sábado, 24 de octubre de 2026

Brasil ante una elección decisiva: el rechazo, la polarización y el futuro de la democracia

En diálogo con Señales, por Aire Libre Radio Comunitaria, el analista y consultor político brasileño Caio Manhanelli examinó el tramo final de la campaña entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro. El impacto de los debates, el peso del antipetismo, las contradicciones del candidato opositor y los riesgos para las instituciones democráticas y la autonomía regional atraviesan una elección cuyo resultado, según advirtió, permanece abierto
Brasil se prepara para elegir mucho más que un presidente. En una contienda que mantiene en vilo a toda la región, los brasileños definirán el rumbo político de la mayor economía de América Latina, una de las principales referencias continentales en su relación con Estados Unidos y el resto del mundo. De un lado, Luiz Inácio Lula da Silva busca un nuevo mandato; del otro, Flavio Bolsonaro intenta llegar por primera vez a la presidencia con el peso de un apellido que marcó profundamente la política del país durante los últimos años.

La disputa llega a sus horas decisivas con un escenario electoral extremadamente ajustado. El debate televisivo de la cadena Globo, celebrado este viernes 23 por la noche, representó una de las últimas oportunidades para que los candidatos se dirijan a millones de brasileños. Cada gesto, cada argumento y cada movimiento pueden resultar determinantes en una elección cuyo desenlace permanece abierto. Sin embargo, lo que está en juego va más allá de quién ocupará el Palacio del Planalto: también se discuten el modelo económico, la relación entre los poderes del Estado, la fortaleza de las instituciones democráticas y el papel que Brasil desempeñará en América Latina y en el tablero internacional.

Un debate que no cambió el escenario, pero favoreció a Lula
Para Caio Manhanelli, analista y consultor político brasileño con experiencia en campañas electorales y estrategia política, el debate de Globo no modificó sustancialmente la opinión pública, aunque dejó a Lula ligeramente mejor posicionado que a su adversario. El especialista advirtió, no obstante, que esa ventaja relativa no debe confundirse con una buena actuación del presidente. "Lula salió livianamente mejor que Flavio", señaló, antes de aclarar que el mandatario nunca se destacó por su desempeño en los debates electorales.

Según Manhanelli, Lula tiende a concentrarse demasiado en confrontar con su adversario, en lugar de dirigirse a los ciudadanos que siguen la discusión desde sus casas. Esta vez, sin embargo, consiguió reforzar una percepción que terminó perjudicando a Flavio Bolsonaro: la de un candidato que se contradice y modifica sus posiciones según las necesidades de la campaña. "Flavio pareció un mentiroso y Lula logró reforzar eso", resumió el consultor. A su juicio, el candidato opositor terminó desdiciendo buena parte de lo que había sostenido durante la campaña y a lo largo de los años en los que estuvo vinculado al poder.

La incidencia de los debates, explicó Manhanelli, debe entenderse a partir de la evolución que experimentó la campaña durante la segunda vuelta. El primer enfrentamiento televisivo de esa etapa se había celebrado en la cadena Bandeirantes, el domingo anterior, mientras que el de Globo constituyó el segundo y último gran debate entre los candidatos antes de la votación. Tras aquella primera instancia, las encuestas comenzaron a mostrar algunos movimientos que alteraron el panorama electoral.

Hacia el final de la semana, los sondeos registraban un aumento de los indecisos y una paridad que, en algunas mediciones, ya no se limitaba a un empate técnico, sino que alcanzaba también una igualdad numérica entre los candidatos. Al mismo tiempo, empezaba a insinuarse una curva ascendente para Lula y otra descendente para Flavio Bolsonaro. El rechazo al candidato opositor crecía, mientras que el del presidente mostraba una leve disminución.

Para el analista, esa evolución obliga a comprender la polarización brasileña más allá de la identificación de los ciudadanos con sus dirigentes. En el caso de Lula, quienes lo votan conocen su trayectoria y, de alguna manera, comprenden el legado de sus gobiernos. Incluso aquellos que sienten cierto rechazo hacia él saben quién es y qué representa políticamente. Su apoyo, por lo tanto, está relacionado con una historia política reconocible, con sus resultados, sus controversias y sus consecuencias.

El antipetismo como motor del voto a los Bolsonaro
El voto a los Bolsonaro, en cambio, responde en buena medida a una lógica diferente. Manhanelli considera que el apellido funciona como la expresión más concreta del antipetismo, es decir, del rechazo al Partido de los Trabajadores (PT), antes que como la manifestación de una adhesión política sólida a un proyecto propio. "No existe bolsonarismo", sostuvo de manera provocadora, al argumentar que una parte importante de quienes respaldan a la familia Bolsonaro lo hace, ante todo, porque la identifica como la principal alternativa al petismo.

En su interpretación, Jair Bolsonaro tampoco fue un gran presidente ni un administrador especialmente competente. Durante su gobierno, señaló, los militares ocuparon un lugar importante en la estructura de poder y en las tareas de administración. Su llegada y permanencia en el Ejecutivo dependieron, además, de una determinada configuración de fuerzas políticas que permitió sostener su gestión.

La situación de Flavio, sin embargo, presenta diferencias relevantes. Según Manhanelli, el candidato llegó a la segunda vuelta con un aislamiento político considerable, después de no haber conseguido el respaldo de otros partidos durante la primera etapa electoral, cuando se definieron las alianzas. Al mismo tiempo, su partido obtuvo una participación importante en el Congreso, con una representación que, de acuerdo con el analista, podría acercarse a una mayoría absoluta y quedar a un voto de alcanzar una mayoría calificada en el Senado.

Esa combinación plantea una paradoja. Flavio cuenta con menos apoyos políticos externos que los que necesitaría para construir una coalición amplia, pero la fuerza parlamentaria de su partido podría otorgarle una capacidad de influencia considerable. Al no estar condicionado por otros socios dentro de una alianza de gobierno, también tendría menos contrapesos internos que limitaran sus decisiones. Para Manhanelli, ese escenario hace especialmente relevante observar no solo quién gana la presidencia, sino también cómo se distribuye el poder institucional después de las elecciones.

En definitiva, la polarización brasileña no se explica únicamente por la adhesión a dos figuras políticas, sino por el rechazo que ambas despiertan. El consultor describió una sociedad dividida en la que aproximadamente la mitad de la población rechaza a los Bolsonaro y otra mitad manifiesta rechazo hacia Lula. Esa distribución, sumada a la escasa distancia entre los candidatos, vuelve difícil anticipar el resultado. "Eso lleva, de hecho, a un escenario que no nos deja margen para predecir quién podría ganar", advirtió.

En ese contexto, la capacidad de cada candidato para ampliar su base electoral depende, sobre todo, de su posibilidad de reducir el rechazo que genera. Aunque la participación, el voto evangélico, los sectores populares y el electorado de centro forman parte de las variables tradicionales de cualquier elección brasileña, Manhanelli considera que, en esta etapa final, el factor decisivo es la imagen negativa que cada aspirante proyecta sobre los votantes.

El primer debate de la segunda vuelta habría contribuido a profundizar esa dinámica. Según una de las encuestas a las que hizo referencia el analista, el rechazo a Flavio Bolsonaro superó el 50 por ciento de la población, mientras que el de Lula descendió al 47 por ciento. Se trataba de una medición particular, aclaró, y no de un consenso definitivo de todos los sondeos. Aun así, los datos ofrecían una señal sobre el movimiento de las preferencias electorales.

La expectativa estaba puesta entonces en una nueva encuesta de AtlasIntel, que utiliza una metodología propia basada en la recopilación de respuestas por internet y redes sociales. Sus resultados podían aportar nuevos elementos para evaluar la tendencia de la campaña y determinar si los movimientos detectados después del primer debate se consolidaban antes de la votación.

Para Manhanelli, el enfrentamiento de Globo también favoreció a Lula, aunque no de manera contundente. La razón vuelve a encontrarse en el peso del rechazo. Si esa variable se había convertido en el elemento central de la última etapa electoral, la impresión de que Flavio Bolsonaro faltaba a la verdad podía perjudicarlo especialmente entre los votantes que todavía no habían definido su decisión.

El consultor explicó que algunas encuestadoras monitoreaban las reacciones de la audiencia durante el debate y organizaban grupos de discusión cualitativos para recoger las impresiones de los espectadores. Los primeros análisis que circularon inmediatamente después del programa apuntaban a que la imagen de falsedad atribuida a Flavio se había reforzado. El efecto, señaló, no necesariamente se traduciría en una migración masiva de votos, pero podía ampliar el rechazo hacia el candidato y consolidar las dudas de quienes habían comenzado a reconsiderar su apoyo.

Las encuestas ya habían registrado señales de ese fenómeno. Algunos electores que podían inclinarse por Flavio habrían dejado de respaldarlo después de su desempeño en el primer debate. También había crecido el número de indecisos, que rondaba el diez por ciento en las mediciones mencionadas por el analista. En una contienda tan estrecha, esos movimientos adquieren una importancia particular: no hace falta que un debate transforme las preferencias de millones de personas para que termine teniendo consecuencias electorales.

Las contradicciones de Flavio y el peso del apellido Bolsonaro
La candidatura de Flavio no solo busca disputar la presidencia a Lula, sino también prolongar la influencia política de su padre. Sin embargo, su relación con ese legado no fue constante a lo largo de la campaña. Manhanelli describió una estrategia oscilante, en la que el candidato alternó entre intentar diferenciarse de Jair Bolsonaro y reivindicar abiertamente su pertenencia a la familia.

En un primer momento, Flavio pareció preocupado por las consecuencias negativas de la gestión de su padre. La intención, explicó el consultor, era proyectar una imagen más moderada y presentar al candidato como alguien distinto, capaz de superar los aspectos más controvertidos del gobierno anterior. En esa línea, Flavio llegó a insistir en que no era igual a Jair. Incluso durante el primer debate intentó remarcar su identidad individual frente a Lula, subrayando que quien estaba en la contienda era él y no su padre.

Pero esa diferenciación convivió con mensajes de signo contrario. En otros momentos de la campaña, Flavio reivindicó su herencia familiar y apeló a la idea de que llevaba la sangre Bolsonaro. También llegó a presentarse como una extensión del gobierno de Jair o como una continuidad de aquel proyecto político. La contradicción quedó nuevamente expuesta en el debate de Globo, donde comenzó a defender con mayor énfasis la gestión de su padre.

Para Manhanelli, ese giro tiene una explicación electoral. Lula dispone de numerosos argumentos para cuestionar el gobierno de Jair Bolsonaro, y uno de los más sensibles es su actuación durante la pandemia de COVID-19. El analista calificó aquella gestión como una de las más graves por sus consecuencias humanas y recordó la estrategia de apostar a la llamada inmunidad de rebaño mediante la circulación del virus en la población, en lugar de priorizar una respuesta centrada en la prevención y la vacunación.

Según su descripción, la idea consistía en permitir que una parte extensa de la población se contagiara para que, eventualmente, desarrollara inmunidad. Sin embargo, esa estrategia implicaba un costo humano enorme. Aunque la enfermedad no presentara una letalidad elevada en todos los grupos, su propagación masiva podía provocar un número muy alto de muertes. La discusión sobre la respuesta sanitaria del gobierno anterior, por eso, continúa siendo uno de los flancos más vulnerables para la familia Bolsonaro.

Al reivindicar a su padre, Flavio quedó expuesto a los cuestionamientos de Lula sobre las decisiones y responsabilidades de aquella administración. Pero el presidente no se limitó a discutir las políticas generales del gobierno. También intentó mostrar que Flavio había tenido una participación activa en su funcionamiento y que no podía presentarse simplemente como un heredero ajeno a las decisiones de Jair.

Durante el debate, Lula le recordó, según relató Manhanelli, que había indicado o impulsado a determinadas personas para ocupar posiciones vinculadas al poder y lo interpeló por esas decisiones. Flavio respondió desviando la discusión hacia otros asuntos, pero Lula insistió en volver sobre los mismos puntos. Esa secuencia, a juicio del consultor, permitió al presidente convertir una acusación general en una serie de cuestionamientos concretos sobre la actuación política de su adversario.

La diferencia entre ambos quedó especialmente marcada en ese intercambio. Lula consiguió señalar acciones específicas que atribuía a Flavio, mientras que el candidato opositor, según Manhanelli, respondió de manera simplista y demasiado amplia, sin lograr precisar con claridad en qué consistían sus ataques contra el presidente. Esa dificultad para sostener una confrontación concreta contribuyó a reforzar la impresión de que Flavio no conseguía defender de forma consistente su propia trayectoria ni la del gobierno que pretendía reivindicar.

