Los estados demandantes sostienen que la empresa combinada concentraría cerca del 27% de la distribución cinematográfica y reduciría la competencia en Hollywood. Paramount rechaza las acusaciones y afirma que la operación beneficiará a consumidores y a la industria.
La Justicia de Estados Unidos ordenó este lunes suspender temporalmente la compra de Warner Bros. Discovery (WBD) por parte de Paramount Skydance, al considerar que los estados demandantes presentaron argumentos suficientes para sostener que la operación podría generar efectos anticompetitivos.
La jueza federal del Distrito Norte de California, Araceli Martínez-Olguín, emitió una orden de restricción temporal que impide cerrar la transacción, valuada en US$110.000 millones, hasta al menos el próximo 3 de agosto, cuando se celebrará una audiencia para analizar una medida cautelar que podría bloquear la fusión mientras se resuelve la demanda.
En su resolución, la magistrada sostuvo que los estados presentaron "elementos sólidos" respecto del potencial anticompetitivo del acuerdo y afirmó que "el equilibrio de intereses y el interés público se inclinan claramente a favor de los Estados demandantes".
La orden prohíbe a Paramount, Warner Bros. Discovery y a sus agentes, funcionarios, empleados, abogados y cualquier otra persona vinculada con la operación "cerrar o consumar cualquier medida directa o indirecta para integrar o consolidar sus operaciones". En consecuencia, las empresas tampoco podrán continuar avanzando en el proceso de integración hasta nueva decisión judicial.
La demanda fue presentada la semana pasada por una coalición de 12 estados encabezada por California y secundada por Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington, todos gobernados por demócratas. La acción judicial constituye además un desafío directo a la decisión del Departamento de Justicia (DOJ), que en junio había aprobado la operación sin exigir modificaciones.
Los estados argumentan que la adquisición eliminaría competencia en la industria del entretenimiento y violaría la legislación federal antimonopolio de 1914, que prohíbe las fusiones susceptibles de reducir sustancialmente la competencia.
Según la demanda, la compañía resultante concentraría aproximadamente el 27% del mercado de distribución de películas de estreno en salas de cine y una participación similar en las licencias de canales básicos de televisión por cable. Además, controlaría más del 30% del segmento de los grandes estrenos taquilleros.
El fiscal general de California, Rob Bonta, calificó la operación de "ilegal" y advirtió que la unión de dos de las cinco principales distribuidoras cinematográficas de Hollywood derivaría en "precios más altos, menor calidad y menos contenido" para los consumidores.
Tras conocerse la decisión judicial, Bonta celebró la medida como "una primera victoria crucial en nuestro caso para garantizar que esta megafusión nunca se produzca" y afirmó que "la ley está de nuestro lado y estamos deseando seguir defendiendo nuestra causa".
A la demanda también se sumó el Sindicato de Guionistas de Hollywood (WGA), una organización que representa a cerca de 20.000 profesionales de la industria. El gremio sostiene que la operación provocará una pérdida masiva de empleos debido a los recortes de costos derivados de la reducción de competidores.
Paramount rechazó las acusaciones y aseguró que continuará defendiendo la legalidad de la transacción.
"Esta fusión es legal, procompetitiva y beneficiará a los consumidores, creadores, trabajadores y a la industria del entretenimiento", señaló un portavoz de la compañía. En declaraciones a la revista Variety, agregó que el fallo "preserva el statu quo mientras el tribunal analiza las cuestiones antimonopolio planteadas".
La operación recibió la aprobación del Departamento de Justicia el pasado 12 de junio. Las autoridades concluyeron entonces que la compra no perjudicaría la competencia en los mercados de televisión, plataformas de streaming y producción de contenidos. Incluso sostuvieron que la empresa combinada podría fortalecer su capacidad para competir frente a los principales actores del negocio del streaming y de los medios digitales.
De concretarse la adquisición, Paramount Skydance pasará a controlar una amplia cartera de activos que incluye CNN, Warner Bros. Pictures y el servicio de streaming HBO Max.
La operación también adquirió un marcado componente político. El presidente Donald Trump manifestó su intención de intervenir en el acuerdo, mientras el futuro de CNN, uno de los medios que critica con mayor frecuencia, permanece bajo incertidumbre.
La compra representa además un importante triunfo para David Ellison, dueño de Skydance Media. Su padre, Larry Ellison, cofundador de Oracle y aliado político de Trump, financió buena parte de la adquisición.
La disputa por Warner Bros. se remonta al año pasado, cuando Paramount y Netflix compitieron por quedarse con el histórico estudio cinematográfico y su catálogo. Aunque parte de Hollywood respaldó inicialmente la oferta de Netflix, Paramount continuó elevando su propuesta hasta que la plataforma de streaming abandonó la puja en febrero.
Mientras tanto, la operación enfrenta un segundo frente regulatorio en la Unión Europea, donde las autoridades de competencia continúan revisando el acuerdo antes de decidir si autorizan la fusión.
Foto: Patrick T. Fallon
Fuentes: Agencias EFE y AFP
Fuentes: Agencias EFE y AFP
