jueves, 4 de julio de 2019

La Justicia pone freno a abuso del diario Río Negro

Una empresa que se jactaba de sobrecumplir los convenios de trabajo y las escalas salariales fue pescada en falta. La Justicia Laboral de Bariloche acaba de condenar a Editorial Río Negro SA a indemnizar a la compañera Teresita Méndez –actual secretaria general del SiTraPren- por el despido disfrazado de "desvinculación" que le impuso en septiembre de 2017, luego de cumplir tareas durante tres años como proveedora de servicios, lo que supuestamente resguardaba a la empresa de cualquier obligación como empleadora.

Después de rechazar todos los argumentos de la empresa y las ofertas económicas para firmar un acuerdo extrajudicial, la trabajadora ganó el juicio entablado contra Editorial Río Negro SA con el patrocinio del asesor letrado del Sindicato.

En fallo ejemplar, con el voto rector del juez Rubén Marigo al que adhirieron los magistrados Juan Lagomarsino y Marina Venerandi, la Cámara Primera del Trabajo de la Tercera Circunscripción Judicial hizo lugar a cada uno de los reclamos. Incluyendo despido indirecto, antigüedad acumulada en dos períodos, bonificación por título, representación sindical y plena vigencia del Convenio Colectivo de Trabajo local 421/75.

Asimismo, la Cámara rechazó uno a uno los argumentos de la empresa, cuyo apoderado presentó una “detallada negativa de los hechos invocados”, y advirtió que resulta “evidente la falta de información y documentación de la demandada en cuanto a su vinculación con la actora (Teresita) pese al deber de colaborar con la justicia conforme el principio de colaboración procesal de las partes, e incluso del principio de las pruebas dinámicas. Pese a lo expuesto, la prueba rendida en autos acredita la postura de la actora”.

La compañera trabajó durante tres años para el diario Río Negro en condición irregular, fue forzada a facturar como monotributista una cantidad de notas que excedió por lejos el límite para ser categorizada como colaboradora permanente, una condición que el diario jamás le reconoció.

Un buen día le dijeron “gracias por los servicios prestados”, en un intento de ruptura amistosa que encubría en realidad un despido liso y llano.

En su sentencia el tribunal reconoció los años de antigüedad acumulados en el mismo diario -donde la compañera trabajó hasta sufrir un primer despido en agosto de 2001-, aceptó que la tarea cumplida no era la de una simple cronista sino que le correspondía categoría de redactora especializada y también validó la tutela sindical que le corresponde como integrante de la conducción del SiTraPren, aunque el sindicato carezca de personería.

Este último antecedente tiene un peso fundamental, cuando las patronales no dudan en imponer ajustes salvajes y en perseguir la actividad sindical.

Los derechos reconocidos por el tribunal agravan la indemnización que deberá pagar Editorial Río Negro SA y confirman que la compañera tenía razón cuando rechazó los intentos de la empresa de ofrecer compensaciones inmediatas pero menores, a cambio de dar por cerrado el reclamo.

El fallo de la cámara laboral barilochense constituye un importante logro para nuestro sindicato y para todos los trabajadores de prensa de la región y del país. Nos convoca también a profundizar la lucha por un salario digno, por un plus de zona patagónica y por la erradicación del trabajo precario en las empresas periodísticas.
Comisión Directiva
Sindicato de Trabajadores de Prensa de Bariloche y Zona Andina

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