martes, 13 de junio de 2017

En Telecentro: altísima tercerización y embestida antisindical

El crecimiento de Telecentro, en los últimos cinco años, ha sido ininterrumpido y de características geométricas, y ese ascenso de la empresa está definitivamente muy lejos de significar un crecimiento en las condiciones de trabajo para el conjunto de los compañeros.

La aceitada relación entre Alberto Pierri, el gobierno de turno y la dirigencia del SATSAID queda expuesta como factor central de la brutal precarización del trabajo en la que estamos sumidos. El ex presidente de la Cámara de Diputados durante el menemismo se ha movido como pez en el agua desde el gobierno de los Kirchner hasta hoy, con Mauricio Macri. Nada ha impedido la altísima tercerización de la empresa ni la embestida antisindical puertas adentro.

Si bien es cierto que buena parte de los derechos que nos asisten en el CCT 223/75 fueron recuperados a partir del proceso de organización gremial de 2005, no podemos soslayar que, a partir de allí, el gremio fue incapaz de frenar el achique, vaciamiento y arremetida en las condiciones de los trabajadores de planta.

Nuestra conclusión como agrupación Naranja de TV es que durante todos estos años hubo un guiño a la empresa para mejorar considerablemente sus márgenes de ganancia a costa de los trabajadores.


La plancha del cuerpo de delegados
La inacción del Cuerpo de Delegados se manifiesta también a medida que crece la disolución del plantel de efectivos, ya sea a través de los retiros voluntarios o la salida de convenio. La conclusión chata que se esgrime por cada caso es la decisión del compañero en cuestión, desligándose de la responsabilidad de orientación que compete a la función.

Es claro que las personas definen sus destinos, el problema es que el mayor porcentaje de “bajas” tienen como causa el desgaste y la desmoralización producto de la falta de perspectiva de progreso laboral acicateada desde una CD totalmente acrítica y obsecuente con los lineamientos de la conducción gremial, sordos a los reclamos de base.

Sobre este último punto, el balance del año que pasó es lapidario. Fue mucho más frecuente encontrar a los delegados movilizándose para alentar al equipo del SATSAID, para ir a defender a Máximo y Florencia Kirchner en Comodoro Py o para ir a un acto del FPV en La Plata para apoyar candidatura de Berlingieri, secretario gremial del SATSAID que estimular una postura de lucha entre los trabajadores de Telecentro frente al proceso de despidos que ocurrió en Canal 26 – nuestro mismo patrón – y que dejó a más de 20 familias en la calle.

La subcontratación se acentuó, desplazó de raíz la planta permanente de trabajadores quitándonos zonas de trabajo que históricamente nos pertenecen. Ya ni siquiera hablamos de las nuevas redes construidas, estamos planteando que lo que era trabajo genuino fue arrebatado. Un claro modelo de este método en Telecentro es el distrito de La Matanza.

Con anterioridad, hace cuatro años, colocábamos como ejemplo que por cada trabajador de planta había tres trabajadores contratistas; hace dos años la relación creció hasta 5 contratistas por trabajador de planta. Hoy la planta permanente sindicalizada está reducida dramáticamente a menos de 300 compañeros y el proceso de lucha y de asambleas generales que colocó en su momento el activismo referenciado en la lista Naranja-Gris fue sistemáticamente atacado por la directiva gremial con el fin de desarticularlo.

La violación del artículo 128 del CCT 223/75 es flagrante y no merece el más mínimo debate por parte del Cuerpo de Delegados con los compañeros. La derrota en ese plano es el silencio, el escapismo permanente, la justificación hueca hacia la conducción gremial y el fraudulento argumento legal sólo válido para la patronal.

Para algunos compañeros del CD es más importante el espionaje sobre las redes sociales y los gustos de los compañeros en materia política que estimular el fortalecimiento de la conciencia de los trabajadores.

El SATSAID, Escuela de burocracia
Entre compañeros de contratistas se rumorea cada vez, con mayor fuerza, que se estaría gestando el pase de ellos hacia Telecentro sin dejar de pertenecer a la tercerizada. Se trata del modelo Cablevisión de tercerización. La contratista toma el formalismo de la imagen corporativa de la empresa pero los compañeros siempre estarán “al servicio de” y nunca serán “parte de”. La moneda de cambio es la cobertura gremial bajo nuestro Convenio Colectivo, saliendo del precarizador CCT de UOCRA, al que esta conducción le permitió injerencia directa en funciones correspondientes a los trabajadores de cable. Ejemplos: Works y Ultima milla. Así, el SATSAID le hace el juego a la patronal.

