Tres directivos de la plataforma están acusados de impedir que se identifiquen usuarios responsables de amenazas, difamación e incitación al odio. El caso marca un precedente en la regulación de redes sociales en Europa.
La plataforma X, antes conocida como Twitter y propiedad de Elon Musk, enfrenta un desafío legal sin precedentes en Alemania. La Fiscalía de Göttingen inició un procedimiento contra tres directivos de la red social por presunta obstrucción a la justicia. La investigación surge tras meses de denuncias sobre la negativa de X a entregar datos de usuarios involucrados en delitos graves, incluyendo amenazas, difamación e incitación al odio. La falta de cooperación impide que los responsables de delitos sean identificados y procesados.
La situación refleja un conflicto entre la política de la plataforma y la legislación alemana. Desde la compra de Twitter en 2022 y su transformación en X, Elon Musk promovió un enfoque que prioriza la libertad de expresión, incluso frente a la legislación nacional. Esto incluye el regreso de usuarios suspendidos por discursos de odio y la reducción del personal de moderación y verificación de hechos.
Investigación sin precedentes en Alemania
La Fiscalía de Göttingen confirmó que la investigación se centra en tres directivos de X, acusados de impedir intencionalmente que las autoridades identifiquen a usuarios que cometen delitos en la plataforma. El procedimiento comenzó tras una denuncia presentada por un usuario cuya denuncia original se archivó debido a la imposibilidad de identificar al autor. Posteriormente, este usuario elevó el caso contra X por obstrucción a la justicia.
En Alemania, la obstrucción a la justicia puede implicar penas de prisión de hasta tres años o multas. La situación en X podría ser un precedente, ya que nunca antes se investigó a responsables de una red social por este tipo de delito. El caso se centra en un conflicto directo entre la libertad de expresión promovida por la empresa y las leyes nacionales de protección contra el odio y la violencia en línea.
Dificultades de las autoridades para acceder a los datos
Desde el verano de 2024, las autoridades alemanas enfrentan dificultades para obtener información de X. La fiscal Miriam Margerie, portavoz de la Fiscalía de Colonia, señaló que las respuestas de la plataforma a las solicitudes de datos se volvieron cada vez más escasas desde esa fecha. La plataforma alega que ciertos datos están protegidos por políticas internas y la defensa de la libertad de expresión.
Los casos más complejos involucran usuarios que actúan de manera anónima, usando nombres falsos y fotos generadas por inteligencia artificial. Plataformas como X, TikTok o Meta poseen información relevante como números de teléfono y correos electrónicos, que las autoridades pueden solicitar para investigaciones penales. Sin embargo, X rara vez entrega estos datos desde mediados de 2024.
Un ejemplo concreto involucra una publicación con un símbolo nazi y posibles difamaciones. X clasificó la publicación como problemática y la bloqueó para los usuarios en Alemania, pero se negó a entregar la información del autor. La Fiscalía de Göttingen debió archivar temporalmente el caso. Este tipo de situaciones ilustra cómo la negativa a colaborar retrasa o impide la persecución de delitos en línea.
Política de X bajo Musk y sus repercusiones
Elon Musk adquirió Twitter en octubre de 2022 por EUR 44.000 millones, renombró la plataforma como X y promovió la libertad de expresión como valor central. Esto incluyó el regreso de usuarios suspendidos por incitación al odio, como Donald Trump y varios extremistas europeos. Musk despidió a más de la mitad del personal de moderación y verificadores de hechos, según informes de medios especializados como The Verge y Reuters.
Estas decisiones provocan tensiones con autoridades nacionales, que dependen de la colaboración de las plataformas para investigar delitos. Expertos en derecho digital advierten que la negativa de X a entregar datos podría generar un efecto dominó, alentando a otras plataformas a seguir un enfoque similar y complicando el cumplimiento de la ley en Europa.
Fuente: Argentinisches Tageblatt