La Federación Argentina de Periodistas Deportivos (FAPED) llevo a cabo su 51º congreso anual nacional e internacional. El mismo tuvo lugar a la cuidad de villa Mercedes (San Luis) en el complejo La Pedreda, con la presencia de 22 círculos representantes de todo el país, allí se analizó el acontecer deportivo y periodístico en Argentina y se suscribió el documento federal del encuentro
Los colegas de todo el país reunidos en Villa Mercedes en el Congreso Anual de la Federación Argentina de Periodistas Deportivos (FAPED), entidad madre del periodismo deportivo nacional luego de intensas deliberaciones fija postura sobre el acontecer deportivo y periodístico en la República Argentina. En primer lugar destacar que el potente influjo de nuestra federación continua siendo fuerte. Prueba de ello es la reciente incorporación de entidades que nuclean a los colegas de prensa especializada de todo el país. Siempre respetando la premisa del federalismo y el respeto por la libertad de expresión. En la observancia permanente de las normas éticas del ejercicio profesional, una tarea que la FAPED realiza desde 1954, año de su fundación.
Expresamos nuestra profunda preocupación por los hechos que se repiten en diversos puntos del país vinculados a agresiones a colegas y restricciones al libre ejercicio del periodismo deportivo. La libertad es un insumo irremplazable para desarrollar la tarea, así también como la ética profesional el requisito que se impone por sobre posturas subjetivas. El periodismo deportivo ocupa en la sociedad actual un rol de intermediación que es reconocido por los protagonistas. El espacio social donde nos desempeñamos es, sin dudas, un lugar cambiante y apasionante que nos demanda capacitación y formación continuas. El periodista deportivo es hoy un agente de socialización y transmisión de conocimientos inigualable que se ejerce con capacidad y pasión.
Reiteramos nuestra posición indeclinable sobre la representatividad de la FAPED en los ámbitos de incumbencia como las asociaciones y federaciones deportivas. La única entidad que garantiza la experiencia del periodista es nuestra federación, es por ello que hacemos llegar nuestra preocupación a las autoridades deportivas por episodios en los cuales se ha visto vulnerado el acceso a las acreditaciones para realizar la tarea de informar y opinar. Los convenios vigentes deben ser respetados, así como la tarea del periodista en todos los ámbitos de incumbencia profesional.
Las últimas actuaciones deportivas de los argentinos nos llenan de orgullo y son ampliamente reconocidas por el público. Sin embargo, las condiciones de preparación y entrenamientos distan de ser las adecuadas. La falta de claridad en las políticas de fondo que brillan por su ausencia, subsumen las posibilidades de nuestros representantes deportivos. Prueba de ello es el atletismo, bien llamado “deporte madre” donde solo Belén Casetta pudo obtener preseas, tanto en los Juegos de Nápoles como en los Panamericanos de Lima. Sin dudas que el esfuerzo merece otras posibilidades desde la base. La falta de una política deportiva estructural, que piense al deporte como inversión y no como gasto, es el antídoto a ello. De esa forma los logros se multiplicarán y el Deporte Argentino ocupará el lugar que le corresponde.
Villa Mercedes, San Luis septiembre 2019
miércoles, 2 de octubre de 2019
El diario cooperativo "Comercio y Justicia" cumple 80 años
El medio gráfico especializado forma parte de “Comercio y Justicia Editores Cooperativa de Trabajo Ltda.” desde el 2002 y se mantiene en pie por el trabajo incansable de las trabajadoras y los trabajadores que confían en el proyecto autogestivo
“En Comercio y Justicia el liderazgo lo ejerce un equipo de trabajo que mira hacia adelante”
Ocho décadas de hacer periodismo especializado desde el interior del país. Ocho décadas con más presidentes de los que nos podemos acordar y con varias crisis que quisiéramos olvidar. Muchos años para una empresa de este país, muchos años para trabajar en un medio tan “líquido” como la información. Cambios tecnológicos, cambios de públicos, de modos de vida y hasta de moneda que pasaron por nuestras páginas. Pero hay cosas que no cambian: es un modo de hacerlas, con valores, con principios, con reglas sobre lo que es información y lo que no es. “Comercio y Justicia será eso o morirá en el intento”, dice Carlos Abriola
Por: Javier De Pascuale – jdepascuale@comercioyjusticia.info
Carlos Abriola es presidente de Comercio y Justicia Editores CTL y es hoy “la voz” del decano de la prensa especializada del interior del país.
Ochenta años son casi una era geológica, para una empresa que eligió Argentina para asentarse, ¿no?
(Ríe) Sí, claro, son muchos años, muchas crisis que pasaron y el diario siguió en pie. Supongo que rendimos un tributo a todas las personas que lo hicieron posible en todos esos años.
¿Cuál de esas crisis se le viene a la mente?
La de 2001, claro, cuando se terminó de sellar la suerte de la empresa anterior y nosotros, el personal, decidimos ponerla en marcha nuevamente, haciendo lo que sabíamos hacer.
¿Siguiendo la tradición del viejo diario?
Creo que sí, que somos continuadores de esa tradición. Porque justo antes de aquella crisis habían cambiado la línea editorial, lo que no gustó a nuestro público. Nosotros desde 2002 dijimos vamos a mantener el espíritu del diario. Y no sólo lo recuperamos sino que incluso lo mejoramos. Recuperamos Factor, que cumplirá este mes 50 años. Se recuperaron uno a uno todos los productos, agregamos otros, sumamos secciones en el diario, informes sectoriales, informes específicos, opinión calificada, abrimos relaciones con nuevos colegios profesionales… La verdad es que en estos 17 años se hizo mucho.
Habló del espíritu de Comercio y Justicia. ¿Hay uno?
(Efusivo) ¡Sí, claro!
¿Cómo es?
si nos retrotraemos a cómo era Comercio y Justicia, lo que yo veía cuando era niño y mi padre lo recibía en casa, veo que estamos asistiendo al mismo público, con información, fallos, leyes, comentarios, servicios, remates… Mantuvimos lo que anunciaba el primer número del diario aquel 2 de octubre de 1939.
No son muchas las empresas que duran ocho décadas y siguen de pie en la Argentina de hoy, ¿qué le produce?
Mucha alegría, por supuesto. Saber que pasamos esta barrera estando fuertes. Porque lo estamos. Siento orgullo de haber transitado este camino. Estamos satisfechos con lo que nos toca vivir y lo mejor es que estamos reinventando cosas. Estamos pensando en nuevos productos, secciones, en llegar a nuevos públicos. Es fundamental tener proyectos. Una empresa que no busca nuevos horizontes está perdiendo el suyo.
En las empresas privadas suele haber un líder, un emprendedor que le da empuje. ¿Cómo se da eso en la cooperativa Comercio y Justicia?
No lo hay. Hay gente que es líder naturalmente, pero nosotros hicimos un sistema virtuoso, donde hay una suerte de liderazgo colectivo, distribuido. En las cooperativas de trabajo nadie espera órdenes, cada persona hace aportes diferenciales. Ingresan en un circuito, se analizan, se verifica viabilidad y se ponen en marcha o planifican o se descartan y así la cosa sigue.
Es un ecosistema diferente…
Sí, es un ecosistema de innovaciones, de ideas, de emprendedurismo. Al liderazgo lo ejerce un equipo de trabajo mirando hacia adelante.
Entonces el liderazgo está en los valores, las ideas o en el modo de trabajo…
Lo que pasa es que la dirección colectiva de siete miembros, la representación plural y la renovación anual de esas autoridades hace que a lo largo de tantos años, casi todos los socios han pasado por el Consejo de Administración. Y ése es el mejor modo de entender el funcionamiento de la empresa. Son conocimientos aprendidos que no se pierden. Es un capital actuante, la persona incorpora una visión de conjunto que no la abandona. Si hoy somos 44 asociados, tenemos que tener 44 empresarios, ésa es nuestra fuerza.
Mencionó 1939 y me quedé pensando que desde aquella fecha pasó mucha agua bajo el puente. Cambiaron los medios y cambiaron las necesidades de los públicos…
Sí y nosotros cambiamos con ellos. Pero la gente sigue necesitando un abordaje especializado de la información.Y no de cualquier información, sino de los datos justos que le sirven para su trabajo diario. Ahí está el espíritu que hablábamos: ser una herramienta de trabajo para nuestro público. Hoy ante tanta información circulando, ellos necesitan achicar el abanico, acceder a información útil, concisa, adecuada y abordada en profundidad en 40 páginas.
¿Todos los días?
Todos los días en que esa información se requiere en la mesa de trabajo. Todos nuestros periodistas son especializados, todos ahondan cada día en su metier. Ahora se están capacitando en periodismo digital para mejorar los servicios en las nuevas plataformas digitales. Hoy hay muchos medios con un océano de información pero con abordaje superficial. Alguien debe profundizar con interpretación, con la visión justa, con el lenguaje preciso y sin manipulaciones. Y no es fácil hacer eso, es un esfuerzo.
¿Por qué lo dice?
Porque les escribimos a personas que saben y saben mucho. El esfuerzo es doble, en materia de léxico específico y su justo equilibrio con la lectura que otros públicos hacen de esa información. Somos serios y creíbles: 96% de lectores considera alta o muy alta la confiabilidad de nuestra información. No sé cuántos pueden exhibir eso.
La verdad es que hoy hay diarios que venden su credibilidad en cuotas, vendiendo notas.Y muchos medios son aventuras políticas…
No es nuestro caso. Hablamos de lo real. Difundimos información confiable, no orientada políticamente. Después cada uno hace su lectura. Comercio y Justicia va hacer eso o va a morir en el intento. No vamos a cambiar eso, ya que es nuestro capital. Si lo hiciéramos dependeríamos de alguien de afuera y un día pereceríamos. Nosotros, en cambio, tenemos un horizonte infinito y se lo debemos a la forma honesta de trabajar con la información. No nos mata un cambio de gobierno.
¿Cuáles son los planes inmediatos y cuál la proyección?
Estamos trabajando fuertemente el posicionamiento, de modo que toda Córdoba se entere de que cumplimos 80 años. Y apostamos a la tecnología, ya que el papel no va a morir pero necesitamos hacernos fuertes en lo digital. Cuidar y ampliar nuestra comunidad, los canales de comunicación con una infinidad de colaboradores que son parte de nuestro staff. Y por supuesto, sumar más público. El desarrollo web y la nueva unidad de negocios de CyJ Capacitaciones son las grandes apuestas, ya que amplían muchísimo el horizonte de llegada a públicos. Será nuestra forma de servir mejor a nuestra comunidad, que utiliza medios digitales y requiere de actualización permanente. El tiempo no se detiene y tenemos la urgencia de hacerlo. Aunque pensemos que tenemos otros 80 años para lograrlo.
Francisco Junyent Bas: “Este diario nunca entregó sus principios a nadie”
A Francisco Junyent Bas se le ilumina la voz cuando recuerda el trabajo periodístico y que realizó en su juventud en Comercio y Justicia. Su historia está fundida con la del diario y está escrita con letras de molde de plomo. Con detalles, Junyent Bas explica cómo vivía la adrenalina junto a los obreros gráficos al momento de armar las páginas del diario.
“El diario que nace en 1939 (relata) en rigor tuvo un antecedente que es Comercio y Tribunales, y los tres que lo fundaron, José M. Eguía Zanón, Francisco Junyent y Domingo Pronsatto, tenían clara la necesidad de que la comunidad jurídica y económica de Córdoba tuviera noticias del quehacer empresario y a la vez judicial de Córdoba.
Es un sello que caracterizó al diario desde entonces. Tan es así que aun hoy el periódico no ha dejado de publicar esas secciones, a pesar de que la empresa cuenta con una publicación específica como Semanario Jurídico y suplementos como Factor”.
¿Cómo surgió su vínculo con Comercio y Justicia?
Yo comencé a trabajar en el diario cuando tenía 18 años, antes de 1970. Yo trabajaba como cronista. Íbamos a Tribunales, sacábamos los juicios entrados y volvíamos al diario (que en ese entonces funcionaba una casona de 27 de Abril, justo frente al Palacio de Justicia) y tipeábamos todo en una máquina de escribir Lexicon 80, que se rompía.
Después trabajé con los gráficos, con el tipógrafo Nicolás Heredia, con Juan Argentino Coria, con Enrique Urrea. Era la época en la que se armaban las páginas del diario con máquinas linotipo. Con el plomo fundido a un costado.
Yo terminé armando páginas al lado de Francisco Pereyra (secretario de Redacción), de José Antonio Junyent, que sabían muchísimo. Fueron quienes que me enseñaron muchas cosas. Alguna vez se hizo un congreso sobre cómo trabajaban los diarios especializados y ahí fui yo. Todavía trabajaba activamente en el diario.
Jorge Eguía Zanón, el director, era un tipo muy “jodido”. A los cronistas nos contaba los centímetros. Tomaba un diario, una regla y te decía (hace una pausa): “Che, esta semana no te he visto, ¿eh?. Tenés tantos centímetros… ¿Qué pasó?”. Era un control muy estricto. Con todos.
En un enfrentamiento que tuvo con un gobernador, Eguía Zanón parafraseó al escritor francés Emile Zolá y publicó en la portada: “Yo acuso a…” y nombraba al gobernador. Y ahí le pegaba con todo lo que tenía. Eguía Zanón era un tipo lanzado. Corajudo. Publicó varias columnas con el “Yo acuso a…” que planteaban otra relación de fuerzas.
¿Qué recuerda de esos años en redacción, en el trabajo diario?
A mí siempre me encantó esa época. Descubrí un nuevo mundo. Tan es así que, años después, haciendo un encuentro de orientación vocacional, salió, en primer lugar, que debía hacer periodismo. Y ya era abogado y ejercía la abogacía. Lo que demuestra cómo cuando uno hace una cosa aprende a quererla.
¿Francisco, usted se considera periodista?
Yo fui periodista profesional y tuve carnet de periodista profesional, así que si me consideraba periodista. Y tengo en mi recuerdo algunas entrevistas memorables pero que nunca salieron porque era una época en la que estaban prohibidas ciertas cosas. Yo le hice una entrevista al interventor militar en Córdoba, Raúl Lacabanne. Lacabanne me terminó echando de su despacho. En esa época yo era un chico de 21 o 22 años. Era un idealista. No sabés las cosas que me dijo.
A José Manuel de la Sota, cuando era presidente del Concejo Deliberante, también le hice una nota.
En esa época comprendí y terminé de aprender lo que para mi era una cosa teórica. Que todos somos iguales. Para mí, era teórico. Gracias a mi viejo, que me dijo “¡Yo no mantengo vagos. Vaya y labure!”, comencé a trabajar en Comercio y Justicia y me enamoré del trabajo de los gráficos. Y aprendí a respetar a los gráficos. Me enseñaron todo lo que podían, también bonhomía y calidad humana.
¿Cuál cree que es el rol que le cabe a un diario como Comercio y Justicia?
El diario tiene que equilibrar. Reflotar algunas columnas críticas para reflejar noticias o hechos que puedan ser vistos desde otra perspectiva. Para ser un contrapeso y mostrar lo que a veces no se dice en ámbitos de la Justicia o la política. Creo que vienen épocas importantes para el país, ya han llegado, pero si no queremos ningún extremo en el mal sentido de la palabra tenemos que hacer que la prensa sea respetada. En ese sentido, Comercio y Justicia tiene una tradición de 80 años y nunca ha entregado sus principios ante nadie. Me consta que Eguía Zanón no le preguntaba a los poderosos cómo les gustaba que pensara.
Comercio y Justicia no sólo es un diario nacido en Córdoba sino que ha mantenido el corazón siempre en Córdoba. Y quienes hacen su voz, tanto editorial como en el trabajo gráfico, siempre se ha mantenido en Córdoba.
¿Qué recuerda de la quiebra de Comercio y Justicia en 2001?
En el momento de la quiebra se resolvió la no continuidad de la explotación comercial. Eso era gravísimo. Gracias a la Ley de Quiebras, tan criticada en algunos aspectos, tiene una tercera alternativa, que un síndico muy viejo llamaba “la tercera vía” y no a se refiere a la tercera vía del concurso preventivo sino al proceso de la quiebra. Que es el alquiler de los activos. Y la gente de Comercio y Justicia, el grupo de trabajadores que quería salvar el diario utilizó esa vía. Habiendo resuelto la jueza Mansilla de Mosquera que no había viabilidad para continuar, flexibiliza su postura y decide otorgar a los trabajadores el alquiler de los activos.
¿Por qué cree que tomó esa decisión?
Yo en ese momento seguía de cerca el proceso. Y escribí varios artículos en los cuales hacía hincapié en que en ese momento no nos podíamos dar el lujo de seguir cerrando empresas. Y que había una alternativa a esa que establecía la ley. La jueza cuando emitió su resolución, me citó. La jueza accedió a que se alquilaran los activos, permitió que se ampliaran los plazos de la liquidación y allí comenzó el enorme esfuerzo que continúa haciendo el grupo de trabajadores.
Hacer el periodismo que nos enseñaron nuestros mayores
Porque entendemos la información como un bien social escaso, en un universo mediático pletórico de lecturas, editoriales, opiniones grandilocuentes y de las otras. Interpretaciones más o menos interesadas sobre lo que “debe ser” noticia y que olvidan a veces lo que simplemente es una novedad de interés público, tratada con imparcialidad, comunicada en un lenguaje preciso y directo, desprovista de floripondios o de consignas. Ése es el periodismo que nos enseñaron y al que le rendimos tributo diario en Comercio y Justicia.
Un orgullo para Córdoba
El 2 de octubre de 1939, en una Córdoba gobernada por Amadeo Sabattini y un mundo que todavía no se sabía inmerso en una nueva Guerra Mundial, nacía nuestro diario en el centro de Argentina. Fue una apuesta arriesgada: el diario Los Principios insistía en su cátedra conservadora, La Voz del Interior y Córdoba buscaban adecuarse a los nuevos ritmos de una provincia donde ya humeaban industrias y lanzar un diario en esa convulsionada realidad era puro riesgo. Comercio y Justicia era una cuña de periodismo especializado que buscaba ganarse el favor de lectores profesionales, pero también de los jóvenes emprendedores que creían en un futuro pujante para La Docta. Fue el primer diario especializado del interior del país y hoy Córdoba exhibe con orgullo ese blasón, porque lo seguimos teniendo cada día. Es importante recodar que a pocos meses de aquella apuesta de Domingo Pronsatto, Francisco Junyent Vélez y José Eguía Zanón, el periódico estuvo a punto de morir. Es que nunca fue fácil sostener un diario. Pero pasó aquella prueba, resurgió y acompaña el nacimiento y la madurez de esa nueva Córdoba,la pujante capital de la industria nacional.
La hecatombe económica del año 2001 vio nacer un nuevo Comercio y Justicia. El tercer diario cooperativo del país. De la falsa promesa de los “capitales extranjeros” que prometían glorias efímeras, el compromiso de sus trabajadores gráficos y de prensa, del fondo de la historia recuperó la editorial, se conformó la segunda imprenta de diarios más grande de la región y se mantuvo en pie una fuente de trabajo, fuente de discurso cooperativo y especializado.
Hoy, cumplimos ocho décadas junto a los cordobeses. Es cierto, no es fácil sostener un diario. Pero gracias a nuestros lectores y anunciantes, nuestros socios y nuestros compañeros, y también al acompañamiento de las instituciones de Córdoba, lo estamos logrando.
Esta Argentina de hoy -parafraseando el tango- parece rara pero también encendida. Porque mientras fábricas cierran y la desesperanza crece persisten tercamente empresas privadas, colectivas y sociales como Comercio y Justicia, que siguen aspirando a protagonizar la historia. Y a nosotros nos encanta contarla, es lo que hacemos hace casi 80 años.
Fuente: Diario Comercio y Justicia
Ver también: El diario cooperativo "Comercio y Justicia" cumple 70 años
“En Comercio y Justicia el liderazgo lo ejerce un equipo de trabajo que mira hacia adelante”
Ocho décadas de hacer periodismo especializado desde el interior del país. Ocho décadas con más presidentes de los que nos podemos acordar y con varias crisis que quisiéramos olvidar. Muchos años para una empresa de este país, muchos años para trabajar en un medio tan “líquido” como la información. Cambios tecnológicos, cambios de públicos, de modos de vida y hasta de moneda que pasaron por nuestras páginas. Pero hay cosas que no cambian: es un modo de hacerlas, con valores, con principios, con reglas sobre lo que es información y lo que no es. “Comercio y Justicia será eso o morirá en el intento”, dice Carlos Abriola
Por: Javier De Pascuale – jdepascuale@comercioyjusticia.info
Carlos Abriola es presidente de Comercio y Justicia Editores CTL y es hoy “la voz” del decano de la prensa especializada del interior del país.
Ochenta años son casi una era geológica, para una empresa que eligió Argentina para asentarse, ¿no?
(Ríe) Sí, claro, son muchos años, muchas crisis que pasaron y el diario siguió en pie. Supongo que rendimos un tributo a todas las personas que lo hicieron posible en todos esos años.
¿Cuál de esas crisis se le viene a la mente?
La de 2001, claro, cuando se terminó de sellar la suerte de la empresa anterior y nosotros, el personal, decidimos ponerla en marcha nuevamente, haciendo lo que sabíamos hacer.
¿Siguiendo la tradición del viejo diario?
Creo que sí, que somos continuadores de esa tradición. Porque justo antes de aquella crisis habían cambiado la línea editorial, lo que no gustó a nuestro público. Nosotros desde 2002 dijimos vamos a mantener el espíritu del diario. Y no sólo lo recuperamos sino que incluso lo mejoramos. Recuperamos Factor, que cumplirá este mes 50 años. Se recuperaron uno a uno todos los productos, agregamos otros, sumamos secciones en el diario, informes sectoriales, informes específicos, opinión calificada, abrimos relaciones con nuevos colegios profesionales… La verdad es que en estos 17 años se hizo mucho.
Habló del espíritu de Comercio y Justicia. ¿Hay uno?
(Efusivo) ¡Sí, claro!
¿Cómo es?
si nos retrotraemos a cómo era Comercio y Justicia, lo que yo veía cuando era niño y mi padre lo recibía en casa, veo que estamos asistiendo al mismo público, con información, fallos, leyes, comentarios, servicios, remates… Mantuvimos lo que anunciaba el primer número del diario aquel 2 de octubre de 1939.
No son muchas las empresas que duran ocho décadas y siguen de pie en la Argentina de hoy, ¿qué le produce?
Mucha alegría, por supuesto. Saber que pasamos esta barrera estando fuertes. Porque lo estamos. Siento orgullo de haber transitado este camino. Estamos satisfechos con lo que nos toca vivir y lo mejor es que estamos reinventando cosas. Estamos pensando en nuevos productos, secciones, en llegar a nuevos públicos. Es fundamental tener proyectos. Una empresa que no busca nuevos horizontes está perdiendo el suyo.
En las empresas privadas suele haber un líder, un emprendedor que le da empuje. ¿Cómo se da eso en la cooperativa Comercio y Justicia?
No lo hay. Hay gente que es líder naturalmente, pero nosotros hicimos un sistema virtuoso, donde hay una suerte de liderazgo colectivo, distribuido. En las cooperativas de trabajo nadie espera órdenes, cada persona hace aportes diferenciales. Ingresan en un circuito, se analizan, se verifica viabilidad y se ponen en marcha o planifican o se descartan y así la cosa sigue.
Es un ecosistema diferente…
Sí, es un ecosistema de innovaciones, de ideas, de emprendedurismo. Al liderazgo lo ejerce un equipo de trabajo mirando hacia adelante.
Entonces el liderazgo está en los valores, las ideas o en el modo de trabajo…
Lo que pasa es que la dirección colectiva de siete miembros, la representación plural y la renovación anual de esas autoridades hace que a lo largo de tantos años, casi todos los socios han pasado por el Consejo de Administración. Y ése es el mejor modo de entender el funcionamiento de la empresa. Son conocimientos aprendidos que no se pierden. Es un capital actuante, la persona incorpora una visión de conjunto que no la abandona. Si hoy somos 44 asociados, tenemos que tener 44 empresarios, ésa es nuestra fuerza.
Mencionó 1939 y me quedé pensando que desde aquella fecha pasó mucha agua bajo el puente. Cambiaron los medios y cambiaron las necesidades de los públicos…
Sí y nosotros cambiamos con ellos. Pero la gente sigue necesitando un abordaje especializado de la información.Y no de cualquier información, sino de los datos justos que le sirven para su trabajo diario. Ahí está el espíritu que hablábamos: ser una herramienta de trabajo para nuestro público. Hoy ante tanta información circulando, ellos necesitan achicar el abanico, acceder a información útil, concisa, adecuada y abordada en profundidad en 40 páginas.
¿Todos los días?
Todos los días en que esa información se requiere en la mesa de trabajo. Todos nuestros periodistas son especializados, todos ahondan cada día en su metier. Ahora se están capacitando en periodismo digital para mejorar los servicios en las nuevas plataformas digitales. Hoy hay muchos medios con un océano de información pero con abordaje superficial. Alguien debe profundizar con interpretación, con la visión justa, con el lenguaje preciso y sin manipulaciones. Y no es fácil hacer eso, es un esfuerzo.
¿Por qué lo dice?
Porque les escribimos a personas que saben y saben mucho. El esfuerzo es doble, en materia de léxico específico y su justo equilibrio con la lectura que otros públicos hacen de esa información. Somos serios y creíbles: 96% de lectores considera alta o muy alta la confiabilidad de nuestra información. No sé cuántos pueden exhibir eso.
La verdad es que hoy hay diarios que venden su credibilidad en cuotas, vendiendo notas.Y muchos medios son aventuras políticas…
No es nuestro caso. Hablamos de lo real. Difundimos información confiable, no orientada políticamente. Después cada uno hace su lectura. Comercio y Justicia va hacer eso o va a morir en el intento. No vamos a cambiar eso, ya que es nuestro capital. Si lo hiciéramos dependeríamos de alguien de afuera y un día pereceríamos. Nosotros, en cambio, tenemos un horizonte infinito y se lo debemos a la forma honesta de trabajar con la información. No nos mata un cambio de gobierno.
¿Cuáles son los planes inmediatos y cuál la proyección?
Estamos trabajando fuertemente el posicionamiento, de modo que toda Córdoba se entere de que cumplimos 80 años. Y apostamos a la tecnología, ya que el papel no va a morir pero necesitamos hacernos fuertes en lo digital. Cuidar y ampliar nuestra comunidad, los canales de comunicación con una infinidad de colaboradores que son parte de nuestro staff. Y por supuesto, sumar más público. El desarrollo web y la nueva unidad de negocios de CyJ Capacitaciones son las grandes apuestas, ya que amplían muchísimo el horizonte de llegada a públicos. Será nuestra forma de servir mejor a nuestra comunidad, que utiliza medios digitales y requiere de actualización permanente. El tiempo no se detiene y tenemos la urgencia de hacerlo. Aunque pensemos que tenemos otros 80 años para lograrlo.
Francisco Junyent Bas: “Este diario nunca entregó sus principios a nadie”
A Francisco Junyent Bas se le ilumina la voz cuando recuerda el trabajo periodístico y que realizó en su juventud en Comercio y Justicia. Su historia está fundida con la del diario y está escrita con letras de molde de plomo. Con detalles, Junyent Bas explica cómo vivía la adrenalina junto a los obreros gráficos al momento de armar las páginas del diario.
“El diario que nace en 1939 (relata) en rigor tuvo un antecedente que es Comercio y Tribunales, y los tres que lo fundaron, José M. Eguía Zanón, Francisco Junyent y Domingo Pronsatto, tenían clara la necesidad de que la comunidad jurídica y económica de Córdoba tuviera noticias del quehacer empresario y a la vez judicial de Córdoba.
Es un sello que caracterizó al diario desde entonces. Tan es así que aun hoy el periódico no ha dejado de publicar esas secciones, a pesar de que la empresa cuenta con una publicación específica como Semanario Jurídico y suplementos como Factor”.
¿Cómo surgió su vínculo con Comercio y Justicia?
Yo comencé a trabajar en el diario cuando tenía 18 años, antes de 1970. Yo trabajaba como cronista. Íbamos a Tribunales, sacábamos los juicios entrados y volvíamos al diario (que en ese entonces funcionaba una casona de 27 de Abril, justo frente al Palacio de Justicia) y tipeábamos todo en una máquina de escribir Lexicon 80, que se rompía.
Después trabajé con los gráficos, con el tipógrafo Nicolás Heredia, con Juan Argentino Coria, con Enrique Urrea. Era la época en la que se armaban las páginas del diario con máquinas linotipo. Con el plomo fundido a un costado.
Yo terminé armando páginas al lado de Francisco Pereyra (secretario de Redacción), de José Antonio Junyent, que sabían muchísimo. Fueron quienes que me enseñaron muchas cosas. Alguna vez se hizo un congreso sobre cómo trabajaban los diarios especializados y ahí fui yo. Todavía trabajaba activamente en el diario.
Jorge Eguía Zanón, el director, era un tipo muy “jodido”. A los cronistas nos contaba los centímetros. Tomaba un diario, una regla y te decía (hace una pausa): “Che, esta semana no te he visto, ¿eh?. Tenés tantos centímetros… ¿Qué pasó?”. Era un control muy estricto. Con todos.
En un enfrentamiento que tuvo con un gobernador, Eguía Zanón parafraseó al escritor francés Emile Zolá y publicó en la portada: “Yo acuso a…” y nombraba al gobernador. Y ahí le pegaba con todo lo que tenía. Eguía Zanón era un tipo lanzado. Corajudo. Publicó varias columnas con el “Yo acuso a…” que planteaban otra relación de fuerzas.
¿Qué recuerda de esos años en redacción, en el trabajo diario?
A mí siempre me encantó esa época. Descubrí un nuevo mundo. Tan es así que, años después, haciendo un encuentro de orientación vocacional, salió, en primer lugar, que debía hacer periodismo. Y ya era abogado y ejercía la abogacía. Lo que demuestra cómo cuando uno hace una cosa aprende a quererla.
¿Francisco, usted se considera periodista?
Yo fui periodista profesional y tuve carnet de periodista profesional, así que si me consideraba periodista. Y tengo en mi recuerdo algunas entrevistas memorables pero que nunca salieron porque era una época en la que estaban prohibidas ciertas cosas. Yo le hice una entrevista al interventor militar en Córdoba, Raúl Lacabanne. Lacabanne me terminó echando de su despacho. En esa época yo era un chico de 21 o 22 años. Era un idealista. No sabés las cosas que me dijo.
A José Manuel de la Sota, cuando era presidente del Concejo Deliberante, también le hice una nota.
En esa época comprendí y terminé de aprender lo que para mi era una cosa teórica. Que todos somos iguales. Para mí, era teórico. Gracias a mi viejo, que me dijo “¡Yo no mantengo vagos. Vaya y labure!”, comencé a trabajar en Comercio y Justicia y me enamoré del trabajo de los gráficos. Y aprendí a respetar a los gráficos. Me enseñaron todo lo que podían, también bonhomía y calidad humana.
¿Cuál cree que es el rol que le cabe a un diario como Comercio y Justicia?
El diario tiene que equilibrar. Reflotar algunas columnas críticas para reflejar noticias o hechos que puedan ser vistos desde otra perspectiva. Para ser un contrapeso y mostrar lo que a veces no se dice en ámbitos de la Justicia o la política. Creo que vienen épocas importantes para el país, ya han llegado, pero si no queremos ningún extremo en el mal sentido de la palabra tenemos que hacer que la prensa sea respetada. En ese sentido, Comercio y Justicia tiene una tradición de 80 años y nunca ha entregado sus principios ante nadie. Me consta que Eguía Zanón no le preguntaba a los poderosos cómo les gustaba que pensara.
Comercio y Justicia no sólo es un diario nacido en Córdoba sino que ha mantenido el corazón siempre en Córdoba. Y quienes hacen su voz, tanto editorial como en el trabajo gráfico, siempre se ha mantenido en Córdoba.
¿Qué recuerda de la quiebra de Comercio y Justicia en 2001?
En el momento de la quiebra se resolvió la no continuidad de la explotación comercial. Eso era gravísimo. Gracias a la Ley de Quiebras, tan criticada en algunos aspectos, tiene una tercera alternativa, que un síndico muy viejo llamaba “la tercera vía” y no a se refiere a la tercera vía del concurso preventivo sino al proceso de la quiebra. Que es el alquiler de los activos. Y la gente de Comercio y Justicia, el grupo de trabajadores que quería salvar el diario utilizó esa vía. Habiendo resuelto la jueza Mansilla de Mosquera que no había viabilidad para continuar, flexibiliza su postura y decide otorgar a los trabajadores el alquiler de los activos.
¿Por qué cree que tomó esa decisión?
Yo en ese momento seguía de cerca el proceso. Y escribí varios artículos en los cuales hacía hincapié en que en ese momento no nos podíamos dar el lujo de seguir cerrando empresas. Y que había una alternativa a esa que establecía la ley. La jueza cuando emitió su resolución, me citó. La jueza accedió a que se alquilaran los activos, permitió que se ampliaran los plazos de la liquidación y allí comenzó el enorme esfuerzo que continúa haciendo el grupo de trabajadores.
Hoy se cumplen 80 años desde aquel 2 de Octubre de 1939, cuando la primera edición de Comercio y Justicia salió a recorrer las calles de Córdoba con la única misión de brindar información especializada, objetiva y de calidad destinada a la comunidad profesional y empresarial. pic.twitter.com/Om92XUcWTX— Comercio y Justicia (@cyjpuntoinfo) October 2, 2019
Hacer el periodismo que nos enseñaron nuestros mayores
Porque entendemos la información como un bien social escaso, en un universo mediático pletórico de lecturas, editoriales, opiniones grandilocuentes y de las otras. Interpretaciones más o menos interesadas sobre lo que “debe ser” noticia y que olvidan a veces lo que simplemente es una novedad de interés público, tratada con imparcialidad, comunicada en un lenguaje preciso y directo, desprovista de floripondios o de consignas. Ése es el periodismo que nos enseñaron y al que le rendimos tributo diario en Comercio y Justicia.
Un orgullo para Córdoba
El 2 de octubre de 1939, en una Córdoba gobernada por Amadeo Sabattini y un mundo que todavía no se sabía inmerso en una nueva Guerra Mundial, nacía nuestro diario en el centro de Argentina. Fue una apuesta arriesgada: el diario Los Principios insistía en su cátedra conservadora, La Voz del Interior y Córdoba buscaban adecuarse a los nuevos ritmos de una provincia donde ya humeaban industrias y lanzar un diario en esa convulsionada realidad era puro riesgo. Comercio y Justicia era una cuña de periodismo especializado que buscaba ganarse el favor de lectores profesionales, pero también de los jóvenes emprendedores que creían en un futuro pujante para La Docta. Fue el primer diario especializado del interior del país y hoy Córdoba exhibe con orgullo ese blasón, porque lo seguimos teniendo cada día. Es importante recodar que a pocos meses de aquella apuesta de Domingo Pronsatto, Francisco Junyent Vélez y José Eguía Zanón, el periódico estuvo a punto de morir. Es que nunca fue fácil sostener un diario. Pero pasó aquella prueba, resurgió y acompaña el nacimiento y la madurez de esa nueva Córdoba,la pujante capital de la industria nacional.
