domingo, 3 de febrero de 2019

El problema central del periodismo es la concentración oligopólica

El director de Caras y Caretas, Alberto Grille, participó en el Foro Internacional de Periodismo por el aniversario 60 de la Operación Verdad, que organizó en La Habana la agencia Prensa Latina
En estos días asististe a un evento en el que se conmemoró el 60 aniversario de la creación de la agencia de noticias Prensa Latina. ¿Qué temas se discutieron en el mismo y quiénes participaron?
El simposio duró dos días y se debatió sobre la crisis cultural, el creciente papel de la tecnología en las comunicaciones, la incidencia de las fakenews en los procesos políticos de Latinoamérica y los peligros que acechan el desarrollo de un periodismo popular y progresista en el continente. Naturalmente, también se recordaron los tiempos y las circunstancias que motivaron la fundación de Prensa Latina en el curso de la tremenda explosión que significó para el mundo ese escándalo teórico que podríamos simbolizar con la entrada de Fidel en La Habana y el triunfo de la revolución cubana.

¿Qué impresión tuviste de Cuba en estos pocos días?
Es poco lo que se puede ver en menos de una semana y son muchísimas las sensaciones de estar en un país que queremos tanto. El proceso continúa muy vivo, las dificultades continúan siendo muchas como siempre, el apoyo y la lealtad del pueblo es incuestionable y también lo son los errores, los retrasos y los desajustes de un modelo que ha sido ahorcado sistemáticamente desde el primer día por el imperio norteamericano.

La fundación de Prensa Latina, ¿puede haber pasado inadvertida ante la sucesión de acontecimientos que sobrevinieron en esos primeros meses de 1959?
Es imposible que no llamara la atención la creación de Prensa Latina en aquellos años de tanta debilidad de la izquierda en el continente. Máxime que contaba con algunos de los mejores periodistas como Jorge Massetti, Ángel V. Ruocco, Eduardo Galeano, Carlos María Gutiérrez, para nombrar sólo a un argentino y cuatro uruguayos.

Resultaba obvio que un emprendimiento de tamaña magnitud no podía haber salido de una usina que no fuera el propio Fidel. Por otra parte, hay que imaginar que cualquier cosa que sucediera en Cuba en esos días era motivo de aplausos, rechazos y contradicciones, y tal vez los temas más debatidos y con más calor fueran los de la información, la creación cultural y la libertad

Tú dirías que Prensa Latina vino a llenar un vacío….
¿Qué hubiera sido de nosotros si en Playa Girón, en la crisis de los misiles, en la guerra de Nicaragua y El Salvador, en las invasiones de República Dominicana y Granada no hubiera estado Prensa Latina, para desmontar mentiras y abrir cabezas?

Hubiéramos conocido sólo una versión, amañada, falsa, intencionada, parcial y engañosa. Cuba experimentó desde los albores de la Revolución el carácter avieso de los grandes medios de comunicación del mundo, particularmente de los Estados Unidos y, en su área de influencia, de los publicaciones asociadas en la Sociedad Interamericana de Prensa, fundada en La Habana pocos años antes de la Revolución bajo los auspicios del dictador Fulgencio Batista y las agencias internacionales imperialistas.

La dirección revolucionaria tuvo la lucidez de implementar la Operación Verdad pocas semanas después de la victoria.

Se hizo contra la desinformación y la mentira, para desmontar el cúmulo de falsedades que se estaban propalando desde las primeras horas después del triunfo, y cuyos propósitos eran imponer un límite al proceso revolucionario, torcer a la opinión pública internacional e impedir que el ejemplo del ejército rebelde y de los barbudos comandados por Fidel se extendiera por el continente como un reguero de pólvora.

Algunos se sorprendieron de la percepción estratégica de Fidel al ubicar como una prioridad la batalla por la información.
La dimensión estratégica de aquella Operación Verdad, más allá de los objetivos del momento, denota la comprensión temprana de que un proyecto político emancipador no debe soslayar la importancia de la lucha en el territorio de las ideas y en el terreno de la información, porque en ese ámbito intangible se libra una de las dialécticas más trascendentes y que más influyen sobre la subjetividad de la gente: la disputa por la verdad y la credibilidad.

Hoy, estando un poco abrumados por los peligros que percibe el periodismo veraz en Latinoamérica, nos preguntamos, ¿cuál es el peligro mayor que acecha a los periodistas progresistas, democráticos y de izquierda?
Sin duda el cerco económico que imponen los anunciantes privados, sin menospreciar la persecución en algunos de nuestros países contra los periodistas y los medios independientes, asimismo nuestras limitaciones y la de la mayoría de los partidos progresistas y de izquierda que han subestimado la importancia que tiene la prensa y la batalla por la hegemonía cultural para su propia supervivencia y la de los gobiernos que han conducido y que hemos perdido en esa ingrata alternancia de la democracia liberal.

Este enfrentamiento entre las agencias norteamericanas de noticias y los intentos de comunicación desarrollados por los movimientos democráticos y de liberación nacional ha sido siempre muy desequilibrado….
Hoy se hace evidente que todos los procesos políticos latinoamericanos que han desoído la voz de mando de los Estados Unidos y han afectado el interés de los grupos económicos poderosos en el seno de sus países han sido sometidos, por ese motivo, a intensas campañas de propaganda y de desprestigio, denostación y falsedades, tergiversando sus verdaderos propósitos y ocultando sus verdaderas y mejores realizaciones.

Querámoslo o no, es evidente que pese al triunfo de López Obrador en México, América Latina experimenta un retroceso político notable luego de 15 años de gobiernos populares y democráticos que redujeron los índices de pobreza y marginalidad, que expandieron el espacio público, que condujeron además largos ciclos de crecimiento económico y distribución de la renta.

Las corporaciones, los terratenientes rurales y el capital financiero han sido los que más han reaccionado contra los movimientos sociales y progresistas…
Indudablemente las corporaciones y el capital financiero a través de los medios de comunicación fueron los principales adversarios de esta larga época de progresismo y de izquierda.

Lo fueron en Brasil, en Argentina, en Uruguay, en Bolivia o en Ecuador, para mencionar los que más conocemos.

En Uruguay, dentro de pocos meses, la izquierda deberá poner en juego en elecciones su gestión de quince años de gobierno en donde la unidad de la fuerza política se mantuvo muy firme, como lo ha estado desde hace 50 años.

Los gobiernos del Frente Amplio, categóricamente, no han traído el caos a Uruguay….
Es verdad, por el contrario, han sido muy exitosos. En estos tres gobiernos se fortalecieron las empresas públicas que tienen el monopolio de la trasmisión de datos, de la telefonía básica, que controlan más del 60% de la telefonía celular móvil y tienen el monopolio de la distribución de la electricidad, la refinación del petróleo, la distribución y producción del agua potable y el saneamiento. En estos quince años se ampliaron los derechos individuales y colectivos, se legisló sobre el aborto permitiendo a la mujer decidir sobre su propio cuerpo, se liberó el consumo de marihuana, el derecho de las personas a elegir su opción sexual y el matrimonio igualitario, se universalizó la educación y la salud pública, se entregó a cada niño, adolescente y anciano una computadora y se cablearon todos los hogares con fibra óptica, se reformó el Código Penal haciéndolo más garantista, se extendió la electrificación rural hasta el más remoto rincón del país, se transformó la matriz energética desenvolviendo extensos planes de uso de la biomasa, la energía hidráulica, eólica y solar, se hizo una profunda reforma impositiva para que los que tienen más paguen más, se fortaleció la organización sindical y se aseguró la participación de los trabajadores en las negociación de sus salarios, se abatió la pobreza y la marginalidad, se disminuyó notablemente la mortalidad infantil y el embarazo adolescente. Hoy mismo se anuncia que Uruguay tiene el salario mínimo más alto de la región y que él alcanza los 500 dólares americanos mensuales.

Los países del continente han cambiado pero la prensa ha cambiado muy poco en Latinoamérica en estos 60 años. Al menos, la propiedad de los grandes medios sigue estando en manos de pocos empresarios muy ricos y concentrados…
El problema central del periodismo en nuestra América Latina es que la propiedad de los medios presenta un grado de concentración mayúsculo en manos de oligopolios privados, que son exponentes de esas mismas corporaciones económicas.

La mayoría abrumadora de los medios de comunicación de nuestro continente no informan, sino que representan; son portavoces de las corporaciones, de sus opiniones y sus demandas. Cualquier perspectiva disonante opera en un territorio hostil, donde ya hay instalada una campana única, siempre mejor financiada, con mejor infraestructura, con mayor cantidad de recursos y posición dominante en todas las plataformas posibles.

Me temo que hoy es imposible abordar con éxito un proceso de cambios profundos y sostenibles en América Latina sin tener en cuenta que es necesario debilitar estos medios concentrados y fortalecer una comunicación alternativa con proyección de masas.

Los medios de comunicación privados, como lo es Caras y Caretas en Uruguay, o cooperativos o comunitarios como hay quizás más ejemplos, que confrontan esta mirada única y conservadora, son por lo general mucho más débiles económicamente y tienen, por lo tanto, menor alcance, menor despliegue. También menor tecnología e infraestructura y menor influencia.

Además tienen un alcance muy limitado…
Los que existen, además, están limitados a la prensa escrita, a la radiodifusión y a los portales de internet.

La televisión abierta es un campo vedado donde no existen voces alternativas.
En nuestra América prácticamente no existen los canales de televisión abierta privados que no sean de derecha. Y entre la oferta de televisión por cable o satelital, las alternativas se cuentan con los dedos de la mano.

No hay que subestimar este dato, porque la televisión, cuya influencia ha decrecido por la revolución que significa internet, continúa siendo el medio con mayor penetración por excelencia y el medio que impone la agenda.

Los medios masivos han sido determinantes en muchas de las operaciones mediáticas contra los gobiernos, los partidos y los líderes progresistas…

Sin menospreciar el papel desestabilizador de lo que se conoce como las guerras jurídicas, las guerras mediáticas han sido devastadoras.

En combinación con las persecuciones judiciales, han sido el arma implacable de la derecha instalando en el pueblo la idea de que los líderes de izquierda o progresista son la materialización del mal, de la corrupción, del autoritarismo.

La combinación de las llamadas fakenews, el uso de estamentos de los poderes judiciales perfeccionados en Estados Unidos y los medios de comunicación hegemónicos han coadyuvado para perseguirlos y hasta desplazarlos de la competencia política.

Lula es quizá el caso más emblemático, y continúa en prisión en una causa amañada, dispuesta por un juez que ahora es el ministro de Justicia del ultraderechista Jair Bolsonaro, para impedir que se presentara a las elecciones que habría ganado de acuerdo con todos los estudios de opinión pública.

Si ya teníamos una altísima concentración en el ámbito de los medios privados, el advenimiento de internet y el fenómeno de las redes sociales introdujo un nuevo terreno que ofrece amplísimas oportunidades pero que no es neutral.

Los grupos económicos y las potencias mundiales, y fundamentalmente los Estados Unidos, son los dueños de esas tecnologías. Las redes sociales más utilizadas en el mundo son estadounidenses: Facebook, Twitter, Instagram, las aplicaciones de mensajerías como WhatsApp tienen dueños y no son dueños equidistantes o desaprensivos.

Manejan los datos de miles de millones de personas y ya se probó que se han utilizado ilegalmente esos datos para hacer gigantescas operaciones de ingeniería social, de manipulación de la opinión pública, a través de propaganda personalizada, campañas de mentiras y de demolición de política de líderes de izquierda mediante difamaciones masivas o las conocidas como “fake news”.

Tú describes un panorama muy desalentador…
Quizá parezca desalentador. Pero hay que ser consciente de que la disputa por la verdad en el ámbito de la comunicación de masas es estratégica pero compleja.

Y cada vez lo va a ser más, porque aunque las nuevas tecnologías de la información permitan que cualquier persona en cualquier lugar se transforme a sí mismo en un medio de difusión, el desequilibrio a favor de las grandes corporaciones y de los intereses imperiales nunca ha sido más acentuado.

Las nuevas plataformas son increíbles, pero también es increíble la brecha tecnológica que existe entre las potencias centrales y los países de la periferia.

Algunas compañías privadas en el mundo, como Cambridge Analytica, entre otras, utilizando procedimientos de análisis de datos masivos robados, comprados u obtenidos de manera ilegal, han incidido en más de 200 elecciones por todo el mundo, y han sido determinantes en campañas electorales como las de Donald Trump en Estados Unidos, la de Mauricio Macri en Argentina o la reciente elección en Brasil.

La lucha por la verdad en tiempos de posverdad representa un desafío que apenas imaginamos. Fidel siempre tuvo claro que la batalla en el campo de las ideas y de la información no puede abandonarse ni un minuto. No importa qué tan difícil sea ni cuánto sacrificio conlleve. Está en el propio concepto de Revolución.

Pero es una batalla desigual, contra fuerzas muy poderosas y sin escrúpulos que están dispuestas a todo, con tal de impedir el avance de la izquierda, la construcción de sociedades más justas y la verdadera soberanía de los países de nuestro continente.

Este evento al igual que otros que han sucedido y deberán suceder, sin embargo nos alientan a seguir buscando instancias de encuentro.

Tal vez un camino que recién estamos explorando es el de formar comunidades de lectores que rodeen y abriguen a los medios de izquierda, populares y progresistas. Tal vez, el camino sea el de la construcción de grupos de cooperadores que compartan las vicisitudes de la comunicación alternativa y nos ayuden a dar la batalla con creatividad, por una comunicación más participativa lo más independiente que nos sea posible y más audaz, amplia y plural.

Además esto no lo podremos hacer solos. Habrá que estudiar más profundamente la solidaridad y la colaboración entre los distintos actores de la prensa de izquierda en el continente en el área de la tecnología, el mercadeo social, el marketing digital, la producción de contenidos, y compartiendo lo mejor de nuestras experiencias en el campo de la cultura, la información, la investigación y el entretenimiento para mejorar la calidad, la credibilidad y la penetración de nuestra prensa.

¿Cuáles intervenciones te parecieron más interesantes?
Hubo ponencias muy interesantes de periodistas peruanos, mexicanos y brasileños. Tal vez las de Abel Prieto, exministro de Cultura de Cuba y actual director del Instituto de Estudios Martianos, la de la periodista y ensayista argentina Stella Calloni, a quien conocí hace 40 años cuando ella cubría, como corresponsal de guerra para el Diario Uno más Uno de México la guerra de Nicaragua, y el periodista español Ignacio Ramonet, exdirector de Le Monde Diplomatique, fueron las que más me llamaron la atención.

Calloni fue la más propositiva. Ella convocó a los trabajadores de la prensa y los medios progresistas a construir un músculo propio para dar la batalla.

Se preguntó: ¿por qué no hemos tenido la imaginación y la creatividad para construir y cuidar los instrumentos que nos permitan disputar la agenda mediática?

Dijo sin vacilar que hay que ser consciente de que hay una guerra contrainsurgente, contrarrevolucionaria, una guerra colonial en este siglo con el desarrollo consecuente de ejércitos mediáticos contra el progreso.

La política actual del imperialismo -recordó- intenta imponer la seguridad nacional en estas nuevas guerras coloniales y extender el dominio a escala mundial. Su idea es la expansión y gobernanza global y la pregunta que surge es: ¿cómo actuar frente a la dependencia y el imperialismo en los medios de comunicación modernos?
Fuente: Agencia Prensa Latina

Alertan contra “la dictadura comunicacional asociada al poder”

Desde la izquierda, la directora y fundadora de la Agencia Pública de Periodismo Investigativo de Brasil, Natalia Viana; la periodista ecuatoriana residente en Nicaragua, Sabrina Duque; la directora y fundadora de Efecto Cocuyo de Venezuela, Luz Mely Reyes, y el director general de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), Jaime Abello Banfi, hablan durante el primer día del XIV Hay Festival de Cartagena

Represión por vías legales o mediante el ejercicio de la violencia. Ataques virtuales, espionaje y hostigamento en las redes sociales. Es así como se debilita el trabajo de los informadores en la actualidad, cuando además se cuestiona el rol del periodismo.

"Estamos probablemente en la peor época", afirma Jaime Abello, cofundador y director general de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), creada por el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.

Abello moderó este jueves el debate "Periodismo que resiste", en el Hay Festival de Cartagena de Indias, convertido en su XIV edición en "un espacio para las conversaciones difíciles y el intercambio libre de ideas en sociedades que parecen estar cada vez más polarizadas".

Agobiado por la falta de recursos, expuestas sus insuficiencias y debilitado por la idea de que ya no es el único modo de informar, "el mejor oficio del mundo" se enfrenta al cuestionamiento de su papel histórico.

Y por si esto fuera poco, se ha ido instalando en los últimos años una suerte de "dictadura comunicacional" al amparo del poder que tiene en la mira el ejercicio de un periodismo sin cortapisas, libre y democrático.

"Este es un proceso lento que lleva años", explica Abello y añade: "Después de ser elegidos, los gobernantes empiezan a controlar desde dentro los distintos poderes, y luego caen sobre sobre la oposición, sobre los medios".

Pero para Luz Mely Reyes, fundadora del diario digital Efecto Cocuyo, "Venezuela no es un país polarizado, sino un país que quiere libertad".

Reyes opina que "el sistema de medios libres se ha ido desmontado paulatinamente frente a los ojos de todos" y que ahora lo que hay es "una dictadura del siglo XXI, que desmantela las libertades desde dentro de un sistema que se disfraza de democracia".

Por ello, hace dos años abandonó una posición equidistante. "Frente a un opresor yo no puedo ser neutral", confiesa esta comunicadora, galadornada en 2014 con el Victory Awards por su contribución al periodismo político de calidad.

Haciéndose eco de la opinión de su colega venezolana, Abello alerta "de la instalación progresiva en el mundo entero de una dictadura comunicacional" asociada al poder que se caracteriza por "un uso intensivo de los medios de comunicación digitales, y la capacidad de las redes sociales de difundir noticias falsas y promover campañas para desacreditar a periodistas".

Es lo que el brasileño Rosental Alves, fundador y director del Centro Knight para el Periodismo en las Américas, describe como "una epidemia digital que fomenta la cólera y la confusión".

En los últimos tres meses, 54 periodistas nicaragüenses se han visto obligados a exiliarse. El acoso y la persecución en contra los informadores han ido 'in crescendo' desde que en abril del año pasado estallaron las protestas callejeras, cuenta la ecuatoriana Sabrina Duque, residente en Nicaragua.

En medio de este escenario de hostigamiento, la autora del libro "VolcáNica, crónica de un país en erupción", destaca que todavía se haga periodismo crítico, como el trabajo "Disparaban con precisión, a matar" del reportero Wilfredo Miranda, que esta semana obtuvo el Premio Internacional de Periodismo Rey de España.

Y si durante la dictadura de Anastasio Somoza el periodista Pedro Joaquín Chamorro tuvo que huir del país, ahora es su hijo Carlos Fernando Chamorro quien con el gobierno de Daniel Ortega ha tenido que exiliarse, relata Duque.

Nicaragua y Venezuela "son países gobernados por las banderas de la izquierda, por partidos que han hecho invocaciones como la Revolución del Siglo XXI", explica el director de la FNPI.

Sin embargo, el caso de Brasil es distinto, puntualiza Abello, porque tiene un presidente que se declara nostálgico de la dictadura militar, que entre 1964 y 1985 cercenó la libertad de prensa, reprimió a la oposición y cometió graves violaciones a los derechos humanos.

"En los últimos años en América del Sur se han acostumbrado a pensar que las dictaduras son de izquierdas, y no necesariamente es así", apunta la brasileña Natalia Viana, directora y fundadora de la Agencia Pública de Periodismo Investigativo.

"Los regímenes autoritarios de derechas están empezando a tener apoyo popular". Jair Bolsonaro, en el poder desde el 1 de enero, fue elegido democráticamente, "pero en sus 27 años como diputado -recuerda Viana- siempre se identificó con el ala más radical de la dictadura militar".

Y al igual que en EE.UU. hizo Donald Trump, Bolsonaro ha empleado las redes sociales para desarrollar una campaña política violenta, recurriendo a la divulgación de noticias falsas y al "linchamiento virtual" de críticos, detalla Viana.

Para enfrentar esta realidad, en el periodismo surgen lo que Abello denomina "espacios de resistencia", como el creado por la bloguera cubana Yoani Sánchez, asistente este jueves al debate.

Luz Mely Reyes, Sabrina Duque y Natalia Viana comparten el desafío de hacer periodismo en países con gobiernos que -aunque ideológicamente antagónicos- tienen como "común denominador el interés por acallar las informaciones críticas con sus formas de ejercer el poder".

"Después de llegar a lo peor, ellas están tratando de remontar espacios de libertad", concluye Abello.
Fuente: Agencia EFE

El diario La República se presentó en concurso de acreedores

Las empresas que integran el Multimedio La República se presentaron el pasado viernes 1° de febrero en concurso voluntario –o concordato–, según informó el diario La República en un comunicado que se publicó en la edición de este sábado
La declaración judicial de concurso se dicta cuando un deudor se encuentra en estado de insolvencia, es decir, cuando no puede cumplir con sus obligaciones.

El multimedio está conformado por el diario, la radio 1410 AM, la señal de cable RTV (Somerland SA), la imprenta Gráfica Berchesi y la productora publicitaria Pintelco S.A. Según se expresa el comunicado esta fue una medida "pensada y repensada" que finalmente decidió la autoridad del multimedio.

“Afrontar y continuar pagando, como lo hemos hecho desde que asumimos, todas las deudas comerciales, laborales y con el Estado, que hemos heredado de administraciones anteriores de nuestras empresas”, es según el comunicado, uno de los principales objetivos del multimedio.

A su vez, la empresa manifiesta que procura "continuar trabajando con la totalidad de los trabajadores del Multimedio La República sin prescindir de uno solo de ellos, no realizando ningún recorte laboral, dándole a todas las familias de nuestros trabajadores la tranquilidad y seguridad del mantenimiento y fortalecimiento de su fuente de trabajo".

“Queremos dar a todos a quienes a diario durante estos más de 30 años se han nutrido de nuestras noticias y publicaciones, la total tranquilidad de que esta nueva etapa que encara el multimedio La República la transitaremos con más fuerza y calidad periodística que nunca y que nuestros medios seguirán cumpliendo cada vez mejor su deber para con la sociedad uruguaya” y concluye: "Ese es el compromiso que asumimos y cumpliremos dedicándole todas nuestras fuerzas".

En Uruguay cuando una empresa es declarada en concurso a través de una sentencia judicial, se debe designar un síndico o interventor, según el caso, y se debe convocar a una junta de acreedores en un plazo máximo de 180 días.

sábado, 2 de febrero de 2019

Pol-Ka arranca 2019 con proyectos para El Trece, Netflix, HBO, Turner ,y FOX

Por: Gonzalo Larrea
Manuel Martí, director de Desarrollo y Producción Internacional de Pol-ka Producciones, detalla a ttvnews las novedades de la productora argentina, que arrancó 2019 cargada de proyectos.

Enfocada en seguir creciendo a nivel internacional por medio de la coproducción, la productora argentina Pol-ka inició el 2019 cargada de proyectos con socios de lujos en todas las pantallas.

En TV paga, por ejemplo, trabaja con FOX para la producción de El Host, con HBO en la segunda temporada de El jardín de bronce (serie que acaba de terminar de rodar) y con Turner y Cablevisión Flow en la miniserie El Tigre Verón, que ya comenzó a filmar, y será la quinta serie de la alianza a 10 años entre las compañías.

En digital, en tanto, se encuentra en plena preproducción de Puerta 7, su primer trabajo para Netflix, y en TV abierta prepara su gran apuesta para el 2019: Argentina tierra de amor y venganza.

"Argentina tierra de amor y venganza es la novedad más grande que tenemos. Es una súper producción ambientada en los años '30 en Argentina y España y cuenta la traición de dos soldados de guerra que se van a Argentina", destacó a ttvnews Manuel Martí, director de Desarrollo y Producción Internacional de Pol-ka Producciones.

La serie, con estreno previsto para 2019, será protagonizada por "La China" Suarez, Benjamín Vicuña, Gonzalo Heredia y Albert Baró, un elenco de lujo y reconocimiento internacional.

"Es nuestra gran apuesta de este año", aseguró Martí, que resaltó que la serie fue filmada en 4K, cuenta con una gran reconstrucción de época y que fue ideada con el mercado internacional en la cabeza.

"Se buscó hacer una tira de nivel más internacional. Y se puede ver por los actores que tiene, el nivel de la reconstrucción de época. Queremos hacer 120 episodios, pero que en internacional se pueda vender como tres temporadas de 40 episodios. Eso está pensado desde los guiones, con finales de tramas en los episodios 40 y 80", detalló.

Y además de las novedades anunciadas, Martí reveló que Pol-Ka "está cerrando" varias alianzas de coproducción internacionales, su prioridad para seguir siendo relevante en los próximos años.

"Lo que vimos en Pol-ka hace más o menos cuatro o cinco años fue que nuestro modelo de negocio estaba en un cambio fuerte. Primero, por la migración de la publicidad de la TV abierta hacia lo digital. Eso hizo que nuestro foco también pasara por hacer contenidos que no fueran solo para lo lineal. Imaginamos un Pol-Ka hacia cinco o 10 años en donde las producciones internacionales tuvieran tanto peso o más que las nacionales", explicó.

"Creemos que ese es el futuro, donde los modelos de negocio van a ser dos: uno es el de las coproducciones entre plataformas o territorios. Por ejemplo, nosotros hicimos con Televisa, Federation y El Trece una serie tween (Love Divina) donde se separaban los territorios. En el acuerdo que tenemos con El Trece, Turner y Flow, en cambio, lo que se separa son las plataformas. Ese es uno de los tipos de modelo de negocio que hay, donde aparte el IP de las producciones tiene un ciclo de vida de tres o cinco años con las ventas", siguió.

"El otro modelo de negocios es el de las plataformas OTT globales como Netflix, Amazon, Hulu o la que viene de Disney, donde se resigna IP porque los derechos que se piden son totales, para todas las plataformas y en todos los territorios. Ahí la productora puede dar su know-how, la producción y tener un fee sobre eso. Entre esos dos modelos de negocio creemos que va a estar nuestra industria", terminó.
Fuente: ttvnews

"La televisión abierta se está convirtiendo en otro canal más de cable"

Pierluigi Gazzolo, es el hombre detrás de Telefe y el cerebro de Viacom, el multimedio que adquirió el canal líder de audiencia en Argentina, aceptó analizar con Teleshow los pormenores de la industria televisiva. Rating, alianzas comerciales y la misión de ser lideres en mundo del entretenimiento
Por: Mariana Dahbar
Pier -así lo llaman sus amigos- llega puntal a una suite vip del Hotel Fontainebleau de Miami para su encuentro exclusivo con Teleshow. Italiano de 50 años, Pierluigi Gazzolo vivió muchos años en El Salvador. Y hoy es uno de los hombres más influyentes de la industria del entretenimiento.

Su primer trabajo fue en 1993, en Telenoticias, un canal de cable de Telemundo. 26 años después, es el presidente de Viacom, uno de los conglomerados de medios más importantes de mundo. A fines de 2016 esta empresa norteamericana compró Telefe. Y Gazzolo se convirtió en el cerebro que maneja el presente y futuro del canal líder de audiencia en nuestro país.

¿Cómo ve el futuro de la televisión, tanto la abierta como la de cable?
Dimos dos pasos: compramos tele abierta, compramos Telefe. Pero no solo porque era una plataforma muy grande e importante en la Argentina; lo compramos porque es un gran productor de contenidos. El futuro de la tele abierta va a seguir, y tanto como la tele paga, va a seguir siendo opciones importantes para el público. Simplemente, tienen que cambiar su posicionamiento, lo que ofrecen al consumidor y cómo se lo ofrecen.

¿Por ejemplo?
En el caso de la tele abierta, si es productora de contenidos va a sobrevivir. En nuestro caso, Telefe es un gran productor de contenidos al año. Combinados con nuestros canales de cable y con la compra de Porta Dos Fundos, el canal de YouTube número dos de Brasil, hemos creado Viacom Internacional Studios, que se encarga de desarrollar, producir y distribuir todos nuestros contenidos, tanto para marcas propias como para terceros.

¿El contenido propio es una ventaja?
En la tele abierta, si producís tu propio contenido tenés un gran futuro, porque si el consumidor no elige esa plataforma, el contenido es tuyo y lo metes en cualquier otra.

¿Cuál es la situación actual del mercado?
Está evolucionando. Y la tele abierta ya no es tan abierta: se está convirtiendo en otro canal más de cable, compite con Fox y con Discovery. Ya estamos todos en la misma grilla.

Hablemos del cable
Su futuro será más fuerte, no el cable de 1995, que te imaginas que te conectabas con satélite y recibías los canales surfeando con tu control remoto. El cable de hoy es su evolución al mundo digital, o sea al VOD (video on demand), que es la televisión a la carta, un sistema que le permite a los usuarios el acceso a contenidos multimedia de forma personalizada. Ofrece la posibilidad de solicitar y visualizar una película o programa en el momento exacto que el telespectador lo desee.

¿Un ejemplo?
Cablevisión es el mejor ejemplo. No solo es un cablero: Cablevisión tiene Flow; vas a Flow y consumís los contenidos que te den la gana, cuando te da la gana. Para mí el futuro, tanto en la televisión abierta como de tele paga, es VOD. Es mi opinión personal, no necesariamente es la posición de Viacom, ¿okey?

¿Lo tradicional murió o perdura?
Lo que nosotros llamamos "tradicional" ya no es tradicional, y el temor de que Internet va a matar a la televisión ¡ya pasó! La televisión ya es digital: ya puedes recibir contenidos cómo quieras y cuándo quieras.

¿Algo tiende a desaparecer?
En Latinoamérica todavía hay un universo muy importante que consume la televisión pasiva. Un universo que todavía está fuerte y no creo que vaya a desaparecer en los próximos cinco años, donde todavía se quiere ver televisión en vivo.

Compraron Telefe, que era un canal líder y mantuvieron el liderazgo. ¿Cómo hicieron?
No solo lo mantuvimos… ¡lo hicimos crecer! (eleva el tono de voz).

¿Qué estrategia usaron?
Producir más contenidos. Llevamos La Voz, 100 días para enamorarse. Cambiamos el posicionamiento de alguno de los shows de la tarde y de la mañana, como el programa de Verónica Lozano. Pero lo más importante es la apuesta en contenido, porque yo no estoy programando este contenido solo para vender publicidad en Telefe, estoy creando este contenido porque quiero venderlo.

¿Producen para exportar?
Claro. Si entras a un canal pensando en lo tradicional, no puedes ganar; tienes que pensar que tu canal es más de lo que es.

¿Cómo ve los noticieros?
El formato ha cambiado un poco, pero al final del día la noticia es definitivamente algo que debemos tener.

Ustedes fueron el primer canal en suspender el minuto a minuto en la medición del rating. ¿Por qué?
Siento que compañías como Ibope aún tienen que evolucionar más, no se están poniendo al día.

¿Por qué?
Porque el mundo está cambiando rápido, la medición tiene que cambiar con el mundo, y ellos tienen que acelerarse.

¿Qué le falta a Ibope?
La muestra ya no existe. Es muy poca para semejante cambio.

¿Piensan comprar otro canal de aire?
En Latinoamérica siempre vamos a buscar cualquier compañía que produzca contenido, sea canales de tevé abierta, canal de cable o canal de YouTube.

¿Cuál es su mayor expectativa para este año?
Viacom Internacional Studios. Seguir creciendo fuerte.

¿Proyectos para este año?
Varios. Uno de ellos es el programa R, una coproducción con Claro Video, un producto que hará morir de la risa. La historia de un hombre que por un error médico, de tipografía en su apellido, queda condenado a morir. También Atrapa a un ladrón, una serie de (Alfred) Hitchcock pero con una coproducción con España. Ana, una coproducción con Comedy Central; es una comedia protagonizada por la famosa actriz Ana de la Reguera. También 12 segundos, un thriller romántico coproducido con Imagen TV (de México), que tendrá aire por la pantalla de Telefe. Resistiré, un reality que marca la primera alianza de producción entre MTV y Mega. Y otros. ¿Te queda otra pregunta?

¿Qué es lo primero que piensa cuando se levanta?
Que no tengo que fumarme el cigarro.

¿Y lo último que piensa cuando se va a dormir?
Que quiero un trago de whisky con el cigarro…

¿Y lo hace?
¡Claro! ¿Quieres que te diga algo poético? Yo me levanto pensando en que quiero hacer crecer mi negocio… ¡No! Me levanto y me acuesto pensando en que quiero vivir.
Fuente: Infobae

viernes, 1 de febrero de 2019

Argentina tiene consumos de herbicidas que están por encima de cualquier país agrícola

Patricio Eleisegui es periodista. Hace unos años comenzó a investigar las denuncias que aparecían sobre fumigaciones con agroquímicos, Así recorrió pueblos y dialogó con personas afectadas. En 2013 publicó el libro Envenenados. Una bomba química nos extermina en silencio?, y que recientemente actualizó y reeditó Gárgola Ediciones. Ahora llega: Agro Tóxico (Argentina como laboratorio a cielo abierto para el control de la alimentación mundial)
“Todo lo que ocurre acá es que alguien tomó una decisión. No es una catástrofe, un accidente circunstancial, sino que es una decisión política. La decisión política es haber adoptado un modelo productivo que deviene, en todo caso, de una forma de explotar los recursos naturales.”
Andrés Carrasco, científico argentino.
En la Argentina de estos tiempos no existe un solo producto surgido de la tierra de forma intensiva que se elabore sin la utilización de plaguicidas. Y los cultivos más expandidos en el país son hijos directos del laboratorio y la manipulación genética.

Este trabajo devela desde el rol del Estado en el desarrollo de biotecnología aplicada al agro hasta el direccionamiento de la investigación de entidades públicas, como las universidades nacionales, hacia la demanda de los privados, sin perder detalle del vínculo directo entre funcionarios y multinacionales que reciben recursos y conocimientos locales para asegurarse ganancias millonarias ya fuera de nuestras fronteras.

¿Cuál es la apuesta de Bayer-Monsanto en la Argentina? ¿Qué opina el segmento gubernamental de la catástrofe ambiental derivada del uso de pesticidas que tiene lugar en las principales provincias agrícolas? ¿Qué pasa por la cabeza del empresariado que se enriqueció por efecto del negocio sojero? ¿Cuáles son los intereses en juego detrás de los últimos transgénicos aprobados o en vías de recibir el permiso oficial para ser comercializados? ¿Dónde está puesta la mira de los socios comerciales internacionales como China y el resto de los países asiáticos?

Este trabajo pone el foco, además, en otro aspecto de consecuencias negativas incalculables de cara a las próximas décadas: la explosión de las malezas resistentes derivadas del mismo uso de herbicidas, en lo que representa una variable que ampliará la utilización de químicos cada vez más peligrosos para las personas y dejará fuera de uso agrícola a enormes extensiones de tierra.

Los indicadores de cáncer en los pueblos del interior se disparan, nuevos monitoreos retratan el incremento en las malformaciones, los abortos espontáneos, las enfermedades desconocidas en distritos como Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Chaco, Misiones.

Las víctimas protagonizan. Las voces de los afectados develan.

Investigaciones revelan que, incluso, los plaguicidas llueven sobre nuestras ciudades, abarrotan las alacenas de cada casa, multiplican la aparición de escuelas especiales, o se concentran en impensados productos de uso diario.

Lo que aquí se inicia confirma a la Argentina como un territorio que, al tiempo que opera como laboratorio de prácticas erradicadas en buena parte del mundo por su comprobada nocividad, juega todas sus cartas a una noción de progreso que bordea el suicidio.

A costa de la misma supervivencia de sus propios habitantes.
En Señales charlamos con Eleisegui sobre este trabajo:

Venís investigando este tema está hace más de una década, viajar a los lugares, hablar con los protagonistas, no habrá sido fácil y sumaría muy duro
Es que prácticamente una década de trabajo, cómo vos contás, surge de la curiosidad periodística misma sobre este tema. Creo que en principio surge la necesidad que tiene uno en entender de qué hablamos, cuando hablamos de la soja, de los transgénicos, y eso mismo me llevó a profundizar la problemática de las fumigaciones que ya está atada de forma total al modelo y fue indagar en la economía, pasando luego con la cuestión científica y visitar los pueblos fumigados, que es la parte más dura con los testimonios que dan cuenta como el modelo afecta la salud de las personas con consecuencias muy dramáticas y trágicas en algunos lugares.

Cómo surgió la idea escribir Agro Tóxico, este laboratorio a cielo abierto que tiene Argentina para el control de la alimentación mundial.
Partamos del título que en su momento terminó en medio de una polémica por la palabra que al INTA no le gusta usar cuando se habla de plaguicidas, recordemos aquella circular de hace más de un año del INTA a sus técnicos exigiéndoles que no utilicen la palabra agrotóxico para definir este tipo de productos, la industria los llama fitosanitarios, como un modo de quitarle componentes agresivos y venenosos, justamente a estos compuestos.

El trabajo en torno a este libro surgió a muy poco tiempo de presentado Envenenados que es el primer libro sobre estas cuestiones que pude hacer. Y la realidad es que cuando terminé Envenenados y salió el libro y estábamos todos en las presentaciones y demás cayó la idea de que de repente el libro lo que hacía era una foto desde el inicio del modelo hasta este presente. Pero que no tenía demasiada idea realmente de cómo iban a seguir las cosas y que por supuesto podía suponer que todo se encaminaba hacia la profundización del modelo. Así que automáticamente empecé a pensar, cuáles serían las fuentes, por donde ir para tratar de indagar en qué están pensando los que definen estas cuestiones de acá los próximos veinte años.

Un poco Agro Tóxico va por ese camino, además de recuperar las pruebas científicas de los últimos años, la ciencia que se ha hecho en el país, la ciencia digna como se le dice, independiente, probando los niveles de contaminación, la incidencia en la salud, los casos dramáticos de los pueblos, como San Salvador, Monte Maíz, muchísimos donde se han hecho campamentos sanitarios.

Fui y entrevisté a quienes conducen este modelo, hablar con la cámara de quienes fabrican los pesticidas y tratar de entender por dónde están yendo, qué moléculas están trayendo al país, como ellos piensan que justamente lo que hay que hacer es tirar mucho más veneno en los próximos años, hay tres entrevistas con ejecutivos de Monsanto, tratando de poner en claro en qué están trabajando. Ahí me entero de que toda la tecnología que Monsanto tiene en el mundo la prueba primero en Argentina. Lo hacen en cercanía de Pergamino, en la provincia Buenos Aires. Ahí ellos siembran todas semillas transgénicas, todas las manipulaciones las están haciendo en la provincia Buenos Aires y eso después llega a Estados Unidos y a todos los mercados.

Y por supuesto también la cabeza del empresariado. Hay entrevistas con Gustavo Grobocopatel para para entender justamente como ellos visualizan que la soja es una oportunidad ahora pero que después, con la apertura de otros mercados, se va a virar a otros cultivos. Ellos ya están viendo el tema de las legumbres, por ejemplo, porque saben que nos próximos veinte años demográficamente el país que más va a crecer será la India. La India no tiene consumo de proteína animal, como si China u otros mercados, que son a los que estamos abasteciendo con forraje, así que el libro va mucho por ese lado tratando de establecer cómo van a ser las cosas próximos años y como también este sector privado, que sector científico, se vincula con las universidades públicas, con los actores del estado, como hay un apadrinamiento de parte de algunas carteras estatales, no así del gobierno porque realmente no es una cuestión de un gobierno u otro, acá hay un modelo y eso persiste más allá de las caras que están poniendo hoy por hoy la firma, en los ejecutivos nacional o provinciales.

Por lo que contaba al principio y sobre todo por el título y las reacciones que ha generado en el último tiempo el tema de agrotóxicos parece que nos cuesta reaccionar y qué que esto se vea como un problema serio. Y vemos que, en algunas localidades, en donde se levantan algunas voces, el resto mira hacia otro lado, qué tendríamos que hacer para que esto sea más masivo, un tema agenda y de debate.
Bueno ahora se está ejerciendo mucha presión desde abajo, de los colectivos sociales, de organizaciones de vecinos y eso está teniendo sus resultados más allá de que, cada tanto, el sector político juega en contra. Lo estamos viendo que la provincia Buenos Aires, la gestión del gobierno provincial de eliminar la distancia fumigaciones, permitir fumigaciones sobre las escuelas, siempre que no estén los chicos, cosas disparatadas, pero si se ha avanzado en estos años en regulaciones locales, en exigir a los municipios, a los departamentos, que establezcan criterios de distancia, por ejemplo, eso es un punto básico alejar las fumigaciones de los puntos poblados, de las escuelas rurales, y después la discusión en torno a promover modelos de agroecología, promover modelos de producción, incluso de estos venenos, y en muchos casos entorno también a los centros urbanos, lo cual le garantiza una suerte de barrera de protección. Es un poco lo que está promoviendo en Rosario con la normativa que se aprobó y que propuso el concejal Osvaldo Miatello (PJ).

Eso es una solución, por lo menos establece el criterio de distancias, y al mismo tiempo promover la agroecología en entorno a los centros poblados como una primera medida, después hay que discutir por supuesto si éste es el camino y como se tiene que trabajar la tierra de manera tal de no seguir envenenándola.

Nosotros tenemos un consumo de herbicida que está por encima de la media de cualquier país agrícola, estamos rompiendo los números de naciones como Estados Unidos que son la meca del uso de pesticidas, Argentina está muy por encima, para poner un número de habitantes hoy nosotros tenemos más o menos uso de cuatro litros y medio por año sólo de glifosfato, hagamos de cuenta que una persona le damos casi cinco litros de glifosato, ese nuestro consumo anual. En Estados Unidos hoy no llegan al medio litro, para que nos demos una idea de cómo se ha desbocado el uso de pesticida en el campo argentino. A nivel nacional si ponemos todos los productos que se usan en la agricultura argentina nosotros soy tenemos también un promedio de casi ocho litros por habitante. No llegan a la mitad en el resto de los países que son agrícolas. Realmente esto tiene una incidencia que es indiscutible, esto lo vamos a encontrar en el agua, en el suelo, en el aire y por supuesto también en los productos que llegan nuestras casas. Esto obliga a poner en discusión por supuesto todo el modelo.
Recuerdo haber estado en una reunión de Aapresid (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa), en Rosario con auspicios de Monsanto, dónde admitían que el glifosato ya no servía, que había que combinar con otros productos, que había más resistencia y uno se pregunta ¿hasta cuándo?
Bueno, este es un aspecto que en Agro Tóxico es prácticamente casi medio libro. El tema de las malezas resistentes es casi una epidemia del futuro. Hoy nosotros tenemos prácticamente el 8% de la de la superficie nacional, disponible para la agricultura comprometida por la expansión de esta super maleza que son una creación del uso de herbicidas, no tiene otra explicación.

Para escribir ese capítulo me junté con uno de los especialistas de Aapresid, que justamente que me reconocía la problemática, que no es únicamente de Argentina, es de todos los países que usan en el agrotóxico para hacer cultivos, Estados Unidos tiene problemas, Australia… todos países y ellos reconocían que el problema argentino está en un término medio o sea no llega todavía a grave, pero se está intensificando, se está profundizado y eso explica un poco que en los últimos transgénicos que se están lanzando ya tiene eventos apilados para tolerancia a herbicidas y resistencia a insectos, o sea tienen resistencias múltiples.

Ante la soja era solamente inmune al glifosato, hoy tenemos inmunidad al glifosato 2,4D y de otros, por poner un caso, ya tenemos tres venenos que se están echando porque las malezas están descontroladas y la realidad que cuanto más sigamos tirando en el campo habrá más inmunidad y también en términos económicos vamos a perder capacidad productiva, es el otro lado que hay que estar visualizando también por supuesto como dice el ingeniero agrónomo, Eduardo Cerdá, actual sistema productivo es un esquema "drogadicto" porque cada vez necesita más agroquímicos y los productores lo saben. Y el tema es hasta dónde vamos a llegar.

Hay que entender que el mundo está allí una enorme discusión con el uso de estos productos y también cómo estos productos llegan a través de los procesados, a través de la comida.

Bueno, si el mundo se pone firme con esto de decir: no queremos más alimento con venenos, tenemos que preguntarnos ¿hacemos realmente la migración hacia otro modelo o persistimos con esta cosa necia de seguir tirando veneno?

A lo largo de esta charla, hablamos de las distintas acciones de los Estados, vale preguntarse cuál es el aporte que han hecho para frenar a estas empresas, con Macri nadie tenía esperanza de que esto cambie, pero antes con Cristina Fernández de Kirchner se presentó un informe donde se tomaron datos antiguos que aportó Monsanto y no se escuchó a los pueblos fumigados.
Si, a ver el inicio estaba marcado por el menemismo a mediados de los noventa con Felipe Solá cuando habilita la primera soja transgénica, ese es el punto de partida, luego llega la etapa de Fernando de la Rúa, que fue parejo en todos los niveles y cuando viene el periodo del Kirchnerismo, con Néstor y Cristina, realmente es el despegue y la profundización total de este modelo, hasta ahora el macrismo no ha llegado a los niveles aprobación de transgénicos que ha tenido el Kirchnerismo, esa es la realidad. Se promovieron las inversiones de estas compañías. Explotó la producción local del glifosato, fue el imperio de los pooles de siembra. Recordemos la sojización del modelo productivo en términos de renuncia de la soberanía alimentaria, consecuencias tremendas que siguen hasta hoy.

Queda claro que el macrismo no tenía intención de cambiarla, sino de más bien de profundizar lo que estamos viendo y por supuesto con compañía estas empresas que se ven en sintonía con un gobierno dice bueno sigan para delante y fíjense obviamente cómo pueden también reorientar en términos productivos para que podamos llegar a más lugares del mundo con otros productos también tratados con veneno.

Hay muchos invisibles están trabajando y mucho para buscar soluciones, otros para visibilizar lo qué está pasando, como es tu caso, Damián Verzeñassi, médico y profesor de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario, uno de los impulsores de los Campamentos Sanitarios. ¿Hacia dónde vamos, ese horizonte que tenemos es tan oscuro como pinta?
Lamentablemente es así. Por ahora sigue azabache. Hace casi diez años, cuando uno discutía con las compañías, con consultores, como decimos en el interior te corrían con la vaina, porque decían que no había ciencias, que no estaba probado, en los últimos tres o cuatro años ha sido de una abundancia tal de pruebas científicas de contaminación que a veces, no da tiempo de traducir la cantidad de papers que hay y muchos son generados en Argentina con científicos locales, el caso el doctor en Ciencias Exactas e Investigador del CONICET, Damián Marino, que es una referencia a nivel regional, lamentablemente toda esta información llega afuera, se publica afuera y tiene que ver con lo que está pasando con Argentina y ahí también está la responsabilidad nuestra, como comunicadores, todo el vacío que se le ha hecho a la información y que se le sigue haciendo y bueno eso genera también que no podamos discutir en la mesa política un cambio profundo con esto.

Yo lo vengo diciendo y creo que este año electoral necesitamos que cada uno de los candidatos fijen su posición en cuestiones ambientales, no sólo en la problemática de los agrotóxicos, en cuestiones ambientales en general. Me parece que es algo que no se puede esquivar y bueno este año tenemos que trabajar para eso para que cada candidato explique qué planes tienen al respecto y no nosotros después tener que estar esperando, en el medio de esos cuatro años de cada gestión, algún mínimo gesto de cambio que nos permita tener una mejor calidad de vida.

Quizás a muchos les parecerá que este libro es muy técnico y que quizás no es un libro para él porque es un texto duro… ¿por qué habría que leer Agro Tóxico?
Bueno me parece que va en sintonía como ya sé expuso en Envenenados, no es un libro tan técnico, en realidad nos invita a entender de que acá hay un modelo de acción pensado para la Argentina que a nosotros nos ha tocado como país con enormes bondades en términos productivos sobre todo en la cuestión agrícola, ser un centro de experimentación para las compañías, con respaldo del Estado lamentablemente. Y acá se está definiendo un poco lo que va a hacer la línea de producción de alimentos del mundo para los próximos veinte o treinta años.

Me parece que hay que entender que no es algo que no pasa de costado sino que la cuestión del ambiente, de la contaminación ambiental estamos denunciando, de la que tenemos muchísimas pruebas, no es más que una prueba justamente no un argumento de que esto está pasando en Argentina.

Acá se están probando semillas, se están desarrollando manipulaciones, se están definiendo cultivos para los próximos años, se está pensando en los próximos mercados, cuáles van los mercados que van a demandar alimentos en el mundo, eso está pasando acá y que de repente estén fumigando a metros de tu casa no es una casualidad, que de repente veamos tantos anuncios, tanto el poderío del sector agrícola inclusive los medios de comunicación, es una prueba contundente de eso.

Me parece que lo interesante es estar informados y estar con los ojos abiertos porque acá está justamente gestando algo enorme y bueno nosotros tenemos que defendernos porque nuestro territorio y tenemos que cuidar a nuestra gente.

Desde abajo se empiezan a formar una oposición es muy grande hacia esto, ese prepara la marcha nacional de los Barbijos, en Rosario el 16 de febrero se hará la primera reunión para empezar a organizarla.
Y sí, será a través de la calle, a través de los medios, de los recursos que tengamos a mano, pero hay que entender que bueno es un contexto dramático. Quienes nos escuchan en los pueblos lo entienden de primera mano, lo observan el día a día, y la realidad es que a uno le gustaría hacer otro tipo de periodismo, no tener que estar todo el tiempo viajando a los pueblos para ver cuál es el cuál es el que tienen más problemas producto de este modelo, es muy doloroso, realmente y la realidad que hoy ya la prueba, en términos unitarios de las enfermedad que tenemos que son los del cáncer, los abortos, las malformaciones, ya son indiscutibles y tenemos que exigir un cambio. Esto es real y entendemos bien que es una decisión política, hay que seguir con esto y me parece que está muy bien movilizarse, exigir por supuesto y entender que este año va a ser clave porque bueno tenemos por delante un proceso electoral.

"Agro Tóxico", (Argentina como laboratorio a cielo abierto para el control de la alimentación mundial). Una investigación de Patricio Eleisegui, edita Sudestada
Fuente: Señales

Los dueños de S.A. La Nación terminan la semana con un editorial criminal

El diario La Nación publicó hoy un editorial que es lisa y llanamente una apología al delito de violación y justifica la maternidad forzada de niñas que fueron torturadas física y psicológicamente
Esta mañana el diario La Nación sacó una nota editorial titulada “Niñas madres con mayúsculas”, donde se defiende la maternidad de niñas que han sido violadas. La publicación incluso contempla la fotografía de una niña junto a un peluche, bajo la leyenda: “Amor y valentía para seguir adelante, respetando la vida”.

El texto cita el testimonio de dos pequeñas de 12 y 14 años que fueron madres y decidieron no abortar: “Los testimonios de las dos son contundentes, tanto como la intención de las dos madres, que coincidentemente apuntaron a “sacarles” los hijos pretendiendo obligarlas a abortar”, detallan.

A juicio del medio, “el relato de estas realidades mueve a reflexionar sobre lo que es natural en la mujer, lo que le viene de su instinto de madre, lo que le nace de sus ovarios casi infantiles. “Nadie me lo saca”, afirmarán aferradas a la vida engendrada en sus vientres”.

“Mucho más allá de la forma en que se gestaron los embarazos, claramente nada deseada ni deseable, y recordándonos todo aquello que se ha predicado con justeza sobre la necesidad de una educación sexual preventiva que contemple información sobre el propio cuerpo, resulta admirable y emocionante ver desplegarse el instinto materno. Encarnado, corporizado, ese instinto vital de preservación arrasa con todo lo que se ha dicho y escrito desde una teoría reñida con el derecho a la vida. Despedaza el pañuelo verde, al error inducido del “yo decido sobre mi cuerpo”, al feto como desprovisto de vida, entre otras denominaciones eufemísticas creadas para bajar la carga emocional que encierra decir que hablamos de un hijo desde el minuto de la concepción, de un bebé por nacer que se desea eliminar asesinándolo”, recalcaron en la editorial.

El artículo continúa manifestando “admiración hacia las niñas madres” y repudio a las “abuelas abortistas” que, como señalan, “felizmente no lograron su criminal propósito. Bienvenida a los felices niños de ambas mamás y un mensaje claro y esperanzador a la sociedad para que haga lo que tiene que hacer sobre educación sexual, primero, y sobre apoyo a las mamás, después, tanto si sus embarazos fueron deseados como si fueron causados por una violación, por ignorancia o estado de necesidad. Nada importó a estas mamás niñas, salvo conservar a sus hijos”.
Por último, el medio argentino asegura que “una sociedad madura y solidaria no será aquella que condene y rechace a las jóvenes madres y a sus hijos por nacer. Tampoco aquella que les imponga un aborto en la falsa creencia de que se trata de un estorbo, un problema que han de quitarse de encima. Será aquella que respete y cobije en su seno a quienes tan valiente como amorosamente proclaman un claro y responsable compromiso, un canto a la vida, cuando defienden, con uñas y dientes, a sus niños”.

El texto ha provocado gran rechazo entre las mujeres y organizaciones feministas argentinas, así como en los propios trabajadores del diario. A la vez, medios como Página12 han manifestado su repudio a la editorial, asegurando que “abunda en la apología al delito de violación. Pretende destacar como ejemplo a niñas violadas que llevan adelante sus embarazos en lugar de recibir la interrupción que es legal en la Argentina desde 1921 para ese causal”.

A través del hashtag #NiñasNoMadres se ha canalizado el repudio a lo manifestado por La Nación, donde el propio Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) manifestó su rechazo, asegurando que “La Comisión interna de prensa de La Nación rechaza el editorial de hoy de “Niñas Madres con mayúsculas”. Una niña embarazada es una niña violada. #NiñasNoMadres”, publicaron en Twitter.
El texto generó fuerte rechazo en las redes sociales. De hecho, hasta la comisión interna del diario expresó su repudio. “La Comisión interna de prensa de La Nación rechaza el editorial de hoy de "Niñas Madres con mayúsculas". Una niña embarazada es una niña violada. #NiñasNoMadres”, se publicó en la cuenta de la Comisión Interna de Prensa de La Nación




También los trabajadores y trabajadoras del diario repudiaron el texto:





Niñas, no madres
El Sindicato de Prensa de Buenos Aires repudia el editorial publicado el viernes 1 de febrero en el diario La Nación bajo el título “Niñas madres con mayúsculas”, que mediante una apología del delito pretende justificar el abuso infantil.

El texto busca embellecer una problemática que golpea a nuchas niñas y adolescentes en la Argentina, íntimamente ligada al abuso infantil, a la ausencia de Educación Sexual Integral y a la prohibición del aborto. No existen “madres con mayúsculas” entre las niñas víctimas de abusos.

Se da en un contexto en el que recrudece la violencia contra las mujeres: además de los intentos por enterrar la pelea por el derecho al aborto legal, ya se han contabilizado 22 femicidios en lo que va del año.

El editorial despertó un rechazo generalizado que comenzó por los propios trabajadores del diario, que una vez más demostraron que no somos la línea editorial de los medios en los que trabajamos. Ese rechazo refleja además que el texto es una reacción conservadora ante un reclamo socialmente masivo como es el del aborto legal, y que es una realidad en todas las redacciones y entre los trabajadores de prensa.

El SiPreBA rechaza esta apología de la violación, respalda a los trabajadores del diario La Nación, y celebra que su reacción es posible gracias a la organización colectiva, además de ratificar la pelea por el aborto legal, seguro y gratuito y la lucha por la educación sexual integral.
Sindicato de Prensa de Buenos Aires

Responde La Nación:
Críticas y rechazo a un editorial de La Nación
La publicación del editorial "Niñas madres con mayúsculas", en la edición de este viernes de La Nación, despertó críticas y rechazos, expresados mayoritariamente en las redes sociales.

Entre quienes expusieron en público su disidencia se cuentan buena parte de los periodistas de La Nación, que además promovieron una foto grupal con el mensaje "Niñas, no Madres" en el centro de la redacción del diario, en la tarde de este viernes.

Las notas editoriales de La Nación representan exclusivamente la posición editorial de la empresa, por lo que no expresan la opinión de sus periodistas ni de los integrantes de otras áreas de la compañía.

En sentido crítico también se manifestaron los legisladores del oficialismo y de la oposición, periodistas de diversos medios y organizaciones no gubernamentales.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) emitió un comunicado al respecto en el que afirma: "El embarazo en la infancia no está vinculado al 'instinto materno', es abuso sexual y por tanto el embarazo es forzado. Los adultos (familia, Estado, instituciones) son responsables de proteger a las niñas y niños frente al abuso sexual".

En tanto, la Fundación Huésped señaló: "El embarazo infantil está íntimamente ligado al abuso. La maternidad forzada es una forma de tortura y suma una violación más a los derechos de estas niñas".

La Nación lamenta que se haya interpretado el texto como un mensaje de alguna forma tolerante hacia los abusos a menores, algo que, como el mismo editorial señalaba, es a todas luces repudiable.

Políticas públicas con mayúsculas: #NiñasNoMadres
Desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito repudiamos el editorial del diario La Nación “Niñas madres con mayúsculas”, del 1 de febrero de 2019, y denunciamos que incurre en apología del delito. Los medios de comunicación tienen la responsabilidad social de difundir información que no presente falacias ni invisibilice derechos.

La nota editorial de La Nación vulnera los derechos de niñas y adolescentes, nuestros más elementales pilares de la democracia para el ejercicio de una ciudadanía plena y la construcción de consensos sociales intergeneracionales.

Los riesgos en los que cae esta nota, que ejerce violencia simbólica, reinciden en la idea conservadora de un único destino para las mujeres: ser madres.

Es esta violencia la que cumple con un modelo patriarcal del orden natural, que legitima cualquier acción, coerción, culpabilización de todo aquello que se aleja de ese orden. Por ello la maternidad elegida no cabe dentro del disciplinamiento de su ideología.

Es esta violencia la que oculta los datos alarmantes de embarazos en niñas menores de 15 años: tres mil anuales. Es esta violencia la que banaliza el abuso sexual y la exaltación del embarazo adolescente. Es esta violencia la que niega los riesgos para la salud que conlleva un embarazo para las niñas. Es esta violencia la que considera a las niñas al servicio de la reproducción, ignorando su capacidad para decidir y su proyecto de vida autónoma.

Si queremos poner en mayúsculas a las niñas, debemos concentrarnos en que sus derechos no sean vulnerados y generar políticas públicas. Los riesgos del embarazo en un cuerpo de niña son brutalmente ocultados por quienes obstruyen cualquier derecho y atacan a quienes luchamos por vidas dignas y libertad para decidir.

Referir a la intención de interrumpir dichos embarazos como un “criminal propósito” de las “abuelas abortistas” significa que el editorial publica una opinión que se contradice con la Constitución Nacional, con los tratados internacionales de derechos humanos y de protección integral para niñas y jóvenes y el fallo de la Suprema Corte de Justicia.

Por estas razones, exigimos que se retracten públicamente: el editorial “Niñas madres con mayúsculas” es inadmisible y completamente irresponsable. Requerimos que se publique una nota desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en la página 3 del matutino, en todos los soportes que el diario tiene, para informar fielmente a la ciudadanía sobre sus derechos consagrados.

Lo que presenta como “una menor embarazada” es una niña víctima de violación. La Nación, como medio masivo de comunicación e instrumento formador de opinión pública, debe responsabilizarse y retractarse.
#NiñasNoMadres / #ILEyaEsDerecho / #AbortoLegalYa
Educación sexual para decidir / Anticonceptivos para no abortar / Aborto legal para no morir
Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito
Coordinación de la Campaña 28S por la despenalización y legalización del aborto en América Latina y el Caribe

Crónica TV censura denuncia sobre la situación de la salud pública

Los directivos de Crónica TV censuraron la participación de los profesionales de la salud Jorge Yabkowski y Mirta Jaime, referentes de FESPROSA y CICOP. Ellos pensaban hablar sobre el estado en que se encuentran algunos hospitales públicos en todo el país. Vale decir que el Grupo Olmos, titular de Crónica TV, son dueños además del Grupo BASA que tiene clínicas y centros de salud de la Red Santa Clara que están distribuidas por todo el territorio nacional
Censura en Crónica TV
En el día de la fecha, estando ya en el estudio para ser parte del programa que conduce Horacio Embón a las 14:00 horas, los directivos de Crónica TV ordenaron que no saliéramos al aire los invitados Jorge Yabkowski, quien suscribe, presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) y Mirta Jaime, presidenta en el Hospital Posadas de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP) (foto).

La entrevista había sido pactada con 24 horas de antelación. Inclusive las temáticas de denuncia de la situación grave y crítica de los hospitales públicos había sido del interés de la producción del programa y sus contenidos perfectamente acordados.

La misma producción se vio sorprendida por esta decisión gerencial, cuyas causas ignoramos, pero que reflejan un peligroso paso en el sentido de coartar la libertad de expresión y la libertad de información, en tanto los hechos que se estaban ventilando y se están ventilando hoy en la salud pública, son del interés de la comunidad.

Había inclusive enviado al canal copias de los reclamos del pueblo de Tinogasta, Catamarca, a la gobernadora Lucía Corpacci, por falta de insumos en su hospital, por falta de ambulancia para traslados, por falta de atención odontológica. También los reclamos de la comunidad de los trabajadores del Chaco, donde el 28 de diciembre los profesionales del hospital tuvieron que terminar operando con iluminación de celulares por corte de luz, donde sufrieron severamente todos los centros de salud las inundaciones, donde llegó a darse el caso extremo de un chico naciendo en medio de la ruta, porque la ambulancia, hundida en el barro, no pudo continuar su camino hacia el establecimiento sanitario.

También se había comunicado a la producción del canal la falta de insumos hoy en la provincia de Buenos Aires, no solo en el Hospital San Martín de La Plata, el caso más resonante, o el incendio del Hospital Oniativia. Transmitimos además la situación en el laboratorio del Hospital Cetrángolo, líder de la atención para pacientes respiratorios, del Hospital Güemes de Haedo, líder en la atención de terapia intensiva y politrauma, donde no había reactivos elementales como troponina para el infarto, amilaza para la pancreatitis, coagulograma para llevar a un paciente al quirófano, y mal estado de la atención por falta de insumos que se repite en muchos otros hospitales, como por ejemplo el Hospital de Escobar, donde la situación es de una maternidad sin neonatólogos, con decenas de cargos libres en la guardia, en pediatría y en otras especialidades, lo que pone a ese establecimiento al borde del colapso, junto con, obviamente, también la falta de insumos y medicamentos.

Íbamos a denunciar en Crónica TV la situación de los hospitales de Córdoba, donde el Hospital de Niños se inundó en medio las lluvias y con gran peligro se pudo continuar una cirugía infantil compleja, bajo la lluvia en el quirófano, y provincia donde también fueron afectados el Hospital Misericordia y el Hospital Neuropsiquiátrico (amén del corte de luz en el Hospital San Martín de La Plata, donde el generador que tenía que reemplazarlo no lo maneja la provincia de Buenos Aires ni el Estado, sino que es de una empresa tercerizada, y que puso en peligro la vida de decenas de pacientes).
Estos son algunos de los ejemplos de las decenas que tiene el sistema público de salud y que muestran su verdadero estado de colapso y que no pudimos contar hoy al aire por decisión de los directivos a minutos de ser entrevistados en el piso del canal, en una nota pautada un día antes.

Lamentamos esta decisión gerencial de Crónica TV. Estamos sorprendidos, porque no es una práctica habitual, y obviamente queremos poner en conocimiento de la comunidad sanitaria en particular, de la comunidad periodística y de la comunidad en general, que este tipo de episodios de censura, lejos de mejorar la calidad de la vida democrática y ayudar a resolver los problemas graves que tiene nuestro sistema de salud, lo único que hace al tratar de ocultarlos, es empeorarlo.
Fuente: Fesprosa

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