sábado, 2 de noviembre de 2013

Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual: La tercera posición

Por: Diego Rojas

Carcajadas y lágrimas. Así recibieron el fallo de la Corte Suprema que declara la constitucionalidad de la Ley Audiovisual las partes en disputa. Con celebraciones en las filas del kirchnerismo, con enojo y recursos desesperados en el Grupo Clarín. Para unos, se trata, al fin, de la posibilidad de democratizar la comunicación e iniciar el imperio de la pluralidad de voces. Para otros, la ruina de la libertad de expresión y una amenaza contra la democracia. Baruch de Spinoza, el filósofo judío holandés -que además de intentar acercarse a la realidad con la mirada del pensamiento se dedicaba en la vida cotidiana a pulir lentes para ver mejor, ya que era óptico- tenía una máxima que bien se podría aplicar a este momento. "Ni reír, ni llorar: comprender". Una tarea necesaria para que la sociedad no caiga en falsos entusiasmos ni fatalismos.

La Ley Audiovisual de Servicios de Comunicación Audiovisual (popularmente conocida como Ley de Madios), votada hace cuatro años por el parlamento, no constituye ni una panacea democrática ni es la catástrofe fascista que algunos quisieran ver. Se trata de un intento reordenamiento del mapa de los medios ajustado a ciertas normas del mercado, cuyo vértice menos favorecido podría ser el Grupo Clarín, a costa de que otros grupos capitalistas -seguramente, como se demostró en este último tiempo, cercanos al gobierno o, por lo menos, reproductores seriales de su discurso- se beneficien de las licencias que el grupo dirigiro por Héctor Magnetto deba desprenderse.

Si es que se desprende, ya que la Ley Audiovisual contempla la posibilidad de que la desinversión promulgada se realice a través del traspaso a terceros (testaferros) de las licencias cuestionadas. Tal sería la operación que el mismo Martín Sabatella dejó entrever al señalar que el grupo Fintech Advisory, socio minoritario del Grupo Clarín, podría presentar un plan de reacomodamiento -esto a pesar de que es un grupo estadounidense, que no podría ser propietario de medios, según la ley, pero que obtendría una "contemplación gubernamental" en base a los tratados recíprocos de inversión firmados con los Estados Unidos (pese a que las empresas argentinas tienen inversiones en el gran país del norte cercanas al grado cero). Todo esto si, finalmente, algunas empresas no pasan a manos de Marcela o Felipe Herrera, hijos de Ernestina Herrera de Noble, tal como hiciera el empresario de medios kirchnerista Daniel Vila, que traspasó algunas de sus empresas a su hija Barbarita, hoy empresaria de medios K.

En términos técnicos y de mercado, es razonable que se plantee la desinversión de un grupo empresario con una posición mayoritaria y un exceso de empresas que tienen a la monopolización de ese mercado. En términos políticos, si esta desinversión se realizara sin testaferros y se otorgaran las licencias de acuerdo al modo de operar del kirchnerismo, las empresas que ganarían esas señales liberadas corresponderían al empresariado oficialista, que ha copado paulatinamente gran parte de los medios que se han sumado no a la "pluralidad de voces", sino a la concentración de voces a favor del Estado y su gobierno. El uso de la pauta oficial, la supresión de medios opositores y el imperio de una voz única a su favor ha sido una marca del kirchnerismo desde que gobernaban en la patagónica Santa Cruz. En la concepción kirchnerista de los medios de comunicación, la opción más deseable es la que acalle a las voces opositoras.

Que se trata de una ley de carácter empresarial se demuestra mediante la convalidación de despidos o aumento de tarifas que el fallo propone a los afectados por la desinversión, concretamente, el Grupo Clarín. La variante de pago son, como siempre, los trabajadores. Porque, tal como señala Horacio Verbitsky, el objetivo real de la Ley Audiovisual es que el grupo dirigido por Magnetto reduzca su tamaño en un 35 a 40 por ciento.