La hecatombe económica del año 2001 vio nacer un nuevo Comercio y Justicia. El tercer diario cooperativo del país. De la falsa promesa de los “capitales extranjeros” que prometían glorias efímeras, el compromiso de sus trabajadores gráficos y de prensa, del fondo de la historia recuperó la editorial, se conformó la segunda imprenta de diarios más grande de la región y se mantuvo en pie una fuente de trabajo, fuente de discurso cooperativo y especializado.
Hoy, cumplimos ocho décadas junto a los cordobeses. Es cierto, no es fácil sostener un diario. Pero gracias a nuestros lectores y anunciantes, nuestros socios y nuestros compañeros, y también al acompañamiento de las instituciones de Córdoba, lo estamos logrando.
Esta Argentina de hoy -parafraseando el tango- parece rara pero también encendida. Porque mientras fábricas cierran y la desesperanza crece persisten tercamente empresas privadas, colectivas y sociales como Comercio y Justicia, que siguen aspirando a protagonizar la historia. Y a nosotros nos encanta contarla, es lo que hacemos hace casi 80 años.
Fuente: Diario Comercio y Justicia
Ver también: El diario cooperativo "Comercio y Justicia" cumple 70 años
La guerra de Trump contra los periodistas tras el caso Khashoggi
Príncipe heredero saudita, Mohammed Bin Salman, se declaró responsable del caso
A un año del asesinato del periodista Jamal Khashoggi, al presidente Donald Trump continúa sin importarle el bienestar de los reporteros. Acorralado por las acusaciones en su contra, el mandatario emprendió una nueva batalla contra la prensa, cuyos efectos podrían empeorar aún más.
Ha pasado un año desde que el periodista saudita Jamal Khashoggi fue brutal y misteriosamente asesinado dentro de las instalaciones del consulado de Arabia Saudita en Turquía y desde entonces nada ha cambiado en el panorama mundial para el gremio. Todavía no hay rastros de su cuerpo y solo quedan algunas grabaciones de sus últimos y angustiosos minutos con vida. A pesar del alto impacto que tuvo el caso en 2018, reporteros y columnistas de opinión alrededor del mundo continúan siendo amenazados y empujados hacia un ambiente hostil, incluso por aquellos que están llamados a proteger la libertad de prensa, como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Acorralado por el escándalo de la llamada al presidente ucraniano, Volodymyr Zelenski, en la que al parecer habría pedido la apertura de una investigación que favorecería su futura campaña reeleccionista, Trump ha afilado de nuevo sus armas y ha atacado con vehemencia a quien con frecuencia ha llamado el enemigo del pueblo: la prensa.
Desde el fin de semana, el mandatario ha culpado a los medios de crear una caza de brujas en su contra para desacreditar a su gobierno con el Ucraniagate, y ha usado su ya conocido término de “noticias falsas” para denigrar a la prensa liberal que ha sido crítica con él. El presidente no solo ha sido indulgente con las amenazas hacia periodistas, como en el caso Khashoggi, sino que él mismo ha liderado una campaña de desprestigio contra los medios que ha puesto a los reporteros en peligro, como afirman directores de medios locales y organizaciones de derechos humanos.
“Nuestro verdadero oponente no son los demócratas o el número cada vez menor de republicanos que pierden el camino y nos abandonan. Nuestro enemigo primario son los medios de noticias falsas”, tuiteó Trump el fin de semana.Tras revelarse el asesinato de Khashoggi hace un año, Trump fue extremadamente blando con el gobierno saudita a quien se le adjudicaba la responsabilidad del homicidio.
Además de omitir una investigación seria sobre el caso, el presidente desestimó los informes de su propio servicio de inteligencia que aseguraban que el príncipe heredero, Mohammed bin Salman, dio la orden para asesinar al periodista. Aunque bin Salman se resiste a reconocer la autoría del crimen, esta semana reconoció su “total responsabilidad” en el caso.
Trump ha abandonado cualquier tipo de solidaridad con las amenazas al gremio periodístico como presidente, incluso antes de llegar a la Casa Blanca. Según el editor de The New York Times, Arthuer Gregg Sulzberger, el gobierno estadounidense sabía de las amenazas a dos periodistas de nacionalidad estadounidense del diario en 2017 y luego en 2018 por parte del gobierno de Egipto, pero aun así eligió no actuar. El medio neoyorquino tuvo que solicitarle ayuda al gobierno de Irlanda para que interviniera por uno de los reporteros, quien también tenía esa nacionalidad.
Salvo Richard Nixon, cuyo vicepresidente, Spiro Agnew, incluso catalogó a los periodistas como “traficantes de negativismo” para desacreditar su trabajo, ningún otro presidente ha demonizado tanto a la prensa. Nixon incluso fue de los primeros líderes en acuñar la idea de que la “prensa era el enemigo”, pero tras su caída, los gobiernos que le sucedieron fueron respetuosos con los medios.
La campaña antiprensa de Trump ha tenido un efecto real en la confianza hacia los medios. Durante el periodo del republicano en la presidencia, la confianza en canales como CNN ha caído del 64 % al 48 %, y la tendencia se profundiza dentro de los conservadores que solo le dan un 20 % de crédito a los reportajes del medio liberal. Pero quizás el indicador más aterrador lo entrega la organización Reporteros Sin Fronteras, que vigila el índice de libertad de prensa en el mundo y que ya no considera a Estados Unidos un país satisfactorio para realizar periodismo sino que lo considera uno “problemático” para ejercer la profesión.
“Nunca antes los periodistas estadounidenses habían sido objeto de tantas amenazas de muerte o recurrido con tanta frecuencia a empresas de seguridad privadas para su protección personal”, señala un informa de Reporteros Sin Fronteras.
La campaña de desprestigio contra la prensa no solo se queda en tuits que buscan desacreditar el trabajo de algunos medios, sino también en una operación que busca avergonzar personalmente a una lista de reporteros. Según The New York Times, una red conservadora aliada de la Casa Blanca está realizando una operación para desacreditar periodistas considerados “hostiles” hacia Donald Trump para su campaña a la reelección. La estrategia consiste en reunir información dañina sobre una lista especial de reporteros para manchar sus nombres y debilitar su influencia de cara a la nueva carrera electoral. El diario neoyorquino ha recogido el testimonio de por lo menos cuatro personas familiarizadas con la operación que aseguran que se han compilado expedientes de hasta diez años de publicaciones en redes sociales y declaraciones vergonzosas hechas por periodistas para utilizarlas como armas en la red. Los principales objetivos son trabajadores de esa casa, del Washington Post y del canal CNN. Esta operación estaría liderada por Arthur Schwartz, consultor, asesor y amigo de Trump que también es cercano al hijo mayor del presidente, Donald Trump Jr. y a Katrina Pierson, principal asesora de la campaña del mandatario.
“No sabemos nada de esto, pero está claro que los medios tienen mucho trabajo por hacer para limpiar su propia casa”, confesó Tim Murtaugh, director de comunicaciones de la campaña Trump para 2020.“Para mi generación— la generación que llegó a la mayoría de edad en internet— todos los errores que cometimos en la juventud han quedado encapsulados en un ámbar digital y, sin importar cuánto cambie uno, madure y crezca, siempre estarán ahí, esperando ser divulgados”, apuntó Tom Wright-Piersanti, editor de política de The New York Times y una de las víctimas de la operación, pues hace unos meses fueron divulgados unos viejos tuits antisemtias y racistas de su autoría.
El asesinato de Khashoggi expuso las preocupaciones sobre el príncipe heredero bin Salman y su política exterior, pero esencialmente el abandono que Trump tiene con los periodistas.
Foto: AFP
Fuente: El Espectador
Periodistas y miembros de Reporteros sin Fronteras protestan y exigen respuestas por el asesinato de Jamal Khashoggi
Por: Camilo Gómez Forero / @camilogomez8A un año del asesinato del periodista Jamal Khashoggi, al presidente Donald Trump continúa sin importarle el bienestar de los reporteros. Acorralado por las acusaciones en su contra, el mandatario emprendió una nueva batalla contra la prensa, cuyos efectos podrían empeorar aún más.
Ha pasado un año desde que el periodista saudita Jamal Khashoggi fue brutal y misteriosamente asesinado dentro de las instalaciones del consulado de Arabia Saudita en Turquía y desde entonces nada ha cambiado en el panorama mundial para el gremio. Todavía no hay rastros de su cuerpo y solo quedan algunas grabaciones de sus últimos y angustiosos minutos con vida. A pesar del alto impacto que tuvo el caso en 2018, reporteros y columnistas de opinión alrededor del mundo continúan siendo amenazados y empujados hacia un ambiente hostil, incluso por aquellos que están llamados a proteger la libertad de prensa, como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Acorralado por el escándalo de la llamada al presidente ucraniano, Volodymyr Zelenski, en la que al parecer habría pedido la apertura de una investigación que favorecería su futura campaña reeleccionista, Trump ha afilado de nuevo sus armas y ha atacado con vehemencia a quien con frecuencia ha llamado el enemigo del pueblo: la prensa.
Desde el fin de semana, el mandatario ha culpado a los medios de crear una caza de brujas en su contra para desacreditar a su gobierno con el Ucraniagate, y ha usado su ya conocido término de “noticias falsas” para denigrar a la prensa liberal que ha sido crítica con él. El presidente no solo ha sido indulgente con las amenazas hacia periodistas, como en el caso Khashoggi, sino que él mismo ha liderado una campaña de desprestigio contra los medios que ha puesto a los reporteros en peligro, como afirman directores de medios locales y organizaciones de derechos humanos.
“Nuestro verdadero oponente no son los demócratas o el número cada vez menor de republicanos que pierden el camino y nos abandonan. Nuestro enemigo primario son los medios de noticias falsas”, tuiteó Trump el fin de semana.Tras revelarse el asesinato de Khashoggi hace un año, Trump fue extremadamente blando con el gobierno saudita a quien se le adjudicaba la responsabilidad del homicidio.
Además de omitir una investigación seria sobre el caso, el presidente desestimó los informes de su propio servicio de inteligencia que aseguraban que el príncipe heredero, Mohammed bin Salman, dio la orden para asesinar al periodista. Aunque bin Salman se resiste a reconocer la autoría del crimen, esta semana reconoció su “total responsabilidad” en el caso.
Trump ha abandonado cualquier tipo de solidaridad con las amenazas al gremio periodístico como presidente, incluso antes de llegar a la Casa Blanca. Según el editor de The New York Times, Arthuer Gregg Sulzberger, el gobierno estadounidense sabía de las amenazas a dos periodistas de nacionalidad estadounidense del diario en 2017 y luego en 2018 por parte del gobierno de Egipto, pero aun así eligió no actuar. El medio neoyorquino tuvo que solicitarle ayuda al gobierno de Irlanda para que interviniera por uno de los reporteros, quien también tenía esa nacionalidad.
Salvo Richard Nixon, cuyo vicepresidente, Spiro Agnew, incluso catalogó a los periodistas como “traficantes de negativismo” para desacreditar su trabajo, ningún otro presidente ha demonizado tanto a la prensa. Nixon incluso fue de los primeros líderes en acuñar la idea de que la “prensa era el enemigo”, pero tras su caída, los gobiernos que le sucedieron fueron respetuosos con los medios.
La campaña antiprensa de Trump ha tenido un efecto real en la confianza hacia los medios. Durante el periodo del republicano en la presidencia, la confianza en canales como CNN ha caído del 64 % al 48 %, y la tendencia se profundiza dentro de los conservadores que solo le dan un 20 % de crédito a los reportajes del medio liberal. Pero quizás el indicador más aterrador lo entrega la organización Reporteros Sin Fronteras, que vigila el índice de libertad de prensa en el mundo y que ya no considera a Estados Unidos un país satisfactorio para realizar periodismo sino que lo considera uno “problemático” para ejercer la profesión.
“Nunca antes los periodistas estadounidenses habían sido objeto de tantas amenazas de muerte o recurrido con tanta frecuencia a empresas de seguridad privadas para su protección personal”, señala un informa de Reporteros Sin Fronteras.
La campaña de desprestigio contra la prensa no solo se queda en tuits que buscan desacreditar el trabajo de algunos medios, sino también en una operación que busca avergonzar personalmente a una lista de reporteros. Según The New York Times, una red conservadora aliada de la Casa Blanca está realizando una operación para desacreditar periodistas considerados “hostiles” hacia Donald Trump para su campaña a la reelección. La estrategia consiste en reunir información dañina sobre una lista especial de reporteros para manchar sus nombres y debilitar su influencia de cara a la nueva carrera electoral. El diario neoyorquino ha recogido el testimonio de por lo menos cuatro personas familiarizadas con la operación que aseguran que se han compilado expedientes de hasta diez años de publicaciones en redes sociales y declaraciones vergonzosas hechas por periodistas para utilizarlas como armas en la red. Los principales objetivos son trabajadores de esa casa, del Washington Post y del canal CNN. Esta operación estaría liderada por Arthur Schwartz, consultor, asesor y amigo de Trump que también es cercano al hijo mayor del presidente, Donald Trump Jr. y a Katrina Pierson, principal asesora de la campaña del mandatario.
“No sabemos nada de esto, pero está claro que los medios tienen mucho trabajo por hacer para limpiar su propia casa”, confesó Tim Murtaugh, director de comunicaciones de la campaña Trump para 2020.“Para mi generación— la generación que llegó a la mayoría de edad en internet— todos los errores que cometimos en la juventud han quedado encapsulados en un ámbar digital y, sin importar cuánto cambie uno, madure y crezca, siempre estarán ahí, esperando ser divulgados”, apuntó Tom Wright-Piersanti, editor de política de The New York Times y una de las víctimas de la operación, pues hace unos meses fueron divulgados unos viejos tuits antisemtias y racistas de su autoría.
El asesinato de Khashoggi expuso las preocupaciones sobre el príncipe heredero bin Salman y su política exterior, pero esencialmente el abandono que Trump tiene con los periodistas.
Foto: AFP
Fuente: El Espectador
martes, 1 de octubre de 2019
Sobre noticias falsas

El Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación -SETPyC- repudia las manifestaciones de directivos de la empresa estatal ENERSA que califican de noticias falsas a las emitidas en torno de sus ingresos mensuales, pero se niegan a la vez a clarificar cuánto cobran.
Este Sindicato entiende que los directivos no tienen derecho, por un lado, a negarse a difundir los haberes de funcionarios públicos, y por otro, descalificar a los periodistas que sostienen que cobran 400 mil pesos mensuales.
Si se tratara de noticias falsas, como ellos afirman, tendrán que demostrarlo, y es muy sencillo: mostrando sus haberes completos. Pero consideramos una práctica inaceptable la desautorización de los periodistas y al mismo tiempo el hermetismo insólito en que mantienen sus ingresos. ¿Cómo hará el periodismo para documentar sus informaciones, si ellos se niegan a informar? La situación se ha tornado inaceptable.
Cuando la mitad de todos los niños de la provincia vive bajo la línea de pobreza, y el propio presidente del Superior Tribunal de Justicia hace público el problema de los sueldos exorbitantes de algunos organismos del Estado, entonces el único modo de aclarar la situación planteada es con información fidedigna, con recibos a la vista.
Si los periodistas están equivocados, sabrán pedir disculpas y rectificar. Si los funcionarios mienten, sabrán rectificarse y también pedir disculpas. Pero mientras escondan información pública como lo están haciendo, no podemos sino sentirnos maltratados y considerar que en verdad cobran cifras astronómicas y pretenden que el periodismo sea su cómplice.
SETPyC – Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación
La minera Pan American Silver Argentina aportó equipos para inaugurar la radio comunitaria de Gan Gan
La FM Primavera 99.9 ya comenzó a salir al aire en el edificio de la biblioteca popular “Narlu Owen”, de la localidad de la Meseta. Esta acción de la minera ¿permitirá la expresión de voces opositoras sobre la minería a cielo abierto?. La constitución provincial establece que que previo al inicio de la actividad del aprovechamiento minero metalífero, deberá contarse, obligatoriamente, con licencia social. La empresa comunicó esta acto de Responsabilidad Social:
Como parte de las acciones del Programa de Sostenibilidad Social de Pan American Silver Argentina, en este caso con el aporte del equipamiento por parte de la empresa minera, se realizó el último jueves la inauguración de la FM Primavera 99.9, radio comunitaria de la biblioteca “Narlu Owen” de Gan Gan, en la Meseta Central chubutense.
El acto se llevó adelante en el edificio de la biblioteca que comenzó a funcionar en 2017, y donde a partir de octubre la radio emitirá su programación, luego de unas primeras semanas de prueba.
La ceremonia contó con las presencias, entre otros, de la presidenta de la Comisión de la Biblioteca Popular “Narlu Owen”, Lucía del Carmen Muñoz; integrantes de la misma comisión; el presidente electo de la Comuna Rural, Pedro Huisca; el juez de Paz de Gan Gan, Horacio Gutiérrez; la directora del Hospital Rural, Elizabeth Verón, el presidente de la Cooperativa Eléctrica, Alfredo Martínez; y representantes de otras instituciones locales como la Comisaría y la Escuela Nº 63 de Chacay Oeste.
Por parte de Pan American Silver Argentina, en tanto, estuvieron el Jefe de Abastecimiento, Ramón Tello; y Cecilia Núñez, Analista de Sostenibilidad. Al respecto, Gabriela Maceira, Gerente de Sostenibilidad, indicó: “Apoyamos la reinstalación de la radio en Gan Gan porque nos interesa generar una herramienta de comunicación para la comunidad”.
Agregó que “tanto la herramienta de comunicación y el ámbito en el que se da, la biblioteca, nos parecen relevantes”, ya que “creemos que una radio puede ser una herramienta valiosa para desarrollar varias líneas de trabajo, entre ellas la educativa, y que puede haber jóvenes que encuentren en este espacio un lugar de expresión, de aportes a la comunidad, incluso de poder desarrollar algún talento, algún interés en particular o proyecto comunitario”.
Por eso, “si a futuro podemos acompañar alguno de estos proyectos educativos comunitarios lo vamos a hacer con gusto”, remarcó.
Maceira destacó, de parte de Pan American Silver Argentina, el trabajo en equipo desarrollado, “como ocurre con cada uno de los proyectos que llevamos adelante en las comunidades”, y que involucró en este caso a la Gerencia de Infraestructura e Ingeniería, a cargo de Fernando Gil, y al área de Abastecimiento.
En el acto de inauguración, Lucía del Carmen Muñoz reconoció a quienes colaboraron, y expresó: “Quiero agradecer especialmente a la empresa Pan American Silver por la reposición de todo el equipamiento. Muchísimas gracias porque nos han traído equipamiento totalmente nuevo y también por la preparación del espacio”. Enfatizó su reconocimiento a la empresa minera “porque la FM Primavera 99.9, esta radio comunitaria, comienza a salir al aire y Gan Gan vuelve a tener su propia voz”, en alusión a la primera emisora que dejó de funcionar.
El equipamiento entregado por Pan American Silver Argentina consiste en un transmisor de 250 Watts, una torre de 21 metros y antena dipolo, una consola profesional marca Eagle Mix 62, dos micrófonos, sus pies y auriculares; además de una computadora completa para puesta en el aire, junto a varios accesorios.
Como parte de las acciones del Programa de Sostenibilidad Social de Pan American Silver Argentina, en este caso con el aporte del equipamiento por parte de la empresa minera, se realizó el último jueves la inauguración de la FM Primavera 99.9, radio comunitaria de la biblioteca “Narlu Owen” de Gan Gan, en la Meseta Central chubutense.
El acto se llevó adelante en el edificio de la biblioteca que comenzó a funcionar en 2017, y donde a partir de octubre la radio emitirá su programación, luego de unas primeras semanas de prueba.
La ceremonia contó con las presencias, entre otros, de la presidenta de la Comisión de la Biblioteca Popular “Narlu Owen”, Lucía del Carmen Muñoz; integrantes de la misma comisión; el presidente electo de la Comuna Rural, Pedro Huisca; el juez de Paz de Gan Gan, Horacio Gutiérrez; la directora del Hospital Rural, Elizabeth Verón, el presidente de la Cooperativa Eléctrica, Alfredo Martínez; y representantes de otras instituciones locales como la Comisaría y la Escuela Nº 63 de Chacay Oeste.
Por parte de Pan American Silver Argentina, en tanto, estuvieron el Jefe de Abastecimiento, Ramón Tello; y Cecilia Núñez, Analista de Sostenibilidad. Al respecto, Gabriela Maceira, Gerente de Sostenibilidad, indicó: “Apoyamos la reinstalación de la radio en Gan Gan porque nos interesa generar una herramienta de comunicación para la comunidad”.
Agregó que “tanto la herramienta de comunicación y el ámbito en el que se da, la biblioteca, nos parecen relevantes”, ya que “creemos que una radio puede ser una herramienta valiosa para desarrollar varias líneas de trabajo, entre ellas la educativa, y que puede haber jóvenes que encuentren en este espacio un lugar de expresión, de aportes a la comunidad, incluso de poder desarrollar algún talento, algún interés en particular o proyecto comunitario”.
Por eso, “si a futuro podemos acompañar alguno de estos proyectos educativos comunitarios lo vamos a hacer con gusto”, remarcó.
Maceira destacó, de parte de Pan American Silver Argentina, el trabajo en equipo desarrollado, “como ocurre con cada uno de los proyectos que llevamos adelante en las comunidades”, y que involucró en este caso a la Gerencia de Infraestructura e Ingeniería, a cargo de Fernando Gil, y al área de Abastecimiento.
En el acto de inauguración, Lucía del Carmen Muñoz reconoció a quienes colaboraron, y expresó: “Quiero agradecer especialmente a la empresa Pan American Silver por la reposición de todo el equipamiento. Muchísimas gracias porque nos han traído equipamiento totalmente nuevo y también por la preparación del espacio”. Enfatizó su reconocimiento a la empresa minera “porque la FM Primavera 99.9, esta radio comunitaria, comienza a salir al aire y Gan Gan vuelve a tener su propia voz”, en alusión a la primera emisora que dejó de funcionar.
El equipamiento entregado por Pan American Silver Argentina consiste en un transmisor de 250 Watts, una torre de 21 metros y antena dipolo, una consola profesional marca Eagle Mix 62, dos micrófonos, sus pies y auriculares; además de una computadora completa para puesta en el aire, junto a varios accesorios.
Radio Rivadavia: triunfo de los trabajadores
El mismo día en que el invierno se preparaba para despedirse, los trabajadores de Radio Rivadavia tenían la noticia buscada: la justicia, definitivamente, había resuelto aceptar la propuesta de avenimiento impulsada por la abrumadora mayoría del personal de la emisora y por lo tanto los firmantes de ese acuerdo garantizaban sus puestos de trabajo y el cobro de sus deudas pre y post concursales.
La quiebra resuelta en agosto de 2017 pasaba a formar parte de la historia y todos los que en asamblea, con el acompañamiento y acción de sus organizaciones, habían resuelto garantizar la salida al aire de la radio y pelear por su lugar de trabajo, lograban su objetivo.
Juez, sindicatura, oferentes, viejos dueños, dueños transitorios, nuevos dueños, remate son expresiones que remiten a nombres y responsables que los trabajadores de Rivadavia conocen muy bien, y sin sobrentendidos.
Conductas miserables, amenazas, ilegalidades, promesas de cartón, compromisos violados, se movieron en una zona de impunidad a la que sólo le puso límites la lucha colectiva, que profundizó firmeza, coherencia y unidad en la medida en que los obstáculos alejaban de cualquier expectativa de futuro la continuidad de la radio, antes y después de declarada la quiebra.
La pelea más tradicional contra patrones perversos, activos militantes de la mentira organizada –que llevaba años- se amplió cuando nuevos explotadores reprodujeron los mismos comportamientos y entre ambos abrieron la puerta a la quiebra, una instancia que se convirtió en el máximo desafío de los trabajadores y sus organizaciones (AATraC, UTPBA, SAL, SUTEP).
Fue en el día de ese mazazo cuando una asamblea decidió mantener la radio al aire y llevar la lucha hasta el objetivo de mantener cada puesto de trabajo, en el momento en que las autoridades judiciales llegaban para ejecutar la desaparición de la radio.
Y no hubo descanso en la búsqueda de esa meta. Con todas las herramientas (gremiales, legales, políticas) aportando en un conflicto que nunca varió su intensidad: apenas padeció la invisibilidad de tiempos muertos informativos que responden a la lógica de intereses donde lo que plantean los que luchan no son la prioridad.
Menos aún si las resoluciones colectivas hieren mezquindades y exponen a la sordidez, donde caranchos, ventajeros e idiotas actúan bajo la protección judicial, la complicidad empresaria y la resignación colectiva.
Pero la resignación no tuvo lugar. Ni cobrando una miserable prorrata como único ingreso a cambio de mantener al aire la radio. Ni cuando la decisión era ir a remate, una vez, dos veces, tres veces. Ni cuando un grupo de egoístas y oportunistas impedía que una decisión colectiva –el avenimiento que firmaron 90 trabajadores con la empresa que levantaba la quiebra y se comprometía, ante la justicia, a garantizar los puestos de trabajo, las funciones y el pago de las deudas pre y post concursales- se cumpliera, teniendo el visto bueno del juez, al sindicatura y el Enacom: una vez, dos veces, tres veces, y muchas más. Ahora se trata de que los nuevos dueños cumplan con lo firmado, que fue lo que les permitió llegar al control de la radio. Los trabajadores y sus organizaciones lograron que Rivadavia atravesara los peores climas en un invierno interminable. Asoma la primavera, pero no está mal tener a mano un abrigo; y hasta un paraguas.
Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires
Ver también: El 30 de agosto rematan Radio Rivadavia, En plena corrida cambiaria, el remate de Radio Rivadavia quedó desierto, Compró Noticias Argentinas y ahora va por Radio Rivadavia, Radio Rivadavia: quedó desierta la última subasta, Radio Rivadavia: El 8 de octubre será la tercera subasta, Radio Rivadavia, a un paso de quedar en manos de Fénix Entertainment Group, Radio Rivadavia: propuesta de los trabajadores para salir de la quiebra, Radio Rivadavia: rechazo a una nueva maniobra dilatoria y miserable
La quiebra resuelta en agosto de 2017 pasaba a formar parte de la historia y todos los que en asamblea, con el acompañamiento y acción de sus organizaciones, habían resuelto garantizar la salida al aire de la radio y pelear por su lugar de trabajo, lograban su objetivo.
Juez, sindicatura, oferentes, viejos dueños, dueños transitorios, nuevos dueños, remate son expresiones que remiten a nombres y responsables que los trabajadores de Rivadavia conocen muy bien, y sin sobrentendidos.
Conductas miserables, amenazas, ilegalidades, promesas de cartón, compromisos violados, se movieron en una zona de impunidad a la que sólo le puso límites la lucha colectiva, que profundizó firmeza, coherencia y unidad en la medida en que los obstáculos alejaban de cualquier expectativa de futuro la continuidad de la radio, antes y después de declarada la quiebra.
La pelea más tradicional contra patrones perversos, activos militantes de la mentira organizada –que llevaba años- se amplió cuando nuevos explotadores reprodujeron los mismos comportamientos y entre ambos abrieron la puerta a la quiebra, una instancia que se convirtió en el máximo desafío de los trabajadores y sus organizaciones (AATraC, UTPBA, SAL, SUTEP).
Fue en el día de ese mazazo cuando una asamblea decidió mantener la radio al aire y llevar la lucha hasta el objetivo de mantener cada puesto de trabajo, en el momento en que las autoridades judiciales llegaban para ejecutar la desaparición de la radio.
Y no hubo descanso en la búsqueda de esa meta. Con todas las herramientas (gremiales, legales, políticas) aportando en un conflicto que nunca varió su intensidad: apenas padeció la invisibilidad de tiempos muertos informativos que responden a la lógica de intereses donde lo que plantean los que luchan no son la prioridad.
Menos aún si las resoluciones colectivas hieren mezquindades y exponen a la sordidez, donde caranchos, ventajeros e idiotas actúan bajo la protección judicial, la complicidad empresaria y la resignación colectiva.
Pero la resignación no tuvo lugar. Ni cobrando una miserable prorrata como único ingreso a cambio de mantener al aire la radio. Ni cuando la decisión era ir a remate, una vez, dos veces, tres veces. Ni cuando un grupo de egoístas y oportunistas impedía que una decisión colectiva –el avenimiento que firmaron 90 trabajadores con la empresa que levantaba la quiebra y se comprometía, ante la justicia, a garantizar los puestos de trabajo, las funciones y el pago de las deudas pre y post concursales- se cumpliera, teniendo el visto bueno del juez, al sindicatura y el Enacom: una vez, dos veces, tres veces, y muchas más. Ahora se trata de que los nuevos dueños cumplan con lo firmado, que fue lo que les permitió llegar al control de la radio. Los trabajadores y sus organizaciones lograron que Rivadavia atravesara los peores climas en un invierno interminable. Asoma la primavera, pero no está mal tener a mano un abrigo; y hasta un paraguas.
Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires
Ver también: El 30 de agosto rematan Radio Rivadavia, En plena corrida cambiaria, el remate de Radio Rivadavia quedó desierto, Compró Noticias Argentinas y ahora va por Radio Rivadavia, Radio Rivadavia: quedó desierta la última subasta, Radio Rivadavia: El 8 de octubre será la tercera subasta, Radio Rivadavia, a un paso de quedar en manos de Fénix Entertainment Group, Radio Rivadavia: propuesta de los trabajadores para salir de la quiebra, Radio Rivadavia: rechazo a una nueva maniobra dilatoria y miserable
Carlos Slim aumenta su participación en el Grupo PRISA
Carlos Slim, dueño de Claro en Argentina, incrementó su participación en Grupo Prisa, empresa global de medios, con la compra de más de ocho millones de acciones al fondo qatarí International Media Group (IGM), reportó la prensa española
Carlos Slim Helú aumentó su participación en la firma multimedia de comunicación Promotora de Informaciones SA (PRISA), de acuerdo con el medio español La Información.
Ahora, la participación del empresario mexicano a través de Inversora Carso es de 4.3%, luego de comprar un total de 8 millones de acciones al fondo catarí International Media Group (IMG).Prisa tiene presencia en 24 países a través de medios como la edición del diario El País, LOS40, Santillana, W Radio y As.
El precio de la transacción se sitúa en 1.35 euros por acción, de manera que IGM obtuvo poco más de 11 millones de euros.
La operación coloca de nuevo a Slim en el primer plano de actualidad de Prisa, si bien el objetivo de esta inversión no parece que vaya a trascender de una operación meramente financiera, según La Información.
Tras el movimiento, el multimillonario no pretende pedir representación dentro del Consejo de Administración ni participar en la gestión de PRISA, según fuentes consultadas por el diario Cinco Días.
Actualmente, Amber Capital cuenta con una participación de 29.7% en Prisa, y está a las puertas de una Oferta Pública de Adquisición (OPA), pero el fondo se resiste hasta ahora.
Con esta nueva participación, Inversora Carso se coloca como uno de los mayores accionistas del grupo editor. Según la relación de accionistas significativos de PRISA registrada por la CNMV, Amber Capital tiene el 29,8% del capital de PRISA, seguido de Telefónica (9,44%), HSBC (9,108%), Rucandio (sociedad de la familia Polanco, 7,611%), y el jeque qatarí Khalid Al-Thani (5,142%). Justo por detrás está Carlos Slim con el 4,3%. Con más del 4% del capital, también figuran el Banco Santander (4,145%) y el empresario mexicano Carlos Fernández (4,027%).
Además del grupo español, Slim es también accionista de 'The New York Times', uno de los principales diarios de Estados Unidos, donde desde finales de 2017 ostenta una participación del 8%, aproximadamente. El mexicano llegó a tener un 17% de las acciones de la 'dama gris', lo que le colocó como el primer accionista individual del grupo.
El grupo de medios de comunicación Prisa registró unas pérdidas entre enero y junio pasados de 51.5 millones de euros, frente al beneficio de 402,000 euros que obtuvo en el mismo periodo de 2018, afectado negativamente por la estacionalidad del negocio y la ausencia de ingresos extraordinarios.
Fuentes: La Información, Prisa, Expansión
Carlos Slim Helú aumentó su participación en la firma multimedia de comunicación Promotora de Informaciones SA (PRISA), de acuerdo con el medio español La Información.
Ahora, la participación del empresario mexicano a través de Inversora Carso es de 4.3%, luego de comprar un total de 8 millones de acciones al fondo catarí International Media Group (IMG).Prisa tiene presencia en 24 países a través de medios como la edición del diario El País, LOS40, Santillana, W Radio y As.
El precio de la transacción se sitúa en 1.35 euros por acción, de manera que IGM obtuvo poco más de 11 millones de euros.
La operación coloca de nuevo a Slim en el primer plano de actualidad de Prisa, si bien el objetivo de esta inversión no parece que vaya a trascender de una operación meramente financiera, según La Información.
Tras el movimiento, el multimillonario no pretende pedir representación dentro del Consejo de Administración ni participar en la gestión de PRISA, según fuentes consultadas por el diario Cinco Días.
Actualmente, Amber Capital cuenta con una participación de 29.7% en Prisa, y está a las puertas de una Oferta Pública de Adquisición (OPA), pero el fondo se resiste hasta ahora.
Con esta nueva participación, Inversora Carso se coloca como uno de los mayores accionistas del grupo editor. Según la relación de accionistas significativos de PRISA registrada por la CNMV, Amber Capital tiene el 29,8% del capital de PRISA, seguido de Telefónica (9,44%), HSBC (9,108%), Rucandio (sociedad de la familia Polanco, 7,611%), y el jeque qatarí Khalid Al-Thani (5,142%). Justo por detrás está Carlos Slim con el 4,3%. Con más del 4% del capital, también figuran el Banco Santander (4,145%) y el empresario mexicano Carlos Fernández (4,027%).
Además del grupo español, Slim es también accionista de 'The New York Times', uno de los principales diarios de Estados Unidos, donde desde finales de 2017 ostenta una participación del 8%, aproximadamente. El mexicano llegó a tener un 17% de las acciones de la 'dama gris', lo que le colocó como el primer accionista individual del grupo.
El grupo de medios de comunicación Prisa registró unas pérdidas entre enero y junio pasados de 51.5 millones de euros, frente al beneficio de 402,000 euros que obtuvo en el mismo periodo de 2018, afectado negativamente por la estacionalidad del negocio y la ausencia de ingresos extraordinarios.
Fuentes: La Información, Prisa, Expansión
Daniel Vila desmiente la llegada de Víctor Santa María al grupo América
El 23 de septiembre el portal Memo editó que el titular de PáginaI12 piensa comprar el 30% de las acciones del Grupo América. El periodista Pablo Montagna le consultó sobre este posible desembarco a Daniel Vila y él lo desmintió:
Ver también: Posible desembarco de Víctor Santa María en el Grupo América
Desmentida del Grupo AméricaFuente: Diario La Nación
Ante los trascendidos de cambios en la composición accionaria del Grupo América, que afirmaban que Víctor Santa María habría adquirido el 40%, porcentaje perteneciente a Claudio Belocopitt, el presidente del grupo de medios, Daniel Vila, desmintió ante la consulta de La Nación la operación y descartó que América estuviese interesado en sumar nuevos socios, así como la salida de Belocopitt.
Ver también: Posible desembarco de Víctor Santa María en el Grupo América
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