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viernes, 30 de agosto de 2024

A 20 años del lanzamiento de los 21 Puntos Basicos por el Derecho a la Comunicación

El jueves 29 de agosto, en la sede de SiPreBA –Sindicato de Prensa de Buenos Aires–, se realizó un encuentro para conmemorar los 20 años de la Coalición por una Comunicación Democrática. La Coalición es un colectivo que impulsó, con su compromiso y militancia, los 21 puntos que hicieron posible la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, reemplazando la normativa de la dictadura cívico militar instaurada el 24 de marzo de 1976. En la oportunidad se trazó el recorrido y las luchas de la organización desde su fundación en 2004 y luego de un fructífero debate, el plenario emitió un documento con viejos y nuevos reclamos:

Por una comunicación plural, federal y democrática
Hace 20 años lanzamos un colectivo multisectorial y federal destinado a democratizar la palabra y dejar atrás las normas de la dictadura militar en materia de medios de comunicación social.  Propusimos entonces una agenda para equilibrar las voces en los medios, limitar la concentración, defender y fomentar el rol de los trabajadores, promover nuevos actores e impulsar la producción nacional informativa y cultural.

La plataforma de 21 Puntos de la Coalición por una Radiodifusión Democrática se debatió en foros en todo el país y se convirtió en ley en 2009 con el acompañamiento de las mayorías populares, de legisladores de diversos partidos y el compromiso de la máxima autoridad del PEN, entonces a cargo de Cristina Fernández de Kirchner.

Se trató de una norma respetuosa de los estándares internacionales sobre libertad de expresión, condición que le valió el reconocimiento mundial y un fallo de plena constitucionalidad por parte de la Corte Suprema de Justicia en 2013. Su articulado estableció una Comisión Bicameral parlamentaria, una Defensoría del Público, en representación de las audiencias, y un Consejo Federal multisectorial.

Sin embargo, su aplicación careció de políticas acertadas y su implementación fue sistemáticamente saboteada por una justicia complaciente con los poderes económicos y mediáticos. Diversas maniobras judiciales impidieron la adecuación legal en los medios con posición dominante de mercado hasta que el gobierno elegido en 2015 inició su desmantelamiento por decreto. Desde entonces la autoridad de aplicación perdió su independencia y quedó sometida a la voluntad del Ejecutivo.

Se impuso un régimen de mayor concentración de mercado, pérdida del federalismo y desconocimiento de la comunicación como derecho humano, que no fue modificado por el turno gubernamental desarrollado entre 1919 y 2023.

La actual gestión de Milei agravó, mediante el abuso de decretos y facultades extraordinarias, la desprotección de los derechos ciudadanos y el avasallamiento de los derechos laborales mediante políticas de flexibilización y ajuste. El crecimiento de la pobreza, a más del 55% en apenas seis meses, la desocupación y la recesión económica, fueron acompañados por amenazas a empresas, insultos a periodistas y cierres de medios. Se avanzó por decreto hacia el desmantelamiento de los medios públicos, se congelaron los fondos de fomento a la cultura y fueron intervenidos los órganos regulatorios del audiovisual y de la comunicación digital. Los medios universitarios son víctimas también del ajuste y el desfinanciamiento.
"Desde 2015 a esta parte hemos vuelto a retroceder. La verdad es preocupante y hoy nos pone en una situación en donde si repasamos cada uno de esos 21 puntos, nos damos cuenta que se están avasallando absolutamente todos", aseguró María Ana Mandakovic, secretaria de Organización de FATPren y adjunta de la CTA Autónoma Nacional
A 20 años del lanzamiento de la Coalición asistimos al desguace del sistema público de medios y de su carácter federal, así como al levantamiento de la producción local en las provincias para su reemplazo por conferencias del vocero presidencial en Casa Rosada. Existe un verdadero apagón informativo, que cuenta con el silencio cómplice de medios que antes reclamaban por la no injerencia gubernamental.

El Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), Radio y Televisión Argentina (RTA), el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y el sector de contenidos públicos han sido intervenidos por decreto y vaciados de funciones y personal. Otros, como la agencia de noticias Télam, fueron clausurados.

Los ámbitos de la comunicación y la cultura se encuentran en un estado de emergencia laboral y productiva afectando a medios y productoras en todo el país. Están pisados los fondos previstos por ley para la promoción del cine y el audiovisual nacional, así como el teatro, la música independiente, el sistema de medios comunitarios e indígenas y la conectividad a internet en zonas con vulnerabilidad social o geográfica. A ello se suma el uso discrecional y disciplinador de la publicidad oficial.

Hace 20 años luchamos con la rémora oscurantista de la dictadura. Hoy nos desafía el mundo de las redes, las plataformas y los avances sin regulación de la Inteligencia Artificial sobre el trabajo, las profesiones y los contenidos. Un nuevo sujeto social, político y cultural reclama nuevas agendas y mecanismos de representación.
Por eso, la Coalición por una Comunicación Democrática (CCD) plantea, a 20 años de su creación, los siguientes puntos:
Cese inmediato de las intervenciones en los medios públicos y el Ente Nacional de Comunicaciones y su reemplazo por las autoridades legalmente previstas en las normas que regulan el sector.

Restablecimiento del pleno funcionamiento y control de los fondos de fomento sectorial creados por ley y con financiamiento propio para el cine, la televisión, la cultura y el mundo digital.

Respeto al federalismo informativo mediante el cumplimiento de las cuotas de producción local y nacional, el restablecimiento de las corresponsalías de la agencia Télam, de las delegaciones de ENaCom en todo el país y la devolución de los contenidos locales a las filiales de Radio Nacional.

Sanción de una ley de publicidad oficial que termine con la discrecionalidad de fondos reservados para grupos “amigos” mientras se asfixia a los medios independientes, comunitarios y comerciales de todo el país. La ley deberá tener como finalidad tanto la obligación de informar los actos de gobierno como el apoyo a un sistema independiente, público y privado, que garantice el pluralismo informativo.

Actualización y modernización de las leyes 26.522 y 27.078 para contar con un marco regulatorio que extienda los servicios del mundo digital en el campo social y geográfico, creando condiciones de equidad fiscal y fomento para los productores nacionales frente a las plataformas globales que hoy dominan la deliberación democrática en lo informativo y la circulación de bienes y servicios culturales.

Fomento del trabajo argentino en los ámbitos de la comunicación y la cultura con estabilidad laboral y respeto por las normativas vigentes.

Pleno funcionamiento del Fondo de Servicio Universal conjuntamente con la defensa de la empresa argentina de satélites (ARSAT) para el mayor despliegue de la red de fibra óptica con sentido federal así como el desarrollo de la soberanía científica y tecnológica en el campo de las tecnologías de la información y la comunicación.
Los históricos 21 Puntos Basicos por el Derecho a la Comunicación
1.- Toda persona tiene derecho a investigar, buscar, recibir y difundir informaciones, opiniones e ideas, sin censura previa, a través de la radio y la televisión, en el marco del respeto al Estado de derecho democrático y los derechos humanos.

2.- La radiodifusión es una forma de ejercicio del derecho a la información y la cultura y no un simple negocio comercial. La radiodifusión es un servicio de carácter esencial para el desarrollo social, cultural y educativo de la población, por el que se ejerce el derecho a la información.

3.- Se garantizará la independencia de los medios de comunicación. La ley deberá impedir cualquier forma de presión, ventajas o castigos a los comunicadores o empresas o instituciones prestadoras en función de sus opiniones, línea informativa o editorial, en el marco del respeto al estado de derecho democrático y los derechos humanos. También estará prohibida por ley la asignación arbitraria o discriminatoria de publicidad oficial, créditos oficiales o prebendas.

4.- Las frecuencias radioeléctricas no deben transferirse, venderse ni subastarse. Nadie debe apropiarse de las frecuencias. Las frecuencias radioeléctricas pertenecen a la comunidad, son patrimonio común de la humanidad, y están sujetas por su naturaleza y principios a legislaciones nacionales así como a tratados internacionales. Deben ser administradas por el Estado con criterios democráticos y adjudicadas por períodos de tiempo determinado a quienes ofrezcan prestar un mejor servicio. La renovación de las licencias estará sujeta a audiencia pública vinculante.

5.- La promoción de la diversidad y el pluralismo debe ser el objetivo primordial de la reglamentación de la radiodifusión. El Estado tiene el derecho y el deber de ejercer su rol soberano que garanticen la diversidad cultural y pluralismo comunicacional . Eso implica igualdad de género e igualdad de oportunidades para el acceso y participación de todos los sectores de la sociedad a la titularidad y gestión de los servicios de radiodifusión.

6.- Si unos pocos controlan la información no es posible la democracia. Deben adoptarse políticas efectivas para evitar la concentración de la propiedad de los medios de comunicación. La propiedad y control de los servicios de radiodifusión deben estar sujetos a normas antimonopólicas por cuanto los monopolios y oligopolios conspiran contra la democracia, al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho a la cultura y a la información de los ciudadanos.

7.- El público tendrá derecho a acceder a una información plural, así como a la diversidad cultural. Para ello se deberá garantizar la indemnidad intelectual y estética de los trabajadores de la comunicación y de todos aquellos que participan en la producción de bienes culturales.

8.- En los casos de una integración vertical u horizontal de actividades ligadas, o no, a la comunicación social, se deberán establecer regulaciones que promuevan el pluralismo, respeten las incumbencias profesionales y derechos intelectuales de los artistas y demás trabajadores de la comunicación y el espectáculo.

9.- Deberá mantenerse un registro público y abierto de licencias. El registro deberá contener los datos que identifiquen fehacientemente a los titulares de cada licencia, y los integrantes de sus órganos de administración además de las condiciones bajo las cuales fue asignada la frecuencia. Las localizaciones radioeléctricas no previstas en los planes técnicos deberán ser puestas en disponibilidad a pedido de parte con la sola demostración de su viabilidad técnica.

10.- No podrán ser titulares de licencias de servicios de radiodifusión ni integrantes de sus órganos directivos, quienes ocupen cargos electivos oficiales nacionales, provinciales o municipales, funcionarios públicos de los distintos poderes, miembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad, como así tampoco aquellos que hayan tenido participación comprometida con violaciones a los derechos humanos.

11.- Existen tres tipos de prestadores de servicios de radiodifusión: públicos, comerciales y comunitarios de organizaciones de la Sociedad Civil sin fines de lucro. Quedará prohibido todo tipo de discriminación o cercenamiento a causa de la naturaleza jurídica de la organización propietaria, en cuanto a potencia, cantidad de frecuencias disponibles o limitaciones a los contenidos. Todos los servicios de radiodifusión podrán contratar publicidad en igualdad de condiciones, ya que así se respetan los derechos humanos económicos, sociales y culturales.

12.- Los medios estatales deberán ser públicos y no gubernamentales. Deberán proveer una amplia variedad de programación informativa, educativa, cultural, de ficción y de entretenimiento garantizando la participación ciudadana y la atención a las necesidades de la población. En todas las regiones del país se destinará una frecuencia a la recepción gratuita del canal de TV pública nacional y de Radio Nacional; y de igual forma se reservará al menos una frecuencia para una radio y una emisora de TV provincial y una emisora de FM municipal . Los servicios de la radiodifusión universitaria constituyen un sistema público de gestión autónoma y se reservará no menos de una frecuencia de radiodifusión a cada una de las Universidades públicas nacionales.

13.- Los planes técnicos deberán reservar al menos el 33% de frecuencias, en todas las bandas, para entidades sin fines de lucro. En estos casos tendrá que prevalecer como criterio de asignación de frecuencias el plan de servicios y la inserción de las entidades en su comunidad.

14.- La ley establecerá cuotas que garanticen la difusión sonora y audiovisual de contenidos de producción local, nacional y propia. Esto implica producción realizada por actores, músicos, directores, periodistas, artistas, investigadores y técnicos argentinos, y reglamentará la obligación de inversión en producción propia y en la compra de derecho de antena de películas nacionales.

15.- La explotación de los servicios de radiodifusión es indelegable y debe ser prestada por el propio titular de la licencia.

16.- Las repetidoras y cadenas deben ser una excepción a la regla de modo tal de priorizar el pluralismo y la producción propia y local, salvo para las emisoras estatales de servicio público o la emisión de acontecimientos de carácter excepcional.

17. La publicidad sonora y audiovisual será de total producción nacional y deberá siempre diferenciarse de los contenidos de la programación, no estará incluida en esta, se difundirá en tandas claramente identificadas al inicio y al final por la señal distintiva del medio y no inducirá a estafas y engaños a la comunidad.

18. Los sistemas de distribución de señales deberán incluir en su grilla de canales las emisoras de TV de aire de la localidad, el canal público nacional y un canal con producción informativa local y propia.

19. La autoridad de aplicación deberá respetar en su constitución el sistema federal y estará integrada además por organizaciones de la sociedad civil no licenciatarias y por representantes de las entidades representativas de los trabajadores de los medios y de las artes audiovisuales.

20.- Se creará la figura de la Defensoría del público, con delegaciones en las provincias, que recibirá y canalizará las inquietudes de los habitantes de la Nación. Deberá incluirse un capítulo que garantice los derechos del público. Estos podrán ser ejercidos directamente por los habitantes de la Nación o a través de la defensoría del público.

21. En la nueva ley se deberá contemplar la normalización de los servicios de radiodifusión atendiendo a las necesidades de aquellos impedidos de acceder a una licencia por las exclusiones históricas de la ley 22.285 y la administración arbitraria de las frecuencias por parte del Estado nacional.
Fundamentos
Ratificando que los derechos humanos son la piedra fundamental de la vida en democracia.

Convencidos de que los procesos de consolidación de democracia y justicia en nuestro continente son plenamente dependientes del ejercicio del derecho a la información de modo universal.

Convencidos de que la libertad de expresarse, opinar e informarse es fundamental para el desarrollo de los pueblos, y para mantener vivas sus culturas y diversidades, a las que se debe respetar para alcanzar una plena convivencia entre las naciones americanas. Convencidos de que cuando no hay democracia, junto con el derecho a la vida y a la libertad física se atenta siempre contra la posibilidad de expresión e información de las mayorías.

Convencidos de que sólo el pluralismo garantiza el ejercicio de los derechos fundamentales en el estado de derecho.

Considerando que en diversas declaraciones los sectores representativos de la vida democrática de nuestro continente han afirmado el valor de la pluralidad.

Considerando que en la Declaración y Plan de Acción de Santiago de UNESCO (1992) se han reivindicado el rol y la importancia de los medios comunitarios en la construcción de la ciudadanía.

Inspirados en la importancia para nuestro continente de la Convención Americana de Derechos Humanos en materia de libertad de expresión e información.

Reconociendo el alcance universal en materia de sujetos, medios y mensajes con que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha interpretado el artículo 13 de la Convención.

Reconociendo la importancia que alcanza la Declaración de Principios de Libertad de Expresión de la CIDH, al fijar estándares de interpretación del artículo 13 de la CADH. Reconociendo los valores asentados por la Relatoría de Libertad de Expresión de la OEA desde su instalación, en la búsqueda de ampliar los sectores amparados por su intervención.

Reconociendo la importancia del capítulo referido a las radios comunitarias del Informe 2002 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Recordando que la libertad de expresión es un derecho fundamental reconocido en la Declaración Americana sobre los Derechos y Deberes del Hombre y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Resolución 59(I) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Resolución 104 adoptada por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, La Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y que todos estos acuerdos representan el marco legal y político al que se encuentran sujetos los Estados Miembros de la Organización de Estados Americanos.

Recordando los dichos de la Declaración de los tres relatores de Libertad de Expresión (de la OEA, de la ONU y el Representante de la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa para la Libertad de los Medios de Comunicación (OSCE)) realizada en Noviembre de 2001, titulada Desafíos a la Libertad de Expresión en el Nuevo Siglo se expide sobre el punto diciendo: Radiodifusión: La promoción de la diversidad debe ser el objetivo primordial de la reglamentación de la radiodifusión; la diversidad implica igualdad de género en la radiodifusión e igualdad de oportunidades para el acceso de todos los segmentos de la sociedad a las ondas de radiodifusión. Enfatizando que el Relator de Libertad de Expresión de la OEA señala que la utilización de los medios tradicionales de comunicación masiva no siempre se presentan como medio accesible para la difusión de las necesidades y reivindicaciones de los sectores mas empobrecidos o vulnerables de la sociedad. (y que) En este sentido, los medios comunitarios de comunicación y difusión vienen insistiendo desde hace tiempo para incluir en las agendas nacionales, estrategias y contenidos que atiendan a las necesidades de éstas comunidades.

Recordando que también dice el Informe 2002 que Dada la importancia que pueden tener estos canales de ejercicio de la libertad de expresión comunitarias, resulta inadmisible el establecimiento de marcos legales discriminatorios que obstaculizan la adjudicación de frecuencias a radios comunitarias. Igualmente preocupante resultan las prácticas que, aún en los casos de funcionamiento en el marco de la legalidad, importan amenazas de cierre injustificadas, o incautación arbitraria de equipos.

Enfatizando que las normas técnicas aplicables a la radiodifusión deben facilitar y no obstaculizar la libre circulación de informaciones, de obras radiofónicas y audiovisuales y opiniones de conformidad al art. 13. 3 de la Convención Americana.

Considerando que la Relatoría entiende que los Estados en su función de administradores de las ondas del espectro radioeléctrico deben asignarlas de acuerdo a criterios democráticos que garanticen una igualdad de oportunidades a todos los individuos en el acceso a los mismos, en virtud del Principio 12 de la Declaración de Principios de Libertad de Expresión.

Ver también: 21 Aportes para el anteproyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

lunes, 4 de diciembre de 2023

Advierten sobre el nuevo escenario de la comunicación y el regreso de prácticas de los años 90

Trabajadores de medios públicos se declararon en "estado de alerta y movilización en defensa del pluralismo informativo y de la libertad de expresión"
La Coalición por una Comunicación Democrática (CCD) realizó hoy un encuentro con representantes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) y de organizaciones de trabajadores de prensa para analizar el "nuevo escenario de la comunicación" en virtud de las "amenazas de privatización y actos de hostigamiento contra empresas y personal de medios públicos". 

Representantes de organizaciones de trabajadoras y trabajadores de prensa y televisión, medios comunitarios y Pymes, universidades públicas nacionales, sindicatos y centrales obreras, colectivos de medios populares, de municipios y audiencias, reunidos en la sede de la Federación de Trabajadores de Prensa (FATPren), se declararon en estado de alerta y movilización en defensa del pluralismo informativo y de libertad de expresión.

Alertaron sobre el regreso de prácticas de los años 90 de concentración monopólica de los medios de comunicación bajo la impronta de una visión mercantil de la información y reclamaron la necesidad de sostener los fondos de asignación específica votados por el Congreso Nacional en defensa del federalismo y de una mirada integradora de la cultura y la comunicación.

En este sentido se demandó también el establecimiento de pautas de asignación de la publicidad oficial que fortalezcan la pluralidad de voces y declararon el estado de alerta ante los anuncios de ajustes indiscriminados que pondrían en peligro el trabajo informativo, el federalismo y la pluralidad de voces que debe caracterizar una democracia.

Por la CTA participó Edgardo Carmona y Juan Pablo Sarkissian del Sindicato de Prensa Rosario; el director de Prensa de CTERA, Alejo Demichelis; el secretario General del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), Agustín Lecchi; el vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Diego de Charras, y la directora de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de esa universidad, Larisa Kejval, entre otros.

La Coalición por una Comunicación Democrática es un grupo de sindicatos de prensa, universidades, organizaciones sociales, radios comunitarias, pequeñas radios comerciales y organismos de derechos humanos, entre otros, que convocada por el Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCo) fue clave en la presentación de los 21 puntos básicos que sentaron las bases de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual 26.522 en reemplazo de la ley de radiodifusión instaurada por la última dictadura cívico-militar.
Fuente: CTERA

En defensa del derecho a la información, la pluralidad, el federalismo y la libertad de expresión
Comunicado de la Intersindical de la Comunicación, integrada por representantes de las áreas de prensa y comunicación de sindicatos de las centrales de trabajadoras y trabajadores ante las amenazas de cierre o privatización de los medios públicos.
La Intersindical de la Comunicación, conformada por compañeros y compañeras de las áreas de prensa y de comunicación de sindicatos de la CTA Autónoma, de la CTA de los Trabajadores y de la CGT, lanzó un comunicado para responder a las amenazas de cierre o privatización de los medios públicos que se han podido oír por parte de los integrantes del Gobierno Electo.

A continuación, el comunicado completo:
En defensa del derecho a la información, la pluralidad, el federalismo y la libertad de expresión

Desde la Intersindical de la Comunicación, integrada por representantes del área de prensa y comunicación de sindicatos pertenecientes a las distintas centrales de trabajadoras y trabajadores de la Argentina, nos expresamos, ante las amenazas de cierre o privatización de los medios públicos, en declaraciones de integrantes del gobierno electo.

Los subsistemas de medios públicos y privados son garantes de una comunicación democrática, federal, soberana y son un derecho social para la comunidad. Tanto en nuestro país como en la inmensa mayoría de países democráticos del mundo los sistemas públicos de comunicación garantizan el acceso a la información, la libertad de expresión, pluralidad de voces, el federalismo y el derecho a la comunicación.

Representan un aspecto sustancial del fortalecimiento de la democracia y son esenciales para la construcción de ciudadanía puesto que no los mueve el fin de lucro sino su carácter de garantes de derechos constitucionales incluidos en pactos internacionales suscriptos por nuestro país.

Por lo tanto, desde nuestro espacio, rechazamos toda amenaza a la libertad de expresión y las instituciones que resguardan el derecho a la comunicación y la información. Al mismo tiempo, alertamos sobre el peligro que conlleva para la convivencia democrática la proliferación de discursos y prácticas violentas contra quienes defienden estos derechos y garantizan su ejercicio desde el sistema de medios.
Intersindical de Comunicación

miércoles, 16 de agosto de 2023

Reunión de Sindicatos de Prensa de la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina

Integrantes de sindicatos de prensa nucleados en la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA), de Santa Fe, Rosario, Tucumán, Mar del Plata, y otrxs compañerxs de organizaciones de prensa del país, mantuvieron un encuentro en la sede de la Central para discutir políticas de comunicación a nivel nacional y una agenda en común que tenga en cuenta los derechos y las problemáticas de lxs trabajadores del sector.

Se contó con la presencia del secretario general de la CTA, Hugo Yasky; la secretaria general de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Sonia Alesso; Roberto Baradel, secretario de Relaciones Internacionales de la CTA, secretario general del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la provincia de Buenos Aires (SUTEBA) y adjunto de la Ctera; Eduardo Pereyra, secretario de Organización de la CTA, y Enrique Rositto, secretario de Comunicación de la CTA y trabajador del Subte.

"La idea era juntarnos con todos los trabajadores de prensa que están representados en el marco de la CTA: Mar del Plata, Tucumán, Rosario, Santa Fe, y algunos otros compañeros de organizaciones de prensa del país, para tratar de conformar un polo importante con una visión nacional, para discutir políticas de comunicación a nivel nacional, y participar como CTA de los Trabajadores, con las características que tienen nuestros gremios en los debates, en la Coalición por una Comunicación Democrática, en Cositmecos (Confederación Sindical de Trabajadores de los Medios de Comunicación Social de la República Argentina), en todos los organismos, poder interpelar al Ministerio de Trabajo en función de trámites que vienen demorados y que afectan la vida diaria de los trabajadores", detalló Edgardo Carmona, secretario general del Sindicato de Prensa de Rosario y secretario general adjunto de la CTA Santa Fe, y agregó: "También ponernos al servicio de nuestra organización madre, que es la CTA de los Trabajadores y Trabajadoras, para trabajar en el marco de la comunicación institucional. Que estuviera Hugo Yasky, Sonia Alesso, Roberto Baradel, y otros compañeros, nos reconforta, nos da empuje. Sabemos que la coyuntura es compleja, pero somos optimistas".

En cuanto a la agenda de trabajo, Carmona expresó: "Hay cómo constituir varias áreas. Un área específica de prensa que mantenga una relación permanente con el tema de los trámites internos en el Ministerio de Trabajo, derrumbando obstáculos. Por otro lado, trabajar sobre el tema de la defensa profesional y la libertad de expresión, un área específica, de comunicación permanente, frente a las agresiones que muchas veces sufren los periodistas en distintas regiones del país y no logran repercusión, porque es un país demasiado central, con los medios grandes ubicados en Buenos Aires y nos cuesta a veces comentar o comunicar lo que nos ocurre. Por otro lado, trabajar en los próximos días con el tema de la equidad de género en los medios públicos, y ver cómo podemos articular eso con el colectivo para que en los compañeros de los medios privados el avance sea importante".

El titular del Sindicato de Prensa de Rosario también compartió la preocupación de lxs trabajadorxs del sector por el acceso a la obra social. "Todos nuestros sindicatos tienen obra social propia y estamos preocupados, ya que en el el marco de la crisis y las reformas que se han ido haciendo al sistema, nos ha puesto al borde de situaciones muy complejas para cumplir con la atención médica de nuestros compañeros. La alta complejidad, los nuevos métodos de diagnósticos tienen costo muy alto. La compensación que debería venir del Estado a las obras sociales no fluye lo suficientemente rápido como se necesita. La obra social es una problemática muy importante. Hemos acordado para la semana próxima una reunión con todos los sindicatos de la CTA que tienen obra social para ver cómo se puede mejorar esta situación".
A su vez, el secretario general de la Asociación de Prensa Santa Fe, Pablo Jiménez, manifestó: "Somos los sindicatos de prensa históricos que integramos hace años la CTA de los Trabajadores. Año a año nos comunicamos y vamos trabajando distintos temas y este año decidimos hacerlo orgánicamente a diferencia de otros momentos, porque creemos que el contexto y el momento da para que tengamos un tipo de articulación en materia de políticas de comunicación, con una mirada y una voz fuerte que es la CTA de los Trabajadores, una referencia muy protagónica que tiene nuestra Central a nivel de los trabajadores de todo el país. Eso nos va a permitir tener también, ya que somos en su mayoría del interior del país, una presencia y un grado de articulación con otros sectores, porque cada uno de nosotros coordina, articula con otros sindicatos, que no están en nuestra Central, acciones, políticas. Lo primero que queremos hacer es eso. Tener, desde nuestra Central, una referencia fuerte en materia de nuestras políticas desde el punto de vista sindical, y en particular con el trabajo de Prensa".

"La agenda que tenemos por delante es ponernos de acuerdo con cuestiones que tengan que ver con los medios públicos, con la Coalición que trabajó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, algunas políticas, por ejemplo el tema de nuestras obras sociales, para poner el foco en algunas problemáticas de las mismas y algunas problemáticas gremiales que tenemos en común y construir un esquema y un grupo de análisis en materia económica de nuestras realidades salariales en lo que se refiere a escalas, convenios, y a partir de ahí tener una idea más clara de cuánto, nuestros trabajadores y trabajadoras, han perdido a lo largo de los años su poder adquisitivo, o han mejorado sus condiciones salariales, que depende del análisis que debemos hacer. Hasta ahora cada uno lo hace por su lado, muchas veces con distintas variables. El objetivo es tratar de ponernos de acuerdo para tener un índice salarial común que nos permita compatibilizar algunas luchas y poder tener claro cuál es la realidad salarial de nuestro sector", describió Jiménez.

