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viernes, 24 de marzo de 2023

Volvió el diario Buenos Aires Herald

El histórico Buenos Aires Herald, el único diario que denunció las violaciones de los derechos humanos durante la última dictadura, volvió a publicarse hoy en formato web y en esta nueva etapa producirá noticias de la Argentina y la región con un fuerte foco en economía, negocios y finanzas
El Grupo Indalo Media anunció que desde el 24 de marzo estará entre nosotros el histórico Buenos Aires Herald en formato web, un medio de comunicación que denunció las violaciones de los derechos humanos durante la última dictadura.

El diario, fundado en 1876, fue uno de los pocos medios impresos que a partir de 1976 y bajo la dirección del periodista británico Robert Cox, denunció en forma persistente las violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura cívico-militar.

La reedición del emblemático diario se da justo este 24 de marzo, cuando se cumplen 40 años de la vuelta de la Democracia y en el marco de la conmemoración del Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, a 47 años del golpe de Estado.

"Es un honor para todo el equipo formar parte de esta nueva etapa del Buenos Aires Herald. Creemos en el periodismo y en la calidad informativa, dos aspectos que serán centrales en nuestro proyecto. Nuestro objetivo será contar la Argentina a una audiencia internacional, en inglés, con un fuerte compromiso con la información y honrando la tradición de respeto de derechos humanos del Buenos Aires Herald, que marcó no solo la historia del periodismo argentino sino la del país", aseguró Estefanía Pozzo que lidera el proyecto como editor-in-chief sobre el relanzamiento.

Para la primera edición, se incluyeron notas de opinión del presidente Alberto Fernández; del ministro del Interior, Eduardo De Pedro; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

"En aquellos tiempos oscuros había un espacio vital de resistencia: el diario Buenos Aires Herald . Un auténtico espacio para el periodismo crítico, revelador y valiente. El Heraldo denunció persistentemente las violaciones a los derechos humanos que se estaban dando en nuestro país", recuerda el Presidente en su artículo.

Y destaca: "Su compromiso con la verdad silenciada fue tan fuerte que su director, Robert Cox, fue detenido ilegalmente en 1977. Fue liberado, pero las amenazas contra su vida continuaron y se vio obligado a exiliarse dos años después".

Por su parte, Larreta remarcó en su columna "la larga historia del Herald, particularmente su valentía, ética y valores durante los años más oscuros de Argentina" y destacó que "personajes como Robert Cox, James Neilson y Andrew Graham-Yooll, entre otros, ocupan un lugar muy importante en la memoria de los argentinos".

"Nos han enseñado que los principios siempre son lo primero y que el respeto por la vida humana no es negociable", indicó.

En esta etapa, la publicación estará a cardo del Grupo Indalo Media, que anunció que el Herald producirá noticias de la Argentina y la región con un fuerte foco en economía, negocios y finanzas.

La redacción estará conformada por Estefanía Pozzo (editor-in-chief), Amy Booth (managing editor), Valen Iricibar (editor), Agustín Mango (traductor), Lucía Cholakian Herrera y Facundo Iglesia (reporters).
Editorial del Herald
¡Buenos Aires Herald está de vuelta!
Esta es una de las mejores noticias que vamos a escribir de ahora en adelante. ¡Estamos de vuelta! A partir de este 24 de marzo, el Buenos Aires Herald volverá a contar, de manera cotidiana, las principales noticias sobre Argentina y la región.

En esta primera etapa, el Herald será un sitio de noticias digital. Hay planes para incorporar otros formatos, pero eso será más adelante en el tiempo. Nuestra cobertura de noticias buscará explicar la realidad argentina contemporánea, sus complejidades y sus potencialidades. Haremos foco especialmente en noticias de economía y finanzas, pero también habrá lugar para mucho contenido de lifestyle.

Volver a poner en funcionamiento este diario histórico es un desafío inmenso. Buenos Aires Herald es una marca muy valiosa para el periodismo argentino, porque representa los ideales de la profesión. Compromiso con la información, honestidad intelectual y respeto por los lectores fueron y seguirán siendo valores fundamentales para nuestro diario.

Creemos en un mundo en donde la libertad sea un pilar sólido de la sociedad. Las democracias occidentales atraviesan grandes desafíos en la actualidad, con expresiones políticas extremas que pueden generar la sensación de que una sociedad cohesiva es utópica. En este contexto, en un año en el que la Argentina se encamina a las elecciones presidenciales en medio de vicisitudes económicas, se vuelve mucho más importante generar espacios para el periodismo riguroso y bien documentado, para profundizar el debate con argumentos. A 40 años del regreso de la democracia, nuestro compromiso es brindar información para aportar a la convivencia pluralista de toda la sociedad argentina.

Para todo el equipo del Herald el periodismo es mucho más que un trabajo. Es una forma de dar testimonio de una sociedad y también un modo de vida. Soñamos con crear un periodismo dinámico, apasionado y original que no se detenga en los detalles ásperos, sino que comunique una visión compartida del mundo.

Esta forma de vivir el periodismo se conecta con el pasado del Herald. En los momentos más oscuros de la Argentina, durante la última dictadura, los periodistas que integraron esta redacción pusieron en riesgo sus propias vidas, su integridad y la de sus familias para contar sobre las desapariciones forzadas, el genocidio y la apropiación de bebés. La defensa de los derechos humanos es para nosotros una piedra angular. Robert Cox, Andrew Graham-Yooll y James Neilson siempre serán los faros de nuestro trabajo.

Pero además de honrar nuestra historia, también queremos contar también que la Argentina es un país dinámico, innovador, prometedor y muy divertido. Los paisajes, la diversidad, la cultura, el fútbol y la intensidad de los argentinos hacen a este país un lugar maravilloso para conocer.

Esperamos que en esta etapa del Herald encuentren historias que los asombren, los inspiren y los informen. Ese es nuestro mayor compromiso: hacer periodismo para ustedes.
Fuentes: TelAm, Señales y Herald

miércoles, 18 de mayo de 2022

La TV Pública intimó a la productora de Cristóbal López para que devuelva el dinero pagado a Orlando Barone

Así lo reveló Rosario Lufrano, presidenta de Radio y Televisión Argentina, quien dijo además que tienen pensado iniciar acciones legales en caso de no tener respuestas
Rosario Lufrano, presidenta de Radio y Televisión Argentina SE (RTA), habló sobre la indemnización al periodista Orlando Barone, quien le inició juicio a la TV Pública por considerarse despedido del programa 6,7,8 en 2016, y reveló que intimaron a la productora Pensado Para Televisión (PPT) para que les devuelva el dinero.

Días atrás, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo falló a favor del periodista y determinó que la TV Pública le debía pagar una indemnización de 15 millones de pesos a Barone, quien trabajó en el programa entre 2009 y 2015.

Lufrano explicó que, pese a ser producido por PPT, la productora de Diego Gvirtz que pertenece al Grupo Indalo (de Cristóbal López y Fabián de Sousa) el contrato de trabajo establece que como ambos se beneficiaban del programa –la productora y el canal– hay un "principio de solidaridad" por el que resultaron condenadas ambas partes.

"Si bien el trabajador elige a quien cobrarle, en este caso lo hace contra el que considera más solvente, nosotros ya intimamos a la productora para que devuelva el dinero. Y si no lo devuelve vamos a iniciar acciones legales contra Pensado Para Televisión", aseguró Lufrano en diálogo con Reynaldo Sietecase por Radio con Vos.

Lufrano: "Se apeló la decisión pero la Cámara volvió a sentenciar en contra"
En ese contexto, también desmintió las versiones que circularon, en las que se acusaba a la TV Pública de perjudicar al Estado por no apelar a la causa:" Se dijeron barbaridades, como que la empresa no apeló por una cuestión ideológica. Se apeló, se fue hasta la Cámara, pero ese es un fallo firme", detalló.

"Estamos condenados, por ende estamos obligados a cumplir la sentencia. Ya se intimó a la productora para que devuelva el dinero, si no, iniciaremos acciones legales", reiteró Lufrano más adelante.

Por otro lado, en diálogo con Víctor Hugo Morales por AM750, la presidenta de RTA dijo que "nadie puede impedir que un trabajador haga un juicio contra su empleador", y consideró que "hay mucha ignorancia y mentira" en el tratamiento del tema.

Luego, Lufrano señaló que el artículo 30 de la ley de Contrato de Trabajo establece un criterio de solidaridad por el cual "quienes subcontraten servicios que hagan a la actividad normal y específica propia del establecimiento, deberán exigir a sus contratistas o subcontratistas el cumplimiento de las normas relativas al trabajo y a los organismos de la seguridad social". Por ese motivo, si bien Barone estaba contratado por la productora PPT que a su vez vendía el producto 678 a RTA, la condena recayó sobre la empresa privada y la empresa pública.

Además, la titular de los medios públicos desminintió las versiones que decían que RTA no había apelado el fallo de la justicia. "Eso es mentira. Se apeló hasta la instancia que se puede apelar", aclaró, e indicó que, si se apelaba ante la Corte Suprema como pedían algunos integrantes de la oposición, la respuesta hubiera demorado mucho tiempo y, por ende, aumentarían los costos que el Estado le debe pagar al trabajador.

"La condena es para la productora y para RTA. Nostros vamos a intimar a la productora para que pague este dinero y si no lo paga vamos a iniciar acciones legales", contó Lufrano.

Nuevas demandas de periodistas contra Radio Nacional
Durante el último año, cuatro jueces de primera instancia condenaron a Radio y Televisión Argentina (RTA), la empresa estatal que maneja la TV Pública y Radio Nacional, a pagar $ 60 millones a los periodistas Edgardo Mocca, Roberto Caballero, Jorge Halperín y Carlos Polimeni, así como a los abogados y a los peritos contadores que participaron en esos juicios.

A esos cuatro juicios se suman otros tres que iniciaron los periodistas Carlos Barragán, Nora Veiras y Hernán Brienza, por otros $ 50 millones.

Los siete trabajaban en Radio Nacional y fueron desvinculados a fines de 2015 por la nueva gestión macrista en los medios públicos.

Qué le reclaman al Estado
Según explicaron, se consideraron despedidos ante la falta de pago de sus salarios de ese año y la negativa de las nuevas autoridades de la radio a incluirlos en la nueva programación.

Por ejemplo, en su demanda judicial, Brienza aseguró que fue despedido por "motivación discriminatoria fundada en la ideología o filiación política", ya que había sido invitado en reiteradas oportunidades al programa 6,7,8. "Por tal razón, quedé identificado con el mismo aun cuando no fuera panelista", sostuvo el periodista.
Fuentes: Diario Perfil, PáginaI12 y El Cronista

martes, 10 de mayo de 2022

Orlando Barone le ganó un juicio a la TV Pública

El periodista se consideró despedido en 2016, decía Hernán Lombardi, titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos del gobierno macrista: "Los conductores de 678 ganaban cifras que no gana nadie en la Argentina" y de esa manera justificó los despidos de empleados contratados por durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner. Por esa bravuconada la justicia determinó una indemnización de $ 15 millones del Estado nacional

Luego de perder un juicio y una apelación, la empresa Radio y Televisión Argentina (RTA) comenzó a pagarle una cifra millonaria al periodista Orlando Barone, exintegrante del programa 6,7,8 que se emitía en la TV Pública durante los gobiernos de Cristina Kirchner.

Según publicó Clarín y La Nación, la RTA tiene que abonarle $ 15 millones.

Ese pago ya comenzó, con la primera cuota de $ 2,5 millones, como parte de un acuerdo que contempla el desembolso de otras cinco cuotas iguales, mensuales y consecutivas.

Barone trabajaba en la productora de los empresarios Cristóbal López y Fabián de Sousa, Pensado Para Televisión (PPT), pero le reclamó el pago a RTA por considerarla "solidariamente responsable" de su situación.

Todo comenzó en marzo de 2016, cuando el periodista se consideró despedido tras reclamar que le siguieran pagando su sueldo ($ 53.240) aunque el programa había finalizado. En septiembre de ese mismo año, accionó contra el Estado.

Vale recordar que en ese momento el presidente era Mauricio Macri.

En primera instancia, la jueza Gabriela Susana Cruz falló a favor de Barone. Tras una apelación de RTA y PPT, la Cámara del Nacional de Apelaciones del Trabajo confirmó el pago y modificó el monto que con las actualizaciones por intereses supera los $ 15 millones.

"Los conductores de 678 ganaban cifras que no las gana nadie en la Argentina. Los defensores del Estado privatizaron el prime time y se hicieron pagar sueldos altísimos. Son situaciones escandalosas. No va a tener más lugar los lugares donde se incitaba al linchamiento. Bienvenida la gente que piensa diferente", dijo Hernán Lombardi en 2016. Más tarde:

Qué dice el acuerdo con Barone
El acuerdo llegó luego de que PPT y RTA perdieran el juicio y la apelación, como parte de una indemnización total que acordó la empresa estatal con el periodista en $ 15 millones, por su participación en el programa 6,7,8.

Además del monto millonario a Barone, el Estado nacional también debe compensar al abogado Leandro Recalde (con $ 3.551.600) y al perito contador ($ 903.141). De esos montos, ya pagó $ 4,6 millones.

Según el acuerdo firmado, está previsto que el próximo lunes se paguen $ 3,7 millones a Barone y a su abogado Recalde (hermano del senador Mariano Recalde), integrante de la Corriente de Abogados Laboralistas 7 de julio y del estudio jurídico del exjefe del bloque de diputados kirchneristas Héctor Recalde.

Quién es Barone
Barone fue uno de los panelistas desde el inicio del programa 6,7,8, en abril de 2009, hasta que finalizó en diciembre de 2015.

Es el único periodista, de los que trabajaron en ese programa, que logró ganar su juicio laboral.

Fuentes oficiales señalaron a Clarín que RTA fue "condenada" por la Justicia y que "las condenas laborales de esta naturaleza suelen ser jurídicamente de carácter solidario; es decir, la Justicia entiende que por el vínculo existente, el pago de la sentencia la debe afrontar la productora y el canal. Luego, para el trabajador, es indiferente intentar el cobro total contra uno u otro, y usualmente van contra quién es más solvente".
Fuentes: La Voz, Señales

martes, 18 de enero de 2022

Transfobia en Radio 10: Echan a una mujer trans

El día sabado 15 de enero de 2022 a las 6 AM, Gemma Valentina Constantini, única operadora mujer trans del Grupo Indalo, intentó ocupar su lugar de trabajo en el cual se desempeña desde hace 12 años.

El personal de seguridad de la empresa evitó que esto sucediera, argumentando que la habían desvinculado y que tenía “prohibida la entrada”.

En prepandemia, la compañera Constantini estuvo de licencia en la radio ya que trabaja paralelamente en la primera línea de fuego del Hospital Muñiz, desde la sección de virología, lo cual representaba un serio riesgo para los compañeros de la radio.

En junio de 2020 Gemma dio inicio a su tratamiento definitivo de cambio de género, y cuando recientemente se reincorporó a su horario en la Radio, ya estaba completamente afianzada en el genero que ella eligió.

La excusa que argumentó la gerencia de la emisora para prescindir de Gemma fue que “venía trabajando mal”, ergo la despidieron. Es decir, de repente descubrieron que "trabajaba mal" luego una labor que venía desempeñando desde hace 12 años y con 23 de carrera. Sin telegrama de despido ni aviso anticipado, sin llamado de atención ni sanciones previas. Despido Directo.

No hubo motivo, no hubo razones. Es un claro acto discriminatorio.

Luego de haber sido discriminada como lo fue, después de no poder ejercer su derecho a trabajar, Gemma intentó tener una respuesta, y no la obtuvo. Todos fueron desvaríos y cosas inconcretas.

Consideramos que esta determinación de Radio 10 es una vulneración directa a los derechos laborales, a la reciente ley de cupo laboral travesti trans que sienta precedentes de la violencia y segregación que se ejerce contra toda la comunidad LGBTIQ.

Según Decreto 721/2020, el Artículo 3º establece: "No Discriminación. Toda persona travesti, transexual o transgénero tiene derecho al trabajo digno y productivo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo, sin discriminación por motivos de identidad de género o su expresión, por lo que no podrán establecerse requisitos de empleabilidad que obstruyan el ejercicio de estos derechos".

Según el censo federal de operadorxs técnicxs realizado en el 2021 en 83 radios AM, FM y On Line, sobre un total de 738 operadorxs de todo el país, 153 son mujeres y sólo 4 son trans.

En el Grupo Indalo, durante 2021, se estuvieron desarrollando una serie de capacitaciones de género. Lamentablemente, estos son los resultados.
Operadorxs Autoconvocadxs

martes, 9 de noviembre de 2021

Cristóbal López, Fabián De Sousa y Víctor Santa María presentaron sus nuevos portales de noticias

El Nueve, de Víctor Santa María, lanzó el sitio de noticias www.telenueve.com.ar en el que se reflejará el contenido de las cuatro ediciones diarias de los noticieros de elnueve. También Cristóbal López, y Fabián De Sousa presentaron el portal www.c5n.com, junto a un equipo de periodistas, columnistas e influencers, en él presenta contenidos tanto en los temas tradicionales, como también sobre gastronomía, cine, gaming, literatura, cómics, música, mascotas y fitness
El Nueve presentó el sitio de noticias www.telenueve.com.ar que reflejará los contenidos de las cuatro ediciones diarias de los noticieros de elnueve: telenueve al amanecer, al mediodía, central y al cierre. Con este lanzamiento, comienza una nueva etapa dentro de la redacción de nuestros noticieros donde los contenidos televisivos y digitales se hacen bajo un mismo techo, con el objetivo de informar más y mejor a toda la audiencia.

Con una trayectoria de más de 60 años informando al público, pasando por el recordado Nuevediario, Telenueve busca consolidarse en este 2021, no solo como uno de los noticieros más vistos de la TV argentina, sino como una entidad digital propia con el lanzamiento de su sitio TeleNueve.com.ar.

En los últimos años, además del formato tradicional televisivo se ha incrementado visiblemente el caudal de audiencia vía streaming. Con el lanzamiento del sitio, telenueve apunta a llegar a su público de una manera más directa y a brindar más y mejor información.

"Arrancamos un hermoso desafío desde telenueve, seguir conectados las 24 horas con la gente que nos sigue y que busca información confiable. Además de nuestras cuatro ediciones que suman seis horas y media de noticias en vivo a lo largo del día vamos a acompañar de manera permanente a quienes deciden informarse online, ya sea desde su casa, el transporte público o donde quiera que se encuentren. En medio de tanta fake news telenueve.com.ar es un aporte que garantiza información chequeada", señaló Marcelo Antín, gerente de Noticias del Nueve.

C5N.com, otro portal de noticias
La creación de contenido original es una de las grandes apuestas de c5n.com. El portal brinda información sobre los ejes temáticos tradicionales, como también sobre las últimas tendencias en gastronomía, cine, gaming, literatura, cómics, música, mascotas y fitness.

En línea con las tendencias y nuevos hábitos de consumo, que mutó desde el tradicional contenido escrito a un consumo multiplataforma, en C5N.com la imagen es clave y apuesta a ofrecer al usuario una experiencia audiovisual.

En ese sentido se trata de un proyecto innovador en el periodismo digital de la Argentina, con un doble objetivo: consolidar el caudal de audiencia que día a día elige la señal de noticias y potenciar la marca para alcanzar nuevos segmentos.

C5N.com ofrecerá una experiencia 360 para una audiencia fuertemente fidelizada como creadores de contenido digital original con una enorme experiencia en storytelling y a la vanguardia en materia de análisis de datos y tecnología audiovisual.

jueves, 26 de agosto de 2021

El Testigo Inglés. Luces y sombras del Buenos Aires Herald (1876-2017)

En los últimos dos siglos, los diarios de papel fueron fundamentales para que las sociedades se informaran y construyeran una mirada sobre su época. En ese marco, el Buenos Aires Herald, un periódico escrito en inglés en una de las principales capitales de Iberoamérica, fue un interlocutor tan singular como privilegiado de la vida de los argentinos. Fue publicado durante más de ciento cuarenta años, un tiempo de existencia que pocos diarios en el mundo han podido permitirse. Sin alcanzar nunca grandes ventas, supo encontrar a sus lectores, adaptarse a los cambios y lidiar con poderes locales y extranjeros. Y ese diálogo —fluido a veces, ríspido en muchos momentos, siempre tenso— encierra lo más importante de este medio. Durante la última dictadura cívico-militar, el Herald adquirió su rostro más virtuoso: el del periódico argentino que denunció los horrores y dio voz a las Madres de Plaza de Mayo y a los familiares de los detenidos-desaparecidos. Las atrocidades de ese período encontraron respuestas heroicas en el diario —especialmente durante los años que tuvo a Robert Cox como director—, pero sus páginas reflejaron también contradicciones que merecen ser iluminadas. La noche oscura del régimen de facto fue sólo una parte de la vida del Buenos Aires Herald. Antes y después hubo una historia llena de matices; un camino de llegada a aquella gesta y una bitácora de la navegación en las turbulentas aguas de la democracia. Esa es la historia que Sebastián Lacunza, último director del diario, investiga y reconstruye en este libro definitivo sobre un capítulo crucial de nuestro país.
“La postura del Herald tiene claroscuros. Esta historia extensa e intensa es la que cuenta Sebastián Lacunza en este libro lo hace sin quedarse en la mirada santificada, hagiográfica, qué propios y ajenos construyeron del Herald en los años de plomo sino que derriba mitos y estima en su justo valor actos realmente meritorios”.
Sergio Olguín
Introducción: Un diario universal
Volví a la redacción del Buenos Aires Herald el 18 de agosto de 2017, tres semanas después de que el diario de habla inglesa cerrara sus puertas.

La escena parecía congelada a la espera de un forense. Sobre mi escritorio yacían libros, pruebas de página, periódicos, planillas, revistas, sobres de mate cocido y un par de tazas de café. El desorden de mi espacio se repetía agravado en otro escritorio y moderado en media docena. Los estantes de la sala estaban poblados por biblioratos con colecciones salteadas, objetos de cortesía que nadie quiso, cajas con fotos salvadas de alguna mudanza y pilas de Heralds cosidos a mano, ya descreídos de la eterna promesa del presupuesto para ser encuadernados.

Sin testigos, recorrí una y otra vez los pasillos del diario que dirigí los últimos cuatro de sus casi 141 años de publicación. Desde el piso inferior, donde funcionaba el sitio online de Ámbito Financiero, llegaban el murmullo y las risas que suelen generar los canales de noticias que tutelan las redacciones. Revisé archivos, recogí cosas personales, rescaté libros, saqué fotos y me emocioné. Esa misma redacción desde la que provenían el ruido de la tele y las risas que restaban dramatismo a mi despedida íntima del Herald me había recibido dos décadas antes en mi primer empleo periodístico a tiempo completo.

Una tarde de fines de julio, la empresa propietaria me informó un hecho consumado: el número del viernes previo había sido el último. No habría tiempo ni páginas para que el Herald se despidiera de sus lectores.

El silencio impuesto por la empresa editora contrastó con los cables de las agencias internacionales de noticias y los obituarios que en los medios de todo el mundo hablaban sobre el “único diario argentino que informó sobre los crímenes de la dictadura militar”. Editores y redactores que pasaron por sus páginas escribieron columnas en la prensa local y extranjera. Algunos que desarrollaron carreras de décadas en otros países volcaron en las redes sociales su pesar por el cierre del “pequeño gran diario”. Se publicaron análisis sobre el futuro del periodismo gráfico y textos enfrentados sobre el papel del periódico durante los años recientes de la polarización política en la Argentina. Recibí cientos de e-mails y mensajes. Colegas de otros medios me pidieron que escribiera un texto y editoriales me contactaron para pensar la idea de un libro.

Durante un tiempo, no pude dar respuesta. Trabajo de escribir, pero me había quedado sin palabras.

Semejante revuelo se daba por un diario que rara vez en su historia excedió las veinticuatro páginas en su cuerpo central, que en sus años de esplendor tuvo una tirada de menos de veinte mil ejemplares, que en los lustros finales no superó un cuarto de esa cifra, que contaba con una versión web muy limitada, y cuya redacción promedió históricamente los veinte periodistas fijos y una quincena de colaboradores. Sin embargo, esta repercusión no me llamó la atención; siempre fui consciente del valor del Herald y de las dificultades que afrontaba.

El fantasma del final merodeó las últimas décadas del diario, pero fue en marzo de 2016 cuando el grupo propietario, Indalo, hizo saber que la decisión estaba tomada y sólo restaba definir la fecha. La tarea de la redacción consistió entonces en trabajar para que el acta de defunción se demorara lo máximo posible. En el momento del cierre, sobre Fabián de Sousa y Cristóbal López —accionistas de Indalo— pesaban la acusación de haber cometido un fraude impositivo millonario al amparo la administración de Cristina Fernández de Kirchner y la amenaza de cárcel, explicitada sin disimulo por voces oficiales y oficiosas del Gobierno de Mauricio Macri.

(...)

Penumbras y oportunidad
Empecé a concebir este libro mucho antes de la cuenta regresiva. Que un diario escrito en un idioma extranjero y con limitada circulación fuera objeto de debate público en años en que el periodismo parecía apostar más a satisfacer prejuicios de creyentes que a informar y analizar me parecía de por sí una experiencia válida para compartir. A ello se sumó la acusación de que el Herald se había convertido en un medio K a raíz de la venta a Indalo en 2015. La versión no tenía sustento en el contenido informativo, ni en los editoriales, ni en los columnistas, ni en el staff, pero era proclamada con el rigor del escarmiento por quienes consideraban que el destino natural del periódico era su partidización en el sentido opuesto al que denunciaban.

La “gesta épica” protagonizada por el Herald durante los años del terrorismo de Estado —el tan mentado “único diario que informó sobre…”— merecía una investigación que iluminara hechos y tramas con toda su riqueza histórica. Esa épica —que fue real y salvó vidas— era aludida con frecuencia como una letanía, apta para la divulgación superficial y la corrección política, o como una herramienta autoindulgente para tergiversar el pasado y operar sobre el presente.

La simplificación del papel desempeñado por el Herald en la década de 1970 requería de un relato canonizado. Según esta narrativa, en 1876, un inmigrante escocés, William Cathcart, creó The Buenos Ayres Herald, una página de servicios sobre el movimiento portuario. En la pujante Buenos Aires de entonces, un recién llegado estadounidense, D. W. Lowe, tomó la posta y transformó la hoja inicial en un periódico que se codeó con el poder político y económico. Ambos emprendedores —el escocés y el estadounidense— plantaron a su turno la semilla de la libertad y el progreso gracias a la cual el diario de los británicos resistiría a los totalitarismos europeos y al autoritarismo de Juan Domingo Perón. Como un devenir natural, este medio liberal-conservador —aunque décadas más tarde sería rebautizado por una vertiente autorizada como “liberal de izquierda”— apoyó el golpe de Estado de 1976. Al confrontar el horror de que la dictadura definida como civilizatoria no tenía como meta restaurar la democracia sino desaparecer personas, los editores ingleses se plantaron ante los represores, denunciaron las atrocidades y lo pagaron con el exilio. Otro empresario estadounidense, tan liberal como sus predecesores del siglo XIX, respaldó el rumbo. Ello no fue motivo para que el Herald perdiera de vista que, en esa misma década, también actuaba en la Argentina un demonio de izquierda y que ambas criaturas del mal —el Estado y la subversión— merecían juicio y castigo. La línea oficial describió que el periódico, digno e independiente, avanzó en democracia con su prédica republicana y observó con distancia el vértigo político-económico, hasta que sucumbió a empresarios argentinos que lo sometieron a intereses espurios y lo abandonaron. Punto.

La versión así establecida podía contener visos de realidad. Sin embargo, mi experiencia en la redacción me permitió conocer de primera mano testimonios y documentos que apuntalaban una trayectoria menos binaria, con matices, conflictos y contradicciones disimulados en las penumbras, lo que no hizo más que aumentar mi interés por investigar la historia del “último diario de habla inglesa de Iberoamérica”.

Un hecho excepcional ayudaría a ese objetivo. Los dos principales protagonistas de la vida del Herald no sólo estaban en actividad y podían dar testimonio, sino que seguían relacionados con el diario que yo dirigía. Con Andrew Graham-Yooll construí una relación cercana, y con Robert Cox —severo crítico de mi gestión— mantuve un vínculo más distante, pero cordial y frecuente. En cuanto a James Neilson, el diálogo era exiguo, aunque, paradójicamente, fuera el colaborador más asiduo entre los exdirectores, con una columna semanal enviada desde su casa en Pinamar.

La particular relación de los padres refundadores entre sí y con periodistas clave constituía otro capítulo atractivo. Los ingleses Cox y Neilson, y el argentino Graham-Yooll —nacido en “el enclave más anglo de Argentina”— tenían mucho en común, pero también representaron paradigmas profesionales y culturales distintos. Desde pequeño y hasta su primera juventud, Graham-Yooll giró por las calles de Ranelagh, Buenos Aires, Montevideo y Londres. Trabajó en un frigorífico, caminó suburbios y se subió con frecuencia al tren para hacerse atender el asma en el Hospital Británico. En la década de 1960, eligió vivir a pleno las inquietudes sociales, culturales y políticas de su generación. El inglés Cox creció en medio del trauma europeo. Se refugió de bombardeos nazis y participó luego de la Guerra de Corea, a miles de kilómetros de Londres. Pero era un joven mirando al sudoeste, allí donde su padre, un marino mercante, había recalado a principios de siglo. En 1959, se despidió de su madre y su hermana, y se embarcó hacia Buenos Aires. Al poco tiempo, con un castellano precario, comenzó a codearse con elites de signo antiperonista y personalidades anglohablantes que pasaron por Buenos Aires. Neilson perdió a su padre en la Segunda Guerra, fue abandonado por su madre y vivió en Irán e Israel antes de afincarse en la capital argentina. Edificó un atalaya conservador desde el que observó con bastante desprecio a esa generación con la que Graham-Yooll dialogaba a gusto. Rara vez se mezcló con las multitudes y los personajes sobre los que leyó y escribió.

Que personalidades como las de Cox y Graham-Yooll refundaran el Herald durante la dictadura y permanecieran vinculadas al diario hasta los meses finales, cuatro décadas después, fue —como dijo el gran cronista de Ranelagh— “no sólo interesante sino casi devastador”. Con el paso del tiempo, cuentas personales y profesionales nunca saldadas trasuntaron en indiferencia y cierta animadversión mutua. Recién avanzada la segunda década del siglo XXI, convertidos en leyendas del periodismo, Cox y Graham-Yooll reconstruyeron algo de lo que habían vivido cincuenta años atrás como una relación “familiar”.

A lo largo de décadas, libros, notas, blogs y documentales abrevaron en aspectos puntuales de la historia del periódico o abordaron experiencias personales de sus autores. Graham-Yooll, uno de los principales historiadores de la relación angloargentina, metódico archivista y prolífico escritor, apenas rozó tangencialmente la narración de la vida del Herald. Cox no se despegó del destino del diario tras titular su texto de despedida “Au revoir”, en diciembre de 1979, pese a que al poco tiempo se sintió injustamente segregado. Sin embargo, tampoco se abocó a escribir la historia íntima que guardaba en sus memorias. Ambos se mostraron complacidos cuando les conté que iba a emprender la tarea de investigar los 141 años del Herald y prestaron su testimonio con generosidad.

“Dale flaco, que pasa el tiempo”, me dijo Graham-Yooll semanas antes de morir en Londres, en julio de 2019.

(...)

La vida de un Periódico
La atribución de cualidades democráticas anglosajonas al Herald fue un lugar común entre quienes buscaron una explicación a la singular reacción del periódico ante la dictadura de los 30.000 desaparecidos. “Eran conservadores, pero ingleses”, “fueron liberals, no liberales”, argumentaron unos y otros, pese a las contradicciones terminológicas. Una simplificación tentadora, pero ahistórica. Por empezar, porque las civilizaciones emblemáticas del régimen liberal democrático anglosajón —el Reino Unido y Estados Unidos— estuvieron lejos de sostener tales principios en su política exterior en los siglos XIX y XX, y mucho menos hacia la Argentina. Las supuestas virtudes intrínsecas de la política de Londres no aplicaron a su relación con el Río de la Plata.

Con los años, aquella página de 1876 sobre el movimiento portuario ganaría densidad hasta transformarse en un testigo del palacio y la calle, protegido y desconfiado por su idioma en dosis similares, y se acercaría demasiado a monstruos que amenazaban con devorarlo. La fragilidad de las alas de Ícaro fue reflejo de las dudas sobre la propia identidad como diario argentino o extranjero que acompañaron a sus diferentes conducciones durante décadas.

El siglo XIX albergó capítulos de acercamiento y turbulencia entre el Reino Unido y la joven República. En el año de la fundación del Herald, acechaba la restricción de divisas y una deuda financiera con Londres a la que se haría “honor” hasta con el hambre y la sed de dos millones de argentinos, según proclamó Nicolás Avellaneda, el presidente de entonces. Un tiempo después, tomaría la posta para “administrar” el país una generación marcada por cierta anglofilia —fuera por motivos culturales o comerciales— y sobrevendrían el cambio del ciclo exportador de la lana a los granos y la industria frigorífica, y la puja por la hegemonía del capitalismo global. ¿Cabía pensar, entonces, que los primeros años del Herald transcurrieron con armonía entre los emprendedores extranjeros liberales y las elites en pugna dentro de la Generación del 80? Inmigrantes europeos pobres —es decir, rara vez ingleses— alumbraron protestas anarquistas y socialistas en las primeras décadas del siglo XX. La carta de resolver el desafío mediante acuerdos de sobremesa entre la aristocracia conservadora y grandes terratenientes de la Patagonia —británicos— o inversores en los Talleres Vasena —también británicos— se vio tensionada mientras la Argentina se asomaba al voto popular y al derecho a huelga. ¿El Herald habrá respondido con apego a los valores de la democracia liberal o, por el contrario, se retrajo hacia la representación del inversor en pampas hostiles? ¿O hubo idas y vueltas?

Sucederían décadas protagonizadas por movimientos políticos populares y golpes perpetrados por elites de cuño conservador-liberal, o de inspiración fascista, o conservadoras y fascistas a la vez. Con el paso del tiempo, los capitales ingleses se retrajeron de sus dominios sobre tierras, trenes, empresas de servicios y frigoríficos. La inmigración británica —lectorado núcleo del Herald— fue una de las de mayor tasa de retorno. Como describió Graham-Yooll, el inglés o el escocés fue un tipo de inmigrante que se asumió por largo tiempo como parte de una “comunidad visitante”, sin planes de meterse en política o peleas sindicales. Sus prioridades eran la casa, el club, la iglesia, el colegio de sus hijos y su diario. ¿Por qué habrá sobrevivido uno de los periódicos de una comunidad significativa, pero no masiva, y, en cambio, antes de mitad de siglo XX había sucumbido ya casi toda la prensa gráfica de corrientes nacionales y lingüísticas europeas que aportaron centenares de miles y millones de inmigrantes?

El Herald apoyó todos los golpes de Estado del siglo XX: los vio como una instancia inevitable para sentar las bases de la verdadera democracia. Un editor llegó a pararse, literalmente, junto a los fusiladores de una protesta anarquista. Más adelante, el diario combatió a civiles y militares que exploraron vías para levantar la proscripción del peronismo. En varios tramos de la historia, se mostró dogmático al defender esquemas económicos que provocaron estragos sociales. Sin duda, sería una injusta simplificación reducir la historia del diario a sus momentos de complicidad con regímenes y prácticas antidemocráticos. También fue el medio que alentó la política migratoria de principios del siglo XX y, con los bemoles de la época, se dirigió a la mujer como lectora en años en que la ciudadanía era cosa de hombres. Mucho antes de la dictadura de 1976, desentonó cada tanto con la prensa dominante al apegarse a los hechos por encima de sus objetivos ideológicos, al tomar distancia de alguna ofensiva política pergeñada por la Embajada de Estados Unidos y al reclamar “no cerrar los ojos” ante la popularidad de líderes a los que temía.

A días de la Navidad 1979, Cox debió dejar el país junto a su familia. Tres años antes, en silencio, mientras arreciaban las desapariciones, había hecho lo propio Andrew Graham-Yooll. Para una parte de la comunidad del diario —lectores, influyentes y algunas miradas dentro de la empresa editora—, Graham-Yooll tenía simpatías por la lucha armada y Cox no había sabido comprender el valor supremo de derrotar la amenaza “comunista” por el método que fuera. Con personeros de la dictadura con ánimos de prolongar su estadía en el Gobierno por muchos años y sin su director más emblemático, al Herald le quedaba abierta la opción de resistir, con el riesgo de que cayeran represalias sobre periodistas con menos renombre, facilitadas por el fervor nacionalista que al poco tiempo brindaría, en 1982, la Guerra de Malvinas. También se presentaba la opción de pactar y someterse a la censura, o un abordaje intermedio.

El trauma de la dictadura proyectó su sombra sobre las décadas siguientes. En definitiva, la meta primaria de todo diario es informar a su público sobre lo ocurrido el día anterior y, en esa senda, una porción de los lectores del Herald parecía más propensa a expresar su fastidio por la economía errática de la recuperada democracia que a levantar el reclamo por memoria, verdad y justicia ante los crímenes de lesa humanidad. ¿A qué público debía dirigirse? Allí estaban, en el plano hipotético, la declinante comunidad de habla inglesa, el mundo de la educación, la elite política y cultural, el inversor extranjero, las embajadas, el turismo y las familias que se acercaron por la lucha por los derechos humanos. Un empate entre lectorados no siempre complementarios en el que ninguno garantizaba una masa crítica de lectores.

(...)

Cuatro años, seis décadas, un siglo y medio
Apenas cerró el Herald, la primera propuesta para este libro fue un texto sobre los años en que lo dirigí, entre 2013 y 2017, en clave de memoria personal. Me pareció que enmarcar el abordaje en el período que va desde la llegada de Cox al país —en 1959— hasta el final aportaría una mirada más integral y justa para comprender el pasado y mi propia experiencia. Sin embargo, los primeros pasos en la hemeroteca y el conocimiento de una contienda rocambolesca entre potencias que se disputaban la hegemonía del capitalismo a fines del siglo XIX, con consecuencias determinantes en el destino de la modesta página que comenzaba a publicarse en Buenos Aires, extendieron el umbral de este trabajo hasta 1876. Las zonas de acuerdo y fricción durante el primer siglo del Herald tenderían un puente para comprender el diario que apoyó y denunció, a veces en simultáneo, a la dictadura de Videla.

La mejor forma de contar la historia del Herald fue dar la palabra a sus páginas. En especial, sus tapas, columnas, editoriales y la organización de las secciones. Junto a Cecilia Camarano, quien trabajó en la investigación, analizamos ediciones desde el año de su nacimiento, abordadas por intervalos preestablecidos que ganaron frecuencia en la medida en que el Herald sumó contenidos. El registro fue complementado con la búsqueda específica de la cobertura sobre acontecimientos relevantes en la vida pública —elecciones, golpes de Estado, conflictos, revueltas, matanzas— y en la redacción —cambios en la propiedad y la dirección, aniversarios, amedrentamientos—.

El análisis de los ejemplares —en gran parte, clasificados en la Biblioteca Nacional— fue enriquecido por una docena de libros e investigaciones académicas que reprodujeron textos del periódico. El trabajo de hemeroteca incluyó el cotejo de unos cuarenta diarios, revistas y sitios digitales de la Argentina y el exterior.

Los archivos personales de Andrew Graham-Yooll y Robert Cox, legados a la universidad argentina de San Andrés y a la estadounidense de Duke, respectivamente, aportaron un valioso cuerpo de documentación, que incluye correspondencia, notas personales, fichas y comunicaciones laborales. Consulté los archivos del Departamento de Estado y Nacional de Estados Unidos, del Ministerio de Justicia argentino, de la Policía Federal Argentina, declaraciones judiciales, documentos desclasificados de la Inteligencia estadounidense e investigaciones académicas sobre hechos relevantes para la vida del Herald. Exdirectivos, periodistas y familiares de desaparecidos compartieron documentos y sus valiosas colecciones.

Hice entrevistas a sesenta personas. Entre los directamente relacionados con el Herald, a quienes ocuparon puestos de director, secretario de redacción, jefe de sección, redactor, reportero gráfico, diagramador, gerente, administrativo, ejecutivo e integrante del directorio, así como a allegados de algunos de ellos. También entrevisté a legisladores, víctimas de la dictadura, dirigentes sociales, periodistas, funcionarios judiciales y empresarios. En cuanto al marco histórico, apelé a libros que abordaron períodos de décadas y los complementé con otros sobre ejes temáticos y acontecimientos puntuales.

(...)

Único
Una vez recuperada la democracia, el prestigio de haber sobrevivido tras haber dado cuenta de la maquinaria del terror fue una carga de oxígeno y, a su vez, un desafío para la reinvención del Herald. Se sumaron cambios en el ciclo económico y tecnológico que pusieron en crisis las rutinas de producción y consumo de los diarios mientras la propiedad del medio afrontaba sucesivas turbulencias. La empresa se volvió cada vez más dependiente de los giros de la casa matriz en Charleston y de favores estatales. A la variación del contrato de lectura surgido a partir de las denuncias de violaciones a los derechos humanos le siguió el envejecimiento y la mutación cultural y sociológica de la comunidad anglohablante. Las familias inglesas de Hurlingham o Acassuso que recibieron durante décadas el diario en la puerta de una casa construida con inspiración ferroviaria cada vez más se iban transformando en añoranza antes que en realidad. Se impuso la necesidad de encontrar nuevos públicos.

La crisis de sustentabilidad se agudizó con el nuevo siglo. Fue una época de restricciones, despidos y renovación generacional. Para Evening Post, la empresa de Carolina del Sur en manos de los herederos de Peter Manigault desde 2004, la deficitaria unidad de Buenos Aires perdió interés. Llegaron los dueños argentinos sin vínculos con la comunidad anglohablante. Ni Sergio Szpolski (2008), ni Orlando Vignatti (2009-2015), ni López-De Sousa (2015-2017) buscaron modificar la línea editorial, básicamente porque el contenido del Herald no estuvo en su radar.

Durante mis cuatro años en la dirección, el marco de la polarización agregó frentes de tormenta, pero la distancia de batallas ajenas también se transformó en un activo, gracias a una plantilla de periodistas apegados a valores y procedimientos profesionales. No se trataba de indagar sobre la veracidad histórica de la epopeya de Homero, sino de que el imaginario sobre el diario liberal e independiente jugara a favor de una concepción humanista en cuanto a derechos civiles, económicos y políticos. El Herald debía ser contrario al capitalismo de amigos y a los monopolios que malversan el mercado, incluidos los informativos. La adhesión al conservadurismo corporativista argentino apenas remozado no era un buen destino para un diario que debía defender las reglas justas de la competencia, pese a las presiones.

Incluso por encima de la orientación editorial, el desafío tecnológico y el lenguaje digital podían representar el salto hacia un público global, o determinar el final del Herald. Un diario con pocos lectores, alto valor simbólico y potencial de llegar a públicos desatendidos estaba llamado a transformarse en el gran narrador de la información en inglés desde el Cono Sur, pero el horizonte empresarial para asumir el desafío nunca asomó.

El Herald solía ser referido como un diario “único”. Había motivos. Único por su idioma, por las denuncias sobre los desaparecidos, por su supuesta génesis liberal y por la demografía de su redacción. Al cabo de este trabajo, también comprendí que la suya fue una historia de pasión, rutinas, mística, cálculo, talento y desidia, como fiel exponente de una industria que hace tiempo mira el horizonte con temor y escepticismo. La historia de un pequeño diario universal. 

(...) Au Revoir
El 20 de noviembre de 1979, Peter, el cuarto hijo de Cox, recibió una carta en su domicilio de Recoleta con el sello de Montoneros:

Querido Peter: Te escribimos porque sabemos que estás afligido por cosas que les han ocurrido a los papás o abuelitos de algunos amiguitos tuyos y tenés miedo de que algo así pueda ocurrirles a tu “daddy” o a varios de Uds. de refilón y sin querer, porque no nos dedicamos a desayunar “niños envueltos” (…). Excepcionalmente, y en consideración a lo peculiar del trabajo de tu “dad”, queremos brindarle a él (y a todos Uds.) la opción de exiliarse debido al riesgo de asesinato por la dictadura videlista.

El texto instó a que Peter y sus hermanos propusieran un plan de salida:

Vender la quinta Victoria en el Highland Park, vender lo que no sea propiedad de tu abuelito usurero Agustín Daverio, vender los dos autos (el Peugeot y el Dodge) (…) e irse a trabajar por ejemplo a París con el amigo Rosenblum [Mort, director del Herald Tribune], en otro Herald más grande. Motivo: la persecución desatada por la represión y los milicos contra quienes defienden la libertad y los derechos humanos.

La carta continuó con una alusión antisemita oblicua sobre “los amigos de tu papá (Freeman, Friedman)”. Y cerró:

Tus tíos, que los esperan para pasar unas Merry Xmas en Inglaterra, prefieren lo mismo. Un montón de saludos revolucionarios de los amigos de tu papá. Montoneros.

Cox entendió que la autoría y el mensaje eran inequívocos más allá de la burda distracción: un sector de la dictadura amenazaba de muerte a la familia. No era la primera vez que le llegaba una carta membretada con el rifle AK-47 con el que se identificaba la guerrilla peronista. El año previo, textos con esa insignia, que Cox interpretaba como meras provocaciones de los militares, le habían agradecido la solidaridad. Esta vez, el tenor de la advertencia fue diferente.

Cada párrafo de la carta insinuaba una doble intención: la amenaza y la demostración de un amplio conocimiento de la vida familiar. A la vez, recrudecieron las amenazas telefónicas. La guardia policial prometida por Harguindeguy en la puerta del edificio de avenida Alvear desaparecía por varias horas, que en general coincidían con algún hecho extraño.

Videla recibió al periodista un día de fines de noviembre por la tarde. Pretendió dar la imagen de un hombre derrotado —”Me entristece muchísimo saber que se va; por favor, quédese con su familia”— y le dijo a Cox que quería bajar los brazos y renunciar. “Dios mío. ¿Tan mal están las cosas?”, le preguntó el director del diario. En coincidencia, el Departamento de Estado norteamericano todavía sostenía que había un bando duro y otro blando dentro del régimen.

Esa misma noche, Cox redactó una carta al accionista de Charleston en la que solicitó un año de licencia sin goce de sueldo. “Las amenazas, que debemos tomar muy en serio, están dirigidas a mis hijos”, explicó el periodista.

En un movimiento editorial extraño para el momento, el 5 de diciembre de 1979 el Herald depositó alguna esperanza en Leopoldo Fortunato Galtieri, un feroz represor a cargo de Rosario, nombrado comandante en jefe del Ejército en reemplazo de Roberto Viola. “Su designación ha generado esperanza por su experiencia como comandante que ha sabido cómo mantener la disciplina y restaurar la legalidad.” El texto no parecía escrito por Cox. Al día siguiente, una opinión editorial fue irónica con Harguindeguy, quien había ninguneado la amenaza. El texto se preguntaba cómo los “desvencijados correos” argentinos podían procesar las decenas de miles de amenazas que el ministro del Interior había sugerido que circulaban por la Argentina. En tono más serio, Cox recordó que “un gran número de periodistas han sido asesinados o secuestrados” y, a diferencia de empresarios y militares, aquéllos no contaban con custodios especiales. “Es fatigoso sugerir que las amenazas de cualquier parte deben ignorarse alegremente”, remarcó.

"¿Quién le teme al Herald?", preguntó James Neilson en la misma edición. Más que responder la pregunta, diseminó sospechas. Afirmó que era “un pequeño diario de reducida circulación, escrito en un idioma que sólo una minoría comprende en la Argentina”, y que, por otra parte, defendía causas “moderadas”, como “políticas económicas que llevaron a la prosperidad” e ideales “más bien banales” como el deseo de que se pusiera “fin a las torturas” a las “prisiones sin juicio, las desapariciones y todo gansterismo político”. “En la mayor parte del mundo occidental, un diario con principios tan poco excepcionales atraería poca atención y generaría poco entusiasmo. Acá, sin embargo, encendió tanta furia en algunos que están contemplando el asesinato para silenciarlo. ¿Quiénes son estas personas? ¿Por qué nos temen?”, completó el director adjunto.

Neilson pareció aludir a que los rivales de Videla estaban siendo derrotados. Acaso se apoyó en el hecho de que, en septiembre de 1979, el “duro” Menéndez había fracasado en un intento de golpe para derrocar al “blando” Viola en la comandancia del Ejército. Pero también apuntó la hipótesis de que la amenaza proviniera de “la izquierda”, que le atribuía al Herald —según el periodista inglés— “conexión especial con la Embajada estadounidense, por lo tanto, con la CIA” por el sólo hecho de preconizar “políticas económicas sanas” y deplorar “el terrorismo marxista”. En consecuencia, razonó que las “anónimas bandas de violentos” habrían entrado en “desesperación por el modo en que el país está cambiando”. “Argentina está comenzando a recobrar su salud, a sentir que la sangre corre por sus venas una vez más. Hay un creciente clamor por el retorno del debido proceso (…). La Argentina es hoy un lugar mucho más libre que como era hace dos e incluso hace un año”, se esperanzó.

Casi en simultáneo, el 2 de noviembre de 1979, la versión de Santiago O’Neill —seudónimo que Neilson utilizaba para firmar en Somos— había apuntado en sentido contrario en la columna “Los vecinos sean unidos…”. A raíz de acuerdos energéticos y un supuesto acercamiento político del régimen de Videla a los dictadores de Bolivia, Uruguay, Brasil y Paraguay, el columnista de Atlántida evaluó que “los gobiernos de la región” miraban con “comprensible desasosiego el avance del marxismo en el hemisferio y a su vez deben hacer frente a las presiones de los Estados Unidos”. En un contexto acuciante para su colega Cox, Neilson adhirió a la denuncia de que el Gobierno de Videla era incomprendido por el hemisferio norte: “Para Argentina, cerrar filas con los vecinos es una necesidad urgente. Una combinación funesta de circunstancias (…) ha servido para empujar al país al aislamiento, justo cuando el Gobierno buscaba reintegrarlo a la comunidad occidental”.

Sobre Sebastián Lacunza
Buenos Aires, 1972. Ejerce el periodismo desde fines de la década de 1990. Fue director periodístico del Buenos Aires Herald entre 2013 y 2017. Actualmente se desempeña como corresponsal de la agencia estadounidense REDD y de Reporteros Sin Fronteras. Antes, trabajó trece años en el diario Ámbito Financiero y cinco como corresponsal del italiano Il Manifesto. Ha colaborado en medios como The Washington Post, PáginaI12, Anfibia, Le Monde Diplomatique, elDiarioAR, Inter Press Service, Letra P y La Diaria. Cubrió acontecimientos y crisis en países de América, Europa y Medio Oriente. Formado en la Universidad de Buenos Aires, Flacso y la Universidad del País Vasco, escribió dos libros: Wiki Media Leaks (2012) —en coautoría— y Pensar el periodismo (2017). Es docente de maestría en la Universidad Nacional de Tres de Febrero. En redes es @sebalacunza
Fuente: Editorial Paidós

martes, 2 de febrero de 2021

Trabajadores del diario El Patagónico analizan medidas de fuerza

En la mañana del lunes 1 de febrero, trabajadores y trabajadoras del diario El Patagónico se reunieron con la Secretaria General de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPren), Carla Gaudensi y las y los integrantes de la Comisión Directiva del Sindicato de Prensa de Comodoro Rivadavia (SiPrenCR), además participó del encuentro Agustín Lecchi, del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA).

En la reunión se analizaron las acciones planteadas destinadas a reclamar a la empresa la urgente actualización de salarios, dado que hace tres años incumple sistemáticamente la fecha de pago de salarios y las actualizaciones de la escala del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) N° 541/08.

El Patagónico -razón social IGD- depende hasta hoy del grupo Indalo Media, que integran otros medios, como Ámbito Financiero, Radio 10 o C5N. La empresa se encuentra comprometida como parte del proceso judicial que enfrentan Cristóbal López y Fabián De Sousa, los empresarios salieron en libertad pero la situación de la empresa no ha cambiado.

Carla Gaudensi está recorriendo las provincias patagónicas para realizar un balance de la situación del sector. En su paso por Comodoro Rivadavia tomó contacto con distintos medios de la ciudad entre otros con LU4 Nacional Patagonia y comentó: "Lo más importante es que estamos haciendo esta recorrida con distintos sindicatos de la Patagonia, para reafirmar una lucha que se está dando desde la Federación que es el reclamo de la zona desfavorable, la zona patagónica".

El Patagónico
"En Comodoro, desde el 2017 a la fecha ha sido complicado para los trabajadores que llegaron a tener hasta 3 salarios acumulados sin cobrar, aguinaldos pagados fuera de termino, entre otras irregularidades, con el impacto económico y psicológico que esto conlleva. Hoy en este contexto no se puede dejar un trabajo y tomar otro pensando en que lo que vas a conseguir será mejor y eso somete a los trabajadores a una situación de gravedad. Pero además no vemos que se busque revertir la situación y lo venimos denunciando sistemáticamente hace 3 años", dijo Mónica Baeza, Secretaria General de SiPrenCR.

Asimismo, "la pandemia también tuvo una dura repercusión en el diario, fuimos calificados como una actividad esencial y no se paró de trabajar pero quienes están a cargo de la parte operativa de la empresa a nivel local decidieron dejar de imprimir el papel, esto también somete a una situación de muchísima incertidumbre a quienes no trabajan en la edición digital. En los últimos 3 años se perdieron el 50 por ciento de las fuentes laborales, muchos trabajadorxs tomaron el retiro voluntario y fueron los mismos compañerxs lxs que lo pagaron esos retiros y las deudas de la empresa en el marco del concurso de acreedores, cabe aclarar que esto no significó ningún beneficio para quienes siguen en actividad. Se sigue manteniendo las redes sociales, el alcance de las publicaciones del portal. La situación de incertidumbre se agrava porque no hay referentes de la empresa que den cuenta sobre las decisiones de la empresa. El síndico es de Buenos Aires, la jueza también es de Buenos Aires y nosotros vivimos en Comodoro".

Para graficar la situación, Baeza sostuvo: "tenemos compañeros que están cobrando 17 mil pesos, no se aplicaron las actualizaciones salariales de los últimos años. Esperamos que la empresa responda a este pedido que es fundamental, porque hablamos de trabajadores que están bajo la línea de pobreza frente a una canasta que está por encima de los 50 mil pesos, estos compañeros ni siquiera han podido acceder a subsidios –más allá de los contemplados por la pandemia en forma reciente y acotada- porque son trabajadores registrados y además declarados esenciales".

En este contexto, la Secretaria General de la FATPren propuso realizar gestiones concretas destinadas a acompañar el reclamo de lxs trabajadorxs y la articulación de acciones con el SiPreBA.
Fuente: FATPren

martes, 25 de agosto de 2020

Levantamiento (Virginia y Orlando) Vignatti

Publica el Boletín Oficial:
Editorial Amfin S.A.
El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 5, interinamente a cargo de la Dra. Valeria Pérez Casado, Secretaría Especial a cargo de la Dra. Lucila Carsoglio, en los autos caratulados “OIL Combustibles SA s/ quiebra s/ incidente de investigación s/ incidente de medida cautelar levantamiento Vignatti” Expte. N° 19981/2016/35/8, convoca a los Señores Accionistas a la Asamblea General Extraordinaria de Editorial Amfin S.A. a celebrarse el 15 de Septiembre de 2020 a las 11:00 horas en primera convocatoria y a las 12:00 horas en segunda convocatoria, en su sede social sita en la calle Av. Paseo Colón 1196, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para tratar el siguiente Orden del día:
1.Designación de dos accionistas autorizados a suscribir conjuntamente con el Presidente el acta de asamblea.
2. Aumento de capital en la suma de $ 13.500.000 con una prima de emisión de $ 15.681 por acción, a integrarse en pesos en efectivo. Modificación del art. 5 del Estatuto.
3. Designación de autorizados para realizar el trámite de inscripción del aumento de capital en la Inspección General de Justicia. La Asamblea será presidida por el Dr. Javier Saravia, Auxiliar Judicial designado al efecto con fecha 28 de Noviembre de 2019. Asimismo, se hace saber a los accionistas que las comunicaciones de asistencia del art. 238 LGS deberán ser cursadas a (J Saravia) Editorial Amfin SA a la calle San Martín 483, Piso 8, Oficina “D” de ésta Ciudad Autónoma de Buenos Aires de Lunes a Jueves, en el horario de 10 a 12 horas. En caso de perdurar el aislamiento social, preventivo y obligatorio establecido por DNU 297/2020, 325/2020, 408/2020 y 459/2020 y eventuales prórrogas, y el art. 3 de la RG IGJ 11/2020, el acto se realizará mediante el sistema Zoom o Meet, transmisión simultánea de sonido, imágenes y palabras; el instrumento habilitante correspondiente de comunicación, suficientemente autenticado, en formato PDF, deberá ser enviado al auxiliar de justicia (J.Saravia) a través del mail: javiersaravia@cpacf.org.ar; con una antelación de tres días hábiles anteriores a la fecha de celebración de la Asamblea, con copia del DNI del representante designado. A los accionistas que se hubieran registrado en el plazo legal, se les enviará por correo electrónico, a la casilla de correo informada al registrarse o, en su defecto a aquella desde la cual se hubiera registrado, el link y en caso de corresponder ID y contraseña, necesarios para el acceso a la asamblea a través del sistema correspondiente. En caso de participar mediante apoderados o representantes legales, los accionistas, al registrarse deberán informar el correo electrónico de sus apoderados o representantes legales designados, a donde se les enviarán en link y en caso de corresponder ID y contraseña necesarios de acceso. Para participar de la asamblea, los accionistas o sus representantes, según corresponda, deberán ingresar a dicho link con al menos 10 minutos de anticipación al horario indicado para el comienzo de la misma a efectos que la asamblea comience con puntualidad. Buenos Aires, 20 de Agosto de 2020.
Firmado: Lucila Carsoglio – Secretaria. Valeria Pérez Casado Juez
Andrés Sanguinetti, publicó en IProfesional: El diario, fundado por Julio Ramos, fue comprado por Indalo al empresario Orlando Vignatti, quien había desembarcado a mediados de 2008 y quien encaró un sugestivo proceso de achicamiento y redimensionamiento del grupo, con oscuros resultados.

Vignatti llegó junto a Gustavo Isaack, a quien designó como director general de la Editorial AnFin y lideró el proceso de desmembramiento que sufrió el diario en esos años con la venta de varios de sus activos como la planta impresora en el barrio porteño de La Boca, hasta obras de arte y equipos de aire acondicionado que refrigeraban el microcine y que sugestivamente terminaron en algunas de las viviendas de sus por entonces propietarios.

Para Vignatti e Isaack, el achicamiento de la editorial era necesario ya que criticaban la forma en la cual Ramos había hecho crecer el negocio. "Era inviable" decían sin tener en cuenta que Ámbito no sólo era superavitario sino que había hecho millonario a su creador. Con esta excusa, también vendieron las plantas impresoras que Ramos había distribuido en varias provincias para, vía satélite, llevar las páginas y distribuir el diario mucho tiempo antes que el resto, incluso que Clarín. También se desprendieron del diario que controlaba la editorial en Córdoba.

Cuando en febrero de 2015, Cristóbal López llega a un acuerdo para comprar el diario, encara una auditoría para encontrar las diferencias que existían entre los activos declarados y los que realmente existían. Esa investigación detecta un deteríoro patrimonial de la editorial valuado en $300 millones que se habría generado desde la salida de la familia Ramos hasta el ingreso de Vignatti.

lunes, 8 de junio de 2020

Nuevas autoridades en Ámbito Financiero

Se incorporó y designó como Director Periodístico a Jorge García, a Julián Guarino como Subdirector de Economía y Finanzas y a Ricardo Dalioa como Gerente de Relaciones Institucionales y Nuevos Negocios
El periódico trabajará integrado definitivamente junto a los otros medios del grupo Indalo: C5N, Radio 10, Pop 101.5, Mega 98.3, One 103.7, Vale 97.5, la productora Ideas del Sur y los portales digitales Minutouno.com y RatingCero. Jorge García es el nuevo Director Periodístico.

"Los medios de comunicación viven una transformación permanente que los obliga a superse día a día. Todos los medios que integran Indalo Media trabajan para asegurar niveles de calidad y profesionalismo a la hora de informar y entretener mediante nuestras diversas plataformas" , informaron desde el grupo.

En este año tan particular la direccción del grupo se propuso trabajar en la integración definitiva del diario Ámbito Financiero al multimedio Indalo. Este se compone por C5N, el canal líder en noticias, Radio 10, Pop 101.5, Mega 98.3, One 103.7, Vale 97.5, la productora Ideas del Sur y los portales digitales Minutouno.com y RatingCero.

Para poder seguir consolidando el liderazgo en la industria y llevar adelante esta integración incorporó y designó como Director Periodístico de Ámbito Financiero a Jorge García, quien cuenta con una amplia experiencia cumpliendo funciones similares en diferentes medios.

Asimismo, designó a Julian Guarino como Subdirector de Economía y Finanzas y a Ricardo Dalioa como Gerente de Relaciones Institucionales y Nuevos Negocios.

Ámbito Financiero, el diario argentino especializado en economía y finanzas, sigue renovándose con contenidos de calidad para sus fieles lectores y las nuevas audiencias, aportando toda la información del minuto a minuto.

viernes, 10 de enero de 2020

Periodistas de Diario Registrado llevan dos años reclamando deudas al Grupo Indalo

Los empleados del portal del Grupo Indalo atraviesan una situación desesperante que ya lleva más de dos años y no se vislumbra una solución. Denuncian salarios, aguinaldos, paritarias y retroactivos adeudados, además de malos tratos
Por: Jonathan Raed - @JRaed
“Hagan de cuenta que son una cooperativa”, fue una de las respuestas plagadas de cinismo que encontraron los trabajadores de Diario Registrado, por parte del Grupo Indalo, ante los reclamos por salarios, paritarias, aguinaldos y retroactivos adeudados.

Desde mayo de 2019, los 16 periodistas que quedan en el portal cobran la mitad del salario y en cuotas. “Estamos cobrando entre 13 mil y 15 mil pesos por mes. Con lo que cobramos este enero, recién se completaron los salarios de agosto del año pasado. La situación es desesperante”, contó a Tiempo Nicolás López, delegado gremial de Diario Registrado.

Al pagar cada salario en cómodas cuotas mensuales, la empresa genera cada vez más deuda con los trabajadores. Con todo, se les adeuda septiembre, octubre, noviembre y diciembre, más los dos medio aguinaldos de 2019 y los aumentos y bonos que decretaron los distintos gobiernos. Además, ese salario no se actualiza hace dos años. La última paritaria cumplida fue la del 2017.

“La empresa está en concurso (Juzgado Nacional de Primera Instancia Nro. 5) y dice que no tiene para pagar el sueldo completo. En junio de 2019, nos hicieron una oferta de pago para ponerse al día con la deuda paritaria y salarial. Nunca pagaron esas cuotas”, detalló el delegado del SATSAID.

Real Time Solution SA –razón social del medio- es parte del Grupo Indalo, que nuclea a medios como C5N, Minutouno, Ámbito Financiero, entre otros. Los conflictos gremiales son moneda corriente en el medio liderado por Fabián de Souza y Cristóbal López, quienes acusan dificultades para pagar producto de la persecución política sufrida durante el gobierno de Mauricio Macri.

“Cuando (Cristóbal) López salió de la cárcel se comprometió a regularizar las distintas situaciones de conflicto. Hemos visto y sabemos que con otros medios del grupo lo están haciendo, pero con nosotros no. Tampoco tenemos interlocutores con quién hablar ni nos transmiten tranquilidad por ninguna vía”, afirmó el delegado.

Anteriormente, las conversaciones con la empresa no eran mejor que ahora. “La empresa planteaba que no ingresaba el dinero que debe ingresar, por lo cual nosotros teníamos que encontrar la manera de que el medio fuera rentable. Nos han llegado a decir que hagamos de cuenta que somos una cooperativa”, relató Nicolás López.

En medio de esta tormenta que lleva dos años, los trabajadores han pasado por distintas crisis personales. En uno de los casos, el SATSAID se hizo cargo de pagar el tratamiento médico de una trabajadora. A ese nivel de precarización han llegado, pero nunca han dejado de trabajar ni de producir para el medio.

En total desamparo, los trabajadores plantean: “Con la secretaría de Trabajo era imposible llegar a cualquier tipo de solución. Ya ni nos convocaban a las audiencias. Estamos esperando que el nuevo Ministerio tome el asunto, siente a las partes y trate de llegar a una solución”.

Los trabajadores cuentan los detalles de la situación en la que se encuentran a través de las redes sociales: Twitter: @trabajadoresRTS / Facebook: Trabajadores RTS.

Fuente: Tiempo Argentino

sábado, 7 de diciembre de 2019

Edita Ámbito: Ordenan imputar a "Orly" Terranova por "presiones" para quedarse con el Grupo Indalo

El pedido había sido realizado por el fiscal Guillermo Marijuan, pero no fue avalado por la jueza María Servini. Ahora, la Cámara revocó esa decisión de Servini y ordenó avanzar con la investigación
El empresario Orlando “Orly” Terranova fue imputado en la causa que investiga las presiones denunciadas por el propietario del Grupo Indalo, Cristóbal López, para que vendiera sus medios de comunicación.

El pedido había sido realizado por el fiscal Guillermo Marijuan, luego de que López mencionara a Terranova en el marco de presiones que denunció de parte del presidente Mauricio Macri y la amenaza de “quebrarlo”.

Marijuán entonces cambió su enfoque sobre la participación de Terranova, hasta entonces citado en calidad de testigo, y lo imputó, pero no fue avalado por la jueza María Servini. Ahora, la Cámara Federal revocó esa decisión de Servini y ordenó avanzar con la investigación.

Presiones
Ante la magistrada, Cristóbal López aseguró que emisarios del Gobierno se presentaron para comprar el Grupo Indalo, entre los que incluyó a Terranova, y que existieron presiones de parte del gobierno de Macri para que se desprendiera de sus empresas periodísticas y que además ajustara su línea editorial.

López denunció ante la Justicia las "presiones" que recibió directamente del presidente Mauricio Macri. Durante su declaración testimonial ante la jueza María Servini, López habló de aprietes de operadores judiciales, sobre cómo se gestó su detención y la “declaración de guerra” del macrismo. “Macri nos tiró el Estado encima”, lanzó el empresario.

“Me dice que él (Mauricio Macri) necesitaba el canal para ir por Cristina, le digo ¿qué es ir por Cristina? Y me dice hay que meterla presa, a lo que yo le contesto 'no contés conmigo. Yo no soy amigo de Cristina, pero la aprecio y creo en el proyecto político del kirchnerismo'”, indicó.

López declaró ante la Justicia sobre un diálogo que mantuvo el 25 de octubre de 2015 a las 11 de la mañana con el presidente Mauricio Macri en la casa que era del padre, Franco Macri en Barrio Parque. “Me quedé muy nervioso, me alteró. Él no se mostró molesto ni nada, todo lo que me dijo fue con naturalidad”, declaró López.

La testimonial fue realizada por el empresario ante la jueza en una denuncia que efectuó su socio Fabián De Sousa contra Macri y funcionarios del Gobierno, entre los que recientemente incluyó al titular de la AFIP Leandro Cuccioli. También están denunciados José Torello, Nicolás Caputo, Fabián “Pepín” Simón, Mario Quintana, Javier Iguacel y al extitular de la AFIP, Alberto Abad.

l empresario dio detalles de aquella reunión ese domingo antes de las elecciones de 2015. Macri había llegado a la casa de Barrio Parque de su padre en una camioneta tipo Furgón marca Hyunday color gris, con un secretario y custodios. Comenzaron hablando de los hijos de cada uno.

En un momento, Macri –según declaró López- le sugiere que Cristina era la que manejaba el canal y “entonces le digo pará, pará que yo no soy palo blanco de nadie”. El actual presidente preguntó a qué se refería, por lo que el empresario explicó “No soy testaferro de nadie, todo lo que tengo es mio y el canal es 70% mío y 30% de Fabián De Sousa, así que ese cuento que anda por la calle diciendo que el canal es de Cristina, sacátelo de la cabeza porque no es cierto”.

De acuerdo al relato de López, Macri le pregunta que iba a hacer después del 10 de diciembre, sabiéndose ganador y “le digo: nosotros no vamos a ser oposición, nuestro canal va a ser un canal neutral”.

Luego Cristóbal contó que tuvo reuniones con Nicolás Caputo y Fabián Simón, alias Pepín, conocido como el operador judicial del macrismo. Uno de los encuentros fue en el Hotel Hyatt en el Palacio Duhau, pero Pepín la cortó porque vio que llegaban conocidos y no quería que lo “escracharan”.

Lopez relató varias “apretadas” de Simón. Una de las reuniones fue por el negocio del juego en la Ciudad, enero de 2016 y decía “Yo soy Macri, y lo que venía a decirnos es que Macri había decidido que teníamos que pagar más impuestos o más canon. Usaba frases como “ustedes ganaban mucho los últimos años, ahora van a estar 4 años sin ganar nada”.

Recordó López que sus socios en el Hipódromo estaban muy molestos con C5N “porque me decían que lo que estaba haciendo Macri que era rompernos el negocio, era motivado por la línea editorial de C5N”.

En una ocasión Pepín le dijo “ustedes hicieron durante 12 años lo que se les dio la gana, ahora nos toca a nosotros”. “La sensación que tenía en esas reuniones nunca las tuve en reuniones de negocios”, dijo López en su declaración.

En otra reunión, Pepín manifiesta “empezó la guerra”. “Ninguno de nosotros entendía el mensaje, porque no sabíamos que guerra. A los pocos días llegó la denuncia de Alconada Mon (Hugo, periodista de La Nación), el domingo 13 de marzo de 2106 y a la noche el reportaje de Majul (Luis) con el presidente Macri diciendo que nos iban a embargar todas las cuentas porque le debíamos 8 mil millones de pesos a la AFIP”, dijo. “Esa fue la declaración de guerra”, remarcó López.

“Guerra despareja porque éramos dos perejiles contra el Estado completo, era como ir a la guerra con EEUU con dos escarbadientes. Macri nos tiró el Estado encima”, agregó.

Luego explicó cuando le comenzaron a llegar las versiones de que lo iban a poner preso. “Esa duda dejo de ser una duda el 4 de junio de 2017”, cuando un amigo, Daniel Mautone, muy amigo y socio de Daniel Angelici se lo confirmó.

En su extensa declaración explicó ante esa situación, tomó la decisión de deshacerse de su parte del grupo y que allí se conecta con el corredor Orli Terranova, persona de confianza de Macri y Nicolás Caputo.

Sobre el final dijo que se enteró que Mario Quintana, exvicejefe de gabinete, advirtió: “No Orly, no nos interesa que Lopez pague, políticamente el negocio es otro. Para nosotros lo mejor es que quiebre y poder exhibirlo en la Plaza de Mayo”.
Fuente: Ámbito Financiero

viernes, 6 de diciembre de 2019

C5N incumplió con la Ley Servicios de Comunicación Audiovisual

El canal de noticias intervino con gráficos la transmisión presidencial. La titular del ENaCom dijo que el medio violó la Ley Audiovisual

Mientras el presidente Mauricio Macri daba su discurso en su primera y única Cadena Nacional, repasando acciones de su gobierno, el canal C5N intervenía la transmisión con placas donde cuestionaba el mensaje grabado del mandatario. Ese tipo de actos durante una Cadena Nacional son considerados un incumplimiento del artículo 75 de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual Argentina.
Artículo 75.- Considéranse incluidos en la obligación de difusión de la cadena nacional a las señales nacionales inscriptas como de género Periodísticas/Noticias, en los Registros regulados por la presente reglamentación.

La transmisión de la cadenas nacionales, provinciales o municipales deberá ser realizada en forma íntegra, sin alteraciones, cortes, sobreimpresos u otros agregados.
"Mentiras en Cadena: Macri deja una catástrofe social"; "Siempre habrá pillos y ladrones: Macri tiene 92 causas abiertas"; "La última promesa incumplida: el relato 'M' en cadena nacional"; "¿Esta es la vara alta? Macri deja 18 millones de pobres"; "Fracaso total: Macri deja 40,8% de pobreza en Argentina"; "La indigencia se duplicó desde 2015 y llegó al 8,9%" y "El país que deja Macri: inflación en 54,6% y dólar en $63", "Siempre habrá pillos y ladrones: Macri tiene 92 causas abiertas"; "La indigencia se duplicó desde 2015 y llegó al 8,9%"; "¿Más energía o más tarifazo? Con Macri la luz subió 3224%", "Macri persiguió opositores y quiso cerrar C5N", fueron algunos de los gráficos que se colocaron a la par de la palabra presidencial.
Silvana Giudici, titular del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), dijo que es una "incoherencia porque el canal C5N, que apoya las políticas del kirchnerismo, está contraviniendo el decreto 1.225 de 2010 que firmó Cristina Kirchner para reglamentar ese artículo y que establece que la transmisión 'deberá ser realizada en forma íntegra, sin alteraciones, cortes, sobreimpresos u otros agregados'", publicó desde su red social.
Giudici advirtió que puede iniciarse un proceso para sancionar a la señal por sobreimprimir zócalos durante la cadena nacional. Si bien, la presidenta de ENaCom señaló que es un proceso largo que se inicia con la apertura de un sumario, la pena por realizar este tipo de gastos puede ser "la quita de publicidad o la sanción económica".

domingo, 15 de septiembre de 2019

Szpolski era simpatizante de su billetera, un mercenario

"Es el kirchnerólogo más influyente. Mucho más importante para el Frente de Todos que Jaime Duran Barba para Macri, porque a Verbitsky más que interpretar la realidad le apasiona modificarla", así define Jorge Fontevecchia a Horacio Verbitsky en su entrevista dominical en Perfil donde lo consultó sobre medios y política, Sergio Szpolski, Ley audiovisual...
¿La relación de Alberto Fernández con Clarín puede molestar a Cristina?
A Cristina Kirchner no le va a molestar nada de lo que haga Alberto al respecto. Alberto asumirá la presidencia a diez años de haberse ido del Gobierno. Clarín ganó en su pelea con el kirchnerismo, eso nadie lo ignora. Cristina no está pensando de ninguna manera en reabrir el conflicto. Es Clarín quién está buscando...

¿Qué ventaja obtendría Clarín de un conflicto con el nuevo gobierno?
Ellos demonizaron a Cristina. Para ellos es el mal absoluto. Buscarán todo lo que puedan hacer para crearle conflictos, problemas. Si es así, esa batalla la perderá Clarín. No se gana siempre.

¿Cómo ves la relación de Alberto Fernández con los medios?
Tiene una paciencia admirable. Se sometió a cosas que merecen toda mi admiración y mi respeto. Todos sabemos a qué me refiero.

¿A qué habría que atribuir la salida de Víctor Hugo Morales de C5N después de criticar el acercamiento de Alberto Fernández a Clarín?
No hablé con Víctor Hugo. No lo sé. Tengo una relación muy cordial con Víctor Hugo, pero no hablé con él desde entonces. No conozco la versión de C5N, no tengo relación con ellos. No estoy seguro de que la salida de Víctor Hugo tenga que ver con eso.

¿Habrá un reacomodamiento de los medios con el cambio de gobierno?
La renovación ya se ve. Hasta Mirtha Legrand popularizó la expresión panqueque.

Los medios de Indalo ¿volverán formalmente a los accionistas que hoy están en la cárcel?
No lo sé. Es una pregunta legítima para la que no tengo respuesta. Previo a eso hay que ver qué va a pasar con la situación legal de los accionistas del Grupo Indalo. Su detención es arbitraria, no tiene justificación alguna. Además, hay una denuncia de uno de ellos en la Justicia por la que todo se trataría de un apriete para obtener el control de esos medios por parte del Presidente. Se denuncian reuniones con el propio presidente Mauricio Macri, en casa de su padre cuando vivía, de otras en la sede del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en los que se les exigía la entrega del control editorial. En caso contrario, se los amenazaba con la persecución judicial. Es asombroso que este gobierno con prácticas tan violentas sobre la Justicia y sobre los medios todavía pueda posar de institucionalista, de respetuoso de la libertad. Me asombra mucho eso: porque hubo atropellos sobre empresas privadas, medios y jueces. Cuando asumió el Gobierno, publiqué sobre una gestión de Ricardo Lorenzetti pidiendo la renuncia de tres jueces federales en nombre de Mauricio Macri. Desde entonces, el Gobierno actuó en consecuencia. Promovió juicios políticos, amenazó y presionó de todas las maneras a periodistas, a jueces, a medios de comunicación, a fiscales.

Además del Grupo Indalo los medios simpatizantes del kirchnerismo se redujeron enormemente: los de Electroingeniería, Sergio Szpolski o Diego Gvirtz...
Los de Indalo, a pesar de los aprietes, lejos de extinguirse mejoraron su participación en la audiencia, desplazaron por primera vez a TN en la audiencia. Y Szpolski no era simpatizante del kirchnerismo, Szpolski era simpatizante de su billetera. Fue simpatizante del radicalismo, después del kirchnerismo, luego de la Embajada de Israel. No hay que confundir simpatía política con actitudes de un mercenario.

¿Volverán a cometer el error de subvencionar mercenarios para tener una prensa adicta?
No creo. Me parece que hay un aprendizaje colectivo. No creo que exista lugar para un Szpolski.

¿Imaginás una nueva guerra con los medios? ¿Se los responsabilizará por los cuatro años de Macri? ¿U otra discusión sobre la Ley Audiovisual que divida aguas?
No veo a nadie empeñado en eso. No lo percibo. Todos tenemos claro qué se hizo estos cuatro años. Hay gente que está avergonzada y otra que se nota que es incapaz de darse cuenta de lo que hizo.

El caso D’Alessio fue tratado en tu medio, El cohete a la Luna...
¿Te referís al caso D’Alessio o al caso Santoro?

A caso D’Alessio, Santoro, Montoto.
Son cuestiones diferentes.

Pero muy conectadas.
Marcelo D’Alessio, para empezar, es sobrino del Escribano General de Gobierno y es hijo de un consultor y encuestador del establishment que tiene la consultora D’Alessio Irol, ahora asociado con Sergio Berensztein. Son los que tienen el acceso privilegiado a los Coloquios de IDEA, a las reuniones empresariales. Ese personaje es Marcelo D’Alessio. Una persona que estudió en Estados Unidos, que se formó allí, que tiene ostensibles contactos con organismos de inteligencia de ese país. Se atribuía incluso ser parte de uno de ellos, aunque en realidad creo que era parte de otro: la DEA solo tiene agentes públicos. Solo la CIA tiene agentes secretos. En una de las grabaciones que le hace Pedro Etchebest habla de que tiene que enviar informes a Maine, que es la sede de los inorgánicos de la CIA. Es importante saber quién era D’Alessio y qué tipo de aparataje manejaba: un aparato de interceptación de comunicaciones súper sofisticado, armas súper sofisticadas, vehículos, es decir no es solo un delirante. En el mundo de la inteligencia hay muchos delirantes. Pero no es solo eso: se trata de un hombre del poder. Durante años fue un operador del Ministerio de Seguridad y de la Secretaría de Inteligencia.
En tus artículos lo vinculás con Mario Montoto.
No es algo que yo conecte. Están las grabaciones. Tienen un vínculo muy significativo. Montoto pasó de Montoneros a ser presidente de la Cámara de Comercio Argentino Israelí. Pasa de recibir y dar entrenamiento militar a militantes montoneros en el Líbano y en Siria a ser el representante de las empresas israelíes que venden parafernalia bélica de seguridad y de inteligencia en la Argentina, un giro demasiado pronunciado. Fui Montonero y mi trayectoria es coherente con eso. Cambiaron los tiempos, las opciones políticas, pero uno puede percibir la coherencia. Es algo que no puede verse en Montoto. No lo puede explicar él ni Patricia Bullrich, que hizo un tránsito parecido. La diferencia es que ella era menos importante, porque era muy pendejita. Su participación tuvo que ver con el vínculo familiar que tenía con Rodolfo Galimberti. Montoto no: era un fierrero pesado, igual que Galimberti. En la militancia revolucionaria hubo gente que estuvo por la política, gente que estuvo por el poder y gente que estuvo por los fierros. Yo estuve por la política, mientras que Montoto y Galimberti estuvieron por los fierros. Los fierros y la guita. Y a pesar de que soy judío, denuncio la política represiva del gobierno de Israel, de Benjamín Netanyahu y me identifico con la resistencia del pueblo palestino. En cambio, Montoto es un agente y operador de las fábricas de armas y de parafernalia de inteligencia y de seguridad del Estado reaccionario y del gobierno reaccionario de Israel.

Vos afirmaste que Montoto era dueño de Infobae.
No lo digo yo, lo dice D’Alessio.

Vos le asignás verosimilitud al afirmarlo.
No puedo dar fe de que sea dueño de la mitad de Infobae, como dice D’Alessio, pero está permanentemente en las páginas de Infobae. Suspira y sale. Estornuda y sale. Permanentemente se publican las notas de su revista, DEF. Infobae es casi el house organ de cada uno de sus negocios. En Infobae aparece antes de que en cualquier otro lado cuando vende un carro blindado para disolver motines, con 12.356 fotografías. Si D’Alessio dijera que Montoto es socio de PERFIL, mi respuesta sería: “No, no digan estupideces”. Pero cuando afirma que es socio de Infobae, no doy fe, pero tampoco me parece inverosímil.

¿Y en el caso específico de Daniel Santoro?
En su defensa, Daniel Santoro dice que fue un logi, un gil. Que fue un ingenuo. No es de lo que presumió durante los últimos 20 años. Fue uno de los operadores principales de las difamaciones, de las calumnias contra Cristina Kirchner y en general todo el kirchnerismo. Participó en operaciones que tienen todo el aire de ser coordinadas desde Estados Unidos en simultaneidad con lo que pasaba en Brasil. Las publicaciones de las cuales se hacía eco Santoro venían claramente de esa línea. Además, Marcelo D’Alessio era llevado a todos lados por Santoro, que lo presentaba y explicaba que era un gran experto en temas de narcotráfico y seguridad. Santoro, además daba fe de que era un agente de Estados Unidos. Y el que publicó que Máximo Kirchner y Nilda Garré tenían cuentas en Suiza.

Nota que había publicado “Veja” en Brasil.
Por eso hablaba de Brasil. Santoro dice que consultó con tres fuentes. Si: Marcelo, Sebastián y D’Alessio.

¿También te parece verosímil que Santoro sea un gil?
Eso está fuera de discusión. Lo que estamos viendo es qué otra cosa fue además de gil.

¿Es otra cosa?
Me parece que es alguien que se pasó de vivo. Creyó que tenía un gran poder en sus manos y no se puso a pensar las consecuencias de pegotearse con esa gente. Es imposible creer lo que dice Santoro de que lo persiguen porque es un periodista independiente y que D’Alessio era una fuente. El tema no es que D’Alessio fuera la fuente de Santoro, sino que Santoro era la fuente de D’Alessio para muchas de las cosas. Había un intercambio, una reciprocidad y Santoro participaba de las operaciones de inteligencia de D’Alessio.

¿Afectará al ecosistema de los medios el fracaso de Macri y el regreso del kirchnerismo? ¿Se correrán las audiencias?
No me animo a hacer un vaticinio al respecto. Es posible que muchas cosas cambien. En estos años ha habido una diversificación de medios interesante, pero el problema es la sustentación económica. Aún en la precariedad, hubo medios interesantes. El poder del Estado y su pauta y el de los fondos reservados es indiscutible. Si vos hablás con dirigentes del oficialismo, no te dicen: “Nosotros no pagábamos”. Lo que afirman es: “Ellos también”. Si me preguntás si va cambiar ese mecanismo, mi respuesta es no sé.

¿Existirá nuevamente discriminación con la pauta oficial? ¿Habrá medios afines con periodistas mercenarios?
No creo que vaya a ocurrir, pero no podría jurarlo. Tendremos que estar atentos. Cuando pasó, lo critiqué.

Pese a la afinidad que tenés con el kirchnerismo.
Tuve y tengo una gran afinidad con lo que fue el gobierno de Néstor, de Cristina, también con Alberto mismo cuando fue Jefe de Gabinete. Pero no me privé de cuestionar las cosas que no me han gustado. Nunca fui ni dependiente ni operador. Cuestioné muchas cosas.

Nosotros podemos dar fe más que nadie de eso.
Critiqué la prórroga de las licencias por diez años, la promoción del general César Milani, del maltrato a la comunidad Qom. Critiqué muchas cosas, lo que no quita en absoluto que mantenga mi simpatía por lo que fueron esos gobiernos que me parecen los mejores que tuvo la Argentina en muchas décadas.

Medios conecta con la Justicia. ¿Imaginás un aumento del número de miembros de la Corte Suprema?
Yo sí. Pero creo que Alberto no. Está muy trabada esa situación en la Corte. Las peleas entre Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti hace muy difícil el funcionamiento. El aumento del número de miembros sería una manera soft, suave, de modificar ese estado de cosas sin grandes conflictos. Pero me parece que no es esa la idea de Alberto ni de Cristina.

Ver nota completa: "Veo muy felices a Cristina y Alberto"

Fotos: Juan Obregón
Fuente: Diario Perfil

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