La estrategia de Lula en el debate de Globo, a juicio del analista, terminó cumpliendo su objetivo central: dejar a Flavio Bolsonaro en una posición incómoda y reforzar ante los votantes la imagen de un candidato poco confiable. Sin embargo, el analista insistió en que esa ventaja no convertía al presidente en un gran debatidor. Lula, explicó, sigue teniendo dificultades para hablarle directamente a la ciudadanía y suele concentrarse demasiado en la confrontación con su adversario. Flavio, en cambio, sí consigue conectar con el público, pero su imagen quedó debilitada por las contradicciones que exhibió durante la campaña y, especialmente, por su comportamiento oscilante frente al legado de su padre.

Para Manhanelli, esa indefinición puede tener consecuencias electorales profundas. Flavio parece querer ser Jair Bolsonaro, pero en una versión más moderada; intenta conservar la identidad política de su padre sin cargar con todos los aspectos negativos de su gobierno. Al mismo tiempo, evita romper definitivamente con ese legado, porque es precisamente allí donde encuentra buena parte de su respaldo. "La gente no quiere a alguien que no sabe para dónde va", advirtió el consultor. En elecciones anteriores, recordó, ese tipo de ambigüedad ya demostró ser capaz de perjudicar a un candidato: los votantes esperan que quien aspire a gobernar transmita seguridad, convicción y una idea clara de lo que pretende hacer.

Las controversias que debilitaron al candidato opositor
En la evaluación del debate también apareció la controversia alrededor de Alfredo Gaspar, candidato a vicepresidente de Flavio Bolsonaro, a quien se había acusado de un presunto delito sexual contra una menor de trece años ocurrido ocho años atrás. Manhanelli consideró que ese episodio no tuvo un peso decisivo en la discusión electoral, dado que las pruebas circunstanciales no habrían sido suficientes para que la acusación avanzara judicialmente. La existencia de la denuncia, explicó, no se había traducido en elementos que permitieran llevarla adelante en la Justicia.

A juicio del analista, el asunto que verdaderamente comprometió a Flavio fue otro: su posición frente al asesinato de Ana Clara, una niña de cinco años que murió por un disparo de fusil efectuado por un policía frente a su casa. Cuando ocurrió el hecho, Flavio ya era senador y decidió asumir gratuitamente la defensa legal del agente involucrado. La madre de la niña, que había perdido a su hija por un disparo de un arma calibre .22, se encontraba presente entre el público durante el debate de Globo.

Lula aprovechó esa circunstancia para cuestionar a su adversario, particularmente cuando Flavio intentó introducir la seguridad pública como uno de los ejes de la discusión. La contradicción entre su discurso sobre el orden y su decisión de defender al policía señalado por la muerte de la niña se convirtió, según Manhanelli, en un punto vulnerable para el candidato opositor. El presidente consiguió llevar el debate desde las afirmaciones generales sobre la inseguridad hacia un caso concreto, con una víctima identificable y una madre que seguía reclamando justicia.

La controversia puso de manifiesto, además, una de las dificultades de Flavio durante la campaña: sostener una posición coherente cuando sus propias decisiones políticas entran en conflicto con los argumentos que utiliza para cuestionar a su adversario. En un escenario donde la imagen de confiabilidad resulta determinante, ese tipo de contradicciones puede pesar tanto como las propuestas económicas o los compromisos de gobierno.

El Congreso y la Corte Suprema: qué está en juego para las instituciones
La disputa brasileña no puede reducirse a una alternancia entre partidos ni a una confrontación personal entre dos dirigentes. Para Manhanelli, lo que está en juego es también la posibilidad de que el país adopte modelos de desarrollo y de inserción internacional muy diferentes, en un contexto en el que el equilibrio entre los poderes del Estado podría resultar determinante.

El consultor señaló que el partido de Flavio cuenta con una bancada numerosa y que, mediante acuerdos políticos, podría alcanzar mayorías en ambas cámaras del Congreso: el Senado y la Cámara de Diputados. También recordó que el candidato había amenazado con modificar la Constitución. A esa capacidad legislativa se sumaría una oportunidad decisiva para influir en la composición de la Corte Suprema, ya que tres de sus integrantes alcanzarían la edad límite de 75 años durante el próximo mandato presidencial y deberían retirarse obligatoriamente.

Para Manhanelli, la combinación de poder legislativo y capacidad de influir sobre el máximo tribunal podría reducir de manera significativa los contrapesos institucionales. En su análisis, una presidencia de Flavio tendría la posibilidad de impulsar cambios de gran alcance con menos obstáculos que los que enfrentaría Lula. El riesgo, explicó, consiste en que las instituciones que deberían limitar al Ejecutivo pierdan parte de su capacidad de intervención y control.

En el caso de una victoria de Lula, la situación sería distinta. El presidente tendría que gobernar con un Congreso desplazado hacia la derecha, lo que limitaría su margen de acción y lo obligaría a negociar. Esa restricción, aunque representa una dificultad política, podría contribuir a mantener cierto equilibrio entre el Ejecutivo, el Poder Judicial y el Legislativo. Para el analista, preservar ese equilibrio sería fundamental para evitar que Brasil perdiera buena parte de sus mecanismos de protección social y de las garantías que sostienen la estabilidad económica y la confianza de los mercados.

Esa percepción ayuda a explicar un fenómeno que el analista consideró especialmente significativo: la aparición de sectores de la derecha que se oponen a Flavio Bolsonaro y manifiestan su respaldo a Lula, o al menos denuncian los riesgos que atribuyen a una eventual presidencia del candidato opositor. Manhanelli mencionó un movimiento denominado "22 líderes de derecha en contra de Flavio", integrado por dirigentes que cuestionan su candidatura. Aunque no necesariamente se trata de un respaldo directo y uniforme al presidente, ese posicionamiento contribuye a erosionar la imagen de Flavio y a introducir fisuras en el campo político que tradicionalmente se opone al PT.

La situación es diferente entre quienes votan a Bolsonaro. Según Manhanelli, una parte importante de ese electorado busca un cambio político, pero no necesariamente comprende las consecuencias económicas, institucionales e internacionales que podría tener un gobierno de esas características. El rechazo al PT funciona como principal motor de la decisión, sin que exista siempre una reflexión profunda sobre el rumbo que adoptaría el país.

Brasil y América Latina: soberanía, recursos estratégicos y política exterior
El consultor puso especial énfasis en los riesgos de una política exterior subordinada a los intereses de Estados Unidos. A su entender, una presidencia de Flavio podría profundizar una relación de dependencia que afectaría la capacidad de Brasil para defender sus propios intereses. Esa orientación, que describió como una forma de entreguismo, podría traducirse en una apertura política y económica excesiva hacia Washington y terminar perjudicando al propio país.

Quienes respaldan a Lula, en cambio, tendrían una percepción más clara de lo que consideran que está en juego. Manhanelli sostuvo que una parte de ese electorado comprende el peligro de que Flavio llegue al poder con una estructura parlamentaria favorable y una capacidad de transformación institucional considerable. La disputa, por lo tanto, no se limita a las políticas que un presidente podría implementar, sino que incluye la posibilidad de modificar las reglas y los equilibrios que condicionan el ejercicio del poder.

La dimensión internacional de la elección se vuelve todavía más importante cuando se consideran los recursos estratégicos de Brasil. Manhanelli mencionó las tierras raras, el petróleo y las relaciones con los países vecinos, además de los vínculos comerciales con las naciones que tienen a Brasil como uno de sus principales socios. Un cambio profundo en la orientación exterior del país podría alterar no solo su propio desarrollo, sino también el equilibrio económico y político de la región.

En ese sentido, Lula representaría, según el consultor, la posibilidad de mantener una política internacional con mayor autonomía y de continuar buscando un equilibrio entre China y Estados Unidos. Brasil podría seguir actuando como un interlocutor relevante en el escenario mundial, sin quedar completamente alineado con una de las dos potencias. Una eventual presidencia de Flavio, por el contrario, despertaría temores sobre una subordinación más marcada a los intereses estadounidenses y sobre sus consecuencias para la soberanía económica brasileña.

La discusión llevó a plantear una preocupación compartida en otros países de la región. Una columna publicada en el diario español El País, firmada por los economistas Joseph Stiglitz y Laura Carvalho, advertía que una victoria de Bolsonaro podría provocar un aumento del desempleo, una desaceleración del crecimiento, un incremento de la pobreza y un deterioro de las condiciones de vida de la clase media. La pregunta remitía también a la experiencia argentina, donde los efectos de determinadas políticas económicas habían alimentado debates similares.

Manhanelli coincidió en que la cuestión debía analizarse dentro de una dinámica más amplia que afecta a América del Sur. Mencionó las dificultades económicas que, a su juicio, acompañan a los gobiernos de extrema derecha de la región, incluida Argentina y Chile, y señaló que incluso algunos gobiernos de derecha europeos estaban intentando tomar distancia, al menos discursivamente, de Donald Trump. Según indicó, las cadenas DW y la BBC ya había abordado ese fenómeno en un análisis sobre las tensiones entre esos sectores políticos y el dirigente estadounidense.

Para el consultor, detrás de esas discusiones aparece una división estructural entre el Norte y el Sur global. América del Sur ha funcionado históricamente como un mercado auxiliar de las economías más poderosas, una posición que limita su capacidad para definir de manera autónoma sus prioridades productivas y comerciales. Desde esa perspectiva, la orientación política de Brasil resulta determinante, porque su peso económico le permite influir sobre las posibilidades de desarrollo del conjunto regional.

La experiencia reciente del propio país ofrece, según Manhanelli, un antecedente significativo. Durante el gobierno de Jair Bolsonaro, Brasil volvió a aparecer en el mapa mundial del hambre. Con el regreso de Lula al poder, el país consiguió revertir parte de esa situación en menos de dos años, según la evaluación del analista, y logró que sectores de la población abandonaran las condiciones de extrema pobreza y recuperaran un nivel mínimo de seguridad alimentaria. Esa evolución permitió mejorar los indicadores y alejar al país de la franja de hambre señalada por los organismos internacionales.

Sin embargo, los avances sociales no se tradujeron automáticamente en un respaldo político uniforme al PT. Manhanelli consideró que una parte importante de la clase media mantiene desde hace años un fuerte resentimiento hacia el partido y sus gobiernos. Ese malestar constituye uno de los principales obstáculos para Lula y ayuda a explicar por qué algunos sectores que habían respaldado al presidente en elecciones anteriores comenzaron a inclinarse por otras opciones.

El interior brasileño y el desgaste electoral de Lula
Los datos de la primera vuelta, según explicó Manhanelli, mostraron un cambio especialmente importante en el interior del país. Un análisis electoral había identificado 711 ciudades en las que Lula había ganado en 2022, pero perdió en 2026. De ese conjunto, solo catorce eran ciudades urbanas; las más de seiscientas restantes, alrededor de 680, eran localidades pequeñas y medianas cuya economía depende en gran medida del agronegocio.

La distribución territorial de esos cambios resulta clave para comprender el comportamiento electoral. No se trata únicamente de un desplazamiento ideológico generalizado, sino de un fenómeno vinculado a las condiciones económicas de regiones concretas y a las preocupaciones de quienes viven de la producción agropecuaria. Los pequeños y medianos agricultores, así como los habitantes de localidades cuya actividad comercial depende del dinero que circula en el campo, forman parte de un electorado que puede modificar el resultado nacional.

Flavio Bolsonaro intentó aprovechar ese descontento durante el debate, mientras Lula procuró defenderse de las críticas. Para Manhanelli, ese intercambio dejó al descubierto uno de los problemas centrales de la campaña del presidente: la dificultad de explicar qué hará en el futuro mientras dedica buena parte de su tiempo a defender lo que ya hizo desde el gobierno.

Como mandatario en ejercicio, Lula tiende a presentar los resultados de su gestión y a enumerar sus logros. Pero una parte de los votantes espera algo diferente: propuestas concretas para responder a las dificultades actuales. Esa distancia entre la defensa del pasado y las expectativas sobre el futuro podría explicar por qué algunos electores cambiaron su voto, incluso después de haber apoyado al presidente en la elección anterior.

El analista considera que buena parte de ese desplazamiento se concentra en el interior, entre personas vinculadas directa o indirectamente al agronegocio. Allí conviven pequeños y medianos productores rurales con habitantes de ciudades cuya economía depende de la actividad agropecuaria. Cuando el campo atraviesa dificultades, las consecuencias no quedan limitadas a las explotaciones agrícolas: se extienden al comercio, los servicios y el conjunto de la economía local.

Uno de los principales problemas, según Manhanelli, es la elevada tasa de interés de referencia de Brasil, conocida como SELIC. Su nivel encarece el financiamiento y dificulta el pago de las deudas de los productores rurales. Para quienes necesitan crédito para sostener la producción, comprar insumos o financiar sus actividades, el costo del dinero puede convertirse en una carga determinante.

El consultor consideró que esa situación tiene consecuencias que van mucho más allá de las decisiones de consumo de los hogares, como la compra de un televisor para el Mundial. El problema de fondo afecta a la capacidad de producir alimentos, mantener la actividad agrícola y sostener las economías locales que dependen de ella. La combinación de crédito caro, endeudamiento y dificultades productivas contribuye a alimentar el malestar de sectores que, en otras circunstancias, podrían haber seguido respaldando a Lula.

A ese fenómeno se suma el resentimiento de una parte de la clase media urbana hacia el PT. El resultado es una coalición electoral que se ha debilitado en algunos de los territorios donde el presidente había conseguido imponerse en 2022. Para Manhanelli, el cambio más importante entre aquella elección y la de 2026 es precisamente la pérdida de apoyo en la franja rural que había acompañado a Lula y que ahora parece inclinarse hacia otras alternativas.

La recuperación de esos votos se convirtió, por lo tanto, en una de las tareas centrales del tramo final de la campaña. El analista señaló que se había trabajado para intentar reconquistar a ese electorado, aunque el resultado de ese esfuerzo seguía siendo incierto. La evolución de las preferencias en las pequeñas y medianas ciudades podía terminar siendo tan relevante como el desempeño de los candidatos en los grandes centros urbanos.

Una elección que excede a sus candidatos
En una elección de márgenes estrechos, el resultado puede depender menos de la capacidad de los candidatos para conquistar nuevas adhesiones que de su habilidad para no perder las que ya tienen. El debate de Globo no parece haber alterado por sí solo el escenario, pero, según la lectura de Manhanelli, sí pudo consolidar una tendencia desfavorable para Flavio y ofrecer a Lula una ventaja relativa en el tramo final.

La incertidumbre, sin embargo, permanece. Con una sociedad dividida, un porcentaje significativo de indecisos y un sistema político en el que la distribución del poder legislativo puede resultar tan importante como la victoria presidencial, Brasil se encamina a una decisión que excede ampliamente la disputa entre dos nombres. Lo que se definirá en las urnas será también el alcance del antipetismo, la capacidad de la familia Bolsonaro para sostener su influencia y el margen de maniobra del próximo gobierno frente a un país profundamente polarizado.

Al concluir la conversación, el consultor expresó su deseo de que la jornada electoral concluyera de la mejor manera posible para todos los países involucrados en sus consecuencias. Su preocupación final, sin embargo, fue más allá del resultado inmediato: lamentó que las instituciones no estuvieran tan protegidas como esperaba.

Esa inquietud resume buena parte de su lectura de la elección brasileña. La contienda no solo enfrenta a dos liderazgos y a dos identidades políticas irreconciliables; también pone a prueba la solidez de las instituciones, la autonomía internacional del país, la continuidad de las políticas sociales y la capacidad del sistema democrático para preservar sus propios contrapesos.

En una región marcada por la polarización y las dificultades económicas, Brasil ocupa una posición demasiado importante como para que sus decisiones queden circunscritas a sus fronteras. La orientación de su próximo gobierno tendrá consecuencias sobre el comercio regional, el equilibrio entre las grandes potencias y las condiciones de vida de millones de personas. Por eso, para Manhanelli, la incertidumbre de la elección no representa solamente una incógnita electoral: expresa también la preocupación por el futuro de un país cuyo rumbo puede modificar el de toda América Latina.
Foto: Agencia AFP

Escuchá la entrevista completa:

miércoles, 21 de octubre de 2026

José Luis Manzano se convierte en nuevo accionista de Right News Media, dueña de La Derecha Diario

El empresario argentino, cercano a Javier Milei y socio de figuras centrales del negocio mediático como Daniel Vila y Gustavo Scaglione, desembarca en un grupo cuyos medios han sido señalados por difundir desinformación y afirmaciones falsas o engañosas. La operación abre interrogantes sobre su apuesta por un ecosistema comunicacional cuestionado por sus prácticas periodísticas.
José Luis Manzano ha reordenado sus inversiones en el sector audiovisual español a menos de tres semanas del lanzamiento de La Séptima, la nueva cadena de televisión en abierto impulsada por el productor José Miguel Contreras. El empresario ha renunciado a ejecutar la opción que le habría permitido adquirir un 20% adicional del canal y, al mismo tiempo, ha adquirido el 33% de Right News Media, el grupo de comunicación encabezado por el periodista español Javier Negre, propietario de La Derecha Diario en Argentina, el sitio fundado por Fernando Cerimedo.

La coincidencia entre ambos movimientos coloca al inversor, exministro del Interior durante la presidencia de Carlos Menem y empresario próximo al presidente argentino Javier Milei, en dos proyectos de comunicación con perfiles editoriales muy diferentes. La Séptima se ha presentado como una alternativa televisiva dirigida al público progresista, mientras que el conglomerado de Negre reúne medios identificados con la ultraderecha, entre ellos EDATV y La Derecha Diario.

La noticia, adelantada por El Confidencial y recogida este miércoles por otros medios españoles, abre dos interrogantes: qué explica la reducción de la apuesta de Manzano por La Séptima y qué alcance tendrá su entrada en el grupo de Negre. Las informaciones publicadas apuntan a diferencias sobre la orientación editorial de la cadena, aunque sus responsables ofrecen una explicación distinta para la reorganización accionarial.

Un nuevo reparto de poder en La Séptima
La modificación de la estructura de propiedad deja a Andrés Varela Entrecanales con el 65% de La Séptima, a Manzano con el 25% y a José Miguel Contreras, consejero delegado y principal impulsor editorial del proyecto, con el 10% restante.

El reparto supone un cambio respecto al esquema anterior, en el que Varela Entrecanales y Manzano habían alcanzado una participación del 45% cada uno, mientras Contreras conservaba el 10%. El empresario argentino no abandona la cadena, pero renuncia a aumentar su posición hasta el 45%, como estaba previsto en el acuerdo que se había negociado entre los socios.

La nueva distribución otorga a Varela Entrecanales una mayoría suficiente para ejercer como accionista de referencia y reduce el riesgo de que dos inversores con participaciones idénticas puedan bloquear decisiones estratégicas. Según la versión trasladada por fuentes próximas a la dirección de La Séptima y recogida por El Mundo, la reorganización pretende precisamente evitar conflictos de gobierno corporativo. La cadena niega que el cambio responda a una ruptura entre los socios por motivos editoriales.

La interpretación publicada por El Confidencial es diferente: el periódico vincula la renuncia de Manzano a diferencias sobre la orientación ideológica que estaba adquiriendo el proyecto. El Debate añade que el empresario habría expresado a personas de su entorno su preocupación por que la televisión adoptara una línea más próxima al socialismo de lo que esperaba cuando decidió invertir.

Estas versiones no son equivalentes y, por el momento, no existe una explicación pública detallada de Manzano que permita establecer hasta qué punto las diferencias editoriales determinaron su decisión. Lo verificable es el cambio en las participaciones y la coincidencia temporal con su entrada en Right News Media.

Una inversión de entre 20 y 25 millones de euros
La reorganización también tiene consecuencias económicas. El plan financiero de La Séptima contempla una inversión de entre 20 y 25 millones de euros durante sus tres primeros años de actividad, con más de la mitad del desembolso previsto para el primer ejercicio, según las cifras difundidas por Expansión.

Con el nuevo reparto, las aportaciones asociadas a las participaciones quedarían aproximadamente distribuidas de la siguiente manera:
  • Andrés Varela Entrecanales: entre 13 y 16 millones de euros.
  • José Luis Manzano: entre 5 y 6 millones de euros.
  • José Miguel Contreras: entre 2 y 2,5 millones de euros.
Las cantidades son estimaciones derivadas del compromiso de inversión y de los porcentajes accionariales, no una confirmación de que todo ese dinero se haya desembolsado ya.

La diferencia es importante porque un canal de televisión nacional por antena requiere un volumen considerable de recursos antes de alcanzar una audiencia y una facturación suficientes. El presupuesto debe cubrir la infraestructura técnica, los estudios, los equipos profesionales, la programación, los derechos y los costos de distribución de la señal.

Entre los principales gastos figuran unos cinco millones de euros anuales por la transmisión de la señal televisiva y un contrato de entre siete y ocho millones de euros para equipamiento técnico, estudios y producción audiovisual, según informó Expansión. A esos costos se suman los salarios de conductores, columnistas, periodistas y personal de redacción, una estructura de gastos fijos que la compañía deberá sostener durante sus primeros años, antes de alcanzar la rentabilidad.

El plan de negocio presentado por Contreras contempla alcanzar unos 40 millones de euros de facturación al cierre de 2029 y llegar a la rentabilidad alrededor de 2030. Son objetivos empresariales, no resultados garantizados. La renuncia de Manzano a ampliar su participación no demuestra por sí sola que el inversor haya perdido la confianza en la viabilidad económica del canal, pero sí modifica quién tendrá que asumir una mayor proporción de las necesidades de capital y de las eventuales ampliaciones futuras.

Varela Entrecanales pasa a soportar el mayor compromiso económico, mientras Manzano conserva una participación relevante que le permite seguir expuesto a la evolución del negocio sin mantener una posición equivalente a la del accionista mayoritario.

Del proyecto progresista de Contreras al grupo ultra de Javier Negre
La otra cara de la operación es la entrada de Manzano en Right News Media, con un 33% del capital. El grupo dirigido por Negre integra proyectos audiovisuales y digitales como EDATV, Informa Radio, UHN Plus y La Derecha Diario, además de otras iniciativas editoriales internacionales.

La inversión refuerza la estructura financiera de una red que ha buscado ampliar su presencia entre las audiencias hispanohablantes de Europa, Estados Unidos y América Latina. La Derecha Diario, en particular, cuenta con ediciones y cuentas nacionales en once países, según una investigación publicada en octubre por Chequeado, Factchequeado y La Silla Vacía.

El crecimiento de la red ha estado acompañado de controversias sobre sus contenidos y sus vínculos políticos. La investigación de Factchequeado documentó publicaciones de La Derecha Diario y del programa The Right News Show con afirmaciones falsas o sin pruebas sobre asuntos electorales, inmigración y adversarios políticos de Donald Trump. También reconstruyó conexiones empresariales y de distribución entre los proyectos de Negre en España, Estados Unidos y América Latina.

En Argentina, La Derecha Diario se hizo conocida durante la campaña presidencial de Milei y amplió su presencia regional después de que Negre adquiriera una participación en el medio. El proyecto se inscribe en un ecosistema mediático que promueve posiciones conservadoras, liberalismo económico y discursos asociados a la nueva derecha latinoamericana y estadounidense.

La incorporación de Manzano supone, por tanto, una inversión en una estructura de comunicación con una identidad editorial distinta de la que La Séptima ha reivindicado públicamente. Sin embargo, la participación del 33% no permite concluir por sí sola que el empresario vaya a controlar la línea editorial de los medios ni que su inversión responda exclusivamente a afinidades políticas. Para determinarlo serían necesarios datos sobre el acuerdo de accionistas, los derechos de gobierno corporativo y las responsabilidades concretas que asumirá dentro del grupo.

Una relación que ya tenía un escenario común: la gala de Washington
La conexión entre Manzano y Negre no surge únicamente de la operación accionarial anunciada este miércoles. Ambos quedaron vinculados públicamente en la Official Hispanic Heritage Gala, celebrada en Washington, un evento que reunió a figuras empresariales y políticas próximas al conservadurismo estadounidense y latinoamericano.

La gala reconoció a Manzano por la actividad de su holding, Integra Capital. El empresario no asistió personalmente y el premio fue recogido por una representante de su compañía. Negre, presentador del evento, destacó su trayectoria política, empresarial y de medios y su apoyo al Gobierno de Milei, según relató El Español.

La coincidencia resulta significativa por el contraste con La Séptima. En la presentación pública de la nueva cadena, Contreras defendió la necesidad de atender a una parte del público que considera insuficientemente representada en la televisión española y situó el proyecto en el espacio progresista. 

El proyecto también ha recibido respaldo público de representantes del Gobierno de Pedro Sánchez. En septiembre, durante su presentación, estuvieron presentes los ministros Félix Bolaños y Mónica García. Ese apoyo institucional y el posicionamiento editorial anunciado por sus responsables contribuyeron a identificar La Séptima con una propuesta dirigida al espectro progresista.

Jorge Mas Canosa, el aliado anticastrista que acompañó su desembarco en los medios
La operación española se produce mientras Manzano continúa expandiendo sus intereses en distintos sectores de la economía latinoamericana. Fundador de Integra Capital en 1995 y ministro del Interior durante la presidencia de Carlos Menem entre 1991 y 1992, el empresario construyó una cartera de negocios que abarca energía, telecomunicaciones, minería, servicios y medios de comunicación.

La expansión empresarial de Manzano tiene un antecedente clave en los años noventa: su alianza con Jorge Mas Canosa, el empresario cubanoamericano y dirigente anticastrista fallecido en 1997. El vínculo se consolidó tras la salida de Manzano de la función pública y resultó decisivo para su regreso al mundo de los negocios en la Argentina.

Fue Manzano quien acercó a Mas Canosa al empresario mendocino Daniel Vila, su socio en el negocio de los medios. A través de MasTec, la compañía de infraestructura y telecomunicaciones del empresario cubanoamericano, Mas Canosa adquirió el 28,8% de Supercanal, la operadora de televisión por cable vinculada a Vila y Manzano. La participación quedó formalizada en la estructura accionaria de la compañía durante aquella década.

Con el respaldo financiero de esa alianza, Vila y Manzano avanzaron en la expansión del Grupo UNO, el conglomerado que posteriormente evolucionaría hacia el actual Grupo América. Entre 1995 y 1997, el grupo incorporó cerca de 25 medios de comunicación en el interior del país, entre diarios, radios y canales de televisión, antes de ampliar su presencia en otros mercados. En Rosario, esa expansión tuvo una expresión central en el Multimedios La Capital, que hoy está en manos de su socio Gustavo Scaglione. La operación de Supercanal, por su parte, constituyó uno de los pilares del crecimiento del grupo y de su consolidación en el negocio de la televisión por cable. La operación de Supercanal constituyó uno de los pilares de ese crecimiento.
 
Décadas después, los medios siguen ocupando un lugar relevante en los negocios de Manzano. Su trayectoria está ligada al Grupo América, donde comparte intereses con Daniel Vila y otros socios, entre ellos Claudio Belocopitt. 

La relación de Manzano con los medios de comunicación también tiene un antecedente en su vínculo con China. En la primavera de 2011 nació DangDai, el semanario argentino dedicado al intercambio cultural entre China y América Latina, fundado por Gustavo Ng, Néstor Restivo y Camilo Sánchez. El 17 de junio de 2015, la Universidad de Congreso inauguró en Buenos Aires la Casa de la Cultura China. Ese mismo año, en diciembre, firmó un convenio marco de cooperación académica con la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghái (SISU). 

En 2017, la Fundación Universidad de Congreso, institución que preside Manzano, se asoció con DangDai y adquirió el 70% de las acciones de la revista, su portal digital y su proyecto radiofónico, según un estudio académico sobre la publicación. Ese año, además, la Universidad firmó un memorándum de entendimiento con la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing (BLCU); en 2018 hizo lo propio con la Universidad de Ciencia y Tecnología del Suroeste (SWUST). La institución también desarrolló intercambios académicos y culturales con entidades chinas, incluidos programas de becas y visitas de delegaciones universitarias. 

En octubre de 2025 participó, junto con otros inversores, cómo Gustavo Scaglione y Daniel Vila, en la adquisición de Telefe, uno de los principales canales de televisión de la Argentina. En febrero de 2026, su grupo amplió su presencia editorial con la compra de El Universo, uno de los diarios de referencia de Ecuador, de acuerdo con la información corporativa de Integra Capital.

En energía, Integra y sus socios avanzaron sobre activos relevantes de la Argentina. Entre las operaciones recientes figuran la adquisición de activos de Raízen Argentina junto con Mercuria y la operación relacionada con Metrogas. En telecomunicaciones, la compra del negocio de Telefónica del Perú en 2025 amplió su presencia regional, aunque se trataba de una filial con una situación financiera muy deteriorada.

Esta diversificación permite entender que las inversiones en comunicación forman parte de una estrategia empresarial más amplia. Los medios constituyen negocios con ingresos propios, pero también permiten construir redes de relaciones, ampliar la presencia pública y operar en mercados donde el empresario mantiene otros intereses. Esto no demuestra que exista una relación directa entre cada inversión mediática y sus negocios energéticos, pero ayuda a situar la compra de participaciones en grupos de comunicación dentro de una trayectoria de expansión multisectorial.

La cercanía de Manzano al presidente argentino Javier Milei es un elemento recurrente en la cobertura de sus negocios recientes. Su trayectoria combina vínculos políticos, alianzas empresariales e inversiones en sectores estratégicos de la economía. En ese contexto, su desembarco en Right News Media, el grupo encabezado por Javier Negre, abre interrogantes sobre el alcance de su apuesta por un conglomerado de comunicación identificado con la nueva derecha. El impacto de la operación dependerá de las condiciones del acuerdo, de los derechos que le otorgue su participación accionaria y del papel que asuma en la estrategia y el desarrollo de los medios del grupo, aspectos que todavía están por verse.

Las próximas semanas, con el estreno de La Séptima y la definición de la estructura de gobierno de Right News Media, permitirán comprobar hasta qué punto los dos movimientos responden a una estrategia de diversificación empresarial, a diferencias sobre el rumbo editorial o a una combinación de ambas.
Fuentes: El Mundo, El Confidencial, El Debate, Expansión, La Derecha Diario, Señales

martes, 20 de octubre de 2026

Denuncian una contratación directa por $8.300 millones para organizar un acto por la posible visita del Papa a la Argentina

Alejandro Bercovich reveló en C5N que la Secretaría General de la Presidencia habría adjudicado una contratación directa por unos US$5,5 millones para organizar un acto en el Monumento a los Españoles. El procedimiento quedó bajo cuestionamiento por sus plazos, la escasa cantidad de oferentes y los vínculos de una productora con una colaboradora de Karina Milei y su esposo. 

Una contratación estatal por $8.300 millones, equivalentes a unos US$5,5 millones según las cifras difundidas en televisión, quedó bajo cuestionamiento tras las revelaciones del periodista Alejandro Bercovich en el programa Periodistas, de C5N. El contrato está destinado a organizar un acto en el Monumento a los Españoles, en la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de la eventual visita del Papa León XIV a la Argentina.

Según detalló Bercovich, el procedimiento se impulsó desde la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, y se resolvió en un plazo extraordinariamente breve. De acuerdo con su exposición, los interesados dispusieron de apenas 24 horas para realizar consultas y 96 horas para analizar un pliego de más de 50 páginas, con especificaciones técnicas detalladas.

El periodista cuestionó que una contratación de semejante magnitud se tramitara con tiempos tan acotados, pese a que la posibilidad de una visita papal se conocía desde meses atrás. A su entender, una planificación anticipada podría haber ampliado la competencia entre proveedores y evitado gastos innecesarios para el Estado.

DF Entertainment, los tres oferentes y una contratación bajo sospecha
En su intervención en Periodistas, por C5N, Alejandro Bercovich señaló que la contratación para organizar el acto por la eventual visita papal quedó en manos de DF Entertainment, la productora de Diego Finkelstein vinculada a Lollapalooza Argentina y con participación de Live Nation, uno de los principales grupos internacionales de la industria del entretenimiento.

Según relató el periodista, hubo tres proveedores preseleccionados, a los que aludió como "los tres Diegos", en referencia a nombres conocidos dentro del sector de la producción de eventos. Bercovich cuestionó los plazos de la convocatoria y las condiciones para acceder al pliego, que habrían limitado la posibilidad de competir en igualdad de condiciones.

Pero el señalamiento más delicado apunta a los vínculos entre los empresarios del sector y el entorno de Karina Milei. Según expuso Bercovich, Marcelo Dionisio, esposo de Mara Natalia Gorini, colaboradora de la secretaria general de la Presidencia, trabajó durante mucho tiempo para DF Entertainment. Ese antecedente conecta a una de las productoras involucradas en el negocio de los grandes espectáculos con una persona que mantiene un vínculo familiar con una funcionaria del Gobierno.

Mara Natalia Gorini, Marcelo Dionisio y el antecedente de Tecnópolis
El vínculo adquiere otra dimensión a partir de los antecedentes de Foggia Group, la productora asociada a Marcelo Dionisio y Mara Natalia Gorini. La firma, vinculada también a empresarios del sector, había intentado obtener la concesión del microestadio de Tecnópolis, un procedimiento que quedó envuelto en cuestionamientos tras conocerse la relación de Gorini con Karina Milei, con quien continúa trabajando en el ámbito gubernamental.

Aquel antecedente vuelve a poner bajo la lupa las relaciones entre empresas proveedoras del Estado y personas cercanas a funcionarios con responsabilidades en la administración pública. En el caso actual, la cuestión es determinar si los vínculos profesionales y personales mencionados tuvieron alguna incidencia en la contratación para el acto papal.

Bercovich planteó que, dentro del sector de la producción de eventos, existen sospechas de que varias empresas pudieron haber coordinado sus movimientos para que el contrato se resolviera en determinadas condiciones y con un presupuesto millonario. Esa interpretación debe entenderse como una hipótesis atribuida al periodista y a las sospechas que recogió, no como una irregularidad probada.

Para establecer si hubo acuerdos entre oferentes, ventajas indebidas o conflictos de intereses, será necesario analizar el expediente de contratación, las ofertas presentadas, los antecedentes laborales y societarios de los involucrados y las eventuales comunicaciones entre las empresas. La coincidencia de vínculos personales y profesionales justifica preguntas sobre la transparencia del procedimiento, pero no demuestra por sí sola que haya existido una maniobra concertada.

$8.300 millones: un costo que exige explicaciones
La cifra de $8.300 millones —unos US$5,5 millones según la estimación citada en C5N— se convirtió en el eje de las críticas. Bercovich comparó ese monto con los aproximadamente US$4 millones que, según afirmó, habría costado el espectáculo de Shakira en Río de Janeiro, y planteó interrogantes sobre el presupuesto destinado al acto papal.

El periodista aclaró que sus cuestionamientos no apuntan a la importancia de una eventual visita pontificia ni a la necesidad de garantizar la seguridad de los asistentes. Por el contrario, sostuvo que un acontecimiento de semejante magnitud requiere organización, infraestructura y previsiones adecuadas.

La discusión pasa por determinar qué servicios están incluidos en el contrato, qué costos son razonables y por qué no se anticipó el procedimiento para permitir una competencia más amplia entre proveedores.

Bercovich también señaló que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires podría participar de la organización y aportar recursos adicionales. De acuerdo con lo expuesto en el programa, el costo total del acto podría acercarse a los US$10 millones si se consideran los distintos aportes, una cifra que deberá contrastarse con los presupuestos oficiales.

Reclaman comparar los costos con Córdoba y Luján
Bercovich reclamó comparar el presupuesto del acto porteño con los gastos que demande la organización de otras actividades previstas durante una eventual visita papal, entre ellas las que podrían realizarse en Córdoba y Luján. También planteó la necesidad de analizar los costos de otros destinos regionales.

El objetivo es establecer cuánto cuesta organizar cada actividad, qué rubros se contratan, qué infraestructura aporta cada jurisdicción y si existen diferencias que justifiquen los montos presupuestados.

El periodista insistió en que una previsión más temprana podría haber permitido ahorrar recursos públicos y reclamó que se examine el procedimiento para determinar si se ajustó a las normas vigentes.

La cuestión de fondo es si el Estado pagará un precio razonable por los servicios contratados y si la selección de proveedores se realizó bajo condiciones que garantizaran una competencia efectiva.

La trama empresarial llega a Rosario: Dale Play, Live Nation y el Invencible Arena
La expansión del negocio del entretenimiento también tiene una pata estratégica en Rosario. Dale Play, la productora encabezada por Federico Lauría, participa junto con empresarios locales en la Unión Transitoria de Empresas que obtuvo la concesión del Invencible Arena y del predio de la ex Rural por 30 años.

El consorcio reúne a actores del negocio de los espectáculos y los medios, entre ellos el grupo de Gustavo Scaglione y productoras rosarinas como All Press, Asfalto y MA Producciones. La adjudicación municipal se concretó con una sola oferta, un dato relevante para analizar las condiciones de competencia en la explotación de un predio de gran escala.

A su vez, Dale Play quedó vinculada a Live Nation, mientras que este grupo internacional controla una participación mayoritaria de DF Entertainment, la productora de Diego Finkelstein asociada a Lollapalooza Argentina.

Se trata de empresas diferentes, pero sus vínculos con un mismo grupo internacional permiten observar cómo se articulan los negocios de producción de espectáculos, representación de artistas y explotación de grandes recintos. La presencia de Dale Play en el Invencible Arena muestra, además, cómo esa expansión se proyecta sobre mercados regionales estratégicos.

Este entramado vuelve relevante examinar quiénes participan de las contrataciones públicas para eventos masivos, bajo qué condiciones compiten y qué relaciones empresariales existen entre los distintos actores del sector. La existencia de vínculos societarios no demuestra por sí sola irregularidades, pero constituye un antecedente pertinente para analizar la concentración del mercado y la transparencia de los procedimientos estatales.

domingo, 18 de octubre de 2026

"¿Por qué la vida de las mujeres vale menos?", se pregunta Claudia Balagué

La diputada provincial del Frente Amplio por la Soberanía cuestionó las demoras legislativas para declarar la emergencia en violencia de género, presentó los principales ejes de la campaña Vivienda Activa y advirtió sobre el deterioro de las condiciones educativas. En diálogo con Aire Libre Radio Comunitaria, en el programa Señales, también criticó la subordinación de la Legislatura al Poder Ejecutivo, defendió la formación docente y apuntó contra el respaldo de legisladores santafesinos al gobierno de Javier Milei.

En una semana atravesada por debates importantes en la Legislatura provincial, la diputada provincial del Frente Amplio por la Soberanía Claudia Balagué analizó algunos de los problemas sociales más urgentes de Santa Fe y del país. Exministra de Educación entre 2012 y 2019 y exdecana de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario, Balagué abordó la emergencia en violencia de género, las dificultades para acceder a una vivienda, los desafíos de la educación pública y la responsabilidad política de los representantes santafesinos frente a las decisiones del gobierno nacional.

La legisladora planteó una preocupación que atraviesa sus iniciativas parlamentarias: la distancia entre las necesidades concretas de la población y las respuestas que ofrecen los distintos niveles del Estado. Con ese telón de fondo, comenzó por una cuestión que considera impostergable: la violencia de género y la falta de avances para declarar la emergencia en la provincia.

La emergencia en violencia de género, una deuda que no admite más demoras
Balagué recordó que durante el año se produjo un crecimiento que calificó de inusitado en la cantidad de femicidios, transfemicidios e intentos de femicidio. Sobre estos últimos, advirtió que los registros disponibles solo alcanzan a reflejar una parte de la realidad, particularmente aquellos casos en los que las mujeres terminan gravemente internadas. En ese escenario, destacó el trabajo del Observatorio MuMaLá, integrado por compañeras y organizaciones feministas que monitorean de manera permanente estos indicadores.

Según explicó, las alertas recibidas indicaban que, a esa altura del año, los casos de femicidio ya superaban ampliamente los registrados durante el año anterior. El seguimiento de las cifras, la visibilización de cada hecho por parte de los medios de comunicación y la preocupación compartida con las organizaciones sociales llevaron a considerar indispensable la declaración de una emergencia.

La medida, sostuvo, permitiría disponer rápidamente de fondos para intensificar las acciones de prevención, contención y cuidado, además de fortalecer los refugios destinados a mujeres que necesitan abandonar sus hogares para ponerse a salvo de sus agresores. La situación se vuelve todavía más compleja cuando los hijos también viven en el mismo domicilio y quedan expuestos a la violencia.

Para responder a estas situaciones, Balagué consideró necesarias inversiones importantes en personal especializado, equipos de acompañamiento y dispositivos de Educación Sexual Integral (ESI), especialmente dentro del ámbito educativo. Los refugios, remarcó, son indispensables en numerosos casos y requieren recursos suficientes para cumplir su función.

Sin embargo, el proyecto de emergencia que había presentado tiempo atrás no logró avanzar como esperaba. La diputada señaló que el oficialismo no acompañó las firmas necesarias para que el dictamen pudiera continuar su recorrido legislativo y lamentó que el tema no se tratara durante la semana. Mientras tanto, explicó, las organizaciones feministas y las que defienden la ESI habían respaldado el reclamo y participado de las instancias de trabajo para impulsar la iniciativa.

A la propuesta original se sumaron, durante la sesión del jueves, dos proyectos del bloque del Partido Justicialista en Diputados y otro presentado por Unidos a través del Senado. Balagué aseguró que su espacio está dispuesto a trabajar con amplitud, analizar cada punto y buscar una iniciativa común que reúna los distintos aportes. Pero puso una condición política central: que las negociaciones no se conviertan en una nueva excusa para postergar la respuesta.

"No nos podemos demorar más, porque la vida de las mujeres está en juego", sostuvo.

Para la legisladora, no existe una justificación razonable para que no haya un acuerdo político capaz de destrabar el tratamiento. En ese sentido, comparó la falta de avances con otras emergencias que fueron aprobadas durante la gestión de Unidos. Según recordó, en ese período se sancionaron seis declaraciones de emergencia, aproximadamente una cada seis meses, entre ellas las de carácter vial, hídrico y sanitario. También mencionó que se estaba proponiendo una emergencia para las librerías y los libreros, una actividad que reconoció como importante.

La comparación le sirvió para formular una pregunta que sintetiza su cuestionamiento al oficialismo: "¿Por qué la vida de las mujeres vale menos? ¿Por qué no puede ser una emergencia también?".

Más allá de la discusión puntual, Balagué vinculó las dificultades para aprobar su proyecto con el funcionamiento institucional de la Legislatura santafesina. Desde su experiencia como integrante de un bloque minoritario, describió un escenario en el que impulsar iniciativas y conseguir acuerdos resulta particularmente difícil.
El Frente Amplio por la Soberanía está integrado en la Cámara por tres legisladores: la propia Balagué, Carlos del Frade y Fabián Palo Oliver. Pese a su reducido número, afirmó que el espacio es el que más proyectos presenta en relación con la cantidad de integrantes que tiene. Sin embargo, sostuvo que muchas de esas iniciativas encuentran obstáculos durante el trabajo en comisiones.

Según relató, es habitual que legisladores del oficialismo respondan que determinados asuntos deben consultarse con el Poder Ejecutivo antes de avanzar. Esa práctica, a su juicio, pone en cuestión la autonomía parlamentaria y evidencia un retroceso institucional.

"Hay una división de poderes que está anulada en Santa Fe", advirtió, aunque reconoció que la interacción entre los distintos poderes del Estado es necesaria para discutir y analizar políticas públicas. Lo que considera inadmisible es que el Poder Legislativo dependa exclusivamente de la opinión del Ejecutivo. Para Balagué, esa subordinación limita el debate democrático y dificulta la posibilidad de que la Cámara actúe con independencia.

Vivienda Activa: entre los departamentos vacíos y las familias que no pueden alquilar
El acceso a la vivienda fue otro de los ejes centrales de la conversación. Junto con el concejal rosarino Leonardo Caruana, Balagué impulsa la campaña Vivienda Activa, una iniciativa que busca generar herramientas para facilitar el acceso justo a una vivienda, promover alternativas de alquiler social y atender las dificultades que enfrentan jóvenes, estudiantes, jubilados y familias de bajos recursos.

La diputada describió una paradoja cada vez más visible: mientras tener una vivienda propia se convirtió en un privilegio para buena parte de la población, numerosas torres de edificios permanecen desocupadas durante años. A su entender, el derecho a la vivienda está perdiendo efectividad frente a los costos de compra y alquiler, al mismo tiempo que existe una cantidad importante de inmuebles ociosos.

La situación del mercado de alquileres, señaló, se volvió especialmente acuciante. Los jóvenes le transmiten que resulta cada vez más difícil pensar en independizarse, formar una familia o sostener un hogar propio. Incluso personas que ya habían logrado salir de la casa de sus padres deben regresar al ámbito familiar porque sus ingresos no alcanzan para pagar un alquiler.

A esto se suman los requisitos para alquilar: depósitos, garantías, varios meses de pago por adelantado y otras exigencias que obligan a reunir una suma considerable antes de acceder a una vivienda. El problema no se limita a los sectores de menores ingresos, aunque para ellos las barreras son todavía más difíciles de superar.

Frente a ese panorama, Vivienda Activa propone crear un observatorio de vivienda que permita relevar la situación de las tierras, identificar inmuebles desocupados, analizar el mercado de alquileres y conocer cómo se distribuye y ocupa el suelo urbano. La intención es construir un diagnóstico que contemple también las necesidades demográficas y los lugares donde se concentra la demanda.

A partir de esa información, el proyecto plantea desarrollar instrumentos concretos para que el Poder Ejecutivo pueda intervenir. Entre ellos, Balagué destacó la posibilidad de establecer líneas iniciales de financiamiento que ayuden a cubrir los depósitos, las garantías y los primeros meses de alquiler.

El acompañamiento estaría destinado especialmente a jubilados que cobran la mínima, estudiantes universitarios de bajos recursos y familias con dificultades económicas. La propuesta contempla una segmentación de acuerdo con las necesidades de cada grupo, con el objetivo de que el apoyo estatal permita superar los obstáculos iniciales para acceder a una vivienda.

Otro de los instrumentos previstos consiste en aplicar impuestos a las viviendas ociosas para estimular que sean destinadas efectivamente al uso habitacional. La idea es ampliar la oferta disponible y generar mayores posibilidades de acceso. Cuando un inmueble vuelva a ocuparse, explicó, el incremento impositivo debería dejar de aplicarse.

Balagué definió estas medidas como herramientas básicas y sencillas, pero capaces de intervenir sobre un problema que requiere respuestas coordinadas. También planteó la necesidad de promover viviendas sociales y modalidades de vivienda compartida.

En ese punto recordó una propuesta impulsada por Leonardo Caruana en el Concejo Municipal de Rosario. Se había identificado un edificio que estaba disponible para el municipio y que podía destinarse a cumplir una función social, pero finalmente se decidió venderlo. Para la diputada, ese tipo de decisiones supone perder oportunidades de aprovechar el patrimonio estatal para ofrecer alternativas a quienes atraviesan situaciones habitacionales difíciles.

Cuando el Estado dispone de un inmueble, sostuvo, también puede pensar en modalidades de ocupación comunitaria que permitan acceder a una vivienda de una manera diferente a la del mercado tradicional. El objetivo es que jóvenes y familias encuentren posibilidades concretas para independizarse y sostener un hogar.

La campaña ya comenzó a reunir adhesiones. Balagué explicó que el equipo está juntando firmas en distintos puntos de la ciudad, con puestos instalados en la peatonal y actividades previstas en la Feria del Libro, además de otros espacios. La respuesta, aseguró, es importante porque se trata de una problemática que atraviesa cotidianamente a muchas personas. La expectativa es que el proyecto pueda tratarse durante el año.

La iniciativa, aclaró, no pretende generar ventajas exclusivamente para los propietarios. Por el contrario, contempla la necesidad de regular valores de alquiler que, en ocasiones, considera completamente descontextualizados, y de penalizar la existencia de viviendas que permanecen vacías mientras otras personas no encuentran dónde vivir.

Mientras crece la oferta de viviendas de mediana y alta gama en Rosario, edificios enteros permanecen desocupados. Para Balagué, se trata de una contradicción que expone las tensiones del mercado inmobiliario. "Son inversiones, a veces no sabemos si no hay blanqueo de dinero, no sabemos de qué se trata todo eso", señaló, al referirse a las propiedades que permanecen vacías en una ciudad donde el acceso a la vivienda sigue siendo un problema.

A ese escenario se suman las estafas vinculadas con desarrollos inmobiliarios. Balagué advirtió sobre grandes empresas que ofrecen planes de pago a largo plazo y luego incumplen sus compromisos, dejando a quienes invirtieron sus ahorros sin la vivienda prometida.

La situación también se repite en los loteos del Gran Rosario. Según explicó, hay emprendimientos que venden terrenos sin contar con las habilitaciones estatales correspondientes. En algunos casos, se trata de zonas sin control ambiental adecuado o de terrenos inundables, donde no debería autorizarse ese tipo de desarrollo.

"Entonces, ¿quién controla todo eso?", planteó la legisladora, que reclamó un mayor compromiso de los gobiernos provincial y municipales para supervisar estas operaciones y evitar que el sueño de acceder a una vivienda termine convertido en una estafa.

Para Balagué, estas situaciones exponen una falla de control que exige un trabajo conjunto de los gobiernos provincial y municipales. No alcanza, consideró, con promover el acceso a la vivienda si no se garantiza que las operaciones inmobiliarias sean legítimas y que los terrenos ofrecidos cumplan las condiciones necesarias para ser habitados.

Educación pública: docentes desbordados y una escuela que debe adaptarse a otra época
La educación ocupó otro tramo central de la entrevista, cuando el periodista le preguntó a Balagué por los problemas más urgentes del sistema educativo. La consulta puso el foco en un contexto económico y social complejo, marcado por las dificultades de las familias para sostener la escolaridad y por la falta de acompañamiento a docentes, estudiantes e instituciones.

La diputada afirmó que la situación es extremadamente difícil para muchas familias, que deben hacer esfuerzos crecientes para garantizar a sus hijos los elementos necesarios para asistir a la escuela. A partir de sus recorridas por la provincia, dijo observar que numerosas maestras terminan haciéndose cargo de necesidades básicas para que los chicos puedan permanecer en las aulas.

Esa realidad, señaló, vuelve especialmente doloroso que el Estado no reconozca el esfuerzo docente con salarios dignos, que se estigmatice la tarea de enseñar y que no se acompañe suficientemente a las escuelas atravesadas por problemáticas sociales.

"Que el Estado las maltrate, no les dé un salario digno, trate de estigmatizar la labor docente y no acompañe a las escuelas que están atravesadas por las problemáticas sociales, la verdad que duele, y duele muchísimo", expresó.

Sin embargo, su diagnóstico no se limita a las dificultades económicas ni a las condiciones laborales. Balagué advirtió que la educación también atraviesa una transformación profunda vinculada con la expansión de lo digital, el uso de pantallas y las nuevas formas de comunicación y de atención.

En su análisis, la escuela y los docentes deben competir hoy con una cultura de la velocidad y la inmediatez, en la que un video de treinta segundos puede captar más fácilmente la atención que una actividad que exige concentración sostenida. Frente a ese escenario, consideró necesario recuperar el vínculo con los libros, los procesos de aprendizaje y los tiempos que requiere la formación.

Desde su perspectiva, aprender no consiste solamente en obtener una respuesta inmediata, sino en atravesar un proceso que permita comprender, elaborar conocimientos y desarrollar capacidades. Esa tarea necesita tiempo, continuidad y acompañamiento, precisamente algunos de los elementos que parecen entrar en tensión con los hábitos digitales contemporáneos.

La exministra señaló que ya se observan dificultades vinculadas con la ansiedad y la falta de atención. Por eso, sostuvo que esta nueva época obliga a repensar numerosas dimensiones de la educación, desde las estrategias de enseñanza hasta las formas de acompañar a los estudiantes.

En ese marco, presentó el Congreso Pedagógico de Santa Fe, una iniciativa que, según contó, tuvo una respuesta muy superior a la que esperaba. La convocatoria superó los cuatro mil inscriptos en apenas tres días, una cifra que interpretó como una señal de la necesidad existente entre docentes e instituciones de contar con espacios de debate, formación de calidad e intercambio de experiencias.

Balagué explicó que tenía la intuición de que hacía falta una instancia de estas características, con especialistas reconocidos y propuestas surgidas de las propias escuelas, pero admitió que no imaginaba una adhesión tan rápida y numerosa.

La edición de este año se desarrollaría de manera virtual, mientras que la del año siguiente sería presencial. Durante la entrevista, la diputada invitó a docentes y familiares de docentes interesados en participar y destacó la presencia de especialistas con trayectoria nacional e internacional.

Entre los disertantes mencionó a Axel Rivas, con aportes sobre educación y políticas públicas; Claudia Romero, sobre gestión y liderazgo pedagógico; Flavia Terigi, en torno a trayectorias e inclusión; María Laura Méndez, sobre instituciones y vínculos; y Mariana Maggio, en el campo de la enseñanza y las tecnologías.

Balagué destacó que se trata de referentes con amplia experiencia en Argentina y conocimiento de las realidades educativas de América Latina. La intención, remarcó, es ofrecer una formación de alto nivel y abrir un espacio para compartir propuestas que puedan contribuir a mejorar las prácticas escolares.

La organización del congreso también fue motivo de una reflexión sobre el papel del Ministerio de Educación provincial. Desde el estudio, el periodista señaló que no era habitual ver a la actual gestión ministerial organizando actividades de estas características y observó que ese tipo de iniciativas parecía haber quedado ausente.

Balagué coincidió con esa apreciación y recordó que, durante su experiencia en la gestión educativa, era habitual reunir a especialistas destacados, debatir propuestas, impulsar instancias de formación y acompañar a los docentes mediante concursos y actividades de alto nivel.

A su entender, hoy no se observa una propuesta equivalente desde el Ministerio de Educación de Santa Fe. La respuesta obtenida por el congreso, sostuvo, demuestra que existe una demanda concreta de formación y de espacios colectivos para pensar la escuela.

La propuesta no se agotará en las exposiciones virtuales. Según detalló, quienes participen podrán presentar proyectos por escrito. Durante el año siguiente se prevé desarrollar un proceso de análisis y evaluación de esas iniciativas, con la intervención de un jurado calificado.

El proceso culminaría con una publicación de la Cámara de Diputados y Diputadas de Santa Fe, tanto en formato impreso como digital. Balagué consideró importante recuperar la producción de libros y materiales que permitan compartir experiencias educativas, especialmente aquellas prácticas docentes que están dando buenos resultados.

La intención es fortalecer una red entre escuelas y docentes que, según explicó, muchas veces ya existe, pero funciona de manera informal. Sistematizar las experiencias y ponerlas en circulación permitiría que las instituciones aprendan unas de otras y que las propuestas exitosas puedan ser conocidas y adaptadas en distintos contextos.

"Tenemos que ayudar a todos a salir adelante", señaló, al vincular esa tarea con las dificultades que atraviesa el país.
Para participar, indicó que la inscripción se realizaba a través del sitio Hacer Escuela, en Hacerescuela.ar, y que el trámite llevaba menos de un minuto. La convocatoria, explicó, ya circulaba entre docentes e institutos de formación docente, pero insistió en la importancia de que también llegara a quienes todavía no conocían la iniciativa.

El acceso sería libre y gratuito, con certificación y puntaje para los concursos docentes. Las actividades estaban previstas para los sábados 24 y 31 de octubre, desde las nueve de la mañana, en una plataforma virtual interactiva.

Balagué aclaró que no se trataría simplemente de conectarse a una videollamada para escuchar exposiciones. La plataforma permitiría organizar aulas, grupos de trabajo e instancias de intercambio entre los participantes, con el propósito de que los docentes tuvieran una intervención activa.

El congreso llevaría por título Hacer escuela: el oficio de esperanzar en tiempos de incertidumbre, una denominación que, en el contexto descripto durante la charla, adquiere un sentido particular. Para la diputada, recuperar la formación, la participación y el intercambio docente constituye una forma de construir respuestas colectivas frente a una realidad educativa cada vez más compleja.

El DNU de Milei y la responsabilidad de los representantes santafesinos
Hacia el final de la entrevista, el análisis se trasladó al Congreso Nacional y al intento de avanzar con la derogación del DNU 70/2023, una de las principales normas impulsadas por el gobierno de Javier Milei. El 15 de octubre, la sesión convocada en la Cámara de Diputados para debatir su rechazo fracasó por falta de quórum, por lo que el decreto continuó vigente. La ausencia de legisladores y las dificultades para reunir las presencias necesarias reavivaron las críticas de la oposición.

Balagué expresó una profunda indignación por la ausencia de la exvicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia, quien ahora ocupa una banca como diputada nacional y conduce el bloque de Unidos en la Cámara baja. Según señaló, su ausencia se produjo durante el tratamiento de asuntos que consideró fundamentales para la situación económica y social del país.

Entre esos temas mencionó el endeudamiento de las familias, la legislación sobre tierras, la movilización universitaria en defensa de la universidad pública y las emergencias vinculadas con la discapacidad. Para Balagué, se trataba de cuestiones especialmente urgentes que requerían la presencia y el compromiso de quienes representan a Santa Fe en el ámbito nacional.

La diputada cuestionó que una dirigente que reúne responsabilidades políticas de semejante importancia no estuviera presente para participar de esas discusiones. Consideró que esa conducta revela una falta de responsabilidad y que, en la práctica, favorece las iniciativas del gobierno nacional.

"Por más que digan otra cosa, en la práctica eso favoreció al gobierno de Javier Milei", afirmó.

En su interpretación, la ausencia de representantes en debates de esa magnitud no es un hecho menor, porque muchas de las problemáticas que habían atravesado la entrevista están relacionadas con decisiones adoptadas por la administración nacional. Desde las dificultades económicas que afectan a las familias hasta la situación de las universidades públicas y las políticas de discapacidad, Balagué vinculó las consecuencias sociales con el rumbo político y económico del gobierno de ultraderecha.

La legisladora definió al DNU 70/2023 como una de las columnas vertebrales de esa gestión y consideró que se perdió una oportunidad importante para avanzar en su derogación. Aclaró que la responsabilidad no correspondía exclusivamente a los legisladores santafesinos, ya que algunos sí estuvieron presentes y ocuparon sus bancas, sino también a representantes de otras provincias que contribuyeron a que el decreto continuara vigente.

Su crítica se extendió a la dinámica política del Congreso Nacional, donde, a su juicio, resulta cada vez más evidente la facilidad con la que se consiguen apoyos para sostener determinadas decisiones del oficialismo.

"Es vergonzoso que se compren voluntades tan fácilmente en el Congreso Nacional", sostuvo, y agregó que esa situación se vuelve cada vez más visible y preocupante.

Los cuatro ejes de la entrevista confluyeron en una preocupación común: la capacidad del Estado para responder a problemas que afectan de manera directa la vida cotidiana. La emergencia en violencia de género, la falta de acceso a la vivienda, las dificultades de las escuelas y las decisiones que se toman en el Congreso aparecieron así como expresiones de una discusión más amplia sobre las prioridades políticas, la distribución de recursos y las responsabilidades de quienes gobiernan y legislan.

Para Balagué, el desafío consiste en transformar esas demandas en políticas concretas, sin que los obstáculos parlamentarios, la falta de planificación o las disputas partidarias terminen postergando respuestas que considera urgentes.

Escuchá la entrevista completa:

Fotos: Archivo Señales, Gobierno de Santa Fe, Andrés Macera

sábado, 17 de octubre de 2026

Nuestra vida son los ríos: la historia de Cosita Romero llega a la historieta

La historia de Luis "Cosita" Romero nace a orillas del Paraná, entre canoas, jornadas de pesca y una vida marcada por las dificultades, pero también por el compromiso con la defensa del río y la organización colectiva. Baqueano y referente de las luchas socioambientales de Entre Ríos, Romero se convirtió en uno de los rostros reconocibles de la resistencia a los proyectos de represas hidroeléctricas en el Paraná Medio durante la década de 1990. Décadas después, continúa al frente de las movilizaciones que reclaman la soberanía sobre el río, cuestionan su privatización y advierten sobre las consecuencias ambientales del dragado profundo. Ahora, su trayectoria llega al lenguaje de la historieta con Nuestra vida son los ríos. La historia de Luis "Cosita" Romero, una publicación del Colectivo Editorial Aguará, con guion de Pablo Mariano Russo e ilustraciones de Ricardo "Jaimo" Jaimovich, que se presentó en la Feria del Libro Rosario. En ese marco, Russo y Jaimovich participaron del programa Señales, de Aire Libre Radio Comunitaria, donde compartieron detalles del proceso creativo y reflexionaron sobre la historia de Romero, la memoria de las luchas socioambientales y la importancia de defender el Paraná.

