domingo, 8 de febrero de 2026

Entre la ley y la vida: la Iglesia reclama prevención y educación antes de bajar la edad de punibilidad

En medio del debate por la posible baja de la edad de punibilidad en Argentina, la Iglesia Católica volvió a manifestar su rechazo a esta iniciativa, advirtiendo sobre el riesgo de criminalizar a niños y adolescentes sin atender las causas profundas de la exclusión y la violencia. Desde el Episcopado sostienen que reducir la edad sin un abordaje integral es simplificar un problema complejo que atraviesa la vida de los jóvenes y de las comunidades más vulnerables.

El Padre Máximo Jurcinovic, sacerdote y director de la Oficina de Comunicación y Prensa de la Conferencia Episcopal Argentina, asumió el rol de vocero en este debate que vuelve a instalarse en la agenda pública. Desde su perspectiva, la Iglesia propone siempre una mirada integral sobre estos temas, reconociendo la necesidad de un régimen penal juvenil y adolescente, pero alertando que comenzar la discusión únicamente por la edad representa una reducción que deja de lado las causas profundas. "Estamos hablando de qué está pasando con la vida de nuestros niños y de nuestros jóvenes", remarcó en diálogo con Señales.

La necesidad de un debate integral
Jurcinovic advirtió que la Iglesia no está ajena al dolor desgarrador de familias y comunidades que han sufrido delitos, pero insistió en que no se puede pensar solo en la edad. "Es un modo de simplificar la cuestión. La Argentina ya tiene un régimen penal juvenil, creemos que hay mucho por hacer y sobre todo creemos que hay mucho por debatir. Por eso creemos que estos tipos de tratamiento donde no se escucha la voz de los senadores, donde no se escucha la voz de los diputados, donde muchas veces se aceleran tanto los tiempos, no generan algo imprescindible que es la escucha de todas las voces. Por eso creemos que, por supuesto, hay mucho que caminar, hay mucho que debatir y estamos hablando de los niños y jóvenes de nuestra patria que están en situación de vulnerabilidad y que quizá todavía no han cometido delitos y que no los van a cometer nunca, pero que tenemos que poner también la mirada sobre ellos".

El sacerdote sostuvo que comenzar solo con castigo representa un reduccionismo. "La Iglesia se lo ha preguntado el año pasado y se lo vuelvo a preguntar ahora, y creemos, además, por las informaciones que tenemos a través de los medios de comunicación, que tiene que estar todo más claro: ¿dónde vamos a alojar a los menores? ¿Cuáles son los lugares que se van a crear para poder acompañarlos y resaltarlos en la sociedad? ¿Cuáles son los dispositivos que las provincias, los municipios van a tener para poder acompañar este tipo de problemática? Porque después sabemos cómo pasa esto, después cada uno se tiene que arreglar, digamos, ¿no? Seguro. Entonces creemos que es una discusión que se necesita dar y que esperemos que se dé de una manera responsable".

Contrastes legislativos: la ludopatía y la urgencia
Jurcinovic recordó ejemplos de la agenda política reciente, señalando la necesidad de debatir con profundidad y con información seria. Hizo referencia al proyecto de prevención de la ludopatía, que según señaló "cuida la vida de nuestros pibes" y recordó que, pese a su importancia, "un niño tiene un casino en su mano hoy en día. El año pasado esa ley no se trató en todo el año en el Congreso de la Nación, en el Senado. Una ley aprobada por la Cámara de Diputados perdió estado parlamentario. No había apuro, parece, digamos, ¿no? Y ahora nos encontramos con este acelere por esto. Por eso creemos que es necesaria la grandeza política de tomarse estos temas con profundidad y de debatirlos para que la sociedad sepa, y sobre todo, cómo vamos a tratar a nuestros más vulnerables. Porque esa es la cara de una sociedad, es la cara de una patria, cómo trata a los más débiles y vulnerables".
La contradicción política y el debate sobre la edad de punibilidad
En la ciudad de Rosario, la ex vicegobernadora y actual diputada por Santa Fe, Gisela Scaglia, expresó recientemente que apoyaba bajar la edad de punibilidad a 13 años, argumentando que la punibilidad protege a los chicos frente a las bandas criminales. También advirtió que las problemáticas juveniles requieren inversión social, algo que el Estado aún no garantiza. Esta situación evidencia una contradicción entre las demandas de quienes fueron víctimas y ciertas decisiones políticas que buscan medidas rápidas y visibles.

Frente a este escenario, Jurcinovic destacó que las discusiones requieren profundidad, datos y un abordaje integral, no solo la reducción de la edad de punibilidad. "Con este ejemplo y con muchos otros que hemos escuchado, se necesita un debate donde se escuchen todas las voces. Vamos a bajar la edad, ¿y dónde vamos a recluir a estos menores? ¿Conoce la política realmente la realidad de los establecimientos penitenciarios de nuestra patria? ¿Conoce cómo hoy se puede acompañar en cada provincia y en cada lugar esta situación? ¿Conocen nuestros representantes este deterioro educativo que hay en muchos lugares, la deserción escolar, que necesita una pronta solución? Nosotros ahí, lo hace la Pastoral Social en este documento también, que volvió a reditar, creemos que también es necesaria la grandeza política, porque le va a tener que ser serio, con conocimiento profundo, con estadísticas. La solución de fondo es mucho más compleja que bajar la edad, y requiere un abordaje integral".

La mirada integral sobre los barrios
El sacerdote subrayó la gravedad de los problemas que atraviesan los niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad. Habló de los casos de ludopatía que derivan en deudas e incluso suicidios, y señaló que estos hechos "nos tiene que tocar el corazón a nosotros, a nuestros presentantes, para saber que estos temas no son solamente cuestiones de títulos o decisiones que caigan bien o mal. Estamos hablando de vida o de muerte, y todo esto, por supuesto, atravesado también por la realidad del narcotráfico, por eso creemos el abordaje y la necesidad de una mirada integral".

La prevención, enfatizó, debe comenzar mucho antes de que un niño cometa un delito. "No nos podemos ir de los barrios. Cuando el Estado se corre de los barrios, cuando las organizaciones no tienen capacidad o no pueden permanecer en los barrios, el que ocupa ese lugar es el narco. Entonces lo primero es la lucha día a día contra este flagelo. Bueno, ustedes también lo saben, nosotros lo sabemos en el conurbano. Estamos hablando y los sacerdotes que trabajan en los barrios nos cuentan del inicio de la edad de consumo a los nueve años. Bueno, no podemos no pensar que ese es un tema prioritario".

Educación y acompañamiento: claves para la prevención
Jurcinovic destacó la educación como un eje central. "Como lo ha dicho la Iglesia en este documento, que lo dio a conocer el día de San Juan Bosco, alguien totalmente cercano al mundo de la educación, el tema educativo nos parece que es clave. Fortalecer la tarea educativa en nuestra patria, que ese fortalecimiento se dé también con el acompañamiento de partidas presupuestarias que ayuden a todos estos establecimientos que sabemos que tienen un lugar fundamental en la vida de nuestros pibes. Y después también la posibilidad del acompañamiento a quienes cometen un delito para que también se puedan resaltar un día en la sociedad. Es decir, no podemos dejar a esos niños abandonados, porque por supuesto que hay un delito, por supuesto que hay un delito que cometieron y por el cual tiene que haber una pena. Pero eso de que a veces delito de adulto, pena de adulto, donde sigue siendo un delito de un niño. Que por supuesto es un delito, pero es de un niño. Y por eso tenemos que acompañarlo de una manera especial".

El sacerdote recalcó que el cuidado de los niños y jóvenes es responsabilidad de toda la sociedad. "No podemos pensar este momento y esta reflexión si como sociedad no entendemos que es una responsabilidad de todos el cuidado de los más frágiles".
Trabajo y dignidad: la otra cara de la prevención
Jurcinovic describió la situación de los barrios, haciendo hincapié en el deterioro social y la pobreza integral. Señaló que es fundamental fortalecer las fuentes de trabajo, porque "el trabajo es el ordenador de la vida de las personas. Que se ponga la mirada en fortalecer el trabajo de quienes lo tienen y que no se pierdan fuentes de trabajo". Además, mencionó que la pobreza no es solo material, sino que involucra condiciones de vida, acceso a servicios básicos, alimentación y dignidad: "La participación de las iglesias, de todas las religiones, los evangélicos, los católicos en los barrios acompañando, creemos que eso hay que estar presente justamente para que nuestro desarrollo se siga fortaleciendo. Desde una mirada integral, donde se integren todas las necesidades de las personas".

Grandeza política y escucha de todas las voces
El sacerdote enfatizó que hace falta grandeza política para abordar estos temas de manera integral. Citando al Papa Francisco sobre la cultura de la indiferencia, sostuvo que quienes tienen responsabilidad en cualquiera de los ámbitos sociales, políticos, sindicales, empresariales o religiosos, deben tener la grandeza de discutir los temas con seriedad. "Por eso lo que estamos pidiendo es que estos temas se discutan y sobre todo que se escuchen todas las voces. Hay muchas voces que tienen mucho recorrido al lado de los niños y de los jóvenes. Es parte de la grandeza política escuchar todas las voces".

Finalmente, resumió los pilares que deben guiar cualquier debate sobre la infancia y adolescencia: educación, acompañamiento y prevención. "Educación, acompañamiento y prevención creemos que es un camino que tenemos que discernir para la vida de nuestros niños", concluyó, dejando claro que la discusión no puede limitarse a castigar, sino que debe contemplar la vida, la dignidad y el futuro de la infancia argentina.

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