martes, 28 de julio de 2026

Telecom inicia la desinversión exigida por Competencia y designan a Together Business Consulting para supervisar el proceso

La Autoridad Nacional de la Competencia aprobó a la consultora, respaldada por la red internacional Nexia, como agente de monitoreo de las medidas impuestas tras la compra de Telefónica de Argentina. La empresa deberá desprenderse de seis millones de líneas móviles, clientes de banda ancha y parte del espectro radioeléctrico para evitar una concentración excesiva del mercado.

La compra de Telefónica de Argentina por parte de Telecom ingresó en una nueva etapa con el inicio formal del proceso de desinversión exigido por el Gobierno nacional como condición para autorizar la operación. La Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) designó a Together Business Consulting como agente de monitoreo encargado de supervisar el cumplimiento de las medidas impuestas a la compañía, entre ellas la cesión de seis millones de clientes de telefonía móvil, la transferencia de abonados de banda ancha fija y la devolución de parte del espectro radioeléctrico.

La consultora boutique, respaldada por la red internacional Nexia, fue seleccionada entre una terna presentada por Telecom y tendrá la responsabilidad de controlar el desarrollo de todo el proceso de desinversión, que podría extenderse hasta dos años.

La información fue publicada inicialmente por la periodista María Julieta Rumi en La Nación y luego ampliada por Convercom y El Cronista, que aportaron detalles sobre el alcance de las medidas y el cronograma previsto.

Comienza la etapa clave de la desinversión
La designación de Together Business Consulting representa el primer paso operativo para ejecutar las condiciones establecidas por la ANC al aprobar la adquisición de Telefónica de Argentina.

La principal obligación impuesta a Telecom consiste en desprenderse de seis millones de líneas móviles. De ese total, cuatro millones deberán corresponder al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), mientras que los dos millones restantes podrán provenir de distintas regiones del país.

La resolución establece además que Claro, controlada por América Móvil (AMX), no podrá adquirir esos clientes ni los activos asociados, con el objetivo de evitar que el mercado quede concentrado en dos grandes operadores y favorecer la consolidación de un tercer competidor nacional.

De acuerdo con información publicada por La Nación, ya existirían interesados tanto del mercado local como del exterior. Entre ellos aparece mencionado Telecentro, del empresario Alberto Pierri, aunque también trascendió el interés de operadores internacionales que anteriormente habían analizado la compra de Telefónica de Argentina.

Según publicó El Cronista, entre los grupos que en distintos momentos evaluaron ingresar al mercado argentino figuran la francesa Iliad, Liberty Global y Millicom, propietaria de la marca Tigo en América Latina. Hasta el momento no existen confirmaciones oficiales sobre negociaciones avanzadas ni sobre si los activos serán adquiridos por un único operador o por varios compradores.

Banda ancha y espectro, también bajo revisión
Las condiciones impuestas por la autoridad de competencia no se limitan al negocio móvil.

Telecom también deberá desprenderse de aproximadamente 211.400 clientes de banda ancha fija en aquellas localidades donde la participación de la empresa fusionada supere el 50% del mercado minorista. Esos abonados se distribuyen entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro y podrán ser adquiridos por distintos prestadores.

Asimismo, la compañía deberá devolver 130 MHz de espectro radioeléctrico. El esquema contempla la devolución inmediata de 60 MHz en todo el país, entregas adicionales en zonas de alta concentración y la posterior colocación del resto en el mercado secundario.

Durante un período de hasta dos años, Telecom también deberá brindar al eventual comprador acceso transitorio a infraestructura, espectro, sistemas e interconexión para garantizar la continuidad del servicio mientras desarrolla su propia red.

El rol del agente de monitoreo
Together Business Consulting actuará como auditor independiente de todo el proceso. Entre sus funciones estará supervisar el cronograma de desinversión, controlar el cumplimiento de las obligaciones impuestas por la ANC y verificar que las ofertas recibidas se ajusten a los requisitos regulatorios.

La consultora fue fundada en 2012 y está especializada en transformación organizacional, estrategia y gestión empresarial. Sus principales socios son Guillermo Ocampos, José Luis Aromando y Alejandro Bruzzo, todos con trayectoria previa en compañías como IBM y PwC.

Las propuestas de compra que presente Telecom deberán ser evaluadas y aprobadas por la Autoridad Nacional de la Competencia, que tendrá la decisión final sobre los adquirentes.

El objetivo: reducir la concentración del mercado
Al anunciar la aprobación condicionada de la operación, la ANC sostuvo que, sin medidas correctivas, la adquisición habría dejado "aproximadamente el 70% de los servicios de telecomunicaciones en manos de un solo grupo económico".

Según explicó el organismo, las desinversiones permitirán reducir esa participación a alrededor del 50% del mercado, evitando posiciones dominantes y preservando la competencia en un sector considerado estratégico.

La preocupación por el impacto de la operación no es nueva. En junio del año pasado, la entonces Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), antecedente de la ANC, había advertido que la integración generaba "riesgos significativos" para la competencia, especialmente en telefonía móvil, donde la empresa combinada alcanzaría una participación estimada del 58%, frente al 42% de América Móvil.

El debate también reavivó cuestionamientos sobre el creciente peso del Grupo Clarín —principal accionista de Telecom— en los mercados de televisión paga, internet, telefonía móvil y servicios digitales. Diversos analistas consideran que la operación profundiza un proceso de integración que incrementa la concentración de infraestructura y clientes, mientras que desde el Gobierno sostienen que las medidas de remediación buscan precisamente evitar efectos negativos sobre consumidores y competidores.

El debate por la concentración económica y el peso del Grupo Clarín
Más allá del aspecto estrictamente regulatorio, la operación volvió a poner bajo la lupa el creciente peso económico del Grupo Clarín, principal accionista de Telecom. Durante los últimos años, el conglomerado consolidó una fuerte presencia en segmentos estratégicos como televisión por cable, internet, telefonía móvil y servicios digitales, una integración que se profundiza con la incorporación de Telefónica Argentina.

El crecimiento del grupo abrió un debate político y económico sobre el nivel de concentración existente en el mercado de telecomunicaciones. El propio presidente Javier Milei cuestionó públicamente al conglomerado y, en publicaciones realizadas en la red social X, lo calificó como "la gran estafa argentina", en referencia a sus críticas hacia el peso histórico de determinados grupos empresariales y mediáticos.

Desde una perspectiva regulatoria, la discusión no se limita al tamaño de una compañía, sino al impacto que una mayor concentración puede generar sobre la competencia. En mercados con pocos actores relevantes, una reducción del número de competidores puede afectar los incentivos para mejorar precios, calidad de servicio e innovación tecnológica.

Precisamente, ese fue uno de los argumentos centrales de la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) al imponer las medidas de remediación. El organismo sostuvo que las condiciones exigidas buscan evitar la consolidación de posiciones dominantes que puedan perjudicar a consumidores, empresas y potenciales nuevos competidores.

La preocupación ya había sido planteada en junio del año pasado por la entonces Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), antecesora de la ANC, que advirtió "riesgos significativos por los potenciales efectos sobre la competencia". Según aquel análisis, la integración entre Telecom y Telefónica habría dejado un mercado móvil altamente concentrado, con una participación estimada del 58% para Telecom y del 42% para AMX, controlante de Claro.

Desde Telecom rechazaron que la operación implique una afectación de la competencia y sostuvieron que la resolución oficial constituye una aprobación en los términos de la Ley de Defensa de la Competencia, aunque consideraron "excesivas" las medidas de remediación impuestas por el organismo.

El proceso de desinversión que ahora comienza será, en ese sentido, una instancia clave para definir si las condiciones regulatorias logran equilibrar la expansión de Telecom con la necesidad de preservar un mercado de telecomunicaciones competitivo.

La postura de Telecom
Desde Telecom interpretaron que la decisión oficial constituye una aprobación de la operación en los términos de la Ley de Defensa de la Competencia, aunque calificaron de "excesivas" las condiciones impuestas por la autoridad regulatoria.

Fuentes de la empresa consultadas por La Nación señalaron que no tenían novedades sobre la designación del agente de monitoreo, mientras que voceros citados por El Cronista indicaron previamente que consideraban demasiado exigentes tanto el alcance de las medidas como los plazos fijados por el organismo, e incluso no descartaban una eventual presentación judicial para cuestionar parte de la resolución.

Por el momento, sin embargo, la empresa comenzó a cumplir el cronograma oficial con la presentación de la terna de consultoras y la puesta en marcha del proceso de desinversión.

Nuevo director financiero
En paralelo con este proceso regulatorio, Telecom anunció la designación de Manuel García Diez como nuevo Chief Financial Officer (CFO), cargo que asumirá el próximo 3 de agosto.

El ejecutivo cuenta con más de 25 años de experiencia en finanzas corporativas, banca de inversión y mercados de capitales. Antes de incorporarse a Telecom se desempeñó como CFO de BARBUSS y Digital House, mientras que previamente desarrolló una extensa carrera en Morgan Stanley, donde lideró operaciones de financiamiento para América Latina por más de US$ 50.000 millones y asesoró procesos de fusiones y adquisiciones.

Ingeniero Industrial egresado del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) y MBA por la Darden School of Business de la Universidad de Virginia, García Diez tendrá a su cargo la estrategia financiera y de inversiones de la compañía en una etapa marcada por la ejecución de las medidas regulatorias derivadas de la compra de Telefónica de Argentina.

Fuentes: La Nación (María Julieta Rumi); Convercom; El Cronista; Autoridad Nacional de la Competencia (ANC); Telecom Argentina.

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