La controversia no gira en torno al género musical ni a la calidad artística de la propuesta. El cuestionamiento apunta a los criterios utilizados para su selección. En diálogo con Señales, el actor Leandro Dotti, integrante de la agrupación ACTUAR, sostuvo que la elección de Yiya, el musical contradice los principios fundacionales de la Comedia Municipal. "Justamente se hizo todo lo contrario", afirmó.
La obra elegida y el origen de la polémica
La obra seleccionada no es una creación inédita. Ya fue estrenada en distintos escenarios del país, entre ellos Buenos Aires y Córdoba. Con libro de Osvaldo Bazán y música de Ale Sergi, líder de Miranda!, está inspirada en la historia de Yiya Murano, conocida como "la envenenadora de Monserrat", y aborda desde el humor, la sátira y la ironía temas vinculados a la ambición, la codicia y los límites morales de una sociedad.
Sin embargo, más allá de las virtudes artísticas de la propuesta, el anuncio generó preocupación en distintos sectores del teatro independiente rosarino.
"No cuestionamos el musical, cuestionamos la elección"
Según relata Dotti, la movilización comenzó a partir de una preocupación compartida por numerosos trabajadores y trabajadoras de las artes escénicas frente a una convocatoria que cada año esperan como una oportunidad laboral y creativa.
Para el actor, el problema central radica en que la decisión parece contradecir uno de los principios fundamentales establecidos por la ordenanza que creó la Comedia Municipal Norberto Campos en 2012.
"La discusión no pasa por si la obra es buena o mala ni por si el musical merece un lugar dentro de la programación. Lo que se cuestiona es por qué se eligió una producción ya existente y concebida fuera de Rosario para una política pública pensada originalmente para estimular la creación local", resume.
La normativa que dio origen a la Comedia Municipal fue el resultado de años de organización y trabajo conjunto del sector teatral independiente, acompañado por concejales y concejalas de la ciudad.
Entre sus objetivos principales figuraban el estímulo a la dramaturgia local, la construcción de una identidad cultural propia y la generación de oportunidades concretas de trabajo para actores, actrices, directores, dramaturgos y técnicos rosarinos.
La principal inquietud de quienes cuestionan la elección de Yiya es que se trata de una obra ya estrenada, concebida fuera de Rosario y basada en una historia sin vínculo directo con la identidad local.
Aunque Dotti reconoce que Bazán estudió y trabajó en Rosario, señala que desde hace décadas desarrolla su carrera fuera de la ciudad y sostiene que la ordenanza no fue pensada para favorecer a artistas ya consolidados, sino para fortalecer la producción cultural local mediante convocatorias abiertas destinadas a quienes trabajan en Rosario.
Los interrogantes sobre el proceso de selección
La falta de información sobre los mecanismos de selección es otro de los puntos que generan malestar.
"No sabemos exactamente cuáles fueron los criterios", resume Dotti.
Por ese motivo, uno de los pedidos centrales dirigidos a la Secretaría de Cultura apunta a conocer cómo se tomó la decisión y cuáles son los costos asociados a la producción.
Entre las preguntas planteadas aparecen cuestiones vinculadas a la adquisición de derechos de autor, los montos destinados a esa compra y las razones por las cuales no se abrió una convocatoria específica para dramaturgos rosarinos.
También se preguntan por qué la Comedia Municipal, financiada con recursos públicos y desarrollada en un teatro de la ciudad, eligió contar la historia de un personaje sin vínculo con Rosario cuando existen numerosas figuras locales cuyas vidas podrían inspirar nuevas producciones.
El reclamo por más espacio para artistas rosarinos
Para Dotti, la discusión excede el caso puntual de Yiya. Considera que es necesario abrir un debate más amplio sobre las políticas culturales que se desarrollan en Rosario.
Observa que desde fines del año pasado y especialmente durante los primeros meses de este año los espacios dependientes de la Secretaría de Cultura comenzaron a recibir una creciente cantidad de espectáculos provenientes de Buenos Aires.
Mientras los teatros independientes continúan sosteniendo gran parte de la actividad cultural local, los artistas rosarinos también aspiran a ocupar espacios públicos emblemáticos como el Teatro La Comedia.
"Es un teatro que es nuestro", resume.
Una comisión asesora que no fue consultada
Uno de los aspectos que más preocupa al sector es la ausencia de consultas previas a los organismos que históricamente participaron en la construcción de la Comedia Municipal.
Dotti recuerda que existe una Comisión Asesora integrada por representantes de la Asociación Argentina de Actores y Actrices Delegación Rosario y referentes de distintas instituciones de formación artística de la ciudad.
Según explica, esa comisión no fue consultada durante el proceso y cuando sus integrantes tomaron conocimiento del tema la decisión ya estaba tomada.
Uno de los aspectos que más preocupa al sector es la ausencia de consultas previas a los organismos que históricamente participaron en la construcción de la Comedia Municipal.
Dotti recuerda que existe una Comisión Asesora integrada por representantes de la Asociación Argentina de Actores y Actrices Delegación Rosario y referentes de distintas instituciones de formación artística de la ciudad.
Según explica, esa comisión no fue consultada durante el proceso y cuando sus integrantes tomaron conocimiento del tema la decisión ya estaba tomada.
Asambleas, firmas y pedido de audiencia
La respuesta de la comunidad artística no tardó en llegar. En pocas semanas se realizaron asambleas abiertas que reunieron a actores, actrices, docentes, estudiantes, dramaturgos, trabajadores culturales, concejales y representantes de organizaciones del sector.
El movimiento logró además una reunión con la Comisión de Cultura del Concejo Municipal y solicitó formalmente un encuentro con el secretario de Cultura, Federico Valentini.
Paralelamente comenzó a circular una carta pública acompañada por una campaña de firmas que, según Dotti, ya había reunido alrededor de 170 adhesiones al momento de la entrevista.
El objetivo es abrir un canal de diálogo institucional que permita discutir no sólo esta decisión específica sino también el futuro de la Comedia Municipal.
Más allá de Yiya: el debate sobre las políticas culturales
El actor insiste en aclarar un punto que considera fundamental: el reclamo no cuestiona la incorporación del género musical.
Por el contrario, celebra la apertura hacia nuevas formas teatrales y la diversidad de lenguajes escénicos. La objeción se concentra en los mecanismos de selección y en la elección concreta de esta producción.
Incluso dentro del ámbito del teatro musical surgieron voces críticas. Durante las asambleas participaron artistas vinculados específicamente a ese género que manifestaron su entusiasmo por la posibilidad de que la Comedia Municipal incorpore musicales, aunque también expresaron su desacuerdo con que Yiya sea la obra elegida para inaugurar esa etapa.
El debate también se trasladó a las redes sociales, donde aparecieron propuestas alternativas, entre ellas la de llevar a escena la historia de Rita "La Salvaje", una figura emblemática de la cultura popular rosarina.
Para muchos, una temática vinculada a la ciudad habría dialogado mejor con el espíritu fundacional de la Comedia Municipal y con el objetivo de fortalecer la producción artística local.
La carta que exige respuestas
En ese contexto de movilización, la comunidad artística rosarina hizo pública una carta dirigida al secretario de Cultura, Federico Valentini.
El documento, elaborado tras una asamblea realizada el 16 de mayo, solicita una reunión formal para despejar dudas e intercambiar perspectivas acerca de la elección de Yiya, el musical.
En la nota, los firmantes expresan que desde hace varias convocatorias observan un alejamiento del espíritu original de la ordenanza que creó la Comedia Municipal Norberto Campos.
Sostienen que la compra de los derechos de una obra concebida y producida fuera de Rosario limita las posibilidades de creación colectiva local y desalienta el crecimiento de la producción cultural de la ciudad.
La carta recuerda que la Comedia Municipal surgió como resultado de una histórica lucha del sector teatral por la equidad laboral y por la construcción de políticas públicas destinadas a fortalecer el patrimonio cultural rosarino.
Al mismo tiempo, los firmantes celebran que por primera vez se haya elegido producir un musical y valoran la incorporación de nuevos géneros. Sin embargo, sostienen que esa apertura no debería implicar el abandono de los objetivos fundacionales del programa.
Por ese motivo solicitan conocer en qué instancia y bajo qué criterios se eligió la obra, por qué se seleccionó una producción ajena a la ciudad y a la región, cuál fue el costo de adquisición de los derechos, cuál es el presupuesto anual destinado a la Comedia Municipal, qué porcentaje representa esa compra dentro del presupuesto total y por qué la Comisión Asesora no fue consultada.
En ese contexto de movilización, la comunidad artística rosarina hizo pública una carta dirigida al secretario de Cultura, Federico Valentini.
El documento, elaborado tras una asamblea realizada el 16 de mayo, solicita una reunión formal para despejar dudas e intercambiar perspectivas acerca de la elección de Yiya, el musical.
En la nota, los firmantes expresan que desde hace varias convocatorias observan un alejamiento del espíritu original de la ordenanza que creó la Comedia Municipal Norberto Campos.
Sostienen que la compra de los derechos de una obra concebida y producida fuera de Rosario limita las posibilidades de creación colectiva local y desalienta el crecimiento de la producción cultural de la ciudad.
La carta recuerda que la Comedia Municipal surgió como resultado de una histórica lucha del sector teatral por la equidad laboral y por la construcción de políticas públicas destinadas a fortalecer el patrimonio cultural rosarino.
Al mismo tiempo, los firmantes celebran que por primera vez se haya elegido producir un musical y valoran la incorporación de nuevos géneros. Sin embargo, sostienen que esa apertura no debería implicar el abandono de los objetivos fundacionales del programa.
Por ese motivo solicitan conocer en qué instancia y bajo qué criterios se eligió la obra, por qué se seleccionó una producción ajena a la ciudad y a la región, cuál fue el costo de adquisición de los derechos, cuál es el presupuesto anual destinado a la Comedia Municipal, qué porcentaje representa esa compra dentro del presupuesto total y por qué la Comisión Asesora no fue consultada.
Una discusión abierta sobre el futuro de la Comedia Municipal
La carta concluye con un pedido formal de audiencia con el secretario de Cultura y con la dirección del Teatro Municipal La Comedia para discutir estas inquietudes y pensar colectivamente políticas culturales que continúen fortaleciendo la producción artística rosarina.
Mientras esperan una respuesta oficial, los trabajadores y trabajadoras de las artes escénicas mantienen abierta la convocatoria y realizarán nuevas asambleas.
"Ningún esfuerzo individual reemplaza la fuerza de encontrarnos", señalan.
En esa frase parece condensarse el espíritu de una discusión que, más allá de una obra puntual, busca definir qué lugar ocupará la producción local dentro de las políticas culturales de Rosario.