La zanahoria de la Ley Audiovisual es el 33 por ciento de las señales que deberían ser otorgadas a organizaciones sin fines de lucro. Esto no sucede y, por el contrario, una serie de dificultades son planteadas a cualquier medio alternativo deseoso de obtener los beneficios de la nueva ley. Sin contar los costos que demanda la mantención física de las instalaciones de un canal de televisión, a los que hay que sumar los salariales, se debe agregar el costo de los pliegos de licitación de las señales de los canales TDA (que cuestan alrededor de $100 mil pesos), a la vez que la exigencia de demostrar un patrimonio de garantía de alrededor de un millón de pesos. Unos requisitos impensables para los medios alternativos. Sin embargo, no se quedan ahí las dificultades: ese 33 por ciento del espectro reservado a las organizaciones sin fines de lucro también incluye a la Iglesia, los sindicatos (la burocracia sindical) y ONG que podrían ser fundaciones -incluso, la Fundación Noble-. Finalmente, los elevados costos de mantención de los canales provocarían que los medios alternativos deban depender de la publicidad privada u oficial. La privada, seguramente, se opondría a sostener la voz de los trabajadores, ya que iría en contra de sus propios intereses existenciales. La oficial, como marca la experiencia, intentaría que esa voz se ajuste a los requerimientos del gobierno kirchnerista. El apoyo a la Ley Audiovisual en función de ese 33 por ciento ubica a sus festejantes (quienes prefirieron denominarse parte de quienes apoyan, pero de manera crítica) dentro de un marco objetivamente kirchnerista, además de estéril.

Existe una tercera posibilidad, que es la de avanzar en una verdadera democratización de la palabra, en una verdadera pluralidad de voces garantizada por erigir medios públicos. Es decir, la propiedad estatal de las instalaciones y la obligación de su financiamiento, pero sin que el Estado tenga injerencia en los contenidos, sino que los medios de gestión pública sean conducidos a través de las organizaciones sociales, culturales, deportivas y partidos de la sociedad civil. Esto no es una utopía realizable sólo en el socialismo, sino que hay ejemplos de gestión de medios de esta naturaleza en la historia de la televisión alemana o el siempre mentado ejemplo de la BBC de Gran Bretaña. De cualquier manera, la voz que está ausente en el debate en la guerra entre el Estado y su tendencia a monopolizar con su discurso ("el relato") los medios de comunicación y Clarín y su tendencia a erigirse como una gran empresa con posiciones dominantes para asegurar su existencia, es la de los trabajadores, la de los medios alternativos, la de los verdaderos otros de esta nación que, en realidad componen las mayorías populares. Ni Corpo, ni Korpo. Hay otras posibilidades para que la democracia y la pluralidad existan, para que en los medios sea esa otra palabra.
Fuente: Infobae

Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual: El relato sin ley

Por: Federico Türpe, fturpe@lagaceta.com.ar, @fedeturpe
"Se garantizará la independencia de los medios de comunicación. La ley deberá impedir cualquier forma de presión, ventajas o castigos a los comunicadores o empresas o instituciones prestadoras en función de sus opiniones, línea informativa o editorial, en el marco del respeto al estado de derecho democrático y los derechos humanos. También estará prohibida por ley la asignación arbitraria o discriminatoria de publicidad oficial, créditos oficiales o prebendas".
Ninguna ley que formule esto puede ser mala y es lo que sostiene la Ley 26.522, más conocida como Ley de Medios, que reemplazó a la 22.285, promulgada cuando la TV Argentina era en blanco y negro.
La norma anterior en realidad no era una ley parlamentaria sino un decreto ley firmado por el dictador Jorge Rafael Videla en 1980. Si bien había tenido numerosas modificaciones, su espíritu seguía siendo analógico, anacrónico y no garantizaba la pluralidad de voces ni protegía a la sociedad de los excesos monopólicos y oligopólicos. No contemplaba en absoluto la realidad actual, a tal punto que en ese texto las radios FM eran consideradas "nuevas tecnologías". En definitiva, la letra decía una cosa y la realidad hacía otra.
A tres años de aprobada la nueva ley está ocurriendo lo mismo. La realidad no se parece a lo que enuncia el texto.
El gobierno centralista y unitario de Cristina Fernández no respeta la independencia de los medios, ejerce presiones, otorga ventajas a los empresarios amigos y castiga mediante la asignación arbitraria y discriminatoria de la pauta publicitaria a los medios y periodistas que no aplauden todo. A nivel provincial, el gobernador José Alperovich hace exactamente lo mismo. Hay canales, radios y portales web que sólo inauguran obras y jamás transmiten una noticia desagradable para el gobierno.
La nueva Ley de Medios tiene más de 160 artículos y plantea objetivos admirables, al nivel de los países más progresistas del planeta, como el de garantizar la pluralidad de voces y dar cabida a las minorías y a los sectores sociales que hoy son casi invisibles en los medios masivos. Por ejemplo, divide el espacio radiofónico en tres partes iguales, para el Estado, para el sector privado y para las organizaciones sin fines de lucro. A la vista de las experiencias, ¿alguien duda que ese 33 % en manos del sector social recaerá sobre grupos alineados al poder político?
Otro ejemplo. La ley obliga a una revisión de las licencias cada dos años. El gobierno asegura que se trata de un control técnico, pero fácilmente podría tratarse de otra herramienta de extorsión a los medios "desobedientes".
Veamos otro caso. La norma dice que un cable operador no puede poseer más de un canal de producción propia. En Tucumán uno de los cables tiene tres señales con producciones locales, por lo que deberá desprenderse de dos. Sin embargo, en la grilla seguirá habiendo 42 señales de HBO, 30 de FOX, 11 de Discovery y nueve de Disney. Un contrasentido para una ley cuya base es proteger y amplificar "lo nuestro".
En Tucumán también, desde hace años, es imposible escuchar radio por la contaminación de frecuencias ilegales. Por cada dos radios legales hay siete truchas, y muchas de ellas con publicidad oficial. Así hay decenas de ejemplos donde la letra y la realidad entran en franca contradicción.
Sólo basta ver cómo la TV Pública porteña y los canales estatales provinciales se han transformado en órganos de propaganda del gobierno, no del Estado. Cuando la misma ley que el gobierno pide que sea acatada sostiene: "los medios estatales deberán ser públicos y no gubernamentales".
Fuente: La Gaceta

