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sábado, 25 de enero de 2025

Recordamos a José Luis Cabezas siempre en defensa del trabajo periodístico

Hoy se cumplen 28 años del brutal asesinato de José Luis Cabezas, el reportero gráfico de la revista Noticias que consiguió fotografiar a Alfredo Yabrán, socio privilegiado del menemismo sobre cuyos negocios, en los que el Estado fue parte, nunca se había investigado. La imagen publicada en la tapa de Noticias, en 1996, tuvo gran repercusión porque logró mostrar uno de los rostros del poder real, justamente el de Yabrán, que podía operar con tintes mafiosos y se movía con comodidad desde el anonimato. La respuesta atroz frente a esa acción de informar, fue el brutal crimen y un mensaje que pretendió aleccionar a trabajadorxs de prensa y a toda la sociedad acerca de la dimensión e impunidad del poder. Recordar a Cabezas es un acto de compromiso y defensa con la libertad de expresión y el derecho a la información y su memoria se vuelve principio de acción hacia nuestro presente que necesita de mayor democracia informativa y de la multiplicidad de voces, muy golpeada en nuestros días.

Las condiciones para cumplir con la tarea de informar cambiaron, aunque no siempre los enormes avances tecnológicos significaron prosperidad ni mucho menos una distribución de la riqueza más justa para el colectivo de trabajadores de la comunicación. Tampoco el desarrollo de las TICs significó más democracia informativa. El gremio de prensa, y la sociedad en su derecho a dar y recibir informaciones, ideas y opiniones, sufrieron fuertes golpes durante el 2024 a partir de las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei: el desguace de los medios públicos, el cierre de TelAm, la intervención del ENaCom, los despidos en la Defensoría del Público, el recorte de la pauta oficial, las restricciones y discrecionalidad en el acceso a la información pública, la falta de apoyo a la comunicación comunitaria, autogestiva y cooperativa, entre otros. Se podría añadir el hostigamiento sistemático a periodistas en redes sociales por parte del mismísimo presidente o la represión en las calles a trabajadores de la comunicación en el marco de las coberturas de manifestaciones contra el gobierno.

Pero no sólo han cambiado las formas de hacer periodismo, también lo han hecho las modalidades de recepción. Somos espectadorxs de miles de imágenes que aparecen una detrás de otra, que permanecen un tiempo ínfimo antes de ser desplazadas por la siguiente. Queremos ver la que viene porque creemos que nos podemos perder de algo. En ese ejercicio de mirar cada vez más y más, vemos menos. Pero aún con los cambios culturales y comunicacionales actuales, el trabajo periodístico y la democracia informativa, siguen requiriendo de los presupuestos básicos que antes mencionábamos: el respeto por la libertad de expresión y el derecho de acceso a la información pública. La mirada de Cabezas sigue a través de los años: Por la pluralidad de voces, la democracia informativa, siempre en defensa del trabajo periodístico.
Cabezas Presente!! Ahora y siempre!

jueves, 25 de enero de 2024

José Luis Cabezas: Alzar la cámara, fortalecer la democracia

Veintisiete años nos distancian del brutal asesinato de José Luis Cabezas, el reportero gráfico de la Revista Noticias que mostró el rostro de Alfredo Yabrán, empresario y socio privilegiado del menemismo a quien el anonimato le permitía operar con impunidad. Hoy es más difícil ocultarse, pero eso no tiene como correlato que los detentores del poder estén perdiendo posiciones. Por el contrario, ocultarse ya no parece necesario. En tiempos de redes sociales, donde todo se captura, se exhibe y se replica, la vorágine es tal que, tan pronto como las denuncias aparecen en los medios, son reemplazas por otras noticias, a veces falsas, a veces banales, que conducen a que cualquier asunto de interés público pierda relevancia y sea olvidado de inmediato. La nueva forma de ocultamiento contra la que es preciso luchar es la desinformación.

Asistimos a un marco complejo donde la concentración mediática, que escalaba cuando José Luis Cabezas se desempeñaba como reportero gráfico durante el neoliberalismo de los noventa, se ha profundizado significativamente y donde los avances en las Tecnologías de la Información y Comunicación han permitido no solo alcanzar audiencias específicas con mensajes a medida, sino también manipular y acallar las voces disidentes. Con tal maquinaria, el poder económico, financiero, judicial y mediático ya no necesita esconderse, es más, se expresa libremente sin necesidad de acudir a eufemismos y hace explícita su determinación a no esperar. Busca concretar sus objetivos -vía DNU, Ley Ómnibus o represión- sin importar los obstáculos que se interpongan, aunque lo que tenga en frente sean las mismas instituciones democráticas o los derechos más fundamentales del pueblo.

Cabezas fue un trabajador de prensa que honró su oficio-profesión a partir de su compromiso irrenunciable con la verdad, la que no debe ser socavada ni por la falta de información ni por operaciones de desinformación, que incluyen el negacionismo y los discursos de odio. Recordarlo es, justamente, defender el valor indispensable del trabajo periodístico para garantizar el derecho a la información, entendida como bien público y social. Recordarlo implica, además, sostener que les trabajadorxs de prensa, en particular, y les trabajadorxs en general no vamos a permanecer pasivxs frente a esta ofensiva del poder que viene por todo. Honrar al compañero José Luis Cabezas, a 27 años de su asesinato, significa alzar -con él, por él- la cámara, sostener firmemente la lucha colectiva y apuntar siempre hacia un futuro más justo ¡Cabezas presente!
Rosario, 25 de enero de 2023
Acompañanos en el Camarazo, que se realizará hoy a las 12hs, en la Plaza Pringles
Desde hace 27 años, el nombre de José Luis Cabezas está asociado a los costos de mostrar y nombrar a los grandes empresarios que son dueños de negocios legales e ilegales. ¿Cuántas fotografías nos faltan para conocer a los que mueven los hilos el flujo de dinero en la provincia de Santa Fe y la Argentina que vinculan exportaciones y bandas narcopoliciales?. ¿Cuántas y cuántos trabajadores de prensa y reporteras y reporteros gráficos sufren condiciones laborales y salariales precarias?. 

Hay nuevos Yabranes que siguen desconocidos y distintas formas de explotación laboral para las personas que intentan contar y mostrar quiénes son los multiplicadores del dolor. Por eso tiene sentido, como siempre, recordar, volver a pasar por el corazón, aquel asesinato de José Luis Cabezas. No solamente para no olvidarnos de él, si no para seguir mirando alrededor y descubrir a los delincuentes de guante blanco.
Carlos del Frade, Periodista de investigación. Diputado Provincial del Frente Social y Popular de Santa Fe

martes, 24 de enero de 2023

¡Cabezas presente!

Se cumplen 26 años del asesinato de José Luis Cabezas, el reportero gráfico de la Revista Noticias que mostró por primera vez el rostro de Alfredo Yabrán, empresario y socio privilegiado del menemismo. Desde el Sindicato de Prensa Rosario y la ARGRA invitamos a participar del Camarazo, que se realizará este miércoles, a las 10:30, en la Plaza Pringles, donde se encuentra una placa en su memoria.

El 25 de enero de 1997 se envió un mensaje disciplinador a toda la sociedad, que aún continúa vigente, para cualquiera que osara incomodar a los dueños del poder, cuya deliberada invisibilidad les permitía operar cómoda e impunemente. Aquellas condiciones no podían ser jaqueadas de ningún modo. Asesinato atroz en su doble impacto: Simbólico e instrumental. Cabezas fue brutalmente golpeado, recibió dos tiros en la cabeza y su cuerpo fue calcinado en una cava de General Madariaga, cerca de Pinamar. En la forma también existe un mensaje.

Ese poder no ha parado de crecer. Hoy es un entramado robusto, hiperconcentrado, donde lo económico, lo financiero, lo judicial y lo mediático se conjugan mucho más orgánicamente. Su objetivo sigue siendo el mismo, pero sus estrategias están adaptadas a los tiempos que corren. El desarrollo tecnológico y de los dispositivos de la información universalizan algunos aspectos, pero sobre todo en tiempos de la enorme concentración comunicacional, con más o menos vuelo discursivo, se construye el relato único y las campañas de desinformación que disuelven al instante cualquier mirada que responsabilice al poder real por los derechos vulnerados a tantxs argentinxs. La capacidad para sesgar información, manipular datos y espectacularizarlos a través de la voz de quienes se prestan a la mentira y a la deformación de los hechos, no tiene que ver con los conceptos de libertad de expresión y derecho a la comunicación que consagran los pactos internacionales. Tampoco con la responsabilidad social del trabajo periodístico que en buena parte perdió hasta la capacidad de utilizar sus herramientas básicas, como la de repreguntar sin complacencias.

José Luis Cabezas era (y es) unx de nosotrxs: un trabajador de prensa empeñado, tozudamente, en lograr la imagen que quería mostrar y por lo que ya había recibido advertencias para que no siguiera buscando. Recordarlo a 26 años de su muerte, con tantas generaciones nuevas de periodistas que poco o nada saben de él, creemos que es una tarea obligada que nos atañe y que desde la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina y el Sindicato de Prensa rosario asumimos desde aquel trágico día de 1997.

