jueves, 30 de noviembre de 2000

Víctor Hugo Morales generó una polémica al "robar" la emisión de Boca - Real Madrid

CableVisión amenaza con un juicio a canal 7, por el que se emite “Desayuno”, que midió el martes 9 puntos. “Pudimos estar mal legalmente, pero lo que hicimos fue legítimo éticamente”, sintetiza el conductor
Por: Carlos Polimeni
La decisión de Víctor Hugo Morales de poner en el aire de canal 7, de arrebato, buena parte del partido con que Boca Juniors se consagró campeón mundial de clubes se convirtió ayer en una de las polémicas más atrapantes en mucho tiempo en el mundo de la televisión argentina. Morales consiguió al menos tres cosas, con su picardía rioplatense: el más alto rating del año para el canal estatal (9.3 de promedio para su “Desayuno”, de 7 a 9), una retahíla de amenazas de juicios de quienes se sintieron perjudicados y una avalancha de adhesiones de telespectadores que pudieron acceder así a las imágenes que, en teoría, sólo podía transmitir en directo desde Japón la empresa CableVisión, que había pagado por eso un millón de dólares.
La jugada del relator uruguayo desde el comando de un programa periodístico puede ser considerada como parte de su cruzada histórica contra el poder que los holding empresarios han adquirido sobre los derechos de televisión del fútbol, aunque en este caso los derechos no eran de Torneos y Competencias, la corporación contra la que desde hace años batalla. Los derechos pertenecían el grupo estadounidense Hicks y Liberty Media, propietario de CableVisión, que había intentado, en vano, vendérselos a Multicanal, del grupo Clarín, ampliando el negocio. Morales no intentó un golpe de efecto sino, según dijo, establecer de hecho “un cacho de justicia” aunque eso significara vulnerar el orden legal. “Por eso a mí me parece que éste es un episodio simpatiquísimo”, afirmó ayer el periodista Carlos Ulanovsky, especializado en medios. “Fue un desafío interesante al sistema, en una época casi sin desafíos”.
Morales dijo anoche a Página/12 que cree que aunque la decisión del programa “pueda ser considerada ilegal por alguien, es éticamente legítima”. Recordó que desde el día anterior la promoción de “Desayuno” anticipaba que se iba a “espiar” el partido y que eso fue lo que se hizo. “Nadie se opuso entonces, ni nadie nos dijo nada en el canal”, subrayó. “La situación es transparente: pagando los derechos, una empresa se había hecho dueña de algo que es de la gente. Y nosotros tratamos de devolverle derechis a la gente, que a juzgar por el rating fue descubriendo, haciendo zapping, que estábamos dándole una oportunidad y se prendió”. Morales agregó: “Ahora me quieren pasar una factura, pero yo tengo claro que el problema conmigo es que yo peleo contra el desprecio que los poderosos tienen con la gente”.
El canal estatal, que tiene con el responsable de “Desayuno”, Eduardo Metzger, un acuerdo de coproducción, no parece tan de acuerdo con el desafío planteado por el periodista uruguayo. Es más, dice haber sido vulnerado en su buena fe. “Nosotros nunca le dimos autorización para hacer lo que hizo”, sostiene Luciano Olivera, gerente de programación del canal. Olivera había recibido antes de esto una queja de CableVisión, preanuncio de un juicio, a la que respondió con un pedido de disculpas, por escrito. “A la hora en que se inició “Desayuno” no había ninguna autoridad en el canal, por lo que sus productores, equivocándose, decidieron por su cuenta emitir imágenes del partido”, resumió. El público del canal, obviamente ampliado, saturó el correo electrónico (llegaron el martes más de 4 mil dirigidos al programa de Víctor Hugo) y las líneas telefónicas, agradeciendo la decisión.
Olivera recordó que en el programa es habitual que se exhiban imágenes de otros canales como referencia de lo que ocurre en derredor, pero que para su gerencia era inimaginable que iba a violarse una norma legal en la mañana del martes. Una fuente del canal dijo por separado que “la actitud de Robin Hood de Víctor Hugo fue celebrada por muchos funcionarios que no pueden decir en público lo que piensan del monopolio”. Sin embargo, al respecto, hay un punto clave: está en vigencia una ley que obliga a que los partidos de la selección deben ser emitidos en directo por un canal de aire al menos, producto de una importante presión social durante lasactuales eliminatorias para el Mundial 2002 ¿No sería hora de ampliar el radio de la ley a partidos como el de Boca el martes)?
CableVisión está que trina. “Lo que Víctor Hugo hizo se llama de una sola manera: robo de señal”, dijo ayer una fuente del departamento legal, ante la consulta de Página/12. “Nosotros tenemos que proceder de acuerdo a lo que pasó, más allá de las explicaciones. Y tenemos que hacer un juicio, que sí o sí obliga a exigir una reparación económica, porque a su vez nosotros le habíamos vendido a América la emisión en diferido en exclusiva para el aire, y ellos aducen que perdieron la exclusividad en el mismo momento en que el 7 emitió a la mañana”. Para los abogados de la empresa está claro que no hubo una marcada preterintencionalidad de dolo, sino un entusiasmo peligroso en el piso de “Desayuno”. Uno de ellos trazó esta especulación: “Por ahí pensaron en dar sólo algunas imágenes aisladas, pero como Boca hizo los dos goles al principio se entusiasmaron, y entraron en una lógica irreal, que se juntó con la posición de militancia de Víctor Hugo con respecto a la liberalización de los derechos. Quiero decir: operaron de acuerdo a una calentura, y después ya era tarde. La prueba es que en el segundo tiempo dieron casi todo el partido y que en los 3 o 4 minutos finales Víctor Hugo pidió al aire al director que pusiera el partido en pantalla completa”.
La postura por la cual América dice que le iniciará juicio a CableVisión tiene dos matices. El primero es que el canal pensaba hacer no menos de 20 puntos de rating el lunes por la noche, con la exclusividad del aire en diferido. Hizo la mitad, prácticamente. El segundo es que el canal es ahora propiedad de Carlos Avila, el dueño de la mayoría del paquete accionario de TyC, empresa ésta que perdió la puja por los derechos del partido con el grupo Hicks y Liberty Media, que invirtió fuerte porque busca posicionar en el mercado argentino su señal deportiva PSN. El diario Ambito Financiero, del que Avila es copropietario, cargó ayer contra Multicanal, por su decisión de no negociar con CableVisión, que privó a sus tres millones de abonados de ver el partido. Lo notable es que sí, en cambio, pudo venderle los derechos a varios sistemas del interior, entre ellos Supercanal, que por cantidad de abonados es la tercera empresa del rubro, Intercable y Teledigital. El hecho de que la transmisión en directo no haya sido realizada por TyC es a su modo, histórico, tanto como el tenor del relato que desde Tokio concretaron para la Argentina los locutores Ricardo Ortiz y Eduardo Biscayart.
Ulanovsky, autor de libros sobre la historia de la televisión, la radio y los diarios en la Argentina, cree que, más allá de lo que se diga ahora, la de “Desayuno” fue una apuesta ideológica. “Desde hace un tiempo, Víctor Hugo está enfrentado al monopolio de TyC en todos los terrenos, con una lógica que comparto, que es que el fútbol debe ser televisado sin restricciones. El productor, Metzger, no es, en absoluto un nene de pecho, que se pudo haber equivocado por un impulso. Es el tipo que fue asesor de imagen del ex presidente Raúl Alfonsín, que es columnista del programa, fue interventor del 13, etc. Metzger no se equivocó: sabía perfectamente lo que hacía,.”.
Hay un dato lindo sobre el tema de la cruzada de Morales contra los monopolios: en 1986 transmitió el Mundial de México para LR2 Radio Argentina, que había comprado los derechos radiales en exclusividad para el mercado local. La radio pertenecía entonces al empresario Héctor Ricardo García y su director era Ricardo Gangeme, que terminó sus días asesinado en el sur, donde tenía un diario sensacionalista. En aquel Mundial, la televisación de canal 7 tenía por relator a Mauro Viale, quien, sin embargo, no había viajado a México. Viale y Morales protagonizaron una de las peleas a golpes de puños más recordadas de la historia del medio.

