sábado, 4 de abril de 2015

La polémica que volvió a dividir al periodismo

Por: Gabriel Ziblat
La polémica en torno a las supuestas cuentas de Máximo Kirchner atravesó el mundo periodístico, una tradición ya típica en tiempos del kirchnerismo. Desde los sectores más identificados con el Gobierno salieron a criticar la información que publicó Daniel Santoro en el diario Clarín, en incluso se subieron a la cautela con la que respondieron los sectores más críticos.
El caso paradigmático es el de Víctor Hugo Morales y Hugo Alconada Mon. El conductor radial levantó un tuit del colega de La Nación, en el que sostenía que los documentos que se conocían eran “endebles”. Alconada salió a aclarar su posición en Facebook. Allí destacó su respeto profesional por Santoro y relató que él también contaba con la información desde 2011, pero que no la publicó por considerar que tenía inconsistencias. Santoro afirma que corroboró su veracidad con otras fuentes.
Allí también le dedicó un punto a Víctor Hugo, a quien le agradeció con ironía que lo cite al aire como “supuesto auditor de calidad de información”. “Espero que haga lo mismo al abordar mi trabajo sobre Hotesur, Ciccone, Lázaro Báez, Cristóbal López, Ricardo Jaime, embajada paralela, muertos durante la inundación de La Plata y varias investigaciones más que publiqué durante los últimos años”, agregó. El relator reaccionó con la misma dureza con la que criticó a Santoro ante ese tipo de investigaciones.
Por otra parte, desde PáginaI12, Raúl Kollmann evitó hacer referencia a la nota de Clarín y enfocó sus críticas en el periodista brasileño que publicó la misma información sobre las supuestas cuentas de Máximo Kirchner en Estados Unidos y las islas Caimán en la revista Veja. Lo vinculó con la “ultraderecha norteamericana”. Además, sostuvo que en las fechas en las que se abrieron las cuentas Cristina todavía criticaba a Irán ante las Naciones Unidas, que en el fideicomiso donde faltaba dinero los fondos habían sido devueltos por los venezolanos, y también critica las menciones al caso de la valija de Antonini Wilson.
Santoro, además, le respondió a Máximo Kirchner y le recomendó que se presente ante la Justicia para que se envíe un exhorto a Estados Unidos indagando sobre la existencia de esa cuenta en el banco Felton. “Si la niegan, yo me retractaré y le pediré disculpas públicas a Máximo”, expresó, a la vez que aclaró que sus fuentes, “hasta ahora, no se equivocaron”.
Fuente: Diario Perfil

viernes, 3 de abril de 2015

"Clarín demuele lentamente las ambiciones de su personal y va limando la autoestima"

Este es el texto de mi despedida a la redaccción de Clarín
Y llegó el día en que dejé de pasar por esa puerta de la calle Tacuarí. Fueron 19 años pasando, fue un tiempo en el que con atildada aplicación me fueron desmoronando la voluntad, el deseo, la profesión.

Entré por primera vez con el alma entre fuegos con la ilusión de poder ejercer el periodismo en tan vasta tribuna. Iba a poder decir, escribir, para muchos. Estaba feliz porque un diario tan poderoso como Clarín me invitaba a ser parte de sus filas aún conociendo de mi amor por la libertad, de mis enojos con la injusticia. Es que yo ya venía de desandar redacciones, pero llegar a Clarín era como tener el cielo ahí nomás. Era “llegar”, recuerdo que me decían, “si entraste a Clarín llegaste”, repetían convenciéndome de que había arribado a la cima.

Dijo Scott Fitzgerald que “toda vida es un proceso de demolición”. Digo yo ahora después de 19 años, que Clarín demuele lentamente las ambiciones de su personal, va limando la autoestima, y como yo y como tantos, tarde o temprano tenemos marcado el destino de vagar en las postrimerías de sus laberintos sin señales de fe, sin saber qué somos, y terminamos preguntándonos qué es lo que hacemos en un diario si ya no nos consideramos periodistas.

Nunca me voy a olvidar de la época en que me dejaban escribir: si la nota tenía repercusión en las radios y era ponderada sabía lo que me esperaba. Me recibían caras largas, y en algunas de esas oportunidades me mandaban a hacer suplencias a obituarios y servicio metereológico. Como ahora, antes de decirle finalmente adiós a Clarín. Querían obligarme a hacer el siguiente trabajo: pegar cartas de lectores previamente seleccionadas. Después de 35 años de oficio, ése era el reconocimiento…

Es que la única estrella en el firmamento debe ser Clarín, hay que estar dispuesto a seguir sus vaivenes ideológicos y empresariales a costa del propio vuelo. Pero lo que no se entiende en Clarín, y ahora menos que nunca, es que no promueva a sus periodistas a que apunten a la calidad de cada texto, a la profundización del periodismo, a la investigación, a la creatividad. ¿Quién dijo que la gente ya no quiere leer? ¿Quién dijo que la gente pide cadáveres sobre cadáveres? ¿Quién dijo que hasta la información más pueril deba ser manipulada? ¿Quién dijo que todo está perdido?

De todas maneras conmigo casi que lo consiguieron. Para mí parece todo perdido. Me cuesta creer en algo que huela parecido a periodismo. Ahora que estoy afuera quisiera ser hombre rana, deshollinador, cazafantasma o vendedor de lotes en la luna, pero periodista no por favor, me arrancaron las ganas.
Martín Sánchez*

*Martín Sánchez fue redactor del Diario Clarín desde 1996, donde se desempeñó entre otras secciones en Deportes, Política, Internacional y Proyectos Especiales. Antes trabajó entre otros medios, en los diarios La Prensa, Diario Popular, y el viejo Tiempo Argentino, el Cronista Comercial y en la editorial Perfil. También fue editor de las revistas culturales La Perinola y Al Margen

Buscando Trabajo: TelAm concursa un puesto de compaginador de audio

En sintonía con la metodología implementada en otros medios públicos nacionales, TelAm incorpora los Concursos como mecanismo de selección de su nuevo personal
En esta oportunidad, se trata del fortalecimiento de nuestro Servicio de Radio, que en los últimos meses incrementó las horas de aire por el lanzamiento de nuestra señal online, que llegó para sumarse al tradicional servicio de Boletines Informativos, Informes Especiales, Reportajes y Efemérides.