Una historia personal que habla de toda una comunidad
La propuesta recupera una historia individual para contar, al mismo tiempo, las experiencias de lucha de toda una comunidad ribereña. No se trata solamente de reconstruir la biografía de un personaje conocido en Paraná, sino de poner en circulación una memoria colectiva vinculada con la defensa del territorio, el cuidado de los humedales y el derecho a un ambiente sano. A través de sus páginas, el libro busca acercar esas experiencias a las nuevas generaciones y ofrecer herramientas para comprender la importancia de la participación comunitaria frente a las transformaciones que amenazan los ecosistemas y las formas de vida asociadas al río.

Pablo Mariano Russo, periodista, docente universitario y gestor cultural radicado en Paraná, conoce de cerca ese entramado de experiencias. Es codirector y editor de la revista cultural digital 170 Escalones, integra la Radio Comunitaria Barriletes 89.3 y participa de la red del Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCo), donde se desempeña como corresponsal y realiza reportes para el noticiero.

Durante la presentación del proyecto, aprovechó para actualizar una información sobre su participación en la emisora: ya no está a cargo de la coordinación de Barriletes, una responsabilidad que asumió su compañera Estefanía de la Fuente. Él continúa participando en la asociación y, según explicó, el cambio expresa también una decisión de dar lugar a las nuevas generaciones.

Su recorrido profesional se completa con la docencia en la Tecnicatura en Gestión Cultural de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos, la fundación y programación del Cine Club Musidora y la coautoría del libro El compañero que lleva la cámara. Cine militante argentino. Desde el Colectivo Editorial Aguará participa en proyectos de historieta relacionados con la memoria, la historia y las luchas sociales de la región. Su trabajo en la comunicación y la gestión cultural se enlaza, además, con el compromiso socioambiental y con iniciativas dedicadas a la defensa de los humedales y de la cuenca del Paraná.
De Paraná a Yacyretá: la travesía contra las represas

La elección de Romero como protagonista, explica Russo, responde a una historia que trasciende su propia vida. En Paraná, Cosita se convirtió en un personaje público en los años noventa, cuando encontró una forma singular de enfrentar los proyectos de represas hidroeléctricas en el Paraná Medio. Junto con otro pescador, Raúl Rocco, emprendió una travesía en canoa desde Yacyretá hasta Paraná, bajo la consigna "Por la Libertad de los Ríos", para oponerse a la construcción de las represas y advertir a las poblaciones ribereñas sobre los daños que esas obras podían provocar en el ecosistema y en las comunidades costeras.

La expedición fue una tarea de difusión y concientización que, vista desde el presente, adquiere dimensiones de epopeya. Los dos pescadores avanzaban a remo de pueblo en pueblo, haciendo paradas para conversar con los habitantes y repartir volantes. Llevaban alrededor de 80 kilos de material impreso con información sobre las consecuencias ambientales y sociales de las represas. Era una época sin redes sociales, sin teléfonos celulares y con muchas menos posibilidades de conexión inmediata entre comunidades. Por eso, cada llegada a una localidad suponía la oportunidad de establecer un vínculo directo, compartir información y sumar voces a una resistencia que se extendía por distintos puntos de la cuenca.

Aquella travesía convirtió a Romero y Rocco en símbolos de la lucha antirrepresas. Su recorrido contribuyó a visibilizar una amenaza que no afectaba únicamente a un lugar determinado, sino al conjunto del río y a las poblaciones que dependen de él. En esa experiencia, la defensa ambiental se construía desde el contacto con la gente, el intercambio de información y la convicción de que las comunidades debían tener un papel central en las decisiones sobre su territorio.

Del río como sustento a la defensa del territorio
Con el paso de los años, Romero continuó ligado al río desde distintos lugares. Fue baqueano y su figura quedó asociada a un islote situado frente a la ciudad de Paraná, reconocido como reserva natural. Su conocimiento del curso de agua, de sus movimientos y de sus paisajes forma parte de una relación cotidiana que no se limita a la contemplación: el río fue también su fuente de sustento y el de su familia. La pesca le permitió vivir y construir una experiencia que comparte con numerosos habitantes de las costas entrerrianas.

En los últimos años, esa relación volvió a traducirse en una participación activa en las luchas socioambientales. Romero se puso nuevamente al frente de una red de asociaciones y organizaciones ambientalistas de la cuenca que se oponen a la privatización del Paraná, defienden la soberanía sobre el río y cuestionan el dragado profundo por los daños que podría ocasionar en los ecosistemas. Las discusiones actuales recuperan, desde nuevas circunstancias, una preocupación que atraviesa toda su trayectoria: quién decide sobre el río, con qué intereses y qué consecuencias tienen esas decisiones para las comunidades y el ambiente.

El niño que pedía "una cosita"
Sin embargo, para Russo hay otro aspecto que vuelve especialmente significativa la historia de Romero. Detrás del referente ambiental hay una persona de origen humilde, marcada por una infancia muy difícil. Su apodo, "Cosita", remite precisamente a esos primeros años. Cuando era chico, salía a pedir ayuda por las calles y tocaba timbre en las casas, muchas veces acompañado por su abuela. Pedía "una cosita" —o "una coyita", como decía entonces—, y de aquella expresión nació el sobrenombre con el que más tarde sería conocido en Paraná.

Esa historia personal permite comprender una dimensión menos visible de su recorrido. Antes de convertirse en un referente de las luchas ambientales, Romero fue un niño que conoció las dificultades materiales y un pescador cuya vida estuvo estrechamente ligada al río. Para el equipo editorial, esas experiencias lo convierten en una figura representativa de muchos habitantes costeros de pueblos y ciudades de la región. Su historia reúne elementos de una experiencia compartida: la relación cotidiana con el agua, la dependencia de los recursos naturales, las dificultades de la vida y la necesidad de organizarse cuando el territorio se ve amenazado.

Por eso, la elección de Cosita como protagonista no busca presentar a un héroe aislado, sino encontrar en una persona concreta la expresión de una lucha colectiva. Su biografía funciona como una puerta de entrada a otras historias, a las de quienes acompañaron las campañas contra las represas, las organizaciones que defienden los humedales y las comunidades que se movilizan ante los proyectos que consideran perjudiciales para el Paraná.
Contar una vida en 24 páginas
Llevar esa trayectoria a una historieta supuso, no obstante, un desafío narrativo. La publicación tiene apenas 24 páginas y debió condensar una vida extensa, atravesada por diferentes momentos y experiencias. Russo reconoce que el trabajo exigió una síntesis importante y un proceso de elaboración compartido con Jaimovich. La historieta es, en ese sentido, una cocreación: guion e imágenes se desarrollaron mediante un diálogo constante, en un ida y vuelta que combinó reuniones de trabajo, conversaciones y muchos cafés y medialunas.

El proceso también incluyó encuentros con el propio Romero para reconstruir episodios de su vida y decidir cuáles podían incorporarse al relato. La dificultad consistía en preservar los momentos fundamentales de una trayectoria reconocida por su participación en las luchas ambientales sin convertir la narración en una sucesión apresurada de acontecimientos. Cada elección implicaba definir qué escenas podían transmitir, en pocas páginas, tanto la singularidad de su protagonista como el alcance colectivo de las experiencias que representa.

La historieta ofrece así una forma de acercamiento distinta a una historia que ya forma parte de la memoria social de Paraná. El lenguaje gráfico permite combinar episodios biográficos, imágenes del río y momentos de movilización para construir un relato accesible a lectores de distintas edades. Esa posibilidad resulta especialmente importante para el equipo editorial, que busca que las nuevas generaciones conozcan las luchas anteriores y encuentren en ellas elementos para interpretar los conflictos ambientales del presente.

Las luchas del Paraná, entre la memoria y el presente
Las movilizaciones de los años noventa contra las represas dejaron aprendizajes que siguen vigentes. La defensa del Paraná no terminó con aquellas campañas, sino que se prolonga en nuevas discusiones y formas de organización. En la actualidad, distintas agrupaciones ambientales y espacios de participación ciudadana trabajan sobre cuestiones relacionadas con la recuperación del río, la protección de los humedales y la soberanía sobre la cuenca. Entre ellas se encuentran el Foro por la Recuperación del Paraná y las asambleas vinculadas con la defensa de los humedales, cuyas iniciativas también tienen presencia en Paraná.

Para Russo, uno de los aspectos más interesantes de este escenario es que esas organizaciones y formas de participación están hoy interconectadas. La articulación entre colectivos permite coordinar esfuerzos, compartir información y construir respuestas comunes frente a problemas que no reconocen las fronteras entre localidades. Si en los años noventa Romero y Rocco debían recorrer el río para llevar personalmente sus volantes y explicar los riesgos de las represas, las organizaciones actuales cuentan con otras herramientas para comunicarse y vincular sus reclamos. Esa mayor conexión abre posibilidades para que las luchas se desarrollen de manera más coordinada.

La continuidad entre aquellas experiencias y las actuales es uno de los ejes que atraviesan Nuestra vida son los ríos. La historia de Romero permite reconocer que los conflictos ambientales no aparecen de manera aislada ni se agotan en una coyuntura: forman parte de una relación histórica entre las comunidades, el territorio y las decisiones políticas y económicas que inciden sobre ambos. También muestra que la defensa de un ecosistema puede convertirse en una causa compartida cuando quienes lo habitan reconocen que está en juego mucho más que un recurso natural.

Un río que también es identidad y soberanía
En esa trama, el Paraná es paisaje, sustento, memoria e identidad. Es el río que alimentó a Romero y a su familia, el escenario de su travesía contra las represas y el territorio que hoy vuelve a convocarlo frente a las amenazas de la privatización y el dragado profundo. Su historia, trasladada a la historieta, recupera la experiencia de un hombre que hizo de su vínculo con el agua una forma de compromiso público.

La publicación del Colectivo Editorial Aguará propone, finalmente, mirar más allá de una biografía y reconocer las voces que sostienen las luchas colectivas. Al contar la vida de Cosita Romero, reconstruye también una parte de la historia socioambiental entrerriana y plantea una pregunta que sigue abierta para las generaciones presentes y futuras: cómo defender un río que es mucho más que un curso de agua, porque en él se enlazan la vida de las comunidades, la riqueza de los humedales y la soberanía sobre el territorio.

Cosita Romero, entre el río y la memoria: las imágenes de una lucha colectiva
Las imágenes, a veces, pueden contar aquello que las palabras no alcanzan a explicar. En una historieta, el paisaje no es solamente el escenario donde transcurre una historia: también puede convertirse en una forma de expresar emociones, reconstruir una memoria y abrir preguntas que el texto deja deliberadamente abiertas. Para Ricardo "Jaimo" Jaimovich, ilustrador de Nuestra vida son los ríos. La historia de Luis "Cosita" Romero, dibujar el Paraná significó explorar esa relación entre la naturaleza, la experiencia humana y aquello que cada lector completa con su propia imaginación.
Dibujar lo que las palabras no alcanzan a contar

Jaimovich es arquitecto, vive en Paraná y es, además, un dibujante profundamente interesado en la naturaleza y el paisaje. Su formación y su trabajo lo acercan a la observación de los espacios, pero la historieta le propone otro desafío: encontrar imágenes capaces de complementar el relato sin limitarse a ilustrar literalmente lo que dicen las palabras. En el paisaje costero, señala, suele pensarse primero en la naturaleza, aunque también existe una naturaleza humana que vuelve a emerger, crece y transforma ese entorno.

El trabajo con Pablo Mariano Russo, guionista de la publicación, le permitió comprender hasta qué punto la ilustración podía abrir otros sentidos. Durante el proceso de creación, ambos realizaron entrevistas a Romero. Mientras Russo conversaba con él, Jaimovich dibujaba rápidamente las situaciones y los gestos que aparecían en el relato. Esos registros se convirtieron en parte de la elaboración gráfica de la historieta y permitieron que las imágenes surgieran del contacto directo con el protagonista.

El intercambio entre los autores también implicó aprender a correrse del propio lugar. Jaimovich recuerda que Russo le señalaba, en ocasiones, que no era necesario dibujar determinadas cosas, e incluso le acercaba algunos croquis para orientar la composición de las escenas. Para el ilustrador, esa experiencia puso en cuestión la idea de que saber dibujar implica poder resolverlo todo desde una mirada individual. En el proceso comprendió que había un tercer autor fundamental: el propio Cosita Romero, cuya voz, experiencia y manera de interpretar el mundo debían ocupar el centro del relato.

El río, la imaginación y lo que sucede entre viñetas
Los paisajes, entonces, no podían ser una simple reproducción de la realidad. Debían acompañar una experiencia que también se construye en la imaginación de quien observa. Jaimovich recupera, en ese sentido, una reflexión vinculada con el cineasta Werner Herzog y la pregunta acerca de qué constituye la verdad en una obra cinematográfica. Desde su interpretación, esa reflexión también puede trasladarse a aquello que el espectador imagina frente a una imagen. Una realidad puede resultar abrumadora, pero una representación artística también permite detenerse en un detalle, descubrir una perspectiva o imaginar cómo se encuentra una persona en medio de la inmensidad.

Uno de los dibujos que surgieron durante el trabajo expresa esa búsqueda. En una escena, Cosita aparece sobre la línea del horizonte, representado casi como un monstruo frente a la extensión del río, rodeado de canoas. La imagen transmite la dimensión del paisaje y, al mismo tiempo, la relación del protagonista con ese territorio. La idea surgió de un dibujo realizado por Russo que Jaimovich tomó como punto de partida para desarrollar la escena. El desafío consistía en encontrar una forma de narrar, dentro de los cuadros de la historieta, algo que excedía la descripción directa.

El ilustrador reconoce también que su manera de dibujar conserva una impronta de otra época, una línea gráfica que define con humor como propia de alguien de los años ochenta. Sin embargo, ese estilo se fue transformando durante el proceso, en diálogo con las fotografías y las imágenes que Russo le enviaba. La historieta se construyó así a partir de una combinación de registros, referencias y búsquedas personales que terminaron por darle forma a un lenguaje compartido.

Para Jaimovich, una de las particularidades de este género es precisamente aquello que sucede entre una viñeta y la siguiente. Allí existe un tiempo que no está dibujado de manera explícita, un espacio que el lector completa mentalmente. Ese vacío también forma parte de la narración: permite imaginar lo que ocurrió antes, lo que sucede después y aquello que no puede quedar contenido en una página. En el caso de Cosita, esa apertura hace posible que su figura continúe siendo descubierta más allá de los episodios seleccionados para el libro. La historieta cuenta una parte de su vida, pero deja abierta la posibilidad de seguir explorando todo lo que esa experiencia contiene.

Esa búsqueda gráfica dialoga con el sentido más amplio de la publicación. La resistencia a los proyectos de represas de los años noventa no pertenece únicamente al pasado, sino que mantiene una relación directa con las discusiones actuales sobre el dragado, la privatización, la gestión y la soberanía del Paraná. Para Russo, las continuidades entre aquellos conflictos y los que atraviesan hoy a las comunidades ribereñas hacen necesario preservar la memoria de las luchas anteriores. Conocer esas experiencias permite comprender lo que ocurrió y reconocer aquello que todavía es necesario defender.
Una historieta para llevar las luchas a las aulas

La elección de la historieta como lenguaje también está relacionada con la identidad del Colectivo Editorial Aguará, integrado por comunicadores, comunicadoras y diseñadores que trabajan en torno a problemáticas de la región. El colectivo tiene una presencia en Rosario y otra en Paraná, y sus publicaciones recuperan historias de Rosario, Victoria, Santa Fe y otras localidades vinculadas con luchas colectivas por derechos. Entre sus ejes de trabajo aparecen las cuestiones ambientales, los derechos humanos, la violencia institucional y las problemáticas de género.

En ese marco, Nuestra vida son los ríos no se limita a reconstruir una biografía ni a proponer una experiencia estética. El libro incorpora, en sus últimas páginas, una guía con información de contexto, referencias a leyes y preguntas destinadas a acompañar instancias educativas, tanto formales como no formales. El material permite profundizar algunas situaciones que aparecen en la narración, conocer mejor a determinados personajes y abrir discusiones que, por las limitaciones de espacio, no pudieron desarrollarse por completo dentro de las viñetas.

La dimensión pedagógica forma parte, de ese modo, del proyecto editorial. La intención es que el libro pueda circular en las aulas, en actividades de promoción de la lectura y en espacios comunitarios donde se discutan las relaciones entre el ambiente, los derechos y la participación ciudadana. La guía ofrece herramientas para que docentes y estudiantes continúen trabajando sobre los temas que plantea la historia, pero también para que otros lectores puedan acercarse a conflictos de su propia región y reconocerlos como parte de una trama colectiva.

Cuando se pregunta qué le gustaría que quedara en quienes lean la historieta, Russo señala dos objetivos: despertar la curiosidad por el territorio que habitamos y generar interés por aquellas personas que no se quedaron de brazos cruzados frente a las injusticias. La historia de Romero, considera, puede contagiar una actitud que él mismo sostiene desde hace años: no importa cuán poderoso sea el adversario, siempre hay algo que se puede hacer. Incluso una acción que parece pequeña puede contribuir a producir transformaciones importantes.

Esa idea atraviesa la figura del protagonista y ayuda a comprender por qué el libro evita presentarlo como un héroe extraordinario. Cosita es, antes que nada, uno de esos personajes que suelen permanecer ocultos en las historias oficiales, aunque sus acciones hayan contribuido a cambiar la realidad de sus comunidades. Reconocerlo y valorizar su recorrido implica mirar de otra manera a quienes, sin ocupar necesariamente lugares de poder, sostienen durante años las luchas por los derechos y la defensa del territorio.

Entre Tarzán y Juan L. Ortiz: imaginar a Cosita
Para representar esa singularidad, Russo y Jaimovich se permitieron una licencia poética: imaginaron a Romero como una combinación de Tarzán y Juan L. Ortiz, el gran poeta entrerriano cuya obra está profundamente vinculada con el río y el paisaje. La comparación reúne dos aspectos de su personalidad. Por un lado, su relación con las islas y los humedales; por otro, una manera de hablar que, según Russo, tiene una dimensión poética, aun cuando su formación académica haya sido escasa.

La referencia a Tarzán, además, tiene una raíz concreta en la infancia de Romero. Cuando era muy chico, atravesó situaciones de extrema dificultad y hubo temporadas en las que dormía en la calle. Durante los inviernos buscaba refugio en el cine para protegerse del frío. Al preguntarle cuáles eran sus películas favoritas, los autores descubrieron que Tarzán era uno de los personajes que admiraba. De esa memoria nació la imagen de una especie de Tarzán de los humedales, un hombre entre las islas, con el pelo erizado, que al mismo tiempo podía evocar la figura del poeta Juan L. Ortiz.

La representación no pretende convertirlo en un superhéroe, sino encontrar una imagen poética capaz de reunir su historia, su vínculo con el paisaje y su manera de comprender el mundo. Romero es un habitante del río, una persona común que se encuentra con otras y actúa junto a ellas para transformar la realidad. En esa condición reside, precisamente, la fuerza de su ejemplo.

Jaimovich agrega que la valentía puede comenzar en una sola persona, independientemente de las condiciones en las que viva. La acción colectiva es indispensable, pero no surge de la nada: comienza cuando alguien decide actuar y, a partir de ese gesto, moviliza a otros. En una intervención anterior de Romero durante una actividad vinculada con la serie de libros sobre Paraná, el protagonista había insistido en esa idea. Para los autores, su manera de hablar, sus expresiones y la fuerza de sus arengas fueron elementos que la historieta buscó recuperar mediante las imágenes.

La potencia gráfica aparece, entonces, en la posibilidad de transmitir no solamente lo que Cosita hizo, sino también su forma de estar en el mundo. Su voz, su presencia y su relación con el río se convierten en elementos centrales de una narración que busca representar tanto al individuo como al movimiento colectivo del que forma parte.

Historietas para reconstruir las memorias que faltan
La trayectoria de Aguará permite reconocer que este proyecto forma parte de una línea editorial más amplia, dedicada a contar historias que muchas veces quedan relegadas de los grandes relatos públicos. Entre sus publicaciones recientes se encuentra Escribir otra historia, con guion de Sonia Tessa e ilustraciones de Jimena Esborraz, que reconstruye la historia real de Lía Basso, una mujer que sobrevivió a un intento de femicidio en Rosario en 2015.

El caso permitió abordar no solamente la violencia ejercida por su pareja, sino también la violencia simbólica que sufrió después a través del tratamiento periodístico del diario La Capital. La cobertura mediática contribuyó a la revictimización de la mujer, y la historieta propone reflexionar sobre la violencia de género y las responsabilidades que intervienen en la construcción pública de estos casos.

Otro de los títulos del colectivo es Todos sabíamos, dedicado a la historia de Franco Casco, una publicación sobre violencia institucional con guion de Matías Gómez Vita e ilustraciones de Joaquín Álvaro Valdez. A ese trabajo se suma No fumiguen mi escuela, centrado en las fumigaciones en zonas cercanas a escuelas rurales de Entre Ríos, y Desde la raíz, que recupera la historia de una militante desaparecida y luchadora de las Ligas Agrarias durante la década de 1970.

Con alrededor de una docena de títulos, el catálogo de Aguará reúne relatos vinculados con conflictos sociales, ambientales y políticos que marcaron a las comunidades de la región. Las historietas funcionan como herramientas para reconstruir memorias, poner en circulación historias reales y promover debates sobre situaciones que continúan teniendo consecuencias en el presente.

Russo invita a quienes quieran conocer esas publicaciones a seguir al colectivo en las redes sociales y ponerse en contacto para consultar por los materiales. En Rosario, Aguará cuenta con un espacio en el Pasaje Pan, aunque el ilustrador y el guionista recomiendan consultar directamente al colectivo para conocer las posibilidades de acceso a sus libros. Durante los días de la Feria del Libro, además, las publicaciones pueden encontrarse en un stand donde se exhiben los distintos títulos.

La presentación de Nuestra vida son los ríos se inscribe así en un recorrido editorial que combina creación artística, investigación y compromiso social. La historieta no busca cerrar una historia ni ofrecer una imagen definitiva de su protagonista. Por el contrario, invita a descubrirlo desde distintas perspectivas y a reconocer que detrás de cada lucha hay personas con trayectorias complejas, experiencias difíciles y una capacidad concreta para intervenir en la realidad.
Una historia que sigue remando

Cosita no pudo asistir a la presentación debido a inconvenientes personales y envió mensajes para disculparse por su ausencia. Sin embargo, su participación en las actividades del Foro por la Recuperación del Paraná continúa siendo habitual. Russo recordó que, aproximadamente un mes antes, habían realizado una presentación junto con el foro en la Facultad de Medicina y anticipó una nueva actividad en Victoria para noviembre, probablemente a mediados de ese mes.

También destacó la presencia de Romero en las remadas que se realizaron durante este año y el anterior desde Formosa hasta Rosario. El baqueano suele acercarse a la llegada de las embarcaciones para participar del recibimiento en las playas rosarinas. Esas travesías recuperan, desde otras circunstancias, una forma de vincular las comunidades a través del río y de mantener visibles los reclamos por su defensa.

En esa continuidad entre memoria y acción se encuentra una de las claves del libro. La historia de Cosita Romero no se agota en su infancia, en sus años de pescador ni en las campañas contra las represas. Se prolonga en cada nueva discusión sobre el futuro del Paraná, en las organizaciones que defienden los humedales y en quienes deciden involucrarse cuando consideran que un derecho o un territorio están amenazados.

Las imágenes de Jaimovich y el guion de Russo construyen un relato que combina biografía, paisaje e imaginación para acercar esa experiencia a nuevos lectores. Entre una viñeta y otra queda un espacio abierto: allí pueden aparecer otras historias, otras voces y otras formas de comprender la relación entre las personas y el ambiente.

Pablo Mariano Russo y Ricardo "Jaimo" Jaimovich presentan así Nuestra vida son los ríos. La historia de Luis "Cosita" Romero, una historieta que recupera la memoria de las luchas por el Paraná y recuerda que detrás de la defensa de un territorio hay personas, comunidades y muchas historias por contar.

Porque conocer el pasado también es una manera de comprender el presente. Y reconocer a quienes actuaron antes puede ayudar a que otros encuentren la fuerza para hacerlo ahora. La historia de Cosita invita, en definitiva, a mirar el río con otros ojos, a preguntarse qué queremos proteger y a asumir que el futuro de ese paisaje compartido también depende de las decisiones y las acciones de quienes lo habitan.

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