domingo, 9 de noviembre de 2008

El rol del periodismo en la aparición del periodista Enrique Esteban

El corresponsal de "Clarín" Enrique Esteban estuvo dos meses secuestrado y fue duramente torturado. Un colega relató cómo actuaron los medios hasta que se logró su liberación.
"No sé si era porque al “Gordo” Esteban lo quería todo el mundo, pero nos reunimos y reaccionamos frente a su desaparición: no nos íbamos a bancar que se lo llevaran", dijo Osvaldo Ortiz, quien recordó cómo por la acción de sus colegas el periodista de Clarín Enrique Esteban, fue liberado después de ser secuestrado y torturado en 1978.
Su desaparición se hizo conocida porque sus colegas de otros medios se encargaron de que la noticia saliera publicada casi a diario durante los dos meses que permaneció secuestrado.
Hubo un acompañamiento de los diarios "Río Negro" y "Clarín" para sortear la censura, moneda corriente durante la dictadura militar.
Antes hubo otro caso de un periodista secuestrado en Cinco Saltos, Jorge Asenjo, en junio de 1976. Asenjo trabajaba en un galpón de empaque de Barda del Medio y era corresponsal de "El Mundo".
En la época de los hechos Ortiz trabajaba en la agencia local de "Río Negro" y actualmente es el corresponsal de "Clarín" en Neuquén.
Ortiz detalló que se reunieron en una sola comisión "abierta", tanto a los trabajadores de prensa que tenían una actitud crítica frente al proceso como aquellos que apoyaban la dictadura.
"Unos decían que -los que adherían al proceso militar- que venían a vigilarnos, y nosotros respondíamos que no importaba que estuvieran, porque así se veía que no estábamos armando un grupo armado para buscar al “Gordo”, sino que molestábamos hasta que apareciera".
La tarea consistió en sacar diariamente noticias sobre su secuestro: un grupo iba a ver al subjefe de policía y luego se informaba; luego con el jefe y también se informaba.
Después, sucesivamente se dio cuenta de la llegada de los padres de Esteban en busca de su hijo; de la consulta de su esposa a las autoridades; de las entrevistas con los jefes de la brigada, al comandante, al gobernador, la carta que los organismos de Derechos Humanos enviaron al ministro del interior Albano Harguindeguy solicitando por su paradero, y las misas del obispo Jaime De Nevares en las que se reclamaba por Esteban y su desaparición.
"No sabíamos qué actitud tomarían los diarios y resultó fundamental que “Río Negro” y “Clarín” nos publicaran cada movimiento", dijo Ortiz.
El primer mes hubo una noticia sobre el "caso Esteban" todos los días, en el segundo las notas se fueron espaciando, hasta que Esteban apareció.
"Cada vez que se entrevistaba a un jefe policial o a Oscar Reinhold, nos decían que iban a hacer la gestiones, que no podía ser que no apareciera y que estaban averiguando; se hacían los “sota”, pero al otro día salía la entrevista en los diarios", recordó.
Esteban y un grupo de diagramadores, trabajadores de LU 5 y fotógrafos fueron acusados de "apoyar económicamente" a un integrante del ERP, cuando en una situación fortuita le prestaron plata al hermano de un diseñador que había venido desde La Plata. Luego en una carta a sus familiares les comentó que pudo salió del país por un dinero "que le habían prestado en Neuquén unos amigos de su hermano". Ése fue el dato que gravitó en el secuestro de Esteban.
Ortiz dijo no tener dudas de que fue por la presión que ejercieron los medios que se logró la liberación de Esteban. "De esa manera se obligó a que lo blanquearan y apareció atado y amordazado con una nota que lo acusaba de terrorista", señaló.

Las amenazas no cesaron
"En ese primer momento (de la desaparición y las notas diarias) no hubo amenazas para con nosotros, pero después, cuando Esteban apareció, estaba muy afectado por esos dos meses de tortura y entonces hacíamos las notas con él siempre, sin dejarlo solo. Los militares interpretaron ese gesto como que lo exhibíamos como triunfo y en enero comenzaron las amenazas específicamente contra Beby Salto, Enrique Esteban y Ricardo Villar. Yo me ausenté unos días, y cuando volví todos habían sido amenazados telefónicamente", dijo Osvaldo Ortiz.
Esteban fue secuestrado en la madrugada del 23 de julio luego del casamiento de otro periodista, apareció en Tres Arroyos tres meses después, quedó detenido en Bahía Blanca y luego trasladado a la U-9, a disposición del PEN. Fue liberado un mediodía del 24 de diciembre del 78.
Se reintegró al trabajo y en febrero él y su familia fueron amenazados telefónicamente, y el jefe de la Brigada les "aconsejó" irse de la zona.
El grupo de amigos, fotógrafos y periodistas, también fueron detenidos por los militares luego de la aparición de Esteban, acusados de haberle prestado dinero al viajero de La Plata. "Si bien se brindó apoyo económico al delincuente terrorista Luis Borris, actualmente prófugo, lo hizo con total desconocimiento de su situación delictiva", informó un comunicado oficial del Comando al decretar la libertad y falta de mérito de Sergio Polastri, Jacobo Aisemberg, José María Delloro, César Américo Carnevalli.

Fuente: Diario Río Negro

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