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sábado, 5 de octubre de 2024

Julian Assange, culpable de periodismo

Por: Santiago O’Donnell

En su reaparición pública tras purgar seis años de cárcel en una prisión británica de maxima seguridad, el editor fundador del sitio de filtraciones WikiLeaks, Julian Assange (foto), dijo que había sido liberado porque aceptó declararse culpable de periodismo. Al hacerlo puso el acento en un aspecto clave de su detención que hasta ahora pasó bastante desapercibido.

“Quiero ser totalmente claro. No soy libre hoy porque el sistema haya funcionado. Soy libre hoy porque, después de años de encarcelamiento, me declaré culpable de periodismo. Me declaré culpable de buscar información de una fuente. Me declaré culpable de obtener información de una fuente. Y me declaré culpable de informar al público cuál era esa información. No me declaré culpable de nada más. Espero que mi testimonio de hoy sirva para poner de relieve las debilidades de las salvaguardas existentes y para ayudar a aquellos cuyos casos son menos visibles pero que son igualmente vulnerables.”

Al hablar de las “debilidades de las salvaguardias existentes” Assange se refirió, en particular, a una decisión del Departamento de Justicia de Trump. En su pedido de extradición de Assange a Gran Bretaña por cargos de espionaje, en junio de 2020, el gobierno estadounidense declaró que Assange no podrá defenderse a través de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que garantiza el derecho a la libre expresión, por el hecho de que Assange es un ciudadano extranjero.

Precisamente esta negativa es el eje central de la apelación que la Corte Suprema británica había aceptado considerar hace tres meses cuando el gobierno estadounidense le ofreció a Assange declararse culpable de un cargo bajo la Ley de Espionaje de conspirar para obtener documentos secretos, a cambio de su libertad al desechar otros cargos y dar por cumplida su sentencia. Assange se declaró culpable y fue liberado el 24 de junio.

La Primera Enmienda es un instituto muy poderoso en Estados Unidos. Permite, por ejemplo, insultar a un policía sin que dicha acción constituya un delito o siquiera una infracción. Al tener rango constitucional, la Primera Enmienda está por encima de leyes, estatutos y fallos judiciales de primera y segunda instancia. Más aún, en la jurisprudencia de Estados Unidos los jueces suelen privilegiar a la Primera Enmienda por sobre otros derechos constitucionales, por ejemplo el derecho a la privacidad, al considerarla un pilar del sistema democrático por favorecer el libre debate de ideas y poner límites al poder estatal. Esto se vio claramente en la filtración de los Papeles del Pentágono en 1971, cuando el filtrador Daniel Ellsberg y los diarios que publicaron la filtración fueron declarados inocentes de robar y publicar información secreta, respectivamente, en base a la protección de la Primera Enmienda.

Justamente la existencia de la Primera Enmienda es la razón que invocó el Fiscal General de Barack Obama, Eric Holder, para concluir que Assange no podía ser juzgado exitosamente en Estados Unidos. En su pedido de extradición el gobierno de Trump sorteó este obstáculo con un sencillo pero peligroso argumento legal: la protección de la Primera Enmienda no aplica a Assange porque no es un ciudadano estadounidense.

Este argumento claramente pone en peligro a cualquier periodista extranjero que quiera acceder a información reservada sobre Estados Unidos. Además va en contra del espíritu de la Constitución estadounidense y de los valores democráticos y republicanos que la inspiraron. Va de suyo que si una persona de nacionalidad extranjera que vive en el extranjero como Assange debe someterse al rigor de las leyes de Estados Unidos–ya de por sí una premisa de legalidad dudosa–también debería tener derecho a las garantías que contempla ese mismo plexo legal. No parece razonable que los castigos apliquen pero no las protecciones.

Si Assange hubiera podido invocar su derecho constitucional a la libre expresión hubiera sido muy difícil, si no imposible, condenarlo en Estados Unidos.

Los países latinoamericanos no cuentan con la protección de la Primera Enmienda pero sí tienen una herramienta constitucional poderosa a la hora de acceder a información de interés público. La información de interés público puede incluir todo tipo de documentos reservados y secretos, siempre y cuando revelen información que interesa a la sociedad. La herramienta constitucional que protege esta práctica es el derecho al libre acceso y circulación de información, consagrado en el llamado Pacto de San José que fue incorporado a la Carta Magna argentina en la reforma de 1994. Curiosamente Estados Unidos es el principal financista, a través de la OEA, del sistema interamericano de justicia, del que el Pacto de San José es su piedra basal. Sin embargo Estados Unidos no adhiere al Pacto de San José ni reconoce la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que lo tutela, así como no se somete a la jurisdicción de ninguna corte internacional. Por esta razón Assange tampoco pudo defenderse invocando su derecho a acceder y publicar información de interés púbico.

La reaparición de Assange esta semana ante Comité de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos del Europarlamento y su afirmación de que fue liberado a cambio de declararse culpable de periodismo desveló la chicana legal antidemocrática que el gobierno de Trump usó para negarle sus derechos como periodista y ser humano. Pero también dejó algunas claves sobre dónde está parado hoy Assange y el dilema que enfrenta de cara al futuro.

En primer lugar, Assange se tomó tres meses y eligió al Europarlamento para hacer su primera declaración pública después de haber sido liberado. No habló desde China o Rusia ni desde su Australia natal donde actualmente vive, sino desde Francia, corazón de Occidente, ante un foro multinacional de especialistas en derechos humanos. De esta manera estableció que él será una persona incómoda para algunos líderes de países que se consideran democráticos, pero que él le habla a Occidente, invocando valores de Occidente, porque es parte de Occidente.

En segundo lugar, en su comparencia Assange sentó a su lado a Kristinn Hraffnson, actual editor de Wikileaks. Fue su manera de mostrar que él no había sido castigado por actos individuales sino por haber dirigido las publicaciones de Wikileaks. O sea, que es culpable de periodismo.

En cuanto al dilema que enfrenta Assange, se podría decir que hoy por hoy sus opciones son limitadas. Por un lado podría abandonar el periodismo ya que Estados Unidos ha dejado en claro que en su caso el ejercicio del oficio de informar es punible con una prolongada estadía en la cárcel. Por otro lado podría dedicarse a un periodismo más liviano, más intrascendente, más amable, para apaciguar a sus perseguidores. La otra opción sería retomar su trabajo periodístico tal como lo venía haciendo antes de su detención y pagar el enorme costo que ello implicaría para su salud física y mental y el bienestar de su familia y de su entorno, además del riesgo cierto de volver a la cárcel o algo peor.
Foto: Agencia AFP
Fuente: Diario PáginaI12

martes, 1 de octubre de 2024

Soy libre, tras años de encarcelamiento, porque me declaré culpable de haber hecho periodismo

Dijo Assange quién pasó los últimos doce años privado de libertad, tras publicar miles de documentos con secretos de Estados Unidos en WikiLeaks.
Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, se dirigió este martes al Consejo de Europa, su primera declaración pública tras salir de la cárcel en junio.

"Quiero ser totalmente claro: no soy libre porque haya funcionado el sistema. Soy libre, tras años de encarcelamiento, porque me declaré culpable de haber hecho periodismo", afirmó el australiano, que se consideró un "preso político" porque Estados Unidos utilizó la ley de espionaje para acusarle por sus filtraciones.

Assange publicó en 2010 miles de documentos que revelaron los secretos de Washington sobre las guerras de Irak y Afganistán y sus detenciones en Guantánamo, por lo cual ha pasado los últimos doce años privado de libertad, primero refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres entre 2012 y 2019 y desde entonces, en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh, en Reino Unido.

El 25 de junio logró la libertad tras un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en el que se declaró culpable de violar dicha ley de espionaje, lo que suponía una condena de 62 meses de cárcel que quedó anulada por el tiempo que cumplió en prisión.

Assange dijo que la CIA actuó contra WikiLeaks y que "un ejemplo interesante" de ello fue la publicación de "información detallada" en la prensa estadounidense sobre el supuesto espionaje en la Embajada de Ecuador mediante la empresa de seguridad UC Global, dirigida por el exmilitar español David Morales, un asunto que se está investigando en España.

"Como consecuencia de esa investigación hay dos causas abiertas. Una causa penal en España, con un cierto número de víctimas, incluida mi mujer, mi hijo, gente que vino a visitarme a la Embajada, abogados, periodistas; y una causa civil en Estados Unidos contra la CIA", apuntó el fundador de WikiLeaks.
"La solución al problema es simple: no hay que perseguir a los periodistas por hacer su trabajo. El periodismo no es un grito. Esta es una de las bases de una sociedad libre e informada", Julian Assange
Y añadió esta última causa "no puede seguir adelante" porque la justicia estadounidense ha concedido a la CIA "un privilegio de secretos de Estado", por lo que la agencia de inteligencia tiene "completa impunidad en el sistema de Estados Unidos".

El australiano decidió hablar por primera vez en el Consejo de Europa porque en la Asamblea Parlamentaria se votará mañana una resolución cuyo borrador le considera un preso político y alerta de "efecto disuasorio" que su detención ha podido tener en la profesión periodística.

El texto reconoce "la legitimidad de las medidas que buscan garantizar una protección adecuada de los secretos que afectan a la seguridad nacional" y que las filtraciones de WikiLeas "podrían haber supuesto una amenaza" para algunas personas, pero pide a Estados Unidos que modifque la ley de Espionaje para no aplicarla contra editores, periodistas ni denunciantes. 

Es la primera vez que Assange ha hablado después de su liberación y lo hace, especialmente, un día antes de que el Consejo de Europa —una institución que no forma parte de la Unión Europea y que reúne a 46 países— vote una resolución y que cuyo borrador considera a Julian Assange como "un preso político". Assange, de hecho, así se considera, y lo ha asegurado ante sus miembros hoy en Estrasburgo, y la razón por la que decidió viajar hasta Estrasburgo y romper su silencio.

El texto de la resolución está impulsado por la islandesa Thórhildur Sunna Aevarsdóttir, quien ha alertado de los efectos que ha podido tener para el ejercicio de la profesión periodística la larga de detención de Assange.
Fuente: Agencia AFP

lunes, 19 de agosto de 2024

Stella Assange: La concienciación y el movimiento social ha sido clave para la liberación de Julian

Stella Assange, abogada, activista y esposa de Julian Assange, cofundador de Wikileaks, señaló este lunes que el movimiento social fue clave para la reciente liberación de su marido, que tuvo lugar el pasado 24 de junio.

En el marco de un debate del foro social del festival Rototom de Benicàssim (Castellón, este del país) titulado 'Jaque mate a la libertad de expresión', ha abordado la independencia de los medios de comunicación y la libertad a expresarse, ahondando en el caso del periodista, uno de los más trascendentes a nivel global. Entre otras cosas, Stella Assange agradeció al Rototom y al público su apoyo en la liberación de Julian Assange. Stella Assange, preguntada por cómo fue el trabajo en la sombra para su liberación -tras reconocerse culpable de un delito de espionaje-, dijo que "la administración Trump planeaba asesinarle dentro de la embajada. Desde entonces hasta su liberación ha habido un cambio increíble a todos los niveles".

"Ha sido un camino largo y difícil", ha reconocido. Cabe recordar que el año pasado el festival organizó una sesión para pedir la libertad del periodista y cofundador de WikiLeaks que, finalmente, salió de prisión el pasado junio.

"Hace ocho años la CIA estaba haciendo planes para asesinar a Julian y ocho años más tarde es un hombre libre, y eso es por la concienciación y el movimiento social y popular que hubo", ha afirmado su pareja.
Hablar de cambiar el mundo no es solo un idealismo: el mundo está cambiando porque hay gente con poder que lo está cambiando a su manera. La liberación de Julian es un caso que convierte en real lo que parecía imposible, sostiene Stella
La causa de Julian "ha unido a muchas partes y creo que el movimiento de la sociedad civil ha sido esencial, porque los políticos tienen sus propias ideas y sentimientos y sólo actúan cuando no supone un riesgo para ellos", añadió.

Julian Assange, que entre otras reveló las violaciones de derechos humanos ejercidas por Estados Unidos en sus prisiones en Guantánamo e Irak, fue liberado tras 12 años de encierro, los siete primeros en la embajada de Ecuador en Londres y cinco después en una prisión en Inglaterra en un régimen de aislamiento 23 horas al día.

"Julian ahora disfruta de la libertad en Australia -su país de origen-, está experimentando cómo es andar de nuevo sin restricciones en Australia, descubriendo de nuevo la naturaleza salvaje de ese país, nadando... La prisión ya parece distante, pero fue una época muy dura y no sabíamos cuándo iba a terminar. Se está acostumbrando todavía, porque ha pasado mucho tiempo en condiciones duras mentales y físicamente, necesita tiempo para recuperarse", explicó su mujer.

Por su parte, Alessandro Di Battista, periodista y exdiputado italiano experto en temas internacionales, subrayó que se han "olvidado muchas de las informaciones reveladas por Assange que son importantes para leer el presente, que sirven para saber lo que pasa en Ucrania y Gaza, donde un Estado terrorista está masacrando a la población. El uso instrumental del antisemitismo es un chantaje, es algo asqueroso, me da mucha rabia".

Assange "ya dijo que Afganistán se planeó como una guerra larga para que pudiese movilizar grandes cantidades económicas. Hoy también, si miramos lo que pasa en Ucrania o Palestina, las guerras no han de tener siquiera éxito, sino mantenerse, porque así se permite la circulación de fondos a las principales fábricas de armas, que son todas norteamericanas y gestionadas por fondos financieros que gestionan más patrimonio que el PIB de Italia, Francia, España y Alemania juntos", añadió.

El periodista italiano también llamó la atención sobre los 142 periodistas palestinos que han sido asesinados en Gaza. "Se golpea a unos para educar a otros. Hemos de proteger a los pocos que tienen coraje porque si se sienten solos va a ser imposible conocer muchas verdades", ha reivindicado.
Fuentes Agencia EFE y Señales

lunes, 24 de junio de 2024

Julian Assange está en libertad

El fundador de WikiLeaks estaba detenido en el Reino Unido a la espera de que se resolviera la petición de extradición de Estados Unidos
Julian Assange, salió de la prisión británica en la que estaba recluido y abandonó Reino Unido tras llegar a un acuerdo con el gobierno de EE.UU. que le permitirá evitar ser extraditado a este último país.

Según revelaron documentos judiciales, en las próximas horas Assange se declarará culpable de un delito de espionaje ante una corte de las Islas Marianas del Norte, un territorio estadounidense en el Pacífico, y aceptará una pena de 62 meses de cárcel.

Según el acuerdo alcanzado con el Departamento de Justicia, Assange se declarará culpable de un solo cargo por conspirar para obtener y difundir ilegalmente información clasificada.

Esta declaración de culpabilidad la realizará el propio Assange en una comparecencia prevista para el 26 de junio a las 9:00 hora local en un tribunal de las Islas Marianas, un territorio estadounidense en el océano Pacífico, según una carta del Departamento de Justicia presentada ante el juzgado. La visita se celebra allí debido a la oposición de Assange a viajar al territorio continental de Estados Unidos y a la proximidad del tribunal con Australia, según explica esa carta.

Según el acuerdo, que aún debe ser aprobado por un juez, Assange sólo sería sentenciado a 62 meses de prisión, equivalentes al tiempo que ya ha cumplido en la cárcel de alta seguridad de Belmarsh. Hasta ahora, Assange estaba detenido en el Reino Unido a la espera de que se resolviera la petición de extradición de Estados Unidos.

De esa forma, se pondría fin a años de litigios en diferentes jurisdicciones del mundo sobre su filtración de documentos clasificados. El acuerdo con el Departamento de Justicia no es algo inesperado. El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, había solicitado en varias ocasiones a Estados Unidos que concluyera el caso, y en abril de 2024, el presidente estadounidense, Joe Biden, dijo que lo estaba "considerando".
Stella Assange: ¡¡¡Julian es libre!!!!  Las palabras no son suficientes para expresar nuestra inmensa gratitud hacia ti, que han trabajado todos juntos durante años y años para hacer este proyecto una realidad. Gracias. Gracias. Gracias."
Assange se encontraba desde hace 5 años encarcelado en Reino Unido, desde donde luchaba para evitar su extradición a EE.UU., cuya Justicia lo requería por la filtración masiva en 2010 por parte de WikiLeaks de documentos gubernamentales confidenciales.

La justicia estadounidense acusó a Assange de hasta 18 delitos por violar la Ley de Espionaje debido a una de las mayores filtraciones de información clasificada en la historia de Estados Unidos en 2010, que reveló secretos de las guerras de Irak y Afganistán, así como datos sobre los detenidos en la base de Guantánamo, entre otros asuntos.

Organizaciones defensoras de la libertad de prensa llevan años pidiendo la liberación de Assange y su esposa, Stella, ha estado liderando una campaña en su defensa con la participación de famosos y personalidades políticas.

Julian Assange libre, el periodismo cautivo
Julian Assange está libre. Ha llegado a un acuerdo con el Departamento de Justicia norteamericano. Pero para ello ha tenido que sufrir 12 años de durísimo cautiverio y declararse culpable de espionaje ante Estados Unidos que le demandó. EEUU reclasifica como espionaje el periodismo que exponga crímenes de Estado
Por: Rosa María Artal
Captura de vídeo de Julian Assange cuando se dispone a subir en Reino Unido a un avión con dirección a Islas Marianas tras llegar a un acuerdo con la justicia estadounidense Captura de vídeo de Julian Assange cuando se dispone a subir en Reino Unido a un avión con dirección a Islas Marianas tras llegar a un acuerdo con la justicia estadounidense 

Julian Assange, fundador de wikilealks, está libre. Ha llegado a un acuerdo con el Departamento de Justicia norteamericano. Pero para ello ha tenido que sufrir 12 años de durísimo cautiverio y declararse culpable de espionaje ante Estados Unidos, que le demandó. Ya nada será lo mismo. A partir de ahora, como explica Olga Rodríguez, "EEUU reclasifica como espionaje el periodismo que exponga crímenes de Estado con pruebas facilitadas por fuentes o documentos estatales". Cuando comenzó su persecución, Assange, que ahora tiene 52 años, se refugió inicialmente en la Embajada de Ecuador en Londres para evitar su extradición a EEUU. Cuando este país –en un cambio a un gobierno conservador– le retiró su apoyo fue detenido e ingresado en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh en Londres en donde "ha pasado más de 5 años en una celda de 2x3 metros, aislado 23 horas al día". "Pronto se reunirá con su esposa e hijos", explica Wikileaks.