Recordar a Cabezas es defender el valor indispensable del trabajo periodístico en una sociedad tan mediatizada como desinformada, es bregar por el compromiso y la responsabilidad profesional, es luchar por un sistema de medios plural, equilibrado y diverso que sólo podrá garantizar el Estado a través de políticas públicas que construyan democracia informativa. Es también defender el derecho impostergable de toda la ciudadanía a la información. Recordar a Cabezas es exigir justicia real, es gritar ¡Basta de impunidad!, una condición de la que gozan, entre tantos otros, los miembros del poder hegemónico que utilizaron, en el pasado reciente, las estructuras del Estado para especular, negociar, robar, espiar, e invocar sin medias tintas el deseo de una Gestapo sindical para perseguir, encarcelar y vulnerar los derechos más elementales de lxs trabajadorxs y de los distintos sectores de nuestro pueblo. Recordar a Cabezas es entender que su asesinato es la materialización más brutal de los hoy llamamos “discurso de odio”. Por eso ¡No nos olvidamos de Cabezas! ¡Cabezas presente! ¡Hoy y siempre!

lunes, 24 de enero de 2022

A 25 años de un crimen mafioso y un ataque a la democracia informativa

Ya son 25 años los que nos separan del terrible asesinato de José Luis Cabezas, el reportero gráfico de la Revista Noticias que mostró por primera vez el rostro de Alfredo Yabrán, empresario y socio privilegiado del menemismo. El 25 de enero de 1997 se hizo llegar un mensaje a toda la sociedad que pretendió ser aleccionador para cualquiera que osara incomodar a los dueños anónimos del poder, cuya deliberada invisibilidad les permitía operar cómoda e impunemente. Aquellas condiciones no podían ser jaqueadas de ningún modo. El No era tan determinante que a la fotografía de la playa que trascendió ese límite, se respondió con el horror: JLC fue brutalmente golpeado, recibió dos tiros en la cabeza y su cuerpo fue calcinado en una cava de General Madariaga, cerca de Pinamar.

Ese poder no ha parado de crecer. Hoy es un entramado robusto, hiperconcentrado, donde lo económico, lo financiero, lo judicial y lo mediático se conjugan mucho más orgánicamente. Su objetivo sigue siendo el mismo, pero sus estrategias están adaptadas a los tiempos que corren. Sus representantes tal vez no rechacen que se los haga visible como ocurrió con Yabrán. Además, el desarrollo tecnológico y de los dispositivos de la información universalizan algunos aspectos, pero sobre todo en tiempos de la enorme concentración comunicacional, con más o menos vuelo discursivo, se construye el relato único y las campañas de desinformación que disuelven al instante cualquier mirada que responsabilice al poder real por los derechos vulnerados a tantxs argentinxs. La expertise para sesgar información, manipular datos, difundirlos y espectacularizarlos a través de la voz de quienes se prestan a la mentira y a la deformación de los hechos, no tiene que ver con los conceptos de libertad de expresión y derecho a la comunicación que consagran los pactos internacionales. Tampoco con la responsabilidad social del trabajo periodístico que en buena parte perdió hasta la capacidad de utilizar sus herramientas básicas, como la de repreguntar sin complacencias.

José Luis Cabezas era unx de nosotrxs: un trabajador de prensa empeñado, tozudamente, en lograr la imagen que quería mostrar y por lo que ya había recibido advertencias para que no siguiera buscando. Recordarlo a 25 años de su muerte, con tantas generaciones nuevas de periodistas que poco o nada saben de él, creemos que es una tarea obligada que nos atañe y que desde la ARGRA y el Sindicato de Prensa Rosario asumimos desde aquel terrible día de 1997. Recordar a Cabezas es defender el valor indispensable del trabajo periodístico en una sociedad tan mediatizada como desinformada, es bregar por el compromiso y la responsabilidad profesional, es luchar por un sistema de medios plural, equilibrado y diverso que sólo podrá garantizar el Estado a través de políticas públicas que construyan democracia informativa. Es también defender el derecho impostergable de toda la ciudadanía a la información. Recordar a Cabezas es exigir justicia real, es gritar ¡Basta de impunidad!, una condición de la que gozan, entre tantos otros, los miembros del poder hegemónico que utilizaron las estructuras del Estado para especular, negociar, robar, espiar, e invocar sin medias tintas el deseo de una Gestapo sindical para perseguir, encarcelar y vulnerar los derechos más elementales de lxs trabajadorxs y de los distintos sectores de nuestro pueblo. Por eso ¡No nos olvidamos de Cabezas! ¡Cabezas Presente! La lucha sigue.

viernes, 22 de enero de 2021

No nos olvidamos de José Luis Cabezas

Se cumplen 24 años, y no nos olvidamos. El 25 de enero de 1997, José Luis Cabezas fue brutalmente asesinado en Pinamar por hacer visible el rostro de Alfredo Yabrán, uno de los protagonistas de la trama mafiosa del poder de los ‘90. La escena terrorífica de la cava, a cargo de Gustavo Prellezo y de la banda de “Los Horneros” significó, además, un escarmiento para lxs trabajadorxs de prensa y una advertencia a quien se atreviera a mostrar los hechos tal cual son, como lo hizo el reportero gráfico de la Revista Noticias.

Pero el caso Cabezas también dejó un mensaje. Se convirtió en una referencia para quienes ejercemos día a día este oficio-profesión, por su compromiso con la verdad y con la ética periodística, por su mirada audaz en la búsqueda de la información y por su valentía. Y, a la sociedad toda, le dio la posibilidad no sólo de conocer la realidad de una organización que operaba cómodamente desde las sombras, sino también, de caer en la cuenta de los asuntos de interés público que se le ocultaban deliberadamente.

En medio de la pandemia, el año pasado y el presente, las y los periodistas y trabajadorxs de prensa estuvimos y estamos en primera línea desarrollando una tarea esencial: informar con la verdad, lo que supone, también, dar una lucha diaria contra los diversos procedimientos que siguen apostando a tapar los ojos de la sociedad, como las operaciones mediáticas o las fake news. El desafío sigue siendo organizarnos para enfrentar juntxs estos nuevos mecanismos, más sutiles, pero no menos peligrosos, que atentan contra el derecho de todxs de contar con información de calidad, libre y emancipadora. 

Desde cada uno de nuestros espacios, lxs periodistas y trabajadorxs de Prensa nos unimos en una misma voz para profundizar el camino recorrido, seguir luchando por garantizar la libertad de expresión y el derecho a la información: ¡Cabezas presente!, ¡Cabezas presente!, ¡Cabezas presente!
Sindicato de Prensa Rosario - ARGRA

jueves, 24 de enero de 2019

¡Cabezas presente! Camarazo a 22 años de su asesinato

Este viernes 25 de enero se cumplen 22 años del brutal asesinato de José Luis Cabezas, el reportero gráfico de la revista Noticias que dio a conocer el rostro del empresario y socio privilegiado del menemismo Alfredo Yabrán. No nos olvidamos. No lo hicimos antes, tampoco ahora que las razones se multiplican al compás del recrudecimiento de las políticas neoliberales. La reducción presupuestaria en salud y educación, el desmantelamiento de las empresas estatales, los crecientes despidos y la precarización laboral, la devaluación, la inflación y los sucesivos tarifazos redundan en el enriquecimiento obsceno de los CEOs que ocupan los cargos gubernamentales y de los amigos del poder. Mientras tanto, la resistencia del pueblo contra estas políticas opresivas se soslaya acudiendo a la manipulación mediática, a la justicia cómplice e, incluso, a la represión.

El mensaje expedido por Yabrán a través de Gustavo Prellezo -el autor material de los dos balazos- y de la banda de “Los Horneros” no fue sólo para Cabezas, sino para cualquier trabajador o trabajadora de la comunicación que se atreviera a visibilizar la trama mafiosa de aquel entonces. El crimen de Cabezas fue una muestra de la dimensión y el poderío de una red compleja y oscura dispuesta a resguardar sus intereses a cualquier precio. Y, evidentemente, la escena brutal de la cava de Pinamar dio cuenta de lo mucho que estaba en juego.

Cabezas es referencia obligada para todas y todos los trabajadores, es símbolo de valentía, del fuerte compromiso ético que cada periodista tiene con la verdad y del deber inquebrantable de informar a toda la sociedad. Esos valores asumen un calibre adicional en un contexto de bombardeo de operaciones mediáticas, marketing al servicio de la desinformación, espectacularización y noticias falsas. Cabezas es un ejemplo de la defensa de la libertad de expresión, del rechazo a la censura y de aquellos mecanismos que producen -de forma más sutil pero no menos dañina- la autocensura. Cabezas nos recuerda la importancia de desmantelar el velo y mostrar el rostro de la verdad para ser capaces de decidir, cultivar una mirada crítica, proteger nuestros derechos y dotar a la democracia de su sentido real.

En definitiva, José Luis Cabezas nos convoca hoy más que nunca a fortalecer los lazos y a organizarnos como trabajadorxs para redoblar esfuerzos y garantizar -aún en las condiciones asfixiantes que provocan las políticas neoliberales- el derecho a que toda la sociedad acceda a una información de calidad, libre y emancipadora. Por eso, alzamos la voz una vez más y aún más fuerte: ¡Cabezas presente! ¡Cabezas presente! ¡Cabezas presente!

El acto recordatorio principal de José Luis Cabezas será en El Bolsón
Por primera vez después de 22 años, el acto recordatorio del asesinato del periodista gráfico José Luis Cabezas, se hará fuera de Pinamar y la ciudad elegida fue El Bolsón.
Tal como lo decidieran los familiares el 25 de enero pasado, el recordatorio del hecho más aberrante ocurrido en democracia hacia la prensa, se llevará a cabo en distintos lugares del país en donde exista algún reconocimiento hacia José Luis Cabezas.

De ese modo, el próximo viernes, Gladys Cabezas y su familia estarán en El Bolsón, oportunidad en la que, junto a Radio Nacional de esa localidad y el municipio, se rendirá homenaje al reportero gráfico asesinado el 25 de enero de 1997, tras la investigación que venía realizando junto a su compañero de aquel momento en la revista Noticias, Gabriel Michi, por el caso del empresario Alfredo Yabrán.

En El Bolsón -hace dos años y a través de una iniciativa del periodista Adrián Moreno y Radio Nacional, que se convirtió en ordenanza-, existe una plazoleta ubicada en la parte céntrica (en la intersección de las avenidas San Martín y Belgrano) que lleva el nombre del reportero, inaugurada al cumplirse los 20 años de su asesinato.

A partir de la decisión de sus familiares de convertir al recordatorio en un hecho itinerante, fue la vecina ciudad cordillerana la primera en ser elegida para dicho evento. Como se sabe, el reconocimiento hacia José Luis Cabezas, es un evento que moviliza a toda la comunidad periodística del país.

El 25 de enero del 97, el reportero de Noticias que cubría la temporada en la ciudad balnearia, fue asesinado a sangre fría luego de que lo secuestraran al salir de una fiesta. José Luis tenía 35 años, era padre de Juan, Agustina y Candela, una pequeña de 5 meses.

Cabezas había tomado una fotografía, un año atrás y con ella reveló el rostro del poderoso empresario Yabrán, que por entonces, ostentaba el monopolio de los servicios de correos en el país.

Desde ese momento, de acuerdo a los relatos de sus allegados, Cabezas fue víctima de una serie de atentados menores que no advirtió pero que dan cuenta, a través de los años, de la seguidilla de mensajes “mafiosos” que culminaron con su vida.

Diez días antes de su crimen, el reportero gráfico había encontrado que la rueda del vehículo en el que se desplazaba con su compañero Gabriel Michi había sido cortada intencionalmente. Nunca imaginó lo que vendría.

Así recordó esos días Michi: "Hicimos guardias y seguimientos sin saber que todos nuestros movimientos estaban siendo vigilados. Cada vez que nos acercábamos a Yabrán, explotaban los teléfonos de la custodia por las comunicaciones con la policía de Pinamar y el policía Gustavo Prellezo, el asesino de José Luis. Habían dado la orden de quitarnos del camino y nosotros no lo sabíamos".

Este próximo 25 de enero, un acontecimiento que marcó la vida de los argentinos y develó la trama de poder, cuyos vínculos llegaron hasta las más altas esferas de la política del país, será recordado en El Bolsón.

Luego del acto en la plazoleta céntrica, quedará inaugurada la muestra itinerante de fotografías de José Luis Cabezas, en el salón de la Casa del Bicentenario de El Bolsón.
Fuente: El Cordillerano

viernes, 11 de enero de 2019

La familia Cabezas pidió que le retiren la matrícula de abogado a su asesino

Gustavo Prellezo, autor material del crimen del reportero gráfico, obtuvo la habilitación del Colegio Público de Abogados en agosto de 2018
José Luis Cabezas fue asesinado hace 21 años en Pinamar, luego de fotografiar a Alfredo Yabrán José Luis Cabezas fue asesinado hace 21 años en Pinamar, luego de fotografiar a Alfredo Yabrán.

La familia del fotógrafo José Luis Cabezas, asesinado en 1997 por una banda que integraban policías bonaerense y delincuentes, rechazó este viernes que el Colegio Publico de Abogados de la Capital Federal le otorgue la matrícula profesional al ex oficial Gustavo Daniel Prellezo, condenado como autor material del crimen.

"Con profundo dolor e indignación nos enteramos de que en la Capital Federal le otorgaron la matrícula de abogado (a Prellezo) en agosto de 2018 y que dio como domicilio especial el estudio de su abogado Jorge Freire", expresó la familia del reportero gráfico en un comunicado.

Prellezo, ex policía de la bonaerense, participó hace 22 años en Pinamar del asesinato de Cabezas, junto a otros efectivos una banda de delincuentes conocida como "Los Horneros".

El entonces efectivo Prellezo estaba al servicio del empresario postal Alfredo Yabrán, quien fue procesado como instigador del hecho y se suicidó en un campo de Entre Ríos cuando estaba prófugo de la Justicia.

Prellezo está en libertad condicional desde diciembre de 2017, aunque desde 2010 está en su casa bajo el régimen de prisión domiciliaria. Fue condenado a reclusión perpetua en febrero de 2002, pero sólo pasó tras las rejas 13 años, pese a que la sentencia fue ratificada en las máximas instancias judiciales de la provincia y el país y expirará en 2022.

Prellezo se recibió de abogado y luego de escribano en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), pero el periodista Gabriel Michi, que trabajaba junto con Cabezas cuando fue asesinado, recordó que intentó matricularse en la provincia de Buenos Aires con "documentación que faltaba a la verdad".

"Frente a nuestras advertencias, el Colegio de Abogados de Quilmes le retiró la matrícula que le había otorgado. Por eso, Prellezo no tiene habilitación para ejercer como abogado en la provincia de Buenos Aires.

Pese a eso ofrece sus servicios por distintos medios y se lo suele ver en los tribunales bonaerenses", indicó Michi en diálogo con Télam.

Según la Ley 23.187 que regula la actividad profesional de los letrados en la Capital Federal —y el Código de Ética del Colegio de Abogados porteño— impedirían a Prellezo estar matriculado, dado que su condena aún no está cumplida.

"Le exigimos a las autoridades del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal que revean su decisión y le quiten de manera inmediata la matrícula profesional al autor del peor atentado a la libertad de expresión desde el retorno de la democracia en Argentina", puntualizó un comunicado que lleva la firma de Gladys Cabeza, la hermana de José Luis, Michi y el abogado Alejandro Vecchi, quién representa a la familia del fotógrafo.
Fuente: BAE Negocios

miércoles, 24 de enero de 2018

Por la memoria, el hoy y el futuro ¡Cabezas presente!

El 25 de enero de 1997 un asesinato conmovió al país. Desde temprano circuló la noticia terrible. José Luis Cabezas, fotógrafo de la Revista Noticias, fue encontrado calcinado en una cava de Pinamar. Con un ‘no puede ser’ nos fuimos enterando de los detalles macabros, todos los que hacían pensar en un crimen por encargo, en un mensaje mafioso ¡Y claro que lo era! En pleno menemismo Cabezas había osado mostrar el rostro, hasta entonces casi desconocido, de Alfredo Yabrán, uno de los grandes empresarios amigos del poder, socio privilegiado en la timba y el remate nacional que hacía el neoliberalismo.

José Luis Cabezas era uno de los nuestros, era un periodista. Sabía del ir y venir, de la búsqueda de fuentes, de la rapidez necesaria para capturar ese momento único, esa imagen que no se puede perder. Mirada entrenada, sentidos abiertos: hay que saber dónde está la información. Lo mataron por mostrar, por hacer su tarea diaria. Era un trabajador de prensa, como tantos, que lejos de espurias manipulaciones informativas cada día buscan, tiran del hilito y vuelven con la nota hecha para informar, para que ese amplísimo abanico de sectores y actores sociales que genéricamente nombramos como sociedad, se entere de lo que pasa. Todas las teorías y análisis que luego vendrían con la intención de explicar el hecho debían desembocar en una verdad irrefutable: lo asesinaron por mostrar. La libertad de expresión y el derecho a la información como derechos humanos estaban heridos, golpeados con inusitada violencia para decir a toda esa sociedad que era peligroso meterse con el poder, que el oscurantismo y la mentira eran los ejercicios para no correr riesgos.

Veintiún años después pueden ser muchas las personas que no conozcan el caso. Ni esa mirada mansa pero aguda hasta la que no llegó la Justicia con la sanción a los responsables intelectuales de su brutal homicidio. Decenas y decenas de actos, de marchas convocadas en todo el país – en la ciudad, por nuestro Sindicato de Prensa Rosario junto a la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina-, de cámaras alzadas para decir ´aquí estamos, queremos trabajar sin aprietes, sin amenazas, defendemos el trabajo periodístico´. Las y los argentinos ya teníamos la llaga abierta por las y los asesinados y desaparecidos por la dictadura cívico militar. Y vinieron más y más muertes después: Sandra Cabrera, Silvia Suppo, las víctimas del diciembre de 2001, Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. También la desaparición de Jorge Julio López, el principal testigo en el juicio al represor Etchecolatz que se pasea por Mar del Plata. Nombrar es tan bueno y útil como peligroso porque siempre estará el riesgo de alguna omisión que no debiera ser tal. Por eso invocamos con la misma fuerza a los crímenes por el gatillo fácil, los feminicidios y todos los asesinatos en los que por presencia y ausencia interviene el poder y el Estado nacional, para que de tantos/as que son quedemos anestesiados/as, inmóviles, sin decisión. Allí están Santiago Maldonado y Rafael Nahuel ¡No nos olvidamos de ninguna de las vidas que como pueblo perdimos!

El neoliberalismo brutal, peor que en los ´90, corregido y aumentado porque tiene mayor experiencia y lo acompaña el contexto internacional, está de nuevo en el poder. Alfredo Yabrán podría ser un ministro del actual gabinete nacional. La concentración de medios devino todopoderosa. ¿Da las órdenes? ¿Las recibe, miente y oculta descaradamente? Lo cierto es que está, actúa todos los días para tapar, para esconder información, para agobiar hasta asfixiar el trabajo de las y los periodistas. La derecha en el poder nos pone corralitos, nos censura, nos lastima, nos dispara, nos precariza, nos despide, nos detiene por trabajar, por informar. Lo recuerdan a diario las imágenes de los cuerpos sangrantes de de los fotoperiodistas Pablo Piovano (ex trabajador de Página/12) y Federico Hauscarriaga (Anred) -entre otras-, en la cobertura de la marcha del 14 de diciembre contra la Reforma Previsional. La vida de un periodista no vale más que la de otro argentino o argentina. Sólo que el ataque contra las y los trabajadores de prensa siempre persigue la intención de amordazar, de callar. Así lo entienden las organizaciones que de manera permanente nos acompañan.

Pasaron 21 años. Estamos conscientes de cuál es nuestro trabajo, de que no queremos que nos silencien, que nos tapen los ojos, que anulen nuestros sentidos. La tecnología es nuestra aliada; también un resorte que se pretende usar para empobrecer la calidad laboral. En este 25 de enero el SPR se compromete a continuar luchando para que siempre se levanten las cámaras, los teléfonos, todos nuestros instrumentos de trabajo y nuestras existencias, para unirnos en ese grito que resume la integridad y la decisión de profundizar el camino recorrido. ¡Por la libertad de expresión! ¡Por la Justicia, contra la impunidad! Por lo que pasó y la memoria, por el hoy y el futuro ¡Cabezas presente!, ¡Cabezas presente!, Cabezas presente!
Sindicato de Prensa Rosario

lunes, 12 de junio de 2017

Diputado deberá presentarse ante la justicia por amenazar a un periodista

En Entre Ríos, el fiscal Piérola citó a declaración indagatoria al diputado provincial del FpV y secretario general de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), José Allende, por el supuesto delito de amenazas contra el periodista Martín Carboni
El sindicalista deberá presentarse en el edificio del Ministerio Público Fiscal, en Paraná, el miércoles que viene, según se confirmó desde ámbitos judiciales. Ese día, el fiscal le consultará por sus declaraciones a un medio radial en donde soltó: "No vaya a ser que pase lo de Cabezas".

Eso dijo Allende en una conversación radial que mantuvo a fines de mayo con el ex diputado provincial Rubén Almará. En ese diálogo soltó la amenaza aludiendo al asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas (1997), cuya autoría se le atribuyó al empresario Alfredo Yabrán, quien se suicidó en mayo de 1998.

Allende censura, en la conversación, que el periodista publique informes en los que da cuenta de sus actividades y manejos en UPCN ; y de las irregularidades en el Ministerio de Salud, que estuvo a cargo hasta el viernes por su ahijado político, Ariel de la Rosa.
—Hay un tal Carboni que le pega al Ariel (por Ariel de la Rosa, hoy ex ministro de Salud).

—Debe haber algún problema de promesa de campaña. Yo a Martín (Carboni) lo llamé porque a mí me sorprendió cuando dice cosas que están equivocadas. Entonces lo llamé para decirle: "escúchame, ¿qué te pasa?". No lo hablé para decirle "te voy a cagar a trompadas".
Así comienza la conversación entre Almará y Allende, y que este último cierra de la siguiente manera:
—Vos viste que Yabrán no se suicida porque él lo mató a Cabezas. Yabrán se suicida porque los alcahuetes de Yabrán, queriendo quedar bien, lo apretaron a Cabezas y se les fue la mano y lo mataron. Acá no vaya a ser que le pase al gobernador que algunos alcahuetes que tiene alrededor tomen ese tipo de actitud y terminen perjudicándolo.
De ese modo, Allende dio a entender que alguien podría atentar contra la vida del periodista.

Por esos dichos, Carboni lo denunció ante el fiscal Álvaro Piérola, y este último decidió citar al gremialista y diputado a que preste declaración indagatoria el miércoles.

Aprietes de UPCN: la frase de Allende que pasó inadvertida
El viernes 2 de junio, a la mañana, el poderoso sindicalista de UPCN, y que lleva 22 años como diputado provincial, volvió a dar que hablar. Esta vez fue en el marco de un acto que llevó a cabo UPCN frente a la Casa de Gobierno en reclamo por una recomposición salarial. Allí, Allende se victimizó diciendo que existía una "operación de prensa" en su contra y que se daba justo en medio de la negociación salarial con el Gobierno.

Con un discurso acorde a la ocasión –de supuesta confrontación con Bordet- lanzó una frase que pasó inadvertida para la Justicia y que tiene que ver con el escándalo que se dio cinco días después, el miércoles, en el Hospital Colonia de Salud Mental de Diamante y por el que existe una investigación judicial en proceso.

"Acaban de echar a la delegada gremial de Diamante, a la compañera Migueles. Señor gobernador: no hay más paritarias hasta que no reintegren a la compañera", lanzó Allende, el viernes 2 de junio, cerca de las 10 de la mañana.

El diputado y mandamás de UPCN se refería así a la decisión de la directora de la Colonia de Salud Mental de Diamante, Noelia Trossero, de no renovar el contrato a una enfermera y delegada gremial de UPCN, que cubría una suplencia extraordinaria, Yanina Migueles. Por esa desafectación, cinco dirigentes del gremio fueron el miércoles 7 hasta Diamante y presionaron a Trossero para que reincorpore a la trabajadora.

Al lugar llegaron Fabián Monzón, secretario adjunto de UPCN y uno de los siete directores del Instituto Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (Iosper); la secretaria gremial, Carina Domínguez; José Zarza, Guillermo Barreira y Zunilda Suárez.

La directora de la Colonia los denunció y el fiscal de Diamante, Gilberto Robledo, ordenó la detención de los gremialistas y se abrió una causa penal. Tras ese hecho, Robledo tomó licencia y el caso quedó en manos de los fiscales Laureano Dato y Gamal Taleb (que reemplazó a Robledo), quienes imputaron a los gremialistas por coacción agravada y por coacción simple al ex ministro de Salud Ariel de la Rosa.

De la Rosa quedó involucrado en el caso porque la directora del hospital, Noelia Trossero, declaró que el martes 6 el entonces ministro le dijo frases amenazantes vía telefónica, con el fin de torcer su decisión de no reintegrar a Migueles. Este viernes, en diálogo con Entre Ríos Ahora, el fiscal Gamal Taleb indicó que al ex ministro se le acusa de haber actuado en coautoría con los dirigentes gremiales de UPCN.

Por ahora, en este caso, Allende está fuera de la mira de la Justicia.
Fuente: Entre Ríos Ahora
Ver anteriores: Amenaza de diputado del FpV a periodista: “No vaya a ser que pase lo de Cabezas”, Amenaza a periodista: “El diputado debería ser expulsado del bloque y su gremio”, dijo el periodista Gabriel Michi

domingo, 4 de junio de 2017

Amenaza a periodista: “El diputado debería ser expulsado del bloque y su gremio”, dijo el periodista Gabriel Michi

Gabriel Michi, el experiodista de la revista Noticias que trabajaba con el reportero gráfico José Luis Cabezas, su amigo personal, cuando fue asesinado de dos disparos en la cabeza por orden del empresario entrerriano Alfredo Yabrán, se refirió a las amenazas vertidas por el diputado provincial del FPV y secretario general del gremio UPCN, José Allende, contra el periodista y director de Noticiauno Martín Carboni

Michi calificó el hecho como "gravísimo ataque a la libertad de expresión". Se refirió a la dimensión "colectiva" de la velada amenaza lanzada por el legislador provincial, que en realidad "intenta evitar que la información llegue a los ciudadanos". Advirtió que "la amenaza fue dirigida también a la dirigencia política", y "al propio gobernador de Entre Ríos", Gustavo Bordet. Señaló "la complicidad que significa que los dirigentes del PJ y el propio gremio UPCN a nivel nacional no hayan tomado ninguna medida, como debería ser la expulsión de su bloque y de su gremio". Recalcó que "todo el periodismo argentino está viendo este caso. Allende no puede seguir siendo representante del pueblo de Entre Ríos y tampoco de un gremio".

Tras el episodio que tuvo como protagonista al diputado provincial Allende, Gabriel Michi afirmó a NoticiaUno que sintió “la necesidad de salir a responder frente a semejante circunstancia”.

El periodista afirmó que “esta amenaza pública de un diputado como José Allende, aparte dirigente gremial de UPCN, es un hecho gravísimo a nivel de ataque a la libertad de expresión”.

“Es un ataque no solo a Martín Carboni como periodista sino a toda la sociedad, porque cuando se ataca a un periodista por su trabajo como tal, lo que se está tratando de afectar es justamente la libertad de expresión de toda la ciudadanía. Evitar que la información llegue a los ciudadanos y de esta manera mantener desinformados a los ciudadanos”, alertó.

La amenaza vertida por el legislador provincial “por lo tanto, no es una afectación individual sino una afectación colectiva hacia toda la sociedad”, subrayó.

“Y por otro lado, que sea un diputado y dirigente gremial el que utilice la imagen o la amenaza de un caso como el crimen de José Luis Cabezas, que era mi compañero de trabajo cuando fue asesinado, que fue sin duda el peor ataque a la libertad de expresión desde que volvió la democracia, y que un diputado utilice esa imagen justamente para amedrentar tanto al periodismo como también para amenazar a la dirigencia política, porque lo que hace también es una velada amenaza al gobernador de Entre Ríos (Gustavo Bordet), es un hecho vergonzoso y gravísimo que, en definitiva, merece el repudio no solo de todo el periodismo sino de toda la sociedad argentina”, sentenció el periodista cuyo último libro se titula Cabezas. Un periodista. Un crimen. Un país.

