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viernes, 18 de septiembre de 2026

Un proyecto que abrió un debate más amplio: seguridad, adolescentes y reclutamiento criminal en Rosario

Un proyecto que parecía destinado a expresar respaldo al Código Procesal Penal Juvenil de Santa Fe terminó abriendo una extensa discusión sobre seguridad, menores, crimen organizado, estadísticas y políticas de Estado. María Eugenia Schmuck defendió la gestión provincial y reclamó "dejar de hacer diagnósticos"; la oposición cuestionó la baja de la edad de punibilidad y pidió un debate más profundo. En el medio, aparecieron datos, experiencias territoriales y fuertes cruces políticos.

"Hay que opinar sobre estos temas", había planteado la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck al presentar el proyecto. Lo que siguió fue una de las discusiones más extensas de la sesión. La presidenta del Concejo bajó del estrado y desde una banca habló primero para explicar el sentido de la iniciativa y volvió luego a bajar del estrado para responder a sus pares. El expediente finalmente fue aprobado por mayoría reglamentaria, aunque con ocho votos negativos y una abstención.

El debate comenzó con una definición política de Schmuck. El proyecto que impulsaba buscaba expresar el beneplácito del cuerpo por el dictado del Código Procesal Penal Juvenil de Santa Fe y por las condiciones que, según el oficialismo, permitieron la aplicación inmediata de la nueva Ley Penal Juvenil nacional.

Pero antes de entrar en el articulado, Schmuck eligió poner el expediente en el contexto de la crisis de violencia que atravesó Rosario.

"Nosotros venimos de una época muy complicada, hace no menos de tres años la ciudad enterraba pibes, contaba muertos", sostuvo. Y agregó que entonces "había alrededor de 300 muertos, éramos récord Guinness en materia de violencia urbana, teníamos 20 patrulleros en la calle".

Desde allí construyó el argumento central de su intervención: si durante años la violencia y el crimen organizado fueron uno de los principales problemas de Rosario, los concejales debían discutir también las herramientas con las que el Estado pretende enfrentarlos.

"No es progre decir que se imputen a los menores de 16 años, pero la verdad es que en la ciudad de Rosario, desde los 14 hasta los 18 años, estos pibes eran utilizados por las bandas criminales para extorsionar, para asesinar, para generar el período de violencia más oscura que vivimos en la ciudad en democracia", expresó la integrante del bloque Unidos por Rosario.

"Cuando venimos de esa situación, en donde la mayoría de las víctimas y la mayoría de los que perpetraban esos delitos eran adolescentes, hay que opinar sobre estos temas", afirmó.
En ese marco, Schmuck planteó que en la provincia de Santa Fe la Ley Provincial N.º 14.228, que establece que estas situaciones queden bajo la órbita de la Secretaría de la Niñez, en lugar del Ministerio de Seguridad, como ocurría anteriormente. Schmuck vinculó esta disposición con la Ley N.º 12.967, que establece el principio del interés superior del niño como eje para la intervención del Estado.

La referencia a los "300 muertos" es uno de los puntos que luego quedó expuesto al contraste con las estadísticas oficiales. La serie del Observatorio de Seguridad Pública para el departamento Rosario registra 290 homicidios en 2022 y 262 en 2023, mientras que el registro de 2024 descendió a 92.

La precisión geográfica tampoco es menor: esos números corresponden al departamento Rosario y no exclusivamente al municipio. En la infografía anual de 2024 del Observatorio de Seguridad Pública se consignaron 79 homicidios ocurridos específicamente en la ciudad de Rosario, mientras que otros hechos correspondieron a localidades del departamento. 

No se trata de una diferencia meramente semántica. El departamento Rosario incluye, además de la ciudad, localidades como Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria, Pérez, Funes, Alvear, Piñero y otras. Por eso, cuando se utiliza una cifra departamental para describir exclusivamente a la ciudad, es necesario hacer esa aclaración.

El dato de 2022, de todos modos, sí marca un punto de inflexión: el propio Gobierno provincial reconoce ese año como el pico histórico de la tasa de homicidios de la ciudad, con 25 homicidios cada 100.000 habitantes. 

La discusión, entonces, quedó planteada desde el comienzo entre dos planos: el recuerdo de una Rosario atravesada por una violencia extrema y la necesidad de utilizar estadísticas precisas para describirla.

Salinas: "¿Qué carajos hacemos con esos pibes?"
El concejal de Ciudad Futura, Antonio Salinas, anticipó el voto negativo de su bloque, pero dedicó buena parte de su intervención a explicar por qué. Su planteo fue que el Concejo estaba discutiendo un proyecto que había cambiado varias veces y que, en su recorrido, había terminado mezclando situaciones, diagnósticos e instrumentos diferentes.

"Ya se está volviendo costumbre en este recinto discutir cuestiones que no se sabe bien qué estamos discutiendo", advirtió.

Salinas explicó que había preparado tres argumentaciones diferentes porque, según señaló, el proyecto había atravesado tres etapas.

Primero, dijo, había sido una declaración de preocupación por una situación que finalmente no ocurrió: la decisión de una jueza de la provincia de Buenos Aires que había declarado inaplicable el nuevo régimen. Para Salinas, aquella resolución no tenía impacto jurídico directo sobre Santa Fe ni sobre Rosario.

Después, explicó, el proyecto se transformó en un beneplácito por la supuesta preparación de la provincia para aplicar el nuevo régimen penal juvenil.

Y allí planteó una de sus principales objeciones: afirmó que, tras realizar "tres o cuatro llamados a operadores del sistema judicial", recibió como respuesta que tampoco tenían conocimiento suficiente sobre la infraestructura, los cargos, los recursos humanos y los dispositivos que el proyecto daba por existentes y preparados.

"Entonces también es honesto decir que estamos celebrando o declarando el beneplácito por algo que, por lo menos nosotros como concejales, desconocemos", sostuvo.

Por eso reclamó que el propio Concejo utilizara sus comisiones y el recinto para convocar a funcionarios y operadores del sistema y conocer en detalle qué dispositivos existen, dónde están y con qué recursos cuentan.

Pero su intervención rápidamente pasó del expediente a una discusión mucho más amplia. Salinas cuestionó la tendencia a debatir seguridad mediante "instrumentos aislados" y no a partir de estrategias integrales.

"Venimos diciendo hace tiempo que el problema de la ciudad, de la provincia y del país hace un tiempo es que venimos discutiendo mal las cosas, medio hasta de manera maniquea, tratando de generar posiciones contradictorias solamente para oponernos o, en todo caso, oponernos a la oposición", afirmó.

Desde allí habló desde su propia experiencia territorial. "Milito hace 25 años en los barrios populares", recordó. Y planteó que no podía reducirse el debate a quién está preocupado por la violencia y quién no.

"¿A quién no le preocupa la muerte joven? ¿A quién no le preocupa los asesinatos de los jóvenes que mataban o eran muertos en enfrentamientos?", preguntó.

Salinas contó además que buena parte de su militancia estuvo vinculada al estudio de estas problemáticas y reivindicó un enfoque que, según dijo, tiene poca tradición en la cultura securitaria argentina: la prevención social del delito.

Reconoció la reducción de los homicidios y utilizó una metáfora para diferenciar esa mejora de la resolución de las causas profundas.

"Nos gusta mucho una frase que dice que bajó la fiebre, es decir, la tasa de homicidios bajó. ¿Quién puede negar que la tasa de homicidios bajó?", señaló.

Pero inmediatamente planteó la segunda parte de la cuestión: "Ahora también hay que atacar las causas profundas de la enfermedad, o sea, cuáles son esas causas que generan la violencia en nuestra ciudad."

Su argumento se concentró especialmente en una franja etaria que consideró crítica: los adolescentes de entre 11 y 16 años. Según explicó, en esa etapa se combinan problemas de conformación subjetiva con dificultades concretas del sistema educativo.

Afirmó que la deserción y el ausentismo escolar se multiplican "por cuatro o por cinco" entre los 11 y los 16 años y describió una situación que, según su experiencia territorial, deja a muchos adolescentes fuera de las instituciones.

"Los pibes y las pibas son muy grandes para volver a sus escuelas primarias, donde quizás han repetido dos o tres veces, entonces el sistema de educación primaria muchas veces los termina expulsando y son muy chicos para entrar a los EMPAS", explicó.

Y puso un ejemplo concreto de Nuevo Alberdi. Relató el trabajo realizado en una escuela que, según contó, el propio Ministerio de Educación terminó reconociendo como el EMPA más grande de la provincia de Santa Fe en cantidad de ingresos, permanencia y egresados.

"Me enorgullece profundamente decir que a más de 500 y 600 jóvenes hemos atravesado, hemos cortado, interceptado destinos que parecían irreductibles y se han modificado, han conseguido buenos laburos, han ido a la universidad, han estudiado tecnicaturas", afirmó.

El ejemplo también le permitió mostrar el problema que encuentra con adolescentes más chicos. Contó que madres de chicos de 13, 14 y 15 años se acercan preocupadas y que muchas veces la respuesta que reciben es que esos adolescentes todavía no pueden ingresar al EMPA, porque el sistema establece determinadas edades para el acceso.

Así llegó a una de las preguntas centrales de su exposición: "Entonces evidentemente los pibes entre 11 y 16 son muy grandes para volver a la escuela primaria y muy chicos para ir al EMPA, quedan a la intemperie. Entonces yo pregunto qué hacemos con esos pibes, yo también quiero discutir seriamente todas estas cuestiones", agregó.

Salinas también contó que venía trabajando con una fundación de Buenos Aires y destacó especialmente que se trataba de personas que pensaban políticamente distinto a él. "Me gusta entrevistar y juntarme con gente que piensa bastante distinto a lo que pienso yo", explicó.

Entre esas conversaciones mencionó a un especialista en seguridad que, según relató, se reconocía de derecha y había sido asesor del Banco Mundial. De esa conversación recuperó una definición que consideró especialmente significativa después de haber trabajado en países afectados por el narcotráfico.

Según Salinas, ese especialista le había planteado que la política de prevención social del delito más efectiva para reducir la escalada de violencia consiste en "estrangular la capacidad de reclutamiento de las bandas narco".

La expresión se convirtió en uno de los conceptos centrales de su intervención. Pero Salinas no se quedó en el diagnóstico. Preguntó directamente qué políticas están implementando actualmente los distintos niveles del Estado para conseguirlo.

"¿Cuáles son las políticas que hoy están en curso en nuestra provincia, en nuestra ciudad, en nuestro país para estrangular concretamente la capacidad de reclutamiento de las bandas narco?"

Su preocupación era que los adolescentes fueran reclutados cada vez a edades más tempranas y que la única respuesta institucional terminara siendo bajar progresivamente la edad de ingreso al sistema penal.

"¿Qué vamos a hacer? ¿Cada vez los vamos a meter en cana más temprano? Puede ser una opción, digo, discutámosla", planteó. Pero inmediatamente propuso otra perspectiva. "Quizá se puede construir instituciones, políticas públicas que los recluten antes y uso esa palabra a propósito: reclutemos antes", sostuvo.

La idea, explicó, sería intervenir antes sobre los chicos que están en situaciones de vulnerabilidad, pero también sobre aquellos que ya comenzaron a delinquir o que ya están involucrados en hechos violentos.

"Trabajemos sobre los pibes que delinquen, sobre los pibes que matan, pensemos cuál es esa mejor propuesta", agregó.

El concejal también llevó la discusión al terreno concreto de las condiciones de encierro. Recordó que el nuevo régimen establece que los jóvenes no deben permanecer alojados en las mismas instituciones carcelarias que los adultos y preguntó si esas condiciones estaban efectivamente garantizadas.

Para fundamentar la preocupación, mencionó una resolución del Ministerio Público de la Defensa, la 240, que —según relató— había sido señalada por su asesora, la doctora Jessica Pellegrini, como un documento que advertía sobre las condiciones de encierro de adolescentes y la necesidad de garantizar que no fueran alojados bajo las mismas condiciones que los adultos.

"Bueno, trabajemos eso. O sea, pensemos eso al libro abierto, traigamos funcionarios provinciales, municipales", propuso. De esta manera, Salinas volvió a su planteo inicial: discutir el sistema completo y no solamente el instrumento penal.

¿Qué hacer cuando el Estado llega tarde y un adolescente ya cometió un delito? ¿Qué dispositivos existen? ¿Cómo se garantiza una respuesta diferenciada? ¿Y cómo se evita que otros adolescentes lleguen hasta ese punto?

Pero, sobre todo, insistió en la necesidad de actuar antes. "¿Cómo estrangulamos la capacidad de reclutamiento de las bandas narcos?", volvió a preguntar.

Según sostuvo, las organizaciones sociales vienen realizando esfuerzos importantes en esa dirección, pero advirtió que observa pocas políticas públicas específicamente orientadas a cortar esa capacidad de captación.

Su propuesta final fue concreta: que el Concejo discuta y construya políticas destinadas a los chicos y chicas de entre 11 y 16 años, precisamente la franja que, según su experiencia, queda muchas veces en un vacío institucional entre la escuela primaria y los dispositivos para adultos.

Y cerró con una pregunta que terminó convirtiéndose en una de las frases más fuertes de toda la sesión: "Entonces, ¿qué carajos hacemos?"

Caruana: "No se trata de una visión blanda"
Leonardo Caruana, del Frente Amplio por la Soberanía, fue uno de los primeros en anticipar el rechazo del interbloque opositor. Sin embargo, su intervención no implicó desestimar la discusión sobre el problema de fondo.

Por el contrario, planteó la necesidad de profundizar el debate sobre qué ocurre con los adolescentes que ingresan al sistema penal y sobre la capacidad concreta del Estado para acompañar los cambios.

"No se trata de una visión blanda o de romantizar", aclaró. Y sostuvo que quienes cometen delitos deben enfrentar "la sanción y también la rehabilitación y el acompañamiento", con justicia tanto para quienes delinquen como para las víctimas.

Su preocupación se concentró especialmente en la implementación práctica de los cambios y en las dudas que existen entre los trabajadores de las distintas áreas involucradas. Según relató, trabajadores de niñez le transmitieron dificultades frente a la creación o transformación de dispositivos destinados a adolescentes que no correspondan a situaciones de privación de libertad.

En ese sentido, también mencionó pedidos de audiencia de trabajadores de Justicia Penal Juvenil que manifestaban incertidumbre frente a posibles modificaciones o disoluciones de áreas existentes. "Tenemos trabajadores de Justicia Penal Juvenil que nos están pidiendo posibilidad de audiencia porque sienten o han escuchado posibilidades de disolución o modificaciones de esas áreas, pero no tienen claridad en el cómo y en hacia dónde", señaló.

Caruana incorporó además las voces del Ministerio Público de la Acusación y de integrantes del Poder Judicial que, según su exposición, advertían sobre la falta de recursos y de jueces para afrontar las demandas que plantea el sistema. "El MPA habla que no tiene, que no cuenta con recursos, y jueces también dicen que no están en condiciones. Es decir que tenemos visiones ante un problema complejo, visiones contrapuestas", resumió.

El concejal planteó que el debate es necesario, pero advirtió que no debería quedar reducido a una disputa de carácter electoral. "Yo creo que es necesario, y por eso coincido en la necesidad de este debate, pero también en un debate que no quede solo porque a veces aparece en estos debates profundos solo una mirada de disputa electoral", sostuvo.

En ese marco, valoró como un dato relevante la reducción del índice de letalidad. "La verdad que haber bajado el índice de letalidad es un hecho importante y nadie va a estar en contra de esto y asumir ese rol", afirmó. Pero consideró que, a partir de allí, es necesario escuchar las distintas voces vinculadas con el funcionamiento del sistema.

Caruana recordó, además, experiencias previas de discusión pública en el Concejo vinculadas con problemáticas estructurales de la ciudad. "Yo he participado en audiencias públicas sobre suicidio, sobre salud mental", señaló, y anticipó que en los próximos días habrá también un debate sobre salud pública a partir de una jornada que fue votada por el cuerpo legislativo.

"¿Por qué no también escuchamos y contraponemos todas las voces?", planteó. Y puso como ejemplo el proceso de discusión que atravesó el sistema de salud rosarino durante las últimas décadas. "Rosario viene de debates estructurales. El propio sistema de salud hace 30 años se debatió con escuchar y escuchar a los equipos y escuchar para justamente poder abordar seriamente una ley que ya está y que puede generar acompañamiento de los distintos dispositivos con profundidad en la discusión", explicó.

Para el concejal, la discusión debería superar el esquema de posiciones enfrentadas y recuperar una instancia de debate más amplio. "Para salir del versus y encontrarnos en una audiencia para retomar ese debate estructural", propuso.

Por eso, planteó formalmente que el Concejo pueda funcionar como una "caja de resonancia" para una discusión que incluya a los distintos actores involucrados: "Una discusión profunda como caja de resonancia de los concejales, de las organizaciones de la sociedad civil, de jueces, de trabajadores de las distintas áreas, para seguir viendo cómo se aborda este tema".

Gigliani: "No hay nada para festejar"
Fernanda Gigliani, de Iniciativa Popular, tomó la palabra desde una posición crítica respecto de la nueva legislación y cuestionó que se intentara simplificar una problemática que, según planteó, requiere un análisis mucho más profundo.

"No es cierto" que el principal problema sean los menores que matan personas, sostuvo, y pidió mirar las estadísticas nacionales antes de construir una percepción general a partir de casos de enorme impacto público.

Según su intervención, los delitos cometidos por personas de entre 12 y 17 años representan una proporción muy pequeña del total: "ni siquiera es 0,45%. Es inferior", dijo y agregó que una parte importante está vinculada con delitos contra la propiedad.

También cuestionó el argumento de que la reducción de la edad de punibilidad constituye por sí misma una respuesta al reclutamiento de menores por parte de bandas criminales.

Para Gigliani, si las organizaciones utilizan a adolescentes para cometer delitos, el Estado también debe perseguir a los adultos que los reclutan y explotan. "Los organismos internacionales especializados en trata y explotación justamente recomiendan a los países que incorporen en sus legislaciones este tipo de conductas, pero no para revictimizar a ese menor, sino para que esos adultos que son los que buscan a los menores para cometer delitos sean también responsables", manifestó.

Gigliani cuestionó también el modo en que, a su entender, se utilizaron dos casos ocurridos en la provincia de Santa Fe para impulsar la discusión de una ley nacional. "Se utilizaron dos casos que fueron horrorosos, dolorosísimos, y que los dos se dieron en esta provincia", sostuvo.

En particular, se refirió a uno de los casos ocurridos en Rosario y puso el foco en la trayectoria de la adolescente involucrada. Señaló que la joven había sido incorporada en dos oportunidades al Sistema de Protección de Niños y Adolescentes, lo que, según planteó, daba cuenta de que se trataba de una menor cuyos derechos estaban siendo vulnerados y que había requerido la intervención estatal. También mencionó que había tenido internaciones por problemas neuropsiquiátricos.

"Esta piba estuvo dos veces en el sistema de protección y de repente pasa de víctima a victimaria, ¿qué tenemos que festejar? ¿Qué tenemos que festejar? No hay nada para festejar", cuestionó.

Y continuó con una definición tajante: "Esto es una tragedia, señora Presidenta, una tragedia".

Gigliani cuestionó que una mayor punibilidad pueda ser presentada como una respuesta a la violencia en los barrios y rechazó especialmente que esa respuesta recaiga sobre los adolescentes. "Yo no creo que realmente la salida de la violencia en nuestros barrios sea mayor punibilidad. Y mucho menos infantil, porque la realidad es que la mayoría de las víctimas son los menores", sostuvo.

En contraposición, planteó la necesidad de fortalecer las políticas públicas y la prevención. "Necesitamos más escuelas públicas equipadas, necesitamos más clubes de barrio, necesitamos más centros de atención de adicciones y necesitamos también una persecución real del crimen organizado, señora Presidenta", enumeró.

En ese punto, marcó lo que consideró una contradicción en la agenda del Congreso de la Nación. Según señaló, mientras se discutían herramientas para evitar que las organizaciones narcocriminales recluten a menores, el mismo Congreso avanzaba con una nueva versión del denominado régimen de "Inocencia Fiscal II".

"Los tipos que están organizados en bandas narcocriminales, los tipos que llevan adelante la trata de personas, los lavadores de guita, hoy festejan", afirmó.

Para Gigliani, esa situación expone una contradicción entre ambos debates: "Hace un rato estábamos haciendo una reflexión de cómo logramos que las bandas narcocriminales no recluten menores y, por otro lado, el mismo Congreso que hoy vota esta ley, vota la Inocencia Fiscal versión II para que todos estos delincuentes se hagan la fiesta y sigan creciendo y fortaleciéndose".

Finalmente, consideró que el contexto político nacional dificulta la posibilidad de abordar de manera seria la problemática. "Estamos en un momento muy complejo de la República Argentina y es muy difícil dar debates serios de esta manera", concluyó.

