viernes, 30 de noviembre de 2018

Beatriz Deolinda Bistagnino (Betty Elizalde) 1940 - 2018

Nacida como Beatriz Deolinda Bistagnino el 4 de enero de 1940, debutó a finales de la década del 50, tras egresar del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (Iser), y trabajó en ciclos como “El buen día”, “La burbuja”, “Y a mí… ¿por qué me escucha?” y “Por siempre Betty”, que condujo en Radio Ciudad.

“Con mucho dolor les cuento que nos dejó nuestra querida amiga, maestra, compañera de muchas horas y días de radio. Buen viaje. Gracias por enseñarnos un camino y vivir la radio como una actitud de vida“, dijo el productor radial Jose Luis Zorzi en Twitter al difundirse la noticia.

"Quise ser bailarina y a los 12, trapecista. Me anoté en un circo, pero mi viejo no me firmó la autorización. Igual, me construyó un trapecio en casa. Y después se me ocurrió ser paracaidista y, más tarde, médica", dijo Betty. Sin embargo, un día, mientras participaba con sus compañeros del secundario en Tres preguntas por 80 pesos, por Splendid, quedó seducida por la famosa magia de la radio. Recuerda que cuando salió dijo "yo quiero estar en ese mundo. Llegué a casa, lo conté y fue una especie de drama".

Tu madre te dijo "no te podemos comprar un radio...". "No, fue peor. Dijo "no queremos putas en esta casa". Y ahí entró mi tía Haydeé a jugar un rol importante. Mis padres me cortaron los víveres, pero la tía me dio la plata para anotarme en el ISER", recordó Elizalde.
Con tan solo 18 años, Betty comenzó su carrera profesional en el mundo de la radio y la televisión. De la mano de su pensamiento e impronta, Elizalde logró destacarse. Poco antes de graduarse, había puesto su voz en anuncios publicitarios en los altavoces de formaciones ferroviarias que llegaban a la estación Once, lo que le permitió seguir trabajando en su profesión y crecer hasta convertirse en una gran figura femenina de la locución argentina.

Emergente de una camada de notables de la escuela de locución oficial -la de Colomba, Nucha Amengual y Nora Perlé-, Elizalde también participó en ciclos como “La gallina verde”, con Marcos Mundstock “El sillón y la copa”, “Adán y yo” y “Buenas noches Sr. Adán”.

Elizalde fue quien dio el toque justo a “Las siete lunas de Crandall”, el programa radial nocturno que auspiciaba una marca de perfume nacional de entonces, que logró picos de audiencia que incluso llegó a tener guiones escritos por Eduardo Gudiño Kieffer.

Amante de su profesión, solía repetir la sentencia “Yo nunca trabajé, siempre hice radio”, y aseguraba haber pasado los momentos más felices y dramáticos frente a un micrófono, como lo hizo en una memorable charla que tuvo al ser homenajeada por Argentores.

Su nombre fue sinónimo de profesionalismo y en Radio del Plata también se recortó en el exitoso ciclo sabatino “Buen día”, al frente de un panel conformado por figuras como Tomás Eloy Martínez, Carlos Burone y Roberto “Bobby” Rial y Raúl López Biel, entre otros.

Dueña de una extensa trayectoria en radio, Elizalde fue la voz del recordado ciclo Las siete lunas, por Radio Continental. Durante la década de 1970 se destacó en El buen día (Radio Del Plata), La burbuja (Radio Belgrano), Studio Fiat, Y a mí… ¿por qué me escucha? (Radio Splendid).
Por aquellos años también condujo los noticieros 60 minutos, por ATC y fue su voz institucional "Transmite ATC, Argentina Televisora Color, en la sintonía siete", también realizó "De 7 a 8", por Canal Nueve. Además de dos Martín Fierro a Mejor Conductora Femenina, en 1981 ganó un Kónex como locutora.
“La radio es una continuación de mi vida”
"La voz es un instrumento fantástico que te da la naturaleza. Y después, tenés que trabajarlo, amar mucho lo que hacés", subrayó Betty el Día del Locutor.

En 1999 publicó, con Néstor Farkas, el libro “Perfiles/El idioma de la radio”, luego CD, con entrevistas que realizó por Radio El Mundo a personalidades como Adolfo Bioy Casares, José Larralde, José Sacristán, Susana Rinaldi, Alejandro Dolina, Chavela Vargas y Eduardo Galeano, entre otros. Y de esas entrevistas rescató: "Fueron muchas sinceramente. Pero si tuviera que quedarme con una elegiría la que le hice a Chavela Vargas en 1996. Ella se enganchó con mi voz y tuvimos una charla hermosa que se transformó en una amistad bellísima que hizo que junto a mi compañero productor Julio Zorzi hiciéramos el máximo de los esfuerzos para traerla a la Argentina y pudimos lograrlo gracias a un montón de gente que nos ayudó y Chavela cantó gratis en el Luna Park. Fue algo inolvidable para mí vivir esa comunión de almas".

Además recibió numerosos premios: Martín Fierro (como Mejor Animadora, 1974 y Mejor Programa Periodístico por “Buen día”), el Zebra de Oro (1983), el de la Sociedad Argentina de Locutores (SAL), la Cruz de Plata Esquiú (1979) y el Clarín (Mujer de Radio 2007, 2008 y 2009).

"Yo era locutora cuando empecé hace algunas décadas en lo que era TeleOnce. Era locutora y el director venía y nos obligaba a hacer cámara, televisión. A mí no me interesaba. Empecé a hacer unos avisos de una golosina que todavía se vende", comentó y añadió "Había hecho una prueba antes de recibirme de locutora con una lata de aceite, termino el aviso y el productor me había dicho que lo había hecho bien pero que no podía hacer televisión porque tenía una nariz fea".
Me da pena que el locutor haya pasado a un segundo plano y en muchos programas solo esté para decir la hora, la temperatura, leer las noticias y hacer una publicidad y no tenga más protagonismo en la conducción
"La radio es el uno a uno: uno que habla, uno que escucha. La televisión, en cambio, es la multitud, el ruido, por eso yo creo en el trabajo con el sonido, creo que hay un primer plano, que hay un segundo plano y que es muy lindo hacer esa puesta en el aire de que se abra la puerta del estudio, entre el invitado, yo le diga “¿cómo estás?” y el invitado me salude desde la puerta", señaló Betty y agregó: "Como se hacía en el radioteatro. El que está escuchando se va formando una idea real de lo que ocurre en el estudio. No se lo tengo que contar, el sonido se lo está transmitiendo".
Palabra autorizada para observar el universo radial, sacar conclusiones y establecer comparaciones con el pasado. Fanática del medio relató: "Estoy las 24 horas enganchada con la radio. Tengo un anotador y un lápiz al lado de la cama, y me despierto a la madrugada para anotar cosas que se me ocurren. Escucho bastante AM, sobre todo me interesan los programas periodísticos, donde haya una persona que tiene cosas para contarme". Y fue crítica con las y los radialistas: "Creo que hay mucha gente haciendo radio que debería aprender el oficio, tendrían que aprender a leer un texto, a abrir la boca para que se entienda que están diciendo. A veces escucho y no entiendo lo que dicen. Ojo, que hay gente muy piola en la radio pero yo no puedo escribir en un diario sin antes aprender a redactar y esto es lo mismo, es respeto por el oficio".

La mujer en la radio
"En verdad, en la radio siempre tuvo preminencia el hombre, pero la mujer ocupaba un lugar más cuidado que el actual, en el que debe soportar todo tipo de guaranguerías. A mí me molesta escuchar que no se las menciona por el nombre, sino por apodos muy desagradables, y como contrapartida están las locutoras de FM, a las que aleccionan para que mantengan cierta uniformidad, que no tengan personalidad y que no se las distinga. Con muy pocas excepciones, como Elizabeth Vernaci, que supo plantarse y bien. Creo que en ese aspecto hay casi una suerte de discriminación", sostuvo en una entrevista con La Nación.
En esa línea opinó sobre la radio en la actualidad: "Y en algunos casos la observo vacía de contenidos, como necesitando mostrar una imagen joven y con los códigos que da en general la TV, donde se festejan hasta las arbitrariedades. En la mañana se brindan notas o reportajes casi en cadena nacional, o se inspiran netamente en la tapa y títulos de los diarios o revistas de actualidad, a los que no me parece mal tener en cuenta, pero no para que sean sólo los únicos referentes. ¿Será porque creen que la radio es periodismo? El periodismo es sólo uno de los elementos de la radio. Y en algunas circunstancias esto se refleja como una clara falta de profundidad. Por otro parte, me preocupa la actitud que asumen algunos conductores, que en su afán de parecer más jóvenes -porque les da terror aparecer como viejos- se manifiestan hasta en forma grosera o procaz, tratando de copiar un lenguaje que en el fondo casi no entienden. Porque incluso para hacer radio como si se tratara de un simple encuentro entre amigos en un bar hay que saber sostenerlo. A mí me pasa todo lo contrario, y sin embargo desde que Fernando Peña fue asiduo concurrente a mi programa he capitalizado mucha audiencia joven, pero no por eso he cambiado mi forma de expresarme y sé que me aceptan como soy. Me parece que mucho tiene que ver en todo esto la falta de formación de muchos comunicadores. Quizás este pensamiento se deba a mi fanatismo por la radio, que me ha sostenido en los momentos más críticos de mi vida".

Hace dos años había decidido no hacer más radio. "No me interesa para nada volver a los medios. El contenido ya no es el mismo y esa llama encendida mía se apagó. Me siento retirada por voluntad propia. Es una etapa superada", marcó en ese momento a Clarín.
Un 7 de junio cuando recibía saludos por el día del periodista respondió: Agradezco los saludos pero yo no me considero periodista sino Entretenedora y Paraperiodista como me definí siempre..Si he tenido la dicha de trabajar junto a glorias del periodismo y si hoy tengo que resumir esa felicidad saludo a mi auténtico amigo Tomás Eloy Martínez con quien trabajé años en la radio....Perdón por los muchos que no nombro para no agobiar...

La locutora peleaba desde hace años contra un cáncer del pulmón. En 2015, cuando inició sesiones de quimioterapia, denunció en su cuenta de Facebook que la empresa Swiss Medical no le daba los medicamentos que necesitaba; "Estoy en la clínica esperando que Swiss Medical me envíe las drogas que solicitamos hace más de 20 días para iniciar la primera sesión de quimio... Llevo 5 hs. de aguante, pues ningún supervisor de Swiss sabe que hacer. El envío fue menor del solicitado y no lo completan. No me preguntes cuanto pago por mes... El dueño dice que pierde plata, a los médicos y personal de enfermería, ni hablar de las monedas que les tiran, la medicación desaparece (ni paracetamol se conseguía, ni un bronco dilatador, etc., etc...) Y no quiero pensar lo que ocurre en los hospitales...", al hacerla pública esa situación fue cambiando con el tiempo.

En la entrega de los Premios Martín Fierro de Radio que se realizó este lunes en el Hotel Sheraton, el relator de fútbol Mariano Closs pidió por ella al subir al escenario a recibir su estatuilla a Mejor Labor Periodística Deportiva. Desde su habitación en el Sanatorio Otamendi respondió: "Gracias... Nunca imaginé tanto amor... Tanto afecto por parte de amigos, conocidos y tantos otros... Quisiera responderles individualmente, pero necesitaría meses... Más que Trump y Putin juntos. Mariano Closs besos... Swiss Medical, impecable. Enfermeros, médicos, kinesiólogos, personal de cuarto... Cuánto amor desinteresado... Gente joven, a los jugadores de River. Y a vos querido José Luis Zorzi, ¡qué decirte! Todo lo que escribo es auténtico... Beloc (sabés que es para vos) vos sabés de mi agradecimiento... Y Miriam, que tanto me protege desde Swiss... Demasiado amor... Me sobrepasa... Gracias...".
"Hola quiero agradecerle a quienes me recuerdan calentándoles la bragueta (perdón por la expresión) en aquellos años de la dictadura... Les saluda afectuosamente esta charleta de la radio... que eso he sido y soy desde hace 57 años...", les respondió Betty a sus amigos de Facebook.

También aprovechaba esa red social para reflexionar sobre el trabajo en radio:
"El manual de estilo no existe más... Estamos usando tan mal las posibilidades de los medios alternativos de comunicación que da pena...? Porqué los usamos para alimentar nuestro ego? es impresentable incitar a los escuchadores a llamar o mandar mensajes elogiándolos... y da pudor escuchar las respuestas de muchos conductores que ponen voz de "Ay... Gracias me lo merezco". No tendríamos que hacer oír esos mensajes que tan bien ironizó Capusotto diciendo "Sos el (o la mejor)... seguí así"...?Cómo explicar que el conductor lea esos elogios a su persona como si se tratara de otro?. Estimulemos a los oyentes a enriquecer el contenido con cosas más interesantes. Hay que dejar de mandar al que escucha la radio a la computadora u otros medios alternativos. Y también dejar de ser tan autorreferenciales y dejar de hablar de la familia, de la mujer o el marido, o del parto vivido o de lo maravillosos que son sus hijos... Ah! y recordar que 2 personas no pueden hablar al mismo tiempo pues no se entiende nada. Lo que ocurre es que hay muchos excelentes periodistas que vienen de la gráfica y no se molestan en aprender los rudimentos del lenguaje radial. La espontaneidad tiene sus límites. Creer que hay que reproducir el ambiente del café o la charla con los amigos es un error. La radio tiene un aspecto estético que están matando. Estas reflexiones van para quienes me han preguntado mucho sobre el idioma de la radio".
Los recuerdos de trabajadores y trabajadoras de medios:
Fanny Mandelbaum Betty: "Solo la portátil debajo de la almohada sabe como me acompañaste, cuanto te admiro y cómo marcaste el camino de muchos. Y esta bueno que podamos decírlo"

Hernán Rapela: ¡¡Noooo!! Si expreso la impresión primera debo decir “conmoción” que representa esa perturbación violenta y la consecuente sensación de desasosiego que no sabe de razones ni justificación.
Cuando leí en el zócalo de la pantalla “murió Betty Elizalde” lo dicho y muchas otras cosas más me arrasaron. No por ser su amigo, no porque la vida nos haya vinculado personalmente, sino porque sentí que sus respuestas últimas a algunas cosas que le transmití, cobraban la entidad de un adiós que cerró, contra mi voluntad e imaginación, épocas en que voces como la suya nos acompañaban, arropaban y sugerían mundos definitivamente ingresados en la densa penumbra que los años tejen sobre casi todo. Esbocé, también, una lágrima, porque nos deja una abanderada de la inflexión, el tono, la pausa y el buen uso de la expresión. Me siento deudo porque “mi familia de locutores y amantes del micrófono” ha perdido una representante notable de la correcta aplicación que traducimos sin demasiada elocuencia como “profesión”.
“Betty” ha sido una página sustancial para la memoria de “La Radio”, en su mayúsculo y esencial sentido etimológico.
Querida maestra: artífice de encantamientos, docente y prestidigitadora del aire inasible, te quisimos, admiramos y extrañaremos. Q.E.P.D

Alejandro Pont Lezica: Partió Betty Elizalde, su voz única e inconfundible nos invito a vivir mundos desconocidos, nos ilumino. Nos hizo mejores personas. La voz de Betty seguirá volando en el viento y allí encontraremos su legado.

Eduardo Salim Sad: ‪Murió nuestra querida amiga y colega Betty Elizalde, maestra y compañera de muchas horas y días de radio.‬
‪Buen viaje Betty querida.‬ ‪Gracias por enseñarnos un camino y vivir la radio como una actitud de vida.‬ ‪Volviste a Dios.‬

La cortina de uno de sus programas: Las siete lunas de Crandall 

Fuentes: Agencia TelAm, Clarín, La Nación, Señales

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