lunes, 31 de agosto de 2026

Plaza Casasola: vecinos expusieron en el Concejo y reclamaron revertir la cesión del terreno

En una reunión de la Comisión de Planeamiento y Urbanismo, habitantes del barrio Larrea y descendientes de la familia que cedió las tierras para uso comunitario pidieron que se dé marcha atrás con la cesión de una parte del predio de Bolivia al 600 bis. Concejales de distintos bloques reconocieron que aparecieron nuevos elementos que justifican revisar la decisión.

La disputa por la plaza Casasola llegó este lunes al Concejo Municipal de Rosario. Vecinas, vecinos y descendientes de la familia que cedió décadas atrás las tierras para uso comunitario fueron recibidos de manera excepcional por la Comisión de Planeamiento y Urbanismo, donde reclamaron que se revierta la cesión de una parte del predio ubicado en Bolivia al 600 bis, entre Juan José Paso y French.

El encuentro se produjo luego de meses de reclamos por los movimientos de suelo, la colocación de pilares para servicios y el inicio de trabajos en un sector de la plaza. Los vecinos sostienen que nunca fueron consultados y que se enteraron de la situación cuando comenzaron a realizarse tareas sobre el terreno.

La sesión permitió además que concejales de distintos bloques plantearan públicamente la necesidad de revisar el expediente que habilitó la cesión. Entre los argumentos mencionados apareció un dato considerado relevante: el decreto que dispone la cesión del terreno fue aprobado en la última sesión del año, sobre tablas y sin pasar previamente por las comisiones para su análisis.

Nunca pensamos que teníamos que defender la plaza
Juan Peñalosa, vecino del barrio y usuario de la plaza desde hace cuatro décadas, fue uno de los primeros en tomar la palabra. Recordó que el espacio fue inaugurado en 1985, durante la intendencia de Horacio Usandizaga, y cuestionó que una decisión sobre el destino del predio se haya tomado sin participación de la comunidad.

"Nunca pensamos que la teníamos que defender y hoy estamos más unidos como vecinos defendiéndola", señaló.

Peñalosa sostuvo que existen "suficientes irregularidades" como para considerar que el tema no fue analizado con la profundidad necesaria. Entre ellas mencionó las modificaciones que, según entienden, deberían realizarse en materia de uso del suelo para concretar el proyecto previsto en el lugar.

El reclamo vecinal, aclaró, no está relacionado con una oposición a la construcción de escuelas. "No estamos en contra de la educación", planteó, sino de que se utilice para ese fin "el único espacio público que tenemos en el barrio".

Los vecinos reclamaron que el predio vuelva a ser destinado íntegramente a plaza y propusieron que, en lugar de perder superficie, se concrete un proyecto de recuperación del espacio que contemple playones deportivos, iluminación, juegos y mejoras para el uso comunitario.

"Queremos jugar al fútbol como cuando éramos chicos. Queremos tener la seguridad de usarlo todas las noches, como hacíamos", explicó Peñalosa.

También remarcaron que el reclamo no responde a una pertenencia partidaria. "Somos de todas las banderas en nuestro barrio", sostuvo el vecino, y pidió a los concejales de todos los bloques que intervengan para encontrar una salida.

Una donación familiar y un destino que, según los herederos, ya fue cumplido
Durante la reunión también habló Graciela Casasola, nieta de quien cedió originalmente las tierras.

Según relató, su padre y sus cuatro hermanos concurrieron en su momento a la Municipalidad para formalizar la cesión de una superficie perteneciente a la familia, que originalmente formaba parte de una extensión mayor de tierras.

La voluntad familiar, explicó, era que esos terrenos quedaran destinados al barrio y pudieran ser utilizados para equipamiento comunitario, educación pública y actividades deportivas.

La familia sostiene ahora que ese objetivo ya se cumplió con los distintos espacios de equipamiento existentes en el sector. Durante la audiencia se mencionaron, entre otros, un jardín de infantes ubicado sobre calle Ecuador y un centro de salud, además de otros establecimientos que utilizan la plaza para actividades recreativas.

Por ese motivo, los descendientes consideran que la parte del terreno que actualmente funciona como plaza debe conservar ese destino.

"Mi viejo del cielo me ayuda", expresó la heredera, al recordar que se enteró de la cesión cuando pasó por el lugar y vio los trabajos que se estaban realizando. Según relató, si no hubiera observado esa situación, la familia y los vecinos podrían no haberse enterado de lo que estaba ocurriendo.

El expediente y una cesión aprobada sin debate previo
Uno de los puntos que cobró especial relevancia durante la reunión fue el recorrido administrativo del expediente.

Según la información expuesta por los concejales, la cesión actualmente cuestionada corresponde al expediente 68.859 y fue aprobada en diciembre mediante un decreto que establece un plazo de diez años. La superficie involucrada sería aproximadamente la mitad del terreno.

Sin embargo, una de las concejalas señaló que el procedimiento tuvo una particularidad respecto de otros expedientes similares: la iniciativa no pasó por las comisiones de Planeamiento y Gobierno antes de ser votada, sino que fue incorporada a la última sesión del año sobre tablas.

"Es el único caso, por lo menos del que yo soy concejal, de que se le da un terreno público sin debate del Concejo", planteó uno de los ediles durante la reunión.

Desde otro bloque, una concejala que votó favorablemente la cesión reconoció que también aparecieron posteriormente elementos que deben ser analizados. Entre ellos mencionó el planteo de los vecinos acerca del destino original de la donación y la información surgida públicamente respecto de la institución que iba a utilizar el predio.