Julian Assange fue un profundo revulsivo en los años del inmenso hartazgo que se extendía en primaveras árabes, 15Ms por doquier con una fuerte contestación al sistema. Programador y profundamente crítico con la información que ya entonces se suministraba llegó a decir en una entrevista: "Dado el estado de impotencia del periodismo, me parecería ofensivo que me llamaran periodista".

El impacto mundial de Wikileaks parte de un vídeo, Collateral Murder. Es una grabación tomada por el propio ejército norteamericano en Bagdad. Varias personas caminan por la calle, entre ellas un reportero de la agencia de noticias Reuters portando una cámara que los militares confunden con un arma. Inician un tiroteo en el que matan al periodista, a su colaborador y a diez iraquíes; entre ellos, un niño. Como en la peor película bélica, los soldados les gritan: "Bastards". Cuatro millones de personas lo vieron en YouTube en apenas tres días. Otro vídeo posterior del mismo comando muestra al piloto comentando tras haber matado a una niña: "Es culpa suya por traer a sus hijos a la batalla". En realidad, habían sido los ejércitos de los gobiernos de invasión los que llevaron la guerra a Irak.   

Wikileaks publica 92.000 documentos clasificados. Aporta datos sensibles sobre numerosas acciones derivadas de la política internacional. Por ejemplo, los documentos que prueban la quiebra y el fraude del banco islandés Landsbanki, que van a provocar una enorme reacción en el país del norte europeo, otro de los revulsivos de aquellos años. O el saqueo de los mandatarios de varios paises árabes que estallarían también por entonces. Sobre los crímenes de guerra en Afganistán, con atrocidades de tal calibre que no se comprende no se le diera relevancia informativa de primer orden. La opinión pública está atenta pero no se conmueve. Y, sin embargo, Wikileaks hace temblar al Pentágono, salir a la palestra a Obama y afilar las críticas de los privilegiados del sistema.

Assange decide utilizar a cinco grandes medios tradicionales –El País, The Guardian, The New York Times, Le Monde y Der Spiegel– para difundir 250.000 notas de las embajadas estadounidenses. Lo más llamativo del abultado paquete de datos es su visión de conjunto, esa porquería cotidiana en las alturas, a la que asistimos perplejos. Individualmente, se encuentran también revelaciones de diferente interés, algunas de trascendencia. Cada noche, cada mañana aguardábamos con impaciencia las nuevas revelaciones. El periodismo va a remolque de Wikileaks, que es quien hace su trabajo. Pero también necesita para su difusión a los medios tradicionales. Las redes se sitúan entonces como un poderoso amplificador.

Supimos que el Gobierno estadounidense mandó espiar al secretario general de la ONU y a algunos de los miembros de la organización, hasta incluyendo sus ADN en las pesquisas. Confirmamos que Berlusconi era el correveidile de Putin en Europa. O que la Administración estadounidense recibe informes serios, como el del un golpe de Estado en Honduras, y nadie dice nada en la Administración noreteamericana.

También había informaciones secretas de España. Decían que la embajada norteamericana presionaba a jueces, ministros y empresarios. Que maniobró y, sobre todo, amenazó para lograr sus fines, como en el flagrante caso del asesinato del cámara de Telecinco en el hotel Palestina de Bagdad, José Couso, cuya investigación sufrió múltiples avatares. Que nuestros representantes declaraban en público que se haría justicia y en la embajada norteamericana se mostraban receptivos a las presiones para frenar el caso. El Gobierno español protestó y negó esas presiones, pero la evidencia es que ninguno de los sucesivos gobiernos lo investigó ni pidió responsabilidades. Que, como en el resto de los países, la legación norteamericana emitió informes demoledores de nuestros mandatarios. Sólo valoraban positivamente al Rey (Juan Carlos). Corroboran que el PP perdió las elecciones en 2004 por su manipuladora gestión del atentado del 11M. O que la Embajada en Madrid colocó desde 2008 la propiedad intelectual como tema prioritario en su agenda para lograr en España una ley antipiratería que favoreciera los intereses de la industria estadounidense: la Ley Sinde.

Julian Assange llegó a ser señalado como el Enemigo Público número 1. Los políticos se encrespan. Hillary Clinton declara: "Estas revelaciones son un ataque a la comunidad internacional"; el ministro francés de Exteriores las califica de "un atentado contra la soberanía de los Estados"; Tom Flanagan, asesor del primer ministro de Canadá, en una entrevista a la CBC, propone asesinar a Assange "por el bien de la seguridad mundial". Validan, por tanto, la veracidad de las informaciones hechas públicas, olvidando que soberanía es, también, el derecho de los pueblos a estar informados.

De las reacciones variopintas señalemos la tendencia que iría a mucho más después por la que periodistas consolidados crean opinión en numerosos países: Wikileaks "sólo cuenta trivialidades y cotilleos, "Son demasiados impactos, la gente se cansará", "Por encima de la información está la seguridad nacional". Y el "total no dicen nada nuevo, ya lo sabíamos", ay. "¿Alguien pensaba que la diplomacia y el mundo funcionan de otra manera?"

Doce años de prisión demuestran lo que importaba mantener los secretos de tanta trampa. La muerte espantosa de inocentes. No pueden ser, no deben ser, un código de seguridad a preservar. ¿Y cómo se llama ese misterioso ente que cuenta a la sociedad lo que los poderosos quieren ocultar? Periodismo. Algo vivo que pugna siempre por salir entre la podredumbre o la mediocridad. El sueño de mejorar el mundo. Un peligro. Una y otra vez demuestra que no se rinde. Pero ya nada es lo mismo. Assange ha cumplido sobradamente su pena por informar. Sale libre. A curar sus muchas heridas. Las del periodismo y la justicia también precisan ser profundamente saneadas. Y puede que la indiferencia de la sociedad también necesite tratamiento.
Foto: EFE/WikiLeaks
Fuentes: Agencias AFP, EFE, Reuters, elDiario.es

miércoles, 17 de abril de 2024

EE UU sostiene que Julian Assange no será condenado a muerte si es extraditado

Partidarios de Julian Assange, durante una manifestación de apoyo al fundador de WikiLeaks, el 10 de abril en Londres.

El Tribunal Superior de Justicia de Londres decidirá el 20 de mayo si Reino Unido entrega al activista australiano, fundador de Wikileaks.

Estados Unidos brindó mediante documentación las garantías solicitadas por el Tribunal Superior de Londres, algo que finalmente podrían allanar el camino para que el fundador de Wikileaks, el periodista australiano Julian Assange, sea extraditado desde Reino Unido.

El mes pasado, el Tribunal Superior dictaminó que, sin ciertas garantías de Estados Unidos, a Assange, de 52 años, se le permitiría presentar una nueva apelación contra su extradición para enfrentar 18 cargos por la difusión de miles de reportes de militares estadounidenses confidenciales, registros y cables diplomáticos.

Esas garantías -que en un juicio en Estados Unidos se podría solicitar el derecho a la libertad de expresión de la Primera Enmienda y que no había perspectivas de nuevos cargos que pudieran llevar a la imposición de la pena de muerte- fueron ahora presentadas y el 20 de mayo se conocerá la decisión final del tribunal londinense.

El documento enviado desde Estados Unidos, al que tuvo acceso Reuters, afirma que Assange "tendrá la capacidad de plantear y tratar de invocar en el juicio los derechos y protecciones otorgados bajo la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos".

Sin embargo, en el escrito se establece que una decisión sobre la "aplicabilidad de la Primera Enmienda es competencia exclusiva de los tribunales estadounidenses". El documento también dice que no se solicitará ni se impondrá la pena de muerte.

A la espera de la audiencia judicial del 20 de mayo, los abogados de Assange expresaron que las garantías dadas por Estados Unidos en otros casos "no valen el papel en el que están escritas", haciéndose eco de críticas similares del grupo de derechos humanos como Amnistía Internacional.

Por su parte, Stella Assange, la esposa de Julian, denunció la falta de garantías ofrecidas por Estados Unidos. En un comunicado consignado por AFP, afirmó que Estados Unidos había ofrecido una "no garantía" sobre la posibilidad de que el activista australiano invocara en su defensa la primera enmienda de la Constitución estadounidense sobre la libertad de expresión y una "garantía estándar" respecto a una hipotética condena a muerte.

Según ella, Estados Unidos dice que su marido no puede invocar la primera enmienda, porque no tiene la nacionalidad estadounidense. A juicio de Stella Assange, Estados Unidos "se limita a una formulación descarada y solapada que afirma que él puede 'tratar de invocarla' si es extraditado".
Foto: Henry Nicholls, AFP
Fuente: La Diaria

martes, 26 de marzo de 2024

Tribunal británico aplaza la extradición de Julian Assange y pide nuevas garantías a EE.UU.

Los jueces dieron un plazo de tres semanas a las autoridades estadounidenses, que quieren juzgar al australiano por una fuga masiva de documentos confidenciales, para que garanticen que Julian Assange podría acogerse a la Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de expresión
Activistas colocan una pancarta a favor de Julian Assange frente a los Tribunales Reales de Justicia en Londres, en una imagen de archivo

La justicia británica pidió este martes a Estados Unidos nuevas garantías sobre el trato que reservarían a Julian Assange, caso contrario otorgarían al fundador de Wikileaks un último recurso en Reino Unido contra su extradición. Los jueces dieron un plazo de tres semanas a las autoridades estadounidenses, que quieren juzgar al australiano por una fuga masiva de documentos confidenciales, para que garanticen que Assange podría acogerse a la Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de expresión, y que no sería condenado a la pena de muerte, según un resumen de la decisión.

"Si no se presentan estas garantías" en ese plazo, Assange podrá apelar su extradición, aceptada en junio de 2022 por el gobierno británico, según la decisión de los jueces Victoria Sharp y Jeremy Johnson.

La justicia estadounidense reclama a Assange por la publicación desde 2010 de más de 700.000 documentos confidenciales sobre las actividades militares y diplomáticas del país, particularmente en Irak y Afganistán.

Entre ellos se encuentra un video que muestra a civiles, incluidos dos periodistas de la agencia Reuters, muertos por disparos de un helicóptero de combate estadounidense en Irak, en julio de 2007.

Assange fue arrestado por la policía británica en 2019 tras pasar siete años en la embajada ecuatoriana en Londres para evitar su extradición a Suecia en una investigación por violación, desestimada en 2019.

Deterioro de la salud
Numerosas voces pidieron al presidente estadounidense, Joe Biden, que retire los 18 cargos impuestos contra Assange durante el primer mandato de Donald Trump en virtud de una ley sobre espionaje de 1917.

En las últimas semanas, los familiares y allegados de Assange, recluido durante cinco años en la prisión de alta seguridad de Belmarsh, en Londres, han alertado del deterioro de su salud.

Su defensa también advierte sobre el riesgo de suicidio en caso de extradición.

El australiano se ausentó por razones médicas de las audiencias de febrero, a las que acudieron decenas de simpatizantes para expresarle su apoyo.

Durante esos dos días de debates, sus abogados argumentaron que este proceso en su contra es "político" y que una extradición pondría en peligro su salud e incluso su vida.

Según dijo entonces su abogado, Edward Fitzgerald, el australiano está siendo juzgado por "prácticas periodísticas ordinarias" consistentes en "obtener y publicar información".

Por ello su cliente se enfrenta a una sentencia desproporcionada en Estados Unidos y "existe un riesgo real de que sufra una flagrante denegación de justicia", agregó.

La abogada Clair Dobbin, que representa al gobierno estadounidense, argumentó por su parte que Assange había publicado "indiscriminadamente y a sabiendas los nombres de personas que servían como fuentes de información para Estados Unidos".

"Son estos hechos los que lo distinguen [de otros medios de comunicación] y no sus opiniones políticas", argumentó.

En enero de 2021, la justicia británica falló inicialmente a favor del fundador de WikiLeaks. Hablando del riesgo de suicidio, la jueza Vanessa Baraitser se negó entonces a autorizar la extradición. Pero esa decisión fue revertida más tarde.

Estados Unidos intentó despejar los temores sobre el trato que recibirá si es extraditado y aseguró que no será encarcelado en la prisión de alta seguridad de Florence, apodada la "Alcatraz de las montañas Rocosas", y que tendría la atención clínica y psicológica necesaria.

Washington también abrió la puerta a que Assange cumpla su eventual pena en Australia.

En su tierra natal, el primer ministro Anthony Albanese denunció recientemente la persecución contra Assange por parte de la justicia estadounidense y el Parlamento adoptó una moción pidiendo ponerle fin.
Foto: Tolga Akmen - Agencia EFE
Fuente: Agencia AFP

miércoles, 21 de febrero de 2024

El caso de Assange busca que las y los periodistas tengamos miedo de investigar al poder

Por: Guillermina Mercau
Como parte de una jornada simultánea de actos en todo el mundo, periodistas y activistas reclamaron ayer en Plaza de Mayo la libertad de Julian Assange, creador de Wikileaks, detenido en Londres y con riesgo de ser extraditado a Estados Unidos.

Activistas y organizaciones de Derechos Humanos realizaron ayer concentraciones en más de 60 ciudades de todo el mundo para exigir la liberación de Julian Assange, periodista y creador del sitio de periodismo de investigación Wikileaks. En Buenos Aires esta acción, conocida como el día "D", tuvo lugar por la tarde de este martes en la Plaza de Mayo. Santiago O’Donnell, periodista y autor de los libros Argenleaks y Politileaks, participó como orador en la convocatoria. "Hay que derrotar la noción mentirosa de que Assange es un espía. Lo están juzgando por ‘robar’ información, pero déjenme decirles que la información no se puede robar. No tiene propiedad. Se accede o no a la información. No es una propiedad, es un saber, como que el sol sale a la mañana", declaró el periodista durante el acto.

Entre ayer y hoy se decide el destino del periodista y fundador de Wikileaks. Assange se encuentra encarcelado en una prisión de máxima seguridad en Reino Unido. Se enfrentará a la justicia británica, que examinará si será o no extraditado a Estados Unidos para determinar si deberá cumplir una condena por haber filtrado documentos secretos norteamericanos a través de su sitio web.

"La batalla por la liberación de Julian Assange es cultural, es política y es judicial, me parece importante decirlo en una plaza donde las Madres han sido llamadas locas y donde un presidente ha dicho que el Estado es el enemigo. Acá es donde tenemos que dar una batalla cultural", declaró O’Donnell.

Con la presentación de Profe Romero, el acto-festival convocó a reconocidas personalidades de la política, el periodismo y los Derechos Humanos, como Alicia Castro y Alicia Simeoni, del Sindicato de Prensa Rosario, entre otros, como oradores. Además se sumaron al evento músicos y artistas, como Alejandro Jusim, Azél Milanés o Daniela Tomé.
En una entrevista para la Agencia de Noticias Ciencias de la Comunicación (ANCCOM) Agustín Lecchi, secretario general de Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), declaró que en los siguientes días "se podría definir la extradición a Estados Unidos, donde se enfrentaría a acusaciones por delitos que suman 175 años de prisión. Si el Tribunal de Londres concede la extradición, la defensa de Assange prevé apelar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH)".

Wikileaks, fundada en 2006, tiene como objetivo exponer y vigilar el accionar gubernamental mediante la publicación de archivos oficiales. El 25 de julio de 2010, reveló más de noventa mil documentos que evidenciaban crímenes de guerra en Irak y Afganistán, incluyendo muertes civiles, torturas y violaciones cometidas por el ejército estadounidense. Además, difundió cables diplomáticos que mostraban la influencia política de Estados Unidos en numerosos países.

Desde entonces, la persecución de Assange no ha cesado. Ha estado 13 años privado de su libertad, primero como asilado en la Embajada de Ecuador en Londres durante el gobierno de Rafael Correa y desde abril de 2023 en la prisión británica donde está recluido en soledad 23 horas al día. Siguiendo a Lecchi, "el ataque coordinado contra Assange, del que participan varios Estados, sus poderes judiciales y las derechas políticas y empresarias, es la demostración concreta de la criminalización del periodismo y el ataque directo al derecho a la información".

La persecución y encarcelamiento de Assange ha generado preocupación sobre las implicancias para la libertad de prensa internacional. El periodista es un "símbolo del periodismo de investigación que debemos reivindicar. El ataque a las y los periodistas y a quienes opinan distinto de los poderes establecidos se sufre a diferentes niveles, pero el objetivo es el mismo: que no se cuestione al poder establecido. El caso de Assange busca ser ejemplificador para que las y los periodistas tengamos miedo de investigar al poder", concluyó Lecchi.

Por su parte Celeste Fierro, diputada en CABA por el Movimiento Socialista de los Trabajadores, declaró a ANCCOM: "Hace años que el gobierno estadounidense persigue a Julian Assange argumentando espionaje, cuando lo que en realidad se está juzgando y queriendo limitar es la libertad de expresión".

Este es un caso sin precedentes en el derecho internacional. "Estados Unidos quiere sentar precedentes, dar una señal de que está bien poder amedrentar aquellos trabajadores y trabajadoras de prensa de investigación, evitar que indaguen en los asuntos de los distintos gobiernos poderosos que prefieren que no se sepan –continuó Fierro–. Es fundamental levantar y luchar por estas causas que ponen en riesgo derechos como el de la información, al trabajo de las y los trabajadores de la prensa, así como también el derecho a organizarse y a la protesta social".

Alicia Castro, diplomática y amiga del periodista, destacó que Assange no cometió delitos en Estados Unidos ni en ninguna otra parte. "No es un hacker, no violó ningún secreto, ley, ni contrato –declaró en una entrevista para AM750–. Solo ha democratizado para la vista pública la información que recibía de algunas fuentes. Él tiene una misión: democratizar la verdad. Es un héroe de verdad". Según aseveró, lo que pase con Assange será decisivo:

"Cualquiera que haga periodismo de investigación puede ser tildado como un espía. Esto no es solo una amenaza para la prensa libre, sino para todos los ciudadanos que reivindicamos el derecho humano de ser informados con la verdad", concluyó la diplomática.
Foto: María Isabel Cortez
Fuente: ANCCOM

martes, 20 de febrero de 2024

Julian Assange hace un último intento para evitar su extradición a EE.UU.

Assange, de 52 años, ha estado en prisión o en la embajada ecuatoriana en Londres desde 2012
Por: Katharine Gemmell
Los abogados de Julian Assange harán un último intento para bloquear su extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a décadas de prisión por cargos de espionaje en una larga batalla que ha durado más de una década.

El fundador de WikiLeaks pidió permiso a un juez londinense para apelar la decisión del Reino Unido de 2022 de extraditarlo a Estados Unidos, donde está acusado de espionaje criminal por filtrar documentos clasificados. Sus abogados argumentan que enviarlo a EE.UU. vulneraría sus derechos humanos, mientras que otros partidarios afirman que sería un ataque a la libertad de expresión.

Los abogados de Assange afirmaron el martes ante el tribunal que exponer la criminalidad del Estado es un acto político de opinión que debería impedir su envío a Estados Unidos.

El Reino Unido aprobó su traslado a Estados Unidos en 2022 después de que un tribunal firmara la decisión. Un juez anterior bloqueó inicialmente su extradición por temor a que se suicidara si era enviado a una prisión de alta seguridad.

Assange, de 52 años, ha estado en prisión o en la embajada ecuatoriana en Londres desde 2012, mientras luchaba contra los intentos de enviarle a enfrentarse a cargos primero en Suecia y luego en Estados Unidos.

El caso sueco contra él fue retirado, pero el Gobierno estadounidense lo acusó en 2019 bajo las leyes de espionaje por su papel en la publicación de cientos de miles de páginas de documentos clasificados a través de WikiLeaks, con la ayuda de la analista de inteligencia del Ejército estadounidense Chelsea Manning.

Argumentó que hubo una serie de irregularidades e incumplimiento de requisitos legales durante el proceso de naturalización.
"No podría haber más en juego en un solo caso judicial que en el de Julian", dijo Stella Assange, su esposa, en un comunicado. "Los periodistas deben tener derecho a informar de los hechos que los gobiernos y las empresas quieren ocultar, de lo contrario es imposible una prensa verdaderamente libre".

Sus defensores, entre los que se incluyen políticos y varios grupos de derechos humanos y libertad de prensa, han argumentado que la sentencia deja en entredicho la capacidad de los medios de comunicación para informar a partir de fuentes clasificadas. WikiLeaks publicó cables diplomáticos y correos electrónicos, incluido un video que mostraba un ataque aéreo estadounidense que acabó con la vida de un miembro de la redacción de Reuters en Bagdad.

Si fracasa el último intento judicial, se habrán agotado todas las vías legales.

Los abogados del gobierno estadounidense pidieron al juez que desestimara el recurso por tratarse de puntos que ya han sido objeto de litigio en audiencias anteriores.

Una multitud defiende a Assange ante el tribunal que decide su futuro
Por: Cristina Alonso Pascual
Varios centenares de personas de distintas nacionalidades reclamaron la libertad de Julian Assange este martes ante la puerta del Tribunal Superior de Londres, donde dos jueces deben decidir si el fundador del portal WikiLeaks puede recurrir su caso en el Reino Unido o si en cambio es extraditado a Estados Unidos.

Desde primera hora de la jornada, los participantes en la manifestación comenzaron a congregarse a las puertas de la corte, donde hoy empezó la primera de las dos vistas previstas para el caso.

Esta mañana, la esposa de Assange, Stella, que aseguró que este juicio es "un ataque a la verdad y al derecho de la ciudadanía a saber", en un discurso realizado ante el edificio judicial, junto al padre a Jeremy Corbyn, exlíder del Partido Laborista británico.

"Julian es un preso político y su vida está en peligro", dijo, a la vez que expuso que, en el caso de ser extraditado, podría ocurrirle lo mismo que a Alexei Navalni, en referencia al reciente anuncio de la muerte del opositor ruso.

Ambiente tenso a la espera de una decisión
En declaraciones a EFE, Miguel Urbán, diputado de Anticapitalistas en el Parlamento Europeo, aseguró que el ambiente que se respira en la sala es "tenso", durante una pausa realizada por el eurodiputado durante la sesión.

"No puede haber otro resultado que la absolución de Julian Assange, porque esta será la absolución de la libertad de información y de prensa", reclamó Urbán, quien se ha reunido con el australiano en varias ocasiones.

Entre el color predominante blanco sobre negro de los carteles donde se podía leer 'Free Julian Assange' ('Liberad a Julian Assange') resaltaban las máscaras de Guy Fawkes (símbolo de las protestas antisistema) y el color naranja de los monos de prisionero que vestían algunos de los asistentes.

Por ejemplo, Richard, un trabajador jubilado del sector de las finanzas que acudió este martes a las puertas del tribunal londinense.

"Están usando a Assange como ejemplo para silenciar a la prensa", dijo a EFE.

Para él, llevar ese atuendo en esta jornada es un gesto "simbólico", relacionado con que Assange se encuentra en prisión preventiva en la cárcel de alta seguridad londinense de Belmarsh desde que fue detenido a petición de Estados Unidos tras su expulsión el 11 de abril de 2019 de la embajada de Ecuador en Londres.

Viajar a otro país para defender la libertad de expresión
La relevancia del juicio, determinante a la hora de decidir si Assange será extraditado o no a Estados Unidos, hizo que acudiera gente de diversas nacionalidades.

Además de la bandera alemana que ondeaban varios manifestantes, Christiane Fantauzzo, una ingeniera informática francesa, indicó a EFE que viajó desde Marsella un día antes para poder estar presente en la protesta.

"Es la última oportunidad para liberarlo y para garantizar la libertad de prensa y de democracia", reclamó.

Este martes, Julian Assange inició la presentación de su último recurso legal en el Reino Unido contra su extradición a EEUU.

Este país reclama al australiano por espionaje debido a las revelaciones publicadas en 2010 y 2011 a través de su portal WikiLeaks, donde se exhibió información clasificada que revelaba violaciones de los derechos humanos del país norteamericano en las guerras de Irak y Afganistán.

Si el tribunal no le autoriza a recurrir la orden de extradición tomada el 6 de junio de 2023 por el magistrado Jonathan Swift, se activaría el mecanismo de entrega de Assange a EEUU, en cuyo caso sus abogados ya han anunciado que solicitarán medidas cautelares de urgencia al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) para evitarlo. 

Problemas de salud impiden a Julian Assange asistir a la vista sobre su extradición
La defensa del fundador de WikiLeaks expone a los argumentos iniciales la persecución política de la que ha sido objeto
Por: Quim Aranda
La vista que puede suponer el último cartucho de Julian Assange para evitar la extradición a Estados Unidos ha comenzado este martes en Londres sin la presencia en la sala del fundador de WikiLeaks. A diferencia de ocasiones anteriores, los magistrados Victoria Sharp y Jeremy Johnson le habían autorizado a seguir el procedimiento in situ, pero sus problemas de salud, según ha revelado su abogado, le han impedido el traslado desde la cárcel de Belmarsh. Assange tampoco ha podido seguir el procedimiento por vídeo, también por los mismos problemas. El australiano, de 53 años, está encarcelado desde que en abril del 2019 fue expulsado de la embajada de Ecuador y fue detenido inmediatamente después por fuerzas de Scotland Yard.

Ed Fitzgerald, su abogado, ha asegurado en la exposición introductoria que Julian Assange ha sido objeto de una "interferencia injustificada en la libertad de expresión". "Es procesado por delitos políticos", ha dicho. Las autoridades británicas ya habían autorizado la extradición de Assange a petición de Estados Unidos por la publicación, en 2010-2011, de material secreto sobre los crímenes de los soldados estadounidenses en las guerras de Irak y Afganistán. "La Fiscalía tiene motivaciones políticas. Assange ha puesto de manifiesto actos criminales graves. Y es procesado por la práctica periodística ordinaria de obtención y publicación de información clasificada, información real y de interés público evidente e importante", ha argumentado la defensa

En otro de los argumentos, la defensa expuso que Assange había sido objeto de un complot de la CIA para asesinarle mientras estaba refugiado en la embajada de Ecuador en Londres. "pruebas específicas" de que "no han sido examinadas adecuadamente por los jueces británicos". "Existe un riesgo real de nuevas acciones extrajudiciales contra él por parte de la CIA u otras agencias" de seguridad, dijo Fitzgerald.

La defensa también ha destacado que el tratado de extradición entre Estados Unidos y Reino Unido excluye los delitos de naturaleza política. Y las revelaciones de WikiLeaks fueron, desde el punto de vista de Fitzgerald, una acción política. "Es un abuso de proceso pedir la extradición por un delito político", ha dicho.

Un juez exabogado del MI6
Antes de la pausa de mediodía, ha ocurrido un momento revelador –y preocupante para Assange– de cuál podría ser la decisión de los jueces. El magistrado Jeremy Johnson recordó a los abogados de Assange que en las filtraciones de WikiLeaks se mencionaron nombres de personas concretas. Uno de los argumentos de la causa presentada por Estados Unidos es que estas revelaciones puso en peligro la vida de colaboradores de Estados Unidos, tanto en Irak como en Afganistán. Pero la defensa ha negado categóricamente la afirmación y ha asegurado que Estados Unidos nunca ha sido capaz de demostrarla ni justificarla.

De hecho, antes de ser juez, Johnson trabajó como abogado penalista representando en distintas ocasiones el Servicio Secreto de Inteligencia Exterior del Reino Unido (MI6) y el ministerio de Defensa. Johnson se convirtió en juez adjunto del Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales en 2016 y pasó a ser titular en 2019.

A las puertas del tribunal, en el centro de Londres, desde bien de hora se ha concentrado un centenar largo de partidarios de Assange y defensores de la libertad de expresión para protestar contra la persecución judicial que ha sufrido desde 2010. El exlíder del Partido Laborista Jeremy Corbyn, uno más entre los simpatizantes, aseguró que sufre el castigo por haber dicho "la verdad sobre la guerra y el crimen global".
Fotos: Dan Kitwood/Getty - Isabel Infante, Agencia Reuters 
Fuentes: Agencia Boomberg, EFE y ARA.Cat

jueves, 15 de febrero de 2024

Si extraditan a Julian Assange, morirá en prisión

El fundador de Wikileaks hace frente la próxima semana a la que puede ser la última oportunidad legal para oponerse a la extradición a EEUU
Stella Assange momentos antes de que empezara la conferencia de prensa que ha ofrecido esta mañana en Londres

Por: Quim Aranda
LondresAl término de una multitudinaria conferencia de prensa, casi entre lágrimas cuando confesó que sus dos hijos "no saben qué está pasando", Stella Assange, la esposa de Julian Assange, aseguró este jueves que "la lucha por la libertad del Julian se libra contra el tiempo" y contra su "deterioro físico y mental". "¡Ya no tiene más tiempo!", remachó en una emotiva comparecencia en Londres, tras recordar que "lleva casi cinco años encarcelado sin cumplir ninguna condena en una celda de máxima seguridad, de 3 por 2 metros, y aislado 24 horas al día".

De hecho, sólo las primeras 52 semanas de este período estuvo cerrado por orden judicial, por haber roto la libertad bajo palabra de la que gozaba. "Si lo extraditan, Julian morirá en prisión", ha afirmado también una muy desesperanzada Stella. "He aprendido a no ser optimista", confesó.

El fundador de Wikileaks está en la cárcel de Belrmarsh, en el sur de Londres, desde que fue detenido cuando le expulsaron de la embajada de Ecuador en la capital británica el 11 de abril de 2019, donde siete años antes había pedido asilo político para evitar la extradición a Suecia. La fiscalía de Estocolmo le reclamaba por una presunta violación, un caso que ya se cerró. "Las condiciones que sufre violan los derechos humanos más elementales", enfatizó su mujer.

Assange, de 53 años –"pero que parece mucho mayor", en palabras de Stella, debido al "sufrimiento y la persecución física que sufre desde hace más de una década"–, se enfrenta la próxima semana , martes y miércoles, a lo que podría ser la última oportunidad legal en Reino Unido de evitar la extradición a Estados Unidos. Washington le reclama desde el 2019, bajo la acusación de espionaje y difusión de documentos secretos.
Si finalmente fuera extraditado, el periodista australiano que sacó a la luz entre 2010 y 2011 los crímenes de guerra de Estados Unidos durante la invasión de Irak, se enfrentaría a una petición de 175 años de cárcel.
Dado el laberíntico sistema de justicia inglés, la vista sólo es sobre aspectos parciales de la causa: los relativos al riesgo de suicidio de Assange en caso de extradición. Si los dos jueces que forman la sala dictaminan contra sus intereses, "en cuestión de horas o días podría estar en un avión rumbo a Estados Unidos", recordó una de las abogadas de su equipo legal, Rebecca Vincent, también presente en la rueda de prensa.

Con todo, en este peor escenario, todavía intentarían interponer un recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), alegando el ya citado riesgo de suicidio si Assange "acaba en un agujero profundo" de Estados Unidos, así como ha puesto sobre la mesa a su mujer. Sin embargo, aunque el TEDH prohibiera la extradición, el gobierno británico podría incumplir la resolución, una posibilidad que estos días se discute en Westminster en relación con los tristemente famosos vuelos de la vergüenza en Ruanda.

Los dos jueces que verán el caso podrían tomar una resolución el mismo día o al cabo de pocas semanas. "Depende de los magistrados", recordó Stella Assange. Pero aunque la decisión fuera favorable a los intereses del fundador de Wikileaks, lo que implicaría sería sólo abrir la puerta a un nuevo recurso de toda la causa de extradición, en ese caso ante el Tribunal de Apelación. "Los abogados intentaríamos exponer la motivación política de la tortura y la persecución a la que Julian es sometido, y otras consideraciones", ha comentado al ARA Vincent. Durante el tiempo que se alargara el hipotético nuevo proceso, sin embargo, Assange seguiría sufriendo las mismas extremas condiciones de privación de libertad en las que ahora está.

Obras de arte en riesgo de destrucción
La conferencia de prensa de este jueves ha tenido lugar horas después de que el Parlamento australiano aprobara una moción en la que pide a Estados Unidos la retirada de la petición de extradición. Si accediera, automáticamente Assange quedaría libre. Los diputados australianos votaron 86-42 a favor de que Assange vuelva a casa. El primer ministro, el laborista Anthony Albanese, apoyó la moción, y pidió reiteradamente que el caso llegue a una "conclusión". Rebecca Vicent se ha mostrado algo más esperanzada que Stella Assange en que la presión política y diplomática podría poner punto y final al sufrimiento de Julian Assange.
Imagen del interior de la caja fuerte con las pinturas y bidones que contienen el ácido. Imagen del interior de la caja fuerte con las pinturas y bidones que contienen el ácido. 

Otra de las iniciativas internacionales en demanda de su libertad ha llegado desde Francia. El artista disidente ruso Andrei Molodkin ha comentado en una entrevista con distintos medios internacionales, desde The New Yorker en Sky News, sus planes para destruir dieciséis obras maestras de la historia del arte si Assange muere en prisión.

No ha revelado de cuáles se trata, pero dice que son de Picasso, Rembrandt, Warhol, Jasper Johns, Jannis Kounellis, Robert Rauschenberg, Sarah Lucas, Santiago Sierra, Jake Chapman y de sí mismo, entre otros artistas. Las ha logrado, asegura, a través de donantes y este viernes las cerrará en una caja fuerte en su estudio del sur de Francia. Si Assange llegara a morir en prisión, activaría un mecanismo preparado ad hoc en el interior de la caja, que soltaría un polvo ácido contenido en dos bidones que los destruiría. Si finalmente Assange consiguiera la libertad, devolvería las obras a sus propietarios.
Fotos: Isabel Infantes/Reuters y Andrei Molodkin/The Foundry Studio
Fuente: Diario ARA

domingo, 10 de diciembre de 2023

Julián Assange, periodista secuestrado; Javier Milei, fetichista, premiado

Miley y la teoría del retroceso. Es decir, es un economista trasnochado. No ha observado a fondo la situación social y política ni de Argentina, la de América ni del mundo. La raíz del problema económico de su país, para el nuevo presidente, los avances sociales por la vía antineoliberal no existen, son un conjunto de mitos que él mismo los eliminará.

La privatización de todo lo público y la dolarización de la economía resolverán los problemas actuales y Argentina crecerá. Es decir, que la gente deje de vivir gratis del Estado. Quien tenga dinero, que pague su educación, la salud, la seguridad en general. Es decir, empezar de cero, pero no importa, el dólar salvará a su nación.

