La corresponsal del diario en Buenos Aires, Jude Webber, resaltó ayer que no es extraño que las relaciones de un gobierno con el periodismo sean complicadas cuando la imagen de un mandatario comienza a estar en baja. Lo que sí es poco usual, dice Webber, es "la ferocidad demostrada por el Gobierno, sobre todo contra Clarín y su canal de noticias, TN". Luego inició una descripción de las campañas "Clarín miente" y "Todo Negativo", encabezadas por grupos afines al kirchnerismo.
El artículo señaló, además, que en la Argentina existen grupos mediáticos poderosos que no son siempre imparciales, pero sostuvo que la crisis actual tiene otro ribetes. "Los problemas políticos de Fernández de Kirchner parecen ser cada vez más autoinfligidos", añadió el medio económico.
Sin vocero
Luego, Webber hizo una larga enumeración de particularidades de la política de comunicación del Gobierno desde 2003: que nunca ha habido reuniones de Gabinete ni conferencias de prensa, y que el vocero oficial de la Presidencia (Miguel Núñez, a quien el artículo no nombra) nunca hace declaraciones.
Al final, curiosamente, la periodista dice estar sorprendida porque para su artículo, crítico y áspero con el Gobierno, nadie en la Casa Rosada había querido aportar una versión oficial.
Fuente: La Nación
Página original del FT