Estamos buscando un compaginador de audio que reúna la experiencia y el manejo de las nuevas herramientas técnicas necesarias para continuar brindando un servicio de calidad, a la altura de nuestros objetivos y las demandas de nuestros clientes.

Los interesados tienen que presentar la documentación requerida desde el 14 hasta el 17 de abril (inclusive) en nuestra sede de Bolívar 531 (CABA).

Concursos para el ingreso a TelAm
Los concursos para personal en el ámbito de TelAm Sociedad del Estado son un paso más en la tarea de mejorar las condiciones de trabajo en la Agencia, representando un método transparente e igualitario para el ingreso de personal o su promoción a categorías salariales superiores.

Transparente, porque el mecanismo de selección se basa en reglas precisas y claras. Tanto el “Reglamento General” como las bases y condiciones de cada concurso en particular, son de público conocimiento. Toda esa normativa específica de TelAm, que complementa a las leyes y convenios colectivos aplicables, se encuentra publicada para su consulta en internet. Igualitario, porque los requisitos de admisión de cada concurso garantizan que todas aquellas personas que se ajusten a las características estipuladas puedan aspirar con verdaderas posibilidades al puesto concursado, mientras que la única condición para resultar finalmente ternado será haber demostrado la mayor idoneidad a lo largo de las etapas que conforman el concurso.

La implementación de concursos de personal es propia de un Estado de derecho que busca permanentemente fortalecer sus instituciones incrementando la transparencia en el manejo de sus recursos. En plena concordancia con la Constitución Nacional, que dispone que “todos los habitantes serán iguales ante la ley y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad” (Art. 16), los concursos de antecedentes y oposición de TelAm garantizan, sobre bases claras y unívocas, la igualdad de oportunidades para todas aquellas personas que aspiren a trabajar en TelAm y de aquellos trabajadores de la Agencia que deseen mejorar su situación laboral, ya sea cambiando de funciones como obteniendo un salario de más alta remuneración.

Requisitos para participar de un concurso
En el caso de los concursos abiertos, establecidos para empleados y ciudadanía en general, no hay requisitos excluyentes que determinen la admisión de un aspirante, más allá de los conocimientos específicos, técnicos o profesionales, requeridos para desempeñarse en el puesto concursado.

Reglamento general de designación y promoción del personal de TelAm SE

Concurso 01.
Puesto: Compaginador. Gerencia de Comunicación Audiovisual

Inscripción: 15 al 21 de abril de 2015
Bases y Condiciones
Anexo I - Bases y Condiciones
Formulario de inscripción

Lilia Ferreyra: Una vida plena

Una vida plena
Por: Julián Varsavsky
El martes murió Lilia Ferreyra, editora periodística en este diario y la última compañera de Rodolfo Walsh, con quien estuvo en la primera línea durante los años de fuego y fuera coprotagonista de luchas, victorias y derrotas.
“Tuve una vida plena”, me dijo hace un tiempo, estando sentados en el living de su casa, frente a un cuadro con la foto de su gran amor, portando sombrero campesino en Cuba. Al lado estaba la foto de ella con Néstor Kirchner, saludándola en la inauguración del Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA), donde también trabajaba. En la biblioteca estaban los libros en inglés de Rodolfo, salvados del saqueo en la casa de San Vicente, y otra foto del gran periodista argentino haciendo la “entrevista más corta de su vida” a Ernest Hemingway. Lo abordó en el aeropuerto de La Habana, cuando el escritor norteamericano iba a tomar un avión, preguntándole qué pensaba de la reciente invasión a Cuba en Bahía de Cochinos. La respuesta con acento yanqui fue: “No-sotros los cubanos vamos a ganar”.
En su living, Lilia había hecho levantar el suelo con una tarima de madera junto a la ventana, para poder sentarse en su sillón mirando un fragmento del Río de la Plata desde la 9 de Julio. Esa era su posible conexión –decía– con Rodolfo: el río. Sentada allí escuchaba las Variaciones Goldberg de Bach por Glenn Gould y la trompeta de Miles Davis en Kind of Blue, con sus dos gatos anarquistas a los pies.
“En esta casa los gatos hacen lo que quieren”, decía. A tal punto que comían de su propio plato sobre la mesa a la hora de la cena (y del de los invitados). Pepito, un dictador antes que un anarquista, abría la heladera con sus garras, se servía lo que quería y hasta se daba el gusto de romper el plato contra el suelo con total impunidad, otorgada por su dueña. Eran las reglas de la casa.
En ese living me contó sobre el día en que los citaron a Rodolfo y a ella en el Hotel Nacional de La Habana y los recibió Fidel. Y sobre el vuelo en bimotor desde La Habana a Praga. Al regreso de Praga, ella propuso parar en Barcelona y visitar a García Márquez, con quien Rodolfo había fundado Prensa Latina. Pero su enigmática respuesta fue: “No, ya es muy famoso”.
De aquellos tiempos violentos le quedaba, como por instinto, la costumbre de caminar en sentido contrario al tránsito de los autos, para que nunca la sorprendieran por atrás.
Cuando le desaparecieron a Rodolfo se mantuvo estoica: la menor debilidad le habría costado la vida. No se permitió ni una lágrima en los primeros días. Le llevó tiempo contactarse con quien la sacaría del país y se quedó sola en la calle, con las bestias al acecho. Voló a Manaos y a México, donde la esperaba Nicolás Casullo. Y una vez a salvo sí, se derrumbó de rodillas, se desahogó.
Cuando condenaron a los asesinos de Rodolfo ella imaginó un diálogo con él, “imposible porque trasciende la muerte”, en el que habría querido decirle “no pudieron con vos”. Soñaba con encontrar el último cuento de Walsh –“Juan se iba por el río”– que le robaron en el allanamiento: “En algún lado tiene que estar, tiene que estar....”, repetía.
En vez de doblegarse ante la tragedia, militó toda su vida, atenta hasta su último día casi al devenir político del país, a sabiendas de que ella ya no iba a estar, siempre solidaria pero resistiéndose a que la ayudaran. –Rodolfo me dijo una vez: “Todo esto que hacemos está pensado a una escala de 30 años”. Y cuando Néstor Kirchner llegó a la Presidencia entendí aquel pensamiento estratégico, porque fue más o menos ése el tiempo que nos llevó llegar al poder para cambiar la realidad, en otro contexto, pero fue así –me contó hace poco mientras miraba el río.
Otra vez, cenando en su casa, me aclaró: “Estás comiendo en una mesita histórica: sobre este fieltro verde se escribió la famosa Carta Abierta a la Junta Militar”. Y agregó que ellos nunca habían imaginado la trascendencia que tendría después su obra ni que se la estudiaría en las universidades del mundo por décadas, o que se harían tesis y libros, conferencias y cátedras.
Durante su compleja convalecencia me dijo: “Algo que tuvimos claro en los ’70 era que no podíamos rendirnos nunca; cuando la mataron a Vicky Walsh, Rodolfo estuvo mal varios días. Pero un día se levantó y se puso a escribir como endemoniado, evitando que la tristeza lo paralizara”. Y Lilia tomaba eso de ejemplo en su circunstancia reciente. Al enfermarse se encerró a batallar por tres años sin bajar los brazos, como la mujer dura que era, rebelde y angelical. Después de dos años de aislamiento, me llamó conmovida e identificada por la enfermedad en común, el día que murió Hugo Chávez, para retomar nuestro contacto.
Lilia enfrentó con hidalguía la batalla más tremenda de su vida, la que no se gana nunca. Se fue con elegante discreción, a su estilo orgulloso, sin querer llamar la atención. Una parte importante se le había ido con Rodolfo, aunque no pudieran con ella. La lastimaron en lo más profundo y soportó ese dolor permanente el resto de su vida, desde la juventud. Pero con ella fallaron. Los militares la esperaron hasta 15 minutos antes de su llegada, ocultos en la casita sin luz de San Vicente, donde la pareja vivía disfrazada de ancianos. Y se les escapó casi delante de sus narices. Habrían querido desollarla viva, pero se quedaron con la sed y la frustración. A la larga, esa mujer delgada con voz bajita, de aspecto frágil como una ardilla pero con espíritu de leona, los hizo meter en una jaula al Tigre Acosta y a Astiz, como querellante en la causa ESMA. Desde ese día comenzó a dormir más alivianada, con otra plenitud.