Escuchar los argumentos del economista y político argentino de ultraderecha, recientemente electo por la mayoría de la ciudadanía, nos muestra que su pensamiento individualista, además de fetichista, está arraigado en su discurso altanero, nada objetivo y discriminatorio. Pero, según el resultado de la votación pasada, un gran sector de la población argentina prefiere los cambios, aunque sean arriesgados.

La posición política de Milei exalta los postulados de su partido político La Libertad Avanza: “El liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo basado en el principio de no agresión y, en la defensa del derecho a la vida, la libertad y la propiedad privada”.

La Libertad Avanza va en contra de toda lógica. Sin el apoyo a la sociedad vulnerada por las decisiones económicas de gobiernos pasados, el empobrecimiento continuará creciendo.

Otra de las medidas tomadas por Milei es el rechazo a cubrir las cuentas de los países que han apoyado en los recientes gobiernos de su país. Romper relaciones diplomáticas con varios países, declararse simpatizante de Jair Bolsonaro, desentenderse de aspectos como el estímulo a la cultura y a la educación gratuita, se contradicen con la defensa de la libertad que proclama su partido.

El pensamiento capitalista rancio y desaseado, como lo es el que todavía existe, generará lo que siempre ha estimulado: empobrecimiento generalizado y brotes de protestas sociales en todos los niveles, inestabilidad en la salud física y emocional de la población más afectada y, finalmente, un retraso en el crecimiento y desarrollo de la economía argentina, que ya ha sufrido bastante.

Por lo tanto, nos preguntamos, sólo cómo curiosidad irreverente, ¿cuáles mitos va a demoler y a cuál cátedra libre se refiere? ¿Quién controlará el dinero de la próxima restricción al gasto público, según sus planes?

En cuanto a la dolarización de la economía y la marginación hasta la desaparición del peso argentino, nos parece que va en contra de la libertad de la que habla su manifiesto partidario: “La Libertad Avanza es una alianza de gobierno, que reúne, convoca y se dirige a hombres y mujeres de toda condición social, conformada por distintos partidos políticos, y creada para impulsar políticas liberales que coadyuven al despegue económico, político, cultural y social que los argentinos necesitamos para volver a ser el país pujante que éramos a comienzos de 1900”.

Al parecer, la soberanía de su país no tiene ningún significado para el presidente Milei. La marginación del Estado y la desaparición virtual parece ser una tentadora aventura. Es por ello que dirigir a su país ha sido un merecido premio.

Por otro lado, y hablando de otras injusticias, tenemos una gran deuda con quienes defienden la libertad de expresión y el derecho a la información veraz.

Se cumplen 13 años del secuestro de Julian Assange. El activismo mundial no ha flaqueado desde el encarcelamientosecuestro del periodista australiano.

Frente a la embajada del Reino Unido, Edith Cabrera, periodista y activista en defensa de Assange y de WikiLeaks, pide alzar la voz para que el fundador de dicha plataforma informativa sea liberado.

Hace un llamado para que al defensor de los derechos humanos y del respeto a la libre información le retiren todos los cargos que le mantienen secuestrado. Demanda la solidaridad de toda la sociedad para terminar con este asesinato lento.

La periodista, además, envía un mensaje al Presidente de la República, solicitando su reacción ante tal violación a los derechos de Assange. Aunque el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se ha manifestado en varias ocasiones en contra de la injusticia, no es suficiente. Recordemos que el propio López Obrador ofreció asilo político para el periodista y su familia. Tal vez no sea conveniente recurrir al rompimiento diplomático con Reino Unido, pero sí un mensaje de desacuerdo con el gobierno de Israel, puesto que, según los escritos de Assange, el periodista ya había advertido el genocidio que está provocando el gobierno sionista a la población palestina en Gaza.

Acusado de violación sexual, fue desmentido por sus abogados defensores. Los años que pasó refugiado en la embajada de Ecuador dieron tiempo a sus detractores para desarmar a su defensa y fabricar más sólidamente las acusaciones ilegales en su contra. La traición del ex presidente ecuatoriano Lenin Moreno le dio poderosas armas legaloides y tiempo extraordinario para continuar con el secuestro de Assange.

No se informa de su salud, pero informes anteriores no han emitido un diagnóstico favorable; todo lo contrario, su salud es precaria y la tortura emocional y física infringida por las autoridades de Reino Unido, en complicidad con las de Estados Unidos, está acabando con la vida de Assange. Está sufriendo tortura física porque está incomunicado, encerrado y sin atención integral, en un lugar sin vista al exterior. Eso es tortura física. Y no se sabe si en realidad lo está atendiendo un médico capacitado para el caso y autorizado por la familia Assange.

Defender los derechos universales a la libertad de expresión y a la información verdadera ha costado la vida a miles. Ese es el premio a la honestidad y a la ética profesional.

¡Exigimos la libertad inmediata de Julian Assange!
Foto: Agustin Marcarian, Noticias Argentinas
Fuente: La Jornada

jueves, 2 de noviembre de 2023

No se puede hablar de libertad de prensa mientras Julian Assange esté en prisión

Stella Moris, abogada, activista por la libertad de prensa y esposa de Assange, considera que el caso de su marido es una persecución política y reclama a Europa que cumpla con sus estándares de derechos humanos. La Academia de las Artes berlinesa decidió otorgar su premio "Konrad Wolf" al periodista Julian Assange por su labor en defensa de los derechos humanos y la verdad. En general, este galardón se concede a películas u obras de artistas plásticos, pero en esta ocasión la institución quiso llamar la atención sobre la detención arbitraria, ilegal y el trato inhumano al que se está sometiendo al fundador de la plataforma Wikileaks, en una prisión de alta seguridad cerca de Londres
Por: Carmela Negrete
El sábado 21 de octubre, la abogada Stella Assange acudió a Berlín a recoger el galardón otorgado a su marido. La revista Contexto y Acción (CTXT) habló con ella sobre el estado del periodista, los derechos humanos y la libertad de prensa. 

¿Cómo se encuentra Julian Assange?
Lo vi el jueves pasado, lo veo dos veces por semana. Lucha por sobrevivir en la prisión en la que ha estado encerrado durante cuatro años y medio. Es un encarcelamiento muy severo. Pasa veintitrés horas al día solo en su celda, sin internet. Esta situación y el caso en su contra amenazan su vida, pero es un luchador y sabe que muchas personas en todo el mundo le apoyan. 
Los gobiernos europeos no saben qué decir. Esto demuestra que Alemania y otros países europeos han abandonado los derechos humanos
¿Le ha sorprendido la concesión de este premio? ¿Tiene esperanzas de que el gobierno alemán intervenga en su favor? 
El Premio Konrad Wolf es muy importante para mantenerlo a flote y demostrar que el movimiento por su libertad está creciendo y fortaleciéndose. Creo que cada vez es más vergonzoso para el Gobierno alemán y para el resto de gobiernos occidentales estar en silencio y pretender que esto no está pasando. Las principales organizaciones de libertad de expresión, libertad de prensa y derechos humanos, como Amnistía Internacional y Reporteros Sin Fronteras, dicen que este caso es un grave ataque a la libertad de prensa y una violación grave de los derechos humanos de Julian. Es un mal precedente para la libertad de prensa global. Sin embargo, los gobiernos europeos vacilan y no saben qué decir. En mi opinión, esto demuestra que Alemania y otros países europeos han abandonado los derechos humanos. Al parecer, no creen en ellos de verdad. Porque si lo hicieran, tendrían que decir algo sobre Julian. Es un momento histórico muy preocupante y vergonzoso en el que Europa ya no defiende los valores europeos, que se originaron aquí. Ya no hay voluntad de defender esos mismos principios. 

¿La sociedad europea también ha abandonado esos principios?
Aún hay esperanza de que la vergüenza se traduzca en que la gente no vote por políticos que no estén dispuestos a defender estos ideales. Al final, a los políticos les importa los votos. Creo que la voluntad de la gente es bastante clara. Es difícil encontrar a alguien que crea que Julian debería estar en prisión o ser entregado. Y cuando me encuentro con esas personas, lo que es bastante raro, son cuentas anónimas, y todos saben lo que eso significa, o son personas que están implicadas en los crímenes que Julian ha expuesto, ya sea personas que trabajaron para la CIA o en Guantánamo, o de alguna manera están implicadas en los crímenes o encubrimientos. Pero el ciudadano común en la calle está horrorizado por su trato.