Las cifras que abonan la polémica
En el centro del conflicto que involucra a Cablevisión y Víctor Hugo Morales hay un detalle que, tratándose de televisión, nunca es menor: el rating. La idea de dividir la pantalla y mostrar pasajes del partido entre Boca y Real Madrid le reportó a “Desayuno” la excepcional (para Canal 7 y para el ciclo matutino) medición de 9.3 puntos de rating promedio, con un pico de 12.1 en el segmento horario 7.45/8.00 y un piso de 2.9 a las 7.00. Es decir que los televidentes se fueron sumando a medida que se iban enterando de que podían, de algún modo, seguir las alternativas de la final por canal 7. En promedio, durante la emisión de “Desayuno” hubo poco más de 270.000 televisores encendidos en Capital y Gran Buenos Aires. Estas cifras son significativas si se las compara con las que obtiene cotidianamente el programa conducido por Víctor Hugo. Sin ir más lejos, el día anterior el ciclo periodístico midió 1.7.
Cablevisión, en tanto, tiene razones para quejarse, aunque también algunas para festejar. La franja horaria de las 7 y la 9 de la mañana fue la que tuvo más rating en todo el día en el cable argentina. Teniendo en cuenta que la mañana es, siempre, el momento de menor encendido diario, las mediciones, esta vez, “dijeron” otra cosa: cuando empezó el partido, la sumatoria de todos los canales de cable (está clarísimo que el porcentaje mayor se lo llevó el fútbol) dio 22.6. Después de los 15 minutos, bajó a 21.9 y solo volvió a decaer en el entretiempo. El pico de rating se registró a las 9.15, coincidiendo con el final y los festejos de Boca: 28.7. Hay que señalar, además, que las cifras en este caso no dejan de ser ficticias. Si se considera cada punto de rating en función de 30 mil televisores encendidos, ¿cómo medir cuánta gente vio el partido si los bares de la ciudad –al menos los que tuvieran el servicio de Cablevisión-y alrededores estuvieron atestados de hinchas? En día normal en que el cable sumaba 28 puntos, el rating es de a lo sumo 10.
La emisión nocturna del partido, en diferido, por América, “apenas midió” 11.4 de promedio.
Fuente: Página/12

martes, 28 de marzo de 2000

Carlos Avila, rey de torneos sin competencia

Entusiasmado por las perspectivas que ve en la transmisión codificada de las eliminatorias, Carlos Avila dijo que "la TV será el verdadero ingreso que van a tener los clubes de fútbol"
Por: Pablo Vázquez y Julián Ferreyra
El tuvo la idea. Fue en el año 90, cuando los canales abiertos del interior no querían pagar por el fútbol de verano. La idea de Carlos Avila fue vendérselo a los cables que, a cambio de la exclusividad, estaban dispuestos a pagar importantes sumas de dinero. Y dio así el puntapié inicial de una cadena de intereses económicos que se multiplicó hasta generar una dependencia absoluta de los clubes respecto a la televisión.

Fue hace diez años. Cuando las reglas del juego eran otras. Había mil empresas de cable en todo el país; en cada ciudad, en cada pueblo, había por lo menos dos cables dispuestos a cualquier cosa para conquistar más abonados, para seguir creciendo. Para tener la exclusividad. En ese marco de competencia, los cables pagaban por los derechos de los llamados "eventos deportivos" montos que crecían en forma vertiginosa, llegando, a veces, al abuso por parte de los dueños de los derechos. Los abonados, mientras tanto, se acostumbraron a verlos por el mismo precio que el paquete básico. Llegó un punto en que algunos cables pequeños del interior llegaron a pagar ciertos eventos aún cuando los números no les daban, por miedo a la reacción que podía tener un abonado al no poder ver un partido que sí se emitía en un pueblo vecino.

Hoy las cosas han cambiado. Y Avila es consciente de ello: "aquí hay dos grandes operadores de cable que, en última instancia, regulan el mercado: Multicanal y CableVisión. Cualquier empresa que tenga derechos sobre el fútbol necesita de ellos". El concepto es claro: los derechos deportivos siguen creciendo, y no se puede esperar que la plata la pongan dos cables que controlan el mercado.

¿Quién pone la plata, entonces? "La competencia está bastante consensuada, por lo que la única manera de potenciar los ingresos por televisión es a través de la tecnología. En la medida que la tecnología avance y, por ejemplo, permita transmitir varios partidos al mismo tiempo por distintas frecuencias, los ingresos van a crecer", explica Avila. Lo que quiere decir es que en la medida en que haya decodificadores en los hogares -"cajitas", como dice él-, los que tendrán que pagar extra para ver el fútbol y los que financiarán el aumento creciente de los precios de los derechos, serán los abonados. Así lo manifiesta Avila: "Si las eliminatorias del Mundial no pudieran ir por la televisión codificada, evidentemente no se podrían pagar los valores actuales".

El decodificador permite a los cables controlar lo que cada uno de los abonados puede ver -si lo pagó- y lo que no. Quien no tiene decodificador no pueden ceder al impulso de ver, en una tarde lluviosa, sólo por esa vez, al equipo de sus amores. O su película favorita. No son mercado potencial para seguir alimentando el voraz apetito del negocio del fútbol.

Señales de futuro
Ese es el futuro: los abonados tendrán, a sólo un click de control remoto de distancia, la posibilidad de ver un espectáculo tentador, casi adictivo, por el que tendrán que pagar: "El hecho de que las eliminatorias del Mundial vayan por la televisión codificada va a beneficiar al fútbol oficial, porque hará crecer el mercado de las cajitas -explica Avila-. Esas cajitas que se adquieran para ver las eliminatorias van a quedar en los hogares y van a permitir que técnicamente podamos transmitir dos o tres partidos simultáneos, y cada cual podrá elegir qué partido comprar. Entonces van a crecer los ingresos: la tecnología va a permitir el mayor ingreso por la televisión".

¿La única razón por la que no se emiten partidos simultáneos hoy es la tecnología? ¿Y los derechos?
Los derechos están. Se paga a cada club que está en el aire. No hay problema con los derechos. El problema es tecnológico. Cuando eso esté solucionado, se podrá hacer. La TV va a ser el verdadero ingreso que van a tener los clubes. El deporte es un espectáculo exclusivamente televisivo porque la concurrencia a los estadios es mínima.

¿La televisión abierta no puedo pagar el costo de las eliminatorias?
No, a pesar del alto rating que podría tener. La televisión abierta se financia con los anunciantes y la publicidad en la Argentina, en el período que va del 99 a la actualidad, se ha reducido en un veinte o treinta por ciento.

De cualquier manera, el Mundial sí se va a pasar por televisión abierta. Los costos son importantes, pero no son tan altos como los derechos de las eliminatorias. Además, canales como Telefé o el 13 no van a dejar de comprar los derechos por una cuestión política. Tendrán que invertir en ellos.

¿Para las eliminatorias no vale ese criterio?
No, no corre para las eliminatorias. La FIFA tiene estipulado que los mundiales tienen que ir por televisión abierta. Sólo en caso de no haber ninguna oferta de la televisión abierta, va a tener la opción el cable.

Pero, ¿se negoció primero con la televisión abierta para ver si estaba dispuesta a pagar las cifras que se pretendían o necesitaban por las eliminatorias?
No. Las Eliminatorias las venimos negociando nosotros desde hace mucho tiempo; ese fue el riesgo empresarial. Los derechos de las eliminatorias son de T&T, la empresa formada por Torneos y Competencias y Traffic (de Brasil). Luego, PSN compró los derechos a T&T, fundamentalmente para ponerlo dentro de su señal y lograr que los sistemas de cable, Cablevisión y Multicanal y los otros, la compren. Finalmente, como se trata de derechos de alto costo, hicieron un acuerdo con los canales de cable para ponerlo por sistema codificado. Evidentemente, al cable le interesa crecer en la venta de "cajitas" para poder tener una mayor rentabilidad, ya que no pueden aumentar la tarifa del básico. Si lo de las Eliminatorias se aprovecha, si se llega a un entendimiento con HBO y las otras señales de cine y, en definitiva, se logra generar todo un sistema de programación premium, los cables también crecerían. Ellos necesitan este tipo de operaciones porque la tarifa básica no la pueden aumentar.

Por eso mismo, quizá los multimedios con intereses en el cable y TV abierta decidieron no pasar los partidos por TV abierta.
Canal 13 es Canal 13 y Multicanal es Multicanal. Son cajas separadas. Y Telefe, por ejemplo, cuyo dueño ya es, prácticamente, Telefónica, podría haber decidido comprar los derechos. Y no lo hizo. De todas formas, aunque en diferido, los partidos se van a ver por televisión abierta. De esta manera, el costo para canales abiertos va a bajar. Y la gente que no quiera comprar el sistema codificado, lo podrá ver por la televisión abierta un tiempo en diferido, que es como ocurre habitualmente con la Copa Libertadores, por ejemplo.

¿Qué pasa con DirecTV? ¿Va a transmitir también las eliminatorias?
Seguramente las tendrá. Supongo. El que está negociando eso es PSN. Nosotros le vendimos los derechos a PSN, y PSN negoció con los sistemas de cable todos los partidos. La negociación con PSN no la conozco, porque nosotros no tenemos nada que ver con PSN, más allá de que Hicks (dueño de PSN) es accionista de Torneos, pero es un accionista como lo es Telefónica, como el CEI, como TCI. No tenemos nada que ver con el negocio de ellos. No interfieren ni pueden hacer presión sobre las negociaciones. Ni nosotros sobre las de ellos.

Para Avila no hay disyuntiva: el fútbol es un negocio. Ante todo, su negocio, el de Torneos y Competencias. Pero también parece estar seguro de que la solución a los problemas económicos que atraviesan los clubes está en los ingresos por televisión.

No hay fútbol sin televisión
Sabe que no se puede pensar, hoy por hoy, el fútbol sin televisión. Pero no le gusta decirlo. Ante la pregunta se enoja, reacciona, niega todo. Intenta empezar por el discurso políticamente correcto: "El fútbol va a existir siempre, con o sin TV. El fútbol es el contenido, y no hay medio de comunicación que pueda existir sin contenido". Pero la conversación continúa y Avila no resiste la tentación, termina por decirlo: "Si la televisión se retirara del mercado del fútbol, si hay un conflicto y no aparecen ni Murdoch, ni Berlusconi, ni nadie, terminan todos peor que Racing: como Talleres de Remedios de Escalada."

¿Cuál es, entonces, la importancia del fútbol como contenido?
El fútbol y el deporte en general son un contenido universal: el más importante que puede existir. Tomemos el ejemplo de Internet. Si alguien está en Hong Kong y quiere ver un partido de Boca, River, Independiente o San Lorenzo quizás pague para poder mirarlo por Internet. Pero no me imagino a alguien viendo "Vulnerables" o "Gasoleros" en Corea.

La única manera de obtener mejores ingresos de televisión es tener mejores artistas. Porque, en definitiva, el jugador de fútbol es un artista. Si hoy Boca tuviera un ingreso anual del orden de los 80 o 100 millones de dólares en concepto de televisación, Batistuta estaría jugando en Boca y no en la Fiorentina. No estaríamos pensando que Aimar y Saviola se van a ir. Al tener mayores ingresos van a poder retener a los jugadores, porque van a poder pagar mejores sueldos, mejores primas, premios, etc. Lo que le va a permitir un mejor ingreso a la televisión es que haya mejores espectáculos. Y en la media en que los clubes tengan un mejor presupuesto, va a mejorar la seguridad y el espectáculo.

El negocio que nadie quiso
¿Cómo fue su primera experiencia vendiendo el fútbol en el interior?
En el año 90 hice la primera experiencia vendiéndole a los cables el fútbol del verano. Como había pagado un precio muy alto por los derechos, no tenía posibilidades de obtener un retorno de la inversión a través de los sponsors de la pantalla. Entonces, empecé a hablar con los cables del interior; varios de ellos me ofrecieron sumas muy importantes a cambio de la exclusividad. Ahí me di cuenta del gran potencial que tenía el interior.

Y así fue creciendo todo.
El negocio fue muy, muy importante y ahí comencé a ordenar mis ideas para proponerle a la AFA transmitir un los días viernes un partido adelantado. Eso implicaba el pago de unos derechos más importantes, tecnología, satélite, transporte... con un capital que en ese entonces yo no tenía. Primero invité a la agrupación de cables, luego a Samuel Liberman (entonces dueño de VCC), a Eduardo Eurnekian (CableVisión), en fin, a todos los que podían ayudar o entrar en este, nuevo negocio. No lo veían, o lo veían muy riesgoso. Telefé tampoco quiso arriesgar el capital. Finalmente, el grupo Clarín se interesó. Ellos tuvieron confianza y me dieron el capital necesario, que eran dos millones de dólares. Así nació la venta al interior del fútbol y comenzó el boom del cable.

¿Cómo reaccionó la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) cuando le propuso crear el fútbol de los viernes?
Le había hecho una propuesta de dinero bastante interesante. Estábamos hablando de setenta mil dólares por partido, que era mucha plata; y finalmente llegamos a cien mil dólares por partido. Era muchísimo dinero.

Y Julio Grondona (presidente de la AFA), ¿creía que iba a ser un gran negocio?
Grondona prácticamente no participó de las negociaciones. Lo dejó todo en manos de los clubes, que entendían que era un negocio y en última instancia no corrían ningún riesgo porque yo les garantizaba la operación. Además, eran partidos de la Capital Federal que se transmitían para el interior. No afectaba la asistencia de público a las canchas. Así que para ellos era un negocio realmente brillante. No lo habían pensado. Por otra parte no tenían por qué pensar en ese tipo de negocios porque no era la función de ellos, ¿no?

Son los mismos clubes que ahora se quejan.
Ya los clubes no se quejan más. La fantasía de que podía haber otros operadores que podían poner mucho más dinero ya pasó.

Sin competencia
¿Puede pasar de la TV abierta al cable "Fútbol de primera"?
En Capital no es un programa para cable. Sí en el interior del país, donde va por Fox Sports, que lo tiene como un producto básico para poder vender su señal. Pero en la Capital no lo veo como programa para cable, sino para televisión abierta.

¿No tiene miedo de que otra empresa tome los derechos de "Fútbol de Primera"?
La gente no analiza, porque lo da por descontado, la calidad con que se produce el fútbol en Argentina. Torneos y Competencias es una empresa que adquiere derechos, pero también produce.

El mejor programa de la Argentina es el "Fútbol de primera". A tal punto que no hay un segundo programa. Es el producto que más distribución tiene en el mundo, tiene un promedio de 22/23 puntos de rating (más de dos millones de personas) en el año y es el programa de mayor facturación. Esos derechos no los puede tomar cualquiera. Si mañana los toma Telefe o Canal 13, no lo van a hacer igual, porque la calidad de la producción, el equipo de gente y los años de experiencia son solamente de Torneos y Competencias. Y ahí es donde no le tengo miedo a nadie de la competencia. No creo que alguien se arriesgue a que el "Fútbol de Primera" lo produzca otra empresa que no sea Torneos.
Fuente: La Nación Tevé

martes, 23 de noviembre de 1999

La historia del hombre al que le compraron un canal sin pagarle

Amadeo Grandinetti reclama desde 1982 un dinero que le corresponde por la venta de Canal 11 al Estado. Le dicen que tiene razón pero no le pagan

Amadeo Grandinetti tiene una curiosa historia para contar. El hermano del padre jesuita Héctor Norberto Grandinetti, fundador de Canal 11, está terminando el libro Dicon SA-Telefe, una historia que se las trae, donde relata cómo se transformó de exitoso empresario a hombre estafado por el Estado nacional. Grandinetti asegura que el Estado le debe alrededor de 3 millones de dólares, precio que valdrían hoy las cerca de 10.000 acciones suyas de Telefe que nunca le fueron liquidadas. Desde 1982, cuando se estatizaron los canales, los diferentes gobiernos vienen reconociendo la deuda, pero hasta ahora ninguno se hizo cargo de las acciones que quedaron en el camino. "Los medios de comunicación hacen oídos sordos cuando envío cartas", se queja Grandinetti, que tiene 79 años y espera que el gobierno electo pueda resolver el conflicto.

Grandinetti cuenta que su hermano materializó en 1961 un sueño de muchos años, invirtiendo 10 millones de ese entonces en la fundación del canal. "Hasta el papa Juan Pablo II llegó a autorizarlo. Después, los trepadores inventaron Telerama, sigla que se comió a Dicon SA y Canal 11." Amadeo recuerda que "necesitábamos alguien que hablara bien inglés para realizar compras de equipos en Estados Unidos. Por eso se contactó a un muchacho que andaba casi en la ruina. Era Pedro Simoncini, quien luego fue nombrado apoderado del canal".

Amadeo Grandinetti puso un 10 por ciento de la inversión, y Simoncini fue abarcando cada vez mayor poder en la dirección. En un momento, Simoncini convocó a Grandinetti y le dijo que la TV ya no era negocio, que había que vender el canal y que ya había un comprador: el propietario de Crónica, Héctor Ricardo García, que adquirió el 97,74 por ciento de las acciones. El 2,26 por ciento restante lo mantuvieron Amadeo Grandinetti con 10.000 acciones, César Codebo (ya fallecido) con 2800 y 400 acciones a nombre del señor Santamaría. Cuando el gobierno de facto decidió estatizar los canales, pagó el 97,74 por ciento a García, pero obvió el resto.

En agosto de 1982, la Dirección General de Fiscalización y Control de Gestión consideró que debía pagarse 26.500 dólares a Grandinetti, debido a la compra que el Estado había hecho de Dicon Difusión Contemporánea S.A., que luego se transformaría en Telefé. Tiempo después, la Inspección General de Justicia y el Ministerio de Economía de la Nación también reconocieron la obligación del Estado de pagar la deuda. Las privatizaciones del gobierno menemista volvieron a obviar el faltante: Grandinetti presentó entonces una impugnación de la venta. "Hubo una acción delictiva y manipuladora del ComFeR, ya que el presidente León Guinsburg no tomó en cuenta mi impugnación", dice. En esa privatización, el canal volvió a quedar en manos de Simoncini. "En 1990, cuando fui a impugnar la venta me dejaron llegar hasta la planta baja. Allí, el empleado que se encontraba no quería recibirme la impugnación porque decía que estaba fuera de término. Discutí un buen rato y decidí no moverme del ComFeR hasta ver a Guinsburg. Al rato apareció el presidente, quien al verme dijo 'no hay dudas, es igual al cura. Tómele la impugnación del Canal 11', me dio la mano y se fue."

El siguiente paso, según Grandinetti, fue una promesa de Raúl Rachid --liquidador del 11-- de que en cuanto se vendieran 14 propiedades del canal pendientes se cancelaría la deuda. Diez años después, Grandinetti cuenta que "en una de las cartas que envié al Poder Ejecutivo me encomendaban a ver al presidente del ComFeR a quien yo estaba denunciando". El 21 de diciembre de 1996 Grandinetti recibió un llamado esperanzador. Uno de los tantos liquidadores del Canal 11, Francisco Paz le informa tener conocimiento de los reclamos que hacía Amadeo, ex dueño de una imprenta. Las conversaciones se diluyeron durante catorce meses hasta que Paz fue reemplazado por Julio César Maggi, quien le aseguró que "el Estado no tiene obligación de adquirir esa deuda en forma compulsiva". Grandinetti se ríe indignado: "¿Compulsiva? Si hace años que vengo pidiendo que me paguen lo que es mío. Telefe es un antro de corrupción". Si la deuda hubiera sido cancelada en la primera venta, Grandinetti habría recibido casi 30.000 dólares. Hoy el Estado le debe 3 millones.
Fuente: Página/12

jueves, 10 de septiembre de 1998

La Nación no acepta el derecho a réplica

Editorial del Diario La Nación:
El mal llamado derecho de réplica
Según un fallo reciente de la Corte Suprema de Justicia, el llamado derecho de réplica está vigente en la Argentina. Al adoptar esa posición, el tribunal se ha apartado ostensiblemente de las normas y los principios consagrados por la Constitución Nacional en resguardo de la libertad de prensa.

El caso que motivó este desafortunado pronunciamiento de la Corte se originó a partir de la querella entablada por el particular Horacio Rozenblum contra la Editorial Atlántida por un artículo publicado en la revista Somos en agosto de 1992. En esa nota periodística se hacía referencia a la posible vinculación de Rozenblum con una operación fraudulenta del Banco de Crédito y Comercio Internacional.

El mal llamado derecho de réplica suele ser presentado como un instrumento para la defensa de la dignidad o el honor de una persona afectada por una publicación periodística. Se parte del error de suponer que una persona que ve lesionada su honra no tiene, en principio, protección jurídica alguna. En realidad, no es así:esa persona está amparada por el Código Penal, que castiga los delitos contra el honor y, por lo tanto, puede accionar criminalmente contra quien haya utilizado la vía periodística para injuriarla, calumniarla o deshonrarla.

La institución del derecho de réplica es, pues, completamente innecesaria. Como lo han señalado prestigiosos constitucionalistas, imponer a una publicación periodística la obligación de difundir gratuitamente la réplica de cualquier persona que se considere ofendida por alguna noticia o información significa vulnerar el derecho de propiedad, violar la garantía constitucional contra la censura previa y avasallar el derecho de los órganos de prensa a determinar libremente su línea editorial.

Con su nuevo pronunciamiento, la Corte -con la sola disidencia del doctor AugustoBelluscio, que calificó de inconstitucional el derecho de réplica- ha consagrado, una vez más, una doctrina restrictiva de la libertad de prensa, inconciliable con la esencia del sistema democrático.

Ya el 16 de abril de este año, al fallar en el caso Petric c/Página 12, el tribunal se abstuvo, inexplicablemente, de confrontar la pretendida aplicabilidad del derecho de réplica con ciertas normas esenciales de la Constitución: concretamente, con la prohibición de la censura previa, establecida por el artículo 14, y con la prohibición impuesta al Congreso para dictar leyes que restrinjan la libertad de imprenta, consagrada en el artículo 32.

En su fallo del caso Conesa Mones Ruiz c/diario Pregón, de Jujuy, dictado el 28 de abril de este año, la Corte reconoció el derecho de réplica a un legislador provincial a raíz de la publicación de un artículo periodístico sobre su actuación política. En esa oportunidad, el máximo tribunal contradijo el criterio que había sentado en otro fallo anterior ("Ekmekdjián c/Sofovich), donde se afirmaba que el derecho de réplica no es aplicable cuando se trata de cuestiones de índole política o electoral. Y contradijo también lo sostenido en el caso "Petric", donde se había dicho que la réplica es inviable cuando se trata de contradecir opiniones y no de la simple rectificación de un hecho.

Es lamentable que la Corte Suprema prosiga con una política pendular que acarrea inseguridad y promueve la autocensura. Su nuevo fallo sobre el derecho de réplica -el tercero en lo que va del año- debilita la vigencia del Estado de Derecho, en la medida en que prescinde del articulado de la Constitución y lesiona gravemente la libertad de expresión, pilar de la democracia.

sábado, 25 de abril de 1998

Rosa

Por: Osvaldo Bayer
Rosa se llamó la niña que nació a las 3.15 horas del 2 de abril de 1977 en el Hospital Municipal de Quilmes. Su madre era Isabella Valenzi. Llegó embarazada de siete meses y medio al hospital, custodiada por uniformados de la policía de la provincia de Buenos Aires, seccional primera de la zona. Diez hombres de gorra y botas que mostraban un celo inusitado en custodiar a una prisionera que, por su estado, no tenía posibilidades de huir. Diez hombres de la Patria y la sociedad argentina.
Policía Bonaerense para servir a usted, a los argentinos de bien y antimarxistas por añadidura. Sí, la misma Policía Bonaerense de Klodczyk y Prellezo. Servidores del bien común. Custodios decididos y penetrantes de la joven embarazada de siete meses y medio, enemiga de la Patria y las instituciones, de Dios, la Santísima Trinidad y la Virgen María, siempre atenta y misericordiosa para protegernos de los desviacionismos. La policía de Camps, el general de la Nación, muerto mucho después en la cama, asistido por diligentes enfermeras del Hospital Militar y por el capellán militar y por obra y gracia de las leyes de obediencia debida y punto final de Alfonsín, Jaroslavsky y ensemble. Camps, general de la Nación, murió mansamente, casi plácidamente, y fue a reunirse a monseñor Plaza, obispo católico, apostólico, romano y bendecidor de picanas eléctricas y tachos para submarinos. Monseñor. Los dos están a la diestra del Señor en su santo descanso. Oremos, que Dios, en su infinita caridad, nos perdonará. Pero no, jamás podrá ser olvidada ni perdonada la escena de la Policía Bonaerense trayendo a la joven embarazada Isabella. Jamás. Volvamos a la escena, merecedora del pincel de los tres Brueghel, del lápiz de un Otto Dix, de la imaginación perversamente denunciatoria de un George Grosz. La joven embarazada traída en la noche, del Pozo de Quilmes, con los ojos abiertos al horror y al terror milico, pero con todo el amor a la vida que le estaba ya asomando de su vientre y que ella soñaba con llamarla Rosa, igual que aquella Rosa Luxemburgo, muerta a culatazos porque había creído que era posible alimentar a todos los niños del mundo. Pero nada de sueños: ¡atención, artistas del mundo! A la escena entró el médico policial, policía y bonaerense, doctor Jorge Antonio Bergés. Dueño y señor de la vida y de la muerte. La mente más perversa que haya habitado suelo argentino por los siglos de los siglos. Dios de calabozos y cuchas, de gayolas y mazmorras. El más valiente de los valientes, allí. Rey y señor de presas embarazadas y de recién nacidos. Macho a lo Massera, su bienamado maestro. En ese momento entró él en la sala de guardia de obstetricia del hospital Isidro Iriarte de Quilmes. El. Y ya no permitió ningún diálogo entre los médicos, las enfermeras y la parturienta. Ordenó la separación inmediata de madre e hijita después del parto. Ni se la dejó mirar. La joven madre fue a dar a la caja de una camioneta sin identificación. En nombre de Dios, Patria, Hogar y Jorge Rafael Videla. La pequeña Rosa fue remitida a la Sala de Neonatología, donde aparecerá muerta según los libros de la historia clínica pediátrica. Mientras en el libro de partos aparece el nombre de Isabella Valenzi groseramente borrado y, sobre raspado, escrito N.N.

La gran batalla del doctor policial Jorge Antonio Bergés estaba ganada. Se santiguó y agradeció a su propia madre por haberlo traído al mundo y al cura aquel que le enseñó el catecismo. Pero no se crea que esto es sólo una historia de perversidad y alevosía. Aquí nace de pronto la centellante luz del altruismo, la más lozana de las valentías, la lealtad a la vida en las figuras de dos mujeres coraje: la partera María Luisa Martínez de González y la enfermera Genoveva Fratassi. Las dos cumplirán con su deber solidario cuando la joven madre grita nombre y dirección de sus padres sabiendo que la llevaban a la muerte y pensando sólo en el futuro de la Rosa recién nacida. La partera y la enfermera llevarán la noticia al lugar indicado. De esto se enterará el doctor de la Policía Bonaerense Jorge Antonio Bergés. Inexorable. Las dos servidoras de la vida y de la ética serán secuestradas y desaparecerán. Poco después fueron vistas en el campo de concentración El Vesubio, cuyo dueño de vidas era el tristemente célebre coronel Durán Sáenz. Nada más. María Luisa y Genoveva no volvieron a la vida.

(Me pongo de pie, con emoción y humildad. Gracias María Luisa; gracias, Genoveva).

(Jamás ningún gobernante de la tierra bonaerense propuso un acto de desagravio a las víctimas y de admiración al gesto de las dos heroínas. Sólo el silencio. Jamás el general Balza bajó su sable en señal de vergüenza y duelo por el sacrificio de estas mujeres. Sólo el silencio. Jamás la Iglesia Católica exaltó las figuras de estas mujeres que cumplieron con los principios del Sermón de la Montaña. Sólo el silencio.)

Hace dos años, en esta página propuse que la comunidad de Quilmes recordara a estas dos mujeres ejemplo, bautizando con su nombre a las calles donde habían vivido. Esta proposición fue hecha suya por el Partido Socialista Democrático de Quilmes por intermedio de su secretaria general Mónica Frade y elevada a los bloques justicialista, radical y del Frepaso. Pasaron dos años, la respuesta fue el silencio o el pase burocrático. Hace poco, al cumplirse el 22 aniversario del golpe videlista, el mismo socialismo democrático volvió a insistir, con un agregado, que a la calle Magallanes, donde vive el secuestrador Bergés, se le ponga el nombre de su víctima, Isabella Valenzi, la joven madre sacrificada por el tétrico verdugo.

Reaccionaron los concejales radicales ofreciéndose poner el nombre de Madres de Plaza de Mayo a la calle donde vive el monstruo pringoso. Pero se me ocurre que el nombre que debería llevar esa calle tendría que ser "Rosa", el de aquella niñita nacida de esa madre humillada hasta el hartazgo. Llamar "Rosa" a la calle donde hoy, todos los días, dos autos patrulleros de la Bonaerense custodian la cueva del sanguinario delincuente. "Rosa", para que ese nombre se le meta por todos y cada uno de los poros de paredes y ventanas y el escondido escuche así las risas y los llantos del bebé que él alejó de su madre.

Señores concejales radicales: las Madres de Plaza de Mayo no necesitan del nombre de ninguna calle; a ellas ya les pertenecen todas y cada una de las anchas avenidas bordeadas de florecidos jacarandaes nacidos de la tierra que contiene la generosa sangre derramada por sus hijos.

Contra el silencio de hoy, propongamos que todos los 2 de abril, el día en que vio la luz la pequeña Rosa, las maestras pongan jarrones en sus escritorios y que ese día los alumnos traigan rositas silvestres para esos jarrones, en recuerdo de Rosa, la niña recién nacida, a quien se le negó la caricia, la ternura, la tibieza de los brazos de su joven madre.
Fuente: Página/12

lunes, 12 de mayo de 1997

Archivos encontrados: Adiós al Boleto


Por: Albino José Serpi

El boleto, ese rectangular y diminuto papel inscripto con el nombre de la empresa de transporte, la leyenda "vale por un viaje", y una cifra con un montón de números nos abandona. Y cómo dejarlo ir sin despedirlo.

Así como era arrojado al suelo cada vez que el pasajero terminaba su viaje, también otra tantas veces fue el testigo mudo de etapas pasadas de nuestras vidas. Es que el boleto viene de antes, desde la época del tranvía, cuando un guarda portando una cilíndrica cajita de metal cortaba el boleto uno por uno.

Era conservado por las damas en un pequeño monedero cuando iban al trabajo o en la elegante cartera de charol cuando viajaban hacia el cine. Los hombres, en épocas de traje y corbata, solían ubicarlo en el ojal de la solapa o, reduciéndolo con múltiples doblados, los aprisionaba entre el anillo y el dedo.

Los estudiantes solíamos mezclarlos en los bolsillos de los desprolijos primeros pantalones largos con machetes para las pruebas de industrial, mientras las chicas sabían atesorarlos en los libros.

El boleto supo ser señalador de biblias de aquellos pasajeros que se trasladaban a las iglesias del centro y comprobante oficial de los gastos del cadete de la oficina.

Unos y otras algunas veces supimos de la vergüenza que significaba no encontrarlo a tiempo cuando el inspector lo reclamaba con el ceño fruncido. Otras veces lo tuvimos en nuestras manos al viajar hacia la escuela, la cancha, la casa de nuestra novia, el saladillo, la florida, o en horas tardías regresando al hogar después del baile.

Boleto con cifra visible que nos alegraba la ingenuidad de niños cuando era capicúa, boletos con muchos números para motivar el espíritu caballero de los quinieleros.

Existieron los coleccionistas y las cadenas de solidaridad para lograr miles de boletos a cambio de un sillón de ruedas para lisiados. Fue impreso con publicidad y también con la inscripción "Rosario, Cuna de la Bandera".

Como a los hombres el tiempo comenzó a desplazarlos de a poco. Los colectivos fueron incorporando sistemas que arrojaban por un minúsculo buzón un comprobante computarizado.

Y, ya al final, el tradicional boleto blanco y negro cruzado a veces con una franja de color deja de acompañarnos. Llegaron las tarjetas, prácticas, seguras, eficientes.

Puede que además de sus ventajas dentro de poco tiempo sean diseñadas con motivos coleccionables como paisaje, flora, fauna, rompecabezas, publicidad y hasta sorteos.

Puede también que los jóvenes papás junto a sus pequeños hijos la utilicen como si fueran naipes para armar castillos de fantasías o que los solidarios inicien nuevas cadenas para lograr sillones de ruedas.

Y mientras damos la bienvenida a la moderna tecnología, valga la oportunidad de despedir al boleto como un símbolo del tiempo que pasamos y no caer en la descortesía de no haber despedido en ese momento a la fogata de San Pedro y San Pablo, la yapa, el festejo de las fechas patrias, la calesita del baldío de la esquina, la pelota de goma para jugar a las cabezas, a rayuela, el cine del barrio con 3 películas por función, el grito de gol de Fioravanti o Muñoz, el televisor blanco y negro, el Capitán Piluso, Sui Generis, Titanes en el Ring…

Apúrese lector, busque rápido entre la pelusa del bolsillo del saco, en el jeans, la camisa o algún lugar un boleto, guárdelo. Le ayudará a recordar, será bueno tenerlo.

Adiós pasado, Adiós Boleto.
Fuente: Diario La Capital

sábado, 22 de febrero de 1997

Señales, revista semanal de actualidad

Señales, revista semanal de actualidad
Sábados de 9 a 12:00 hs. desde el 22 de febrero de 1997 en el aire de...
Aire Libre, Radio Comunitaria, 91.3 MHZ
Rosario, Santa Fe . Argentina

¿Qué son las Señales?
Señales es un programa integral de larga duración que pone en su justo lugar a la información, la entrevista, la música, el análisis, la opinión y la investigación periodística.

Somos una decena de profesionales de la comunicación social. Sin embargo, lo más importante es el grupo humano que conformamos. En ese sentido, Aire Libre Radio Comunitaria tiene una identidad que la distingue.

Trabajamos en este proyecto desde mucho antes de salir al aire. Nuestro estilo se nutre de la profesionalidad y el compromiso de quienes integramos el equipo, valores que van mucho más allá de los nombres propios. Somos "los de este lado de la radio", recuperando una imagen que marcó una forma de entender la comunicación.

Señales no aspira a ser un mero canal de difusión de información, cultura y servicios. Busca ser un espacio de encuentro, reflexión y participación.

Nos proponemos:
  • Mantener una mirada crítica sobre los hechos de la actualidad.
  • Revalorizar la palabra.
  • Promover las experiencias comunitarias.
  • Generar oportunidades.
  • Contribuir a la búsqueda de soluciones.
  • Dar visibilidad a nuevos talentos.
  • Crear canales de participación ciudadana.
Cada sábado verificamos los hechos, contextualizamos la información, seleccionamos fuentes confiables, incorporamos distintas voces y procuramos aportar herramientas para comprender la realidad. Porque la realidad rara vez admite lecturas simples, y el buen periodismo no debe eludir esa complejidad, sino asumirla y transmitirla con honestidad.

Nuestro objetivo no es decirle al oyente qué pensar ni cómo interpretar un hecho. Aspiramos a ofrecer información rigurosa, contexto y herramientas para que cada persona pueda construir su propio juicio, arribar a sus propias conclusiones y fortalecer su capacidad de análisis crítico.

La palabra alternativa suele utilizarse como un cajón de sastre en el que cabe cualquier propuesta distinta de la dominante. Nosotros preferimos hablar de una comunicación alterativa: una comunicación que no solo ofrece otra voz, sino que busca transformar la realidad, promover la participación, fortalecer los vínculos comunitarios y abrir nuevos caminos para el cambio social. No alcanza con ser diferentes; aspiramos a ser transformadores.

 Aire Libre, Radio Comunitaria, una voz alterativa

La vocación por la marginalidad es una forma de autosatisfacción intelectual y ética en la que uno hace una pequeña experiencia, se encierra en ella y se encanta, en el doble sentido de la palabra encantar: gustar y encandilar. Se encanta y se encandila con la pequeña experiencia. No debemos encerrarnos en la radio como panacea, ni tampoco en la pequeña experiencia, muchas veces neutralizada por los grandes medios.

Comunicación sensual es un concepto que tiene toda fuerza para combatir un mal de la comunicación alternativa que es su rigidez.

El sentido de lo rígido, el sentido de la transmisión de conocimiento, y también el sentido de la retórica tradicional como contenido. Lo que hay que buscar es una comunicación que vaya no solo a la razón o la racionalidad del ser humano, sino que vaya al ser humano integral, a la emotividad, a la sensitividad. Esta idea de comunicación sensual expresa muy bien que tenemos que tener ante todo un sentido lúdico. Es increíble cómo la comunicación alternativa no tiene sentido del humor, no vive.
Rafael Roncaglíolo, periodista, en charla con compañeros/as de F.M. La Tribu, en el Congreso Mundial de Radios Comunitarias México, 1992. 

martes, 8 de octubre de 1996

Santiago 2815: De la “casita robada” a la Casa de la Memoria

Después de 17 años de ocupación ilegal, la Gendarmería abandonó la casa de Santiago 2815, que fuera usurpada al matrimonio de ciegos Etelvino Vega y María Ester Ravelo, el 17 de setiembre de 1977, en un operativo de las fuerzas conjuntas de la dictadura militar y cedida por el Comando del II Cuerpo de Ejército al Centro de Suboficiales y Gendarmes Retirados y Pensionados en noviembre de 1978.

En una silenciosa siesta de agosto de 1994, los vecinos del barrio revivieron las imágenes de hace 17 años cuando camiones verdes se estacionaron frente a la ex sodería del matrimonio de ciegos y empezaron a cargar los muebles y útiles del Centro de Gendarmes, pero esta vez, para irse.

El hecho fue mantenido en silencio ante el inminente fallo de la justicia civil que declarará curadora a Alejandar Leoncio de Ravelo.

Como ocurriera en febrero de 1993, los vecinos fueron quienes registraron las maniobras de los gendarmes que quisieron borrar los rastros de su presencia en la "casita robada" durante 16 años.

Autoridades de Gendarmería reconocieron haber dejado el domicilio de Santiago 2815 de Rosario, por lo que el hecho es el triunfo de la memoria y la obstinación de las abuelas de Iván Vega --Piti-- el chico que al momento del procedimiento contra sus padres tenía dos años y que salvó su vida gracias a la acción de una vecina que se lo llevó a una prima.

"Estoy contentísima", dijo la Negrita, Alejandra Leoncio de Ravelo, mientras que la Gringa, la vecina del matrimonio de ciegos, rogó "al padre celestial para que el Piti y la Negrita vuelvan y estén bien, porque hace tiempo que se fueron".

Mirando por un espacio que quedó despintado del grosero gris con que los gendarmes cubrieron paredes, cristales y ventanas luego del primer acto que realizaron las Madres de Plaza de Mayo en marzo de 1993, por la recuperación del inmueble, se puede observar el amarillo original de la casa, mientras los rayos del sol se meten iluminando los mosaicos del interior.

El timbre no funciona y el teléfono da permanentemente ocupado. Ya no está el cartelito escrito a máquina que señalaba el horario de atención a los gendarmes retirados. "Se fueron una tarde. Llegaron los camiones verdes y empezaron a cargar algunos muebles. Yo sabía que algo había pasado, pero como soy nueva en el barrio no entendía bien de qué se trataba", apuntó una mujer encargada de la tienda de Santiago y Rueda, donde antes, otra señora, apuntó gran parte de la historia que luego verificó la justicia civil santafesina.

Laura, la "Gringa", la mujer que se animó a acompañar a Alejandra Leoncio de Ravelo a denunciar los hechos ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas y la que mejor reconstruyó los hechos frente a este periodista en febrero de 1993, dijo que "luego de la publicació en el diario, los vecinos no me quisieron saludar, pero les gané por cansancio, porque siempre saludaba igual".

Al verificar la huida silenciosa de la Gendarmería, la "Gringa" aspiró a que "ojalá el Padre Celestial los ayude y los tengan bien a Piti y a la abuela, a la Negrita. Yo quiero que ellos dos vengan. Ya es hora. Hace rato que se tuvieron que ir", dijo la mujer que nunca se tragó aquella historia de "una familia de subversivos" con los que los militares quisieron inocular el miedo entre los vecinos del barrio.

Para la Negrita existía la urgencia de contar con la casa. "El Iván está apurado para tener la casa poque tiene muchos apremios de plata y ninguna de las dos abuelas lo puede ayudar", le confesó a este cronista.

La Casa de la Memoria

Iván Alejandro Vega recuperó su casa, después de 17 años de usurpación, el 29 de diciembre de 1994, como consecuencia del operativo de fuerzas conjuntas que hizo desaparecer a sus padres, el matrimonio de ciegos compuesto por Etelvino Vega y María Esther Ravelo, el 17 de setiembre de 1977.

Alrededor de las diez de la mañana de aquel jueves 29 de diciembre de 1994, en el juzgado de primera instancia de circulación de la 4ª nominación, Iván, en compañía de su abuela Alejandra Leoncio de Ravelo, el abogado Norberto Olivares, y tres integrantes de los organismos de derechos humanos, acordaron con las autoridades del Centro de Suboficiales y Retirados Pensionados de Gendarmería, el traspaso de la vivienda y la entrega de las llaves que quedó en depósito en el tribunal.

Dentro de algunos meses funcionarán en la casa, algunos de los organismos de derechos humanos rosarinos, que alquilarán el lugar al joven, quien seguirá viviendo en la ciudad de Santa Fe. La emotividad que rodeó a la recuperación de la casita despertó adhesiones en tribunales y de parte de vecinos anónimos.

Un triunfo político de los organismos de derechos humanos, un hecho histórico por lo que representa recuperar parte del "botín de guerra" de los proveedores de la muerte, una victoria contra la impunidad, una demostración de las posibilidades de la justicia en democracia; son algunas de las frases que intentarán reflejar la jornada de ayer que protagonizaron Iván Alejandro Vega y su abuela Alejandra Leoncio cuando las llaves de la casa de Santiago 2815 pasaron a sus manos.

Pero también hay otras lecturas.

Las que se acercan a los sentimientos. El amor de las víctimas frente a la soberbia de quienes se creen impunes por toda la eternidad.

Una postal: terminado el trámite en los tribunales provinciales, el presidente del Centro, Julio Alberto García, en compañía de otro gendarme, ni siquiera contestaron el saludo de este cronista. Mientras tanto, desde distintas oficinas, los empleados saludaban efusivamente a Iván y a la abuela coraje. Lágrimas, pañuelos blancos y sonrisas de un lado; arrogancia, rostros duros y paso apurado, del otro.

Marta Maders, hermana del asesinado senador cordobés Regino Maders, calificó al hecho como "un canto a la esperanza, esto nos anima también a nosotros para que algún día podamos decir que se terminó la impunidad".


Por la tarde, después de las 18, en la Marcha de las Madres, en la Plaza 25 de Mayo, la presencia de Hebe de Bonafini y la Negrita Ravelo era el símbolo de uno de los pocos triunfos de la dignidad contra los proveedores de la muerte.

Dos horas más tarde, enfrente de la casa, hubo un acto popular celebrando la recuperación de algo más que un inmueble.

A cinco años del indulto presidencial, Rosario demostró que la resignación no es el único camino para vivir.


"La persistencia de la lucha de los organismos y de estas madres como en el caso de la Negrita, hicieron que la sociedad legitimara el reclamo y que más allá de los años transcurridos, esto termina siendo una reivindicación de los luchadores sociales desparecidos", apuntó el abogado Norberto Olivares, uno de los artífices de esta rareza política que ayer se concretó en Rosario.

"Para nosotros es un triunfo político porque en esta época en donde nada se recupera, donde ninguno de nosotros hemos recuperado nada en relación al botín de guerra, configura para nosotros una gran alegría", dijo Elida de López, una de las Madres de Plaza de Mayo que vino de Santa Fe acompañando a Alejandra Leoncio.


En la tarde del miércoles, el muchacho de veinte años y su abuela, ingresaron en la casita de Santiago 2815 y descubrieron los resultados del saqueo. No hubo posibilidad de controlar el llanto. No tenía por qué haberla. Nadie podrá contestar quién pagará por esas lágrimas.

En la casa de al lado, Laura --la Gringa--, la vecina que colaboró con su testimonio ante la CONADEP acompañando a Alejandra de Ravelo, recibió al Piti como si tratase del regreso de un hijo propio. Le contó de sus travesuras y de su versión de la historia, de su mamá y de las visiones que tuvo en sus sueños.

En marzo del 95, en Santiago 2815, la casa albergó el trabajo de Liga Argentina por los Derechos del Hombre, a través del pago de un alquiler mensual que recibió el hijo del matrimonio de ciegos.

Gracias a ese alquiler, Iván siguió con sus estudios para recibirse como técnico electrónico, mientras su abuela, Alejandra, continuó buscando a su hija, la "pinina" María Esther.

En aquella mañana, el amor, la memoria y la esperanza le ganaron una batalla a la soberbia y a la impunidad. Ahora seguirán las demandas contra el Comando del II Cuerpo de Ejército y la Gendarmería por daños morales y económicos. Pero esa es otra historia.

"Algún día tenía que volver, pero le daba mucho más tiempo. Lo veía medio jodido sobre todo porque había que sacarle la casa a la Gendarmería", dijo Iván Alejandro "Piti" Vega, el único sobreviviente del operativo de fuerzas conjuntas ordenado por el entonces omnipotente Agustín Feced.

Cuando se encontró con la Gringa, la vecina que lo cuidaba y lo mimaba, Piti sintió viejas puertas internas. Algunas abiertas, las otras, por ahora, cerradas. "Me recordaba las travesuras cuando era chico. Un montón de cosas. Lástima que yo no tengo memoria".

Iván trabaja ahora en un taller mecánico de la ciudad de Santa Fe. No le va muy bien, "vos sabés cómo andan las cosas". En medio de una comunidad que respira pasión a través de Colón y Unión, el hijo del matrimonio de ciegos desaparecidos prefiere otras alegrías. "La verdad que no me gusta el fútbol".

Ni el perro dejaron con vida cuando ingresaron por la persiana metálica de la vivienda de Santiago 2815, donde funcionaba la sodería LODI SRL, de propiedad del matrimonio. Los saqueadores ni se molestaron por eliminar la escritura que prueba la usurpación. Estaban convencidos que la impunidad se perpetuaría por toda la eternidad. Al Piti ni siquiera le dejaron el cochecito. Apareció a los dos días en la casa de una prima de Alejandra, entregado por cuatro muchachos, a bordo de un Renault blanco 4 L.

Dentro de poco viajará a San Luis para ganarse unos pesos y ayudar a su otra abuela, doña Lina, que hace rato no se encuentra en buen estado.

Tiene la misma mirada que su abuela y el marrón claro de sus ojos repite la emoción, la alegría y la sorpresa de encontrarse definitivamente en su casa, donde espera recibir a Osvaldo Bayer, quien en diciembre de 1992, reactualizó el caso a través de una contratapa de Página/12.

"Lo viví con alegría porque le van a dar la casa a mi nieto, pero a la vez con tristeza, porque lo que yo más quería que estuviera ahí, no lo encontré en la casa", dijo Alejandra Leoncio de Ravelo, la mamá de María Esther, la habilidosa hacedora de empanadas que vivió hasta la noche del 17 de setiembre de 1977 en Santiago 2815.

Al otro día, desde un remoto lugar la llamó para decirle que debía pasar a buscar al Piti por la casa de una prima. Desde entonces, Alejandra recorrió comisarías, regimientos, viajó por toda la provincia, llegó hasta La Perla en Córdoba y a otros "chupaderos" en Buenos Aires, intentando reencontrarse con la Pinina.

El poco dinero que tenía se lo devoró el camino y el dolor. El viejo kiosko que atendía quedó en ruinas. "No tenía voluntad para atender a la gente", sostuvo Alejandra cubierta del pañuelo blanco que empezó a exhibir desde los primeros momentos, cuando muchos la amenazaban de muerte también a ella.

"Yo no se por qué se tuvieron que quedar 17 años en un lugar que sabían que no era de ellos. Por qué hicieron eso", se preguntó la Negrita que vivió la devolución de las llaves pensando en su hija.

"La seguiré buscando mientras viva", promete la abuela - madre coraje. Cansada, con dolor de cabeza, y mucha voluntad para atender a los pocos medios de comunicación que le dieron cobertura a la entrega de las llaves, la Negrita no dejaba de repetir el sentido de la recuperación de la casa para el futuro del nieto: "en el poco tiempo de vida que Dios me preste, quiero que Iván pueda ser lo que la madre y el padre hubieran querido. Todo esto es un fruto de la lucha". Cuando está sola suele quebrarse, "pero siempre me acuerdo de Hebe que nos dice que tenemos que aguantar, aunque a veces no se puede", cuenta la Negrita. Casi veinte años después, la vida de Alejandra se ha convertido en una búsqueda de justicia cotidiana, otro de los tantos nombres con que se pronuncia el amor y la memoria.

"Entrar al paraíso".
23 de marzo de 1995.
Inauguración de la Casa de la Memoria.
Lo que dijo Osvaldo Bayer.

"Es como llegar al paraíso.

Partimos de la abyección, de los más bajos sentimientos del hombre, de lo inimaginable en perversión, de lo cobarde, del abuso total del poder, o de la gota que deshace la rosa o que destroza la mano de un niño. De la petulancia más deleznable del uniformado.

17 de setiembre de 1977, el día de la vergüenza argentina.

Ningún hecho más definitorio del gobierno de los generales.

La definición de lo cobarde por excelencia.

17 de setiembre de 1977, Rosario, calle Santiago 2815, la única batalla ganada por el general borracho, Leopoldo Fortunato Galtieri, un bochornoso remedo mussoliniano de torpeza y brutalidad.

¿Crearemos alguna vez la orden de Santiago 2815?. ¿Le entregaremos como condecoración a los nuncios apostólicos Pío Laghi y Ubaldo Calabresi para que se la cuelguen al cuello al héroe de la calle Santiago, teniente general Leopoldo Galtieri?.

El 17 de setiembre de 1977 se consumó la hazaña más grande de este siglo del ejército nacional. Rosario fue testigo. Las fuerzas conjuntas lograron la captura de tres enemigos de la patria occidental y cristiana, Emilio Etelvino Vega, de 33 años, ciego, María Esther Ravalo, de 23 años, ciega, Iván Alejandro Vega de 3 años, y el perro lazarillo del matrimonio.

Una vez capturados, intervendría un famoso cuadro de la gendarmería argentina, el comandante Agustín Feced, hombre probado en mil batallas con su picana eléctrica. Su fama atravesó todas las latitudes y alguna vez alguna alma piadosa, inspirada en los principios cristianos de monseñor Bolatti, pondrá en su tumba como homenaje a quine tanto hizo para que se impusiera en el país el plan económico de Martínez de Hoz, una picana de oro.

A este Feced, el bravo gendarme, se le murieron los dos ciegos en la tortura, un episodio bastante común en la vida de este servidor de la Patria. Pero sus sacrificios no fueron en vano, porque vendría el resarcimiento por tantos servicios prestados a la bandera nacional, el derecho a la pertenencia de los ciegos y de su hijito. Todo se llevaron en camiones del ejército. Todo, hasta los enchufes. Hasta el triciclo del pequeño Iván.

En cualquier país civilizado, eso es llamado por su nombre, saqueo, rapacidad, latrocinio, pillaje, depredación, atraco, expoliación. En el país argentino de los tiempos de Videla eso era la normalidad. Tan normal que hoy ocupan altos cargos políticos hombres acusados de revendedores como el Chiche Aráoz, por ejemplo, o qué decir del ministro Camillón, funcionario del sórdido Viola, a quien no pudo escapársele el mito de sus fuerzas armadas, siendo él, como es calificado, el hombre más informado de la política argentina.

Pero todavía no hemos terminado con esta historia de vileza y de infamia. Recurrimos a la ironía y la causticidad para no claudicar de pura indignación ante tanta ruindad. Vendría, para el hartazgo, la ocupación de la casa de los ciegos por Gendarmería Nacional, hasta hace muy poco. Fue la burla máxima contra nuestras instituciones, contra nuestra democracia.

Todos esos gendarmes que entraron en esta casa y sabían su origen, han quedado machados de por vida en el pecado original de la inmoralidad y la corrupción. Hasta trajeron a sus familias aquí, si, hasta sus mujeres y sus niños a divertirse.

¿Hay a acaso un ejemplo igual en la historia del mundo?

Ni Nerón ni Caracada, ni en el atroz fundamentalismo de la Inquisición, porque aquí se junta la crueldad con la concución, la sevicia con la avidez. Todos ellos, desde Videla hasta el último suboficial represor deberán soportar por siempre la mirada de nuestros ciegos, nuestros queridos Emilio y María Esther.

Recuerdo bien ese mediodía caluroso en mi ciudad natal, Santa Fe, cuando me vinieron a ver nuestras queridas Madres de Plaza de Mayo. Entre ellas estaba la abuela, la Negrita, con mucha timidez pidió hablar conmigo y me fue dando uno a uno los detalles de la tragedia. Indignación, impotencia y profundo dolor me fueron invadiendo. Pensé en ese momento en los políticos que habían votado obediencia debida y punto final, pensé en Alfonsín y todos sus ministros y partidarios, pensé en el indultador Menem y todos sus ministros y partidarios. Me sentí sucio en una sociedad sucia. Egoísta, que no merecía tener niños ni pájaros ni cielos azules.

Fue así que escribí mi denuncia que titulé "La Mirada de los Ciegos". Salió en contratapa de Página/12, el 5 de diciembre de 1992. De inmediato tomó en sus manos la denuncia Rosario/12 y su periodista Carlos del Frade fue destapando toda la suciedad visitando a gendarmes y militares que solo eran capaces de responder con el consabido no se, no me consta o remítase a los superiores. Respuestas cobardes, inmorales que reducen a la insignificancia a sus autores.

El tema fue extendiéndose, difícil de parar. Fue Ricardo Molinas el primero en poner la cara y lo siguieron los concejales rosarinos Luis Cuello y Silvia Fernández León. Mientras las bancadas radicales y justicialistas se callaban la boca. El senador nacional Losada, del radicalismo, hizo viajar a la abuela Ravelo desde Santa Fe. Fui a acompañarla con las Madres de Plaza de Mayo y nuestros abogados, pero el senador no apareció. Nos atendió un amanuense que ponía cara de sorprendido frente a todo lo que decíamos. Recibimos la respuesta habitual de "el senador se va a ocupar" y por siguiente se borró por el tiempo de los tiempos.

Después fue aquel gran encuentro frente a la casa robada del 25 de marzo de 1993. Nosotros viajamos con las Madres y allí estaban los organismos de derechos humanos de Rosario, el inquebrantable del Frade, amigos, vecinos, periodistas. Nunca olvidaré el discurso de Hebe y la cobardía de los gendarmes, de los cuales no se asomó ninguno.

Mi imagen no es injusta ni se inspira en la ética del sermón de la montaña: se escondieron como las ratas. En el frente de esta casa quedón inscripta la indignación de la juventud. Y después prosiguió la labora ininterrumpida de nuestros abogados, de los cuales voy a nombrar a esta hermosa persona que es Beto Olivares, de esos seres sabios, sacrificados y silenciosos. Para ellos toda mi admiración y agradecimiento. Y mi recuerdo emocionado para todos aquellos abogados asesinados por sus principios éticos en la defensa de los derechos humanos.

A raíz de eso publiqué una segunda contratapa que titulé "Nuestra casa de Ana Frank", donde predecía que esta casa se convertiría en los tiempos maduros de la decencia en lugar de visita de niños, adolescentes y jóvenes de nuestras escuelas, colegios y universidades, para revivir con unción el destino de Emilio y María Esther y aquel pequeño Iván, hoy ya hombre, testimonio vivo de la memoria, el amor y la constante acusación contra los asesinos de uniformes y sus secuaces civiles. En aquella nota elaboré el deseo de que esta casa fuera el monumento constante que recuerde a los miles de jóvenes víctimas de la impiedad, tal cual lo es en Amsterdam la casa de la niña que significa permanente vida ante el crimen y la discriminación, Ana Frank, la expresión de la inocencia y la alegría de vivir.

Para mi, hoy es como entrar en el paraíso.

No deseo otro paraíso que este.

Que el de la verdad, el de la justicia, el de la eterna lucha por los valores éticos.

Esta casa es un templo, mucho más que las iglesias que fueron manchadas con sangre al darle el sacramento a los asesinos.

Un templo de la dignidad.

Gracias Emilio Etelvino Vega. Gracias María Esther.

Gracias a ustedes".

En Santiago 2815, a 19 años de la usurpación de uno de los más sanguinarios grupos de tareas que asolaron Rosario, bajo las órdenes de Galtieri y Feced, los Hijos por la Identidad, la Justicia contra el Olvido y el Silencio, se reúnen todos los sábados por la tarde, intentando hacer política desde "los afectos", rescatando "la ética de toda una generación" y sintiendo la necesidad de hacer algo por los marginados del sistema.

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