Adiós, compañera
Por: Marta Dillon
Se ha muerto Lilia Ferreyra; los ojos de una testigo de nuestro tiempo se han cerrado. Sus ojos, que vieron el horror y la resistencia, que se ilusionaron en los últimos años con la recuperación de la palabra y la militancia, esos ojos ya no ven, ya no están y en ese silencio y esa oscuridad algo de nuestra historia común se repliega como si el pasado amenazara con tragarse ese presente que se grita cuando se nombra a los que se llevaron.
Era la última compañera de Rodolfo Walsh, eso dicen ahora, a la hora de escribir unas palabras urgentes, las notas que pueden rastrearse en la web, el escueto obituario que se le dedica mientras su cuerpo viaja a la Biblioteca Nacional donde fue velado entre amigas y amigos, sobrevivientes como ella a la noche más oscura de la historia argentina. Pero era más que eso, Lilia era periodista, gremialista, integrante de la Juventud de Trabajadores Peronistas, era una mujer alegre que bailaba el tango como ninguna, que lloraba por su compañero desaparecido, pero clamaba por su obra robada, sus últimos papeles, los que ella ayudó a transcribir, los que rodeaban la cama donde las mejores noches de amor y sexo se acunaron al filo del miedo y de la muerte.
Sus ojos claros se dejaban encandilar por el mar. El exilio en México, después de un breve paso por Brasil, la había devuelto a su amor por la arena y las olas en esos años en que su corazón en carne viva apenas podía escuchar el primer acorde del “Otoño Porteño”, de Piazzolla, porque ésa era la música melancólica que sonaba una y otra vez cuando la clandestinidad la mantenía a ella y al inmenso escritor y periodista que fue su compañero encerrados entre cuatro paredes prestadas. Con Walsh habían planeado una quinta con lechugas y bordeada de álamos en el Tigre; a su lado supo de la pérdida inminente mientras él fraguaba la Carta abierta a la Junta Militar, que fue su último acto.
Ella sobrevivió, era una sobreviviente, aferrada a su cigarrillo como si fuera su única compañía, refugiada en el último escritorio de la redacción, envuelta en sus pensamientos pero sin dejar nunca de intervenir en las asambleas, solidaria y dispuesta a dejarse tender la mano. Ilusionada con un proceso político que la había llevado, justamente a ella, que había perdido lo que más quería en las catacumbas de la ESMA, a soñar con un proyecto de museo, de memoria y de recuperación histórica de ese predio como representante del Estado Nacional en el Ente Tripartito que dirigió el lugar. No fue sin costo, no fue sin discusiones, aunque ella disfrutaba de haber vuelto a manejar, comprarse un auto con el que había ganado independencia para ir y venir de su oficio de periodista a su compromiso político, su compromiso como testiga, su corazón combativo. No quería ser sólo la viuda de Walsh, aunque eso sea lo primero que se anote de ella, aunque aquel amor haya sido tan refulgente que opacaba todo lo que siguió después. Aun así se animaba, iba a fiestas cruzando generaciones y volvía a sacarle viruta al piso y vale la frase anacrónica para honrar su esmerado estilo de tango que se reconvertía en cualquier otro ritmo.
Trabajó en La Opinión y en este diario, clamó por justicia en la causa ESMA, asistió a Carta Abierta, puso el cuerpo cuando en 2008 la disputa por las retenciones a la elite agropecuaria empezó a polarizar los ánimos. Después fue debilitándose, su cuerpo ya no la acompañó para nuevas aventuras, pero fue tenaz en la resistencia como lo fue en los años de sangre y fuego.
Murió Lilia Ferreyra, sus ojos testigos se han cerrado, la noche es más oscura esta semana, aunque la luna esté creciendo al principio de abril porque cada vez que una testiga muere el pasado parece un animal de fauces abiertas que nos deja, a todos y a todas, un poco más solas.

