Axel Kicillof y la ministra de comunicación Jesica Rey
Mientras los grandes grupos de comunicación recibieron cientos o miles de millones de pesos, medios comunitarios bonaerenses que también cumplen una función informativa y social pueden recibir apenas $600.000 por mes, de manera irregular.
El contraste expone una pregunta incómoda: ¿cómo se decide quién accede a los recursos de la pauta oficial y quién queda relegado?
La decisión final sobre las órdenes de publicidad emitidas durante 2025 recae en la ministra de Comunicación Pública, Jesica Rey, bajo la órbita del gobernador Kicillof. En total, se emitieron 9.571 órdenes de publicidad, mediante mecanismos de contratación directa.
El resultado, cuando se observa el reparto en números, muestra una fuerte concentración.
Una torta de hasta $62.450 millones
Según una investigación publicada por Chequeado en febrero de 2026, basada en resoluciones oficiales de la Secretaría de Medios bonaerense, la Provincia ejecutó durante 2025 entre $58.300 millones y $62.450 millones en publicidad oficial.
El salto respecto de 2024 habría sido de entre 63% y 139%, según la metodología y el universo considerado. Otro portal, El Disenso, detalló que los fondos se distribuyeron a través de 9.571 órdenes de compra entre 710 medios y proveedores registrados.
Pero la distribución estuvo lejos de ser pareja: diez grupos mediáticos concentraron cerca de la mitad de los recursos, con montos que, según las distintas fuentes relevadas, oscilaron entre $28.482 millones y $31.718 millones.
Los grandes beneficiarios
Entre los principales receptores de pauta oficial durante 2025 aparecen empresas periodísticas, grupos multimedia, agencias y comunicadores con estructuras comerciales propias:
- Grupo Indalo —C5N, radios y productora—: $6.958 millones.
- Grupo América —América TV, A24, El Cronista y Radio La Red—: $3.091 millones.
- Grupo Olmos / Crónica: más de $3.000 millones.
- Iprospect Media SA, agencia vinculada a pauta digital: alrededor de $3.000 millones.
- Grupo Clarín —Canal 13, Clarín, TN, Radio Mitre y Olé—: alrededor de $3.000 millones.
- El Destape: $2.867 millones.
- Infobae: $2.400 millones.
- Letra P / 0221: $920 millones.
- Editorial Perfil: $731 millones.
- Grupo Cielo: $599 millones.
- El Día de La Plata: $577 millones.
- El Eco Multimedios de Tandil: $351 millones.
- Grupo Balcedo: $303 millones.
- Futurock: $210 millones.
- Cenital / P35SUR SRL: $68,2 millones.
- Luciano Galup / Menta Comunicación: alrededor de $100 millones.
- Martín Noir / La Brújula 24 y FM 93.1: $58 millones.
- Nydia Ximena Caligiuri / Canal 22 web: $57,5 millones.
- Flavio Azzaro / Canal AZZ: entre $43,5 y $44 millones.
Uno de los ejemplos que permite dimensionar la concentración es el del Grupo Clarín.
Durante 2025, el conglomerado habría recibido $2.928 millones de pauta oficial bonaerense, distribuidos entre Canal 13, Clarín y su plataforma digital, TN, Radio Mitre y Olé.
Eso representa un promedio de aproximadamente $244 millones mensuales.
La comparación con un medio comunitario resulta contundente. Mientras un medio de esas características puede recibir alrededor de $600.000 en un mes de pauta, y ni siquiera de manera regular, el promedio mensual atribuido al Grupo Clarín equivale a unas 407 veces esa cifra.
Y hay una salvedad importante: esos $600.000 no necesariamente llegan todos los meses ni en los mismos plazos.
Ni siquiera hace falta mirar a los gigantes
La brecha también aparece al bajar varios escalones dentro del ranking.
Entre los 45 principales beneficiarios relevados, Clase 79 Producciones SRL, una productora de streaming vinculada al canal Carnaval, figura con unos $21,7 millones anuales.
El promedio mensual de esa cifra ronda los $1,8 millones.
Es decir, incluso uno de los beneficiarios de menor monto dentro de ese grupo supera ampliamente lo que puede representar la pauta oficial mensual para un medio comunitario.
Sin ley, sin topes y sin un piso para los medios comunitarios
El problema de fondo no es solamente cuánto dinero destina la Provincia a publicidad oficial, sino cómo se decide su distribución.
Buenos Aires no cuenta con una normativa integral que establezca criterios objetivos, transparentes y equitativos para asignar la pauta oficial. Tampoco existen, según el planteo de esta investigación, topes generales por beneficiario ni mecanismos que garanticen una participación determinada de medios cooperativos, comunitarios o sin fines de lucro.
Así, miles de órdenes de contratación terminan definiendo un esquema en el que los grandes actores comerciales tienen una capacidad de capturar recursos públicos muy superior a la de medios pequeños que, con estructuras mínimas, sostienen producción local, información de cercanía y participación comunitaria.
La discusión, entonces, excede a un gobierno o a un medio en particular.
Cuando el Estado administra decenas de miles de millones de pesos en pauta oficial, la pregunta central no debería ser solamente cuánto se gasta, sino con qué reglas, bajo qué criterios y quiénes quedan sistemáticamente afuera.
Fuente: Zorzal Diario