Volpe: recordó la frase "los narcos han ganado" y defendió las medidas de seguridad
El concejal de La Libertad Avanza, Franco Volpe, intervino brevemente y eligió otro eje. Recordó la frase del exministro de Seguridad de la Nación Aníbal Fernández, "los narcos han ganado", y cuestionó que recién ahora algunos sectores reclamaran una discusión profunda sobre la problemática de la violencia y el crimen organizado.

En sentido contrario, agradeció al Gobierno nacional por las medidas adoptadas en Rosario y sostuvo que esas políticas habían contribuido a recuperar el orden y la seguridad en la ciudad.

"No quería dejar pasar la oportunidad de agradecer al Gobierno Nacional por todas las medidas, por todas las políticas que han hecho volver el orden a Rosario, que han hecho volver la seguridad a Rosario y que hoy podamos festejar", afirmó, antes de adelantar su voto positivo.

Rey: la contradicción y el fracaso institucional
María Fernanda Rey, del Bloque Justicialista, introdujo una mirada diferente. Dijo tener una "contradicción muy grande", pero también "bronca" porque, a su entender, la discusión exponía un fracaso colectivo.

La pregunta que puso sobre la mesa fue directa: "¿Qué hace un chico de 14 años delinquiendo?"

Para Rey, si un adolescente de esa edad no está en la escuela, en un club o contenido por alguna institución, hay una falla social y estatal.

"Fracasamos como sociedad, pero también creo que ha fracasado el Estado", sostuvo.

Sin embargo, aclaró que no pretendía justificar el delito. "Si comete un delito debe pagar por lo que hizo", afirmó, incorporando expresamente la mirada de las familias de las víctimas.

Pero cuestionó que la respuesta pudiera reducirse a la cárcel. "Ahora bien, la consecuencia no puede ser solamente una celda", dijo.

Su posición terminó en una abstención. Consideró que el beneplácito no solucionaba el problema de fondo y pidió una discusión más profunda.

Schmuck responde
Después de las intervenciones opositoras, María Eugenia Schmuck volvió a tomar la palabra. Esta vez no para presentar el proyecto, sino para responder a las críticas.

Y allí apareció una de las principales tensiones de la sesión. "La discusión seria la da el debate", afirmó.

La presidenta del Concejo rechazó que un planteo sea considerado poco serio simplemente porque no coincide con una determinada posición política.

"Uno no es serio o menos serio según que no esté de acuerdo con lo que piensa el otro", sostuvo.

Schmuck reivindicó la posibilidad de utilizar un proyecto de beneplácito como disparador para discutir problemas que exceden las competencias estrictas del Concejo.

"Un beneplácito no resuelve ningún problema", reconoció utilizando palabras de María Fernanda Rey, pero agregó que puede servir como excusa para instalar una discusión sobre cuestiones centrales para Rosario.

Y lanzó una frase que sintetizó su postura: "Me parece que está bueno ponerle un poco más de seriedad a nuestra función y a nuestra responsabilidad, que es dar debates incómodos."

A partir de allí, el discurso cambió de tono. Schmuck defendió abiertamente la política de seguridad del gobierno provincial y sostuvo que existe una estrategia, planificación y decisión política.

"Hay estrategia, puede no gustarnos o no, pero hay estrategia", afirmó.

Mencionó el sistema Lince, la cárcel para presos de alto perfil, la coordinación entre los gobiernos provincial, municipal y nacional y la presencia de fuerzas federales.

También habló del Centro de Admisión y Derivación —CAD— ubicado en Ayacucho 651 y de un futuro Centro de Referencia para adolescentes.

Según explicó, esos dispositivos trabajan con equipos interdisciplinarios y con participación de Educación, Salud Mental y Niñez, dentro del paradigma de protección integral de derechos.

Schmuck también llevó la discusión hacia los mecanismos de control dentro del sistema penitenciario y puso como ejemplo el caso de un hombre condenado por un quíntuple femicidio, actualmente detenido en Piñero. Según relató, luego de que se le permitiera acceder a un teléfono en el marco de sus garantías, el detenido habría utilizado el dispositivo para comunicarse con una familiar mujer y amenazarla.

"Hay un femicida, un quíntuple femicida que está encerrado en Piñero que, cuando le dieron acceso, porque eran sus derechos de garantía, a un teléfono, ¿saben lo que hizo? Llamó a la sexta familiar mujer para decirle: 'Cuando salgo, te toca a vos'", relató.

A partir de ese episodio, cuestionó las condiciones bajo las cuales determinados detenidos acceden a dispositivos de comunicación. "No quiero que ese tipo tenga teléfono. Lo digo en serio. No quiero que tenga acceso a teléfono", afirmó, y agregó que sus contactos con el exterior deberían estar sujetos a controles estrictos: "Va a poder tener visitas absolutamente supervisadas".

El ejemplo le sirvió para volver sobre uno de los ejes de su intervención: la necesidad de discutir no solamente las normas, sino también cómo se aplican en la práctica. "Entonces, yo digo: discutamos en serio sobre los métodos, sobre los procedimientos", planteó.
El contrapunto por las estadísticas

Fue en esta segunda intervención cuando Schmuck respondió directamente a algunas de las afirmaciones de Gigliani y cuestionó que una estadística sobre delitos cometidos por adolescentes pudiera utilizarse para dimensionar por sí sola el fenómeno del reclutamiento criminal.

"¿Usted cree que los delitos que perpetran las bandas criminales que utilizan a menores son denunciados por alguien y están dentro de las estadísticas de los delitos a la propiedad privada?", preguntó. Y respondió: "No. Estamos hablando de investigación criminal, que no figura en las estadísticas".

La presidenta del Concejo sostuvo que parte de la magnitud del fenómeno se conoce a partir del trabajo territorial y no exclusivamente de las denuncias formalizadas. En ese marco, mencionó situaciones de explotación sexual y reclutamiento de menores que, según afirmó, habían sido denunciadas penalmente.

El intercambio derivó luego hacia otro indicador: las causas de muerte entre adolescentes y jóvenes. Gigliani había vinculado el debate con una discusión previa del Concejo sobre suicidio y salud mental, mientras que Schmuck sostuvo que los siniestros viales continúan siendo una de las principales causas de muerte en esos grupos etarios.

La discusión requiere, sin embargo, una precisión sobre los datos utilizados. Información oficial difundida posteriormente en el marco del programa "Rosario Habla de Suicidio" indicó que durante 2025 se registraron en toda la provincia de Santa Fe 448 suicidios, 306 muertes en siniestros viales y 210 homicidios. La tasa de suicidios fue de 12,7 casos cada 100.000 habitantes, frente a 9,8 cada 100.000 a nivel nacional. Por su parte, un informe del Ministerio Público de la Acusación contabilizó 964 muertes violentas en la provincia y señaló que los suicidios representaron el 46,5% de ese total.

Esos números no pueden trasladarse automáticamente a adolescentes y jóvenes de Rosario: corresponden al conjunto de la provincia y las estadísticas pueden abarcar poblaciones etarias diferentes. Pero sí agregan un elemento relevante al intercambio, porque muestran que las afirmaciones sobre las principales causas de muerte requieren especificar territorio, edad y período antes de establecer comparaciones.

Algo similar ocurrió al comienzo de la discusión, cuando Schmuck describió la situación de Rosario en los años anteriores como una etapa en la que la ciudad "enterraba pibes, contaba muertos" y había llegado a ser "récord Guinness en materia de violencia urbana". El debate posterior mostró que, además de discutir qué políticas aplicar, los concejales también tenían diferencias sobre qué indicadores permiten describir con mayor precisión la problemática.

Ese cruce terminó exponiendo una de las tensiones centrales de la sesión. Todos los sectores reclamaron la necesidad de un debate serio, pero justamente la utilización e interpretación de los datos se convirtió en uno de los puntos de mayor confrontación.

Fiatti: "La capacidad de reclutamiento se restringe eliminando la impunidad"
Fabrizio Fiatti, de Unidos por Rosario, llevó el debate al terreno político más explícito. A diferencia de los concejales que habían pedido evitar la grieta, sostuvo que existía una diferencia sustancial entre el oficialismo y la oposición.

Su pregunta apuntó directamente a los gobiernos anteriores: "¿Por qué no impulsaron un régimen que se hiciera cargo de este tema a lo largo de tantos años que ejercieron el gobierno nacional?"

Fiatti sostuvo que durante años existió una política que, a su criterio, evitó abordar el problema y acusó a sectores políticos, académicos e intelectuales de haber advertido el fenómeno sin actuar en consecuencia.

También cuestionó que frente a la problemática penal juvenil se respondiera únicamente con políticas educativas.

"Por supuesto que son necesarias", reconoció sobre las políticas educativas, pero agregó que las deudas pendientes no podían convertirse en una excusa para no discutir el sistema penal.

El eje de su argumento fue contundente: "La capacidad de reclutamiento se restringe, se achica, eliminando la impunidad". Para Fiatti, la nueva normativa debía ser entendida como parte de un proceso más amplio de fortalecimiento de la seguridad y de la Justicia.

Reivindicó el Código Procesal Penal Juvenil de Santa Fe y recordó que la provincia había avanzado en herramientas procesales antes incluso de contar con una legislación nacional específica.

Su argumento también se apoyó en el cambio de paradigma que implica pasar del viejo sistema tutelar a un sistema basado en un proceso penal con fiscalía y defensa, en línea con la Convención sobre los Derechos del Niño y el régimen de protección integral.

Según explicó, no se trata simplemente de detener adolescentes, sino de establecer cuándo corresponde una respuesta penal y cuándo deben intervenir mecanismos de educación, salud mental, protección y reinserción.

Martínez: del expediente al trabajo territorial
Ana Laura Martínez, del Bloque PRO, acompañó los argumentos de Fiatti y Schmuck, pero agregó un componente especialmente territorial.

Su intervención se concentró en las políticas que, según describió, se desarrollan desde las distintas secretarías municipales y provinciales.

Recordó los años de mayor violencia y afirmó que Rosario había atravesado también un abandono en materia de niñez y educación.

Su relato tomó una dimensión personal cuando recordó el trabajo territorial realizado junto a Jerónima, responsable de un centro comunitario de barrio Tablada cuyo hijo fue asesinado a los 17 años.

Martínez habló de adolescentes que no terminaban la escuela y terminaban presos o asesinados. Desde allí describió el programa Infancias Protegidas, su trabajo en barrios como Ludueña, Larrea y Empalme, y la articulación con escuelas, clubes, iglesias, organizaciones barriales y centros municipales.

Según señaló, el programa alcanza a cientos de chicos por año y se articula con los distintos Centros Cuidar. Su intervención introdujo una dimensión que atravesó buena parte del debate pero que no siempre quedó en primer plano: la prevención territorial.

"A través de la educación es donde van a tener la libertad, que es con el conocimiento", afirmó. Y cerró defendiendo la necesidad de fortalecer simultáneamente Justicia, educación, niñez y las políticas de prevención.

Pullaro defendió la nueva ley y vinculó la punibilidad con el reclutamiento narco
Damián Pullaro, de Unidos por Rosario, fue otro de los concejales que defendió explícitamente la nueva Ley Penal Juvenil. Explicó que el régimen establece un tratamiento diferenciado para delitos graves y sostuvo que la normativa era necesaria frente al uso de menores por parte de organizaciones criminales.

"Las bandas narco-criminales claramente tomaban menores entre 16 y 14 años porque eran inimputables", afirmó. Desde su perspectiva, hacer imputables a determinados adolescentes busca desalentar ese mecanismo de reclutamiento.

Pero también reivindicó las herramientas sociales y comunitarias. Mencionó clubes, vecinales, comedores, programas de capacitación laboral y oportunidades deportivas como espacios necesarios para evitar que los jóvenes queden disponibles para las organizaciones criminales.

Su intervención, sin embargo, subió el tono al cuestionar lo que denominó "garantismo bobo". En ese sentido, planteó: "Y si no, claramente digamos que estamos a favor del garantismo bobo, de que los pibes que matan no tienen que tener una condena ejemplar, que tienen que seguir siendo imputables".

Pullaro sostuvo además que, a su entender, la edad de imputabilidad debe contemplar la capacidad de comprensión del adolescente que comete un delito. "A mí me parece que la edad de imputabilidad, pensada como está, el menor que comete un delito tiene una total comprensión", afirmó.

En esa misma línea, cuestionó expresiones que, según dijo, banalizan la discusión sobre el régimen penal juvenil. "No nos estamos yendo por la rama, como ha dicho por ahí algún concejal en un encuentro que dijo que iba a terminar pibes en las cárceles de jardín de infantes", señaló.

También criticó el modo en que algunos legisladores, según su planteo, abordan la cuestión: "Y eso es lógico, pero es razonable que en momentos como este, donde chicos matan, matan, y hay legisladores que dicen 'pobres pibitos en chancleta', y eso hay que recordarlo, y es grave".

Finalmente, defendió que los adolescentes que cometen delitos graves reciban una sanción específica dentro del régimen juvenil. "Esos chicos que cometen delitos de mayores, teniendo un completo o una completa comprensión del acto criminal que están llevando adelante, tienen que tener una condena, que no es una condena de menor, que tampoco es una condena de mayor", sostuvo.

Una discusión que terminó siendo más grande que el proyecto
El texto aprobado sostiene que el Estado no puede permanecer indiferente frente a los delitos graves ni permitir que la edad de los adolescentes sea aprovechada por organizaciones criminales para procurar impunidad.

Al mismo tiempo, la declaración sostiene que la seguridad de la población y la protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes no constituyen objetivos contrapuestos, sino responsabilidades estatales que deben ser atendidas simultáneamente.

En concreto, el Concejo Municipal expresó su beneplácito por el Código Procesal Penal Juvenil de Santa Fe, al considerar que permitió la aplicación inmediata de la nueva Ley Penal Juvenil nacional y que generó con anticipación las condiciones necesarias para su implementación, además de garantizar el debido proceso, proteger los derechos de las víctimas y brindar posibilidades de educación, resocialización y reinserción social a los adolescentes involucrados.

El expediente fue aprobado por mayoría reglamentaria, con el voto negativo de Julián Ferrero, Antonio Salinas, Agustina Gareis, Norma López, Mariano Romero, María Fernanda Gigliani, María José Poncino y Leonardo Caruana. María Fernanda Rey se abstuvo.

Pero el resultado de la votación fue casi la parte menos interesante de una discusión que expuso algo bastante más profundo.

Por un lado, el oficialismo reivindicó la reducción de los homicidios y la estrategia provincial de seguridad como evidencia de una mayor capacidad de intervención estatal. Del otro, varios concejales reclamaron no confundir la disminución de los homicidios con la resolución del problema estructural de la violencia y cuestionaron que la reducción de la edad de punibilidad pueda presentarse como una solución suficiente.

En el medio apareció una coincidencia transversal: nadie defendió que un adolescente que comete un delito grave deba quedar simplemente librado a su suerte. Las diferencias estuvieron en qué debe hacer el Estado después, cuándo debe intervenir el sistema penal, cuánto peso debe tener la privación de libertad, cómo se combate el reclutamiento criminal y qué políticas sociales deben acompañar la respuesta judicial.

La propia Schmuck había pedido al comienzo que el tema se discutiera porque "hay que opinar sobre estos temas". Y luego, ya desde su banca, volvió a defender esa idea frente a sus pares: "La seriedad se la da los argumentos y las posiciones".

Esa terminó siendo, paradójicamente, la principal característica de la sesión: el beneplácito fue apenas el punto de partida. El verdadero expediente fue el debate sobre qué hizo el Estado cuando Rosario contaba muertos, qué está haciendo ahora que los números bajaron y, sobre todo, qué políticas deben sostenerse para evitar que un adolescente reclutado por una organización criminal termine convertido en una nueva víctima o en autor de nuevos hechos de violencia.

Detrás de la disputa por una ley, una estadística o una consigna política, quedó flotando una pregunta que atravesó las distintas intervenciones: cómo combinar la protección de las víctimas, la persecución del crimen organizado, una respuesta penal diferenciada y políticas capaces de prevenir el reclutamiento de adolescentes.

El beneplácito fue apenas el expediente formal. El debate real quedó abierto.

martes, 15 de septiembre de 2026

Una pauta, dos respuestas y un pedido de informes bloqueado: el caso La Derecha Diario tuvo su punto final en el Concejo

El oficialismo, el socialismo y La Libertad Avanza rechazaron en la Comisión de Presupuesto y Hacienda que el Ejecutivo informe por qué y para qué contrató servicios a través de Madero Media Group, que en 2025 tenía entre sus socios a Fernando Cerimedo. Lo que comenzó como un pedido para conocer el destino de fondos públicos, aprobado inicialmente y luego bloqueado, terminó en un duro cruce político con acusaciones de operación, referencias a trolls, medios de comunicación, Nacho Levy y cuestionamientos sobre el control de la información en Rosario.
Lo que comenzó como una contratación de publicidad institucional durante algunos meses de 2025 terminó convertido en uno de los debates políticos más incómodos de las últimas semanas en el Concejo Municipal de Rosario.

La pregunta original era relativamente sencilla: ¿por qué y para qué la Municipalidad de Rosario contrató servicios con La Derecha Diario a través de Madero Media Group y qué recibió a cambio?

La respuesta, sin embargo, no llegó por la vía administrativa que reclamaba la oposición. Primero hubo silencio cuando se conoció la pauta otorgada en 2025. Después, un pedido de informes fue aprobado en comisión y llegó a confeccionarse el despacho. Pero el expediente no llegó al recinto. Dos semanas más tarde, el tema volvió a discutirse y el oficialismo modificó su posición. Este martes, en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, el pedido fue finalmente rechazado por mayoría.

La votación dejó de un lado a los concejales de Ciudad Futura y del bloque peronista que acompañaron la solicitud y del otro al oficialismo de Unidos por Rosario, el socialismo y a los representantes de La Libertad Avanza.

El debate duró alrededor de 33 minutos. Los micrófonos funcionaron de manera irregular, los concejales se interrumpieron permanentemente y en varios pasajes resultó difícil distinguir las intervenciones. En ese contexto, tres notas de El Eslabón sobre el tema terminaron ocupando buena parte de la escena. Carolina Labayru las exhibió y mencionó en distintos momentos durante la discusión, cuestionando lo que consideró una operación política contra el municipio. En varios de esos pasajes, además, levantó y mostró un ejemplar del semanario.

La pregunta que volvió a la comisión
La reunión comenzó con la lectura de la Orden 5, correspondiente al expediente 281.835/2026. Se trataba del pedido que encomienda al Departamento Ejecutivo informar sobre el destino de fondos correspondientes a publicidad y propaganda contratada con Madero Media Group. La iniciativa había sido impulsada por los concejales de Ciudad Futura Juan Monteverde, Antonio Salinas, Agustina Gareis y Julián Ferrero.

Ferrero recordó que el pedido ya había sido discutido y aprobado en una reunión anterior. "Debería haber llegado a la sesión pasada", planteó el concejal de Ciudad Futura. Según explicó, el despacho había sido confeccionado, pero luego el expediente no apareció en el recinto.

La primera explicación llegó de la presidenta de la comisión, Carolina Labayru. La concejala aseguró que la Municipalidad había contratado una pauta con un portal de noticias como parte de una campaña turística destinada a promover la ciudad y mostró documentación vinculada a los banners que, según sostuvo, habían sido publicados entre agosto y noviembre de 2025.

Con esa explicación, al menos en principio, el pedido de informes parecía tener allí mismo la respuesta que buscaba: se trataba de publicidad institucional, contratada para promocionar turísticamente a Rosario y efectivamente publicada. Pero, en lugar de que esa información fuera remitida formalmente por el Departamento Ejecutivo como respuesta al expediente, la discusión tomó otro rumbo. La explicación política reemplazó a la respuesta administrativa y lo que podía haber terminado en pocos minutos comenzó a convertirse en un áspero cruce sobre la contratación, la línea editorial del medio y la figura de Fernando Cerimedo.

"¿Cuál es el problema?", preguntó Labayru. "¿Que el municipio haya pautado con el diario La Derecha?". 

Ferrero respondió que el planteo no era ideológico. 

Turismo, salud y una respuesta que cambió durante el debate
Labayru explicó inicialmente que se trataba de una campaña turística. Más adelante, durante la discusión, Damián Pullaro afirmó que se trataba de una pauta de "salud", para luego volver a referirse a una pauta de turismo.

La diferencia puede parecer menor, pero adquirió relevancia porque el pedido de informes buscaba precisamente conocer qué servicio había contratado el municipio, cuál había sido su destino, quién había autorizado la contratación y qué contraprestación recibió el Estado municipal.

Para Ferrero, esa era la razón por la cual debía aprobarse el expediente. "No estamos manifestando un problema ideológico", sostuvo. "Queremos preguntarle al intendente para qué contrató esos servicios".

El concejal insistió en que la herramienta legislativa no implicaba una condena previa sobre la contratación, sino simplemente solicitar una explicación formal del Ejecutivo. "Es un simple pedido de informe", repitió varias veces.

Para el oficialismo, en cambio, la formulación del pedido y el modo en que Ciudad Futura había instalado públicamente el tema demostraban que detrás había una operación política.

El fantasma de Cerimedo
El nombre que convirtió una pauta publicitaria en un problema político fue el de Fernando Cerimedo. Actualmente detenido en Bolivia, Cerimedo está acusado en ese país por el intento de femicidio de su pareja y es investigado además por presunto enriquecimiento ilícito y narcotráfico. También ha sido señalado en distintos países de Latinoamérica como articulador de campañas políticas sucias y de estrategias de desinformación.

El nombre de Cerimedo fue, precisamente, uno de los puntos que el oficialismo y La Libertad Avanza cuestionaron del planteo opositor. Pullaro sostuvo que una contratación de publicidad debe analizarse como tal, independientemente de la línea editorial del medio o de las personas vinculadas a él, y calificó de "ridícula" la relación que Ferrero establecía entre la contratación y Cerimedo. Más adelante aclararía que no estaba defendiendo al empresario y que condenaba las conductas que se le atribuyen.

Para Ferrero, en cambio, el nombre de Cerimedo no aparecía como un elemento accesorio, sino como parte de la pregunta que buscaba que el Ejecutivo respondiera: qué empresa había sido contratada, qué servicios había prestado y por qué la Municipalidad había decidido contratarla. El concejal de Ciudad Futura cuestionó que el municipio hubiera contratado servicios a través de una empresa vinculada a una persona sobre la que pesan esas acusaciones e investigaciones. Y sostuvo que la única manera de despejar las dudas era aprobar el pedido de informes y permitir que el Ejecutivo respondiera formalmente.

Fue entonces cuando Pullaro introdujo una comparación que terminaría profundizando el conflicto: la eventual vinculación entre Ciudad Futura y Nacho Levy, hasta entonces uno de los principales referentes de La Garganta Poderosa. En 2026, luego de que se conocieran denuncias públicas de violencia psicológica y abuso emocional, la organización activó su protocolo de géneros y resolvió su desvinculación. Posteriormente, Levy reconoció haber ejercido violencia psicológica y pidió disculpas.

Pullaro sostuvo que sería tan válido —según su razonamiento— vincular a Ciudad Futura con Levy como relacionar la contratación de pauta con Cerimedo y, en la misma comparación, sumar innecesariamente a la organización La Garganta Poderosa. El planteo buscaba cuestionar que se estableciera una relación entre una fuerza política y las conductas atribuidas a una persona vinculada con una organización o un medio.

La comparación generó una inmediata reacción de María José Poncino. La concejala peronista cuestionó que se banalizara un tema de esas características al ponerlo en el mismo plano que una discusión sobre una contratación pública. Para Poncino, la cuestión concreta seguía siendo otra: determinar qué había contratado la Municipalidad, qué servicio había recibido y a qué se habían destinado los fondos públicos.

Más adelante, Pullaro aclaró que no estaba defendiendo a Cerimedo y que condenaba las conductas que se le atribuyen. Su argumento era que la referencia a esas acusaciones no resultaba necesaria para discutir una contratación. Poncino insistió, en cambio, en que justamente por tratarse de fondos públicos correspondía que el Ejecutivo respondiera formalmente el pedido de informes.

El Eslabón, protagonista inesperado
En medio de la discusión apareció otro actor: el semanario El Eslabón. Labayru tomó un ejemplar y lo mostró durante buena parte del debate. Su argumento fue que el municipio también pauta en medios cuya línea editorial es crítica del oficialismo.

"Mirén qué plurales que seremos", sostuvo, mientras exhibía una publicidad con la campaña Respeto  publicada en el semanario.

La concejala apuntó especialmente contra la edición que había dedicado cuatro páginas al caso de Cerimedo y cuestionó que Ciudad Futura utilizara esa cobertura como parte de una operación política.

Ferrero rechazó el planteo y sostuvo que lo publicado por un medio no tiene relación con el derecho de los concejales a pedir información sobre el gasto público.

La discusión llegó a un punto particularmente áspero cuando Labayru volvió a levantar el ejemplar y Ferrero le respondió que no debería incomodarla que un medio de comunicación publicara información que al oficialismo no le gustara. Para el concejal, la existencia de una pauta publicitaria no podía impedir la publicación de una noticia crítica.

Para Labayru, en cambio, la cobertura de El Eslabón demostraba que el pedido de informes estaba siendo utilizado como parte de una campaña política. 

La paradoja fue que la propia discusión sobre la libertad de prensa terminó ocupando buena parte de una reunión cuyo objeto formal era determinar el destino de una contratación publicitaria.

De la pauta a la discusión sobre el control de la información
Ferrero insistió en que el planteo no tenía que ver con la ideología de La Derecha Diario. Para el concejal de Ciudad Futura, los medios tienen derecho a sostener la línea editorial que quieran, pero eso no exime al Estado de explicar por qué contrató una pauta y qué servicios recibió a cambio.

En ese punto, la discusión volvió a desplazarse hacia la circulación de información en Rosario. Ferrero cuestionó que un tema que, según sostuvo, estaba siendo discutido en distintos países de Latinoamérica tuviera escasa o nula repercusión en los grandes medios locales. "Agarrar los 550 portales, que están controlados por ustedes, y no van a encontrar ninguna de estas noticias", afirmó, dirigiéndose al oficialismo. Y agregó: "De este tema (Cerimedo) se está hablando en toda Latinoamérica, menos en la ciudad de Rosario".

Labayru respondió: "Andá a preguntarle a los vecinos a ver si les importa".

Ferrero retomó entonces la palabra y profundizó su acusación: "Lo que se comunica o no se comunica en esta ciudad, está controlado por el intendente Pablo Javkin. Eso es así", sostuvo.

La discusión incorporaba así una dimensión mucho más amplia que la contratación de publicidad. Ferrero vinculaba el caso con lo que consideraba un problema de libertad de expresión y circulación de información en Rosario, mientras que el oficialismo buscaba presentar el pedido como parte de una operación política contra la Municipalidad. En ese cruce aparecieron también las referencias a trolls, campañas sucias, medios afines y presuntas presiones a periodistas.

La contradicción central: ¿pedido de informes u operación política?
La posición del oficialismo quedó sintetizada en una idea: no se estaba rechazando conocer información, sino rechazando el pedido porque consideraban que había sido utilizado políticamente.

Pullaro lo dijo de manera explícita: para el oficialismo, el problema apareció cuando el expediente dejó de ser, a su criterio, un pedido de informes de buena fe y comenzó a formar parte de una campaña.

Ferrero respondió que justamente la única manera de determinar si existía algún problema era aprobar el pedido y permitir que el Ejecutivo contestara formalmente.

El argumento opositor fue simple: si la contratación era regular y la campaña estaba debidamente documentada, la respuesta municipal podía despejar cualquier sospecha.

La respuesta oficialista fue la contraria: el pedido, tal como había sido presentado y comunicado, ya contenía una interpretación política sobre la contratación.

En medio de esa disputa quedó una cuestión difícil de soslayar: el mismo expediente que había obtenido respaldo en una reunión anterior dejó de contar con ese acompañamiento cuando regresó a la comisión.

La explicación sobre el expediente que no llegó al recinto
El socialista Manuel Sciutto intentó explicar que el procedimiento legislativo requiere la firma del despacho para que un proyecto pueda avanzar.

Su intervención se produjo en uno de los pasajes más confusos de la reunión, con varios concejales hablando simultáneamente.

Ferrero insistió en que el pedido había sido estudiado, discutido y aprobado previamente.

Para Sciutto, si el despacho no había sido firmado, el trámite todavía no estaba completo.

Para Ferrero, la explicación no despejaba por qué un expediente que había sido acordado en comisión no había llegado a la sesión. Ese punto se convirtió en otro de los interrogantes de la jornada.

El antecedente de la Asociación 29 de Abril
Pullaro también introdujo en el debate otro caso, ahora relacionado con publicidad política: la Asociación Civil 29 de Abril.

El concejal cuestionó que Ciudad Futura no hubiera planteado, según su argumento, un pedido similar sobre esa organización y sus vinculaciones con publicidad electoral.

La referencia apuntó a una investigación sobre el uso de fondos de esa asociación en publicidad digital durante la campaña electoral de 2025.

La discusión sobre ese expediente, sin embargo, no respondía directamente a la pregunta que se estaba tratando en la comisión: qué había contratado la Municipalidad de Rosario con Madero Media Group.

La incorporación de ese antecedente volvió a mostrar cómo el debate se había desplazado desde una cuestión administrativa hacia una disputa más amplia sobre las relaciones entre política, publicidad, medios y campañas electorales.

"No vamos a ser partícipes de una operación política"
La Libertad Avanza terminó de inclinar la votación. Franco Volpe explicó que su bloque originalmente había acompañado el pedido porque entendía que se trataba de un pedido de informes común.

Volpe sostuvo además que La Libertad Avanza está en contra de la pauta publicitaria y planteó que, si el objetivo era conocer cómo se distribuye la publicidad oficial, el pedido debería haberse extendido a otros medios, incluido El Eslabón.

"¿Por qué no hicimos también un pedido de informe por El Eslabón?", preguntó. Para el concejal libertario, el hecho de que el pedido estuviera concentrado en La Derecha Diario demostraba que no se trataba de un control general sobre la publicidad oficial.

Ferrero respondió que el pedido no tenía como objetivo auditar toda la pauta municipal, sino conocer una contratación específica que había llamado la atención al analizar la rendición de cuentas.

Poncino: "Es solamente un pedido de informes"
María José Poncino tomó la palabra desde una posición diferente y cuestionó especialmente los modos utilizados durante la reunión. La concejala sostuvo que la respuesta podía haber sido mucho más sencilla.

"Es aprobar un pedido de informes", resumió. También cuestionó que información que debería llegar formalmente desde el Ejecutivo fuera respondida en la comisión por la concejala que la preside.

Para Poncino, el Ejecutivo podía contestar directamente cuánto se gastó, qué servicio se contrató, quién lo autorizó y cuál fue la contraprestación. No hacía falta, sostuvo, transformar el pedido en una batalla política.

"Cada uno hace su pantomima política", planteó, recordando que oficialismo y oposición utilizan el recinto, las redes sociales y los medios para defender sus posiciones.

