domingo, 7 de junio de 2026
Día de las y los Periodistas: Prensa Rosario advirtió sobre precarización laboral y ataques a la libertad de expresión
En el marco del Día de las y los Periodistas, el Sindicato de Prensa Rosario (SPR) difundió un documento en el que expresó su preocupación por el deterioro de las condiciones laborales en el sector, el avance de la precarización del trabajo periodístico y el incremento de los discursos de odio contra trabajadores y trabajadoras de prensa.
Bajo el título "Libertad de informar o libertad de odiar", la organización sindical señaló que la actividad atraviesa un escenario complejo marcado por salarios insuficientes, multiempleo, fraude laboral y dificultades crecientes para sostener la cobertura de salud de las familias de prensa. A ello sumó los desafíos que plantean las plataformas digitales y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en la producción informativa.
El sindicato también manifestó su preocupación por el clima de hostilidad hacia el periodismo y cuestionó las expresiones del presidente Javier Milei contra periodistas, especialmente mujeres periodistas. Según el SPR, este escenario contribuye a la naturalización de agresiones en redes sociales y en coberturas periodísticas.
Otro de los puntos centrales del pronunciamiento fue el rechazo a las reformas laborales impulsadas por el Gobierno nacional. En particular, el gremio advirtió sobre la posibilidad de que quede sin vigencia el Estatuto del Periodista Profesional a partir de 2027, una normativa que considera fundamental para la protección de los derechos laborales y profesionales del sector.
"El Estatuto define la actividad periodística, establece derechos y funciones profesionales y constituye una herramienta esencial para garantizar la libertad de expresión", sostuvo la entidad, que ratificó su compromiso con la defensa de esa legislación y del Estatuto del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas.
El documento también recordó los riesgos que enfrentan quienes realizan coberturas en la vía pública y mencionó como caso emblemático al fotógrafo Pablo Grillo, en el marco de los reclamos por mayores garantías de seguridad para trabajadores y trabajadoras de prensa.
Asimismo, el sindicato destacó la necesidad de fortalecer el vínculo con las audiencias y aclaró que periodistas, fotógrafos, camarógrafos y demás trabajadores de prensa no son quienes definen las líneas editoriales de los medios en los que se desempeñan. "Son los empleadores quienes asignan las tareas periodísticas y establecen las políticas editoriales", señaló.
En otro tramo del texto, la organización reivindicó el papel social del periodismo como herramienta fundamental para el acceso a información confiable y para el fortalecimiento democrático. También ratificó su compromiso con una comunicación basada en principios éticos, perspectiva de género, igualdad y diversidad.
Finalmente, con motivo de la conmemoración del 7 de junio, el Sindicato de Prensa Rosario saludó a las y los trabajadores de prensa y renovó su convocatoria a la defensa de los derechos colectivos del sector y de las condiciones necesarias para ejercer el periodismo con libertad y dignidad.
sábado, 6 de junio de 2026
Leila Guerriero: Consumos inapropiados
Dependiendo de cómo incida la luz, de la temperatura, de la hora, cuando estoy en Buenos Aires elijo correr hacia el norte o hacia el sur, hacia el este o hacia el oeste, por lo que llamo "mar abierto" —un circuito largo que atraviesa tres barrios—; por lo que llamo "circuito tradicional" –más corto y entrañable, un paisaje de talleres mecánicos, gomerías, casas bajas que siempre están cerradas y en las que imagino que hay cocinas con azulejos manchados de grasa, platos de comida para perros esparcidos por todos los ambientes y un olor ácido a frazadas sucias-; o por lo que no llamo de ninguna manera específica y que es un circuito en torno al cementerio, bello, arbolado, manso, previsible. Corro con tos o sin tos, con dolor o sin dolor, con cansancio o sin cansancio, con ganas o sin ganas, más cómoda o más incómoda, a buen ritmo o a ritmo espantoso, pero últimamente llena de hábitos malignos: pedazos de poemas que no arman nada, preocupaciones ilógicas, recuerdos como troncos pudriéndose en una laguna, jirones de amor estancado, evocaciones exigentes, congojas que supuran cosas que ni siquiera recuerdo, añoranzas del año 2023, iras criminales, envidia por nada ni por nadie (envidia ocurriendo en una atmósfera con ausencia de gravedad), consumo inapropiado de fotos fijas de un tiempo mejor, una tendencia cada vez más marcada al aislamiento, un apetito cada vez más intenso de soledad, una sensación cada vez más fuerte de desinterés, demandas a las que no quiero atender, preguntas que no quiero contestar, cantidades abundantes de decepción e hipocresía, la idea inabarcable de que antes era mucho más fácil tener días buenos, canciones estériles que fabrican anestesia, desistimiento, fatiga miserable, así que, de todas maneras, voy y corro arrastrando el cuerpo ahora que parece el final del tiempo, ahora que ya nunca es la primera vez. Todos, tarde o temprano, dejamos atrás el país de las primeras cosas.
viernes, 5 de junio de 2026
Denuncian el vaciamiento de LT3 AM680 y alertan por posibles despidos
La histórica radio LT3 AM 680 atraviesa una de las crisis más profundas de los últimos años. El Sindicato de Prensa de Rosario denunció el levantamiento de la programación propia de la emisora en el marco de un ajuste impulsado por los propietarios de la licencia, Rosario Difusión S.A., perteneciente al grupo Alpha Media, del empresario Marcelo Fígoli, quien también preside el grupo Fénix Entertainment.
La empresa eliminará casi toda la programación local desde el lunes 8 de junio. Sólo continuará al aire "La Barra de Casal", mientras el resto de la grilla será reemplazada por contenidos de Radio Rivadavia. Trabajadores denuncian un proceso de vaciamiento, salarios adeudados y riesgo para las fuentes laborales.
El fin de la programación local
La crisis de LT3 AM 680 sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. El Grupo Alpha Media decidió levantar casi toda la programación local de la emisora a partir del próximo lunes 8 de junio, una medida que profundiza la incertidumbre entre trabajadores, conductores y productores de la histórica radio rosarina.
Según pudo saberse, el único ciclo que continuará al aire será "La Barra de Casal", que se emite de 7 a 10 de la mañana. Finalizado ese horario, LT3 AM 680 retransmitirá la programación de Radio Rivadavia, emisora de Buenos Aires que también integra el mismo grupo empresario.
La decisión tomó por sorpresa a gran parte del equipo de trabajo. Conductores, productores y colaboradores fueron notificados en las últimas horas y varios de ellos comenzaron a despedirse de la audiencia durante las emisiones de esta semana.
Entre los programas que dejarán de formar parte de la grilla se encuentran "Equipo 3", "El Río Suena", "Ángeles Caídos" y "Digamos Todo", ciclos que habían sido incorporados durante 2025 en el marco de una apuesta por reposicionar a la radio más antigua del interior del país.
Hasta el momento, Alpha Media no emitió ningún comunicado oficial sobre el futuro de la emisora ni sobre el alcance de la reestructuración. De acuerdo con la información que circula entre los trabajadores, permanecería únicamente el personal de planta, mientras que los contratos de colaboradores y equipos incorporados con la última programación no serían renovados.
La medida refuerza las denuncias de vaciamiento formuladas por el Sindicato de Prensa de Rosario, que advirtió sobre el riesgo de pérdida de puestos de trabajo y el reemplazo de una señal con producción periodística local por contenidos generados fuera de la ciudad
Esta acción fue interpretada por trabajadores y representantes sindicales como parte de un proceso de vaciamiento que amenaza la continuidad laboral de decenas de empleados y el futuro de uno de los medios más emblemáticos de la ciudad.
En una asamblea realizada este viernes, las y los trabajadores se declararon en estado de alerta y resolvieron mantenerse movilizados a la espera de una nueva reunión entre el sindicato y la empresa, así como de una audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo.
El conflicto se agrava por una situación salarial crítica. Según denunció el gremio, una parte importante del personal acumula hasta tres meses sin percibir sus haberes. A ello se suman deudas correspondientes a aportes de obra social y obligaciones sindicales que, aseguran, permanecen impagas.
Desde el Sindicato de Prensa señalaron que las amenazas de reducción de personal, el levantamiento de programas, las propuestas de retiros y la posibilidad de despidos directos configuran un escenario de extrema incertidumbre para quienes sostienen el funcionamiento cotidiano de la emisora.
"Son las y los trabajadores quienes, con su esfuerzo, compromiso y organización, han mantenido al aire la radio durante décadas", remarcaron desde la organización gremial al referirse a LT3 AM680, considerada la radio más antigua del interior del país.Además del impacto laboral, el sindicato advirtió sobre las consecuencias que tendría para Rosario la pérdida de una señal con identidad local. Según denunciaron, la intención empresaria sería reemplazar la programación propia por la retransmisión de contenidos de Radio Rivadavia, emisora del mismo grupo. Entre marzo y abril de 2026, Alpha Media despidió a más de 35 trabajadores de Radio Rivadavia (AM 630), Splendid y Rock&Pop, incluyendo la agencia NA, en un contexto de fuerte ajuste y reestructuración.
Para el gremio, la decisión implica no sólo una amenaza para las fuentes de trabajo sino también un retroceso en materia de pluralidad informativa y producción periodística local.
Ante este escenario, los trabajadores y el Sindicato de Prensa de Rosario reclamaron:
- La inmediata regularización y pago de los salarios adeudados.
- La preservación de todos los puestos de trabajo.
- La cancelación de las deudas con la obra social y el sindicato.
- La continuidad de LT3 AM680 con programación propia y producción local.
Mientras continúan las negociaciones, la incertidumbre crece entre el personal de la emisora y en el ámbito de los medios rosarinos, donde el conflicto es seguido con preocupación por su impacto laboral y por el posible silenciamiento de una voz histórica de la comunicación de la ciudad.
jueves, 4 de junio de 2026
La IA, bajo fuego: el New York Times denuncia un saqueo sin precedentes de contenidos
miércoles, 3 de junio de 2026
Política local fuera del aire: denuncian un avance del Gobierno de Milei sobre la autonomía periodística en las emisoras de Radio Nacional
lunes, 1 de junio de 2026
La elección de "Yiya" desata una fuerte polémica en la Comedia Municipal Norberto Campos
La controversia no gira en torno al género musical ni a la calidad artística de la propuesta. El cuestionamiento apunta a los criterios utilizados para su selección. En diálogo con Señales, el actor Leandro Dotti, integrante de la agrupación ACTUAR, sostuvo que la elección de Yiya, el musical contradice los principios fundacionales de la Comedia Municipal. "Justamente se hizo todo lo contrario", afirmó.
La obra elegida y el origen de la polémica
La obra seleccionada no es una creación inédita. Ya fue estrenada en distintos escenarios del país, entre ellos Buenos Aires y Córdoba. Con libro de Osvaldo Bazán y música de Ale Sergi, líder de Miranda!, está inspirada en la historia de Yiya Murano, conocida como "la envenenadora de Monserrat", y aborda desde el humor, la sátira y la ironía temas vinculados a la ambición, la codicia y los límites morales de una sociedad.
Sin embargo, más allá de las virtudes artísticas de la propuesta, el anuncio generó preocupación en distintos sectores del teatro independiente rosarino.
"No cuestionamos el musical, cuestionamos la elección"
Según relata Dotti, la movilización comenzó a partir de una preocupación compartida por numerosos trabajadores y trabajadoras de las artes escénicas frente a una convocatoria que cada año esperan como una oportunidad laboral y creativa.
Para el actor, el problema central radica en que la decisión parece contradecir uno de los principios fundamentales establecidos por la ordenanza que creó la Comedia Municipal Norberto Campos en 2012.
"La discusión no pasa por si la obra es buena o mala ni por si el musical merece un lugar dentro de la programación. Lo que se cuestiona es por qué se eligió una producción ya existente y concebida fuera de Rosario para una política pública pensada originalmente para estimular la creación local", resume.
La normativa que dio origen a la Comedia Municipal fue el resultado de años de organización y trabajo conjunto del sector teatral independiente, acompañado por concejales y concejalas de la ciudad.
Entre sus objetivos principales figuraban el estímulo a la dramaturgia local, la construcción de una identidad cultural propia y la generación de oportunidades concretas de trabajo para actores, actrices, directores, dramaturgos y técnicos rosarinos.
La principal inquietud de quienes cuestionan la elección de Yiya es que se trata de una obra ya estrenada, concebida fuera de Rosario y basada en una historia sin vínculo directo con la identidad local.
Aunque Dotti reconoce que Bazán estudió y trabajó en Rosario, señala que desde hace décadas desarrolla su carrera fuera de la ciudad y sostiene que la ordenanza no fue pensada para favorecer a artistas ya consolidados, sino para fortalecer la producción cultural local mediante convocatorias abiertas destinadas a quienes trabajan en Rosario.
Los interrogantes sobre el proceso de selección
La falta de información sobre los mecanismos de selección es otro de los puntos que generan malestar.
"No sabemos exactamente cuáles fueron los criterios", resume Dotti.
Por ese motivo, uno de los pedidos centrales dirigidos a la Secretaría de Cultura apunta a conocer cómo se tomó la decisión y cuáles son los costos asociados a la producción.
Entre las preguntas planteadas aparecen cuestiones vinculadas a la adquisición de derechos de autor, los montos destinados a esa compra y las razones por las cuales no se abrió una convocatoria específica para dramaturgos rosarinos.
También se preguntan por qué la Comedia Municipal, financiada con recursos públicos y desarrollada en un teatro de la ciudad, eligió contar la historia de un personaje sin vínculo con Rosario cuando existen numerosas figuras locales cuyas vidas podrían inspirar nuevas producciones.
El reclamo por más espacio para artistas rosarinos
Para Dotti, la discusión excede el caso puntual de Yiya. Considera que es necesario abrir un debate más amplio sobre las políticas culturales que se desarrollan en Rosario.
Observa que desde fines del año pasado y especialmente durante los primeros meses de este año los espacios dependientes de la Secretaría de Cultura comenzaron a recibir una creciente cantidad de espectáculos provenientes de Buenos Aires.
Mientras los teatros independientes continúan sosteniendo gran parte de la actividad cultural local, los artistas rosarinos también aspiran a ocupar espacios públicos emblemáticos como el Teatro La Comedia.
"Es un teatro que es nuestro", resume.
Uno de los aspectos que más preocupa al sector es la ausencia de consultas previas a los organismos que históricamente participaron en la construcción de la Comedia Municipal.
Dotti recuerda que existe una Comisión Asesora integrada por representantes de la Asociación Argentina de Actores y Actrices Delegación Rosario y referentes de distintas instituciones de formación artística de la ciudad.
Según explica, esa comisión no fue consultada durante el proceso y cuando sus integrantes tomaron conocimiento del tema la decisión ya estaba tomada.
Asambleas, firmas y pedido de audiencia
La respuesta de la comunidad artística no tardó en llegar. En pocas semanas se realizaron asambleas abiertas que reunieron a actores, actrices, docentes, estudiantes, dramaturgos, trabajadores culturales, concejales y representantes de organizaciones del sector.
El movimiento logró además una reunión con la Comisión de Cultura del Concejo Municipal y solicitó formalmente un encuentro con el secretario de Cultura, Federico Valentini.
Paralelamente comenzó a circular una carta pública acompañada por una campaña de firmas que, según Dotti, ya había reunido alrededor de 170 adhesiones al momento de la entrevista.
El objetivo es abrir un canal de diálogo institucional que permita discutir no sólo esta decisión específica sino también el futuro de la Comedia Municipal.
Más allá de Yiya: el debate sobre las políticas culturales
El actor insiste en aclarar un punto que considera fundamental: el reclamo no cuestiona la incorporación del género musical.
Por el contrario, celebra la apertura hacia nuevas formas teatrales y la diversidad de lenguajes escénicos. La objeción se concentra en los mecanismos de selección y en la elección concreta de esta producción.
Incluso dentro del ámbito del teatro musical surgieron voces críticas. Durante las asambleas participaron artistas vinculados específicamente a ese género que manifestaron su entusiasmo por la posibilidad de que la Comedia Municipal incorpore musicales, aunque también expresaron su desacuerdo con que Yiya sea la obra elegida para inaugurar esa etapa.
El debate también se trasladó a las redes sociales, donde aparecieron propuestas alternativas, entre ellas la de llevar a escena la historia de Rita "La Salvaje", una figura emblemática de la cultura popular rosarina.
Para muchos, una temática vinculada a la ciudad habría dialogado mejor con el espíritu fundacional de la Comedia Municipal y con el objetivo de fortalecer la producción artística local.
En ese contexto de movilización, la comunidad artística rosarina hizo pública una carta dirigida al secretario de Cultura, Federico Valentini.
El documento, elaborado tras una asamblea realizada el 16 de mayo, solicita una reunión formal para despejar dudas e intercambiar perspectivas acerca de la elección de Yiya, el musical.
En la nota, los firmantes expresan que desde hace varias convocatorias observan un alejamiento del espíritu original de la ordenanza que creó la Comedia Municipal Norberto Campos.
Sostienen que la compra de los derechos de una obra concebida y producida fuera de Rosario limita las posibilidades de creación colectiva local y desalienta el crecimiento de la producción cultural de la ciudad.
La carta recuerda que la Comedia Municipal surgió como resultado de una histórica lucha del sector teatral por la equidad laboral y por la construcción de políticas públicas destinadas a fortalecer el patrimonio cultural rosarino.
Al mismo tiempo, los firmantes celebran que por primera vez se haya elegido producir un musical y valoran la incorporación de nuevos géneros. Sin embargo, sostienen que esa apertura no debería implicar el abandono de los objetivos fundacionales del programa.
Por ese motivo solicitan conocer en qué instancia y bajo qué criterios se eligió la obra, por qué se seleccionó una producción ajena a la ciudad y a la región, cuál fue el costo de adquisición de los derechos, cuál es el presupuesto anual destinado a la Comedia Municipal, qué porcentaje representa esa compra dentro del presupuesto total y por qué la Comisión Asesora no fue consultada.
Una discusión abierta sobre el futuro de la Comedia Municipal
La carta concluye con un pedido formal de audiencia con el secretario de Cultura y con la dirección del Teatro Municipal La Comedia para discutir estas inquietudes y pensar colectivamente políticas culturales que continúen fortaleciendo la producción artística rosarina.
Mientras esperan una respuesta oficial, los trabajadores y trabajadoras de las artes escénicas mantienen abierta la convocatoria y realizarán nuevas asambleas.
"Ningún esfuerzo individual reemplaza la fuerza de encontrarnos", señalan.
En esa frase parece condensarse el espíritu de una discusión que, más allá de una obra puntual, busca definir qué lugar ocupará la producción local dentro de las políticas culturales de Rosario.
domingo, 31 de mayo de 2026
La Rambla en disputa: pescadores artesanales frente a la modernización de La Florida
En el barrio de La Florida, donde el río Paraná se abre como una frontera líquida que ordena la vida cotidiana, Elsa Avip sostiene una memoria extensa de trabajo, disputas y promesas que se repiten con distintos nombres pero idéntico desenlace.
Su voz aparece cada vez que el territorio vuelve a ponerse en discusión en el ámbito municipal, sobre todo cuando se anuncian proyectos que hablan de "modernizar" la costa. En esos anuncios, que circulan entre oficinas y comunicados, el barrio se convierte en un problema a resolver o en una postal a intervenir. Pero en la orilla, la lectura es otra.
Un barrio entre el río y la política
En el oficialismo local circulan iniciativas orientadas a mejorar la infraestructura de los llamados "puestos de pescadores" y a crear un nuevo frente comercial bajo la denominación de "Mercado del norte". En ese marco, Elsa vuelve sobre una pregunta que no pierde vigencia: quiénes son efectivamente parte de esas decisiones y cómo circula la información hacia quienes viven y trabajan en el lugar.
"¿Y los pescadores sabrán? Fueron avisados", le preguntan en Señales, recordando que en distintos momentos los trabajadores del río fueron convocados al Concejo Municipal, participaron de reuniones en la comisión de producción y expusieron sus dificultades.
Desde su reconstrucción, esos encuentros incluyeron reclamos por infraestructura básica, cuestionamientos al accionar de Control Urbano —que en muchos casos describe como invasivo— y pedidos de regularización de las actividades. También aparecieron proyectos intermedios, como una feria gastronómica y cultural para el barrio de pescadores, impulsada en el ámbito deliberativo local a través de la concejala Alicia Pino.
Pero nada de eso, según su mirada, se tradujo en transformaciones sostenidas.
La última instancia de diálogo que recuerda es una reunión en La Florida con el director del Centro Municipal Distrito Norte, Gerardo Bernardini, donde —según relata— se reiteraron compromisos que no llegaron a concretarse.
Entre ellos aparece una expresión que condensa su escepticismo: el "espejito de colores" del llamado "espejo de agua". No se trata, explica, de una metáfora urbanística sino de algo concreto: el espacio de amarre y estacionamiento de las canoas, un punto histórico de trabajo que, asegura, nunca fue garantizado.
En su relato, la promesa urbana se superpone con la experiencia material del borde: lo que se anuncia como mejora, en la práctica, no siempre toca la vida cotidiana.
Control, desgaste y vida cotidiana
La dirigente reconstruye una relación prolongada de tensiones entre el barrio y el Estado municipal. Habla de controles reiterados, de episodios que describe como hostigamientos sostenidos en el tiempo y de exigencias que, según su experiencia, llegaron a incluir la presentación de documentación personal y papeles del vehículo para ingresar a la zona.
Esas dinámicas —afirma— no se limitaron a los pescadores, sino que atravesaron también a comerciantes del barrio, donde conviven pescaderías, bares y pequeños negocios. Con el tiempo, sostiene, el tejido cotidiano fue quedando atravesado por una lógica de control que impactó en la circulación y en el uso del espacio.
"Nos han hostigado hace años", resume, sin elevar el tono, como quien enumera algo que ya forma parte del paisaje.
En su propia historia familiar se condensa esa mezcla de río y vida urbana: su padre vendía insumos para la actividad pesquera, sus sobrinos y cuñados son pescadores. El trabajo con el pescado no aparece como una actividad aislada, sino como una trama que atraviesa generaciones.
La Florida, en su descripción, no es solo un enclave pesquero. Es un barrio de familias, vínculos y economías pequeñas que dependen del río pero también de su relación con la ciudad.
Obras parciales y una promesa de urbanización
En la conversación reaparece una crítica constante a la falta de obras estructurales. Elsa reconoce intervenciones puntuales —veredas, arreglos de infraestructura, modificaciones del paredón costero—, pero sostiene que se trata de mejoras fragmentarias, concentradas muchas veces en el frente visible del barrio.
Recuerda además una reunión con el intendente Pablo Javkin durante su primera gestión, en la que —según afirma— se habría comprometido a urbanizar La Florida e intervenir tanto las pescaderías como los frentes comerciales. Aquella promesa, dice, permanece abierta en el tiempo.
El río como economía y como identidad
A pesar del escenario, desde el barrio se han impulsado proyectos alternativos que buscan integrar La Florida como espacio cultural. En ese sentido, Elsa insiste en una idea que atraviesa todo su relato: el vínculo entre Rosario y el río no puede pensarse sin este sector.
"¿Quién no viene a Rosario y come un pescado?", plantea, como una forma de recordar que la costa no es periferia, sino parte constitutiva de la identidad urbana.
La actividad económica del barrio, subraya, es mayoritariamente familiar. No hay grandes empresas ni estructuras industriales, sino unidades de trabajo pequeñas sostenidas por redes de parentesco. "Trabajamos invierno y verano con poco o mucho turismo", explica.
El conflicto no se limita a la infraestructura o a la habilitación comercial. También atraviesa el uso del espacio público y el sentido de la transformación costera en clave turística.
Desde su mirada, ciertos proyectos recreativos no dialogan con la historia del lugar. No se opone a la renovación del barrio ni a su desarrollo turístico, aclara, pero cuestiona la incorporación de elementos que considera ajenos al territorio, como "toboganes que no tienen sentido de ser en ese lugar".
En esa misma línea aparece una preocupación más amplia: el acceso desigual a la ribera. Mientras algunos sectores pueden disfrutar de la costa sin restricciones, otros —especialmente barrios populares del norte rosarino— encuentran barreras materiales o simbólicas para su uso.
La ribera se vuelve entonces un espacio de disputa, donde el derecho al río no es solo una idea abstracta, sino una pregunta concreta sobre quién puede habitarlo.
El impacto del río y la fragilidad del trabajo
Uno de los puntos más sensibles de su relato es el impacto del dragado del Paraná en la actividad pesquera. Sin entrar en detalles técnicos, lo vincula con la pérdida de condiciones de trabajo y con una desigualdad estructural que favorece a quienes tienen mayor capacidad económica.
En ese contexto, la pesca artesanal aparece como una forma de vida cada vez más tensionada entre las condiciones naturales del río y las decisiones humanas que lo modifican.
El río como pertenencia
Hacia el final de su testimonio, la conversación se desplaza hacia una dimensión menos material y más simbólica. La costa, dice, no es solo un espacio de trabajo ni un escenario de conflicto: es también un lugar de encuentro, de bienestar y de memoria compartida.
El Paraná aparece como una presencia constante, una forma de identidad que atraviesa generaciones y barrios.
Desde esa perspectiva, las actividades comunitarias en la rambla —con música, sorteos y encuentros— funcionan como intentos de reafirmación del territorio. "El río es de todos", sostiene, insistiendo en que el acceso y el disfrute de la costa deberían ser compartidos sin exclusiones.
En esa tensión entre promesa y desgaste, entre urbanización y pertenencia, entre turismo y trabajo artesanal, la voz de Elsa Avip se inscribe como la de una habitante que no solo describe un conflicto urbano, sino que lo encarna.
Su relato deja ver un barrio que insiste en pensarse como parte constitutiva de la ciudad, incluso cuando —según su propia lectura— la ciudad no siempre lo reconoce de ese modo.
Pergamino: el juicio que sentó en el banquillo a las fumigaciones y al Estado
Según sostuvo, la difusión del juicio habría estado dominada por medios alejados de la objetividad.
Pandolfi interpretó esas declaraciones como un intento de condicionar el debate público. A su entender, la discusión no puede reducirse a una cuestión terminológica cuando la propia causa judicial acumuló una enorme cantidad de pruebas sobre los daños producidos por las fumigaciones.
El periodista destacó especialmente el alegato del fiscal federal Federico Reynares Solari, representante del Ministerio Público Fiscal, quien coincidió con los planteos de la querella y describió los niveles de peligrosidad detectados durante la investigación como extraordinarios.
Según relató Pandolfi, la fiscalía habló de "pruebas terroríficas" y de evidencias contundentes sobre los efectos de los agroquímicos.
Para ilustrar la dimensión humana del conflicto, recordó testimonios recogidos años atrás durante una investigación de MU. Entre ellos, el de Alejandra Bianco, una de las querellantes. Francisco recordó una nota publicada por MU en 2022: "A principio de 2018 se enfermó Sergio, mi ex pareja, de un cáncer de páncreas e hígado sin la posibilidad de operar. Falleció en diciembre pasado; en marzo último, Sandrita, mi amiga, mi hermana, murió de cáncer de huesos; a mi hijo Benjamín le detectan púrpura trombocitopénica (trastorno de la sangre) y a mi hijo Ignacio cáncer de tiroides, ambos a sus 17 años; a mí me quitaron el útero, 12 tumores tenía. Un cuerpo minado".
Y agregó: "El dueño de la casa donde vivíamos, cáncer de testículo; pegada a mi casa, un matrimonio con cáncer; pegado a ellos, Juan, cáncer de estómago. A la vuelta: Guada, cáncer de lengua; Gloria, cáncer de intestino y de colon; una familia entera: la mamá cáncer de intestino, el papá de garganta, el hijo de lengua. Pergamino es un desastre".
Su actual pareja trabaja en el campo. Va de cuerpo con sangre y aún no saben qué tiene.
"Por eso hablamos de agrotóxicos", explicó Pandolfi. "No es una disputa de lenguaje. Son tóxicos, los cuerpos hablan, ahí están las evidencias".
El proceso judicial también aparece como un antecedente clave para otras comunidades afectadas por fumigaciones en el país. Pandolfi lo comparó con el histórico juicio de las Madres de Ituzaingó, en Córdoba, que abrió un camino para nuevas denuncias y debates sobre las consecuencias del modelo agroindustrial.










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