Michi calificó de “vergonzosa” la actitud del Partido Justicialista de Entre Ríos y de UPCN a nivel nacional, gremio que en la provincia lidera el diputado Allende. “La complicidad que significa que los dirigentes del propio partido no hayan tomado ninguna medida contra Allende, como debería ser la expulsión de su bloque, incluso alguna moción de privilegio con respecto a su banca en la legislatura, como también del propio gremio UPCN a nivel nacional que no tome una represalia contra alguien que amenaza de esta manera, es vergonzosa”, consideró.

“Ser cómplice por acción o por omisión genera responsabilidades con respecto a lo que está pasando”, reiteró.

Michi fue tajante respecto al silencio del justicialismo provincial. “Que ni el bloque de senadores del Frente para la Victoria (que rechazó el tratamiento sobre tablas del repudio a las amenazas), ni sus propios compañeros en la cámara de Diputados y ni siquiera su propio gremio UPCN hayan tomado medidas contra Allende, es un hecho vergonzoso que debería ser corregido”, apuntó.

Inclusive advirtió que “frente a las actitudes patoteriles que viene teniendo y en particular con esta amenaza tan terrible, Allende no puede seguir siendo representante del pueblo de Entre Ríos y tampoco de un gremio”.

“Utilizar un crimen como el de José Luis Cabezas, que fue un trabajador justamente de prensa, para tratar de amenazar a otro periodista y también al poder político, es algo que no puede pasar desapercibido y que debe ser respondido por los mismos pares, por las mismas autoridades, tanto del PJ y del FPV, como de UPCN, con represalias claras contra Allende, expulsándolo de ambos lugares”, insistió.

Gabriel Michi, quien vivió el dolor por el crimen de su compañero a la par de la familia de José Luis, afirmó que estas amenazas lo “afectaron personalmente”. “Como compañero y amigo de José Luis, sentí que estos dirigentes no aprendieron nada, no entendieron nada lo que significó un crimen de estas características. Un crimen mafioso”, dijo.

“Sentí mucha bronca, mucha indignación, y la necesidad de salir a responder frente a semejante circunstancia, porque utilizar un crimen tan atroz que le produjo tanto dolor a la familia de José Luis Cabezas, con un objetivo tan mezquino y tan sucio como el de seguir amenazando, no tiene cómo ser representado en una mente sana y decente”, fustigó.

“La verdad es que uno lo ve, y piensa en gente que está enferma de impunidad”, analizó.

Michi también repudió con dureza la defensa intentada por Allende sobre el empresario que ordenó el asesinato de Cabezas. El legislador provincial dijo que “Yabrán no se suicidó porque mató a Cabezas, sino porque sus alcahuetes lo quisieron apretar y se les fue la mano y lo mataron”.

“Allende falta a la verdad con respecto a cómo fue el crimen de José Luis Cabezas”, aclaró Michi.

Allende se expresa “como intentando proteger a (Alfredo) Yabrán, tratando de despegar a Yabrán del crimen de José Luis Cabezas”.

Eso “es desconocer e ignorar la verdad”, porque “lo que demostró la justicia es que el crimen de José Luis se produjo por orden de Alfredo Yabrán. Alfredo Yabrán se suicida estando prófugo de la justicia, cuando la justicia lo estaba buscando por ser el autor intelectual del crimen de José Luis. La justicia demostró que hubo una orden de Yabrán, que fue coordinada por su jefe de custodia Gregorio Ríos, y por un grupo de policías y delincuentes comunes que terminaron asesinándolo”, recordó Michi.

“Encima de todo, Allende falta a la verdad y parece un abogado defensor tardío de la imagen de un empresario que tanto daño le hizo a la Argentina”, cuestionó.

“No sé si hay algún vínculo (entre Allende y Yabrán), sabemos que Entre Ríos los Yabrán fueron muy poderosos e importantes y compraron muchas voluntades”, aclaró.

Finalmente, Michi aseguró que “todo el periodismo argentino está atento a lo que sucedió”.

“Nosotros, desde el Foro de Periodismo Argentino (FoPeA), consideramos que un caso tan aberrante no puede quedar impune. Tiene que haber soluciones por parte de la Justicia por un lado, pero también de parte de los organismos donde este tipo se desarrolla”, concluyó, tras manifestar “la indignación y el respaldo de la familia Cabezas” frente a las amenazas de José Allende.

Fuente: NoticiaUno
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miércoles, 31 de mayo de 2017

Amenaza de diputado del FpV a periodista: “No vaya a ser que pase lo de Cabezas”

Repudio del SETPyC por las amenazas de Allende
El Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación (SETPyC) repudia las amenazas vertidas por el diputado y gremialista José Ángel Allende (Frente para la Victoria) contra el periodista Martín Carboni, director del sitio web Noticia Uno.

Este martes, en una entrevista radial, Allende lanzó una velada amenaza al periodista Carboni advirtiéndole que si persistían las publicaciones donde se daba cuenta de las irregularidades en el Ministerio de Salud podría pasarle como a José Luis Cabezas, el reportero gráfico asesinado en 1997. “Vos viste que Yabrán no se suicida porque él lo mató a Cabezas. Yabrán se suicida porque los alcahuetes de Yabrán, queriendo quedar bien, lo apretaron a Cabezas y se les fue la mano y lo mataron. Acá no vaya a ser que le pase al gobernador que algunos alcahuetes que tiene alrededor tomen ese tipo de actitud y terminen perjudicándolo”, dijo Allende en una referencia concreta a Carboni.

Desde el SETPyC manifiestamos nuestra preocupación por lo ocurrido y solicitamos a las autoridades extremar los recaudos para salvaguardar el ejercicio del periodismo, a la vez que instamos al Gobierno provincial, a la Cámara de Diputados y a las fuerzas políticas a que manifiesten claramente su repudio por esta actitud patoteril del diputado, a la vez que instamos al legislador a respetar la pluralidad de voces y la libertad de prensa.

La libertad de expresión es un pilar fundamental de la democracia, por lo que, como periodistas y comunicadores no vamos a tolerar atropellos de ningún poder que pretenda cercenar el ejercicio pleno de la libertad de prensa.
Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación

La amenaza y la clara actitud intimidatoria del diputado provincial y titular de UPCN, José Allende, no es sólo una amenaza a un periodista o a un medio de prensa. Este hecho resulta una ofensa al periodismo crítico y un verdadero escándalo que evidencia que en plena democracia hay todavía una dirigencia política capaz de recurrir a tretas mafiosas que revelan el grado de impunidad del que gozan -aún-, tras atornillarse a una banca y a un gremio, lugar desde los cuales se ponen y se sacan funcionarios y trabajadores y se amenaza a periodistas que ponen al descubierto su accionar y sus verdaderos intereses.
Fuente: NoticiaUno

Amenazan a periodista en Entre Ríos
La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) manifiesta preocupación a raíz de las amenazas vertidas por el diputado provincial de Entre Ríos, José Allende, al periodista del sitio NoticiaUno, Martín Carboni, luego de que éste lo denunciara por corrupción.

Según indican distintos medios, el diputado efectuó una grave amenaza en diálogo radial, luego de que el portal publicara notas de investigación y denuncias de corrupción y malversación de fondos contra José Ángel Allende y el Ministro de Salud de Entre Ríos Ariel De La Rosa.

En sus dichos públicos, Allende apeló al caso Cabezas, uno de los crímenes más emblemáticos desde el retorno de la democracia, que acabó en el asesinato del periodista. En palabras del diputado: “Yabrán no se suicida porque él lo mató a Cabezas. Yabrán se suicida porque los alcahuetes de Yabrán, queriendo quedar bien, lo apretaron a Cabezas y se les fue la mano y lo mataron. Acá no vaya a ser que le pase al gobernador que algunos alcahuetes que tiene alrededor tomen ese tipo de actitud y terminen perjudicándolo”.

LED sostuvo en reiteradas oportunidades que las amenazas, intimidaciones, los ataques y hasta el asesinato de periodistas a raíz de investigaciones vinculadas a irregularidades en el ejercicio de la función pública, son un fenómeno que se registra de manera creciente en nuestra región y que resulta inaceptable en un Estado de derecho.

Ante estos hechos, resulta importante recordar que la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la OEA establece taxativamente que “el asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión”.

La Fundación LED seguirá con atención este caso y continuará trabajando para hacer públicas todas aquellas situaciones en las cuales se vea restringido el ejercicio de la libertad de expresión y de prensa contemplado en nuestra Constitución Nacional y en los Tratados Internacionales que la integran.

FoPeA también rechaza y repudia
El Foro de Periodismo Argentino (FoPeA) rechaza y repudia las amenazas vertidas por el diputado provincial del PJ de Entre Ríos y titular del gremio UPCN de esa provincia, José Allende, contra el periodista Martín Carbone, a quien advirtió “que se deje de joder” con las denuncias contra el ministro de Salud de la Provincia Ariel de la Rosa advirtiéndole que “algún alcahuete tomará medidas como las que tomaron los alcahuetes de Yabrán” en una clara alusión al caso que terminó en la muerte del fotógrafo de la revista Noticias José Luis Cabezas.

La amenaza de Allende, que ya registra antecedentes de amenazas a periodistas, se dio en el marco de una entrevista radial luego de que el portal Noticiauno de Carbone publicara una nota titulada “La Justicia investiga los contratos de funcionarios amigos de De la Rosa” .

