lunes, 3 de octubre de 2005

Trabajadores del diario La Unión tomaron la planta

Desde el viernes 30 de septiembre el personal de prensa y gráfico del diario La Unión, de Lomas de Zamora, se encuentra en paro total de actividades con permanencia en el lugar de trabajo.
La medida se debe a que el dueño del diario, Adolfo Gómez Wosco, adeuda los pagos semanales. Además los 40 trabajadores denuncian irregularidades en sus salarios. En comunicación con ANRed, Diego Lanese, integrante de la comisión de Prensa del diario, informó que durante la tarde de hoy los trabajadores mantedrán negociaciones con el dueño de la empresa.
También Lanese sugirió a este medio que los trabajadores están interesados en que el diario pase a ser una cooperativa, porque "estamos decididos a no seguir con los atropellos de la empresa".
A continuación difundimos las declaraciones que realizaron los trabajadores en lucha a través de un comunicado:
Los trabajadores paramos por nuestros derechos.
La falta de pago es sólo un escalón más de un camino de irregularidades y abusos de parte de la empresa, y los trabajadores decidimos no aceptar más los abusos.
Los problemas son muchos, en un medio de 108 años de historia. A la falta de aportes y cobertura médica se le suman los sueldos atrasados, los sueldos por debajo de lo que marca la ley, etc.
Durante los últimos 5 años, muchos trabajadores no recibimos recibo de sueldo, y nunca se nos pagó el aguinaldo. Hoy, 40 familias están angustiadas y sin respuestas por un capricho del dueño, que decidió no pagar lo que los trabajadores se ganaron porque reclamamos por lo nuestro.
Este presente de frustraciones y abusos es producto de una conducción empresarial típica de los años '90, cuando el empresario se dedicó a comprar camionetas y vacas mientras recortaba sueldos y se llegó a mandar a la gente con 40 pesos para las fiestas.
Los trabajadores decimos basta, nos organizamos y exigimos una solución."
Trabajadores de La Unión


"Los trabajadores decimos basta, nos organizamos y exigimos una solución"

Para solidarizarse con los trabajadores de La Unión:
Loria 475 Lomas de Zamora 4243-2272 / 4441
Diego Lanese (Prensa): 15-5051-3131 - diegolanese@hotmail.com
Fuente: ANRED

domingo, 25 de septiembre de 2005

La compleja historia de "Noticias", el diario de Montoneros

La periodista realizó una completa investigación sobre el órgano periodístico de la organización armada. Su staff combinó militantes, intelectuales comprometidos y periodistas sin vínculos con el movimiento. Su fuerte impacto y el final por decreto
Por: Pablo Montanaro
La periodista Gabriela Esquivada ofrece en su libro "El diario Noticias. Los Montoneros en la prensa argentina" una exhaustiva investigación acerca del órgano periodístico de la organización armada argentina. Conformado por notables periodistas con militancia montonera -como Rodolfo Walsh, Miguel Bonasso, Francisco Urondo, Juan Gelman, Horacio Verbitsky- y otros sin vinculación militante, "Noticias" se convirtió en el más importante medio de comunicación revolucionario en la Argentina de los años ’70 como en un caso interesante de las formas de hacer periodismo y política.

¿Con qué incógnitas inició la investigación del diario "Noticias"?
Mi duda principal era qué podía salir de la combinación de una patronal que, aunque no formalmente, era Montoneros y un equipo de profesionales -en su mayoría importantes intelectuales nacionales- a los cuales no se podía llevar de las narices. Veía allí una especie de puja entre una organización armada, con profundos intereses ideológicos que comunicar, y un grupo de periodistas, algunos afines a Montoneros y otros no, pero todos ellos capaces de elaborar un discurso crítico, inclusive sobre las decisiones de su conducción política, que podía tener sus propias ideas sobre el delicadísimo momento histórico que se vivía.

Los nueve meses del diario coinciden con un período de infinidad de sucesos políticos y delictivos.
Otra duda era cómo había influido la intensidad de la vida política en ese tiempo tan vertiginoso: Perón asumió como presidente tras casi dos décadas de proscripción, a partir de las acciones del ERP en Azul, forzó la renuncia del gobernador bonaerense Bidegain y echó a los Montoneros de la Plaza de Mayo. Además, la Triple A comenzó a actuar confusamente con el asesinato del Padre Mujica y abiertamente con el asesinato del diputado Ortega Peña. Cuando Perón murió y su esposa, María Estela Martínez, asumió la presidencia bajo el consejo perpetuo de José López Rega, comenzó el fin. Me preguntaba cómo habría cambiado el diario si Montoneros había sido un actor político de ese tiempo, enfrentado a la derecha del gobierno y al patriarca político por cuyo regreso habían luchado.

¿Con qué propósitos Montoneros decidió en noviembre de 1973 sacar el primer número de "Noticias"?
Como todo medio periodístico, aspiraba a influir y lucrar. Aún en este caso, cuando los fondos provenían de acciones y movimientos financieros de una organización armada, influir no era el único punto, puesto que hacer un diario es carísimo. El punto de la influencia es significativo, ya que en el momento de la salida del diario, Montoneros contaba con un órgano de difusión de su línea, "El Descamisado", que llegaba únicamente a quienes ya estaban convencidos de la particular visión revolucionaria del grupo, o integraban directamente las organizaciones visibles que se conocían bajo el nombre general de Tendencia peronista.

¿Qué factores influyeron para que se convirtiera en el medio de comunicación revolucionario más importante de los ’70?
El staff, indudablemente, era de profesionales probados: Rodolfo Walsh, Juan Gelman, Horacio Verbitsky, Francisco Urondo, Norberto Habbeger y Miguel Bonasso fueron sus principales editores, todos ellos con militancia montonera. Además, en las secciones trabajaban periodistas sin esa militancia pero con experiencia, como Carlos Ulanovsky, Roberto Guareschi, Silvia Rudni, Leopoldo Moreau, Sylvina Walter, entre otros. La tirada quedó en un promedio de 100.000 ejemplares, con picos de 180.000 en los días posteriores a la muerte de Perón.

El escenario creado por "Noticias" también reflejó la difícil relación de los intelectuales con los procesos políticos.
El país fue fundado por intelectuales, las generaciones del ’37 y del ’80 construyeron los mitos sobre los que se unificó el sueño de una nación, sobre los que se diseñó el Estado como institución. En 1916, con el voto masivo -aunque todavía sólo para varones- que otorgó la Ley Sáenz Peña, ese papel pasó a los partidos políticos y los intelectuales ingresaron a la política por otros caminos. Leopoldo Lugones, por ejemplo, a través del golpismo; otros, a través de la función pública, la fundación de grupos y revistas para el debate político; otros, a través de la militancia. La relación con el peronismo fue un problema aparte para muchos de ellos; un problema tan complicado que se puede sintetizar en el ejemplo de Rodolfo Walsh, que pasó de un activo antiperonismo a denunciar los fusilamientos ilegales del golpe de 1955 y luego, vía Cuba y la CGT de los argentinos, a integrar las Fuerzas Armadas Peronistas y luego Montoneros. Creo que "Noticias" fue un escenario de participación muy especial para intelectuales como él: combinaban su militancia revolucionaria con su hacer crítico.

La heterogeneidad de su redacción -periodistas con compromiso político y otros sin vinculación con la militancia-, ¿de qué manera actuó en relación con el objetivo del diario que era construir y conformar un espacio y una herramienta en la lucha revolucionaria?
La heterogeneidad fue positiva para la calidad periodística del diario, ya que si se compara un ejemplar de los comienzos de "Noticias" con uno de "Crónica", "La Nación" o "La Opinión", verá que casi no había diferencias en la agenda de temas, al menos no diferencias mayores a las que se observan al comparar entre sí a esos otros medios claramente comerciales. Sin embargo, conviene recordar que todo sucede demasiado rápido y caóticamente. Se dan conflictos que la realidad superpone antes de haber resuelto el anterior. Varios redactores se quejaron de las presiones de Montoneros para que saliera o no saliera la información tal o cual, o para que el punto de vista enfatizara una cosa. Lo más visible de estos conflictos fueron las renuncias de aquellos que no querían construir y conformar un espacio y una herramienta en la lucha revolucionaria, sino hacer periodismo. Carlos Ulanovsky renunció con mucho dolor, como así también Pablo Giussani.

¿Quiénes marcaban la línea editorial del diario?
Los jefes de la redacción vinculados a Montoneros (Urondo, Walsh, Bonasso, Verbitsky, Gelman) tenían absoluta independencia para decidir qué se cubriría, cómo se haría, qué importancia se le daría. Se suponía que, por su misma militancia, verían el mundo desde el mismo prisma. Ese equívoco permitió que trabajaran sin sufrir censura. En cambio, sufrieron discusiones y tal vez represalias, como se puede suponer del alejamiento de Francisco Urondo de la secretaría de redacción, decidido por la conducción de Montoneros, junto con un descenso en los grados que casi militarmente otorgaba la organización. En esa época y en esos microclimas se veían desviaciones ideológicas y tendencias burguesas por todos lados. Además, la realidad era lo suficientemente caótica como para no permitir una interpretación unívoca.

¿Mario Firmenich ejercía algún tipo de presión para marcar el rumbo editorial?
Ante mí se quejó de que no tuvo la suficiente. "Si hubiera sido por mí –señaló– ‘Noticias’ habría sido el ‘Granma’". Supongo que quiso decir que él hubiera preferido controlar más firmemente la línea. Sin embargo, el hecho de tener figuras importantes de la organización a cargo de la redacción hacía innecesaria su influencia, en teoría; luego vería que esos intelectuales tomaban decisiones propias acerca de los hechos noticiables, o de cómo se los habría de cubrir, con las que no siempre coincidía el dirigente.

¿Qué pasó cuando Perón trató de imberbes a los Montoneros en la Plaza de Mayo?
Como los hechos políticos, la línea del diario derrapó. Hizo crisis el delicadísimo equilibrio entre la naturaleza informativa de un diario y los intereses políticos de la patronal. Montoneros se ubicó decididamente a la defensiva del ataque que la derecha peronista organizaba desde el Estado mismo (el Ministerio de Bienestar Social de López Rega, obviamente), y sus posiciones en esa pelea comenzaron a infiltrar el diario. Hubo tapas con conferencias de prensa de dirigentes montoneros que los otros diarios daban en una nota pequeñita ubicada en una página par perdida en el fondo de la sección política, si acaso la daban. Comenzó un deslinde de la realidad que constituye la más grave enfermedad posible para un diario. A medida que el diario se parecía más a lo que había sido "El Descamisado" (para entonces, cerrado por la presidenta y su ministro favorito), perdía su sentido. Pero también los hechos políticos perdían su sentido. La presidencia de María Estela Martínez, se sabe, fue una tragedia, preludio de otra.

Precisamente fue ella quien cerró el diario.
El diario fue cerrado el 27 de agosto de 1974 por un decreto presidencial. La señora de Perón consideró que "Noticias" desarrollaba "una intensa campaña de exaltación de las actividades delictivas en el campo de la subversión", lo cual constituía una "campaña de acción psicológica para hacer aparecer determinados hechos que se producen aisladamente como una instancia pre-insurreccional." No hubo intentos por reabrirlo, entre otras cosas, porque Montoneros tenía problemas más urgentes: pocos días más tarde, la organización anunció su regreso a la clandestinidad.

La elegida
Gabriela Esquivada
nació en Buenos Aires en 1967. A los veinte años ingresó al diario "Página/12", donde trabajó hasta 1995 como redactora y luego, subeditora del suplemento literario "Primer Plano", que dirigió Tomás Eloy Martínez.
Tras una etapa en revistas femeninas, en 1997 volvió a "Página/12" para inaugurar el suplemento "Radar libros".
Participó al año siguiente del lanzamiento del semanario "Veintitrés", en el que fue editora de ‘Sociedad y Artes’. Debido a su mudanza a los Estados Unidos, se convirtió en ‘freelancer’: publicó en medios argentinos como "Clarín", "La Nación", "3 Puntos", "TXT", "Rolling Stone", entre otros; también en latinoamericanos, como las revistas "Surcos" y "Gatopardo" y los diarios "Milenio" y "El Mercurio".
El libro "El diario Noticias. Los montoneros en la prensa argentina", publicado por Ediciones de Periodismo y Comunicación, La Plata, es su tesis de la maestría en periodismo y medios de comunicación, de la Universidad Nacional de La Plata y la Unión Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba).

Fuente: Diario Río Negro

Un capítulo de la investigación
La empresa editora del diario
"En los tempranos años '70 dos matutinos se destacaban por razones opuestas Crónica y La Opinión. El diario de Héctor Ricardo García, líder en las clases trabajadoras, se ubicaba en las antípodas del periodismo de interpretación del diario de Jacobo Timerman. Ambos modelos inspiraron a quienes hicieron Noticias: periodistas militantes dispuestos a dar al peronismo revolucionario un medio a la vez masivo e interpretativo.
"Tenían una idea clara -según Eduardo Anguita y Martín Caparrós-: no querían competir con La Opinión sino con Crónica. Aunque la formación de muchos los inclinara más a la primera opción" . Pero la ambición, a la segunda: "Esa fue una idea de Horacio, que todos aprobamos", recordó Juan Gelman: no podíamos ser un segundo diario, porque ibamos a vender como La Opinión, nada más" .
En ningún momento de los meses de vida de Noticias, entre el 20 de noviembre de 1973 y el 27 de agosto de 1974, se reconoció su vínculo con Montoneros.
Pero con el paso de los años esa pertenencia -que de todos modos se puede rastrear en las empresa editora y en los contenidos del diario- se ha ido revelando. Escribió Miguel Bonasso, director de Noticias, en su memoria Diario de un clandestino: "Anoche vino Dardo (Cabo) y me largó una idea sensacional: la Orga quiere lanzar un diario popular de gran nivel, con los mejores periodistas del país" . Según Gelman, fue Rodolfo Walsh quien había propuesto la edición de un medio para las fuerzas revolucionarias.
Para la fecha en que Bonasso recrea esa anotación, Montoneros contaba con una publicación política. Según Alejandro Costábile en su tesina sobre el semanario, El Descamisado salía desde el 22 de mayo de 1973, tenía una tirada de 100.000 ejemplares y buscaba homogeneizar el activismo montonero, por lo cual sus decisiones editoriales pasaban por la estructura de la conducción de la organización peronista . Un diario, en cambio, permitía ir más allá del núcleo militante, llegar a quienes no se había llegado, poner la línea de la organización en la construcción de la noticia.
Los criterios deberían ser los periodísticos que corresponden al periódico independiente de información general, que Héctor Borrat define como la necesidad de "dar señales -falsas o auténticas- del trato justo y equilibrado de los conflictos noticiables y del pluralismo de los comentarios políticos. (...) Cuando la línea política se hace explícita, su escenario es el editorial. De manera implícita, en cambio, la línea política recorre y modela todo el temario publicado: entendida como la estrategia del periódico, decide inclusiones, exclusiones y jerarquizaciones tanto en los escenarios de los relatos informativos como en los escenarios de los comentarios políticos"
En una de las reuniones preparatorias, con Francisco Urondo y Julio Iván Roqué, Bonasso conoció a Gregorio Levenson. Este empresario de 63 años en ese momento estaba vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR): había sido el padre de uno de los fundadores de la organización que se fusionaría con Montoneros, Miguel Alejo Levenson, quien había muerto a fines de 1970. Se integró al peronismo revolucionario junto con su otro hijo, Bernardo, asesinado en un operativo del ejército a siete meses del golpe de 1976. En una entrevista para este trabajo Levenson explicó que se hizo cargo de la administración general de Noticias "como acto militante", convocado para integrar una comisión fundacional del diario. "Yo era más bien político, participaba de parte de las FAR", detalló. "Venía trabajando con Montoneros y una de las tareas conjuntas era la edición de un diario. El proyecto de Noticias fue la resultante de la política general de las dos organizaciones armadas que mayor fuerza y presencia tenían en el país. La idea era aprovechar la gran aceptación de las masas: con la llegada de Cámpora al poder, se abrían perspectivas de legalización para el movimiento en su conjunto y para las organizaciones armadas; como un arma democrática y legal, uno de los proyectos existentes era la edición de un diario. No se lo puede separar del crecimiento popular de Montoneros, las FAR y todas las organizaciones armadas. Fue el momento en que el peronismo estuvo más cerca del verdadero poder. Los Montoneros eran un factor importantísimo de ese poder y el diario no era ajeno" .
Levenson también recordó a Noticias en su memoria De los bolcheviques a la gesta montonera: "La edición de un diario popular y peronista, que cubriera todo el espacio político que habíamos conquistado a través de nuestras movilizaciones, con información objetiva y que fuera al mismo tiempo un medio de formación y orientación ideológica fue una hermosa tarea en la que confluyeron compañeros de gran capacidad técnica y fervor revolucionario.
Nos animó desde sus inicios la voluntad y firmeza de Paco Urondo, que fue designado por la conducción nacional (de Montoneros) responsable político y organizativo de la empresa" .
De profesión químico, dedicado a la administración de una industria del sector, Levenson se integró al proyecto de Noticias con un puesto de dirección: administrador general de Hoy S.A., la empresa que se constituyó para editarlo y de la que no quedaron registros oficiales. El primer directorio de Hoy S.A. estuvo presidido por el ingeniero José Palma, propietario de un frigorífico, e integrado por el ex vicecanciller del presidente Héctor Cámpora, Jorge Vázquez; el empresario metalúrgico César Cao Saravia, el sindicalista de fideeros Miguel Gazzera y el general Jorge Leal (quien había encabezado la primera expedición argentina al Polo Sur), entre otros. "Se dice que la financiación provendría del rescate del 'holandés', un alto ejecutivo de la Phillips por el que se pide un millón de dólares" , escribió Bonasso. Una versión que coincide con la de Anguita y Caparrós: "Goyo Levenson era el administrador: el que solía recibir los paquetes de dinero fresco, que venían, en buena parte, de un par de secuestros de gerentes de empresas extranjeras que los Montoneros habían cobrado en esos días".
Pero Levenson fue elusivo ante el punto: "No recuerdo. Yo no intervenía mucho en eso. No, no creo. No se hizo algo específico, sino que las organizaciones de algún lado sacaron dinero. A nosotros no nos querían comprometer. Y yo menos me quise comprometer en ese momento, ni (quiero) ahora, en afirmar que la plata salió de un secuestro".
El administrador insistió en que inicialmente las dos organizaciones financiaron el proyecto. "Necesitábamos un primer empuje, porque después el diario comenzó a tener una gran tirada e hicimos un acuerdo con (el ministro de Economía José Ber) Gelbard para que nos pautaran (publicidad) como a los demás diarios. A los cuatro o cinco meses ya teníamos una autofinanciación, peleando siempre pero sin depender tanto de las organizaciones" , argumentó. Y si cuando describió el directorio dijo que había estado formado por "simpatizantes y gente que pudiera aportar algo económicamente", aclaró luego que se había referido a las líneas de crédito que Cao Saravia logró que le otorgaran al diario en los bancos Rural y de Río Negro. Levenson
negó enfáticamente que luego del aporte inicial de capital se hubieran recibido otros, del empresario David Graiver -quien financiaba La Opinión -o del editor Rafael Perrota.
"Graiver en ese momento no existía. El primer contacto que tiene Graiver con Montoneros es cuando cobran el rescate de los Born. En ese momento el diario no tenía necesidad de dinero, Graiver no intervino para nada", repitió Levenson. "Perrota nunca aportó dinero. Con él teníamos un acuerdo profesional. El cobraba por sus servicios, normalmente" . Según Gelman, en cambio, Perrota habría prestado los talleres, por lo menos parcialmente, para la confección de las películas de Noticias. "Y eso le costó la vida", estimó, ya que fue desaparecido por la dictadura militar en julio de 1977.
Levenson se encargó de armar una sociedad anónima capitalista tradicional, con los canales y medios económicos necesarios para funcionar. "Yo tenía una empresa, conocía esta tarea. Me resultó fácil armar una estructura: trabajar con los bancos, conseguir créditos, contratar publicidad" , recordó.
Con la administración en sus manos, el sector producción se conformó de modo colegiado: Urondo y Juan Gelman, futuro jefe de redacción de Noticias, acordaron con Bonasso que él figuraría a cargo pero que el diario tendría una dirección colectiva. "Todo diario necesita una cabeza. Yo había sido secretario de Prensa del (Frente Justicialista de Liberación) FREJULI unos meses antes y era una figura pública de la izquierda peronista a pesar de ser joven: creo que eso pesó mucho a la hora de nombrarme director" , declaró Bonasso.
La pertenencia a las organizaciones armadas definía los bordes de esa dirección colectiva. "Los que éramos militantes conformábamos una célula de conducción -agregó Bonasso-. Los integrantes de la dirección estábamos todos encuadrados, en la R (FAR), en la M (Montonero); ese era un núcleo de hierro, que estaba subordinado políticamente". También Pablo Giussani, uno de los periodistas que renunció a Noticias por desacuerdo ideológico, confirmó en su memoria Montoneros, la soberbia armada los vínculos de la organización con el diario: "Paco Urondo, quien podía ser considerado un cuadro intermedio de cierto relieve en su condición de oficial montonero, fue designado a mediados de 1973 comisario político de la organización en el
diario Noticias, cuyo lanzamiento estaba previsto para el 17 de octubre de ese año. A tal título, me citó un día para ofrecerme la secretaría de redacción del rotativo".
Había otras militancias, como la de Leopoldo Moreau, redactor de universitarias y radical (quien ingresó al diario por expreso pedido de Raúl Alfonsín, afirma Cecilia De Dann) o de la agrupación peronista de secundarios. Recuerda Martín Caparrós, quien ingresó al diario como cadete antes de convertirse en redactor: "Los otros cadetes también eran gente militante, de la UES" . Pero la diversidad no hizo sombra a los propietarios. Levenson aseguró que durante los primeros meses "la línea política la marcaban Montoneros y FAR, que todavía no se habían unificado; estando el diario en funcionamiento se produjo la unificación.
Intervino alguna vez (Mario Eduardo) Firmenich, por Montoneros, y por las FAR el compañero Roqué, y se suscitaron discusiones políticas" .El ex director coincidió con él y evaluó que la conducción de Montoneros cometió en esos comienzos "los mismos errores que puede cometer un empresario dueño de un medio: presionar a los periodistas, hacer grosera la línea. Firmenich se quejaba de que salían pocos comunicados o noticias de los frentes de masas de la organización. En una reunión le dije: 'Es mucho más importante que el diario llegue a los actores sociales antes que publique comunicados. Si nuestros frentes de masas actúan sobre el conflicto verdadero, su presencia se va a notar en el diario por su simple participación. Pero no podemos convertir el diario en un reservorio de comunicados. No vamos a vender nada'".
Ese punto de vista se impuso durante unos meses: "Inclusive se puede ver cierta preocupación en la parte política por mantener una distancia" , estimó Bonasso. Pero todo cambió con el avance de la derecha peronista.
La portada del Nº 244, del 1º de agosto de 1974, titulada La universidad en estado de alerta e ilustrada con otra nota, la imagen de una olla popular del Matadero Municipal de Abasto, se cambió por Ortega Peña asesinado, con una foto del diputado Rodolfo Ortega Peña y dos del atentado donde murió.
Días después, cuando el comisario Alberto Villar atacó con golpes y gases al cortejo fúnebre dentro del cementerio, la tapa se tituló: Entierro a lo Villar. "En los últimos días -dijo Bonasso- el diario estaba en la línea abiertamente provocadora" . Se trató, según Caparrós, de "un proceso de aislamiento progresivo, que terminó de cristalizar el 6 de septiembre del '74 cuando Montoneros anunció el pase a la clandestinidad. El diario habíasido cerrado una semana antes".

Concepción del medio y antecedentes
De Dann afirma que Noticias apareció con el propósito de convertirse en un diario peronista que funcionara como herramienta en la lucha para la liberación nacional. "Se pretendía con él modificar la realidad socio-política, partiendo de la convicción de que esto es factible desde un puesto periodístico" , detalla, agregando que la lucha por el poder, entendido como relación política en permanente construcción, se da en y por los discursos. Tanto Levenson como Bonasso coinciden con ese punto de vista, y Horacio Verbitsky explicó en una entrevista para este trabajo que ese origen planteaba dificultades en la edición: "Hubo muchos conflictos porque la conducción de Montoneros tenía como ejemplo El Descamisado. Eso era lo que a ellos les gustaba: la resolución disciplinaria, en la cual la línea orgánica bajada por la conducción política se sigue a rajatabla, donde los cuadros que ejecutan eso no son intelectuales o, si lo son, se
subordinan acríticamente y producen esa revista vergonzosa, de estilo ramplón, prepotente, gritón, vulgar" .
Verbitsky reconoció que recibían "órdenes sobre cómo cubrir determinadas noticias" y "una presión constante para que el diario fuera más bien de tipo agitador"; en la redacción, esas pretensiones de los dirigentes de Montoneros encontraban "una resistencia constante a hacer ese tipo de periodismo porque, si bien no cuestionábamos la línea general, no estábamos de acuerdo con hacer un diario propagandístico, tachín-tachín, sino que queríamos hacer un diario que le sirviera a la gente. Noticias es una obra cuidadosa, de calidad profesional, de seriedad informativa, siempre en el borde, siempre en el límite" .

Existía, entonces, una tensión en las rutinas con que Noticias elaboraba sus discursos informativos. Miquel Rodrigo Alsina enumera el conjunto de actividades que en cada medio construyen, con independencia de su ideología, la noticia: "La determinación del acontecimiento, las fuentes, el trabajo vperiodístico en sí, son elementos de un proceso de producción institucionalizado" . En la medida en que esos criterios prevalezcan, según el autor, se puede hablar de masas media y no de otro tipo de prensa, como la política. También las nociones de periódico independiente de información general que ofrece Héctor Borrat -"todo aquel que se define y actúa en función de los objetivos permanentes de lucrar e influir, excluyendo toda relación de dependencia estructural respecto de cualquier otro actor que no sea su empresa editora" - se aplican a Noticias, ya que aunque sólo se haya hecho por la necesidad de establecer una composición legal del capital, la existencia de una empresa, y sus objetivos y rutinas consecuentes, evitaron un destino de prensa partidaria.
Las contradicciones entre los modelos de medios que querían los periodistas y la dirección de Montoneros se desarrollaron bastante, y no sólo en la determinación del enfoque noticioso de determinados acontecimientos. "Un tema motivo de muchas discusiones fue que en el diario había una sección de turf. Era muy buena, trajimos los mejores periodistas", recordó Verbitsky.
Sus títulos se destacaban normalmente en la tapa, incluyendo jactancias como seis aciertos sobre ocho en los pronósticos del día anterior. "Eso era un criterio periodístico: un diario que quería ser popular tenía que incluir el tipo de informaciones que en ese momento eran de consumo popular. Pero desde un punto de vista ideológico, eso era cuestionado", agregó.
El modelo resultante fue "una experiencia de periodismo popular", como tituló la revista Crisis su nota sobre el cierre de Noticias, con ciertas particularidades de enfoque en las actuaciones políticas, acaso no mayores sino simplemente más visibles que las medios tradicionales, según Bonasso: "Bajaba línea como pueden bajar La Nación o Clarín" . Lo señala Borrat: "El periódico independiente de información general es un verdadero actor político de naturaleza colectiva, cuyo ámbito de actuación es el de la influencia, no el de la conquista del poder institucional o la permanencia en él".
El texto de Crisis, elaborado por el Centro de Estudios de Comunicación Masiva (CECM) que en 1974 existía en la Universidad de Buenos Aires destacó que Noticias fue parte de un intento de renovación de la prensa popular, sucedido tras el fuerte cambio social que produjo el triunfo peronista en las elecciones. "Los quioscos se inundaron de nuevas publicaciones que, al mismo tiempo, eran nuevas propuestas periodísticas, intentos de fundarformas de comunicación y de información que correspondieran al proceso que se iniciaba".
Pero además del ascenso de las masas, otro factor influyente en este intento de renovación es un conjunto de antecedentes, tanto de la prensa popular (Crónica, y por eso el anterior Crítica) como de la alternativa que resistió a la represión desde 1955 (CGT) y de la interpretativa para minorías ilustradas (La Opinión). El CECM describe el resultado de esa mezcla curiosa: "Noticias, aunque siga en términos generales el equilibro de temas que desde hace décadas caracteriza al periodismo escrito, ha logrado alterarlo más que ningún otro diario incorporando al mundo privilegiado de la noticia la realidad política de muchos sectores subordinados.

domingo, 18 de septiembre de 2005

Nora Lagos, la directora que La Capital ignora

En 1953, a los 28 años de edad, fue la primera mujer que estuvo al frente de La Capital, poniendo el diario al servicio del sistema peronista. "Gracias a mi no lo expropiaron", diría después. Tras la caída de Perón, dirigió periódicos semiclandestinos como parte de la Resistencia y estuvo exiliada en Paraguay, luego de un escape de novela a través de selvas y ríos
Por: Guillermo Lanfranco
Podría haber seguido el destino marcado por su familia, pero cambió de bando con tanto empuje que quedó en la vereda de enfrente. Se envolvió en la bandera del primer peronismo y devino en la única mujer que estuvo a cargo de La Capital en toda su historia, convirtiendo a un diario que había sido acérrimo opositor del gobierno, en un órgano oficialista sin medias tintas. Cuando asumió esa responsabilidad, en setiembre de 1953, tenía apenas 28 años. Dos años después ‑hace exactamente medio siglo‑ acompañó la caída del gobierno de Juan Perón con su propia caída. Fue el principio de una nueva etapa: se sumó a la Resistencia Peronista que durante un lustro enfrentó a la Revolución Libertadora y sucedáneos. Su aporte fue la edición de periódicos semiclandestinos, actividad que la llevó repetidamente a la cárcel, incluyendo un escape de aventura a Paraguay junto a un futuro miembro de las Fuerzas Armadas Peronistas, una de las primeras guerrillas en la década del `60. Nora Lagos, bisnieta de don Ovidio, el fundador del decano de la prensa argentina, ya era leyenda ‑blanca o negra, según quien la contara‑ antes de su muerte en noviembre de 1975. Hoy, al cumplirse 50 años del golpe que derrocó a Juan Domingo Perón, su figura vuelve casi como personaje de novela, inscripto en hechos que forman parte de la historia local y nacional del siglo XX.

Otro rumbo
Nora Lagos nació el 14 de febrero de 1925 en Buenos Aires. Su padre era Carlos Lagos, director de La Capital desde 1916 hasta 1940, nieto del fundador y activo dirigente de la democracia progresista, cuando la lideraba Lisandro de la Torre. La madre era María Teresa Chauvin, de nacionalidad francesa.

La vida de Nora podía seguir el derrotero de tantas chicas de clase alta de la época: estudios secundarios, matrimonio con alguien del círculo social frecuentado y una rutina hogareña y sin sobresaltos. Pero en 1947 conoció al hombre que acompañaría su destino por los próximos años. Hugo Mac Dougall usaba su apellido materno en lugar del paterno Mascías, una forma de ganar glamour en los ámbitos artísticos donde se movía. Escritor de origen, había devenido en guionista ‑alentado por su amigo Homero Manzi‑ de un cine nacional que estaba viviendo tiempos dorados. Malambo, El Cura gaucho, Tres hombres del río, El tambor de Tacuarí fueron algunas de las épicas criollas ‑tan propias de esos años‑ a las que prestó su pluma. Hasta hizo su aporte a la primera televisión argentina, guionando una novela histórica llamada Heroínas de Mayo. Hugo y Nora se integraron a los círculos culturales afines al peronismo y frecuentaban y recibían en su piso de avenida del Libertador a personajes de la farándula de entonces, como Enrique Muiño, Zully Moreno, Tania, Discepolín, Tita Merello y Mirtha Legrand.

Pero a principios de la dΘcada del `50, los acontecimientos políticos metieron la cola en la vida en la pareja Mac Dougall‑Lagos. Desde 1947 el gobierno peronista venía construyendo una arquitectura de medios favorables a su gestión, que no ahorraba recursos oscuros a la hora de sumar voces y plumas. En Buenos Aires, los diarios La Epoca, Democracia, Crítica, Noticias Gráficas, El Mundo y La Razónformaban parte de una cadena oficial construida alrededor del grupo editorial Alea, del Estado. Solo los tradicionales y conservadores diarios La Prensa y La Nación ‑y el más reciente Clarín‑ estaban por fuera del sistema de medios del peronismo, presionados por las restricciones que desde el IAPI (organismos oficial que controlaba el intercambio comercial con otros países) se imponía a la distribución del papel prensa importado.

Mientras, en el Congreso Nacional una comisión encabezada por el diputado ‑rosarino de origen‑ ex conservador José Emilio Visca se encargaba de fiscalizar las "actividades antiargentinas" de los diarios de todo el país, con atribuciones para intervenir en sus contenidos, suspenderlos y hasta clausurarlos. De hecho, esto sucedió en muchas oportunidades cuando alguna publicación no sintonizaba con el discurso oficial o se excedía en las críticas al peronismo, una modalidad que alcanzó su punto máximo ‑y más simbólico‑ con la expropiación de La Prensa, que terminó en manos de representantes de la CGT.

En la capital de los cereales, la familia Lagos veía cómo el cerco se iba cerrando sobre su empresa, con riesgo cierto de correr la misma suerte que los Gainza Paz ‑dueños de La Prensa‑ a quienes les habían confiscado todos sus bienes, incluyendo cuentas bancarias. La Capital había apoyado abiertamente a la Unión Democrática en 1946 y sus directivos eran de filiación demócrata progesista o demócrata nacional.

Con acuerdo de la familia -explícito o no-, Nora Lagos fue la clave para evitar el peor de los destinos para el diario y sus dueños. "En 1952 mis padres estaban por irse a España y pasan por Rosario para arreglar algunas cosas. Pero les gustó el ambiente, se engancharon y torcieron el rumbo de sus vidas", cuenta a Rosario/12 la menor de las hijas que Nora tuvo con Mac Dougall y que lleva el mismo nombre que su madre.

En septiembre de 1953 los acontecimientos se precipitan. El día 5 una breve información daba cuenta en la página 4 del diario que "El general Perón recibió ayer a la Sra. Nora Lagos y a su esposo Hugo Mac Dougall. Durante la entrevista, que se prolongó por espacio de más de una hora, los visitantes conversaron con el primer magistrado acerca de algunos problemas vinculados al periodismo". El 20 del mismo mes, tomaba sentido ese suelto noticioso: Nora Lagos asume como directora de La Capital ‑cargo que en los hechos ya venía ejerciendo‑, gracias a un fallo judicial que había desplazado del timón a sus parientes. Era la primera mujer ‑y hasta ahora la única‑ con esa responsabilidad en toda la historia del decano de la prensa argentina.

Las columnas
Si bien eso de que "pertenecen al pueblo" había servido para adaptar las columnas del diario a lo que aconsejaran algunas circunstancias, para Nora Lagos la frase de su bisabuelo tenía un sentido unívoco: "Nuestro lema seguirá siendo siempre el de Ovidio Lagos, y nuestra divisa el amor a la Patria, porque amando a la Patria estaremos unidos al gran patriota que nos manda este saludo: ¡Adelante, muchachos!" El "gran patriota" al que hacía referencia no era otro que el general Perón, quien había mandado ese saludo en oportunidad de visitar Rosario para inaugurar el nuevo local de la CGT en calle Córdoba al 2000. En la edición del 1º de setiembre se publica una gran foto donde Perón abraza a Nora, señal de que 1) ella ya ejercía gran influencia sobre la línea del medio aun antes de ser directora y 2) su condición de editora y de militante peronista eran la misma cosa.

"Al confundirse en un abrazo con la señora Lagos, el general Perón le dijo: `Lleve este saludo a los muchachos'", cuenta el cronista, para luego avanzar en una interpretación libre de la escena: "No pensó el Presidente en la empresa. Su recuerdo unió a la institución con aquellos que la engrandecen mediante su labor cotidiana y su inquietud incesante. Perón, al pensar en La Capital, pensó en los muchachos que la escriben y componen".

Sin el respaldo de la familia, desplazada a la fuerza de la conducción, por necesidad y/o convicción Nora se recostó en los empleados, lo que marca una impronta constante en los dos años en que manejó el diario. "Estaba muy en contacto con nosotros, los otros Lagos nunca bajaban al taller, pero ella siempre lo hacía", recuerda hoy José Giorgio, quien había ingresado al diario como trabajador gráfico en 1939, a los 15 años de edad. "Se quedaba hasta las 4 de la mañana para esperar la salida de los ejemplares de rotativa", cuenta su hija.

La mujer de físico menudo y pelo corto asumía el rol de nave insignia del periódico. Una delegación de obreros textiles o una de boyscouts visitaban el diario y ahí estaba Nora para la foto. Podía recibir a un grupo de escritores o al embajador alemán, como ir a un agasajo del sindicato de periodistas. Todo quedaba registrado en una imagen que se publicaba al día siguiente, aludiendo a la presencia de "la señora directora Nora Lagos".

Las ocho páginas de cada edición ‑acotadas por la escasez de papel‑ rebosaban de información oficial, mientras se repetían los editoriales laudatorios hacia Perón y sus acciones, con un alineamiento explícito y sin pudores. Y así como existía una sección fija dedicada a "Noticias gremiales", no se veían muchas informaciones partidarias por fuera del justicialismo.

Cada vez que Nora podía acceder a "El General", en los días siguientes se repetía la foto de saludos hechos llegar por el líder a los dependientes del diario a través de la directora. Incluso Nora llegó a repartir entre todos los empleados copias de fotos autografiadas con una dedicatoria especial de Perón.

El cenit de su adhesión al gobierno peronista lo alcanzó en agosto de 1954, cuando viajó al Paraguay junto al Presidente, donde dio conferencias mientras Perón le devolvía al dictador Stroessner los trofeos conquistados durante la guerra de la Triple Alianza.

A todo esto, Hugo Mac Dougall, desde el cargo de subdirector, editaba el nuevo suplemento literario del diario, de perfil "litoralista", según su propio mentor. "Era un espacio cultural muy bueno", recuerda Gary Vila Ortiz, "donde se le daba lugar a autores de distintas vertientes". El primer número fue abierto por un poema de José Pedroni e incluso hasta se generó un "comisión de amigos" del suplemento, encabezada por al arquitecto Sinópoli y el ingeniero Angel Guido, cuyos actos contaban con la locución del joven Jack Benoliel. Mac Dougall también había tenido su momento sublime peronista al escribir el guión para la película Caballito criollo (1953), inspirado en el afecto que el general le profesaba a los equinos de raza nacional.

La caída
Después de aquel discurso del "cinco de ellos por cada uno de los nuestros que caiga", en agosto de 1955, la suerte del gobierno de Perón estaba echada. El 16 de setiembre ‑también viernes como en este mes de de recordación‑ comenzó la insurrección a la que le llevó un fin de semana afianzarse, entre apoyos y rebeliones hacia el gobierno de distintas facciones de las Fuerzas Armadas. El lunes 19, La Capital era un hervidero. "Este diario se había convertido en el baluarte agitativo del peronismo -cuenta, como testigo directo de ese día, Juan M. Vigo en sus Memorias de un combatiente de la Resistencia-. Allí concurrían todos los dirigentes obreros de la gran ciudad y una inmensa cantidad de público de los barrios populares en busca de noticias. Centenares de personas se renovaban constantemente delante de las pizarras o recorrían el edificio, como si fuera casa propia, comentando animadamente las noticias".

En esa jornada se precipitaron los acontecimientos, cuando Perón le pidió a los militares que dispusieran del poder. Como el canto de cisne de una época que terminaba, al día siguiente el editorial de La Capital habla del "supremo sacrificio" de Perón al renunciar a la presidencia, vaticinando que así todo "tendrá el amor de su pueblo, que no lo arrancará jamás de su corazón". Fue quizás el último acto de Nora en el edificio de calle Sarmiento, ya que rápidamente la familia Lagos -solo hizo falta un telegrama judicial desde Buenos Aires- recuperó la conducción del diario, perdida dos años atrás. "Gracias a mi no lo expropiaron", diría Nora años después. "Los Lagos eran antiperonistas, pero estaban agradecidos a ella porque les había salvado el diario", ratifica el ex gráfico Giorgio, en una definición que aparece repetida en varios testimonios.

Claro que esos eran momentos de revanchas grandes y pequeñas. "Los mismos empleados a los que ella les había comprado los muebles para su casa, la escupieron cuando se iba", recuerda Giorgio algunas escenas de la salida de la directora, que de inmediato fue a parar a la cárcel. Poco después un editorial habla de "la restauración espiritual" (29/09/55) resultante de la Revolución Libertadora, aunque al lado una pequeña noticia evidencia que algo no andaba bien del todo: "Salvo en Rosario, ha sido levantado el toque de queda".

Es que a la caída de Perón le siguieron seis días continuados de huelgas que desconocieron los llamados del nuevo gobierno. La ciudad a orillas del Paraná ratificaría su fama de "capital del peronismo" a lo largo de la resistencia posterior al golpe. Y Nora Lagos estaba dispuesta a hacer su aporte.

Resistente
Ni bien fue dejada libre, Nora Lagos comenzó a editar por su cuenta un periódico semiclandestino llamado La Argentina (justa, libre y soberana). "Salía un número a la calle, se lo cerraban y la metían presa", señala el historiador Eduardo Zanella. Algunos ejemplares se vendían en los quioscos, pero la mayoría los repartían los propios militantes peronistas que iban a buscarlos hasta la puerta de la casona de bulevar Oroño 1345, donde ella misma los recibía. "Se presentaban graves dificultades para imprimirlo, porque los imprenteros, amenazados por los `libertadores', se negaban a hacerlo", cuenta Vigo en su libro sobre la Resistencia. Una accedió, la que estaba ubicada en la esquina de San Martín y Urquiza, donde se hacía un viejo periódico llamado La Reacción.

Al tiempo que el gobierno militar se endurecía en manos del general Aramburu, ella terminaba otra vez en la cárcel. "¿Dónde está Nora Lagos?", dice el el título de tapa de La Argentina el 31 de diciembre de 1955. Fue el último número del periódico partidario semiclandestino, ya que su directora estuvo entre rejas en Buenos Aires hasta 1956. Al regreso,

Hugo Mac Dougall, se baja de cualquier proyecto militante y se va a vivir a un campito en las sierras de Córdoba. Nora, lejos de aplacarse, regresa a Rosario ‑ahora en una casa de Maipú 1679, desafiantes fotos de Perón y Evita en el frente y a la vista de todos‑ para editar Soberanía. El periódico mostraba la misma línea editorial militante de su anterior creación, alejada de cualquier alternativa "neoperonista" como estaba a punto de alentar el frondizismo, con la intención de ganarse el sufragio peronista. "La posición intransigente de Soberanía solo convalidaba la decisión de votar en blanco", señala la historiadora Carina Capobianco, en vista a los comicios que consagrarían como presidente a Arturo Frondizi. Mientras, en el camino quedaba la figura de Luis Sobrino Aranda, quien la había secundado en parte de la aventura editorial. El mismo que después ganó triste fama como figura de la derecha peronista en los `70.

Al tiempo Nora vuelve a caer presa junto a su nueva pareja, el militante René Bertelli. "La pasaban juntos en una comisaría de San Justo (Buenos Aires), en una celda con un colchón en el suelo y una manta de vicuña", reconstruye los viejos relatos maternos la hija Nora. Logran huir para emprender el exilio hasta Paraguay, en un viaje -también con las dos hijas- "mitad caminando por la selva y mitad en canoa, bien clandestino". Nora, la hija, recuerda que en Asunción "había miles de argentinos, ibamos cambiando de pensión para disimular".

De regreso a la Argentina, Nora Lagos fue una de las principales promotoras de una gran marcha que se organizó desde el Monumento hasta el Cristo Redentor, para rendirle homenaje a los fusilados el 9 de junio de 1956. Y siguió siendo partícipe de una resistencia tan fervorosa como desorganizada. "Cuando tramaban algo al día siguiente se descubría, porque no tenían medidas de seguridad, si hasta invitaban al comisario del barrio a las reuniones", señala Zanella.

Solitaria y final
En los `60 recupera el 6 por ciento de acciones de La Capital que le quedaban, a la par que merma su militancia. "Reputeaba contra las estructuras políticas del peronismo, ella que nunca había querido tener cargos para que no pensaran que esa era su ambición", señala Oscar de Sanctis, que la conoció como yerno en 1967.

Para el grupo compañeros que acompañaban la militancia peronista de sus hijas, era una fuente inagotable de historias, además de participar de acciones "de control" -verificar por teléfono que cada uno de los jóvenes hubiera regresado a su casa- cuando se realizaban acciones de perturbación del orden impuesto por la dictadura de Onganía a partir de 1966.

Por ese entonces, su ya ex pareja René Bertelli -quince años más joven que ella- se inclinaba hacia las Fuerzas Armadas Peronistas lideradas por Cacho El Kadri, junto a quien viajó a Madrid para contactarse con Juan Perón. En 1968 un terreno familiar de los Bertelli adquirido por las FAP sirvió de base para las acciones de la incipiente guerrilla en Taco Ralo (Tucumán), rápidamente desbaratadas por la policía. En el anecdotario político queda la historia de René refugiándose -con la ayuda del dirigente radical Agustín Rodríguez Araya- en la embajada de México, a bordo de una ambulancia y vendado de pies a cabeza para que no lo reconocieran las fuerzas de seguridad.

Una de las últimas imágenes que De Sanctis recuerda de Nora Lagos parece tomada de una novela de Osvaldo Soriano. "El 20 de junio de 1973, en el frustrado arribo de Perón a Ezeiza, había llegado sola manejando su Torino desde Rosario. No se cómo, estaba a 200 metros del palco mientras silbaban las balas".

-¿Qué hacés acá Nora?, andate-, le dijo su yerno.

-No, no, si Perón va a venir-, contestó Nora.

Murió el 23 de noviembre de 1975. La nota necrológica del diario destacó que Nora Lagos "estaba dotada de enérgico carácter". Un trato bastante más benévolo -acorde a cada momento político- que el dispensado en el suplemento especial por el centenario de La Capital en 1967, cuando faltó su foto junto a las de los directores que hasta entonces había tenido el decano. Y muchos más condescendiente que el "bastarda" con que sus consanguíneos solían calificarla a partir de la década del `50. Si, como decía John William Cooke, el peronismo fue el hecho maldito del país burgués, hasta sus últimos días el nombre de Nora resonó en forma similar entre la numerosa familia que manejó al decano de la prensa argentina durante 130 años.
Funte: Rosario/12

domingo, 11 de septiembre de 2005

Periodismo puro

Por: Jorge Fontevecchia
Llegó el tiempo de volver.

Justo un 11 de septiembre, el día de Sarmiento, quién fundó dos diarios y escribió en una docena de ellos.

Fueron 7 años y 42 días sin el acompañamiento del lector. Mucho tiempo, pero fue lo más rápido que se pudo. Incluso podría haber sido prudente esperar un poco más para recuperar fuerzas. Pero así como Andrés Calamaro dice que no se puede vivir sin amor, tampoco se puede vivir sin el lector.

¿Cómo se sobrevivió, y cómo se hizo para cumplir la promesa de volver a encontrarse con el lector?

Fueron años difíciles, pero en los cuales el sueño nunca desapareció. Soñar es terapéutico: el sólo tener el proyecto de hacer, mantiene vivo lo proyectado, como también al soñador.

Voluntad es la primera palabra que viene a mi mente. Einstein sostenía que era una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica.

Y Confucio decía que se le puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad.

A veces se las confunde, pero voluntad y fuerza son cosas diferentes. Puede sobrar la segunda y faltar la primera; más raro es lo inverso. No se trata de una dimensión física, sino metafísica.

La voluntad sería una potencia del alma, un decreto divino, fuera del control del sujeto, externo a él y por tanto indómito. Un afamado psiquiatra norteamericano, Abraham Maslow, explicaba que toda capacidad es una necesidad. Pide pista sola. Es un mandato que no se detiene a analizar conveniencias ni a especular.

Su prima, la vocación, viene de vocatio: llamar. Los romanos pensaban que era un llamado de Dios, una vox, una advocación que cuando se producía nadie podía resistírsele; que convoca y mueve a hacer, casi sin saber por qué.

Ortega y Gasset creía que al ser fieles a nuestra vocación éramos fieles a nuestra propia vida. Que la vocación (destino personal) designa la autenticidad del ser humano porque es insobornable e intransferible.

Tantas vueltas para decir que no hay un por qué desde la razón: aquello de que el corazón tiene razones que la razón no entiende. Que en una empresa guiada por el principio de maximizar los beneficios probablemente echarían a quien se disponga a malgastar los recursos en un proyecto tan incierto y económicamente poco aconsejable, como editar un diario.

Para el diccionario, editar es “sacar a la luz pública una obra”. Escribí una vez que editar comparte la raíz con edificar. Y con educar, que también significa “sacar afuera”. Editar proviene –también– del latín: edîtîo que literalmente quiere decir parto, dar a luz. Nada menos.

La creatividad es un intento de imponer nuestros deseos a la realidad. Hacer público lo creado –publicar– es compartirlo, obsequiarlo a sus destinatarios. Los artistas, por ejemplo, arden en deseos de mostrar. Pero aún sin el reconocimiento de los demás, quien crea vive una experiencia gratificante, ya que el trabajo bien hecho hace cantar al espíritu.

Esta reencarnación de Perfil me impulsa a pensar en aquello que también necesitó nacer dos veces. Apenas como cábala y entretenimiento, vale recordar aquí que la Apolo 11 consiguió alunizar después de haberlo intentado y fracasado la Apolo 10. Lo mismo sucedió en Marte: primero falló el Mars Pathfinder en 1997 y luego lo logró el Spirit el año pasado.

La Argentina logró su primer Campeonato Mundial de Fútbol de 1978 en su segunda final, después de haber malogrado la otra en 1930. Y en su primer Campeonato Mundial de Fórmula 1 Fangio tuvo que abandonar en su primer carrera, pero luego llegó primero en la segunda.

Recién en su segundo viaje por el Atlántico, Américo Vespucio advirtió que aquellas tierras que había recorrido no eran parte de Asia sino un Mundos Novus que llevarían su nombre.

La propia ciudad de Buenos Aires demandó el compromiso de dos fundaciones. Y el alto Aconcagua, como no podía ser menos, reclamó dos misiones para entregar su cumbre: una en 1883, otra en 1896. Unos años antes, también Sarmiento tuvo que fundar dos veces su diario El Zonda.

El destino parece requerir la complicidad de la voluntad.

A veces, intentando lo imposible es como se hace lo posible. La insistencia es la materia prima con la que se consigue realizar los sueños. Leonardo afirmaba que lo que persevera, aunque sea débil se transformara en fuerte.

Para no pocos filósofos, la voluntad tiene un carácter irreductible; es autónoma, principio y fondo de cuanto existe y motor de todo cambio.

Desde una perspectiva moral, para santo Tomás el bien, en tanto que es comprendido, es objeto de la voluntad y la mueve como un fin. Al querer algo, el hombre se quiere a sí mismo. Querer es querer vivir, deseo de seguir siendo.

Descartes consideró a la voluntad infinita respecto del intelecto, porque el segundo delibera pero sólo la primera decide. Y Maine de Biran alteró el principio cartesiano de “pienso, luego existo” por “quiero, luego existo”.

Cualquier ser humano juzgaría absurda la pregunta: “¿Por qué quiere usted existir?”.

La voluntad de creer es requisito del pensamiento: si nos propusiéramos ser completamente racionales no podríamos encontrar una base para creer que haya una verdad, o que nuestra mente y la verdad estén hechas la una para la otra.

Si creyéramos que nuestro intelecto es infalible, podría tener algún sentido esperar hasta contar con pruebas más firmes de la verdad o la falsedad de una hipótesis.

Hacer es creer, y la acción es voluntad. La personalidad de los individuos no se manifiesta en expresiones estáticas, sino sólo en movimiento.

Para Unamuno, la voluntad de sobrevivir es el instinto constitutivo de la vida. La voluntad de poder –voluntad de potencia en realidad, y mal traducida del alemán– era para Nietzsche la fuerza fundamental de todo, incluida la naturaleza. Un ímpetu que va siempre más allá, que no se detiene hasta su muerte; algo vital, orgánico y biológico.

O sea: la fuerza universal, impulso intrínseco de toda materia y la esencia íntima del ser. Visto así, vida y voluntad son sinónimos.

Schopenhauer dedicó toda su obra a la voluntad: “el mismísimo qué del mundo”. Escribió que ella es el incesante y ciego impulso, la cosa en sí, su contenido y esencia. La vida es autoconocimiento de la voluntad, y el mundo su espejo.

Para concluir, queda Rousseau, quien en su Contrato social habló de la voluntad general que se manifiesta en la voluntad de una comunidad: la voluntad colectiva.

De ella dependerá el futuro de este diario: de la voluntad de los lectores y los anunciantes.

No sé por qué, pero estoy convencido que esta vez coincidirán nuestras voluntades.
*Fundador de Perfil

jueves, 25 de agosto de 2005

Denuncia contra Crónica por vaciamiento de empresa y despidos masivos

Sr. Juez Los que suscriben Andrea Salmini, Nancy Acosta y Aquiles Castagnino, miembros de la comisión interna de la Unión de Trababjadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) en la empresa Editorial Sarmiento S.A. en los autos caratulados Editorial Sarmiento s/su concurso preventivo expediente N¨75965/2001, con el patrocinio legal del Dr. Pablo Llonto, abogado tomo 28 folio 283 de la CSVN, constituyendo domicilio legal en Pte. Luis Sáenz Peña 1335 primer piso depto.9 capital federal, V.S. respetuosamente digo:

Personería:
Los que suscriben esta presentación piden tener intervención en autos ya que figuran como acreedores quirografarios en su mayoría privilegiados ya que trabajan en el sector prensa de la Editorial Sarmiento a lo que suman su condición de delegados generales en representación de más de 300 trabajadores (todos ellos trabajadores) de la nominada del sector prensa. Y pedimos tener esta intervención en autos a raíz de los gravísimos hechos que vienen ocurriendo en la administración y preservación de los bienes de la concursada con gran repercusión en la paz social.

Hechos:
El diario La Nación en su edición del 24 de agosto de 2005 página 9 publicó una información con el título de Cambios en Crónica: niegan que se haya vendido el diario. La información producto de la investigación de una periodista especializada en medios plantea el dilema de si Editorial Sarmiento está siendo objeto de un gerenciamiento por un grupo empresario vinculado a la obra social de la Unión Obrera Metalúrgica, como la empresa de seguro social Forjar Salud o por el contrario si la editorial se vendió con la consiguiente transferencia de acciones que estarían en cabeza del empresario Héctor Ricardo García.
La información refleja la realidad que se vive dentro de la empresa porque durante un mes y hasta comienzos de agosto el diario Crónica estuvo gerenciado con opción a compra por el grupo empresario Ortellano vinculado a la aseguradora Liderar S.A. Se habría suscripto un convenio entre el directorio de la editorial y el grupo Ortollano para comprar la empresa pero tenemos entendido que esta situación jamás se puso en conocimiento de V.S. ni de la sindicatura ni de los abogados de la fallida en el concurso, y por sobre todas las cosas se ocultó este manejo dirigencial que causa grave perjuicio a todos los acreedores.
En el curso de un mes del grupo Ortollano hizo tantos destrozos y desatinos inclusive fue denunciado penalmente en contra de los administradores por incumplimiento de resoluciones del Ministerio de Trabajo. El mal manejo generó una gravosa carga de juicios laborales por despidos masivos de jefes con más de 20 años de antigüedad, uno de los cuales solo en curso tiene reclamos por más de medio millón de pesos.
Ante esta situación y carencia absoluta de manejo de este tipo de empresas periodísticas el dueño de la editorial Héctor Ricardo García terminó echándolos porque durante esa desastrosa gestión el grupo Ortollano/Liderar no pusieron un centavo, sino que ocasionaron pérdidas por más de 140 mil pesos, suma que afrontó Estrellas Producciones S.A. (Canal Crónica TV) integrante del grupo Crónica en concurso. En menos de 24 horas, la conducción del diario Crónica se transfirió al grupo que lidera el Sr. Raúl Olmos quien trajo como administrador a un ex administrador del diario que como primera medida ordenó retomar tarea a un ex empleado con un juicio contra la empresa por 400 mil pesos.
Este hecho determinó preguntarse: Quién afrontaría esa indemnización? ya que ante el regreso del actor el juicio en principio le significaría la terminación del proceso con la correspondiente condena a la empresa.
Esta situación determinó que el mismo grupo relevara por falta de idoneidad al flamante administrador y pusiera otro. También incidió en el alejamiento de ese administrador vinculado a la obra social de la UOM mantener llamativos vínculos con personas procesadas por mala administración como ex gerentes en la empresa que cumplieron 7 meses de prisión en el penal de Villa Devoto. Según versiones el administrador en cuestión tenía previsto reunirse con otros ex gerentes que actualmente están en prisión en distintos penales por administración fraudulenta y fraude fiscal por 17 millones de pesos, delitos todos ellos gravísimos.
Como si esto fuera poco, el límite de sorpresa bate cualquier récord ya que esta administración continuó un camino cuyo final es el caos y la quiebra empresaria, hace cuestión de horas produjo un masivo despido de 34 jefes gráficos y de prensa.
En el diario se vive un momento de caos y zozobra generalizados ante una lluvia de telegramas de despidos, en los que insólitamente se justifica dejar sin trabajo a nuestros representados so pretexto de la crisis derivada del concurso preventivo; es decir adjudica la culpa de este proceso a V.S., los síndicos y los letrados de la fallida.
Lo que está ocurriendo significa un cambio en la administración de la concursada y en los manejos de los valiosos bienes que conforman el activo de la masa concursal como el edificio, las máquinas rotativas, el avión Lear Jet, los terrenos en Puerto Madero, un leasing en el edificio de La Opinión, el diario El Atlántico de Mar de Plata.
Si se permitiese que estos desmanejos continúen y la empresa quede en manos de gente irresponsable y sin la correspondiente supervisión de la sindicatura, la empresa quedaría al borde de la quiebra y con los fondos derivados dolosamente a otros destinos, en perjuicio de los acreedores.
Tan irregular es la supuesta restructuración anunciada por estos nuevos administradores que al personal despedido en estas últimas horas lo citan a un estudio jurídico, le ofrecen sumas irrisorias, lo que se agrava porque en un caso, la propuesta es aceptada pero se les dice que el dinero no está disponible aún, con la aclaración de que, en caso de tenerlo, la indemnización sería con una quita del 60 por ciento, es decir se trata de una farsa de indemnización ya que el objeto es echar a la gente a la calle sin un centavo de indemnización.
En conclusión, estamos ante hechos gravísimos que afectan la continuidad empresaria, atentan contra la masa concursal y desligan de la responsabilidad patrimonial a los verdaderos dueños, quienes ensayan una suerte de hombres de paja o testaferros para no afrontar las obligaciones legales ni garantías que presenta el acervo del grupo económico Crónica.

Petitorio
En consecuencia pedimos:

1 Se nos tenga por parte con el domicilio constituido y se nos de la intervención en autos. 2 Se requiera a la fallida la copia de los contratos que ha celebrado en el último mes, ya sea por gerenciamiento o transferencia de acciones con la totalidad de los anexos.
3 Se de vista de esta presentación a la sindicatura, al abogado de la fallida para que evacuen la vista en el plazo de ley. Se analice el desempeño de la sindicatura frente a los gravísimos hechos denunciados, que prima facie resultan conculcatorios de la defensa de la masa de acreedores.
4 Hago reserva del caso federal para ocurrir ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación por violación de derechos constitucionales como de propiedad y debido proceso.

Proveer de conformidad
Será Justicia

martes, 14 de junio de 2005

Misoginias

Por: Marcelo Simón*
El folklore tiene contenidos misóginos en América latina, que hemos sabido enriquecer, a partir del legado hispánico inicial, con variopinto cultivo en diversas vertientes: zambas, chacareras, chamamés, milongas, cumbias villeras y tangos se han ocupado de la mujer impiadosamente desde hace mucho. Esta fobia puede ser rastreada por lo menos desde la copiosa documentación coplera del español Francisco Rodríguez Marín que tanto inspiró a nuestro Juan Alfonso Carrizo, quien, dicho sea de paso, no trepidó en censurar los versos políticamente incorrectos que dice o canta el pueblo desde siempre. Ahí y en otras fuentes aparece el machismo más enjundioso, generalmente celebrado con estrépitos diversos (por ejemplo en los festivales) o al menos tolerado sin mayores objeciones en otros foros.

Martín Fierro tiene su miga al respecto. El personaje, frecuentemente elegido como prototipo de la nacionalidad, humilla a una mujer negra tanto como para que su compañero, que reacciona en defensa del honor de la morocha, sea achurado por la criatura hernandiana. Fierro, de todas maneras, tiene actitudes piadosas para con otras féminas, presumiblemente blancas: su propia esposa, a la que perdona por haberse ido con un gavilán, y la cautiva, que es víctima de la tortura de otro hombre –claro que aborigen–, quien además asesina a su bebé. En ese admirable y cruel relato no falta un dato estremecedor: uno de los protagonistas, el Viejo Vizcacha, mató a su mujer con un palo porque le cebó un mate frío, como cuenta el Hijo Segundo de Fierro en el reencuentro familiar, sobre el final de la historia en la que este viejo perdulario aconsejaba a los varones, comprensiblemente, no casarse: “Si querés vivir feliz, / dedicate a solteriar”, decía.

En nuestro cancionero hay otros ejemplos más recientes de uxoricidios: el marido de la salteña Juana Figueroa le recrimina a la muerta ¡qué él mató! su comportamiento en vida, según el texto del jujeño Jorge Calvetti; mucho más acá en el tiempo, Víctor Heredia jura que vio al asesino y marido de Alelí bailar con la sombra de la pobrecita en la celda, como si nada hubiera pasado. En fin, tal vez no haya que llegar a esos extremos. Una golpiza adecuada puede corregir conductas femeninas, dice Alfredo Zitarrosa, en “Coplas por cifra y milonga” (que en Carmen de Patagones canta también el soguero Angel Hechenleitner en recopilación propia): “A la mujer cuando es buena / no hay plata con que pagarle; / pero cuando sale mala / no hay palo con que pegarle”.

Algo parecido se afirma en una chacarera de Calixto Brizuela que suele cantar el sanluiseño Juanón Lucero: el hombre le propone a su novia ir a vivir al campo, pero a ella no le gustan esos aires; entonces él el promete una guacha (rebenque de hoja gruesa) de cuero, “no sé si te va a gustar”, le añade. Y por las dudas no alcance, “esta guitarra que tengo te la pongo de collar”. No es raro que en el folklore, sobre todo hace años, las propias mujeres repitan sentencias como ésta: “la mujer engañadora, doscientos palos merece” cantaba la gran Martha de los Ríos, mamá del inolvidable Waldo.

Es pertinente, si uno le presta atención al viejo cancionero: algún bailecito, cierta chacarera, alguna baguala masculina repiten: “La mujer es como el diablo, / parienta del alacrán: / cuando ven al gaucho pobre / alzan la cola y se van”. Por eso hay que castigarlas.

“A las mujeres, quererlas / y no darles de comer, / porque si comiendo engañan, / muertas de hambre quieren bien”, anotó Jorge Washington Abalos en una recopilación santiagueña. Horacio Guarany, que ha escrito tantas canciones sentimentales tan buenas, en los comienzos de su carrera grabó “Todas las cositas”, un bailecito de Tito Véliz en el que afirmaba: “Mi mujer de cualquier cosa quiere reír, / le doy un chirlo, una patada,/ una trompada, la hago dormir”.

En la vecindad, por las esquinas del tango, el panorama empeora. Con solo escuchar a Edmundo Rivero se entera uno (“Tortazos”, de Maroni y Razzano) de que el varón no la rompe de un tortazo a la mina “por no pegarle en la calle”. Parece que así hay que actuar, como atestiguan los vecinos de una pareja que escuchaban puertas adentro los cachetazos del galán que “parecían aplausos, parecían, de una noche de gala en el Colón”, como creo que cronicó Celedonio Flores.

El premio mayor, de todas maneras, lo deberían recibir este “Amasijo habitual” de Carlos de la Púa refiriéndose al varón y su compartamiento: “La durmió de un cazote, / gargajeó de colmillo, / se arregló la melena / y pitándose un faso, / piantó de la atorranta pieza del conventillo / y silbando bajito rumbeó p’al escolaso”.
*Director de Radio Nacional Folklórica

domingo, 29 de mayo de 2005

Por una política de medios inclusiva y no exclusiva

La sanción del Decreto 527/05 se convierte en una donación inaceptable a los propietarios de medios que se ven beneficiados por una medida que suspende los plazos que fijaba la ley de la dictadura y le otorga otros diez años de uso de esa licencia, para algunos medios esto redunda en una extensión de hasta 35 años. Esto significa que en los años por venir nadie podrá acceder a una licencia de Radio o TV, con esto se restringe la diversidad y la pluralidad. Todo queda en pocas manos... o mejor decir en las de siempre.

El pasado año junto a otras organizaciones suscribimos: "Si unos pocos controlan la información no es posible la democracia. Deben adoptarse políticas efectivas para evitar la concentración de la propiedad de los medios de comunicación".
Luego el Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, reconocía en una reunión con representantes de organizaciones vinculadas a la comunicación y los derechos humanos, que la sanción de una nueva ley de Radiodifusión es "una deuda pendiente de este gobierno" y admitía que "no era un tema prioritario" en la agenda actual del Ejecutivo.

Si uno busca declaraciones del Presidente Nestor Kirchner acerca de los medios de comunicación solo encontrará alguna crítica dirigida a algún periodista o diario en particular.

Kirchner se preocupo por dejar en sus funcionarios sus pensamientos ante las acciones de las empresas o empresarios: Julio Bárbaro, interventor del ComFeR, sosteniendo que Raúl Moneta es un amigo... También podemos encontrar críticas a Telefónica, en un primer momento; al Grupo Mexicano C&E por la cantidad de radios que posee y alguna que otra puntual acotación ante una nota que el gobierno consideraba adversa.

En ese marco Enrique Albistur, Secretario de Medios, se encarga de distribuir unos 30 millones de pesos mensuales para colaborar con estos medios "para que no se caigan".

En estos dos años de gestión no debe extrañar la política de medios que despliega Kirchner, sus funcionarios de segunda línea escuchan los reclamos de los medios de propiedad social, pero por otro lado asegura que todo quede en manos de los grandes monopolios informativos.

Lo ocurrido el pasado 20 de mayo fue muy bien recibido por el sector empresarial beneficiado que se mostró feliz por la iniciativa. Así se destacan las declaraciones del señor Alberto Gollán titular de Televisión Litoral S.A. quien expresó estar "exultante", con esto suma una cantidad de años más a los 40 que cumplirá el 20 de junio su canal. Nunca nadie analizó si es necesario sumar una década más a un canal que de por vida fue una mera repetidora de Canal 13, con la sola inclusión de un programa de variedades diario y alguna que otra pequeña producción externa.

Por su parte, Daniel Vila y José Luis Manzano también festejan, es en esta ciudad donde el Multimedio Uno se hace fuerte con dos radios AM otras tantas FM´s y el Diario La Capital.

El presidente declaró que esta es "una oportunidad de diseñar estratégicamente el marco que le quieren dar a la inversión del medio" y que "queremos empresarios nacionales, en todas las áreas y queremos que los medios estén en manos de empresarios nacionales", pero en ningún momento observó como se entregaron esas licencias, el origen del dinero obtenido para las inversiones, quienes están detrás de esos medios y si, sobre ellos había algún reclamo judicial que les impida ser poseedores de esa licencia.

A los empresarios les otorga un doble beneficio los invita a invertir en televisión de alta definición y les asegura una licencia para transmitir de manera digital y continuar la misma por vía analógica, un caso similar se da con el caso de las nuevas tecnologías de transmisión de frecuencias de radio.

Las emisoras que nos registramos en el año ´89, según lo dispuesto por Ley N° 23.696/89 art. 65 y decreto N° 1357/89, y recibimos a cambio un Permiso Precario y Provisorio, se nos prometió el acceso perentorio a una Licencia de Radiodifusión. Hoy a 16 años esto no ocurrió.

Mientras tanto las organizaciones de la sociedad civil observamos como en 22 años de democracia en el país se modificaron leyes que permitieron "vender" petróleo, teléfonos, gas, aguas, etc. y medios de comunicación pero nunca estuvo la voluntad política de derogar una ley de la dictadura y sancionar una ley de telecomunicaciones de la democracia que contemple la propiedad de medios para que la sociedad civil pueda acceder a cumplir con un derecho inalienable: el de la comunicación y sus medios.

Aire Libre, Radio Comunitaria


Integrante de Aire Libre, Centro de Educación, Comunicación y Biblioteca Popular
Rosario - Santa Fe – Argentina

viernes, 15 de abril de 2005

Según el Diari de Tarragona Manzano se quedó con una parte del Puerto Rosario

Las empresas de Tarragona llevan al juzgado la gestión de Puerto Rosario Han presentado cinco denuncias por haber perdido el control de las acciones de la Terminal
Ivan Rodon i Tenas | irodon@diaridetarragona.com
Las cuatro empresas tarraconenses presentes en la Terminal Puerto de Rosario (TPR) han presentado cinco denuncias en dos juzgados argentinos después de haber perdido el control de la misma tras una asamblea irregular, convocada a sus espaldas y sin dejarles participar, y en la que, tras aprobarse una ampliación de capital, quedaron en minoría y a merced de los socios argentinos y uruguayos.
Las cuatro empresas de Tarragona (Cementos Goliat, Fruport, Silos de Tarragona y Tarragona Port Services) que se apuntaron a la aventura de Puerto Rosario, animadas por el ex presidente de la Autoritat Portuària, Lluís Badia, han sido estafadas. Así se desprende de una irregular jugada urdida por el presidente de la terminal, Guillermo Salazar -hombre de confianza de Badia en el puerto argentino- y de la consecuente defensa que estas empresas han iniciado en los juzgados.
En total son cinco las demandas presentadas por los tarraconenses en dos juzgados de Rosario después de la irregular asamblea que les dejó en minoría cuando detentaban el 51 por ciento de la sociedad Termina
Puerto de Rosario (TPR).
Según ha podido saber el Diari, los problemas accionariales comenzaron a finales de 2004 cuando Guillermo Salazar convocó de forma oculta una asamblea ordinaria y extraordinaria con la finalidad de licuar el capital de las empresas catalanas, que tenían el 51 por ciento de las acciones de TPR. Sin embargo, esta convocatoria fue abortada después de que alguien avisara a las firmas tarraconenses de las intenciones de Salazar y éstas cancelaran los poderes que le habían dado al presidente y nombraran como representante legal a un prestigioso buffet de abogados de Buenos Aires, Estudio O'Farrell. Descubierto, Salazar anuló la convocatoria y viajó a Tarragona para intentar rendir explicaciones a sus socios.
Éstos, alertados por las maniobras anteriores, le dejaron claro que en adelante no aprobarían nada antes de conocer los resultados de una auditoría que debería efectuar una consultora reconocida internacionalmente, KPMG.
Sabiendo, pero, Guillermo Salazar que el resultado de una auditoría podía dejar en evidencia su deficiente gestión al frente de la terminal, regresó a Rosario con la intención de ganar tiempo y aprovechar las fiestas del puente de la Purísima para, otra vez, convocar una nueva asamblea ordinaria y extraordinaria que aprobase su gestión y, de paso, una ampliación de capital que dejase en minoría al grupo tarraconense.

Nuevo aviso
Sin embargo, un nuevo aviso permitió a los representantes legales de las empresas catalanas (del gabinete Estudio O'Farrell) reaccionar a tiempo y se personaron en las oficinas de Puerto de Rosario para asistir a la asamblea y denunciar lo acontecido. Pero esta vez Salazar no estaba dispuesto a demorar por más tiempo sus intenciones e impidió el ingreso de los abogados contratados por los tarraconenses, que tuvieron que conformarse con dejar constancia de lo ocurrido redactando un acta notarial. Así las cosas, el presidente de la Terminal Puerto de Rosario pudo acometer finalmente la citada ampliación de capital que dejaría en minoría a las empresas de Tarragona, que pasaron de tener el 51 por ciento de las acciones a poseer el 40 por ciento. El resto se lo repartieron José Luis Manzano (propietario del diario La Capital), que recibió el 20 por ciento de las acciones; el propio Guillermo Salazar, con el 15 por ciento; Carlos Espina, con la misma cantidad; y Gustavo Pedro Sanahan, con el 10 por ciento restante. Todos ellos del entorno de Salazar.
La explicación que el presidente de TPR dio para no dejar asistir a la asamblea a las empresas de Tarragona fue debido a que éstas, con antelación, no habían ingresado unas aportaciones económicas. Lo que calló deliberadamente Guillermo Salazar fue que entonces él era el apoderado de los empresarios catalanes y que no les notificó lo que debían ingresar. Cuando lo hizo, las cuatro empresas tarraconenses enviaron de inmediato el dinero, pero por un problema administrativo y burocrático, el dinero nunca llegó a ser ingresado en la cuenta de la Terminal Puerto Rosario, sino que permanece en una cuenta del BBVA.

Las denuncias
Así las cosas, tras perder la mayoría del accionariado de TPR, a las cuatro empresas de Tarragona -de las que otros sectores portuarios de Rosario han destacado a este rotativo su profesionalidad, seriedad y honestidad- no les ha quedado otra opción que recurrir a la justicia.
En las últimas semanas se han presentado cinco denuncias, dos a cargo de Interlogística Portuaria SA (Cementos Goliat) y tres de Inter Rosario Port Services (TPS, SITASA y FRUPORT, en los Distritos (juzgados) 3 y 6 de Rosario. En las demandas presentadas se solicita la impugnación de la asamblea general ordinaria y extraordinaria, y que se reparan los daños ocasionados a las cuatro empresas tarraconenses. Éstas, por su parte, prefirieron ayer guardar silencio a la espera de ver cómo se resuelve el asunto judicial, al igual que el presidente de la Autoritat Portuària de Tarragona, Josep Anton Burgasé. En todo caso, fuentes argentinas no descartan que según sea la resolución judicial, las empresas tarraconenses acaben vendiendo su participación y abandonen Rosario.

Fuente: Diari de Tarragona

sábado, 9 de abril de 2005

Canal 7 Argentina, una saga interminable

Fiel a su historia, la pantalla de Canal 7, la emisora de televisión estatal argentina, sigue debatiéndose entre una programación comercial que compita por audiencia y publicidad con los canales privados y otra, de servicio público, que constituya una alternativa a la concentración mediática. La ausencia de un marco institucional que defina objetivos de largo plazo, métodos de designación de autoridades, así como instancias de control por parte de la sociedad, relega al canal y abre la puerta a disputas de poder y negocios a costa de todos los argentinos
Por: Pablo Stancanelli
"La televisión es un componente esencial de la vida humana moderna, (...)
es el instrumento principal de aportación de información cultural patrimonial (el pasado), de contemplación de lo que pasa (el presente) y por lo tanto de una conciencia que necesita tener proyectos de futuro. Después de la formación
familiar y escolar, (...) la televisión es el instrumento más activo en la formación de la conciencia personal y colectiva."
Manuel Vázquez Montalbán, "Por el mercado hacia la verdad única" 1
"Canal 7 pinta con Tersuave. El poder de la pintura". El auspicio comercial impacta. Destacado en el cartel luminoso que en su fachada presenta el nuevo y enésimo logo de LS82 TV Canal 7, le imprime al canal de televisión público argentino un aire privatizado.

Porque a lo largo de toda su historia, Canal 7 ha sido una poderosa herramienta de difusión de propaganda tanto para dictaduras como para gobiernos democráticos y ha generado pingües negocios privados en detrimento del Estado; pero más allá de la calidad de gestión de uno u otro director y del mérito de haber producido muchos programas memorables, nunca ha cumplido con su rol esencial: el de un servicio público de carácter universal que se proponga informar, educar, entretener y difundir la diversidad cultural del país al margen del interés privado. Así, el "instrumento de comunicación audiovisual más poderoso de la época moderna" 2, ha sido hasta ahora una herramienta cultural y social desperdiciada.

Sin embargo, debe destacarse que el ex presidente Carlos Menem no haya podido sumar Canal 7 al desguace del Estado realizado durante sus mandatos. En marzo de 1992, su gobierno decidió la liquidación de Argentina Televisora Color LS82 Canal 7; estableció que sus deudas fuesen absorbidas por el Estado y creó ATC Sociedad Anónima, conducida por Gerardo Sofovich. Al mismo tiempo, habilitó la posibilidad de publicitar productos dentro del contenido de los programas. Tres años más tarde, una auditoría de la Sindicatura General de Empresas Públicas (SIGEP) señaló serias irregularidades en el manejo del canal y una nueva deuda acumulada de 67 millones de dólares. Menem nombró entonces interventor a Germán Kammerath, con el mandato de privatizar la empresa. ATC S.A. se declaró en concurso preventivo de acreedores, al tiempo que el Decreto presidencial 1.022/95 asignaba al canal la frecuencia 4, sustituyendo así su señal habitual, la frecuencia 7, que se pretendía adjudicar por licitación.

La intervención de congresistas, de los trabajadores del canal y de parte de la opinión pública impidió la privatización de la emisora, así como la de su frecuencia, contrariamente a lo que sucedió con la de Radio Municipal 3. En abril de 2002, Canal 7 recuperaría su frecuencia original durante la gestión del ex presidente provisional, Eduardo Duhalde, quien derogó el Decreto 1.022/95.

Entre ambos momentos, el ex presidente Fernando de la Rúa desperdició la oportunidad de otorgar un marco institucional al canal. Aludiendo a una "necesaria" reducción del gasto público, De la Rúa vetó el 31-12-1999 la ley 25.208, aprobada por el Congreso de la Nación el mes anterior 4. Dicha ley creaba Radio y Televisión Argentina S.E. y disponía el "control público no gubernamental" de los medios de comunicación del Estado. En su reemplazo, con el objetivo de racionalizar los recursos del Estado, el gobierno de la Alianza crearía por decreto el Sistema Nacional de Medios Públicos (SNMP) que agrupa a las emisoras del Servicio Oficial de Radiodifusión. Actualmente, el SNMP, que depende de la Secretaría de Medios de Comunicación a cargo de Enrique Albistur, tiene como interventor a Luis Ricardo Palacio.

¿Un nuevo canal?
"Nace Canal Siete". El 17-10-04, en conmemoración de los 53 años de Canal 7, el gobierno de Néstor Kirchner difundió un aviso publicitario en los periódicos de mayor circulación del país donde se señalaba: "consciente (...), de su importancia estratégica, de la función social que tiene y del rol fundamental que debe desempeñar en un Estado moderno, el Gobierno Nacional tiene la firme decisión política de volver a ponerlo en el lugar que se merece. Jerarquizando las funciones de todos quienes lo integran. Modernizando su equipamiento e instalaciones. Y aumentando en cantidad y extensión territorial sus repetidoras. Así, en muy poco tiempo volverá a ser una señal competitiva, colocándose a la altura de las mejores emisoras estatales del mundo".

Entre estos puntos, el gobierno fijó como prioritarios la modernización del equipamiento y de las instalaciones, y la extensión de su señal a mayores franjas del territorio nacional. Debido a su desastroso estado, la sede edilicia del canal fue objeto de arreglos en su fachada y se repararon las filtraciones internas. Por otra parte, se aprobó un plan para renovar en tres años el aparato tecnológico del canal, que en muchos aspectos data de hace más de 20 años. En cuanto a la extensión territorial de sus repetidoras, el pasado 9 de febrero un decreto presidencial autorizó al SNMP a instalar y poner en funcionamiento 17 nuevas repetidoras propias en diversos puntos del país, que se suman a las 280 ya existentes 5. Esta decisión constituye un paso adelante, ya que contrariamente a una extendida opinión, Canal 7 sólo llega de manera gratuita a un 38% de la población. En muchas grandes ciudades del país, como Córdoba o Mendoza, sólo se accede a la emisora estatal a través de la señal de cable.

Si bien estos avances son un requisito esencial y responden a reivindicaciones permanentes de sus trabajadores, no constituyen en sí mismos una política de comunicación. El mismo jefe de Gabinete, Alberto Fernández, reconocía el 28-5-04 en una reunión con la Asociación "Periodistas" la falta de una política para los medios públicos 6. En esa misma reunión Fernández hizo un diagnóstico de lo que el Gobierno entendía era el mayor problema de la emisora: "La situación con los sindicatos es muy grave".

La víspera, el jefe de Gabinete había aparecido en la pantalla del canal junto a Osvaldo Quiroga, conductor del programa "El refugio de la cultura" para anunciar la continuidad del mismo, así como del programa "Los siete locos" conducido por Cristina Mucci. El canal había anunciado una semana antes el levantamiento de ambos ciclos, lo que derivó en un escándalo mediático con gran repercusión de televidentes y personalidades de la cultura, y generó el posterior reconocimiento de error por parte de Fernández.

Pero, lo que parecía ser fruto de una reiterada improvisación en la programación 7, se reveló como una disputa en la conducción bifronte del canal. En efecto, en un hecho poco frecuente, la dirección de Canal 7 se encuentra dividida en una dirección artística, a cargo de Leonardo Bechini, guionista de varias series de televisión exitosas, y una dirección de información periodística, a cargo de Ana de Skalon, que cuenta con una vasta experiencia en el canal británico Channel Four, dependiente de la British Broadcasting Corporation (BBC). Los ciclos levantados pertenecían al área de Skalon, quien también reconoció el error. Sin embargo, un funcionario de alto nivel en el gobierno reveló entonces que la decisión había surgido directamente de la intervención del SNMP y había sido adjudicada a Skalon. La directora de información periodística había asumido a propuesta del presidente Kirchner, pero no sería bien vista en el ámbito de la Secretaría de Medios 8.

Para Skalon, el incidente debía entenderse de manera positiva: "Que esta situación se dé y que suscite este nivel de respuesta y debate sobre qué es un medio público es muy bienvenido (...). Tanto es así que Canal 7 planea ahora transformarse en el lugar desde donde se va a discutir qué es lo que se entiende por un medio público. (...) Porque tiene que acabarse la ley de radiodifusión que existe hoy y hay que discutir una nueva ley acorde con estos tiempos. Nosotros, como canal público del Estado, tenemos que abarcar a todos, no podemos tener una agenda igual a un canal comercial. Nuestra premisa debe ser informar. Y cuando se habla de informar -que es el mandato por el que yo entré a este canal por parte del Presidente de la Nación- no se habla de informar sólo a través del noticiero. El televidente debe enriquecerse a través de toda la programación". Más allá de una emisión en el programa "Huella Digital" dedicada al debate sobre medios públicos, el Canal no parece haber asumido plenamente ese desafío.

Conflictos e intereses
Un nuevo conflicto, de mayores consecuencias, pero de menor repercusión mediática, se produjo en el mes de septiembre de 2004 con el levantamiento del ciclo periodístico "Visión Siete Edición Especial", conducido por los periodistas Raúl Dellatorre, Mauro Federico, Pablo Feldman e Hinde Pomeraniec, los domingos a las 22 horas. Skalon entendía al programa como una extensión del noticiero, por lo que decidió que fuese realizado por los trabajadores de prensa del canal, afiliados a la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA).

El Sindicato Argentino de Televisión (SAT), mayoritario en el canal, entendía que la producción era de su competencia, por lo que decidió retirar su colaboración desde su primera edición, el 1 de agosto. Durante cuatro domingos el programa salió al aire con la colaboración del personal jerárquico, pero el 5 de septiembre los trabajadores del SAT encadenaron la puerta del estudio 6 y bloquearon su entrada, impidiendo la salida al aire del programa. La tensión había ido en aumento desde el sábado 27 de agosto, cuando el Ministerio de Trabajo, que en un primer momento había dictado la conciliación obligatoria, dictaminó que la cámara y la edición fuesen realizadas por personal del SAT. La UTPBA impugnó el fallo y el 3 de septiembre el Ministerio revirtió su decisión y le dio la razón, volviendo a la conciliación original. Ante esa situación, Skalon salió al aire en lugar del programa y leyó un comunicado en el que afirmaba: "(...) he querido hoy informarles acerca de una situación interna que afecta al programa ‘Visión Siete Edición Especial' del domingo. Lo hago (...) porque considero que son ustedes, los contribuyentes argentinos, los verdaderos dueños de un medio que queremos realmente público y no coaccionado por intereses mafiosos o corporativos de ningún tipo. (...) Hoy no podemos salir al aire porque en los pasillos del canal, los máximos dirigentes del Sindicato Argentino de Televisión prohíben al personal enrolado en su sindicato cumplir con su débito laboral por el cual el Estado argentino les paga. Además impiden por la fuerza y con actitudes patoteriles que otros trabajadores del canal puedan suplir la tarea que ellos se niegan a realizar. Con esta conducta atentan contra el medio público que dicen defender (...)." 9.

Al día siguiente Skalon declaraba: "Yo estaba satisfecha porque nuestra actitud siempre fue que participaran (el SAT) en el programa. Esto forma parte de la idea de jerarquizar los oficios dentro del canal, después de veinte años de abusos, de deriva. Yo quiero que esto realmente sea un medio público que le sirva al Estado y a la gente, por lo que voy trabajando con cada oficio con lo mejor que tienen. Ahora hacemos todo con personal del canal, algo muy distinto a cuando se traían latas y se hacían coproducciones que usaban el canal y se llevaban los beneficios" 10.

En un comunicado, el SAT respondió que el conflicto gremial "surge a partir de que la empresa y específicamente la dirección de contenidos, haciendo una interpretación tendenciosa y arbitraria de otros convenios colectivos con la intención de favorecer claramente a otra entidad gremial, perjudica a los trabajadores del SAT afectando sus puestos de trabajo" y señaló que "fueron los trabajadores en asamblea los que decidieron retener tareas. (...) Estamos totalmente de acuerdo en que el canal es público, que debiera ser no gubernamental y cuyas autoridades deberían elegirse por concurso".

La tensión siguió en aumento. Ese mismo día, una productora del programa "Huella Digital", conducido por Mauro Federico, también conductor del programa en conflicto, fue amenazada telefónicamente y le arrojaron una pastilla de gamexane en su oficina. Al no llegarse a un acuerdo en el Ministerio de Trabajo -que finalmente dictaminaría que se trataba de una decisión de la empresa- la intervención del SNMP fue levantando los sucesivos programas que seguían produciéndose semana a semana, aludiendo a peleas entre sindicatos. Los trabajadores de prensa del canal afiliados a UTPBA, que entonces se aprestaba a elegir a sus autoridades, manifestaron en varios comunicados su rechazo ante la "prohibición y censura" ejercida sobre el programa, "todo ello en medio del silencio y/o engaño argumental por parte de distintos funcionarios y del gobierno, quienes extraoficialmente reconocen la legitimidad del reclamo de los trabajadores de prensa y la UTPBA y ‘justifican' su actitud a partir de confrontaciones internas que deben saldar de algún modo (...)" 11. Distintas fuentes confirman que uno de los programas emitidos, referido al desmonte en la provincia de Salta, provocó una queja de funcionarios del gobierno de Juan Carlos Romero ante la Jefatura de Gabinete por sufrir el agravio de las cámaras estatales. Desde la jefatura se habría reconocido la inconveniencia de tratar estos temas en momentos en que se discutía la coparticipación federal.

Pero un periodista del ciclo cree que había otras razones de por medio: "A alguien le tocó en sus negocios o en sus posibles negocios que nuestro programa se hiciera integralmente en el canal, que el piso se hiciera en el canal, que los periodistas fueran del canal, que no hubiera manera de decir acá podemos meter el billete o sacar el billete".

Las coproducciones constituyen una práctica habitual y beneficiosa en los canales de televisión, pero en el caso de Canal 7 han sido histórica y mayoritariamente fuente de negocios turbios y de fuertes pérdidas para la emisora estatal. En un informe realizado por la Sindicatura General de la Nación (Sigen) presentado a la Oficina Anticorrupción en el año 2000, se señalaba que sólo en 1999 el canal había perdido unos 3,5 millones de dólares por acuerdos firmados con los presentadores Mauro Viale y Lucho Avilés, que incluían además de salarios astronómicos un reparto desigual de la publicidad.

Asimismo, un informe de situación del Sistema Nacional de Medios Públicos, confeccionado por periodistas trabajadores de prensa del noticiero de Canal 7 y de Radio Nacional presentado en julio de 2003 ante la Secretaría de Medios, señala a la tercerización de la programación como una forma de privatización encubierta "al mismo tiempo que se llevó a su mínima expresión el sistema de comercialización de publicidad, lo cual dejó el segundaje en manos de los coproductores, situación para nada casual". Informa asimismo gastos excesivos en alquiler de equipos cuya compra hubiese sido ampliamente amortizada con el uso, serias irregularidades con el material de archivo del canal, un patrimonio público de gran valor, del que las coproducciones hacen "uso y abuso". También incluye un anexo presentado en el año 2002 a la Sigen donde en un análisis de las coproducciones se señala: "es común y llama la atención que las coproducciones comiencen su emisión meses antes de ser firmado el contrato. (...) La empresa, aun teniendo conocimiento de la existencia de publicidad excedida y no programada en forma reiterada no ha realizado reclamo alguno ni exigido su pago. Los costos del coproductor figuran en forma genérica y no están detallados en los contratos". El informe estima en un total de 567.804 pesos (calculando una tarifa mínima de 6 pesos por segundo de publicidad), el monto excedido por las coproducciones y no facturado.

Aunque la situación descripta antecede a la actual intervención, en los pasillos del canal sostienen que nada ha cambiado. El Dipló pudo acceder a una nota interna del Canal, firmada por Leonardo Bechini y Ricardo Palacio, referida a la publicidad del programa "30 y pico", en la que se informa a la gerencia comercial que "dado el aumento de costos de la coproductora y ante el interés del Canal de continuar con un programa de alto rating que implica un fuerte beneficio para la venta publicitaria se acordó una distribución publicitaria a partir del primer peso de ingreso del 75% para la coproductora y el 25% para el Canal. Por otra parte la coproductora se compromete a ingresar una pauta al Canal de 10.000 segundos por mes a un valor de $ 2.- el segundo, y 10.000 pesos bonificados". En la página internet de Canal 7, el precio del segundo de publicidad para ese mismo programa es de 60 pesos. El Dipló intentó comunicarse en numerosas oportunidades tanto con Ricardo Palacio como con Leonardo Bechini para confirmar esta situación, pero sin resultado.

En el Canal sostienen que el número de coproducciones ha bajado y que resulta imposible tener mayor producción propia con un presupuesto escaso y en gran parte dedicado a pagar salarios 12, pero la falta de transparencia es una constante. Luego de que en junio de 2004 un periódico difundiera las cifras de distintos contratos y afirmara que "esta es la primera vez que la emisora estatal deja ver oficialmente los números que maneja. Pero el conocimiento público de esos datos crea resquemores en la dirección del canal", el acceso a los contratos en la página internet del SNMP fue bloqueado 13.

Alcanzar la madurez
El objetivo de posicionarse entre los mejores canales estatales del mundo parece aún lejano, aunque los propios debates y problemas que acarrean las emisoras públicas británicas, francesas, alemanas, españolas e italianas, puedan acortar el camino. En una señal auspiciosa, el interventor del SNMP señaló que dejaría su cargo en mayo de 2005 para ser reemplazado por un directorio y que se designaría un presidente para el Canal.

No obstante, es imprescindible una legislación que establezca mecanismos permanentes de gestión, transparencia y participación civil. Existen proyectos. En noviembre de 2003 se presentó el documento "Una radiodifusión pública para la democracia" elaborado por la Asociación por los Derechos Civiles (ADC) en colaboración con CIPPEC, Poder Ciudadano, CELS, Asociación Periodistas, FoPeA y FARN y el aporte de la organización inglesa Article XIX. Auspiciado y financiado por la embajada británica en Buenos Aires, planteaba entre los puntos a debatir la universalidad en el acceso, la independencia editorial, la necesidad de instrumentos legales, la federalización del sistema, la composición del directorio, controles y transparencia, el financiamiento y la venta de publicidad, así como participación de los televidentes.

No existe ninguna razón ontológica que impida un canal público de calidad. Es necesario que el gobierno impulse el debate y que la ciudadanía se comprometa con un canal que le pertenece. La falta de presupuesto y de plazos concretos, los intereses, las disputas de poder, las peleas sindicales, las capas geológicas de funcionarios que permanecen en el canal tras las sucesivas intervenciones, la corrupción, todo conspira para que incluso el proyecto más bien intencionado fracase. En una entrevista otorgada al diario El País sobre la crisis de las emisoras públicas en Europa, la periodista Christine Ockrent, quien presentó durante muchos años el noticiero de uno de los canales públicos de Francia, respondía a una pregunta sobre la inmadurez de la televisión española de una manera que puede aplicarse a la situación argentina: "No hay más porvenir que el de una reforma que ayude a los profesionales a conquistar su independencia. Es posible alentar la calidad de la información y la independencia de los periodistas. Lo que me plantea (...) es cuestión de institución y de reglas" 14.
  1. Prólogo al libro de Eduardo Giordano y Carlos Zeller, Políticas de televisión. La configuración del mercado audiovisual, Icaria, Barcelona, 1999.
  2. Pedro Simoncini, "Frustraciones eternas", La Nación, Buenos Aires, 16-6-04. Para una historia de Canal 7: Leonardo Mindez, Canal 7, medio siglo perdido. La historia del Estado argentino y su estación de televisión, Ediciones Ciccus - La Crujía, Buenos Aires, septiembre de 2001.
  3. Guillermo Mastrini, "¿Televisión estatal o gubernamental?"; y Natalia Aruguete y Washington Uranga, "Medios del Estado, al servicio del poder económico", Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, junio de 2000 y abril de 2004 respectivamente.
  4. Actualmente existe un nuevo proyecto de ley que retoma con incorporaciones la ley vetada por De la Rúa.
  5. El SNMP tiene 90 días a partir de la fecha del decreto para presentar la documentación técnica ante la Comisión Nacional de Comunicaciones. Las ciudades alcanzadas por las nuevas repetidoras son Río Gallegos, Santa Rosa, San Luis, La Rioja, Córdoba, Río Cuarto, Neuquén, Mendoza, San Rafael, San Salvador de Jujuy, Salta, Comodoro Rivadavia, Bahía Blanca, Junín, San Juan, San Carlos de Bariloche y San Miguel de Tucumán.
  6. Clarín, Buenos Aires, 29-5-04.
  7. A comienzos del verano 2005, Canal 7 anunció en distintos medios una programación "estelar" para la temporada estival que incluía programas conducidos por Moria Casán y Juan Alberto Mateyko desde las playas de la costa argentina. Tales contrataciones fueron vetadas desde el Gobierno, por lo que finalmente las emisiones se cancelaron aduciendo "falta de presupuesto".
  8. Mariano Obarrio, "Kirchner se metió en la pelea de Canal 7", La Nación, 31-5-04.
  9. Véase: http://argentina.indymedia.org/news/2004/09/221060.php
  10. Página/12, 6-9-04. Luego del conflicto, Ana de Skalon ha debido ausentarse de Canal 7 por cuestiones de salud.
  11. Véase: www.periodistascanal7.com.ar
  12. En 2004 el presupuesto de Canal 7 fue de aproximadamente 35 millones de pesos, a los que se sumaron una partida extra de 3 millones de pesos. Asimismo el gobierno dispuso una suma de 35.582.600 pesos para pagar deudas de la ATC residual. Para 2005, el presupuesto del canal es de 40 millones de pesos.
  13. Verónica Bonacchi, La Nación, Bs. As., 6-6-04 y 29-10-04.
  14. El País, Madrid, 6-3-04.
Fuente: El Dipló

Otras Señales

Quizás también le interese: