lunes, 24 de noviembre de 2014

Alberto Casiano Gollan 1918 - 2014

Alberto Casiano Gollan, nació en Rosario el 24 de febrero 1918. Fue el fundador, junto a Guillermo Strazza, Ernesto Daumas, Ramón Maidagan y Jaime Katester, de Canal 3. Más tarde consiguió la licencia de LT2 Radio General San Martín, que luego bautizaron como Radio2, Radio Cataratas, FM Vida y FM Plus. A los 90 años decidió crear Rosario3.com, el sitio web de Televisión Litoral. Presidió la la Asociación de Teleradiodifusoras Argentinas. Fue intendente de la ciudad de Rosario entre el 18 de mayo de 1971 hasta el 23 de septiembre de 1971 durante la dictadura militar del General Lanusse
Su hijo Alberto Ciro Gollan dio la noticia a través de su cuenta de Facebook: " A todos mis sinceros amigos les informo que acaba de fallecer mi padre. Lo único que puedo agregar es que a un padre se lo quiere por siempre. Todo le perdono, él sabrá perdonarme a mí. En paz quedaremos por siempre, padre e hijo. Que en paz descanse mi querido papi", pidió.
Alberto Lotuf, en su programa “A Diario” dijo: “A partir de ahora nacerá el mito, nacerá el recuerdo y quedará su obra”, mencionó Lotuf.
Alberto Casiano Gollan fue el mayor de cuatro hermanos nacidos de la unión entre el Dr. Alberto M. Gollan y Ana de Larrechea.
En su matrimonio con María Beatriz Tonazzi, fue padre de tres hijos, Beatriz María, Ana Cecilia y Alberto Ciro; y abuelo de 13 nietos y bisabuelo de 21 niños.
Se inició desde muy joven en el ámbito laboral y de manera muy comprometida fue auxiliar en la Biblioteca de la Facultad de Medicina de Rosario, escribiente en la Policía de Rosario, auxiliar en el Banco de la Nación Argentina en Rosario, comprador de haciendas en el Frigorífico Swift, gerente de Tec-San SRL, gerente del Diario La Unión de Tucumán, trabajador en el obraje y explotación del quebracho de la familia Posse en Tucumán; viajante, gerente de sucursal y luego jefe de Créditos de Argentina de la empresa Alpargatas.
Fue director de Ismael Aviles SA, de Peters Hnos. S.A, director fundador de Cindor S.A., director de Lagos del Sur, Vice-Presidente de Aerotransporte Litoral Argentino (ALA), director de la empresa de aviación Austral S.A. Alberto Gollan comandó hasta sus últimos días una de las empresas más emblemáticas de la ciudad como lo es el multimedios Televisión Litoral (Canal 3, Radio2, LRH 253 Radio Cataratas, en la ciudad de Puerto Iguazú, Misiones, FM Vida, Ronda Vida, FM Plus y Rosario3).
Además Gollan fue miembro del Comité Permanente de Libertad de Expresión de la Asociación Internacional de Radio y Televisión (AIR) y participa de la Comisión Honoraria de la Fundación SITEA, (Sistema de Tele formación Avanzado) y socio de ARTEAR S.A. (Canal 13 Buenos Aires del Grupo Clarín).
Impulsó y organizó el FIAP (Festival Iberoamericano de Publicidad); fundó y presidió Galavisión (televisión por cable) en la ciudad de Rosario.
Entre sus múltiples funciones, fue Presidente de la Asociación de Teleradiodifusoras Argentinas (ATA) durante 7 años consecutivos, a partir de marzo de 1965, representando a dicha entidad en la 'II Semana de Estudios Superiores de Televisión' y en la '1ª Reunión de Productores Hispanoamericana de Televisión', celebradas en Santiago de Compostela del 26 de junio al 3 de julio de 1967, y en Santander en el año 1969.
Presidió las deliberaciones de la IX Asamblea General Ordinaria de la Asociación Internacional de Radio y Televisión (AIR), realizada en Buenos Aires del 29 de mayo al 3 de junio de 1967. Presidió la Delegación Argentina a la Asamblea General Extraordinaria de la Asociación Internacional de Radio y Televisión (AIR), realizada en Quito entre los días 12 y 17 de febrero de 1968. Fue nombrado Presidente de la Comisión Permanente de Defensa de la Democracia.
Ejerció el cargo de Intendente de la ciudad de Rosario entre el 18 de mayo de 1971 hasta el 23 de septiembre de 1971 durante la dictadura militar del General Lanusse.
Comunicado de Televisión Litoral S.A.:
El Directorio de Televisión Litoral S.A. comunica con hondo pesar y profunda tristeza que el Sr. Alberto Gollan falleció en la mañana del día de la fecha en su domicilio particular.
Su familia hace saber que la ceremonia fúnebre será de carácter estrictamente privado y agradece todas las muestras de afecto y cariño recibidas en este triste momento.
Además solicitan que no se envíe ningún tipo de ofrendas florales y alientan a utilizar esos recursos haciendo una donación a alguna institución que necesite de la generosidad de la comunidad.
Historias: La inauguración del 3
"Aquélla sí que fue una aventura. No teníamos ni idea de lo que era hacer televisión. Parecía una actividad interesante y nos decidimos a ponerla en práctica. En 1957 se había lanzado una licitación para otorgar la explotación de una frecuencia en esta región del país, pero nadie se había presentado. No estaba muy claro cómo era este negocio. Teníamos alguna noción de lo que estaba haciendo [Jaime] Yankelevich en Buenos Aires, pero no mucho más”, le dijo Gollan a la periodista Susana Reinoso de La Nación.
Había que estudiar con un poco de mayor detenimiento el asunto. En 1964, se volvió a hacer la convocatoria y esa vez sí recogimos el guante", recuerda Gollan sobre cómo se gestó el canal que realizó su primera emisión en Rosario, el 20 de junio de 1965, coincidiendo con los festejos del Día de la Bandera. Las primeras imágenes, en blanco y negro, se generaban en la planta transmisora ubicada en la avenida Godoy al 8000 de esa ciudad, desde un reducido estudio de 25 metros cuadrados de superficie, donde se emitían los primeros noticieros, con la conducción de Norberto Chiabrando, Ricardo Corvá y Julio César Orselli. Al poco tiempo, el espacio físico con que contaban para la producción de programas llevó a la instalación de los estudios en la sede de la hoy Sala Municipal Mateo Booz, entonces Instituto Tráfico, en San Lorenzo al 2200. Posteriormente, en 1973 inauguraron nuevas oficinas administrativas en la calle Dorrego 1042 y estudios de trasmisión en la avenida Godoy 8100.

Sus socios 
En “La trama secreta de la radiodifusión argentina”, Ricardo Horvath recordó como obtuvo LT2 Radio General San Martín “La radio LT2 le fue otorgada a Televisión Litoral S.A. en octubre del´82 por Decreto 1.004. La firma ya poseía el Canal 3 de dicha ciudad y era integrada por Alberto Casiano Gollan, un conocido radiodifusor que además se dedica a la importación de series norteamericanas de tevé y titular de dicho canal; el empresario industrial Ernesto Juan Daumas; Carlos Leopoldo Lagos (director y accionista del diario rosarino La Capital); Jaime Katester (comerciante y ex director del desaparecido vespertino Hoy); Rodolfo P. Dianda (ex director de la aerotransportadora ALA); Manuel Luis Cansino (abogado, asesor del diario La Capital); Carlos E.R. Stein Couzier (miembro de una empresa yerbatera); Juan José Bertagni; Francisco Tonazzi; Susana Menoni de Cardozo, Antonio Rodríguez Goyanes, Alberto Olidio Meneghello; Avelino Méndez; Ernesto Carlos Daumas; Jorge Washington Lagos (Secretario del director del diario La Capital); Sady Raúl O. Trabuchi (de la Sociedad Rural de Rosario) y Roberto Montserrat (del directorio del Banco Montserrat)”, destacó Horvath.
Exultante
Más tarde, cuando se enteró que el Gobierno prorrogó todas las licencias de TV abierta, de radio y TV por cable, mediante el decreto 527/05, Alberto Gollan, “poderoso hombre de la TV rosarina, competidor de Telefónica”, según La Nación “estaba exultante”.

Descendencia
A los 90 años decidió crear Rosario3.com, el sitio web de Televisión Litoral y puso a pilotear la iniciativa a dos de sus nietos, Ignacio Méndez y Marcos Quaranta.

"Soy un defensor de la televisión local"
"Soy un luchador y un defensor de los productos televisivos locales", le dijo a Carolina Baroffio del Diario Uno de Mendoza, en marzo del 2008.
En su crónica Baroffio describió “Invitado por Daniel Vila, presidente de UNO Medios, el empresario mediático compartió un almuerzo tradicional que recreaba las costumbres de la Vendimia, la mayor celebración de los mendocinos.   
Una grata sorpresa se llevaron los demás invitados cuando lo vieron llegar. Como la periodista del canal América, Mónica Gutiérrez, quien consideró a Alberto Gollan "un referente de los medios del interior del país".
Sobre la llamada crisis de la televisión abierta, Gollan remarcó que "son etapas en las que nos vamos amoldando a las nuevas tendencias, hoy la televisión no es el único medio porque también está Internet, y ahí tenemos que estar nosotros, aggiornándonos".
Cuando habla de la televisión es como si hablara de su propia vida. "Son casi 50 años que voy a cumplir en poco tiempo, es mi hogar, es como un matrimonio que se juró amor para siempre", sostuvo Gollan con la emoción contenida en su mirada.
Hombre del "interior del interior", aseguró que su lugar para hacer televisión es lejos de la Capital Federal. "Nací en el Interior y moriré allí, no tuve ni tengo por qué hacer lo que hago en Buenos Aires. Si en Rosario también se puede hacer televisión, como en Mendoza", sostuvo.
Pero, claro está, el empresario es un gran conocedor de las mediciones de rating y de los horarios prime time que regulan el éxito de cualquier canal de TV. Es consciente de las dificultades que surgen para ofrecerle al televidente productos locales.
El factor local. Sin embargo, nunca soportó la idea de tener un canal que sólo repita la programación de señales del aire porteña. "El día que dejemos de tener programación local, como país vamos a pasar a ser nada más que una repetidora de lo que pasa en Buenos Aires. Y yo estoy en contra de eso. Siempre he peleado por la gente del interior, me he peleado con los más fuertes para darle lugar a lo nuestro. Pero si vos gritás, te escuchan", aconsejó a los jóvenes productores televisivos.
"Con tenacidad e ingenio, uno siempre consigue lo que quiere, y hay mucho por hacer para mejorar la televisión que tenemos. Por ejemplo, este espectáculo de la Vendimia tiene que estar en la televisión de Mendoza, y también deberían conocerlo en el resto de los canales del interior", concluyó Gollan en la nota del UNO Mendoza.
40 años con Néstor Kirchner y Cristina Fernández
Cuando Canal Tres cumplió 40 años el entonces presidente Néstor Kirchner concurrió a la celebración en la Bolsa de Comercio de Rosario donde se realizó un almuerzo al que asistieron 450 invitados. "Esta empresa no se vendió a pesar de la tentación económica y las presiones. Defendiendo así, con los hechos, en las buenas y en las malas, las identidades culturales de nuestra región y nuestra patria", sostuvo el presidente de la emisora, Alberto Gollan, en el discurso que inició apenas arribó la comitiva presidencial que llegó a los festejos con un par de horas de retraso, según la crónica que publicó el Diario La Nación.
"Lo vengo a felicitar en nombre del pueblo argentino. Si este hombre pudo durante 40 años difíciles tener esta empresa en pie, ahora los argentinos hemos decidido crecer y el sueño de tener un empresariado fuerte será posible, no tengo dudas", contestó Néstor Kirchner cuando le tocó hacer uso de la palabra.
Entre otras personalidades, estuvieron presentes el presidente de la República, Néstor Kirchner; su esposa, la senadora Cristina Fernández; el vicepresidente Daniel Scioli; los ministros Alberto Fernández, Julio De Vido, Aníbal Fernández; el canciller Rafael Bielsa; el gobernador santafecino, Jorge Obeid; el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz; el presidente del Concejo de esa ciudad, Agustín Rossi, gran cantidad de diputados nacionales y provinciales y el titular de la Bolsa de Comercio rosarina, Federico Boglione.
Gollan, estaba conforme con la cuota de producción propia que lograba el canal. Le dijo a Ricardo Marín de La Nación: “llega a un 30 por ciento aproximadamente de lo que ponemos en pantalla”. “Esa es una proporción justa. Es imposible por los costos producir más en este momento. Nosotros recibimos gran parte de la producción que realiza o que compra a productoras independientes Canal 13 de Buenos Aires. La porción que hacemos acá es la necesaria y suficiente para cubrir la demanda de noticias locales que damos en nuestros noticieros y un poco más de programas de entretenimientos y periodísticos. Más es imposible, el mercado hoy da para esto”, calculó Gollan.

Un pasado turbio
"Gente de la sociedad, eclesiásticos, empresarios y de la Justicia tenían contacto con el Comando", dijo el teniente coronel retirado Juan Daniel Amelong ante el Tribunal Oral Federal 1 (TOF1) de Rosario, en un juico por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura, que "es un secreto a voces" la participación de civiles en el terrorismo de Estado. "Es un secreto a voces que gente de la sociedad, eclesiásticos, empresarios y de la justicia tenían contacto con el Comando", dijo Amelong.
Los dichos de Amelong fueron en la línea de la declaración testimonial que un rato antes brindó ante el tribunal el periodista y escritor rosarino Carlos Del Frade, propuesto por la Fiscalía. En su declaración, Del Frade sostuvo que "los militares son los títeres del poder económico".
"La mujer de Agustín Feced (fallecido jefe de la Policía rosarina durante la dictadura) dijo que Alberto Gollan (propietario de Televisión Litoral de Rosario) y el presidente de Acindar se reunían con Feced dos veces a la semana para analizar la marcha" del proceso, indicó Del Frade.
“El 28 de diciembre de 1976 Leopoldo F. Galtieri recibió en el Casino de Oficiales del II Cuerpo de Ejército a la prensa rosarina. Tras las palabras del General se pronunciaron Alberto Gollan de Canal Tres y Carlos O. Lagos de La Capital. “Estamos orgullosos de poder acompañar a usted y a la fuerza que representa en esta tarea en que están empeñados. Nosotros los periodistas apoyaremos siempre esta labor”, expresó Gollan, según publicó Del Frade en su libro “Matar para robar. Luchar para vivir”, Editorial Ciudad Gótica. Abril 2004.

"El Ciudadano Gollan"
En julio de 2007 el periódico "El Eslabón" publicó una nota titulada "El Ciudadano Gollan", en donde da cuenta de una denuncia judicial contra el dueño del Canal 3 de esa ciudad, Alberto Gollan, por supuestas "irregularidades" e "ilegalidades" cometidas en el manejo de Televisión Litoral SA, empresa que controla ese canal, entre otros medios. Según El Eslabón, la denuncia ("presentada por los doctores Pedro Figueroa Casas y Alberto Romano, ingresada el 7 de febrero pasado en el juzgado Civil y Comercial de la 5ª Nominación") cuestiona "las maniobras empresariales cometidas por el magnate de Canal 3, Alberto Gollan, y reseña al estilo de la novela de Orson Welles, su ascenso como gigante de los medios, 'la cadena de irregularidades' con las que el empresario intenta desplazar a sus socios y alzarse con todas las acciones del grupo, y los modos de evadir el reparto de las utilidades de uno de los pulpos multimediáticos más grandes de la región". Agregó el periódico que la acción la iniciaron los socios minoritarios de Gollan "entre los que se encuentran Claudio Katester, Desiree Katester y Ernesto Daumas", ya que se les fue negado el balance contable de la firma e información sobre "operaciones de venta" realizadas, según la demanda.
Su oposición a los cambios que impulsaba la Alianza
Alberto Gollan: "Si De la Rúa firma el decreto, Canal 3 deberá cerrar o convertirse en repetidora"
El titular de Televisión Litoral le mencionó a La Capital en 2001 que confiaba en que el presidente (de la Rúa) "no cometerá esa barbaridad". A la salida de la audiencia pública convocada por el ComFeR, en el Centro Cultural Parque España, se negó a hablar con Aire Libre, Radio Comunitaria, “Avelino (Méndez, vicepresidente de TVL) lo dijo todo, no tengo más que agregar, gracias”, dijo cuando abandonaba el lugar.
En la nota de La Capital Alberto Gollan, “habló sin pelos en la lengua sobre las consecuencias de la futura ley de radiodifusión”, editó el diario y siguió “Tanto es así que adelantó que, de sancionarse el proyecto, a Canal 3 le quedan dos caminos: "O ser una repetidora o cerrar". Además, dijo que "la ley actual es obsoleta", pero que la que está motorizando el ComFeR (Comité Federal de Radiodifusión), con su interventor Gustavo López a la cabeza, "es un avasallamiento" para los canales del interior. Sin embargo, vio una pequeña luz de esperanza en esta problemática: "No creo que el presidente (Fernando) De la Rúa firme el decreto. Confío en su equilibrio, y que no va a cometer esa barbaridad".
La ley de radiodifusión Nº22.285 surgió en la dictadura y es la que sigue vigente por estos días. Con el fin de reemplazarla, el gobierno nacional -a través del Comfer- ya tiene en trámite parlamentario una iniciativa que mueve a polémica. Es que mientras para el gobierno la propuesta intenta una federalización de los medios, de acuerdo a la óptica de la mayoría de los empresarios de comunicación del interior sólo se trata de una concentración del tratamiento de la información. Y de ser así, los nuevos canales se convertirían en meras repetidoras de Capital Federal.
Gollan, que lleva 37 años al frente de Canal 3 y del grupo de Televisión Litoral, es uno de los que se opone a la iniciativa oficial. En una entrevista con La Capital, dialogó sin tapujos sobre este tema en compañía del vicepresidente de la empresa, Avelino Méndez.

¿Qué implica la nueva ley de radiodifusión para los canales del interior?
Primero un avasallamiento de lo que son las expresiones del interior de la Argentina. O sea, el país no puede seguir así, que lo único importante sea la Capital Federal mientras las provincias están marginadas.

¿La situación es tan grave que hasta podemos hablar de reducción de personal?
Sí, y el personal de Canal 3 lo sabe. En Rosario hay dos alternativas, el mercado no da para más canales. La prueba la tiene en Córdoba, donde hay tres canales, de los cuales uno está fundido y el otro semifundido. Nosotros acá cuidamos el centavo. Yo superviso las compras personalmente, ya que no es el momento de invertir dinero si no se justifica.

¿Qué personal tiene actualmente Televisión Litoral?
Acá tenemos 150 empleados, pero hay 50 más que son independientes, y también se le agrega el personal de limpieza y de vigilancia que no depende de nosotros, pero indirectamente sí. En realidad, contando las familias de cada uno, de esta empresa comen 500 personas.

Pero, ¿ante qué escenario se encontraría Canal 3 si De la Rúa firma el decreto que habilita la instalación de más canales en el interior del país?
Acá hay dos alternativas, la primera es convertirnos en una repetidora, que estaría a cargo únicamente del personal técnico, con una manija que se sube a la mañana y se baja a la noche. O sea, dejar únicamente el personal indispensable para que salga una señal al aire y que venga por satélite. Y la otra es directamente cerrar el canal.

¿O sea que usted no descarta la posibilidad de cerrar Canal 3?
No, y es gravísimo. Le digo más, si lo primero no funciona (en referencia a ser una repetidora), después de tantos años de trabajo yo no puedo llegar a fin de mes y decirle al personal que no puedo pagar, ni llegar a un litigio porque la empresa no tiene dinero. No puedo tener gente en la calle porque no cobra. Acá hay una relación afectiva, hay gente que hace más de treinta años que está acá adentro. Tengo una relación familiar con toda la gente de la empresa.

¿Quién está atrás de este proyecto de ley que impulsa el gobierno?
Acá hay una multinacional, y no sé qué otros intereses que quieren tener una cadena donde Rosario, por ejemplo, sea un polo de venta y toda la plata se vaya a Buenos Aires.
El oficialismo argumenta que con esta nueva ley de radiodifusión habrá más posibilidades para las producciones locales independientes, y que esto generaría más fuentes de trabajo.
Es mentira, es todo mentira. Al contrario, va a disminuir el trabajo. Es más, cuando dicen que no van a poner repetidoras es un cuento. Porque al poner un canal acá, pondrán un testaferro, y será una repetidora.

¿Qué pasaría con la programación local de Canal 3?
Le puedo dar el ejemplo con "De 12 a 14". Allí trabajan 80 personas. Es un programa que lleva 18 años ininterrumpidos, y en Rosario se ve más que el programa de Tinelli (Videomatch). Y si se aprueba la ley, forzosamente "De 12 a 14" tiene que terminar.
¿Y los programas especiales del 3, como la entrega de los premios Magazine, que tiene tanta respuesta del público?
Desaparece, porque no habrá dinero ni pantalla para hacerlo.

¿Qué opina del artículo del proyecto gubernamental que propone más programación local?
Nosotros tenemos el 30 por ciento de programación local. Somos el canal que más produce en el interior. Y estamos dentro de las exigencias que pide la nueva ley. Le digo más, los canales porteños no producen. Ellos compran lo que hacen las grandes productoras y también les compran los derechos para todo el país. O sea lo amortiza todo el interior.

¿Hay un ejemplo de esta situación?
Hay muchísimos, pero uno es el caso de "El sodero de mi vida". Nosotros no podemos comprar ese programa. Se lo compra Artear (el 13) a Adrián Suar con derechos para todo el interior, y a su vez Suar lo vende en toda Latinoamérica y donde puede.

¿Cómo se financian los canales?
Con la publicidad, y si no hay publicidad no tenemos ingresos. Es lo único que hay.

¿Y entonces cuál es la salida?
Que le exijan mayor eficiencia a los medios. Que tengan las producciones que nosotros tenemos. Televisión Litoral tiene cuatro repetidoras, en El Trébol, Venado Tuerto, Rufino y Pergamino. Podemos poner cinco más, pero no lo hacemos porque las repetidoras dan pérdidas. Y la repetidora es una carga. Fíjese que ningún canal de Buenos Aires las tiene y nosotros sí.

Ahora, convengamos que la ley de radiodifusión como está tampoco puede quedar.
No, la ley actual es obsoleta. Pero en Estados Unidos para hacer la ley de radiodifusión estuvieron 15 años discutiendo. Allá se puede poner un canal en una plaza siempre y cuando sea redituables de lo contrario, no lo ponen.

¿Cree que el presidente Fernando De la Rúa va a estampar finalmente la firma en el decreto?
No sé si lo va a firmar. En realidad no creo que lo firme.

¿Por qué lo dice tan seguro?
Tuve la oportunidad de hablarlo con él en persona. Y yo confío en el equilibrio del presidente de la República. No creo que cometa esta barbaridad.

“Nuestro trabajo es comunicar; no hacer política”
Testigo y actor privilegiado de una Rosario a la que ha visto cambiar de escala varias veces en sus 95 impecables años (el famoso “¿dónde hay que firmar para llegar así...?”), Alberto Gollan sigue creyendo en los sueños, que son el motor de todo. Fundador de Canal 3, sigue comandando como hace casi medio siglo la empresa que ha crecido y es una marca registrada de Rosario.
Por: Néstor Fenoglio, nfenoglio@miradorprovincial.com
Decir que Don Alberto Gollan tiene 95 años ya alcanzaría para escucharlo hablar sin preguntar nada. Pero además este señor, de una memoria y fortaleza física increíbles, no fue mero espectador durante casi un siglo. Fue y es actor principal de buena parte de los cambios en Rosario. Ligado desde siempre con los medios de comunicación, fundó hace casi medio siglo el Canal 3 para apuntalar el nacimiento y crecimiento de la televisión en la provincia y en el país.
Gollan comanda Televisión Litoral que incluye Radio 2, Canal 3, FM Vida, Rosario3.com). Nos recibe en su despacho (con un ventanal imponente que da un parque aún más imponente, que incluye una cancha de golf), en avenida presidente Perón al 8.000, una zona que antes era “todo campo” y que ahora forma parte del crecimiento del Gran Rosario.
Don Alberto muestra una vieja hoja de almanaque: 24 de febrero de 1918. El día de su nacimiento. Así que la charla discurre aquí y allá, anárquica, casi sin preguntas: no hacen falta. Conversador nato y afable; también él pregunta de vez en cuándo. Preguntas para el interlocutor y preguntas retóricas que le sirven para continuar su relato.
En la conversación, sin intervenir casi, está su sobrino, que luego nos lleva a recorrer las instalaciones donde funcionan un canal de televisión y las radios. Y nos dice, riéndose que los análisis médicos de su tío Alberto “le dan mejor que los míos...y ¡me lleva treinta años!
A ver, hagamos un ejercicio de memoria... ¿De qué cosas se acuerda de su niñez?
Y... me acuerdo vagamente del año 1921 o 1922. Ese año nació el padre de éste (señala a su sobrino, directivo de la empresa), que nació en la misma casa que nací yo, en San Martín, entre San Lorenzo y Urquiza. Lo que más me acuerdo es después, cuando nos fuimos a vivir a una casa de calle Sarmiento entre San Lorenzo y Santa Fe. Siempre recuerdo, porque lo viví, que no había taxis. No había autos. O había muy pocos. Mi abuelo tenía un Ford T, mi padre un Chevrolet. Pero para ir de un lugar a otro la gente iba con el coche de caballo. Toc, tac, toc, tac (imita con las palmas sobre el escritorio el sonido de los cascos de los caballos) sobre el empedrado. Había tranvía. Yo me acuerdo que cuando aparecieron los primeros taxis, los mateos le pusieron taxi también a sus coches a caballo. Y aparecieron ahí los ómnibus, a los que se entraba por atrás. Yo me acuerdo patente de todo eso.
Me acuerdo de los empedrados, que hoy se mantiene, porque en muchos casos se le puso una capita de asfalto arriba y nada más. Pero todo eso venía como material de lastre de los barcos.
Yo me acuerdo también cuando empezaron a hacer el Palacio Fuentes (en Santa Fe y Sarmiento). Y después el Correo, con esas grandes vigas de hierro.
Todo esto (muestra a su alrededor) era campo-campo, chacra, quinta. De Rosario a Fisherton eran todas quintas, plantaciones de duraznos, manzanas. El puerto recibía barcos mucho más chicos que los actuales. Y se cargaba en bolsas, no a granel como ahora. Estaban los estibadores. Un barco estaba una semana cargando. Y los estibadores eran muy importantes. Había especialistas en cargar y en ubicar bien las bolsas para que el barco no se diera vuelta...

¿Y dónde estudió? ¿Qué cosas hacía de joven en los ratos libres?
Estudié primero en la escuela Sarmiento y después fui al La Salle y me recibí de bachiller en Santa Fe en la Inmaculada. El padre de Barletta, por ejemplo, era compañero mío. Rodolfito Freyre era también compañero mío. Rosario tenía 250 mil habitantes. Hoy tiene un millón y medio. Hice muchas cosas, muchos deportes. En el colegio era arquero, y después fui remero: Fui jugador de rugby, jugué en la primera de Atlético de Rosario, jugué a la paleta y luego al golf.

¿Y cuándo se interesó por la televisión?
Hacia fines del cincuenta y principios del sesenta. En la época en que traemos la televisión y ponemos esto, nadie creía que pudiera andar. Me acuerdo que cuando le comenté la idea a un posible inversionista, me dijo que yo estaba loco. Y después ese señor, que era uno de los empresarios más ricos en ese entonces, se fundió. Y nosotros acá estamos. La televisión ya era un éxito en Estados Unidos. Pero acá no la veían. Yo arranco con todo esto en el cincuenta y algo.
Pero hasta ahí había hecho muchas cosas antes. Yo he trabajado en empresas grandes. Trabajé en el Swift. Trabajé en la fábrica de alpargatas, llegué a ser el jefe de cobranzas de toda la fábrica. Yo ya tenía experiencia en negocios. Y cuando vi la cuestión de la tele me gustó. Lo que vi era una cosa del futuro. Se veía venir. Y pasa todo el tiempo. Las cosas empiezan así: alguien ve algo donde la mayoría todavía no. Las cosas cambian todo el tiempo. ¡Y lo que va a cambiar todavía!
Una vez en España iba en auto con unos amigos. Y uno me dice, “¿querés hablar por teléfono?”. Y me sacaron un celular. Yo no los había visto nunca. Era grande así (abre sus manos), un ladrillo, pero ahí estaba. A alguien se le había ocurrido y mire ahora lo que son los celulares. Yo lo sé encender y apagar. Pero lo agarra un pibe y hace de todo...

¿Cómo fue ese comienzo, entonces, en el caso de Canal 3?
Cuando nos dieron la licencia, yo era amigo de Goar Mestre, de Canal 13 y ellos me enseñaron todo. No sabíamos un pito de esto. Nos enseñaron lo que era una programación, una cobertura, todo. Y aprendimos.
En el 65 largamos. Pero ya trabajábamos desde mucho antes con la idea. La licencia fue un año antes, pero desde comienzos de la década del sesenta estábamos ya metidos en esto. Era tal el entusiasmo que tenía, que yo fui a la inauguración de Canal 13 en Buenos Aires. Usted no había nacido y usted tampoco (nos señala a mí y a José Caputto, gerente comercial de Mirador Provincial, que me acompaña). El año antes, el 64, apareció el Canal 5, se apuraron. De arranque entonces ya éramos dos canales. Nosotros esperábamos unos equipos de la Philips que venían de Europa.
Claro, todo era nuevo. Acá en Rosario no había ni un televisor. Había que esperar que la gente comenzara a comprarlos. Pero enseguida sucedió eso.
Lo que pusimos acá, en este lugar, fue el área de transmisión. Pero aparte habíamos puesto acá al principio la parte administrativa y después nos dimos cuenta de las dificultades para llegar. Todo era campo, para llegar acá había que saltar charcos, cruzar alambrados, grandes descampados...

Eligió un área -las comunicaciones- donde los cambios han sido constantes y revolucionarios. El negocio cambia día a día, aparecen nuevos actores y nuevas tecnologías todo el tiempo...
Así es. Todo cambia, todo el tiempo. Siempre estamos buscando que hay de nuevo. Es lo que hay que hacer. Ha habido épocas en que el mundo se estancó, en que pasaron largos años sin grandes novedades. Pero este siglo ha sido tremendo. Piense: yo escuché por primera vez una onda sonora a través de una piedrita galena, que se pinchaba y se escuchaba (hace una onomatopeya) “mi mi mi” y eso lo escuché yo y todavía vivo. ¡Todas las cosas que pasaron en el aire desde entonces! Nosotros transmitimos en el año 69 por coaxil y nos mandaron el alunizaje. Acá lo transmitimos. Y lo tomó Córdoba. ¿Por qué? Porque no había estaciones en el medio. Hoy día hay miles, es imposible. Está lleno de interferencias. Hoy hay incontables radios FM.

¿Cómo se llevó con la política?
Nunca me metí en política. Nunca tomamos partido. Y yo creo que debe ser así. Usted no puede ser arte y parte. Mire la campaña política actual: parte de la campaña la paga la provincia y por el otro lado, parte la paga la nación. Vienen, preguntan, el espacio vale tanto. Pagan y nada más. No nos metemos ni editorializamos. Y por eso nos hemos podido mantener. Creo que somos el único medio que sigue con la misma gente con la que empezó. Nuestro trabajo es comunicar, no hacer política. Si no, cortamos con esto y hacemos política. Pero no se puede las dos cosas.

...Sí, pero el poder tiende a querer controlar a los medios, incluso a comprarlos...
... no le digo que no. A nosotros nos quisieron comprar varias veces. Pero no quisimos. Nunca pensé en vender. Y yo mentiría si dijera que nos ha presionado algún gobierno. Ninguno vino acá a decirnos usted tiene que hacer esto o lo otro. Los conozco a todos. Pero no nos hemos metido, no es nuestro trabajo. Lo nuestro es entretener, informar; no opinar. Que opinen los demás. Con el tema del atentado contra Bonfatti, y con cualquier otro, que digan las cosas otros; nosotros, no.

Siente que le quedaron cosas por hacer... 95 años, ya es un número... (risas)
Siempre queda algo por hacer. Siempre. Hay que soñar, siempre. Si no, uno se aburre. Todo está en los sueños. Y yo me siento feliz. Sería un injusto si dijera que no estoy contento. Yo agradezco a la vida enormemente todo lo que me ha dado. Me ha dado mucho más de lo que esperaba. No digo que uno no pasa momentos feos. Pero ustedes van a ver que después nos acordamos de los buenos momentos. Y usted mismo se acuerda de cosas lindas y no feas. Seguro. Las lastimaduras se arreglan.

El Padre Ignacio
Mientras esperábamos, en la antesala, sale del despacho de Don Gollan el mismísimo Padre Ignacio. Afable, cálido como siempre, se acercó y nos saludó. Luego, nuestro entrevistado se refirió al carismático sacerdote. “Es un muy buen amigo nuestro. Es muy buena persona. El viene todos los jueves porque graba aquí. Y tomamos un café juntos y charlamos. Conversamos de muchas cosas. Es un tipo muy bien. Muy prudente, agradable. Da gusto.
Le quieren hacer notas de todas partes. Y yo bromeo con él. Le dije que me tenía dar en el testamento la exclusividad absoluta para hacer sus estampitas. Me hago millonario vendiéndolas. (se ríe).

Rosario y Santa Fe
“La ciudad de Rosario es muy linda, está muy bien. Y me siento muy rosarino. Y eso que tengo raíces santafesinas también, eh: Gollan y Larrechea son de Santa Fe. Piense que cuando todos ellos estaban en Santa Fe, siglos atrás, Rosario no existía. Mi abuela nació en Rosario. Y mi mamá también. El resto era de Entre Ríos o Santa Fe, pero de familias santafesinas. Cuando mi mamá nació acá, en rosario, había 60.000 personas, nada más. Mire ahora.
La primera vez que fui a Santa Fe, fue en auto, pero en camino de tierra. Era una huella por donde ahora va la ruta 11. ¿Sabe quién hizo esa ruta? Los demócratas progresistas. Molinas”.
El poder de Don Alberto 
En los ´80  Guillermo Strazza (hijo), titular de Cablehogar, montó una antena para en un edificio céntrico para que el viejo Canal 7 se pudiera volver a ver en la ciudad. Cuentan que por impulso de Gollan la Comisión Nacional de Comunicaciones procedió clausurar las emisiones "clandestinas" y a incautar el transmisor.

Durante la intendencia de Hermes Binner, el director de Comunicación Social de la municipalidad, Rubén Galassi lanzó desde una entrevista en el diario El Ciudadano la intención del municipio de tener una radio pública, pero esta no prosperó por la fuerte negativa del titular de Televisión Litoral, Alberto Gollán, que se lo hizo saber al propio Binner.

¿Por qué lacapital.com levantó una nota sobre el rating de la TV rosarina?
Se publicó en Señales: El jueves a mediodía LaCapital.com.ar publicó una nota llamada "Los números de la TV rosarina tras la partida de Orselli de "De 12 a 14"". La crónica desmenuza los datos de la planilla de rating de la televisión local donde Canal 3 (Televisión Litoral) pierde, y por varios puntos, frente a Canal 5 (Grupo Telefe).
Horas después "Los números..." era desaparecía de la web y en su reemplazo editan "El acuerdo nacional entre Alfonsín y Binner "definitivamente está olvidado".
En el primer piso de Sarmiento 763, sede del decano de la prensa argentina, se escuchó decir que "Don Alberto" llamó a responsable de sección para pedirle que levante esa nota, cosa que ocurrió.
Don "Google" permite que quede una versión en su memoria y también ver que otros medios la habían levantado.
"El acuerdo nacional..." solo tiene dos comentarios, el resto se dedican al tema de las partidas en Canal 3 (Julio Cesar Orselli y Luis Novaresio), la pantalla del 5 y otras opiniones sobre la TV local.
Los números de la TV rosarina tras la partida de Orselli de "De 12 a 14"
El noticiero de Canal 5 se queda con la batalla del mediodía, también a la noche "Telefé Noticias" le gana al "Telenoche" de Alberto Lotuff casi por seis puntos de rating. En tanto "Bien temprano" se impone al ciclo conducido por Sergio Roullier
Los mediodías de la televisión rosarina experimentaron grandes cambios. En "De 12 a 14", el "clásico de los mediodías" de Canal 3, se fue el "clásico de clásicos", Julio Orselli. En la vereda de enfrente, Canal 5, finalmente, cambió el horario de su programa insignia, el noticiero del mediodía, pasó de las 13 a las 12. La incógnita, la pregunta del millón era cómo iban a afectar estas modificaciones a las mediciones de la audiencia.
Al final se supo qué pasó. Ayer se conocieron los números del rating que corresponden a la segunda semana de mayo, según las mediciones de Ibope. Y el clásico tiene un ganador: "Telefe noticias", el informativo que conducen Ariel Bulsicco y Sonia Marchessi, por la pantalla del canal de avenida Belgrano. Con un promedio de unos 18 puntos de rating diarios, se ubicó segundo en el ranking, precedido por el que fue, hasta el desembarco de Marcelo Tinelli, el programa más visto de la televisión nacional, "Los Únicos", la ficción de Pol-ka.
"De 12 a 14" sufrió fuertemente la ausencia de Julio Orselli, quien hasta esta temporada había sido su conductor y la cara del programa. El magazine de noticias, en los últimos años y por motivos diferentes, había perdido a varios miembros de su equipo original, entre ellos Carlos Bermejo y Luis Novaresio. Pero el golpe que significó la partida de su hombre fuerte impactó en las mediciones de audiencia: el envío rozó los diez puntos de rating, poco más que la mitad de lo que midió su rival.
En la competencia nocturna, en la que Canal 3 apostó fuerte, ampliando a dos horas a "Telenoche", tampoco le alcanzó para ganar. El noticiero del 5, que conducen Cristián Lavallén y Gaby Peralta, con un promedio de 15,5 puntos de rating, resultó ganador. Entretanto, al canal de Alberto Gollan, que para ganar la noche armó un "dream team" con Alberto Lotuff a la cabeza, no le alcanzó. Pese al gran esfuerzo de producción, orilló apenas los 9 puntos.
La mañana también fue para el 5. "Bien temprano", el programa que Susana Rueda conduce de 7 a 9, por la pantalla de Telefe volvió a imponerse a "De 7 a 8", el envío del 3 que tiene a Sergio Roullier como mascarón de proa. Con una diferencia importante: cosechó un promedio de 6 puntos de rating, tres veces más que su rival, que promedió los 2 puntos.
La revelación de la temporada, en la que la nueva Ley de Medios le dio un nuevo impulso a la programación local, fue "Los días contados", el programa que conduce Pablo Feldman pegadito al noticiero del mediodía del 5. En su desembarco en la pantalla promedió los 15 puntos de rating. Un debut más que auspicioso.
En cambió, en la competencia el regreso de "El club del 3", que conducen Tito y Pelusa, no llegó al punto de rating, ubicándose como el programa rosarino menos visto por los rosarinos. Acaso porque el público se cansó de las payasadas.
Alberto Gollan junto al rector de la Universidad Nacional de Rosario, Darío Maiorana y el exvicerrector, Eduardo Seminara (hoy diputado Nacional del FpV)
Un caluroso fin de febrero de 2009 "le preparó un almuerzo" con empresarios a Cristina Fernández
En Punto Biz, Mariano Galíndez, escribió “La presidente Cristina Fernández se hizo un lugar ayer en su visita a Rosario para almorzar con un selecto grupo de empresarios de la ciudad.
El lugar del encuentro fue el living principal de la casa del dueño de canal 3, Alberto Gollan, y duró dos horas.
Cristina llegó al encuentro acompañada por el ministro de Planificación, Julio de Vido, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el diputado nacional, Agustín Rossi. También se sentaron en la mesa el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, y el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz.
Como anfitrión, Gollan fue el que armó la lista de empresarios invitados y, según contaron desde su oficina, el gobierno nacional no sugirió nombres ni puso reparos cuando conoció quiénes serían los comensales por el lado de los hombres de negocios.
Gollan invitó a René Francovigh (Francovigh), Manuel Rodríguez (La Virginia), Osvaldo Paladini (Paladini) y Federico Boglione (Los Lazos). También estuvieron Avelino Méndez (Canal 3) y Martín Méndez (Neoris).
Según contaron desde Canal 3, el único ausente con aviso fue el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, Jorge Weskamp, que el viernes pasado (cuando se frustró por la tormenta la visita de la jefa de Estado) también había avisado que la Bolsa no iba a concurrir.
Los helicópteros de la Nación y la Provincia estacionados en el parque de la casa de Gollan y un numeroso grupo de asesores del gobierno completaron la postal del almuerzo.
Como entrada se sirvió salmón, luego se comió lomo y el postre fue un plao con frutas y helado. Se sirvió vino y gaseosas, pero lo que más se tomó fue agua mineral.
A la hora de las presentaciones en la mesa, Cristina demostró saber bien quienes eran los empresarios con los que hablaba y estaba al tanto de los negocios principales de cada uno.
Cristina casi monopolizó la charla y todas las fuentes consultadas por punto biz coincidieron en que se trató de una reunión cordial, con diálogo fluido y de trato ameno y respetuoso. Si bien se tocaron algunos temas ásperos, como el conflicto con el campo, no hubo cruces de ningún tipo.
La dinámica del almuerzo fue la siguiente: los empresarios tiraban un tema sobre la mesa (ninguno fue duro al hacer los planteos y tampoco fue de punta contra el gobierno) y la presidenta (o eventualmente alguno de sus ministros) respondía. Binner y Lifschitz metían bocadillos. Cristina también puso sobre la mesa sus preocupaciones: desempleo y situación social. Es más, le pidió a cada uno de los empresarios que cuente como está la situación laboral de su empresa.
En rigor, fue Binner el que hizo poner colorados a los empresarios ya que luego de regalarle a la jefa de Estado una canasta con productos regionales le acercó una caja de productos de Ilolay. “Te los manda desde Rafaela Alfredo Curiotti”, les dijo frente a los empresarios de la ciudad que habían caído al almuerzo con las manos vacías.
“Estos son de tu competencia y vos no trajiste nada. ¿Los como?”, le sonrió Cristina a Federico Boglione. Todos miraron a Paladini, quien prometió enviar una caja de fiambres Premium.
Si bien se habló de generalidades y no se especificó tema o aspecto puntual de algún problema, el conflicto campo-gobierno se puso sobre la mesa.
Los empresarios le pidieron a Cristina que se solucione el conflicto con el campo porque eso mejoraría las expectativas de la gente. Semejante señal de confianza, dijeron, alentaría el consumo y la inversión porque el escenario de conflicto lleva a todos a quedarse en stand by.
En ese momento, Binner metió un bocadillo y dijo que esa conducta conservadora de consumidores y empresarios se siente especialmente en Santa Fe por las idiosincracia de la gente, sobre todo en el interior.
Los empresarios también instaron a resolver el conflicto agropecuario poniendo especial énfasis en que, más allá de las medidas que se tomen, el objetivo sea que se generen las condiciones productivas para que se vuelvan a reactivar las economías regionales y los pueblos. Y alertaron sobre la llegada de más pobres a las grandes ciudades si eso no ocurre. Fue ahí cuando Lifschtiz mostró su preocupación por el aumento de las migraciones internas y el impacto que causa en la atención social que debe afrontar el municipio.
Como respuesta, Cristina dio a entender que el campo tiene que ver cómo cambia de interlocutores con el gobierno o de trato con el gobierno y aseguró que en las charlas privadas con la Mesa de Enlace se habla de una manera más constructiva, tranquila y de buena gana, pero que cuando salen a los medios los ruralistas le tiran con todo y esa agresividad, asegura, le molesta. Dejo bien en claro que mientras los dirigentes sean tan duros por la tele y hagan política desde los medios pegándole al gobierno se va a dificultar la posibilidad de un entendimiento.
En materia agropecuaria, Paladini también expuso problemas que se están generando en su sector a la hora de recibir los subsidios acordados con el gobierno.
A De Vido no hubo quien le pregunte sobre el proyecto Circunvalar, el avance de la hidrovía o las necesidades viales de accesos a los puertos, pero Francovigh lo consultó sobre el panorama energético.
El ministro contó que se está invirtiendo u$s 1 M al mes para poner en funcionamiento Atucha II, que estará operando para octubre de 2010 aportando la energía necesaria.
Francovigh y Gollan también aprovecharon para resaltarle a la presidente que no es lo mismo ser un empresario en el interior que en Buenos Aires. En ciudades más chicas, dan la cara todos los días, están mano a mano con sus empleados y la ciudad permanentemente y “tienen todos los huevos puestos en la misma canasta” haciendo énfasis en que sus intereses y negocios no están afuera.

Un oxímoron seductor y difícil de explicar
Trabajar en la diaria con Gollán era descubrir que un oxímoron no es sólo una creación literaria. Creativo, informado, siempre presente, culto y atento al progreso a veces, obsesivo hasta la terquedad y obcecado en otras
Por: Luis Novaresio
Trabajar en la diaria con Gollán era descubrir que un oxímoron no es sólo una creación literaria. Creativo, informado, siempre presente, culto y atento al progreso a veces, obsesivo hasta la terquedad y obcecado en otras. Atento a escuchar siempre pero intransigente en ocasiones, aunque se le dieran razones distintas. Cálido en su decir sin dejar de sentirse con derecho a recibir el trato de “usted” y el “don” delante de su nombre de pila.
A las 6 de la mañana llamaba para preguntarle al conductor de su radio si había leído un suelto de un diario perdido. A las 10, planteaba una reunión con sus editores para discutir desde los temas hasta los títulos de su mimado “de 12 a 14”. Paseaba por los estudios de televisión acompañando a sus invitados célebres guiándolos por sus amadas instalaciones de avenida Perón. A la noche (a cualquier hora, la verdad) cabía el llamado de teléfono para no olvidar algo de la agenda del día siguiente. Todos los días. Todos. Los lunes, siempre, había reunión a las 4 de la tarde con sus gerentes y algunos periodistas: con el irrepetible Nacho Suriani (¡años de gloria de Radio Dos!) se peleaban por la mirada de una opinión de coyuntura o por el recuerdo de un país que no terminaba de parir. Gollán fue el reflejo de “el negocio atendido por sus dueños”. En primera persona, siempre. Para bien y para mal. Hacer medios por el deseo de hacer medios. Sin intenciones secundarias. Vocación, de las que hoy no abundan.
Sabía que todos los presidentes, los gobernadores, intendentes, empresarios y personajes de la cosa pública lo habían escuchado. Sabía escuchar pero, sobre todo, se ganó el hacerse escuchar. No renegaba de lo hecho, ni siquiera de su paso fugaz por la función pública o de sus opiniones en tiempos controversiales. “Los errores, si los hubo, no se lloran. Se enmiendan”, solía decir. Se sentía en paz con eso.
Lo conocí cuando él tenía casi 70 años. Había sembrado en un campo suyo unos árboles que servirían para producir madera después de 6 lustros. Una inveterada metáfora de hacer planes hasta su último instante de fuerza. Como desafiando al tiempo. Y parecía que iba a poder. Es seguro que no lo consiguió con la inmortalidad.
No lo es menos que sobrevivirá como el recuerdo de un hombre intenso que amaba lo que hacía y que lo emprendía con una pasión que, me dijo cuando nos vimos por última vez, lo desvelaba: la utopía por un devenir mejor. Quizá otro oxímoron. Tan seductor y difícil de explicar como fue trabajar con él.

El último caudillo de la televisión
Por: Eduardo Gurovici*
Así, con la llegada de los primeros aparatos de TV y en directa competencia con Pedro Simoncini, presidente del Directorio de Rader S.A. de Radiodifusión – Canal 5 TV, Rosario-, Alberto Casiano daba inicio a lo que reflejaría por décadas, el pulso de una ciudad como Rosario y la región, incluyendo a la provincia de Entre Ríos, donde su señal era captada hasta en Gualeguaychú con las viejas antenas de aire.
Presidente del directorio de Televisión Litoral, conformado por canal 3, LT2, FM VIDA y Radio Cataratas de Iguazú e integrado por célebres personalidades rosarinas, a los cuales sobrepasó con su inteligencia y jamás les dejó asomar la cabeza, ostentaba un unicato que mantuvo exactamente hasta casi la fecha del aniversario del día de la Televisión, que casualidad o elección, decidió partir.
Aristocrático, sigiloso, especulador, manipulador, calculador, querido por tantos y odiado por muchos, se mantuvo incolumne cuando en el ‘93, VCC, Canal 13, Vila, Manzano y toda esa runfla, dieron comienzo a la compra indiscriminada de cada cable, canal de TV o radio que se cruzara en su camino, no por la calidad, sino porque cada abonado o televidente valía en billetes lo que pesaba. Aún así, Don Alberto no pudo ante la presión societaria de Galavisión (sistema de TV por cable), y la diferencia fue sustanciosa.
Sin delitos ni omisiones, con pecados y errores groseros, tal vez impulsado a querer adelantar una democracia que venía pidiendo paso a gritos; con desaciertos, pero cargado hasta el quebranto de condecoraciones, méritos y aciertos, expresaba lo que sentía sólo a través de sus acciones. Superando ampliamente la capacidad forjadora de Goar Mestre, Gollán dejaba en su camino la amelga que sólo abre la impronta de un temple semejante.
Fácil de convencer a la hora de decidir, si eras su regalón; y capaz de enfrentar a la verdad absoluta con una necedad y terquedad tajante, si tu talante no era de su gusto, AG se levantó un día y dijo: “nos vamos de calle Dorrego”, para que al unísono se escuchara, ¿¡adónde!? “A la planta”, respondió.
Ese traslado era otra de las locuras del “viejo” y de su amigo fiel Gurovici (mi padre), mudanza que todos acataron y ponderaron una vez reinstalados. Así Gollán terminó de transformar ese emporio en un paraíso mediático que ostentaba con cada visitante, sin que se le notase un atisbo de vanidad.
Claro a la hora de la solidaridad y concreto en el momento de dar luz verde, sobre todo por lo bondadoso a la hora de regalar e implacable a la hora de quitar, ya que hubo quienes creyeron, por apego u otro sentido, que el lugar de trabajo les pertenecía, cuando en verdad el dueño era Gollán.
Alberto me dijo un día: “tengo esto para vos, si es lo que querés hacer”, y me regaló una radio en Iguazú. Y allí terminé de amarlo, era para mí un montón de cosas, porque sin duda también tuvo el consejo atinado cuando por ahí, mi viejo no lo tenía, o tal vez porque no se lo podía dar a Albertito, su hijo varón.
Tal vez no supe aprovechar las oportunidades que me dio o no las capitalicé como él hubiese querido, y me duele haber estado a su lado desde muy chiquito sin haber aprendido como correspondía. Pero bueno, tal vez me descansé en su consentimiento.
Estoy convencido que se despidió de mí, comimos las perdices que le gustaban y que yo cazaba. Lo escuché recordar con lágrimas a papá diciéndome que era su amigo, sobre todo cuando se llevó una foto de los dos que le regalé. Y al final, me invitó a manejar su Jaguar, cosa que no llegué a hacer.
Chau Alberto, el legado quedará intacto.
*Periodista. Director de LT41- AM660- Gualeguaychú

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Fuentes: Rosario3, La Capital, Mirador Provincial, La Nación, Archivo Señales, Punto Biz

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