martes, 8 de abril de 2014

Newell’s Old Boys revoca acreditaciones a trabajadores de prensa de RosarioI12 y La Nación

El Club Atlético Newell’s Old Boys informó mediante un comunicado que decidió revocar las acreditaciones a los periodistas de RosarioI12 y La Nación. En el caso de RosarioI12 por no estar de acuerdo con la columna de Adrián Abonizio y a La Nación por publicar en Cancha Llena un cable de TelAm. La medida afectará a dos valiosos colegas Pablo Casazza, corresponsal de La Nación y Alejo Diz, que denunció los hechos de corrupción durante la presidencia de Eduardo López y abrió espacios a la oposición, negados en otros medios
El Club Atlético Newell’s Old Boys informa las medidas adoptadas como consecuencia de los agravios recibidos en las últimas horas por dos medios de comunicación
El Club Atlético Newell’s Old Boys, a través del Departamento de Prensa y Comunicación, informa las medidas adoptadas como consecuencia de los agravios recibidos de parte de los medios RosarioI12 y La Nación.
A raíz de lo publicado en la edición del lunes 7 de abril por RosarioI12, consideramos que se vieron afectados la historia y los valores que nuestra institución pregona desde hace 110 años, como también la imagen de uno de los jugadores de nuestro plantel profesional. Newell’s Old Boys trabaja de manera constante para bajar los niveles de agresividad que se suceden en torno a los clubes de fútbol y creemos que el texto firmado por Adrián Abonizio incita y fomenta a la violencia.
La decisión que ha tomado nuestra entidad, es la de revocar las acreditaciones a los periodistas del diario RosarioI12 para el acceso al estadio “Marcelo A. Bielsa” y prohibir el ingreso de los mismos a los entrenamientos del plantel profesional y a cualquier competencia que dispute el Club Atlético Newell’s Old Boys, desde sus divisiones menores hasta el primer equipo. La medida se aplicará hasta tanto RosarioI12 no se rectifique por el mismo medio por lo publicado, entendiendo como responsables de la situación a los editores del periódico.
La misma metodología será aplicada con los trabajadores del diario La Nación que, a partir de la versión digital del día lunes 7 de abril del suplemento deportivo Cancha Llena, publicó falacias y agravios hacia un jugador de nuestras divisiones juveniles y a dirigentes de la institución, vinculándolos con una supuesta agresión a Mauricio Caranta durante la disputa del clásico de la ciudad, que el propio futbolista desmintió. La irresponsabilidad demostrada por el medio, ante la publicación de un simple rumor sin consultar previamente a las fuentes implicadas, perturbó la vida cotidiana de un adolescente, quien injustamente fue catalogado como el responsable de lo acontecido.
Cabe aclarar que no es intención del Club Atlético Newell’s Old Boys sancionar o ir en contra de las opiniones que legítimamente pueden efectuar los medios de comunicación, sino que la medida responde a agravios, falta de profesionalismo, incitación a la violencia, y difamación de un menor, por parte de los diarios antes mencionados.

Don Horacio Cirio no puede hablar de Jesica Judith Cirio en los medios


Más despidos en Perfil: De la persecución sindical a la misoginia

Los trabajadores de Perfil han decidido mantenerse en asamblea permanente hasta el próximo viernes ante un nuevo atropello de la patronal, que despidió a una compañera por no aceptar el cambio de las condiciones laborales.
Continuando con el brutal proceso de ajuste que lleva adelante, Perfil despidió a una trabajadora cuando aun no ha terminado el conflicto abierto tras el despido de trece compañeros por su actividad gremial.
En este nuevo caso, la empresa considera que el hecho de que la trabajadora afectada sea madre de dos chicos estorba sus intenciones de modificar, sin aviso ni consulta, sus jornadas laborales y por eso decidió enviarle un telegrama de despido.
Este nuevo atropello se suma a la sangría de trabajadores que se vive desde hace más de dos años en la editorial, y se da en el marco de las negociaciones paritarias del gremio, en las que la patronal quiere que el costo de la inflación recaiga sobre el salario.
Asamblea de Trabajadores de Perfil
Comisión Gremial Interna

Damian Loreti preseleccionado para ocupar el cargo de Relator para la Libertad de Expresión

Damián Loreti es profesor de Derecho a la Información en la Universidad de Buenos Aires. Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Fue Director de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Es co autor intelectual de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Es asesor de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias en temas de libertad de expresión y radiodifusión. Ahora es uno de los seleccionados para ocupar el cargo de Relator Especial para la Libertad de Expresión que hoy ocupa Catalina Botero
El 19 de diciembre de 2013, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publicó una convocatoria a concurso para el cargo de Relator/a Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH. El/la Relator/a Especial para la Libertad de Expresión rinde cuentas a la CIDH, trabaja en coordinación con la Secretaría Ejecutiva de la CIDH, y funciona en la sede de la OEA en Washington, D.C.
Durante el 150º Período de Sesiones de la CIDH, celebrado en su sede en Washington, D.C., del 20 de marzo al 4 de abril de 2014, la Comisión seleccionó a seis finalistas:
  • Ileana Alamilla Bustamante / Hoja de vida en español
  • Juan Pablo Alban Alencastro / Hoja de vida en español
  • Francisco Cox / Hoja de vida en español
  • Edison Lanza / Hoja de vida en español
  • Damian Loreti / Hoja de vida en español
  • David Lovatón / Hoja de vida en español
De acuerdo a lo establecido en el artículo 15.4 del Reglamento de la CIDH, la CIDH recibirá observaciones de Estados Miembros de la OEA y de sociedad civil sobre estos candidatos finalistas. El plazo para presentar observaciones es del 1 de mayo al 31 de mayo de 2014, inclusive. Las observaciones deben ser enviadas a cidhoea@oas.org, con las siguientes palabras en el asunto del mensaje: “Concurso Relator/a para la Libertad de Expresión”.
La CIDH entrevistará a los finalistas durante el 151º Período de Sesiones, que se realizará en su sede en Washington, D.C., entre el 14 y el 26 de julio de 2014. En esas mismas sesiones la CIDH anunciará a la persona seleccionada para ocupar el cargo. La fecha de inicio de labores es el 6 de octubre de 2014. En concordancia con el artículo 15 del Reglamento de la CIDH, el/la Relator/a es designado por un período de tres años, renovable por un período más, a menos que el mandato de la relatoría concluya antes de que se cumpla ese período.
Fuente: Organización de los Estados Americanos
Ver anterior: Buscando Trabajo: Relator/a Especial para la Libertad de Expresión

El monopolio mediático y su terror económico

Por: Emir Sader*
La economía brasileña ha crecido 2,4 por ciento el año pasado. En febrero se han batido records de nuevo en la generación de empleo en Brasil. Los salarios siguen subiendo por encima de la inflación. Y la inflación está controlada, por debajo de los 6 por ciento anuales.
Pero dos institutos –Ibope y Datafolha– publican encuestas más o menos iguales: el apoyo al gobierno habría caído entre un 6 y un 7 por ciento, según su interpretación, por “pesimismo económico”. En una de ellas se llega al espantoso resultado de que la política de generación de empleos tendría el rechazo del 54 por ciento de la población, cuando se está prácticamente con pleno empleo en Brasil.
Otros elementos permiten entender esas paradojas. En la primera encuesta –Ibope es un instituto contratado permanente por TV Globo, que juró en 2010 que Lula no lograría elegir su sucesor y José Serra sería el próximo presidente de Brasil–, a la vez que se publica esa caída de apoyo al gobierno, se difunden los resultados del sondeo para la elección presidencial y Rousseff sigue con el mismo resultado anterior –43 por ciento–, derrotando a los dos candidatos de la oposición –Aecio Neves y Eduardo Campos– que, sumados, llegan al 22 por ciento. Es decir, Dilma vencería en primera vuelta, con lo cual se deduce que el descontento que buscan evidenciar con su gobierno no favorece a ningún candidato opositor, con la gente prefiriendo un nuevo gobierno del PT.
Como parte de sus tradicionales manipulaciones, el instituto divulgó primero el resultado de la encuesta presidencial y, una semana después, aquella sobre el apoyo al gobierno, para dar la impresión de que la primera habría sido superada por el movimiento de pérdida de apoyo del gobierno, cuando son partes de la misma encuesta, hecha los mismos días.
El otro instituto –Datafolha– pertenece a uno de los periódicos opositores, una de cuyas directoras afirmó en la campaña presidencial de 2010 que, dada la debilidad de la oposición, los medios asumían el rol de partido de la oposición. Y lo siguen haciendo.
Lo cierto es que, después de fracasar en hacer campañas contra el gobierno, los medios se concentran en el “terrorismo económico”, en buscar generar un sentimiento de insatisfacción y de inseguridad económica en sectores de la población. El país crecería menos de lo que podría, ello se debería no a la tendencia especulativa de los grandes capitales, sino a la falta de “garantías” de parte del gobierno, a sus supuestas tendencias “estatizantes”.
Es esa campaña que, según los institutos de encuestas, justificaría la pérdida de apoyos de parte del gobierno, aunque los candidatos opositores se mantienen en los mismos niveles y Dilma ganaría igual en la primera vuelta. El gobierno paga un precio de no haber avanzado nada en el debate sobre la falta de democracia en la formación de la opinión pública, con una prensa fuertemente monopolizada en manos de algunas pocas familias. Sigue aumentando las tasas de interés, como respuesta a las presiones de que habría riesgo inflacionario, especialmente en un año electoral, cuando lo que el país necesita son incentivos a las inversiones productivas y no a las especulativas.
Todo indica que Dilma Rousseff será reelegida este año, con buenas posibilidades de que lo logre en primera vuelta. Cuenta con un voto duro de los sectores más pobres (más del 70 por ciento en el nordeste de Brasil, más del 55 por ciento entre los de menor poder adquisitivo). Cuenta con la fuerza movilizadora de Lula, cuenta con candidaturas impopulares en la oposición. Pero si no supera el cerco mediático impuesto por los monopolios de la oposición, no podrá imponer los niveles de crecimiento económico que el país necesita para dar seguimiento al extraordinario proceso de democratización social desde el comienzo de los gobiernos del PT, en 2003.
*Emir Sader, sociólogo y cientista político brasileño, es coordinador del Laboratório de Políticas Públicas da Universidade Estadual do Rio de Janeiro (UERJ).
Fuente: ALAI

lunes, 7 de abril de 2014

Los trabajadores de Infobae dicen basta a los abusos

Queremos dar a conocer públicamente una serie de graves irregularidades cometidas por esta empresa, que afectan nuestros derechos laborales y condiciones de trabajo, y cuyos responsables no han dado aún muestras fehacientes de querer solucionar, luego de prolongadas reuniones con los delegados de la Comisión Interna. Por ello, la Asamblea de trabajadores de Infobae y sus representantes gremiales, denunciamos:
El incumplimiento del Convenio de Prensa 301/75 en los sectores Mantenimiento, Redes Sociales, Fotografía, Administración, Intendencia, e InfobaeTV. La empresa no reconoce a casi la mitad del personal los derechos, beneficios y aumentos que gozan sus compañeros periodistas.
La vigencia de una importante deuda con los trabajadores de redacción por horas extras mal liquidadas, que se remonta desde abril de 2012. La suma es cercana a un mes de salario. Exigimos el pago total de la deuda: nuestro trabajo no se regala.
La multitarea y la precarización laboral. Los editores de turno noche y de fin de semana cobran como redactores, cuando ejercen una función jerárquica superior. El pedido por recategorizaciones de acuerdo a tarea desempeñada se inició en agosto de 2013 y nunca hubo muestras de la empresa por solucionarlo.
La violación del artículo 37° del CCT 301/75, que refiere a los ascensos, promociones y la cobertura de vacantes. Se incumple la obligación de priorizar el crecimiento profesional de los empleados que ya se encuentran trabajando en la empresa. Exigimos la difusión interna y pública de las búsquedas laborales, y la adecuación a los procedimientos que establece la ley.
Por todo lo expresado, la Asamblea de trabajadores de Infobae del martes 1 de abril, resolvió:
  • Dejar de fichar el ingreso y egreso a la redacción desde el martes 8 de abril por el plazo de una semana, con posibilidad de extensión por tiempo indeterminado.
  • Convocar a la empresa a dar una respuesta seria e integral al pliego de reclamos para evitar una profundización del conflicto.
  • Acompañar y expresar todo nuestro apoyo a los trabajadores de los diarios Crónica, BAE y Perfil por la persecución gremial que padecen sus trabajadores por parte de las patronales.
Comisión Interna InfoBAE

Gran crecimiento de la televisión paga en el país: 8 de cada 10 hogares

La TV Paga sumó 666.800 hogares en el último año, alcanzando una audiencia nacional de 9,8 millones en 2014. LAMAC, la organización que representa a 49 canales de TV Paga, desarrolló un informe sobre el alcance nacional de la TV Paga a la fecha
Las cifras difundidas por LAMAC indican un crecimiento anual de 7,3% en el universo de hogares argentinos con acceso a la TV Paga. En el último año, se sumaron 666.800 hogares, totalizando a la fecha un universo total de 9.830.700 hogares en todo el país.
De acuerdo a estas cifras, durante 2013 el crecimiento de la base de hogares con TV Paga fue incluso superior al crecimiento registrado en 2012. Esta tendencia pone en evidencia la fortaleza de la industria de la TV Paga en nuestro país, ya que, a pesar de ser considerado el mercado más maduro de América Latina, continua creciendo año tras año.
Los nuevos hogares con TV Paga se registraron a lo largo de todo el territorio nacional y en todos los sistemas, tanto de Cable como de DTH.
A continuación, las cifras más destacadas del informe:
  • 9,8 millones de hogares argentinos acceden actualmente a servicios y contenidos de TV Paga.
  • Se incorporaron 666.800 hogares desde el último relevamiento, realizado un año atrás.
  • El crecimiento anual registrado es 7,3%.
  • El 76% de los hogares accede a TV Paga a través de Cable y el 24% a través de DTH o satélite. Las proporciones varían en el análisis individual de cada provincia.
  • El conglomerado urbano CABA+GBA registra la mayor concentración de hogares con TV Paga de todo el país: 3,6 millones. Los otros 6,2 millones de hogares se distribuyen a lo largo del resto del territorio nacional.
  • El 11% de los hogares con TV Paga reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el 26% en los distritos del Gran Buenos Aires), y el 63% restante reside en el denominado “interior” del país. En este último, se destacan las otras localidades de la provincia de Buenos Aires, que totalizan el 15%, y las provincias de Córdoba y Santa Fe, con el 8% de los hogares nacionales cada una.
Las cifras difundidas por LAMAC, sobre la base de elaboración propia pero contemplando datos parciales de sus canales asociados y también de otras organizaciones de la industria, incluyen hogares reportados “oficialmente” por los distribuidores de contenidos de TV Paga a lo largo del país, así como hogares no reportados oficialmente pero que tienen acceso en sus televisores hogareños.

La turba y los medios de comunicación, seducción mutua

Por: Sebastián Lacunza, @sebalacunza
Que un ser violento, precivilizado, anida en muchos argentinos no es una novedad de la cual nos enteramos en la última semana. Cabría remontarse décadas o siglos, en el país o en el mundo, para registrar antecedentes de homicidios o agresiones cometidos en masa por variadas causas. Por hablar de casos al alcance de la memoria de todos, se anotan el ataque en banda al militante del PRO que, en medio de un cacerolazo opositor en 2013, intentó convencer a sus compañeros de que no había que destrozar el Congreso; o los permanentes incidentes de salvajes del fútbol que quieren matar a quien tiene puesta la camiseta del rival; o la turba en acción en algún barrio cerrado (allí donde el “Estado está ausente” por voluntad de los que habitan) contra algún malhechor que saltó el muro, todo un síntoma de época que quedó registrado con lucidez en la película mexicana “La zona” (2007).
Antes de pensar en los resortes sociales, dirigenciales o mediáticos que disparan estas acciones, no hay que perder de vista cuál es la responsabilidad y la integridad moral de individuos que forman parte de una sociedad y deciden amontonarse para ejecutar en el acto a un sospechoso de un robo. Que existan muchos sujetos con estas características conviviendo entre nosotros, que además se sienten orgullosos de su violencia y su cobardía y que gritan como si fueran mayoría, habla de una degradación social a la que corresponde describir sin maquillajes. La Argentina que tenemos tiene este costado siniestro, incluida la pobre respuesta de la dirigencia política ante esta realidad (ver editorial). Si a la hora de abordar los linchamientos ante una cámara de televisión, una parte de nuestros funcionarios y legisladores se muestran medrosos (en el caso de los que se presumen progresistas), o directamente los justifican (si se trata de los que no tienen inhibiciones ideológicas), cabe imaginar que la moral media de los políticos argentinos no es superior a la del resto de la sociedad. Entre esa legión de dirigentes que no se animan a contradecir a entrevistadores televisivos que apenas manejan un par de conceptos intelectuales y éticos, sobresale uno por su sagacidad. Desde mediados de 2013, viene siendo el que golpea primero y con mayor eficacia, como quedó especialmente expuesto en el debate sobre el Código Penal, un tema no lejano a los linchamientos (algunos de los que participaron en ellos argumentaron que “con las nuevas leyes, -los supuestos ladrones agredidos- saldrían en libertad”). Para el resto de los políticos que le van a la zaga, será cuestión de contratar mejores asesores de marketing.
Otro actor primordial en la deriva linchadora es la televisión pero, a diferencia de los políticos, los que golpean y los golpeados, la pantalla no admite espacio para la crítica. Los apocalípticos de la teoría de la comunicación que no encuentran remedio a la voraz y autocelebratoria TV se harían un festín si observaran estos días que los canales argentinos transitan entre la omisión absoluta de un análisis sobre su propio papel a la negación indignada de toda responsabilidad porque ellos muestran “lo que le pasa a la gente”.
La televisión argentina es particular. Existen no menos de siete supuestos canales de noticias –cifra difícil de hallar en otra ciudad del mundo- y cuatro emisoras privadas de aire con sus respectivos noticieros. Con frecuencia, pareciera que no hay ninguno, cuando los canales parecen hipnotizados y a la vez hipnotizan con la transmisión en cadena de un hecho policial o una mera anécdota, que puede ocupar, por caso, la totalidad de un noticiero.
La televisión, como la turba, no se deja contradecir. No importa si las estadísticas marcan que la tasa de homicidios por habitante es estable desde fines de los años noventa, con un pico comprensible en la crisis 2000-2003, y se encuentra en el nivel más bajo de Sudamérica junto a Uruguay y Chile. Ante una cita de este tipo, el director estará siempre dispuesto a un primerísimo plano del rostro de una víctima y el conductor mirará a cámara cariacontecido: “¿Cómo le explicamos a esta mujer que perdió a un hijo que no hay inseguridad en la Argentina?”
En la Argentina hay inseguridad. Sería imposible que no la hubiera en un país que sufrió brutales quiebras económicas periódicas al menos desde 1975 y en el que sus gobiernos, incluido el actual, no se dignaron a democratizar las fuerzas policiales desde 1983. Qué más pruebas se pueden solicitar sobre un sistema carcelario con frecuencia inhumano, disociante, y de la falta de justicia en el país. Otras estadísticas marcan un sostenido aumento de los robos, mientras que el índice de victimización de la Universidad Di Tella mostró en enero que 36% de las familias argentinas dijeron haber sufrido algún hecho delictivo, dos tercios de ellos violentos, contra alguno de sus integrantes en el último año. No es eso lo que está en discusión a la hora de hablar de los linchamientos.
La mayoría de los políticos sucumbe ante la demagogia televisiva que hasta se mete de lleno, sin meditarlo porque no hay tiempo, en discriminaciones aberrantes. Otro papel, se supone, debería tocarle a la prensa gráfica, de mejor tradición en la Argentina a la hora de informar.
Quedó en el recuerdo aquella famosa tapa sobre “la invasión silenciosa” de abril de 2000 en la revista La Primera, una temeraria operación de prensa que apeló a borrarle un diente al denunciado “invasor” extranjero (ver foto). Aquella publicación intentó ganarse un espacio con brulotes de ultraderecha y, al poco tiempo, cerró.
Más cerca en el tiempo, el pasado miércoles, otra publicación transitó el mismo camino, pero ya no por los márgenes sino por el centro de la avenida. El diario Clarín tituló en tapa el miércoles pasado: “Hubo otros cinco casos de palizas de vecinos a ladrones”. Sin el más mínimo matiz, el principal diario de la Argentina, uno de los más vendidos de habla castellana y el que aspira o aspiraba a representar el sentido común de la clase media (¿los vecinos?) decide colocarse en los márgenes, prejuzgar a las víctimas de los golpes y absolver de un plumazo a enardecidos que agreden en masa.
Hay razones para suponer que Clarín eligió ese camino por razones vinculadas a su enfrentamiento con el Gobierno nacional y que el título no representa el verdadero pensamiento de sus responsables. Como sea, es hora de reflexionar sobre los límites del discurso público en el país. El citado fue un ejemplo importante pero estuvo lejos de ser el único que se puso del lado de los “vecinos” o que intentó piruetas exóticas para justificar los linchamientos, nada menos que desde su tapa. Si nuestros políticos más exitosos o los actores del mainstream del mercado de medios no demuestran mayor integridad moral que los linchadores, estaremos pronto al borde de un nuevo abismo.
Fuente: Buenos Aires Herald

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