sábado, 7 de noviembre de 2026

La Capital: salarios de hambre, precarización laboral y una lucha que no se doblega

Frente al edificio del Multimedios La Capital, en Sarmiento 763, periodistas, locutores y operadores volvieron a hacer oír su reclamo. La protesta, encabezada por el Sindicato de Prensa Rosario (SPR), expuso un conflicto que lleva meses sin respuestas: salarios que rondan los 800 mil pesos, trabajadores sin registración adecuada y una empresa que se niega a actualizar los pisos salariales. En ese escenario, Edgardo Carmona, secretario general del SPR, apuntó contra los responsables de la conducción empresarial, cuestionó los vínculos entre el poder económico y político y lanzó una advertencia: la lucha continuará hasta que se respeten los derechos de quienes sostienen cotidianamente el multimedios.

El conflicto que los trabajadores y trabajadoras de la empresa arrastran desde hace meses ya dejó de ser exclusivamente salarial: es también una disputa por el reconocimiento de los derechos laborales, la dignidad y las condiciones en las que se desarrolla el trabajo periodístico. Con ingresos que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas y situaciones de precarización que también afectan a quienes ingresan a desempeñar tareas bajo modalidades irregulares, el reclamo se convirtió en una pelea por condiciones laborales justas y por el derecho a vivir del propio trabajo.

Carmona apuntó contra la conducción empresarial
En ese contexto, Edgardo Carmona tomó la palabra frente a los trabajadores y dirigió sus primeras acusaciones contra la conducción del multimedios. "Estafan a los compañeros que entran a laburar en La Capital+. Estafan a los compañeros de Brindis", denunció, en declaraciones registradas en un video cuyo audio fue recuperado por Señales, donde también se describen las situaciones que atraviesan quienes trabajan en distintas unidades de la empresa.

Desde la puerta del edificio, Carmona mencionó reiteradamente a Gustavo Scaglione y lo convocó públicamente a hacerse cargo de la situación. También hizo referencia a los vínculos familiares y empresariales que rodean al titular del multimedios. Recordó su relación con la familia Daminato, una de las referencias históricas del empresariado rosarino, cuyos orígenes comerciales se remontan a fines del siglo XIX, cuando obtuvo una de las primeras licencias como agentes de cambio en 1886.

La familia Daminato, de origen italiano, construyó a lo largo de generaciones una trayectoria vinculada al negocio financiero, las representaciones marítimas y el turismo. Carlos Daminato (1925-2017) fue representante de distintas líneas marítimas, agente de la banca italiana y posteriormente impulsó una empresa de turismo estudiantil que alcanzó un lugar destacado en el mercado local. Sus principales compañías, Daminato Sociedad de Bolsa S.A. y Daminato Viajes y Cambio S.A., quedaron bajo la conducción de Josefina, la menor de sus cuatro hijos, contadora de profesión y esposa de Gustavo Scaglione.

Scaglione se incorporó a los negocios de la familia de su esposa y estuvo al frente de la unidad de turismo estudiantil de la agencia, que llegó a convertirse en número uno de Rosario. Esa trayectoria empresarial fue recuperada por Carmona al momento de cuestionar el presente del multimedios y las responsabilidades de quienes hoy conducen la empresa.

"Una historia linda desde la ciudad de Rosario. Allí están, quedándose con los despojos, robándonos, olvidándose de los trabajadores", expresó el dirigente sindical, antes de nombrar a quienes, según señaló, están al frente de la estructura empresarial. Además de Gustavo Scaglione, mencionó a Vito Scaglione y a Diego Feser, a quien identificó como el negociador que, según denunció, "va una vez por semana a buscar el sobre en la Casa de Gobierno".

Para Carmona, esos nombres representan a quienes deciden el destino de una empresa que, mientras desarrolla negocios y construye un importante patrimonio económico, mantiene a sus trabajadores en condiciones salariales que calificó de indignas. "Esos son los tipos que dirigen este multimedio. Esos son los tipos que le niegan a los trabajadores el futuro. Esos son los tipos que nos quieren hambrear, que nos quieren poner de rodillas", sostuvo.

Salarios de hambre y trabajadores sin registrar
La denuncia no se limitó a los salarios. El secretario general del SPR puso especial énfasis en la situación de quienes ingresan a trabajar sin contar con una relación laboral debidamente registrada. Según explicó, hay compañeros que deben facturar por sus tareas y reciben remuneraciones miserables, sin que se respeten derechos básicos como la cobertura de obra social, los aportes jubilatorios y las garantías que corresponden a cualquier trabajador registrado.

La precarización, advirtió, forma parte de un escenario más amplio de deterioro de las condiciones laborales dentro del multimedios. Por eso, el reclamo incluye tanto la actualización de los pisos salariales como la regularización del personal y el cumplimiento de las obligaciones patronales.

"Esta lucha no se termina hasta que los trabajadores de este multimedios ganen la pelea", afirmó Carmona. Y anticipó que el gremio estaba dispuesto a profundizar las medidas de fuerza: "Le vamos a dar una lección que no se van a olvidar en la historia". En esa línea, anunció que a partir del lunes siguiente se demostraría la decisión de los trabajadores de sostener el conflicto y advirtió que, si fuera necesario, podrían llegar a "silenciar este multimedio hasta que pague lo que corresponde".

El ajuste, el poder político y los negocios millonarios
El enfrentamiento con la empresa se desarrolla en un contexto de deterioro general del poder adquisitivo. Carmona vinculó la situación de los trabajadores de prensa con las consecuencias del programa económico nacional y las políticas de ajuste que, sostuvo, golpean diariamente a los sectores populares. En su intervención, extendió sus cuestionamientos al gobierno provincial de Maximiliano Pullaro, al que consideró alineado con el de Javier Milei.

"Nuestros vecinos sufren la implementación de este plan económico de hambre y miseria, mientras todos sufrimos diariamente las consecuencias de los ajustes", señaló. Luego cuestionó lo que considera una contradicción entre el discurso de diferenciación política del gobernador respecto del Gobierno nacional y el acompañamiento legislativo de los representantes provinciales a iniciativas que, según denunció, perjudican a la población.

"¿Por qué miente Pullaro cuando dice que se diferencia en el Congreso Nacional? Todas las leyes que perjudican a nuestros pueblos son ratificadas por los senadores y diputados que responden a Pullaro", planteó ante los manifestantes.

A continuación, trasladó el eje de su discurso hacia los recursos económicos que, según denunció, reciben los empresarios del multimedios a través de fondos provinciales. Mientras los rosarinos se endeudan, tienen dificultades para pagar los impuestos y deben afrontar elevados costos de transporte, Carmona aseguró que Vito y Gustavo Scaglione reciben más de 5.000 millones de pesos anuales.

La cifra fue repetida varias veces para remarcar la dimensión de su denuncia. "¿Me escuchan? ¿Me escuchan claramente? Estos tipos reciben más de 5.000 millones de pesos al año para mentir a los rosarinos y seducirlos con una política criminal de hambre y exclusión", afirmó.

En ese marco, apuntó directamente contra el gobernador y el titular del multimedios. Definió a Scaglione como un "alcahuete del Gobierno Provincial" y lo acusó de utilizar su posición para obtener recursos y desarrollar negocios paralelos, mientras la empresa se niega a ofrecer una recomposición salarial a quienes producen diariamente sus contenidos.

Las críticas también alcanzaron otros negocios y operaciones empresariales que Carmona atribuyó a Scaglione. Mencionó la situación de Vicentin y sostuvo que el empresario se quedó con esa compañía. También afirmó que busca quedarse con SanCor. A esas referencias sumó el proyecto de construcción de un edificio de 60 pisos en la costa rosarina, al que calificó de "mamotreto en terrenos exclusivos".

Sobre ese emprendimiento, cuestionó el tratamiento político y legislativo que permitió modificar el código urbano para habilitar el proyecto. Según denunció, la presión empresarial consiguió que 16 concejales votaran a favor de una modificación normativa que posibilitaría el negocio, en el que, afirmó, los empresarios mencionados tienen participación.

El contraste que Carmona buscó instalar durante toda su intervención fue el de una empresa con capacidad para desarrollar negocios millonarios y recibir importantes recursos, pero que al mismo tiempo se niega a garantizar salarios dignos y condiciones laborales regulares. "A nosotros nos tienen cagados de hambre, sin valorar nuestra tarea. Nos quieren destruir, nos quieren marginales", expresó, en uno de los pasajes más duros de su discurso.
Una lucha colectiva que no se doblega
Detrás de las denuncias empresariales y políticas, sin embargo, el dirigente volvió una y otra vez a los trabajadores. Habló de las familias, de los hijos, de los compañeros que todos los días sostienen la actividad periodística y de una historia colectiva que no están dispuestos a entregar. Con un tono de cercanía, recordó los años compartidos con quienes integran el gremio y aseguró conocer el esfuerzo cotidiano que realizan.

"Hace muchos años que los conozco a ustedes. Todos los días comparto cada una de las horas del amor de ustedes y estoy convencido de que, aunque nos toque ser vanguardia en esta lucha en los medios de comunicación, aunque seamos los únicos, aunque seamos los primeros, vamos a dar una batalla sin cuartel", manifestó.

En ese punto, Carmona reivindicó el papel del Sindicato de Prensa Rosario y la capacidad de organización de los trabajadores de la comunicación. Aseguró que el gremio no se doblegará ante las presiones empresariales y sostuvo que periodistas, locutores y operadores están dispuestos a sostener el reclamo hasta las últimas consecuencias.

"El Sindicato de Prensa no se doblega. Los trabajadores de la comunicación tienen huevos, tienen ovarios y van a pelear hasta el último minuto, hasta la última sangre, hasta la última gota de sudor", afirmó, en una declaración que buscó transformar el malestar acumulado en una convocatoria a la resistencia colectiva.

Para el dirigente, la discusión excede largamente la cifra que figura en un recibo de sueldo. Se trata de defender el valor del trabajo y el derecho a vivir de aquello que cada uno produce. "Nosotros, los trabajadores, vivimos de lo que producimos, tenemos dignidad, queremos a nuestras familias y queremos vivir con dignidad. Y esto es un insulto", expresó.

En ese sentido, consideró especialmente grave que una empresa con la dimensión económica del Multimedios La Capital niegue incluso una actualización de los pisos salariales. "Negar el piso a los trabajadores del multimedios La Capital, en esta empresa que construye fortuna, que roba diariamente, es un gran insulto", sostuvo. Y enumeró las razones por las que, aseguró, el conflicto no puede quedar sin resolución: "No lo vamos a permitir por nuestra dignidad, por nuestros hijos, por nuestra familia, por nuestros compañeros, por los retirados, por la historia".

Un conflicto que lleva meses y no encuentra respuestas
Las palabras de Carmona se inscriben en un reclamo que periodistas, locutores y operadores del histórico multimedios vienen sosteniendo desde hace varios meses. Según denunciaron los trabajadores, las remuneraciones actuales rondan los 800.000 pesos mensuales y la empresa no presentó ninguna propuesta concreta para actualizar los pisos salariales.

La situación fue expuesta también a través de un flyer difundido en redes sociales por una trabajadora de la empresa, quien describió las dificultades para encontrar una salida mediante las instancias institucionales de negociación. El personal recurrió al Ministerio de Trabajo con la expectativa de alcanzar un acuerdo, pero denunció que la conducción empresarial no se presentó a las mesas conciliatorias y que posteriormente dio de baja la instancia de cuarto intermedio que se había dispuesto para continuar las conversaciones.

La decisión empresarial, según explicaron, dejó en claro que no existía voluntad de avanzar con el incremento solicitado. Los trabajadores sostuvieron que se cerraron incluso las vías de negociación que habían intentado preservar para evitar una profundización del conflicto.

"No hay forma de negociar los pisos salariales. Ya fuimos al Ministerio de Trabajo, pero nunca se presentaron a la mesa conciliadora. Dieron de baja la instancia de cuarto intermedio porque sostuvieron que no van a darnos el aumento del piso. Estamos cobrando 800.000 pesos", expresó la trabajadora en el mensaje que circuló por las redes.

En el mismo texto señaló que la situación lleva muchísimos meses y que los ingresos actuales ya no alcanzan para sostener las necesidades cotidianas. "Ya no podemos vivir más con 800 mil pesos", resumió. También explicó que desde hacía aproximadamente un mes realizaban asambleas y ruidazos de lunes a viernes en la puerta del diario, sin obtener respuestas de la empresa.

La trabajadora manifestó, además, su preocupación por la escasa repercusión pública del conflicto. Consideró que la situación adquiere una dimensión particular porque se trata de un grupo empresario con participación en buena parte de los medios de comunicación de la región. "Ya casi no se conoce este conflicto, por motivos obvios: son los dueños de casi todo", escribió, al tiempo que denunció lo que definió como "abuso de poder y cinismo".

Desde el SPR también señalaron que la postura de la empresa generó sorpresa incluso en el propio Ministerio de Trabajo. Carmona había explicado que, durante las instancias de negociación, funcionarios del organismo manifestaron no comprender la negativa empresarial a presentar una propuesta de actualización salarial. Sin embargo, pese a las gestiones realizadas, el conflicto permaneció sin acuerdo.

La protesta de este viernes, con concentración y ruidazo frente al edificio de Sarmiento 763, se sumó así a las asambleas que los trabajadores vienen realizando de manera cotidiana. La medida buscó visibilizar una situación que, según denunciaron, continúa sin encontrar espacio en la agenda pública, mientras los salarios pierden capacidad adquisitiva y se mantienen las condiciones de precarización laboral.
La solidaridad de quienes también hicieron historia en el diario

La discusión también tuvo repercusiones entre quienes trabajaron anteriormente en el diario. Una exintegrante de La Capital publicó un mensaje de solidaridad con sus compañeros y recuperó una de las denuncias centrales de Carmona: los más de 5.000 millones de pesos anuales que, según afirmó el dirigente sindical, reciben los Scaglione desde el ámbito provincial.

En su publicación cuestionó la imagen pública de las patronales que suelen ser presentadas como empresarios respetables y ciudadanos comprometidos, mientras, según denunció, se niegan aumentos paritarios a los trabajadores del diario fundado por Ovidio Lagos el 15 de noviembre de 1867, considerado el más antiguo de la Argentina. El próximo 15 de noviembre de 2026, el periódico cumplirá 159 años.

También señaló que se regatean incrementos salariales mínimos y se retienen recursos correspondientes a la obra social y otros aportes laborales.

La ex trabajadora estableció, además, un vínculo entre los fondos destinados a la pauta y la relación entre el poder político y los medios de comunicación. Sostuvo que el dinero provincial que reciben estos empresarios para publicidad oficial termina financiando un esquema de comunicación que presenta favorablemente las políticas del Gobierno, mientras se niegan recursos que podrían mejorar las condiciones de vida de otros trabajadores, como los docentes santafesinos, afectados —según expresó— por salarios insuficientes y por las exigencias del presentismo.

Su mensaje concluyó con un llamado a acompañar la lucha de los trabajadores de prensa y expresar solidaridad con quienes continúan reclamando frente al edificio del multimedios.

Una pelea por el trabajo, la dignidad y el futuro
El conflicto de La Capital deja al descubierto una disputa que reúne distintas dimensiones: la insuficiencia de los salarios, la informalidad laboral, el incumplimiento de derechos básicos, la falta de voluntad negociadora de la empresa y los cuestionamientos sobre la relación entre los grupos económicos y el poder político. Para los trabajadores, la posibilidad de sostener sus vidas con el fruto de su trabajo se convirtió en una reivindicación urgente.

Frente a una empresa que, según denuncian, se niega a actualizar los pisos salariales mientras mantiene una importante capacidad económica, el SPR insiste en que no habrá retroceso. La pelea ya no se limita a una mesa de negociación ni a un reclamo puntual de aumento: también expresa la defensa de la historia de un colectivo de trabajadores que se resiste a que la precarización se convierta en regla.

Carmona cerró su intervención con una consigna que sintetizó el espíritu de la jornada y la decisión de continuar con las medidas hasta obtener una respuesta: "¡Paro, paro, lucha y paro hasta ganar!".

Y esa fue, finalmente, la definición que quedó resonando frente al edificio de Sarmiento 763: los trabajadores de prensa no están dispuestos a resignar sus derechos, su dignidad ni la posibilidad de vivir de su trabajo.

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