Mostrando las entradas con la etiqueta Lucha contra la corrupción. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Lucha contra la corrupción. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de agosto de 2026

Fernando Cerimedo: el hombre sin cargo que llegó al corazón del poder en Bolivia

Sin cargo formal ni sueldo estatal, Fernando Cerimedo se convirtió en una figura de acceso privilegiado al presidente boliviano Rodrigo Paz. Su vínculo con la familia presidencial, su participación en la campaña, sus conexiones con distintos sectores del poder y la investigación por el intento de femicidio contra Nadia Beller abrieron una trama de relaciones, acusaciones e interrogantes que todavía no fueron respondidos por el Gobierno.

Esta semana volvió a aparecer en la escena pública argentina el nombre de Fernando Cerimedo, un personaje que ya había tenido una fuerte repercusión en los medios locales a raíz de un intento de femicidio contra su expareja. El episodio, que inicialmente concentró la atención periodística en Argentina, llevó también a revisar la trayectoria y las redes de influencia que Cerimedo fue construyendo en los últimos años.

Tiempo atrás, la periodista Ivi Cángaro había trazado un perfil de Cerimedo en un programa de Radio Nacional. Fue durante una entrevista realizada por Judith Gerbaldo, también periodista de Radio Sur de Córdoba, y allí habían aparecido detalles sobre el personaje que resultaban particularmente inquietantes.

Sin embargo, aquella entrevista ya no está disponible en el sitio de Radio Nacional. Aunque el buscador todavía permite encontrar la referencia a la nota, el enlace que debería conducir al debate y a su audio fue eliminado. El episodio queda así como una muestra de las contradicciones de la llamada "libertad" que reivindica el actual gobierno argentino: algunas cosas pueden escucharse y otras desaparecen.

Señales recuperó esa entrevista. Los invitamos a escucharla:

La historia de Cerimedo también llamó la atención por la transformación de su posición económica y política. Hasta la llegada de Javier Milei al poder, según distintas versiones periodísticas, llevaba una vida de recursos mucho más limitados e incluso habría trabajado como remisero. Con el nuevo escenario político argentino, en cambio, se convirtió en un hombre con acceso a grandes sumas de dinero, capacidad de influencia y vínculos que excedieron las fronteras del país.

Su nombre comenzó a aparecer en distintos puntos de América Latina, especialmente allí donde las derechas avanzaban y buscaban consolidar nuevos gobiernos. Bolivia fue uno de esos escenarios.

Para comprender el papel que Cerimedo terminó ocupando allí, en Señales conversamos con José Luis Aliaga, periodista de ERBOL, quien explicó que el argentino llegó a convertirse en asesor personal del presidente boliviano Rodrigo Paz, aunque nunca tuvo formalmente un cargo dentro del Estado.

Aliaga sostuvo que muchos bolivianos recién comenzaron a conocer esa relación cuando el vínculo ya llevaba varios meses de desarrollo. Cerimedo se había acercado a Paz durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2025, en las que Paz terminó imponiéndose sobre Jorge "Tuto" Quiroga. Desde entonces, permaneció junto al mandatario durante toda la campaña y, según Aliaga, estuvo en la Casa de Gobierno desde el primer día de la nueva administración.

La llave de entrada al entorno presidencial
El origen de esa relación, explicó Aliaga, habría estado en un vínculo mucho más personal. Catalina Paz, la hija de Rodrigo Paz, se había inscripto en Numen, la academia de Cerimedo, donde tomó clases virtuales vinculadas con la edición de videos.

Según la versión que comenzó a repetirse desde el propio Gobierno boliviano, ese contacto habría contribuido a que Cerimedo terminara acercándose al entonces candidato. Para Aliaga, sin embargo, aquella relación fue mucho más que un dato anecdótico: fue la llave que abrió la puerta al círculo de confianza del futuro presidente.

La presencia del argentino en el entorno presidencial no fue, sin embargo, una cuestión meramente informal o circunstancial. Existen fotografías que lo muestran junto a Paz, integrantes de su gabinete e incluso junto al rey de España. Una de esas imágenes corresponde al 9 de noviembre de 2025, apenas el segundo día del gobierno de Paz.

La particularidad del caso estaba en que Cerimedo no tenía un cargo oficial, ni una designación administrativa, ni una remuneración reconocida por el Estado boliviano. Pero, al mismo tiempo, su proximidad con el presidente era extraordinaria.

El propio vicepresidente, Edman Lara, llegó a definirlo públicamente como el "asesor personal" del mandatario, una caracterización que terminó ratificando las versiones que circulaban sobre su influencia.

Aliaga describió un dato que permite dimensionar ese acceso: Cerimedo tenía una oficina en el mismo piso en el que funcionaba la oficina presidencial. Estaba, según su relato, a pocos metros de Rodrigo Paz.

La ausencia de un cargo formal no parecía traducirse, por lo tanto, en una ausencia de poder.

"Ese es el acceso", explicó Aliaga, al intentar dimensionar qué podía significar para un particular tener ese nivel de cercanía con el jefe de Estado. A su juicio, Cerimedo podía no figurar en una nómina estatal ni recibir un sueldo, pero eso no impedía que tuviera capacidad para moverse dentro de los circuitos de decisión.

Un asesor sin sueldo y con influencia
El financiamiento de sus actividades también se convirtió en una zona de interrogantes. Cerimedo era presentado como uno de esos constructores políticos que funcionan con apoyo de instituciones que pueden encontrarse dentro o fuera del país.

En un momento, el abogado de Cerimedo aseguró que la CAF, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, había financiado parte de sus actividades. La propia CAF desmintió inmediatamente esa afirmación.

El episodio dejó instalada una paradoja: un hombre sin relación laboral formal con el Estado boliviano, sin sueldo público y sin un cargo institucional conocido, pero con un nivel de acceso al presidente que difícilmente podía considerarse menor.

Las advertencias sobre esa situación no eran completamente nuevas. Aliaga recordó que algunos periodistas bolivianos habían advertido meses antes sobre el crecimiento de la influencia de Cerimedo. Columnistas habían encendido una señal de alarma al observar que el trabajo del argentino parecía comenzar a ocupar el espacio de un supuesto plan de gobierno de Rodrigo Paz.

La observación era todavía más significativa, según el periodista, porque a su entender nunca había quedado del todo claro que existiera un plan de gobierno definido y consolidado. En ese vacío, el trabajo de un asesor externo podía adquirir una dimensión política particularmente importante.

Cerimedo concedió algunas entrevistas a periodistas bolivianos, aunque su figura permaneció durante buena parte de ese período en un segundo plano. Una de ellas fue realizada por el periodista Tufi Aré, de Santa Cruz.

En esa conversación, Cerimedo explicó que no había trabajado junto a Rodrigo Paz durante la primera etapa de la campaña porque el candidato no podía pagar sus honorarios.

La situación cambió después de la primera vuelta electoral. Paz había obtenido el primer lugar, aunque sin alcanzar los votos necesarios para evitar una segunda vuelta. Cuando sus posibilidades de llegar a la presidencia crecieron, Cerimedo apareció para trabajar con él durante toda la campaña definitiva.

Ese dato abre una pregunta sobre las condiciones de aquella relación. Si, como había declarado el propio Cerimedo, Paz no podía pagarle durante la primera parte de la campaña, resultaba razonable preguntarse en qué términos había aceptado trabajar durante la segunda vuelta y qué esperaba obtener a cambio de ese esfuerzo una vez que el candidato llegara al Gobierno.

Aliaga planteó esa hipótesis como una posibilidad: que el trabajo hubiera sido realizado "a cuenta" de una futura posición o de alguna oportunidad vinculada al nuevo gobierno.

No afirmó que hubiera existido un pago estatal, precisamente porque no había pruebas para sostenerlo. Pero sí señaló la contradicción entre la ausencia de una remuneración oficial y el crecimiento económico que, según distintas versiones, experimentó Cerimedo durante ese período.

Alrededor de su figura comenzaron a circular otras versiones, entre ellas supuestos vínculos con negocios relacionados con la venta de gasolina y con contrataciones. Aliaga fue cuidadoso al referirse a ellas. Aclaró que se trataba de cuestiones que debían ser comprobadas y que el periodismo no podía convertir versiones en hechos sin contar con pruebas fehacientes.

Pero esa cautela no eliminaba una impresión que, a su entender, atravesaba todo el caso: detrás de la figura pública y relativamente silenciosa de Cerimedo se habían movido muchas cosas.

De Milei y Honduras a Bolivia
Cerimedo llegó a Bolivia después de haber trabajado con Javier Milei y de haber desarrollado vínculos con sectores de la derecha internacional y del movimiento MAGA. En esa red política y de consultoría, Honduras aparecía como uno de los antecedentes que el propio Cerimedo había mencionado públicamente.

Aliaga aclaró que no se refería allí al trabajo general de Cerimedo junto a Milei ni a sus supuestas actividades en Estados Unidos, sino específicamente a lo que el argentino había contado sobre Honduras.

En una entrevista con Tufi Aré, Cerimedo había asegurado que había participado en una elección en Honduras y que allí había contribuido a desplazar a sectores de izquierda. También había reivindicado abiertamente su identidad política.

No mostraba reparos en definirse como un hombre de derecha. Según recordó Aliaga, había dicho que no tenía "ningún miedo ni ninguna vergüenza" en reconocerse como derechista.

Su posición ideológica, por lo tanto, no parecía dejar demasiado margen para las interpretaciones. Cerimedo buscaba trabajar dentro de un espacio político definido y su actividad en distintos países latinoamericanos formaba parte de una estrategia más amplia de asesoramiento y construcción de poder.

Pero, en el caso boliviano, Aliaga consideraba que la clave para entender su llegada al círculo íntimo de Rodrigo Paz era mucho más concreta: su vínculo con Catalina Paz, la hija del presidente.

Todo había comenzado con aquellas clases virtuales. Edición de videos y herramientas de comunicación. Después, ese contacto terminó convirtiéndose en una puerta de entrada hacia el padre.

La relación se mantuvo y adquirió una dimensión política. Cerimedo llegó incluso a elogiar públicamente a Catalina Paz durante un viaje a Estados Unidos, donde participó junto con la primera dama boliviana y la propia hija del presidente en una reunión de asesores políticos vinculados con la derecha.

En ese encuentro, Cerimedo presentó a Catalina como una figura con futuro dentro de la consultoría política continental. Según el relato de Aliaga, llegó a decir que la hija del presidente de Bolivia sería "el futuro de los asesores políticos en el continente".

Para el periodista boliviano, ese reconocimiento no era un detalle menor. Mostraba el grado de aceptación que había alcanzado Catalina Paz dentro del círculo de Cerimedo y, al mismo tiempo, reforzaba su propia cercanía con la familia presidencial.

La hipótesis de Aliaga era clara: Cerimedo ingresó al entorno de Rodrigo Paz a partir de la confianza construida con su hija.

Primero fueron unas clases a distancia. Después, una colaboración política. Finalmente, aquel consultor que había enseñado edición de videos terminó instalado a pocos metros del despacho presidencial.

El contacto con los otros poderes
Un episodio relatado por Aliaga sirve, para él, como ejemplo del nivel de acceso que había alcanzado el argentino.

Cuando ocurrió el atentado contra Nadia Beller, en Santa Cruz, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Bolivia se comunicó con Cerimedo para preguntarle qué había ocurrido.

Cerimedo, según relató Aliaga, le respondió que todavía no sabía con precisión qué había sucedido y que se encontraba camino al lugar para averiguarlo.

"Ese era el nivel de contactos que tenía Fernando Cerimedo", resumió el periodista.

El motivo de la llamada, según la explicación del magistrado, era que Nadia Beller era su amiga y quería saber qué había sucedido con ella. Para Aliaga, sin embargo, el hecho excedía esa circunstancia particular.

Que el máximo responsable del órgano superior de Justicia recurriera directamente a Cerimedo para obtener información constituía otra muestra del tipo de contactos que el asesor había logrado construir.