Lilíada
El martes 31 murió en Buenos Aires Lilia Ferreyra, tras una larga enfermedad. Luego del velorio en la Biblioteca Nacional fue trasladada a su Junín natal. Su amigo Horacio Verbitsky escribió en 1997 esta semblanza reveladora de la persona que Lilia era y que excedía con mucho su carácter de compañera en los últimos diez años de vida de Rodolfo J. Walsh.
Por: Horacio Verbitsky
Escritores y artistas de generaciones y escuelas que no suelen coincidir en filias, en fobias ni en lugares acompañaron a Lilia Ferreyra el 22 de mayo de 1997 a pedir a la Cámara Federal la restitución del cuerpo de Rodolfo Walsh y “de sus obras secuestradas, las que forman parte del patrimonio cultural de la sociedad por la que vivió y murió”. La compañera del escritor asesinado el 25 de marzo de 1977 y su abogada Alicia Oliveira se cruzaron en la mesa de entradas con Laura Damianovich de Cerredo, la única jueza en la historia de los tribunales argentinos destituida por haber asistido a sesiones de torturas a detenidos, a raíz de una denuncia de la propia Oliveira y de la también jueza Carmen Argibay. “Yo no estoy con ningún grupo. Vine a ver un expediente”, chilló, temerosa de ser confundida. En la puerta del edificio, Osvaldo Bayer, Luisa Valenzuela, Leónidas Lamborghini, José Pablo Feinmann, Laura Yusem, Rodrigo Fresán y Charlie Feiling ya se habían topado con las testigos dichas y desdichas en el caso Cóppola. “Lo mejor y lo peor” dijo Fanny Mandelbaum en el noticiero de canal 11. Un camarógrafo de Crónica TV preguntó a quién enfocar. “Y... al grupo. Son todos intelectuales. No los conoce nadie”, respondió el cronista. Cuando el medio centenar de acompañantes solidarios desembocó en la puerta del tribunal, los custodios preguntaron alarmados: “¿Quién es el jefe de ustedes?”. Al salir, Lilia les agradeció su presencia, mientras León Rozitchner y David Viñas se perdían en un ascensor que en vez de bajar subía.
La presentación detalló la obra de Rodolfo robada en la casa que compartía con Lilia en San Vicente:
Cuentos:
  • “Juan se iba por el río”, que comenzaba con el párrafo “Juan Antonio lo llamó su madre. Duda era su apellido. Su mejor amigo, Ansina; y su mujer, Teresa”, donde narra la historia de ese personaje a quien caracterizó como “el argentino derrotado del siglo pasado” y al que ubica en el contexto de hechos de la historia del país, como el desembarco en el puerto de Buenos Aires de los restos del general José de San Martín. Juan y su amigo Ansina, un mulato, habían formado parte de los ejércitos del general Mitre. Ya viejo y sentado en un banquito frente al río, Juan navega por su memoria de paisano y de soldado en guerras que no eran las suyas. Rodolfo empezó a escribir la versión final en enero de 1977, alternando con la redacción de la Carta a la Junta Militar. Recuerdo que el 22 de marzo de 1977, tres días antes de su asesinato, lo ayudé a pasar en limpio el último borrador de este cuento. (Lo que no dijo es que Teresa era el nombre de encubrimiento que Rodolfo había elegido para ella).
  • “El 27”, año del nacimiento de Rodolfo, sobre la memoria de su padre y de su propia infancia en el campo.
  • “Ñancahuazú”, basado en un reportaje que Rodolfo realizó en Bolivia al mayor Rubén Sánchez, quien fue prisionero de la guerrilla del Che Guevara;
  • “El aviador y la bomba”. Cuento sin título definitivo (penúltimo borrador) sobre la historia de uno de los aviadores navales que bombardearon la Plaza de Mayo en junio de 1955. Cada texto estaba en una carpeta distinta junto con los informes y notas que había utilizado para su elaboración. En la carpeta del cuento sobre el bombardeo estaba la nota titulada “2-0-12 No Vuelve” que había publicado en los años cincuenta en la revista Leoplán, y varias páginas referidas a su hermano Carlos Walsh, quien llegó a ser comandante de la Aviación Naval y que Rodolfo recreó como personaje en ese texto porque también fue uno de los pilotos que volaron sobre la Plaza.
  • borradores de proyectos de otros textos literarios;
  •  textos de sus memorias organizadas en tres temas: su relación con la política, con la literatura y con la dimensión afectiva de su existencia que tituló “Los Caballos”;
  • carpetas con páginas de su diario personal;
  • carpeta con una selección de sus notas periodísticas, preparada para una próxima edición;
  • carpeta con borradores de una novela, que había empezado a desagregar en cuentos. “Juan se iba por el río” es el primero.
  • carpetas para trabajos de investigación;
  • carpetas con material de archivo periodístico;
  • documentos internos de la Organización Montoneros.
Entre esos escritos se encuentra una carta que Rodolfo escribió a su hija María Victoria Walsh después de haber escuchado la noticia de su muerte, que una detenida-desaparecida en la ESMA pudo sacar del campo de concentración; carta al militar que condujo el operativo para que “usted, coronel, sepa quién era la joven de 26 años que ustedes mataron”, y copias de la Carta Abierta a la Junta Militar.
Lilia también pidió que se llame a declarar a Massera, a los marinos Alfredo Astiz, Jorge Acosta y Jorge Radice, a los periodistas que colaboraron con la Armada Lapegna, Castellanos y Aronin, al subcomisario Weber; al suboficial Juan Carlos Linares y al mayor del Ejército Juan Carlos Coronel. Aunque sólo saben mentir, los marinos de la ESMA no saben mentir bien. En la causa iniciada a raíz de los recursos de hábeas corpus presentados por Lilia y por la hija de Rodolfo, Patricia Walsh, el capitán Acosta dijo que los materiales que varios prisioneros declararon haber visto en el campo de concentración habían sido recogidos por el grupo de tareas en una casaquinta que Walsh alquilaba en el Delta. Agregó que entre esos papeles “recuerdo claramente la ‘Carta a mi hija’ y documentos de la Organización Montoneros”. Le responde el escrito de Lilia: “Resulta imposible que allí estuviera la Carta a Vicki, porque ella murió en septiembre de 1976, es decir en fecha posterior al allanamiento en el Tigre”, que ocurrió en julio.
Terminado el trámite, Lilia se sentó en un bar a tomar un café y fumarles encima a su abogada, a su compinche de redacción y de exilio Luis Bruschtein, a Rogelio García Lupo, el más antiguo amigo y compañero de Rodolfo de cuantos se habían reunido, y a mí. Dijo que había cruzado la angustia de la noche anterior a la presentación releyendo los últimos cantos de La Ilíada de Homero, que devoró por primera vez en su adolescencia y a la que vuelve en momentos especiales. Siempre empieza diciendo que ella no es una oradora ni una narradora y después mantiene a cualquier audiencia en vilo con un relato de cuya atmósfera se tarda más en salir que lo que cuesta entrar. Le pregunté por qué no lo escribía para el diario y dijo que necesitaría más tiempo porque, claro, cree que tampoco es una escritora. Entonces le pedí que me lo repitiera para escribirlo yo por ella. Con el viejo tomo encuadernado en tela roja sobre la mesa, fue leyendo y comentando los cantos del poema dedicados a la recuperación del cuerpo de los muertos, al duelo y las honras fúnebres luego de la guerra librada entre aqueos y troyanos.
Aquiles, el de los pies ligeros, se había retirado del campo de batalla. Su amigo Patroclo fue muerto por Héctor, el campeón de los troyanos. El cuerpo de Patroclo es despojado de la armadura y Héctor se dispone a arrastrarlo para que los gusanos lo descompongan. Los aqueos vuelven al campo de batalla pero el objetivo de la guerra ha cambiado. Aquiles está dispuesto a recuperar el cuerpo de Patroclo para rendirle los honores fúnebres. Aquiles clava su lanza en el cuello de Héctor y mientras agoniza lo apostrofa: “Creíste, Héctor, cuando despojabas el cadáver de Patroclo que ya nada tenías que temer porque yo estaba ausente. Insensato. Quedábale un vengador más fuerte que él en las cóncavas naves. Quedábale yo, que he quebrantado tus rodillas. Los perros y las aves van a destrozarte vergonzozamente y en cambio Patroclo recibirá de los aqueos los honores fúnebres”. Con la punta de la lanza asomando por la nuca, Héctor le ruega “por tu alma, tus rodillas y por tus padres que no permitas que los perros me despedacen y me devoren”. Aquiles lo rechaza: “No me supliques, perro, y ojalá que mi furor y mi coraje me dieran valor para comerme tu carne cruda a cambio de los agravios que me has inferido”.
Aquiles conduce los dos cuerpos al campamento de los aqueos. Ata el de Héctor al carro de combate y con él da vueltas alrededor de la pira formada para las ceremonias fúnebres de Patroclo. Le hará lo que Héctor intentó hacerle a su amigo. En el último canto, Príamo, padre de Héctor, inquiere a Hermes, mensajero de los dioses, si “está aún el cuerpo de mi hijo junto a las naves o lo destrozó ya el hijo de Peleo para arrojarlo a los perros”. Hermes informa al anciano que “ni los perros ni las aves lo han devorado todavía. Doce días transcurrieron desde su muerte y el cuerpo está aún incorrupto y no le comen los gusanos que enseguida se apoderan de los cadáveres de los guerreros que perecen combatiendo”. Cada nuevo día, “Aquiles lo arrastra en torno de la tumba de Patroclo, pero aún así no se desfigura, tú mismo te verías admirado de ver cuán fresco se mantiene. Su sangre ha sido lavada, no tiene pues, mancha alguna, y cuantas heridas le infirieron están cerradas. De tal modo cuidan de tu hijo los inmortales aún después de muerto, porque les era querido”.
Hermes hace abrir todas las puertas y sorteando guardias y consignas conduce a Príamo hasta la misma tienda de Aquiles, quien entiende que los dioses lo han socorrido. “Afligidos por la pena lloraron ambos”, cada uno por sus muertos. “No me pidas que repose, cuando aún está Héctor insepulto en tu tienda. Entrégame su cadáver para que pueda yo contemplarlo”, implora Príamo. “Ah desdichado, cuán numerosos son los infortunios que en tu corazón has sufrido. Pero ¿cómo te has atrevido a venir solo hasta las naves aqueas y a soportar la presencia del hombre que dio muerte a tantos de tus valerosos hijos? De hierro es tu corazón”, le responde Aquiles, el de los pies ligeros, antes de llamar a las esclavas y ordenarles lavar y ungir el cuerpo de Héctor. Luego de envolverlo en una túnica y un manto y colocarlo en el carro pregunta a Príamo de cuántos días desea disponer para las honras fúnebres. “Durante este tiempo permaneceré inactivo y contendré al Ejército”, le promete. Príamo pide nueve días para llorarlo, el décimo para enterrarlo, el undécimo para erigir el túmulo. “Y al duodécimo volveremos a combatir si es necesario.” Aquiles asiente: “Se hará según tu deseo”.
Esta mera transcripción sólo procura que los lectores puedan compartir los sentimientos más profundos sobre la vida y la muerte que el género humano expresó en un poema hace dos mil seiscientos o tres mil años, y que Lilia nos devolvió a tres privilegiados en esa mesa de café, a metros del lugar más prosaico de la tierra más desprendida de la épica.Fuente: PáginaI12
Ver anterior: Lilia Ferreyra 1945 - 2015

Cristóbal López c/Clarín: Un desplome que duró poco

El diario económico de Cristóbal López publicó el miércoles 1 de abril:
El desplome se debe a que "muchos inversores no ven claridad cuál será el futuro de la compañía, según evalúan analistas internacionales", a quienes no identifica.

"Según publica Ambito.com"
Al día siguiente, Minuto1, también de Cristóbal López, sumó que se desplomaron las acciones del grupo en Nueva York (que no está en fuente original)

Suman a Cablevisión
Diario Registrado, también cita como fuente ambito.com y "agencias internacionales". En la noticia aparece una caída en las acciones de Cablevisión (que no está en la nota original de ambito.com)

El "desplome"
Según los gráficos de The London Stock Exchange, duró apenas un día*:

La "caída" en Wall Street:
Para The Wall Street Journal las acciones del Grupo Clarín se muestran en alza:

El pifie
Publicó Diario Registrado: "Mientras tanto, las acciones de Cablevisión perdieron 1,7 por ciento en la bolsa de Nueva York, cerrando la jornada en 17,99 dólares". El valor del título que se desvaneció pertenece al quinto mayor proveedor de TV cable de Estados Unidos: Cablevision Systems Corp. y no Cablevisión Argentina. El año pasado Mariana Moyano incurrió en el mismo error.
*Los mercados europeos permanecerán cerrados hasta el martes, allí podremos saber como sigue el "desplome".

jueves, 2 de abril de 2015

El Sindicato de Prensa Rosario alerta sobre una encuesta de Management & Fit

Compañeros y compañeras:
A partir de la recepción de una encuesta que la consultora de Buenos Aires, ‘M&F Opinión’ (Management and Fit) mandó a periodistas de Rosario, con el título ‘Periodismo en la Argentina-Capítulo Santa Fe’, y las preguntas que nos hicieron llegar algunos de los destinatarios, compartimos la información recogida.
M&F no se presenta, no dice para quien trabaja pero formula una serie de preguntas que tienen que ver con el pensamiento y las convicciones de los trabajadores consultados. Un primer dato es que utiliza un mecanismo que impide conocer el contenido total del envío: si no se contestan los campos obligatorios de cada página no se puede pasar a las siguientes.
La encuesta incluye la propuesta de selección de tres opciones de un listado de periodistas que suministra M&F y está integrado por quienes considera que se destacaron e influyeron hasta la década de los ’90. Luego, la pregunta se repite con otro listado que componen personas que actuaron desde los ’90 a la actualidad. Desde allí en adelante comienzan las preguntas. Algunas de las que se presentan en las primeras páginas son las que siguen:
  • ¿Cree Ud. que los periodistas que trabajaron durante los años de la dictadura militar fueron en alguna manera cómplices?
  • ¿Cree Ud. que los medios de comunicación en la Argentina tienen poder para provocar la renuncia de un presidente?
  • ¿Y cree que los medios de comunicación en la Argentina tienen poder para facilitar el acceso a la presidencia de un precandidato?
  • ¿Cree que un periodista debería publicar información sobre ‘saqueos’, aún con el riesgo de provocar un efecto contagio sobre estos hechos?
  • En relación a los conflictos entre el kirchnerismo y la prensa de los últimos años: ¿Quién cree ud. que sería el mayor responsable?
La encuesta de M&F aparece, al menos, como una simplificación para la construcción de la historia del periodismo santafesino y propone un criterio reduccionista. Las preguntas que formulan tienen una fuerte inducción y también complejidad para ser respondidas de manera cerrada. Por otra parte, algunas de las preguntas que realiza no tienen en cuenta la condición de trabajadores que tenemos los periodistas porque considera que podemos diseñar la línea editorial de nuestros lugares de trabajo (Ejemplo: pregunta sobre los saqueos).

Majul y M&F
Con la intención de conocer quién está interesado en las opiniones de los trabajadores de prensa, encontramos que en Buenos Aires fue Luis Majul quien realizó una encuesta, también a través de M&F, con proposiciones a nivel nacional y que en base a la misma construyó luego la muestra que con el título “De Walsh a Lanata” inauguró el año pasado. Una de las conclusiones más difundidas de la encuesta de 2014 es que “El gobierno es visto como el mayor responsable en la pelea de medios” (Clarín, 8 de agosto de 2014).
Si la sección Santa Fe del ‘estudio sobre periodismo’ se realiza a través de la misma consultora, y también es Majul quien la encarga, debería haberse dado toda la información para que cada encuestado decida qué hacer con las respuestas. Las mismas tributarán al interés del hombre de La Cornisa, quien en el marco de la misma comparó al escritor, periodista, militante y creador del ‘periodismo de no ficción’, Rodolfo Walsh, con el dueño de Periodismo para Todos, Jorge Lanata, lo que ya le valió algunas discusiones, con Víctor Hugo Morales para el caso.
Si de periodismo o bien de historia de periodistas se trata con una intervención dirigida a los trabajadores de prensa, entendemos que la necesaria acción ética de quien consulta supone decir quién es y con qué finalidad se utilizarán nuestras respuestas.
Comisión de Libertad de Expresión y Formación Profesional
Sindicato de Prensa Rosario

Masiva protesta de los trabajadores de Clarín-AGEA

Queremos resaltar la masiva participación en la sentada del miércoles de las redacciones de Clarín, Olé, La Razón, Muy, Viva y suplementos en el hall de Recursos Humanos.
Agradecemos a todos los compañeros por hacer posible esta demostración de unidad y determinación.
Estos son los 7 puntos que exigimos:
  • Cumplimiento de la promesa de recomposición salarial del 30%.
  • Pago de la deuda de la Paritaria 2012
  • Pago de $4.200 en compensación del desfasaje por inflación 2014. Y una respuesta a los 25 puntos que presentamos como alternativas para mejorar el salario de los trabajadores
  • Aumento a cuenta de la Paritaria 2015
  • Finalización del proceso de efectivizaciones
  • Apertura de un nuevo proceso de recategorizaciones
Comisión Interna de los trabajadores de AGEA

Los reclamos de los trabajadores de Clarín/Agea en el programa de Víctor Hugo Morales
Víctor Hugo Morales entrevista a Francisco "Paco" Rabini, delegado gremial de la Comisión Interna de los Trabajadores de AGEA, por las medidas de fuerza que se están llevando a cabo en los diarios Clarín, Olé, La Razón y Muy:

María O'Donnell entrevistó en su programa Entre Líneas, por Continental, a Matias Longoni, delegado gremial de la Comisión Interna de AGEA: "...hay una base de periodistas que ganan muy poco, que no llegan a fin de mes..."

miércoles, 1 de abril de 2015

En Uruguay cuestionan compra de radios por parte de Daniel Hadad

Integrantes de CAinfo y la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) presentaron una denuncia ante la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicación (URSEC) tras la adquisición de Radio Colonia y FM Mágica por parte de Daniel Hadad
El texto, firmado por el integrante del Consejo Directivo de CAinfo, José Imaz, y el presidente de APU, Daniel Lema, denuncia la “situación grave, manifiesta y continuada de ilegalidad” tras la “transferencia de la titularidad real y el manejo absoluto de las emisoras hacia el Sr. Daniel Hadad (argentino), sin contar con la autorización previa del Poder Ejecutivo”.
La denuncia señala que “los titulares reales de las emisoras Radio Colonia y FM Mágica no son quienes figuran en los registros de la URSEC como autorizados a prestar el servicio de radiodifusión en la ciudad de Colonia”, por lo que estos medios se están manejando mediante testaferros.
Pese a no estar autorizado, el empresario argentino “ya ha realizado varios cambios en la programación de las emisoras, eliminando programas de producción y contenidos uruguayos”, por lo que esto ha significado una “pérdida de empleos de ciudadanos uruguayos”.
Hadad “realizó una visita a los estudios y plantas de las emisoras” el pasado mes de febrero, e incluso el empresario ya “ha reconocido públicamente haber comprado y tomado el control” de las emisoras, advierten los denunciantes.
Recuerdan que el artículo 109 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (Ley N°19.307) establece: “La comprobación de la realización de cualquier acto que permita que directa o indirectamente la operación, el funcionamiento o la administración del servicio de comunicación audiovisual estén a cargo de persona no autorizada habilitará la revocación de la autorización o licencia otorgada para prestar el servicio”.
El presidente de la URSEC, Gabriel Lombide, señaló a periódico La Diaria que la investigación que el organismo inició por este tema semanas atrás aún no ha culminado.
“Hadad, sin autorización del Poder Ejecutivo, toma posesión de Radio Colonia y empieza a introducir cambios en su programación. ¿Cuál es el hecho grave? En el caso de la legislación uruguaya, podés hacer un compromiso de compraventa con el dueño del permiso, pero hasta que el Poder Ejecutivo no autoriza la transferencia no podés tomar posesión. Si lo hacés, estás cometiendo una irregularidad. Este hecho grave conlleva una sanción grave que está expresada en el Artículo 183 de la ley (de Servicios de Comunicación Audiovisual). Puede llegar hasta la revocación de la autorización o licencia”, dijo José Imaz, integrante de CAinfo, al programa No toquen nada.Hadad reconoció la compra de la emisora en declaraciones de prensa al semanario El Eco y dijo que está introduciendo cambios en la programación. Imaz dijo que la radio está orientada al público argentino y que incluso se pasaba la hora argentina cuando teníamos diferencia horaria.
Luego, por una denuncia de El Eco de Colonia se vuelve a decir la hora uruguaya.
“Ahora es una radio noticiosa, cada 15 minutos están pasando información de la agencia de noticias Infobae, que es la agencia de noticias del señor Hadad. Si entrás en la página web de Radio Colonia verás que el número de teléfono que figura para contactos en Argentina es el de Infobae”, afirmó Imaz.
La legislación uruguaya prohíbe que los extranjeros sean titulares de frecuencias de radio y televisión. Hadad le dijo al periódico El Eco de Colonia que es uruguayo porque su madre nació en Uruguay, que tiene doble nacionalidad.
“Lo último que sabemos es que él todavía no ha certificado su nacionalidad uruguaya. Ha presentado una cédula de identidad, cosa que no certifica la nacionalidad. Aparentemente Hadad es hijo de madre uruguaya. Pero no basta solo con eso. Primero debería presentar su partida de nacimiento, su credencial cívica y sus certificados de haber participado en las últimas elecciones nacionales pero además tiene que demostrar que vive permanentemente en el territorio nacional, que es uno de los requerimientos de la ley”.
El interés del empresario argentino en esta emisora reside en que Radio Colonia tiene una importante penetración en todo Buenos Aires.
Con esta compra Hadad vuelve al negocio de los medios de comunicación masivos. Hadad fundó Radio 10 de Buenos Aires en 1998. En 2002 compró canal 9 de televisión. En 2007 vendió el canal al empresario mexicano Ángel González.
González fue denunciado en Uruguay como propietario de varias radios del grupo Sarandí, denuncia que el gobierno se negó a investigar.
Ese mismo año Hadad fundó el canal de cable C5N, del que se desprendió en 2012.
La denuncia menciona que varios programas de producción y contenidos uruguayos fueron eliminados de la programación: “Protagonistas”, periodístico matinal dirigido por el periodista coloniense Willy Artús, “Buenos Días Colonia”, “Boletín Dalmás” y “Viví, Disfrutá Colonia” producidos por Carlos Serebrinsky, también periodista local.

Hadad quiere “una radio con epicentro en el corazón del Mercosur”
Daniel Hadad señaló que intentará hacer de Radio Colonia “una radio con epicentro en el corazón del Mercosur” y que apuntará a dar trabajo a gente local para que la programación se haga mayoritariamente desde Colonia del Sacramento.
El declaraciones al semanario El Eco, el periodista marcó “acá hubo una productora argentina que durante muchos años no se como, no cumplió con la ley uruguaya. Yo no voy a hacer algo contra el país que nos alberga, por lo tanto nuestro objetivo es ir con pausa, reforzar la inversión en Colonia,que trabaje más gente local y hacer una radio que en su enorme mayoría que se haga en Colonia del Sacramento”, dijo Hadad.
Cuando le preguntaron si esa era verdaderamente la intensión dijo “por supuesto” y explicó “se está cortando todo lo que se hace desde Buenos Aires. Nosotros vamos a tomarnos un tiempo muy largo en rehacer de vuelta los estudios, en hacer una linda radio, pero la hacemos con el corazón en Colonia. Te aseguro que el objetivo es ese. Yo cada vez paso mas tiempo en el Uruguay” dijo y recordó que tiene doble ciudadanía porque su madre es uruguaya.
Radio Colonia tenia un acuerdo con una productora argentina que tenía gran parte de la producción desde Buenos Aires “eso terminó”. En esta primera etapa, dijo “vamos a concentrarnos en hacer una inversión importante en Colonia y en tener la mayor cantidad de tiempo saliendo al aire desde nuestros estudios de Colonia del Sacramento. La mañana la hará desde Uruguay (Fernando) Llamas de Madariaga y los boletines informativos se harán de desde los estudios de Colonia y de a poquito iremos transformando una radio de información con epicentro en Colonia del Sacramento. Finalmente aseguró que aspira a hacer que Radio Colonia sea “una radio con epicentro en el corazón del Mercosur”.

La denuncia
En la denuncia, fechada el martes 24 en Montevideo y dirigida al Presidente de la Unidad Reguladora de los Servicios de Comunicación (Ursec) ing. Gabriel Lombida se señala que los titulares reales de las emisoras CW1 Radio Colonia que transmite en 550 KHz y CX228A FM Mágica que transmite en 93,5 MHz “no son quienes figuran en los registros de la URSEC como autorizados a prestar el servicio de radiodifusión en la ciudad de Colonia”.
Es decir, los socios de Radio Colonia S.A., Jacinto Omar Macri Tambasco y Yuhber Alberto Silva Reyes, y los socios de Klove S.R.L., Freddys Cabrera y Carlos Leguisamo, “son testaferros de otras personas, que a todos los efectos tienen el control sobre la operación, el funcionamiento y la administración de las mismas” señala la nota presentada a la Ursec que señala que, “se ha producido una transferencia de la titularidad real y el manejo absoluto de las emisoras hacia el Sr. Daniel Hadad (argentino), sin contar con la autorización previa del Poder Ejecutivo, con el agravante que, una vez realizada la compraventa y en ejercicio de su control sobre la programación de la emisora, ha eliminado los programas con contenidos nacionales con la consiguiente pérdida de empleos de ciudadanos uruguayos”.
Por ello, los denunciantes afirman que “se estaría ante una clara y reiterada violación de la legislación vigente” lo cual, de confirmarse la cantidad y gravedad de las irregularidades que se señalan, deberían implicar la revocación de las autorizaciones, según surge del texto legal aplicable, esto es “la comprobación de la realización de cualquier acto que permita que directa o indirectamente la operación, el funcionamiento o la administración del servicio de comunicación audiovisual estén a cargo de persona no autorizada habilitará la revocación de la autorización o licencia otorgada para prestar el servicio” (art 109).

Radios uruguayas para uruguayos 
Por: Gustavo Gómez
¿Redundante el título? ¿Obvio? Tal vez. Pero expresa un reclamo de los colonienses y, desde esta semana, de ciudadanos que han denunciado ante la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicación (Ursec), la situación ilegal de Radio Colonia y FM Mágica de Colonia del Sacramento.
En la denuncia presentada por Daniel Lema (Asociación de la Prensa Uruguaya) y José Imaz (Centro de Archivos y Acceso a la Información Pública, CAinfo) se detalla un conjunto de irregularidades de larguísima data que se han agudizado en estas últimas semanas por las decisiones de una persona que maneja las emisoras sin que medie autorización previa del Poder Ejecutivo. Es decir, alguien no autorizado está usufructuando unas frecuencias que son patrimonio de todos los uruguayos, sin que medie una concesión del Estado. La Ursec ya estaba investigando el caso de oficio.
El Eco de Carmelo y La Nación de Argentina dieron la noticia. Daniel Hadad, empresario argentino que había vendido un conjunto de importantes medios de comunicación en Argentina hace unos años, habría decidido volver al mercado radial de su país. Y lo intenta con la compra de dos emisoras ubicadas en territorio de Uruguay que, por su ubicación y potencia, le permiten llegar sin inconvenientes a los hogares de Buenos Aires.
La denuncia no es contra el señor Hadad. Tal vez sea una excelente persona y tenga las mejores intenciones del mundo. Por supuesto, tendría que demostrar que es ciudadano uruguayo y que reside permanentemente en Uruguay, como requiere nuestra legislación a cualquier persona que quiera tener una radio. Pero eso es otra historia.
La programación está dirigida desde hace años al público argentino, y quienes figuran ante la Ursec como los titulares tampoco son los dueños reales. Argentinos, ellos. Pero Hadad llegó como elefante en un bazar, cortando contratos con programas y periodistas locales y reconociendo públicamente que es el nuevo dueño. Incluso fundamentando por qué hizo esos cambios en la programación. A confesión de parte, relevo de pruebas.
La constatada ilegalidad de los actuales titulares es muy obvia y grave, y aun más grave porque es antigua y reiterada. Dice nuestra legislación: “La comprobación de la realización de cualquier acto que permita que directa o indirectamente la operación, el funcionamiento o la administración del servicio de comunicación audiovisual estén a cargo de persona no autorizada habilitará la revocación de la autorización o licencia otorgada para prestar el servicio”. Es el artículo 109 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA). Más claro, échele agua.
Este caso tiene que hacernos ver que, desde la aprobación de esa ley (si es que no debería haber estado claro desde antes), quienes tienen el privilegio de acceder a una autorización para utilizar una frecuencia no la pueden ceder, alquilar, vender o transferir de cualquier manera. Como si fuera de su propiedad, tal como un auto o un mueble. Son dueños de las instalaciones de la radio, pero no de la frecuencia, pues ésta nos pertenece a nosotros, los uruguayos, y el Estado la administra en nuestro nombre.
La autorización para que una persona o empresa la utilice es previa a cualquier uso. Se trata de la concesión de un bien público, otorgada para que se utilice en determinadas condiciones técnicas, por determinadas personas y por un plazo determinado. También, volviendo a las obviedades del principio, para que sea utilizada en servicio de la población uruguaya.
Radio Colonia es una emisora uruguaya que de uruguaya tiene poco. Los protagonistas, la publicidad, las entrevistas y los hechos de los que habla son argentinos y suceden en Argentina. Pruebe en las mañanas. Esta misma mañana. Sintonice los 550 MHz de AM. Hay varios servicios online donde también se puede escuchar. Por ejemplo, acá y acá.
Es una excelente oportunidad para que se tome una clara y ejemplarizante decisión. Nada más ni nada menos que en defensa del marco legal vigente y de la soberanía de nuestro país sobre un espectro radioeléctrico que es un patrimonio que nos corresponde proteger.
De paso, el departamento de Colonia podrá recuperar una importante emisora. Luego de concursos transparentes y públicos que la LSCA también exige, se debería otorgar a empresarios uruguayos que honren, como tantos otros, la autorización recibida. Y volver así al origen de todo esto: que los colonienses tengan acceso a radios que pasen música e información local, donde sean ellos mismos los protagonistas y se reconozcan en las noticias de las que la radio habla.
Fuente: No toquen nada, CAinfo. El Eco y La Diaria
Ver anteriores: Daniel Hadad desembarca en Radio Colonia de la mano de Francisco de Narváez; Radio Colonia se convertirá en una emisora de noticias de la mano de Daniel Hadad, En Uruguay cuestionan compra de radios por parte de Daniel Hadad, Daniel Hadad debe demostrar su nacionalidad para comprar Radio Colonia, Daniel Hadad canceló los trámites para comprar Radio Colonia

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