TV Coop, el canal que resistió a la dictadura y al monopolio de Cablevisión

Nació en 1967 y fue el primer canal gestionado por una entidad sin fines de lucro. Los militares le arrebataron la señal y recién en 2007 pudieron rearmarlo. Crearon un segundo canal y, tras la negativa de Cablevisión de integrarlo a su grilla, decidieron romper el monopolio y fundar su propio servicio de cable
Por: Franco Lucatini
La Cooperativa de Energía Eléctrica de Zapala (CEEZ) de Neuquén no sólo ilumina las casas de los 40 mil habitantes de la ciudad; también tiene una estación de GNC, una sala de sepelios, una farmacia y hasta dos canales de televisión por aire. Uno de ellos, el TV Coop Canal 8, funciona como repetidora de la TV Pública; el otro, TV Coop Canal 13, nació pocos días después de sancionada la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA), y transmite contenidos propios. Sólo tiene un problema: Cablevisión se niega a incluirlo en la grilla de televisión por cable.
La CEEZ ostenta el logro de haber montado el primer canal gestionado por una entidad sin fines de lucro en todo el país, allá por 1967. Al mismo tiempo obtuvieron una licencia para brindar un servicio de cable por suscripción, algo muy novedoso en aquel entonces. La última dictadura cívico militar les arrebató el canal en 1982, y anuló la autorización para prestar el servicio de cable. Los militares intentaron desguazar el canal y decomisar los equipos, pero los cooperativistas se enteraron antes: para cuando llegaron los represores, el estudio estaba vacío.
Recién en 2007 pudieron volver a rearmar la repetidora de la televisión pública. Dos años más tarde fundaron el Canal 13, porque “uno se enteraba al instante lo que sucedía en Corrientes y Callao antes de lo que sucedía acá en Zapala, y era necesario un espacio donde difundir información local”, le dijo Néstor Zambelli, presidente de la CEEZ, a Infojus Noticias. Sin embargo, surgió otro obstáculo. El canal es de aire y eso trae dificultades técnicas: lluvia, alcance limitado, la necesidad de orientar la antena de casa de una forma tal para que logre captar la señal. Había que transmitir por cable, y los representantes de la cooperativa fueron a hablar con el único operador de cable en todo Zapala y de los alrededores: Cablevisión.
El cableoperador del Grupo Clarín fundó su rechazo al Canal 13 en que no tenía la licencia correspondiente del AFSCA, algo paradójico de parte de un grupo empresario que se negó sistemáticamente a presentar un plan de adecuación acorde con la nueva LSCA. La licencia del ente que encabeza Martín Sabbatella ya está en trámite, pero Cablevisión continúa negándole a la CEEZ la posibilidad de que el único canal local llegue a todos los televisores de Zapala. Hasta ahora, la audiencia del Canal 13 representa el sesenta por ciento de los vecinos de la ciudad, todos aquellos que no tienen el servicio de televisión por cable.
Desafiar al monopolio
La cooperativa eléctrica de Zapala resistió las negativas del Grupo Clarín para integrar la grilla, y alzó la voz a través de Miguel Rodríguez Villafañe, el constitucionalista que patrocina a la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR). El abogado presentó uno de los amicus curiae en favor de la posición del Estado nacional en las audiencias que la Corte Suprema realizó antes de resolver el litigio sobre la ley de medios. Allí hizo referencia a la importancia de las cooperativas en el interior del país, responsables de brindar gran parte de los servicios básicos a la población, y devenidos en actores fundamentales de la vida cotidiana.
La negativa de Cablevisión no pudo contener la fuerza y la determinación de los cooperativistas, que decidieron que en Zapala no habrá más un monopolio para la prestación del servicio de televisión por suscripción. Cuando los representantes del Grupo Clarín de Neuquén decidieron admitir la señal local, convocaron a Zambelli y los directivos de la CEEZ a una reunión, sin saber lo que les esperaba. En ese mismo acto, los cooperativistas les hicieron saber que ya no estaban tan interesados en que el Canal 13 integrara su grilla porque iban a montar un servicio de TV por cable para todo Zapala, e iba a competir con ellos.
La Cooperativa inició un nuevo expediente ante el AFSCA. Allí exige que se restituya la habilitación que le arrebató la dictadura. El decreto ley de Radiodifusión no permitía a entidades sin fines de lucro brindar este tipo de servicios, pero el artículo 30 de la LSCA sí. De los casi cuarenta mil habitantes de Zapala, son más de trece mil los asociados. Con el nuevo servicio de televisión por cable, en esa ciudad de Neuquén habrá una prueba viviente de que un sistema de medios sin concentración es posible, y que las cooperativas serán un actor fundamental para garantizar los deseos de pluralidad y diversidad que impulsaron la gestación de la LSCA.
Fuente: Infojus
Ver anteriores: Zapala: la Cooperativa Eléctrica inaugura un canal de televisión; Zapala: un ejemplo de cómo Cablevisión incumple la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual; Miguel Julio Rodríguez Villafañe: "El cooperativismo garantiza la libertad de expresión"

Ante la OEA, Magdalena y Morales Solá denunciaron que el gobierno busca limitar la libertad de expresión

Fue este viernes ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington. Hablaron distintas acciones adoptadas por el Estado argentino que implican retrocesos en la vigencia del derecho de libertad de expresión
La exposición se produce apenas tres días después de que la Corte Suprema de Justicia argentina declarara la constitucionalidad de la ley de medios de comunicación audiovisual. La audiencia había sido solicitada sin embargo en agosto y fue concedida en el marco del 149° período de sesiones del ente de consulta de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington.
Aprobada por el Congreso en 2009, la ley estaba vigente para todos los grupos de medios con excepción del Grupo Clarín, el principal grupo mediático del país, que había objetado cuatro de sus artículos y evitado su aplicación mediante una serie de medidas cautelares de la Justicia.
La ley establece, entre otras cosas, un límite a la cantidad de medios que puede poseer un mismo grupo, por lo que Clarín, que cuenta con el diario de mayor tirada del país, canales de TV abierta, señales de cable y radios, deberá desprenderse de varias de sus licencias.
Entre los periodistas que viajan a Washington, todos ellos con una larga trayectoria en los medios argentinos, se encuentran Joaquín Morales Solá, Magdalena Ruiz Guiñazú, Nelson Castro, Luis Majul, Alfredo Leuco, Mariano Obarrio y José "Pepe" Eliaschev. Muchos de ellos cuentan con programas de cable en la señal TN del Grupo Clarín.
Clarín y el gobierno mantienen un enfrentamiento abierto desde 2008. Tanto la presidenta Cristina Kirchner como sus funcionarios han criticado públicamente y en varias oportunidades al multimedios, al que le atribuyen "intenciones destituyentes".
Los periodistas argentinos denunciaron al solicitar la audiencia "una metodología estatal expresada a través de distintas medidas gubernamentales o ejecutadas al abrigo del poder del Estado, que buscan no sólo restringir y limitar la libertad de expresión garantizada expresamente por el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos, sino también concentrar en poder del Estado el mensaje comunicacional".
Por su parte, la embajadora argentina ante la OEA, Nilda Garré, criticó duramente a los periodistas que viajaron a Washington en su página de Facebook. "¡Insólito! ¡Periodistas vinieron a Washington a formular la denuncia inverosímil de que en la Argentina son presionados, amenazados y objeto de persecuciones!", escribió Garré.
"A tres días del fallo de la Corte Suprema de Justicia, máximo tribunal constitucional de nuestro país, la propaganda opositora vuelve a la carga para tratar de imponer de facto lecturas inconcebibles", continuó la funcionaria kirchnerista. "La finalidad es martillar sobre alguna opinión pública internacional predispuesta a interpretaciones negativas en tornos a las políticas nacional-populares en América Latina".
Fotos: Eddie Arrossi, CIDH
Fuente: Agencia DPA

viernes, 1 de noviembre de 2013

Plenario de delegados en apoyo a la lucha en Perfil

El plenario de delegados de trabajadores de prensa de Buenos Aires acompañó hoy la lucha de los compañeros de Editorial Perfil, que resisten la decisión de la empresa de despedir a siete compañeros
Ante la pasividad del gremio, que una vez más volvió a brillar por su ausencia, más de 50 delegados de 25 empresas de medios (incluyendo gráficos, radiales y televisivos) manifestaron su enérgico rechazo a la decisión de la patronal. La medida se dio en el marco del proceso de elección de delegados de la comisión interna de Perfil y busca dejar sin trabajo, entre otros, a dos compañeros que están esperando familia y a otro que dos días antes había recibido nuevas tareas para realizar. Entre los despedidos se encuentra uno de los miembros de la Junta Electoral.
El masivo plenario ratificó la convocatoria a la manifestación del próximo miércoles 6 de noviembre a las 13 hs. en las puertas de la editorial, en Chacabuco 271. El lunes y martes próximos, las comisiones internas realizarán asambleas en todas las empresas en apoyo al paro en Perfil. El respaldo solidario de los compañeros vuelve a demostrar la unidad de los trabajadores de prensa, que rechazan las medidas de ajuste que se replican en todo el sector.
Asamblea de Trabajadores de Editorial Perfil
Comisión Gremial Interna

Acciones de Clarín recuperaron parte de lo perdido en los últimos días

Frente al fallo adverso de la Corte Suprema de Justicia que declaró la constitucionalidad de la Ley de Medios, las acciones del Grupo Clarín lograron subir hoy 4,57 por ciento, a 18,30 pesos por papel, en la Bolsa de Comercio porteña
El movimiento alcista de parcial recuperación se dio en momentos en que la sociedad editora del diario Clarín, fue notificada por la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) del inicio de la tasación de sus "licencias y otros bienes imprescindibles a ellas" para iniciar el proceso de desinversión ante el fallo de la Corte.
Además, la AFSCA intimó al Grupo y a otras sociedades licenciatarias "para que en el plazo de 15 días, informe si todas las licencias detalladas en la Resolución 2276 del 12 de diciembre del 2012, son de su titularidad y/o explota".
Pero con el avance de este jueves, sólo recuperaron una pequeña parte de las pérdidas en los últimos 4 días que, en su nivel de máxima caída, alcanzaron un derrape de 49,15%, cuando el martes 29 de este mes cotizaron en $15,00 por acción, en momentos en que la SCJN daba a conocer su fallo declarando la constitucionalidad de la denominada ley de medios .
En particular, el alto tribunal se refirió a cuatro de los artículos de esa ley cuestionada por el Grupo Clarín a través de un juicio caratulado, "Grupo Clarín S. A. c/Poder Ejecutivo Nacional y otro s/acción meramente declarativa".
Ese juicio, iniciado en primera instancia, concluyó y se dio a conocer dos días después de celebradas las elecciones legislativas de medio término.
Conocido el fallo, las cotizaciones cayeron verticalmente tanto en Buenos Aires cuanto en la Bolsa de Londres (LSC) donde están listadas las acciones del Grupo Clarín.
Aunque el Grupo Clarín Dominio S. A. es el controlante del GCLA, cotizante en las bolsas de ambos lados del Atlántico por tener el 100% de las acciones de 5 votos clase "A"- de este último, gran parte de las acciones de un voto clase "B" flotan en ambos mercados -BCBA y LSC-, donde inversores minoritario se perjudicaron con una pérdida, punta a punta, del 35,79% en lo que va de esta semana y del 25,31% al cierre de octubre.
La reacción de esta tarde, en los papeles del GCLA arrancó, temprano, en Londres, donde abrieron a u$s3,70 contra un cierre anterior en u$s3,50 para concluir en u$s3,90 por certificado de 2 acciones, con un salto de 11,43%.
En Buenos Aires, la apertura del mercado se produce a la hora 11:00 cuando ya está en pleno proceso operativo el importante centro financiero de la LSC.
Para el mercado local, la apertura se produjo en $18,00 por acción, tras un cierre anterior de $17,50, y una evolución entre un mínimo de $16,50 y un máximo de $18,50 con un cierre de $18,30 y suba de 4,57%.
La recuperación, -mediante la compra de unas 19.471 acciones por un valor efectivo de $355.276- fue atribuida a operaciones especulativas desde inversores de corto plazo para realizar una rápida diferencia si esos papeles logran subir a la zona de $20,00 equivalentes a los u$s3,90 alcanzados al cierre de Londres, sobre la base de un tipo de cambio de $9,98 por dólar.
El Grupo Clarín tiene pendiente una cuestión con la Comisión Nacional de Valores (CNV) que declaró irregular e ineficaz los efectos administrativos de su Asamblea General Anual Ordinaria del 25 de abril último.
Ese Grupo apeló la resolución de la CNV ante la justicia de la que obtuvo recientemente una medida cautelar que suspendió los efectos de lo dispuesto por la CNV.
Fuente: Noticias Argentinas

¿Reunión de tapa vía Hangouts o Skype?

Desde Vicente López a Constitución:

"Yo no soy diputado electo, y mucho menos por la UCR, como dice TelAm", dice un ex candidato del FAP

Han pasado más de 72 horas y no hay una sola respuesta. Américo Schvartzman es hoy, para una buena parte de lectores de medios gráficos, un diputado nacional por la UCR. La noticia salió el lunes publicada en la agencia estatal TelAm y luego se fue reproduciendo en otros medios
El ex candidato a legislador nacional por el Frente Amplio Progresista (FAP) empezó a reclamar por las redes sociales pero, al no encontrar respuesta a su reclamo, envió correo.
“Hace ya 72 horas que les avisé de un error grave de información sobre las bancas, en lo que refiere a Entre Ríos: yo no soy diputado electo, y mucho menos por la UCR, dado que fui candidato del FAP. El diputado electo de la UCR se llama Jorge D’Agostino”, le escribió en un correo el socialista de Concepción del Uruguay.
El correo electrónico no fue respondido, por lo tanto el dirigente decidió llamar a la agencia. Se comunicó con la editora de Política. Nada. Ahí sigue el error.
Schvartzman, que es también periodista, probó por todas las vías y sigue batallando. La estrategia sigue por Facebook.
En contacto con Página Política, el socialista enumeró los lugares en donde está mal el dato y pasó todos los links, inclusive el de Wikipedia, que se publican a continuación: TelAm; PáginaI12; InfoNews; Los Andes; UNO Entre Ríos.
Fuente: Página Política

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