendo la caravana de migrantes, cuando le llamaron de la revista y le dijeron que iba a escribir un reportaje conjunto con Relotius, la gran pluma de la publicación. Moreno acompañaría a un migrante hasta la frontera y contaría el viaje, y en Estados Unidos Relotius se empotraría en un grupo de milicianos civiles dispuestos a frenar la llegada de migrantes.

A Moreno no le entusiasmó la idea. No conocía a Relotius, pero una vez había leído un texto suyo sobre un asesor fiscal cubano que le había chirriado. El trabajo se hizo. A Moreno le llegó el texto firmado a medias y detectó detalles que no le cuadraron. Escribió al departamento de comprobación de datos y documentación, donde trabajan unas 60 personas. No le hicieron caso.

Después, Relotius le envió un nuevo borrador en el que aparecía una escena final nueva, en la que un miliciano disparaba contra algo que se movía, insinuando que era un migrante. Ese pasaje no aparecía en la primera versión. “Es imposible que un buen periodista presencie una escena semejante y no la incluya desde el primer momento”, pensó.
Portada del número de 'Der Spiegel' en el que se relata el fraude. El titular es una frase del fundador de la revista: "Cuenta lo que es". A la derecha, Claas Relotius, el día que recogió un premio de la CNN por su labor. Gert Krautbauer - EFE

A partir de ahí, Moreno comenzó una desesperada lucha por la verdad que le robaría el sueño y le sumiría en una frenética investigación contra reloj para salvar su pellejo y su nombre, que irremediablemente acabó apareciendo bajo el reportaje falso. Descubrió un artículo publicado en la prensa estadounidense que se parece sospechosamente al de Relotius. En él salía también un miliciano llamado Jaeger, pero había detalles de los personajes que no coincidían. Después, Moreno reconoció en una de las fotos publicadas por Der Spiegel y compradas a The New York Times a Tim Foley, un miliciano al que había visto en un documental premiado. Era famoso, pero Relotius no le había puesto el nombre y dijo que no le dejó fotografiarle y que por eso fueron compradas las fotos a The New York Times.

Las incoherencias crecían y Moreno escribió al jefe del departamento de Sociedad, que encargó el reportaje. “No me hicieron caso y me pidieron que fuera a Hamburgo a hablar con ellos”. Después, Moreno recibió una llamada de Relotius. Se había enterado de sus indagaciones. “Juan, tienes cosas que decirme”, arrancó. Moreno le lanzó unas cuantas preguntas, sin desvelar sus descubrimientos, y decidió dejarle hablar. “Me di cuenta de que estaba mintiendo y de que había un problema muy gordo”.

La frontera de Jaeger resultó ser la punta de un iceberg cuyas dimensiones están aún por calibrar. En total, Relotius ha escrito 60 piezas para Der Spiegel, además de para otros periódicos alemanes, que ahora bucean en sus archivos en busca de la verdad. La publicación ha decidido “asumir por defecto que todos los artículos escritos por Relotius fueron fabricaciones”, según anunció, poco después de conocerse el escándalo, el director, ­Steffen Klusmann. “Como editores de Der Spiegel, tenemos que reconocer que hemos fallado de forma considerable. Relotius logró saltarse y anular todos los mecanismos de garantía de la calidad de la empresa. (…) En ocasiones, los protagonistas de sus historias existían, pero en otras no. La mayoría de las veces los detalles sobre su pasado y sus circunstancias eran inventados”. A finales de enero, la revista publicó un primer avance de las comprobaciones, cuyo resultado es espeluznante.
Pero por aquellas desesperadas semanas de noviembre, Der Spiegel no lo tenía tan claro y empezó a sospechar que Moreno podía tener algo que ocultar. Al fin y al cabo, Relotius era un hombre de la casa. Estaba en plantilla y había ganado hasta cuatro veces el gran premio de periodismo alemán, la última vez en 2018, y había sido nombrado periodista del año por la CNN. Era además un tipo que caía bien en la redacción. “Todos en Der Spiegelle apreciaban. Sus compañeros me han dicho: ‘Si lo hubieras llegado a conocer, no habrías hecho esto”. Estaba a punto de ser ascendido.
Juan Moreno, el 'freelance' que tiró del hilo, en su estudio de Berlín. Oliver Wolff Agentur - Focus

Pero Relotius era sobre todo un tipo que traía historias. Conseguía lo que los demás ni aspiraban a lograr. Aseguraba hablar con los protagonistas que se negaban a hablar con otros. Sus reportajes estaban bien escritos, llenos de voces, acción y personajes; eran caramelos demasiado dulces como para que algún jefe se preguntara algo. “Como jefe de una sección, tu primera reacción al recibir historias como esas es de satisfacción, no de sospecha”, ha reconocido Ullrich Fichtner, un responsable de la revista, en una larga reconstrucción del caso. “Relotius siempre entregaba historias excelentes (…), era un empleado especialmente valioso”. Fichtner, llamado a ocupar una alta responsabilidad, le describe como alguien “modesto, alto, reservado, atento, en ocasiones demasiado serio. Pero, en conjunto, el tipo de persona a cuyos padres te gustaría felicitar”.

Moreno, sin embargo, es un outsider. Un reportero freelance que trabaja desde su casa en Berlín y apenas pone el pie en la central, en Hamburgo. Es una voz exótica, hijo de un español empleado de una fábrica de neumáticos que emigró a Alemania desde el campo almeriense cuando él tenía año y medio (nació en 1972). Trabajó para varios medios y tuvo una columna en ­Süddeutsche Zeitung, hasta saltar a Der Spiegel en 2007.

Por eso en parte, cuando Moreno cuestionó el trabajo de Relotius, las sospechas se volvieron en su contra. “Me dieron a entender que eso tendría serias consecuencias para mí. Que me había atrevido a meterme con Dios. Yo estaba convencido de que iba a perder mi trabajo y de que nadie me querría contratar con semejantes antecedentes”. Ahí comenzó la verdadera batalla.

Moreno pasó cinco semanas dedicado a desmontar las historias de Relotius. Aprovechó un viaje de trabajo a Estados Unidos para llevar a cabo una misión secreta. Buscó a los supuestos entrevistados en el reportaje de la frontera. Condujo durante 800 kilómetros, hasta dar con Foley. Le mostró una foto de Relotius. No le había visto en su vida. Hizo lo mismo con Chris Maloof, otro supuesto entrevistado. Tampoco. Grabó esas entrevistas en vídeo y volvió a Hamburgo. Relotius argumentó que en su reportaje se hablaba de actividades ilegales y que nadie iba a reconocer en un vídeo haberlas hecho. Seguían sin creerle.
Ejemplares de la revista 'Der Spiegel' con el reportaje a partir del que se descubrió el engaño. Alexander Becher - EFE

Moreno amplió la investigación y tiró de hemeroteca. Dio con un artículo en el que se suponía que Relotius había hablado con los padres de Colin Kaepernick y descubrió que la familia del jugador de fútbol americano que protestó contra el racismo había rehusado hablar con la prensa, también con la alemana. Cuanto más investigaba, peor olía todo.

Lo que pasó después se ha contado en las páginas de Der Spiegel a lo largo de varios artículos en los que la publicación ha entonado un sonado mea culpa. El 3 de diciembre, a las 3.05, una mujer llamada Janet envió un correo electrónico a la revista. Es la encargada de prensa del grupo de vigilantes al que supuestamente había acompañado Relotius en Arizona. En él preguntaba cómo era posible que hubiera escrito un artículo sobre ellos sin haber pasado por allí. Relotius falsificó el texto para que pareciera que la mujer preguntaba por qué había pasado tan poco tiempo con ellos. Pero 10 días más tarde llegó la prueba definitiva.

Los grandes jefes de la publicación se reunieron acompañados de un informático. Moreno les había convencido de que accedieran al servidor. Comprobaron que Relotius había manipulado el correo y que nunca había estado con los patrulleros de Arizona. La madrugada anterior, una de las jefas del impostor se había enfrentado a él tras descubrir otra fabricación, esta vez en Facebook. Relotius se derrumbó y confesó. Dijo que le había movido el “miedo al fracaso” y que “la presión para no fallar fue creciendo a medida que iba teniendo más éxito”. Recogió sus cosas y se marchó para siempre de la revista que le encumbró a la cima del periodismo alemán.