¿Cree que el momento actual de guerra lo complica? ¿Qué dice Julian sobre Ucrania o ahora Israel? 
Bueno, no quiero hablar en nombre de Julian, pero una de sus muchas contribuciones ha sido tratar de exponer las mentiras de la guerra para promover la paz. En un famoso video, Julian dice que el objetivo no es una guerra exitosa, sino una guerra interminable. Uno tiene que preguntarse por qué se querría una guerra interminable y de dónde provienen los incentivos para la guerra. En los países occidentales, las potencias dominantes también son los mayores exportadores de armas, por lo que está claro que existe un conflicto de intereses cuando afirman que desean la paz mundial. De hecho, fabrican armas, y la industria florece más cuando se matan personas. Ahora bien, creo que el público está más atento cada vez y empieza a entender cuáles son las verdaderas motivaciones detrás de las guerras. Para lograr una paz duradera, hay que entender qué impulsa las guerras.
Julian ha recibido la ciudadanía honoraria de Nápoles y de Roma. En Italia tenemos mucho apoyo
¿Qué hará Julian cuando sea liberado? ¿Dónde les gustaría vivir? ¿Le gustaría trabajar de nuevo en Wikileaks? 
Bueno, cuando hablamos de la liberación de Julian, hablamos de disfrutar de la vida, de gozar de su libertad, de ver la naturaleza, de pasear junto al mar, de caminar por el bosque, quizás de recoger setas, tener un perro y cosas así. En cuanto a su vida familiar, queremos poder vivir juntos. Tenemos dos hijos y necesitan a su padre. Julian debe tener la libertad de vivir y ser celebrado como un héroe, y no se le debe negar lo que se le concede a cualquier otra persona, simplemente por su conciencia, sus creencias o su labor periodística. Esa es la prioridad número uno. Viviremos allá donde Julian esté a salvo, no puedo decir dónde. Alemania sería una opción interesante, pero me gustaría ver más apoyo del país. Julian ha recibido la ciudadanía honoraria de Nápoles y de Roma. En Italia tenemos mucho apoyo, Roma fue una sorpresa. Italia es un país interesante, con una sociedad civil activa y mucho apoyo. Al respecto de si volverá a trabajar para Wikileaks, no puedo hablar por él. Creo que lo más importante es que recupere su salud y pase tiempo con nuestros hijos. Luego podrá disfrutar de su libertad y decidir por sí mismo qué quiere hacer después.

¿Cómo reaccionan sus hijos cuando le habla de que su padre está en la cárcel? Seguro que es difícil explicarle que no ha cometido ningún crimen...
Estas cosas son complejas de explicar a los niños, pero van aprendiendo y tienen un sentido de la injusticia. Entienden que su padre tiene muchos apoyos. También comprenden que cuando lo vemos en la cárcel, no es algo personal contra los guardias individuales que están allí, ya que las personas que ven no son las que lo mantienen allí. Hay algo más grande detrás de todo esto. Les explico que ha enfadado a las personas que tienen las llaves de su celda en la prisión. Pero todas estas cuestiones sobre secretos gubernamentales y crímenes gubernamentales y encubrimientos deberán explicarse a su tiempo. Creo que cuando los niños tienen cuatro o seis años, como es el caso, es necesario simplificar mucho las cosas. Básicamente, tienen que entender que, en una sociedad saludable, diferentes personas desempeñan diferentes roles: hay un gobierno y hay una prensa, y tienen funciones diferentes. La prensa no está ahí para encubrir al gobierno, ni tampoco para encubrir a un gobierno extranjero, ya que Julian no es estadounidense, sino que estaba en Europa cuando publicó las informaciones por las que le acusan. Es totalmente absurdo perseguir a un ciudadano extranjero en otro país. Pero ese es el caso que se ha presentado contra Julian, un caso completamente absurdo. 
EE.UU. se desacredita a sí mismo al provocar un caso tan hipócrita
Wikileaks ha publicado informaciones de numerosos gobiernos, pero solo Estados Unidos pide la cabeza de Julian Assange, ¿Cómo es posible que sea tan poderoso? 
Sí, creo que es poderoso, pero también que se desacredita a sí mismo al provocar un caso tan hipócrita. Cuando van a China o Irán y denuncian que se encierra a periodistas. Y ellos les responden a su vez: ¿por qué encierran a Julian Assange? Entonces, pierden por completo la credibilidad. Pero eso no significa que este hecho sea algo bueno. De hecho, es algo negativo, porque muestra que cada vez más periodistas son encarcelados en todas partes. La liberación de Julian aumentará la seguridad de los periodistas en todo el mundo, ya que habrá un estándar. Pero en este momento, los gobiernos occidentales y sus aliados, en general, fracasan de forma miserable al no denunciar esta injusticia. No se puede hablar de la libertad de prensa mientras Julian esté en prisión. 

miércoles, 27 de septiembre de 2023

La guerra contra el periodismo

El Sindicato de Prensa Rosario invita a participar de la proyección del documental "La guerra contra el periodismo" del realizador Juan Passarelli sobre la persecución política, acoso y encarcelamiento de Julian Assange.

Contaremos con la participación (por videoconferencia) de Michelle Aslanides, coordinadora de Free Assange Wave y fundadora de Libertad Assange Argentina y, además, con las reflexiones de Néstor Taborda, director de la Escuela de Comunicación Social de la Facultad de Ciencia Política y RRII de la UNR; Fabio Montero, jefe de la carrera de Periodismo y secretario de Extensión del Instituto de Educación Superior N°18 y Fabián Marcos Di Nucci, director del Instituto de Periodismo Rosario (ex TEA).

La proyección del documental y la charla se realizarán el próximo lunes 2 de octubre, a las 18:30, en el Centro de Formación Profesional Pichincha del SPR, Santiago 146 bis, con entrada libre y gratuita.

Para informarte sobre el caso Assange, entrá en www.FreeAssangeEmergencyToolkit.com

lunes, 18 de septiembre de 2023

Advierten que una condena para el periodista Assange afectaría nuestro derecho a la información

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires y el movimiento Libertad Assange Argentina reiteraron hoy el pedido de liberación de Julián Assange al proyectar la película "La guerra contra el periodismo", un encuentro que contó con la participación del periodista y escritor de ArgenLeaks, Santiago O'Donnell
El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y el movimiento Libertad Assange Argentina reiteraron hoy el pedido de liberación de Julián Assange al proyectar la película "La guerra contra el periodismo", un encuentro que contó con la participación del periodista y escritor de ArgenLeaks, Santiago O’Donnell.

La proyección del documental, dirigido por Juan Pasarelli, forma parte del ciclo de cine para pedir por la liberación del periodista actualmente preso en Reino Unido y que podría ser extraditado a Estados Unidos, donde sería condenado a 175 años de prisión por la difusión de documentos sobre actividades militares y diplomáticas estadounidenses, especialmente en Irak y Afganistán.

En el film se exhiben parte de los documentos filtrados por Assange, y su defensa y distintos entrevistados argumentaron que de ser condenado se generaría un precedente para "perseguir periodistas".
"La detención de Assange afecta nuestro derecho a la información, que desde la Constitución del ’94 está incorporado con rango constitucional", dijo O’Donnell durante la jornada realizada en la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (Fatpren), en la ciudad de Buenos Aires.

El periodista y escritor, que entrevistó en distintas oportunidades a Assange, planteó que su condena generaría que "el Gobierno estadounidense va a poder decidir si uno puede o no hablar".

"Todas las leyes que defienden al periodista quedaron viejas, deberían agrandarse y abordar a todo el público. No se debería proteger sólo al periodismo, sino al derecho a la libertad de expresión", remarcó.

O’Donnell calificó a las filtraciones de información como "el último refugio del periodismo" y cuestionó -al citar el caso PanamaPapers- por qué algunos periodistas "les dan un premio" y por qué a otros "los meten presos".
"El gobierno de Estados Unidos quiere que se difundan todos los paraísos fiscales menos los suyos, como Delaware. Hay un elemento geológico muy importante", resaltó.

En diálogo con TelAm, O’Donnell definió la filtración como "la obtención de una información que alguien te quiere ocultar".

"Es una herramienta de acceso a la información, que en este momento es fundamental para la supervivencia de la democracia", subrayó.

El encuentro, que fue moderado por el periodista Javier "El Profe" Romero, contó con la presencia del presidente de SiPreBA, Agustín Lecchi; la exinterventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Cristina Caamaño; la dirigente de la CTA, Leonor Cruz, e integrantes del "Malón de la Paz", que se encuentran desde el 1 de agosto en la Plaza Lavalle en protesta de "la reforma anticonstitucional" que propuso el gobernador jujeño Gerardo Morales.
Según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, Assange ayudó a una analista de nombre Chelsea Manning (quien en 2013 fue condenada a 35 años de cárcel e indultada cuatro años después por el expresidente Barak Obama) a descifrar una contraseña necesaria para entrar en computadoras del departamento de Defensa conectadas a una red del gobierno de Estados Unidos utilizada para documentos y comunicaciones clasificadas.

Las autoridades estadounidenses argumentan que las acciones de Assange y Manning comprometieron la seguridad de Estados Unidos y pusieron en peligro la vida de sus soldados, agentes y colaboradores.

En cambio, tanto Assange como su portal, WikiLeaks, insisten en que se trata de un caso de libertad de expresión y que la filtración, en definitiva, ayudó a exponer crímenes de guerra.

Assange fundó en 2006 la plataforma WikiLeaks, que publica de forma anónima documentos sensibles de interés público.
A partir de 2010, la plataforma publicó más de 700.000 documentos confidenciales sobre actividades militares y diplomáticas de Estados Unidos, especialmente en Irak y Afganistán.
Fuentes: Agencia TelAm, SiPreBA

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