No extraña ya la actitud gremial, o la falta de ella. Durante 2016, los trabajadores de televisión hemos sido testigos y parte de despidos y ataques a las condiciones laborales y salariales que no fueron enfrentados; por lo tanto, las patronales de TV y el gobierno lograron imponerse (así ocurrió en CN23, PPT, DeporTV, Crónica, Canal 26, Cablevisión, Ideas del Sur, ESPN, Non Stop, Supercanal, 360 TV, Diputados TV).

Sin embargo, y como consecuencia del descontento creciente entre los trabajadores y trabajadoras del gremio ante la política desplegada por el SATSAID se ha desarrollado un creciente activismo independiente en muchas empresas. Hubo avances y retrocesos en la resistencia a estos ataques patronales. Pero, sin lugar a dudas, fueron los compañeros los que tomaron el control y en más de un caso el SATSAID se vio obligado por los compañeros a participar. Con claroscuros mediante (incluidos triunfos parciales por la reincorporación de compañeros) fueron importantes y ejemplares las luchas que se dieron en ESPN, en Canal 9 de Río Gallegos o de Comodoro Rivadavia.

En este aspecto, la conclusión es que los trabajadores de televisión comenzamos a ver la necesidad objetiva de superar a la burocracia del sindicato. Sólo una representación independiente de los intereses del gremio y la patronal puede ofrecer resistencia a los avances sobre las condiciones laborales por parte de las empresas y del Estado.

Una dirigencia sindical a medida de las necesidades del poder
La demagogia del SATSAID está muy expuesta a esta altura del gobierno de Cambiemos. La cosa es clara: más allá de su discurso anti macrista y de “lucha contra el neoliberalismo” la conducción gremial no intentó un solo paro nacional para enfrentar los despidos. La denuncia constante de que Triaca hijo era un ministro de las empresas contrastó con la estrategia de llevar todos los conflictos a que los resuelva este mismo personaje, sirviendo el resultado en bandeja.

El SATSAID y la CGT fueron el correlato de la parálisis porque por más de un año y medio y, pese a los más de 200 mil despidos, no movieron un dedo. La frutilla del postre de la contradicción burocrática es la participación de nuestro sindicato en la Corriente Federal de Trabajadores, un agrupamiento dentro de la CGT de sindicatos filokirchneristas, que, con la excepción de los bancarios, tampoco desarrolló medidas para enfrentar los despidos en cada una de sus ramas.

El gran ejemplo que explica semejante quietud es el cierre trucho de AGR-Clarín.

La Federación Gráfica no acompañó la lucha y pasivamente dejó que los trabajos que se realizaban en la fábrica cerrada se hicieran en otras del mismo sector, carnereando una lucha central para todo el movimiento obrero. Es necesario sumar el bloqueo mediático que en ningún momento fue denunciado por nuestro sindicato. Todo un dato para los trabajadores de TV, tratándose de Clarín. ¿Dónde están los que “combatían” a la Corpo? Evidentemente, los trabajadores que durante más de cien días ocuparon la planta. Afuera, lejos, muy lejos de los trabajadores, están los que cubren los ataques de las Corpos y las Korpos.

Evidentemente, la orientación de la CGT y el peronismo ha demostrado ser inútil y resultar en una falsa postura para enfrentar el ajuste.

Frente al ataque de las patronales y el Estado bajo el paraguas de las direcciones sindicales burocráticas, los trabajadores comienzan a organizarse independientemente. Las victorias obtenidas por los científicos del CONICET quienes ocuparon las instalaciones, y la lucha que están llevando a cabo los compañeros de AGR- Clarín marcan el camino que debemos seguir los trabajadores para enfrentar, con posibilidades de éxito, el ataque patronal que están llevando a cabo el gobierno nacional y todos los gobernadores.

La lucha por superar a las direcciones sindicales traidoras es parte de la lucha contra el ajuste que estas mismas direcciones ofician de garantes. Los trabajadores y trabajadoras de televisión debemos sacar nuestras conclusiones de un derrotero cuyo principal responsable ha sido nuestra directiva.

Ni un despido más en televisión
Basta de precarización y tercerización
Por un convenio único para todos los trabajadores y trabajadoras de la actividad
Salario inicial igual a la canasta básica hoy en 27.000 pesos
Abajo el impuesto al salario
Ocupación de toda empresa que cierre o despida
Para enfrentar el ajuste: ¡Paro nacional ya!

La Naranja Televisión

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