El 22 de diciembre, Der Spiegel publicó un número especial con una portada roja con grandes letras blancas en las que se lee: “Cuenta lo que es”. Son palabras del fundador de la revista, Rudolf Augstein, las mismas que ocupan un lugar destacado en la redacción de Hamburgo y que Relotius traicionó hasta su amargo final. Aquel número dedicó 23 páginas al asunto. En él se afirmaba que las alarmas deberían haber saltado en numerosas ocasiones. Como cuando Relotius pidió a los traductores de la edición internacional que no publicaran sus piezas en inglés. O cuando pidió que no divulgaran en la web una foto de la edición impresa.

La revista ha creado una comisión de investigación con veteranos de la casa, además de la exdirectora de Berliner Zeitung. Durante meses analizarán “cómo Claas Relotius pudo falsificar historias, inventar protagonistas, engañar a los colegas y burlar los sistemas de control de calidad, y qué cambios en la organización deben adoptarse”, según indica en un correo una portavoz de la publicación que evita ofrecer más detalles hasta que avancen las pesquisas. De momento, todos los artículos de Relotius aparecen en la web con una nota que advierte de que pudieron ser falsificados.

Reporter Forum, una iniciativa ciudadana por el buen periodismo, ha informado de que Relotius le ha pedido perdón y ha devuelto sus cuatro grandes premios Reporter.

Mientras, ha trascendido que Relotius pidió dinero a los lectores que se interesaron por las víctimas que aparecían en sus reportajes. No se sabe aún cuánto dinero recaudó ni qué parte fue a parar a ONG. A través de sus abogados, él ha reconocido haber recaudado dinero de los lectores, pero ha asegurado que lo donó a causas humanitarias. La revista comprobó que parte de ese dinero efectivamente había ido a parar a una ONG. En el mismo comunicado, sus abogados explican que su cliente ha admitido que “presentó hechos falsos y erróneos en numerosas ocasiones. Los falsificó y los inventó”. Dicen que “lamenta” lo ocurrido y que en ningún caso quiso “proporcionar munición a los que ahora apuntan a su reportaje con turbias intenciones políticas, como una prueba de la existencia de las llamadas fake news. Contactado el bufete de los letrados en Hamburgo, explican que ni ellos ni el propio Relotius quieren, de momento, ofrecer más explicaciones.

A estas alturas, las verdades se confunden con las mentiras en una maraña que tardará mucho tiempo en desenredarse. Pero por ahora algunos actores políticos han olido sangre y se han lanzado a degüello. Porque el caso Relotius se produce cuando las fuerzas populistas luchan por desacreditar a los medios tradicionales. La extrema derecha alemana se frota las manos ante un caso que considera la prueba última de que los medios son poco menos que fábricas de fake news. El embajador de EE UU en Berlín, Richard Grenell, el hombre fuerte de Donald Trump en Europa, ha aprovechado para lanzar una campaña contra Der Spiegel. Acusa a la revista de “antiamericana”, enturbiando aún más la ya de por sí maltrecha relación entre Washington y Berlín.
“En 7.300 palabras, Relotius solo acertó en el tamaño de la población. El resto era ficción”
La acusación de Grenell se fundamenta en una de las invenciones de Relotius tal vez más alucinantes. En un texto titulado ‘En una pequeña ciudad’, describe una localidad de Minnesota que supuestamente es un ejemplo de caladero de votos de Trump y a la que fue enviado. La sarta de falsedades que aparecen en ese reportaje las recopilaron con minuciosidad Michele Anderson y Jake Krohn, dos vecinos de Fergus Falls, que se indignaron al leerlo. Enumeran en un detallado artículo las invenciones de Relotius; entre ellas, lo que dice el cartel de entrada a la ciudad o una entrevista a un hombre del que afirma que nunca ha estado con una mujer ni ha visto el mar y que en su página de Facebook aparece en la playa con su chica. Así todo. “En 7.300 palabras solo acertó en el tamaño de la población y en la media de la temperatura anual, entre otros datos básicos (…). El resto es ficción desinhibida”, escribe Anderson, quien el pasado abril envió un mensaje a la cuenta de Twitter de Der Spiegel, en el que acusaba al autor de escribir “ficción”, que se perdió en el mar de interacciones digitales. El bochorno ha sido tal que Der Spiegel decidió enviar a su corresponsal en Washington para rehacer la historia y de paso pedir perdón.

Más allá de las paredes de la revista, el Spiegelgateha desatado un intenso debate global en torno al futuro del periodismo en la era de las fake news, de la hipermedición de audiencias y de la compulsión por hacer las historias atractivas aun a riesgo de sacrificar la verdad. O, como lo ha llamado el analista de los medios Jeff Jarvis, “el peligro de la seducción del formato narrativo”. Alertan estos días algunos gurús del periodismo del riesgo de forzar las historias para hacerlas cada vez más atractivas, como si la realidad no bastara. Este es solo uno de los debates que planean sobre la redacción devastada de Der Spiegel, uno de los pilares del periodismo europeo.

Mientras, Juan Moreno no acaba de creerse todo lo que le ha pasado. Dice que le ha impactado descubrir el poder que puede llegar a tener la persuasión incluso en periodistas veteranos, con el colmillo bien retorcido. “Les engañó a todos y me hubiese engañado a mí también si le hubiese conocido”. Moreno reconoce que pensaba que nadie sería capaz de hacer algo así, y eso era lo que le frenaba. “Creo que en el fondo pensaba que hay ciertas normas que todos cumplimos”.

Der Spiegel afronta ahora una profunda remodelación, mientras espera el resultado de una investigación que no anticipa nada bueno. Relotius guarda silencio. Y Moreno, que recibe cientos de mensajes de felicitación y ofertas varias, ha vuelto a su vida de siempre, la de reportero freelance. 

Periodismo fantasma en la prensa de calidad
Los trabajos inventados de un reportero de Der Spigel daña la credibilidad de los medios
Por: Milagros Pérez Oliva
En mayo de 2003, The New York Times despidió al periodista Jayson Blair tras descubrir que su reportero estrella había estado publicando durante 10 años reportajes inventados. Quince años después de aquel escándalo que sacudió al principal diario de referencia del mundo, un escándalo similar empaña una de las más reputadas cabeceras de la prensa de calidad europea, Der Spiegel. El semanario alemán acaba de descubrir que uno de sus más famosos reporteros, Claas Relotius, ha publicado también reportajes en los que ha inventado fuentes, hechos, testimonios y hasta paisajes.

En ambos casos hay un componente psicológico sorprendente: ¿cómo es posible que un periodista de éxito ponga en riesgo su carrera inventando historias? Alguien tan inteligente ha de saber que tarde o temprano será descubierto. No es difícil imaginar el camino que lleva a la pérdida de realidad: primero se inventan pequeños detalles intrascendentes para embellecer la crónica; luego, como no ocurre nada, se añaden testimonios falsos para darle fuerza, y se acaba recurriendo a la ficción para construir historias redondas que, por serlo, tienen el éxito asegurado.

Pero la cuestión relevante es: ¿cómo es posible que eso ocurra en medios tan fiables como NYT o Der Spiegel? ¿Cómo pueden sus controles de calidad fallar tan estrepitosamente? En el caso del NYT, la investigación interna, reflejada en el Informe Siegal, reveló una larga lista de errores, entre ellos uno muy relevante que también se ha dado en Der Spiegel: el creciente recurso a las fuentes anónimas en historias conflictivas. Precisamente porque son conflictivas, se tolera que las fuentes sean anónimas, pero la premisa debería ser la contraria: puesto que hay conflicto, es más importante para los lectores conocer las fuentes.

El problema es que estos casos dañan la reputación de toda la prensa. Lo advierte Harry G. Frankfurt, filósofo norteamericano autor de On Bullshit y Sobre la verdad: dan la razón a “las nuevas formas de escepticismo que niegan que podamos tener un acceso confiable a la realidad objetiva y rechazan, por tanto, la posibilidad de saber cómo son realmente las cosas”. A los políticos de la posverdad como Donald Trump, les vienen como anillo al dedo para minar la confianza en la prensa de calidad, que es precisamente la que con sus investigaciones rigurosas les descubre y les desnuda.

sábado, 16 de febrero de 2019

Telecomunicaciones: "Volvemos a ver un embate contra las cooperativas"

El presidente de FePamCo, Carlos Santarrosa dijo que “cuando se empezó a discutir la Ley Corta ya se hablaba de esto y nosotros habíamos anticipado que era una locura, por eso también en La Pampa pudimos avanzar con una ley provincial que regula el uso de la infraestructura del servicio eléctrico y demás”
El presidente de FePamCo, Carlos Santarrosa, consideró que la resolución de Nación que facilita el uso de infraestructura de entidades solidarias y estados provinciales a manos de los grandes multimedios, es un nuevo “embate contra las cooperativas”. Reveló que el mismo día que Colsecor reclamaba en Buenos Aires por el freno de la firma final para que decenas de cooperativas del país presten televisión, entre ellas tres pampeanas, el gobierno de Mauricio Macri sacó la resolución a favor de los multimedios. “Lo vemos como algo totalmente intencional”, sentenció Santarrosa.

El referente del movimiento cooperativo pampeano celebró también el fallo favorable a Corpico, en el marco de un juicio de trabajadores por cuestiones salariales. Santarrosa advirtió que la demanda, con un fallo adverso, podía terminar con el quebranto de varias cooperativas o el pago de ese aumento de mano de obra por parte de los usuarios del servicio eléctrico. Pero, además, el fallo a favor de quienes demandaban beneficiaba solo a los trabajadores de categorías altas, por lo que profundizaba la brecha con los que menos antigüedad tienen.

Santarrosa admitió “esto lo veíamos venir, porque cuando se empezó a discutir la Ley Corta ya se hablaba de esto y nosotros habíamos anticipado que era una locura, por eso también en La Pampa pudimos avanzar con una ley provincial que regula el uso de la infraestructura del servicio eléctrico y demás”.

Remarcó que “esto no es más que corroborar lo que venimos viendo del Gobierno Nacional en todas las medidas, es tratar de favorecer a los grandes medios”.

Y adelantó “en FePamCo lo están analizando los asesores y la semana que viene nos vamos a reunir, por otra parte vemos que el gobernador (Verna) ha hecho público que va iniciar una demanda ante la Corte”.

Para advertir luego que “no sabemos todavía bien qué supremacía podría tener esa resolución del ENaCom por sobre la ley provincial que tenemos en La Pampa, porque si bien el servicio de internet ha sido declarado de interés público, no es un servicio público como lo es la energía eléctrica”. Y estimó que la cuestión en lo inmediato se va dirimir en el ámbito judicial.

El dirigente cooperativa remarcó que “sin ninguna duda volvemos a ver un embate contra las cooperativas, que ya estamos un tanto acostumbrados, pero en este caso también contra las autonomías y los bienes provinciales, para que queden a merced de las grandes corporaciones, lo que nos parece una locura”.

Colsecor
Santarrosa contó a El Diario que autoridades de la cooperativa que agrupa a las entidades solidarias que el país prestan servicios de telecomunicaciones, Colsecor, reclamó la semana pasada al ENaCom por la demora –supuestamente injustificada- de la firma final para que 30 cooperativas del país puedan brindar el servicio de televisión, entre ellas las pampeanas de Guatraché, General Acha y Macachín.

Y reveló al respecto “la gente de Colsecor se reunió con la gente de ENaCom, en realidad con segundas líneas porque no los atendió la máxima autoridad, para plantear que ya es un tema arbitrario no resolver la firma a 30 cooperativas, y paradójicamente, ese mismo día salió la resolución donde otorgaba la posibilidad de compartir la infraestructura”.

Santarrosa enfatizó en tal sentido que “mientras se trata una ley en la materia el Ejecutivo saca decretos, se nota algo malicioso en el tema, y al mismo tiempo se retrasa la firma final para que las cooperativas brinden televisión. Lo vemos como algo totalmente intencional”.

Las autoridades de Colsecor se fueron de Buenos Aires sin una respuesta concreta sobre el cajoneo de expedientes y con la promesa de respuestas caso por caso. Desde dicha entidad también se analizan presentaciones judiciales, por los expedientes en espera y por la nueva resolución de ENaCom.

