sábado, 29 de marzo de 2014

Reclaman que la AFSCA trate las adecuaciones pendientes

Los integrantes opositores del Directorio de la Afsca, Gerardo Milman (GEN-FAP) y Marcelo Stubrin (UCR), reclamaron hoy que el organismo avance en el tratamiento de los planes de adecuación a la Ley de Medios. Piden que sean analizados los casos de Teléfonica, Grupo Prisa y Telecentro, que están pendientes desde diciembre de 2012
"Es inaceptable que se haya interrumpido el proceso de adecuación a la Ley de Medios de ciertos grupos, cuando otros fueron considerados en tiempo récord. Hay una clara intención por parte del Gobierno en seguir postergando estos casos, hay intereses políticos que impiden la resolución de estas empresas", manifestaron en alusión a Telefónica/Telefe, Grupo Prisa y Telecentro, entre otros.
Los directores también expresaron que "la igualdad de trato a la que aludió la Corte Suprema de Justicia" cuando convalidó la vigencia de la Ley 26.522 "es una responsabilidad de la autoridad de aplicación", que -aseguraron- "repentinamente olvidó las urgencias imperiosas y ahora se encuentra dubitativa frente a proyectos de adecuación que fueron presentados antes del 7 de diciembre de 2012".
Y denunciaron que el organismo, que está autoconvocado en sesión permanente de Directorio, "hace más de un mes que no se reúne", luego de la aprobación del plan del Grupo Clarín, entre otros.
Fuente: Noticias Argentinas

viernes, 28 de marzo de 2014

Negro Roberto Reyna 1945 - 2014

El "Negro" Reyna falleció esta mañana, luego de padecer una larga enfermedad. Trabajó en numerosos medios locales, como el diario PáginaI12, Córdoba y La Mañana de Córdoba; director en la revista Desafíos Urbanos; además de otras publicaciones del resto del país. También, fue socio fundador del Centro de Comunicación Popular y Asesoramiento Legal
Falleció hoy, a los 69 años, y luego de padecer una prolongada enfermedad, el periodista Roberto Reyna.
"Con mucho dolor queremos informarles que hoy por la mañana ha fallecido nuestro querido compañero y socio fundador del Cecopal el Negro Reyna", anunció en su página de Facebook el Centro de Comunicación Popular y Asesoramiento Legal (CeCoPaL).
Los agudos análisis políticos de “El Negro”, como se lo conocía en el ambiente, dejaron su huella en las décadas de 1960 y 1970 desde las páginas de la revista cordobesa Jerónimo, fundada por Alfredo Paiva y de otras publicaciones nacionales. Reyna fue también un destacado corresponsal del diario El Cronista Comercial, cuando lo dirigía Rafael Perrotta.
Se había iniciado en la sección Deportes del diario Córdoba, junto a una camada de jóvenes periodistas influenciados por la corriente del nuevo periodismo que pretendía profundizar en la información y que en la Argentina se expresaba principalmente en la revista Primera Plana dirigida por Jacobo Timmermann.
Como joven comprometido con su época, participó en forma activa en el movimiento estudiantil de la década de 1960, en el Cordobazo y en las luchas populares que desembocaron en el retorno a la democracia en 1973.
Estuvo detenido durante toda la dictadura militar y cuando recuperó su libertad en 1983. Con el advenimientno de la democracia, se reintegró a su oficio en diarios como el diario Córdoba y CórdobaI12, distintas publicaciones independientes y desde diversas dependencias oficiales. Fue socio fundador del CeCoPaL. En el último tiempo trabajaba también en el área de Prensa de la Agencia Córdoba Cultura.

Uno de los nuestros
Por: Marta Platia
Compañeros, hoy se nos fue el Negro Roberto Reyna. Le peleó a la vida y a la muerte como quien fue a cada paso, a cada golpe, a cada nota y cada escrito: un hombre valiente con su inteligencia como la mejor de las armas, y uno de los mejores periodistas que ha dado nuestro país. Prisionero de la dictadura en la cárcel del Fin del Mundo, apenas pudo regresar investigó y publico, ¡en 1984! y con Menéndez y todos los asesinos sueltos en la calle, el primer libro sobre lo acontecido en La Perla. Sí, poniendo el pellejo y todo lo que había que poner. Por los testimonios que él logró reunir allí, familares y -muchos años después- los hijos de las víctimas, supieron qué había pasado con sus queridos. Hoy se nos fue el Negro. Silenciosamente. Por una maldita enfermedad que se lo fue llevando en medio de terribles dolores de los que raramente alguien pudo escuchar una queja; pero por los que todos los que lo admiramos, amamos y compartimos con él parte de la vida, querríamos salir a aullar la bronca y la impotencia al Universo Desnudo del que habló Gelman y que el Negro pudo pre-sentir antes de irse.En uno de sus cumples, "el 18 de junio", su mujer Bettina Marengo le reprochó amorosa: "Negrito, dejá de robar cámara: día del periodista, del padre, y ahora tu cumple!!! Falta que en junio venga el día del indispensable, del amable, del lector, del analista político, del culto, del hombre con fino humor, del sensato, del humilde, y no sé qué más, y te las agarrás todas! Feliz cumpleaños, mi amor".
Compañeros, hoy se nos fue el Negro Reyna. Lo despediremos en Bv. San Juan al 500, "donde despedimos a la Negra Grotti", su gran amiga-hermana. Hoy se nos fue un indispensable, uno de los nuestros.
¡Hasta siempre, Negro querido!
Fuentes: La Voz del Interior, La Mañana

¿Qué le dice el vicepresidente de PáginaI12 al subdirector de La Nación?

Por: Carlos Liascovich*
El jueguito del día. ¿Qué le estará diciendo Jorge Prim, capo de Página, a Fernán Saguier, capo de La Nación, en la visita del primero al nuevo edificio de la tribuna de doctrina? Acá va una opción:
Jorge: Los trabajadores nos piden 40%, pero les ofrecemos 20%, no?
Fernán: ¿Tanto? Mejor 15. Porque una cosa son nuestras noticias de tapa, y otra los sacrosantos márgenes empresariales, cheeeee!
Jorge: ¡Ya sé! 12 en 3 cuotas
Fernán: Dale, firmo. Y deciles de mi parte a los hermanitos Olmos que los felicito por la maniobra, ni a nosotros se nos hubiera ocurrido.
Jorge: ¡se parecen al Héctor de sus mejores épocas!
Fernán: ¡de sus peores, querrás decir!
(ambos): juajuajuajua
¿a ver, quién es el próximo?


*Delegado de la comisión interna del Diario Clarín

FARCo se reunió con Sabbatella para evaluar los avances en materia de comunicación comunitaria

Esta mañana el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Martín Sabbatella, se reunió con miembros de la comisión directiva del Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCo), encabezada por su presidenta Mariela Pugliese
Durante el encuentro de trabajo, funcionarios de la AFSCA y representantes de las radios comunitarias evaluaron los avances conseguidos para el sector en el marco de la implementación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA). Además, acordaron las futuras líneas de trabajo para continuar avanzando conjuntamente en el desarrollo de los medios comunitarios.
Entre los principales temas que fueron abordados en la reunión, los miembros de FARCo destacaron la puesta en marcha, por parte de la AFSCA, de los Fondos de Fomento Concursable (FOMECA), que en 2013 ya destinaron casi 5 millones de pesos de subsidios para medios sin fines de lucro y que prevé entregar otros 15 millones durante 2014. También, analizaron los pasos a seguir para continuar con el proceso de normalización de las radios del sector.
“Consideramos muy importante poder continuar este diálogo entre la AFSCA, como Estado y FARCo, desde las organizaciones sociales, para poder continuar con la aplicación integral de la Ley y, en particular, avanzar en el proceso de normalización de todas las radios sin fines de lucro. La voluntad de las radios comunitarias de FARCo siempre estuvo, y seguirá estando, en estar adecuadas a la Ley. Desde ese marco, los medios sin fines de lucro podrán crecer como medios sostenibles, que incidan en la agenda pública y disputen los sentidos del poder tradicional”, sostuvo la presidenta de FARCo, Mariela Pugliese, al finalizar el encuentro.
Por su parte, Sabbatella afirmó que “nos llena de satisfacción continuar trabajando, como desde el primer día, junto a FARCo, porque sabemos de su histórica lucha por una comunicación popular y democrática, y de su aporte fundamental en el proceso de construcción y aplicación integral de esta Ley de Medios”.
“Es muy importante que el Estado acompañe activamente el desarrollo de las radios comunitarias y ese es el compromiso que asumimos desde la AFSCA. Los medios comunitarios representan a un sector de la comunicación que durante décadas fueron ignorados por el Estado y sus políticas públicas. Hoy, por primera vez en la historia de nuestro país, contamos con una ley que reconoce a esas voces como protagonistas de la comunicación audiovisual de nuestro pueblo”, sostuvo el funcionario nacional.
“Nuestro país ha dado pasos importantísimos en materia de comunicación comunitaria gracias a la puesta en marcha de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Sabemos que todavía falta mucho por hacer para seguir avanzando en la inclusión de ese 33 por ciento que establece la ley para las organizaciones populares, comunitarias y sin fines de lucro”, destacó el titular de la AFSCA y recordó que “en muchos casos, la incorporación de los medios sin fines de lucro está directamente vinculada a la adecuación de los grandes grupos, porque se abrirán nuevos espacios que permitirán avanzar en una distribución más equitativa de la palabra”.
En la reunión estuvieron presentes el director nacional de Relaciones Institucionales de la AFSCA, Sebastián Rollandi y la directora de Proyectos Especiales del mismo organismo, Andrea Conde.
Fuente: AFSCA

Crítico documento sobre la libertad de prensa en Argentina

AdEPA aseguró que existe un progresivo deterioro de la libertad de expresión en el país, pues el Gobierno adopta represalias contra quienes le critican o manifiestan una opinión diferente a la oficial
“Informar, opinar, criticar e investigar al Gobierno es asumir el riesgo de la persecución estatal”, destacó AdEPA en las conclusiones de un minucioso informe sobre la situación de las libertades de expresión y de prensa en la Argentina.
También advirtió que los ataques a periodistas y medios independientes, como la dilación del oficialismo en sancionar una ley de acceso a la información pública, “cuestionan dos principios básicos de la democracia: los derechos de los ciudadanos a expresarse sin represalias y a controlar los actos de gobierno”.
El informe, titulado “La libertad de prensa está seriamente deteriorada”, fue leído por el presidente de AdEPA, Carlos Jornet (La Voz del Interior, Córdoba), en la segunda y última jornada de la 51ª Asamblea General Ordinaria que la entidad celebra en la ciudad bonaerense de Bolívar.
El documento, elaborado por la Comisión de Libertad de Prensa e Información de AdEPA, expresa textualmente:
La libertad de prensa está seriamente deteriorada
La libertad de expresión no implica solo poder decir lo que se piensa. Implica poder hacerlo sin represalias ni hostigamientos. Y, además, que existan medios donde poder ejercerla. Esa libertad, así concebida, es la que está en riesgo en la Argentina. Porque hoy informar, opinar, criticar e investigar al Gobierno es asumir el riesgo de la persecución estatal y de la inviabilidad de los medios que la ejercen.
Con ligeras variantes, los oficialismos de ciertos países de América Latina suelen repetir, como lo hace el de nuestro país: "La intensidad de la crítica es la medida de la libertad. Nunca se criticó tanto a un mandatario. Nunca hubo tanta libertad de prensa."
Estas son las premisas y la conclusión del silogismo oficialista. El carácter falaz de este razonamiento efectista se revela cuando analizamos con rigor sus componentes.
La intensidad del discurso que juzga a un gobernante o su gestión es un indicador incompleto y relativo. Debemos acompañarlo con un parámetro que establezca qué ocurre cuando un medio, un periodista o simplemente un ciudadano cuestiona los actos o las características individuales de un funcionario público.
La gravedad de las represalias por ese tipo de manifestaciones constituye un parámetro más certero para medir la salud de la libertad de expresión en un país.
La segunda premisa del silogismo descuenta que nunca se criticó tanto a los gobiernos. Cuando sacamos una radiografía de los medios existentes en los países con gobiernos hostiles hacia el periodismo no oficialista, verificamos que los medios independientes, al menos en el campo audiovisual, conforman una minoría.
Buena parte suele ser cooptada a través del reparto discrecional de fondos públicos, el otorgamiento de licencias o la adjudicación de contratos con el Estado relacionados con negocios paralelos de los propietarios de esos medios.
Otros se autocensuran o tratan de evitar notas discordantes con la partitura oficial porque son perseguidos por los órganos de fiscalización, temen perder el acceso a insumos esenciales o que los anunciantes privados decidan migrar de sus espacios por presiones gubernamentales.
Los medios que pueden resistir este tipo de presiones son los que han logrado mantener su autonomía económica. Por eso, la mayor parte de las represalias están dirigidas a quebrar esa autonomía, que es la que posibilita la independencia editorial.
Este tipo de ataques han crecido significativamente durante 2013 en nuestro país. Desde febrero, los diarios Clarín, La Nación, Perfil y El Cronista, entre otros, sufren un boicot publicitario instigado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y configurado por la autocensura publicitaria de las mayores cadenas de supermercados y electrodomésticos.
La pérdida de estos avisos genera una caída de ingresos publicitarios de un 20%, tanto para las empresas periodísticas mencionadas como para las pequeñas y medianas del interior que la padecen, y que lleva en ciertos casos a pasar del equilibrio al déficit operativo. Por otra parte, se trata de un avasallamiento al derecho de todo consumidor a contar con la información adecuada sobre los productos que pretende adquirir.
El otro lado de la moneda de esta medida ilegal es el creciente uso de la pauta oficial como instrumento de alineamiento y de sanción a los medios.
Entre el segundo semestre de 2009 y el primero de 2012, de acuerdo a los datos de la Jefatura de Gabinete de la Nación, más del 40% de los 1.833 millones de pesos distribuidos en ese período fueron destinados a cinco grupos mediáticos dentro de un universo de 15.000 medios de comunicación. Ninguno de ellos lidera la audiencia en sus respectivos segmentos y en algunos casos la diferencia con el competidor que sí lo hace es de veinte a uno.
En los últimos dos años se profundizó el desequilibrio en este reparto, con medios que directamente no recibieron ni un centavo a raíz de su línea editorial y otros que siguieron multiplicando sus ingresos. Es claro que el criterio para la distribución no se apoya en pautas objetivas ligadas a la eficiencia en la transmisión de los mensajes oficiales.
A estos montos hay que sumar los fondos, cientos de veces millonarios, destinados a nutrir un aparato estatal empleado para el proselitismo político. Se agrega a ello una estructura paraoficial conformada por medios que, como contrapartida de ciertos privilegios o concesiones, ofrecen una mirada acrítica, condescendiente, sobre el desempeño de ciertos funcionarios u hostil contra aquellos que proponen un enfoque diferente.
Una característica común entre los gobiernos de la región que exhiben una marcada intolerancia hacia la tarea periodística es el uso instrumental o la aplicación selectiva de leyes generales o específicas contra los medios que intentan ejercer su función sin restricciones arbitrarias.
En la Argentina, según se desprende de declaraciones o acciones concretas de funcionarios, normas como la que regula el mercado de capitales o la denominada ley antiterrorista se suman a otras como la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual o al proyecto para expropiar las acciones privadas de Papel Prensa, junto con otros hostigamientos y persecuciones de todo orden contra esa empresa y sus directivos.
En algunos casos, el Gobierno impulsa con vehemencia la aplicación selectiva de normas, como la ley de medios, socavando en el camino los pilares que sostienen la independencia judicial. En otros, deja la amenaza instalada, configurando un escenario de riesgos e incertidumbre que afecta a cualquier empresa periodística que pretenda contar con un horizonte mínimamente previsible para su viabilidad. No es casual el incumplimiento de las promesas oficiales referidas a la búsqueda de herramientas para paliar la crisis de las pequeñas empresas periodísticas.
La ley audiovisual, al restringir y silenciar medios sin justificación tecnológica, ya que no usan espectro radioeléctrico, vulnera los artículos 14 y 32 de la Constitución Nacional y 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, lo cual afecta claramente la libertad de expresión. Lo mismo sucede cuando limita arbitrariamente la audiencia de los medios privados, excluyendo a la mayoría de la población de la posibilidad de acceder a esos mensajes.
Los regímenes mencionados suelen urdir campañas de hostigamiento constante contra un medio o grupo mediático de gran envergadura. El sometimiento de un actor de gran escala dentro del sector periodístico puede generar un temor que luego se disemine entre el resto de los medios y, por extensión, entre los periodistas y ciudadanos en general.
"El verdadero poder no lo tienen los gobiernos sino los medios", suelen afirmar los representantes de gobiernos que cuentan con extraordinarios recursos económicos que, como hace muchas décadas, no administraban los gestores de la cosa pública, y con contrapesos republicanos debilitados o neutralizados. Esa postulación es funcional a la implementación abusiva de dispositivos fiscalizadores o reguladores para los medios, aplicados por quienes, de acuerdo a la lógica de nuestras constituciones democráticas, deberían ser fiscalizados.
Esos avances para encorsetar a la prensa se apoyan discursivamente en tergiversaciones semánticas. La usurpación lingüística de ciertos términos engendra procesos "democratizadores" que debilitan a la democracia, en la medida en que desmantelan sus presupuestos esenciales.
Hoy, en nuestro país, el gobierno sustituye las conferencias de prensa por entrevistas a medida o emplea reiteradas cadenas audiovisuales para un discurso pretendidamente liberador. Hay funcionarios nacionales, y en algunos casos también locales, para los que "pluralizar" significa multiplicar la dependencia. Recurren de manera corriente a la calumnia y la difamación contra editores. Llevan adelante campañas estigmatizantes y señalamientos públicos contra periodistas y otros ciudadanos que se atreven a expresar una opinión diferente a la oficial. Rige un plexo normativo que se intenta manipular con el fin de someter la discrepancia, en el que el acceso a la información ciudadana es un derecho que duerme en proyectos ignorados por los bloques legislativos mayoritarios.
Luego de tres décadas de que los argentinos retornáramos a la institucionalidad, los ataques a la prensa, la intolerancia ante voces disidentes y la dilación permanente a sancionar una ley de acceso a la información pública cuestionan dos principios básicos del sistema democrático: los derechos de los ciudadanos a expresarse sin represalias y a controlar los actos de gobierno.
Con el escenario descripto es difícil sostener que se atraviesa el mejor momento para la libertad de prensa.
El solo hecho de que esa idea pueda ser esbozada, sin que se la interprete como una ironía feroz e inadmisible, indica que la salud de esa libertad está seriamente deteriorada.

AdEPA: “Desequilibrio republicano y libertades amenazadas”

AdEPA advirtió hoy sobre el “clima adverso” que enfrenta la prensa nacional por las agresiones del Gobierno y las amenazas del narcotráfico, al tiempo que reiteró la necesidad de leyes que regulen la publicidad oficial y el derecho a la información pública
En un documento sobre la libertad de prensa en el país, difundido este mediodía, también cuestionó el armado del “enorme aparato propagandístico” por parte de la Casa Rosada para deslegitimar al periodismo independiente y sostener discursivamente al oficialismo”.
Al respecto, mencionó que en el presupuesto nacional de este año se destinan 4.800 millones de pesos para los medios públicos, la distribución arbitraria de la publicidad oficial, el programa Fútbol para Todos y el funcionamiento de la Agencia Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual , que son empleados “con fines proselitistas”
La declaración fue leída por el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de AdEPA, Guillermo Ignacio (Ecos Diarios, Necochea), en la segunda y última jornada de deliberaciones de la 154ª Junta de Directores de la entidad.
Expresa el comunicado:
La prensa se continúa desenvolviendo en la Argentina en un clima adverso, derivado del hostigamiento oficial y del denominado periodismo militante, las agresiones e intolerancia de funcionarios y las amenazas del crimen organizado. A ello se suman la distribución arbitraria de la pauta oficial, la persecución regulatoria y administrativa y el incumplimiento de fallos judiciales referidos a la libertad de expresión y al libre acceso a la información pública.
A fines de octubre de 2013, la Corte Suprema de Justicia de la Nación se pronunció sobre la constitucionalidad de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. No obstante, el máximo tribunal afirmó en su sentencia que la ausencia de políticas públicas transparentes en materia de publicidad oficial, la transformación de medios privados de comunicación en instrumentos políticos nutridos por prebendas estatales, el uso de medios públicos como herramientas proselitistas, y la ausencia de un órgano independiente de aplicación de la ley y ajustado a los principios constitucionales, desvirtuarían los objetivos de la denominada ley de medios. Sostuvo, en síntesis, que lo que viene haciendo el Poder Ejecutivo de manera ostensible en todos estos años, colisiona con la legitimidad de la cuestionada norma.
¿Qué ocurre, entonces, si el Poder Judicial actúa sin tener en cuenta el contexto en el que está inmerso y si el Poder Ejecutivo sólo acata las sentencias que lo satisfacen y aplica de manera selectiva las leyes sancionadas por el Congreso? Ocurre la Argentina, un país con desequilibrio republicano y libertades amenazadas.
La Corte ha reiterado, a través de distintos fallos, que la publicidad oficial no puede emplearse para intentar disciplinar o seducir a medios de comunicación. A las sentencias en los casos Río Negro y Perfil, de 2007 y 2011, la primera en contra del gobierno de la provincia de Neuquén y la segunda contra la discriminación planteada por la administración nacional, se sumó en febrero pasado el fallo sobre el caso Artear, en la misma línea de la segunda de las mencionadas.
Hasta hoy, la respuesta del Gobierno nacional a estos pronunciamientos fue el incremento exponencial de la pauta con una distribución regida, principalmente, por la afinidad editorial de los medios con su discurso y por el objetivo de construir un enorme aparato propagandístico para deslegitimar al periodismo independiente y sostener discursivamente al oficialismo.
En el primer semestre de 2013, de acuerdo a los últimos datos oficiales que llegan con sistemático retraso y sin estar adecuadamente desagregados, se distribuyeron 865 millones de pesos en publicidad oficial. La ausencia de toda pauta objetiva en el reparto hace que ciertos medios con una línea editorial condescendiente sean beneficiados, en una relación de 200 a 1, respecto de medios independientes.
De acuerdo a los datos consignados en el presupuesto oficial, los argentinos dedicaremos este año 4.800 millones de pesos para financiar aquello que, según la Corte, atenta contra la pluralidad y la diversidad en los medios de comunicación. Ese monto está destinado, básicamente, al mantenimiento de la red de medios públicos transformados en usinas oficialistas, a la distribución arbitraria de publicidad, a solventar los gastos del programa Fútbol para Todos empleado con fines proselitistas y al funcionamiento de la AFSCA, el órgano que debería aplicar la ley de medios de manera equitativa e independiente del gobierno con el que coordina sus acciones.
En uno de sus discursos de febrero pasado, la presidenta Cristina Kirchner afirmó que se veía obligada a hablar por cadena nacional hasta encontrar "algún juez o alguna Corte que también torne obligatorio que se sepan los actos de Gobierno, en qué se invierten los recursos del pueblo, qué cosas hacen sus gobernantes". Más allá de que dicho requerimiento constituiría un caso de censura previa, los medios independientes dan sobradas muestras de cubrir con amplitud los actos y expresiones oficiales, incluso cuando éstas configuran un ataque a esos mismos medios.
En abierta contradicción con el reclamo presidencial, los organismos estatales siguen siendo renuentes a brindar datos centrales sobre la gestión. En los últimos días, la Corte Suprema ha vuelto a reclamar la necesidad de una ley nacional que garantice el libre acceso a la información pública.
En este contexto, a lo largo de 2013 se registraron alrededor de doscientos casos de ataques a periodistas y medios. En los últimos seis meses, condenamos públicamente los atropellos sufridos, entre otros, por los periodistas de Ecos Diarios de Necochea, los directivos de Actualidad de Mercedes, el conductor de ADN de Córdoba, el editor de Ultima Hora de Santiago del Estero, el equipo periodístico de TN agredido por allegados al titular de la AFIP, o la sugestiva inspección de funcionarios de ese organismo en el domicilio de Magdalena Ruiz Guiñazú.
La sociedad argentina está gravemente afectada por la inseguridad. Una de sus facetas más sombrías la ofrece el narcotráfico, flagelo que se extiende rápidamente en un país que presenta un terreno fértil para su desarrollo. En los últimos meses hubo amenazas de integrantes de una banda de narcotraficantes a periodistas de El Sol de Mendoza. Por otro lado, el director de Síntesis de San Lorenzo, Santa Fe, sufrió un ataque con una bomba molotov arrojada en su domicilio, hecho aparentemente relacionado con el narcotráfico, según se desprende de la denuncia del editor del medio. Este alarmante contexto que afecta a los argentinos en general, y a los periodistas en particular, llevó a AdEPA a impulsar una campaña de recolección de firmas dirigidas a funcionarios públicos para modificar este estado de cosas.
La publicidad de los actos de gobierno, la rendición de cuentas y la transparencia en la gestión de los gobernantes, son requisitos ineludibles de todo régimen republicano. Este carácter se ve socavado cuando la pauta oficial y los medios públicos no son empleados para comunicar la gestión del Estado sino para hacer proselitismo o para intentar acallar voces críticas.
Asimismo, cuando el uso de los recursos públicos llega tarde, de manera parcial y maquillado detrás de presupuestos falaces, o cuando se presiona a los anunciantes privados para ahogar financieramente a los medios independientes. También, cuando los proyectos de acceso a la información pública son desechados por los bloques legislativos mayoritarios y cuando los medios que pretenden reflejar qué hacen los funcionarios con los recursos de todos son atacados de manera sistemática”.

El Gobierno gasta unos 28 millones de pesos por día en publicidad

El Gobierno Nacional destinó el año pasado 10.187.707.308 de pesos para su aparato de comunicación y publicidad, lo que equivale a 27.911.526 por día, se informó hoy durante un panel de debate en el marco de la 154ª Junta de Directores de AdEPA
Esas cifras, basadas en datos oficiales, fueron suministradas por Gastón Fernández Fellini, de la Fundación Libertad de Expresión + Democracia, quien también destacó que desde 2003 hasta 2013 el presupuesto de publicidad oficial se incrementó en 3.005 por ciento.
Del panel, realizado esta tarde en el Auditorio del Edificio de la Prensa Argentina, en pleno centro de la Capital Federal, también participaron Torcuato Sozio, director Ejecutivo de la Asociación por los Derechos Civiles; Bruno Crocianelli, subsecretario de Comunicación de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur; y el diputado nacional Darío Giustozzi, del Frente Renovador. Presentó a los expositores y actuó como moderador el presidente de AdEPA, Carlos Jornet.
Sozio sostuvo la necesidad de que todo proyecto de ley para regular la publicidad oficial “ponga un tope” al gasto en ese rubro y que la distribución de la pauta publicitaria estatal debe estar a cargo de un “organismo técnico independiente” del poder político.
“En un país con muchas necesidades sociales. el gasto en publicidad oficial es desproporcionado en comparación con el presupuesto de otras áreas”, indicó, para lo cual puso como ejemplo que por cada 10 pesos en Salud se invierte uno en publicidad estatal.
Por su parte, Crocianelli explicó que la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur es la única del país que ha regulado, por decreto de la gobernadora Fabiana Ríos, la distribución de la pauta publicitaria oficial y que han elaborado un proyecto de ley que se presentará próximamente a consideración de la legislatura provincial.
“También tenemos un portal donde está detallado mes a mes cuánto recibe cada medio de publicidad oficial”, enfatizó.
Por último, el diputado Giustozzi leyó algunos artículos del proyecto de ley que elaboró para –según explicó- “regular, a nivel nacional, la producción, contenido y distribución equitativa y razonable de la publicidad” que emitan los poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo, los organismos descentralizados, las empresas donde tenga participación el Estado y las universidades nacionales.
Señaló que su iniciativa prevé la creación de un “ente autárquico” para la regulación de la publicidad oficial y que ese organismo se integre con “personal especializado, mediante concursos de oposición y antecedentes”.
La 154ª Junta de Directores de AdEPA cerrará mañana sus deliberaciones con la difusión de un documento sobre la situación de la libertad de prensa en la Argentina y la elección del lugar y fecha de la próxima Asamblea General Ordinaria de la entidad representativa de la prensa nacional.
Fuente: AdEPA

jueves, 27 de marzo de 2014

Lanata, TelAm y los trabajadores

TelAm Para la Victoria
Por: Jorge Lanata
El periodismo militante es una contradicción de términos: los periodistas preguntan, los militantes responden; los periodistas dudan, los militantes creen; los periodistas ejercen la inteligencia crítica, los militantes son intelectuales orgánicos.
Son términos incompatibles. La agencia oficial de noticias TelAm se ha transformado, en la década robada, en el símbolo más brutal de esa contradicción. Le sobran antecedentes: “Los profesionales son como las prostitutas, escriben mentiras en defensa de los intereses de los que les pagan. Los militantes, en cambio, escribimos la verdad al servicio del pueblo.
Soy primero militante, después periodista ”. El autor de la frase, Carlos Martín García, presidió la agencia en 2010. Como escribió en aquel momento Pablo Sirvén en La Nación, “por mucho, muchísimo menos que eso debió renunciar en tiempos de Raúl Alfonsín a la jefatura de TelAm el periodista Hugo Gambini: cometió la nimiedad de haber subido al servicio una gacetilla sobre el contenido de su revista Redacción”.
“El periodismo militante como forma exclusiva de periodismo me parece muy peligrosa, incluso para el que cree que se beneficia con el periodismo militante.
He visto la decadencia de la credibilidad del periodismo en Cuba, donde a nadie le interesa leer Granma, que ya ni siquiera se exhibe. Esto pasa porque la gente que compra un diario se imagina que tiene información”, afirmó Rogelio García Lupo en una entrevista de MDZOL. García Lupo, militante, fundó Prensa Latina en La Habana y, junto a Walsh, el diario CGT de los Argentinos, en Buenos Aires.
“Desde el momento en que un periodista se inclina ante las banderas de un gobierno o de un partido pierde su dignidad, pierde su independencia y, por consiguiente, no está haciendo periodismo sino caricatura de periodismo ”, sostuvo Javier Darío Restrepo, a cargo del consultorio ético de la Fundación Nuevo Periodismo, de Gabriel García Márquez.
“Nosotros venimos a militar, nuestro trabajo, nuestro rol es ese”, le dijo una de las chicas que ingresó a la agencia de noticias el último año a un periodista de carrera de la agencia. Le había preguntado si sabía algo de la profesión. En la Télam de Santiago “Patucho” Álvarez trabajan 900 personas, el doble que en los años de Menem. Y para junio todos se integrarán a la planta permanente.
Desde que Patucho, hombre fuerte de La Cámpora, amigo de Eduardo “Wado” De Pedro y Mariano Recalde e hijo del ex ministro de Bienestar Social de La Pampa que fue investigado por presunto enriquecimiento ilícito, tomó la presidencia de TelAm, en febrero de 2012, ingresaron a la agencia 60 nuevos empleados. “Son todos Cámpora puro, vinieron a militar, pero acá el problema que tienen es que tienen que escribir y no tienen ni la menor idea de lo que es una noticia ”, sentenció un trabajador de prensa.
Las órdenes en TelAm son claras y no se discuten. Hace poco más de una semana, Diego Galiano, profesional de carrera a cargo del portal de Internet de la agencia se enteró de que lo iban a correr. Patucho tenía a su firma el nombramiento del camporista Federico Scigliano, periodista militante, como jefe del portal de Internet de TelAm, que recibe 70 mil visitas diarias. A La Cámpora no le gusta cómo se jerarquizan las noticias en el sitio.
Para 2014, TelAm tiene un presupuesto de $ 400 millones, sin contar partidas extraordinarias, de los cuales el 80%, en palabras de Patucho, se destina al pago de salarios.
Hoy, un redactor de la agencia estatal que recién comienza cobra unos $ 9 mil, mientras que un prosecretario de redacción está en $ 16 mil y un secretario en $ 20 mil. Los gerentes tienen otro precio. Hoy en TelAm cualquier gerente recibe un salario promedio de $ 30 mil y son casi el triple de los que había en tiempos menemistas cuando la agencia era “un festival de despilfarro”. El salario del gerente periodístico, Fabián “Conu” Rodríguez, igual que el del presidente de la agencia, está por fuera de convenio y supera ampliamente los valores del resto de los empleados.
Aunque TelAm es la agencia de noticias del Estado y no del partido de Gobierno, son pocos los Presidentes que supieron entenderlo. Como si fuera un Ministerio más, loteó oficinas y pagó favores políticos con cargos. Los viajes con los que se solía “premiar” a redactores, ahora se destinan a la militancia. Por ejemplo, “Conu” Rodríguez estuvo con la Presidenta en Francia, cubriendo la gira oficial con caja de TelAm. “Hace un tiempo que los principales viajes los hacen los gerentes; antes iban los redactores, la gente que labura, que sabe”, definió un periodista de la redacción. “El servicio periodístico tiene una bajada de línea total, hay temas que directamente no salen, operan absolutamente contra todo aquello que no sea kirchnerista. Hay algunos que directamente no pueden salir, como Elisa Carrió, Hugo Moyano o Pablo Micheli. Todo lo que se aparte de la línea discursiva de acción de la Presidenta se opera o se tergiversa ”, contó un trabajador de TelAm.
Pero el enojo que mastican muchos de esos 900 empleados por estos días en TelAm no tiene que ver con los viajes a Europa del Conu o a China de Pablo Taricco, otro camporista al frente del área de Audiovisual, sino con los premios y castigos según pertenencia política. En diciembre del año pasado, después de la campaña electoral, Patucho firmó la efectivización de cinco empleadas administrativas del área de ventas. Un sector sensible: es el que despacha la publicidad oficial, el que le paga a Diego Gvirtz o a Sergio Szpolsky. Esas cinco empleadas entraron a TelAm por su militancia en La Cámpora. A Nuria Olmos, Romina Rado, Débora Ortiz de Zárate, Soledad Zunino y Verónica Daleira no las premiaron por años de antigüedad o eficiencia en la agencia sino por su trabajo en la calle.
“En los meses de las elecciones veíamos cómo en pleno horario de trabajo estos pibes iban a repartir las boletas de Daniel Filmus”, cuenta a Clarín una periodista de TelAm a la que, como a muchos otros, la irritó sobremanera enterarse, en diciembre del año pasado, que varios de esos “militantes” eran puestos como planta permanente antes que otros que llevaban años esperando.
Algunas de ellas fundaron en agosto del año pasado “TelAm Para la Victoria” (TPV) y expresan en su acta fundacional: “Periodistas, técnicos y administrativos que cumplimos actividades laborales en la agencia nacional de noticias, decidimos crear TPV, una organización política, social y cultural”. En ese documento afirman que adhieren al modelo nacional y popular y advierten que “es fundamental impulsar, desde todos los frentes, el obligado y merecido debate para la conquista de la batalla política y cultural, en disputa permanente desde la creación de la Patria. Y los trabajadores de TelAm somos parte de ese frente en la batalla”; por eso “impulsamos a los compañeros que no han dejado sus convicciones en la puerta de la agencia, a integrarse” a la nueva agrupación.
Fue por esas cinco efectivizaciones de diciembre –que el gerente general, Esteban Carella, definió como “orden política”–, que Patucho cedió ante los reclamos de la comisión interna y el directorio firmó un plan de efectivización por etapas que se completará en junio. Así, quienes ingresaron por “compromisos políticos” sin conocer “ni lo que es una crónica y mucho menos cómo escribirla”, seguirán formando parte de TelAm, inclusive, cuando cambie el color político del Gobierno.
En febrero, todo el área periodística de TelAm se mudó a un nuevo edificio en la avenida Belgrano, y hay fallas de todo tipo. “No tiene nada que ver con el funcionamiento de una redacción”, dicen. En el fondo no importa, porque no lo es.
Investigación: JL / María Eugenia Duffard / Amelia Cole
Fuente: Diario Clarín

Lanata amarrado al mástil
Uniendo mentiras con datos inventados, Jorge Lanata, el periodista que antes se peleaba con José Luis Manzano o Ernestina Herrera de Noble, ahora elige agarrársela con los trabajadores de la Agencia Nacional de Noticias
Por: Santiago ÁlvarezA esta altura de los acontecimientos, cualquier desprevenido sabe que ante un mismo hecho, por ejemplo la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario, los diarios La Nación y Página/12 tendrán opiniones y abordajes diferentes. ¿Cuál miente? Ninguno. Se trata sólo de líneas editoriales distintas. ¿En cuál trabajan periodistas militantes y en cuál periodistas profesionales? En ninguno. O en los dos, porque hacer ese planteo es absolutamente falaz. Ni La Nación, ni Página 12 se presentan como medios neutrales y objetivos.
Tampoco lo hace la Agencia Nacional de Noticias.Sin embargo, Lanata sí: nos quiere convencer a los argentinos de que él pregona una verdad objetiva, aún cuando un profuso archivo lo muestra exponiendo en el pasado posturas antagónicas a las que hoy ofrece como verdades. ¿Cúando mentía? ¿Antes o ahora? ¿Qué cambió en el medio? Nada, sólo el que figura como patrón en el recibo de sueldo.
En TelAm, la gran mayoría de los trabajadores vive día a día en un clima de pleno respeto a las condiciones laborales que establece el convenio y de libre despliegue de una intensa vida sindical. Muchas de las aseveraciones vertidas por Lanata, desde la mentira acerca de que sólo viajan los gerentes hasta la afirmación de que la nueva sede periodística “no tiene nada que ver con una redacción”, no necesitan ser desmentidas. Lo que en cambio sí se vuelve imperativo es echar luz sobre las falsedades para enriquecer el debate sobre la necesidad de profesionalizar nuestra actividad, el periodismo.
En este sentido, sería bueno intercambiar opiniones sobre cómo la línea editorial es la perspectiva de un medio de comunicación, su mirada de la realidad y el punto de partida desde el cual se organiza su servicio periodístico; debatir sobre si el público en general lo sabe, o lo intuye; reflexionar sobre la discusión ideológica que subyace detrás de toda información o “noticia”, sobre todo cuando proviene de alguien que advierte la efectivización de trabajadores como algo negativo, señala que una empresa del Estado es “demasiado grande”, y dice que un militante no se hace preguntas porque "es un creyente".
Pero esas cuestiones, dignas de una discusión seria, están escondidas detrás de mentiras que tuercen la discusión hacia un lugar más básico y primigenio, y que tiene que ver con un pilar indiscutible de nuestra tarea que -Lanata asegura- distingue a militantes de periodistas: la capacidad de dudar y preguntar. Quien sugiere “falta de profesionalismo” en la Agencia de Noticias TelAm debería empezar ejerciendo una de las prácticas básicas que demanda la profesión: chequear la información. Consultar e interrogar a quienes supone protagonistas de alguna noticia para obtener su versión, le permitiría, al menos, abandonar por un rato la batalla contra los datos, verdadera batalla cultural emprendida hace años por los medios monopólicos.
Así, se hubieran evitado, entre otras cosas, la afirmación acerca de que "los viajes con los que se solía ‘premiar’ a redactores, ahora se destinan a la militancia". En primer lugar, es necesario aclarar que en la designación de las coberturas en el exterior la Agencia TelAm no utiliza el criterio de “premiar a un redactor", que el periodista de Clarín considera correcto. Quizás quienes están acostumbrados a gestionar empresas con ese criterio paternalista y prebendario no puedan comprenderlo, pero la norma en TelAm es elegir a quien asegure la mejor tarea posible para brindar información a sus abonados y al público en general. De haber consultado con la fuente, en este caso la Agencia TelAm, se hubiera encontrado con que en 2013 se realizaron 58 viajes al exterior y que de esas 58 coberturas, el Gerente del Área de Periodismo, Fabián Rodríguez, participó de una sola. Por su parte, el Gerente de Audiovisuales realizó un solo viaje invitado por la República Popular China para recorrer las instalaciones de la Agencia Xinhua. Por último, del total de coberturas en el exterior sólo en otras dos oportunidades viajaron periodistas nombrados por la actual gestión, porque a ninguno de los responsables de la conducción de TelAm se le ocurriría preguntar por el signo ideológico de un periodista antes de asignarle una nota. Los datos, al menos a nosotros, no nos dejan mentir.
También un llamado requiriendo información podría haber alcanzado para conocer que el periodista Diego Galiano, que trabaja en TelAm desde antes de mi llegada a la Agencia en febrero de 2012, fue designado por esta gestión a cargo del portal de noticias el 12 de octubre de 2012 (ver al final de la nota PDF de dicha resolución). Si Lanata (o quien sea) quisiera conocer en serio cómo funciona esta agencia de noticias podría saber que no fue "corrido" a ningún lado, sino que cumplirá funciones en la Mesa de Edición del servicio periodístico, un cargo que en la estructura de TelAm significa mayor responsabilidad editorial, toda vez que el portal de noticias no hace sino replicar para otro formato lo que publica el servicio.
Es de público conocimiento en el ambiente de los trabajadores de prensa que los periodistas castigados por desobedecer la línea editorial del Grupo Clarín son enviados a la Mesa de cierre, donde no pueden influir demasiado. Tal vez Lanata piensa que en todos lados es igual y eso lo haya confundido. Pero no. Esa práctica no se lleva a cabo en TelAm, entre otras razones, por una estructural que es que por tratarse de una agencia no hay horario de cierre y todos los turnos de la Mesa de Edición tienen la misma relevancia en términos periodísticos. Esta práctica se traslada también hacia las secciones del servicio periodístico, donde mantuvimos a los Jefes que habían sido nombrados por gestiones anteriores, algo inédito en la historia de TelAm.
Por otro lado, aunque según la nota de Clarín las 70 mil visitas diarias del portal web de la Agencia parecen ser el fruto de un designio divino, lo cierto es que el crecimiento en las visitas a la web de TelAm se debe al trabajo de todos los compañeros que se esforzaron para relanzar el sitio con resultados que están a la vista y son de público conocimiento. Y si el uso de Google como método de la llamada “investigación periodística” es una novedad bienvenida en el periodismo de la época, el uso de algunas otras herramientas 2.0 le hubiese permitido a Lanata precisar mejor el número de visitas diarias que recibe el portal de la Agencia Nacional de Noticias, que está muy por encima del doble de lo que allí se afirma.
Además, cabe resaltar otro dato que se choca de frente con la supuesta “desprofesionalización” que La Cámpora emprendió en la agencia estatal: el Gerente del Servicio Periodístico actual fue designado por ésta gestión. Su nombre es Luciano Peralta, lleva varios años en la agencia, trabajó antes en innumerables medios -entre ellos, Clarín- y tiene una pertenencia ideológica y partidaria distinta de la que gestiona actualmente el gobierno nacional y por ende, la Agencia.
A favor de Lanata hay que mencionar que no todos los datos de la columna son falsos: en efecto, los jefes cobran más que algunos empleados. Esta consecuencia natural del capitalismo que escandaliza a Lanata se repite generalmente a lo largo y ancho de la sociedad. Incluso en algunos lugares, por poner un ejemplo, digamos, el Grupo Clarín, esa grieta es tan amplia que hace que un redactor ingrese cobrando una cifra cercana a los 6 mil pesos, sin garantías de estabilidad laboral en una empresa conocida por obstaculizar y atacar fuertemente cualquier tipo de actividad sindical, mientras que cualquier gerente, periodista estrella o jerarca dispuesto a exponer la línea editorial de la empresa gana siempre una cifra mensual por encima de los 100 mil pesos.
En el caso de la Agencia TelAm, el sueldo del Gerente de Periodismo se ubica en el lugar número 97 de la escala de sueldos que se pagan mensualmente; es decir, hay casi cien personas, muchísimas de ellas periodistas, que ganan más que el Gerente de Periodismo. Este dato y otros, como que el Gerente General se ubica casi en el lugar 50 de los sueldos que se pagan, o como que los sueldos promedio de los gerentes están muy por debajo de los 30 mil pesos que describe Lanata; podría haberse chequeado previamente si de lo que se trataba era de dar una discusión sobre la necesidad de profesionalizar esta actividad. Aparentemente, claro, ese no era el objetivo.
Como decíamos: hay algunas discusiones que son ideológicas. Algunos creemos que es un derecho de los trabajadores la garantía de su estabilidad laboral y por eso esta gestión, en consonancia con los lineamientos que impulsaron Néstor y Cristina Kirchner desde el año 2003, implementó un plan de efectivización de todos sus trabajadores. Se puede estar en contra de esa decisión: Lanata y el Grupo Clarín lo están, y han demostrado con palabras y con hechos cuál es su concepción de un trabajador y cuáles creen que son sus derechos. Lo que no se puede es acomodar la realidad a sus hipótesis.
El plan de efectivizaciones que aprobó esta Agencia no fue consecuencia de la necesidad de efectivizar a nadie en particular, sino del compromiso que asumimos frente a 144 compañeros que estaban bajo el formato de contratos de tipo "temporario".
Las compañeras a las que la nota menciona, haciendo gala de una enorme mala intención y cobardía contra cinco jóvenes mujeres que realizan tareas administrativas en el menor escalafón de la empresa, fueron efectivizadas en junio de 2013 debido a necesidades operativas de esa área que exigían una mayor carga horaria de la que permitía la forma de contratación en la que estaban enmarcadas. Unos meses antes se habían efectivizado 50 trabajadores del área audiovisual que llevaban varios años contratados en la agencia, antes de que un militante de La Cámpora estuviese encabezando la gestión. A partir de diciembre del año pasado, como bien dice -ahora sí- la columna de Lanata, se estableció un plan de efectivización con el único criterio de la antigüedad en la empresa: es decir, se efectivizan en tandas mensuales una cantidad de determinada de compañeros por mes y esas tandas no tiene criterios sindicales ni políticos, sino que se organizan de acuerdo a la fecha de ingreso a la Agencia. (N. del A: la variación de ingresos respecto del plantel de trabajadores que había antes de la llegada de la actual gestión fue del 2,48%; con lo cual también es mentira que "La Campora" haya impulsado el ingreso masivo de militantes de dicha agrupación a la Agencia).
Un dato de color a veces explica muchas cosas sobre una situación, así como las pequeñas historias cuentan hechos más grandes: entre esos periodistas que esta gestión está efectivizando, se encuentran ex trabajadores del Diario Crítica, fundado por Jorge Lanata y el vaciador de Aerolíneas Argentinas, Antonio Mata. Algunos de ellos, que habían quedado en la calle tras el cierre del diario que el propio Lanata había abandonado a su suerte, fueron contratados por esta Agencia en el marco de un acuerdo con el Ministerio de Trabajo y hoy están siendo efectivizados.
Por último, y si realmente le preocupan los criterios con los que el personal ingresa a esta Agencia, es necesario recordar que junto al plan de efectivización, fue esta gestión la que aprobó el Reglamento de Designación y Promoción del personal de TelAm, para establecer criterios claros y transparentes tanto para ingresar como para ocupar un lugar vacante o lograr una promoción. La normativa establece que para entrar a TelAm de forma permanente habrá que someterse a un concurso en el que participan, como jurado, trabajadores históricos y representantes políticos de la gestión.
Hace algunos años, en el programa de Alfredo Leuco en Canal 26, Jorge Lanata decía: "Es tan fácil para la gente que está del otro lado darse cuenta. ¿Sabés qué? El día que ustedes vean que nos bajamos los lienzos, cambien". Esa situación, sabemos, efectivamente sucedió: hoy su enemigo no es más Ernestina Herrera de Noble, ni Papel Prensa, ni el Grupo Vila, sino cinco jóvenes que consiguieron un trabajo estable.
Aquel gesto de decir en público que si alguna vez se traicionaba lo dejáramos de escuchar, fue simbólicamente muy importante. El presente periodístico de Lanata nos hace acordar a Ulises quien, temiendo no poder resistir la tentación de los cantos de sirenas que podían llevarlo a la perdición, decidió atarse al mástil y pedirle a sus marineros que, mientras más gritara para que lo desatasen, más fuerte le ataran las correas. Como si hubiera podido adivinar el futuro, ante el peligro de caer en la tentación de vender su dignidad, Lanata nos avisó. La responsabilidad de quienes hemos tenido la voluntad de no ceder ante esos intereses es la de hacer oídos sordos a los pedidos de que lo desaten.
Nosotros decidimos aclarar las mentiras con datos. Y hacerle caso al Lanata, que nos pidió que no lo escuchemos.

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