Allende consultado por una emisora por las publicaciones de este medio y luego de descalificar las publicaciones y a Carbone, se despachó con una velada amenaza apelando al crimen mas emblemático y terrible de la democracia como atentado a la libertad de expresión, la muerte del fotógrafo José Luis Cabezas a mano de custodios del empresario Alfredo Yabrán.

“Vos viste que Yabrán no se suicida porque él lo mató a Cabezas. Yabrán se suicida porque los alcahuetes de Yabrán, queriendo quedar bien lo apretaron a Cabezas y se les fue la mano y lo mataron. Acá no vaya a ser que le pase al gobernador que algunos alcahuetes que tiene alrededor tomen este tipo de actitud y terminen perjudicándolo” dijo Allende involucrando además al gobernador de esa provincia Gustavo Bordet.

FoPeA reclama a las autoridades judiciales y políticas tomen cartas en el asunto garantizando la libertad de expresión y el libre trabajo de la prensa en Entre Ríos, provincia donde en las últimas horas también fue amenazada y presionada insinuándole la posibilidad de despido a la periodista de Canal 9, Belén Bustamante durante la cobertura de una conferencia de prensa.

miércoles, 25 de enero de 2017

Lamentable tuit de Marcos Peña por el Día Nacional del Reportero Gráfico

A 20 años del asesinato de José Luis Cabezas el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, utilizó su cuenta de twitter para saludar a los reporteros gráficos en su día*, les deseó "felicidades", treinta minutos después apuntó una referencia a 20 años del asesinato de José Luis Cabezas

Estos tuits recuerdan a aquel aviso titulado “Apriete” –con Pepe Albistur como secretario de Medios de Néstor Kirchner–, que para un Día del Periodista decía: “Hoy, estamos apretando a los periodistas (con un fuerte abrazo)”.

*La Ley 24.876 sancionada el 10 de setiembre de 1997 y promulgada el 13 de Octubre de 1997 establece el 25 de enero como el Día Nacional del Reportero Gráfico. Es en homenaje y memoria de José Luis Cabezas, asesinado el 25 de enero de 1997 en Pinamar.


Ver anteriores: "Cabezas: Un periodista. Un crimen. Un país": un libro que reconstruye y actualiza la historia que marcó al periodismo, Genera repudio decisión de la justicia que deja en libertad al asesino de José Luis Cabezas,  Gustavo Prellezo, el asesino que trabajó para el poder

José Luis Cabezas: matar a un fotógrafo

A 20 años del asesinato de José Luis Cabezas, el periodismo recuerda el mayor atentado contra la libertad de prensa en el país
Por: Héctor D'Amico
¿Qué aprendimos los argentinos en estos veinte años sin José Luis Cabezas? La primera consideración es que no tiene sentido pensarlo en pasado. Es como querer apurar a la historia. La noticia de su muerte, en un país tan propenso al olvido, no sólo alcanzó la dimensión de una tragedia nacional, sino que tuvo otra singularidad, como es haber conmovido a vastos sectores de la sociedad en un duelo que no termina de cerrar.

La razón de este acompañamiento colectivo, aun para los nacidos después de aquella madrugada brutal en la que fue secuestrado, golpeado, esposado, ejecutado y quemado dentro de un auto, quizá no es otra que la demanda explícita de que su muerte no sea una muerte más, como tantos temieron -temimos-, en la desolación y la orfandad que impuso el crimen.

Los homenajes, las marchas multitudinarias, tantas calles, aulas, monumentos, murales y plazas que llevan su nombre, de Tierra del Fuego a Tartagal, son también parte de este presente. La persistencia colectiva, silenciosa, sin mandatos ni liderazgos visibles, ha conseguido a su manera identificar el apellido Cabezas con la búsqueda de la verdad. El vínculo no puede ser más oportuno tratándose de un fotógrafo talentoso, inquieto, valiente, que no se aparta de lo que George Orwell entendía como la auténtica razón de ser de esta profesión. "Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques -afirmó-, todo lo demás son relaciones públicas."

Entre las muchas fotos de tapa que la revista Noticias le encargó a Cabezas, sobresalen dos que, por su impacto editorial, importancia del tema y las excepcionales circunstancias en que fueron tomadas, Orwell las habría aprobado sin dudar. Son el registro del conflicto y las tensiones que irrumpen en un medio cuando el que alienta la impunidad no es otro que el poder. La primera foto fue "Maldita Policía", ilustrada con una imagen en primer plano de Pedro Klodczyk, jefe de la policía de la provincia de Buenos Aires, y llegó a los quioscos poco después de que el gobernador Eduardo Duhalde anunciara que la bonaerense era "la mejor policía del mundo".


La otra foto fue la de Alfredo Yabrán caminando en traje de baño, con su esposa, entre la gente, en la playa de Pinamar. Nadie en el ambiente de la política y de los medios ignoraba que ésa era una foto prohibida. Un año antes, mientras despotricaba contra Domingo Cavallo en su residencia de San Isidro, el propio Yabrán se lo comentó a dos periodistas con una frase que, de tan repetida, terminó siendo un estereotipo: "Sacarme una foto a mí es como pegarme un tiro en la frente".

El más grave atentado contra la libertad de prensa en la Argentina, en los hechos, fue una cacería humana ejecutada por un grupo de policías con la colaboración de la llamada banda Los Horneros, que no eran más que cuatro delincuentes comunes contratados por los mismos uniformados como apoyo logístico para atrapar y eliminar a Cabezas. En la inteligencia previa, hay que recordar, participaron otros actores, algunos de ellos con mayores responsabilidades en la jerarquía del pacto criminal. Entre ellos, Gregorio Ríos, jefe de custodios de Yabrán; Gustavo Prellezo, autor material de los disparos; la oficial inspectora Silvia Belawski, la única mujer y la primera a la que se le encomendó espiar los movimientos del fotógrafo; Jorge Cammarata, ex comisario del Destacamento de Valeria del Mar, y Alberto "la Liebre" Gómez, ex comisario de Pinamar y responsable de la zona liberada.

Una de las inexplicables contradicciones del crimen fue haberlo planeado como una suerte de monumento al escarmiento; dicho en otras palabras, la venganza es el mensaje y su efecto residual, el escarmiento. El grosero error de diagnóstico fue haber imaginado que la conmoción y el reclamo de justicia no se extenderían más allá del interés que podía prestarle la comunidad a un homicidio cometido en pleno verano en Pinamar. El relato estremecedor que le llegó a la opinión pública acerca de cómo ocurrieron los hechos y la temprana admisión del gobernador Eduardo Duhalde al confesar "me tiraron un muerto" terminaron mostrando mucho más que la punta del iceberg.

Volver a Gustavo Prellezo es siempre convocar a la maldad y al cinismo extremo. Fue quien hizo arrodillar a Cabezas, quien aseguró las esposas a sus espaldas, lo tiró en el auto sobre el asiento del acompañante y le pegó dos tiros. Llevó después los bidones con combustible, roció el cadáver y amenazó a uno de Los Horneros porque no se animó a prenderle fuego. Condenado a reclusión perpetua, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria, permisos para tratar su hernia de disco, ir sin custodia al hospital, cursar en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Plata y, finalmente, salir a la calle como un hombre sin pasado. La noticia se conoció hace días y para la familia Cabezas fue como si volvieran a llamar a la puerta.

La investigación judicial por el caso acumuló 220 cuerpos de 200 fojas cada uno, además de otros 70 cuerpos de expedientes paralelos. Pero el mayor interrogante del crimen, por qué ocurrió, no pudo ser resuelto. La principal hipótesis del juez José Luis Macchi supone que Prellezo cumplía órdenes de Ríos, jefe de custodia de Yabrán, con quien se comunicó en las horas críticas del asesinato. Yabrán, sospechado como supuesto instigador del crimen, se suicidó el 20 de mayo de 1998, cuando el juez ordenó su captura.

Un hecho no menor, pero sin registro en la memoria colectiva, son quienes se atrevieron a vencer el miedo y ayudaron a impulsar la investigación amparados en el anonimato. El hombre que días después del crimen citó a un periodista en un bar de Tribunales, a la medianoche, con suficiente información como para impugnar la autopsia, es uno de ellos. Las negligencias que describió y anotó en un papel, al ser publicadas, impulsaron la exhumación del cuerpo. Se confirmó entonces la existencia de un segundo orificio en el cráneo, la verdadera dirección de los disparos, el hecho de que el policía que firmó el examen no estuvo nunca en el lugar y la admisión del médico al reconocer que había trabajado cansado y a las apuradas sobre el cadáver de Cabezas. La tarjeta personal de un ex marido que la esposa hizo llegar en secreto a la revista resultó una sorpresa de carácter incriminatorio. La tarjeta había acompañado un enorme jarrón de regalo y decía: "Feliz cumpleaños, si no te sirve de adorno es para que se lo rompas en la cabeza a algún fotógrafo indiscreto". Firmado: Alfredo Yabrán.

La redacción de Noticias, desolada por el shock pero sin dejarse abatir, en la que cada uno hizo el duelo como pudo y despidió al amigo muerto con la promesa de llegar a los asesinos, se convirtió en un búnker improvisado a dos cuadras de Obelisco. Patrulleros de la Policía Federal hacían guardia las veinticuatro horas en la planta baja y otro tanto ocurría con los agentes de la Secretaría de Inteligencia en el piso de los periodistas.