Fallo
El presidente de FePamCo se refirió también al reciente fallo del Superior Tribunal de Justicia, por una demanda iniciada por trabajadores del sector eléctrico en el año 2013, que salió favorable a Corpico.

Santarrosa indicó que “desde la Federación venimos siguiendo el tema desde hace tiempo porque varias cooperativas del norte de La Pampa tenían el mismo juicio con los mismos fallos, algunos más avanzados que otros, aunque el que sí llegó al Superior Tribunal fue el juicio de Corpico”.

Admitió que “obviamente que esto nos tranquiliza porque entendíamos que era algo injusto”, al recordar que “desde hace muchos años veníamos con paritarias normales y homologadas por el Ministerio de común acuerdo”.

Y explicó “la primera preocupación es que de haber sido desfavorable el fallo para las cooperativas el costo de la mano de obra se iba a ver incrementado mucho, y eso se iba ver reflejado en la tarifa. Por otro lado, como esto era para las categorías altas, la brecha entre el trabajador que no tiene tanta antigüedad y las altas iba a ser cada vez más grande”

El dirigente reiteró que el reclamo “a nuestro entender esto no tenía razón de ser”. Y detalló lo que podría haber sucedido con un fallo adverso. “Nosotros íbamos a ir a APE a plantearles el aumento del costo de mano de obra y ahí había dos alternativas: si APE no lo reconocía, se ponía en jaque la economía de las cooperativas y, si lo reconocía, era un costo que lo pagaba la gente a través de la tarifa”.

Y remarcó para finalizar “esto no era un costo que iba a beneficiar a las categorías bajas de los trabajadores que menos ganan, esto iba directamente a las categorías más altas de las cooperativas, donde esos trabajadores ya tienen ciertos privilegios que no tienen el resto”.
Fuente: El Diario de La Pampa

Rige la ley: las cableras ahora tienen que pagar
Los prestadores privados de televisión por cable tienen aún 80 días corridos para adecuarse a los alcances de la ley provincial 3140, sancionada por la Cámara de Diputados en diciembre de 2018 y promulgada por el Poder Ejecutivo el 4 de enero de este año y que otorga a los propietarios de las columnas de los tendidos eléctricos la potestad de autorizar o no el uso de los espacios remanentes.

A pesar de las visitas que en los últimos días han hecho a despachos oficiales los empresarios cableros que operan en la provincia, la ley que devolvió la propiedad de las columnas a las cooperativas está vigente y de los 120 días de plazo que su texto otorga a quienes ya están usando gratis los tendidos para adecuarse a la norma ya han transcurrido 40.

Ayer, ante la consulta de La Arena, desde Casa de Gobierno se ratificó que la ley está vigente y que ese texto exime al PE de efectuar reglamentación alguna, esto de acuerdo al articulado que los diputados hicieron ley a fines del año anterior.

La ley 3140, “de interés relacionado al uso de la infraestructura de soportes, columnas y/o postes de redes eléctricas”, reconoce la propiedad de las mismas a quienes tienen la distribución del servicio de energía eléctrica, es decir las cooperativas que lo hacen a través del convenio de concesión, y el propio Estado provincial que abastece a un sector de la población.

El instrumento legal que pone a cubierto de intereses privados el patrimonio de todos los pampeanos socios de una cooperativa, tiene 18 artículos y fue sancionado el 13 de diciembre último luego de un largo tiempo de debate entre las cooperativas y el Estado Provincial. Lo taxativo del articulado exime de una reglamentación y su publicación en el Boletín Oficial la puso en vigencia plena.

La norma establece que la Administración Provincial de Energía es el organismo de aplicación y define claramente a “terceros prestadores”, es decir a aquellos que deseen utilizar los espacios remanentes para alguna clase de servicio. En este caso es preciso aclarar que la televisión por cable no está dentro de los denominados “servicios públicos”, sino que entra en la categoría “servicio de interés público”. En el primero de los casos, es el Estado el que debe regular todo lo que le atañe, mientras que no sucede lo mismo con los servicios de interés. Esta definición pinta completa la intención de un nuevo avasallamiento por parte del presidente Mauricio Macri, que a través de un DNU pretende ceder los tendidos y soportes de propiedad provincial y de las prestadoras a los operadores privados de comunicación, rechazado por el gobierno de Carlos Verna. El gobernador viene de anunciar que La Pampa irá a la Corte para pedir que se declare la inconstitucionalidad del Decreto 58/19 de Macri, que favorece a las grandes operadoras de telefonía móvil.

“Terceros prestadores”
La ley obliga a los terceros prestadores al paso “previo y obligatorio de pedir autorización al prestador en curso”. Es decir que cualquiera que pretenda utilizar los soportes debe contar con la autorización de las cooperativas, dueñas de los tendidos. Están previstos todos los pasos y documentación a acreditar y también las penas, que alcanzan la decisión de prohibir su uso.

Y también es clara la disposición del artículo 13 de la 3140. En este caso otorga un único plazo de 120 días corridos para que “al momento de vigencia de la presente ley se encuentran haciendo uso…”, deberán “adecuar las condiciones de los permisos a las previsiones contenidas en la presente ley en el término de 120 días corridos, a partir de su publicación en el Boletín Oficial”.

El 4 de enero, en el Boletín Oficial 3343 el Ejecutivo publicó la ley 3140 dada en la Cámara de Diputados el 13 de diciembre de 2018. Por lo tanto, a 41 días de aquella publicación, y pese a las esperanzas que los empresarios cableros tenían en incidir en la reglamentación de la ley, los plazos están corriendo y en las cooperativas esperan que se presenten a adecuarse a la norma.

¿Un mes de espera para Castex?
La Cooperativa de Servicios Públicos de Eduardo Castex espera que en alrededor de un mes el ENaCom le otorgue la licencia para la prestación del servicio de televisión por cable, dijeron a La Arena dirigentes de la Cospec.

El estudio jurídico de la ciudad de Buenos Aires contratado para llevar adelante las gestiones burocráticas informó a los dirigentes castenses del tema. Ellos lo están siguiendo y nos han dicho eso. No es información que haya salido de ENaCom, es de nuestros abogados, dijo la fuente ayer.

Mientras tanto, la entidad planea cuidadosamente los pasos a seguir ante esta posibilidad y la realidad de la economía nacional que ha frenado el proyecto de tendido de la fibra óptica en la localidad. El tema está en la agenda permanente, pero el Consejo de Administración ha levantado el pie del acelerador frente a los costos galopantes por la devaluación, pero la intención es esa y pronto habrá novedades, indicaron.

La Cospec ofrece hoy el servicio de internet y de telefonía fija y sigue escuchando reclamos de sus socios, quejosos de los costos y la calidad que reciben de parte del prestador privado de televisión por cable.

Las licencias, una vez otorgadas, dan un plazo de dos años a quien la recibe para poner en marcha el servicio.

En Luiggi
Mientras tanto, en la Copeospil de Ingeniero Luiggi sus autoridades trabajan en el tendido de la fibra óptica por la localidad y avanzan en la mudanza de internet a esta nueva tecnología.

Estamos en esa etapa, nos falta completar el tendido de fibra a toda la localidad y por ahora estamos invirtiendo en eso y en la bajada al hogar desde la red troncal del servicio de internet, dijeron desde el departamento técnico ante la consulta de este diario. Por ahora no presentarán el pedido de licencia, especialmente luego de conocidos los cambios que ha hecho ENaCom, al menos en los anuncios.

Las nuevas disposiciones, que pretenden agilizar los trámites, permiten a solicitante empezar a dar el servicio si luego de 90 días el organismo no da una respuesta al pedido de licencia y con el solo requisito del aviso previo.

Hoy, en Ingeniero Luiggi los usuarios de la empresa Cablevisión pagan mensualmente algo más de 700 pesos por el abono básico de unos cincuenta canales en la grilla, sin HD ni fútbol, según los abonados.
Fuente: Diario La Arena

Ver anterior: TV Cable: Cooperativas van al ENaCom a reclamar por sus licenciasMacri favorece a grupos de comunicación: les ofrece infraestructura de provincias y cooperativasLicencias cajoneadas: ENaCom juega al “Gran Bonete” con las cooperativasMacri favorece a grupos de comunicación: La Pampa va a la Corte para impedirlo

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