jueves, 7 de junio de 2007

7 de junio, Día del Periodista

Hoy llegaron al correo infinidad de tarjetas, videos, audios, Power Point, con frases cortas, largas, un simple felicidades, Ong´s , gremios, Ups!!! el Sindicato de Prensa Rosario no mandó nada!!!
Empresas, agencias de publicidad, consultoras, agencias de prensa, etc. Muchas se repitieron a la hora del saludo con frases similares.
Solo mensajes que es lo aceptable. A continuación solo una muestra para agradecerles a todas y todos.
A los Senadores de la Provincia de Santa Fe ¿nos regalan la Ley de Acceso a la Información Pública?

Saludos



Día del periodista
Hoy, 7 de junio, es el día del periodista. En vista de ello es que desde aquí, desde Pichincha decimos:
A todos los que desde la inmensidad de la falta de trascendencia pública, desde las imprentas escondidas, desde las notas perdidas en los diarios mantuvieron y mantienen la conciencia limpia.
A todos los que están perdidos en las redacciones y en la lectura de boletines informativos, los que laburan deslomándose para que después la gloria se la lleve otro, los que van en el móvil de aquí para allá, los que en definitiva hacen por el periodismo y por nosotros mucho más que ciertas rutilantes estrellas a las que más de una vez creemos dueños de la verdad absoluta.
A todos los que entienden que este trabajo no es bombardear a la gente con decenas de noticias para que terminemos sin comprender ninguna y se remiten al análisis de unas pocas y trascendentes para que comprendamos algunas más.
A todos los que jamás aceptaron ni aceptarán ni uno solo de los contundentes billetes que se ofrecen para promocionar a algún político, para hablar bien de alguna empresa, para meter violín en bolsa cuando se trata de denuncias jorobadas.
A todos los que se dedicaron y se dedican al espectáculo y no aceptaron ni aceptarán nunca las coimas de las distribuidoras para que una película o una obra de teatro sean comentadas según el valor del soborno.
A todos los que se dedicaron al deporte y no aceptaron ni aceptarán las coimas de dirigentes e intermediarios para inflar la categoría y el precio de venta de los jugadores.
A todos los que se dedicaron y dedican a la economía y no aceptaron ni aceptarán nunca las coimas de los factores de poder para tirar versiones sobre el dólar, para generar maniobras en la bolsa, para estimular corridas bancarias.
A todos los que hacen policiales, pero no el juego de redacción macabro y morboso y a todos los que pelean día a día con el secretario de redacción para que las tapas dejen de ser un compendio de mentiras y efectismos destinados a la venta fácil.
A todos los que no se olvidan de las denuncias y de los dramas nacionales al día siguiente de consignarlos porque dejaron, justamente, de estar en el diario.
A todos los jefes que no mandan cronistas a cubrir lo que no saben pasando papelones y a todos los cronistas que, cuando no saben, cierran la boca para no pasarlos.
A “El Porteño”, “Humor”, “Nueva Presencia” y a todos aquellos –muy pocos- que alzaron la voz y pusieron lo que había que poner bajo un par de botas, cuando el genocidio atroz del 76 al 83.
A todos los periodistas desaparecidos.
A todos los que entienden la radio como un medio con expresión propia, un vínculo de cultura, un espejo de la ciudad y no como un mero reproductor de la prensa gráfica.
A todos los que prefieren los inundados a la tapa de New York Times, los desocupados a la temperatura en Washington, el esfuerzo del análisis propio a la comodidad del ajeno y como dice Serrat, las voces de la calle a las del diccionario.
A esos todos, pero nada más que a esos todos, feliz día del periodista.


A los hombres y mujeres de prensa
“...yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo,
los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia,
no saben leer o no tienen con qué...”- Eduardo Galeano
En vuestro día, saludamos a todos los periodistas comprometidos con su tiempo, capaces de informarnos, asombrarnos, conmovernos y llegar con sus palabras hasta los sitios más recónditos de la Argentina. Recordamos a algunos que ya no están con nosotros, aunque sus figuras se agigantan con el tiempo, como Moreno, Walsh, Cabezas y tantos otros asesinados por no claudicar.
Se sostiene que quien maneja la información detenta el poder. Los cooperativistas les agradecemos por trabajar cada día para que ese poder se ejerza cada vez de una manera más crítica, con más democracia y con más amplitud. Que nos permita, en definitiva, dar un nuevo paso para pensar y vivir en verdadera libertad.
Elena Raimondi Centro Cultural de la Cooperación

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”.
Carta abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar, Buenos Aires, 24 de marzo de 1977
Cristian Horton

En 1810, un 7 de junio, Mariano Moreno, al crear el primer periódico argentino, la “Gazeta de Buenos Ayres”, comenzaba a transitar en nuestro país la difícil senda de la difusión de la verdad.
Saludamos en este día a todos aquellos que, con el mismo ideal de libertad y justicia, transitan diariamente ese camino que es sustento de la democracia, agradeciendo, además, la difusión que realizan sobre los hechos que importan a nuestra comunidad.
por Comuna de Santa Isabel:
Juan Enrique Lombardi (Presidente Comunal)
Mario Osvaldo Kovacevic (Secretario de Gobierno).


Felíz día a todos los hombres y mujeres que como Mariano Moreno, Rodolfo Walsh, Gabriel García Márquez o Albert Camus han ennoblecido esta profesión con capacidad y compromiso; aquellos que muchas veces enfrentando obstáculos y presiones, defienden la verdad y la libertad de expresarla ante cualquier intento de silenciarla.
Alicia Gutiérrez
Diputada Provincial
ARI Santa Fe


7 de Junio
Día del Periodista
El Día del Periodista fue establecido en 1938 por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, en recuerdo del primer medio de prensa con ideas patrióticas. El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó la "Gazeta de Buenos Ayres", primer periódico de la etapa independentista argentina. La Primera Junta indicó por decreto su fundación por ser necesario anunciar al público los actos oficiales y las noticias exteriores y locales. Sus primeros redactores fueron Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli.
"Jamás he podido renunciar a la luz, a la felicidad de existir, a la vida libre en que he crecido.
Pero aunque esta nostalgia explique muchos de mis errores y de mis faltas, me ha ayudado sin duda a comprender mejor mi oficio, me sigue ayudando a mantenerme, ciegamente, junto a todos estos hombres silenciosos que no soportan la vida que se les hace en el mundo más que por el recuerdo o el refugio en el remanso de breves y libres felicidades".
Albert Camus
Para todos aquellos que, como Camus, Hemingway o García Márquez, piensan que "el periodismo es el mejor oficio del mundo"...
Para todos aquellos que, lejos de estériles vanidades, se jugaron el pellejo en el ejercicio de esta profesión y hoy nos acompañan y nos guían desde el recuerdo...
Para todos aquellos que, cotidianamente, salen a ganarse la vida dignamente, poniéndole el pecho a las balas, a los sinsabores y a las injusticias...
Desde la Secretaría de Trabajo y Prevision, Perón, con el apoyo de una parte importante de los sindicatos empieza a desarrollar gran parte del programa sindical histórico: se crearon los tribunales de trabajo; se sancionó el decreto 33.302/43 extendiendo la indemnización por despido a todos los trabajadores; más de dos millones de personas fueron beneficiadas con la jubilación; se sancionó el Estatuto del Peón del Campo y el Estatuto del Periodista ; se crea el Hospital Policlínico para trabajadores ferroviarios; se prohíben las agencias privadas de colocaciones; se crean las escuelas técnicas dirigidas a obreros; en 1944 se firmaron 123 convenios colectivos que alcanzaban a más de 1.400.000 obreros y empleados y en 1945 otros 347 para 2.186.868 trabajadores,
"¿Por qué se han de ocultar a las Provincias sus medidas relativas a solidar su unión, bajo nuevo sistema? ¿Por qué se les ha de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el sucesivo estado de la Península?... Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal, con el título de la Gaceta de Buenos Aires".
(Mariano Moreno, Gaceta de Buenos Aires del 07 de Junio de 1810)
Feliz día a todos !!!!!!!!!!!!!!!!!
Aldo Batistelli, Se dice ocho y medio, Radio del Plata



“La ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón” (Gabriel García Márquez)
Hago llegar a todos los colegas un especial saludo en este nuevo 7 de junio, Dia Del Periodista
Oscar Esteban Nicolet
Coordinador de Prensa de la Presidencia
Cámara de Senadores, Santa Fe


'Felices tiempos aquellos en que se puede sentir lo que se quiere y decir lo que se siente'
Frase de la primera página de 'La Gazeta de Buenos Aires'
En el dia del periodista hago llegar un afectuoso saludo a los hombres y mujeres de prensa que, con su trabajo diario, nos acompañan en nuestra gestion de gobierno
Arq. María Eugenia Bielsa, Vicegobernadora de la Provincia de Santa Fe


"Yo era reportero y era muy difícil reciclarme. Yo era un mercenario honrado, hacía mi trabajo, cobraba por él y decía: 'Aquí hay un muerto y una bomba'; qué hijo de puta, como he dicho alguna vez. Yo podía mostrar en plena guerra al niño llorando porque estaba ahí y tanto me podían dar las bombas a mí como a él, pero ahora hay un periodismo que lleva al niño y le dice: A ver, cuando el serbio te violó, ¿te dolió mucho?' y entonces, plano corto del niño y lágrimas. Eso ya no me gusta porque no tienen derecho, no han estado ahí (...) Como cada vez que me pedían más niños y que facilitara niños a los estudios y a las señoritas maquilladas, me fui. Me sentía muy viejo para reciclarme como para pisarle el pie al niño para que llore." Arturo Pérez Reverte (novelista y periodista español)
Leti, oyente de las Señales


Hola cumpas, y con cuanto orgullo lo digo. Conocerlos a quienes conforman Indymedia -- La ConjuraTv y Aire Libre es realmente una bendicion a quien como yo elige ser periodista. Y son grosos no solo por los cojones que tienen y lo que saben, lo son porque ademas de todo saben enseñarnos y acompañarnos a quienes empezamos. Espero que en cada medio con el tiempo superemos las trabas, los problemas y demas cuestines que dificultan la puesta en practica del periodismo que queremos. Es un placer conocerlos, compartir trabajo, charlas y mometos con todos, porque para ser buenos periodistas hay que ser buena gente, y ustedes lo son, asi que GRACIAS.
Sofía


Cuando niños, cada uno de nosotros soñó con ser corresponsal de guerra en algún país lejano, nunca el nuestro.
Cuando adolescentes, creímos ser los mejores reporteros.
Ya jóvenes, entendimos el compromiso social de esta profesión.
Y entonces, nos asumimos como trabajadores de la comunicación.
Saludamos a quienes ejercen diariamente este oficio y aportan a sostener los valores más nobles no sólo del periodismo sino también de la política: el ejercicio pleno de los derechos de los ciudadanos.
Equipo de Prensa Agustín Rossi Gobernador
Ing. Agustín Rossi, Dr. Jorge Fernández y candidatos de Concertación Plural, Santa Fe



hola colega!
queria estar con vos en tu día.
desearte lo mejor y que sigas asi.
no perdamos el contacto y que los exitos aparezcan en tu camino.
Feliz dia!
suerte. Julián


“El periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad. Nadie que no la haya padecido puede imaginarse esa servidumbre que se alimenta de las imprevisiones de la vida. Nadie que no lo haya vivido puede concebir siquiera lo que es el pálpito sobrenatural de la noticia, el orgasmo de la primicia, la demolición moral del fracaso. Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir sólo para eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente.”.
Gabriel García Márquéz, El mejor oficio del mundo, 52a. Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, en Los Angeles, U.S.A., octubre 7 de 1996.
Felíz Día del Periodista.
Horacio Ghirardi, Presidente Bloque Socialista, Concejo Municipal de Rosario

Argentina - 7 de Junio: Dia del Periodista
En estos tiempos de cambio...
"Supera el miedo,
y observa maravillado
cómo se transforma tu mundo"
(Esquilo)

¡Felicidades para todos los periodistas!
Gracias por permitirnos estar en contacto cada día.
COLOMBO-PASHKUS
Prensa-Comunicación

Fuimos periodistas

Por: Jorge Fernández Díaz
Emilio Petcoff era, a un mismo tiempo, periodista y erudito. En una profesión donde todos somos expertos en generalidades y formamos un vasto océano de diez centímetros de profundidad, Emilio resultaba exótico y admirable. No se lo recuerda mucho, pero fue uno de los grandes periodistas argentinos de todos los tiempos. Ya de vuelta de casi todo, escribió en Clarín crónicas policiales del día. Salía por las tardes, merodeaba comisarías, gangsters, buchones y prostitutas, y luego tecleaba en su Olivetti historias oscuras que destellaban genio. Una de esas crónicas perdidas (cito de memoria) comenzaba más o menos así: "Juan Gómez vino a romper ayer el viejo axioma según el cual un hombre no puede estar en dos lugares al mismo tiempo. Su cabeza apareció en la vereda y su cuerpo en la vereda de enfrente".
Petcoff parecía haber leído toda la biblioteca universal y hablaba diversos idiomas, pero prefería el estaño a la academia y largas veladas de whisky y citas filosóficas en cafetines de cuarta a cualquier fiesta de vanidades en la sede de una empresa anunciante o en un cóctel de canapés de la Cancillería. Lo conocí en su casa de Barracas, y mientras nos comíamos una milanesa acompañada con vino y soda me dio varias lecciones de literatura y de supervivencia. Me contó, en aquel entonces, que él había trabajado con el mejor cronista argentino del siglo XX: un hombre paradójicamente ignoto y analfabeto que conseguía cualquier información por más difícil que fuera. Petcoff hacía del periodismo un arte mayor, y no se preocupaba ni por la inmortalidad de su nombre ni por la suma de su cuenta bancaria. Era un bohemio lúcido y necesario, y la redacción del diario donde trabajaba tuvo que hacer una colecta para comprarle un sobretodo nuevo, porque el anterior tenía quince años de vida y se había convertido en una colección de andrajos. "Para qué tanta historia antigua", diría Emilio si me escuchara: murió el 7 de mayo de 1994. Esta historia antigua viene a cuento en este nuevo Día del Periodista para recordar lo que alguna vez fuimos.
Petcoff era uno de los últimos representantes de una generación de periodistas inolvidables que no pretendían hacerse ricos y que ni siquiera soñaban con la firma ni con la fama. Sólo querían parar la olla y hacer con arte este oficio maldito. Codiciaban, a lo sumo, ligar algún viaje de trabajo de vez en cuando y, por supuesto, escribir aquella novela que no escribirían nunca. Nada sabían del marketing ni del gerenciamiento, nunca firmaron un autógrafo ni ambicionaban una casa con pileta de natación. No conocían ni de vista a los anunciantes y, a veces, caían en el pecado de la fantasía. No eran perfectos, no todo tiempo pasado fue mejor. Pero aquellos periodistas eran escritores, tenían agallas y talento, y la humildad de los que saben que no saben. Es paradójico: ellos sabían mucho más que nosotros, pero no pretendían opinar de todo, como hacemos con irregular suerte. Aquellos muchachos de antes, que leían todo, tenían la opinión prohibida, por pudor y por prudencia. Algunos muchachos de ahora, que saben perfecto inglés pero tienen problemas con el castellano básico, son "todólogos" entusiastas, próceres mediáticos, salvadores de la patria, ricos y famosos, y predicadores de cualquier cosa. Es decir, predicadores de la nada.
Aquellos empecinados orfebres de la pluma tenían mucha calle y eran nómades por vocación. La joven guardia, en cambio, no es nómade sino sedentaria. No va a buscar la información, la espera para adornarla.
La preocupación consistía en haber leído a Sartre y a Camus. Hoy pasa por tener un programa de radio o aparecer en el cable para levantar publicidad. Antes se buscaban informantes y papeles ocultos. Hoy se busca "temática y target ". Antes se mataba por un dato, hoy se mata por un aviso.
Aquellos parecían heridos existenciales, mezcla lunática de artistas irresponsables y servidores públicos, y, como muchos poetas trasnochados, derivaban melancólicamente hacia el alcohol. Estos son vulnerables al elogio y proclives al lobby , juegan al golf, viven en countries y aparecen tostaditos y pasteurizados en las vidrieras de las celebridades.
Viene ahora la advertencia de rigor: esta profesión tenía antes y tiene ahora la misma cantidad de canallas y de mediocres. Muchos periodistas de aquel entonces resultaron mitómanos incurables, y muchos periodistas de ahora se preocupan por ser nobles y rigurosos, y por cuidar el sustantivo y el verbo, a pesar del enorme vacío de la época. Pero haciendo estas salvedades, cuánta modestia y cuánto conocimiento, y cuánta autocrítica debemos cruzar todavía. Y qué cruel hacerlo bajo este imperio del maltrato, cuando los políticos compran medios para manipular periodistas, funcionarios manejan la publicidad oficial para amordazar a los críticos y hasta el presidente de la Nación nos sacude bofetadas públicas desde los atriles.
Pero lo cortés no quita lo valiente. El periodismo es necesario para la democracia, y el periodista debe ser defendido, pero también debe revisar permanentemente sus pecados con el simple propósito de enmendarse, de aprender y de no volver a cometerlos. Asumiendo que quizás, al final de todo, el peor de los pecados no sea, como decía Borges, la desdicha, sino la mediocridad.
El viernes 13 de abril un periodista de mi generación y de mi diario, un hombre culto y modesto, un veterano cronista de cien batallas que nunca buscó la notoriedad, bruscamente la obtuvo por el simple método de darse un chapuzón. Mariano Wullich apareció ese día en una foto de tapa del diario La Nación: por curiosidad personal y no por otra cosa se había embarcado en el Irízar, y después de haberse duchado, en la noche del martes 10, encontró humo en su camarote. Poco más tarde tenía puesto un chaleco salvavidas y estaba en cubierta, preparado para abandonar el rompehielos, que se incendiaba en medio del océano. Wullich bajó por una escalerilla y saltó para abordar la balsa, pero de pronto una ola se la arrebató y cayó al mar. Fue un instante helado e interminable: Mariano estaba varios metros bajo el agua fría, en mitad de la oscuridad y de los tiburones, a 140 millas náuticas de la costa y junto a un barco que amenazaba con explotar. El salvavidas primero, y dos suboficiales después, le salvaron el pellejo. Pero estuvo seis horas mojado, con la angustia del náufrago, el terror del resucitado y los pensamientos más lúgubres hasta que un pesquero rescató a su grupo.
La travesía a casa fue lenta y penosa, y cuando tocó Ezeiza, nuestro gran jefe de noticias, le pidió que escribiera urgente la crónica en primera persona. Mariano llegó a su departamento, lloró un rato, se bañó, se tomó un whisky, se vistió rápido y sin más trámite se vino a la redacción. Aquí estaba de repente, en saco y corbata, escribiendo su columna con el mismo profesionalismo de siempre. Al verlo tuve un escalofrío. Me acerqué a abrazarlo: le temblaban el pulso y la voz. Tenía todavía un susto de muerte, estaba agotado física y mentalmente, podría haberle pasado la información a cualquiera desde su cama, pero aquí estaba de repente, cumpliendo su viejo oficio con arte y valentía, con su camisa celeste y su corbata anudada, con la dignidad de aquellos periodistas que fuimos. El fantasma de Emilio Petcoff le dictaba los adjetivos y los párrafos brillantes. Era tan importante en ese momento: Mariano estaba salvándonos a todos. Nos estaba salvando del vacío.
Fuente: Diario La Nación

miércoles, 6 de junio de 2007

Diputados aprueban ley de radiodifusión comunitaria

El martes 5 de junio de 2007, la Cámara de Representantes de Uruguay aprobó por amplia mayoría (49 votos en 59 presentes) un proyecto de ley que regula y reconoce la existencia de un tercer sector en la radiodifusión: la radio y TV comunitaria, que será ofrecido por asociaciones civiles sin fines de lucro.
En la ley se destaca el reconocimiento que la radiodifusión es "un soporte técnico para el ejercicio, preexistente a cualquier intervención estatal, del derecho humano a la libertad de expresión y la libertad de información". El espectro radioeléctrico será considerado como "un patrimonio común de la humanidad sujeto a administración de los Estados y por tanto el uso equitativo a las frecuencias de toda la sociedad uruguaya constituye un principio general de su administración".
Establece varios principios rectores para orientar democráticamente la administración de las frecuencias por parte del Estado como la "promoción de la pluralidad y diversidad" como un objetivo estratégico; la "no discriminación y garantías" para una "igualdad de oportunidades para el acceso" y la "transparencia y publicidad en los procedimientos y condiciones de otorgamiento".
Los principios anteriores fueron votados por la unanimidad de los legisladores.
El texto de la ley define a las radios y televisoras comunitarias como servicios "no estatales de interés público, prestado por asociaciones civiles sin fines de lucro" y orientado a "satisfacer las necesidades de comunicación social y habilitar el ejercicio del derecho a la información y libertad de expresión de los habitantes de la República".
Expresamente señala que no existen limitaciones previas ni arbitrarias al ejercicio de la libertad de expresión por medios comunitarios, tales como potencia, cobertura territorial o de cantidad de emisoras por localidad. "En ningún caso se entenderá", dice, que este servicio "implica necesariamente un servicio de cobertura geográfica restringida, estando definido por su finalidad pública y social y no por el alcance de la emisión, el cual dependerá de la disponibilidad y planes de uso del espectro y la propuesta comunicacional de la emisora".
La ley establece por primera vez en Uruguay el otorgamiento a frecuencias por concursos abiertos, transparentes, públicos y no discrecionales, previa audiencia pública, y establece, en consonancia con las recomendaciones de la OEA al respecto, una reserva de espectro para medios comunitarios y otros no comerciales.
Siguiendo las buenas prácticas de las legislaciones de Colombia, Ecuador, Venezuela, Bolivia y Perú, no se confunde su caracter no lucrativo con la capacidad de obtener recursos económicos para su funcionamiento. Para asegurar su "derecho a asegurar su sustentabilidad económica, independencia y desarrollo", el texto aprobado por los diputados habilita a las emisoras comunitarias a "obtener recursos, entre otras fuentes, de donaciones, aportes solidarios, auspicios, patrocinios y publicidad incluso oficial, de la cual no serán discriminadas".
Sin embargo, para dar transparencia al uso de dichos recursos y evitar que se desvirtúe el sentido no lucrativo de las emisoras, se exige que "la totalidad de los recursos" deberá ser "invertida en el funcionamiento y mejoras en la prestación del mismo y el desarrollo de los objetivos del Servicio de Radiodifusión Comunitaria". Estarán obligadas a realizar auditorías periódicas para su efectivo control.
Otra innovación importante de la ley es la creación de un Consejo Honorario Consultivo, integrado por una mayoría de miembros de la Sociedad Civil y universidades públicas y privadas, junto a representantes del Estado, que observarán y participarán de todo el proceso de otorgamiento y renovación de las frecuencias.
Aunque no es un órgano que tome decisiones, su creación aumenta los grados de transparencia y control ciudadano de la gestión del Estado en un tema tan sensible para la libertad de expresión, aspecto que ha estado en debate público en las últimas semanas en el continente americano.
El proyecto inicial, ingresado al Parlamento en 2005 con el respaldo de la bancada de legisladores oficialistas, es una iniciativa elaborada por un importante grupo de instituciones y organizaciones sociales. La coalición está integrada por AMARC (Asociación Mundial de Radios Comunitarias), la asociación nacional de periodistas APU (Asociación de la Prensa Uruguaya), la Universidad de la República (pública), organizaciones de derechos humanos como IELSUR e ISODE, la Federación de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM) y la central de trabajadores del país (PIT-CNT).
El proyecto fue aprobado luego de casi un año y medio de discusiones en la Cámara, donde fueron escuchados todos los actores involucrados, y a pesar de las fuertes presiones de los gremios de empresarios de la radiodifusión. Sus esfuerzos estuvieron dirigidos a restringir la libertad de expresión de las organizaciones sociales exigiendo a los diputados que establecieran limitaciones previas y arbitrarias en la cobertura de las emisoras, no permitir su acceso a la TV y la prohibición de contar con recursos económicos para funcionar y ser medios independientes.
+ info


Fuente: AMARC AL


El periodista que denunció el fraude IBM-Banco Nación vive de limosnas

El periodista Santiago Pinetta fue quien denunció el millonario fraude al Estado de casi 250 millones de dólares perpetrado en 1994 mediante la contratación de IBM para la informatización del Banco Nación. No sólo escribió su libro La Nación Robada sino que denunció en la Justicia la maniobra en la que, además, hubo una coima de 37 millones de dólares. Pinetta hoy tiene 74 años, está sin trabajo y vive de las limosnas que recoge en las estaciones de subte. A horas de conmemorarse el día del periodista no viene mal destacar el compromiso de este colega y recordar como los poderosos tratan a quienes se animan a contar lo que ellos se empeñan en ocultar
El periodista Santiago Pinetta fue quien denunció el millonario fraude al Estado de casi 250 millones de dólares perpetrado en 1994 mediante la contratación de IBM para la informatización del Banco Nación. No sólo escribió su libro La Nación Robada sino que denunció en la Justicia la maniobra en la que, además, hubo una coima de 37 millones de dólares. Pinetta hoy tiene 74 años, está sin trabajo y vive de las limosnas que recoge en las estaciones de subte. A horas de conmemorarse el día del periodista no viene mal destacar el compromiso de este colega y recordar como los poderosos tratan a quienes se animan a contar lo que ellos se empeñan en ocultar.

La información difundida por la agencia DyN cuenta que “el millonario fraude al Estado perpetrado en 1994 mediante la contratación a IBM para la informatización del Banco Nación fue denunciado por el periodista Santiago Pinetta, que después de develar el caso se convirtió en un mendigo de las estaciones de subterráneos porteños”.

En su libro La Nación Robada, Pinetta develó las maniobras de corrupción que rodearon la operación entre el Nación e IBM, por casi 250 millones de dólares, y el propio periodista acudió en 1994 a los Tribunales Federales para radicar la denuncia que dio origen a una investigación penal que ahora será ventilada en un juicio oral.

Ninguna editorial aceptó publicar su libro, por lo que financió su impresión y distribución con la ayuda de amigos. La obra fue ignorada tanto por la Justicia como por la prensa hasta que Pinetta se presentó en los tribunales para reportar que la licitación para la puesta en marcha del proyecto Centenario, consistente en informatizar 525 sucursales del Nación, fue confeccionada para que sólo IBM pudiera ganarla, contra el pago de 37 millones de dólares en coimas, de los cuales llegaron a pagarse 21 millones.

A partir de la denuncia, el entonces juez Adolfo Bagnasco abrió una investigación que permitió rastrear en el exterior los fondos de los sobornos.

Mientras tanto, Pinetta se quedó sin empleo, comenzó a sumar problemas de salud y sufrió tres atentados mafiosos, en uno de los cuales los atacantes le inscribieron "IBM" en el cuerpo, con un elemento cortante. Actualmente tiene 74 años y terminó viviendo de las limosnas que recoge en las estaciones de subte.

Santiago Pinetta: el precio de buscar la verdad
El diario La Nación publicó el 12 de septiembre de 2004, en el suplemento Enfoques, una entrevista con Pinetta. Diez años después de destapar el escándalo IBM-Banco Nación, el periodista que hizo la denuncia original de este caso en el que se recuperaron siete millones de dólares padece graves consecuencias económicas, que atribuye a las "mafias"
Por: Jorge Urien Berri
Durante un tiempo su nombre se multiplicó con los cuerpos del expediente caratulado "Santiago Pinetta s/denuncia". Después, cuando el sumario ganó notoriedad y una nueva carátula, el nombre del periodista Santiago Pinetta sólo aparecía cuando lo golpeaban a raíz del escándalo IBM-Banco Nación, quizás el primer caso de corrupción del menemismo que pudo esclarecerse en su casi totalidad, con arrepentidos que confesaron haber cobrado millonarias coimas en dólares.

Fue el único caso en el que logró recuperarse, gracias a la colaboración de Suiza, parte de las coimas: siete millones de dólares que, de no haber sido por Pinetta, hoy estarían en el bolsillo de varios ex funcionarios del Banco Nación. La ironía es que una década después de la denuncia, con varios personajes elevados a juicio oral, Pinetta, de 71 años, sin trabajo ni jubilación y a punto de ser desalojado, se encuentra en una situación económica más difícil de lo que su dignidad le permite confesar.

Barba blanca, anteojos, flaco, alto, un cierto aire a Unamuno, Pinetta recita tramos de Ricardo III de Shakespeare en inglés y poemas de Arthur Rimbaud en francés. La literatura es su principal amor y ha escrito y publicado ficción y poesía.

Desde 1945 trabajó en muchos medios periodísticos: Clarín, La Razón, Crítica, El Mundo, la revista Primera Plana desde su fundación y también en radio y televisión. Fue corresponsal de medios extranjeros y autor de El final de un brujo, sobre la Triple A, y de una biografía de Juan Perón.

La de IBM-Banco Nación es una historia de muerte y de millones de dólares negros que fluyeron por circuitos financieros idénticos o similares, según los casos, a los usados en el contrabando de armas a Croacia y Ecuador y el contrabando de oro. Los tres escándalos tuvieron su pico en 1994. Un año antes, el Banco Nación licitó la informatización de sus 525 sucursales, que ganó IBM en febrero de 1994. El denominado Plan Centenario fue un negocio de 240 millones de dólares que incluían 37 millones en coimas, de los cuales IBM pagó 21 millones a funcionarios nacionales a través de dos empresas. El dinero lo canalizó hacia el exterior el desaparecido Banco General de Negocios de los hermanos Carlos y José Rohm.

Esas "gratificaciones" de IBM "por la alegría de adjudicarse el contrato", como las definió Genaro Contartese, ex director del Banco Nación que confesó haberse alegrado con una gratificación de un millón y medio, enredaron, entre otros, a los hermanos Juan Carlos y Marcelo Cattáneo.

Juan Carlos, subsecretario de Alberto Kohan en la Secretaría General de la Presidencia durante el negociado, quedó procesado por administración fraudulenta y cohecho. Marcelo apareció colgado junto al río con un recorte en la boca de una nota de LA NACION sobre el caso.

"A fines de 1991 un periodista me presentó a sindicalistas del Banco Nación que me pusieron en contacto con integrantes de la línea del banco. Los directivos eran honestos, de carrera. Me hablaron de un pacto entre IBM y el Nación."

Pinetta aclara que en ese momento era periodista independiente.

"Investigo y me acerco al Plan Centenario. Computarizar con IBM. Y ahí, IBM se hace hacer un traje a medida. Sólo IBM podía ganar. Entonces decidí escribir La nación robada."

Pinetta deposita un ejemplar sobre la mesa de una confitería junto a la boca del subte de Plaza San Martín. "No es mío, tuve que pedirlo prestado. Para publicar este libro tuve que hacer una vaquita. Ninguna editorial lo aceptó", dice. Puede que el rechazo obedeciera a que la perla del caso IBM-Banco Nación se encuentra al promediar la lectura, antes y después de una variedad de temas: el "robo del espíritu de las leyes" durante el menemismo, un presunto acuerdo de Raúl Alfonsín con Carlos Menem para facilitarle a éste el poder en 1989 -y luego para su reelección-, todo mechado con citas de leyes y de la Constitución.

"Por suerte, un salesiano de 80 años aceptó que lo imprimiera la Imprenta de Don Bosco. Se publicó en febrero de 1994 y se vendió en librerías y quioscos, y sin embargo, el acuerdo IBM-Banco Nación se firmó el mes siguiente, en marzo de 1994. Ningún medio comentó el libro, salvo la revista Humor."

¿La Justicia actuó?
No. Yo les regalé un ejemplar a varios jueces federales, pero como no se iniciaba ninguna investigación, redacté una denuncia judicial y el 18 de mayo de 1994 se la entregué en mano a un fiscal de Cámara, que la leyó y me dijo: Retirala, esto te va a llevar a la Chacarita. Pero se la dejé. Le tocó al juez federal Adolfo Bagnasco y, ¿qué hizo? La puso en un cajón. Pero ahí nomás, en mayo de 1994, empezó a cambiar mi vida. Me golpean en Loria y Rivadavia.

¿Cuándo empezó a moverse la causa?
El 16 de septiembre de 1995. Ese día pasaron varias cosas: desembarcó gente del FBI y allanó IBM por esa ley norteamericana que impide a sus empresas coimear. Y tal vez por eso, ese día Bagnasco fue a buscar documentos al Banco Nación. Y a las 18 de ese día sufrí el segundo atentado: en Callao, entre Rivadavia y Mitre, me pasó por arriba un taxi. Me lo tiraron encima. Me llevaron a la Clínica Colegiales con 14 fracturas, y allí me acordé de lo que me había dicho el fiscal. Estuve internado siete meses.

Luego lo tajearon
Antes hubo un tercer atentado en 1996. Armaron una falsa entrevista y, cuando los recibí en casa, me dieron una trompada con esos puños de hierro y perdí los dientes. El cuarto fue el 31 de julio de 1996. Caminaba por Corrientes cuando me tiraron al suelo. Me desperté en el Hospital Ramos Mejía. Tenía tajeado "IBM" en el pecho con un bisturí. Adrián Pelacchi, el jefe de la Federal, dijo que yo me lo escribí.

¿Se supo quiénes fueron?
No. Elevaron a juicio oral a unos perejiles a los que no reconocí. Debo admitir que la revista Noticias hizo una buena nota refutando lo que había dicho Pelacchi. Y, en La Nación, Germán Sopeña se portó muy bien conmigo. Lo conocía de la época de Siete Días y, cuando fui a verlo al diario porque me seguían, mandó hacer una nota.

¿Le iniciaron muchos juicios?
No, sólo uno de Aldo Dadone, ex presidente del Nación, que fue archivado.

¿Qué sensación le queda diez años después?
Este fue el primer caso de corrupción probado redondamente, pero todos están libres, aunque procesados, y sus penas serán mínimas y sin prisión. Es una vergüenza que los fiscales no pidieran asociación ilícita y concurso real e ideal de delitos porque era un delito continuado: está lo ocurrido en el caso IBM-DGI y en otros muy similares. Con el Banco Nación la pérdida no fue de 250 millones de dólares, ni las coimas. El peor perjuicio fue que no se computarizó en tiempo y forma. Para mí, las coimas fueron 50 millones de dólares, de los que sólo se recuperaron unos pocos gracias a mi denuncia, pero no los guardó el Banco Nación. Fueron al Banco Ciudad y se redujeron a la tercera parte con la devaluación.

¿Atribuye al caso lo que le ocurre en la actualidad?
No por completo. Lo atribuyo a que me metí con las mafias y a que no me corrompí.

¿Quisieron coimearlo?
Sí, pero no vamos a hablar de eso. Es cierto que después nunca más conseguí trabajo en serio, sólo tareas mal remuneradas. Casi todos mis trabajos los he cobrado en negro, por eso no tengo jubilación. Mi situación es difícil y tuve que liquidar bienes. La otra razón es que no pensé en la vejez. Si hubiera leído La vejez, de Simone de Beauvoir, o Diario de la Guerra del Cerdo, de Bioy Casares, habría hecho mis previsiones. Porque ser viejo sin bienes y con el desprecio que hay por lo intelectual... Aquí no hay noción del significado del dinero, y me incluyo. Hice psicoanálisis, pero no me proyectó en la vejez.

¿Marcelo Cattáneo se suicidó o lo mataron?
Creo que lo llevaron a un estado de desesperación límite, al típico suicidio inducido. Tendría una personalidad proclive.

¿Investigó otros escándalos?
Sí, el caso del Banco Nacional de Desarrollo durante el gobierno de Alfonsín, y las misteriosas inversiones del Banco Nación en las Islas Caymán, que denuncié, y la Justicia no hizo nada. Y mucho antes destapé un asunto que me valió mi primera paliza como periodista: un contrabando de hermosos fusiles Máuser de colección del Ejército, entregados a holdings de grandes cazadores norteamericanos.

¿Qué lo atrajo más del periodismo?
Estar en el lugar de los hechos, de la acción. Estuve en el bombardeo a la Plaza de Mayo y en el Puente 12 cuando llegó Perón. ¿Sabe que la gente de Jorge Osinde torturaba en las ambulancias? Cuando quise irme, subí a una y me bajé porque estaban torturando a una muchacha. También fui secuestrado y estuve detenido en Campo de Mayo, entre noviembre de 1976 y febrero de 1977.

¿Conoció a Perón?
Lo ví varias veces en la casa de Gaspar Campos. Quería escribir un libro sobre su niñez -nadie conoce a un hombre si no conoce su niñez-, pero López Rega nos interrumpía: "El general está cansado". De todos modos conseguí datos.

La literatura es importante para usted
Gracias a mis padres, mi infancia transcurrió entre los grandes poemas. Leo poesía en otros idiomas y traduzco. Hay noches en que voy de poema en poema. Gracias a esta formación nunca caí en la depresión final, o en la tristeza final -sí puedo caer en la melancolía-, porque mis recuerdos me devuelven a la belleza que absorbí de niño. Hoy es mi refugio en la barbarie. Uno tiene que estar entero, aunque tuve momentos de gran depresión. El problema es que nadie quiere invertir para salvar del default a un periodista. Tengo temas de investigación, y quiero volver al periodismo. Y a la literatura.

¿Cómo ve a la sociedad argentina?
En algunas sociedades existe una culpa difusa que se materializa en un crimen. Aquí tenemos el de la pobreza y la indigencia. Si la sociedad no logra su autoestima y dignidad, no habrá historia promisoria para la Argentina.
Foto: Ricardo Pristupluk
Fuentes: Agencia DyN y La Nación

lunes, 4 de junio de 2007

“Ahora podemos expresar nuestra opinión”

El fin de la concesión de RCTV representa un avance para la democracia y la libertad de expresión, asegura el vocero del gobierno.
Por María Laura Carpineta
William Lara es una de las voces obligadas dentro del gobierno de Hugo Chávez. Desde que el chavismo subió al poder, el actual ministro de Comunicación e Información ha ocupado lugares clave al lado del mandatario. Participó de la Asamblea Constituyente, presidió la Asamblea Nacional y el partido gubernamental –Movimiento Quinta República–. En los últimos años fue el hombre elegido para ser la cara de algunas de las iniciativas de más alto perfil: la creación del partido único, la reelección de Chávez, las nacionalizaciones en los sectores estratégicos y, recientemente, la no renovación de la concesión del canal opositor, RCTV. En estos días está dedicado a una cruzada contra los medios, nacionales e internacionales, que cuestionan la decisión del gobierno. En diálogo con Página/12 aprovechó para desmentir que se debió solamente al “pasado golpista” de RCTV, como había sostenido el propio Chávez. “Fue porque es un canal que violaba sistemáticamente la ley,” aseguró.
–¿Qué cambió en Venezuela con la salida del aire de RCTV?
–En el país se ha experimentado un envión en el desarrollo de la libertad de expresión, o en otras palabras, una democratización de los medios de comunicación nacionales. Antes RCTV era un aliado de los sectores de poder económico y político. Ahora la frecuencia del canal 2 está abierta a todos los sectores del país. No hay dudas de que se ha avanzado en la democracia venezolana.
–Al anunciar su decisión de no renovar la concesión de RCTV, el presidente Chávez destacó como una de las razones la participación del canal en el golpe en su contra en 2002. Sin embargo, todos los principales medios apoyaron el levantamiento en aquel momento. ¿Por qué RCTV fue el único medio sancionado?
–Aunque haya habido afirmaciones relativas a la conducta de esta televisora durante el golpe de Estado, ésta no fue la causa por la que el gobierno decidió no renovar la concesión. Distinto a las otras televisoras y radios que también estuvieron relacionadas con el golpe, este concesionario violaba sistemáticamente la normativa legal –la ley de responsabilidad social de los medios, la de protección a la niñez y la Constitución venezolana–. Hay un ejemplo que es muy claro. La ley de responsabilidad social de los medios establece horarios para la programación y la clasifica según su contenido. Por ejemplo, la mañana y la tarde están reservadas para programas con contenido infantil o moderado y la noche para programas para adultos. Sin embargo, RCTV, con una actitud prepotente, solía colocar a la cinco de la tarde programas para adultos, violentando derechos de los niños venezolanos. La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) emitió repetidos exhortos para que acatara la ley y rediseñara su programación. La respuesta del canal fue el silencio, una reacción típica de la oligarquía y su soberbia. Esta situación se repitió hasta que el gobierno tuvo que analizar si renovar o no su concesión y decidió que RCTV no tenía el carácter ético para continuar trasmitiendo como un canal de aire.
–Recientemente el presidente Chávez advirtió sobre posibles sanciones contra otro canal opositor, Globovisión, por instigar al magnicidio. ¿El gobierno está analizando medidas similares a la de RCTV con otros medios?
–Lo que sucedió con RCTV no fue una sanción, sino que se extinguió una concesión otorgada hace 20 años. Globovisión, que también se caracteriza por violar leyes del país, tiene una concesión que vence recién en el año 2015. Por eso seguirá en el aire como siempre. El gobierno no está analizando ni tiene ningún plan para revocar su concesión o la de ningún otro medio. Nadie está planteando un cierre de un medio de comunicación. La Conatel ya renovó las concesiones a cinco televisoras –tres regionales y dos de Caracas– y sigue analizando otras solicitudes.
–¿En qué se basa la Conatel para aprobar o rechazar una renovación?
–Puramente en normas legales. El Estado venezolano debe asegurar el derecho del amplio uso del espectro radioeléctrico, pero también que las concesiones sean cumplidas con seriedad y responsabilidad, y que se respeten los derechos de los usuarios.
–Horas antes de la salida del aire de RCTV, el Tribunal Supremo de Justicia dictó un fallo que causó mucha molestia entre la oposición porque permitía al nuevo TVes utilizar temporalmente los trasmisores de la empresa. El fallo no establece un tiempo máximo, por lo que muchos vieron en él la posibilidad de una expropiación encubierta...
–Por razones de ingeniería, los transmisores son específicos para un espacio del espectro. Es decir que los transmisores creados para el canal 2 no se pueden utilizar en otras frecuencias. En un primer momento el Estado planteó adquirirlos pero la empresa se negó. Fue entonces que un grupo de usuarios pidió al tribunal una garantía para poder seguir accediendo al canal 2. Los jueces decidieron ordenar una medida de aseguramiento y permitir el uso provisorio de los trasmisores a TVes. Estos volverán a manos de la empresa en la medida en que lleguen los trasmisores desde el exterior. De todas maneras, si RCTV decide vender los trasmisores, el Estado todavía está dispuesto a comprarlos. Si no, está en su derecho y el Estado lo respetará. El gobierno ha venido actuando con justicia y transparencia. Les pagó lo acordado a los accionistas de la empresa nacionalizada Cantv y a las empresas petroleras de la Faja del Orinoco. A nadie se le va a atropellar jamás.
–El presidente Chávez y usted han asegurado que la libertad de expresión dio un paso más en Venezuela. ¿Cómo entiende el gobierno la libertad de expresión?
–La definición está en la Constitución venezolana, más allá de las percepciones de cada uno. La Constitución garantiza el acceso a la información a todos los ciudadanos, más allá de su posición política, y una comunicación oportuna y responsable. Los sectores que históricamente tenían cerradas las puertas de RCTV, como los que apoyamos al presidente Chávez, ahora podemos llegar y expresar nuestras opiniones, al igual que la oposición.

Teodoro Petkoff, ex Guerrillero, periodista y lider opositor
“Nadie miente más que un gobierno”
Por María Laura Carpineta
Teodoro Petkoff fue una de las figuras principales del cambio de imagen de la oposición venezolana. Desacreditada por su apoyo al golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002, nuevos líderes comenzaron a ganar espacio con sus críticas al gobierno, pero destacando su vocación democrática. Uno de ellos es Petkoff, un reconocido ex dirigente comunista que durante los años ’50 y ’60 enfrentó dictaduras y gobiernos de derecha. Esta militancia le ganó varias veces la cárcel, desde donde logró escapar dos veces. Después de un paso por la política sin grandes éxitos, decidió abocarse a otra profesión, el periodismo. Actualmente dirige la revista Tal Cual, uno de los medios antichavistas más feroces. En diálogo con este diario aseguró que sigue siendo un hombre de la izquierda y advirtió sobre un presunto plan de Chávez para controlar, aunque no poseer, los principales medios de comunicación.
–¿Qué cambió en Venezuela con la salida del aire de RCTV?
–Desde el punto vista comunicacional hubo un cambio casi copernicano. El canal 2, RCTV, era el canal de mayor rating del país. El otro canal que tiene tanta audiencia es el 4, Venevisión. Entre los dos suman el 80 por ciento de los televidentes del país. El primero quedó anulado y fuera del aire, mientras que en el segundo su presidente, Gustavo Cisneros, acordó con el gobierno y ahora responde a sus intereses. Esto dejó al 80 por ciento del país aislado de cualquier opinión política opuesta al gobierno y de cualquier persona que, de derecha o de izquierda, tiene una idea distinta. Aquí la libertad de expresión se nos está volviendo una piel de Zapa –como esa piel que se encoge en el cuento de Honoré de Balzac–. Pero además también se trata de un enorme cambio en la vida del país. Las protestas nacionales fueron muy profundas. Las encuestas demuestran que el 90 por ciento de la población está en contra de la salida del aire de RCTV y por eso estamos viendo su rechazo en las calles. Incluso, las cacerolas han estado sonando mucho más en las barriadas que en el centro de las ciudades. Y es porque en los barrios populares no hay señal de cable. El canal preferido de la gran mayoría ha quedado fuera del aire y, por tanto, su elección ha quedado limitada. También hacía tiempo que el estudiantado no salía a la calle. Lo hicieron de manera no violenta, pero igual fueron atacados por la policía y por las bandas armadas del gobierno.
–En el golpe de Estado de 2002 los principales medios venezolanos, incluido RCTV, fueron los promotores del levantamiento y defensores del breve gobierno de facto. ¿Cuál es la actitud actual de estos mismos medios frente a Chávez y su gestión?
–En general los medios han recuperado la templanza. Ya no existe el clima beligerante de 2002 y 2003, cuando los medios se volvieron parte del problema –aunque vale aclarar que el gobierno también era parte del problema–. El problema es preguntarse quién vino primero, ¿el huevo o la gallina? Pero es verdad, los medios asumieron un rol que no les correspondía, eran casi como partidos políticos. Sin embargo, después del referéndum tomaron una postura más propia de un medio de comunicación. Se volvieron más equilibrados, aunque manteniendo una postura crítica. El único medio que en Venezuela ha cambiado en 180 grados es Venevisión. Su presidente, Cisneros, pasó de ser uno de los principales promotores del golpe a ser un aliado del gobierno.
–En estos días se habló del fin de la libertad de expresión en Venezuela, sin embargo, la mayoría de los medios son privados y la oposición sigue teniendo varias voces en la televisión, en la radio y en la prensa...
–Estamos en presencia de un régimen muy peculiar. Chávez por ahora no está intentando crear un monopolio comunicacional, sino una hegemonía comunicacional. Esta última significa la preeminencia de las ideas del partido del gobierno y la anulación de los dos principales canales de televisión –uno por quedar fuera del aire y el otro por cooptación–. El resto de los medios están en los márgenes de la sociedad. En la televisión se ve perfecto. Sólo queda un canal nacional y un canal regional de Caracas, Globovisión, que se ve sólo en Caracas. En el interior, además, la mayoría está en manos amigas. No estamos frente al estilo cubano o soviético. Aquí dicen que hay libertad de expresión porque existen periódicos como el mío. Pero aunque no nos cierran, nos hostigan constantemente. Sólo el mes pasado tuvimos que pagar una multa de 50 mil dólares por insultar supuestamente a la hija de Chávez.
–Pero en el ámbito de la radio y de la prensa impresa la mayoría son medios opositores...
–Porque es como te digo, no se está creando un monopolio mediático, sino que se están dejando voces marginadas. Es el medio televisivo el que más llegada tiene entre la gente, especialmente en los sectores más populares. El problema es que se está intentando pensar en términos de régimen democrático o una Cuba. Hay matices intermedios. El venezolano es un sistema más sofisticado, más astuto. Se hostiga a los medios y se saca del aire a las estaciones de televisión que tienen real impacto popular. La medida contra RCTV además creó la peor censura, la autocensura. Los otros medios ahora se cuidarán más de lo que dicen.
–Hace tres años, cuando el gobierno intentó demandar a RCTV por difundir información falsa o tergiversada, la organización Human Rights Watch aseguró que está en contra de la libertad de expresión prohibir cualquier tipo de información, incluso la falsa. Como periodista, ¿cómo entiende la libertad de expresión?
–El periodismo debe hacerse tratando de decir la verdad. El problema es hacerlo en un país como éste, en donde las fuentes oficiales están prácticamente cerradas. Los periodistas venezolanos no son invitados a las conferencias de Chávez, sus ministros no les hablan. Se puede incurrir en errores, tergiversaciones o solamente mentiras. Pero estoy convencido de que ningún medio miente más que un gobierno.

Fuente: Página/12

domingo, 3 de junio de 2007

¿Concesiones a perpetuidad?

Por Fernando “Pino” Solanas
El neoliberalismo logró imponer en América latina la idea de que las concesiones de bienes públicos son contratos que, de hecho, se toman a perpetuidad. En estos días hubo dos hechos significativos relacionados con ellas: uno en Venezuela difundido por todo el sistema mediático y otro en Chubut, cuidadosamente silenciado. Un aluvión de imágenes manipuladas, fuera de contexto y transmitidas casi en cadena, dice que el presidente Hugo Chávez atenta contra la libertad de prensa al no renovar la licencia de la televisora RCTV que, luego de 20 años, concluyó el 27 de mayo. Lo que callan es que renovó la concesión de todos los demás canales privados y que el 80 por ciento de los medios son opositores a su gobierno.
La desinformación generada obliga a reiterar lo obvio: no prorrogar una licencia no es autoritarismo ni delito, es el legítimo derecho de cualquier Estado soberano. En el Encuentro por el Derecho a la Información, realizado en Caracas el 19 y 20 de mayo, escritores y periodistas franceses, españoles y belgas afirmaron que en Europa la no renovación de una concesión es un hecho administrativo que nadie cuestiona y coincidieron en que ningún país de Occidente goza hoy de más libertad de prensa que la Venezuela de Chávez: ¿Quién puede negar su paciencia al haber permitido que la sediciosa RCTV continuara cinco años más, después de incitar al golpe de Estado y al magnicidio, y de promover la huelga petrolera que paralizó Pdvsa?
En contraste con esa desbordante campaña mediática, en nuestro país se produjo un hecho escandaloso silenciado por los medios nacionales e internacionales: la prórroga hasta el 2047 de la concesión del yacimiento petrolero más importante de la Argentina que vence en el 2017, Cerro Dragón, situado al sur de Chubut y norte de Santa Cruz, a 90 km de Comodoro Rivadavia. Es una explotación de la Pan American Energy, perteneciente a la British Petroleum y a Bridas de Carlos Bulgheroni. La renegociación fue aprobada el 24 de mayo por la Legislatura de Chubut con el voto de los justicialistas y casi todos los radicales, y el visto bueno de la provincia de Santa Cruz y el gobierno nacional. Es la continuidad de la política menemista de provincialización de los recursos petroleros, que fue legitimada meses atrás en el Congreso con la modificación de la Ley de Hidrocarburos (Nº 17.319) llamada “ley corta”. Esto sucede en medio de la crisis petrolera burlando los derechos constitucionales del pueblo de gozar de sus recursos energéticos. La prórroga de la concesión de Cerro Dragón diez años antes de su vencimiento significa ceder su explotación por 40 años, es decir, hasta la total extinción del yacimiento. Una medida similar a la prórroga anticipada del mayor yacimiento de gas del país, Loma la Lata, que otorgó De la Rúa a Repsol en marzo del 2000.
Según un estudio del ingeniero Víctor Bravo –Instituto de Economía Energética–, el valor bruto de producción (VBP) de las reservas comprobadas de Cerro Dragón a valores de marzo del 2006 es de U$S 18.253 millones y el de las reservas probables U$S 10.400. Un total de U$S 28.653 millones. A cambio, las empresas deberán invertir U$S 3362 millones, sólo U$S 778 millones más de lo que debían gastar con el viejo contrato. Falta saber: ¿Cuánto pagaron B.P. y Bridas por renovar la fabulosa concesión? ¿Por qué razón se han cedido millonarias reservas a cambio de casi nada, si pueden ser explotadas por la provincia y la Nación en beneficio del país?
Al igual que los recursos naturales, las frecuencias de radio y televisión no son propiedad de ningún concesionario, sino patrimonio indelegable e imprescriptible de los pueblos. Son otorgadas para cumplir con la finalidad social de un servicio público que asegure los derechos a la comunicación y a la información objetiva y plural de los ciudadanos, como lo establecen los Pactos Internacionales de Derechos Humanos y Sociales incorporados a la Constitución. La ausencia de una ley de marco regulatorio debatida por la sociedad, es una de las causas de la degradación del sistema televisivo argentino. ¿No es una vergüenza que siga rigiendo la ley de radiodifusión de la dictadura genocida y que el ex funcionario menemista Julio Bárbaro dirija hoy el Comfer? ¿Puede alguien sostener que los canales controlados por Hadad-Menem, Monetta-Manzano o Telefónica son el paradigma de la libertad de prensa, la información transparente y veraz? ¿No fue el conjunto de los medios co-responsables del modelo neoliberal que remató las empresas públicas y nos llevó a una catástrofe social? ¿Cómo aceptar que el presidente Kirchner haya prorrogado por 10 años las licencias de televisión sin reemplazar la ley de la dictadura?
Nuestra alicaída democracia está en relación directa con el sistema mediático imperante, que ayuda a formar la opinión pública y el imaginario colectivo; propaga modelos de consumo, realza o censura acontecimientos. En la mediocracia que vivimos, las empresas mediáticas no buscan satisfacer los derechos constitucionales ni la cultura, sino lograr rentabilidad y mantener el statu quo: ejercen una disimulada censura social y política y lo que denuncia el despojo de nuestras riquezas. La cultura, la historia y la realidad social están ausentes. Desaparece la creatividad y el vacío es ocupado con producciones tan degradantes como imbéciles. ¿Hasta cuándo la intelectualidad argentina –comunicadores, pensadores, escritores y artistas– guardará silencio frente a temas tan cruciales como la democratización de los medios audiovisuales y la defensa de nuestros recursos naturales? En este año electoral, ¿no es hora de exigirles a los candidatos el tratamiento de una nueva ley de teledifusión y la anulación de las ilegítimas concesiones petroleras?

Cineasta y presidente del M.O.R.E.N.O.

Fuente: Página/12

sábado, 2 de junio de 2007

V siglos igual

El 2 de junio de 1537, el papa Paulo III promulgó la bula que le reconoció por primera vez a los aborígenes del llamado Nuevo Mundo entidad de seres humanos.
Hasta ese momento, con el pretexto de que ignoraban la fe católica, se los consideraba animales, se los reducía a servidumbre y se los trataba como a bestias."Sublimis Deus", tal el nombre de aquella bula, significó un primer jalón a su favor: "los indios son hombres" –declara– y por tanto "tienen derecho a su libertad, a disponer de sus posesiones y a abrazar la fe (...) que debe serles predicada con métodos pacíficos, evitando todo tipo de crueldad".
Los promotores de este documento fueron los frailes dominicos Bernardino de Minaya y Julián Garcés, este último, obispo de Tlaxcala, quienes interesaron al Papa sobre esta cuestión. De Minaya viajó a Roma para informarlo sobre los malos tratos a que eran sometidos los indios y Garcés le escribió una carta denunciando que se cometían "errores diabólicos".
La bula, dada en Roma en el año 1537, "el cuarto día de las nonas de junio (2 de junio), en el tercer año de nuestro pontificado, está basada en la palabra de Jesús, quien les ordenó a los predicadores: ’Id y enseñad a todas las gentes’".
"A todas dijo, sin excepción, puesto que todas son capaces de ser instruidas en la fe", enfatizó Paulo III en su bula. "Nos pues, que aunque indignos hacemos en la Tierra las veces de Nuestro Señor (...) determinamos y declaramos que dichos indios, y todas las gentes que en el futuro llegasen al conocimiento de los cristianos, aunque vivan fuera de la fe cristiana, pueden usar, poseer y gozar libre y lícitamente de su libertad y del dominio de sus propiedades". Y agregaba: "no deben ser reducidos a servidumbre y todo lo que se hubiese hecho de otro modo es nulo y sin valor".
Esta bula fue el antecedente de las Leyes Nuevas promovidas en 1542 para remediar los abusos cometidos en contra de los indios por los encomenderos y de las que surgieron como consecuencia de la Junta de Valladolid.
El régimen de la Encomienda había sido creado en 1513 por las Leyes de Burgos, que si bien respetaban la condición de no esclavo del indio y mandaban a evangelizarlo, lo obligaban al trabajo forzado en encomiendas, lejos de su familia y de su medio natural.
Las Leyes Nuevas, surgidas bajo Carlos V por inspiración de fray Bartolomé de Las Casas, supusieron una revisión de las de Burgos: recordaron solemnemente la prohibición de esclavizarlos y abolieron las encomiendas. De ahí en adelante, éstas dejarían de ser hereditarias y desaparecerían a la muerte de los encomenderos todavía existentes. Pero dado que, al ser despojados de sus privilegios, muchos colonizadores amenazaban con regresar a España, Carlos V se vio obligado a dar marcha atrás.
En 1545 emitió una cédula que ordenaba encomendar los indios a los hijos, después de la muerte de sus padres, y también a sus viudas, suspendiendo así la provisión contraria establecida por las Leyes Nuevas. Por aquel tiempo, las aguas se dividían entre quienes simpatizaban con Ginés de Sepúlveda, quien en su "Democrates Alter" había considerado al indígena más parecido al mono que al hombre; y quienes adherían a fray Bartolomé de las Casas, defensor de los derechos indígenas.
En 1949, el fraile le pidió al emperador que se realizase una junta con juristas y teólogos, para definir el modo justo de hacer las conquistas. Esto dio lugar a la constitución de la famosa Junta de Valladolid, entre 1550 y 1551, en la que, entre otros muchos, participaron Sepúlveda y Las Casas. De esa polémica que se extendió por varios meses, no surgió ningún corpus legal, pero ayudó a que con el tiempo se dictaran otras Leyes de Indias que se agregaron a las anteriores, tendientes a disminuir la codicia de los colonizadores y a mantener vivos a los pueblos originarios.
La explotación del aborigen prosiguió, sin duda, de una u otra forma, hasta nuestros días, pero -bula Sublimis Deus mediante- con una diferencia fundamental: fue a sabiendas de que ellos son humanos, y sin duda, mucho más que sus explotadores.

Fuente: TelAm

Venezuela: la televisión en blanco y negro de Chávez

El levantamiento del canal RCTV vuelve a mostrar las dificultades del presidente venezolano para tolerar voces adversas.
Oscar Raúl Cardoso ocardoso@clarin.com
Cuando uno ve el canal noticioso venezolano Telesur es imposible no pensar "ojalá Hugo Chávez no haya eliminado a RCTV para reemplazarla con el estilo de Telesur".
Esta reflexión puede producirse más allá de la posición política que uno asuma en el controvertido tema de la anulación de la licencia de la cadena televisiva más antigua del país que hoy se debate entre los grandilocuentes opuestos de libertad de expresión versus arbitrariedad dictatorial.
Esto sirve para explicar porqué en una cuestión tan importante como la de RCTV, que encarna un problema que se presenta mucho más allá de las fronteras nacionales de Venezuela, el de la convivencia de los sistemas democráticos con la concentración de la propiedad en los medios de comunicación masiva y también con el de la posible arbitrariedad autocrática, puede desviarse hacia argumentos anecdóticos.
Hasta cierta ternura es inevitable cuando uno ve a los periodistas de Telesur abordar la realidad siempre desde la consigna ideológica dura o desde el adjetivo rabioso y a la vez pensar que este es el resultado de un intento por oponer una voz diferente a las de cadenas globales como CNN.
No se trata de que CNN, o aun más la impenitente Fox, no hagan tráfico de ideología. Lo hacen; defienden —como todo medio— intereses que algunas veces son "no santos" o al menos inconfesables a viva voz.
La diferencia es la calidad con que lo hacen, la forma en que se las ingenian para ofrecer siquiera una visión de la realidad y dejar cierto margen para argumentar en su contra. Lo de Telesur se parece más a un discurso bobo que era viejo hace ya varias décadas y que hoy hiede a un tiempo ido.
Hasta la TV cubana —que no suele ser considerada como ejemplo de libertad por sus críticos— ha aprendido a presentar una visión un tanto más equilibrada que en el pasado.
Pero la calidad es un problema de los que decidan ver, o no ver, las emisiones de cualquier emisora o leer, o no hacerlo, una determinada publicación; lo crítico es cuando las audiencias no tienen esa opción.
Lo que lleva a pensar si Fidel Castro, de haber producido hoy su revolución de más de medio siglo, habría hecho lo mismo que Hugo Chávez con RCTV. Y este interrogante, aunque imposible de responder con certeza, sí nos lleva al fondo del problema: que es aquella relación entre medios de comunicación y democracia y sobre las preguntas que hay que formular para saber si un determinado sistema democrático ha sido vaciado de contenido y solo conserva el nombre como carcasa hueca.
Un empresario argentino que hace negocios en la Venezuela de Chávez y es un ex marino apeló a una metáfora de su juventud para explicar lo que veía como debilidad en el accionar del controvertido presidente de Venezuela: "Insiste en navegar demasiado cerca de la costa", dijo hace poco en un seminario.
Es bueno preguntarse si con la decisión de sacar a RCTV no lo hace tan cerca que le será imposible no encallar la nave de su revolución bolivariana.
La oposición doméstica y la andanada de críticas a esa determinación —el Senado estadounidense, la Unión Europea, organizaciones como Human Rights Watch etcétera— que descendió sobre Chávez es tan intensa como no lo era desde la huelga petrolera del 2002/2003 o aun como la que preparó el clima internacional para la torpe chirinada que, en el primero de esos años, intentó desalojarlo del poder con un golpe de estado al estilo rancio de los del siglo XX.
Consideremos algunos de los datos de la cuestión. Chávez había anunciado ya en diciembre pasado —después de ganar su más reciente elección con el 63% del voto popular— que no renovaría la licencia de RCTV y, aunque impregnada de política, la decisión podría haber sido formalmente administrativa y judicial como demanda la ley vigente.
Después que Chávez se movió en dirección de disciplinar la justicia a sus dictados e inscribió a la entidad regulatoria televisiva en el organigrama de uno de sus ministerios —efectivamente privándola de toda autonomía— aquel sayo ya no le cabe al vencimiento sin renovación de la licencia.
No hay duda de que RCTV fue en su momento cómplice en la conspiración contra el orden constitucional que implicó el golpe que intentó colocar al frente, más como muñeco de torta que como potencial estadista, al empresario Pedro Carmona Estanga.
Pero lo mismo puede decirse de la otra cadena privada, Venevisión a pesar de lo cual obtuvo en estos mismos días la renovación de su propia licencia. Debe haberlo ayudado, por cierto, que desde el 2004, el fuego opositor de Venevisión se apagó y limpió su programación de todo vestigio antichavista.
Es interesante notar que el mismo calificativo de "golpista" que Chávez le aplica a RCTV podría caberle a él que en 1992 se alzó en armas contra el gobierno constitucional de entonces.
Este parece ser uno de los problemas de Chávez: cómo integrar a toda la sociedad que gobierna en un proyecto que tolere la diversidad aceptando que, a diferencia de la cubana, su "revolución" lo es solo en nombre porque la que intentó por las armas hace más de una década, fracasó.
Su legitimidad proviene del mandato popular y este supone limitaciones, si provee legitimidad de origen —y en el caso de Chávez es incuestionable— no da inmunidad contra la deslegitimación por ejercicio. Cuando Chávez llegó al gobierno por primera vez tenía el 80% de los medios de su país en manos privadas, la mayoría de ellas hostiles.
Y era difícil no pensar que querría alterar esa relación desfavorable, algo que no disimulan los gritos a favor de la libertad que muchos emiten ahora y que escudan una visión tramposa de la democracia: la que debe consolidar todas las asimetrías existentes so pena de dejar de ser "democrática".
No es verdad; la democracia está asociada a la idea de cambio y transformación que construye una vida mejor. Pero hacer de ese cambio algo maniqueo donde lo que no está de acuerdo con el poder siempre es malo, no es la forma en que este presente funciona mejor.

Fuente: weblog de Oscar Raúl Cardozo

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