domingo, 7 de junio de 2026

Edgardo Carmona: "La información se convirtió en una mercancía y la pluralidad está en riesgo"

Mientras crece la incertidumbre en LT3, el secretario general del Sindicato de Prensa Rosario, Edgardo Carmona, advierte que la crisis excede a una sola radio y se inscribe en un escenario de concentración mediática, pérdida de voces diversas y creciente condicionamiento de la información por intereses económicos y políticos

LT3 vuelve a quedar bajo incertidumbre

La incertidumbre volvió a instalarse en LT3. La radio AM más antigua del interior del país atraviesa un nuevo capítulo de una historia marcada, según describe Edgardo Carmona, secretario general del Sindicato de Prensa Rosario, por años de sacrificios, cambios de propietarios, crisis empresariales y esfuerzos colectivos para mantener viva una emisora emblemática de la ciudad.

La preocupación se hizo visible tras una asamblea realizada con los trabajadores y reuniones mantenidas con la empresa. Allí, explicó Carmona, la conducción anunció el levantamiento de todos los programas que habían sido incorporados durante el último año. La medida abrió una serie de interrogantes sobre el futuro de la emisora, la continuidad de sus contenidos y, sobre todo, la situación laboral de quienes trabajan en ella.

Para comprender el presente, Carmona reconstruyó parte del recorrido reciente de LT3. Recordó que, tras la salida de Guillermo Whpei, la radio quedó prácticamente abandonada. En ese contexto, sostuvo, fueron los propios trabajadores junto al gremio quienes sostuvieron la emisora al aire durante largos períodos, muchas veces sin certezas sobre el cobro de salarios. Aun así, mantuvieron encendida la radio, convencidos de la importancia de preservar un espacio de comunicación construido con esfuerzo colectivo. También destacó el papel desempeñado por el sindicato Luz y Fuerza, que facilitó el traslado de la radio a la esquina de Mendoza y Corrientes.

Más tarde apareció Alpha Media, el grupo empresario encabezado por Marcelo Figoli. Carmona describió a la firma como un conglomerado de gran envergadura, con presencia en medios de comunicación, agencias informativas, emprendimientos recreativos y clubes deportivos. Recordó que el grupo controla importantes radios en Buenos Aires, además de Radio Colonia, la Agencia Noticias Argentinas y otras inversiones. Incluso mencionó que Figoli se presentó en la licitación para adquirir Telefe y que también evaluó participar en otros negocios vinculados a la comunicación y el entretenimiento.

Del desembarco de Alpha Media al ajuste
La llegada de Alpha Media generó expectativas. El grupo adquirió Rosario Difusión S.A., la licenciataria de LT3, una empresa que atravesaba un concurso preventivo luego de un pedido de quiebra. Hubo inversiones, mudanzas y una reorganización de la emisora. Desde Mendoza y Corrientes pasaron a funcionar temporalmente en estudios prestados sobre calle San Luis y posteriormente se instalaron en un inmueble alquilado sobre calle Rioja.

"Nosotros tuvimos alguna expectativa en ese momento", reconoció Carmona. Según explicó, mejoraron algunas condiciones de trabajo y se lanzaron nuevas programaciones. Sin embargo, esa expectativa se fue desvaneciendo con el paso de los meses.

El dirigente gremial encuadra la situación actual dentro de una política más amplia de ajuste implementada por el grupo empresario. Señaló que Alpha Media ya venía reduciendo estructuras en sus radios de Buenos Aires, despidiendo personal y transformando algunas FM en señales exclusivamente musicales. También mencionó el vaciamiento de Radio Colonia y la discontinuidad de proyectos que apenas llevaban pocas semanas al aire.

Ahora, afirmó, esa lógica llegó a Rosario. La propuesta empresarial contempla eliminar toda la programación propia, con excepción del segmento de la primera mañana, y completar el resto de la grilla mediante la retransmisión de Radio Rivadavia. "Levantaron todos los programas y dicen que engancharían Rivadavia en los huecos que quedan libres", resumió.

Durante las reuniones, el gremio intentó obtener precisiones sobre el futuro laboral de los trabajadores. Querían saber cómo se sostendría la operación de la radio, qué tareas realizaría el personal y cuál sería el destino de quienes hoy se desempeñan en programas que dejarán de existir. Según Carmona, no hubo respuestas concretas.

La preocupación es especialmente fuerte entre los trabajadores de los turnos de la tarde. Muchos mantienen relación de dependencia y podrían quedarse sin tareas asignadas si desaparecen los espacios que actualmente producen. La incertidumbre se profundizó porque, según relató el secretario general, uno de los interlocutores enviados por la empresa era un gerente de Recursos Humanos con apenas diez días en el cargo y sin experiencia previa en la actividad. "Nos planteó que no conocía la actividad, que venía a ejecutar una orden", contó.

A esa fragilidad se suma otro elemento: la coexistencia de otras señales que retransmiten contenidos de Radio Rivadavia en la región. Carmona señaló que todavía habrá que observar qué posición adopta el Grupo Cristal, vinculado a esa retransmisión. Por eso calificó todo el escenario como "muy débil" y lleno de interrogantes.

Más que una radio: el debate sobre la concentración mediática
Para el dirigente sindical, lo que sucede en LT3 excede la situación puntual de una empresa. Considera que se trata de un problema que afecta a la pluralidad informativa de Rosario. "La ciudad merece una comunicación un poco más plural", afirmó, advirtiendo sobre los efectos de la creciente concentración mediática.

Esa preocupación se conecta con un diagnóstico más amplio sobre el presente de los medios de comunicación. Carmona entiende que el sector atraviesa una profunda crisis de sentido. A su juicio, muchas de las empresas que administran medios ya no priorizan la calidad periodística ni su responsabilidad social. "La información no es un patrimonio del periodista ni del medio", sostuvo. Por el contrario, considera que en una democracia compleja la información constituye un derecho de todos los ciudadanos y una herramienta indispensable para la toma de decisiones.

Sin embargo, observa que gran parte de los medios se transformaron en corporaciones orientadas fundamentalmente a los negocios. En ese esquema, afirma, la información se convierte en una mercancía ofrecida al mejor postor, mientras que las voces con menor capacidad económica quedan relegadas o directamente silenciadas. El resultado, según su mirada, es una sociedad cada vez más expuesta a la manipulación y la confusión, fenómeno que atribuye también al creciente peso de las redes sociales.

La defensa del Estatuto del Periodista
En paralelo a la situación de LT3, el Sindicato de Prensa Rosario concentra parte de sus esfuerzos en otro frente: la defensa del Estatuto del Periodista Profesional. En vísperas de un nuevo Día del Periodista, la organización impulsa con otras la presentación de un anteproyecto de actualización de la norma.

