jueves, 23 de mayo de 2019

Perseguidos por pedir que se cumpla la ley: investigan comunicadores por protesta pacífica en Canal 13

La Justicia porteña inició una investigación contra integrantes de medios comunitarios que protestaron, en diciembre, ante el reiterado incumplimiento -por parte del Estado y de las principales empresas privadas de telecomunicaciones- de las leyes que protegen a los medios sin fines de lucro. Una vez más, los órganos del Estado, el Poder Judicial en este caso, en lugar de perseguir el incumplimiento de la ley, persiguen penalmente a quienes lo señalan.

Natalia Vinelli (directora de Barricada TV) y Juan Grabois (referente del Frente Patria Grande) son investigados por la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas Nro. 12 de la Ciudad de Buenos Aires, que decidió perseguir a los manifestantes que el 17 de diciembre pasado realizaron una protesta en un espacio público en demanda a la negativa de las empresas cableoperadoras Cablevisión y Telecentro a incluir en sus grillas -como manda la ley- a las señales comunitarias habilitadas.

El 17 de diciembre, los medios comunitarios realizamos una protesta pacífica frente a Canal 13: no se forzó ninguna reja, no se rompió absolutamente nada ni se utilizó la fuerza física contra ninguna persona, tampoco se tomó el canal, ya que ni siquiera se ingresó al edificio; el estacionamiento donde se realizó la protesta estaba abierto y pertenece al Gobierno de la Ciudad, no es propiedad privada de Canal 13.

No hay ni una sola foto ni video que sostenga que haya habido violencia, simplemente porque son mentiras que los medios masivos repiten con el fin de estigmatizar a los dirigentes sociales que allí se encontraban, y de ocultar el problema de fondo referido al derecho a la información, la pluralidad de voces y la libertad de expresión.

Barricada TV es un canal de televisión con licencia en televisión digital abierta y planta transmisora habilitada, que transmite desde el año 2010 desde IMPA, la primera fábrica recuperada del país, y presenta la clase de agenda informativa a la que la Argentina se comprometió a afianzar en sus compromisos jurídicos internacionales y que forman parte de los principios de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Desde nuestra pantalla cubrimos en forma cotidiana las noticias ausentes en los canales de televisión tradicionales y comerciales.

En el año 2015 obtuvimos la licencia de televisión abierta por concurso público, con un área de emisiones asignada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el primer cordón del conurbano bonaerense. Luego de ser interferidos ilegalmente por Canal 13 durante un año, fuimos reubicados por el Ente Nacional de Comunicaciones en el 32.1 de la grilla de la TDA. Nuestra emisora se halla habilitada por el Estado Nacional desde Junio de 2018 y cumple con la totalidad de los recaudos exigidos por la ley y su autoridad de aplicación.

En igual situación se encuentra PAREStv, el canal comunitario de Luján, que en cambio logró integrar la grilla del cable local Telered. Ambos medios pertenecen a la Coordinadora Nacional de Televisoras Alternativas (CONTA).

La legislación argentina obliga a los cableoperadores, titulares de servicios de televisión por suscripción, a incluir en sus grillas a las señales de televisión abierta habilitadas por el Estado. Se trata de una obligación normativa que ha persistido como una regularidad, más allá de los distintos gobiernos. Sin embargo, Cablevisión y Telecentro se han negado a incluir a BTV en sus grillas de programación, a pesar de los insistentes reclamos y a que el canal sin fines de lucro puso a disposición de las firmas comerciales, en forma gratuita, la re-transmisión de su señal.

Antes, los canales CBA24N de Córdoba (perteneciente a la Universidad Nacional de Córdoba), y Ciudad Televisión, de Chaco, acudieron a la Justicia para defender su derecho. En ambos casos, por caminos diferentes, la Justicia Federal se pronunció a su favor y ordenó la inclusión de las señales. La señal Net TV, en cambio, fue levantada sin mayor trámite, poniendo en evidencia que, en el caso de BTV y PAREStv se trata de una lisa y llana discriminación.

La protesta forma parte de este conflicto, que se encuentra judicializado. Barricada TV y PAREStv demandaron a Cablevisión y Telecentro por violar el derecho a la libertad de expresión y el derecho de las audiencias a estar informadas.

Movilizamos haciendo uso de nuestro derecho a la protesta, por el derecho a existir con legalidad plena, a ser una opción que garantice la pluralidad de voces, y a ejercer nuestro Derecho a la Comunicación sin más discriminación ni exclusiones.

Invitamos a organizaciones sociales y medios de comunicación a movilizarse el próximo Martes 28/5 a las 12hs en el juzgado (Beruti 3300).

Sin medios comunitarios no hay democracia

La audiencia tendrá lugar el martes 28 de mayo a las 12 horas, a donde convocamos a acompañarnos y realizaremos una conferencia de prensa en defensa de la libertad de expresión y el derecho a la protesta.

Firma:
Interredes
FARCo, Coordinadora Nacional de Televisoras Alternativas (CONTA), AMARC, RNMA, RED COLMENA
Adhesiones a adhesionesinterredes@hotmail.com

Roberto Arias 1961 - 2019

Roberto Arias fue periodista, director de la radio FM Pocahullo, la radio más conocida de San Martín de los Andes y gran promotor de la causa mapuche. Muchos destacan su compromiso y coherencia: "Gestionar para los ricos no es hacer política, eso es hacer negocios. Hacer política es gestionar para los pobres", sostenía el comunicador popular.

"Nuestra tesis es que la radio es una herramienta de transformación social. Y no son para nosotros palabras. Lo hacemos cotidianamente, cuando damos información o cuando tenemos que poner el cuerpo junto a nuestros vecinos trabajadores o nuestros vecinos mapuches", dijo Roberto Arias.

La despedida de los compañeros y las compañeras de la Pocahullo
Compañerxs, comunicadores, radialistas, hacedores y creadores de la comunicación de los pueblos.

Con una profunda tristeza le compartimos la partida y la despedida a un Hermano, compañero, amigo, comunicador y revolucionario. El Roberto Arias. Fundador y uno de los directores de nuestra radio, la FM Pocahullo. La radio comunitaria del pueblo en San Martín de los Andes.

Se fue de nosotrxs el mas tozudo, el mas cabeza, el mas calentón, el mas rebelde.

Pero convencidxs de que tenemos un arma poderosa, que bien supimos construir, el mensaje de Roberto fué claro:
"El cambio del próximo siglo no será posible si no somos capaces de desarrollar una nueva relación con nuestros hermanos de los pueblos Originarios.

El cambio del próximo siglo, el de todas las naciones y pueblos no será posible si no somos capaces de construir una sociedad Intercultural fundada en el derecho a autodeterminación de los Pueblos"
Acá nos quedamos con la radio prendida, firme los pasos y el newen del territorio que el Roberto supo amar, defender y proyectar.
Kvme Amull pujv lamngen!
Tus compañerxs de la Pocahullo.
FM Pocahullo -La Comunitaria del Pueblo
Aquí estamos en esas despedidas que nos estrujan el corazón, Arias cabeza, te voy a extrañar viejo, pero voy a seguir desobedeciendote, apropiándome de la radio y no nos va a parar nadie. Agradecimiento y fortaleza viejo, vamo´y vamo´.
Marimari kom pu che
Roberto Arias fue uno de los referentes más importante de la Pocahullo, además de ser un militante social muy reconocido en su comunidad. “Vecinos sin techo y por una vivienda digna”, el “Barrio Intercultural” y otros proyectos contaron con su participación.

En el año 2005 el gobierno nacional otorgó una licencia para operar a una radio comunitaria indígena. La emisora funcionaba sin licencia y pertenecía a la comunidad indígena mapuche de Linares, ubicada en el paraje Aucapán, en la austral provincia de Neuquén. Roberto trabajó en la capacitación del equipo de la radio y advirtió que el reconocimiento del ComFeR no alcanzaba para garantizar el éxito del proyecto. "Las radios indígenas van a ser una realidad en breve en todo el país, pero si no tienen visibilidad los proyectos están destinados a la muerte", anunció.

Durante casi un año y medio, una vez por semana, Arias se trasladó a Aucapán para entrenar al equipo mapuche. "Lo más difícil es la administración de una radio", explicó Arias y agregó: "El ComFeR puede seguir habilitando radios para los mocovíes de Chaco o los wichíes de Salta, pero sin visibilidad la subsistencia de estos medios de comunicación, y por lo tanto el proyecto, no está asegurado", alertó Arias.

Trabajó para construir una nueva realidad, con las necesidades de las comunidades originarias: "la interculturalidad es poder mirarnos en los ojos de los otros y entendernos. Ojalá la interculturalidad nos permita construir comunidades donde el dolor no sea la constante”.

Roberto motorizo y propicio la creación de las primeras radios comunitarias Mapuche en varias zonas de Neuquén, fue parte del proyecto de la AM 800 Wajzugun en San Martín de los Andes.
Roberto Arias y la Pocahullo (del libro: El fin del periodismo y otras buenas noticias, editó La Vaca)
Es la radio más conocida de San Martín de los Andes, una FM que abre las puertas a los reclamos de los vecinos y que se ha convertido en un espacio de comunicación para el Pueblo Mapu­che."La radio comenzó siendo de cuatro personas del partid o radical que buscaban un medio para hacer campaña y ganarle al Movimiento Popular Neuquino, tradicional brazo del justicialismo en Neuquén",recuerda Arias.Pero mientras los patrones intentaban -sin suerte- su maniobra política, los trabajadores de Pocahullo comenzaron a relacionarse con la audiencia de un modo distinto: tendían lazos solidarios y abrían las puertas de la radio.

Derrotados en las elecciones del 90, los cuatro radicales quisieron venderla. Así llegó el día en que Arias dijo: "No pueden, porque esta radio que quieren vender la construimos nosotros".Y comenzó la pelea. En el ida y vuelta, los dueños ofrecieron venderles los equipos transmisores. "La pregunta era, entonces, de dónde sacábamos nosotros esa cantidad de plata ".La respuesta la ofreció la audiencia. Ciento cincuenta oyentes realizaron una colecta. Aportaron 60 pesos-dólar cada uno, y con eso adquirieron los equipos de la radio. Se deshicieron de los patrones y se organizaron como Cooperativa de Consumo y Provisión de Servicios Pocahullo. Así dieron vida, junto con los trabajadores, a la primera radio comunitaria de la zona.

La información como herramienta. La cooperativa duró poco.Una normativa nacional determinó que cada integrante de la comisión directiva debía aportar cien dólares, un imposible. Obligados a cambiar de figura jurídica,se convirtieron en la asociación civil sin fines de lucro Jaime de Nevares, en honor al obispo fallecido. Hoy la integran 150 vecinos que dan trabajo a so personas que sostienen la programación. Tres ocupan los cargos directivos, que pueden ser removidos en cualquier momento. Reciben la ayuda de pasantes de la carrera de Comunicación de la Universidad Nacional del Comahue y las decisiones de contenido se toman entre todos en asambleas semanales. Se financian con publicidades y algunos esporádicos aportes internacionales. Por ahora, decidieron que no comercializarán los espacios de la emisora. "Nuestra tesis es que la radio es una herramienta de transformación social. Y no son pal abras. Lo hacemos cotidianamente, cuando damos información o cuando tenemos que poner el cuerpo junto a nuestros vecinos trabajado res o nuestros vecinos mapuches", concluye Arias.

La dictadura militar obligó al Pueblo Mapuche de San Martín de los Andes a sufrir un prolongado y silencioso encierro. Recién a partir de la llegada de la democracia sus integrantes comenzaron, lentamente, a mostrar su cultura.

Pero en los 90, con el arribo masivo de empresas a la Patagonia, la pelea por la propiedad de las tierras provocó una batalla que perdura. En esa compleja realidad comenzó a intervenir la Pocahullo. "No solamente ponemos el grabador al funcionario. Vamos a reuniones, a cortes de ruta y a movilizaciones."

Entre las muchas ideas que llevaron adelante los periodistas de Pocahullo para apoyar la organización de los pueblos originarios resalta la coordinación de la primera emisora FM mapuche y, ahora, la organización de la primera AM. Pero el aporte más interesante fue la creación de la Red de Comunicación Rural, que consistió en instalar pequeñas cabinas de transmisión en cada paraje, capacitando a las personas que viven allí para que puedan utilizarlas. Las cabinas están comunicadas con la radio y se utilizan para llevar a cabo "misiones salvadoras" cuando nieva y queda gente aisla­da. Pero también jugaron un rol importantísimo en los dos cortes de ruta que realizó el Pueblo Mapuche en 2002. Arias duda un momento antes de comenzar a dar detalles, pero finalmente despliega un apasionante relato:

"La Red de Comunicación Rural tiene una frecuencia abierta que puede escuchar cualquiera. Cuando se desató el conflicto con las comunidad es mapuches, contaron su situación desde las cabinas.Comunicaban cuáles iban a ser las medidas de fuerza, por ejemplo. En ese momento nos empezaron a interferir.

Descubrimos que era la Brigada de Investigaciones de la Policía provincial. Lo primero que hicimos fue disimular: hacer como que no sabíamos quiénes eran. Lo segundo,fue denunciar la violación contra la libertad de expresión. Y lo tercero, aprovechar que nos escuchaban para darles información falsa. Hacíamos ir a la policía a lugares donde no pasaba nada. Así, facilitábamos la llegad a del movimiento hasta el verdadero lugar de la protesta. Les hacíamos creer que teníamos más fuerza; que había gente apostad a en diferentes lugares estratégicos que se comunicaban entre sí. En realidad , estábamos todos juntos y lo que hacíamos era pasarnos el handy uno al otro".

Por supuesto, la historia de esta batalla tiene algunos tramos menos luminosos: "Nuestra emisora fue saboteada, robada y hasta hemos recibido amenazas de muerte", asegura Arias. En 2002, alguien entró a las oficinas de Pocahullo y se llevó una computadora. Esa máquina atesoraba una grabación en la que el director de las Juntas Vecinales proponía incendiar la radio. Al día siguiente, el auto de uno de los trabajadores de la emisora apareció con una estaca clavada en el asiento y un mensaje contundente:"Te vamos a matar". Por si hacían falta las aclaraciones, dos días más tarde el secretario del intendente municipal esperó a Roberto Arias en la puerta de la radio armado con un cuchillo y un revólver. Arias logró esquivarlo y realizó la denuncia.Y, si bien nunca apareció la computadora, el director de las Juntas Vecinales debió renunciar.

Si te gusta el durazno bancate la pelusa
Por Claudia Villamayor
Si te gusta el durazno bancate la pelusa (2005). Roberto Arias es un Comunicador Popular Intercultural de la Patagonia. Fundador de FM Pocahullo de San Martín de Los Andes. Hace poquito Pablo Antonini le hizo una entrevista larga para una Investigación que hacemos junto a un equipo de investigadores e investigadoras de la economía política de la comunicación popular. Lo conocí hace 27 años (1991) cuando el movimiento de radios comunitarias argentinas ya llevaba ocho años desde la reapertura de la democracia en 1983. Roberto, de carácter duro y sensibilidad exquisita. Mas de una vez me dijo, si escribes sobre la comunicación popular o las radios comunitarias primero tenés que barrer una. yo me enojaba por eso allá por los inicios de los años noventa. y yo le decía a él -que te haces el humilde vos, asumite capo-. siempre me la tensionaba con la academia y la universidad, pero jamás nunca perdió la ternura y yo hoy recuerdo lo mucho que hablamos allá en los noventa y lo que pensábamos de los medios populares y la comunicación en la Argentina. y lo que nos reíamos!!!!. yo no olvidaré nunca aquellos abrazos. Nos poníamos de acuerdo en tres cosas: en el vino que nos tomábamos, en la justicia social y en la perspectiva intercultural. Roberto amaba el compromiso con los pueblos originarios y lo suyo no era de escritorio.Te la mandaba a guardar y te decía radicalizado siempre lo que pensaba. Te shoqueaba y después entendías, sobre todo su corazón. Acompañó y se comprometió con cuanto lucha por las tierras, el agua o todo lo que les ha sido arrebatado al pueblo mapuche. Su visión Intercultural, su vida. Yo me acuerdo, nunca me olvido. Juntos vimos nacer primero lo que se llamó la Federación Argentina de Radios Comunitarias y luego el Foro Argentino de Radios Comunitarias. yo creía en ese momento de hace 27 años y ahora también, que la comunicación popular no tiene estrellas, ni sabiondos porque lo que nace en lo colectivo tiene infinitamente más potencia que cualquier culorotismo personalista. A Roberto no le gustaban los manda parte, ni las vanguardias esclarecidas. Por eso, cuando alguien no se bancaba las decisiones de las mayorías en la red, me decía al oído: Deciles, "Si no te gusta el durazno, bancate la pelusa". Roberto se fue para siempre y yo quedé parada en la autopista ayer cuando lo supe, no pude seguir manejando, ni tampoco parar de llorar. Venia de La Plata rumbo a Buenos Aires. Me quedé a solas. Hacia unos años que no lo veía. sabia, siempre supe, pero no nos habíamos visto. Ayer, en la ruta le escribí a cuatro personas o cinco: Me duele el alma...
Con profunda tristeza y desconcierto abrazamos a FM Pocahullo que hoy despide a Roberto Arias, compañero periodista, laburante y militante de la comunicación popular de San Martín de los Andes.

De los que anduvo en los 90 construyendo la Asociación Norpatagónica de Radios Comunitarias antes de que se armara lo que hoy es FARCo

Primero trabajó en una radio comercial y después fue armando de las primeras comunitarias, FM Pocahullo y también la radio mapuche Wajzugun AM 840, promoviendo la organización Vecinxs Sin Techo, peleando por la legalidad de los medios comunitarios, siempre construyó por encontrarnos en la interculturalidad.
Hasta siempre Roberto!
Fuiste y serás siempre semilla.
#radioxradio

miércoles, 22 de mayo de 2019

Cadena 3 Rosario ya consiguió su licencia definitiva

En su reunión N°47, el Directorio del ente avanzó en la entrega de nuevas licencias para radios FM y la regularización de los Permisos Precarios y Provisorios (PPP). Además se abrieron nuevos concursos simplificados para la adjudicación de licencias de radios FM en Formosa, Mendoza, Misiones, La Rioja, Santiago del Estero y Tucumán.

El Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom) realizó una nueva reunión de Directorio en la cual se adjudicaron 43 licencias para la instalación, funcionamiento y explotación de servicios de comunicación audiovisual por modulación de frecuencia en las provincias de Mendoza (27), Tucumán (3), Santiago del Estero (4), Formosa (2), La Rioja (2) y Misiones (5). A esto se le suman las 36 licencias ya otorgados anteriormente, sumando un total de 79, en las provincias de Catamarca, Corrientes, Jujuy, Tierra del Fuego, Chaco, Chubut, La Pampa y San Luis.

Asimismo, se avanzó en la normalización de radios a través de la regularización de 16 Permisos Precarios y Provisorios (PPP), lo que permitirá ordenar y mejorar la administración del espectro, igualando derechos y obligaciones entre prestadores. Dichas licencias se entregaron a las siguientes radios:
  • FM Malvinas 91.5 (Buenos Aires)
  • FM RDT 106.9 (Buenos Aires)
  • FM Avellaneda 107.3 (Buenos Aires)
  • FM 90.1 (Mendoza)
  • FM Horizonte 94.1 (Santa Fe)
  • FM Urbana 101.5 (Tucumán)
  • FM Monumental 90.1 (Santa Fe)
  • Radio Brisas 98.5 (Buenos Aires)
  • Radio Del Aire 89.5 (Buenos Aires)
  • FM Sudoeste 104.1 (Buenos Aires)
  • FM Titanium 92.9 (Buenos Aires)
  • FM Ilusiones 107.5 (Buenos Aires)
  • Cadena 3 Rosario 106.7 (Santa Fe)
  • FM 2000 92.3 (Tucumán)
  • Urbana 89.7 (Córdoba)
  • FM Horizonte 103.7 (San Juan)
Estas licencias se suman a las 31 ya entregadas anteriormente, continuando en evaluación más de 300 solicitudes de distintas partes del país.

Al respecto, la presidenta de ENaCom, Silvana Giudici, expresó: “Vamos cumpliendo nuestro desafío de normalizar la situación de la FM en la Argentina, un Plan de regularización que viene a saldar una deuda de la democracia que tiene 30 años”.

También se aprobó la apertura de nuevos concursos públicos simplificados para la adjudicación de licencias de radios FM en aquellos lugares en los que existe espectro radioeléctrico disponible. La iniciativa se aplicará en las provincias de La Rioja, Formosa, Misiones y Santiago del Estero del 1° al 12 de julio; y en Mendoza y Tucumán del 22 de julio al 2 de agosto.

Por otro lado, se aprobaron 4 proyectos en el marco del Programa Conectividad en concepto de Aportes no Reembolsables (ANR), para la ejecución de iniciativas por la suma de $13.949.336,18. Este tipo de financiamiento está orientado a la universalización y mejora de infraestructura de las redes para la prestación de servicio fijo de acceso a internet de banda ancha en áreas con necesidades insatisfechas, mejorando el alcance de las comunicaciones a todo el país.

Finalmente, ENaCom entregó 19 licencias Única Argentina Digital para la prestación de Servicios de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) lo que permitirá una mayor competitividad entre los licenciatarios y, con ello, una mejora en las prestaciones regionales.

De la reunión, encabezada por Silvana Giudici, participaron los directores Agustín Garzón, Heber Martínez, Miguel Ángel Giubergia, Guillermo Jenefes, Claudio Ambrosini y Oscar Zabalaga.
Fuente: ENaCom

Ver anterior: Cadena 3 desembarcó en el aire de Rosario

Sobre la falta de PáginaI12 en los quioscos

La explicación que el Grupo Octubre ofrece hoy en la web (ver abajo) para justificar que PáginaI12 no está en los quioscos incluye falacias que los lectores bien conocen pero que nunca está de más repetir.

En primer lugar, no es cierto que la empresa que conduce Víctor Santa María esté “abonando puntualmente los salarios”, como publicó hoy PáginaI12. Todavía debe una cuota correspondiente a la paritaria 2017 y desde octubre pasado, como dice, no pagó más que magras “sumas a cuenta” de la mísera paritaria 2018, que rige desde seis meses antes. Esa impuntualidad generó una importante deuda que agrava más aún nuestra situación, dado que con la paritaria ya habíamos perdido 35 puntos respecto a la inflación.

En segundo lugar, PáginaI12 es la única empresa periodística de prensa escrita de toda Capital Federal que no pagó el acuerdo. En efecto, que el Grupo Octubre pretenda justificar su incumplimiento invocando que la paritaria “aún no fue homologada” por el gobierno de Macri demuestra únicamente que juega en línea con la Secretaría de Trabajo macrista, que en 2018 homologó la cantidad más baja de convenios en diez años. Incluso los medios más afines al gobierno ya cumplieron.

Por último, también es falso que el paro de 24 horas realizado ayer “impide que la edición en papel llegue a los quioskos”. Al igual que el resto de los medios gráficos, PáginaI12 cuenta con una estructura jerárquica que garantiza la salida del diario y que lo ha hecho siempre. Es curioso que las únicas tres veces que el diario no salió por un paro de trabajadores haya sido desde que Santa María compró el diario, cuando la organización gremial en Página tiene 31 años de edad.

La decisión de no imprimir el diario, igual que la de no pagar la paritaria recibir ni recibir a los delegados de los trabajadores desde hace cinco meses, es responsabilidad exclusiva de Víctor Santa María.
Comisión Interna SiPreBA
PáginaI12 hoy no está en los kioscos
Un paro sorpresa realizado por un sector de los trabajadores de PáginaI12, en reclamo de mejoras salariales, impide que nuestra edición en papel llegue hoy a los kioscos. PaginaI12 informa que está abonando puntualmente los salarios a todo su personal y que, desde el mes de octubre, agrega también una suma fija a cuenta de la paritaria 2018 que aún no fue homologada por la Secretaría de Trabajo de la Nación. El objetivo es compensar el deterioro de los salarios por la inflación que padecemos todos los argentinos. Esperamos el jueves poder retomar el contacto con nuestros lectores en todos los kioscos y seguir ofreciendo la otra mirada con la calidad de siempre.

Disney confirmó la serie "Santa Evita", basada en la novela de Tomás Eloy Martínez

Basada en la novela homónima del escritor argentino Tomás Eloy Martínez, comenzará a grabarse en 2020, y contará con la producción ejecutiva de la actriz mexicana Salma Hayek y la dirección del realizador colombiano Rodrigo García
The Walt Disney Company Latin America anunció en su Screenings para América Latina en Los Ángeles la producción de Santa Evita, una nueva serie original sobre la mítica primera dama argentina, Eva Perón, y el accidentado viaje que hizo su cuerpo embalsamado tras su fallecimiento en 1952. Basada en el best seller homónimo del escritor argentino Tomás Eloy Martínez, la serie de ocho episodios estará escrita por Marcela Guerty y contará con la producción ejecutiva de la actriz mexicana Salma Hayek y el realizador colombiano Rodrigo García (hijo de Gabriel García Márquez) como director.

El rodaje tendrá lugar en diferentes locaciones de Buenos Aires (Argentina) y comenzará en 2020. Próximamente se anunciará el elenco que dará vida a los personajes de la anticipada producción. Es una co-produccion con Non Stop y llegará a las pantallas de Latinoamérica en 2021.

Escrita por la autora y actriz argentina Marcela Guerty, Santa Evita sigue la intrigante historia de Eva Perón después de su muerte, cuando su cuerpo se mantuvo a la espera de ser enterrado durante tres años para la construcción de un monumento que nunca se concretó. En 1955, las fuerzas militares de Argentina derrocaron al entonces presidente Juan Domingo Perón y ocultaron el cuerpo de Evita durante 19 años, con el fin de evitar que se convirtiera en un arma contra el régimen. Antes de su muerte, Eva se había convertido en una potente figura política como esposa del General Perón, y su cadáver errante sin sepultura influyó en la política del país durante más de dos décadas. Santa Evita es la historia de un cuerpo sin tumba y de la leyenda que nació en torno de él.

Hijo del premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, el director García ha desarrollado una exitosa carrera en cine y televisión. En cine se destacó con películas como Amor de Madres y El secreto de Albert Nobbs, al tiempo que en televisión participó en las series Six Feet Under, In Treatment y The Affair, entre otras. En 2000, su película Con Solo Mirarte resultó ganadora del Festival de Cannes, en la sección Un Certain Regard. Por su parte, Hayek cuenta con una exitosa carrera como productora desde su compañía Ventanarrosa, luego de haberse destacado como actriz en películas como La balada del Pistolero, Salvajes, Traffic y Frida, por la que fue nominada al premio Oscar en 2000.
Fuente: Prensario

El rol del periodismo en contextos de desinformación

Por: Julieta Núñez
Mujeres periodistas de distintos países intercambiaron experiencias en el seminario “Amenazas a la libertad de expresión”, organizado por Cotidiano Mujer.

La amenaza y la censura no distinguen género, pero en el caso de las mujeres periodistas suele existir una vulneración que se incrementa por el género. Con siete mesas y más de 120 mujeres periodistas que llegaron desde distintas partes del mundo –principalmente de América Latina– se desarrolló el seminario “Amenazas a la libertad de expresión” que Cotidiano Mujer organiza cada año en el marco del Día Internacional de la Libertad de Prensa. Una de las mesas que recogió mayor interés fue “El rol del periodismo en contextos de desinformación”. María Jimena Duzán y Mariana Carbajal fueron las expositoras. La moderación estuvo a cargo de Blanca Rodríguez, periodista y conductora histórica de Subrayado.

Al comienzo, Rodríguez resaltó que discutir este tema es “por demás desafiante” porque tiene que ver con la conciencia que tiene cada una: “Los discernimientos éticos que tenemos que hacer a diario, a la hora de tomar decisiones sobre la información que tenemos o que tenemos que salir a buscar, como todos los discernimientos éticos, siempre termina siendo en soledad”. También hizo hincapié en lo relacionado con la desinformación y dijo que “es muy bueno que la gente tenga acceso a la información y a las redes de información, pero el dilema es si tienen la preparación para hacer un manejo crítico y adecuado”.

“El rol del periodismo tiene hoy más vigencia que nunca y está muy lejos de estar en vías de extinción, en la medida en que precisamente se maneje con los criterios necesarios que determinen que a la hora de la verdad y de creer en la información, el medio y los periodistas son figuras muy importantes”, afirmó Rodríguez antes de dar paso a las ponentes. Con el pañuelo verde –símbolo de la lucha por la despenalización del aborto en Argentina– sobre la mesa, las primeras expositoras invitadas del seminario llenaron el aula magna de la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República de problemas y soluciones, de anécdotas y frustraciones que compartidas se vuelven motor de las conquistas colectivas que hay por delante.

El feminismo en defensa del periodismo
Carbajal es argentina, escribe desde hace casi tres décadas en PáginaI12 y ha publicado varios libros, entre ellos Yo te creo, hermana. Fue una de las impulsoras del movimiento Ni Una Menos y forma parte del grupo PAR - Periodistas de Argentina en Red por una Comunicación no Sexista. Al comenzar su exposición dijo que hoy en Argentina los periodistas no corren riesgo de vida por hacer su trabajo y, aunque no sienten que el periodismo esté en vías de extinción, creen que pueden perder sus puestos de trabajo por lo que escriben, o qué se considera dónde escriben, lo cual constituye una forma de censura.

Resaltó la histórica –y vigente– desigualdad de género en las noticias, como productoras y como protagonistas. Para demostrarlo invitó a las presentes a contar cuántas mujeres y cuántos varones aparecen en las fotos del medio en el que habitualmente se informan. Según las cifras que presentó, extraídas del Proyecto Monitoreo Global de Medios 2015, en Argentina sólo 27% de las noticias son producidas por mujeres. Y aunque las cifras son desalentadoras, espera que con la consolidación del movimiento feminista en el país vecino esto cambie para el próximo monitoreo, que se llevará a cabo en 2020. Para demostrar el escaso protagonismo de las mujeres en las noticias compartió un estudio realizado entre diciembre de 2017 y setiembre de 2018, en plena crisis socioeconómica en Argentina, que muestra que se hicieron más de 2.000 entrevistas a economistas en radio y televisión. Todos los entrevistados (24) eran varones. Ni las mujeres economistas y la economía feminista estuvieron presentes.

En conexión con los datos que presentó, la periodista habló sobre la desinformación. Apuntó a la desinformación que los propios medios producen respecto de la violencia machista: tergiversan información, no aclaran fuentes e incluso dan información falsa o confusa. También habló sobre algunos diarios a los que calificó de “antiderechos”, que en sus editoriales comparten opiniones que desinforman o sugieren ideas que tienden a violar derechos. Puso como ejemplo el editorial de La Nación titulado “Niñas madres con mayúsculas” (publicado el 1º de febrero de este año), que habla sobre las adolescentes violadas que deciden continuar con su embarazo en situaciones de vulnerabilidad. “Hay periodistas que trabajan en medios en los que tienen que combatir y luchar contra estas líneas editoriales que atentan contra nuestros derechos y los derechos de la infancia”, dijo, recordando la foto que la redacción de La Nación se sacó para mostrar su postura contraria al editorial, que se hizo pública junto con el hashtag “Niñas, no madres”.

También se refirió a las “campañas de desprestigio” que sufren las periodistas feministas que denuncian situaciones injustas relacionadas con el género, la violencia o el acceso a la salud. Carbajal pasó por esta experiencia: le adjudicaron públicamente declaraciones que no había hecho y luego dijeron que era “una mentirosa”. Otros mecanismos de intimidación que se utilizan son denuncias, cartas documentos, correos electrónicos intimidatorios, entre otros. La periodista dice que estas situaciones se viven en soledad: “La propia precarización laboral favorece que a veces no haya ni un abogada ni un abogado que ponga la cara por vos en estos contextos, y este amedrentamiento hace que nos alejemos de estos temas”, cuestión que “conspira contra la visibilización de esta problemática”.

Según Carbajal, la desinformación se replica, en parte, porque las voces disidentes o las que pueden presentar otra forma de ver las cosas no tienen lugar por la alta concentración de medios en pocas personas. Según un estudio de Martín Becerra, “los cuatro primeros grupos de medios acaparan más de 74% de los diarios, concentran 56,7% de la audiencia en televisión abierta y 53% en radio en Argentina”, explicó. Agregó que la mayoría de esa concentración de medios es oficialista. Esto se suma a “la precarización laboral, el cierre de medios, los sueldos caídos, los despidos y la amenaza de más despidos que vive el sector”. En Buenos Aires se perdieron más de 900 puestos de trabajo en 2018, según datos del Sindicato de Prensa de Buenos Aires. Esto constituye un panorama complicado para el periodismo que lucha para desmantelar la desinformación.

Para finalizar, la periodista hizo un balance de lo que está en riesgo y en lo que hay que apostar para que esta situación mejore. Según Carbajal, están en riesgo la libertad de expresión, la pluralidad, la independencia de los medios y la seguridad de las y los periodistas. Sin embargo, su análisis plantea la esperanza sobre en qué apostar: más y mejor periodismo, medios alternativos, redes de periodistas feministas y editoras de género.

Dolor y periodismo: vencer el miedo para informar
Dusán, de Colombia, es periodista y politóloga. Se especializó en la investigación de las mafias del narcotráfico y los paramilitares, y, en 1990, fueron estos últimos quienes mataron a su hermana Silvia, también periodista. “¿Cuál es el periodismo que necesita este mundo?”, cuestionó apenas comenzó su exposición. Contó que comenzó a hacer periodismo a los 16 años porque le parecía la mejor manera de pararse frente a los poderosos y de buscar llegar a la verdad. Sin embargo, después de varios años entendió que el periodismo en determinadas circunstancias “se convierte en casi una pelea o una batalla por la defensa de los valores democráticos”. Pensaba que su “cruzada” era por la verdad, pero terminó defendiendo libertades que creía que no iban a volver a estar en riesgo.

“Cuando a una le toca ser casi una corresponsal de guerra en su propio país, una cambia; se vuelve parte del conflicto”, afirmó. En ese conflicto los temas de género no eran relevantes en el momento, porque lo que ocupaba la lucha era la defensa democrática. Pero en el proceso de paz, cuando se comenzó a pensar en qué sociedad necesitaban, las cuestiones de las mujeres se volvieron importantes. “Cuando empezamos a desactivar todos los cánones de la guerra y empezamos a buscar cuál era esa sociedad realmente importante, democrática, que tenía que salir de ahí, desde luego se descubrió que uno de los factores más oprobiosos de injusticia social que había dejado la guerra era el tratamiento de la mujer”.

Para Dusán, el proceso de paz que llevó a cabo Colombia fue la circunstancia que introdujo la perspectiva de género en la lucha social. Incluso contó que en las negociaciones en La Habana, que incluyó una serie de acuerdos firmados por el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, se pudo oír una frase de Simone de Beauvoir. Cuando el acuerdo de paz fue a plebiscito popular, perdió. La periodista explica que no perdió por su contenido político sino porque “en los estratos uno, dos y tres, que son los más católicos en Colombia, creyeron la mentira de que la intención era irrumpir e implantar la homosexualidad en el país, y que eso iba a acabar con la familia tradicional”. Esto, que podría ser visto como una derrota, Dusán lo cataloga como “la apertura a una discusión muy interesante”.

La periodista dijo que si bien Colombia no está tan avanzada en temáticas de género, porque es un país que aún está saliendo de un proceso de guerra, estos son temas que hoy “forman parte del periodismo y de las mujeres que están ejerciéndolo”.

En relación directa con el homicidio de su hermana y con “muchos otros crímenes que siguen impunes”, Dusán cuestiona: “¿Cómo puedo ser periodista siendo una víctima?”. “Es increíble que en Colombia las periodistas seamos las que estamos realmente abriendo las capas, como si fuera una cebolla, hasta llegar a lo más profundo”, explicó. Esto, según la periodista, es un proceso que no podrían haber hecho si no entendían lo que les pasó; para poder seguir haciendo periodismo necesitaron entender lo que habían sufrido. “Cuando sos víctima, la sociedad te hace avergonzarte; yo no me avergüenzo de nada de lo que me pasó”, sentenció.

“Un periodista que no sienta, que no entienda, que no tenga empatía, que no tenga convicciones profundas para poder llegar a desarrollar su periodismo, es un periodista que va a desaparecer”, concluyó.

Pueden ver este y todos los paneles del seminario completos en la página de Youtube de Cotidiano Mujer.
Foto: Mariana Greif
Fuente: La Diaria

El ENaCom otorgó la licencia definitiva a FM Montessori

La presidenta del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), Silvia Giudici hizo efectiva la entrega de la licencia a FM Montessori de la Fundación Utopías, única emisora de FM nacional y mundial dirigida por un joven con autismo, Juan Manuel Lizabe
Al respecto, Giudici expresó: “Para nosotros es un honor estar aquí, compartir con Juan y con su papá Daniel este momento de tanta alegría de obtener la licencia de radiodifusión por la que venían trabajando desde hace muchos años. Que Juan hoy pueda tener su licencia definitiva habla de una esperanza para que todas aquellas personas con el trastorno del espectro autista, puedan tener sus herramientas para valerse por sí mismos en la vida y para dar un ejemplo muy grande a todos”.

“Creemos realmente en la diversidad, en la pluralidad de voces y trabajamos desde ENaCom para que todos aquellos que tienen algo para decir lo digan, tengan su licencia y tengan acceso a los medios de comunicación”, señaló.
Por su parte, Daniel Lizabe, padre de Juan Manuel, dijo que “esto es el pasaporte a la dignidad de Juan y de otros Juanes, no importa cuál fuera la discapacidad, se acaba de proveer legalmente el andamiaje para que estas personas con discapacidad puedan seguir trabajando, siendo útiles y sobre todo siendo felices utilizando lo que saben y lo que pueden hacer y no mirando siempre la discapacidad”.

“Es para nosotros un placer y un orgullo obtener la frecuencia definitiva de FM Montessori ya que es la única radio a nivel mundial, confirmado por Estados Unidos, que es dirigida por un joven con autismo. Creemos que apoyando a las personas con discapacidad, no importa cual fuese, se pueden alcanzar grandes logros”, declaró Daniel Lizabe, presidente de fundación “Utopías”, y director de la FM Montessori.
“Ha sido una semana de muchas emociones, pero lo más importante de esto es que todas las personas como mi hermano (Manuel Lizabe) puedan acceder a la radio y a la fundación que estamos dispuestos a seguir apoyando”, agregó Sofia Lizabe.

“Tenemos muchísimos proyectos pero el primordial es agregar a otras personas a la radio con discapacidades, para que así puedan desarrollar sus habilidades”, esto dijo la mamá de Juan Manuel Lizabe, Raquel Balverde, emocionada por el reconocimiento que ha recibido la FM.
Fuentes: El Esquiú y AireVisión

Ver también: Radio Montessori, operada por un joven con autismo, fuera del aire por orden del ENaCom

martes, 21 de mayo de 2019

Diputados sancionó la ley de financiamiento político y campañas electorales

La semana pasada la Cámara de Diputados de la Nación dio sanción definitiva a la ley de financiamiento de los partidos políticos y de las campañas electorales, en la que se incorporó una cláusula que busca equilibrar la publicidad electoral en medios periodísticos digitales y plataformas y redes sociales. Esta propuesta surgió a partir de un diálogo promovido por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (AdEPA), junto a la Asociación de Periodismo Digital.
En la nueva ley de financiamiento de partidos y campañas electorales: el 60% de los recursos destinados a publicidad digital política deberá destinarse a sitios periodísticos digitales, el 35% para los de alcance nacional y el 25% a los de alcance provincial
La ley incluyó un artículo que establece que el 60% de los recursos públicos destinados a publicidad digital de los partidos durante las campañas deberán destinarse a sitios periodísticos digitales generadores de contenido, el 35% para los de alcance nacional y el 25% a los de alcance provincial, con foco en el contenido local.

De esta manera, el Congreso de la Nación puso de relevancia el rol central que tienen los medios de comunicación en el debate ciudadano en torno a los procesos electorales y el debate político que conllevan, y especialmente por el lugar que ocupan como generadores de contenidos informativos profesionales.

Durante la realización de la 169a Junta de Directores de AdEPA, el pasado 4 de abril en Mar del Plata, la entidad hizo referencia a la ley que se encontraba en pleno debate. Haciendo alusión al fenómeno de la desinformación que había afectado procesos políticos de todo el mundo, destacaron la importancia de incluir la cláusula para paliar el efecto en la sociedad y contribuir al debate democrático.

Ahora, la norma deberá ser reglamentada por el Poder Ejecutivo, e informada a los partidos políticos con vistas al proceso electoral de este año, a través de la Cámara Nacional Electoral, que a su vez será el organismo fiscalizador de su cumplimiento.
Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas

Paro de 24 horas en PáginaI12

Los trabajadores y trabajadoras de PáginaI12 realizamos hoy un paro de 24 horas ante el incumplimiento de la paritaria 2018/19 por parte del Grupo Octubre, que para no asumir su obligación se escuda en la ineficacia de la burocracia macrista al no homologarla, conducta agravada además por su negativa al diálogo con la Comisión Interna del SiPreBA.

La empresa que conduce Víctor Santa María acaba de pagar con infinita demora y sin intereses la última cuota de la lejana paritaria 2017/18 y sólo pagó “sumas a cuenta” que decidió unilateralmente de la 2018/19, que venció a fines de abril.

Esa paritaria, que PáginaI2 firmó como parte de AEDBA con un sindicato fantasma, fue del 21 por ciento, es decir 36,6 puntos por debajo del “índice de inflación de los trabajadores” que el mismo Víctor Santa María versión sindicalista difunde desde la UMET. La situación es aún más desesperante para los mal llamados colaboradores eventuales, a quienes el Grupo Octubre no les actualiza los valores de las notas desde 2016.

Ante la insostenible falta de respuestas del Grupo Octubre, quienes hacemos día a día PáginaI12 seguiremos reclamando por la pérdida de poder adquisitivo de nuestros salarios y por el tan mentado diálogo que promovemos desde nuestras páginas.
Comisión Interna SiPreBA

Contactos de delegados/as:
Fernando "Tato" Dondero: 156 475 3301  /  Paula Sabatés: 153 890 0710  /  Leandro Teysseire: 156 142 9298

Ver anterior: Cuarto paro sorpresa en PáginaI12

lunes, 20 de mayo de 2019

El aire que se respira en el periodismo entrerriano es de censura y miedo

Por: Daniel Tirso Fiorotto
Aprietes a periodistas que denuncian a los narcos y a la corrupción, exoneraciones, desplazamientos, manejo arbitrario de fondos públicos a través de pautas, persecución a trabajadores enfermos, exhortaciones a empresas para que nieguen publicidad a los críticos; distintas modalidades de acoso, maltratos policiales, generación de climas para la autocensura, llamados a silencio desde el poder, control interno con tecnología de punta dentro de los medios masivos, son algunas de las presiones que reciben a diario periodistas entrerrianos. Un sondeo de la red de censuras permite dar en las fuentes: los gobiernos de turno, nacional, provincial, municipales, con aquiescencia judicial y funcionarios atornillados en el poder estatal por décadas, además de partidos políticos mayoritarios y otras corporaciones. Empobrecidos y precarizados, periodistas y emprendimientos familiares se desenvuelven dentro de una atmósfera de temor. Algunos están en estado de marginalidad por las agresiones permanentes que soportan, otros prefieren amoldarse, resignados, o se aprovechan de favores económicos. Análisis indagó en los modos de coacción que, en sinergia, cercenan la libertad de expresión.
El aire que respiramos en el periodismo entrerriano es de censura y miedo
Al periodista Carlos Furman le pintaron esvásticas, le balearon la casa, le rompieron la nariz. Cuando fue por atención profesional lo echaron del hospital, todo por denunciar al jefe político de Santa Elena, Domingo Daniel Rossi, y hoy mismo sufre dificultades para pagar servicios elementales, en la pobreza, sobrellevar sus problemas de salud y comprar sus medicamentos. Un caso de cientos, y sostenido por décadas hasta el punto de enfermar a los trabajadores. ¿Dónde está el poder que por acción y omisión permite estos atropellos en Entre Ríos? ¿Quiénes son los ejecutores?

Lo de Furman se repite en ciudades grandes y pequeñas. Al periodista Elio Kohan lo echaron de la radio en Colonia Avigdor y luego le dejaron el ojo en compota, por cuestionar al ministro nacional Sergio Bergman. Al periodista Ricardo Bazán lo maltrataron policías en el Iosper por proteger a una afiliada enferma que reclamaba atención. Al periodista Mario Escobar le cerraron todos los canales de expresión en Larroque, ni siquiera pudo pasar música en radio, por no inclinarse ante las arbitrariedades del actual legislador oficialista de la provincia Raúl Riganti, cuando era intendente.

El listado puede seguir, son decenas los casos de periodistas que reconocen censuras directas en sus noticias y notas, cambios en los títulos para tergiversarlos, o directamente son reemplazados en las secciones sensibles por funcionarios que se colocan máscaras de periodistas para construir un relato oficialista. Cuando no han perdido ya sus empleos. Según los testimonios registrados por ANÁLISIS, el trabajo bajo amenaza es constante desde hace años, y continúa. Cada tanto esa tensión provoca un sacudón.

El desagravio no llega
A diferencia de otras censuras, los agravios que sufrió el veterano periodista Mario Alarcón Muñiz poco antes de entrar en problemas de salud alcanzaron alta repercusión en la provincia, por la vasta trayectoria del profesional, su participación en agrupaciones de periodistas y escritores, y además por la grosería de quitarle espacios en diario, radio y escenarios artísticos.

Pero el descontento manifiesto de sus colegas y de los artistas de la región no alcanzó para que le devolvieran esos espacios, o para que los responsables de la censura pidieran disculpas públicas. “Nunca nadie me pidió disculpas, jamás, ni una mísera nota, nada; es cierto que yo estaba ya concluyendo”, comentó, ante una consulta de Análisis, y recordó las censuras que sufrió en El Diario, en LT 14 y en los escenarios, donde fue durante décadas maestro de ceremonias y animador de lujo hasta que lo bajaron por orden de gobernantes que no aceptaban sus severas columnas periodísticas. Los censores sigen hasta el día de hoy en altos puestos de gobierno, son legisladores, funcionarios, asesores del gobierno de Gustavo Bordet.

Los episodios de violencia laboral que padeció el autor de Entrerrianías son apenas puntas del iceberg. En el territorio entrerriano el oficio de Mariano Moreno fue reducido a servidumbre, con modalidades de censura generalmente más sutiles pero acumuladas, y potenciadas mutuamente. La censuras sufridas por periodistas en diarios, radios y hasta en facultades públicas darían para un tomo, sólo en estas dos décadas.

La impunidad de los censores se ha manifestado de distintos modos. Se recuerda, por caso, la quema de libros en María Grande, por ejemplo, que fue relativizada por funcionarios provinciales de cultura, y una serie de ataques y resistencias que jalonan el camino del periodismo reciente.

La portentosa destrucción de El Diario de Paraná tampoco alcanzó para que los responsables, encaramados en los gobiernos actuales de la nación y la provincia, como el ministro de Agroindustria de la nación, Luis Miguel Etchevehere, y el legislador provincial Sergio Urribarri, den cuenta del vaciamiento y el alto perjuicio que ocasionaron a los trabajadores y los lectores.

Los hechos de censura en ese medio y otros atropellos todavía no fueron recopilados y publicados con nombre y apellido, pero lo que se cuenta en las ruedas de mate y no llega al gran público tiene una magnitud insospechada. Sin embargo, esa es otra punta del témpano, que para el caso simboliza la devastación y no se circunscribe a la capital entrerriana.

De Santa Elena a Avigdor
“Soy periodista censurado por informar y denunciar la corrupción k en Entre Ríos y los necesito para seguir informando lo que los corruptos no quieren, estoy sin trabajo, enfermo y perseguido”, redactó vía twitter el periodista Carlos Elías Furman. Fue un pedido de auxilio. La situación de este trabajador es un emblema del maltrato al periodismo entrerriano en estas décadas, en paralelo a los favores que el poder político ha hecho a los emblemas de la corrupción.

“Denuncié una decena de veces a Domingo Daniel Rossi, el poder lo habilitó a seguir en política, los amigos en la Legislatura reformaron leyes para eso, y ahora ganó las PASO”, comentó Furman el martes pasado a Análisis. “Vivo en el hospital, tengo problemas de salud y me cuesta mucho conseguir remedios. La radio donde trabajaba cerró y quedé en la calle. Es difícil bancar un espacio porque la mayoría de los comerciantes están amenazados por el poder político, para que no auspicien mis espacios, y Rossi tiene arreglos con legisladores y jueces, es una mafia”, manifestó.

Lo que le pasa a Furman hoy se ha repetido por más de dos décadas, con escasos respiros. ¿Quién aguanta psicológicamente esta presión del Estado provincial y municipal sobre el individuo?

“Cuando entraron a la radio y me rompieron la nariz, me llevaron al hospital y de allí me echaron los punteros de la política, no pude hacerme atender; luego hablé con un traumatólogo que es de La Paz, y me pidió que fuera otra vez pero a escondidas”, contó Furman. Este periodista ha hecho denuncias por narcotráfico, abuso de menores y corrupción, y como resultado es el más empobrecido, quizá, entre los periodistas de Entre Ríos, pero se niega a abandonar Santa Elena, como le han sugerido. Le balearon la casa, lo amenazaron de muerte por distintas vías, le pintaron la cruz esvástica en un viejo auto que usaba… “Si ahora vuelve a ganar Rossi estoy frito”, lamentó, no sin una sonrisa.

Por supuesto, el valiente comunicador recibe apoyo de un grupo de vecinos pero otros se resignan al estado de cosas. Por eso Carlos Elías Fuman no puede, siquiera, pagar el alquiler donde vive.

El periodista Elio Kohan, de Colonia Avigdor, es un activo militante de causas ambientales, principalmente por la difusión de agrotóxicos y transgénicos, y eso lo enfrenta tanto al gobierno nacional de Mauricio Macri como al provincial de Gustavo Bordet. Pero el detonante de los maltratos que ha recibido, y por lo cual perdió un espacio radial en Avigdor titulado “Panzaverde bien tagüé”, es la presencia de una industria láctea en su pueblo, controlada por una fundación que dirige el rabino Sergio Bergman, ministro de Ambiente de la nación.

Grupos ecologistas de los que participa Kohan han denunciado contaminación producida por esa industria. Allegados a Bergman iniciaron una campaña de desprestigio contra el periodista y docente, y generaron malestar en la zona con la excusa de la posible pérdida de puestos de trabajo. Empujado por esa atmósfera, un vecino que retiraba suero de la planta para sus cerdos lo atacó a trompadas en la vía pública en marzo pasado. Días antes, en una visita a Paraná, el propio Bergman había atribuido las denuncias a “una protesta individual” de un militante “financiado por un partido”, cuando en verdad Kohan participa de asambleas ambientales, centros de estudio sin fines de lucro y gremios docentes, y es conocido aquí por su defensa férrea de la cultura regional y el ambiente, principalmente en la Coordinadora Basta es Basta.

De Larroque a Paraná
El periodista de Paraná Mario Horacio Escobar, radicado en Larroque, fue expulsado de los medios en esa ciudad durante la gestión municipal del bonaerense Raúl Riganti, que hoy ocupa una banca en la Legislatura. No pudo continuar siquiera un programa de música latinoamericana. Esto puede ser común en ciudades grandes, pero en ciudades pequeñas los medios son contados, de modo que un atropello político partidario puede resultar decisivo para un trabajador. Escobar recuerda que también fue censurado como artista, en el Dúo que forma con Celia Taffarel. Y algo similar acotan en el conocido Dúo Enarmonía, sobre advertencias referidas al contenido a la hora de iniciar programas radiales, incluso en la radio universitaria de la UTN en Paraná. “Si cuestionan a la presidenta les va a ir mal a ustedes y a nosotros”, les anticiparon.

En esta capital, con cientos de medios escritos, radiales, televisivos o de internet, el caso más resonante es el de El Diario, con heridas aún abiertas.

Consultamos a un periodista con años de trabajo en ese medio. “Los casos de censura más alevosos que yo he visto o me ha tocado vivir, sea como espectador o protagonista, ha sido en El Diario, tras la venta de la mayoría accionaria a empresarios ligados al gobierno de Sergio Urribarri”, comentó. “Allí había un batallón de empleados que modelaban notas, cortaban, agregaban opiniones agradables a la cabeza del gobierno, bajo las firmas de otros colegas”.

Y brindó un ejemplo: “En 2011, Marta Marozzini hizo una nota que tituló del siguiente modo. Volanta: ‘Paraná. La inflación disparó los precios del postre tradicional’. Título: ‘Tomar helado cuesta hasta un 47 % más caro que en 2010’. Y tras la intervención oficial y oficiosa del funcionario Wenceslao Bettoni, la misma nota quedó así, con volanta y título: ‘Consumo. El costo del producto pegó un salto el último año. Crece la cantidad de heladerías en Paraná’. La nota salió con la firma de Marta, pero con la idea de Bettoni-Báez-Urribarri”, sinceró el periodista.

Durante mucho tiempo los trabajadores no firmaron notas en El Diario, como protesta en repudio de la manipulación; el desgaste que se produjo no tiene antecedentes, hasta que la mayoría quedó afuera del medio.

Los periodistas de El Diario acusan hoy tanto a los Etchevehere como a los Urribarri por la caída, y apuntan a otros subordinados, unos por su acción, otros por su inacción, a la hora de señalar ejecutores.

Censuras de hoy
Los modos de la censura son incontables, y los trabajadores del rubro, unos más conscientes que otros, los han conocido a casi todos.

Los periodistas enumeraron algunos, que sumamos aquí a otros que recordamos por nuestra propia experiencia, al correr del teclado.

Empecemos por algunas censuras obvias: echar a un periodista, no llamarlo para trabajar, mezquinarle espacio, pagarle miserias, mantenerlo a raya para que se autocensure, perseguirlo con cambios de lugares y horarios, darle tareas que no corresponden para limarle la paciencia y que se ocupe en otra cosa…

Un periodista de Concepción del Uruguay y uno de Paraná, preguntados por esta Revista, coincidieron en que la autocensura es madre en el periodismo actual. “He visto a periodistas temblando, cuando planteábamos una pregunta comprometedora para el político”, admitió un profesional de La Histórica.

Otros modos de censura anotados: no publicar una noticia, o una nota, desviar el eje con una fotografía metida por conveniencia, eliminar una foto que compromete al poder; demorar la aparición de una nota, frenarla para especular con el momento oportuno; seleccionar los temas a seguir, compartimentar el medio para que ciertos temas no tengan cabida. No dar garantías de cuidado de las fuentes, generar dudas, desconfianza, para desgastar al periodista. Hay un sinnúmero de maneras de corroer al trabajador, de demostrarle por dónde va el camino sin necesidad a veces de dar explicaciones, y en eso hay políticos encaramados en los medios, expertos en demoler la autenticidad de los trabajadores, principalmente de los jóvenes.

También es usual que habiliten temas pero sin tiempo ni fondos para su investigación, o generen un clima adverso para que el periodista se aleje de un ámbito. A veces sacan a un periodista de una sección, encargan los temas y los tratan de modo sesgado, acordado con el poder, para evitar que sea abordado por un periodista no “confiable”.

Los colegas enumeran otras maneras: mantener al periodista bajo amenaza de despidos o retiros, recortar las piezas comunicacionales. Sacar al periodista de la tapa, mandarlo al día y la hora que la radio se escucha menos, quitarle las expectativas; publicar en una página de poca lectura y no publicar en la red de internet, censura también común en multimedios.

Los corresponsales aseguran que en algunas ocasiones los medios nacionales pagan notas pero luego no las publican.

Y siguen los apuntes: dar asensos al personal más permeable a las operaciones empresarias y políticas (así en la prensa como en la policía). Algunos empresarios de medios tienen la suerte de coincidir siempre con el oficialismo de turno, e incluso cambian de periodistas según el viento. No les es difícil indemnizarlos, siquiera, porque pagan despidos con la caja del Estado, a pura pauta.

A veces se aplican cirugías de precisión, a veces se arranca todo el tejido para disimular las verdaderas intenciones de los censores. Lo habitual es mirar si el trabajador sirve al negocio, no mirar la calidad de sus entregas.
El Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación, Setpyc, dirigido por Simón Volcoff, ha debido soportar el desprecio de los gobiernos de Mauricio Macri y Cristina Kirchner, que coincidieron en entorpecer la marcha a los trabajadores, y se negaron a concederle el derecho constitucional a la inscripción gremial
Premios direccionados
Otro modo de censura consiste en arreglar con empresarios, funcionarios y profesionales ricos, permeables, y darles el espacio que quitan a los periodistas no dispuestos a desviar la atención o a hacer la vista gorda. Esos arreglos no son siempre gratuitos. En otros casos se han inventado premios con homenajes que deciden entre funcionarios y empresarios, todo un fraude para intercalar amigos y poderosos entre personas talentosas y honorables, es decir: hacen una transferencia de prestigios, se busca a un cantante, un poeta, un deportista, y se lo coloca al lado del corrupto, o el candidato; eso está basado en leyes de la termodinámica, el calor pasa al frío, y funciona. Pero es difícil desmontar esa farsa, porque siempre hay algo de calor, es decir: en la mezcla meten a personas honorables y talentosas, y los periodistas que no son consultados, ¿qué pueden hacer más que callarse la boca?

Lo que estamos enumerando se multiplica por muchas variantes y conviene verlo en sinergia, porque unas censuras se potencian con otras. Y hay más: por ejemplo, hacer un seguimiento del tema que interesa al empresario, político, obispo, militar, colegio profesional u otro poderoso, y truncar el seguimiento de los temas que los perjudican, de modo que los asuntos estén, pero uno con diez títulos y el otro con uno solo y por ahí perdido. Prohibir las fotos del adversario, prohibir que se lo nombre, seleccionar las fotos donde el amigo poderoso aparece bello y simpático, y donde el adversario aparece con cara de perro malo, o junto a algún personaje indeseable. Esas maniobras están a la orden del día.

Y siguen las censuras
Ignorar las denuncias en la justicia contra los amigos; aparentar un espacio equilibrado para distintos sectores pero una vez logrado el mercado, en momentos clave, dar todo el espacio al sector de poder que banca al medio. Excluir a los periodistas de reuniones importantes a las que asisten los operadores llamados periodistas, mostrar como triunfos las derrotas, manipular las estadísticas y los censos de modo que parezcan positivas para el sector dominante. Poner a la misma altura la biblia y el calefón. No cubrir encuentros, presentaciones de libros, congresos, expresiones que incomoden al poder. La indiferencia es una técnica habitual de la censura. Los operadores por ahí deciden no cubrir marchas sociales de diez mil personas, y atender sí las de veinte participantes, inflarlas.

Dar mayor lugar a los artistas simpatizantes del poder de turno. No dar al periodista un lugar y un día fijo para sus notas, de modo que los seguidores no las encuentren. Dar páginas a funcionarios para que escriban ellos las páginas principales del día, sin atribuir el origen… Los testimonios son numerosísimos.

A veces se puede esconder una realidad incluso investigando temas menores, fragmentando y evitando la interpretación de los hechos. Ese es un modo también de confundir, parecido a la confusión que genera la abundancia extrema de noticias aisladas, desconectadas. También depende del alcance de los medios, si son locales, regionales, provinciales, nacionales, internacionales; y del lugar que el periodista ocupa, si es cronista, redactor, columnista, fotógrafo, corresponsal, presentador, movilero, en fin, para cada variante hay un modo especial de censura. Las empresas chicas y medianas también sufren, y eso direcciona el contenido de los medios. El poder juega con la pauta oficial, y juega también con el empresariado.

El poder apuntala a sus adeptos, coloca amigos en puestos clave, y esa es una forma de censura para el resto: Fulano no puede instalar una radio porque no tiene suficiente dinero, y Mengano en cambio instala la radio con la promesa de pauta de diez organismos del Estado, más un par de firmas contratistas del Estado. Es un juego perverso, y a eso llaman libertad. Pero controlar el flujo de fondos, los espacios, las imágenes, los días, los sueldos, las jefaturas; sobreexplotar a los trabajadores, abrir y cerrar los grifos, todo eso en sinergia da como resultado un placebo, una simulación de periodismo. Esa es la norma, la servidumbre es la norma. Es lo mismo que hacen las universidades puestas al servicio de Monsanto, pero con una serie de declamaciones que aparentan otra cosa. Es decir, no somos la única víctima en esta farsa.

Falacias al por mayor
Tomarle el pelo a la ciudadanía es una adicción en la comunicación digitada por el poder. Todo parece arreglado entre operadores del poder y operadores de la prensa para que, cada vez que un adversario o un sector crítico diga algo sobre la situación, en el caso de que no baste con ignorarlo seleccionen a un par de dirigentes de primera, segunda o tercera línea del sistema para que respondan con alguna de las falacias ya preestablecidas, estudiadas por años, muy conocidas y usuales a la vez.

Los periodistas consultados reconocen que esta es una costumbre más o menos arraigada, a la que nos prestamos en el periodismo. Los contrincantes toman la falacia del “hombre de paja”, por ejemplo, tergiversando los argumentos del adversario para facilitar el ataque; toman la falacia “ad hominen”, desacreditando a la persona sin hablar de sus razones; o la falacia por generalización, la falacia de petición de principio que consiste en decir lo mismo pero con otra palabra, sin dar razones. A veces apelan a sentimientos del momento. Hay decenas de falacias conocidas, para anular cualquier posibilidad de diálogo o de crítica. El poder selecciona a cada uno que cargará con la respuesta adecuada, y suele elegir a personas irrelevantes para rebajar al que critica, es decir: si un candidato a intendente le reprocha algo al intendente, le responderá un puntero barrial. Estas prácticas son habituales, con medios dispuestos a difundir estas maniobras como si fueran respuestas auténticas. Toda una maquinaria para el engaño, y los periodistas, engranajes muchas veces de esa máquina, semi cómplices del fraude por inercia.

Algunos periodistas hacen hincapié en la necesidad de una alfabetización en materia de falacias, y de medios masivos.

Servidumbre y grietas
No hay coincidencias plenas en los periodistas consultados sobre el estado de cosas. Algunos se ven en el medio de una debacle, y mencionan funcionarios responsables de meter mano en el periodismo, por acción algunos, por omisión otros. Hay periodistas que señalan más al poder económico y sus socios políticos, y aseguran que es más fácil cuestionar a funcionarios y legisladores que a las multinacionales y al capital financiero. Y no faltan otros que advierten algunos espacios, cierta elasticidad, incluso en medios oficiales, donde pueden ejercer el oficio periodistas críticos. En cualquier caso, daría para otro capítulo enumerar nuestras deudas, las deudas del periodismo, en torno de problemas estructurales del conocimiento y la economía, que no abordamos habitualmente por el predominio del actual sistema en las fuentes de ingresos de los medios, y por nuestra pereza también, hay que decirlo, quizá promovida por un sistema que se muestra avasallante.

El historiador y periodista Mauricio Castaldo hizo referencia a las discriminaciones y censuras que sufren quienes no están con la historia y la cultura oficial, y recordó ante nuestra consulta palabras de Julio Irazusta, que repudiaba la “conspiración de silencio” de los colonialistas liberales, para sepultar a los revisionistas. El escritor Fortunato Calderón Corresa recordó que hasta los más mentados poetas supieron recular ante el poder de los medios de mayor alcance.

En un repaso de las instituciones que podrían comprender la problemática, se observa cierta indolencia en algunas, y en otras una responsabilidad directa en el desgaste, según los periodistas preguntados.

Algunos recordaron el nacimiento del periodismo hace siglos con los clasificados en función de los movimientos portuarios, y con la propaganda de los guerreros, pero aun así apuntaron que eso no significa resignar otros propósitos en pleno siglo 21.

¿Cuáles son las condiciones principales del periodismo en estos años? Lo que surge de este paseo por los medios regionales es una norma, y también la existencia de excepciones. La norma del periodismo entrerriano es la censura, la autocensura, el miedo, la decadencia, la obediencia y por qué no, la resignación. El nuestro es así un estado de servidumbre, pero con grietas que se marcan en voces, gestos y silencios.

Empresarios y políticos poderosos tienen a sus pies a ese periodismo que, sin embargo, no controla todo. El aire que respiramos en periodismo es de censura, y sería iluso pensar en una sola modalidad para amordazar a la prensa: a través del tiempo la opresión ha adquirido modos más o menos sutiles y en sinergia, con resultados devastadores, además de esas clásicas maneras groseras de cerrar un micrófono, atacar al mensajero, echar al obrero, que son fáciles de ver y reprobar.

Pero el atropello y la impunidad han gestado, como contrapartida, personas y grupos valientes, no intoxicados todavía, que buscan aquí y allá los resquicios por donde ejercer un oficio digno, es decir: no se dejan asfixiar. ¿Habrá en esas excepciones una herencia de la resistencia charrúa de tres siglos? Como sea, la resistencia es creativa y no pierde el humor. Principalmente para señalar a quienes han estado al frente de los organismos de comunicación y cultura de los estados nacional, provincial y municipales en estos años (la mayoría de distinto signo partidario en la actualidad), funcionarios muy conocidos que entre periodistas y artistas se ganan todo tipo de epítetos que preferimos obviar aquí para no abonar el ruido.

El miedo es real
La censura no está del todo oculta, se comenta en las ruedas de mate, y en las mesas familiares de los comunicadores salen también ciertas proezas que, vistas de afuera, pueden parecer pequeñas, y sin embargo demandaron alta energía de algún trabajador para enfrentar a un sistema naturalizado de silencio y abatimiento. En todos lados se escuchan empaques que devuelven dignidad, pequeños gestos que no llegan al gran público pero que salvan el orgullo manso de los trabajadores, y se conocen en círculos estrechos.

Aunque esos grupos están un tanto aislados, ejercen el poder de las convicciones, el poder del conocimiento a veces, o hacen lo que pueden con mucha voluntad, es decir, no les facilitan las cosas a los censores.

Aunque no está a la vista, la resistencia aparece en los lugares más inesperados, y genera tensiones internas en mujeres y hombres de la comunicación, cruzados por valores que el sistema pretende (y no logra) escofinar por completo. Aquí y allá hay trabajadores que parecen agachar la cabeza pero están dispuestos a dar la puñalada cuando la ocasión se presente favorable.

Eso es real, y también es real el miedo ¿Miedo a qué? A la exclusión. Exclusión significa desocupación y descrédito. El observatorio del Foro de Periodismo Argentino –Fopea- calcula en casi 2.000 las bajas en el periodismo en estos dos últimos años, por retiros voluntarios y despidos. Algunos se deben a vaciamiento y venta fraudulenta de empresas, recorte de planta, en fin. Nosotros agregaríamos el reemplazo de periodistas por operadores. El temor es comprensible. Vale recordar que entre los anotados por Fopea figuran 52 trabajadores despedidos de El Diario de Paraná, en 2018. La cifra es un escándalo, si se considera que empresas grandes que se instalan en la actualidad en un parque industrial pueden invertir millones y garantizar apenas diez puestos de trabajo.

Algunos periodistas realizan tareas con alta prevención por miedo a que los echen, a que los tomen entre ceja y ceja, a perder la confianza de los jefes; a perder espacio, perder anunciantes, perder la pauta oficial, perder algunos favores. El mismo estudio de Fopea muestra el aumento notable de la preocupación por perder el trabajo y por los salarios bajos, en los últimos meses, en comparación con lo que ocurría hace un lustro. Sin embargo, ese estudio no coincide con las respuestas obtenidas por Análisis, porque reconoce una escasa preocupación de los periodistas de la provincia y el país por la censura y la autocensura, mientras que en nuestra recorrida esas variables son marcadas.

Hay periodistas jóvenes que prefieren no comentar que participaron de un acto gremial porque suponen que sus patrones los sumarán a la lista negra. No olvidemos que una jueza permitió incluso la exoneración de un delegado gremial porque en defensa de sus compañeros cometió “el pecado” de pintar consignas en las paredes del medio. Cien años atrás gozábamos de más amparo.

Mueve el poder
Con la intención de generar dependencia, el poder evita una estructura independiente en la comunicación, y en cambio entrega favores. De esa manera pretende que las empresas y los trabajadores muerdan el anzuelo. Cuando el poder necesita, tira de la tanza. Y si el periodista se enfrenta a alguna de las maneras del despotismo no habrá vecinos o parientes que lo acompañen mucho, y menos jefes. Esa es la norma, el abandono, la indiferencia. El éxito es tener un espacio, el cómo importa poco por ahora. Y en esa decadencia se cuecen las arbitrariedades, que son norma. Arbitrariedades cometidas no por grandes empresarios, no por generales, multinacionales, presidentes de imperios, sino por vecinos de al lado, eslabones menores de una cadena que, por supuesto, tiene sus mandamás.

El periodismo está muy cerca del poder, y el poder por un lado es una miel y por otro es lo más cruel, sea entre políticos, empresarios, policías, jueces, narcos, muchos de ellos vividores del mismo sistema. Por eso hay miedo a las venganzas. La gente común, el almacenero, el obrero, el docente, el campesino, las mujeres y hombres de trabajo, no tienen por dónde enterarse de la inmundicia que controla las llaves del poder en Paraná, por ejemplo, bien pulida en los partidos mayoritarios. Los candidatos de mayores chances electorales lo saben.

Entre los periodistas el clima dominante es la censura, con efectos dañinos en el oficio porque la censura se naturaliza. El hostigamiento da resultados. Incluso a veces el hostigamiento proviene de pretendidos colegas, como decíamos, dispuestos a hacer favores a algún patrón. O más papistas que el Papa. La variedad de ataques posibles, y usados, es enorme.

Cuando la censura se hace del barrio, los medios masivos se convierten en difusores del poder de turno, no van donde no les permite ese poder, y tampoco difunden las noticias que logran otros medios, es decir: su política es la indiferencia.

En el corazón de los medios, el poder y sus administradores suelen hacer barullo por una notita más o menos inofensiva, y quizá luego le den espacio. Pero el trabajador ya estará advertido: la próxima vez tendrá que luchar no sólo para conseguir el dato o escribir, sino para enfrentar a los jefes, porque ellos habrán creado una atmósfera de autocensura, para dejar la impresión de que el periodista, si insiste con determinados temas, lo hace a propósito, se las toma con los jefes, los está azuzando. Toman un principio como si fuera una cuestión personal, o mejor, fingen. Esta estrategia es frecuente y se llama acoso. Para los periodistas avispados no estamos diciendo nada nuevo. Y la tecnología se ha puesto al servicio, porque en no pocas redacciones los jefes pueden acceder a los mensajes que se envían los trabajadores entre sí; han construido el tan mentado y temido panóptico, ante nuestras narices. Hemos sido testigos de colegas que temen conversar en las redacciones, porque no saben si están siendo escuchados o no. Ese es el triunfo del despotismo, y estamos hablando del año 2019.

Son cientos y cientos los periodistas que han sufrido algunas formas de censura en nuestro territorio, sin embargo les ocurre como a los desterrados de nuestra provincia expulsora de habitantes: cada cual cree que falló, que en algo se equivocó, que no le dio el piné. Algunos no advierten que fueron víctimas de un sistema expulsor, y en nuestro caso, un sistema censor, con una cadena de censores de la que participan algunos que muy probablemente nos palmearon la espalda en su momento.

Pasarla bien
Como es lógico, existen trabajadores más vulnerables (sea por su situación económica o psicológica o por su temperamento) que encuentran oportunidades en el atajo. De ellos se vale el sistema para construir el relato oficial. Sin embargo, esa agresión obliga a muchos a hacer pata ancha, a generar anticuerpos, y por eso no está todo dicho.

¿Dónde estarían las excepciones a la norma? No sabemos. Nadie conoce las tensiones internas de cada cual y el momento de ebullición. Eso es muy interesante, y energizante. Vemos esfuerzos por escapar a la norma, trabajadores que se muestran muy dispuestos a revisar las cosas, a remar contracorriente, pero a no engañarse: dependemos de voluntarismos. Algunos se dan cuenta, otros quizá no, porque la candidez también es una marca en nuestra sociedad.

Ahora, si lo que llamamos excepción fuera la norma ¿todo sería más sencillo? Lo que ocurre es que dentro de las excepciones, dentro de aquellos que no se han entregado por completo al sistema sino que dejan un espacio para la necesaria traición, hay también una condescendencia con el sistema a veces. Es decir: alcanzamos a ver los resultados terroríficos del sistema pero los consideramos apenas desvíos, vicios, errores; no advertimos la raíz de los males.

Por dar un ejemplo: quizá publiquemos que Fulano taló cien hectáreas de modo ilegal y que se sigue un juicio en su contra, pero sería un caso aislado si no contáramos que cumplimos un siglo talando más de 10.000 hectáreas por año, en un plano inclinado hacia el abismo, de modo que es el sistema el que practica tala rasa, ecocidio. Ese caso es apenas una muestra.

Sólo en los años que nosotros hacemos periodismo se han talado 400.000 hectáreas en nuestra provincia, y se han debido marchar del territorio cientos de miles de personas por falta de trabajo, al mismo tiempo. Los periodistas ¿hemos estado a la altura de las circunstancias frente a este atropello? Cada cual sabrá, pero convengamos que es difícil denunciar al sistema, si comemos allí.

Algo parecido ocurre en otras disciplinas. Es el sistema el que habilita, el que da chapa, el que reparte prestigios y estatus, entonces resulta complicado combatirlo desde adentro. Y desde afuera corremos el riesgo de convertirnos en francotiradores, lo cual va también a favor del sistema individualista porque el francotirador no sintoniza con la mirada comunitaria. ¿Nos encontramos en una encerrona?

Nos preguntaremos entonces si el periodismo es antisistema o no lo es.

Salvando las excepciones, que no conocemos en su real dimensión, diremos que lo que se impone en el periodismo es un servicio al sistema. No hay un cuestionamiento al poder instalado en lo económico, lo cultural, lo político, una crítica con mirada integral. Incluso los periodistas que hacemos un esfuerzo para tomar conciencia de nuestro estado de servidumbre por ahí miramos las cosas con categorías del sistema impuesto, nos descubrimos también colonizados. ¿Somos conscientes de ello, o creemos ser lo que no somos? Este punto también surgió en los diálogos previos a esta columna.

El sistema se siente cómodo con el periodismo y sabe que puede más o menos sobornarlo, porque casi todos los medios masivos dependen de un dinero que ponen el Estado, el empresario privado o las corporaciones asociadas, que son las patas del sistema.

Son contados los medios que logran una cierta variedad de fuentes de ingresos como para ejercer un oficio independiente.

Por otro lado están, claro, los grupos que ya son mafiosos, camuflados en el periodismo. Pero no nos estamos refiriendo a ellos sino a la media, a lo común, donde se ha instalado una suerte de resignación y el que quiere sacar el pie afuera del plato será visto en el mejor de los casos como un iluso soñador. En fin, los periodistas estamos metidos en este dilema.

También los sindicatos
Los empresarios tienen sus arreglos con el poder económico, inversores, políticos, corporaciones, y el panorama se complica más con la suma de acuerdos personales de los jefes. Esa es una de las razones por las que los periodistas consultados admitieron que suelen andar al tanteo, sin saber a qué atenerse. La verdad quedará a mil kilómetros de ese enredo, como ocurre en las guerras. Por eso el periodismo es a veces un placebo, un periodismo de angaú, de mentirita. Las chicas y los muchachos jóvenes, más vulnerables, se muestran acosados por esas presiones, y la debilidad de los sindicatos, por distintos causas, también dificulta la resistencia a estos atropellos. Una de las causas radica en que el 80 por ciento de las y los periodistas no están contemplados en los sindicatos, porque no tienen un recibo de sueldo, así de sencillo. La precariedad del trabajo es abrumadora. El Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación, Setpyc, dirigido por Simón Volcoff, ha debido soportar el desprecio de los gobiernos de Mauricio Macri y Cristina Kirchner, que coincidieron en entorpecer la marcha a los trabajadores, y se negaron a concederle el derecho constitucional a la inscripción gremial, una agresión conocida por legisladores nacionales de todos los partidos, y que cumple el fin de desgastar al gremio y asfixiarlo económicamente.

Apuntadas sólo algunas de las formas de censura, por razones de espacio nos reservamos decena de ejemplos llegados de Concordia, Concepción del Uruguay, Paraná, La Paz y ciudades pequeñas, sobre las maniobras del poder económico y político, y la modalidad de “favores” que funcionan como soborno en el oficio, y ni siquiera son vistos como censura pero lo son. Para resumir esas experiencias, una comunicadora usó un término: podredumbre.

Quedarán numerosos interrogantes. Por ejemplo, ¿cuántas son las chances de trabajo, de un periodista que no esté dispuesto a recibir fondos del Estado controlado por políticos inescrupulosos, o de empresarios socios de ese sistema? Por otra parte, ¿no hemos naturalizado la presencia desmedida del periodismo en la vida cotidiana?

Multinacionales, banqueros, políticos, autoridades de los tres poderes, corporaciones, intereses sectoriales, intelectuales del establishment, narcos, e incluso grandes medios masivos (de capitales desconocidos a veces), suelen complotarse para debilitar la labor auténtica de las y los periodistas de carne y hueso, y merecen más atención sin dudas que los ejecutores cercanos de una censura que se cuela, como el aire, por todas las rendijas.
Fuente: Revista Análisis

Basta de censura y persecución ideológica en la Televisión Pública Argentina

La Gerencia de noticias de TVP a cargo de Néstor Sclauzero presidente de FoPeA, incorpora al noticiero comisarios políticos para realizar tareas similares a las que realizan los jefes, sin concurso público como establece la ley
A meses de las paso y las elecciones a presidente la gerencia del noticiero de la Televisión Pública, a cargo de Néstor Sclauzero, decidió incorporar comisarios políticos a las distintas ediciones del noticiero para realizar tareas similares a las que hacen los jefes, sin concurso público como lo establece la ley.
La situación se agrava aún más dado que hace algunas semanas el gerente decidió desplazar de la conducción de los noticieros a los periodistas que desde hace años realiza en esa función. Desde 2016 y dicen que no hay dinero para llevar adelante una paritaria, saca del aire los noticieros del fin de semana, vacían de contenidos las ediciones semanales. Por otra parte, contrata periodistas militantes con sueldos elevados para vigilar la tarea de los trabajadores del noticiero.

El responsable de esta decisión, el gerente Sclauzero, es el mismo qué silencio este fin de semana silenció el anuncio de la precandidatura a presidente de Alberto Fernández. La televisión pública fue el único medio que no mencionó una sola palabra sobre esta noticia. A esto se suma la persecución política e ideológica a periodistas del noticiero, desde la dictadura cívico militar nunca una gerencia pidió sanciones ni exigió descargos por escrito por motivos profesionales que atentan contra la libertad de expresión. No nos amedrentamos, ni permitiremos que el noticiero de la Televisión Pública se convierta en un vocero del gobierno.
Basta de censura. Basta de persecución

Vía la cuenta de twitter de Trabajadores de Prensa de Canal 7 denunciaron censura y persecución por parte del gobierno "sobre los que piensan ideológicamente distinto a Cambiemos". Allí compartieron una imagen de una nota de la directora de Recursos Humanos de Radio y Televisión Argentina S.E., Marisa Piñeiro, con copia a Néstor Sclauzero, gerente del canal oficial que a su vez es presidente de FoPeA, pidiendo "un informe en un plazo no mayor a 24 hs" con el objetivo que "explique las razones de por qué llamó o a Juan Guaidó como presidente “autoproclamado” de Venezuela", en un flash informativo.



TelAm: La Cámara rechazó una nueva maniobra del gobierno ante la movilización de los trabajadores

Al calor de una movilización de los trabajadores de TelAm, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo rechazó hoy el pedido de un grupo de camaristas -sensibles al paladar de la Casa Rosada- para despojar a los jueces naturales de las causas que definen el futuro de los despedidos de la agencia y ordenó a la Sala V del cuerpo que se expida conforme a su composición primaria.

En consecuencia, tras la fallida maniobra del gobierno, los expedientes de los trabajadores de la agencia serán resueltos por una sala integrada por Enrique Arias Gisbert, Néstor Miguel Rodríguez Brunengo y Beatriz Ferman. Los magistrados deberán, ahora, ratificar o revocar las sentencias de primera instancia, que consideraron ilegal el plan de despidos de Hernán Lombardi y dispuso la reinstalación provisoria de los despedidos.

TelAm sufrió 357 despidos el 26 de junio de 2018. Desde entonces, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires realizó 119 días de huelga.

En ese contexto, el Juzgado Nacional del Trabajo Nro. 22 ordenó, en octubre pasado, la reincorporación de los despedidos en vista que se acreditó que la empresa había violado el Procedimiento Preventivo de Crisis, un protocolo obligatorio para todas las empresas que despiden en forma masiva.
Comisión Gremial Interna TelAm - SiPreBA



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