miércoles, 24 de agosto de 2016

Capitanich pone en debate la distribución de la publicidad oficial

Por: Jorge Milton Capitanich
Ayer (por el día martes) me enteré sorpresivamente por los medios de comunicación respecto de una citación judicial por incumplimiento de un fallo de la Corte Suprema de Justicia contra Artear S.A. (Grupo Clarín).

Durante mi gestión como Jefe de Gabinete de Ministros informé al Congreso de la Nación respecto al cumplimiento de los fallos judiciales en virtud del informe suministrado por la Secretaría de Comunicación Pública en forma mensual, quien tiene la responsabilidad primaria en la asignación de los recursos presupuestarios de pauta publicitaria.

La verdad es que esta citación judicial constituye una excelente oportunidad para debatir tres temas medulares en la política argentina: a) la cooptación de los intereses corporativos en democracia, esto, es una democracia limitada por intereses corporativos que gobiernan a través de sus representantes designados en forma directa, b) la preeminencia de la libertad de empresa y de grupos hegemónicos sobre la verdadera libertad de expresión y pluralidad de voces y c) la hegemonía del poder económico sobre el poder político, dado el servilismo de éste último a sus directivas.

Durante nuestra gestión, los medios de comunicación tuvieron políticas deliberadas para incentivar la pluralidad, la democracia y la libertad de expresión mediante tratamiento diferencial del IVA, compensación del IVA con pauta oficial y mecanismos de financiamiento para adquisición de bienes de capital con el objeto de mejorar la tecnología y garantizar el financiamiento para la producción de contenidos audiovisuales y la difusión de medios escritos.

En la República Argentina no existe regulación de la pauta oficial, principalmente porque no lo quieren los grandes medios de comunicación, pues prefieren el manejo discrecional en virtud de su influencia decisiva en el Poder Judicial logrando fallos que son netamente favorables a sus intereses.

El grupo mediático concentrado que viola no sólo las leyes en el país sino el sentido común de cómo debería funcionar la libertad de expresión en democracia, ha construido su poder mediante estrategias de concentración apelando a múltiples estrategias para desplazar a la competencia y destruirla. Pero allí el Poder Judicial no actúo para poner límites.

Para la Justicia de nuestro país es perfectamente posible tener una concentración de medios de comunicación escritos, orales, televisivos, exterminar a la competencia, integrar una cadena vertical desde librerías hasta editoriales, desde canales de expresión hasta producciones audiovisuales, desde el cuádruple play hasta los contenidos sin la necesidad de la existencia de contabilidad separada , declaración jurada de sus miembros ni limitaciones a las compensaciones entre empresas de un grupo económico con el objeto de tener la máxima libertad para extorsionar a gobiernos y a los distintos poderes del estado.

Y encima de todo eso, para la Justicia de nuestro país el estado debe garantizar una pauta oficial con el objeto de aumentar aún más su poder.

Editorial Perfil posee un medio gráfico de comunicación, que lo compensa con otros pero su influencia es limitada garantizando de este modo libertad de expresión y no hegemonía.

Hoy los medios gráficos del interior están en emergencia. Muchos dejarán de salir. Otros limitarán su edición a días de la semana. Pero nadie se hace eco de esta pérdida ni del impacto en sus trabajadores.

Habrá un fallo judicial que garantice pauta oficial para los diarios del interior o para los medios de comunicación audiovisuales del interior?

Recibirán los funcionarios actuales algún fallo condenatorio por el uso discrecional de estos recursos? O podremos atender esta decisión en el marco de la discrecionalidad de las decisiones políticas que no son judiciables.

El gobierno de los jueces no puede sustituir el gobierno que emerge de la voluntad popular.

La verdadera democracia es aquella en donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo. Esto lo afirmaba el General Juan Domingo Perón en nuestras 20 verdades.

Pero lo cierto es que Perón también decía "no estamos en contra del capital, sino de aquél que se erige en oligarquía para disputarle el poder al Estado".

De esto se trata la injerencia del Poder Judicial, es decir, se erige en oligarquía para defender los intereses corporativos.

La disputa entre democracia versus corporaciones es clara y evidente.

En democracia, la voluntad popular elige un gobierno para administrar el estado por un tiempo determinado con el objetivo de garantizar el bien común y atender el interés general para defender la soberanía y los intereses de nuestra patria.

Las corporaciones no son elegidas por la voluntad popular, poseen intereses permanentes por un tiempo indeterminado para satisfacer sus propios intereses. Esta es la diferencia.

Los intereses corporativos y los intereses populares en democracia se confunden cuando hay políticos dóciles a los intereses de los grupos de poder y no se animan a confrontar contra los mismos pues son serviles y lacayos de los mismos.

Esta citación judicial no tiene asidero, pero es una excelente oportunidad para demostrar claramente los intereses de cada cual y quienes lo representan y defienden, por lo tanto, estaré con mucho gusto ante las autoridades judiciales para defender mis convicciones y exponer una voz en defensa de la libertad de expresión para fortalecer la democracia.

Ahh! Me olvidaba!. Artear estoy seguro que no necesita de pauta oficial porque forma parte de un grupo económico que posee: a) papel prensa virtual monopolio en cadena de integración vertical del principal insumo de la industria editorial, b) la mayor integración de la cadena editorial, librerías y sistemas de distribución del país y del mundo, c) canal 13, d) TN, e) canales del interior, f) Radio Mitre y radios y repetidoras en todo el país, g) Cablevisión con 3,5 millones de abonados, h) Fibertel, i) Nextel y ahora asociada a la compra de Telecom formando el conglomerado oligopólico de los tres grupos más poderosos en voz, imagen, datos y telefonía celular.

Lo mismo ocurre con Fútbol para Todos. No empezaba el torneo. Ponen el doble de dinero y los problemas no se resolvieron sino se agravaron. Todo lo hicieron para manejar el fútbol.

Es bueno recordar una frase: "por qué tanta injusticia en nombre de la Justicia".
Fuente: chacodiapordia.com

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