Pero eso, agregó, no debería impedir que un concejal utilice una herramienta legislativa para pedir información.

El final: mayoría en contra
Después de más de media hora de cruces, la comisión llegó a la votación. Labayru votó en contra. Pullaro también. Sciutto acompañó el rechazo. Lo mismo hicieron Franco Volpe y Lautaro Enriquez, de La Libertad Avanza. Ferrero votó a favor. Poncino también.

Por mayoría, el pedido de informes quedó rechazado.

La consecuencia concreta es que el Concejo no avanzará, por esta vía, en la solicitud formal al Ejecutivo para que informe por qué contrató publicidad con Madero Media Group, qué servicios recibió, quién autorizó la contratación y cuál fue el destino específico de los fondos.

Lo que había comenzado como una pregunta sobre una pauta publicitaria terminó, así, convertido en una disputa sobre medios de comunicación, libertad de expresión, trolls, campañas digitales, vínculos políticos y la utilización de la publicidad oficial.

Y dejó además una pregunta política que no fue respondida durante la comisión: si la contratación fue una pauta publicitaria ordinaria y la Municipalidad cuenta con toda la documentación que acredita su finalidad, ¿por qué no permitir que el Ejecutivo responda formalmente el pedido de informes?

La comisión eligió otra respuesta: rechazarlo. El expediente queda cerrado, pero la discusión probablemente no.

Ver también: Fernando Cerimedo: el hombre sin cargo que llegó al corazón del poder en Bolivia

sábado, 12 de septiembre de 2026

Después del desalojo, el fuego: una fiesta para recuperar la memoria del río

Tras el desalojo del Almacén de las Tres Ecologías, la octava Fiesta del Fuego y Encuentro de Ceramistas vuelve a la costa rosarina con cerámica, saberes ancestrales, música y trabajo colectivo. Una jornada que también vuelve a poner sobre la mesa la disputa por el río y los espacios públicos
Este domingo 13 de septiembre, entre las 12 y las 18, la costa rosarina volverá a encontrarse con el fuego, la cerámica y la memoria. En el predio que pertenece al Almacén de las Tres Ecologías, en el Paseo de la Costanera al 1500, se realizará la octava edición de la Fiesta del Fuego y Encuentro de Ceramistas, una jornada que, más que una celebración, busca recuperar saberes ancestrales, reivindicar el vínculo con la naturaleza y volver a poner en escena la memoria de un territorio atravesado por el río Paraná.

Pero esta vez la fiesta llega con otra carga. Después del desalojo que sufrió el Almacén del espacio físico que ocupaba en la costa del río, la celebración tendrá lugar, como en otras oportunidades, al aire libre. La diferencia es que esta vez todos estarán afuera: ceramistas, cooperativas y las distintas personas que forman parte del Almacén.

Maru Torresi, integrante del Almacén de las Tres Ecologías y de la Feria de la Resistencia por las Tres Ecologías, cuenta en Señales que la fiesta nació a partir de una inquietud compartida con la Subsecretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario. Ocho ediciones después, la continuidad del encuentro adquiere un significado particular.

El espacio se encuentra en la zona de Costanera y Presidente Roca, un lugar desde donde el río aparece como paisaje inmediato y, al mismo tiempo, como territorio en disputa.

Después del desalojo, todos afuera
La respuesta frente al desalojo fue seguir adelante. La fiesta se hará en la costa, con entrada libre y gratuita, y reunirá a quienes habitualmente forman parte de las actividades del Almacén junto a ceramistas, cooperativas, artistas y vecinos.

La cerámica será el centro de la jornada. Pero alrededor de ella aparecerá una pregunta más profunda: cómo recuperar y transmitir prácticas antiguas vinculadas con la tierra y el fuego, especialmente aquellas relacionadas con las comunidades que habitaron las costas del Paraná.

Ese es, para Torresi, el eje central de la Fiesta del Fuego: "Recuperar estas prácticas ancestrales", particularmente las que pertenecen a quienes habitaban antiguamente este territorio.

En ese marco participará Gaby Cepeda, integrante del proyecto Oyé Ndén —nombre que, según explica Torresi, significa "guardamemoria" en lengua chaná—, con la intención de reflotar y continuar difundiendo la cultura ancestral de las costas del río Paraná.

Cepeda ofrecerá un curso de quema de cerámica y se realizarán cocciones mediante pequeños hornos que serán trasladados e instalados en el predio. La actividad permitirá acercarse de manera concreta a una práctica que conecta la cerámica contemporánea con técnicas y conocimientos de larga historia.

También habrá un encuentro amplio de ceramistas de la ciudad. Muchos de ellos participan habitualmente de la feria del Almacén y cada uno trabaja con técnicas diferentes. Torresi aclara que ella no es ceramista, pero conoce la diversidad de procedimientos que conviven dentro de esa práctica.

La intención es que el encuentro sirva justamente para poner esos conocimientos en circulación, difundirlos y revalorizarlos.

Volver a la tierra y al fuego
La fiesta se plantea, así, como una recuperación de una mirada ecologista y de una relación diferente con la naturaleza. Y el lugar elegido no es un detalle menor.

Para Torresi, esa parte de la costa funciona como una ventana al río, un río que observa "bastante desprotegido, descuidado" y también atravesado por procesos de comercialización. En ese contexto, poder realizar allí la fiesta adquiere un valor simbólico particular.

Durante la jornada habrá talleres gratuitos. Entre ellos se presentará un proyecto impulsado por un grupo de ceramistas, artistas y personas vinculadas con la Facultad de Humanidades, que desarrolla talleres para infancias en distintos puntos de Rosario.

En esta oportunidad, esas experiencias llegarán a una mesa denominada "Contar con Imágenes", en la que participarán el Taller de la Libertad y el Taller de la Casa de la Cultura.

El trabajo con niños y niñas ocupa un lugar especialmente importante para Torresi. Se trata, dice, de recuperar desde edades tempranas saberes que muchas veces han quedado relegados, pero también de acercarse a infancias que viven situaciones de vulnerabilidad en distintos lugares de la ciudad.

La transmisión de conocimientos ancestrales aparece entonces no sólo como una cuestión cultural, sino también como una forma de construir espacios de encuentro y participación.
Una ciudad bordada con hilos

Habrá además una propuesta que, para Torresi, resulta especialmente novedosa: la participación de un grupo de mujeres tejedoras y bordadoras del taller Tejer Afuera.

Las mujeres habían participado anteriormente en una radio abierta realizada en el Almacén y de aquel encuentro surgió una idea que luego tomó forma propia: comenzar a plasmar sobre una arpillera itinerante imágenes, sentimientos y diferentes expresiones vinculadas con la ciudad.

Así nació una enorme pieza colectiva, un gran paño sobre el que distintas personas fueron tejiendo, bordando e interviniendo.

El proyecto tuvo uno de sus puntos de partida en la Escuela Musto y después comenzó a recorrer otros espacios. La arpillera fue creciendo con cada intervención y llegará ahora a la Fiesta del Fuego.

Torresi la describe como una pieza "muy bella" y "muy hermosa", pero también profundamente rosarina. En sus imágenes aparecen distintos aspectos de la ciudad, convertidos en una memoria colectiva construida con hilos, telas y manos.

La jornada tendrá también sabores y música. Habrá comida de la comunidad Coya y propuestas de cocina norteña. Para el cierre está prevista la participación de un DJ jamaiquino que trabaja con folktrónica, una mezcla de folklore y música electrónica pensada para terminar la tarde con baile.

También habrá una radio abierta durante el encuentro.
El río como paisaje y territorio en disputa

La propuesta, sostiene Torresi, suele convocar a mucha gente y resulta atractiva para toda la comunidad rosarina. Pero detrás de los talleres, la comida, la música y la cerámica existe una discusión más amplia que atraviesa al Almacén y a la propia fiesta: qué ciudad se quiere construir alrededor del río y quiénes tienen derecho a habitar, producir y desarrollar proyectos en la costa.

La discusión se inscribe, además, en un escenario que Torresi vincula con la desaparición de espacios culturales y con un proceso de expulsión de cooperativas, organizaciones y experiencias de economía solidaria de la costa central.

El cierre del Almacén de las Tres Ecologías, sostiene, forma parte de una realidad más amplia: la de numerosos centros culturales que fueron cerrados en Rosario.

Para Torresi, la discusión está vinculada con "este clima de época" marcado por una tendencia a privatizar y por una pérdida de valor de aquello que se construye colectivamente.

Frente a eso, reivindica el cooperativismo, el trabajo conjunto y el trabajo autogestivo. Y hace una aclaración sobre el concepto de autogestión: no lo entiende como individualismo, sino como una forma de organización que necesita de un Estado presente, capaz de sostener determinadas experiencias.

No se trata, explica, de un Estado "demasiado paternalista", sino de una presencia estatal que acompañe y sostenga este tipo de proyectos.

Desde su perspectiva, el Estado municipal está descuidando actualmente esos espacios. Lo dice, admite, "bastante diplomática", pero considera que existe una tendencia a privatizar la costa y a desplazar de allí los proyectos comunitarios.

No plantea que el Almacén de las Tres Ecologías sea el único proyecto posible ni que deba ocupar indefinidamente ese lugar. Por el contrario, dice que podrían surgir otras iniciativas e incluso proyectos "superadores" al propio Almacén.

Lo que cuestiona es que los pocos espacios que existen con vista al río y en la costa queden progresivamente orientados hacia la privatización y pierdan su dimensión comunitaria.

"Y eso no está bueno", insiste.

Porque, para Torresi, esos espacios pertenecen también a la comunidad.

El Almacén de las Tres Ecologías nunca fue pensado solamente como un lugar de comercialización, aunque la actividad comercial haya sido fundamental. De ese espacio, recuerda, dependen muchas familias, cientos de familias, no sólo de Rosario sino también de otros lugares.

Pero el Almacén fue además un espacio cultural. Allí se realizaron la Fiesta de la Pachamama y la propia Fiesta del Fuego, además de innumerables actividades, presentaciones de libros y encuentros.

Era, destaca Torresi, un espacio abierto y gratuito.

Una fiesta que también es una forma de resistencia
A eso se suma una señal sobre el futuro del galpón que ocupaba el Almacén. Según la información que maneja Torresi, el espacio sería reinaugurado el sábado siguiente mediante un proceso abierto por la Municipalidad para emprendedores.

Ella misma introduce la información con cautela y la coloca "entre comillas", porque considera que esa reapertura podría haber surgido como consecuencia de la resistencia que generó el cierre del Almacén.

"No creo que haya sido la idea primaria de esto", aclara, dejando en claro que se trata de una opinión personal de la que se hace responsable.

Frente a ese escenario, las organizaciones vinculadas con el Almacén no se quedaron únicamente en la resistencia. También elaboraron una alternativa.

Presentaron un proyecto de bioconstrucción para levantar un nuevo espacio de comercialización y encuentro en la costa.

La propuesta fue presentada ante autoridades de la Secretaría y la Subsecretaría de Economía Social, y también ante integrantes del Concejo Municipal y de la Comisión de Empleo y Producción.

El lugar solicitado es la explanada conocida como La Pérgola, pegada al antiguo galpón de Tres Ecologías.

Se trata de un espacio actualmente sin explotar que, según explica Torresi, pertenecía antiguamente a los galpones ferroviarios. Tiene una base y una estructura de vigas ya construida, una construcción que consideran sólida y bien realizada.

Y, sobre todo, está frente al río.

Un nuevo lugar frente al Paraná
La elección del lugar responde precisamente a esa condición. El proyecto busca no perder la relación con el Paraná y con todo aquello que el río representa en términos económicos, sociales y ecológicos.

La idea es que la nueva construcción no sea solamente un sitio de comercialización.

El proyecto contempla un "observatorio del río Paraná": un espacio abierto para grupos ecologistas, escuelas y diferentes actividades vinculadas con el ambiente y la educación.

Al mismo tiempo, permitiría sostener las actividades que históricamente se desarrollaban en el Almacén, como la feria y el espacio comercial.

Torresi lo define como un proyecto "hermoso" y ambicioso, pero también completamente autogestivo.

La organización no le solicita dinero al Ejecutivo municipal. Lo que pide es la autorización para utilizar el espacio.

Mientras tanto, las conversaciones continúan. Se reúnen con distintos sectores, con integrantes del oficialismo y con representantes de partidos de la oposición, en busca de una vía para avanzar con la iniciativa.

Para Torresi, el proyecto tiene además un valor que excede a la propia propuesta arquitectónica. Considera que podría ser una experiencia única para Rosario porque la bioconstrucción también permite recuperar conocimientos ancestrales.

Antes de las construcciones dominadas por el cemento, el hierro y las vigas industriales, recuerda, se construía con barro, paja y amasado.

Como ejemplo de que esas técnicas pueden integrarse a espacios públicos y culturales, menciona al Museo Gallardo de Rosario, donde existe una parte realizada con este método. La invita incluso a la ciudadanía a conocerla cuando el museo vuelva a abrir sus puertas.

La apuesta, en definitiva, es conectar experiencias.

Cooperativas, organizaciones, proyectos nuevos y espacios culturales aparecen para Torresi como piezas de una misma discusión sobre el modelo de ciudad.

Rosario, dice, puede ser una ciudad más integrada con esas experiencias y no únicamente una ciudad "metropolitana y llena de edificios y cemento".

También cuestiona una idea instalada sobre qué puede resultar atractivo para quienes visitan la ciudad.

"No todo el cemento es turístico", plantea.

Hay otras formas de mostrar Rosario, vinculadas con el ambiente, el trabajo colectivo, la cultura y el río.
Una fiesta autorizada, una costa en discusión

En ese marco, la Fiesta del Fuego adquiere otra dimensión. No es sólo un evento cultural programado para un domingo.

Es también una forma de volver a ocupar simbólicamente un territorio del que el Almacén fue desplazado y de hacerlo, esta vez, mediante una actividad abierta, gratuita y autorizada.

Porque esa cuestión también aparece en la conversación: después del desalojo, ¿la fiesta tenía permiso para realizarse en ese lugar?

Torresi responde con contundencia.

Sí. La actividad está "totalmente autorizada".

Remarca que quienes integran el Almacén siempre fueron respetuosos de los procedimientos institucionales y que nunca realizaron acciones contra una institución o una autoridad.

"Siempre respetamos la vía administrativa, legal", afirma.

Y establece una diferencia tajante respecto de lo ocurrido con el espacio:

"La violencia la ejerció el Estado, no nosotros".

Con la autorización correspondiente, asegura, la preocupación queda despejada. La fiesta podrá desarrollarse entre las 12 y las 18, con todas las actividades concentradas dentro de ese horario.

Habrá comida norteña para degustar, un puesto de la comunidad Coya, música hacia el final de la jornada, radio abierta, talleres y numerosos ceramistas.

La propuesta invita a observar cómo se trabajaba antiguamente con la tierra y el fuego y, a través de esas prácticas, volver a conectarse con la historia de la Costanera, de Rosario y de la costa de toda la provincia de Santa Fe.

"Está lindo todo eso", dice Torresi.

A veces, sostiene, hace falta volver a los ancestros y a los orígenes en lugar de pensar únicamente hacia adelante, en términos de tecnología y futuro.

También puede ser necesario, de vez en cuando, "volver un poco a la tierra".

La convocatoria es sencilla: este domingo, desde las 12, en Presidente Roca y el río.

Quienes se acerquen encontrarán una movida grande, con gazebos y tablones, y podrán reconocer rápidamente el lugar. Desde la organización también prometen "hacer un poco de ruido" para que nadie tenga dudas de dónde está la fiesta.

La entrada será libre y gratuita. También lo serán todos los talleres y las actividades propuestas. Sólo tendrán costo los productos que ofrezcan los artesanos y artesanas, porque, como recuerda Torresi, allí sí se trata del trabajo cotidiano de quienes producen.

El fuego como punto de encuentro
Después de una conversación atravesada por la memoria, la defensa del río, la autogestión, el conflicto por el espacio público y la necesidad de imaginar otras formas de ciudad, Torresi vuelve al espíritu más simple de la convocatoria: compartir una jornada de domingo.

El fuego, esta vez, no será solamente una técnica para transformar la arcilla.

Será una excusa para reunirse, mirar el río, recuperar saberes y recordar que detrás de la costa que se ve también existe otra ciudad: una hecha de cooperativas, artistas, ceramistas, tejedoras, escuelas, comunidades, organizaciones y vecinos que todavía buscan un lugar desde donde construir colectivamente.

Y en esa disputa por la memoria y el territorio, la Fiesta del Fuego llega a su octava edición como una forma de persistencia.

Afuera del antiguo galpón, pero frente al mismo río.

Con las manos en la tierra y los ojos puestos en una costa que, para quienes la habitan y la defienden, todavía tiene mucho para contar.

Cerámica, talleres y memoria: así fue la 8va Fiesta del Fuego en la costa de Rosario
La Feria de la Resistencia por Tres Ecologías reunió a ceramistas, artistas, músicos y comunidades originarias en una jornada que celebró el barro, el fuego y la memoria del litoral.
El domingo 13 de septiembre se realizó la 8va edición de la Fiesta del Fuego, Feria y Encuentro de Ceramistas, en la Feria de la Resistencia por Tres Ecologías, ubicada en el Paseo de la Costanera al 1500, en Rosario. Organizada por Tres Ecologías y la Secretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Humanidades y Artes (UNR), con el auspicio de la Interzona Cultural El Trocadero, la jornada reunió a ceramistas, artistas, organizaciones cooperativas y comunidades originarias en una celebración del barro, el fuego y la memoria del litoral.
 
Una radio abierta para compartir saberes
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la Radio Abierta, que contó con la participación de Adrián "Ruso" Polzikov, secretario de Extensión de la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR. Durante la conversación, destacó la apuesta de la universidad pública por una extensión entendida como un encuentro de saberes con el territorio, a partir de propuestas artísticas construidas junto con las organizaciones sociales.

También participó Gabriel Cepeda, ceramista, docente, músico y referente de la cultura chaná, quien presentó el trabajo del Proyecto Oyé Ndén —"guarda memoria", en lengua chaná—, un espacio dedicado a la recuperación de la alfarería prehispánica del litoral, la lengua y la cosmovisión de un pueblo que resiste.

Cepeda aprendió la lengua chaná de Blas Jaime, reconocido como el último hablante nativo, y actualmente transmite esos saberes a través de sus talleres y de la música del Dúo Eliseo.
Tradiciones cerámicas que se encuentran

Como en cada edición, la Fiesta del Fuego convocó distintas tradiciones cerámicas y culturales. Este año, junto con la memoria chaná —que ya había estado presente en una edición anterior—, participaron las esculturas cerámicas de Emilio Haro Galli y la cerámica utilitaria del Taller El Obelisco, de Cafayate, a cargo de Mirta López y Mario Pérez.

Ambas propuestas acercaron al litoral tradiciones cerámicas del norte del país y dialogaron, desde distintos lenguajes, con la apuesta por la memoria, la cultura y el territorio que atraviesa la fiesta.

La feria contó además con la participación de lxs ceramistas Cecilia Maida, Fabiana Sacnun, Ariana Paternó, Marcela Libonatti, Sandra Nervis, Cintia Ortiz, María José Davico, Ismael Zuanigh y Anahí "Adaé Noá".
 
La "independencia del fuego"
Una de las actividades principales del encuentro fue el Taller de Quema con Mini-Hornos, a cargo de Gabi Cepeda, del Proyecto Oyé Ndén. La propuesta acercó al público una técnica de cocción de piezas cerámicas basada en la reutilización de materiales y en la accesibilidad.

El procedimiento permite realizar el horneado utilizando latas de chapa de distintos tamaños, algunas de las cuales pueden contener una sola pieza pequeña. La técnica recupera materiales disponibles y permite acercarse a la cerámica sin necesidad de contar con un horno de grandes dimensiones.

El concepto central transmitido por Cepeda fue el de la "independencia del fuego": cualquier persona que disponga de una lata y un poco de carbón puede acceder a la posibilidad de cocinar sus propias piezas.
 
Cerámica e imágenes para las infancias
La jornada también tuvo un espacio destinado a las infancias. Coordinado por la Secretaría de Extensión de Humanidades y Artes, se realizó frente a la costa una actividad basada en el proyecto “Contar con Imágenes”, que se desarrolla semanalmente junto al Taller de la Libertad y el Taller de Casa Uruguaya.

La propuesta permitió trasladar al espacio público una experiencia artística y educativa que vincula a las infancias con las imágenes, los materiales y las posibilidades expresivas del arte.

La música y la gastronomía completaron el encuentro: el set de folktrónica del DJ Jamaikino y el puesto de comida norteña de la comunidad Kolla aportaron ritmo, sabores y un carácter festivo a esta octava Fiesta del Fuego.
 
Un fuego para la memoria, no para arrasar territorios
El fuego ocupa un lugar central en la identidad de esta celebración. Es un fuego contenido en el espacio del horno, donde las piezas de barro se transforman en cerámica; un fuego asociado a la memoria cultural, la transmisión de saberes y la vida social.

Desde esta perspectiva, la Fiesta del Fuego reafirma una relación con el fuego basada en el respeto y en la transmisión de los conocimientos de las culturas originarias, en contraposición a los incendios y a la destrucción de territorios provocados por la explotación y la especulación económica.
 
La lucha continúa
La Fiesta del Fuego se desarrolló en un contexto de resistencia de las organizaciones cooperativas y sociales que integran Tres Ecologías. La jornada estuvo atravesada por los conflictos que afectan al espacio, entre ellos el desalojo del Almacén por parte del municipio en enero de 2026 y la recuperación de los murales de Haro Galli luego de la acción "Interferencia sobre chapa negra".

En este marco, el encuentro reafirmó el derecho al acceso democrático a la costa y la defensa del espacio público como territorio de memoria, arte, encuentro y economía solidaria.

La celebración del barro y del fuego volvió así a funcionar como una forma de encuentro y resistencia: una práctica cultural que recupera saberes, pone en diálogo distintas tradiciones y reivindica el territorio como un espacio común.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Rosario ya es "Ciudad que Promueve la Convivencia en la Diversidad y Libre de Discursos de Odio"

La iniciativa del concejal Damián Pullaro fue aprobada por el Concejo Municipal el 6 de agosto. La Ordenanza Nº 10.924 fue promulgada el 20 de agosto por el intendente Pablo Javkin, junto a la secretaria de Igualdad, Género y Derechos Humanos, Mónica Ferrero, y el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera. Este miércoles 9 de septiembre fue publicada en el Boletín Oficial y entró formalmente en vigencia
Rosario incorporó formalmente a su marco normativo una política específica de prevención y abordaje de los discursos de odio. La Ordenanza Nº 10.924, aprobada por el Concejo Municipal el pasado 6 de agosto, fue promulgada el 20 de agosto y publicada este miércoles 9 de septiembre en el Boletín Oficial municipal y declara formalmente a Rosario como "Ciudad que Promueve la Convivencia en la Diversidad y Libre de Discursos de Odio".

La iniciativa fue presentada por el concejal de Unidos Damián Pullaro y había sido analizada por las comisiones de Igualdad, Género y Derechos Humanos y de Gobierno.

Al defender el proyecto en el recinto, Pullaro destacó que el objetivo es fortalecer la convivencia en una ciudad "plural, diversa e inclusiva" y remarcó que la ordenanza no establece sanciones ni restricciones a la libertad de expresión.

"Esta ordenanza busca fortalecer la convivencia, esta ciudad que es plural, diversa e inclusiva. Cabe destacar, para dejarlo claro, que no genera sanciones ni restringe derechos. Tampoco limita de ningún modo la libertad de expresión. Solo busca generar políticas de prevención, sensibilización y educación para fomentar el respeto", sostuvo.

Y agregó que la norma apunta a que el Estado municipal cuente con herramientas para actuar de manera preventiva: "De alguna manera, buscamos que el Estado tenga herramientas para prevenir estas cuestiones y que nadie tenga que padecer discursos de odio".

Una política centrada en la prevención
Uno de los puntos centrales de la nueva normativa es que no reemplaza el régimen antidiscriminatorio vigente en Rosario, sino que busca complementarlo con herramientas preventivas.

La ordenanza toma como antecedente la Ordenanza Nº 6.321/96 y sus modificatorias, entre ellas las Ordenanzas Nº 7.946/05 y Nº 8.299/08. Ese marco garantiza el derecho a ser diferente, prohíbe actos discriminatorios en espacios públicos y privados con acceso al público, establece sanciones en el Código Municipal de Faltas y dispone que el municipio desarrolle campañas periódicas de promoción de derechos.

La nueva norma incorpora específicamente la dimensión preventiva de los discursos de odio, tanto en el espacio público como en los entornos digitales. La iniciativa plantea que estas acciones funcionan como una instancia previa frente a actos discriminatorios que ya están contemplados por la legislación vigente.

Según los fundamentos de la ordenanza, los discursos de odio son expresiones que pueden promover, incitar o justificar la violencia, la discriminación o la exclusión contra personas o grupos por razones vinculadas con su identidad, orientación sexual, género, religión, nacionalidad, etnia, condición socioeconómica, discapacidad u otras características.

El texto advierte, además, que estas expresiones pueden generar condiciones propicias para la violencia simbólica, institucional y física, así como afectar la convivencia democrática y el tejido social.

Qué entiende Rosario por "discurso de odio"
El artículo 3º establece una definición concreta. La ordenanza considera discurso de odio a:

"Toda forma de expresión, comunicación o comportamiento —oral, escrito, simbólico o gráfico— que promueva, incite o justifique la discriminación, hostilidad o violencia contra una persona o grupo en razón de su identidad o condición".

Entre las condiciones mencionadas por la norma figuran el origen étnico, la nacionalidad, el género, la orientación sexual, la religión, la edad, la discapacidad y la condición socioeconómica, entre otras.

Los fundamentos también toman como referencia la definición de "discurso de odio" utilizada por la Organización de las Naciones Unidas y las obligaciones asumidas por Argentina mediante tratados internacionales, entre ellos la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, que cuenta con jerarquía constitucional.

En ese marco, la ordenanza reconoce que la libertad de expresión es un derecho fundamental garantizado por la Constitución Nacional, pero sostiene que no es absoluta y que encuentra límites en la protección de los derechos de terceros y el orden público.

Campañas, barrios, escuelas y redes sociales
La norma no se limita a una declaración institucional. El artículo 4º establece que el Departamento Ejecutivo deberá promover y articular acciones destinadas a fortalecer la convivencia y el respeto en la diversidad.

Entre las medidas previstas se encuentran:
  • campañas de sensibilización y educación ciudadana;
  • acciones territoriales en barrios, instituciones educativas y espacios comunitarios;
  • estrategias de prevención y abordaje de la violencia simbólica y la discriminación;
  • promoción de buenas prácticas en entornos digitales;
  • recuperación y puesta en valor de espacios públicos afectados por expresiones de odio o discriminación.
Además, el municipio queda autorizado a celebrar convenios con organismos públicos, instituciones educativas, universidades, organizaciones de la sociedad civil y actores del sector privado.

La ordenanza también invita a instituciones educativas, medios de comunicación, plataformas digitales y organizaciones sociales a adherir a sus principios y promover prácticas responsables, inclusivas y respetuosas en la comunicación pública.

El antecedente de Santa Fe y Paraná
Entre los fundamentos del proyecto se menciona que otras ciudades de la región ya avanzaron en políticas específicas frente a la problemática.

La ordenanza destaca el caso de Santa Fe, que declaró su territorio como "Ciudad Libre de Discursos de Odio", y el de Paraná, que se declaró "Ciudad Libre de Discriminación".

En ese marco, la iniciativa rosarina busca profundizar las políticas locales de promoción de los derechos humanos, inclusión social y participación ciudadana. También plantea complementar los objetivos establecidos por el Decreto Nº 68.305, de autoría del concejal mandato cumplido Hernán Calatayud, mediante el fortalecimiento de las herramientas institucionales destinadas a prevenir y erradicar manifestaciones de odio o discriminación en la ciudad.

Concejales de La Libertad Avanza votaron en contra
El proyecto no tuvo el acompañamiento de todo el cuerpo. Cuatro concejales de La Libertad Avanza presentes en la sesión votaron en contra, mientras que la quinta integrante del espacio se ausentó.

Durante el debate, el concejal Lautaro Enríquez adelantó el rechazo de su bloque y aclaró que la posición no implicaba una oposición al respeto por los demás ni al combate contra la discriminación, sino la consideración de que ya existe normativa suficiente sobre la materia.

"Nosotros en sí no estamos en contra de la iniciativa. Más bien creemos en el respeto irrestricto al proyecto de vida del prójimo", señaló.

Enríquez sostuvo además que la problemática ya está contemplada por tratados internacionales y por programas que, según afirmó, se encuentran actualmente en ejecución.

"El tema ya está regulado también por jerarquía constitucional. Hay tratados internacionales a los que adherimos como país por el mismo tema. Incluso hay programas en ejecución, con presupuesto de este año, de la Secretaría de Igualdad referidos al tema", afirmó.

Por ese motivo, explicó que el rechazo del bloque respondía a que consideraban innecesaria una nueva normativa.

"No es por estar en contra del tema, de la esencia del proyecto en sí, sino simplemente porque creemos que es más normativa sobre lo mismo. Ya hay un montón de programas y normativa vigente; lo consideramos innecesario", sostuvo.

Cómo fue la votación
La Ordenanza Nº 10.924 fue aprobada por 18 votos a favor, 4 en contra y 6 ausencias.

Entre los concejales que acompañaron la iniciativa estuvieron Leonardo Caruana, Fabrizio Fiatti, María Fernanda Gigliani, Sabrina Prence, María Fernanda Rey, Agustina Gareis, Carolina Labayru, Norma López, Alicia Pino, Damián Pullaro, Mariano Romero, María Eugenia Schmuck, Pablo Basso, Julián Ferrero, Pablo Gavira, María José Poncino, Lucas Raspall y Antonio Salinas.

En contra votaron los concejales de La Libertad Avanza Juan Pedro Aleart, Samanta Arias, Lautaro Enríquez y Franco Volpe.

En tanto, se registraron seis ausencias: Federico Lifschitz, Juan Monteverde, Anahí Schibelbein, Anabel Lencina, Ana Laura Martínez y Manuel Sciutto.

Una nueva herramienta de prevención
Con la sanción de la Ordenanza Nº 10.924, Rosario incorpora a su marco normativo una política específica de prevención y abordaje de los discursos de odio. La norma establece acciones de sensibilización y educación, intervenciones territoriales, estrategias frente a la violencia simbólica y la discriminación, promoción de buenas prácticas en entornos digitales y recuperación de espacios públicos afectados por expresiones discriminatorias.

El artículo 2º sintetiza el objetivo de la nueva normativa al declarar a Rosario "Ciudad que Promueve la Convivencia en la Diversidad y Libre de Discursos de Odio".

De esta manera, el municipio suma una política preventiva al régimen antidiscriminatorio ya vigente, con el foco puesto en la convivencia democrática, la diversidad y la protección de derechos, sin establecer nuevas sanciones ni restricciones a la libertad de expresión.

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