El chequeo de información entre los medios, las consultas ante una nueva pista, las llamadas de colegas del exterior y el diálogo cotidiano entre editores que, a fin de cuentas, competían por un mismo mercado nunca fueron tan frecuentes como en los meses de avances y retrocesos en la investigación que precedieron el juicio en Dolores. No fue el resultado de ningún acuerdo. Era la aceptación de que la causa Cabezas se había convertido en algo tanto o más importante que el aporte individual que podía hacer cada cronista, editor, diseñador o fotógrafo. Toda una ironía. En su hora más dramática, el periodismo alcanzaba uno de los más logrados momentos de su historia.
Fuente: La Nación
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¡José Luis Cabezas, presente!

Por: Irene Valiente
Argentina recuerda este miércoles el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas cuando se cumplen 20 años de un crimen que sacudió a la opinión pública y convirtió al reportero en un "símbolo de la lucha por la libertad de expresión", asegura quien fue su compañero, el periodista Gabriel Michi.

En febrero de 1996, en pleno verano austral, Cabezas y Michi estaban en la ciudad costera de Pinamar, 350 kilómetros al sur de Buenos Aires, trabajando para la revista Noticias, cuando se enteraron de que iba a aparecer Alfredo Yabrán, entonces uno de los empresarios más poderosos y escurridizos del país.

Ahí comenzó la carrera por conseguir una fotografía de Yabrán, cuyos vínculos con la política, la Justicia, el sindicalismo, la Policía, la Iglesia, y los servicios de inteligencia habían llevado al entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, a considerarlo públicamente el jefe de una "mafia enquistada en el poder".

Según relata Michi, después de realizar un auténtico trabajo de detectives para averiguar cómo era el rostro del empresario y qué lugares visitaba, Cabezas logró capturar las codiciadas imágenes.

Una de ellas, en la que aparece Yabrán paseando por la playa en short de baño acompañado de su mujer, fue portada de la revista el 3 de marzo de 1996 junto a una investigación de Michi sobre los "negocios raros" del empresario y su relación con el narcotráfico y el lavado de dinero.
"El impacto periodístico fue impresionante porque era la imagen que todo el mundo buscaba", cuenta el redactor antes de revelar que durante ese año, amenazaron a Cabezas varias veces y cuando regresaron a la localidad costera al verano siguiente, se pelearon con la custodia del empresario y les llegaron a pinchar las ruedas del coche.

"No teníamos idea de lo que estaba pasando", señala. Hasta que llegó la noche del 24 de enero, y Michi dejó a su compañero en una fiesta de otro empresario. Fue la última vez que lo vio.

El 25 de enero encontraron en el fondo de una fosa a las afueras de la ciudad el coche en el que se había marchado Cabezas. Dentro, con las manos esposadas, estaba su cuerpo, completamente calcinado.

Aunque insiste en que nunca fue muy amigo de las "historias contrafácticas", Michi admite que se salvó "de milagro".

"Fue una casualidad que no hubiésemos estado juntos. Todo hace pensar que íbamos a correr los dos la misma suerte", apunta antes de admitir que el crimen le "atravesó" la vida porque más allá de lo profesional, era su "compañero y amigo".

Por eso tardó casi 20 años en animarse a escribir el libro "Cabezas: un periodista, un crimen, un país", que publicó recientemente y en el que además de lo ocurrido, aborda el entramado político y empresarial que articuló Yabrán.

Según Michi, este supo ganarse la confianza de funcionarios de todas las ideologías, incluida la del entonces presidente Carlos Menem (1989-1999), quien intentó proteger al empresario y desvincularlo del crimen con gestos como recibirlo en la sede del Gobierno argentino con la investigación en marcha.

Al recordar a Cabezas, el periodista habla de un "tipo muy divertido", dedicado a su pareja y a sus tres hijos, que disfrutaba "pasionalmente" de su trabajo.

"Era un perfeccionista de la imagen y quería un poquito más siempre", además de que conseguía convencer a los entrevistados más complicados para que posaran como él quería, como ocurrió con el fallecido expresidente argentino Raúl Alfonsín o el escritor Ernesto Sábato.

Michi piensa que el asesinato supuso "el peor ataque al periodismo desde que volvió la democracia a Argentina" y se reflejó en la masiva reacción que hubo por parte de los medios de comunicación y la sociedad en general. "Se convirtió en el símbolo de la lucha por la libertad de expresión", asegura.

Por el crimen fueron condenadas ocho personas, entre ellas Gregorio Ríos, jefe de custodia de Yabrán, quien se suicidó en 1999, cuando la Policía lo buscaba como instigador del homicidio del que finalmente se lo consideró autor intelectual "mediato".

La Justicia determinó que la banda de delincuentes apodada "Los Horneros" secuestró y mató a Cabezas en complicidad con policías y por orden de Ríos.

El único condenado que actualmente continúa en prisión es el integrante de dicha banda Sergio González, aunque no por el crimen, sino por su implicación en otra causa de narcotráfico.

Este 25 de enero se celebrará una misa en la localidad bonaerense de General Madariaga, donde encontraron el cadáver de Cabezas, y horas más tarde tendrá lugar el acto central en Pinamar con la presencia de familiares, amigos y colegas.

Además, habrá actos, exposiciones charlas y otras actividades por todo el país para que la memoria del crimen del incansable reportero gráfico que conmocionó a Argentina hace 20 años no se extinga.
Fuente: Agencia EFE

En Rosario "No nos olvidamos de José Luis Cabezas"
Acto en plaza Pringles por la libertad de expresión, el derecho a la información y la defensa de los puestos de trabajo para los gremios de prensa y de la comunicación
Argentina recuerda crimen del fotógrafo  José Luis Cabezas que marcó a la sociedad hace 20 años
El Sindicato de Prensa Rosario y la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) convocan a las y los trabajadores de prensa y de la comunicación, y también a la diversidad de organizaciones sindicales, sociales, políticas, comunitarias, académicas y de derechos humanos a reunirse el próximo miércoles 25 de enero cuando se cumplen 20 años del brutal asesinato del reportero gráfico de la revista “Noticias”, José Luis Cabezas. En la plaza Pringles, donde se encuentra desde hace años la placa que lo recuerda volveremos a manifestar que “No nos olvidamos de Cabezas”.

Y claro que “No nos olvidamos de Cabezas”, porque tenemos presente que su asesinato fue un mensaje mafioso que pretendió ser aleccionador para toda la sociedad al decir que con el poder no hay que meterse, no hay que mostrarlo y mucho menos señalarlo y responsabilizarlo. José Luis Cabezas sólo hizo su trabajo y en ese marco mostró el rostro, hasta ese momento desconocido, de Alfredo Yabrán, uno de los empresarios, socios del menemismo y del neoliberalismo en el poder que trajo desempleo, precarización, angustia y desesperación para trabajadores y trabajadoras y para todo el pueblo.

Cuando también se cumplió el peor año para el ejercicio periodístico entendido como aquel que concibe a la información como un derecho humano y un bien social, el SPR y la ARGRA piden el acompañamiento de la comunidad, ya que recordar a Cabezas es comprometerse con la libertad de expresión y con el derecho a la información de toda la sociedad.

El primer año transcurrido del gobierno de Mauricio Macri puso a la información y al trabajo de las y los periodistas en la mira y lanzó su ataque contra ellos: en primer término fue la derogación por decreto de los artículos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que ponían límites al monopolio y que garantizaban la autonomía de la autoridad de aplicación; luego fue el protocolo que criminaliza la protesta social y que quiere alejar a periodistas del lugar donde ocurren los hechos; después fue el intento de penalizar a quienes rebelaran detalles relacionados con el blanqueo de capitales (a través de un artículo contenido en el respectivo proyecto de ley que por la rápida reacción de organismos de derechos humanos y de trabajadores de prensa fue eliminado); siguió la aprobación de la Ley de Acceso a la Información Pública, cuyo responsable de la agencia que la aplica, sólo es elegido y removido por el Poder Ejecutivo Nacional y, además, otro Protocolo, esta vez para la supuesta protección de quienes trabajan con la información, los mismos que no fueron consultados ni una vez para el armado elitista, inoperante y de ficción de un organismo constituido por los socios directos del gobierno, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (AdEPA) y el Foro de Periodismo Argentino (FoPeA).

Recordar a José Luis Cabezas es seguir trabajando por ese valor de bien social de la información, por la pluralidad informativa, por la defensa de los puestos de trabajo de los que el gremio de prensa perdió alrededor de 3.000, contra la precarización y todas las formas del fraude laboral. También para señalar que Gustavo Prellezo, el matador de Cabezas, está en libertad condicional y que fue tratado, como empleado del poder más concentrado, con toda la condescendencia y la benevolencia a la que no accede ninguna otra persona condenada a la máxima pena que prevé la legislación argentina.

Por todo eso, hoy, miércoles 25, a las 20, en plaza Pringles, proyectaremos un fragmento del documental realizado por el SPR en 2001, dirigido por el cineasta Héctor Molina y volveremos a expresar ¡Cabezas, presente! ¡Cabezas, presente!, ¡Cabezas, presente!

El mapa de la impunidad
Fuente: Revista Noticias
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miércoles, 11 de enero de 2017

Gustavo Prellezo, el asesino que trabajó para el poder

Dentro de 15 días se cumplen los 20 años del brutal asesinato del fotógrafo de la revista Noticias José Luis Cabezas, la Cámara de Apelaciones y Garantías de Dolores otorgó el beneficio de la libertad condicional al ex policía Gustavo Prellezo quien había sido condenado a cadena perpetua. No es la primera vez que los trabajadores de prensa y de la comunicación se expiden en relación con Prellezo porque durante el cumplimiento de su pena tuvo acceso a todas las morigeraciones y atenuantes que prevé la ley
El rechazo que hoy se expresa desde muchas organizaciones hacia ese goce de libertad condicional, también hace recordar que el organizador del secuestro del reportero gráfico y el autor de los tiros a su cabeza –luego el incendio del auto en el que estaba-, fue justamente Gustavo Prellezo, policía relacionado con Gregorio Ríos, el jefe de la custodia del empresario Alfredo Yabrán, uno de los socios del menemismo. Prellezo fue detenido en abril de 1997 y luego, condenado a la máxima pena que prevé la ley penal argentina en el año 2000.

Antes de obtener el beneficio que hoy conmueve a trabajadores de prensa y a la sociedad toda que recibieron aquel mensaje aleccionador acerca de que no es ni conveniente ni sensato meterse con el poder –el que encarnaba Yabrán-, Gustavo Prellezo había sido beneficiado con prisión domiciliaria por razones de salud y por una hernia de disco. También obtuvo numerosas autorizaciones para egresar de su domicilio, aún privado de libertad, y realizar caminatas en atención a la lesión mencionada. Pero aún más, Prellezo no tuvo los controles que se imponen en otros casos, ni siquiera el de las clásicas pulseras y se puede recordar la fotografía de una de sus caminatas. Así también asistió al cursado de la carrera de Derecho y luego de Escribanía sin control alguno.

Quien fue subcomisario de Pinamar fue beneficiado con extraña celeridad y benevolencia por todas las morigeraciones que establece el sistema penal en el cumplimiento de las condenas.

Y es conocido que reclusos que padecen gravísimas condiciones de salud y enfermedades delicadas no acceden al beneficio de detención domiciliara.
En cambio Prellezo sí. También hay que decir que condenados privados de su libertad en detención domiciliaria son cautelados mediante diversos métodos a fin de asegurar el cumplimiento de la misma. En el caso de Prellezo, no. En su caso, el sistema de justicia confió en su buena conducta y su voluntad de permanecer en su casa por propia voluntad.

Por ello, lo extraño no es que Prellezo pueda cumplir con los requistos legales para acceder a la libertad condicional, sino las insólitas e indudables beneficiosas circunstancias de las condiciones de su detención que precedieron tal decisión judicial.

José Luis Cabezas fue asesinado por informar, por mostrar el rostro del poder económico y mafioso en la Argentina. Tal vez todo el cumplimiento de la condena de Prellezo haya sido ‘cuidada’ porque él sirvió bestial y criminalmente a ese poder, enemigo acérrimo de la libertad de expresión y del derecho a la información
Sindicato de Prensa Rosario

Foto: Franco Trovato Fuoco
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lunes, 9 de enero de 2017

Genera repudio decisión de la justicia que deja en libertad al asesino de José Luis Cabezas

El ex policía bonaerense Gustavo Prellezo, condenado a reclusión perpetua por el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, cometido en enero de 1997, fue beneficiado con la libertad condicional por orden de la Cámara de Apelaciones y Garantías de Dolores, según informó la Revista Noticias. Esta acción de la justicia generó el inmediato repudio de ARGRA, la FATPren y el SiPreBA. Al enterarse de esta resolución, Gladys Cabezas, hermana de José Luis, dijo en una entrevista con TelAm que están “muy lastimados” y “muy enojados” con la Justicia porque “ninguno de los asesinos cumplió la pena” que le impusieron y “todos están libres”.
ARGRA repudia libertad condicional al asesino de José Luis Cabezas
Ante la resolución de la Cámara Penal de Dolores de otorgar la libertad condicional a Gustavo Daniel Prellezo, condenado por el asesinato de José Luis Cabezas, ARGRA expresa su repudio a una medida que puede estar pegada a derecho pero burla el más elemental sentido de justicia.
Hace 20 años ARGRA lanzó su consigna “No se olviden de Cabezas. La impunidad de su crimen será la condena de Argentina”. Hoy la ratificamos y volvemos a comprometernos con ella.

Con el acompañamiento de toda la sociedad y de los trabajadores de prensa obligamos a las autoridades de entonces a investigar y castigar un crimen cometido justamente para demostrar impunidad. En su momento denunciamos las continuas maniobras que intentaron desviar la investigación de Yabrán y su entorno, la torpeza inaudita de la policía que debía investigar y la inopia del juez de instrucción. Durante el juicio y como parte querellante denunciamos la necesidad de profundizar las investigaciones más allá de los ejecutores y sicarios, para desenmascarar no solo los autores intelectuales, sino también la red de complicidades que facilitaron la ejecución del homicidio y prepararon su impunidad. Luego seguimos denunciando la notoria celeridad con que los condenados obtuvieron prebendas y facilidades para lograr sus libertades, celeridad y eficiencia judicial que ningún convicto disfruta ni conoce.

Con un sentido de la oportunidad que no puede calificarse sino de siniestro, los camaristas Fernando Sotelo y Susana Miriam Yaltone han firmado la libertad de Prellezo a escasos días de cumplirse 20 años del asesinato de nuestro compañero.

Como hace 20 años, sus compañeros volvemos a clamar por una justicia elemental, independiente y digna.
Comisión Directiva ARGRA

FATPren repudia la libertad condicional para el asesino de Cabezas
A pocos días de cumplirse el 20º aniversario del asesinato del reportero gráfico, José Luis Cabezas, la Cámara de Apelaciones y Garantías de Dolores –integrada por los camaristas Fernando Sotelo y Susana Miriam Darling Yaltone- concedió la libertad condicional al autor material del crimen, ex policía bonaerense, Gustavo Prellezo.

En ese sentido, la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPren) y el Sindicato de Prensa Bonaerense repudiaron el accionar de la justicia en este gravísimo hecho de atentado contra la libertad de expresión. “No nos equivocamos cuando denunciamos un pacto del poder político con complicidad judicial para instaurar una cobertura para que nada se sepa. En estos veinte años todos los condenados lograron reducir sus penas a través de diferentes artilugios legales”, afirmaron desde el Sindicato de Prensa Bonaerense.

A José Luis Cabezas lo secuestraron y mataron de dos disparos en la cabeza mientras trabaja en las playas de Pinamar el 25 de enero de 1997, luego de un año de haber fotografiado al empresario Alfredo Yabrán e investigado sobre casos de corrupción.

Tras varias movilizaciones exigiendo que “Sin justicia no hay democracia” comenzó el juicio oral y público, donde fueron condenados a prisión perpetua los cuatro integrantes de la banda “Los Horneros” (Horacio Braga, José Auge, Sergio González y Héctor Retana), el jefe de Seguridad de Yabrán, Gregorio Ríos; y los policías Sergio Camaratta, Aníbal Luna y Gustavo Prellezo. Éste último fue quien reclutó a “los horneros”, y también se comprobó que actuó bajo las órdenes de Yabrán y del jefe de seguridad, sin embargo la justicia le brindó diferentes beneficios desde hace varios años: en 2010 recibió el goce de arresto domiciliario, y además tuvo el privilegio de transitar por la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

Cabe mencionar que todos los condenados lograron reducir sus penas a través de diversas excusas legales, sólo permanece detenido Sergio González pero por haber cometido un delito vinculado al narcotráfico.

En la actualidad, las y los trabajadores de prensa somos un blanco de las fuerzas de seguridad como se han visto en los últimos hechos represivos donde periodistas, reporteros gráficos y camarógrafos resultan heridos de balas y gases. A su vez, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, lanzó el protocolo antipiquetes y antiprensa donde encierra a las y los trabajadores de prensa en un “corralito” amedrentando la libertad de expresión. FATPren exige justicia, y denuncia que el ataque a las y los trabajadores de prensa es un ataque directo a la libertad de expresión.
Prellezo en Revista Noticias
Repudio del SiPreBA a la libertad condicional del asesino de José Luis Cabezas
Ante el fallo de la Cámara Penal de Dolores que concedió el beneficio a Gustavo Daniel Prellezo, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires rechaza el dictamen judicial toda vez que parece incumplir la obligación de impartir justicia por el crimen del fotógrafo a casi 20 años de ocurrido.Junto a las y los compañeros de ARGRA ratificamos y nos volvemos a comprometer con la consigna que lanzaran en 1997: “No se olviden de Cabezas. La impunidad de su crimen será la condena de Argentina”.Con el acompañamiento de toda la sociedad y de los trabajadores de prensa se logró obligar a las autoridades de entonces a investigar y castigar un asesinato cometido justamente para demostrar impunidad. En su momento fueron denunciadas las maniobras que intentaron desviar la investigación de Yabrán y su entorno, la “torpeza” de la policía que debía investigar y la más absoluta ignorancia del juez de instrucción.

Cabe recordar que durante el juicio y como parte querellante, ARGRA denunció la necesidad de profundizar las investigaciones más allá de los ejecutores y sicarios, para desenmascarar no solo los autores intelectuales, sino también la red de complicidades que facilitaron la ejecución del homicidio y prepararon su impunidad. Luego continuaron denunciando la notoria celeridad con que los condenados obtuvieron prebendas y facilidades para lograr sus libertades, celeridad y eficiencia judicial que ningún convicto disfruta ni conoce.Con un sentido de la oportunidad que no puede calificarse sino de siniestro, los camaristas Fernando Sotelo y Susana Miriam Yaltone han firmado la libertad de Prellezo a escasos días de cumplirse 20 años del asesinato de José Luis Cabezas.Como hace 20 años, sus compañeros vuelven a clamar por una justicia elemental, independiente y digna.

Y el SiPreBA acompaña incondicionalmente esta lucha contra la impunidad de los asesinos del reportero gráfico.

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