Las empresas del sector se mostraron conformes con el DNU de medios que anunció el Gobierno. Quejas de Telefónica por el plazo para empezar a invertir
Por: Gabriel Ziblat
En el mundo político existe la coincidencia de que el grupo Clarín es el principal beneficiado por los cambios que impulsa el gobierno de Mauricio Macri en el esquema de los medios y las telecomunicaciones. En el mundo empresarial coinciden, aunque también reconocen que están todos contentos.
La clave del nuevo escenario está en la inminente adquisición del multimedios de la totalidad de Nextel. La compra que hizo el año pasado del 49% de la empresa de telefonía celular fue impugnada por la AFTIC durante el gobierno de Cristina Kirchner. Con la disolución de ese organismo y de la AFSCA para crear un nuevo megaorganismo (ENaCom, Ente Nacional de Comunicaciones), estos frenos se da por descontado que caerán. En el macrismo aseguran que todavía no tomaron ninguna decisión, pero en el ambiente nadie tiene dudas. Una vez superado ese escollo, Clarín tendría el camino allanado para comprar la totalidad de la firma e ingresar en el mercado de la telefonía celular.
“Mauricio devuelve los favores al grupo lo más rápido posible”, asegura provocador un gerente de una de las empresas competidoras. “Se ve que le estamos devolviendo favores a todos”, ironizó un referente del Gobierno, aduciendo que todos los sectores de la industria se mostraron satisfechos.
De hecho, en el directorio del nuevo organismo está previsto que acompañen a Miguel De Godoy figuras emparentadas con diferentes empresas: Heber Martínez, que hasta hace poco más de un mes era gerente de Asuntos Corporativos de Telefe (Telefónica); Alejandro Pereyra, abogado cercano a Margarita Stolbizer y vinculado a Cadena 3; y Silvana Giudici, legisladora porteña del PRO y con buenos lazos con el Grupo Clarín.
Además, el DNU que está previsto que se publique en el Boletín Oficial mañana implicaría también un alivio para todos los grupos mediáticos del país. Cristóbal López, por ejemplo, ya no tendría problemas en ser contratista del Estado y además tener medios de comunicación, algo que la AFSCA de Martín Sabbatella nunca impugnó a pesar de que el impedimento está en la ley. Supercanal, de Daniel Vila y José Luis Manzano, ya no tendría que dividir su empresa de cable, canales y radios en diferentes empresas (quedaba todo en familia, algo que tampoco había sido impugnado por la AFSCA). Esto implicaría también que Clarín ya no tendría problemas con el plan de adecuación, ya que se frenarían todos los procesos que quedaron inconclusos.
El otro punto que también deja bien posicionado a Clarín es que las telefónicas tendrían que esperar dos años (prorrogable por uno más) para poder ingresar en el mercado de la televisión por suscripción. Eso es para que las cableras, que tienen un poder económico menor, puedan primero dar sus primeros pasos en la telefonía celular. Clarín va por Nextel, Telecentro quiere ser un operador móvil virtual (alquilaría la red a una telefónica) y Vila y Manzano intentaron con Arlink, pero devolvieron las frecuencias que ganaron por no poder pagarlas. Sobre las últimas dos ya circulan versiones de posibles ventas a Carlos Slim (Claro). Este punto es el único que critica Telefónica, que se opone al plazo impuesto. Sostienen que la TV paga y la telefonía ya tienen una penetración similar en los hogares.
Fuente: Diario Perfil
domingo, 3 de enero de 2016
La Comisión Europea advierte a Polonia sobre su nueva Ley de Medios
La Comisión Europea (CE) mantendrá el próximo 13 de enero un debate sobre la situación del Estado de derecho en Polonia, lo que abrirá una fase de evaluación, tras la polémica ley polaca sobre los medios de comunicación públicos, informó hoy un portavoz del Ejecutivo comunitario
El comisario europeo de Sociedades Digitales, el alemán Günther Oettinger, amenazó este domingo a Varsovia con emprender acciones por la violación de los derechos fundamentales de la UE, después de la adopción de una ley sometiendo los medios públicos al control del partido gobernante.
"Muchas cosas abogan por que nosotros activemos el 'mecanismo de Estado de derecho' y placemos Varsovia bajo vigilancia", declaró Oettinger a la edición dominical del diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ).
Los diputados y senadores aprobaron a mediados de semana una controvertida ley que hace expirar con efecto inmediato los mandatos de los miembros de las direcciones y consejos de vigilancia de la radiotelevisión pública.
Según el FAZ, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, puso esta cuestión en el orden del día de la próxima reunión prevista el 13 de enero.
Según el rotativo, Juncker se plantea utilizar un procedimiento puesto en marcha en 2014 contra aquellos países del bloque, en los que se observan "peligros sistémicos contra el Estado de derecho".
Si el Estado en cuestión no reacciona ante las propuestas de cambios formuladas por la Comisión, esta última puede activar un "procedimiento por atentado a los valores fundamentales europeos", explica el FAZ.
"Esto no se ha producido todavía, pero" las sanciones pronunciadas pueden "llegar hasta la retirada [al país en cuestión] del derecho a voto" en el seno del Consejo Europeo, añade.
Durante la reunión del 13 de enero, Oettinger abogará por poner este mecanismo en marcha contra Varsovia, según el diario. "Un director [de radio o de televisión públicas] no puede ser despedido sin motivos. Eso sería arbitrario", insistió el comisario.
La aprobación de esta ley ha generado críticas a nivel internacional.
Varias organizaciones de prensa como la Unión Europea de Radiodifusión (UER), la Asociación de Periodistas Europeos (APE) y Reporteros Sin Fronteras (RSF) expresaron su "indignación" por estas disposiciones y el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, pidió explicaciones a Varsovia.
Los directores de varias cadenas de la televisión pública polaca TVP también presentaron su dimisión, justo después de la adopción de la ley, según una página web profesional.
Radio polaca protestó con música contra nueva ley
Este 1 de enero, la radio pública polaca llevó a cabo una protesta musical contra la controvertida ley de medios aprobada en los últimos días por el Parlamento.
Los informativos radiofónicos hicieron sonar cada hora de forma alterna el "Himno de la Alegría" y el himno nacional polaco. "Queremos alertar a nuestros oyentes y a la opinión pública de la amenaza para el pluralismo y la libertad de expresión en los medios públicos", explicó la redactora jefa del programa, Kami Dabrowa. Con ello se quiere protestar contra la ley de medios diseñada por el Gobierno nacional-conservador que fue aprobada el miércoles (30.12.2015) en la Cámara de Diputados y el viernes en el Senado. Ahora debe ser rubricada por el presidente, Andrzej Duda.
La nueva legislación establece, entre otros, que los directivos de los medios públicos serán designados por el ministro del Tesoro, es decir, por el Gobierno. Tanto asociaciones de periodistas como grupos defensores de los derechos civiles se han manifestado en contra de la ley.
Fuentes: Europa Press, AFP, EuroNews, DPA
"Muchas cosas abogan por que nosotros activemos el 'mecanismo de Estado de derecho' y placemos Varsovia bajo vigilancia", declaró Oettinger a la edición dominical del diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ).
Los diputados y senadores aprobaron a mediados de semana una controvertida ley que hace expirar con efecto inmediato los mandatos de los miembros de las direcciones y consejos de vigilancia de la radiotelevisión pública.
Según el FAZ, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, puso esta cuestión en el orden del día de la próxima reunión prevista el 13 de enero.
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| Ciudadana protesta en la última marcha del 19 de diciembre |
Si el Estado en cuestión no reacciona ante las propuestas de cambios formuladas por la Comisión, esta última puede activar un "procedimiento por atentado a los valores fundamentales europeos", explica el FAZ.
"Esto no se ha producido todavía, pero" las sanciones pronunciadas pueden "llegar hasta la retirada [al país en cuestión] del derecho a voto" en el seno del Consejo Europeo, añade.
Durante la reunión del 13 de enero, Oettinger abogará por poner este mecanismo en marcha contra Varsovia, según el diario. "Un director [de radio o de televisión públicas] no puede ser despedido sin motivos. Eso sería arbitrario", insistió el comisario.
La aprobación de esta ley ha generado críticas a nivel internacional.
Varias organizaciones de prensa como la Unión Europea de Radiodifusión (UER), la Asociación de Periodistas Europeos (APE) y Reporteros Sin Fronteras (RSF) expresaron su "indignación" por estas disposiciones y el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, pidió explicaciones a Varsovia.
Los directores de varias cadenas de la televisión pública polaca TVP también presentaron su dimisión, justo después de la adopción de la ley, según una página web profesional.
Radio polaca protestó con música contra nueva ley
Este 1 de enero, la radio pública polaca llevó a cabo una protesta musical contra la controvertida ley de medios aprobada en los últimos días por el Parlamento.
Los informativos radiofónicos hicieron sonar cada hora de forma alterna el "Himno de la Alegría" y el himno nacional polaco. "Queremos alertar a nuestros oyentes y a la opinión pública de la amenaza para el pluralismo y la libertad de expresión en los medios públicos", explicó la redactora jefa del programa, Kami Dabrowa. Con ello se quiere protestar contra la ley de medios diseñada por el Gobierno nacional-conservador que fue aprobada el miércoles (30.12.2015) en la Cámara de Diputados y el viernes en el Senado. Ahora debe ser rubricada por el presidente, Andrzej Duda.
La nueva legislación establece, entre otros, que los directivos de los medios públicos serán designados por el ministro del Tesoro, es decir, por el Gobierno. Tanto asociaciones de periodistas como grupos defensores de los derechos civiles se han manifestado en contra de la ley.
Fuentes: Europa Press, AFP, EuroNews, DPA
sábado, 2 de enero de 2016
La ministra que fue montonera: el pasado que incomoda a Patricia Bullrich
Testimonio de Patricia Bullrich*
Yo me voy del país en el '77 y vuelvo en el '79. En ese momento nosotros producimos una fractura en Montoneros, en el exterior del país, con Galimberti a la cabeza. Yo me vuelvo en enero del '79 -clandestina-, y empiezo a hacer algunas cosas, muy poco, porque lo que se podía hacer en ese momento era muy poco.
La ruptura con Montoneros se da por distintas razones. En primer lugar porque había una distinta caracterización de lo que pasaba en la Argentina, de la consolidación de la dictadura y en consecuencia, qué política había que hacer. Nosotros planteábamos que se debía realizar una política de resguardo de lo que quedaba porque la represión nos había destruido a los cuadros, y comenzar muy lentamente una tarea de inserción en el pueblo peronista. En ese momento la conducción de Montoneros lanza lo que se llama la "contraofensiva" que terminó en un desastre político total, además de la muerte de muchos compañeros.
En ese momento ellos tenían la idea de que la dictadura se estaba cayendo y que a partir de eso tenían que realizar una última ofensiva, por eso la llamaban la "contraofensiva". Nosotros no estábamos para nada de acuerdo con esa caracterización; sosteníamos que la situación era distinta. Esto venía de una pelea de muchos años; yo en el último tiempo estuve en la Columna Norte de Montoneros que fue una de las más golpeadas y la que planteó una serie de críticas a cómo se manejaban la conducción, los fondos, la política.
Cuando se crea el Movimiento Peronista Montonero, que era una idea de superación del Movimiento Peronista, nosotros decíamos que éramos una parte del peronismo y no una superación. Y bueno, había un montón de cosas de arrastre y esto se cristalizó en el momento en que se plantea el tema de la "contraofensiva".
En esa ruptura decidimos que yo me venga para acá y empiezo a trabajar lentamente, con pocas posibilidades porque nosotros estábamos muy aislados, muy fuera del contexto de lo que pasaba en la Argentina. La mayoría de los compañeros estaban muertos, desaparecidos o fuera del país, y los que estaban acá, estaban muy sueltos, sin posibilidades de hacer nada. Ahí empezamos a sacar la revista "Jotapé", que todavía existe. Era una revista muy chiquitita, hecha en un mimeógrafo de esos manuales, que tenía tres páginas. Todo en absoluta clandestinidad.
A comienzos del '80 la situación para nosotros se había puesto muy difícil; ya habíamos sacado dos números y entonces nos volvimos a ir afuera. Yo me voy a Brasil y ahí me quedo hasta el fin de la guerra de las Malvinas. Cuando vuelvo acá intentamos juntar a algunos compañeros dispersos, algunos ya habían vuelto al país. Y empezamos a trabajar en torno a la idea de resurgir a la JP, de armar un espacio en el peronismo.
Las primeras cosas que se hicieron más que en la organización de la JP fue en el rearmado de las Juventudes Políticas. Nosotros ahí participamos con otros compañeros-estaba Pablo Unamuno-. Dante Gullo en ese momento estaba preso.
No existía la JP como fuerza orgánica y movilizada, con una política propia; existían jóvenes peronistas dispersos y además con una carga muy grande del sello de lo que había sido la JP. Vos decías que eras de la JP y te miraban...
La JP como tal había quedado totalmente destruida. Existían algunos núcleos, algunos grupos, muy pequeños y muy dispersos y algunos jóvenes que se integraban al peronismo. Pocos, muy pocos, era el gran auge de la juventud radical. El surgimiento de un fenómeno de la juventud ligada a Alfonsín, no al peronismo.
Nosotros planteamos una política de amplitud. Veíamos la necesidad de empezar a lograr seriamente un marco juvenil que no estuviese atado a políticas de sectores; inclusive algunos de nosotros podíamos estar metidos en sectores de política del peronismo y la idea era justamente intentar mantener una cierta diferenciación de todo eso y esta es una de las grandes discusiones que tuvimos al principio con Dante Gullo. Cuando él sale de la cárcel, entra en Intransigencia y Movilización y una de las primeras discusiones que nosotros tuvimos -que después se resolvió bien- fue que la JP no podía ser un apéndice de Intransigencia y Movilización ni de ningún sector del peronismo, sino que tenía que generar una política propia en la que la juventud tuviera un lugar donde desarrollarse. Por otro lado, creo que también en todos los grupos que no venían de la experiencia nuestra esto estaba muy claro, nos enmarcaba permanentemente.
Al principio nos costó mucho insertarnos porque lo que existía como JP organizada-no los miles de núcleos que había por ahí era un grupo que tenía Pablo Unamuno que venía de una práctica muy ligada al Partido. A nosotros nos veían como que les veníamos a copar el espacio que ellos definían como del Movimiento; no como un espacio de un sector que pudiese desde ahí plantear una política hacia el conjunto del Movimiento.
Con estos compañeros había muchas contradicciones, no solo por lo que planteábamos, sino por el solo hecho de haber pertenecido a Montoneros, había una barrera muy grande. En ese momento plantear el tema de la JP era para que te bajen la cortina; todo el '82, el '83 fueron terribles; un macartismo muy grande. Todo tipo que venía de ahí era mirado con horror; eso también nos llevó a una política de amplitud y a tener que reacomodar muchas cosas en nuestro discurso. Además, el hecho de venir de afuera del país y no haber vivido el último momento del peronismo a nosotros nos había congelado en una idea, en un discurso, y al principio eso chocaba mucho. Intentábamos meter algunas cosas; me acuerdo que el primer logro enorme fue en una reunión de JP en el sindicato del Tabaco, que había compañeros de distintos barrios, y nosotros logramos en un documento la palabra "desaparecido". Fue triunfo terrible. Había sido el eje fundamental con el que nos movíamos fuera del país hacia las otras fuerzas políticas, era el centro de nuestro discurso: "¿qué es la dictadura?: los desaparecidos". Y acá era una cosa que ni se la nombraba.
Había un gran miedo en la juventud a plantearse alguna relación con el pasado y no podían independizar el hecho de reconocer como jóvenes peronistas la existencia de "desaparecidos" por lo que había sido la represión, con que por eso no los tildaran de Montoneros. Entonces fue un momento muy difícil porque nosotros teníamos que ceder permanentemente y tratar de ir planteando alguna cosa.
Todo esto nos llevó naturalmente a armar una cosa más amplia y donde no se podía plantear el debate ideológico de lo que había pasado. En eso se logró crecer; hoy no encontrarás un cuadro peronista que no te asuma la historia de la JP; en el '82 no te la asumía ninguno. Hoy se puede objetivar la historia, planteando los aciertos, los errores, pero también lo que significó eso en el peronismo, la mística que tuvo. En ese momento no se objetivaba nada, era todo rechazo. Hoy me parece que eso ha cambiado, hoy los jóvenes peronistas -unos con más mística, otros con menos, otros inclusive tratando de copiar un modelo que ya no existe-, reivindican esa historia.
Todo ese momento es muy difícil, no podíamos lograr una síntesis en el seno de la JP y era toda una pelea por ver qué orientación tomaba. Me acuerdo que en una reunión algunos compañeros plantearon que había que cambiarle el nombre y ponerle Juventud Justicialista, como manera de diferenciarse de la Juventud Peronista. Compañeros que hoy los ves y que realmente están en actitudes correctas; no tipos que te pueda decir que están en la derecha del peronismo, para nada.
Era la etapa de las elecciones donde realmente era muy difícil tratar de avanzar en el marco de la JP. Entonces algunos de nosotros vemos el seno de las Juventudes Políticas como un lugar donde podíamos plantear algunas políticas juveniles que nos permitieran empezar a coherentizar algunas cosas de la JP. En ese marco se hace una manifestación importante de. las Juventudes Políticas, que es la primera vez que sale desde la década del '70.
En abril o mayo del '83, antes de las elecciones, se logra una movilización muy grande: setenta mil jóvenes por la paz con Chile y por la democracia en la Argentina. La JP logra nuclear una cantidad de jóvenes importante, era una columna como de cinco mil jóvenes que nosotros no sabíamos de dónde salían. Aparecían jóvenes peronistas de todos lados, de Unidades Básicas, sueltos. Jóvenes peronistas que se empezaban a sentir parte de algo que todavía era muy informe, no tenía una política clara, pero se sentían parte de eso.
Todo esto en el medio de las internas en cada lugar, donde la juventud empieza a vivir un modelo, una práctica política que en nuestra historia anterior de JP no la habíamos vivido. Jóvenes que participaban de las elecciones de su barrio, de su circunscripción. Entonces todo estaba muy teñido de la interna partidaria, del problema con las fórmulas; los que estaban con Cafiero, los que estaban con Luder, los que estaban más cerca de Lorenzo Miguel, los que estaban con los "25". Es decir, todos esos matices internos de peronismo influían en la formación de la JP y además le quitaban fuerza a la organización como tal, porque cada uno participaba en este tipo de orgánica partidaria y era muy difícil darle entonces a todo eso una orgánica propia.
Existía una Mesa Coordinadora donde estaban Pablo Unamuno, Eduardo Valdés, Alejandro Lavado que era de los universitarios, Fernando Melillo, Carlitos Puccio, Claudia Bello. En fin, había distintos grupos que aparecían como una Mesa Coordinadora, con muchas contradicciones.
Después de la elección del '83 viene el período de baja, donde empezamos a intentar buscar por lo menos un mínimo acuerdo previo. Ya estaba Dante Gullo. Los primeros tiempos no pasó realmente nada, fue en el verano del '84, se hacían reuniones de estos grupos, pero no encontrábamos la manera de salir de esa especie de Mesa Coordinadora que frenaba cualquier tipo de iniciativa. Era imposible lograr desde ahí plantear políticas que salieran hacia los jóvenes. Vivíamos una situación de terrible golpe porque además del tema de la derrota electoral, la juventud argentina no estaba objetivamente con el peronismo, se produce el gran auge del alfonsinismo.
Empezamos a centrar nuestra convocatoria en un eje interno, en el tema de nuclear a la juventud en contra de los "mariscales de la derrota". A mediados del '84 se realiza la marcha contra el FMI (Fondo Monetario Internacional) donde volvemos a encontrar en el marco de las Juventudes Políticas la posibilidad de movilización de la JP. Ahí es donde se hacen las primeras charlas en serio de la necesidad de buscar un ámbito para la JP y ahí sale el primer cartel para convocar a la marcha contra el FMI que dice "JP Unidad". Lo firman Dante Gullo, nosotros, Claudia Bello, Fernando Melillo y distintos núcleos y compañeros.
Nosotros realmente tuvimos un gesto de ir a buscarlo a Dante, que en ese momento estaba en una gran crisis: si seguía en Montoneros o no seguía, un momento de muchas definiciones. Estaba en proceso de romper pero todavía no había roto y a pesar de eso nosotros dijimos "hay que ir a buscarlo a Dante porque si no realmente no hay JP. Esto es mentira, vamos a seguir presos de las agrupaciones que objetivamente acá no pueden convocar a la juventud".
Armamos entonces la marcha contra el FMI, que fue una cosa importante. Necesitábamos la cobertura de otras fuerzas políticas porque la JP no sabíamos todavía exactamente qué era; este día de la marcha demostró una gran fuerza.
Teníamos el apoyo de alguna gente en el peronismo, si bien muchos nos puteaban; teníamos el apoyo de algunos dirigentes del peronismo que por lo menos nos abrían un paraguas como para poder darle a esto un marco en el cual el peronismo no dijese "ahí están de nuevo". Cafiero era uno de ellos; el día de la marcha contra el Fondo se asomó a los balcones por donde nosotros pasábamos y se sumó a la marcha. Saadi era otro que apoyaba y algunos dirigentes sindicales como Digón, pero estábamos muy aislados.
Después de la marcha contra el Fondo decidimos empezar en serio un proceso de unificación de la JP y marcarle una identidad propia, no solo en el marco de las Juventudes Políticas. En agosto del '84 realizamos el primer acto de la JP, en el Luna Park. Muchos grupos de esa Mesa Coordinadora quedaron fuera del acto. En ese momento se planteaban dos modelos, uno representado por Pablo, Dante y yo, que sostenía la necesidad de hacer una cosa de mucha audacia, de lanzarnos a la calle, de salir con una crítica total a la conducción del peronismo; y, por otro lado, algunos grupos pequeños que tenían mucho miedo de hacer esto o que veían que objetivamente no podían tener la hegemonía de JP. Nos lanzamos al Luna Park con una fuerza organizada muy reducida, realmente nosotros podíamos tener, trabajando seriamente, treinta o cuarenta cuadros, algunas realidades barriales dispersas, algunas Unidades Básicas.
El acto trajo un problema serísimo porque durante la última semana del armado del acto los oradores nos decían que sí y que no permanentemente; tenían miedo de participar. A las nueve de la noche no había ningún orador, habían hablado entre ellos y no quería venir nadie; el único que venía era el viejo Saadi. A las 21 Menem manda un telegrama desde Tucumán diciendo "por problemas del viaje no puedo concurrir", a las 9.30 manda un telegrama desde Córdoba y a las 10 aparece en el Luna Park. A esa hora ya estaba todo lleno, cosa que nadie preveía que pudiera suceder. Grosso nos había dicho que no iba a hablar, no figuraba en la lista de oradores. El Gordo Rodríguez no vino porque tenía problemas, y el único que venía era Saadi. Entonces empezamos a hablar y al final empezaron a caer todos: hablaron Digón, Miguel Unamuno, Saadi, Menem, Duhalde. Todos los diarios sacaron como que volvía la izquierda peronista. Clarín tituló: "La izquierda reapareció en el Luna Park". Este es el primer acto que realizó la Juventud Peronista con convocatoria propia, el primero desde 1974. Para ese acto sale el primer afiche con "JP Unificada" porque en la marcha contra el Fondo era algo así como "JP Unidad", todavía no existía la palabra "unificada" y ese es el primer acto en el que salió.
Después del Luna Park, empezamos un proceso de reorganización de JP, con idas, con vueltas, donde nosotros cometemos muchos errores. Era muy difícil armar una cosa de JP independiente de lo que pasaba en el peronismo. Teníamos muchas peleas con Dante. Se arma el primer despelote grande cuando en enero del '85 nosotros decidimos convocar al primer congreso de la JP y Dante no. Ahí ya habíamos logrado volver a sacar la revista "Jotapé" y hacemos el primer congreso de la JP en Córdoba. Allí se empieza a armar una realidad nacional.
Nosotros invitamos a ese congreso de una manera totalmente espontánea, no conocíamos a nadie de ningún lugar del país. Convocamos a alguna gente amiga y a partir de dirigentes partidarios. Se logra una cosa increíble, van más de mil quinientos jóvenes de todo el país, no falta ninguna provincia. Es el primer momento en que los jóvenes peronistas de todo el país -sin saber bien qué nivel de representatividad tenía cada uno; algunos la podían tener, otros no, era muy difícil-, arman una instancia nacional de la JP. Por el otro lado trae el gran problema de lo que es el enfrentamiento con Dante.
Las contradicciones son cada día mayores y se empieza a retroceder en el armado de la JP-Capital, en lugar de avanzar desde lo que había sido el acto del Luna Park. Todo esto además, en el marco del comienzo de la "renovación" en el Congreso de Río Hondo que nos empieza a sacar a nosotros del centro del protagonismo, y pone a todo un montón de personajes en el primer nivel de la pelea. Una pelea de la que nos querían relegar. En el Congreso de Río Hondo la JP Unificada fue totalmente marginada.
Ahí se arma la conducción del Congreso de Río Hondo, una estructura nacional con Oraldo Britos a la cabeza. Le dan la secretaría de la juventud a un chico de Santiago del Estero. Cuando intentamos entrar al Congreso, la Juventud Juarista-porque se llamaba así, JPJ-nos cantaba "ni yanquis, ni marxistas" y no nos querían dejar entrar. Terminamos en un momento a las trompadas, a Pablo le metieron una piña, a Dante no lo dejaban entrar, terrible. Lo meten a este chico -Gustavo Gauna-, como una cosa de seguridad, de armar una JP medio tirada a la política partidaria y al final les salió al revés. Nosotros inmediatamente después del Congreso de Río Hondo nos entrevistamos con Gauna y decidimos entrar a tener contacto con él. Es así como hacemos el acto del 11 de marzo de 1985, acto en el que habla Oraldo Britos y De la Sota, como miembros del Consejo de Río Hondo. Hablan también una serie de dirigentes juveniles: hablo yo, habla Dante, Gauna, Gabriel Fux por lo que es hoy el PR (Peronismo Revolucionario) y hablan algunos dirigentes de la provincia, un chico de Lomas de Zamora.
En ese momento la situación ya estaba complicada porque había diferencias entre nosotros sobre si tenía que participar o no lo que hoy es el PR, es decir, si había que darle cabida a los Montoneros dentro de la JP. Y ahí empieza un gran despelote, y por otro lado, la necesidad nuestra de buscar recambios en la dirigencia de JP. Ya habíamos superado una etapa; Dante había intentado buscar otros caminos y nosotros también teníamos decidido irnos de JP. Nos empezamos a dividir, tenemos algunos problemas con la primera interna de Capital, la de Grosso, donde Pablo y yo participamos con Grosso y Dante hace una lista aparte. Eso traía muchas contradicciones, era muy difícil estar juntos en una Mesa, y por otro lado, enfrentarte en una interna.
Empieza toda la política del Consejo de Río Hondo de mucho apriete para hacer las cosas muy ligadas al Partido. Es ahí cuando en Capital se dan las elecciones internas de Carlos Grosso e inmediatamente se llama a la reorganización de la JP. Nosotros estábamos bastante en desacuerdo; la cuestión no era hacer un Consejo nuevo de la JP. La JP se manejaba desde las Unidades Básicas y en las estructuras barriales. Cuando hacés una elección con el padrón de cualquier partido determinado y de ahí querés sacar a los jóvenes menores de treinta años, lo más probable es que el resultado no sea representativo de la realidad de las bases. En primer lugar, porque el ochenta por ciento de los jóvenes peronistas no estaban afiliados, no era una fuerza organizada del Partido y en segundo lugar una señora de treinta años que vive en un determinado barrio, que tiene tres chicos, no tiene nada que ver con la JP. Ella es convocada a votar, pero desde una estructura distinta, no desde la movilización... todo eso trae un proceso nuevo.
Ahí empieza el proceso de institucionalización, de normalización como le decían. Todo este proceso se empieza a dar a partir de 1985 y es ahí cuando un sector encabezado por Fernando Melillo que venía trabajando con Grosso, empieza el proceso reorganizativo de juventud, a armar la elección de la JP. Pero la arman desde la estructura partidaria que habían ganado.
Nosotros habíamos decidido no participar activamente porque nos parecía que esta interna de la JP no era una interna genuina y además yo naturalmente me tenía que ir de la JP. Ya estaba llegando a los treinta años. Dante ya se había ido. Ahí empieza todo otro proceso con Fernando Melillo a la cabeza.
Yo me voy del país en el '77 y vuelvo en el '79. En ese momento nosotros producimos una fractura en Montoneros, en el exterior del país, con Galimberti a la cabeza. Yo me vuelvo en enero del '79 -clandestina-, y empiezo a hacer algunas cosas, muy poco, porque lo que se podía hacer en ese momento era muy poco.
La ruptura con Montoneros se da por distintas razones. En primer lugar porque había una distinta caracterización de lo que pasaba en la Argentina, de la consolidación de la dictadura y en consecuencia, qué política había que hacer. Nosotros planteábamos que se debía realizar una política de resguardo de lo que quedaba porque la represión nos había destruido a los cuadros, y comenzar muy lentamente una tarea de inserción en el pueblo peronista. En ese momento la conducción de Montoneros lanza lo que se llama la "contraofensiva" que terminó en un desastre político total, además de la muerte de muchos compañeros.
En ese momento ellos tenían la idea de que la dictadura se estaba cayendo y que a partir de eso tenían que realizar una última ofensiva, por eso la llamaban la "contraofensiva". Nosotros no estábamos para nada de acuerdo con esa caracterización; sosteníamos que la situación era distinta. Esto venía de una pelea de muchos años; yo en el último tiempo estuve en la Columna Norte de Montoneros que fue una de las más golpeadas y la que planteó una serie de críticas a cómo se manejaban la conducción, los fondos, la política.
Cuando se crea el Movimiento Peronista Montonero, que era una idea de superación del Movimiento Peronista, nosotros decíamos que éramos una parte del peronismo y no una superación. Y bueno, había un montón de cosas de arrastre y esto se cristalizó en el momento en que se plantea el tema de la "contraofensiva".
En esa ruptura decidimos que yo me venga para acá y empiezo a trabajar lentamente, con pocas posibilidades porque nosotros estábamos muy aislados, muy fuera del contexto de lo que pasaba en la Argentina. La mayoría de los compañeros estaban muertos, desaparecidos o fuera del país, y los que estaban acá, estaban muy sueltos, sin posibilidades de hacer nada. Ahí empezamos a sacar la revista "Jotapé", que todavía existe. Era una revista muy chiquitita, hecha en un mimeógrafo de esos manuales, que tenía tres páginas. Todo en absoluta clandestinidad.
A comienzos del '80 la situación para nosotros se había puesto muy difícil; ya habíamos sacado dos números y entonces nos volvimos a ir afuera. Yo me voy a Brasil y ahí me quedo hasta el fin de la guerra de las Malvinas. Cuando vuelvo acá intentamos juntar a algunos compañeros dispersos, algunos ya habían vuelto al país. Y empezamos a trabajar en torno a la idea de resurgir a la JP, de armar un espacio en el peronismo.
Las primeras cosas que se hicieron más que en la organización de la JP fue en el rearmado de las Juventudes Políticas. Nosotros ahí participamos con otros compañeros-estaba Pablo Unamuno-. Dante Gullo en ese momento estaba preso.
No existía la JP como fuerza orgánica y movilizada, con una política propia; existían jóvenes peronistas dispersos y además con una carga muy grande del sello de lo que había sido la JP. Vos decías que eras de la JP y te miraban...
La JP como tal había quedado totalmente destruida. Existían algunos núcleos, algunos grupos, muy pequeños y muy dispersos y algunos jóvenes que se integraban al peronismo. Pocos, muy pocos, era el gran auge de la juventud radical. El surgimiento de un fenómeno de la juventud ligada a Alfonsín, no al peronismo.
Nosotros planteamos una política de amplitud. Veíamos la necesidad de empezar a lograr seriamente un marco juvenil que no estuviese atado a políticas de sectores; inclusive algunos de nosotros podíamos estar metidos en sectores de política del peronismo y la idea era justamente intentar mantener una cierta diferenciación de todo eso y esta es una de las grandes discusiones que tuvimos al principio con Dante Gullo. Cuando él sale de la cárcel, entra en Intransigencia y Movilización y una de las primeras discusiones que nosotros tuvimos -que después se resolvió bien- fue que la JP no podía ser un apéndice de Intransigencia y Movilización ni de ningún sector del peronismo, sino que tenía que generar una política propia en la que la juventud tuviera un lugar donde desarrollarse. Por otro lado, creo que también en todos los grupos que no venían de la experiencia nuestra esto estaba muy claro, nos enmarcaba permanentemente.
Al principio nos costó mucho insertarnos porque lo que existía como JP organizada-no los miles de núcleos que había por ahí era un grupo que tenía Pablo Unamuno que venía de una práctica muy ligada al Partido. A nosotros nos veían como que les veníamos a copar el espacio que ellos definían como del Movimiento; no como un espacio de un sector que pudiese desde ahí plantear una política hacia el conjunto del Movimiento.
Con estos compañeros había muchas contradicciones, no solo por lo que planteábamos, sino por el solo hecho de haber pertenecido a Montoneros, había una barrera muy grande. En ese momento plantear el tema de la JP era para que te bajen la cortina; todo el '82, el '83 fueron terribles; un macartismo muy grande. Todo tipo que venía de ahí era mirado con horror; eso también nos llevó a una política de amplitud y a tener que reacomodar muchas cosas en nuestro discurso. Además, el hecho de venir de afuera del país y no haber vivido el último momento del peronismo a nosotros nos había congelado en una idea, en un discurso, y al principio eso chocaba mucho. Intentábamos meter algunas cosas; me acuerdo que el primer logro enorme fue en una reunión de JP en el sindicato del Tabaco, que había compañeros de distintos barrios, y nosotros logramos en un documento la palabra "desaparecido". Fue triunfo terrible. Había sido el eje fundamental con el que nos movíamos fuera del país hacia las otras fuerzas políticas, era el centro de nuestro discurso: "¿qué es la dictadura?: los desaparecidos". Y acá era una cosa que ni se la nombraba.
Había un gran miedo en la juventud a plantearse alguna relación con el pasado y no podían independizar el hecho de reconocer como jóvenes peronistas la existencia de "desaparecidos" por lo que había sido la represión, con que por eso no los tildaran de Montoneros. Entonces fue un momento muy difícil porque nosotros teníamos que ceder permanentemente y tratar de ir planteando alguna cosa.
Todo esto nos llevó naturalmente a armar una cosa más amplia y donde no se podía plantear el debate ideológico de lo que había pasado. En eso se logró crecer; hoy no encontrarás un cuadro peronista que no te asuma la historia de la JP; en el '82 no te la asumía ninguno. Hoy se puede objetivar la historia, planteando los aciertos, los errores, pero también lo que significó eso en el peronismo, la mística que tuvo. En ese momento no se objetivaba nada, era todo rechazo. Hoy me parece que eso ha cambiado, hoy los jóvenes peronistas -unos con más mística, otros con menos, otros inclusive tratando de copiar un modelo que ya no existe-, reivindican esa historia.
Todo ese momento es muy difícil, no podíamos lograr una síntesis en el seno de la JP y era toda una pelea por ver qué orientación tomaba. Me acuerdo que en una reunión algunos compañeros plantearon que había que cambiarle el nombre y ponerle Juventud Justicialista, como manera de diferenciarse de la Juventud Peronista. Compañeros que hoy los ves y que realmente están en actitudes correctas; no tipos que te pueda decir que están en la derecha del peronismo, para nada.
Era la etapa de las elecciones donde realmente era muy difícil tratar de avanzar en el marco de la JP. Entonces algunos de nosotros vemos el seno de las Juventudes Políticas como un lugar donde podíamos plantear algunas políticas juveniles que nos permitieran empezar a coherentizar algunas cosas de la JP. En ese marco se hace una manifestación importante de. las Juventudes Políticas, que es la primera vez que sale desde la década del '70.
En abril o mayo del '83, antes de las elecciones, se logra una movilización muy grande: setenta mil jóvenes por la paz con Chile y por la democracia en la Argentina. La JP logra nuclear una cantidad de jóvenes importante, era una columna como de cinco mil jóvenes que nosotros no sabíamos de dónde salían. Aparecían jóvenes peronistas de todos lados, de Unidades Básicas, sueltos. Jóvenes peronistas que se empezaban a sentir parte de algo que todavía era muy informe, no tenía una política clara, pero se sentían parte de eso.
Todo esto en el medio de las internas en cada lugar, donde la juventud empieza a vivir un modelo, una práctica política que en nuestra historia anterior de JP no la habíamos vivido. Jóvenes que participaban de las elecciones de su barrio, de su circunscripción. Entonces todo estaba muy teñido de la interna partidaria, del problema con las fórmulas; los que estaban con Cafiero, los que estaban con Luder, los que estaban más cerca de Lorenzo Miguel, los que estaban con los "25". Es decir, todos esos matices internos de peronismo influían en la formación de la JP y además le quitaban fuerza a la organización como tal, porque cada uno participaba en este tipo de orgánica partidaria y era muy difícil darle entonces a todo eso una orgánica propia.
Existía una Mesa Coordinadora donde estaban Pablo Unamuno, Eduardo Valdés, Alejandro Lavado que era de los universitarios, Fernando Melillo, Carlitos Puccio, Claudia Bello. En fin, había distintos grupos que aparecían como una Mesa Coordinadora, con muchas contradicciones.
Después de la elección del '83 viene el período de baja, donde empezamos a intentar buscar por lo menos un mínimo acuerdo previo. Ya estaba Dante Gullo. Los primeros tiempos no pasó realmente nada, fue en el verano del '84, se hacían reuniones de estos grupos, pero no encontrábamos la manera de salir de esa especie de Mesa Coordinadora que frenaba cualquier tipo de iniciativa. Era imposible lograr desde ahí plantear políticas que salieran hacia los jóvenes. Vivíamos una situación de terrible golpe porque además del tema de la derrota electoral, la juventud argentina no estaba objetivamente con el peronismo, se produce el gran auge del alfonsinismo.
Empezamos a centrar nuestra convocatoria en un eje interno, en el tema de nuclear a la juventud en contra de los "mariscales de la derrota". A mediados del '84 se realiza la marcha contra el FMI (Fondo Monetario Internacional) donde volvemos a encontrar en el marco de las Juventudes Políticas la posibilidad de movilización de la JP. Ahí es donde se hacen las primeras charlas en serio de la necesidad de buscar un ámbito para la JP y ahí sale el primer cartel para convocar a la marcha contra el FMI que dice "JP Unidad". Lo firman Dante Gullo, nosotros, Claudia Bello, Fernando Melillo y distintos núcleos y compañeros.
Nosotros realmente tuvimos un gesto de ir a buscarlo a Dante, que en ese momento estaba en una gran crisis: si seguía en Montoneros o no seguía, un momento de muchas definiciones. Estaba en proceso de romper pero todavía no había roto y a pesar de eso nosotros dijimos "hay que ir a buscarlo a Dante porque si no realmente no hay JP. Esto es mentira, vamos a seguir presos de las agrupaciones que objetivamente acá no pueden convocar a la juventud".
Armamos entonces la marcha contra el FMI, que fue una cosa importante. Necesitábamos la cobertura de otras fuerzas políticas porque la JP no sabíamos todavía exactamente qué era; este día de la marcha demostró una gran fuerza.
Teníamos el apoyo de alguna gente en el peronismo, si bien muchos nos puteaban; teníamos el apoyo de algunos dirigentes del peronismo que por lo menos nos abrían un paraguas como para poder darle a esto un marco en el cual el peronismo no dijese "ahí están de nuevo". Cafiero era uno de ellos; el día de la marcha contra el Fondo se asomó a los balcones por donde nosotros pasábamos y se sumó a la marcha. Saadi era otro que apoyaba y algunos dirigentes sindicales como Digón, pero estábamos muy aislados.
Después de la marcha contra el Fondo decidimos empezar en serio un proceso de unificación de la JP y marcarle una identidad propia, no solo en el marco de las Juventudes Políticas. En agosto del '84 realizamos el primer acto de la JP, en el Luna Park. Muchos grupos de esa Mesa Coordinadora quedaron fuera del acto. En ese momento se planteaban dos modelos, uno representado por Pablo, Dante y yo, que sostenía la necesidad de hacer una cosa de mucha audacia, de lanzarnos a la calle, de salir con una crítica total a la conducción del peronismo; y, por otro lado, algunos grupos pequeños que tenían mucho miedo de hacer esto o que veían que objetivamente no podían tener la hegemonía de JP. Nos lanzamos al Luna Park con una fuerza organizada muy reducida, realmente nosotros podíamos tener, trabajando seriamente, treinta o cuarenta cuadros, algunas realidades barriales dispersas, algunas Unidades Básicas.
El acto trajo un problema serísimo porque durante la última semana del armado del acto los oradores nos decían que sí y que no permanentemente; tenían miedo de participar. A las nueve de la noche no había ningún orador, habían hablado entre ellos y no quería venir nadie; el único que venía era el viejo Saadi. A las 21 Menem manda un telegrama desde Tucumán diciendo "por problemas del viaje no puedo concurrir", a las 9.30 manda un telegrama desde Córdoba y a las 10 aparece en el Luna Park. A esa hora ya estaba todo lleno, cosa que nadie preveía que pudiera suceder. Grosso nos había dicho que no iba a hablar, no figuraba en la lista de oradores. El Gordo Rodríguez no vino porque tenía problemas, y el único que venía era Saadi. Entonces empezamos a hablar y al final empezaron a caer todos: hablaron Digón, Miguel Unamuno, Saadi, Menem, Duhalde. Todos los diarios sacaron como que volvía la izquierda peronista. Clarín tituló: "La izquierda reapareció en el Luna Park". Este es el primer acto que realizó la Juventud Peronista con convocatoria propia, el primero desde 1974. Para ese acto sale el primer afiche con "JP Unificada" porque en la marcha contra el Fondo era algo así como "JP Unidad", todavía no existía la palabra "unificada" y ese es el primer acto en el que salió.
Después del Luna Park, empezamos un proceso de reorganización de JP, con idas, con vueltas, donde nosotros cometemos muchos errores. Era muy difícil armar una cosa de JP independiente de lo que pasaba en el peronismo. Teníamos muchas peleas con Dante. Se arma el primer despelote grande cuando en enero del '85 nosotros decidimos convocar al primer congreso de la JP y Dante no. Ahí ya habíamos logrado volver a sacar la revista "Jotapé" y hacemos el primer congreso de la JP en Córdoba. Allí se empieza a armar una realidad nacional.
Nosotros invitamos a ese congreso de una manera totalmente espontánea, no conocíamos a nadie de ningún lugar del país. Convocamos a alguna gente amiga y a partir de dirigentes partidarios. Se logra una cosa increíble, van más de mil quinientos jóvenes de todo el país, no falta ninguna provincia. Es el primer momento en que los jóvenes peronistas de todo el país -sin saber bien qué nivel de representatividad tenía cada uno; algunos la podían tener, otros no, era muy difícil-, arman una instancia nacional de la JP. Por el otro lado trae el gran problema de lo que es el enfrentamiento con Dante.
Las contradicciones son cada día mayores y se empieza a retroceder en el armado de la JP-Capital, en lugar de avanzar desde lo que había sido el acto del Luna Park. Todo esto además, en el marco del comienzo de la "renovación" en el Congreso de Río Hondo que nos empieza a sacar a nosotros del centro del protagonismo, y pone a todo un montón de personajes en el primer nivel de la pelea. Una pelea de la que nos querían relegar. En el Congreso de Río Hondo la JP Unificada fue totalmente marginada.
Ahí se arma la conducción del Congreso de Río Hondo, una estructura nacional con Oraldo Britos a la cabeza. Le dan la secretaría de la juventud a un chico de Santiago del Estero. Cuando intentamos entrar al Congreso, la Juventud Juarista-porque se llamaba así, JPJ-nos cantaba "ni yanquis, ni marxistas" y no nos querían dejar entrar. Terminamos en un momento a las trompadas, a Pablo le metieron una piña, a Dante no lo dejaban entrar, terrible. Lo meten a este chico -Gustavo Gauna-, como una cosa de seguridad, de armar una JP medio tirada a la política partidaria y al final les salió al revés. Nosotros inmediatamente después del Congreso de Río Hondo nos entrevistamos con Gauna y decidimos entrar a tener contacto con él. Es así como hacemos el acto del 11 de marzo de 1985, acto en el que habla Oraldo Britos y De la Sota, como miembros del Consejo de Río Hondo. Hablan también una serie de dirigentes juveniles: hablo yo, habla Dante, Gauna, Gabriel Fux por lo que es hoy el PR (Peronismo Revolucionario) y hablan algunos dirigentes de la provincia, un chico de Lomas de Zamora.
En ese momento la situación ya estaba complicada porque había diferencias entre nosotros sobre si tenía que participar o no lo que hoy es el PR, es decir, si había que darle cabida a los Montoneros dentro de la JP. Y ahí empieza un gran despelote, y por otro lado, la necesidad nuestra de buscar recambios en la dirigencia de JP. Ya habíamos superado una etapa; Dante había intentado buscar otros caminos y nosotros también teníamos decidido irnos de JP. Nos empezamos a dividir, tenemos algunos problemas con la primera interna de Capital, la de Grosso, donde Pablo y yo participamos con Grosso y Dante hace una lista aparte. Eso traía muchas contradicciones, era muy difícil estar juntos en una Mesa, y por otro lado, enfrentarte en una interna.
Empieza toda la política del Consejo de Río Hondo de mucho apriete para hacer las cosas muy ligadas al Partido. Es ahí cuando en Capital se dan las elecciones internas de Carlos Grosso e inmediatamente se llama a la reorganización de la JP. Nosotros estábamos bastante en desacuerdo; la cuestión no era hacer un Consejo nuevo de la JP. La JP se manejaba desde las Unidades Básicas y en las estructuras barriales. Cuando hacés una elección con el padrón de cualquier partido determinado y de ahí querés sacar a los jóvenes menores de treinta años, lo más probable es que el resultado no sea representativo de la realidad de las bases. En primer lugar, porque el ochenta por ciento de los jóvenes peronistas no estaban afiliados, no era una fuerza organizada del Partido y en segundo lugar una señora de treinta años que vive en un determinado barrio, que tiene tres chicos, no tiene nada que ver con la JP. Ella es convocada a votar, pero desde una estructura distinta, no desde la movilización... todo eso trae un proceso nuevo.
Ahí empieza el proceso de institucionalización, de normalización como le decían. Todo este proceso se empieza a dar a partir de 1985 y es ahí cuando un sector encabezado por Fernando Melillo que venía trabajando con Grosso, empieza el proceso reorganizativo de juventud, a armar la elección de la JP. Pero la arman desde la estructura partidaria que habían ganado.
Nosotros habíamos decidido no participar activamente porque nos parecía que esta interna de la JP no era una interna genuina y además yo naturalmente me tenía que ir de la JP. Ya estaba llegando a los treinta años. Dante ya se había ido. Ahí empieza todo otro proceso con Fernando Melillo a la cabeza.
*Ministra de Seguridad del Gobierno de Mauricio Macri
Del libro: "Historia de la JP (1955-1988)" de Oscar Anzorena. Buenos Aires: Ed. Del Cordón, 1989.
AFA TV: Se quedó sin aire
Parecía que iba a ser el boom del mercado televisivo, pero terminó en la nada. Cómo y por qué no prospero
Por: Sergio Levinsky
En septiembre de 2009, Horacio Gennari y un pequeño grupo de emprendedores idearon AFA TV tras tres años de asesoramiento al entonces presidente de la entidad futbolística argentina, Julio Grondona, sobre el mercado televisivo, al punto de haberlo acompañado en las negociaciones con el Estado en la creación del programa Fútbol para Todos.
La idea consistía, técnicamente, en un edificio que iba a construirse en el predio que la AFA tiene en Ezeiza, con un plantel de veinte a treinta empleados, y la subcontratación del resto de los servicios, para emitir toda clase de partidos oficiales de todas las categorías y divisiones, y hasta con un paquete HD y con un gasto menor a los 30 millones de dólares de inversión total, que, además, iba a contar con fondos externos.
“Una Netflix del fútbol”, la describe Gennari, un reconocido especialista en el mundo de la tecnología aplicada a medios y deportes.
El canal iba a desarrollarse con transmisiones al estilo de Barça TV, para lo cual no necesitaba más de una cámara para el seguimiento de partidos, y con la construcción de una cabina para entrevistas con los protagonistas tras los partidos.
“Un día le dije a Grondona que a la larga, el canal era la salida económica para la AFA porque pese a que al principio de Fútbol Para Todos, Aníbal Fernández me insistía para que yo llevara modelos económicos sustentables para financiar el proyecto, entre fines de 2009 y abril de 2010, ya el presidente Néstor Kirchner quitó la publicidad y todo fue diferente y entonces presenté un informe al Gobierno y a la AFA advirtiéndoles que esto no tendría un buen destino”, recuerda Gennari.
El empresario, que integró el Comité de Coordinación de Gestión de Fútbol para Todos, llegó a viajar a Chile con el aval de Grondona para conocer el modelo de televisión del fútbol de la asociación que recauda más que la AFA con una estructura mucho más pequeña.
“Sin embargo, cuanto más pasillos recorrí, más puertas se me cerraron”, cuenta Gennari con amargura, tras haber intentado dialogar con el presidente de Racing, Víctor Blanco –“un señor”–, o haberse enviado varios mensajes con el nuevo responsable de FpT, Fernando Marín. “El es muy respetado pero de la Vieja Guardia de los años 70, y hoy la brasileña O’Globo compró los derechos para transmitir los Juegos Olímpicos en multiplataformas hasta 2032. Siento que la dirigencia no me entiende”, advierte.
Gennari tiene la intención de sentarse a dialogar con el presidente Mauricio Macri. “Sé que lo podría convencer si me da unos minutos”, dice, y cuenta que hay varias empresas internacionales de primer nivel dispuestas a invertir dinero creciente para transmitir el fútbol argentino hasta 2019, cuando se acaba el contrato con FpT, y allí podrían adquirirlo definitivamente.
“De esta forma, el Gobierno va bajando su déficit y significaría que hay empresas que están dispuestas a invertir en el país, pero siento que nadie me escucha. Los egos son demasiado grandes en las dos listas que se pelean por la AFA”, se lamenta.
“Fútbol para Todos, puede y debe autofinanciarse”
Por: Horacio Gennari
En 2009 les presenté a Julio Grondona y a los funcionarios Carlos Zannini, Gabriel Mariotto y Aníbal Fernández planes para lograr la autofinanciación del fútbol por TV. Los intentaba convencer de que la AFA, con un canal propio, podía (respetando la gratuidad) generarse ingresos que liberarían al Gobierno del déficit fiscal.
Es una mentira decir que FpT es gratis. El 90% del país lo ve por cable o DirecTV, por lo que debe pagar abonos no menores a los $ 700. El resto tiene TDA y hay sectores que no tienen tendido eléctrico.
FpT provocó una gran transferencia de recursos hacia los cables operadores, que dejaron de pagar el alto canon de derechos a Trisa y TSC, y pese a lo cual no bajaron sus precios y tuvieron balances excepcionales entre 2010 y 2015.
La idea de AFA TV era la de un canal que fuera gratis por TDA, que estuviera presente en la TV paga pero en el servicio básico (pagando algo a FPT/ AFA) y que la versión HD tuviera un canon especial.
Fracasé. Evidentemente había intereses mayores, o ignorancia sobre la estructura del mercado de TV paga.
*Director AFA para el Comité de Asesores de FpT (Ad-Honorem). Presidente de BBBusiness Bureau
Fuente: Diario Perfil
Fontevecchia: El futuro de los medios
El anuncio de Marcos Peña generó distintas repercusiones. Qué puede pasar con Clarín
Por: Jorge Fontevecchia
Tras el anuncio del decreto que diluirá a la AFSCA –junto a la AFTIC– en un nuevo organismo: ENaCom (Ente Nacional de Comunicaciones), todas las empresas tradicionales de medios están felices y Clarín, más feliz aún. Al revés, las empresas no tradicionales de medios, aquellas fundadas o compradas durante el kirchnerismo para recibir su favor (dinero, fuentes de información exclusivas, más licencias y lugar preferencial en la grilla en el caso de las audiovisuales) comenzaron un proceso que puede llevarlas a la extinción: ya hoy, sábado 2 de enero, no apareció el diario Tiempo Argentino, de Szpolski/Garfunkel, preanunciando un futuro convulsionado. Entre ellos, la excepción serían los medios fundados por Daniel Hadad y comprados por Cristóbal López, quien al poder derivar recursos de sus ganancias con los casinos se apresta a resistir, imaginando que Cambiemos perderá las elecciones legislativas de 2017 y el kirchnerismo/peronismo volverá progresivamente al poder, y de ser así sería un proyecto más político que empresarial.
La nueva norma que retira la conexión de televisión por cable de la órbita de la Ley de Medios y la pasa a la de la Ley de Comunicaciones, unificando todos los servicios de conectividad: televisión, internet y voz desde teléfonos fijos (triple play) y sumando teléfonos celulares (cuádruple play), le permitirá a Clarín ingresar al negocio de la telefonía (además de no tener que vender –desinvertir– una parte de sus abonados de cable) mientras que Telefónica, Telecom y Claro podrán ingresar al negocio de vender acceso a la televisión por cable a partir del 1º de enero de 2018 (prorrogable un año más).
Si durante dos o tres años les queda a los proveedores de acceso a la televisión por cable el monopolio de ese servicio, es porque se asume que las empresas telefónicas terminarán colonizando ese sector, dándole tiempo a Clarín para convertirse –a partir de su compra de Nextel– en una empresa telefónica y a las otras empresas de televisión por cable que no tienen telefonía celular, para vender (con la expectativa de un valor mayor), asociarse o negociar con las grandes empresas telefónicas internacionales.
¿Puede una medida económica beneficiar a todas las empresas de medios tradicionales al mismo tiempo? La respuesta es no: necesariamente habrá ganadores y perdedores, nada más que sólo se sabrá dentro de algunos años, cuando se consolide el nuevo escenario y se sepa quiénes supieron aprovechar mejor las nuevas reglas del juego y quiénes no pudieron adaptarse a ellas. Habrá sí un ganador seguro: los consumidores de acceso porque, al haber más empresas compitiendo por los servicios de conectividad, tendrán un mejor servicio o un menor precio. Y podría haber otro ganador, según cómo se termine instrumentando la nueva norma: las empresas proveedoras de contenidos, que en el pasado estuvieron limitadas por quienes tenían el control del acceso: el gobierno (menemista o K) para lo que fueran necesarias licencias, y desde la fusión de Cablevisión y Multicanal quienes sufrieran el veto de Clarín si se tratara de señales de televisión por cable que precisaran un lugar en la grilla.
Y a partir de aquí los pronósticos sobre el futuro se dividen: hay quienes sostienen que las telefónicas (en el futuro proveedoras de todo tipo de conexión) terminarán también produciendo contenidos y usando su poder de distribución para privilegiar e instalar sus propios contenidos en detrimento de los demás, y quienes piensan que el gigantesco desafío que significa proveer conexión multiplataformas actualizándose continuamente frente a tecnologías disruptivas y compitiendo con otros grandes proveedores absorberán casi todas las energías de esas empresas y no podrán destacarse también en la generación de contenidos, por lo que tendrán que dejar esa tarea a empresas especializadas en contenidos.
Probablemente ambos escenarios convivan y simultáneamente haya determinado tipo de contenidos que los terminen produciendo las propias empresas de conectividad como un aditivo a sus servicios, haciendo que desaparezcan las empresas dedicadas autónomamente a producir ese tipo de contenidos; mientras que aquellos contenidos que no puedan ser producidos por los proveedores de acceso se revaloricen porque estos últimos compitan entre sí por tenerlos y se produzca alguna forma de transferencia de renta desde la distribución de contenidos hacia la producción de los mismos.
Y respecto de Clarín, la única empresa argentina con capacidad de actuar en todos los sectores de la comunicación, a pesar de que se lo considera el seguro beneficiado, también se podrían plantear dos pronósticos diferentes: que quede exhausta por tener que ir a competir con las mucho más poderosas empresas telefónicas internacionales y sin la protección monopólica del Estado que le permitió a Carlos Slim construir su empresa de telefonía líder en México (lo que el genio del management Peter Drucker llamaba “morir de éxito”), o que “cambie de liga” con mucha eficacia y se convierta en una megaempresa de telecomunicaciones desarrollando competencias que hasta le permitan expandirse ella misma internacionalmente (como hizo Slim con Claro en Latinoamérica). No es imposible: las cuatro empresas de internet latinoamericanas que valen más de mil millones de dólares, llamadas unicornios digitales por su extraordinariedad, son argentinas: Mercado Libre, Despegar, OLX y Globant.
Queda el futuro de los contenidos periodísticos y nuevamente lo que pase será determinante para Clarín. El jefe de Gabinete, al anunciar la nueva norma, comenzó diciendo: “Se termina la guerra del Estado con el periodismo”. Lo primero que se puede decir sobre los contenidos periodísticos es que en todo el mundo lo producen con más éxito los medios locales mientras que el entretenimiento es mayoritariamente internacional. Se mantiene la limitación de la Ley de Bienes Culturales a no más del 30% de capital extranjero en la producción de contenidos locales, pero como las empresas norteamericanas están exentas por un convenio de reciprocidad y las mayores empresas internacionales cotizan acciones en la Bolsa de Nueva York con alguna sede en ese país, podría no significar un verdadero limitante, como lo demostró el caso de Prisa con radio Continental y Telefónica con Telefe.
Pero nuevamente no se cumpliría la declamada diversidad de voces si –como sucede hoy en Telefe– Telefónica, Telecom, eventualmente Claro y otro jugador de las telecomunicaciones internacional, por temor a indisponerse con el gobierno de turno, no produjera por sí y además limitara el acceso de contenidos periodísticos críticos de terceros dejando entonces sólo a Clarín la posibilidad de ser el único autónomo para generarlo masivamente por tener integrado un sistema de conectividad y producción de contenidos periodísticos.
Desde estas columnas siempre se defendió el declamado objetivo de la pluralidad de voces al tiempo que se criticaba la hipocresía con que se aplicó la Ley de Medios. Y se sostuvo que la posición dominante que Clarín había obtenido con la fusión de Cablevisión y Multicanal no se solucionaba con las ideas de Karl Marx sino con las de Adam Smith y la mayor competencia posible, donde el Estado es fundamental para generar el verdadero mercado de competencia impidiendo la creación de distorsiones por posiciones dominantes de los distintos actores que vayan quedando en esa situación: hoy es Clarín en su campo, mañana puede ser una empresa de telecomunicaciones o Google.
Además de Clarín, las otras dos grandes redacciones de Argentina son las del diario La Nación y las de Editorial Perfil. En el caso de Perfil, incluso con dos licitaciones de televisión digital aprobadas por los cuadros técnicos de la AFSCA y con amparo judicial ante la decisión de Cristina Kirchner de vetar la concesión al final de su mandato, y el lanzamiento de su radio de noticias nunca aprobado por la AFSCA, habiendo invertido en la construcción de estudios tanto de radio como de televisión que están listos a la espera de contar con la autorización para comenzar a producir.
Y en el caso de La Nación sería lógico suponer que en este nuevo contexto también desee producir contenidos audiovisuales más allá de sus sitios web. Pero si nuevamente la intención de la leyes de promover la competencia y pluralidad terminara diluyéndose por la formación de –aunque fueran tácitos– oligopolios que limitaran o dificultaran la difusión de contenidos críticos que pudieran molestar al mismo gobernante que luego tiene que aprobar un cambio de regulación en las tarifas o los impuestos de esas empresas de telecomunicaciones, nuevamente volveríamos a la situación anterior.
El ejemplo más evidente es el de Jorge Lanata, quien no pudo hacer su programa de televisión los primeros seis años del kirchnerismo porque ningún canal de televisión quiso sumar su conflictividad hasta que ya no hubo más nada que perder en 2010, o el de Pepe Eliaschev (artífice fundamental de la denuncia sobre el pacto con Irán), que se quedó sin radio por el mismo motivo en el mismo período. Y ambos, cuando volvieron, fueron líderes de audiencia en sus horarios demostrando que el problema no era el mercado.
Para que haya mercado debe haber Estado preservándolo de las formaciones de explícitos o tácitos oligopolios. En esta columna anteriormente se mencionó el libro The Bully Pulpit sobre el presidente norteamericano Teddy Roosevelt, quien nació millonario, como Macri, y fue el impulsor de la ley antimonopolios en su país, creando la era de oro del periodismo de investigación. Pero no alcanza con una ley, si ésta finalmente fuera aprobada por el Congreso. La mayoría de los países tiene un sistema jurídico similar; sin embargo, en algunos la corrupción es calamitosa y en otros es excepcional. Hará falta un esfuerzo de todos los partidos políticos y de los tres poderes, para crear y preservar condiciones de verdadera libre competencia en la tarea de captar el interés de las audiencias construyendo sentido con periodismo.
Fuente: Diario Perfil
Por: Jorge Fontevecchia
Tras el anuncio del decreto que diluirá a la AFSCA –junto a la AFTIC– en un nuevo organismo: ENaCom (Ente Nacional de Comunicaciones), todas las empresas tradicionales de medios están felices y Clarín, más feliz aún. Al revés, las empresas no tradicionales de medios, aquellas fundadas o compradas durante el kirchnerismo para recibir su favor (dinero, fuentes de información exclusivas, más licencias y lugar preferencial en la grilla en el caso de las audiovisuales) comenzaron un proceso que puede llevarlas a la extinción: ya hoy, sábado 2 de enero, no apareció el diario Tiempo Argentino, de Szpolski/Garfunkel, preanunciando un futuro convulsionado. Entre ellos, la excepción serían los medios fundados por Daniel Hadad y comprados por Cristóbal López, quien al poder derivar recursos de sus ganancias con los casinos se apresta a resistir, imaginando que Cambiemos perderá las elecciones legislativas de 2017 y el kirchnerismo/peronismo volverá progresivamente al poder, y de ser así sería un proyecto más político que empresarial.
La nueva norma que retira la conexión de televisión por cable de la órbita de la Ley de Medios y la pasa a la de la Ley de Comunicaciones, unificando todos los servicios de conectividad: televisión, internet y voz desde teléfonos fijos (triple play) y sumando teléfonos celulares (cuádruple play), le permitirá a Clarín ingresar al negocio de la telefonía (además de no tener que vender –desinvertir– una parte de sus abonados de cable) mientras que Telefónica, Telecom y Claro podrán ingresar al negocio de vender acceso a la televisión por cable a partir del 1º de enero de 2018 (prorrogable un año más).
Si durante dos o tres años les queda a los proveedores de acceso a la televisión por cable el monopolio de ese servicio, es porque se asume que las empresas telefónicas terminarán colonizando ese sector, dándole tiempo a Clarín para convertirse –a partir de su compra de Nextel– en una empresa telefónica y a las otras empresas de televisión por cable que no tienen telefonía celular, para vender (con la expectativa de un valor mayor), asociarse o negociar con las grandes empresas telefónicas internacionales.
¿Puede una medida económica beneficiar a todas las empresas de medios tradicionales al mismo tiempo? La respuesta es no: necesariamente habrá ganadores y perdedores, nada más que sólo se sabrá dentro de algunos años, cuando se consolide el nuevo escenario y se sepa quiénes supieron aprovechar mejor las nuevas reglas del juego y quiénes no pudieron adaptarse a ellas. Habrá sí un ganador seguro: los consumidores de acceso porque, al haber más empresas compitiendo por los servicios de conectividad, tendrán un mejor servicio o un menor precio. Y podría haber otro ganador, según cómo se termine instrumentando la nueva norma: las empresas proveedoras de contenidos, que en el pasado estuvieron limitadas por quienes tenían el control del acceso: el gobierno (menemista o K) para lo que fueran necesarias licencias, y desde la fusión de Cablevisión y Multicanal quienes sufrieran el veto de Clarín si se tratara de señales de televisión por cable que precisaran un lugar en la grilla.
Y a partir de aquí los pronósticos sobre el futuro se dividen: hay quienes sostienen que las telefónicas (en el futuro proveedoras de todo tipo de conexión) terminarán también produciendo contenidos y usando su poder de distribución para privilegiar e instalar sus propios contenidos en detrimento de los demás, y quienes piensan que el gigantesco desafío que significa proveer conexión multiplataformas actualizándose continuamente frente a tecnologías disruptivas y compitiendo con otros grandes proveedores absorberán casi todas las energías de esas empresas y no podrán destacarse también en la generación de contenidos, por lo que tendrán que dejar esa tarea a empresas especializadas en contenidos.
Probablemente ambos escenarios convivan y simultáneamente haya determinado tipo de contenidos que los terminen produciendo las propias empresas de conectividad como un aditivo a sus servicios, haciendo que desaparezcan las empresas dedicadas autónomamente a producir ese tipo de contenidos; mientras que aquellos contenidos que no puedan ser producidos por los proveedores de acceso se revaloricen porque estos últimos compitan entre sí por tenerlos y se produzca alguna forma de transferencia de renta desde la distribución de contenidos hacia la producción de los mismos.
Y respecto de Clarín, la única empresa argentina con capacidad de actuar en todos los sectores de la comunicación, a pesar de que se lo considera el seguro beneficiado, también se podrían plantear dos pronósticos diferentes: que quede exhausta por tener que ir a competir con las mucho más poderosas empresas telefónicas internacionales y sin la protección monopólica del Estado que le permitió a Carlos Slim construir su empresa de telefonía líder en México (lo que el genio del management Peter Drucker llamaba “morir de éxito”), o que “cambie de liga” con mucha eficacia y se convierta en una megaempresa de telecomunicaciones desarrollando competencias que hasta le permitan expandirse ella misma internacionalmente (como hizo Slim con Claro en Latinoamérica). No es imposible: las cuatro empresas de internet latinoamericanas que valen más de mil millones de dólares, llamadas unicornios digitales por su extraordinariedad, son argentinas: Mercado Libre, Despegar, OLX y Globant.
Queda el futuro de los contenidos periodísticos y nuevamente lo que pase será determinante para Clarín. El jefe de Gabinete, al anunciar la nueva norma, comenzó diciendo: “Se termina la guerra del Estado con el periodismo”. Lo primero que se puede decir sobre los contenidos periodísticos es que en todo el mundo lo producen con más éxito los medios locales mientras que el entretenimiento es mayoritariamente internacional. Se mantiene la limitación de la Ley de Bienes Culturales a no más del 30% de capital extranjero en la producción de contenidos locales, pero como las empresas norteamericanas están exentas por un convenio de reciprocidad y las mayores empresas internacionales cotizan acciones en la Bolsa de Nueva York con alguna sede en ese país, podría no significar un verdadero limitante, como lo demostró el caso de Prisa con radio Continental y Telefónica con Telefe.
Pero nuevamente no se cumpliría la declamada diversidad de voces si –como sucede hoy en Telefe– Telefónica, Telecom, eventualmente Claro y otro jugador de las telecomunicaciones internacional, por temor a indisponerse con el gobierno de turno, no produjera por sí y además limitara el acceso de contenidos periodísticos críticos de terceros dejando entonces sólo a Clarín la posibilidad de ser el único autónomo para generarlo masivamente por tener integrado un sistema de conectividad y producción de contenidos periodísticos.
Desde estas columnas siempre se defendió el declamado objetivo de la pluralidad de voces al tiempo que se criticaba la hipocresía con que se aplicó la Ley de Medios. Y se sostuvo que la posición dominante que Clarín había obtenido con la fusión de Cablevisión y Multicanal no se solucionaba con las ideas de Karl Marx sino con las de Adam Smith y la mayor competencia posible, donde el Estado es fundamental para generar el verdadero mercado de competencia impidiendo la creación de distorsiones por posiciones dominantes de los distintos actores que vayan quedando en esa situación: hoy es Clarín en su campo, mañana puede ser una empresa de telecomunicaciones o Google.
Además de Clarín, las otras dos grandes redacciones de Argentina son las del diario La Nación y las de Editorial Perfil. En el caso de Perfil, incluso con dos licitaciones de televisión digital aprobadas por los cuadros técnicos de la AFSCA y con amparo judicial ante la decisión de Cristina Kirchner de vetar la concesión al final de su mandato, y el lanzamiento de su radio de noticias nunca aprobado por la AFSCA, habiendo invertido en la construcción de estudios tanto de radio como de televisión que están listos a la espera de contar con la autorización para comenzar a producir.
Y en el caso de La Nación sería lógico suponer que en este nuevo contexto también desee producir contenidos audiovisuales más allá de sus sitios web. Pero si nuevamente la intención de la leyes de promover la competencia y pluralidad terminara diluyéndose por la formación de –aunque fueran tácitos– oligopolios que limitaran o dificultaran la difusión de contenidos críticos que pudieran molestar al mismo gobernante que luego tiene que aprobar un cambio de regulación en las tarifas o los impuestos de esas empresas de telecomunicaciones, nuevamente volveríamos a la situación anterior.
El ejemplo más evidente es el de Jorge Lanata, quien no pudo hacer su programa de televisión los primeros seis años del kirchnerismo porque ningún canal de televisión quiso sumar su conflictividad hasta que ya no hubo más nada que perder en 2010, o el de Pepe Eliaschev (artífice fundamental de la denuncia sobre el pacto con Irán), que se quedó sin radio por el mismo motivo en el mismo período. Y ambos, cuando volvieron, fueron líderes de audiencia en sus horarios demostrando que el problema no era el mercado.
Para que haya mercado debe haber Estado preservándolo de las formaciones de explícitos o tácitos oligopolios. En esta columna anteriormente se mencionó el libro The Bully Pulpit sobre el presidente norteamericano Teddy Roosevelt, quien nació millonario, como Macri, y fue el impulsor de la ley antimonopolios en su país, creando la era de oro del periodismo de investigación. Pero no alcanza con una ley, si ésta finalmente fuera aprobada por el Congreso. La mayoría de los países tiene un sistema jurídico similar; sin embargo, en algunos la corrupción es calamitosa y en otros es excepcional. Hará falta un esfuerzo de todos los partidos políticos y de los tres poderes, para crear y preservar condiciones de verdadera libre competencia en la tarea de captar el interés de las audiencias construyendo sentido con periodismo.
Fuente: Diario Perfil
Periodista desplazada de Radio Nacional habla de "censura" y "caza de brujas"
Jorge Halperín y Mariana Moyano informaron a través de las redes sociales que las nuevas autoridades de la emisora prescindieron de sus servicios. También ocurrió algo similar con Adrián Di Blasi, Javier Vicente, Elio Rossi y Mariano Hamilton, que son parte de la lista de diez nombres que quedaron afuera del Fútbol para Todos
Tal como se había anunciado con el cambio de gobierno nacional, Fútbol para Todos ya comenzó una renovación para este 2016 que no incluirá a una larga grilla de periodistas por decisión del gobierno de Macri. Por el momento trascendió que hay 10 despedidos aunque solo se supo el nombre de tres profesionales: Mariano Hamilton, Adrián Di Blasi y Javier Vicente, el famoso "periodista militante".
Cada periodista expresó su desvinculación a su modo. Hamilton habló en Radio América y confesó cobrar 25 mil pesos por mes por relatar cuatro partidos en el mes, es uno de los sueldos más bajos, "más plata me parecería obsceno”, dijo y apuntó "como no hice ningún puente para ingresar tampoco voy a hacer ninguna gestión ahora que me echan". Di Blasi contó su situación en Twitter "Recibí una llamada diciéndome que no estaba en el staff 2016 de FPT". Javier Vicente y Elio Rossi están en la lista.
En Radio Nacional, entre tanto, los periodistas Jorge Halperín y Mariana Moyano (panelista de "678") fueron separados de la emisora.
"Autoridades macristas nos separaron a Mariana Moyano y a mi de la programación de fin de semana de enero en Radio Nacional. No dieron razones", publicó el conductor de Tengo una idea en la red social, mientras que su colega, a cargo del programa Sintonía fina aseguró: "Hoy se inició formalmente la censura y la caza de brujas en Radio Nacional. Es una información para los oyentes de esa emisora".
Por su cuenta de Twitter la periodista Cynthia García @cyngarciaradio: "Levantaron la programación completa de @NacionalRock937, levantaron los programas de @mmlamoyano y @jorgehalperin".
Tal como se había anunciado con el cambio de gobierno nacional, Fútbol para Todos ya comenzó una renovación para este 2016 que no incluirá a una larga grilla de periodistas por decisión del gobierno de Macri. Por el momento trascendió que hay 10 despedidos aunque solo se supo el nombre de tres profesionales: Mariano Hamilton, Adrián Di Blasi y Javier Vicente, el famoso "periodista militante".
Cada periodista expresó su desvinculación a su modo. Hamilton habló en Radio América y confesó cobrar 25 mil pesos por mes por relatar cuatro partidos en el mes, es uno de los sueldos más bajos, "más plata me parecería obsceno”, dijo y apuntó "como no hice ningún puente para ingresar tampoco voy a hacer ninguna gestión ahora que me echan". Di Blasi contó su situación en Twitter "Recibí una llamada diciéndome que no estaba en el staff 2016 de FPT". Javier Vicente y Elio Rossi están en la lista.
En Radio Nacional, entre tanto, los periodistas Jorge Halperín y Mariana Moyano (panelista de "678") fueron separados de la emisora.
"Autoridades macristas nos separaron a Mariana Moyano y a mi de la programación de fin de semana de enero en Radio Nacional. No dieron razones", publicó el conductor de Tengo una idea en la red social, mientras que su colega, a cargo del programa Sintonía fina aseguró: "Hoy se inició formalmente la censura y la caza de brujas en Radio Nacional. Es una información para los oyentes de esa emisora".
Por su cuenta de Twitter la periodista Cynthia García @cyngarciaradio: "Levantaron la programación completa de @NacionalRock937, levantaron los programas de @mmlamoyano y @jorgehalperin".
Mario Wainfeld, habló en su programa Gente de a pie, en Radio Nacional sobre la situación en la radio pública:
Las nuevas autoridades de Radio Nacional aún deben analizar la programación para este 2016. “Estamos en una transición donde todavía, lamentablemente, no pudimos entrar”, ya que el director de Radio y Televisión Argentina (RTA) –de la que dependen FM Nacional y FM Nacional Rock– “todavía no renunció”, había explicado Lombardi en relación a Nacional Rock.
Hoy se inició formalmente la censura y la caza de brujas en Radio Nacional. Es una información para los oyentes de esa emisora
— Mariana Moyano (@mmlamoyano) diciembre 30, 2015
Autoridades macristas nos separaron a Mariana Moyano y a mi de la programación de fin de semana d enero en Radio Nacional. No dieron razones
— Jorge Halperìn (@jorgehalperin) diciembre 31, 2015
Las nuevas autoridades de Radio Nacional aún deben analizar la programación para este 2016. “Estamos en una transición donde todavía, lamentablemente, no pudimos entrar”, ya que el director de Radio y Televisión Argentina (RTA) –de la que dependen FM Nacional y FM Nacional Rock– “todavía no renunció”, había explicado Lombardi en relación a Nacional Rock.
Hay “preocupación e incertidumbre” en radios universitarias ante cambios en la Ley Audiovisual
El presidente de la Asociación de Radios de Universidades Nacionales de Argentina (ARUNA), Aldo Rotman, expresó a APFDigital que hay “gran preocupación” e “incertidumbre” por los cambios introducidos mediante DNU a la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. "Hay una clara voluntad de romper el corazón de la ley” dijo sobre el paradigma desmonopolizador y de pluralidad que propugna la normativa
“Sin dudas que hay una preocupación muy grande a partir de los decretos que modifican drásticamente la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA)”, admitió Aldo Rotman.
“Pareciera ser que hay una clara voluntad de romper con el espíritu de la ley” la cual “cambió el paradigma y puso a la comunicación como derecho humano, no entendiéndola como un negocio”, explicó el presidente de ARUNA.
A la vez, la norma en su esencia “es antimonopólica” y plantea que “desde el Estado se debe regular a favor de garantizar la pluralidad de voces, la cual no puede existir si no hay un Estado presente que intente romper la escandalosa concentración mediática que hay en la República Argentina encabezada fundamentalmente por el grupo Clarín”, completó.
El también director del Sistema Integrado de Radios de la Universidad Nacional de Entre Ríos, expresó que el sector al que representa en todo el país “ha acompañado” la LSCA pero también “mantuvimos firmes nuestros reclamos a la AFSCA”, sostuvo.
En esa línea, contó que trabajaron “activamente” para “garantizar el cumplimiento de la ley en cuanto a las necesidades de las radios universitarias de poder tener una frecuencia y una protección de acuerdo a las categorías que la ley nos ha fijado respecto al área de cobertura, para tratar de no sufrir interferencias lo que ha sido un gran problema”, describió.
Asimismo “denunciamos esta gran contradicción del gobierno nacional de alentar por un lado a través de políticas de fomento a la producción de contenido, capacitación y a la compra de equipamiento y por otro lado se nos negaba la posibilidad de salir como la ley nos lo autorizada; es una de las grandes tareas”, acotó.
Hoy en el país existen 59 radios universitarias, más “3 o 4 proyectos” por concretarse; mientras que antes de la ley Nº 26522 “no sumábamos 30”, graficó Rotman y no ocultó la “clara incertidumbre” que las decisiones presidenciales causaron en el sector por estos días, más allá de que “a partir de la LSCA las radios tenemos marcos jurídicos que nos contengan, algo que antes no había”, afirmó.
“La mirada de la universidad tiene que estar presente en otros medios de comunicación para dar otra mirada a la de los medios tradicionales”, consideró luego de reprochar la actitud del Gobierno nacional de utilizar “de manera inadecuada” decretos de necesidad y urgencia “evitando el Congreso” y más tratándose de una “ley que ha sido modelo de la construcción de consensos a través de 24 foros que la debatieron”, apuntó.
Si bien el presidente de Aruna no negó que puedan existir “grandes criticas a la implementación de la ley”, eso “no la invalida”, afirmó. “Una ley no puede ser reemplazada por decretos”, dijo y además criticó que se “reduzca” a nombrar la LSCA como “ley de medios” cuando en realidad habla de “servicios”: “Ese nombre no es inocente; hay una intención de sesgar la mirada”, aseguró.
Consultado por esta Agencia, Rotman expresó como “opinión personal” que estas decisiones presidenciales “responden a un favor político de este Gobierno por el blindaje mediático que le permitió llegar al cargo sin decir nada, llegar con frases vacías de sentido”.
Además, entendió que “con este nuevo panorama se está restituyendo esta idea de que la comunicación es privativa de los negocios y claramente hay una intencionalidad política de esconder qué pasa hoy con los medios de comunicación”.
“Si entendemos que se construye poder político y se disputa la interpretación de sentido desde los medios, lo que están tratando con esto (los DNU) es de concentrar los medios para concentrar las miradas y facilitar una interpretación unívoca que garantice protección mediática al poder político”, subrayó por último.
Fuente: APFDigital
“Sin dudas que hay una preocupación muy grande a partir de los decretos que modifican drásticamente la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA)”, admitió Aldo Rotman.
“Pareciera ser que hay una clara voluntad de romper con el espíritu de la ley” la cual “cambió el paradigma y puso a la comunicación como derecho humano, no entendiéndola como un negocio”, explicó el presidente de ARUNA.
A la vez, la norma en su esencia “es antimonopólica” y plantea que “desde el Estado se debe regular a favor de garantizar la pluralidad de voces, la cual no puede existir si no hay un Estado presente que intente romper la escandalosa concentración mediática que hay en la República Argentina encabezada fundamentalmente por el grupo Clarín”, completó.
El también director del Sistema Integrado de Radios de la Universidad Nacional de Entre Ríos, expresó que el sector al que representa en todo el país “ha acompañado” la LSCA pero también “mantuvimos firmes nuestros reclamos a la AFSCA”, sostuvo.
En esa línea, contó que trabajaron “activamente” para “garantizar el cumplimiento de la ley en cuanto a las necesidades de las radios universitarias de poder tener una frecuencia y una protección de acuerdo a las categorías que la ley nos ha fijado respecto al área de cobertura, para tratar de no sufrir interferencias lo que ha sido un gran problema”, describió.
Asimismo “denunciamos esta gran contradicción del gobierno nacional de alentar por un lado a través de políticas de fomento a la producción de contenido, capacitación y a la compra de equipamiento y por otro lado se nos negaba la posibilidad de salir como la ley nos lo autorizada; es una de las grandes tareas”, acotó.
Hoy en el país existen 59 radios universitarias, más “3 o 4 proyectos” por concretarse; mientras que antes de la ley Nº 26522 “no sumábamos 30”, graficó Rotman y no ocultó la “clara incertidumbre” que las decisiones presidenciales causaron en el sector por estos días, más allá de que “a partir de la LSCA las radios tenemos marcos jurídicos que nos contengan, algo que antes no había”, afirmó.
“La mirada de la universidad tiene que estar presente en otros medios de comunicación para dar otra mirada a la de los medios tradicionales”, consideró luego de reprochar la actitud del Gobierno nacional de utilizar “de manera inadecuada” decretos de necesidad y urgencia “evitando el Congreso” y más tratándose de una “ley que ha sido modelo de la construcción de consensos a través de 24 foros que la debatieron”, apuntó.
Si bien el presidente de Aruna no negó que puedan existir “grandes criticas a la implementación de la ley”, eso “no la invalida”, afirmó. “Una ley no puede ser reemplazada por decretos”, dijo y además criticó que se “reduzca” a nombrar la LSCA como “ley de medios” cuando en realidad habla de “servicios”: “Ese nombre no es inocente; hay una intención de sesgar la mirada”, aseguró.
Consultado por esta Agencia, Rotman expresó como “opinión personal” que estas decisiones presidenciales “responden a un favor político de este Gobierno por el blindaje mediático que le permitió llegar al cargo sin decir nada, llegar con frases vacías de sentido”.
Además, entendió que “con este nuevo panorama se está restituyendo esta idea de que la comunicación es privativa de los negocios y claramente hay una intencionalidad política de esconder qué pasa hoy con los medios de comunicación”.
“Si entendemos que se construye poder político y se disputa la interpretación de sentido desde los medios, lo que están tratando con esto (los DNU) es de concentrar los medios para concentrar las miradas y facilitar una interpretación unívoca que garantice protección mediática al poder político”, subrayó por último.
Fuente: APFDigital
Palabras del EZNL en el 22 aniversario del inicio de la guerra contra el olvido
Primero de Enero del 2016
Buenas noches, buenos días compañeros, compañeras bases de apoyo del ejército zapatista de liberación nacional, compañeros/as milicianos y milicianas, insurgentas e insurgentes, responsables locales y regionales, autoridades de las tres instancias de gobierno autónomo, compañeros/as promotores y promotoras de las diferentes áreas de trabajo. Compañeros, compañeras de la sexta nacional e internacional y todos los presentes.
Compañeras y compañeros, hoy estamos aquí para celebrar el 22 aniversario del inicio de la guerra contra el olvido.
Durante más de 500 años sufrimos la guerra que los poderosos de distintas naciones, lenguas, colores y creencias nos hicieron para aniquilarnos.
Quisieron matarnos, sea matando nuestros cuerpos, sea matando nuestras ideas.
Pero resistimos.
Como pueblos originarios, como guardianes de la madre tierra, resistimos.
No sólo aquí y no sólo el color que somos de la tierra.
En todos los rincones del mundo que dolía antes y duele ahora, hubo y hay gente digna y rebelde que resistió, que resiste contra la muerte que impone el de arriba.
El primero de enero de 1994, hace 22 años, hicimos público el “¡Ya Basta!” que preparamos en silencio digno durante una década.
Callando nuestro dolor preparábamos así el grito de nuestro dolor.
De fuego fue entonces nuestra palabra.
Para despertar a quien dormía.
Para levantar a quien caía.
Para indignar a quien se conformaba y se rendía.
Para rebelar la historia.
Para obligarla a decir lo que callaba.
Para develar la historia de explotaciones, asesinatos, despojos, desprecios y olvidos que se escondía detrás de la historia de arriba.
Esa historia de museos, estatuas, libros de texto, monumentos a la mentira.
Con la muerte de los nuestros, con nuestra sangre, sacudimos la modorra de un mundo resignado a la derrota.
No fueron sólo palabras. La sangre de nuestros caídos y caídas en estos 22 años se sumó a la de años, lustros, décadas, siglos anteriores.
Tuvimos que elegir entonces y elegimos la vida.
Por eso, entonces y ahora, para vivir morimos.
Tan sencilla como nuestra sangre pintando las calles y muros de las ciudades que nos desprecian ahora como antes lo hicieron, fue nuestra palabra entonces.
Y lo sigue siendo:
Como bandera de lucha fueron nuestras 11 demandas: tierra, trabajo, alimentación, salud, educación, vivienda digna, independencia, democracia, libertad, justicia y paz.
Estas demandas fueron las que nos hicieron levantarnos en armas porque es lo que nos hace falta a los pueblos originarios y la mayoría de las personas en este país y en todo el mundo.
De esta manera, emprendimos nuestra lucha en contra de la explotación, marginación, humillación, desprecio, olvido y por todas las injusticias que vivimos causadas por el mal sistema.
Porque para los ricos y poderosos sólo servimos para sus esclavos, para que así ellos sean cada vez más ricos y nosotros cada vez más pobres.
Después de vivir tanto tiempo bajo esta dominación y despojo, dijimos:
¡Ya basta! ¡Y hasta aquí se acabó la paciencia!
Y vimos que no nos quedó otro camino más que tomar nuestras armas para matar o morir por una causa justa.
Pero no estábamos solos, solas.
No lo estamos ahora.
En México y el Mundo la dignidad tomó las calles y pidió espacio para la palabra.
Entendimos entonces.
A partir de ese momento cambió nuestra forma de lucha y fuimos y somos oído atento y palabra abierta, porque desde un principio sabíamos que una lucha justa del pueblo es por la vida y no por la muerte.
Pero tenemos a un lado nuestras armas, no las dejaremos, estarán con nosotros hasta el final.
Porque vimos que donde nuestro oído fue corazón abierto, el Mandón opuso su palabra de engaño, su corazón de ambición y mentira.
Vimos que la guerra de arriba siguió.
Su plan y su objetivo era y es hacernos la guerra hasta exterminarnos. Por eso en lugar de resolver las justas demandas, preparó y prepara, hizo y hace la guerra con sus armamentos modernos, forma y financia grupos paramilitares, ofrece y reparte migajas aprovechando la ignorancia y la pobreza de algunos.
Ésos mandones de arriba son tontos. Pensaron que quienes estaban dispuestos a escuchar, estaban también dispuestos a venderse, a rendirse, a claudicar.
Se equivocaron entonces.
Se equivocan ahora.
Porque nosotras las zapatistas, los zapatistas, tenemos bien claro que no somos limosneros o inútiles que esperan que todo se les resuelva solo.
Somos pueblos con dignidad, con decisión y conciencia para luchar por la verdadera libertad y justicia para todas, para todos, para todoas. Sin importar su color, su raza, su género, su creencia, su calendario, su geografía.
Por eso nuestra lucha no es local, ni regional, ni siquiera nacional. Es universal.
Porque universales son las injusticias, los crímenes, los despojos, los desprecios, las explotaciones.
Pero también son universales la rebeldía, la rabia, la dignidad, el afán de ser mejores.
Por eso entendimos que era necesario construir nuestra vida nosotros mismos, nosotras mismas, con autonomía.
En medio de las grandes amenazas, de los hostigamientos militares y paramilitares, y las constantes provocaciones del mal gobierno, empezamos a formar nuestro propio sistema de gobernar, nuestra autonomía, con nuestra propia educación, nuestra propia salud, nuestra propia comunicación, nuestra forma de cuidar y trabajar a nuestra madre tierra; nuestra propia política como pueblo y nuestra propia ideología de cómo queremos vivir como pueblos, con otra cultura.
Donde otras, otros esperan que desde arriba se solucionará lo de abajo; nosotras, nosotros, zapatistas, empezamos a construir nuestra libertad como se siembra, como se construye, como se crece, es decir, desde abajo.
Pero el mal gobierno intenta destruir y acabar nuestra lucha y resistencia con una guerra que cambia de intensidad como cambia su política engañosa, con sus malas ideas, con sus mentiras, usando sus medios de comunicación para difundirlas y con la repartición de migajas en los pueblos indígenas donde hay zapatistas, para así dividir y comprar conciencias, aplicando de esta forma su plan de contrainsurgencia.
Pero la guerra que viene de arriba, compañeras, compañeros, hermanas y hermanos, es siempre la misma: sólo trae destrucción y muerte.
Pueden cambiar las ideas y las banderas con las que llega, pero la guerra de arriba siempre destruye, siempre mata, nunca siembra como no sea el terror y la desesperanza.
En medio de esa guerra tuvimos que caminar hacia lo que queremos.
No podíamos sentarnos a esperar a que entendieran quienes no entienden ni siquiera que no entienden.
No podíamos sentarnos a esperar a que el criminal renegara de sí mismo y de su historia y se convirtiera, arrepentido, en alguien bueno.
No podíamos esperar una larga e inútil lista de promesas que serían olvidadas unos minutos después.
No podíamos esperar a que lo otro, diferente pero igual en dolor y rabia, nos mirara y mirándonos se viera.
No sabíamos cómo hacer.
No había ni hay libro, manual o doctrina que nos dijera cómo hacer para resistir y, al mismo tiempo, construir algo nuevo y mejor.
Tal vez no perfecto, tal vez diferente, pero siempre nuestro, de nuestros pueblos, de las mujeres, hombres, niñas y ancianos que con su corazón colectivo cubren la bandera negra con la estrella roja de cinco puntas y las letras que les dan no sólo nombre, también compromiso y destino: E Z L N.
Entonces buscamos en nuestra historia ancestral, en nuestro corazón colectivo, y a los tumbos, con fallas y errores, fuimos construyendo esto que somos y que no sólo nos mantiene con vida y resistiendo, sino que también nos levanta dignos y rebeldes.
Durante estos 22 años de lucha de Resistencia y Rebeldía seguimos construyendo otra forma de vida, gobernándonos nosotros mismos como pueblos colectivos que somos, bajo los 7 principios del mandar obedeciendo, construyendo un nuevo sistema y otra forma de vida como pueblos originarios.
Uno donde el pueblo manda y gobierno obedece.
Y nuestro corazón sencillo lo ve que es lo más sano, porque nace y crece del mismo pueblo, es decir, es el mismo pueblo que opina, discute, piensa, analiza, propone y decide qué cosa es lo mejor para su beneficio, siguiendo el ejemplo que nos dejaron nuestros antepasados.
Como iremos explicando después, vemos que en las comunidades partidistas reinan el desamparo y la miseria, manda la holgazanería y el crimen, la vida comunitaria está rota, lastimada ya mortalmente.
El venderse al mal gobierno no sólo no resolvió sus necesidades, sino que sumó más horrores.
Donde antes había hambre y pobreza, hoy las sigue habiendo, pero además hay desesperanza.
Las comunidades partidistas se han convertido en grupos de limosneros que no trabajan, sólo esperan el siguiente programa gubernamental de ayuda, o sea esperan la próxima temporada electoral.
Y esto no aparecerá en ningún informe de gobierno municipal, estatal o federal, pero es la verdad que se puede ver en las comunidades partidistas: campesinos que no saben ya trabajar la tierra, casas de material vacías porque ni el cemento ni las láminas se pueden comer, familias destruidas, comunidades que sólo se reúnen para recibir las limosnas gubernamentales.
En nuestras comunidades tal vez no hay casa de cemento, ni televisiones digitales ni camiones último modelo, pero nuestra gente sabe trabajar la tierra. Lo que se pone en su mesa, la ropa que las viste, la medicina que las alivia, el saber que se aprende, la vida que transcurre es Suya, producto de su trabajo y de su saber. No es regalo de nadie.
Podemos decirlo sin pena: las comunidades zapatistas no sólo están mejor que hace 22 años. Su nivel de vida es superior al de quienes se han vendido a los partidistas de todos los colores.
Antes para saber si alguien era zapatista se veía si traía paliacate rojo o pasamontañas.
Ahora basta ver si sabe trabajar la tierra; si cuida su cultura; si estudia para conocer la ciencia y la técnica; si se respeta como mujeres que somos; si tiene la mirada en alto y limpia; si sabe que manda como colectivo; si ve los cargos de gobierno autónomo rebelde zapatista como servicio y no como negocio; si cuando le preguntan algo que no sabe, responde “no lo sé… todavía”; si cuando se burlan diciéndole que los zapatistas ya no existen, que son muy pocos, responde “no preocupas, ya vamos a ser más, de repente tarda, pero sí vamos a ser más”; si mira lejos en calendarios y geografías; si sabe que el mañana se siembra hoy.
Pero pues sí, reconocemos que nos falta mucho por hacer, nos hace falta organizarnos más y mejor.
Por eso nos tenemos que esforzar más por prepararnos para realizar más y mejor nuestros trabajos de gobernarnos, porque ahí viene de nuevo el mal de los males: el mal sistema capitalista.
Y tenemos que saber cómo enfrentarlo. Ya tenemos 32 años de experiencias de lucha de Rebeldía y Resistencia.
Ya somos lo que somos.
Somos el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Somos aunque no nos nombren.
Somos aunque con silencios y calumnias nos olviden.
Somos aunque no nos miren.
Somos en el paso, en el camino, en el origen, en el destino.
Y en lo que somos vemos, miramos, escuchamos dolores y sufrimientos cercanos y lejanos en calendarios y geografías.
Y miramos antes, y miramos ahora.
Una noche cruenta, más si posible fuera, se tiende sobre el mundo.
El Mandón no sólo se empeña en seguir explotando, reprimiendo, despreciando y despojando.
Está decidido a destruir el mundo entero si eso le da ganancias, dinero, paga.
Está claro que viene lo peor para todas, todos.
Porque los grandes ricos multimillonarios de unos cuantos países, siguen con el objetivo de saquear todas las riquezas naturales en todo el mundo, todo lo que nos da vida como el agua, las tierras, bosques, montañas, ríos, aire; y todo lo que está bajo el suelo: oro, petróleo, uranio, ámbar, azufre, carbón, y otros minerales. Porque ellos no la consideran a la tierra como fuente de vida, sino como un negocio y todo lo convierten en mercancía, y la mercancía la convierten en dinero, y así nos quieren destruir por completo.
El mal y el malo tienen nombre, historia, origen, calendario, geografía: es el sistema capitalista.
No importa cómo lo pinten, no importa el nombre que le pongan, no importa la religión que lo vista, no importa la bandera que levante.
Es el sistema capitalista.
Es la explotación de la humanidad y del mundo que habita.
Es el desprecio a todo lo que es diferente y que no se vende, no se rinde, no claudica.
Es el que persigue, encarcela, asesina.
Es el que roba.
Frente a él surgen, nacen, se reproducen, crecen y mueren, salvadores, líderes, caudillos, candidatos, gobiernos, partidos que ofrecen la solución.
Como una mercancía más, se ofertan las recetas para resolver los problemas.
Tal vez alguien todavía crea que de arriba, de donde vienen los problemas, vendrán las soluciones.
Tal vez todavía hay quien cree en salvadores locales, regionales, nacionales y mundiales.
Tal vez hay todavía quien espera que alguien haga lo que nos corresponde hacer a nosotros, nosotras mismas.
Sería muy bueno, sí.
Todo fácil, cómodo, sin mayor esfuerzo. Sólo levantar la mano, tachar una boleta, llenar un formulario, aplaudir, gritar una consigna, afiliarse a un partido político, votar para botar a uno y que otro entre.
Tal vez, decimos, pensamos nosotras, nosotros, zapatistas que somos lo que somos.
Sería muy bueno así, pero no lo es.
Porque lo que hemos aprendido como zapatistas que somos y sin que nadie nos lo haya enseñado, como no sea nuestro propio paso, es que nadie, absolutamente nadie va a venir a salvarnos, a ayudarnos, a solucionar nuestros problemas, a aliviar nuestros dolores, a regalarnos la justicia que necesitamos y merecemos.
Sólo lo que hagamos nosotras, nosotros, cada quien según su calendario y su geografía, según su nombre colectivo, su pensamiento y su acción, su origen y su destino.
Y también hemos aprendido, como zapatistas que somos, que es sólo con organización que es posible.
Aprendimos que si se indigna una, uno, unoa, es bonito.
Que si se indignan varios, varias, muchas, muchos, muchoas, entonces una luz se enciende en un rincón del mundo y su luz alcanza a alumbrar por unos instantes toda la faz de la tierra.
Pero también aprendimos que si esas indignaciones se organizan… ¡Ah!, entonces no es una luz momentánea la que ilumina los caminos terrenales.
Entonces es como un murmullo, como un rumor, como un temblor que empieza a sonar quedo primero, más fuerte después.
Como si este mundo fuera a parir otro mundo, uno mejor, más justo, más democrático, más libre, más humano… o humana… o humanoa.
Por eso hoy empezamos esta parte de nuestras palabras con una palabra ya de antes, pero que sigue siendo necesaria, urgente, vital: tenemos que organizarnos, prepararnos para luchar, por cambiar esta vida, por crear otra forma de vida, otra forma de gobernarnos, nosotros mismos los pueblos.
Porque si no nos organizamos, seremos más esclavizados.
Ya no hay nada ya de que confiar en el capitalismo. Absolutamente nada. Ya lo vivimos cientos de años su sistema, ya las padecimos sus 4 ruedas del carruaje del capitalismo: la explotación, la represión, el despojo y el desprecio.
Ya sólo queda la confianza entre nosotras, nosotros mismos, donde nosotros, nosotras sí sabemos cómo construir una nueva sociedad, un nuevo sistema de gobierno, con la vida justa y digna que queremos.
Porque ahora nadie se salva en la tormenta de la hidra capitalista que destruirá nuestras vidas.
Indígenas, campesin@s, obre@s, maestr@s, amas de casas, intelectuales, trabajadores y trabajadoras en general, porque hay muchos trabajadores que luchan por sobrevivir su vida diaria, unos con patrón y otr@s no, pero que caen en la misma garra del capitalismo.
O sea que no hay salvación en el capitalismo.
Nadie nos va dirigir, somos nosotr@s mism@s los que nos dirigimos, tomándonos en cuenta de cómo lo pensamos resolver de cada situación.
Porque si pensamos que hay quien nos dirige, pues ya vimos cómo nos dirigieron durante los cientos de años antes y en el sistema capitalista, no sirvió para nosotros los jodidos. Para ellos sí, porque ahí sí, sólo sentados, ganaron dinero para vivir.
A todos les dijeron “voten por mí”, voy a luchar porque ya no haya más explotación y ya cuando ya llegaron en el puesto donde se gana dinero sin sudar, automáticamente se olvidan de todo lo que dijeron, empiezan a crear más explotación, a vender lo poco queda de la riqueza de nuestros países. Ésos vende patrias son unos inútiles, hipócritas, parásitos que no sirven.
Por eso, compañeros y compañeras, la lucha no ha terminado, apenas estamos empezando, apenas llevamos 32 años, de los cuales 22 son públicos.
Por eso debemos unirnos más, organizarnos mejor para construir nuestra barca, nuestra casa, es decir nuestra autonomía, porque es la que nos va a salvar de la gran tormenta que se acerca, debemos fortalecer más nuestras áreas de trabajo y nuestros trabajos colectivos.
No tenemos otro camino más que unirnos y organizarnos para luchar y defendernos de la gran amenaza del mal sistema capitalista, porque las maldades del capitalismo criminal que amenaza a la humanidad no va a respetar a nadie, va a barrer a todos sin distinción de raza, de partido, ni religión porque ya lo han demostrado durante muchos años que siempre han mal gobernado, amenazado, perseguido, encarcelado, torturado, desaparecido y asesinado a nuestros pueblos del campo y de la ciudad en todo el mundo.
Por eso les decimos, compañeros, compañeras, niños y niñas, jóvenes y jovenas, ustedes como nuevas generaciones son el futuro de nuestros pueblos, de nuestra lucha y de nuestra historia, pero deben de entender que tienen una tarea y obligación: seguir el ejemplo de nuestros primeros compañeros, de nuestros compañeros mayores de edad, de nuestros padres y abuelos y todos los que iniciaron esta lucha.
Ellos y ellas ya nos marcaron el camino, ahora nos toca seguir y mantener ese camino, pero para esto solamente se logra organizándonos en cada generación y en generación, entender eso y a organizarse para eso, y así hasta llegar al final de nuestra lucha
Porque ustedes como jóvenes son parte importante de nuestros pueblos, por eso deben de participar en todos los niveles de trabajo que hay en nuestra organización y en todas las áreas de trabajo de nuestra autonomía, y que sean las generaciones que sigan dirigiendo nuestro propio destino con democracia, libertad y justicia así como nos están enseñando ahora nuestros compañeros y compañeras primeros.
Compañeras y compañeros todos y todas, estamos seguros que vamos a lograr un día lo que queremos, para todos todo, o sea nuestra libertad, porque ahora nuestra lucha está avanzando poco a poco y nuestras armas de lucha son nuestra resistencia, nuestra rebeldía y nuestra palabra verdadera que no hay montañas ni fronteras que puedan impedirla, sino que llega hasta en el oído y en los corazones de otros hermanos y hermanas en el mundo entero.
Es decir que ya somos cada vez más los que entendemos la lucha en contra de la gravísima situación de injusticia en que nos tienen, que causa el mal sistema capitalista en nuestro país y en el mundo.
También estamos claros que a lo largo de nuestra lucha ha habido y habrá amenazas, represiones, persecuciones, desalojos, contradicciones y burlas de parte de los tres niveles de los malos gobiernos, pero debemos de estar claros que si el mal gobierno nos odia es porque vamos en un buen camino; y si nos aplaude es que nos estamos desviando en nuestra lucha.
No olvidemos que nosotros somos los herederos de hace más de 500 años de lucha y resistencia. En nuestras venas corre la sangre de nuestros antepasados, ellos nos heredaron el ejemplo de lucha y rebeldía y el ser guardián de nuestra madre tierra porque en ella nacimos, en ella vivimos y en ella moriremos.
Compañeras, compañeros zapatistas:
Compañeros, compañeras, compañeroas de la Sexta:
Hermanas y hermanos:
Ésta es nuestra primera palabra en este año que comienza.
Más palabras vendrán, más pensamientos.
Poco a poco se irá mostrando de nuevo nuestra mirada, nuestro corazón que somos.
Ahora sólo queremos terminar diciéndoles que para honrar y respetar la sangre de nuestros caídos, no basta con solo recordar, extrañar, llorar, ni rezar, sino que debemos de seguir el ejemplo y continuar la tarea que nos dejaron, hacer en la práctica el cambio que queremos.
Por eso compañeros y compañeras para este día tan importante es el momento de reafirmar nuestra conciencia de lucha y de comprometernos para seguir adelante, cueste lo que cueste y pase lo que pase, no permitamos que el mal sistema capitalista destruya lo que hemos conquistado y lo poco que hemos podido construir con nuestro trabajo y esfuerzo durante más de 22 años: ¡nuestra libertad!
Ahora no es el momento de echarnos para atrás, de desanimarnos o de cansarnos, debemos de estar más firmes en nuestra lucha, mantener firmes las palabras y ejemplos que nos dejaron nuestros primeros compañeros: de no rendirse, no venderse y no claudicar.
¡Democracia! ¡Libertad! ¡Justicia!
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena – Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Subcomandante Insurgente Moisés. Subcomandante Insurgente Galeano.
México, Primero de enero del 2016
Buenas noches, buenos días compañeros, compañeras bases de apoyo del ejército zapatista de liberación nacional, compañeros/as milicianos y milicianas, insurgentas e insurgentes, responsables locales y regionales, autoridades de las tres instancias de gobierno autónomo, compañeros/as promotores y promotoras de las diferentes áreas de trabajo. Compañeros, compañeras de la sexta nacional e internacional y todos los presentes.
Compañeras y compañeros, hoy estamos aquí para celebrar el 22 aniversario del inicio de la guerra contra el olvido.
Durante más de 500 años sufrimos la guerra que los poderosos de distintas naciones, lenguas, colores y creencias nos hicieron para aniquilarnos.
Quisieron matarnos, sea matando nuestros cuerpos, sea matando nuestras ideas.
Pero resistimos.
Como pueblos originarios, como guardianes de la madre tierra, resistimos.
No sólo aquí y no sólo el color que somos de la tierra.
En todos los rincones del mundo que dolía antes y duele ahora, hubo y hay gente digna y rebelde que resistió, que resiste contra la muerte que impone el de arriba.
El primero de enero de 1994, hace 22 años, hicimos público el “¡Ya Basta!” que preparamos en silencio digno durante una década.
Callando nuestro dolor preparábamos así el grito de nuestro dolor.
De fuego fue entonces nuestra palabra.
Para despertar a quien dormía.
Para levantar a quien caía.
Para indignar a quien se conformaba y se rendía.
Para rebelar la historia.
Para obligarla a decir lo que callaba.
Para develar la historia de explotaciones, asesinatos, despojos, desprecios y olvidos que se escondía detrás de la historia de arriba.
Esa historia de museos, estatuas, libros de texto, monumentos a la mentira.
Con la muerte de los nuestros, con nuestra sangre, sacudimos la modorra de un mundo resignado a la derrota.
No fueron sólo palabras. La sangre de nuestros caídos y caídas en estos 22 años se sumó a la de años, lustros, décadas, siglos anteriores.
Tuvimos que elegir entonces y elegimos la vida.
Por eso, entonces y ahora, para vivir morimos.
Tan sencilla como nuestra sangre pintando las calles y muros de las ciudades que nos desprecian ahora como antes lo hicieron, fue nuestra palabra entonces.
Y lo sigue siendo:
Como bandera de lucha fueron nuestras 11 demandas: tierra, trabajo, alimentación, salud, educación, vivienda digna, independencia, democracia, libertad, justicia y paz.
Estas demandas fueron las que nos hicieron levantarnos en armas porque es lo que nos hace falta a los pueblos originarios y la mayoría de las personas en este país y en todo el mundo.
De esta manera, emprendimos nuestra lucha en contra de la explotación, marginación, humillación, desprecio, olvido y por todas las injusticias que vivimos causadas por el mal sistema.
Porque para los ricos y poderosos sólo servimos para sus esclavos, para que así ellos sean cada vez más ricos y nosotros cada vez más pobres.
Después de vivir tanto tiempo bajo esta dominación y despojo, dijimos:
¡Ya basta! ¡Y hasta aquí se acabó la paciencia!
Y vimos que no nos quedó otro camino más que tomar nuestras armas para matar o morir por una causa justa.
Pero no estábamos solos, solas.
No lo estamos ahora.
En México y el Mundo la dignidad tomó las calles y pidió espacio para la palabra.
Entendimos entonces.
A partir de ese momento cambió nuestra forma de lucha y fuimos y somos oído atento y palabra abierta, porque desde un principio sabíamos que una lucha justa del pueblo es por la vida y no por la muerte.
Pero tenemos a un lado nuestras armas, no las dejaremos, estarán con nosotros hasta el final.
Porque vimos que donde nuestro oído fue corazón abierto, el Mandón opuso su palabra de engaño, su corazón de ambición y mentira.
Vimos que la guerra de arriba siguió.
Su plan y su objetivo era y es hacernos la guerra hasta exterminarnos. Por eso en lugar de resolver las justas demandas, preparó y prepara, hizo y hace la guerra con sus armamentos modernos, forma y financia grupos paramilitares, ofrece y reparte migajas aprovechando la ignorancia y la pobreza de algunos.
Ésos mandones de arriba son tontos. Pensaron que quienes estaban dispuestos a escuchar, estaban también dispuestos a venderse, a rendirse, a claudicar.
Se equivocaron entonces.
Se equivocan ahora.
Porque nosotras las zapatistas, los zapatistas, tenemos bien claro que no somos limosneros o inútiles que esperan que todo se les resuelva solo.
Somos pueblos con dignidad, con decisión y conciencia para luchar por la verdadera libertad y justicia para todas, para todos, para todoas. Sin importar su color, su raza, su género, su creencia, su calendario, su geografía.
Por eso nuestra lucha no es local, ni regional, ni siquiera nacional. Es universal.
Porque universales son las injusticias, los crímenes, los despojos, los desprecios, las explotaciones.
Pero también son universales la rebeldía, la rabia, la dignidad, el afán de ser mejores.
Por eso entendimos que era necesario construir nuestra vida nosotros mismos, nosotras mismas, con autonomía.
En medio de las grandes amenazas, de los hostigamientos militares y paramilitares, y las constantes provocaciones del mal gobierno, empezamos a formar nuestro propio sistema de gobernar, nuestra autonomía, con nuestra propia educación, nuestra propia salud, nuestra propia comunicación, nuestra forma de cuidar y trabajar a nuestra madre tierra; nuestra propia política como pueblo y nuestra propia ideología de cómo queremos vivir como pueblos, con otra cultura.
Donde otras, otros esperan que desde arriba se solucionará lo de abajo; nosotras, nosotros, zapatistas, empezamos a construir nuestra libertad como se siembra, como se construye, como se crece, es decir, desde abajo.
Pero el mal gobierno intenta destruir y acabar nuestra lucha y resistencia con una guerra que cambia de intensidad como cambia su política engañosa, con sus malas ideas, con sus mentiras, usando sus medios de comunicación para difundirlas y con la repartición de migajas en los pueblos indígenas donde hay zapatistas, para así dividir y comprar conciencias, aplicando de esta forma su plan de contrainsurgencia.
Pero la guerra que viene de arriba, compañeras, compañeros, hermanas y hermanos, es siempre la misma: sólo trae destrucción y muerte.
Pueden cambiar las ideas y las banderas con las que llega, pero la guerra de arriba siempre destruye, siempre mata, nunca siembra como no sea el terror y la desesperanza.
En medio de esa guerra tuvimos que caminar hacia lo que queremos.
No podíamos sentarnos a esperar a que entendieran quienes no entienden ni siquiera que no entienden.
No podíamos sentarnos a esperar a que el criminal renegara de sí mismo y de su historia y se convirtiera, arrepentido, en alguien bueno.
No podíamos esperar una larga e inútil lista de promesas que serían olvidadas unos minutos después.
No podíamos esperar a que lo otro, diferente pero igual en dolor y rabia, nos mirara y mirándonos se viera.
No sabíamos cómo hacer.
No había ni hay libro, manual o doctrina que nos dijera cómo hacer para resistir y, al mismo tiempo, construir algo nuevo y mejor.
Tal vez no perfecto, tal vez diferente, pero siempre nuestro, de nuestros pueblos, de las mujeres, hombres, niñas y ancianos que con su corazón colectivo cubren la bandera negra con la estrella roja de cinco puntas y las letras que les dan no sólo nombre, también compromiso y destino: E Z L N.
Entonces buscamos en nuestra historia ancestral, en nuestro corazón colectivo, y a los tumbos, con fallas y errores, fuimos construyendo esto que somos y que no sólo nos mantiene con vida y resistiendo, sino que también nos levanta dignos y rebeldes.
Durante estos 22 años de lucha de Resistencia y Rebeldía seguimos construyendo otra forma de vida, gobernándonos nosotros mismos como pueblos colectivos que somos, bajo los 7 principios del mandar obedeciendo, construyendo un nuevo sistema y otra forma de vida como pueblos originarios.
Uno donde el pueblo manda y gobierno obedece.
Y nuestro corazón sencillo lo ve que es lo más sano, porque nace y crece del mismo pueblo, es decir, es el mismo pueblo que opina, discute, piensa, analiza, propone y decide qué cosa es lo mejor para su beneficio, siguiendo el ejemplo que nos dejaron nuestros antepasados.
Como iremos explicando después, vemos que en las comunidades partidistas reinan el desamparo y la miseria, manda la holgazanería y el crimen, la vida comunitaria está rota, lastimada ya mortalmente.
El venderse al mal gobierno no sólo no resolvió sus necesidades, sino que sumó más horrores.
Donde antes había hambre y pobreza, hoy las sigue habiendo, pero además hay desesperanza.
Las comunidades partidistas se han convertido en grupos de limosneros que no trabajan, sólo esperan el siguiente programa gubernamental de ayuda, o sea esperan la próxima temporada electoral.
Y esto no aparecerá en ningún informe de gobierno municipal, estatal o federal, pero es la verdad que se puede ver en las comunidades partidistas: campesinos que no saben ya trabajar la tierra, casas de material vacías porque ni el cemento ni las láminas se pueden comer, familias destruidas, comunidades que sólo se reúnen para recibir las limosnas gubernamentales.
En nuestras comunidades tal vez no hay casa de cemento, ni televisiones digitales ni camiones último modelo, pero nuestra gente sabe trabajar la tierra. Lo que se pone en su mesa, la ropa que las viste, la medicina que las alivia, el saber que se aprende, la vida que transcurre es Suya, producto de su trabajo y de su saber. No es regalo de nadie.
Podemos decirlo sin pena: las comunidades zapatistas no sólo están mejor que hace 22 años. Su nivel de vida es superior al de quienes se han vendido a los partidistas de todos los colores.
Antes para saber si alguien era zapatista se veía si traía paliacate rojo o pasamontañas.
Ahora basta ver si sabe trabajar la tierra; si cuida su cultura; si estudia para conocer la ciencia y la técnica; si se respeta como mujeres que somos; si tiene la mirada en alto y limpia; si sabe que manda como colectivo; si ve los cargos de gobierno autónomo rebelde zapatista como servicio y no como negocio; si cuando le preguntan algo que no sabe, responde “no lo sé… todavía”; si cuando se burlan diciéndole que los zapatistas ya no existen, que son muy pocos, responde “no preocupas, ya vamos a ser más, de repente tarda, pero sí vamos a ser más”; si mira lejos en calendarios y geografías; si sabe que el mañana se siembra hoy.
Pero pues sí, reconocemos que nos falta mucho por hacer, nos hace falta organizarnos más y mejor.
Por eso nos tenemos que esforzar más por prepararnos para realizar más y mejor nuestros trabajos de gobernarnos, porque ahí viene de nuevo el mal de los males: el mal sistema capitalista.
Y tenemos que saber cómo enfrentarlo. Ya tenemos 32 años de experiencias de lucha de Rebeldía y Resistencia.
Ya somos lo que somos.
Somos el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Somos aunque no nos nombren.
Somos aunque con silencios y calumnias nos olviden.
Somos aunque no nos miren.
Somos en el paso, en el camino, en el origen, en el destino.
Y en lo que somos vemos, miramos, escuchamos dolores y sufrimientos cercanos y lejanos en calendarios y geografías.
Y miramos antes, y miramos ahora.
Una noche cruenta, más si posible fuera, se tiende sobre el mundo.
El Mandón no sólo se empeña en seguir explotando, reprimiendo, despreciando y despojando.
Está decidido a destruir el mundo entero si eso le da ganancias, dinero, paga.
Está claro que viene lo peor para todas, todos.
Porque los grandes ricos multimillonarios de unos cuantos países, siguen con el objetivo de saquear todas las riquezas naturales en todo el mundo, todo lo que nos da vida como el agua, las tierras, bosques, montañas, ríos, aire; y todo lo que está bajo el suelo: oro, petróleo, uranio, ámbar, azufre, carbón, y otros minerales. Porque ellos no la consideran a la tierra como fuente de vida, sino como un negocio y todo lo convierten en mercancía, y la mercancía la convierten en dinero, y así nos quieren destruir por completo.
El mal y el malo tienen nombre, historia, origen, calendario, geografía: es el sistema capitalista.
No importa cómo lo pinten, no importa el nombre que le pongan, no importa la religión que lo vista, no importa la bandera que levante.
Es el sistema capitalista.
Es la explotación de la humanidad y del mundo que habita.
Es el desprecio a todo lo que es diferente y que no se vende, no se rinde, no claudica.
Es el que persigue, encarcela, asesina.
Es el que roba.
Frente a él surgen, nacen, se reproducen, crecen y mueren, salvadores, líderes, caudillos, candidatos, gobiernos, partidos que ofrecen la solución.
Como una mercancía más, se ofertan las recetas para resolver los problemas.
Tal vez alguien todavía crea que de arriba, de donde vienen los problemas, vendrán las soluciones.
Tal vez todavía hay quien cree en salvadores locales, regionales, nacionales y mundiales.
Tal vez hay todavía quien espera que alguien haga lo que nos corresponde hacer a nosotros, nosotras mismas.
Sería muy bueno, sí.
Todo fácil, cómodo, sin mayor esfuerzo. Sólo levantar la mano, tachar una boleta, llenar un formulario, aplaudir, gritar una consigna, afiliarse a un partido político, votar para botar a uno y que otro entre.
Tal vez, decimos, pensamos nosotras, nosotros, zapatistas que somos lo que somos.
Sería muy bueno así, pero no lo es.
Porque lo que hemos aprendido como zapatistas que somos y sin que nadie nos lo haya enseñado, como no sea nuestro propio paso, es que nadie, absolutamente nadie va a venir a salvarnos, a ayudarnos, a solucionar nuestros problemas, a aliviar nuestros dolores, a regalarnos la justicia que necesitamos y merecemos.
Sólo lo que hagamos nosotras, nosotros, cada quien según su calendario y su geografía, según su nombre colectivo, su pensamiento y su acción, su origen y su destino.
Y también hemos aprendido, como zapatistas que somos, que es sólo con organización que es posible.
Aprendimos que si se indigna una, uno, unoa, es bonito.
Que si se indignan varios, varias, muchas, muchos, muchoas, entonces una luz se enciende en un rincón del mundo y su luz alcanza a alumbrar por unos instantes toda la faz de la tierra.
Pero también aprendimos que si esas indignaciones se organizan… ¡Ah!, entonces no es una luz momentánea la que ilumina los caminos terrenales.
Entonces es como un murmullo, como un rumor, como un temblor que empieza a sonar quedo primero, más fuerte después.
Como si este mundo fuera a parir otro mundo, uno mejor, más justo, más democrático, más libre, más humano… o humana… o humanoa.
Por eso hoy empezamos esta parte de nuestras palabras con una palabra ya de antes, pero que sigue siendo necesaria, urgente, vital: tenemos que organizarnos, prepararnos para luchar, por cambiar esta vida, por crear otra forma de vida, otra forma de gobernarnos, nosotros mismos los pueblos.
Porque si no nos organizamos, seremos más esclavizados.
Ya no hay nada ya de que confiar en el capitalismo. Absolutamente nada. Ya lo vivimos cientos de años su sistema, ya las padecimos sus 4 ruedas del carruaje del capitalismo: la explotación, la represión, el despojo y el desprecio.
Ya sólo queda la confianza entre nosotras, nosotros mismos, donde nosotros, nosotras sí sabemos cómo construir una nueva sociedad, un nuevo sistema de gobierno, con la vida justa y digna que queremos.
Porque ahora nadie se salva en la tormenta de la hidra capitalista que destruirá nuestras vidas.
Indígenas, campesin@s, obre@s, maestr@s, amas de casas, intelectuales, trabajadores y trabajadoras en general, porque hay muchos trabajadores que luchan por sobrevivir su vida diaria, unos con patrón y otr@s no, pero que caen en la misma garra del capitalismo.
O sea que no hay salvación en el capitalismo.
Nadie nos va dirigir, somos nosotr@s mism@s los que nos dirigimos, tomándonos en cuenta de cómo lo pensamos resolver de cada situación.
Porque si pensamos que hay quien nos dirige, pues ya vimos cómo nos dirigieron durante los cientos de años antes y en el sistema capitalista, no sirvió para nosotros los jodidos. Para ellos sí, porque ahí sí, sólo sentados, ganaron dinero para vivir.
A todos les dijeron “voten por mí”, voy a luchar porque ya no haya más explotación y ya cuando ya llegaron en el puesto donde se gana dinero sin sudar, automáticamente se olvidan de todo lo que dijeron, empiezan a crear más explotación, a vender lo poco queda de la riqueza de nuestros países. Ésos vende patrias son unos inútiles, hipócritas, parásitos que no sirven.
Por eso, compañeros y compañeras, la lucha no ha terminado, apenas estamos empezando, apenas llevamos 32 años, de los cuales 22 son públicos.
Por eso debemos unirnos más, organizarnos mejor para construir nuestra barca, nuestra casa, es decir nuestra autonomía, porque es la que nos va a salvar de la gran tormenta que se acerca, debemos fortalecer más nuestras áreas de trabajo y nuestros trabajos colectivos.
No tenemos otro camino más que unirnos y organizarnos para luchar y defendernos de la gran amenaza del mal sistema capitalista, porque las maldades del capitalismo criminal que amenaza a la humanidad no va a respetar a nadie, va a barrer a todos sin distinción de raza, de partido, ni religión porque ya lo han demostrado durante muchos años que siempre han mal gobernado, amenazado, perseguido, encarcelado, torturado, desaparecido y asesinado a nuestros pueblos del campo y de la ciudad en todo el mundo.
Por eso les decimos, compañeros, compañeras, niños y niñas, jóvenes y jovenas, ustedes como nuevas generaciones son el futuro de nuestros pueblos, de nuestra lucha y de nuestra historia, pero deben de entender que tienen una tarea y obligación: seguir el ejemplo de nuestros primeros compañeros, de nuestros compañeros mayores de edad, de nuestros padres y abuelos y todos los que iniciaron esta lucha.
Ellos y ellas ya nos marcaron el camino, ahora nos toca seguir y mantener ese camino, pero para esto solamente se logra organizándonos en cada generación y en generación, entender eso y a organizarse para eso, y así hasta llegar al final de nuestra lucha
Porque ustedes como jóvenes son parte importante de nuestros pueblos, por eso deben de participar en todos los niveles de trabajo que hay en nuestra organización y en todas las áreas de trabajo de nuestra autonomía, y que sean las generaciones que sigan dirigiendo nuestro propio destino con democracia, libertad y justicia así como nos están enseñando ahora nuestros compañeros y compañeras primeros.
Compañeras y compañeros todos y todas, estamos seguros que vamos a lograr un día lo que queremos, para todos todo, o sea nuestra libertad, porque ahora nuestra lucha está avanzando poco a poco y nuestras armas de lucha son nuestra resistencia, nuestra rebeldía y nuestra palabra verdadera que no hay montañas ni fronteras que puedan impedirla, sino que llega hasta en el oído y en los corazones de otros hermanos y hermanas en el mundo entero.
Es decir que ya somos cada vez más los que entendemos la lucha en contra de la gravísima situación de injusticia en que nos tienen, que causa el mal sistema capitalista en nuestro país y en el mundo.
También estamos claros que a lo largo de nuestra lucha ha habido y habrá amenazas, represiones, persecuciones, desalojos, contradicciones y burlas de parte de los tres niveles de los malos gobiernos, pero debemos de estar claros que si el mal gobierno nos odia es porque vamos en un buen camino; y si nos aplaude es que nos estamos desviando en nuestra lucha.
No olvidemos que nosotros somos los herederos de hace más de 500 años de lucha y resistencia. En nuestras venas corre la sangre de nuestros antepasados, ellos nos heredaron el ejemplo de lucha y rebeldía y el ser guardián de nuestra madre tierra porque en ella nacimos, en ella vivimos y en ella moriremos.
Compañeras, compañeros zapatistas:
Compañeros, compañeras, compañeroas de la Sexta:
Hermanas y hermanos:
Ésta es nuestra primera palabra en este año que comienza.
Más palabras vendrán, más pensamientos.
Poco a poco se irá mostrando de nuevo nuestra mirada, nuestro corazón que somos.
Ahora sólo queremos terminar diciéndoles que para honrar y respetar la sangre de nuestros caídos, no basta con solo recordar, extrañar, llorar, ni rezar, sino que debemos de seguir el ejemplo y continuar la tarea que nos dejaron, hacer en la práctica el cambio que queremos.
Por eso compañeros y compañeras para este día tan importante es el momento de reafirmar nuestra conciencia de lucha y de comprometernos para seguir adelante, cueste lo que cueste y pase lo que pase, no permitamos que el mal sistema capitalista destruya lo que hemos conquistado y lo poco que hemos podido construir con nuestro trabajo y esfuerzo durante más de 22 años: ¡nuestra libertad!
Ahora no es el momento de echarnos para atrás, de desanimarnos o de cansarnos, debemos de estar más firmes en nuestra lucha, mantener firmes las palabras y ejemplos que nos dejaron nuestros primeros compañeros: de no rendirse, no venderse y no claudicar.
¡Democracia! ¡Libertad! ¡Justicia!
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena – Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Subcomandante Insurgente Moisés. Subcomandante Insurgente Galeano.
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