"Hay que analizar esta cuestión integralmente", sostuvo.

La escuela, la fundación y las versiones sobre el futuro del terreno
El conflicto se inició cuando los vecinos observaron trabajos sobre la plaza y comenzaron a investigar qué estaba sucediendo.

Según habían denunciado meses atrás, quienes realizaban las tareas les indicaron que allí se construiría un templo y que el terreno había sido adquirido por un privado. Posteriormente, el expediente municipal permitió reconstruir otra versión: la cesión de una parte del inmueble habría sido realizada para la construcción de una escuela vinculada a una fundación.

Durante la audiencia, los vecinos señalaron que posteriormente algunos padres del establecimiento educativo habrían consultado a sus autoridades acerca de un eventual traslado y recibido como respuesta que la institución no se mudaría al barrio.

Los propios vecinos aclararon que se trata de información extraoficial y reclamaron que, si efectivamente la escuela no utilizará el terreno, esa decisión sea comunicada formalmente.

Para la Municipalidad y algunos concejales, mientras tanto, las obras se encuentran actualmente frenadas a raíz del conflicto.

"Si realmente no van a disponer del predio, bárbaro, está destrabado el conflicto", plantearon los vecinos. La expectativa es que, en ese caso, se pueda discutir directamente un proyecto de recuperación de la plaza.

El vínculo con la Municipalidad
Durante la reunión, los vecinos también fueron consultados por el contacto que habían mantenido con la Municipalidad desde que comenzó el conflicto.

Según relataron, fueron convocados a la Secretaría de Cercanía, donde —de acuerdo con su versión— funcionarios municipales se limitaron a leerles el decreto que establecía la cesión del terreno. "Nos dijeron que no sabíamos, que no entendíamos la democracia", afirmó uno de los vecinos durante la audiencia.

Los habitantes del barrio calificaron ese trato como "humillante" y "degradante" y reclamaron que el Municipio se retracte de esas expresiones. También señalaron que en aquel encuentro habían recibido el compromiso de obtener una respuesta sobre el conflicto, pero que esa respuesta nunca llegó.

"Esto ya lleva meses desde ese momento. En mayo", señalaron durante la reunión.

El episodio aparece como uno de los puntos de tensión entre los vecinos y el Ejecutivo municipal. Mientras desde la Comisión de Planeamiento se planteó ahora la posibilidad de revisar la decisión y reunir nueva documentación, los habitantes del barrio sostienen que durante meses reclamaron información y participación sin obtener una respuesta satisfactoria.

Antecedentes de otros proyectos sobre el mismo terreno
Durante la reunión también se mencionaron antecedentes que muestran que el predio ya había sido considerado en otras oportunidades para distintos proyectos.

Uno de ellos fue una ordenanza de 1993, identificada como la 5729, que proponía ceder parte del terreno para un centro de día de adultos. El proyecto finalmente no llegó a concretarse.

También se mencionó un expediente de 2017, el 32.808, vinculado a la Asociación Voluntad Integral de Discapacidad Argentina (AVIDA), que tampoco tuvo viabilidad.

La existencia de esos antecedentes fue señalada como parte de la necesidad de reconstruir qué destino tiene asignado el inmueble y cuándo dejó de ser considerado formalmente como plaza dentro de los registros municipales.

Los vecinos afirmaron que durante años realizaron reclamos por el deterioro del espacio, la falta de juegos, problemas de iluminación y situaciones de inseguridad, pero que nunca fueron informados de que el terreno pudiera dejar de estar destinado al uso recreativo comunitario.

"La pelota está en nuestra cancha"
Desde la Comisión de Planeamiento se comprometieron a incorporar al expediente toda la documentación que aporten los vecinos y a solicitar información adicional al Ejecutivo municipal.

Uno de los concejales resumió el escenario señalando que el Concejo debe revisar la decisión a partir de los nuevos elementos que surgieron después de la votación.

"Han aparecido datos posteriores a la votación del cuerpo", planteó, y consideró que corresponde analizar si esas novedades justifican modificar lo aprobado.

También se señaló que, si se confirma que la institución educativa finalmente no utilizará el terreno, la situación podría resolverse rápidamente.

"Así como fue la decisión del Concejo, rápidamente la podemos revertir", sostuvo otro de los ediles.

Al cierre del encuentro, quedó planteada la posibilidad de avanzar con la revisión del decreto en las próximas sesiones. Los concejales solicitaron a los vecinos que acerquen toda la documentación disponible para incorporarla formalmente al expediente.

La discusión ya no pasa solamente por el destino de una parte del terreno. También pone en debate el origen de la donación, el carácter público del espacio, el procedimiento mediante el cual se aprobó la cesión y la necesidad de que cualquier modificación sobre un lugar utilizado durante casi cuatro décadas por el barrio sea discutida con la comunidad.

Mientras tanto, los vecinos continúan organizados alrededor de la defensa de la plaza. Crearon la cuenta de Instagram @laplazabolivia600bis, donde recopilan fotografías, actividades y parte de la historia reciente del lugar.

"Somos un barrio. Nunca fuimos un club", resumió Peñalosa durante la audiencia. Y volvió a reclamar una plaza recuperada, equipada y abierta para todos.

Ver también: La historia detrás de la plaza en disputa: el expediente que terminó cediendo parte del espacio verde a una fundación"Esto no es mío, es de todos": la pelea por la plaza que los Casasola dejaron al barrio

Otras Señales

Quizás también le interese: