lunes, 20 de marzo de 2017

Quién gana y quién pierde en el nuevo mapa de telecomunicaciones

Mariana Rodriguez Zani, Directora de Convergencia Research, evaluó el “nuevo escenario” que se plantea para las empresas de las telecomunicaciones. Qué se discute en “NPlay Cono Sur”, el evento que se está realizando en Córdoba
Por: Sol Aguirre
Córdoba está siendo el epicentro de la discusión sobre el nuevo escenario en el sector de las telecomunicaciones a partir de la “convergencia”, que permitirá que todas las empresas del sector puedan brindar una variedad de servicios. Con la 12° Jornada N-Play, que inició ayer y continúa hoy, los principales actores del rubro están discutiendo “lo que viene” para “la cancha” del sector, que cuenta con aproximadamente 700 “jugadores”. El futuro cercano del ámbito estará marcado por el “NPlay”, una plataforma que permite que las compañías puedan brindar servicios de televisión, telefonía e internet al mismo tiempo.

A esto se suma la liberalización del mercado de telecomunicaciones que la administración de Macri fijó con un decreto de necesidad y urgencia. Otro de los puntos de discordia está en la pelea por el espectro. Ante este contexto, se plantean nuevos escenarios.

En diálogo con Punto a Punto, Mariana Rodriguez Zani, Directora de Convergencia Research, institución organizadora del evento, detalló algunos aspectos sobre cómo se puede reconfigurar el ámbito y las implicancias para las “grandes” y las PyMes del sector.

¿Qué análisis hace sobre este nuevo escenario de “convergencia” donde todas las empresas de telecomunicaciones podrán brindar todos los servicios?
El escenario tiene dos capas: hay un escenario que tiene que ver con un entorno “pre-convergente”, donde todos los actores que tienen distintas infraestructuras (básicamente de telefonía pero también de la televisión paga) puedan dar todos los servicios. Eso es algo que en la mayoría de los países ya está resuelto, todos ofrecen todos los servicios, con regulaciones más o menos simplificadas, con distintos niveles de competencia, con distintos tipos de actores. En Argentina eso no existe aún, está en un proceso transicional.

A partir de 2018 en algunas ciudades las operadoras de telecomunicaciones van a dar televisión paga y el otro aspecto a resolver es cómo se plasma esto para los operadores móviles virtuales para que otros operadores más pequeños puedan dar los servicios que implique esta nueva movilidad.

Ante este contexto, ¿cómo podrán “competir” las Pymes con las “grandes”?
Parte del debate de esa nueva regulación, sobre todo en lo que se refiere los puedan ser sustitutos de los servicios de los operadores, tiene algo difícil de articular y es cómo “nivelar el campo de juego”, cómo hacer que sobrevivan los pequeños y que las grandes también entren en el negocio. Hay que ver si esto significa ponerle más obligaciones a las empresas de Internet o si significa quitarle presión al resto de los actores que son, en general, los dueños de la infraestructura. Hay algo que es importante tener en cuenta y es cómo se configura el mercado en Argentina. En nuestro país muchos actores pequeños brindan estos servicios en localidades más pequeñas del interior. Ésas es muy probable que no sean áreas de interés para las empresas más grandes, que tienden a concentrarse donde hay más densidad poblacional.

¿Cómo se podría “nivelar el campo de juego”?
Lo que parece quedar claro es que para “balancear el terreno” hay que quitarle presión al que más presión tiene, que serían hoy los dueños de la infraestructura. Particularmente mi opinión es que esa es una vía pero también hay que proteger al usuario. Deberíamos ahondar sobre cómo tienen ciertas obligaciones las empresas que te proveen aplicaciones: privacidad, ciber seguridad, por ejemplo.

Ante esto, lo que se planea es que la posibilidad de regular puede también limitar la innovación, porque hoy en Internet no hay barreras para innovar. Particularmente para las plataformas, que son aquellas que empezaron proveyendo un servicio de internet, por ejemplo Google que después se desplazó a otros servicios. Esas plataformas son “distribuidores” del contenido y sí la manera en la que actúan los algoritmos pueden constituirse en barrera para un montón de innovaciones, no porque quieran hacerlo así sino porque de hecho funciona así.

En la práctica, ¿cómo se evidenciará este escenario?
Por ejemplo, las operadoras de telecomunicaciones van a poder dar televisión paga pero no van a poder usar la tecnología satelital. La tecnología satelital muchas veces es vista como amenazante por los pequeños operadores porque al no necesitar una red fija, al haber modelos de prepagos, es muy fácil que se pueda penetrar en muchas zonas.

¿Cuál es el rol del Estado para delimitar el escenario?
Le ha resultado difícil a los gobiernos encontrar una manera de abordar la convergencia, que en cierto modo deje protegidos a los pequeños actores. Pero que, a la vez, no quieran “tapar el sol con las manos” y el mercado evolucione hacia algo que va a ocurrir: que la tendencia del sector va a ser la inversión en eficientización para poder dar todos los servicios. No habrá neutralidad tecnológica. Toda la parte nueva de la regulación está recién en discusión y tendrá que ver bastante con la ley nueva.

¿Cuáles son los aspectos positivos y negativos del accionar de gobierno sobre este tema?
En lo que se hizo desde que empezó este nuevo gobierno hasta acá con este escenario pre-convergente hay cosas que son muy interesantes, como el haber dado licencias de ISP que no se daban hacía muchísimos años y el establecer un régimen simplificado. Después, no se termina de resolver el tema del espectro. Hay empresas que adquirieron espectro y todavía no lo tienen. También me parece que está inclinada la manera en que el gobierno enfoca este entorno pre-convergente a favor de un jugador de peso en esta primera etapa.

Con este marco, ¿cuál es la situación ideal para el sector?
Mi visión es que todo debería evolucionar hacia un entorno donde todos realmente puedan dar todos los servicios. Hay que ver qué pasa con la ley que se mandará al Congreso.

¿Qué puede pasar con los “nuevos protagonistas” del sector, como las OTT?
Con las “OTT”, donde quedan abarcadas aquellas aplicaciones que sustituyen a servicios tradicionales como puede ser la voz o el video, que consumen recursos de la red del operador… ésta es una gran discusión porque hoy no es sólo el servicio de Whats App que sustituye al SMS, Netflix que puede ser sustituto de la Tv paga. A su vez, en esta industria comienzan a aparecer aplicaciones de internet que transforman la cadena de valor del negocio, por ejemplo Airbnb en la industria hotelera, Uber en el segmento del transporte.

¿Qué tipo de reglamentaciones puede haber sobre la competencia que generan estos “nuevos protagonistas”?
En el mundo hay toda una discusión sobre cómo se regula o se ordena eso porque estos servicios tienen reglas locales, regulaciones locales, normas locales, impuestos locales. Todo lo que está sobre la red tiende a ser global, normalmente la empresa está establecida en un país y en ese país paga impuestos. A la hora de regularlo hay distintas aristas. Una es la impositiva, que es algo que resulta muy delicado para todos los operadores. Cuando se compara una empresa que da video sobre internet y que está en otro país acá no paga nada, da un servicio y no paga impuestos mientras que un operador de la televisión paga un montón de impuestos.

¿Cuál es el impacto que tendrá esta idea de “convergencia”?
La convergencia debería facilitar que ahí donde existe la posibilidad, donde exista un negocio, uno tenga la posibilidad de optar por diferentes competidores. Eso hoy pasa en la telefonía móvil pero no en le televisión paga y alternativamente con la banda ancha.
Fuente: Punto a Punto

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