sábado, 19 de junio de 2021

Víctor Santa María: "La salida Horacio Verbitsky fue a partir de un retiro voluntario"

En los últimos años se convirtió en protagonista del ecosistema mediático de Argentina. Explica que la propiedad de los diarios, los canales de televisión y las emisoras de radio no es suya, sino de su sindicato, Suterh. Además, habló de la conflictiva salida de Verbitsky de PáginaI12
Por: Jorge Fontevecchia

Me contabas que en el colegio secundario hiciste una revista que se llamaba "Vox Populi". Tenés una tecnicatura en telecomunicaciones. ¿Te imaginabas cuando eras estudiante que ibas a terminar teniendo un canal de televisión y editando publicaciones?
Lo tiene la organización a la cual pertenezco. Siempre aclaro esto. Los medios son del sindicato. Si por ciertas circunstancias no estoy al frente, los medios seguirán a nombre de la organización. No es que me los llevo para mi casa. Siempre me gustó la comunicación. Mi primera experiencia fue esa: ser presidente del centro de estudiantes que hizo una revista. Siempre entendí que los medios de comunicación eran importantes para transmitir conceptos, puntos de vista. Los medios de comunicación son los únicos que pueden lograr cambiar culturalmente una sociedad, porque son la expresión de la gente. Por eso me interesa tanto, desde una organización sindical, poder tener medios de comunicación. Medios que permitan transmitir la voz de una mayoría silenciosa: los trabajadores. Y desde ahí hacer transformaciones culturales hacia el resto de la sociedad.

"Caras y Caretas", "PáginaI12", el "Diario Z", "Planeta Urbano". Los canales de televisión: el 9 e IP. Las emisoras de radio: 750; radio Blackie, FM 89.1; Mucha Radio, FM 94.7; Like, FM 97.1; Aspen, FM 102.3, radio Malena, radio Octubre. ¿Cómo lograste acumular tanta cantidad de medios en tan poco tiempo? ¿Los medios están perdiendo importancia?
Los medios de comunicación son y seguirán siendo importantes. Perfil trasciende a una editorial: es un canal de televisión, son radios. Es una construcción 360, como se dice. Empezamos rescatando una revista de la historia, Caras y Caretas, una revista que empezó un 8 de octubre del año 1898. Coincide con el nacimiento de Juan Perón.

La revista más emblemática de la historia argentina.
Hoy debe ser la única revista cultural. Se venden casi 6 mil números por mes. No es un número menor para una Argentina en pandemia.

En los últimos cuatro años hay una aceleración enorme a partir de "PáginaI12".
En 2005 nos presentamos en la licitación de la 750, una de las radios más jóvenes en la AM, que también creció mucho. Debe ser la radio que más rápido creció en audiencia. Se debe al momento político y a otras circunstancias. Fuimos creciendo. Nos dio una visibilidad muy grande. Ya en 2014 empezamos a charlar con quienes eran las autoridades de PáginaI12. En 2015 concretamos la compra, en un momento muy difícil para los periódicos en general, y particularmente para PáginaI12. Comenzaba el macrismo y había un fuerte castigo a los medios que no pensaban igual que ellos.

¿Por qué Cristóbal López y Fabián de Sousa tuvieron problemas durante el macrismo y vos no?
No conozco en profundidad las causas judiciales que tuvieron Cristóbal o Fabián. Pasaron por momentos muy difíciles, que no se los recomiendo a nadie. Vos también los pasaste durante la dictadura. Te persiguieron, te tuviste que ir. En esa persecución de Estado, uno se siente una hormiga ante semejante poder. Siempre me solidaricé con ellos. Las causas nuestras fueron por otro lado. No solo era el medio, PáginaI12; también un sindicato, una organización. Nos presentamos a organismos internacionales para exponer nuestro punto de vista. Nos escucharon, y lo surfeamos. No solamente era la persecución personal, también fue la presión económica. En los cuatro años de macrismo, no solamente no te pautaba el Estado, tampoco lo hacían las empresas. Algunas porque pensaban como el macrismo y otras porque dependían del Estado. PáginaI12, después de dos o tres años, en el año 2018, empezó a salir de un déficit económico. Lo pudimos acomodar y hacer un diario que mantuvo su calidad. No perdimos lectores con la salida de Horacio Verbitsky. No hemos despedido a un solo trabajador en el tiempo que nos tocó conducir el diario. Hemos pagado los salarios en tiempo y forma. trabajamos en lo que tiene que ver con el código de violencia de género laboral. Es el único grupo de medios que tiene un código de violencia de género. En la pandemia fortalecimos el teletrabajo.

Como parlamentario en el Parlasur, compartiste espacio con Fabián "Pepín" Rodríguez Simón. ¿Qué te pareció su decisión de exiliarse en Uruguay? ¿Cuál es tu opinión sobre el lawfare?
Del lawfare tengo la peor de las opiniones. La mentira, especialmente en el periodismo, tiene un efecto muy fuerte. El periodismo construye realidades cotidianamente. Hacerlo en base a mentiras le hace un gran daño a la sociedad. Conocí a Pepín Simón muy lateralmente. Tuve dos o tres charlas. nunca en privado. Tuvo una participación bastante mediocre en su relación con el Parlasur. Desde principios de 2015 despreció la institucionalidad del Parlasur. Es el único lugar donde todavía los pueblos del Mercosur se pueden juntar de igual a igual. Fueron cuatro años. En este año y medio de gobierno de Alberto Fernández tampoco se avanzó mucho en este sentido. Me gustaría que se hubiese integrado mucho más lo que tiene que ver con los parlamentarios, a través del voto directo. Creo en la democracia y en los derechos humanos. Me parece importante ir a ese lugar donde poder debatir todos estos temas.

¿Es bueno que los dirigentes políticos sean dueños de un medio de comunicación?
Decir que no corresponde sería una contradicción. Tenemos la libertad de que se puedan tener medios de comunicación. Que los tengan los líderes políticos, los dirigentes sindicales, empresariales. Lo más importante que se logró cuando se discutió la Ley de Medios fue transparentar quiénes son los dueños de los medios, algo que estuvo oculto. Hoy cualquier ciudadano puede saber quiénes son los accionistas de Clarín, de La Nación, con todo lo raro, de PáginaI12.

¿Los accionistas de "La Nación" son quienes aparecen normalmente?
Es raro lo que pasa en La Nación. Es raro cómo se manejó ahora el canal de televisión. Es vox populi que están detrás empresarios cercanos a Mauricio Macri. Llama la atención cuando se ve que son empresas con su sede en Holanda. Eso tira para atrás al periodismo en lugar de transparentarlo, me parece.

Se le asigna a "PáginaI12" y a la radio 750 una ideología más a la izquierda de la de IP. ¿Planteás formas diferentes de segmentar el posicionamiento ideológico de los distintos medios?
La primera segmentación es que valoramos los derechos humanos. Es un pilar fundamental. Otra columna es la democracia. Es un principio irrenunciable. PáginaI12 nació en un proceso democrático. Nunca pasó por un período no democrático. Lo mismo sucede con muchos de nuestros medios.

Hasta ahí coincidirías con casi todos los partidos políticos en los valores.
Sería ilógico tener dos 750 para que compitan entre sí. Tenemos hasta una radio de jazz, como es Blackie.

Pero son géneros diferentes. IP y la 750 son medios periodísticos. Y la última tiene un estilo más oficialista.
IP tiene su propio estilo. Es un canal joven. Hay que darle tiempo, crecerá. Ojalá pueda seguir sumando audiencia, como viene haciéndolo. Lo siento como el futuro. Por supuesto, tratamos que todo el proyecto sea económicamente sostenible. No administro mi plata, sino administro de terceros. Trato de ser responsable.

¿Hay medios que no te parece que sean sustentables económicamente y ahí ves cosas raras?
No, no conozco el balance de esos medios. Sería imprudente de mi parte opinar.

¿Cómo evaluás la gestión del secretario de Medios, Francisco "Pancho" