Defendemos el libre ejercicio del periodismo. Sin censuras ni condicionamientos
El Sindicato de Prensa Rosario repudia enérgicamente las agresiones sufridas por periodistas de Canal 3 cuando acudieron a cubrir el conflicto policial en nuestra ciudad
Cualquier agresión contra trabajadoras y trabajadores de prensa es inadmisible. Hemos sido y somos los primeros en defender el derecho a la información y la libertad de expresión, y nuestra historia así lo demuestra.
Diariamente intentamos reflejar lo que ocurre y mostrar lo que sucede en Rosario. Sin embargo, no somos las y los trabajadores de prensa quienes definimos las líneas editoriales de las empresas periodísticas. Son esas empresas las que deciden qué se cubre y qué no, qué se publica y qué se omite, de acuerdo con sus propios intereses.
Entendemos que la información es un bien sensible que no debe convertirse en una mercancía sujeta a las presiones del poder político o económico. Es un derecho de cada ciudadano y ciudadana, y debe asumirse como un reclamo colectivo para que se garantice plenamente.
La sociedad debe saber que quienes llegaron hasta las puertas de la Unidad Regional II para realizar la cobertura son trabajadores enviados por un grupo empresario que determina no sólo los días y horarios en que se desempeñan, sino también qué hechos se cubren y cómo se presentan en cada medio.
El año pasado, en la Convención Constituyente de Santa Fe, lo planteamos con claridad: es imprescindible resguardar los derechos inalienables a la libertad de expresión y al acceso a la comunicación mediante una legislación precisa, ya que constituyen pilares fundamentales de una democracia plena.
Reclamamos la protección y garantía de un ejercicio libre de nuestra tarea, sin condicionamientos ni censuras. En sentido contrario, el gobernador de la provincia, Maximiliano Pullaro, respalda el proyecto de reforma laboral del presidente Milei, que en uno de sus artículos propone derogar el Estatuto del Periodista Profesional, norma que resguarda estos principios.
Las y los periodistas venimos sosteniendo una lucha constante por el ejercicio libre de nuestro trabajo. Somos víctimas de múltiples presiones y padecemos la precarización salarial y laboral, como la inmensa mayoría de las y los trabajadores. Asumimos nuestra profesión con principios éticos y compromiso social. Por eso reafirmamos que no aceptamos agresiones ni descalificaciones hacia nuestros compañeros y compañeras.
Rosario, 11 de febrero de 2026
Diariamente intentamos reflejar lo que ocurre y mostrar lo que sucede en Rosario. Sin embargo, no somos las y los trabajadores de prensa quienes definimos las líneas editoriales de las empresas periodísticas. Son esas empresas las que deciden qué se cubre y qué no, qué se publica y qué se omite, de acuerdo con sus propios intereses.
Entendemos que la información es un bien sensible que no debe convertirse en una mercancía sujeta a las presiones del poder político o económico. Es un derecho de cada ciudadano y ciudadana, y debe asumirse como un reclamo colectivo para que se garantice plenamente.
La sociedad debe saber que quienes llegaron hasta las puertas de la Unidad Regional II para realizar la cobertura son trabajadores enviados por un grupo empresario que determina no sólo los días y horarios en que se desempeñan, sino también qué hechos se cubren y cómo se presentan en cada medio.
El año pasado, en la Convención Constituyente de Santa Fe, lo planteamos con claridad: es imprescindible resguardar los derechos inalienables a la libertad de expresión y al acceso a la comunicación mediante una legislación precisa, ya que constituyen pilares fundamentales de una democracia plena.
Reclamamos la protección y garantía de un ejercicio libre de nuestra tarea, sin condicionamientos ni censuras. En sentido contrario, el gobernador de la provincia, Maximiliano Pullaro, respalda el proyecto de reforma laboral del presidente Milei, que en uno de sus artículos propone derogar el Estatuto del Periodista Profesional, norma que resguarda estos principios.
Las y los periodistas venimos sosteniendo una lucha constante por el ejercicio libre de nuestro trabajo. Somos víctimas de múltiples presiones y padecemos la precarización salarial y laboral, como la inmensa mayoría de las y los trabajadores. Asumimos nuestra profesión con principios éticos y compromiso social. Por eso reafirmamos que no aceptamos agresiones ni descalificaciones hacia nuestros compañeros y compañeras.
Rosario, 11 de febrero de 2026