La iniciativa busca responder a quienes consideran obsoleto un marco legal que ya tiene ocho décadas de vigencia. Carmona rechaza esa interpretación. Sostiene que los legisladores que redactaron el estatuto tuvieron la inteligencia de regular la tarea periodística y no las herramientas tecnológicas utilizadas para ejercerla. Por eso entiende que principios como la libertad de expresión, la libre circulación de información y las indemnizaciones especiales para proteger la independencia profesional conservan plena actualidad.

A su entender, detrás de las críticas al estatuto existe una intención más profunda. "Hay una necesidad del poder de silenciar, de ocultar, de castigar a los periodistas que se animan", afirmó. Inscribe ese intento dentro de una ofensiva más amplia contra los derechos laborales y considera que el periodismo no constituye una excepción.

El anteproyecto será presentado en el Senado de la Nación y posteriormente en la Legislatura de Santa Fe. Además, junto con la Asociación de Prensa de Santa Fe, el sindicato impulsa la realización de un foro que reunirá a organizaciones educativas, medios de comunicación, radios cooperativas, periodistas y representantes políticos para debatir el futuro de la comunicación y, entre otros temas, el alcance del estatuto profesional.

La discusión también alcanza a las nuevas generaciones de trabajadores de prensa. Carmona observa con preocupación la naturalización de formas laborales precarizadas, muchas veces bajo esquemas de monotributo y sin garantías básicas. Cree que la búsqueda de visibilidad y exposición pública puede terminar desplazando aspectos esenciales del oficio.

"La fama atenta contra el periodista", sostuvo. Para él, el periodismo de calidad sigue siendo aquel que investiga, revela y expone aquello que los poderes políticos y económicos prefieren mantener oculto. Esa tensión, señaló, existe desde los orígenes mismos de la profesión.

En su visión, la relación entre periodismo y poder nunca fue sencilla. Los gobiernos, afirmó, históricamente intentaron influir sobre los medios mediante recursos económicos para instalar determinadas agendas. Lo que ha cambiado es el grado de sofisticación de esos mecanismos. "Ahora no solamente pagan para que se diga lo que quieren, sino para que los otros no puedan decir lo que quieren", advirtió.

Esa convergencia entre poder político, poder económico y medios de comunicación constituye, para Carmona, uno de los principales desafíos de las democracias contemporáneas. Porque, concluyó, una sociedad democrática necesita garantizar un flujo libre y plural de información. Y cuando esa pluralidad se reduce, no sólo se resiente el trabajo periodístico: también se debilita el derecho de la ciudadanía a conocer, comprender y participar de la vida pública.

Presiones, censura y precarización
La situación de LT3 aparece, en la mirada de Edgardo Carmona, como apenas una expresión de un problema mucho más profundo. Durante la conversación, el dirigente sindical fue enlazando episodios recientes para describir un escenario que considera alarmante para el ejercicio del periodismo y para la calidad democrática.

La referencia surgió a partir de un hecho ocurrido días atrás en el Concejo Municipal de Rosario. Según relató, trabajadores de prensa del propio cuerpo legislativo denunciaron que se les impidió cubrir una sesión especial convocada por la oposición. No sólo fueron excluidos del lugar donde se desarrollaba la actividad, sino que incluso se adoptaron medidas para impedir que pudieran seguir lo que allí sucedía.

Para Carmona, lejos de tratarse de una excepción, estos mecanismos forman parte de una práctica cada vez más habitual. "Eso es común, pasa todo el tiempo", aseguró. Y lo dijo desde una trayectoria de varias décadas en medios gráficos, radiales y televisivos.

Al comparar el presente con otras épocas, incluso con momentos en los que las relaciones entre medios, empresas y gobiernos también estaban atravesadas por intereses económicos y disputas de poder, encuentra una diferencia sustancial. Recuerda que los antiguos propietarios de medios concebían a sus empresas como espacios con capacidad de disputar influencia frente a otros actores del poder político y económico. Esa lógica, sostiene, prácticamente desapareció.

"Nunca vi lo que hoy estoy viendo. Es de una gravedad inusitada", afirmó. A su entender, los medios han perdido gran parte de aquella autonomía relativa que les permitía tensionar con otros poderes, investigar y exhibir información incómoda. En su lugar, observa una creciente subordinación a intereses económicos y políticos que terminan condicionando los contenidos.

Según describe, hoy las decisiones editoriales pueden quedar sujetas a acuerdos comerciales o presiones externas. En ese contexto, asegura que se vuelve posible prohibir coberturas, levantar entrevistas, decidir quién permanece o quién es despedido dentro de una redacción, e incluso determinar contrataciones a partir de afinidades personales o políticas.

Como ejemplo, recordó un episodio que tuvo amplia repercusión pública en Rosario y que involucró a El Tres TV. Según relató, una entrevista que estaba siendo emitida fue interrumpida tras gestiones realizadas desde el poder político provincial. El conflicto derivó en una fuerte discusión interna y en una intervención sindical para evitar el despido de un trabajador vinculado a la producción del contenido cuestionado.

"Todos los que estamos en los medios sabemos que esto está pasando", sostuvo. Aun así, aclaró que existen excepciones y destacó el compromiso de numerosos periodistas que continúan defendiendo la independencia profesional y el derecho a informar.

En ese sentido, recordó distintas acciones impulsadas por el Sindicato de Prensa Rosario: asambleas, debates internos y la elaboración de un manual de principios éticos para el ejercicio de la profesión. También mencionó las reiteradas denuncias realizadas frente a agresiones sufridas por cronistas, camarógrafos y movileros durante coberturas en la vía pública.

La relación con las fuerzas de seguridad ocupa un lugar central en esas preocupaciones. Carmona describió un escenario de hostigamiento creciente hacia trabajadores de prensa que cubren hechos policiales, accidentes de tránsito, manifestaciones o situaciones de conflicto social.

Recordó que el sindicato mantuvo reuniones con el ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, para plantear estas situaciones. Sin embargo, sostiene que los episodios continuaron. Mencionó agresiones sufridas por equipos periodísticos durante la cobertura de un homicidio en Granadero Baigorria, cuando vehículos de medios fueron vandalizados y, según denunció, la policía no intervino para proteger a los trabajadores.

"Hoy ejercer el periodismo para intentar mostrar es muy difícil", resumió. En su análisis, las amenazas provienen de múltiples frentes: la precarización laboral, las presiones empresariales, las interferencias políticas y la falta de protección estatal.

Por eso insiste en que la defensa de la actividad periodística no debe interpretarse como un privilegio corporativo. Considera que el verdadero bien jurídico en juego es el derecho de la ciudadanía a recibir información. "No es una cuestión de privilegio de la corporación, sino un derecho fundamental de la gente en las democracias modernas", señaló.

Periodismo, salud mental y condiciones de producción
La conversación derivó luego hacia otro tema que él considera revelador de las contradicciones actuales del sistema de medios: la cobertura de los suicidios y la salud mental. El periodista le cuenta que participó recientemente de una capacitación impulsada por el gobierno de Santa Fe junto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Allí advirtió una diferencia significativa. Por la mañana, explicó, los capacitadores se reunieron con editores y directivos; por la tarde, con periodistas.

Más allá del valor de las recomendaciones profesionales, Carmona considera que existe una distancia cada vez mayor entre los estándares de calidad que se proponen y las condiciones reales de producción periodística. Valoró especialmente los criterios difundidos por especialistas de organismos internacionales para abordar temas sensibles como los suicidios, pero cuestionó que muchas empresas no estén dispuestas a invertir los recursos necesarios para aplicar esas recomendaciones.

"¿Qué medio va a llamar después de un suicidio a un especialista para que le dé un enfoque? ¿Qué medio va a gastar cinco minutos para tratar de asegurar la salud de la sociedad rosarina?", se preguntó.

A su juicio, el problema no reside en los protocolos ni en las recomendaciones técnicas, sino en un modelo empresarial que reduce costos permanentemente y privilegia la rentabilidad inmediata por encima de la calidad informativa. Por eso habló de una suerte de ficción: la de exigir estándares profesionales cada vez más sofisticados mientras las empresas disminuyen planteles, recursos y tiempos de producción.

La crítica se extendió también al contexto político nacional. Carmona cuestionó duramente las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno nacional y sostuvo que resulta contradictorio convocar a debatir sobre salud mental o comunicación pública mientras, según su visión, se reducen recursos destinados a sectores vulnerables.

Sin desconocer diferencias entre los distintos niveles del Estado, reclamó una presencia más activa de las administraciones nacional, provincial y municipal para proteger derechos básicos y garantizar condiciones que permitan el ejercicio pleno de la comunicación.

El futuro de LT3 sigue abierto
En medio de ese panorama, el conflicto de LT3 continúa abierto. El Sindicato de Prensa Rosario ya tiene prevista una audiencia en el Ministerio de Trabajo y mantiene negociaciones con la empresa para intentar revertir las decisiones anunciadas.

La postura del gremio, aseguró Carmona, es sostener la continuidad de la emisora no sólo por las fuentes laborales comprometidas, sino también por la necesidad de preservar una mayor diversidad de voces en el sistema de medios. Frente a una concentración que considera creciente, entiende que defender LT3 es también defender un espacio de pluralidad informativa para Rosario.

Por eso rechaza que una decisión de semejante magnitud pueda resolverse de manera unilateral. Reclama que la empresa explique formalmente las razones de la medida, presente la documentación correspondiente y cumpla con todos los procedimientos previstos por la legislación laboral.

"Acá hay gente en juego, hay trabajo en juego", afirmó. Y en una actividad atravesada por la incertidumbre económica y la fragilidad laboral, considera que las decisiones empresariales no pueden quedar libradas al mero capricho. La discusión sobre el futuro de LT3, concluye, es también una discusión sobre el tipo de periodismo y de sistema de medios que Rosario quiere conservar.

Día de las y los Periodistas: Prensa Rosario advirtió sobre precarización laboral y ataques a la libertad de expresión


En el marco del Día de las y los Periodistas, el Sindicato de Prensa Rosario (SPR) difundió un documento en el que expresó su preocupación por el deterioro de las condiciones laborales en el sector, el avance de la precarización del trabajo periodístico y el incremento de los discursos de odio contra trabajadores y trabajadoras de prensa.

Bajo el título "Libertad de informar o libertad de odiar", la organización sindical señaló que la actividad atraviesa un escenario complejo marcado por salarios insuficientes, multiempleo, fraude laboral y dificultades crecientes para sostener la cobertura de salud de las familias de prensa. A ello sumó los desafíos que plantean las plataformas digitales y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en la producción informativa.

El sindicato también manifestó su preocupación por el clima de hostilidad hacia el periodismo y cuestionó las expresiones del presidente Javier Milei contra periodistas, especialmente mujeres periodistas. Según el SPR, este escenario contribuye a la naturalización de agresiones en redes sociales y en coberturas periodísticas.

Otro de los puntos centrales del pronunciamiento fue el rechazo a las reformas laborales impulsadas por el Gobierno nacional. En particular, el gremio advirtió sobre la posibilidad de que quede sin vigencia el Estatuto del Periodista Profesional a partir de 2027, una normativa que considera fundamental para la protección de los derechos laborales y profesionales del sector.

"El Estatuto define la actividad periodística, establece derechos y funciones profesionales y constituye una herramienta esencial para garantizar la libertad de expresión", sostuvo la entidad, que ratificó su compromiso con la defensa de esa legislación y del Estatuto del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas.

El documento también recordó los riesgos que enfrentan quienes realizan coberturas en la vía pública y mencionó como caso emblemático al fotógrafo Pablo Grillo, en el marco de los reclamos por mayores garantías de seguridad para trabajadores y trabajadoras de prensa.

Asimismo, el sindicato destacó la necesidad de fortalecer el vínculo con las audiencias y aclaró que periodistas, fotógrafos, camarógrafos y demás trabajadores de prensa no son quienes definen las líneas editoriales de los medios en los que se desempeñan. "Son los empleadores quienes asignan las tareas periodísticas y establecen las políticas editoriales", señaló.

En otro tramo del texto, la organización reivindicó el papel social del periodismo como herramienta fundamental para el acceso a información confiable y para el fortalecimiento democrático. También ratificó su compromiso con una comunicación basada en principios éticos, perspectiva de género, igualdad y diversidad.

Finalmente, con motivo de la conmemoración del 7 de junio, el Sindicato de Prensa Rosario saludó a las y los trabajadores de prensa y renovó su convocatoria a la defensa de los derechos colectivos del sector y de las condiciones necesarias para ejercer el periodismo con libertad y dignidad.

sábado, 6 de junio de 2026

Leila Guerriero: Consumos inapropiados

Corro siempre, pase lo que pase, arrastrando el cuerpo, a pesar de los hábitos malignos que voy adquiriendo últimamente
Una mujer corre por una calle de Buenos Aires

Por: Leila Guerriero

Dependiendo de cómo incida la luz, de la temperatura, de la hora, cuando estoy en Buenos Aires elijo correr hacia el norte o hacia el sur, hacia el este o hacia el oeste, por lo que llamo "mar abierto" —un circuito largo que atraviesa tres barrios—; por lo que llamo "circuito tradicional" –más corto y entrañable, un paisaje de talleres mecánicos, gomerías, casas bajas que siempre están cerradas y en las que imagino que hay cocinas con azulejos manchados de grasa, platos de comida para perros esparcidos por todos los ambientes y un olor ácido a frazadas sucias-; o por lo que no llamo de ninguna manera específica y que es un circuito en torno al cementerio, bello, arbolado, manso, previsible. Corro con tos o sin tos, con dolor o sin dolor, con cansancio o sin cansancio, con ganas o sin ganas, más cómoda o más incómoda, a buen ritmo o a ritmo espantoso, pero últimamente llena de hábitos malignos: pedazos de poemas que no arman nada, preocupaciones ilógicas, recuerdos como troncos pudriéndose en una laguna, jirones de amor estancado, evocaciones exigentes, congojas que supuran cosas que ni siquiera recuerdo, añoranzas del año 2023, iras criminales, envidia por nada ni por nadie (envidia ocurriendo en una atmósfera con ausencia de gravedad), consumo inapropiado de fotos fijas de un tiempo mejor, una tendencia cada vez más marcada al aislamiento, un apetito cada vez más intenso de soledad, una sensación cada vez más fuerte de desinterés, demandas a las que no quiero atender, preguntas que no quiero contestar, cantidades abundantes de decepción e hipocresía, la idea inabarcable de que antes era mucho más fácil tener días buenos, canciones estériles que fabrican anestesia, desistimiento, fatiga miserable, así que, de todas maneras, voy y corro arrastrando el cuerpo ahora que parece el final del tiempo, ahora que ya nunca es la primera vez. Todos, tarde o temprano, dejamos atrás el país de las primeras cosas.
Foto: Lechatnoir - Getty Images
Fuente: Diario El País

viernes, 5 de junio de 2026

Denuncian el vaciamiento de LT3 AM680 y alertan por posibles despidos

La histórica radio LT3 AM 680 atraviesa una de las crisis más profundas de los últimos años. El Sindicato de Prensa de Rosario denunció el levantamiento de la programación propia de la emisora en el marco de un ajuste impulsado por los propietarios de la licencia, Rosario Difusión S.A., perteneciente al grupo Alpha Media, del empresario Marcelo Fígoli, quien también preside el grupo Fénix Entertainment. 

La empresa eliminará casi toda la programación local desde el lunes 8 de junio. Sólo continuará al aire "La Barra de Casal", mientras el resto de la grilla será reemplazada por contenidos de Radio Rivadavia. Trabajadores denuncian un proceso de vaciamiento, salarios adeudados y riesgo para las fuentes laborales.

El fin de la programación local
La crisis de LT3 AM 680 sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. El Grupo Alpha Media decidió levantar casi toda la programación local de la emisora a partir del próximo lunes 8 de junio, una medida que profundiza la incertidumbre entre trabajadores, conductores y productores de la histórica radio rosarina.

Según pudo saberse, el único ciclo que continuará al aire será "La Barra de Casal", que se emite de 7 a 10 de la mañana. Finalizado ese horario, LT3 AM 680 retransmitirá la programación de Radio Rivadavia, emisora de Buenos Aires que también integra el mismo grupo empresario.

La decisión tomó por sorpresa a gran parte del equipo de trabajo. Conductores, productores y colaboradores fueron notificados en las últimas horas y varios de ellos comenzaron a despedirse de la audiencia durante las emisiones de esta semana.

Entre los programas que dejarán de formar parte de la grilla se encuentran "Equipo 3", "El Río Suena", "Ángeles Caídos" y "Digamos Todo", ciclos que habían sido incorporados durante 2025 en el marco de una apuesta por reposicionar a la radio más antigua del interior del país.

Hasta el momento, Alpha Media no emitió ningún comunicado oficial sobre el futuro de la emisora ni sobre el alcance de la reestructuración. De acuerdo con la información que circula entre los trabajadores, permanecería únicamente el personal de planta, mientras que los contratos de colaboradores y equipos incorporados con la última programación no serían renovados.

La medida refuerza las denuncias de vaciamiento formuladas por el Sindicato de Prensa de Rosario, que advirtió sobre el riesgo de pérdida de puestos de trabajo y el reemplazo de una señal con producción periodística local por contenidos generados fuera de la ciudad

Esta acción fue interpretada por trabajadores y representantes sindicales como parte de un proceso de vaciamiento que amenaza la continuidad laboral de decenas de empleados y el futuro de uno de los medios más emblemáticos de la ciudad.

En una asamblea realizada este viernes, las y los trabajadores se declararon en estado de alerta y resolvieron mantenerse movilizados a la espera de una nueva reunión entre el sindicato y la empresa, así como de una audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo.

El conflicto se agrava por una situación salarial crítica. Según denunció el gremio, una parte importante del personal acumula hasta tres meses sin percibir sus haberes. A ello se suman deudas correspondientes a aportes de obra social y obligaciones sindicales que, aseguran, permanecen impagas.

Desde el Sindicato de Prensa señalaron que las amenazas de reducción de personal, el levantamiento de programas, las propuestas de retiros y la posibilidad de despidos directos configuran un escenario de extrema incertidumbre para quienes sostienen el funcionamiento cotidiano de la emisora.

"Son las y los trabajadores quienes, con su esfuerzo, compromiso y organización, han mantenido al aire la radio durante décadas", remarcaron desde la organización gremial al referirse a LT3 AM680, considerada la radio más antigua del interior del país.Además del impacto laboral, el sindicato advirtió sobre las consecuencias que tendría para Rosario la pérdida de una señal con identidad local. Según denunciaron, la intención empresaria sería reemplazar la programación propia por la retransmisión de contenidos de Radio Rivadavia, emisora del mismo grupo. Entre marzo y abril de 2026, Alpha Media despidió a más de 35 trabajadores de Radio Rivadavia (AM 630), Splendid y Rock&Pop, incluyendo la agencia NA, en un contexto de fuerte ajuste y reestructuración.

Para el gremio, la decisión implica no sólo una amenaza para las fuentes de trabajo sino también un retroceso en materia de pluralidad informativa y producción periodística local.

Ante este escenario, los trabajadores y el Sindicato de Prensa de Rosario reclamaron:

  • La inmediata regularización y pago de los salarios adeudados.
  • La preservación de todos los puestos de trabajo.
  • La cancelación de las deudas con la obra social y el sindicato.
  • La continuidad de LT3 AM680 con programación propia y producción local.

Mientras continúan las negociaciones, la incertidumbre crece entre el personal de la emisora y en el ámbito de los medios rosarinos, donde el conflicto es seguido con preocupación por su impacto laboral y por el posible silenciamiento de una voz histórica de la comunicación de la ciudad.

jueves, 4 de junio de 2026

La IA, bajo fuego: el New York Times denuncia un saqueo sin precedentes de contenidos

El ejecutivo habla ante el sector de la prensa congregado en Marsella por el gran acto anual de la entidad Wan-Ifra
Por: Àlex Gutiérrez
En poco más de cuatro años la inteligencia artificial ha conseguido ocupar un lugar central en nuestras vidas, pero su modelo actual amenaza no solo la sostenibilidad de los medios de comunicación sino también los fundamentos de la democracia. Así lo defendió el lunes por la noche A.G. Sulzberger, editor del New York Times, durante su intervención en el marco del gran encuentro anual de Wan-Ifra, la principal sectorial global de prensa, que este año se celebra en Marsella.

"El secuestro del espacio público es posible gracias al pecado original que anima los productos de la IA: un robo descarado de propiedad intelectual que se ha producido a una escala sin precedentes", alertaba el ejecutivo. "Los gigantes tecnológicos saquean webs de noticias sin permiso ni compensación. Reempaquetan como propios estos bienes robados, y desvían las audiencias y los ingresos que de otro modo irían a parar a las organizaciones periodísticas que crearon estos contenidos. Y esto no pasa solo una vez durante el proceso de entrenamiento, sino innumerables veces cada día".

Sulzberger denunció que aunque las compañías detrás de las principales herramientas de IA generativa son algunas de las empresas más ricas en la historia de la humanidad, no asumen las responsabilidades derivadas de su enorme impacto y del control que ejercen sobre los datos y la atención de los ciudadanos. Tal como recordó en su diagnóstico, aplicaciones como ChatGPT y similares necesitan cuatro ingredientes para funcionar: talento de los informáticos, capacidad de computación, energía eléctrica y datos. Para conseguir las tres primeras, estas compañías desembolsan grandes cantidades de dinero, mientras que para la cuarta, los datos y los contenidos, los toman sin ninguna compensación justa, lo que puede acabar minando el propio sistema y perjudicándolas.

El hecho de que las búsquedas en los chats de IA den la información directamente, sin necesidad de ir al medio que la ha generado, y a menudo sin siquiera citarlo, hace que aquella cabecera no pueda monetizar la inversión de recursos que ha destinado a producir aquel contenido poniendo publicidad en su página web. Y esto ocurre una vez las grandes tecnológicas han conseguido acaparar el grueso de la inversión de las marcas, con su capacidad de gestionar de manera personalizada estos anuncios, gracias a los ingentes datos personales que manejan. Según recordó el directivo, solo Meta –la empresa de Facebook e Instagram– ya factura ocho veces más que todos los diarios del planeta sumados. Y en dos décadas la facturación publicitaria de los medios se ha reducido en un 80%.

"Temo que estamos avanzando a toda velocidad hacia un futuro con cada vez menos periodistas dispuestos a hacer el trabajo duro y difícil del periodismo original: ir a los sitios, hablar con la gente, desenterrar información, cubrir temas y acontecimientos importantes, ofrecer contexto y análisis e investigar a los poderosos", lamentó el editor. Y recordó que estos efectos no se limitan solo a la prensa, sino que afectan también a todas las industrias creativas, que dan trabajo a 50 millones de personas en el mundo y que producen aproximadamente un valor económico de 12 billones de dólares.

De hecho, cuando las empresas tecnológicas hablan de "datos", según admitió, ya están ganando la batalla del discurso, porque en realidad se refieren en la mayoría de los casos a "contenido con copyright".

Ante este panorama, Sulzberger se quejó de que el sector ha agachado demasiado la cabeza y ha actuado de manera fragmentada contra estas compañías. Defendió un entendimiento mutuo: "Las empresas de comunicación deberían querer abrazar lo que la buena IA puede aportar. Y las compañías tecnológicas deberían dar apoyo a una corriente saludable y sostenible de información e ideas y creatividad que alimenta la IA".

La capacidad de negociación, sin embargo, es limitada, porque las seis empresas de IA más destacadas suman una valoración de 11 billones de dólares, lo que representa tres veces el PIB de Francia. "Esto significa que este robo de propiedad intelectual no tiene lugar por falta de capacidad de pagarlo. Aunque los acuerdos para licenciar contenidos que se han firmado no son públicos, teniendo en cuenta la dimensión pequeña de los que sí han trascendido, todo indica que menos de un 0,5% de sus inversiones se dedicará a compensar a la gente y a las empresas que crean los datos con los que se hace funcionar la IA".

Sulzberger recordó que cinco de las diez webs más utilizadas para entrenar las IA más populares son propiedad de editores de prensa. "Aunque la mayoría de compañías de IA esconden las fuentes con las que entrenan sus aplicaciones, el New York Times fue la fuente individual más grande de datos con propietario de los bancos de datos utilizados para entrenar muchos modelos diferentes". El editor reveló, también, que el rotativo ya ha gastado más de 20 millones de dólares en pleitos a lo largo de los últimos dos años y medio, en unos procesos especialmente largos y arduos. Su intervención concluyó con una llamada a actuar conjuntamente, presionar a los legisladores, reivindicar los derechos que pertenecen a los medios y, en caso de pactar con estas compañías, hacerlo con cuidado para que los beneficios a corto plazo no lo sean a cambio de comprometer la viabilidad futura.
Fuente: Ara.Cat

miércoles, 3 de junio de 2026

Política local fuera del aire: denuncian un avance del Gobierno de Milei sobre la autonomía periodística en las emisoras de Radio Nacional

El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación advirtió que las medidas impulsadas por las autoridades de Radio Nacional responden a una línea de centralización informativa promovida por el Gobierno nacional, restringen la autonomía periodística y limitan el tratamiento de temas políticos locales
El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (CiSPren) repudió las decisiones adoptadas por la dirección de LRA7 Radio Nacional Córdoba y denunció que constituyen un grave avance contra la libertad de expresión, la pluralidad informativa y las condiciones laborales de las y los trabajadores de la emisora.

Según informó la organización sindical, las nuevas directivas implican el recorte de una hora de programación local para favorecer la transmisión completa de "Primer Round", programa emitido desde LRA1 Radio Nacional Buenos Aires y conducido por el gerente de contenidos de la emisora, Nicolás Yacoy. De acuerdo con el gremio, este ciclo, junto con su emisión vespertina, cumple la función de centralizar la línea editorial de las radios públicas, en detrimento del carácter federal que históricamente distinguió a Radio Nacional.

El sindicato también señaló que las autoridades dispusieron el apartamiento de una reconocida periodista de la conducción de un programa local y ordenaron excluir la temática política de la agenda de "La Mañana de Radio Nacional Córdoba".

Para el CiSPren, esta decisión representa "un grave atentado contra el derecho a la información", ya que impide a la audiencia cordobesa acceder al tratamiento de la agenda política local, tanto de la provincia como de sus departamentos. Además, denunció que se informó al personal que la línea editorial de Radio Nacional Córdoba será supervisada desde Buenos Aires mediante un contacto permanente con el equipo de producción local para definir diariamente los contenidos que podrán abordarse al aire.

Desde la organización sostienen que esta modalidad constituye "un evidente mecanismo de control sobre el trabajo periodístico" y representa un nuevo avance sobre la autonomía profesional y la libertad de expresión dentro de los medios públicos.

El gremio remarcó además que las medidas contradicen los principios establecidos por la Ley Nº 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, que promueve la diversidad, el pluralismo, la producción local y federal de contenidos, así como el acceso democrático a la información y la representación de las distintas realidades culturales, sociales y políticas del país.

"Unificar los contenidos bajo los criterios de una única emisora atenta contra esos principios y debilita el rol que los medios públicos deben cumplir en una sociedad democrática", señalaron.

Otro de los aspectos cuestionados es que las nuevas directivas no fueron formalizadas por escrito, pese a que implican modificaciones de tareas, cambios en la dinámica laboral y alteraciones en la conformación de los equipos de trabajo.

La denuncia se produce pocos días después de una nueva tanda de retiros voluntarios que, según el CiSPren, profundiza el vaciamiento de Radio Nacional y deteriora el funcionamiento de los medios públicos. A esto se suma el conflicto paritario que atraviesa el sector, en el marco del cual las organizaciones sindicales reclaman una urgente recomposición salarial ante una pérdida del poder adquisitivo superior al 40%.

Actualmente, las y los trabajadores de prensa de Radio Nacional perciben un salario básico de 470 mil pesos. Para el sindicato, se trata de un ingreso insuficiente para garantizar condiciones de vida dignas.

"Resulta inadmisible que, mientras se profundiza el ajuste sobre los medios públicos y sus trabajadores, también se avance sobre derechos garantizados por la Constitución Nacional y numerosos tratados internacionales", expresaron.

Finalmente, el CiSPren sostuvo que las medidas adoptadas exceden una simple reorganización de la programación y advirtió que forman parte de "un proceso de censura, centralización informativa y disciplinamiento editorial" orientado a silenciar voces locales, restringir el ejercicio del periodismo y convertir a las emisoras de Radio Nacional en repetidoras de contenidos definidos desde Buenos Aires.

lunes, 1 de junio de 2026

La elección de "Yiya" desata una fuerte polémica en la Comedia Municipal Norberto Campos

Actores, dramaturgos y trabajadores de la cultura cuestionan la selección del musical para la edición 2025 de la Comedia Municipal Norberto Campos. Afirman que contradice el espíritu de la ordenanza creada para impulsar la producción teatral rosarina y reclaman explicaciones a la Secretaría de Cultura
La elección de Yiya, el musical para la duodécima edición de la Comedia Municipal Norberto Campos abrió un intenso debate dentro de la comunidad teatral rosarina. Lo que para la Secretaría de Cultura representa una nueva producción para uno de los programas más emblemáticos de las artes escénicas de la ciudad, para numerosos actores, actrices, dramaturgos, docentes y trabajadores culturales constituye una decisión que pone en discusión el sentido original de una ordenanza nacida hace más de una década para fortalecer la producción artística local.

La controversia no gira en torno al género musical ni a la calidad artística de la propuesta. El cuestionamiento apunta a los criterios utilizados para su selección. En diálogo con Señales, el actor Leandro Dotti, integrante de la agrupación ACTUAR, sostuvo que la elección de Yiya, el musical contradice los principios fundacionales de la Comedia Municipal. "Justamente se hizo todo lo contrario", afirmó.

La obra elegida y el origen de la polémica
La obra seleccionada no es una creación inédita. Ya fue estrenada en distintos escenarios del país, entre ellos Buenos Aires y Córdoba. Con libro de Osvaldo Bazán y música de Ale Sergi, líder de Miranda!, está inspirada en la historia de Yiya Murano, conocida como "la envenenadora de Monserrat", y aborda desde el humor, la sátira y la ironía temas vinculados a la ambición, la codicia y los límites morales de una sociedad.

Sin embargo, más allá de las virtudes artísticas de la propuesta, el anuncio generó preocupación en distintos sectores del teatro independiente rosarino.

"No cuestionamos el musical, cuestionamos la elección"
Según relata Dotti, la movilización comenzó a partir de una preocupación compartida por numerosos trabajadores y trabajadoras de las artes escénicas frente a una convocatoria que cada año esperan como una oportunidad laboral y creativa.

Para el actor, el problema central radica en que la decisión parece contradecir uno de los principios fundamentales establecidos por la ordenanza que creó la Comedia Municipal Norberto Campos en 2012.

"La discusión no pasa por si la obra es buena o mala ni por si el musical merece un lugar dentro de la programación. Lo que se cuestiona es por qué se eligió una producción ya existente y concebida fuera de Rosario para una política pública pensada originalmente para estimular la creación local", resume.

Una ordenanza nacida para fortalecer la producción local
La normativa que dio origen a la Comedia Municipal fue el resultado de años de organización y trabajo conjunto del sector teatral independiente, acompañado por concejales y concejalas de la ciudad.

Entre sus objetivos principales figuraban el estímulo a la dramaturgia local, la construcción de una identidad cultural propia y la generación de oportunidades concretas de trabajo para actores, actrices, directores, dramaturgos y técnicos rosarinos.

La principal inquietud de quienes cuestionan la elección de Yiya es que se trata de una obra ya estrenada, concebida fuera de Rosario y basada en una historia sin vínculo directo con la identidad local.

Aunque Dotti reconoce que Bazán estudió y trabajó en Rosario, señala que desde hace décadas desarrolla su carrera fuera de la ciudad y sostiene que la ordenanza no fue pensada para favorecer a artistas ya consolidados, sino para fortalecer la producción cultural local mediante convocatorias abiertas destinadas a quienes trabajan en Rosario.

Los interrogantes sobre el proceso de selección
La falta de información sobre los mecanismos de selección es otro de los puntos que generan malestar.

"No sabemos exactamente cuáles fueron los criterios", resume Dotti.

Por ese motivo, uno de los pedidos centrales dirigidos a la Secretaría de Cultura apunta a conocer cómo se tomó la decisión y cuáles son los costos asociados a la producción.

Entre las preguntas planteadas aparecen cuestiones vinculadas a la adquisición de derechos de autor, los montos destinados a esa compra y las razones por las cuales no se abrió una convocatoria específica para dramaturgos rosarinos.

También se preguntan por qué la Comedia Municipal, financiada con recursos públicos y desarrollada en un teatro de la ciudad, eligió contar la historia de un personaje sin vínculo con Rosario cuando existen numerosas figuras locales cuyas vidas podrían inspirar nuevas producciones.

El reclamo por más espacio para artistas rosarinos
Para Dotti, la discusión excede el caso puntual de Yiya. Considera que es necesario abrir un debate más amplio sobre las políticas culturales que se desarrollan en Rosario.

Observa que desde fines del año pasado y especialmente durante los primeros meses de este año los espacios dependientes de la Secretaría de Cultura comenzaron a recibir una creciente cantidad de espectáculos provenientes de Buenos Aires.

Mientras los teatros independientes continúan sosteniendo gran parte de la actividad cultural local, los artistas rosarinos también aspiran a ocupar espacios públicos emblemáticos como el Teatro La Comedia.

"Es un teatro que es nuestro", resume.
Una comisión asesora que no fue consultada

Uno de los aspectos que más preocupa al sector es la ausencia de consultas previas a los organismos que históricamente participaron en la construcción de la Comedia Municipal.

Dotti recuerda que existe una Comisión Asesora integrada por representantes de la Asociación Argentina de Actores y Actrices Delegación Rosario y referentes de distintas instituciones de formación artística de la ciudad.

Según explica, esa comisión no fue consultada durante el proceso y cuando sus integrantes tomaron conocimiento del tema la decisión ya estaba tomada.

Asambleas, firmas y pedido de audiencia
La respuesta de la comunidad artística no tardó en llegar. En pocas semanas se realizaron asambleas abiertas que reunieron a actores, actrices, docentes, estudiantes, dramaturgos, trabajadores culturales, concejales y representantes de organizaciones del sector.

El movimiento logró además una reunión con la Comisión de Cultura del Concejo Municipal y solicitó formalmente un encuentro con el secretario de Cultura, Federico Valentini.

Paralelamente comenzó a circular una carta pública acompañada por una campaña de firmas que, según Dotti, ya había reunido alrededor de 170 adhesiones al momento de la entrevista.

El objetivo es abrir un canal de diálogo institucional que permita discutir no sólo esta decisión específica sino también el futuro de la Comedia Municipal.

Más allá de Yiya: el debate sobre las políticas culturales
El actor insiste en aclarar un punto que considera fundamental: el reclamo no cuestiona la incorporación del género musical.

Por el contrario, celebra la apertura hacia nuevas formas teatrales y la diversidad de lenguajes escénicos. La objeción se concentra en los mecanismos de selección y en la elección concreta de esta producción.

Incluso dentro del ámbito del teatro musical surgieron voces críticas. Durante las asambleas participaron artistas vinculados específicamente a ese género que manifestaron su entusiasmo por la posibilidad de que la Comedia Municipal incorpore musicales, aunque también expresaron su desacuerdo con que Yiya sea la obra elegida para inaugurar esa etapa.

El debate también se trasladó a las redes sociales, donde aparecieron propuestas alternativas, entre ellas la de llevar a escena la historia de Rita "La Salvaje", una figura emblemática de la cultura popular rosarina.

Para muchos, una temática vinculada a la ciudad habría dialogado mejor con el espíritu fundacional de la Comedia Municipal y con el objetivo de fortalecer la producción artística local.
La carta que exige respuestas

En ese contexto de movilización, la comunidad artística rosarina hizo pública una carta dirigida al secretario de Cultura, Federico Valentini.

El documento, elaborado tras una asamblea realizada el 16 de mayo, solicita una reunión formal para despejar dudas e intercambiar perspectivas acerca de la elección de Yiya, el musical.

En la nota, los firmantes expresan que desde hace varias convocatorias observan un alejamiento del espíritu original de la ordenanza que creó la Comedia Municipal Norberto Campos.

Sostienen que la compra de los derechos de una obra concebida y producida fuera de Rosario limita las posibilidades de creación colectiva local y desalienta el crecimiento de la producción cultural de la ciudad.

La carta recuerda que la Comedia Municipal surgió como resultado de una histórica lucha del sector teatral por la equidad laboral y por la construcción de políticas públicas destinadas a fortalecer el patrimonio cultural rosarino.

Al mismo tiempo, los firmantes celebran que por primera vez se haya elegido producir un musical y valoran la incorporación de nuevos géneros. Sin embargo, sostienen que esa apertura no debería implicar el abandono de los objetivos fundacionales del programa.

Por ese motivo solicitan conocer en qué instancia y bajo qué criterios se eligió la obra, por qué se seleccionó una producción ajena a la ciudad y a la región, cuál fue el costo de adquisición de los derechos, cuál es el presupuesto anual destinado a la Comedia Municipal, qué porcentaje representa esa compra dentro del presupuesto total y por qué la Comisión Asesora no fue consultada.

Una discusión abierta sobre el futuro de la Comedia Municipal
La carta concluye con un pedido formal de audiencia con el secretario de Cultura y con la dirección del Teatro Municipal La Comedia para discutir estas inquietudes y pensar colectivamente políticas culturales que continúen fortaleciendo la producción artística rosarina.

Mientras esperan una respuesta oficial, los trabajadores y trabajadoras de las artes escénicas mantienen abierta la convocatoria y realizarán nuevas asambleas.

"Ningún esfuerzo individual reemplaza la fuerza de encontrarnos", señalan.

En esa frase parece condensarse el espíritu de una discusión que, más allá de una obra puntual, busca definir qué lugar ocupará la producción local dentro de las políticas culturales de Rosario.

Escuchá la entrevista completa:

domingo, 31 de mayo de 2026

La Rambla en disputa: pescadores artesanales frente a la modernización de La Florida

En La Florida, al norte de Rosario, la ribera del Paraná condensa una tensión persistente entre la vida de los pescadores artesanales y los proyectos de urbanización que prometen modernizar la costa. Elsa Avip, referente del sector, reconstruye desde la memoria y la experiencia cotidiana un territorio atravesado por controles, promesas incumplidas y una identidad que se resiste a ser desplazada
En el barrio de La Florida, donde el río Paraná se abre como una frontera líquida que ordena la vida cotidiana, Elsa Avip sostiene una memoria extensa de trabajo, disputas y promesas que se repiten con distintos nombres pero idéntico desenlace.

Su voz aparece cada vez que el territorio vuelve a ponerse en discusión en el ámbito municipal, sobre todo cuando se anuncian proyectos que hablan de "modernizar" la costa. En esos anuncios, que circulan entre oficinas y comunicados, el barrio se convierte en un problema a resolver o en una postal a intervenir. Pero en la orilla, la lectura es otra.

Un barrio entre el río y la política
En el oficialismo local circulan iniciativas orientadas a mejorar la infraestructura de los llamados "puestos de pescadores" y a crear un nuevo frente comercial bajo la denominación de "Mercado del norte". En ese marco, Elsa vuelve sobre una pregunta que no pierde vigencia: quiénes son efectivamente parte de esas decisiones y cómo circula la información hacia quienes viven y trabajan en el lugar.

"¿Y los pescadores sabrán? Fueron avisados", le preguntan en Señales, recordando que en distintos momentos los trabajadores del río fueron convocados al Concejo Municipal, participaron de reuniones en la comisión de producción y expusieron sus dificultades.

Desde su reconstrucción, esos encuentros incluyeron reclamos por infraestructura básica, cuestionamientos al accionar de Control Urbano —que en muchos casos describe como invasivo— y pedidos de regularización de las actividades. También aparecieron proyectos intermedios, como una feria gastronómica y cultural para el barrio de pescadores, impulsada en el ámbito deliberativo local a través de la concejala Alicia Pino.

Pero nada de eso, según su mirada, se tradujo en transformaciones sostenidas.
El render de las refromas prometidas en 2024

El espejo de agua y las promesas que no llegan
La última instancia de diálogo que recuerda es una reunión en La Florida con el director del Centro Municipal Distrito Norte, Gerardo Bernardini, donde —según relata— se reiteraron compromisos que no llegaron a concretarse.

Entre ellos aparece una expresión que condensa su escepticismo: el "espejito de colores" del llamado "espejo de agua". No se trata, explica, de una metáfora urbanística sino de algo concreto: el espacio de amarre y estacionamiento de las canoas, un punto histórico de trabajo que, asegura, nunca fue garantizado.

En su relato, la promesa urbana se superpone con la experiencia material del borde: lo que se anuncia como mejora, en la práctica, no siempre toca la vida cotidiana.

Control, desgaste y vida cotidiana
La dirigente reconstruye una relación prolongada de tensiones entre el barrio y el Estado municipal. Habla de controles reiterados, de episodios que describe como hostigamientos sostenidos en el tiempo y de exigencias que, según su experiencia, llegaron a incluir la presentación de documentación personal y papeles del vehículo para ingresar a la zona.

Esas dinámicas —afirma— no se limitaron a los pescadores, sino que atravesaron también a comerciantes del barrio, donde conviven pescaderías, bares y pequeños negocios. Con el tiempo, sostiene, el tejido cotidiano fue quedando atravesado por una lógica de control que impactó en la circulación y en el uso del espacio.

"Nos han hostigado hace años", resume, sin elevar el tono, como quien enumera algo que ya forma parte del paisaje.
Los renders actuales del municipio que ahora mencionan un espacio abierto a emprendedores

Un barrio que es más que pesca
En su propia historia familiar se condensa esa mezcla de río y vida urbana: su padre vendía insumos para la actividad pesquera, sus sobrinos y cuñados son pescadores. El trabajo con el pescado no aparece como una actividad aislada, sino como una trama que atraviesa generaciones.

La Florida, en su descripción, no es solo un enclave pesquero. Es un barrio de familias, vínculos y economías pequeñas que dependen del río pero también de su relación con la ciudad.

Obras parciales y una promesa de urbanización
En la conversación reaparece una crítica constante a la falta de obras estructurales. Elsa reconoce intervenciones puntuales —veredas, arreglos de infraestructura, modificaciones del paredón costero—, pero sostiene que se trata de mejoras fragmentarias, concentradas muchas veces en el frente visible del barrio.

Recuerda además una reunión con el intendente Pablo Javkin durante su primera gestión, en la que —según afirma— se habría comprometido a urbanizar La Florida e intervenir tanto las pescaderías como los frentes comerciales. Aquella promesa, dice, permanece abierta en el tiempo.
El río como economía y como identidad
A pesar del escenario, desde el barrio se han impulsado proyectos alternativos que buscan integrar La Florida como espacio cultural. En ese sentido, Elsa insiste en una idea que atraviesa todo su relato: el vínculo entre Rosario y el río no puede pensarse sin este sector.

"¿Quién no viene a Rosario y come un pescado?", plantea, como una forma de recordar que la costa no es periferia, sino parte constitutiva de la identidad urbana.

La actividad económica del barrio, subraya, es mayoritariamente familiar. No hay grandes empresas ni estructuras industriales, sino unidades de trabajo pequeñas sostenidas por redes de parentesco. "Trabajamos invierno y verano con poco o mucho turismo", explica.
El barrio en el último acampe

Una costa en disputa
El conflicto no se limita a la infraestructura o a la habilitación comercial. También atraviesa el uso del espacio público y el sentido de la transformación costera en clave turística.

Desde su mirada, ciertos proyectos recreativos no dialogan con la historia del lugar. No se opone a la renovación del barrio ni a su desarrollo turístico, aclara, pero cuestiona la incorporación de elementos que considera ajenos al territorio, como "toboganes que no tienen sentido de ser en ese lugar".

En esa misma línea aparece una preocupación más amplia: el acceso desigual a la ribera. Mientras algunos sectores pueden disfrutar de la costa sin restricciones, otros —especialmente barrios populares del norte rosarino— encuentran barreras materiales o simbólicas para su uso.

La ribera se vuelve entonces un espacio de disputa, donde el derecho al río no es solo una idea abstracta, sino una pregunta concreta sobre quién puede habitarlo.
El impacto del río y la fragilidad del trabajo
Uno de los puntos más sensibles de su relato es el impacto del dragado del Paraná en la actividad pesquera. Sin entrar en detalles técnicos, lo vincula con la pérdida de condiciones de trabajo y con una desigualdad estructural que favorece a quienes tienen mayor capacidad económica.

En ese contexto, la pesca artesanal aparece como una forma de vida cada vez más tensionada entre las condiciones naturales del río y las decisiones humanas que lo modifican.

El río como pertenencia
Hacia el final de su testimonio, la conversación se desplaza hacia una dimensión menos material y más simbólica. La costa, dice, no es solo un espacio de trabajo ni un escenario de conflicto: es también un lugar de encuentro, de bienestar y de memoria compartida.

El Paraná aparece como una presencia constante, una forma de identidad que atraviesa generaciones y barrios.

Desde esa perspectiva, las actividades comunitarias en la rambla —con música, sorteos y encuentros— funcionan como intentos de reafirmación del territorio. "El río es de todos", sostiene, insistiendo en que el acceso y el disfrute de la costa deberían ser compartidos sin exclusiones.

En esa tensión entre promesa y desgaste, entre urbanización y pertenencia, entre turismo y trabajo artesanal, la voz de Elsa Avip se inscribe como la de una habitante que no solo describe un conflicto urbano, sino que lo encarna.

Su relato deja ver un barrio que insiste en pensarse como parte constitutiva de la ciudad, incluso cuando —según su propia lectura— la ciudad no siempre lo reconoce de ese modo. 
Elsa y sus compañeros en el Concejo Municipal

Escuchá la entrevista completa:

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