También estuvieron presentes Miguel Pisano, delegado del Sindicato de Prensa de Rosario; Carlos Brizzio, presidente de la Obra Social del Personal de Prensa de Rosario; Gustavo Poles, delegado de Televisión Litoral Rosario; Juan Pablo Sarkissian, periodista de la cooperativa La Cigarra, que gestiona el diario El Ciudadano, y secretario de Organización del Sindicato de Prensa de Rosario; Rodolfo Parody, secretario de Salud y Seguridad en el Trabajo del Sindicato de Prensa de Rosario; Gustavo Conti, secretario gremial del Sindicato de Prensa de Rosario; Elbio Evangeliste, del Sindicato de Prensa de Rosario; Andrea Bértora, secretaria del Interior del Sindicato de Prensa de Rosario; Alejandro Brittos, integrante del sindicato de Prensa de Santa Fe y secretario del Interior de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPren); Alejandro Benito, secretario gremial de la Asociación Prensa de Santa Fe; Cintia Mignone, secretaria de Géneros de la FATPren y adjunta de la Asociación Prensa de Santa Fe; Oscar Gijena, secretario general de la Asociación de Prensa de Tucumán (APT); Diego Tomas, secretario gremial de la Asociación de Prensa de Tucumán; Alfredo Oscar Barrionuevo, abogado de la Asociación de Prensa de Tucumán; Miguel Belza, secretario adjunto del Sindicato de Prensa de Mar del Plata; Valentín Belza, secretario de prensa del Sindicato de Prensa de Mar del Plata, y Ricardo Fernández Alanis, abogado del Sindicato de Prensa de Mar del Plata.
Fuente: CTA

lunes, 10 de abril de 2023

Alerta: Los medios públicos no se tocan

Ante las constantes declaraciones y notas periodísticas de tinte neoliberal que pretenden reducir los medios públicos a meros agentes económicos sometidos al lucro y los negocios, la Coalición por una Comunicación Democrática denuncia una campaña que niega la comunicación como derecho humano y pretende clausurar o privatizar las empresas de carácter estatal, creadas para fortalecer el pluralismo informativo, el federalismo y la diversidad cultural, pilares de una verdadera sociedad democrática.

Claramente expresamos, y así lo manifiesta la doctrina jurídica en el ámbito interamericano plasmada en la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, que la existencia de medios públicos de carácter nacional, provincial, municipal y de universidades nacionales, resulta esencial para garantizar, junto con el mundo comunitario, cooperativo y de pequeñas empresas, la diversidad de voces que aseguran el ejercicio del derecho a la libertad de expresión.

Sin embargo, la coalición opositora y las empresas infocomunicacionales dominantes en el mercado insisten en atacar a las empresas de bandera, instalando la idea que no son rentables y considerando la inversión pública en éstas como un déficit, cuando el lucro nunca fue su cometido. En forma sistemática aluden a Radio y Televisión Argentina (RTA), Contenidos Públicos Sociedad del Estado y la agencia de noticias Télam, desinformando sobre sus fines y objetivos y desconociendo el rol inclusivo y federal de su accionar. Ya lo hicieron con la reforma del estado en los 90, cuando privatizaron medios para ponerlos al servicio del desmantelamiento del estado y la destrucción de servicios públicos que dejaron en el desamparo a millones de argentinos. A la vista están los casos de YPF, Aerolíneas Argentinas o las jubilaciones que dan testimonio de los descalabros que se intentan repetir.

Los ataques planificados y simultáneos contra la Televisión y la Radio Públicas, contra las señales culturales, deportivas e infantiles expresadas en Paka Paka, Encuentro o DeporTV y la gestión de contenidos federales por parte de Contenidos Públicos S.E., así como contra la agencia estatal TelAm, intentan condicionar las políticas públicas que permiten la expresión de voces divergentes con el modelo comunicacional dominante. Nada dicen, en cambio de los cuantiosos recursos de la publicidad oficial o prebendas regulatorias que reclaman al estado para su propio beneficio.

Cabe destacar el rol de equilibrio que juegan en América Latina, Estados Unidos, Europa y todo el mundo los sistemas públicos de comunicación frente a la tendencia creciente, favorecida por los procesos de concentración y convergencia, de grupos económicos que pretenden digitar la totalidad de la agenda informativa en beneficio exclusivo de sus propios intereses.
Coalición por una Comunicación Democrática*

*Entidad surgida en 2004 con el aporte de sindicatos de trabajadoras y trabajadores de la comunicación, universidades nacionales, movimientos sociales, organizaciones de la sociedad civil y de derechos humanos, redes de medios comunitarios, cooperativos y pymes, entidades de pueblos originarios, colectivos de género y militantes de la comunicación que impulsó los 21 Puntos por el Derecho a la Comunicación.

lunes, 29 de agosto de 2022

La connivencia mediática-judicial no es buena para la democracia

El reciente espectáculo montado en torno al juicio por la causa Vialidad Nacional contra la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner ha puesto de mani esto la comunidad de intereses oscuros que articulan a parte de la Justicia Federal con corporaciones empre- sariales que dominan el mercado de la comunicación. Se trata de un sistema de medios que ha consumado la concentración conglomeral del sector mediante favores políticos y la protección judicial para eludir toda norma que procurase la democracia y el pluralismo informativo en la Argentina.

Esa asociación mediático-judicial reconoce un extenso camino en el país. Así se manifestó con el festival de medidas cautelares que blindaron durante cuatro años al Grupo Clarín para evitar el cumplimiento de la Ley 26.522, primera ley Audiovisual de la democracia para diversi car el sector y fortalecer el pluralismo informativo. Pese al reconocimiento de constitucionalidad de la norma por la propia Corte Suprema (2013), nuevas cautelares protegieron los negocios de esa corporación y posibilitaron que el macrismo en el poder tomara por asalto y mediante decreto los organismos regulatorios del audiovisual y las TIC.

Más tarde, esa asociación volvió a ponerse de mani esto para impedir, en pleno aisla- miento mundial por la pandemia de Covid-19, que el acceso a internet y las comunicacio- nes fueran considerados como un derecho humano y servicios públicos en competencia, tal como lo dispuso el decreto 690/2020 dictado por el presidente Alberto Fernández. Ese atropello a los derechos humanos fue cometido por sendas cautelares, cuya revisión como recurso extraordinario por parte de la Corte Suprema está prolijamente cajoneada.

Se entiende así la connivencia de importantes sectores de la justicia federal con actores políticos y empresariales, disciplinados por un poder mediático sin control, con el n de perseguir a las expresiones políticas de las mayorías populares y conservar los privilegios sectoriales. Incluso legitimando el odio y la represión contra legítimas manifestaciones ciudadanas.

En ese contexto, la Coalición por una Comunicación Democrática se suma al amplio arco político que advierte sobre los usos antidemocráticos de causas judiciales, mani esta su solidaridad con la vicepresidenta de la Nación y reitera que no son los tribunales ni los medios el ámbito donde deban dictarse las políticas de comunicación ni cualquier otra política pública, cuyo ejercicio solo cabe a las autoridades legítimas constituidas mediante el voto popular.
Coalición por una Comunicación Democrática, 29 de agosto de 2022

sábado, 20 de agosto de 2022

El odio como negocio de los poderosos

Días atrás el periodista Roberto Navarro cuestionó los discursos de odio que emiten comunicadores/periodistas en distintas plataformas (radio, TV, gráfica), advirtiendo que estos mensajes violentos ponen en riesgo tanto al destinatario como al emisor. Lo planteó en el contexto de varios escraches contra actores y comunicadores que son atacados y estigmatizados en forma sistemática en esos medios.

Como respuesta, los comunicadores aludidos por el periodista apelaron al recurso de la judicialización invocando una presunta amenaza que los coloca en el lugar de víctimas, cuando han sido ellos los señalados como instigadores de una violencia verbal que se dirige sistemáticamente contra todo aquello que afecte intereses del poder concentrado.

La cuestión que se pone de manifiesto con este caso es la ausencia de una normativa moderna y actualizada –en línea con las regulaciones más avanzadas del mundo- que aborde y prevenga el daño de los discursos mediáticos violentos. Las enormes asimetrías del mercado infocomunicacional de la Argentina, con una excesiva concentración del poder mediático, permiten la circulación dominante de discursos que incitan al odio social y político.

La Convención Americana –al igual que numerosos pactos internacionales y regionáles- declara que las expresiones de odio no permanecen bajo la tutela del artículo 13 y exige que los estados miembros proscriban esta forma de expresión.

Según el tratado, con rango constitucional en la Argentina, "Estará prohibida por la ley toda propaganda en favor de la guerra y toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituyan incitaciones a la violencia o cualquier otra acción ilegal similar contra cualquier persona o grupo de personas, por ningún motivo, inclusive los de raza, color, religión, idioma u origen nacional".

La Coalición por una Comunicación Democrática repudia cualquier recurso que tienda a normalizar o avalar la impunidad para los discursos de odio o violentos, ejercicio que amenaza la faz colectiva del derecho a la libertad de expresión. Asimismo, la CCD reclama un ejercicio responsable y respetuoso del periodismo y la comunicación, que evite los discursos de odio dirimiendo las diferencias con información fehaciente.
Coalición por una Comunicación Democrática, agosto de 2022

viernes, 17 de junio de 2022

Visibilizar, proponer y construir el pluralismo informativo

La Coalición por una Comunicación Democrática convoca a un plenario nacional presencial a realizarse en Buenos Aires el próximo sábado 2 de julio, de 14 a 19 horas. La iniciativa sumará la participación de los colectivos históricos y de las nuevas organizaciones de la comunicación popular en el marco de la convergencia de voces y soportes que caracterizan hoy el ecosistema mediático y digital.

La convocatoria revaloriza la vigencia de la CCD como espacio colectivo para la construcción de propuestas que recuperen y actualicen las banderas del federalismo, el acceso universal a Internet, la promoción de los bienes informativos y culturales nacionales, así como la sostenibilidad de los medios Pymes, cooperativos y comunitarios, entre otros ejes señalados en el encuentro preparatorio del 27 de mayo. 

La concentración de los medios y los discursos, la convergencia empresarial sobre las plataformas por las que transcurre parte del debate público, el blindaje judicial a corporaciones oligopólicas del sector o el desconocimiento gremial a las organizaciones de los trabajadores de la comunicación, lesionan derechos constitucionales y amenazan uno de los pilares fundamentales de la democracia. 

Una vez más, es necesario reclamar que se escuchen todas las voces.  El encuentro tendrá como objetivo potenciar un Plan de Acción y un documento destinado a darle visibilidad política a las luchas y propuestas que las distintas organizaciones vienen realizando a nivel nacional en sus respectivos espacios y territorios para defender el derecho a la comunicación y al trabajo digno.

El encuentro funcionará con debate en comisiones en torno a un Plan de Acción Federal, que organice las propuestas y defina tareas, así como un Documento de situación que caracterice el escenario sectorial y proponga las consignas y políticas públicas necesarias para avanzar hacia el pluralismo informativo y la soberanía comunicacional. 

Para solicitar más información o coordinar el traslado al Plenario favor enviar su mensaje al siguiente correo electrónico: info.plenarioCCD@gmail.com

Inscripción: https://forms.gle/SdCYzo3HRuCoUEFp7

martes, 25 de agosto de 2020

DNU de telecomunicaciones: Se impone legalmente una postura que busca favorecer a los usuarios

Por: Osvaldo Mario Nemirovsci*
Otra vez escuchamos que se habla de "guerra". Que al igual que ayer, no lo es y solo enmarca un conflicto político al cual, para resolverlo hay que alicatar con la legalidad. Ayer una ley (la Audiovisual), hoy un DNU, el 690/2020 que declara como servicios públicos esenciales a la telefonía móvil, internet y la TV paga.

Ayudaría que desde los centros de influencia empresaria de medios de comunicación no se hable de "guerra" y también los que apoyan esta disposición legal no violenten las palabras ni exageren sus contenidos y tomen en serio la declaración del presidente Alberto Fernández cuando dice "no estamos en guerra con ningún sector".

Y ahora veamos el marco político, permitido, judicial y legal que este DNU expresa.

Entramos al Derecho Administrativo y hallamos definiciones como la de Rafael Bielsa que dice que servicio público es "toda acción o prestación realizada por la administración pública activa".

El francés León Duguit dice en 1926 "En suma, la noción de servicio público parece que puede formularse de este modo: es toda actividad cuyo cumplimiento debe ser regulado, asegurado y fiscalizado por los gobernantes, por ser indispensable a la realización y al desenvolvimiento de la interdependencia social, y de tal naturaleza que no puede ser asegurado completamente más que por la intervención de la fuerza del gobernante ". Otro nuestro, Agustín Gordillo, cree que "El poder público se hace así presente a través de un régimen jurídico especial que subordina los intereses privados al interés público, fundamentalmente en razón de proteger la continuidad del servicio."

Como se aprecia, todas tienen algo que avala al DNU actual y algunas plantean miradas distintas. Pero en ninguna se advierte discordancia legal con el mismo.

Y acá vemos distintas posiciones respecto a las empresas prestadoras de servicios de comunicación y entonces no hay coincidencia sobre cómo es su naturaleza jurídica, el carácter de su propiedad, como debe ejercerse el control y la regulación sobre su desenvolvimiento etc. Hay quienes dicen que las telecomunicaciones son parte de una amplia gama de sectores que se integran en el mapa de lo estratégico como valor de soberanía nacional en su relación con la cultura y el ámbito del desarrollo económico. Y se consideran servicios públicos por relacionarse con el derecho a satisfacer exigencias generales que pueden ser esenciales, y en este tenor el Estado debe participar en su propiedad, prestación y fijar políticas que orienten horizontes de solidaridad y equilibrio mediante regulación de tarifas, subsidios y beneficios a parcelas sociales de bajos recursos.

Claro que también están aquellos que sostienen teorías mercadocéntricas y ubican al mercado como regulador y ven en lo privado exclusivo todas las ventajas de una sociedad. Promueven como único anhelo la rentabilidad financiera, creen que los precios reales son los que ellos fijan y su universo es el de la economía abierta y globalizada.

Nos gustaría citar al economista colombiano Eduardo Sarmiento Palacio quien dice: "los operadores oficiales y privados están en capacidad de ofrecer los productos y los servicios al menor costo, la diferencia está que los privados los hacen en beneficio particular y los públicos en beneficio general".

Está mal pensar de una forma u otra? No, en absoluto. Vivimos en una Argentina democrática y esas posiciones tienen la libérrima posibilidad de expresarse donde y cuando quieran. Claro, que al surgir colisiones respecto a cuál es la adecuada para ciertos contextos, se impone la que se sustenta en la licitud y legitimidad del poder político obtenido mediante formas democráticas y que se condice con aquellas definiciones del Derecho Administrativo que le dan validez legal.

Que es, ni más ni menos, lo que está haciendo el gobierno con el DNU 690/2020, que por otro lado, no hallamos en nuestra CN y sobre todo en su artículo 99 nada que impida su validez. Destaquemos que tiene pendiente un trámite de aprobación parlamentaria por lo que se debatirá y resolverá en sede legislativa.

Lo que ocurre hoy en nuestro país no es un debate local. Los servicios públicos y las comunicaciones en particular tienen en todo el mundo el signo de la transformación, desde lo teórico y desde su misma utilidad fáctica. Las disputas ideológicas y las nuevas relaciones de poder universal y las mutaciones geopolíticas pegan en el corazón del mundo infocomunicacional, haciendo que modifiquen velozmente sus "verdades". Hoy, no hay una "verdad" que valide las formas en que se desarrolla el mundo de las TICs. Hay vaivenes, hay cambios y hay pugnas. La Teoría del Servicio Público con su matriz de función social del Estado y su carga de solidaridad, ha sido golpeada pero no desaparecida. Los principios de cierto capitalismo "salvaje" son criticados y repudiados pero tampoco desaparecen.

Entonces, resuelve la política y su poder de gestión. Eso es lo que se hace hoy en la Argentina. Sin "guerras" ni agravios ni ataques a nadie en particular. Se impone legalmente una postura que busca favorecer a los usuarios. Y se hace dentro de la más completa legalidad.

Por un lado, la única forma de congelar valores de telefonía móvil, internet y TV paga, una vez fracasada la negociación para que las empresas lo hagan, es lo que se hizo y que permite al Estado recuperar facultades regulatorias y por lo tanto ser partícipe en la fijación de las tarifas. Esto beneficia a millones de personas usuarias. También advertimos que perjudica, salvo que se reglamente ad hoc, a cientos de cableoperadores cooperativos y unifamiliares y a centenares de Pymes de capital nacional que brindan internet en el interior del país.

Tiene otra dificultad esta medida en cuanto que los servicios afectados no tienen integración vertical en su estructura y si bien el Estado puede impedir aumentos en los distribuidores, no puede hacerlo en los proveedores y esto provocará cierta distorsión al momento de evaluar costos y utilidades. Nada que no pueda superarse, pero sí algo para estar muy atentos.

No está de más contar que en los últimos tiempos, al menos un año, los precios de telefonía, internet y TV paga se mantuvieron por arriba de la inflación. Eso habla de una ventajosa situación comercial y financiera para las empresas prestadoras. Nada malo, desde ya pero que las coloca en una buena posición para no sentirse en "guerra" hasta diciembre que es el plazo que estipula el decreto.
*Legislador MC

Foto: UNRN
Fuente: ADN Río Negro

Las falacias de los que atacan al DNU sobre Telecomunicaciones

Una mirada sobre el decreto que congela los precios de los celulares, Internet y la TV paga
El gobierno congeló las tarifas de celulares, internet y televisión paga hasta fin de año
Por: Gustavo López
En la edición del sábado 22 de agosto del Diario Clarín se publica una nota de opinión del Ingeniero José Crettaz, plagada de falacias o de groseros errores que vale la pena aclarar, para que muchos lectores del diario tengan otro punto de vista, fundado en datos estadísticos que evidentemente no se consultaron.

Lo primero que llama la atención es que se critique un DNU que establece un congelamiento transitorio de precios a raíz de la pandemia que afecta al mundo entero, sin hacerse mención en ningún momento de la gente. Lo mismo ocurre con el control de precios que se introduce con la normativa, para el Ingeniero Crettaz no hay sujeto más que la empresa, no hay ciudadano, usuario o consumidor de un servicio, que además tiene que pagar.

El DNU contiene dos partes, una coyuntural, la del congelamiento por la pandemia hasta el 31 de diciembre y la otra parte referida a la nueva normativa en la que el estado interviene en defensa de la accesibilidad a los servicios.

Nadie puede discutir la necesidad de evitar un segundo aumento de precios en medio de una pandemia, cuando 12 millones de compatriotas llegan a fin de mes por la ayuda y el compromiso del gobierno a través del I.F.E, los A.T.P y demás mecanismos de ayuda.

Lo que rescata el DNU es la declaración de servicio público, esencial y estratégico, en competencia de los servicios de internet, telefonía y televisión por cable.

Hoy las tecnologías de la información y de las comunicaciones son fundamentales para el acceso a la educación, la información, el conocimiento y el trabajo. Porque son derechos humanos básicos que fueron declarados servicios públicos esenciales por el Presidente de la Nación, en competencia, con regulación de precios para evitar cualquier arbitrio que pueda dejar sin acceso a los ciudadanos.

A partir de este DNU, las empresas sólo podrán aumentar sus precios, previa autorización de la autoridad regulatoria, que velará por precios justos, razonables y equilibrados, teniendo en cuenta costos, plan de inversiones y ganancia para las empresas. Además se incluye la obligatoriedad de planes sociales, universales y obligatorios, para aquellas personas de menores recursos para que la situación económica no los condene al aislamiento.

De esta manera, el estado vela por garantizar el acceso a un servicio esencial para el desarrollo humano, pensando en la gente.

Llama la atención, reitero la nula mención a los ciudadanos en la nota publicada. Sin embargo, la nota no se priva de alarmar sobre posibles colapsos por supuestas faltas de inversión a futuro, comparando falazmente el desarrollo del sector en el último gobierno nacional frente al gobierno de Cristina Kirchner, señala Crettaz, sin fundamentar, que la telefonía celular colapsó durante el gobierno de Cristina, por falta de frecuencias.

Cuando recurrimos a las estadísticas nos anoticiamos que en 2014 el gobierno licitó el espectro para el 4G, que duplicó los MHz existentes ( de 206 a 434) y lo mismo hizo con el límite de concentración por empresa (CAP de 50 a 110).

Omite señalar Crettaz que al entregarse el 4G las empresas tenían un plan de inversión a 5 años, pero un Decreto de Macri de 2016 permitió que aún no se hayan concretado las inversiones.

Señala que la conexión de fibra óptica aumentó a partir de Mauricio Macri, falacia, pero omite aclarar que Arsat invirtió más de 3.200 millones de dólares en el tendido de 31.600 Km de fibra óptica entre 2012 y 2015 y el gobierno de Macri sólo invirtió 200 millones agregando un 10% de red.

La realidad nos señala todo lo contrario. La caída de la inversión se precipitó a partir de 2017, por el endeudamiento externo, la suba del dólar y el empobrecimiento de la población, lo que llevó a perder a las compañías de celulares el 22% de las líneas pos pagas. Se pasó de 7,59 millones de líneas en 2015 a 5, 87 millones de líneas en 2019. Esas personas dejaron el abono y pasaron a la tarjeta pre paga, que la cargan sólo cuando pueden y no cuando la necesitan.

Podríamos agregar que en el marco de la inclusión digital se habían entregado 6 millones de Netbooks hasta 2015 pero en los 4 años de Macri se compraron 600 mil, sólo el 10% de lo anterior y un tercio de ellas nunca se entregaron a los chicos. Que se construyó al 2015 la TDA con una inversión de 1000 millones de dólares y en 4 años de Gobierno, Macri no cambió las baterías En definitiva, se intenta presentar el DNU como una vuelta a una etapa analógica, de retraso en lo digital, cuando de lo que se trata es de evitar aumentos no justificados de precios y garantizar el acceso a herramientas fundamentales a todos y todas en nuestro país.

Ya se giraron 3000 millones a Arsat para mejorar el transporte de datos. Se destinaron 1000 millones para conectar barrios populares y 2000 millones para dar conexión a escuelas y hospitales.

La redistribución de la renta también es digital y el gobierno nacional pretende la mayor inclusión posible. No es contra nadie, es a favor de todos.

Queremos previsibilidad para las empresas, las inversiones, la rentabilidad y también y fundamentalmente para los ciudadanos. De eso se trata el DNU.
*El autor es Vicepresidente de ENaCom

lunes, 24 de agosto de 2020

El ENaCom comenzó a trabajar en la reglamentación del DNU que declara servicio público a las comunicaciones

Hasta ahora los planes "inclusivos" que habían acordado el Enacom con los privados eran: abono de telefonía e internet móvil por $280 con 500 megabits de datos, 500 mensajes de texto, 300 minutos de llamadas en la misma red del operador, 50 minutos en redes de otros, 0800 gratis y navegación en portales educativos gratis
Por: Andrea Delfino
El directorio del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom) inició este lunes la discusión sobre la reglamentación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) con el que el Gobierno declaró "servicio público" a la telefonía móvil, internet y la TV paga, que incluye desde la definición del paquete de servicios básicos, una tarifa universal y los criterios que se implementarán para establecer precios máximos al sector.

En base a especialistas consultados por TelAm, la definición del paquete de servicios básicos llevará gran parte de la discusión de la reglamentación en el ENaCom.

Para el prepago móvil por $100 finales incluían el texto en los servicios de mensajería, 300 SMSs, 100 minutos de llamadas en la misma red y 50 en otro prestadora además de la gratuidad de navegación en portales educativos y en las llamadas de 0800.

Para los consumidores de internet fijo se habían acordado planes de hasta $830 finales por conexiones de hasta 5 megabits por segundo.

La televisión por cable y por vínculo satelital había acorado el acceso sin cargo a las plataformas de contenidos (como Netflix, Flow y otras).

En el caso de las pymes, especialmente los operadores de tv por cable, mantener una prestación básica universal que ronde los valores del acuerdo vigente "nos saca de la cancha, ya estamos bancando niveles de morosidad altos".

La mayoría de los actores reconoce que el escenario de incremento de la pobreza gestado por la pandemia profundiza la brecha digital, al mismo tiempo que recuerdan que esta industria tiene costos dolarizados, aún para el mantenimiento de las redes actuales.

Un informe de la cámara argentina de internet (Cabase) de julio pasado indicaba que para el 27% de los hogares argentinos el costo del acceso sólo a internet fija, sin considerar tv paga ni telefonía, "representa una carga significativa".

Desde la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), se fijó cómo objetivo para el año 2025 que los costos por servicios de banda ancha de nivel básico deben estar por debajo del 2% del ingreso nacional bruto mensual per cápita (hasta 2018 estuvo fijado en un 5%).

En Argentina, al cruzar los datos del costo promedio de los servicios básicos de internet de banda ancha fija y el ingreso promedio por hogar, el Umbral de Asequibilidad por Capitales Provinciales (UACP) se ubica en 5%.

Esto significa que, por ejemplo, para contratar a diciembre de 2019 un servicio básico de internet banda ancha fija de $1.200, un hogar requería contar con ingresos superiores a $24.000 para que no representara una carga significativa; según el Cabase Internet Index del 1er Semestre de 2020.

Considerando el Ingreso Promedio por Ciudad (IPC), ciudades como La Rioja, Posadas, Santiago del Estero, Tucumán, Viedma y Formosa, poseen más de un tercio de sus hogares que no traspasan el umbral de asequibilidad.

En lo que respecta al DNU firmado el viernes por el presidente Alberto Fernández, las telefónicas y las operadoras de tv por cable de todo el país discutían esta tarde el texto de una solicitada que piensan publicar mañana, en la que coinciden en rechazar la medida y en pedir "diálogo" para volver a evaluar la medida, señalaron a TelAm fuentes del sector.

Otros actores de este mercado, como la cámara argentina de internet (Cabase), la cámara de comunicaciones convergentes y las cooperativas y pymes del sector, anunciaron que no van a ser parte de la solicitada.

Estos últimos esperan la convocatoria del ENaCom para discutir, entre otras cuestiones, el alcance del congelamiento hasta el 31 de diciembre, para definir si impacta también en los precios mayoristas.

Por el lado de los usuarios, el presidente de Asociación Argentina de Usuarios de Internet, Sergio Salinas Porto, destacó la importancia del DNU y dijo que "garantiza la libertad de expresión" y "democratiza el acceso" a la comunicación.

"Veníamos planteando hace un tiempo, más de 80 organizaciones, que fueran declarados servicios públicos esenciales para generar tarifas justas y el desarrollo en infraestructura en todo el país", indicó este lunes Salinas Porto en declaraciones radiales.

La publicación del decreto el viernes pasado también coincidió con la situación de alerta y movilización decretada por la Mesa de Unidad Sindical de las Comunicaciones, ante la negativa de las empresas a reconocer una recomposición salarial con la paritaria vencida en julio pasado.

El acuerdo de precios que mantiene congelado los valores hasta el próximo 31 de agosto, incluía el compromiso de las empresas de que no iban a realizar despidos sin causa justa durante la vigencia del acuerdo.
Fuente: Agencia TelAm

Ver también: Celebran la decisión de Alberto Fernández de declarar Servicio Público la telefonía celular, internet y la TV pagaSolicitada contra el DNU que regula los servicios de provisión de Internet, telefonía celular y televisión por cableLas falacias de los que atacan al DNU sobre Telecomunicaciones

sábado, 22 de agosto de 2020

Celebran la decisión de Alberto Fernández de declarar Servicio Público la telefonía celular, internet y la TV paga

La Coalición por una Comunicación Democrática celebra la decisión del Presidente Alberto Fernández de declarar Servicio Público la telefonía celular, internet y la televisión paga como un requisito necesario para asegurar el ejercicio de los derechos de acceso a la comunicación, la educación, la cultura y la información, previstos en nuestra Constitución y los Tratados Internacionales.

La idea central de la Coalición, desde su inicio, fue considerar la Comunicación como un Derecho humano básico y por eso celebramos el dictamen del DNU 690/2020 que afirma que “el derecho humano al acceso a las TIC y a la comunicación por cualquiera de sus plataformas requiere de la fijación de reglas por parte del Estado para garantizar el acceso equitativo, justo y a precios razonables".

En nuestro pronunciamiento de Nuevos 21 Puntos, de marzo de 2016, expresamos la necesidad de que el derecho a la comunicación abarque “todas las formas de comunicación de las personas, incluyendo todos los medios y soportes, cualquiera sea la tecnología utilizada para la difusión y recepción de contenidos", subrayando la "obligación del Estado de asegurar que en el acceso a los servicios de comunicación audiovisual y de las TIC esté prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o de nacionalidad, edad, discapacidades, condición social o económica, condiciones de salud, religión, sexualidades, identidad de género o cualquier otra que atente, anule o menoscabe la dignidad humana, los derechos y libertades de las personas".

De la misma manera, solicitamos al Estado la adopción de "todas las medidas pertinentes para asegurar, con independencia de la localización geográfica, el acceso universal en condiciones de calidad y a precios justos y razonables." En tal sentido, reclamamos la necesidad de restablecer el "abono social a los servicios de comunicación audiovisual y de los operadores convergentes", que el macrismo derogó por decreto.

Asimismo, coincidimos con los fundamentos de la medida en cuanto a que "es necesario recuperar los instrumentos normativos que permitan garantizar para la totalidad de los y las habitantes de la Nación el acceso" a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), estableciendo además planes accesibles e inclusivos que garanticen una prestación básica universal obligatoria".

Recordamos que diversas organizaciones y la misma CCD veníamos proponiendo que “el acceso y permanencia en el sistema infocomunicacional es un derecho y no un privilegio”, por ese motivo consideramos que los servicios que comprenden internet, telefonía celular y TV por suscripción “deben ser tutelados por el Estado a partir de declararse como Servicios Públicos Esenciales y Estratégicos para el país”, siendo considerados como servicios públicos esenciales en competencia.

Reafirmamos que debemos pensar en una Argentina Integrada desde la comunicación, que priorice el acceso y permanencia de los ciudadanos y las ciudadanas en el sistema digital e infocomunicacional, donde nuestras mujeres, jóvenes, niñas y niños, mayores, sectores de la economía popular y PyMEs tengan un lugar de equidad a la hora de ejercer sus derechos a la libertad de expresión y a la comunicación”.

Finalmente, mantenemos el desafío de actualizar la regulación audiovisual, desarmada por DNU de Macri, y el tratamiento de la TV de pago como servicio de comunicación audiovisual, tutelando la libertad de expresión y los derechos de acceso y participación de ciudadanos y ciudadanas en todo el país.
Coalición por una Comunicación Democrática
Damián Loreti respaldó la decisión del Gobierno de declarar servicio público a internet y celulares
El jefe de la cátedra de Derecho a la Información de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Damián Loreti, se manifestó hoy "de acuerdo" con la calificación de servicio público dispuesto por el Gobierno para la telefonía celular y fija e Internet, pero advirtió que en el caso de la televisión paga "debería respetarse la regla de servicio de comunicación audiovisual".

"Me parece bien, estoy de acuerdo", manifestó el especialista en declaraciones a Télam sobre la decisión del Gobierno de definir como servicio público a la telefonía celular y fija e Internet.

Loreti, en cambio, dijo que en el caso de la televisión paga, también comprendida por el decreto presidencial como servicio esencial, "debería ampliarse a los servicios por catálogo, como se hizo en Europa".

En ese sentido, explicó que "eso permitiría fortalecer la industria audiovisual argentina, el pluralismo, la diversidad".

"Para mi debería volverse a la regla de servicio de comunicación audiovisual en el marco de la TV por cable o del vínculo radioeléctrico y ampliar el alcance de servicio de comunicación audiovisual al modelo europeo, donde entran contenidos que se ofrecen por catálogo", expresó.

El experto, que participó en la redacción de la Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual en 2008 y 2009, recordó que "antes del gobierno de Mauricio Macri, cuando existía la Ley de Medios, llamada de Servicio de Comunicación Audiovisual, la televisión por cable era como un servicio cultural o educativo, protegido por la convención de diversidad cultural de UNESCO".

"Eso establecía que el cable tuviera ciertas obligaciones de programación, como por ejemplo la grilla o la obligación de pasar los canales abiertos de cada lugar", explicó Loreti y sostuvo que "había una regla de abono social, con contenidos mínimos".

En ese sentido, destacó que "todo eso el gobierno de Macri, con el decreto 267, lo derogó y mandó a la televisión por cable y a la televisión cerrada por vínculo radioeléctrico, lo que se llamó los Servicios Multicanal de Distribución Multipunto los mandó a la consideración de servicio TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación)".

Loreti, en ese contexto, aclaró que "una cosa son los celulares, que son servicios de conexión, que no están amparados por las reglas de UNESCO, y otra cosa son los servicios de comunicación audiovisual por vínculo físico, como el cable".

"A mi me parece que una buena solución para que Argentina vaya a un proceso de soberanía cultural, promoción de industria audiovisual, defensa de contenidos locales, incentivo a la producción, es devolverle la condición de servicio de comunicación audiovisual a la televisión por cable", opinó.

Asimismo, manifestó que "no estoy a favor de mantener a los servicios de televisión por cable adentro de las reglas de las licencias genéricas de tecnología de la información y de la comunicación".

Becerra dijo que DNU sobre telecomunicaciones "hay que entenderlo en contexto crítico de pandemia"
El investigador del CONICET y especialista en medios de comunicación, Martín Becerra, consideró hoy que el decreto del presidente Alberto Fernández que califica como servicio público a la telefonía, Internet y la televisión paga "hay que entenderlo en el contexto crítico de la pandemia" de coronavirus y afirmó que la iniciativa "evita un aumento" en el costo de esas prestaciones.

El decreto "repone la noción de 'servicio público en competencia' a las TIC (Tecnología de la Información y Comunicación), que había votado el Congreso en la Ley de Telecomunicaciones que (Maurico) Macri derogó con un decreto" , sostuvo el especialista en declaraciones a TelAm.

En ese sentido, Becerra manifestó que la medida dispuesta ayer por Fernández "suspende aumentos, el último fue en marzo, hasta diciembre por la pandemia".

"Y establece que la telefonía móvil, ahora catalogada como servicio público, tendrá planes básicos universales, lo que es razonable dada su imperiosa necesidad para acceder a servicios de salud, educación o al trabajo mismo", explicó.

Becerra consideró que el decreto "hay que entenderlo en el contexto crítico de la pandemia" y destacó que "evita un aumento que hubiera castigado aún más la economía de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad".

Consultado sobre si la medida puede ser utilizada por las empresas como excusa para no invertir en esas actividades, dijo que "las telecomunicaciones son un sector que precisa inversiones, pero que no puede desentenderse de la situación crítica y de las brechas que padece la ciudadanía".

"O sea, no puede hacerse a expensas de un aumento tan fuerte como el que se había anunciado", sostuvo Becerra.

El investigador estimó que "una mesa de diálogo entre el gobierno y los operadores hallará respuestas adecuadas mientras la suspensión de aumentos dure".

Y, citó a modo de ejemplo que "el Gobierno dispuso que el 30% de los aportes al Fondo de Servicio Universal, que deben hacer las empresas, pueda ser justificado mediante inversiones".

"Esta decisión es de hace sólo dos meses", destacó Becerra y consideró que "obviamente, eso sigue vigente y se inscribe en el diseño de políticas que busquen alentar las inversiones sin castigar aún más los ingresos de la sociedad en este contexto".

Ante una consulta sobre si la categorización de servicio público en derecho significa servicios de titularidad estatal, respondió: "no es así, la telefonía básica en la Argentina es servicio público y es privada desde 1990".
Fuente: Agencia TelAm

Telefonía, internet y TV paga: servicios públicos esenciales
El Sindicato de Prensa Rosario respalda el camino hacia el derecho humano a la comunicación
El Sindicato de Prensa Rosario saluda y celebra la decisión del gobierno nacional de declarar servicios públicos esenciales a la telefonía fija y móvil, a los servicios de internet y a la televisión paga. Se trata de un avance muy importante en la concepción de derecho humano y bien social que tiene la comunicación y la información, atacada desde la llegada del marismo al gobierno en favor del concepto de ganancia de las grandes corporaciones multimediáticas.

La pandemia por el Covid-19 dejó en claro la necesidad imperiosa de que toda la población acceda a los servicios de comunicación, indispensables para el ejercicio de la libertad de expresión y el derecho a la información consagrados en la Convención Interamericana de Derechos Humanos- Pacto de San José de Costa Rica incorporado a la Constitución Nacional. Hoy la educación, la salud, el conocimiento, los vínculos familiares, sociales y de organización dependen de estos servicios que deben estar protegidos por un Estado presente, sin lugar para mezquinas especulaciones de poder económico.

Democratizar el derecho a la comunicación y la cultura que en los días en que vivimos dependen del acceso a internet y de la necesidad de contar con dispositivos adecuados, supone caminar hacia un mayor equilibrio en los derechos ciudadanos, tan golpeados y con tantos excluidos por los cuatro años de anti democracia e injusticia social que vivimos.
Sindicato de Prensa Rosario

miércoles, 1 de enero de 2020

No al apagón de Radio Municipal Resistencia

La Coalición por una Comunicación Democrática Chaco instó al intendente de Resistencia, Gustavo Martínez y a los concejales que revean la decisión de suspender la transmisión de la emisora pública municipal, que ahora solo transmite vía internet. Además, reclaman una explicación oficial sobre esta acción
Como espacio comprometido con la defensa del espíritu democrático y pluralista que se plasmó en la ley de Servicios de Comunicacional Audiovisual, no podemos menos que expresar nuestra más profunda preocupación por el apagón de Radio Municipal Resistencia decidido por el actual intendente Gustavo Martínez y concretado este lunes 30 de diciembre. En ese sentido, instamos al propio intendente que revea su decisión y también a los y las ediles de los distintos bloques del Concejo Municipal que se comprometan en la defensa del derecho humano a la comunicación de toda la ciudadanía de Resistencia.

Es preciso recordar que Radio Municipal Resistencia, en el 87.9 mhz. de la frecuencia modulada, es una emisora pública que fue creada por una ordenanza municipal (la Nº 11762/2016) durante la gestión de Jorge Capitanich como intendente y votada por el actual jefe comunal cuando era presidente del Concejo Municipal. La puesta en el aire de la emisora se enmarcó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) que, a pesar de las versiones tergiversadas que se difunden, sigue en vigencia en gran parte de su articulado, como el que reserva una frecuencia de FM para los municipios: inciso c) del artículo 89 de la LSCA. El espectro radioeléctrico es finito y codiciado por lo que la licencia asignada representa un activo para el Municipio y una de las situaciones más preocupantes es que hasta el momento no se dio ninguna explicación oficial sobre la decisión de desprenderse del mismo.

Una radio plural y no propagandística
Desde su creación en 2017, Radio Municipal Resistencia se convirtió en una emisora informativa y de servicios, que difundió la actividad de las distintas áreas del Municipio de Resistencia pero también abrió sus puertas para la expresión de las más diversas y plurales voces que no tenían ni tienen lugar en las radios comerciales. Como medio público garantizó el derecho fundamental a la libertad de expresión ciudadana cobijando programas de pueblos indígenas, feministas, políticos, culturales, religiosos, con contenidos locales y propios. Otro de los puntos destacables es que bajo la dirección de Marcelo Prado Lima se evitó caer en la tentación de convertirla en una radio “oficialista” que sirviera como espacio de propaganda para el intendente de turno.

El anuncio no oficial de que la radio seguirá transmitiendo en modalidad online genera un perjuicio serio a la audiencia ya que sólo podrá acceder con un servicio de internet contradiciendo el principio democratizador de la radio que, justamente, radica en que el costo de acceso es muy bajo.

La gravedad del silenciamiento de la emisora pública también trae aparejada una situación de conflicto para la fuente laboral de sus trabajadores en el momento de grave crisis económica que atraviesa la Argentina y la provincia del Chaco en particular. En ese sentido, consideramos que aunque el personal de planta del Municipio podría ser reubicado en otras áreas, los trabajadores contratados perderían sus empleos y también se perdería la experiencia que habían recabado a partir de su trabajo desde la puesta al aire de la emisora.

Rever la decisión con urgencia
Nuevamente, invitamos al intendente municipal y a las autoridades del Concejo a reflexionar y a revertir de manera urgente esta decisión tan drástica e irreparable como es silenciar un medio público, por más razones de “prioridad” que se esgriman que, en todo caso, deben ser expuestas en un debate público. No queremos pensar que el silenciamiento del medio público se haga para avanzar con una suerte de privatización de la comunicación oficial pagando pautas publicitarias a medios comerciales para que cumplan la misma función que debiera asumir la Radio Municipal del Municipio, que debe ser valorada en su verdadero rol de garante del derecho a la comunicación de toda la ciudadanía.
Coalición por una Comunicación Democrática Chaco

miércoles, 9 de octubre de 2019

A 10 años de la Ley Audiovisual: Una ley para que se escuchen todas las voces

Este 10 de octubre se cumplen 10 años de una decisión política trascendente para la democracia: plasmar en Ley una política de Estado en materia de medios audiovisuales debatida por la sociedad toda y votada por el Parlamento. Recién en 2009 los argentinos logramos dejar atrás la vergüenza de 26 años de connivencia política con una norma de la Dictadura Militar. La ley 26.522 consagró la comunicación como un derecho humano y reivindicó la identidad cultural mediante la producción nacional de contenidos a través de medios públicos, comunitarios y comerciales. Principios de jerarquía constitucional que se completaron luego mediante las leyes Argentina Digital y Argentina Satelital, que consideraron a internet, el espectro radioeléctrico y la infraestructura de conectividad como recursos públicos, federales y soberanos.

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual -impulsada por la presidencia de Cristina Kirchner y un vasto movimiento social y cultural- conllevó un debate participativo sin precedentes, reconocido por la Relatoría de Libertad de Expresión de la ONU, que consagró los principios del pluralismo informativo, los derechos de las audiencias, la multiplicidad de voces, el rol de los medios educativos y de las organizaciones sin fines de lucro. También creó fondos de fomento para el cine, el teatro, la música y la producción comunitaria, al tiempo que puso límites a la concentración y el autoritarismo de los más poderosos.

Al cumplirse este aniversario, debe señalarse en primer lugar el ataque grosero a varios de estos principios por parte del gobierno de Mauricio Macri por la vía de decretos de necesidad y urgencia que pusieron bajo control gubernamental los órganos de fiscalización y control de las normas audiovisuales y las TIC. Para ello eliminaron toda independencia y pluralismo, mediante la exclusión de las provincias y la sociedad civil en los Consejos Federales y los directorios legalmente constituidos de AFSCA y AFTIC. También congelaron la Comisión Bicameral, creada para funcionar como instancia de control parlamentario, con funciones en los órganos decisorios y en la designación de las autoridades de la Defensoría del Público. Nada más lejos del ideal republicano y federal que inspiró la ley.

De esta manera, han gozado de una impunidad notable para disponer del espectro radioeléctrico y las posiciones orbitales nacionales así como para el uso discrecional de fondos como el de Servicio Universal en los servicios TIC o la sub ejecución del Fondo de Fomento Concursable de Comunicación Audiovisual (FoMeCA). El ente oficial (ENaCom) ha venido alentando la mercantilización de la comunicación en todas las plataformas, y la asignación a demanda de frecuencias radioeléctricas para grupos empresarios amigos del poder. Asimismo, debe observarse que la acefalia deliberada de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual impide al organismo cumplir adecuadamente su función, al no poder actuar con la debida legitimación ante la justicia.

Estas políticas se completan con el uso discrecional de fondos públicos para la propaganda oficial y la aplicación de políticas de ajuste que, junto a los tarifazos y la recesión, han silenciado numerosos medios independientes y causado la pérdida de miles de puestos de trabajo en empresas periodísticas y productoras de contenidos. El desguace y vaciamiento de empresas públicas del sector –como TelAm, solo evitado en parte por la lucha de sus trabajadores- y el abandono del programa de la Televisión Digital Abierta (TDA) son también un testimonio del apartamiento de una agenda democrática en la comunicación, que ha llevado a un verdadero apagón de fuentes informativas diversas.

Pese a todo, los alcances de la ley en el tiempo han permitido la existencia de nuevos canales comunitarios y pymes de televisión (unos 50 en todo el país, desde canales comerciales y alternativos en la Capital Federal hasta televisoras comunitarias en Buenos Aires, Viedma o Formosa), el desarrollo de contenidos federales y de producción local para medios comunitarios mediante los (demorados e insuficientes) concursos del FoMeCA. Asimismo, la obtención de licencias de servicios audiovisuales y de servicios TIC por parte de más 200 cooperativas de servicios públicos en todo el país, la creación de nuevos canales públicos provinciales (Chaco, Mendoza, Santa Fe) con agendas locales y regionales, la duplicación de radios universitarias en menos de diez años contabilizando 62 en la actualidad, la tutela de posiciones en el espectro para las licencias a cientos de emisoras con Permisos Precarios y Provisorios o medios no comerciales reconocidos a partir de 2006. También deben contarse decenas de emisoras municipales con agendas propias y locales así como los medios de comunicación de Pueblos Originarios en diversas localizaciones que fortalecen la identidad en sus territorios.

En esta fecha renovamos el compromiso con el derecho a la comunicación, entendido como el acceso a los medios y a todas las plataformas, con garantías de diversidad y pluralismo, en pos de la libertad de expresión y la construcción de una sociedad más democrática para todas y todos los argentinos.
Coalición por una Comunicación Democrática (CCD)

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