En noviembre último, Radio del Plata fue vendida a la compañía cordobesa Electroingeniería, propiedad de Osvaldo Acosta y Gerardo Ferreyra. La empresa tiene fuerte llegada al kirchnerismo (Ferreyra fue compañero de militancia en los 70 del secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini).
Las versiones periodísticas indican un fuerte malestar de Electroingeniería porque Castro decidió ocuparse de un informe de la AGN que pedía investigar una obra de tendido eléctrico realizada por esa empresa en la Patagonia, para averiguar por qué el segundo tramo de la obra costó un 48% más que el segundo tramo.
Tras la firma del contrato, Castro recorrió las dependencias de la emisora y su espíritu periodístico pudo más. Se acercó al estudio en el que se iniciaba el programa de Marcelo Zlotogwiazda y rescató la felicidad y la alegría que le provocaba esta posibilidad de poder recobrar el micrófono. Agradeció la convocatoria de Mitre y, aplicando una frase tan argentina como "no hay mal que por bien no venga", destacó que este tiempo "sin aire radial" le permitió terminar su libro sobre los vicepresidentes argentinos, de inminente aparición.
La crónica de TN sobre el regreso: