sábado, 12 de septiembre de 2026

La prensa volvió a advertir en Diputados sobre ataques, restricciones y el deterioro de la libertad de expresión

Periodistas, representantes sindicales y organizaciones vinculadas al ejercicio profesional del periodismo expusieron ante diputados opositores sobre agresiones, restricciones al acceso a la información, represión a trabajadores de prensa, precarización laboral y el hostigamiento del Gobierno de Javier Milei. También cuestionaron la distribución de la pauta oficial a través de empresas estatales y reclamaron que el Congreso investigue el destino de esos recursos.

El encuentro se realizó este viernes 11 de septiembre en el anexo de la Cámara de Diputados y fue convocado por legisladores opositores que integran la Comisión de Libertad de Expresión, ante la falta de funcionamiento del cuerpo que preside el oficialista Guillermo Montenegro.

Durante varias horas, periodistas de distintos medios, representantes sindicales y organizaciones profesionales describieron un escenario caracterizado por agresiones públicas, restricciones para acceder a funcionarios y dependencias oficiales, represión durante coberturas de protestas, denuncias judiciales, campañas de hostigamiento y un deterioro de las condiciones laborales.

La situación de los periodistas acreditados en la Casa Rosada, la política de comunicación oficial y el destino de los recursos públicos destinados a medios fueron algunos de los principales ejes de la jornada.

La fecha también tuvo un componente simbólico: el 11 de septiembre se conmemora el fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, quien además de haber sido presidente fue escritor y periodista.

"El Congreso no puede mantenerse en silencio"
El vicepresidente de la Comisión de Libertad de Expresión, Nicolás Trotta, fue el encargado de abrir el encuentro. El diputado cuestionó al presidente de la Cámara baja, Martín Menem, por la situación de la comisión y explicó que la reunión había sido convocada de manera informal ante la falta de funcionamiento del cuerpo.

"Es una reunión informal, porque al presidente de la Cámara no le gusta decir que nos autocovocamos ante la apatía y voluntad de clausura y no funcionamiento de esta comisión por parte del bloque mayoritario de LLA", sostuvo.

Trotta explicó que los diputados habían decidido convocar a medios, entidades de comunicación y periodistas que, según afirmó, vienen sufriendo "la agresión constante" del Poder Ejecutivo Nacional.

El legislador señaló que existen más de cien proyectos vinculados con la libertad de expresión presentados por diputados de distintos bloques, pero que permanecen sin tratamiento debido a la falta de reuniones de la comisión.

Para Trotta, lo que ocurre no puede interpretarse como una sucesión de episodios aislados.

"No estamos frente a hechos aislados, sino una clara estrategia de intimidación que quiere llevar adelante el Poder Ejecutivo frente a una enorme asimetría del poder", afirmó.

Según planteó, la sucesión de ataques genera un efecto que excede las redes sociales. "Ese nivel de agresión y nivel de violencia que pretende Javier Milei desatar deja el mundo virtual y se traslada al mundo real", sostuvo.

Por eso, consideró que el Congreso no puede permanecer al margen. "No convocar esta comisión implica un silencio cómplice a las agresiones", advirtió, y reclamó un compromiso que trascienda las identidades partidarias en defensa de la libertad de expresión.

En la misma línea se expresó la vicepresidenta segunda de la comisión, Lourdes Arrieta, de Provincias Unidas, quien planteó la necesidad de abordar el "constante agravio" no solamente contra periodistas, sino también contra quienes expresan opiniones diferentes a las del Gobierno.

Como comunicadora social, Arrieta remarcó la necesidad de discutir "la Argentina que queremos" y el modelo de democracia en el que se pretende vivir.

"Por estar en contra de alguna medida, no significa que somos enemigos", sostuvo, y propuso analizar hasta qué punto pueden instalarse discursos de odio contra quienes piensan diferente.

FoPeA: "Vivimos un momento particularmente crítico"
El vicepresidente del Foro de Periodismo Argentino (FoPeA) y periodista de La Nación, Claudio Jacquelin, fue uno de los primeros en tomar la palabra. Su diagnóstico fue contundente: la situación es "sumamente grave".

Jacquelin cuestionó la ausencia del bloque mayoritario y el intento de vaciamiento de un ámbito que, consideró, debería ser central para la defensa de la libertad de expresión, la libertad de prensa y el acceso a la información.

"Vivimos un momento particularmente crítico, porque han convergido una cantidad de situaciones que ponen a la libertad de expresión y de prensa en un estado de fragilidad demasiado profunda", sostuvo.

El periodista señaló que confluyen varios factores: un ataque sistemático contra las voces que contradicen el discurso oficial, una crisis profunda de la industria periodística y una creciente precarización del trabajo.

FoPeA realiza desde hace 16 años un monitoreo de la libertad de expresión. Según los datos expuestos durante la reunión, el año pasado se alcanzó un récord de agresiones contra periodistas, superando incluso el registro de 2013, y más del 60% de los casos tuvieron como origen al Poder Ejecutivo Nacional.

Jacquelin destacó que una parte sustancial de esas agresiones se expresa a través de ataques verbales y campañas de deslegitimación.

La secretaria de FoPeA, Paula Moreno Román, puso el foco en otro aspecto: el denominado "efecto contagio" hacia las provincias.

"Estas conductas del poder político central están haciendo mella en las provincias", advirtió.

Entre los problemas que enumeró se encuentran la publicidad oficial, la falta de transparencia en la distribución de fondos públicos y las dificultades para acceder a funcionarios.

Moreno Román sostuvo además que detrás de las restricciones al trabajo periodístico existe un intento por quitarle a los periodistas su función de intermediarios entre el poder y la sociedad.

"La no existencia de la repregunta en definitiva lo que hace es fomentar un discurso unidireccional", señaló.

La pauta oficial y los fondos de empresas estatales
Uno de los temas que atravesó las exposiciones fue la distribución de publicidad oficial.

Rodrigo Lloret, director de Perfil, reconoció que la Secretaría de Comunicación ya no distribuye la pauta de la misma manera que durante gobiernos anteriores, pero sostuvo que eso no significa que hayan desaparecido los recursos públicos destinados a los medios.


"Es verdad que la Secretaría de Comunicación ya no distribuye la pauta como hacían otros gobiernos, pero la gran pauta pública es distribuida por Santiago Caputo, a través fundamentalmente de YPF", afirmó.

Lloret cuestionó que esos recursos sean distribuidos de manera discrecional y reclamó acceso a la información que permita conocer cuánto dinero se destina y quiénes son sus beneficiarios.

El planteo fue acompañado por otros participantes, quienes reclamaron a los diputados que investiguen el destino de los fondos públicos canalizados a través de empresas estatales.

La discusión sobre la pauta se vinculó así con una preocupación más amplia: el acceso a la información pública y la posibilidad de controlar el uso de recursos estatales.

Los insultos presidenciales y la naturalización de la violencia
Los ataques públicos de Javier Milei contra periodistas ocuparon buena parte de las exposiciones.

Lloret cuestionó que la sociedad se haya acostumbrado a observar diariamente insultos del Presidente hacia periodistas de distintos medios.

"Es realmente impresionante acostumbrarnos a lo que nos hemos acostumbrado: ver todos los días en redes sociales al Presidente Javier Milei insultar a periodistas de todos los medios; normalizamos algo que es gravísimo", sostuvo.

El periodista cuestionó el tenor de algunos de esos ataques y consideró necesario discutir el impacto que tiene el discurso presidencial sobre el debate público.

Mónica Gutiérrez, en tanto, pidió no naturalizar la violencia.

La periodista sostuvo que la confrontación entre prensa y poder siempre existió, porque el periodismo cumple un papel de contrapoder, pero consideró que el nivel de tensión actual excede situaciones anteriores.

"Desde que se ingresa a esta profesión se sabe que el periodismo es contrapoder y en todo momento las tensiones entre la prensa y el poder han existido, pero ahora han llegado muy lejos", afirmó.

Gutiérrez advirtió además sobre el efecto que esos discursos pueden tener en la sociedad. A su juicio, el ataque constante al periodismo profesional puede terminar favoreciendo el abandono de fuentes periodísticas tradicionales en favor de influencers y contenidos sin criterios profesionales de verificación.

En ese escenario, alertó, una sociedad que pierde referencias confiables para informarse queda también más vulnerable desde el punto de vista democrático.

Casa Rosada: restricciones, cierre de la sala y aislamiento
La situación de los periodistas acreditados en la Casa Rosada fue otro de los capítulos centrales.

Fernando Ramírez, presidente de la Asociación de Periodistas de la República Argentina (APeRA), contó que estuvo acreditado en la sede gubernamental desde 1983 hasta el año pasado y que participó incluso de las primeras conferencias de prensa de Manuel Adorni.

Según relató, durante los primeros seis meses la relación fue correcta, pero luego "se fue todo a la deriva".

Ramírez recordó la implementación de un protocolo "muy estricto", que consideró antecedente del posterior cierre de la sala de periodistas.

"Para mí este es el peor momento que sufre la relación periodismo-gobierno", afirmó, extendiendo su comparación incluso a períodos no democráticos.

También cuestionó que el Presidente no haya brindado una conferencia de prensa durante su gestión y recordó que tampoco lo hizo durante su campaña electoral.

Gabriel Sanfilippo, periodista y locutor acreditado en Casa Rosada, también cuestionó las condiciones de trabajo.

Recordó que durante el gobierno anterior fue expulsado de la Casa de Gobierno y planteó interrogantes sobre la continuidad de las restricciones: "¿Este Gobierno vino a hacer el trabajo sucio de encerrarnos en la sala de periodistas? ¿De no permitir repreguntar en las conferencias de prensa?".

Sanfilippo preguntó además qué sucedería con estas prácticas si en el futuro cambiara el signo político del Gobierno.

La periodista Natasha Niebieskikwiat, de Clarín, fue igualmente crítica. Pidió que no se "institucionalice nada de lo que está ocurriendo" y aseguró que, pese a haber atravesado otros períodos de fuerte tensión entre gobiernos y medios, nunca había observado un deterioro institucional semejante.

"Yo estoy prohibida en Casa de Gobierno", afirmó.

Para Niebieskikwiat, el problema excede el enfrentamiento coyuntural entre un Gobierno y determinados periodistas: se trata del "desmantelamiento de todo el aparato institucional de prensa".
Represión y violencia contra trabajadores de prensa

La periodista Nancy Pazos, de Radio 10, participó de manera virtual y llevó a la reunión el reclamo de quienes cubren las movilizaciones que se desarrollan frente al Congreso.

Pazos sostuvo que desde hace dos años trabajadores de prensa sufren agresiones durante las manifestaciones de los miércoles y recordó que se presentó un habeas corpus para evitar que periodistas y reporteros gráficos fueran golpeados, gaseados o reprimidos mientras trabajaban.

Según relató, ese recurso lleva dos años sin resolución.

La periodista aseguró que más de 250 cronistas y reporteros gráficos fueron gravemente lastimados durante ese período mientras realizaban su tarea.

"No nos rompen el celular y la cámara solamente porque las Fuerzas de Seguridad reciben la orden de odiar lo suficiente a los periodistas, lo hacen porque esos ojos y esas lenguas transmiten información", sostuvo.

Pazos reclamó a los legisladores que actúen y pidió que una eventual actualización del Estatuto del Periodista incorpore un capítulo específico destinado a proteger el derecho a trabajar sin sufrir violencia.

El Estatuto del Periodista y la precarización laboral
La situación laboral de los periodistas apareció como otra de las preocupaciones centrales.

Jacquelin vinculó la precarización con la crisis general de la industria y señaló que el deterioro de las condiciones laborales profundiza las dificultades para sostener un periodismo profesional independiente.

Desde Tiempo Argentino, su presidenta, Malena Winer, puso el acento en la necesidad de preservar el Estatuto del Periodista.

"No hay periodismo profesional sin condiciones mínimas garantizadas", sostuvo.

Winer recordó que los trabajadores de prensa también son trabajadores y señaló que las credenciales y los chalecos que deberían funcionar como elementos de identificación y protección terminaron convirtiéndose, en algunos casos, en blancos visibles de agresión.

"No hay periodismo sin periodistas", remarcó.

También participaron representantes de organizaciones sindicales y profesionales, entre ellos Francisco "Paco" Rabini, secretario adjunto primero del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), quien señaló que Milei "insulta y agravia colegas día por medio, en una asimetría inmensa de poder".

Rabini planteó que el colectivo periodístico debe asumir una lógica de "autodefensa", no únicamente en protección de los trabajadores sino también por el papel que cumple el periodismo dentro de una democracia.

"Ni en dictadura se había cerrado la sala"
La intervención de Ramírez volvió a colocar en primer plano el cierre de la sala de periodistas de la Casa Rosada.

"Ni en dictadura se había cerrado la sala de periodistas", sostuvo, para luego insistir en que considera que la actual situación constituye el peor momento de la relación entre el periodismo y el Gobierno.

El planteo fue acompañado por otros testimonios que describieron restricciones al uso de espacios comunes, controles sobre los movimientos de los periodistas y dificultades para acceder a funcionarios.

FoPeA, además, incorporó otros episodios denunciados por el sector: agresiones físicas por parte de fuerzas de seguridad, hackeos, campañas de difamación, denuncias judiciales y el uso de mecanismos judiciales considerados abusivos para intimidar a periodistas.

Entre los casos mencionados estuvo el del fotógrafo Pablo Grillo, herido durante una movilización.

La organización sostuvo que estos hechos ya fueron denunciados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Una comisión paralizada y una disputa institucional
El funcionamiento de la propia Comisión de Libertad de Expresión atravesó toda la jornada.

Los diputados opositores denunciaron que el cuerpo permanece paralizado pese a la existencia de más de cien proyectos vinculados con la temática y recordaron que habían solicitado formalmente su convocatoria en distintas oportunidades, incluida una presentación del 24 de agosto que, según afirmaron, no obtuvo respuesta.

Entre los diputados presentes estuvieron Raúl "Rulo" Hadad, Marcela Pagano, Lourdes Arrieta, Sabrina Selva, Hugo Yasky, Kelly Olmos, Mónica Frade, Romina Del Plá, Adriana Serquis y Lorena Pokoik.

Frade cuestionó que se haya naturalizado tanto la agresión como la utilización de "la mentira flagrante en las más altas autoridades".

"Nos acostumbramos al insulto brutal por parte del Presidente y algunos integrantes del oficialismo, que ya son la manera habitual de dirigirse a medios, legisladores y, finalmente, a la sociedad", afirmó.

También cuestionó directamente al presidente de la comisión, Guillermo Montenegro, por no convocar al cuerpo.

"El titular de la Comisión, Guillermo Montenegro, se niega a abrirla y no podemos dictaminar nada en torno a este problema", sostuvo, aunque aseguró que la oposición continuará reuniéndose.

Un reclamo común entre periodistas de distintas posiciones
La jornada reunió a periodistas de distintos medios y con trayectorias y posiciones editoriales diversas.

Participaron Paula Moreno Román, Stella Hernández, Francisco "Paco" Rabini, Julia Cravero, Natasha Niebieskikwiat, Gabriel Sanfilippo, Sebastián Lacunza, Mariano Obarrio, Rodrigo Lloret, Malena Winer y Nancy Pazos, entre otros trabajadores de prensa que expusieron experiencias personales de agresiones, restricciones y dificultades para ejercer su profesión.

Uno de los aspectos destacados por varios participantes fue precisamente la posibilidad de compartir una misma mesa pese a las históricas diferencias existentes dentro del periodismo argentino.

Niebieskikwiat lo expresó al recordar que durante otros períodos había mantenido fuertes diferencias con colegas por las posiciones editoriales de los medios en los que trabajaban.

En ese sentido, afirmó que el actual contexto terminó acercando a periodistas que antes estaban enfrentados.

La coincidencia que atravesó la jornada fue que las diferencias editoriales o políticas no deberían poner en discusión el derecho de los periodistas a trabajar y de la sociedad a recibir información.

"Falta que actúen"
El cierre de las exposiciones estuvo a cargo de José Ángel Di Mauro, vicepresidente de APeRA y director de la revista Parlamentario.

Di Mauro pidió no naturalizar los discursos y las agresiones contra periodistas y recordó el episodio ocurrido en la sesión de Diputados del miércoles, cuando el oficialismo aplaudió luego de que Trotta formulara una cuestión de privilegio en la que enumeró ocho insultos de Milei contra trabajadores de prensa.

"Es gravísimo y lamentable. El Presidente de la Nación nos representa y no puede hacer eso", sostuvo.

Di Mauro también realizó un recorrido histórico por la conducción de la Comisión de Libertad de Expresión y señaló que durante las últimas dos décadas estuvo mayoritariamente en manos de la oposición, con algunas excepciones.

Según explicó, la situación actual comenzó en 2024, cuando La Libertad Avanza, pese a contar con una representación parlamentaria minoritaria, quedó al frente del cuerpo.

Su crítica estuvo dirigida también hacia los bloques opositores que permitieron esa distribución.

"No se quejen tanto. Es uso y costumbre que las comisiones de gobernabilidad las maneja el oficialismo y las de control las maneja la oposición. La entregaron", afirmó.

Al finalizar el encuentro, Trotta agradeció a los participantes y, especialmente, a quienes permanecieron hasta el cierre.

El diputado sostuvo que la defensa de la libertad de expresión exige un "compromiso de dos vías": por un lado, el de los legisladores que decidieron convocar la reunión y continuar con estos encuentros; por otro, el de los periodistas y organizaciones del sector para visibilizar las situaciones denunciadas.

El objetivo, explicó, es impedir que las agresiones se conviertan en parte natural del escenario político.

"Vamos a seguir convocando", afirmó.

Y resumió el desafío que, según los organizadores, enfrenta ahora el Congreso: evitar que el deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo sea aceptado como una nueva normalidad.

"Para ponerle un freno tenemos que llamar a la conciencia y construir la conversación pública de otra manera", concluyó Trotta.

El encuentro retomó, además, un reclamo que ya había sido planteado meses atrás, cuando una reunión de características similares abordó la prohibición de ingreso de más de medio centenar de periodistas acreditados a la Casa Rosada.

En aquella oportunidad, representantes del sector ya habían advertido que las restricciones al acceso, la falta de respuestas oficiales y las agresiones contra trabajadores de prensa no podían analizarse como episodios independientes.

Ahora, con nuevos testimonios y denuncias, el reclamo volvió al Congreso: que la libertad de expresión, el derecho a informar y el derecho de la ciudadanía a estar informada no queden subordinados a la disputa política de turno.
Fuentes: Tiempo Argentino, FoPeA, Parlamentario, Señales

Ver también: Violencia, censura y precarización: la advertencia de Prensa Rosario sobre el presente de las y los trabajadores de medios

Violencia, censura y precarización: la advertencia de Prensa Rosario sobre el presente de las y los trabajadores de medios

Asociaciones y entidades periodísticas, trabajadores de prensa agredidos y referentes del campo de la comunicación volvieron a reunirse este viernes en el Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación, en Buenos Aires. Stella Hernández, del Sindicato de Prensa Rosario, participó del encuentro autoconvocado por Nicolás Trotta, vicepresidente de la Comisión de Libertad de Expresión, una iniciativa acompañada por más de diez integrantes de distintos bloques. Durante la reunión, Hernández expuso sobre la violencia contra la prensa, la censura, la precarización laboral y la concentración de medios, y advirtió sobre el impacto que estas situaciones tienen en las provincias
La violencia que empieza en Buenos Aires y llega a Rosario

Primero, muchas gracias a las y los legisladores que nos convocaron. Vengo desde Rosario, represento al Sindicato de Prensa Rosario y a la CTA de los Trabajadores.

Yo les quiero contar, con casos específicos, lo que pasa en nuestra ciudad, en nuestra provincia de Santa Fe, y que también se repite en otras provincias y en otros lugares del llamado interior del país.

Los casos de violencia, de odio, de agresiones, lo que pasó en la sala de periodistas de la Casa Rosada, tienen una visibilidad que, por supuesto, acá están sobrellevando un peso mayor porque está el poder político concentrado aquí, en Buenos Aires.

Ahora, esa violencia, como también adelantaron compañeros de FoPeA, se derrama. No es una violencia que queda encapsulada en las agresiones del Presidente, con el odio a los periodistas y las periodistas, sino que se derrama y llega a las provincias.

Rosario: periodistas expuestos y una Policía que no responde
Nosotros tenemos una situación que denunciamos, sobre la que nos sentamos a hablar con los funcionarios de la provincia y, en su momento, con la ciudad cuando ha sido necesario, y con la Policía.

Una violencia, además, que viene de una zona caliente como Rosario, donde supuestamente ya no hay más violencia porque, claro, no se puede difundir lo que sucede en Rosario.

Una violencia policial por acción, cuando impiden que se cubra de determinada manera alguna nota o alguna muerte, algo a donde llegamos, a donde llegan nuestros movileros, nuestros trabajadores.

Y otra por omisión, cuando la Policía directamente deja a un equipo completo, un móvil completo de la televisión, cubriendo un asesinato en una zona muy caliente de los alrededores de Rosario, se va del lugar y son atacados, los roban, les tiran piedras, los amenazan, se corta la luz.

De esas situaciones tenemos un montón. Las hemos denunciado a todas.

¿Nos hemos sentado con el ministro en la provincia? Sí. Nos han prometido cosas que nunca llegaron a cumplirse. Charlar con nosotros, algún código de procedimiento de la Policía y los periodistas. Nunca se hizo nada.

Lo venimos denunciando siempre porque, en algún momento, va a pasar, lamentablemente, algo más grave de lo que está sucediendo hasta ahora.

Pero, para sumarle, yo les voy a ir contando cómo se van dando todas estas cuestiones.

Un puñado de empresarios concentra los medios de Rosario
Nosotros tenemos la hiperconcentración de medios en nuestra ciudad. El multimedios La Capital está en manos de la familia Scaglione. El multimedios lo integran La Capital, que es el diario más antiguo del interior del país; tiene además el LT8 AM 680, una de las tres AM más importantes de la ciudad; tienen varias FM; tiene un canal de streaming, La Capital+.

Pero los Scaglione tienen también el Grupo Televisión Litoral.

Televisión Litoral es un conglomerado que tiene Canal 3 de Rosario, el canal más importante; tienen Radio 2, la otra emisora AM importante de la ciudad; tres FM: Vida, Frecuencia Plus y la que retransmite la AM; tienen Rosario3.com, que es la página web del medio.

Además, son dueños de Telefe y, en Rosario, Canal 5 (Telefe Rosario). Es decir, hay dos canales abiertos en Rosario y los dos son del mismo dueño.

Son más o menos 70 medios los que tiene la familia Scaglione en el país, en Santa Fe, en Entre Ríos, Salta, Tucumán, Río Negro, Buenos Aires, Córdoba, por nombrar algunos.

Nosotros también lo hemos denunciado: la cantidad, la concentración y el poder que le da eso.

Además de eso, vamos a sumarle otro: la otra AM de la ciudad de Rosario, el LT3 Radio Cerealista, la más antigua del interior del país, está concursada en manos de Marcelo Figoli, que es el dueño de Rivadavia, y que ahora, en LT3, concursada, está retransmitiendo Radio Rivadavia en Rosario. Han dejado a la gente en la calle.

Miren el panorama de lo que es Rosario. Esto se podría repetir en otros lugares también. Otros compañeros podrían contar lo que sucede en otros lugares del interior del país.

Esto nos lleva a preguntarnos cómo podemos trabajar las y los periodistas con un nivel de hiperconcentración que tienen los medios en nuestra ciudad y en nuestra provincia.
Publinotas, censura y una agenda cada vez más controlada

Las notas —nosotros le decimos las publinotas— vienen hechas directamente. Vienen notas hechas de la provincia, de la municipalidad y con la orden de publicarse. No hay manera. Vienen como si lo hubiera hecho un periodista.

Los capuchones de la televisión, cuando hay conferencias o algún encuentro con autoridades, están solo los capuchones, y las oficinas de prensa envían las notas como si hubiera habido un encuentro real con trabajadores de prensa.

Son niveles de una imaginación que uno dice: no, no puede ser que esto nos esté pasando. Sin embargo, nos está pasando.

Está pasando la violencia, está pasando la hiperconcentración increíble de medios; está pasando la censura.

Son innumerables los casos de censura que llevan también a la autocensura, el miedo y la precarización. No es solo la censura que ejerce el poder político.

Yo les digo un solo ejemplo, que es tonto al lado de todos los otros ejemplos que son graves. Por ejemplo, no se pudo publicar, se tuvo que levantar una nota de una palometa que había mordido a un turista en La Florida, porque eso supuestamente espantaba a los turistas en el río, en la ciudad.

Eso, que es una tontería —y de eso tenemos infinidad—, muestra que se controla todo. Todo lo que sale en los medios está controlado.

Todo lo que sale en los medios está controlado
Estuvo el presidente Javier Milei en la Bolsa de Comercio de Rosario y ¿qué salió publicado? ¿Qué foto salió publicada? La que mandó la Casa Rosada.

Una foto donde supuestamente está rodeado de simpatizantes y la gente. Nada que ver, nada que ver con lo que realmente pasó en la calle, donde estaban las organizaciones, ciudadanos manifestándose y las fuerzas de seguridad controlando que nadie pase.

Digamos: una mentira tras otra, manejada, manipulada, en connivencia con los empresarios de medios.

Si a esto, a todo esto que estoy contando, y haciéndolo sintético para no aburrirlos, porque son innumerables los casos que tenemos de censura, de control, de publinotas, es cosas que denunciamos, no es que nos callamos: lo denunciamos.

Precarización: La primera oferta fue cero, cero y tres
Sumado a eso, la precarización laboral. Nos cuesta meses de audiencias en los ministerios, denuncias, reuniones, movilizaciones en la calle, actos, para lograr una paritaria en que nos den —la primera oferta de la familia Scaglione— cero, cero y tres: los aumentos, cero, cero, tres.

Bueno, ahora ya estamos llegando, después de todo esto que les cuento y las movilizaciones, a quizás firmar una paritaria con ellos más o menos digna.

Pero si sumamos —yo voy haciendo una suma para ver cómo se perfila todo este panorama—, si sumamos además que nos están por sacar el Estatuto del Periodista Profesional, esto es el máximo.

Estamos ante realmente una fatalidad para las y los trabajadores de la prensa.

Quieren eliminar el Estatuto del Periodista
El estatuto no es ningún privilegio. El estatuto nos decían, nos dicen, que es obsoleto, que es anacrónico, que no está acomodado a las nuevas tecnologías, a este nuevo ecosistema de medios, lo digital.

Perfecto. Nosotros jamás nos hemos negado a discutir, a debatir sobre el estatuto y cuáles son las mejores funciones, las mejores reglamentaciones que tiene que tener nuestro estatuto.

El estatuto, ¿por qué les molesta tanto? ¿Por qué molesta un estatuto, una ley que define al periodista profesionalmente, que define algunas de sus tareas laborales, que define las categorías? ¿Por qué les molesta?

Si nosotros no queremos privilegios, lo que queremos es nuestra ley, que nos ampara y que ampara a muchísimos trabajadores de prensa de todo el país, de todo el país. No solo a los que tienen relación de dependencia, porque también los que son informales pueden apelar, en su medida, al Estatuto del Periodista Profesional.

Les molesta. No quieren que tengamos ninguna ley. Lo que prefieren es que no haya leyes.

La mejor ley, para muchos, es aquella que no existe.

Entonces, lo que buscan es que el Estatuto del Periodista no exista.

Y así como decimos que nosotros queremos debatir, porque eso es la democracia, ¿de qué estamos hablando? Queremos debatir sobre ese estatuto.
¿Dónde está la convocatoria para que discutamos este estatuto?
Nosotros presentamos acá, con los compañeros, un proyecto de ley. Nos dijeron en el Senado: “Hagan un proyecto, lo vamos a discutir”. Nos dieron tiempo hasta el primero de enero.

Nosotros lo presentamos. ¿Dónde está la discusión? ¿Dónde está la convocatoria para que discutamos este estatuto?

Entonces, nosotros lo que les pedimos es que nos ayuden, porque si además de todos estos panoramas que estamos contando, de violencia, de hiperconcentración y todas las situaciones terribles por las que estamos pasando, nos sacan el estatuto, la verdad que estamos muy, muy mal. Muy, muy mal.

Quiero pedirles que nos acompañen en el tratamiento de ese o de cualquier otro proyecto.

Nosotros queremos discutirlo. Queremos discutir las nuevas categorías, queremos hablar del secreto profesional, queremos hablar de la Inteligencia Artificial, queremos hablar y que nos escuchen y que sepan.

Sin estabilidad laboral no hay libertad de expresión
Porque, miren, el estatuto lo que garantiza es una relación directamente proporcional entre la libertad de expresión y la estabilidad del periodista, que es lo que, en definitiva, les molesta. En definitiva, en el fondo.

Porque lo que hay que decir es que los grandes patrones o los abogados de las grandes patronales que han mandado a votar en contra de nuestro estatuto, a derogar un estatuto, el estatuto nuestro, lo que les interesa es precarizarnos, echarnos fácilmente, que valgamos dos pesos.

Que eso es lo que buscan: poder cambiarnos, poder presionarnos más, poder hacer más negocio sin que abramos la boca y pagándonos dos pesos por un despido.

Entonces les pedimos que nos ayuden, porque ayudar a que funcione el estatuto es ayudar a que funcione la libertad de expresión, el derecho a la comunicación considerado como un derecho humano.

Les agradezco muchísimo y espero que se repitan estas reuniones, porque la visión y los casos también de lo que nos pasa en las provincias creo que puede ayudar a entender mejor todo este maldito fenómeno.

Después del desalojo, el fuego: una fiesta para recuperar la memoria del río

Tras el desalojo del Almacén de las Tres Ecologías, la octava Fiesta del Fuego y Encuentro de Ceramistas vuelve a la costa rosarina con cerámica, saberes ancestrales, música y trabajo colectivo. Una jornada que también vuelve a poner sobre la mesa la disputa por el río y los espacios públicos
Este domingo 13 de septiembre, entre las 12 y las 18, la costa rosarina volverá a encontrarse con el fuego, la cerámica y la memoria. En el predio que pertenece al Almacén de las Tres Ecologías, en el Paseo de la Costanera al 1500, se realizará la octava edición de la Fiesta del Fuego y Encuentro de Ceramistas, una jornada que, más que una celebración, busca recuperar saberes ancestrales, reivindicar el vínculo con la naturaleza y volver a poner en escena la memoria de un territorio atravesado por el río Paraná.

Pero esta vez la fiesta llega con otra carga. Después del desalojo que sufrió el Almacén del espacio físico que ocupaba en la costa del río, la celebración tendrá lugar, como en otras oportunidades, al aire libre. La diferencia es que esta vez todos estarán afuera: ceramistas, cooperativas y las distintas personas que forman parte del Almacén.

Maru Torresi, integrante del Almacén de las Tres Ecologías y de la Feria de la Resistencia por las Tres Ecologías, cuenta en Señales que la fiesta nació a partir de una inquietud compartida con la Subsecretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario. Ocho ediciones después, la continuidad del encuentro adquiere un significado particular.

El espacio se encuentra en la zona de Costanera y Presidente Roca, un lugar desde donde el río aparece como paisaje inmediato y, al mismo tiempo, como territorio en disputa.

Después del desalojo, todos afuera
La respuesta frente al desalojo fue seguir adelante. La fiesta se hará en la costa, con entrada libre y gratuita, y reunirá a quienes habitualmente forman parte de las actividades del Almacén junto a ceramistas, cooperativas, artistas y vecinos.

La cerámica será el centro de la jornada. Pero alrededor de ella aparecerá una pregunta más profunda: cómo recuperar y transmitir prácticas antiguas vinculadas con la tierra y el fuego, especialmente aquellas relacionadas con las comunidades que habitaron las costas del Paraná.

Ese es, para Torresi, el eje central de la Fiesta del Fuego: "Recuperar estas prácticas ancestrales", particularmente las que pertenecen a quienes habitaban antiguamente este territorio.

En ese marco participará Gaby Cepeda, integrante del proyecto Oyé Ndén —nombre que, según explica Torresi, significa "guardamemoria" en lengua chaná—, con la intención de reflotar y continuar difundiendo la cultura ancestral de las costas del río Paraná.

Cepeda ofrecerá un curso de quema de cerámica y se realizarán cocciones mediante pequeños hornos que serán trasladados e instalados en el predio. La actividad permitirá acercarse de manera concreta a una práctica que conecta la cerámica contemporánea con técnicas y conocimientos de larga historia.

También habrá un encuentro amplio de ceramistas de la ciudad. Muchos de ellos participan habitualmente de la feria del Almacén y cada uno trabaja con técnicas diferentes. Torresi aclara que ella no es ceramista, pero conoce la diversidad de procedimientos que conviven dentro de esa práctica.

La intención es que el encuentro sirva justamente para poner esos conocimientos en circulación, difundirlos y revalorizarlos.

Volver a la tierra y al fuego
La fiesta se plantea, así, como una recuperación de una mirada ecologista y de una relación diferente con la naturaleza. Y el lugar elegido no es un detalle menor.

Para Torresi, esa parte de la costa funciona como una ventana al río, un río que observa "bastante desprotegido, descuidado" y también atravesado por procesos de comercialización. En ese contexto, poder realizar allí la fiesta adquiere un valor simbólico particular.

Durante la jornada habrá talleres gratuitos. Entre ellos se presentará un proyecto impulsado por un grupo de ceramistas, artistas y personas vinculadas con la Facultad de Humanidades, que desarrolla talleres para infancias en distintos puntos de Rosario.

En esta oportunidad, esas experiencias llegarán a una mesa denominada "Contar con Imágenes", en la que participarán el Taller de la Libertad y el Taller de la Casa de la Cultura.

El trabajo con niños y niñas ocupa un lugar especialmente importante para Torresi. Se trata, dice, de recuperar desde edades tempranas saberes que muchas veces han quedado relegados, pero también de acercarse a infancias que viven situaciones de vulnerabilidad en distintos lugares de la ciudad.

La transmisión de conocimientos ancestrales aparece entonces no sólo como una cuestión cultural, sino también como una forma de construir espacios de encuentro y participación.
Una ciudad bordada con hilos

Habrá además una propuesta que, para Torresi, resulta especialmente novedosa: la participación de un grupo de mujeres tejedoras y bordadoras del taller Tejer Afuera.

Las mujeres habían participado anteriormente en una radio abierta realizada en el Almacén y de aquel encuentro surgió una idea que luego tomó forma propia: comenzar a plasmar sobre una arpillera itinerante imágenes, sentimientos y diferentes expresiones vinculadas con la ciudad.

Así nació una enorme pieza colectiva, un gran paño sobre el que distintas personas fueron tejiendo, bordando e interviniendo.

El proyecto tuvo uno de sus puntos de partida en la Escuela Musto y después comenzó a recorrer otros espacios. La arpillera fue creciendo con cada intervención y llegará ahora a la Fiesta del Fuego.

Torresi la describe como una pieza "muy bella" y "muy hermosa", pero también profundamente rosarina. En sus imágenes aparecen distintos aspectos de la ciudad, convertidos en una memoria colectiva construida con hilos, telas y manos.

La jornada tendrá también sabores y música. Habrá comida de la comunidad Coya y propuestas de cocina norteña. Para el cierre está prevista la participación de un DJ jamaiquino que trabaja con folktrónica, una mezcla de folklore y música electrónica pensada para terminar la tarde con baile.

También habrá una radio abierta durante el encuentro.
El río como paisaje y territorio en disputa

La propuesta, sostiene Torresi, suele convocar a mucha gente y resulta atractiva para toda la comunidad rosarina. Pero detrás de los talleres, la comida, la música y la cerámica existe una discusión más amplia que atraviesa al Almacén y a la propia fiesta: qué ciudad se quiere construir alrededor del río y quiénes tienen derecho a habitar, producir y desarrollar proyectos en la costa.

La discusión se inscribe, además, en un escenario que Torresi vincula con la desaparición de espacios culturales y con un proceso de expulsión de cooperativas, organizaciones y experiencias de economía solidaria de la costa central.

El cierre del Almacén de las Tres Ecologías, sostiene, forma parte de una realidad más amplia: la de numerosos centros culturales que fueron cerrados en Rosario.

Para Torresi, la discusión está vinculada con "este clima de época" marcado por una tendencia a privatizar y por una pérdida de valor de aquello que se construye colectivamente.

Frente a eso, reivindica el cooperativismo, el trabajo conjunto y el trabajo autogestivo. Y hace una aclaración sobre el concepto de autogestión: no lo entiende como individualismo, sino como una forma de organización que necesita de un Estado presente, capaz de sostener determinadas experiencias.

No se trata, explica, de un Estado "demasiado paternalista", sino de una presencia estatal que acompañe y sostenga este tipo de proyectos.

Desde su perspectiva, el Estado municipal está descuidando actualmente esos espacios. Lo dice, admite, "bastante diplomática", pero considera que existe una tendencia a privatizar la costa y a desplazar de allí los proyectos comunitarios.

No plantea que el Almacén de las Tres Ecologías sea el único proyecto posible ni que deba ocupar indefinidamente ese lugar. Por el contrario, dice que podrían surgir otras iniciativas e incluso proyectos "superadores" al propio Almacén.

Lo que cuestiona es que los pocos espacios que existen con vista al río y en la costa queden progresivamente orientados hacia la privatización y pierdan su dimensión comunitaria.

"Y eso no está bueno", insiste.

Porque, para Torresi, esos espacios pertenecen también a la comunidad.

El Almacén de las Tres Ecologías nunca fue pensado solamente como un lugar de comercialización, aunque la actividad comercial haya sido fundamental. De ese espacio, recuerda, dependen muchas familias, cientos de familias, no sólo de Rosario sino también de otros lugares.

Pero el Almacén fue además un espacio cultural. Allí se realizaron la Fiesta de la Pachamama y la propia Fiesta del Fuego, además de innumerables actividades, presentaciones de libros y encuentros.

Era, destaca Torresi, un espacio abierto y gratuito.

Una fiesta que también es una forma de resistencia
A eso se suma una señal sobre el futuro del galpón que ocupaba el Almacén. Según la información que maneja Torresi, el espacio sería reinaugurado el sábado siguiente mediante un proceso abierto por la Municipalidad para emprendedores.

Ella misma introduce la información con cautela y la coloca "entre comillas", porque considera que esa reapertura podría haber surgido como consecuencia de la resistencia que generó el cierre del Almacén.

"No creo que haya sido la idea primaria de esto", aclara, dejando en claro que se trata de una opinión personal de la que se hace responsable.

Frente a ese escenario, las organizaciones vinculadas con el Almacén no se quedaron únicamente en la resistencia. También elaboraron una alternativa.

Presentaron un proyecto de bioconstrucción para levantar un nuevo espacio de comercialización y encuentro en la costa.

La propuesta fue presentada ante autoridades de la Secretaría y la Subsecretaría de Economía Social, y también ante integrantes del Concejo Municipal y de la Comisión de Empleo y Producción.

El lugar solicitado es la explanada conocida como La Pérgola, pegada al antiguo galpón de Tres Ecologías.

Se trata de un espacio actualmente sin explotar que, según explica Torresi, pertenecía antiguamente a los galpones ferroviarios. Tiene una base y una estructura de vigas ya construida, una construcción que consideran sólida y bien realizada.

Y, sobre todo, está frente al río.

Un nuevo lugar frente al Paraná
La elección del lugar responde precisamente a esa condición. El proyecto busca no perder la relación con el Paraná y con todo aquello que el río representa en términos económicos, sociales y ecológicos.

La idea es que la nueva construcción no sea solamente un sitio de comercialización.

El proyecto contempla un "observatorio del río Paraná": un espacio abierto para grupos ecologistas, escuelas y diferentes actividades vinculadas con el ambiente y la educación.

Al mismo tiempo, permitiría sostener las actividades que históricamente se desarrollaban en el Almacén, como la feria y el espacio comercial.

Torresi lo define como un proyecto "hermoso" y ambicioso, pero también completamente autogestivo.

La organización no le solicita dinero al Ejecutivo municipal. Lo que pide es la autorización para utilizar el espacio.

Mientras tanto, las conversaciones continúan. Se reúnen con distintos sectores, con integrantes del oficialismo y con representantes de partidos de la oposición, en busca de una vía para avanzar con la iniciativa.

Para Torresi, el proyecto tiene además un valor que excede a la propia propuesta arquitectónica. Considera que podría ser una experiencia única para Rosario porque la bioconstrucción también permite recuperar conocimientos ancestrales.

Antes de las construcciones dominadas por el cemento, el hierro y las vigas industriales, recuerda, se construía con barro, paja y amasado.

Como ejemplo de que esas técnicas pueden integrarse a espacios públicos y culturales, menciona al Museo Gallardo de Rosario, donde existe una parte realizada con este método. La invita incluso a la ciudadanía a conocerla cuando el museo vuelva a abrir sus puertas.

La apuesta, en definitiva, es conectar experiencias.

Cooperativas, organizaciones, proyectos nuevos y espacios culturales aparecen para Torresi como piezas de una misma discusión sobre el modelo de ciudad.

Rosario, dice, puede ser una ciudad más integrada con esas experiencias y no únicamente una ciudad "metropolitana y llena de edificios y cemento".

También cuestiona una idea instalada sobre qué puede resultar atractivo para quienes visitan la ciudad.

"No todo el cemento es turístico", plantea.

Hay otras formas de mostrar Rosario, vinculadas con el ambiente, el trabajo colectivo, la cultura y el río.
Una fiesta autorizada, una costa en discusión

En ese marco, la Fiesta del Fuego adquiere otra dimensión. No es sólo un evento cultural programado para un domingo.

Es también una forma de volver a ocupar simbólicamente un territorio del que el Almacén fue desplazado y de hacerlo, esta vez, mediante una actividad abierta, gratuita y autorizada.

Porque esa cuestión también aparece en la conversación: después del desalojo, ¿la fiesta tenía permiso para realizarse en ese lugar?

Torresi responde con contundencia.

Sí. La actividad está "totalmente autorizada".

Remarca que quienes integran el Almacén siempre fueron respetuosos de los procedimientos institucionales y que nunca realizaron acciones contra una institución o una autoridad.

"Siempre respetamos la vía administrativa, legal", afirma.

Y establece una diferencia tajante respecto de lo ocurrido con el espacio:

"La violencia la ejerció el Estado, no nosotros".

Con la autorización correspondiente, asegura, la preocupación queda despejada. La fiesta podrá desarrollarse entre las 12 y las 18, con todas las actividades concentradas dentro de ese horario.

Habrá comida norteña para degustar, un puesto de la comunidad Coya, música hacia el final de la jornada, radio abierta, talleres y numerosos ceramistas.

La propuesta invita a observar cómo se trabajaba antiguamente con la tierra y el fuego y, a través de esas prácticas, volver a conectarse con la historia de la Costanera, de Rosario y de la costa de toda la provincia de Santa Fe.

"Está lindo todo eso", dice Torresi.

A veces, sostiene, hace falta volver a los ancestros y a los orígenes en lugar de pensar únicamente hacia adelante, en términos de tecnología y futuro.

También puede ser necesario, de vez en cuando, "volver un poco a la tierra".

La convocatoria es sencilla: este domingo, desde las 12, en Presidente Roca y el río.

Quienes se acerquen encontrarán una movida grande, con gazebos y tablones, y podrán reconocer rápidamente el lugar. Desde la organización también prometen "hacer un poco de ruido" para que nadie tenga dudas de dónde está la fiesta.

La entrada será libre y gratuita. También lo serán todos los talleres y las actividades propuestas. Sólo tendrán costo los productos que ofrezcan los artesanos y artesanas, porque, como recuerda Torresi, allí sí se trata del trabajo cotidiano de quienes producen.

El fuego como punto de encuentro
Después de una conversación atravesada por la memoria, la defensa del río, la autogestión, el conflicto por el espacio público y la necesidad de imaginar otras formas de ciudad, Torresi vuelve al espíritu más simple de la convocatoria: compartir una jornada de domingo.

El fuego, esta vez, no será solamente una técnica para transformar la arcilla.

Será una excusa para reunirse, mirar el río, recuperar saberes y recordar que detrás de la costa que se ve también existe otra ciudad: una hecha de cooperativas, artistas, ceramistas, tejedoras, escuelas, comunidades, organizaciones y vecinos que todavía buscan un lugar desde donde construir colectivamente.

Y en esa disputa por la memoria y el territorio, la Fiesta del Fuego llega a su octava edición como una forma de persistencia.

Afuera del antiguo galpón, pero frente al mismo río.

Con las manos en la tierra y los ojos puestos en una costa que, para quienes la habitan y la defienden, todavía tiene mucho para contar.

Escuchá la entrevista completa:

Ver anteriores: El Almacén de las Tres Ecologías, entre una cerradura rota y el modelo de ciudad, El conflicto por el Almacén de las Tres Ecologías escala y reabre el debate sobre la costa de Rosario, Del conflicto a la propuesta: el Almacén de las Tres Ecologías imagina una nueva etapa junto al río

Leila Guerriero: Mariposas

Ahí estaba mi pariente joven haciendo el gesto del aleteo, contándome sin hablar que había presenciado el milagro de una planta llamadora de la fertilidad
Por: Leila Guerriero
Mi pariente joven me miró divertido e hizo un gesto con las manos imitando el aletear de una mariposa. “Es que pusimos una planta hospedera y se llenó de mariposas”, me explicó su madre, el rostro a contraluz, una belleza del siglo XIX, la piel blanquísima, los pómulos marcados, mientras le daba el pecho a otro pariente aún más joven recostada en un sofá. Lo dijo como si yo supiera qué es una planta hospedera, como si todo el mundo tuviera una planta hospedera en su casa, entonces me aclaró que es una planta en la que sobre todo las mariposas suelen poner sus huevos, que la plantaron adrede en el jardín, que un día vio allí una mariposa, que al día siguiente la planta estaba repleta de larvas que al poco tiempo fueron, ellas también, mariposas, y que todo eso había pasado allí, a 10 metros de donde estábamos, en un patio donde hay también una canoa y una larga mesa de madera y una parrilla y plantas de toda clase incluyendo cactus —lo cual hace que después de determinada experiencia que involucró a mi pariente joven y a un trozo de cactus me mantenga lejos de ese sitio si voy acompañada por cachorros humanos; la vigilancia no me sale bien—, y me dije: “Vivimos en mundos distintos. Este es hermoso”. Ahí estaba mi pariente joven haciendo el gesto del aleteo, sonriente, rubio y azul, con todo el aroma del sueño plácido brotándole de la piel de durazno, contándome sin hablar que había presenciado el milagro inconcebible de una planta llamadora de la fertilidad, con toda su familia vibrando alrededor como un cuerpo ambarino en la mañana fría, los pies dentro de sus pantuflas con cara de conejo o de oso —no me fijé bien—, juguetes desparramados sobre la mesa y el piso, planes de ir al parque o a la calesita o a donde sea, porque todos los planes son buenos cuando uno tiene ocho meses o cuatro años y padres que construyen recuerdos para el futuro apelando al mundo, recuerdos hechos de la magia de las cosas.
Foto: Kinzie Riehm - Getty Images / Image Source
Fuente: Diario El País

viernes, 11 de septiembre de 2026

Los Juegos Suramericanos 2026 llegan a la pantalla pública: la gran cobertura de RTS Medios

Rosario, Santa Fe y Rafaela serán protagonistas de la gran cita deportiva internacional que también tendrá sedes en Vicente López y Mar del Plata. RTS Medios desplegará entre 12 y 14 horas diarias de transmisión, con equipos periodísticos y móviles en las ciudades santafesinas. La cobertura será abierta y gratuita por televisión y plataformas digitales
Los XIII Juegos Suramericanos tendrán a Santa Fe como uno de los grandes escenarios de la competencia y, desde la televisión pública provincial, el desafío será que ese acontecimiento pueda verse y seguirse en cada rincón del territorio. RTS Medios prepara una cobertura especial que combinará transmisión en vivo, información, análisis y presencia periodística en las sedes de Rosario, Santa Fe y Rafaela.

La edición 2026 de los Juegos reunirá a delegaciones de 15 países y tendrá competencias distribuidas entre cinco ciudades: Rosario, Santa Fe, Rafaela, Vicente López y Mar del Plata. Además del atractivo propio del torneo, el evento tendrá una importancia deportiva adicional: algunas de las disciplinas ofrecerán plazas de clasificación para los Juegos Panamericanos de Lima 2027, que a su vez serán una instancia para acceder a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

En ese contexto, la pantalla de RTS Medios tendrá un rol central para acercar la competencia a la audiencia santafesina. La propuesta contempla entre 12 y 14 horas diarias de transmisión en alta definición, desde las primeras actividades deportivas de cada jornada hasta las últimas competencias de la noche.

No se tratará solamente de una transmisión desde un estudio. La televisión pública provincial dispondrá de móviles y equipos periodísticos en simultáneo en Rosario, Santa Fe y Rafaela, para contar lo que ocurra en los escenarios de competencia y seguir especialmente a los deportistas santafesinos que formen parte de la delegación argentina.

Una mirada santafesina sobre un evento internacional
Para RTS Medios, la cobertura de los Juegos representa también una oportunidad para poner en práctica una de las características centrales de la televisión pública provincial: contar Santa Fe desde Santa Fe.

Con una mirada plural, inclusiva y con fuerte arraigo local, RTS Medios refleja las voces, culturas y realidades de las distintas regiones santafesinas a través de contenidos informativos, educativos, culturales y de entretenimiento. Durante los Juegos, esa perspectiva se trasladará a una competencia que tendrá a varias ciudades de la provincia como protagonistas.

Por eso, junto con los resultados y las grandes actuaciones deportivas, la cobertura buscará mostrar aquello que sucede alrededor de los estadios: las historias de los atletas, el movimiento de las ciudades, los espectáculos musicales y la actividad de los Fan Fest de Rosario, Santa Fe y Rafaela.

El objetivo será que los Juegos no queden limitados a quienes puedan asistir personalmente a las competencias, sino que formen parte de la vida cotidiana de la provincia a través de una señal pública, abierta y accesible.

Dónde ver los Juegos Suramericanos
La cobertura de RTS Medios podrá seguirse de manera libre y gratuita por televisión y plataformas digitales.

En Televisión Digital Abierta (TDA), la señal estará disponible en el canal 29.1 en Santa Fe y su área de influencia y en el canal 33.2 en Rosario.

También podrá verse por televisión por cable a través del canal 37 de Flow, el canal 6 de Claro TV y las redes de cables locales y cooperativos que distribuyen la señal en distintas localidades de la provincia.

La transmisión llegará además a internet mediante el sitio web de RTS Medios, su canal oficial de YouTube y la aplicación oficial para dispositivos Android e iOS.

Así, mientras Rosario, Santa Fe y Rafaela se convierten en escenarios de una competencia que puede abrirles a los deportistas el camino hacia Lima 2027 y, eventualmente, Los Ángeles 2028, la televisión pública santafesina asumirá otra competencia: hacer que los Juegos puedan ser vistos, escuchados y vividos por toda la provincia.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Rosario ya es "Ciudad que Promueve la Convivencia en la Diversidad y Libre de Discursos de Odio"

La iniciativa del concejal Damián Pullaro fue aprobada por el Concejo Municipal el 6 de agosto. La Ordenanza Nº 10.924 fue promulgada el 20 de agosto por el intendente Pablo Javkin, junto a la secretaria de Igualdad, Género y Derechos Humanos, Mónica Ferrero, y el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera. Este miércoles 9 de septiembre fue publicada en el Boletín Oficial y entró formalmente en vigencia
Rosario incorporó formalmente a su marco normativo una política específica de prevención y abordaje de los discursos de odio. La Ordenanza Nº 10.924, aprobada por el Concejo Municipal el pasado 6 de agosto, fue promulgada el 20 de agosto y publicada este miércoles 9 de septiembre en el Boletín Oficial municipal y declara formalmente a Rosario como "Ciudad que Promueve la Convivencia en la Diversidad y Libre de Discursos de Odio".

La iniciativa fue presentada por el concejal de Unidos Damián Pullaro y había sido analizada por las comisiones de Igualdad, Género y Derechos Humanos y de Gobierno.

Al defender el proyecto en el recinto, Pullaro destacó que el objetivo es fortalecer la convivencia en una ciudad "plural, diversa e inclusiva" y remarcó que la ordenanza no establece sanciones ni restricciones a la libertad de expresión.

"Esta ordenanza busca fortalecer la convivencia, esta ciudad que es plural, diversa e inclusiva. Cabe destacar, para dejarlo claro, que no genera sanciones ni restringe derechos. Tampoco limita de ningún modo la libertad de expresión. Solo busca generar políticas de prevención, sensibilización y educación para fomentar el respeto", sostuvo.

Y agregó que la norma apunta a que el Estado municipal cuente con herramientas para actuar de manera preventiva: "De alguna manera, buscamos que el Estado tenga herramientas para prevenir estas cuestiones y que nadie tenga que padecer discursos de odio".

Una política centrada en la prevención
Uno de los puntos centrales de la nueva normativa es que no reemplaza el régimen antidiscriminatorio vigente en Rosario, sino que busca complementarlo con herramientas preventivas.

La ordenanza toma como antecedente la Ordenanza Nº 6.321/96 y sus modificatorias, entre ellas las Ordenanzas Nº 7.946/05 y Nº 8.299/08. Ese marco garantiza el derecho a ser diferente, prohíbe actos discriminatorios en espacios públicos y privados con acceso al público, establece sanciones en el Código Municipal de Faltas y dispone que el municipio desarrolle campañas periódicas de promoción de derechos.

La nueva norma incorpora específicamente la dimensión preventiva de los discursos de odio, tanto en el espacio público como en los entornos digitales. La iniciativa plantea que estas acciones funcionan como una instancia previa frente a actos discriminatorios que ya están contemplados por la legislación vigente.

Según los fundamentos de la ordenanza, los discursos de odio son expresiones que pueden promover, incitar o justificar la violencia, la discriminación o la exclusión contra personas o grupos por razones vinculadas con su identidad, orientación sexual, género, religión, nacionalidad, etnia, condición socioeconómica, discapacidad u otras características.

El texto advierte, además, que estas expresiones pueden generar condiciones propicias para la violencia simbólica, institucional y física, así como afectar la convivencia democrática y el tejido social.

Qué entiende Rosario por "discurso de odio"
El artículo 3º establece una definición concreta. La ordenanza considera discurso de odio a:

"Toda forma de expresión, comunicación o comportamiento —oral, escrito, simbólico o gráfico— que promueva, incite o justifique la discriminación, hostilidad o violencia contra una persona o grupo en razón de su identidad o condición".

Entre las condiciones mencionadas por la norma figuran el origen étnico, la nacionalidad, el género, la orientación sexual, la religión, la edad, la discapacidad y la condición socioeconómica, entre otras.

Los fundamentos también toman como referencia la definición de "discurso de odio" utilizada por la Organización de las Naciones Unidas y las obligaciones asumidas por Argentina mediante tratados internacionales, entre ellos la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, que cuenta con jerarquía constitucional.

En ese marco, la ordenanza reconoce que la libertad de expresión es un derecho fundamental garantizado por la Constitución Nacional, pero sostiene que no es absoluta y que encuentra límites en la protección de los derechos de terceros y el orden público.

Campañas, barrios, escuelas y redes sociales
La norma no se limita a una declaración institucional. El artículo 4º establece que el Departamento Ejecutivo deberá promover y articular acciones destinadas a fortalecer la convivencia y el respeto en la diversidad.

Entre las medidas previstas se encuentran:
  • campañas de sensibilización y educación ciudadana;
  • acciones territoriales en barrios, instituciones educativas y espacios comunitarios;
  • estrategias de prevención y abordaje de la violencia simbólica y la discriminación;
  • promoción de buenas prácticas en entornos digitales;
  • recuperación y puesta en valor de espacios públicos afectados por expresiones de odio o discriminación.
Además, el municipio queda autorizado a celebrar convenios con organismos públicos, instituciones educativas, universidades, organizaciones de la sociedad civil y actores del sector privado.

La ordenanza también invita a instituciones educativas, medios de comunicación, plataformas digitales y organizaciones sociales a adherir a sus principios y promover prácticas responsables, inclusivas y respetuosas en la comunicación pública.

El antecedente de Santa Fe y Paraná
Entre los fundamentos del proyecto se menciona que otras ciudades de la región ya avanzaron en políticas específicas frente a la problemática.

La ordenanza destaca el caso de Santa Fe, que declaró su territorio como "Ciudad Libre de Discursos de Odio", y el de Paraná, que se declaró "Ciudad Libre de Discriminación".

En ese marco, la iniciativa rosarina busca profundizar las políticas locales de promoción de los derechos humanos, inclusión social y participación ciudadana. También plantea complementar los objetivos establecidos por el Decreto Nº 68.305, de autoría del concejal mandato cumplido Hernán Calatayud, mediante el fortalecimiento de las herramientas institucionales destinadas a prevenir y erradicar manifestaciones de odio o discriminación en la ciudad.

Concejales de La Libertad Avanza votaron en contra
El proyecto no tuvo el acompañamiento de todo el cuerpo. Cuatro concejales de La Libertad Avanza presentes en la sesión votaron en contra, mientras que la quinta integrante del espacio se ausentó.

Durante el debate, el concejal Lautaro Enríquez adelantó el rechazo de su bloque y aclaró que la posición no implicaba una oposición al respeto por los demás ni al combate contra la discriminación, sino la consideración de que ya existe normativa suficiente sobre la materia.

"Nosotros en sí no estamos en contra de la iniciativa. Más bien creemos en el respeto irrestricto al proyecto de vida del prójimo", señaló.

Enríquez sostuvo además que la problemática ya está contemplada por tratados internacionales y por programas que, según afirmó, se encuentran actualmente en ejecución.

"El tema ya está regulado también por jerarquía constitucional. Hay tratados internacionales a los que adherimos como país por el mismo tema. Incluso hay programas en ejecución, con presupuesto de este año, de la Secretaría de Igualdad referidos al tema", afirmó.

Por ese motivo, explicó que el rechazo del bloque respondía a que consideraban innecesaria una nueva normativa.

"No es por estar en contra del tema, de la esencia del proyecto en sí, sino simplemente porque creemos que es más normativa sobre lo mismo. Ya hay un montón de programas y normativa vigente; lo consideramos innecesario", sostuvo.

Cómo fue la votación
La Ordenanza Nº 10.924 fue aprobada por 18 votos a favor, 4 en contra y 6 ausencias.

Entre los concejales que acompañaron la iniciativa estuvieron Leonardo Caruana, Fabrizio Fiatti, María Fernanda Gigliani, Sabrina Prence, María Fernanda Rey, Agustina Gareis, Carolina Labayru, Norma López, Alicia Pino, Damián Pullaro, Mariano Romero, María Eugenia Schmuck, Pablo Basso, Julián Ferrero, Pablo Gavira, María José Poncino, Lucas Raspall y Antonio Salinas.

En contra votaron los concejales de La Libertad Avanza Juan Pedro Aleart, Samanta Arias, Lautaro Enríquez y Franco Volpe.

En tanto, se registraron seis ausencias: Federico Lifschitz, Juan Monteverde, Anahí Schibelbein, Anabel Lencina, Ana Laura Martínez y Manuel Sciutto.

Una nueva herramienta de prevención
Con la sanción de la Ordenanza Nº 10.924, Rosario incorpora a su marco normativo una política específica de prevención y abordaje de los discursos de odio. La norma establece acciones de sensibilización y educación, intervenciones territoriales, estrategias frente a la violencia simbólica y la discriminación, promoción de buenas prácticas en entornos digitales y recuperación de espacios públicos afectados por expresiones discriminatorias.

El artículo 2º sintetiza el objetivo de la nueva normativa al declarar a Rosario "Ciudad que Promueve la Convivencia en la Diversidad y Libre de Discursos de Odio".

De esta manera, el municipio suma una política preventiva al régimen antidiscriminatorio ya vigente, con el foco puesto en la convivencia democrática, la diversidad y la protección de derechos, sin establecer nuevas sanciones ni restricciones a la libertad de expresión.

FATPren advierte sobre el reemplazo de periodistas por inteligencia artificial y reclama una regulación laboral

La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa cuestionó la producción de contenidos periodísticos íntegramente mediante sistemas de IA y pidió que la incorporación de nuevas tecnologías no se traduzca en destrucción de puestos de trabajo. El reclamo se vincula con el proyecto de actualización del Estatuto del Periodista presentado en el Senado, que incorpora derechos frente al avance de la inteligencia artificial y las plataformas digitales.

La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPren) salió al cruce de la utilización de sistemas de inteligencia artificial para producir contenidos periodísticos de manera íntegra y advirtió que la automatización no puede convertirse en una herramienta para sustituir el trabajo profesional en los medios.

Ante la reciente difusión de contenidos "pretendidamente periodísticos" elaborados completamente mediante sistemas de IA, la organización sindical reafirmó que la información de interés público debe ser producida, verificada, editada y presentada por profesionales de la comunicación.

Para FATPren, el problema no se reduce a una discusión tecnológica. La organización sostiene que detrás de la sustitución de periodistas por sistemas automatizados existe una disputa por las condiciones laborales, la calidad de la información y el derecho de la sociedad a acceder a contenidos elaborados con responsabilidad profesional.

"El periodismo es un oficio que construye ciudadanía y comunidad sobre la base del juicio ético, la experiencia de campo, el contacto directo con fuentes y la responsabilidad social de informar, educar y entretener con veracidad", sostiene la Federación. Y advierte que esas tareas no pueden ser reemplazadas por "alquimias automatizadas".

Más producción, pero no menos trabajo
La discusión ocurre mientras las herramientas de inteligencia artificial comienzan a incorporarse de manera acelerada a las redacciones argentinas.

Un relevamiento realizado por FATPren y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), con la participación de trabajadores de más de 30 medios de todo el país, mostró que el 85% de los periodistas consultados ya utiliza herramientas de IA en su trabajo cotidiano. Al mismo tiempo, el 40% señaló que produce más contenidos que antes sin que eso implique una reducción de su jornada laboral.

El estudio también detectó que nueve de cada diez trabajadores perciben un déficit de capacitación proporcionada por las empresas, mientras que al menos siete de cada diez consideran que sus empleadores no cuentan con políticas claras respecto del uso de estas tecnologías.

El fenómeno plantea así una paradoja: la tecnología permite aumentar la cantidad de contenidos producidos, pero ese incremento de productividad no necesariamente se traduce en menos horas de trabajo, mejores salarios o mayor estabilidad laboral.

FATPren sostiene que la incorporación de IA debería tener el sentido contrario: ampliar las capacidades profesionales, facilitar tareas y enriquecer el trabajo periodístico, pero sin utilizar la automatización como argumento para eliminar puestos de trabajo.

Un nuevo Estatuto con regulación de la IA
El debate sindical ya llegó al Congreso. El 9 de junio, FATPren y sindicatos de prensa de distintas provincias presentaron en el Senado un proyecto para actualizar el Estatuto del Periodista Profesional y reemplazar la Ley 12.908, incorporando las transformaciones producidas por las plataformas digitales, el teletrabajo y la inteligencia artificial.

La iniciativa fue presentada ante la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión del Senado, presidida por la senadora Carolina Moisés, con la participación de representantes de distintos bloques políticos.

El proyecto conserva los principios centrales del histórico Estatuto, entre ellos la protección de la libertad de expresión y derechos laborales específicos para quienes ejercen el periodismo, pero busca adaptarlos a las nuevas formas de producción y distribución de información.

Entre las novedades se incluyen disposiciones vinculadas con inteligencia artificial, plataformas digitales y teletrabajo, además de derechos relacionados con las tareas de cuidado, la protección frente a situaciones de violencia y la salud psicofísica. También incorpora una cláusula de conciencia y mecanismos de protección para periodistas expuestos a situaciones de violencia institucional durante coberturas.

La propuesta reemplaza además las antiguas categorías profesionales por áreas más flexibles, independientemente de que el trabajo se desarrolle en un diario impreso, un medio digital, radio, televisión, streaming u otra plataforma.

Una disputa por el futuro del oficio
La iniciativa sindical tiene además un plazo político concreto. Según FATPren, la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei estableció la derogación de la Ley 12.908 a partir del 1° de enero de 2027, por lo que los sindicatos buscan que una nueva legislación preserve los derechos fundamentales del sector antes de esa fecha.

En ese contexto, la Federación plantea que la discusión sobre inteligencia artificial no puede separarse de la discusión sobre el modelo de medios que se quiere construir.

"El periodismo es un oficio que construye ciudadanía", sostiene FATPren, que cuestiona que las empresas prioricen el ahorro de costos por encima de la calidad de la información.

La organización reclama, en cambio, que la tecnología se utilice para fortalecer el trabajo humano, generar nuevas oportunidades laborales y mejorar los ingresos de quienes producen información.

El desafío excede, por lo tanto, a las redacciones. La pregunta que instala el debate es quién será responsable de la información que circula cuando una noticia es producida por una máquina, quién verifica sus fuentes, quién responde por sus errores y qué ocurre con los trabajadores cuando la automatización deja de ser una herramienta para convertirse en un reemplazo.

Para FATPren, la respuesta debe formar parte de una regulación que reconozca que la inteligencia artificial puede transformar el periodismo, pero no debería eliminar a quienes tienen la responsabilidad profesional de ejercerlo.

domingo, 6 de septiembre de 2026

La Justicia parió una condena que tardó 13 años en revisar

En diálogo con Señales, Pate Palero, directora ejecutiva de Católicas por el Derecho a Decidir, analiza el caso de Paola Ortiz, quien después de más de 13 años presa recuperó la libertad. Había sido condenada a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo tras atravesar un parto en avalancha, sin asistencia médica y en un contexto de extrema vulnerabilidad. El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba revisó aquella sentencia, reconoció que no había sido juzgada con perspectiva de género y fijó una pena equivalente al tiempo que ya había cumplido. Para Palero, el caso expone los prejuicios que todavía pesan sobre las mujeres cuando la Justicia mira una emergencia obstétrica como si fuera un delito.

Una historia que apareció casi por casualidad
Paola Ortiz estaba presa desde hacía más de una década cuando su historia llegó, casi de casualidad, a las abogadas de Católicas por el Derecho a Decidir. Ellas realizaban una investigación sobre determinadas sentencias cuando encontraron su expediente. Lo leyeron y algo empezó a resultar evidente: allí podía haber una injusticia.

"Es una mujer que nunca fue escuchada en el juicio", cuenta Pate Palero. La defensa oficial, según reconstruye, había sido deficiente y no había apelado ninguna de las instancias. Para una mujer pobre, con poco conocimiento sobre sus derechos y atravesada por una situación de extrema vulnerabilidad, aquella maquinaria judicial había avanzado sin detenerse demasiado a escuchar qué había sucedido.

Era 2012. La perspectiva de género todavía no estaba instalada en la Justicia, y mucho menos había logrado atravesar de manera transversal las decisiones judiciales. Hoy, admite Palero, esa batalla continúa: todavía cuesta incorporar esa mirada en cada expediente, en cada sentencia, en cada interpretación.

Las abogadas comenzaron entonces a vincularse con Paola y a reconstruir su historia.

En el centro estaba un parto ocurrido de manera abrupta. Paola ya tenía tres hijos. Pero ser madre no significaba, como se desprendía de la mirada que terminó imponiéndose sobre ella, estar naturalmente preparada para resolver un parto en cualquier circunstancia.

"Eso no nos da un seminario de maternidad por sí", plantea Palero. El nacimiento había ocurrido, según el relato de Paola y la descripción de uno de los peritos, "en avalancha": sin un aviso previo, como una situación que se precipitó de golpe y que ella no pudo tramitar. Paola sostuvo que el nacimiento había sido sin vida y que la experiencia había sido profundamente traumática.

A pesar de ese relato, terminó acusada de haber matado al producto de aquel parto.

El expediente y los prejuicios
La acusación por homicidio agravado por el vínculo se apoyó, explica Palero, en relatos de un policía y estuvo atravesada por una serie de prejuicios y mandatos acerca de lo que se supone que una mujer debe ser y hacer.

No se trataba solamente de determinar qué había ocurrido durante aquel parto. También parecía operar una idea previa sobre quién debía ser Paola.

Una mujer —y especialmente una madre— debería saber. Debería poder. Debería cuidar. Debería responder. Debería comportarse de acuerdo con aquello que se espera de ella.

En esa mirada también aparecen otros estereotipos: que las mujeres mienten, que siempre esconden una segunda intención, que sus relatos son sospechosos o que detrás de determinadas conductas puede haber algo perverso.

Palero encuentra incluso una raíz mucho más antigua en esa forma de observar a las mujeres. Menciona el Malleus Maleficarum (El martillo de las brujas), el tratado sobre la brujería escrito por dos frailes dominicos y publicado en Estrasburgo en 1487, históricamente asociado con la persecución de las mujeres acusadas de brujería. Según sostiene, algunas de las imágenes allí construidas dejaron una huella perdurable en el derecho occidental: la mujer asociada con la maldad, la brujería, las intenciones ocultas y el engaño.

"Todas esas cosas me parece que en algunos casos, como en este, persisten para mirar a las mujeres", dice. Paola, mientras tanto, había quedado atrapada en esa mirada.

Pobre, sin una defensa adecuada, con escaso conocimiento de sus derechos y sin posibilidades reales de revertir lo que estaba ocurriendo, terminó estigmatizada por la sociedad y por los medios. Era, además, un pueblo pequeño. La condena tuvo una dimensión social que excedió el expediente judicial.

En 2015 recibió prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo. La sentencia quedó firme.

Lo que la primera sentencia no quiso -o no pudo- ver
Cuando las organizaciones llegaron a la causa, el problema ya no era solamente qué había ocurrido en aquel parto. La pregunta era qué elementos habían quedado afuera de la mirada judicial.

La revisión impulsada por sus abogadas, Rocío García Garro y Julia Luna, y acompañada por organizaciones feministas, de derechos humanos y académicas, puso sobre la mesa una dimensión que la condena original no había considerado adecuadamente: las condiciones concretas en las que vivía Paola.

La pobreza. La violencia. La dependencia económica y habitacional. La ausencia de redes de apoyo. Las circunstancias propias del parto y del puerperio. La desigualdad estructural. Los mandatos de género relacionados con la reproducción. Todo eso, plantea Palero, debía formar parte de la historia.

No se podía analizar una emergencia obstétrica como si hubiera ocurrido en el vacío.

El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba revisó finalmente aquella condena y reconoció que la sentencia original no había incorporado una perspectiva de género. No absolvió a Paola, pero modificó sustancialmente la pena.

Fijó una condena de 13 años, 9 meses y 26 días: exactamente el tiempo que ya había pasado privada de su libertad. La consecuencia fue inmediata. Paola recuperó la libertad. Para quienes la acompañaron, fue una reparación importante, aunque incompleta.

Porque el tribunal no se pronunció sobre una cuestión central para las organizaciones: el nacimiento sin vida que Paola había relatado. Y por eso, explica Palero, están evaluando si ese aspecto puede ser llevado a otras instancias internacionales.

La posición de quienes la acompañan sigue siendo contundente: sostienen que Paola no es culpable.
La madre que la sociedad espera
El caso vuelve una y otra vez sobre una pregunta incómoda: ¿qué significa ser una "buena madre" y quién decide cuándo una mujer cumplió con ese mandato?

Palero responde desde una tradición de décadas de feminismo y organización de mujeres. Los estereotipos, dice, no desaparecen porque cambien las leyes. Siguen presentes en la cultura y también en quienes interpretan y aplican esas leyes.

Está la idea de que las mujeres deben ser madres en cualquier circunstancia. Que tienen que estar al servicio del cuidado. Que deben ser sumisas, calladas y obedientes, especialmente frente a figuras masculinas. Que lo doméstico y el cuidado son atributos naturales de las mujeres. Pero nada de eso es natural, sostiene.

Son construcciones culturales. Y aunque tienen una enorme fuerza, también pueden modificarse.

Palero vincula esos mandatos con un modelo capitalista y patriarcal que históricamente invisibilizó el trabajo doméstico y reproductivo de las mujeres, sin reconocer su verdadero peso en el funcionamiento de la sociedad.

En el caso de Paola, esos mandatos terminaron convirtiéndose en una vara con la que se midió su comportamiento. "Paola es una simple mujer de barrio que hizo lo que pudo con su realidad", dice Palero. Y fue castigada, agrega, desde una mirada "muy androcéntrica, muy patriarcal".

Trece amicus curiae y una pelea colectiva
La revisión de la condena no fue obra de una sola organización ni de una sola persona. Detrás del expediente se desplegó un trabajo colectivo.

Fueron 13 los amicus curiae que llegaron al proceso. Participaron organizaciones como el CELS, Amnistía Internacional, ELA e Innocence Project, además de organizaciones locales e internacionales y especialistas que aportaron argumentos para mirar el caso desde distintas perspectivas.

Palero destaca especialmente esa articulación.

No lo presenta como un gesto de falsa humildad. Para ella, la intervención colectiva es una de las fortalezas históricas del movimiento feminista y de derechos humanos: organizaciones diferentes que ponen en común saberes, experiencias y herramientas para intervenir allí donde una injusticia necesita ser revisada.

El propio tribunal tomó argumentos de esos amicus curiae. "Esa es una construcción de capital intelectual que el movimiento le ha dado a las democracias", sostiene Palero. Y esa construcción también explica por qué un caso como el de Paola consigue trascender sus propios límites.

Porque Paola no es la única.

Paola y Belén: cuando una emergencia llega al fuero penal
Palero menciona el caso de Belén. Son historias diferentes, aclara, pero tienen algo en común: ambas muestran cómo una emergencia obstétrica puede terminar convertida en una causa penal contra una mujer. La comparación permite mirar más allá de un expediente concreto.

¿Qué sucede cuando una mujer atraviesa una situación vinculada con el embarazo, el parto o el puerperio y la primera respuesta institucional no es comprender el contexto, sino sospechar, investigar y castigar? Para Palero, allí aparece un problema estructural.

También observa con preocupación el discurso actual sobre las llamadas "falsas denuncias", que considera una construcción falaz que continúa operando y que puede contribuir a naturalizar injusticias y desigualdades más amplias.

Por eso, la discusión sobre Paola no termina con Paola. La pregunta es qué tiene que cambiar para que la próxima emergencia obstétrica no vuelva a transformarse en una acusación penal.

Los derechos no se regalan
Palero ubica esta discusión dentro de una historia más larga. Argentina se prepara para el 39.º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades en Córdoba, pero el movimiento de mujeres tiene una historia mucho más extensa que la de los encuentros.

Durante décadas, esa construcción plural, federal e intergeneracional consiguió transformar demandas en leyes y construir un marco normativo que hoy resulta fundamental.

Pero hay algo que también aprendieron en el camino: las leyes no se defienden solas. Los derechos deben sostenerse todos los días, en cada lugar y frente a cada contexto. Deben ser defendidos y argumentados porque son conquistas, no concesiones.

Y cada conquista, dice Palero, implica también disputar privilegios de sectores que históricamente tuvieron ventajas sobre otros.

Por eso, en un momento en que existe un fuerte cuestionamiento al sistema político, entiende que también hay que "poner el ojo en la Justicia". El caso Paola obliga justamente a mirar allí.

Una libertad que todavía tiene que reconstruirse
Pate Palero vio a Paola personalmente el día anterior a la conversación. La encontró fuerte. "Increíblemente fuerte", repite. 

Después de más de 13 años en prisión, ahora tiene que reconstruir su vida. Volver a armar su contexto. Recuperar vínculos. Recomponer una cotidianeidad que quedó suspendida durante más de una década.

Pero algo ya estaba allí. Los vínculos. Algunos construidos antes de la prisión. Otros nacidos dentro del penal. También las compañeras con las que compartió esos años y que ahora, algunas de ellas, ya recuperaron su propia libertad.

Paola está tejiendo nuevamente esa red. Palero habla entonces de una "resiliencia popular". Una cultura popular que resiste, que acompaña, que construye vínculos incluso en los lugares más adversos.

Se emociona cuando lo cuenta.

Quizás porque en esa imagen aparece algo que no figura en ninguna sentencia: una mujer que, después de haber sido convertida durante años en un expediente, vuelve a ser una persona que tiene que reconstruir su vida.

La Justicia modificó su condena. Le permitió salir de prisión. Reconoció que aquella primera sentencia había sido dictada sin perspectiva de género y que las condiciones de vulnerabilidad habían sido insuficientemente consideradas.

Pero todavía quedó una pregunta abierta sobre el fondo de la acusación.

Por eso, para quienes acompañan a Paola, su libertad no representa el final de la historia. Representa apenas un punto de inflexión.

También una advertencia: una emergencia obstétrica no puede ser analizada separada de las condiciones sociales, económicas y culturales en las que ocurre. Y una mujer no debería ser juzgada por no haber encarnado el modelo de maternidad que otros construyeron para ella.

En esa disputa se juega algo que excede el nombre de Paola Ortiz. Se juega la posibilidad de que la próxima mujer que atraviese una emergencia obstétrica sea escuchada antes de ser sospechada, comprendida antes de ser estigmatizada y juzgada con todas las circunstancias de su historia sobre la mesa. 

Porque, como insiste Palero, ninguna emergencia obstétrica debería ser considerada automáticamente un delito. Como mínimo, debe ser entendida en el contexto de la desigualdad estructural y de los mandatos patriarcales que todavía pesan sobre la reproducción.

Paola ya está afuera.

Ahora queda por ver qué hará la Justicia con todo lo que su historia volvió a poner delante de sus ojos.

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