La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa cuestionó la producción de contenidos periodísticos íntegramente mediante sistemas de IA y pidió que la incorporación de nuevas tecnologías no se traduzca en destrucción de puestos de trabajo. El reclamo se vincula con el proyecto de actualización del Estatuto del Periodista presentado en el Senado, que incorpora derechos frente al avance de la inteligencia artificial y las plataformas digitales.
La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPren) salió al cruce de la utilización de sistemas de inteligencia artificial para producir contenidos periodísticos de manera íntegra y advirtió que la automatización no puede convertirse en una herramienta para sustituir el trabajo profesional en los medios.
Ante la reciente difusión de contenidos "pretendidamente periodísticos" elaborados completamente mediante sistemas de IA, la organización sindical reafirmó que la información de interés público debe ser producida, verificada, editada y presentada por profesionales de la comunicación.
Para FATPren, el problema no se reduce a una discusión tecnológica. La organización sostiene que detrás de la sustitución de periodistas por sistemas automatizados existe una disputa por las condiciones laborales, la calidad de la información y el derecho de la sociedad a acceder a contenidos elaborados con responsabilidad profesional.
"El periodismo es un oficio que construye ciudadanía y comunidad sobre la base del juicio ético, la experiencia de campo, el contacto directo con fuentes y la responsabilidad social de informar, educar y entretener con veracidad", sostiene la Federación. Y advierte que esas tareas no pueden ser reemplazadas por "alquimias automatizadas".
Más producción, pero no menos trabajo
La discusión ocurre mientras las herramientas de inteligencia artificial comienzan a incorporarse de manera acelerada a las redacciones argentinas.
Un relevamiento realizado por FATPren y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), con la participación de trabajadores de más de 30 medios de todo el país, mostró que el 85% de los periodistas consultados ya utiliza herramientas de IA en su trabajo cotidiano. Al mismo tiempo, el 40% señaló que produce más contenidos que antes sin que eso implique una reducción de su jornada laboral.
El estudio también detectó que nueve de cada diez trabajadores perciben un déficit de capacitación proporcionada por las empresas, mientras que al menos siete de cada diez consideran que sus empleadores no cuentan con políticas claras respecto del uso de estas tecnologías.
El fenómeno plantea así una paradoja: la tecnología permite aumentar la cantidad de contenidos producidos, pero ese incremento de productividad no necesariamente se traduce en menos horas de trabajo, mejores salarios o mayor estabilidad laboral.
FATPren sostiene que la incorporación de IA debería tener el sentido contrario: ampliar las capacidades profesionales, facilitar tareas y enriquecer el trabajo periodístico, pero sin utilizar la automatización como argumento para eliminar puestos de trabajo.
Un nuevo Estatuto con regulación de la IA
El debate sindical ya llegó al Congreso. El 9 de junio, FATPren y sindicatos de prensa de distintas provincias presentaron en el Senado un proyecto para actualizar el Estatuto del Periodista Profesional y reemplazar la Ley 12.908, incorporando las transformaciones producidas por las plataformas digitales, el teletrabajo y la inteligencia artificial.
La iniciativa fue presentada ante la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión del Senado, presidida por la senadora Carolina Moisés, con la participación de representantes de distintos bloques políticos.
El proyecto conserva los principios centrales del histórico Estatuto, entre ellos la protección de la libertad de expresión y derechos laborales específicos para quienes ejercen el periodismo, pero busca adaptarlos a las nuevas formas de producción y distribución de información.
Entre las novedades se incluyen disposiciones vinculadas con inteligencia artificial, plataformas digitales y teletrabajo, además de derechos relacionados con las tareas de cuidado, la protección frente a situaciones de violencia y la salud psicofísica. También incorpora una cláusula de conciencia y mecanismos de protección para periodistas expuestos a situaciones de violencia institucional durante coberturas.
La propuesta reemplaza además las antiguas categorías profesionales por áreas más flexibles, independientemente de que el trabajo se desarrolle en un diario impreso, un medio digital, radio, televisión, streaming u otra plataforma.
Una disputa por el futuro del oficio
La iniciativa sindical tiene además un plazo político concreto. Según FATPren, la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei estableció la derogación de la Ley 12.908 a partir del 1° de enero de 2027, por lo que los sindicatos buscan que una nueva legislación preserve los derechos fundamentales del sector antes de esa fecha.
En ese contexto, la Federación plantea que la discusión sobre inteligencia artificial no puede separarse de la discusión sobre el modelo de medios que se quiere construir.
"El periodismo es un oficio que construye ciudadanía", sostiene FATPren, que cuestiona que las empresas prioricen el ahorro de costos por encima de la calidad de la información.
La organización reclama, en cambio, que la tecnología se utilice para fortalecer el trabajo humano, generar nuevas oportunidades laborales y mejorar los ingresos de quienes producen información.
El desafío excede, por lo tanto, a las redacciones. La pregunta que instala el debate es quién será responsable de la información que circula cuando una noticia es producida por una máquina, quién verifica sus fuentes, quién responde por sus errores y qué ocurre con los trabajadores cuando la automatización deja de ser una herramienta para convertirse en un reemplazo.
Para FATPren, la respuesta debe formar parte de una regulación que reconozca que la inteligencia artificial puede transformar el periodismo, pero no debería eliminar a quienes tienen la responsabilidad profesional de ejercerlo.
