domingo, 29 de enero de 2023

La noticia falsa de La Nación para atribuirle a una organización cosas que no dijo ni sostiene

Por: Horacio Verbitsky
El viernes 27, el matutino de registro La Nación publicó un editorial titulado La violencia no tiene género, en el que considera "tan lamentable como aterradora la tendencia a radicalizar estereotipos con el fin de desviar el foco ante la comisión de delitos aberrantes". Se refiere a los juicios simultáneos a un grupo de rugbistas que asesinó a patadas a un joven, y a una pareja de mujeres lesbianas que mató a golpes al hijo de una de ellas, de cinco años. Por lo que ha trascendido de la prueba, es difícil imaginar en ambos casos otra cosa que una pesada condena.

Pero La Nación introduce un sesgo ideologista, para lo cual no trepida en falsear los hechos. Dice el editorial: "El silenciado crimen de Lucio no agitó más reacción que la del CELS, pidiendo la absolución de esa madre homicida que careció de la oportunidad de abortarlo. Los ‘colectivos’ eligen sus batallas. Muchas de esas organizaciones prefieren mirar para otro lado cuando un integrante merece castigo. Es más fácil proclamar una inclusión que sea solo cambiar una letra. El peso de los nuevos ‘modelos’ se agiganta. La educación, muchos medios y el Estado contribuimos para que así sea. Y llegamos al punto de desgranar morbosa y masivamente el ‘machismo’ violento de un grupo de jóvenes inadaptados y a invisibilizar el atroz crimen de un par de mujeres desequilibradas. La perspectiva de género nos obnubila, nos quita objetividad, nos arrastra de manera irracional. Abramos los ojos. No dejemos que otros editen la película".
Ni jóvenes inadaptados, ni mujeres desequilibradas. En ambos casos se trata de homicidas que actuaron con crueldad y que merecen castigo. Sobre todo, no dejemos que falsifiquen los hechos: el CELS jamás utilizó el retorcido argumento sobre el aborto que le imputa el diario de los Saguier, ni pidió la absolución de la madre del nene martirizado. Más aún, nadie de la organización habló nunca, en ningún lugar, sobre ese terrible asesinato, cuyo repudio sólo puede ponerse en duda en forma maliciosa.

El matutino, en el que tienen influencia política y cultural los sectores más retrógrados de todas las confesiones religiosas utiliza el caso para desahogar su odiosidad hacia los organismos defensores de los derechos humanos y por lo que llama progresismo, feminismo e ideología de género. También es tendencioso denigrar a todos los rugbistas, porque un grupo de ellos cometió otro crimen aberrante. Hasta ahí, estamos en el amplio terreno de la opinión. Pero ¿cómo llega un diario que presume de serio y riguroso a inventar una declaración que contradice todos los principios de quienes la habrían formulado y que, primero y principal, nunca existió?

Un repaso retrospectivo indica que el periodista Esteban Trebucq dijo en un horario central de la señal noticiosa de Daniel Vila y José Luis  Manzano, que el CELS pedía que en caso de delitos cometidos por mujeres contra sus hijos se considerara como atenuante que no hubieran podido abortar. Y leyó un párrafo que atribuyó al CELS, proponiendo la "revisión de causa con perspectiva de género en los procesos judiciales donde se han condenado mujeres cis, personas trans, lesbianas, no binaries acusadas de homicidio agravado por el vínculo sin haber tomado en cuenta el atenuante de no haber podido acceder en tiempo y forma al IVE (Acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo)".
A su vez, Trebucq tomó esa afirmación del blog de un activista de ultraderecha, vinculado con quienes atentaron contra CFK, que se presenta como Tipito Enojado, usa una máscara y declara conexiones con servicios de informaciones, como podés ver acá https://www.elcohetealaluna.com/el-miedo-2/.

La fuente, que todos ellos citan mal, es la revista Latfem, que hace dos años publicó una nota titulada "¿De qué hablamos cuando decimos reforma judicial transfeminista?", en la que recoge la opinión de nueve activistas, expertas y políticas en busca de una respuesta colectiva. La frase que el Tipito Enojado, Esteban Trebucq y La Nación, ponen en boca del CELS sobre la revisión de causas con perspectiva de género corresponde en realidad a una abogada de la Asociación Civil y Cultural Yo no fui, que según su propia presentación "trabaja en proyectos artísticos y productivos en los penales de mujeres de Ezeiza (Buenos Aires – Argentina) y, más recientemente, afuera de la cárcel, una vez que las mujeres han recuperado su libertad".
El CELS, creado durante la dictadura cívico-militar-eclesiástica, cuando las violaciones a los derechos humanos eran masivas y centralizadas, se reconvirtió a partir de 1983 para
  • incidir sobre la calidad de la democracia inaugurada hace casi 40 años,
  • limpiar y reformar sus instituciones,
  • supervisar su política de personal.
  • Fue una presentación del CELS la que acabó con las leyes de impunidad y reabrió el capítulo de la Justicia,
  • y una propuesta formulada al ex presidente Néstor Kirchner derivó en la bajada de los cuadros de los dictadores en el Colegio Militar.
  • También veló por la vida y la salud de las personas privadas de su libertad en las cárceles y comisarías,
  • alzó límites a la violencia institucional,
  • consiguió que el sistema interamericano de protección de los derechos humanos forzara reformas legislativas en defensa de la libertad de expresión y protegiera la vida de Milagro Sala al disponer que no podía estar detenida en la cárcel jujeña donde su vida corría peligro,
  • contribuyó a mejorar los procesos de selección y remoción de jueces federales de todas las instancias.
  • Defendió la legitimidad de la protesta social y los derechos de los pueblos originarios,
  • Apoyó la reforma del código civil sobre los requisitos para contraer matrimonio.
  • Formó parte de la campaña por la interrupción voluntaria del embarazo.
  • Exigió cuentas por los asesinatos de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.
  • Denunció la inteligencia ilegal de la Armada y obtuvo la condena de sus máximas autoridades.
  • Cuestionó el juicio a la vicepresidenta CFK por las violaciones al debido proceso y el condicionamiento a sus derechos políticos.
Son motivos suficientes para entender los golpes arteros que con cualquier pretexto se le dirigen. Pero la invención lisa y llana de posiciones contrarias a las que sostiene, en un caso repugnante, es una violación de todos los límites. Que esa práctica deleznable se abra camino desde los insectos que proliferan debajo de las baldosas húmedas, hasta el prime time televisivo y la página editorial del medio más antiguo del país es un llamado de atención que no se puede desoír.

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