La dimensión del episodio adquiría todavía mayor relevancia por la estructura institucional boliviana. El país tiene cuatro órganos fundamentales de poder: el Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial y el Electoral.

Cerimedo no ocupaba formalmente un lugar en ninguno de ellos. Sin embargo, su cercanía con el Ejecutivo y sus vínculos con figuras de otros poderes mostraban, según el relato de Aliaga, hasta dónde podía extenderse una influencia ejercida desde fuera de las estructuras oficiales.

Aliaga incluso señaló, con cierta ironía, que le gustaría que alguna vez el propio presidente del Tribunal Supremo de Justicia lo llamara para hacer una entrevista. Pero, dijo, eso no ocurría ni probablemente ocurriría.

Nadia Beller, el atentado y las acusaciones
Mientras aquella relación permanecía relativamente oculta para buena parte de la opinión pública, otro episodio comenzaba a ponerla bajo una luz mucho más incómoda.

El vicepresidente Edman Lara había contado que en febrero canceló un viaje a Ecuador después de que uno de sus colaboradores le advirtiera que personas cercanas a Cerimedo planeaban atentar contra su vida. Según Lara, la información había sido transmitida por Nadia Beller.

Aliaga confirmó que conocía esa versión y que, efectivamente, Beller había quedado en el centro del escándalo.

Beller era la mujer que había sufrido un atentado el martes anterior, a la puerta de un hotel en Santa Cruz. Pero su historia política era anterior al episodio.

Se trataba de una activista que había sido candidata a diputada por el Movimiento al Socialismo. Después se peleó con Evo Morales y con buena parte de su entorno.

El giro político de Beller había sido considerable. Terminó acercándose al espacio de Luis Fernando Camacho, el exgobernador de Santa Cruz y uno de los principales dirigentes de las movilizaciones de 2019 que contribuyeron a la salida de Morales de la presidencia.

De haber trabajado con el MAS pasó, así, a hacerlo junto a algunos de sus principales adversarios.

Después del atentado, Beller realizó declaraciones explosivas. En ellas involucró a numerosos dirigentes y empresarios y lanzó acusaciones que, de acuerdo con Aliaga, debían ser investigadas y comprobadas.

Entre otras cosas, afirmó que Cerimedo había entregado dinero a determinados diputados. También sostuvo que la esposa de Rodrigo Paz recibía comisiones vinculadas con negocios y empresas que participaban en procesos de licitación.

Sus declaraciones involucraron a numerosas figuras del poder boliviano. Algunas de las personas mencionadas comenzaron a amenazar con iniciar acciones judiciales y reclamaron que Beller demostrara sus acusaciones.

Aliaga insistió en que ese era precisamente el punto central: había que comprobar cada una de esas afirmaciones. El periodismo no podía convertir automáticamente las denuncias de Beller en hechos probados.

Pero la posición que ocupaba Beller dentro de la trama hacía que sus declaraciones resultaran especialmente sensibles. Según las versiones que circulaban, había mantenido una relación cercana con Cerimedo y podía haber tenido acceso a información de primera mano.

La naturaleza exacta de ese vínculo tampoco estaba completamente clara. Se hablaba de Beller como compañera o pareja de Cerimedo, aunque Aliaga evitó afirmarlo como un hecho. Cerimedo, recordó, estaba casado y tampoco existía información suficiente para saber cuál era la situación de ese matrimonio.

Lo que sí parecía evidente era que Beller conocía aspectos internos de la trama que ahora comenzaban a salir a la superficie.

Palmasola: seis meses para investigar
En paralelo, la investigación por el atentado avanzó hasta alcanzar directamente a Cerimedo.

El juez que lleva la causa por el intento de femicidio contra Nadia Beller ordenó su detención preventiva y su traslado a la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz, por un período de 180 días.

Seis meses, explicó Aliaga, para desarrollar las investigaciones correspondientes.

La decisión también tuvo una particularidad. Cerimedo no fue enviado a La Paz ni a la cárcel de Chonchocoro, situada a unos 4.080 metros de altura. Fue trasladado a Palmasola, en Santa Cruz.

Aliaga describió el sistema carcelario boliviano como profundamente problemático, marcado por la superpoblación y por una enorme cantidad de detenidos preventivos. Palmasola no escapaba a esa realidad y, según su descripción, era una cárcel difícil, con internos considerados peligrosos y condiciones que estaban lejos de ser ideales.

Mientras Cerimedo ingresaba en prisión preventiva, el escándalo comenzaba a golpear al gobierno de Rodrigo Paz.

El presidente que todavía no nombra a Cerimedo
La primera reacción presidencial había sido inmediata, pero cuidadosa. Paz se solidarizó con Nadia Beller y expresó su deseo de que el caso fuera esclarecido rápidamente por la Justicia.

Lo hizo, además, en términos que buscaban marcar distancia entre el Poder Ejecutivo y la investigación judicial, como una forma de sostener la independencia entre los poderes del Estado.

Sin embargo, había algo que llamaba especialmente la atención: el presidente no había mencionado públicamente a Cerimedo.

Tampoco había explicado cuál había sido exactamente su relación con él.

Quien sí habló fue el vocero presidencial, José Luis Gálvez. Según Aliaga, Gálvez reconoció que Cerimedo había desempeñado funciones de asesoría y lo definió como una persona "muy radical". Pero, al mismo tiempo, sostuvo la posición oficial de que el Estado boliviano no le había pagado un solo peso.

Para Aliaga, esa defensa podía ser cierta y, sin embargo, no respondía la pregunta fundamental.

El problema no era solamente si Cerimedo había cobrado o no del Estado boliviano. La cuestión central era qué papel había desempeñado dentro del gobierno de Rodrigo Paz y qué nivel de influencia había conseguido ejercer desde una posición que oficialmente no existía.

Porque allí estaba la paradoja que atravesaba toda la historia: un hombre sin cargo formal, sin sueldo estatal reconocido y sin una función administrativa visible había conseguido instalarse en el corazón del poder.

Había trabajado para Paz durante la segunda vuelta electoral. Había permanecido a su lado desde el inicio del gobierno. Tenía una oficina en el mismo piso que el presidente. El vicepresidente lo había definido como asesor personal. Había mantenido vínculos con miembros de los principales órganos del Estado y había sido consultado incluso por el presidente del Tribunal Supremo de Justicia.

Ahora estaba detenido en Palmasola mientras una investigación judicial intentaba determinar qué había ocurrido con Nadia Beller y cuáles eran las responsabilidades que podían corresponderle.

Y, en el centro de todo, permanece una pregunta que el propio gobierno de Rodrigo Paz todavía no ha respondido de manera directa: cómo llegó Fernando Cerimedo a ocupar semejante lugar dentro del poder boliviano y qué hizo realmente durante los meses en que operó desde las sombras.

Escuchá la entrevista completa:
Foto: RRSS

jueves, 11 de junio de 2026

Financial Times: El principal colaborador de Javier Milei admite haber ocultado US$500.000 a la agencia tributaria

El vocero presidencial afirma que mantuvo sus ahorros "fuera de los registros, como la mayoría de los argentinos"
La investigación sobre Manuel Adorni ha dominado los titulares del país durante cuatro meses

Por: Ciara Nugent, desde Buenos Aires
El jefe de Gabinete argentino, Manuel Adorni, admitió haber ocultado alrededor de US$500.000 en ahorros a las autoridades fiscales, mientras los funcionarios del presidente Javier Milei enfrentan un escándalo de corrupción que ha paralizado al gobierno de derecha.

Adorni, cuyas recientes compras de propiedades y viajes de lujo habían motivado una investigación federal en marzo, declaró el miércoles por la noche al canal LN+ que tanto él como su esposa obtuvieron sus ahorros de manera legítima en el sector privado, incluyendo inversiones en criptomonedas.

"Durante toda nuestra vida ahorramos y lo hicimos fuera de los registros, igual que la mayoría de los argentinos que tienen la suerte de poder ahorrar dinero", afirmó. Añadió que cometió un "error" al seguir manteniendo esos fondos sin declarar cuando ingresó al gobierno en 2023.

La investigación sobre el jefe de Gabinete, que también se desempeña como portavoz de Milei, ha ocupado los principales titulares en Argentina durante cuatro meses. El presidente ha respaldado a Adorni, incluso cuando el escándalo limitó gravemente su capacidad para comunicar la agenda gubernamental y negociar con aliados políticos.

Según Ignacio Labaqui, la explicación de Adorni busca dejar atrás el escándalo en vísperas del esperado regreso de Argentina al Mundial.

"No es casualidad el momento elegido", dijo. "Pero el daño ya está hecho; pasaron cuatro meses perdiendo el control de la agenda, cuando Milei debería haberlo apartado mucho antes".

Aunque la evasión fiscal es una práctica extendida en Argentina, donde las políticas económicas erráticas han llevado a los ciudadanos a ocultar aproximadamente US$270.000 millones en ahorros no declarados, los analistas consideran que la explicación de Adorni difícilmente ponga fin a las dudas sobre sus gastos recientes. La investigación federal por presunto enriquecimiento ilícito continúa en curso.

Milei ha enfrentado una serie de escándalos en los últimos meses que han debilitado su promesa de erradicar la corrupción de la política argentina. Entre ellos figuran su promoción de una posible estafa vinculada a criptomonedas y una investigación sobre presuntas irregularidades en la agencia nacional de discapacidad. El mandatario ha negado haber cometido irregularidades.

Diversas encuestas mostraron que la imagen positiva del presidente cayó desde niveles de alrededor del 45% hasta la franja media del 30% durante los primeros cuatro meses de 2026, aunque registró una leve recuperación en mayo.

Sin embargo, los analistas sostienen que estos escándalos tendrán menos peso en las posibilidades de reelección de Milei en 2027 que su desempeño económico.

La inflación crónica se ha desacelerado de forma significativa bajo su gestión, y el Fondo Monetario Internacional espera que la economía crezca un 3,5% este año.

Las políticas de austeridad y desregulación de Milei han mejorado la percepción de los inversores. Los rendimientos de la deuda soberana argentina denominada en dólares —que se mueven en sentido inverso a los precios— cayeron el jueves a su nivel más bajo desde 2018 después de que S&P Global Ratings mejorara la calificación crediticia del país, siguiendo una decisión similar adoptada por Fitch Ratings en mayo.

No obstante, la actividad en varios sectores importantes de la economía sigue deprimida y los salarios reales permanecen estancados.

"Si más personas comienzan a sentir los beneficios de la estabilización macroeconómica impulsada por Milei, entonces los problemas de corrupción pasarán a ser algo relativamente menor", señaló Eugenia Mitchelstein. "Si eso no ocurre, las acusaciones se sumarán al enojo de la población".
Foto: Silvana Safenreiter / NurPhoto / Getty Images

domingo, 16 de noviembre de 2025

Juego clandestino: el fallo que reavivó el rol de Armando Traferri y la pata política sin juzgar

En Santa Fe, el reciente fallo que condenó al exfiscal regional Patricio Serjal y al empleado del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Nelson Ugolini, estremeció nuevamente la política y la justicia de la provincia. La sentencia no solo confirmó la existencia de una estructura destinada a proteger el negocio del juego clandestino, sino que también detalló con precisión la participación de una pata política que habría sostenido ese entramado. En ese contexto, el nombre del senador Armando Traferri volvió a cobrar relevancia: los jueces lo señalan como organizador de una asociación ilícita que articulaba recaudación, cobertura judicial y financiamiento de campañas.

Una primera cuestión es cómo Traferri se encuentra al borde de una condena que parece irreversible. En la sentencia contra Serjal, los jueces lo mencionan 104 veces en un fallo que tiene casi el doble de páginas. Lo hacen porque consideran que no se puede describir ni comprender el funcionamiento de la organización criminal sin aludir al rol predominante del senador, según informó Hernán Lascano en La Política Online.

Entre quienes más reclaman que la justicia avance sobre el costado político se encuentra el diputado provincial Fabián Palo Oliver, una voz persistente desde el inicio del escándalo. En diálogo con Señales dijo que la condena a Serjal y Ugolini constituye "una bocanada de aire fresco" y, sobre todo, una reivindicación del MPA, cuyo cuerpo de fiscales, según sostiene, decidió avanzar en la investigación incluso cuando implicaba indagar a compañeros de oficina y a funcionarios que habían compartido durante años la estructura interna del organismo.

Oliver recuerda que desde un principio denunció que la causa no había sido armada, y que la acusación de Traferri acerca de una supuesta persecución impulsada por el exministro Marcelo Sain era insostenible. Lo explica con una línea temporal simple: la investigación comenzó en 2017, Sain asumió en diciembre de 2019, y la repercusión pública del caso llegó en 2020, cuando los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra solicitaron el desafuero del senador. "Había importantes indicios de que Traferri era uno de los actores fundamentales de esa asociación ilícita", afirma. Por eso, señala que en algún momento "habrá que pedirle disculpas" a ambos fiscales, no solo porque no armaron una causa, sino porque fueron desplazados por las maniobras que —según él— logró activar el propio legislador investigado.

El diputado relata que Edery, uno de los fiscales más comprometidos en causas de crimen organizado y balaceras vinculadas al narcotráfico, terminó relegado a la Unidad de Siniestralidad Vial y Delitos Culposos, donde investiga incidentes de tránsito, mientras que Schiappa Pietra atravesó un hostigamiento similar. Lo que ambos iniciaron, afirma, fue continuado por otros cinco fiscales y cristalizado finalmente por los jueces, quienes dieron forma a una sentencia contundente: nueve años de prisión e inhabilitación perpetua para Serjal; cinco años de cárcel e inhabilitación por diez años para Ugolini. "Con eso se cerró la pata judicial", asegura, pero no así la política.

Los jueces sostuvieron que Traferri cumplió el rol de reclutador: primero de Gustavo Ponce Asahad y luego del propio Serjal. Su función habría sido garantizar la protección desde adentro del MPA y también desde afuera, utilizando distintos resortes políticos para blindar el funcionamiento del juego clandestino de Leonardo Peiti, el financista que aportaba dinero a la red y que, según el paquete probatorio, pagaba cuotas tanto a fiscales como al senador. Incluso se cita un monto de 200 mil dólares cuyo destino, según el propio Peiti, habría sido financiar campañas políticas.

Para Oliver, resulta insostenible que la causa no avance sobre el legislador. "Sería un escándalo que no se lo procese", remarca, y asegura que los indicios superaron largamente la categoría de indicios para convertirse en prueba. "La justicia no tiene escapatoria", sentencia, convencido de que el procesamiento debería concretarse en los próximos días, tras lo cual Traferri tendrá derecho a la defensa, amparado por el principio de inocencia, pero sin poder eludir la instancia judicial.

El diputado recuerda también el freno político que tuvo la causa cuando, en 2020, el Senado votó el pedido de desafuero: cuatro votos a favor, dos abstenciones y trece en contra. Para él, allí se mezclaron intereses corporativos, ingenuidad y protección explícita. Desde entonces, sostiene, se desarrolló una trama paralela: el ataque a Edery y a Schiappa Pietra, la denuncia impulsada por los fiscales Socca y Moreno —este último actual camarista— contra una testigo protegida clave para encarcelar a Alvarado, y las maniobras para desplazar a Edery del MPA. "La denuncia era infundada", asegura. De hecho, se probó que la fiscalía había aportado información detallada sobre las líneas telefónicas de Ortigala, pese a que algunos funcionarios declararon lo contrario ante la Legislatura, como el entonces fiscal y actual juez Rébola, a quien Oliver acusa de haber mentido ante la Comisión de Acuerdos.

El silencioso entramado mediático que acompañó la defensa política de Traferri
En un espacio menos visible pero decisivo, los grandes medios de comunicación mostraron un patrón inquietante. Registros acumulados, emisiones radiales revisadas cuadro por cuadro y editoriales analizadas durante meses evidenciaron lo que se describe habitualmente como un gesto de omisión calculada: el nombre de Armando Traferri casi nunca aparecía, y cuando se mencionaba en el juicio, ese silencio no fue casual.

Oliver describe ese escenario como un entramado amplio, donde la baja calidad democrática no se expresa únicamente en la política o en los tribunales, sino también en la forma en que ciertos medios deciden qué nombrar y qué callar. Para él, la calidad institucional se deteriora cuando existe protección hacia personas que han defraudado la administración pública o cometido delitos. No habla de todos los medios, pero sí de un grupo reducido y poderoso que durante años evitó mencionar al senador Traferri incluso cuando la justicia avanzaba sobre la trama del juego clandestino.

El diputado recuerda cómo, en algunas coberturas, se hablaba de "actores políticos involucrados", como si esos actores no tuvieran rostro, historia ni apellido. Esa estrategia de anonimización, afirma, contribuyó a crear una zona de sombra en torno de Traferri, un territorio donde el silencio mediático funcionó como escudo. Por eso valora especialmente a quienes, desde espacios periodísticos más pequeños o independientes, decidieron nombrar las cosas por su nombre, abrir micrófonos y permitir que se discutiera lo que muchos preferían dejar fuera de escena.

A lo largo de los años, insiste Oliver, su espacio político sostuvo una posición clara: el senador Traferri debía comparecer ante la justicia como cualquier ciudadano. En su mirada, la figura de los fueros parlamentarios había sido convertida en un privilegio impropio, un refugio para evitar la imputación y el procesamiento. El diputado se permite una reflexión autorreferencial: asegura que la posibilidad concreta de imputar a un funcionario público en Santa Fe hoy existe gracias a una presión construida colectivamente, no solo por legisladores como él, sino también por algunos medios y por un puñado de actores políticos que se animaron a plantear públicamente que ningún cargo debe servir para evadir la justicia.

Ese trabajo, reconoce, fue lento. Algunas cosas llevan tiempo, repite, pero finalmente suceden. Hoy, afirma sin rodeos, ya no se puede sostener la idea de que Traferri no esté procesado. “No hay forma de que no se lo procese”, insiste, convencido de que el escenario político y judicial de la provincia cambió lo suficiente como para que el blindaje mediático y legislativo pierda eficacia.

Para Oliver, la historia reciente de Santa Fe no puede comprenderse sin observar el entramado de protección que operó en paralelo a los procesos judiciales y a los debates legislativos. Sostiene que el caso Traferri, más allá de sus implicancias penales, abre una discusión profunda sobre el tipo de democracia que la provincia quiere sostener, el rol de los medios en la construcción de impunidad y la necesidad de reglas claras para evitar que el silencio termine convertido en un actor político más.

Entre Vicentín, el juego clandestino y las corporaciones: ¿cómo se financia la política en Santa Fe?
El diputado Oliver lleva años insistiendo en que Santa Fe necesita discutir, de una vez por todas, una ley de financiamiento electoral. Habla del tema con la convicción de quien empuja la misma agenda desde 2018, aunque, según subraya, jamás hubo siquiera una posibilidad concreta de tratarla en comisión. Cada dos años, el proyecto pierde estado parlamentario y su espacio político vuelve a presentarlo, un gesto que evidencia más las resistencias ajenas que la falta de voluntad propia.

Oliver sostiene que la propuesta es simple: permitir que las personas físicas puedan aportar hasta dos sueldos mínimos vitales y móviles, y prohibir que las personas jurídicas financien campañas electorales. Esa restricción busca dos objetivos centrales: cortar con la llamada “patria contratista”, ese esquema por el cual empresas aportan a campañas esperando favores políticos, obra pública u otros retornos; e impedir que fondos del delito organizado o economías ilícitas se infiltren en la política como mecanismo de lavado.

En su análisis, la ausencia de una ley de financiamiento evidencia la necesidad de un debate que muchos prefieren evitar. "¿Quiénes no quieren discutirla?", plantea, para luego señalar a los grandes partidos políticos, que más tiempo pasan en campaña y reciben aportes sin la transparencia necesaria. Para reforzar su argumento, Oliver evoca el caso Vicentín. Recuerda el silencio absoluto con el que, en su opinión, reaccionaron dirigentes de esas fuerzas e incluso cómo algunos intendentes y legisladores salieron a respaldar públicamente a la empresa bajo la consigna "todos somos Vicentín". Él, en cambio, la calificó desde el primer día como la mayor defraudación que recuerda la provincia y el país. Hoy, existen catorce exdirectores imputados y procesados, algunos incluso detenidos.

Ese escenario, dice, demuestra que el paso del tiempo ordena las cosas y permite revisar lo que cada uno dijo en su momento. Allí vuelve sobre otro punto neurálgico: el pedido de procesamiento del senador Traferri, cuya causa por presuntos vínculos con el juego clandestino se mantiene en el centro de la escena política santafesina. Para Oliver, esta situación evidencia la urgencia de discutir reglas claras y mecanismos que eviten la interferencia de intereses económicos, legales o ilegales, dentro de la política y del financiamiento partidario.

Su planteo es que las campañas deben tener un piso de gasto, que el Estado debe garantizar aportes básicos y que es imprescindible establecer condiciones de igualdad. Las grandes corporaciones económicas que apoyan a candidatos de los partidos mayoritarios no lo hacen gratuitamente, insiste. Y agrega que esa influencia se remonta a 1983, cuando los partidos tradicionales comenzaron a resignarse ante los intereses de los grupos económicos más poderosos del país.

Para Oliver, en esa larga cadena de concesiones, silencios y financiamientos opacos se encuentran muchas de las dificultades que hoy atraviesa la Argentina. La falta de una ley moderna y transparente de financiamiento político representa una deuda urgente que la dirigencia mayoritaria aún no se anima a saldar.

Con todas estas piezas sobre la mesa, Oliver insiste en que el procesamiento de Traferri es imprescindible para recuperar credibilidad en las instituciones. Afirma que, si la justicia no avanza, él mismo podría presentar un pedido formal. "Soy funcionario público —dice— y con leer el fallo tengo derecho a pedirlo". En su mirada, el tiempo de las excusas se agotó. "Hoy no se puede sostener más que Traferri no esté procesado", repite. Mientras aguarda que la justicia avance, insiste en que el caso puede ser una bisagra para pensar no solo cómo se investiga el delito organizado, sino cómo se financia la política santafesina y quiénes se benefician de sus silencios.

Un muro de protección política frustró el desafuero de Traferri en 2020
El viernes 18 de diciembre de 2020, el Senado rechazó el pedido de desafuero del senador Armando Traferri. La solicitud, presentada por dos fiscales rosarinos, obtuvo solo cuatro votos positivos y tres abstenciones, sin alcanzar los dos tercios necesarios para su aprobación.

En esa votación se abstuvieron los senadores Armando Traferri (PJ–San Lorenzo), Lisandro Enrico (UCR–General López) y Rodrigo Borla (UCR–San Justo). A favor votaron Alcides Calvo, Ricardo Kaufmann, Marcelo Lewandowski y Marcos Castelló, todos del PJ–Lealtad. En contra, se pronunciaron los senadores Rubén Pirola, Raúl Gramajo, José Baucero, Guillermo Cornaglia, Osvaldo Sosa, Eduardo Rosconi y Cristina Berra, junto a los radicales Felipe Michlig, Orfilio Marcón, Germán Giacomino, Hugo Rasetto y Leonardo Diana. Con doce votos en contra, cuatro a favor y tres abstenciones, el Senado rechazó por amplia mayoría la solicitud de desafuero.

Escuchá la entrevista completa:

domingo, 5 de octubre de 2025

Coimas, audios y silencios: El poder y la corrupción detrás de Karina Milei

El pasado viernes 3 de octubre en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario fue escenario de un conversatorio sobre corrupción, periodismo de investigación y libertad de expresión en Argentina. Bajo el título "Las coimas de Karina", los periodistas Mauro Federico —quien destapó el caso de corrupción vinculado a Karina Milei y la Administración Nacional de Discapacidad (ANDIS)— y Carlos del Frade, periodista y diputado de Santa Fe, expusieron sus investigaciones y reflexiones sobre el impacto político y social de este escándalo. Además, señalaron un silencio similar que pesa en Santa Fe, donde el senador provincial Traferri es acusado de cobrar también 200 mil dólares, la misma cifra que figura en el caso de José Luis Espert, que permanece casi invisible para muchos medios locales. La charla profundizó en los desafíos que enfrenta el periodismo para romper estos cerrojos informativos y en las consecuencias políticas de mantener estos silencios.

Carlos del Frade: el saqueo, Vicentin y la pérdida de independencia de Argentina
Lo que comenzó la semana pasada con la reunión de Javier Milei y Donald Trump marcó un punto de inflexión en la historia reciente de Argentina. Trump, a través de un simple tuit, prometió 20.000 millones de dólares condicionados a los resultados del 26 de octubre. Fue en ese instante cuando pudimos medir la profundidad del saqueo que se avecina. Una herida que se abrió aún más esta semana con la instalación de tres bases militares estadounidenses en nuestro suelo. Y como si no fuera suficiente, mientras se desestima la investigación que inició Mauro Federico, los medios de comunicación se lanzan en una ofensiva sincronizada para reproducir investigaciones de la justicia norteamericana. El mensaje es claro: Argentina ya no es un país independiente. Somos, más bien, una estrella oculta en la bandera estadounidense.

La justicia norteamericana empezó a revisar el caso Vicentin. Y ahí se revelan los verdaderos intereses detrás de la justicia "objetiva". Cinco años después, Julián Ercolini —el mismo juez que fue al lago Escondido en el avión de Clarín— archivó en 2020 una investigación clave de Gerardo Pollicita, que denunciaba la fuga de 788 millones de dólares a través de 1.418 transferencias bancarias. Ahora, Ercolini decide reabrir el caso. ¿La razón? El principal interesado en quedarse con Vicentin es Cargill, empresa estadounidense. Estados Unidos es el verdadero dueño de la Argentina y está limpiando el terreno para la segunda etapa del saqueo, liderada por un virrey irracional: Milei. Aunque ya aparecen virreyes racionales, como el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, dispuesto a continuar con el saqueo bajo otra máscara.

Por eso la justicia estadounidense insiste en investigar Vicentin: porque necesitan limpiar la "basura" para facilitar el negocio de sus empresas. En ese contexto reaparece una investigación sobre José Luis Espert, el mayor símbolo de la degradación política argentina, vinculada con el narcotráfico de arriba, el que manejan las grandes empresas. Yo siempre digo: Vicentin es más narco que Los Monos. En cinco años, exportó cuatro toneladas y media de cocaína. ¿Acaso la familia Cantero movió tanto en 20 años? Pero la culpa la ponen en Los Monos, mientras que lo de Espert lo denuncia la justicia norteamericana. Y como lo dice esa justicia, los medios se alinean, incluso los propios de Libertad Avanza, para sacar del camino a un hombre que no es cualquiera: presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados. En esta Argentina sin independencia, el periodismo de investigación es más necesario que nunca.

Investigar significa descubrir, poner en evidencia lo que está oculto. Mariano Moreno lo decía: descubrir los misterios que el poder inventa para ocultar sus crímenes. En la larga tradición del periodismo político de investigación, Mauro Federico es una de sus mejores expresiones. Lo que hizo Mauro no estaba permitido: no esperó a que la información madurara para salir al aire, sino que estuvo atento a las puertas cerradas, a lo que no se dice. Siempre busca responder las cinco preguntas básicas del periodismo: qué, quién, cómo, por qué y para qué. Y no lo ha perdido nunca.

Además, Mauro es un tipo formidable, con una sensibilidad humana que Eduardo Galeano llamaría "sentipensante". Si le miran los ojos, verán un brillo que se enciende y apaga, el alma en ebullición. Como decía Kapuściński, un maestro del periodismo: sin ética, no hay buen periodista. Mauro tiene la ética, la capacidad para investigar, la escucha para contar bien —como decía Rodolfo Walsh— y el coraje.

Es una alegría enorme tenerlo aquí con nosotros en esta pelea que nos diferencia de otros sectores políticos. Nosotros decimos lo que otros callan. Eso lo aprendimos del oficio más hermoso: escuchar bien a nuestro pueblo para contar lo que pasa. Eso es el periodismo.

Los audios que rompieron la coraza: la reacción social y la derrota política
"Hace apenas mes y medio, el 19 de agosto, difundimos el primer audio de Diego Spagnuolo", arranca diciendo Mauro Federico. Ese hecho desató una crisis política cuyas dimensiones eran impensadas hasta ese momento. El gobierno, que venía sosteniendo de forma monolítica un discurso que pretendía instalar una idea irracional de que todo estaba bien —que este era el camino correcto para la Argentina hacia una supuesta prosperidad—, de pronto se encontró con algo que rompió esa narrativa. Una prosperidad que, en realidad, nadie estaba viendo.

"Yo creo mucho en lo mágico", dice Federico. "Y tengo la sensación de que esto ocurrió en un momento, en una circunstancia y de una manera muy particular, que permitió —como dicen los pibes ahora— que la bala entrara en una coraza que hasta entonces parecía impenetrable".

Trae entonces a cuento la fábula del rey desnudo: aquel monarca engañado por dos farsantes que se hacían pasar por sastres. Nadie se animaba a decirle que estaba desnudo, hasta que un niño rompió el hechizo. "Hasta ese momento, la sociedad entera actuaba como si el rey realmente estuviera vestido con una tela de oro. Algo parecido ocurrió aquí: los audios comenzaron a circular y, en poco tiempo, generaron una reacción social que ni siquiera nosotros habíamos calculado".

Apenas unas horas después de la primera difusión de ese trabajo —y aquí Federico destaca especialmente el rol de Ivy Cángaro— notaron que algo se estaba moviendo. "Ivy es una gran periodista, quizás incluso con la ventaja de permanecer en el anonimato. Yo le digo siempre: 'Vos tenés ese anonimato que te permite todavía salir a la calle sin que te puteen, sin que te insulten... o que te abracen, como está pasando ahora; porque, por suerte, vienen siendo más los abrazos que los insultos'".

Federico subraya que Cángaro hizo un trabajo minucioso, con la cautela y el equilibrio necesarios para procesar la información. "Ella representa todo el contrapeso que necesito para poder equilibrar muchas veces lo que nos va llegando. Desde el momento en que empezamos a leer el primer informe, vimos cómo esa reacción social empezaba a cobrar forma".

Y para explicar esa reacción, recurre a una metáfora futbolera: "Es como cuando una canción se vuelve popular porque la empiezan a cantar en la cancha. La tribuna la toma, la adapta, le cambia la letra. Bueno, empezamos a escuchar a la gente corear cosas como 'Alta coimera', o referencias al 3% de Karina, o directamente 'Karina chorra'".

Karina Milei, dice Federico, hasta entonces era una figura oscura, casi invisible. Su hermano la había ubicado en un rol entre místico y delirante. "Ni siquiera conocíamos su voz. Pero la investigación la puso en escena, no porque ella lo quisiera, sino porque los datos la ubicaban como el rostro visible de un sistema de corrupción mucho más aceitado de lo que muchos imaginaban —incluso dentro del propio oficialismo".

En ese punto, Mauro Federico reconoce que algo había cambiado. "Había una necesidad social de encontrar una bandera. Y nosotros, desde nuestro lugar, habíamos hecho un aporte humilde: simplemente evaluar el contenido de una información, sopesarla técnica e históricamente, ponerla en contexto y ofrecerla con el mayor respeto posible. Lo demás, creo yo, lo hizo el contexto: un país que era un polvorín a punto de estallar".

El estallido, dice, llegó tres semanas después. La elección en la provincia de Buenos Aires, que el gobierno de Milei creía tener bajo control, se convirtió en un golpe político. "A pesar de tratarse de un solo distrito, era el más populoso, y la derrota —una diferencia de casi 14 puntos— impactó a nivel nacional".

Y cierra con una reflexión sobre el impacto del trabajo: "Ese resultado terminó de potenciar y vigorizar aún más una investigación que, insisto, no fue necesariamente más importante que otras. Pero llegó en el momento justo".

Periodismo en tiempos difíciles: coraje, presión y compromiso
Con Carlos tenemos una historia de trabajos conjuntos que —diría yo— fue mucho más peligrosa que la actual. Hicimos cosas verdaderamente delirantes. Por ejemplo, emprendimos una cruzada de investigación contra uno de los hombres más poderosos de la Argentina: el entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, oriundo de esta misma provincia.

A ese caballero lo expusimos por sus negociados en el ámbito de la salud. Y no fue fácil. La presión que sufrimos fue inmensa, especialmente Carlos, que "jugaba de local", como se dice. Mientras yo estaba en Buenos Aires, con cierta distancia y resguardo, a él lo apretaron con todo: lo llevaron incluso a declarar a la propia Corte Suprema.

Pero no nos detuvimos. Los torpedeamos. Y como parte de esa lógica medio insana —de ese impulso que da el periodismo con sentido—, un día nos metimos con una cámara oculta en el barrio de los Monos. En pleno quilombo. Era de noche. Caminábamos con el "Cabezón" y él me decía: "Tranquilo, no pasa nada". Pero estábamos en el centro del barrio, justo donde está la cancha, y ahí se armó un picón.

En medio del partido, a dos semanas del Mundial 2014, ¿a quién vemos? ¡A Éver Banega! Jugando ahí, con los Monos. "¿Ese es Banega?", le pregunté. "Sí", me dice. "¿¡Cómo que es Banega, boludo!? ¿Qué hace Banega acá? ¡Filmalo!" Estábamos tan jugados, tan fuera de lugar, que parecíamos un sketch de Capusotto. La cámara no andaba y estábamos regaladísimos.

Después quisimos ir a buscar un carrito para cargar la nota. Banega, por supuesto, salió rajando. Y, días más tarde, la historia salió en todos los diarios, incluso en C5N.

Nos llovieron los cascotes. Fue una de esas cosas que uno hace por inconsciencia... pero tampoco éramos tan jóvenes. Ya éramos grandes. Boludos, pero grandes.

Lo cierto es que esa adrenalina, esa emoción que da el periodismo cuando lo hacés con alguien que comparte tus valores, tu mirada, tu audacia, es única. Y en estos tiempos —donde ejercer el periodismo se ha vuelto otra vez muy complejo— esa complicidad es fundamental.

Hoy, el trabajo periodístico está expuesto a dos grandes formas de hostigamiento.

Por un lado, el escenario judicial: denuncias constantes, cartas documento, amenazas legales que buscan frenar investigaciones. Carlos y yo tenemos una habitación llena de cartas documento y demandas. Ninguna prosperó. Nunca tuvimos que pedir disculpas ni retractarnos de nada. Las investigaciones siempre fueron ratificadas en los ámbitos correspondientes.

Pero el otro frente, aún más peligroso, son las redes sociales. Ahí, la persecución es más salvaje, más sucia. Ahora le llaman "doxeo": exponen a quienes opinamos o investigamos. Publican tu cara, tu dirección, la de tus hijos. Y eso no es una crítica: es una amenaza directa.

Esa práctica ha cobrado fuerza en manos de ciertos militantes del oficialismo nacional. Gente como el "Gordo Dan", la "Pepona" y tantos otros personajes que se esconden detrás de perfiles anónimos para hacer daño real. Tipos que tienen cara de boludo, pero son —como diríamos con bronca y sin eufemismos— unos reverendos hijos de puta.

Y el daño que hacen no siempre es directo. A veces no te lo hacen a vos: se meten con lo que más duele. Con tu familia.

Nos pasó que, en plena difusión de los audios, alguien salió a decir que me estaban allanando la casa. Fue mentira, claro. Pero mi familia lo creyó. Me llamó mi hija, llorando. Y eso no se borra.

En este contexto, liderar un equipo y poner la cara todos los días implica también una carga emocional. Un compromiso.

Nuestro trabajo necesita muy pocas cosas, pero muy importantes.

Primero: honestidad. Como decía Carlos recién, el pacto con quien te lee, te escucha o te ve es sagrado. Lo que digo es lo que pienso, sustentado por la mejor información que puedo recabar. Nada va a traicionar ese pacto.

Segundo: rigurosidad. No alcanza con tener una idea. Hay que cotejar, contrastar, verificar. Porque una opinión puede ser valiosa, pero una verdad periodística necesita estar probada, incluso con lo que la contradice.

Tercero: valentía. Cuando el trabajo está hecho y todo cierra, hay que animarse. Aunque duela, aunque te exponga, aunque tengas miedo. Y ahí entra en juego el factor humano. La familia. El laburo. El miedo a perderlo.

Con Carlos pasamos por muchos medios. Algunos nos bancaron, otros no tanto. A veces éramos "circunstancias" que había que sacar del medio. Pero lo que nunca nos falló fueron ustedes.

Ustedes, que están acá, un viernes a las cinco de la tarde, escuchando. Ustedes que nos devuelven respeto, presencia, afecto. Eso tiene un valor que no se puede medir.

No minimizo nuestro trabajo. Lo valoro profundamente. Pero quiero ponerlo en su justo lugar: somos parte de una sociedad que necesita cada vez más honestidad en el periodismo. Más compromiso. Más testimonio.

Como dijo Rodolfo Walsh en aquella carta valiente a las Juntas Militares, el periodismo debe estar dispuesto a dar testimonio en tiempos difíciles.

Y estos, sin duda, lo son.

La filtración, las presiones y el dilema del silencio
Los audios de Diego Spagnuolo no eran nuevos —eso lo dijimos desde el primer día. Fueron grabados aproximadamente un año antes de que los recibiéramos, entre agosto y septiembre de 2024. Nosotros los recibimos recién el 15 de agosto de 2025.

Quienes grabaron esas conversaciones —personas que no conocemos— habían hablado con Spagnuolo varias veces. Él, por esa época, estaba muy enojado. Se sentía maltratado. No le estaban dando lo que pedía y decía, con bronca, que él cobraba dos mangos mientras otros se estaban llenando los bolsillos. Que había gente llevándose el famoso 3%. En definitiva, lo que quedó registrado era una queja abierta, una especie de paritaria a cielo abierto.

En ese contexto, alguien —de entre los muchos a quienes les dijo lo mismo— decidió grabarlo. Y después, guardó ese material. Hasta que, en un momento determinado, alguien dijo: "Bueno, vamos a jugar con esto", y lo empezaron a hacer circular.

Nosotros no fuimos los únicos que recibimos esos audios. El material no era exclusivo. Pero nadie se animaba a difundirlo. Por diferentes razones. Yo incluso tuve algunas discusiones —que decidí no hacer públicas y no lo haré tampoco ahora— con colegas que decían que esto era "una operación".

¿Y qué es una operación? ¿Explicámelo? Porque si una operación es alguien que quiere contar algo que perjudica a otro… bueno, así se hace el periodismo. El periodismo siempre empieza con alguien que quiere contar algo que está oculto. "Hay un fusilado que vive" fue la frase que dio origen a la más importante investigación periodística de la historia argentina, y quizás mundial: la "Operación Masacre", de Rodolfo Walsh.

El periodismo es eso: alguien que quiere develar una verdad que se está tapando. Sí, claro que perjudica a alguien. Pero si es la verdad, al que perjudica es al mentiroso, al corrupto, al que quiere que no se sepa.

Ahora bien, cuando yo recibí ese material, como muchos en este medio, era —y soy— un periodista "pluriempleado". Trabajo en cinco lugares. Uno de ellos, quizás el de mayor reconocimiento institucional, es el Grupo Indalo, es decir, C5N. Y ahí también habían recibido el mismo material, por otra vía.

Pero en ese grupo —a diferencia de lo que yo hice— tomaron una postura distinta: preguntaron. Se movieron, evaluaron. Yo, en cambio, opté por hablarlo primero en el canal de streaming donde estaba empezando un programa nuevo, Carnaval.

En Carnaval, algunos de los chicos son amigos, compañeros, y había esa sensación de que "con esto metemos un bombazo". Yo, en parte, me hice un poco el boludo, para que corriera. Porque sabía perfectamente que si se dimensionaba el quilombo que iba a generar, podía caerse todo.

Además, yo trabajo con Jorge Rial tanto en Radio 10 como en C5N. Y Jorge, si bien hoy tal vez no se anima a avanzar con ciertos temas como antes, me da libertad. Me banca. Entonces le pregunté: "¿Dónde lo hacemos?", y decidimos que íbamos a ir por los dos lados.

Teníamos el material desde un viernes. Lo trabajamos bien sábado y domingo. Lo teníamos listo el lunes. Lo anunciamos a la mañana en Radio 10, con fuerza. Jorge también lo anunció. Dijimos: "Se viene material exclusivo". La idea era sacarlo ese lunes por la tarde en C5N, y al día siguiente en el streaming.

Pero al mediodía me avisan: "Che, esto no sale hoy en C5N". ¿Cómo que no sale? "Pidieron 48 horas". ¿Quién pidió? "No sabemos bien, pero hay que esperar". Y ahí entendí: si no lo poníamos al aire en ese momento, no salía más.

Yo venía en el auto, terminando Radio 10 (de 10 a 13), rumbo al streaming (de 13 a 15), antes de ir a C5N (de 16 a 18). Cuando llego al estudio de Carnaval, planteo la situación. Y los pibes me dicen: "¿Qué hacemos? ¿Lo largamos?" Y se animaron. Se la jugaron.

Lo dimos por streaming el lunes. Y ahí se desató el quilombo. Gracias a eso, también, logramos evitar que lo censuraran en otros medios. Porque inmediatamente apareció un abogado, pidió los audios y presentó una denuncia. Al día siguiente ya estaba en Comodoro Py. La causa ya era pública.

Y eso obligó a otros medios —que estaban dudando o negociando— a anticiparse y publicar algo. Porque si no, quedaban afuera.

Ahí es donde aparece esa otra palabra clave: audacia. Porque los medios grandes, muchas veces, lo que buscan no es publicar la información… sino negociarla.

Una periodista que trabajó muchos años en Clarín me lo dijo una vez, y nunca me lo olvidé: "El negocio principal de Clarín no es vender información. Es vender silencio". Y eso se confirma una y otra vez. Porque muchas veces el negocio es que no se sepa. Que no se publique. Que no circule algo que puede perjudicar intereses económicos o políticos.

De hecho, un mes después, supe cómo se negoció internamente para que esos audios no salieran. Me lo contaron los propios protagonistas. Fue Santiago Caputo —el asesor estrella del gobierno, "el Mago del Kremlin"— quien pidió las 48 horas.

¿Para qué? Para buscar una explicación razonable a algo que, en ese momento, ni siquiera ellos sabían cómo explicar. Y como no se las dimos, como no esperaron más, como no pudieron frenarlo, derraparon. No supieron cómo reaccionar. Ni siquiera Caputo.

Para que se den una idea: ayer, José Luis Espert fue a la Casa Rosada, después de haber hecho papelones en la televisión la noche anterior, cuando no pudo explicar si le habían girado o no 200 lucas. Entra al despacho de Caputo con su asesor de prensa.

Caputo lo hace quedar afuera y le dice a Espert, directo:

—¿Te giraron o no te giraron 200 lucas?

—No voy a responder operaciones de Grabois —dice Espert.

—Entonces, tomatelá —le responde Caputo.

Lo reventó. Lo cagó a pedos y lo obligó a guionarse la respuesta que después dio, toda armada, en ese famoso tape.

Lo que quiero decir con todo esto es: están hasta las pelotas. Pero hasta las recontra pelotas. No hay manera de que puedan zafar del daño que esto les hizo.

Quizás logren evitar ir presos, o que los metan en un tubo naranja en EE.UU., pero políticamente ya están afuera. Un tipo así no puede seguir siendo diputado nacional. Mucho menos presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

Y siempre —recuérdenlo— el poder va a tratar de evitar que se vea lo que lo puede dañar. Eso es así. Y los medios también son poder.

Entonces, los caminos alternativos —como el streaming, como las redes, como el boca en boca— son a veces los únicos que permiten que la verdad encuentre su cauce. Porque, como los ríos, si no pueden por el cauce natural, van a encontrar igual su camino al mar.

Las 200 lucas verdes: la cifra que une a José Luis Espert y Armando Traferri
Retoma la palabra Carlos del Frade, con una necesaria apostilla santafesina. Porque mientras todos hablan del escándalo de las 200 lucas verdes de Espert, en Santa Fe pasa algo igual —o peor— y no se dice nada.

Traferri. Senador provincial. Otra vez, media docena de testigos judiciales lo vuelven a señalar. Otra vez, lo mismo: que cobró 200 mil dólares del zar del juego clandestino, Leonardo Peiti.

La diferencia es que ahora, dice Del Frade, Traferri y Pullaro están de acuerdo. Y eso —asegura— no sale en los medios. No lo cubre nadie. Nadie lo menciona.

Pero acá hacemos una nota necesaria: Aire Libre, Radio Comunitaria, sí lo contó y sumamos a Fernando Whpei quién también pidió 200 mil dólares a empresario para que el ex juez federal Marcelo Bailaque cierre una causa por lavado. Con todos los detalles. Más allá de eso, demasiado silencio en la provincia de Santa Fe.

¡Doscientas lucas verdes! Lo mismo que Espert ¡La misma cifra! Como si fuera el precio de entrada al sistema. Como si fueran las fichas para sentarse a la mesa, exclamó del Frade.

Y no es que lo dice uno solo. Lo dicen fiscales, lo repiten testigos, lo confirma el propio Leonardo Peiti, el empresario del juego trucho: "Le pagué 200 mil dólares a Traferri". Así, textual. Pero ahora la culpa es de los fiscales. Lo rajaron a Matías Édery. Van a ir por Schiappa Pietra. La justicia se achica para no molestar. Para no joder al poder.

Y Traferri sigue ahí. Intocable. Dando cátedra de institucionalidad. El dueño del PJ, el que le vota la reelección a Pullaro, el que acomoda piezas en la reforma constitucional. Un operador con terminales en todos lados.

Y esto no sale en ningún lado. O sale donde no tiene eco. Porque publicar en Perfil sobre Santa Fe es como gritar en el desierto. En Rosario no existe Perfil. En la tele local no existe esta historia. Y en los diarios menos.

Y entonces, ¿quién informa? ¿Quién cuenta lo que pasa? ¿Quién rompe el cerco?

Ahí es donde entra Carnaval Stream. Ahí es donde entra el laburo alternativo. Como hacía Walsh con Operación Masacre, entregando fascículos en una imprenta militante. Así, a pulmón. Así, a cuentagotas. Porque los medios grandes están para otra cosa.

Y ojo con esto: la guita es la misma. Los 200 mil de Espert y los 200 mil de Traferri. Pero el escándalo es selectivo. Uno sirve para el show. El otro hay que esconderlo debajo de la alfombra. Porque molesta. Porque compromete. El grado de desinformación a favor del PUS, del Partido Único Santafecino, es una cosa realmente tremenda. Y que ese partido tiene reglas claras: no se patea el tablero si estás adentro del negocio.

¿Y los narcos? Bien, gracias. Peiti, dicho sea de paso, era socio de Los Monos. Por si faltaba algo en esta historia. Si querés meterle condimento narco, ahí lo tenés. Pero ni así prende.

Y mientras tanto, algunos se llenan la boca hablando del "campo nacional y popular", como si fuera un club privado. Como si tuvieran la patente de la causa. Pero esos mismos son los que negocian con el poder real. Los que se sientan con Traferri, con Pirola, con Sosa. Los dueños del PJ.

Por eso es tan importante decirlo. Porque esto también se juega en la elección del 26. Porque el silencio tiene consecuencias políticas. Porque la desinformación construye poder. Y porque, cuando los medios no hacen su laburo, el que se jode es el pueblo.

Así que sí: Espert, 200 lucas. Traferri, 200 lucas. ¿Qué diferencia hay? La diferencia es quién tiene amigos y quién no. Quién tiene micrófonos y quién tiene la tapa del diario. Pero la guita es la misma. Y el sistema, también.

Y si un día la justicia yanqui llega hasta Santa Fe y lo agarra a Traferri, va a ser triste pero real: vamos a tener que agradecerle a ellos, porque acá nadie se anima.

De Viedma a Olivos: el financiamiento oscuro que sostiene campañas
En un momento aparece una pregunta concreta sobre los porcentajes de las coimas. Primero se habló del 3%, después del 5%, más tarde se mencionó un 8%. Y alguien consultó con ironía: si el 3% era para Karina, ¿el 5% a dónde iba? ¿Avanzaste en esa línea?

Mauro Federico retoma y recuerda que los primeros trabajos que hizo con Carlos del Frade fueron para una publicación vinculada a políticas de salud, El Médico del Conurbano. Ahí hicieron varias investigaciones sobre los negocios que hay dentro del sistema sanitario, y uno de los más rentables, sin lugar a dudas, es el de los medicamentos. Históricamente, la relación entre droguerías y farmacéuticas se basó en porcentajes que permiten márgenes de ganancia lógicos. Si intermediás como droguería entre un cliente y un laboratorio, te llevás tu parte. Una parte que, dentro de la lógica del sistema, es "razonable".

Pero cuando se hizo esta investigación, lo primero que Federico le señaló al fiscal fue que la manera más sencilla de saber adónde fue a parar esa plata era hacer un estudio contable no solo de lo registrado oficialmente, sino también de la contabilidad paralela. Porque incluso cuando no está registrada formalmente, toda operación necesita algún tipo de anotación, aunque sea interna. Si no la tenés, no sabés a dónde fue a parar la guita.

Eso fue lo que pasó con Espert: esas 200 lucas aparecían anotadas en una planilla contable paralela. Porque cuando hacés pagos irregulares no podés meterlos en los libros oficiales, pero tampoco podés no anotarlos en ningún lado. Lo que no se puede evitar, además, son las transferencias bancarias. Y ahí es donde queda la traza.

Federico explica el mecanismo de forma clara: el Estado, a través de la Agencia Nacional de Discapacidad, paga a una droguería por un medicamento. Esa droguería, con ese dinero, le paga al laboratorio. El laboratorio entrega el medicamento. Si podés reconstruir esa trazabilidad —cuánto te dieron, en qué fecha, para qué lote, cuándo pagaste, cuándo hiciste la transferencia—, ahí aparece la diferencia que te queda. Esa diferencia es tu ganancia.

Esa parte se la explicó en detalle al fiscal, que tenía voluntad pero no entendía bien cómo funcionaba esa triangulación. Porque el punto es saber quién se queda con qué. Los márgenes razonables de ganancia para una droguería, explica Federico, suelen estar entre el 5% y el 10%. Pero en este caso, la droguería estaba excediendo ampliamente ese porcentaje. Ahí aparece el famoso 3%. Y no lo decía cualquiera.

Spagnuolo no era un topo. No era Grabois. No era un outsider. Era uno de ellos. Abogado personal de Milei. Amigo de Milei. Segundo funcionario con más ingresos a Olivos en 2023. No era un boludo que pasaba por ahí. Si a un propio lo estaban mexicaneando o cagando a ese nivel, y el tipo sale a contarlo, es porque evidentemente sabían. Lo sabían todos.

De ahí la conexión con otro nombre clave: Fred Machado. Porque si en algún momento se piensa en avanzar sobre Espert, primero hay que destrabar la extradición de Machado, que es quien aparece como titular de las empresas desde donde salió la plata. Hoy Machado está detenido desde 2021, en la casa de su madre, una finca de cuatro hectáreas a las afueras de Viedma. Su causa llegó al Procurador General, Casal, que dictaminó a favor de la extradición a Estados Unidos hace más de dos años y medio. Pero ese dictamen está parado en la Corte Suprema desde entonces. Y hasta ahora, nadie explica por qué.

Espert recibió mucha más plata que esas 200 lucas que figuran. Eso es lo que apareció. Y miente cuando dice que fue por una asesoría que no pudo hacer por la pandemia. Él mismo lo cuenta así: que cobró 200 mil dólares en febrero de 2020 para hacer un trabajo que no hizo. Pero nunca devolvió la plata. No hubo acuerdo de honestidad. No hubo devolución. Y además, esa ni siquiera fue la primera vez que cobró. Ni fueron dos o tres viajes en avión. Fueron 35. Todos en aviones de empresas vinculadas a Fred Machado.

¿Y Machado es un narco? Eso lo dirá la justicia. Pero Federico aclara algo importante: el narco no es solo el que vende falopa. El que vende es el quiosquero. El más importante no es ese. El más importante es el que agarra toda la guita que se genera en la base del negocio y la convierte en algo legal, transable. Porque la plata que entra por el narco no se puede usar de forma normal. Se necesita un mecanismo para blanquearla. Esos son los que sostienen el negocio. Y hasta que no se les corte a ellos el flujo, va a ser muy difícil terminar con los Machado y con los Espert, que son —dice Federico— los que en definitiva operan dentro de esa red.

Machado, no es un dato menor, financió tres campañas presidenciales, y no en Argentina: en Guatemala. Dos presidentes guatemaltecos llegaron al poder con la plata de Machado.

Y entonces, la pregunta cae sola: cuando llegás al poder de la mano del financiamiento narco, ¿a quién respondés? ¿Al que te votó, o al que te puso la guita?

Ahí empiezan las verdaderas dependencias.

¿Qué va a hacer la justicia con Karina Milei?
Porque mientras todo esto explota, ella sigue de gira, armando el partido, construyendo poder territorial. Sigue en campaña. Como si nada. Pero la bomba ya estalló. Y el impacto político se está viendo. Entonces, la pregunta se impone: ¿la justicia va a hacer algo?

Lo primero que debería pasar en los próximos días es que se impute, al menos, a los primeros nombres que aparecen en la causa: el titular de ANDIS y la familia Kovalivker, dueños de la droguería involucrada en la triangulación. Si ni siquiera ellos son llamados a declarar como imputados, si ni siquiera tienen que dar explicaciones formales, va a ser muy difícil avanzar hacia responsabilidades más arriba.

¿Y si eso pasa? ¿Qué puede ocurrir si imputan, por ejemplo, a Diego Spagnuolo? Bueno, ahí el tipo va a tener que elegir cómo quiere quedar en la historia.

Porque si decide colaborar, puede ser clave. El Código Penal contempla la figura del imputado colaborador: vos cometiste un delito, pero podés reducir tu pena si brindás información que permita avanzar sobre los que tienen más responsabilidad que vos. La línea de mando. La caja mayor.

Y ahí, Spagnuolo tendría que decidir si cuenta —como ya le dijo a varios— que la guita que le hacían sacar a la droguería iba a parar a Lule Menem y a Karina Milei. No lo dijo una vez. Lo dijo varias veces. A viva voz. Lo dijeron otros también.

Y esto no se limita a la Agencia Nacional de Discapacidad. El esquema se replicó. En IOSFA, en la obra social de las Fuerzas Armadas, en la Policía. Era una mecánica. Si se demuestra que se repetía, esto puede transformarse en un caso penal grave. En múltiples causas.

Mauro Federico lo cuenta así: él estuvo seis horas con el fiscal Franco Picardi explicándole cómo funciona el sistema, cómo rastrear la guita, cómo seguir la trazabilidad. Porque, claro, si el fiscal no lo entiende, ¿cómo va a investigar? Y después Mauro le entregó todo el material. Hizo su parte.

¿Después qué queda? Esperar. Porque llega un momento en el que la justicia tiene que avanzar sola. Si no, volvemos al lugar común del "no pasó nada". Pero no es que no pasó: es que la dejaron pasar.

Y ojo, porque mientras esto avanza a paso lento, lo otro avanza a paso firme. En paralelo, aparecen 50 audios. No de Spagnuolo. De Karina. De Martín Menem. De reuniones en las que discuten el reparto del poder. Quién manda, quién ejecuta. Karina dice: "se hace como diga Martín".

¿Y qué hizo ella cuando se enteró que los audios existían? Metió una cautelar. Quiso frenar la difusión. Lo primero que hace el poder cuando se ve expuesto es tratar de tapar.

Esa denuncia ni siquiera la redactó Bullrich. Se la escribió el viceministro de Justicia de Mariano Cúneo Libarona. ¿Por qué? Porque nosotros lo mandamos al frente con unos videos. En esos videos se lo ve ofreciéndole servicios de lobby a un supuesto agente norteamericano... siendo ministro de Justicia. Sí, como lo escuchás. El tipo, ministro de Justicia de la Nación, ofreciendo lobby. Por eso nos odia Cúneo Libarona. Nos detesta.

Y eso, encima, es otra causa que está ahí… durmiendo. Porque no es que se armó un bolonqui por lo que hicimos. No. Mostramos el video. Clarito. No es cámara oculta. No es un actor. Es él. Cúneo Libarona, en persona. Hablando. Contando todo. Maravilloso. Y nadie hizo nada.

Entonces, su número dos, el viceministro, nos escribió esa denuncia insólita. Y Bullrich la firmó. Pero, chicos, la firmó en pedo. Literalmente. Sin leerla. Tarde, después de las 15, cuando ya no te responde una oración seguida. Eso es real. Lo juro. Una vez le preguntaron por esa denuncia en la tele… y fue un papelón. No sabía ni de qué le hablaban.

La denuncia es una vergüenza. Nos emparenta con cualquier cosa. Yo, que soy muy curioso y encima tengo una novia medio filo venezolana… bueno, peor. Encima viajó a Venezuela. Ya me veía con esposas, con algún agente del FBI tocándome la puerta. Un delirio. Esa denuncia es una locura absoluta.

¿Y a dónde cayó? A la fiscalía de Stornelli. Mirá el nivel del delirio. Tuve que ir a declarar. Lo conozco hace 30 años a Stornelli. Le dije: "che, decile a tu amiga que no es así". Porque Bullrich es amiga personal de él. Esto no es una teoría conspirativa, es así. Quedate tranquilo.

Y por esa denuncia pedían el allanamiento de mi casa. Lo viví. Se los conté. Mi hija llorando, diciéndome "te van a meter preso, papá". Los libertarios a los gritos por la tele pidiendo que me allanen. Una cosa de locos.

Y lo que hay detrás de todo esto son los audios. Fuego amigo. No es filtración externa. No es espionaje. Es gente del propio círculo. Sin códigos. Sin lealtades. Cuando se sienten traicionados, se pisan entre ellos. Cuando no les dan lo prometido, hablan. Y hablan de más.

Porque estos tipos —dice Mauro— no conocen el silencio como herramienta política. No entienden que, a veces, callarse era proteger al otro. Esa lógica de la resistencia no existe acá. Lo único que existe es la caja. El cargo. El reparto. Y cuando no les toca lo que les prometieron, lo cuentan todo.

Spagnuolo mismo lo decía: "A mí Javier me prometió que iba a ser ministro. Y terminé en ANDIS. Y yo no sé nada de discapacidad". Pero lo que quería no era hacer política pública. Quería una caja. Quería hacer negocios desde adentro.

Por eso, lo que sigue depende menos de lo que se diga y más de lo que la justicia quiera hacer con todo eso que ya está dicho.

¿Quién mueve a quién? La política, entre el Congreso y la plaza
Carlos del Frade aporta una reflexión cargada de experiencia: en su recorrido legislativo, ya firmó tres pedidos de juicio político contra Javier Milei. Y aunque ninguno prosperó, la conclusión es clara: se puede presentar un juicio político, pero para que avance, hace falta algo más.

"Eso se mueve si se mueve algo fuerte afuera. Adentro del Congreso, adentro de una Legislatura o de un Concejo, solo se mueve cuando la calle empuja."

La justicia, asegura, hoy responde a los intereses del oficialismo. Nombra a Mariano Cúneo Libarona como operador clave de ese entramado. Y aunque eso no augure respuestas inmediatas, abre la puerta a lo que podría pasar después del 26 de octubre, cuando se espera un nuevo ciclo de movilizaciones. "Puede ser que ahí empiece a moverse algo."

Más allá del diagnóstico, Del Frade apunta a lo esencial: saber con quién se camina, hasta dónde se quiere ir, y por qué proyecto se lucha. "Hay que tenerlo en cuenta. Saber cuáles son los límites. Qué plataforma se defiende."

Con mirada a mediano plazo, imagina un nuevo escenario: "Creo que el 2027 va a amanecer con una oposición nueva, diferente, pero con viejos ideales. Y hasta entonces, en este mientras tanto, también hay que poner límites."

Entonces, propone una disyuntiva ética y política que atraviesa a toda la historia argentina: ¿Maquiavelo o Gandhi?

"La frase 'el fin justifica los medios' no está en El Príncipe, pero todo el mundo la conoce. Y sin embargo, el que hizo una revolución fue Gandhi. Lo hizo con otra idea: 'medios y fines son equivalentes'. A mí me gusta más Gandhi. Porque incluso numéricamente, fue más concreto. Le ganó a los ingleses."

Y con esa frase se cierra un arco político y filosófico que va desde la coyuntura más dura hasta los dilemas profundos de la historia. Porque al final, todo se resume en eso: quién mueve a quién, y con qué medios se quiere transformar un país.

Escuchá el audio: 
Fotos: Germán Mangione

martes, 10 de junio de 2025

Confirman el rechazo a una demanda contra La Voz del Interior por notas sobre la causa Lava Jato

La Justicia entendió que el medio actuó conforme al deber de informar y citó fuentes identificables.
La Sala F de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó el rechazo a una demanda contra el portal periodístico La Voz del Interior y su grupo titular, Cimeco S.A., por la publicación de dos notas que vinculaban a dos personas con presuntas causas de corrupción en el marco de la investigación conocida como "Lava Jato", originada en Brasil.

Los artículos se hicieron eco de una denuncia presentada por tres legisladores de la provincia de Córdoba ante la Unidad de Información Financiera (UIF) de Buenos Aires. En dicha denuncia, los legisladores pedían que se investigaran presuntas irregularidades en la obra pública de gasoductos troncales en Córdoba.

Los demandantes sostuvieron que la información difundida era "falsa y mendaz", que fue publicada con "real malicia", y que lesionaba sus derechos personalísimos como el honor, la imagen y la dignidad. Además, solicitaron que se ordene al medio abstenerse de seguir reproduciendo la información y que implemente medidas técnicas para eliminar contenidos que consideraban lesivos a su honor.

Sin embargo, tanto en primera como en segunda instancia, la Justicia entendió que el medio actuó dentro del marco legal del derecho a informar. La jueza de grado destacó que el portal citó fuentes claras —los legisladores provinciales Aurelio García Elorrio, Liliana Montero y Juan Pablo Quinteros—, y que además se mencionaron causas judiciales en curso relacionadas con los hechos.

"La cita de la fuente permite la transparencia del origen de la información y desvincula al medio de la responsabilidad sobre su veracidad. Al identificar la fuente, el periodista no hace propia la afirmación", señaló la magistrada en su fallo.

En el mismo sentido, los jueces de Cámara Roberto Parrilli, Gabriela Mariel Scolarici y Claudio Ramos Feijóo consideraron que las notas no fueron redactadas en tono afirmativo y se limitaron a reproducir el contenido de la denuncia. También remarcaron que el medio incluyó declaraciones de otras partes que cuestionaban la veracidad de la acusación.

"Mal pueden pretender los actores que se condene al medio demandado cuando este se limitó a cumplir con las exigencias que impone la doctrina aplicable al caso", concluyeron los camaristas. "Aquí no hay relación de causalidad, ni puede atribuirse negligencia y menos aún dolo". Fuente: Diario Judicial

martes, 4 de marzo de 2025

Manuel Adorni habla de eficiencia y es acusado de tener un director cada seis empleados

El diputado nacional Esteban Paulón, integrante del Partido Socialista de Santa Fe, presentó un proyecto de resolución exigiendo explicaciones al vocero presidencial Manuel Adorni, a quien acusa de crear un cargo directivo cada seis empleados.

El proyecto, que también cuenta con el respaldo de Mónica Fein, legisladora del mismo espacio político, solicita que, a través de la Secretaría General de la Presidencia, se informe sobre las designaciones en planta transitoria y permanente realizadas por Adorni, quien ostenta el cargo de Secretario de Comunicación y Medios con rango de Ministro. En el texto, se pide información detallada sobre las funciones en el área a su cargo.

Paulón compartió el proyecto en su cuenta oficial de X, donde acusó a Adorni de hablar de eficiencia mientras, según él, se dedica a "apilar" jefes, graficó. "En la superestructura de Manuel Adorni hay un cargo directivo cada seis empleados. ¿Qué funciones cumplen? ¿Rindieron examen? ¿Dependiendo de la Oficina del presidente o del troll center del área? Queremos que den explicaciones en Diputados. Fin", expresó Paulón, concluyendo el mensaje con la célebre frase del vocero en redes sociales.

El proyecto detalla siete puntos que los diputados exigen se expliquen. El primero de ellos solicita conocer la dotación de personal de la Secretaría a cargo de Adorni, con fecha límite al 28 de febrero de 2025. También exigen información sobre el proceso de evaluación de idoneidad, específicamente respecto a la "Evaluación general de conocimientos y competencias" que había anunciado Federico Sturzenegger, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado.

En el cuarto punto, se pide conocer las denominaciones de las 18 direcciones creadas, así como la justificación de la necesidad de contar con un director cada 11,5 empleados. En el quinto punto, los legisladores piden que se les facilite la información sobre las 16 coordinaciones, que implican contar con un coordinador cada 13 empleados.

El sexto punto consulta si la Oficina de Presidencia de la República Argentina (OPRA) forma parte del organigrama del área a cargo de Adorni. En caso afirmativo, solicitan información sobre la dirección a la que depende y el funcionario encargado. Finalmente, se pide conocer qué porcentaje del total de la Secretaría se destina al manejo de redes sociales y la comunicación digital.

Desde que inició su campaña presidencial y en los meses siguientes, ya como presidente, Javier Milei se encargó de subrayar que implementaría un ajuste drástico en diversos organismos del Estado, incluso presumiendo haber realizado el ajuste más grande en la historia de la sociedad argentina.

En este contexto, Paulón, con tono crítico, acusa a Adorni de hablar de eficiencia mientras, en la práctica, según su denuncia, realiza nombramientos en planta permanente y transitoria, lo que contribuiría al aumento de la plantilla de empleados públicos.

lunes, 3 de marzo de 2025

Criptoestafa: The Wall Street Journal desmiente a Milei en dos notas y refuerza los 'chimentos de peluquería'

Milei sufre heridas autoinfligidas
Primero, apoyó una moneda meme que se disparó y colapsó. Ahora, un juez sospechoso.
El presidente de Argentina, Javier Milei, durante la inauguración de la 143.ª sesión ordinaria del Congreso en el Congreso Nacional en Buenos Aires, el 1 de marzo
Por: Mary Anastasia O’Grady
¿Por qué el presidente argentino, Javier Milei, colocó a un juez federal con un currículum débil y reputación por ayudar a políticos corruptos en la Corte Suprema del país la semana pasada? Incluso los seguidores del presidente están teniendo dificultades para explicar un movimiento que va en contra de la urgente necesidad de Argentina de tener el estado de derecho.

El nombramiento del juez Ariel Lijo por parte de Milei para la Corte Suprema el año pasado se enfrentó a un aluvión de objeciones de los académicos del derecho. Describí algunas de esas objeciones en una columna de mayo de The Americas, "El paso en falso de Milei en la Corte Suprema". Entre ellas, una denuncia contra el juez Lijo presentada por el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y dos organizaciones no gubernamentales después de una auditoría del Consejo de la Magistratura de Argentina sobre retrasos excesivos en las investigaciones de corrupción.

El Senado no aceptó la nominación, pero Milei se mantuvo firme en su elección. A principios de este mes, en una sesión extraordinaria, la nominación de Lijo no logró salir de una comisión del Senado. Poco después, con el Senado en receso, el presidente utilizó un decreto ejecutivo para designar al juez Lijo y a Manuel García-Mansilla, un profesor de derecho muy respetado, para llenar dos vacantes en la Corte Suprema.

El Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires calificó el nombramiento en receso del juez Lijo como "particularmente reprochable" y un "día triste" para Argentina. En referencia a la negativa del Senado a confirmar el nombramiento, la asociación dijo: "El rechazo abrumador a Lijo no tiene precedentes; su notoria falta de calificaciones para un cargo tan alto, tanto técnica como moralmente, se hizo evidente en el transcurso de un año". El juez Lijo niega cualquier irregularidad.

La oposición al nombramiento por parte de la derecha argentina y los institucionalistas es fuerte. Muchos de los que apoyan la agenda de Milei le rogaron al presidente que eligiera un candidato que pudiera ser confirmado por el Senado. La decisión de Milei de seguir adelante sugiere que el juez Lijo es de alguna manera importante para sus reformas. Sin embargo, también contradice su compromiso de limpiar la élite política corrupta que tanto daño ha hecho a Argentina como destino del capital.

Hasta fines de enero, el índice de aprobación de Milei rondaba el 40%. Eso está por debajo del 56% de los votos que ganó en octubre de 2023. Pero es más alto que el que disfrutaron sus predecesores más recientes al mismo tiempo en sus administraciones.

El capital político de Milei se ha preservado en gran medida porque ha cumplido con las expectativas más inmediatas de los votantes. Si bien se espera que la inflación anualizada termine el año en torno al 25%, eso es una marcada caída del 211% en 2023. Los recortes de gastos, la desregulación y el mayor optimismo generado por su retórica pro mercado han sacado a la economía de la recesión. El país puede pagar más tarde por un peso sobrevaluado, pero por ahora la moneda fuerte está dando a la clase media la oportunidad de viajar al exterior.

La marca Milei también tiene prestigio internacional. Sorprendió a la multitud en la Conferencia de Acción Política Conservadora cerca de Washington el mes pasado cuando le presentó una motosierra de gran tamaño a Elon Musk en el escenario. El jefe del Departamento de Eficiencia Gubernamental del presidente Trump la declaró "¡la motosierra de la burocracia!" El viaje incluyó una breve reunión con Trump, quien ahora parece decirle a Milei qué hacer en asuntos globales. El argentino alguna vez respaldó a Ucrania contra Rusia, pero su gobierno se abstuvo el mes pasado cuando tuvo la oportunidad de denunciar la invasión de Vladimir Putin en las Naciones Unidas.

La confianza en sí mismo de Milei puede haber aumentado cuando esquivó una investigación del Senado por su papel en el auge y caída de una moneda meme llamada $Libra. En la noche del 14 de febrero, respaldó vivalalibertadproject.com, que, según escribió en X, tenía como objetivo recaudar dinero lanzando la criptomoneda. Su publicación en X incluía el número de identificación necesario para comprar $Libra.

Según TRM Labs, un sitio web que monitorea e investiga el fraude y el crimen financiero en el espacio criptográfico, "la capitalización de mercado de $Libra alcanzó aproximadamente $4.5 mil millones de dólares. "Sin embargo, dentro de las tres horas posteriores a la publicación inicial del presidente Milei", su "valor se desplomó en aproximadamente un 89 por ciento". Alrededor de las 12:30 AM del 15 de febrero, Milei retiró su apoyo a $Libra en X: "No estaba al tanto de los detalles del proyecto y, después de haberme enterado, decidí no seguir difundiendo la noticia (por eso he eliminado el tuit)".

La caída tuvo todos los elementos característicos de una estafa en la que los desarrolladores provocan un frenesí de compra y luego se retiran antes de que el público desprevenido se dé cuenta de que ha sido estafado. Se está llevando a cabo una investigación penal. Sin embargo, cuando el presidente regresó a Argentina desde Estados Unidos el 23 de febrero, una investigación del Senado sobre el "cryptogate" había sido bloqueada por un voto.

El juez Lijo debe renunciar a su cargo como juez federal antes de poder ascender a la Corte Suprema. Su nombramiento en receso terminará el próximo año sin la confirmación del Senado, lo que parece poco probable. Por lo tanto, está tratando de obtener una licencia de ausencia sin precedentes. Otra violación de las reglas.

El Senado vuelve a sesionar esta semana y todavía puede revocar la designación de Lijo. Pero la pregunta sigue siendo: ¿Por qué es tan crucial su nombramiento para el gobierno de Milei?

El "experto en estafas" detrás del escándalo de criptomonedas de 250 millones de dólares en Argentina
Hayden Davis tenía una serie de emprendimientos comerciales de corta duración cuando conoció a Javier Milei. Juntos impulsaron un token criptográfico que está sacudiendo la presidencia de Milei.
Hayden Davis en un video publicado en X el día después del lanzamiento de $Libra
Por: Katherine Long y Vicky Ge Huang
Es un desertor universitario que vendió bebidas energéticas cuando era adolescente y vendió Oreos para pagar el alquiler. En la sección "habilidades" de LinkedIn, mencionó "experto en estafas".

El mes pasado, Hayden Davis, de 28 años, se convirtió en el rostro del escándalo de criptomonedas de más alto perfil desde la implosión de FTX en 2022, uno que ha atrapado al presidente argentino Javier Milei.

Impulsado por la confianza en sí mismo y la habilidad para trabajar en red, Davis pasó de ser vendedor de galletas a antiguo rey de las criptomonedas, según entrevistas y una revisión de más de una década de publicaciones en redes sociales, podcasts y blogs.

Davis, su familia y su firma de capital de riesgo, Kelsier Ventures, estuvieron detrás del lanzamiento el 14 de febrero de $Libra, una moneda meme que tenía como objetivo ayudar a financiar el desarrollo de la economía argentina, según un sitio web que describe el proyecto. Cuando Milei promocionó $Libra en las redes sociales, el precio se disparó, hasta que se desplomó, destruyendo hasta aproximadamente mil millones de dólares en valor de mercado, según DEX Screener, un proveedor de datos de criptomonedas.

Más de 10.000 inversores han perdido un total de al menos 250 millones de dólares, según la firma de análisis de cadenas de bloques Nansen. Sin embargo, Davis ha reconocido que se fue con cerca de 100 millones de dólares vendiendo rápidamente antes del colapso.

Davis, que no respondió a numerosas solicitudes de entrevista, dijo en entrevistas de podcast después de la caída de $Libra que, si bien lamentaba que los inversores hubieran perdido tanto, las monedas meme son inherentemente peligrosas.

Milei no respondió a una solicitud de comentarios.

Las monedas meme son un tipo de token digital creado a menudo como bromas y principalmente para especular. A medida que la noticia del lanzamiento de un token se difunde en las redes sociales, las monedas meme pueden aumentar de valor hasta que un pequeño grupo de inversores, a menudo personas con información privilegiada, las vendan con ganancias, lo que carga a los inversores restantes con pérdidas.

$Libra es solo el último ejemplo de presidentes que se unen a la locura de las monedas meme. En enero, el presidente Trump lanzó una moneda, $Trump, que también experimentó un aumento masivo de precio seguido de una rápida caída. Días después, la primera dama Melania Trump lanzó su propia versión, $Melania, un proyecto en el que Hayden Davis dijo que también participó.
Donald Trump en la conferencia Bitcoin 2024 en Nashville, Tennessee

Kelsier está dirigido por el padre de Davis, Tom Davis, un delincuente que dirigió una organización cristiana internacional sin fines de lucro dedicada a la adopción, y luego se convirtió en entrenador de liderazgo y emprendedor en serie, según registros de las fuerzas del orden y de organizaciones sin fines de lucro, publicaciones en las redes sociales y sus declaraciones públicas. A través de la madre de Hayden, la familia proviene de una línea de antiguos seguidores de una secta fundamentalista cristiana violenta, la Iglesia del Primogénito del Cordero de Dios. Su padre fue asesinado por creyentes después de huir del grupo cuando ella era una niña pequeña, dijo en un episodio del podcast de sus hijos. Ella nunca fue miembro de la secta.

Ahora, amenazas de demandas y demandas de investigaciones criminales están rondando a Milei y Davis. El fiscal federal de Argentina ha abierto una investigación por fraude sobre el lanzamiento de $Libra, citando acusaciones de que los empresarios de criptomonedas pagaron por el acceso a Milei.

Un conversador suave
Cuando lanzó $Libra, Davis ya tenía una serie de emprendimientos comerciales de corta duración que duraban más de una década.

Cuando tenía 17 años, empezó a vender bebidas energéticas para Limu, una empresa de marketing multinivel en la que estaba involucrado su padre y que vendía bebidas como Blu Frog y Lean Burn.

Asistió a la universidad cristiana evangélica Liberty University durante dos semestres con una beca de fútbol, ​​confirmó un portavoz de la escuela. Lanzó una empresa de impresión de camisetas, incursionó en lo que describió en un podcast como "el mundo del comercio electrónico", hizo prácticas en una empresa de capital privado y se unió brevemente a un equipo de fútbol profesional español.

En 2021, vivía en Los Ángeles con dos compañeros de piso, en medio de lo que denominó su "quinto fracaso empresarial" en un podcast que presentó con su hermano Gideon.

Fue entonces cuando la familia Davis comenzó a adoptar las criptomonedas. Atraído por las ventajas fiscales que la ciudad había ofrecido a la industria, Tom Davis comenzó a hacer negocios en Dubái con el nombre de Kelsier.

Kelsier comenzó a realizar inversiones en etapas iniciales, incluida la plataforma de intercambio de criptomonedas Meteora, donde se lanzaron $Libra y $Melania. Más tarde, ofreció servicios de marketing para plataformas de intercambio de criptomonedas, tokens no fungibles y monedas meme, según los fundadores que trabajaron con Kelsier.
El padre de Hayden, Tom Davis, en una entrevista con Christian Broadcasting Network

En ese momento, Tom Davis estaba lejos de ser un experto en criptomonedas. Antes se había metido en problemas por falsificar cheques, le dijo a Christian Broadcasting Network, y se declaró culpable de robo, según los registros de las fuerzas del orden. Fue a la escuela bíblica y se convirtió en empresario e invirtió en negocios físicos como Skrimp Shack, una cadena de restaurantes de mariscos en los EE. UU. y Oriente Medio.

Aunque Tom Davis fue el fundador de Kelsier, Hayden era su rostro. Los colegas de la industria que trabajaron con Hayden dijeron que es un conversador suave y un negociador natural.

"Si te sientas con él y quiere venderte algo, te convencerá", dijo Steven Enamakel, un empresario de criptomonedas con sede en Dubai que trabajó brevemente con Hayden en un proyecto no relacionado con $Libra.

Hayden también tenía un don para meterse en proyectos de alto perfil. Ben Chow, el cofundador de Meteora, dijo en una publicación en las redes sociales que recomendó a Hayden y Kelsier al equipo detrás del token $Melania porque "parecían ser confiables".

Chow, quien recientemente renunció a Meteora, rechazó las solicitudes de entrevista.

En otoño, Hayden y Gideon estaban ayudando a negociar un acuerdo entre Milei y la plataforma de intercambio de criptomonedas Cube, una plataforma de negociación fundada por un ex desarrollador del fondo de cobertura de Ken Griffin, Citadel, para "ayudar con las criptomonedas allí", dijo Gideon en un podcast.
El líder argentino Javier Milei en la Conferencia de Acción Política Conservadora del mes pasado en Maryland

"Está firmado y sellado por Javier Milei", dijo en el podcast. "Haremos un evento con él en dos semanas".

En octubre, Hayden, Tom y Gideon Davis se sentaron junto al fundador de Cube mientras Milei daba un discurso en una conferencia de tecnología organizada por el empresario argentino Mauricio Novelli, según un video del evento. El mes siguiente, Hayden Davis y Novelli fueron vistos entrando al palacio presidencial de Argentina, informaron los medios locales.

En una declaración, Novelli dijo que no manejaba fondos de $Libra ni ganaba dinero comerciando con la moneda.

'¡¡¡Viva la libertad, carajo…!!!'
En enero, Hayden estaba en la cima.

La moneda $Melania se lanzó el 19 de enero y alcanzó una capitalización de mercado máxima de aproximadamente 2 mil millones de dólares antes de caer, aunque Hayden dijo en una entrevista con el periodista de criptomonedas y YouTuber Stephen Findeisen, conocido en línea como Coffeezilla, que no ganó "dinero" con la moneda.

(Un portavoz de la Casa Blanca remitió las preguntas a la Organización Trump, que no respondió a una solicitud de comentarios).

El 30 de enero, Hayden recibió un empujón de Milei, quien promocionó su conexión, publicando una selfie de ellos en X y escribiendo que Hayden estaba "asesorándome sobre el impacto y las aplicaciones de la tecnología blockchain y la inteligencia artificial en el país".

"¡¡¡Viva la libertad, carajo...!!!", agregó Milei.
Milei publicó una selfie en X con Hayden Davis en enero

Dos semanas después, Davis y sus socios lanzaron $Libra. La noche del lanzamiento, Milei publicó en X en apoyo de $Libra, llamándolo un proyecto que "se centrará en alentar el crecimiento de la economía argentina". En cuestión de horas, el token se disparó y luego perdió la mayor parte de su valor a medianoche.

Milei eliminó su publicación original, afirmando en una nueva publicación que no había estado "al tanto de los detalles del proyecto". Pero en un video publicado en X el día después del lanzamiento, Hayden pareció subrayar su relación con el presidente.

"De hecho, soy el asesor de Javier Milei", dijo Davis.

El domingo 16 de febrero, el presidente argentino se enfrentaba a la reacción negativa de los inversores, a los pedidos de destitución de sus oponentes políticos y a las denuncias de fraude de los abogados. Un bufete de abogados argentino solicitó a la Oficina Federal de Investigaciones y a la Comisión de Bolsa y Valores que abrieran una investigación sobre Hayden Davis. Ambas agencias se negaron a comentar sobre la existencia de una investigación.

En entrevistas posteriores, Hayden defendió la práctica de utilizar el conocimiento interno para ganar dinero con tokens como $Melania y $Libra.
Javier Milei durante una entrevista televisiva el mes pasado en Argentina

"Es un juego de información privilegiada", dijo en la entrevista con Findeisen. "Este es un casino no regulado".

Milei también comparó el mercado de criptomonedas con los juegos de azar en una entrevista con el medio argentino Todo Noticias, y agregó que las personas que perdieron dinero con $Libra no tenían derecho a quejarse.

"Es como alguien que va, juega a la ruleta rusa y le tocó la bala", dijo Milei.

Aun así, Hayden Davis ha expresado remordimiento por el resultado de $Libra. En entrevistas con los medios, ha contemplado usar los $100 millones que ganó (dinero que ha dicho que cree que pertenece a Argentina) para apuntalar el precio de $Libra. Y ha dicho que no ha hecho nada diferente de cualquier otro fundador de monedas meme.

"Tal vez no debería haberlo hecho en retrospectiva, lo que sea", le dijo al fundador de Barstool Sports, Dave Portnoy, en una transmisión en vivo después de que estallara el escándalo. "Pero no soy un pedazo de m—".

Escriba a Katherine Long a katherine.long@wsj.com y a Vicky Ge Huang a vicky.huang@wsj.com
Fuente: The Wall Street Journal

Otras Señales

Quizás también le interese: