lunes, 16 de abril de 2018

Muere al caer de balcón periodista que descubrió mercenarios rusos en Siria

Amigos y colegas no creen que haya sido un suicidio. Las autoridades, por su parte, sostienen que Maxim Borodin se habría suicidado, pero el medio para el que trabajaba y sus amigos niegan tal versión
Un periodista de investigación, que escribió entre otros temas sobre la presencia de mercenarios rusos en Siria, murió al caer del balcón de su departamento. Los investigadores afirmaron este lunes que no hallaron elementos sospechosos en su fallecimiento.

Maxim Borodin, de 32 años, falleció el domingo en un hospital en Ekaterimburgo, ciudad de 1,4 millones de habitantes en los Urales por las heridas que le provocó la caída, indicaron las agencias de prensa rusas.

Borodin trabajaba para el periódico "Novyi Dien" (Nuevo Día) y dio cuenta recientemente de la muerte de mercenarios rusos en Siria, empleados de una empresa militar privada conocida como Grupo Wagner. Escribía regularmente sobre la corrupción y el crimen organizado.

El 7 de febrero, un grupo de mercenarios rusos atacó a un grupo de rebeldes sirios. La coalición liderada por Estados Unidos, país que apoya a los rebeldes, contraatacó con bombardeos. Según las estimaciones de algunos medios, el ataque dejó más de 200 mercenarios rusos muertos, pero el Kremlin solo ha admitido que se produjeron cinco víctimas y ha dicho que ninguna de ellas era militar.

"No hay razones de abrir una investigación criminal. Varias versiones están siendo analizadas, entre ellas la del accidente, pero no hay signos que muestren que se cometió un crimen", declaró el Comité de investigación local a la agencia TASS.

El representante para la libertad de los medios de la Organización para la Seguridad y la Cooperación de Europa (OSCE), Harlem Desir, afirmó que la muerte de Borodin era "muy preocupante".

La hipótesis principal de la policía rusa es que se trató de un suicidio, según Radio Free Europe.

Un portavoz de la policía de la provincia de Sverdlovsk explicó que la puerta de entrada del departamento de Borodin estaba cerrada desde el interior y que no había indicios de que hubiese sido forzada.

Sin embargo, la jefa de redacción del medio en el que trabajaba Borodin, Polina Rumiantseva, dijo que no cree que la muerte del periodista haya sido un suicidio.

Un amigo de Borodin, Vyacheslav Bashkov, también pone en duda la versión de las autoridades. Bashkov publicó en Facebook que Borodin se puso en contacto con él a las 5 de la mañana del día en el que se produjo el suceso y que le comentó que su edificio estaba rodeado por "miembros de las fuerzas de seguridad" con ropa de camuflaje y con las caras tapadas. También dijo que había encapuchados en su balcón.

Según Bashkov, el periodista creía que las autoridades iban a registrar su departamento y que aún no lo habían hecho porque estaban esperando a que un tribunal les diese permiso para iniciar el proceso. Por eso contactó el periodista con Bashkov, para ver si podía conseguirle un abogado.

El amigo dijo que Borodin parecía alarmado, pero no como si estuviera histérico o borracho, así que "se tomó todo en serio" lo que le había dicho y que "le prometió ver qué podía hacer y llamarlo cuando supiese algo".

Bashkov continuó relatando en Facebook que, una hora después de la primera llamada, a las seis de la mañana, Borodin lo volvió a contactar. El periodista le pidió perdón, explicándole que se había equivocado, ya que los miembros de las fuerzas de seguridad estaban llevando a cabo algún tipo de ejercicio.

"No hablé con él después de eso, pero estaba esperando a que escribiese algo en Facebook", relató Bashkov. "Sin embargo, no escribió nada y al día siguiente los medios de comunicación informaron de que Maxim había sido encontrado debajo de su balcón y que estaba en la sala de emergencias", añadió el amigo del periodista.

Según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), una organización con sede en Nueva York, 58 periodistas fueron asesinados en Rusia desde 1992.

¿Qué escribió Borodin?
Hace unas semanas, el periodista había escrito sobre los "mercenarios rusos" conocidos como Grupo Wagner que, según se informó, murieron el 7 de febrero en un choque con fuerzas estadounidenses en la provincia siria de Deir ez-Zor.

La semana pasada, el jefe saliente de la CIA, Mike Pompeo, dijo que "un par de cientos de mercenarios rusos" habían muerto en una confrontación en suelo sirio.

Aparentemente, participaban en un ataque de tropas leales al gobierno sirio a la sede central de las Fuerzas Democráticas Sirias, aliadas de Estados Unidos.

Semanas después, Moscú admitió que decenas de ciudadanos rusos habían muerto o habían resultado heridos, pero aclaró que no se trataba de soldados regulares.

El mes pasado Borodin había escrito que tres de los fallecidos procedían de Sverdlovsk, en la región de los Urales, de la que Ekaterimburgo es la principal ciudad.

Dos ellos eran del pueblo de Asbest y el otro de Kedrovoye, indicó.

Escándalos políticos
El periodista también había investigado escándalos políticos, entre ellos un video publicado por el líder opositor Alexei Navalny, en el que se ve al millonario Oleg Deripaska, al vice primer ministro de Rusia. Sergei Prikhodko, y una "acompañante" bielorrusa conocida como Nastya Rybka.

En años recientes, diversos periodistas han sido encarcelados o atacados en Rusia. El mismo día que Maxim Borodin cayó de su balcón, el editor de un periódico regional oficial fue asaltado en Ekaterimburgo.

Una de los casos más sonados de fue el de la periodista rusa Anna Politkovskaya, asesinada a tiros en el bloque de pisos en el que vivía en 2006. Politkovskaya expuso los abusos contra los derechos humanos en Chechenia.

La mayoría de los medios en Rusia están controlados por el Estado y el país se encuentra en el puesto número 83 en una lista elaborada por Freedom House sobre los países del mundo con mayor libertad de prensa.
Foto: Facebook, Maxim Borodin
Fuentes: Agencia AFP y BBC

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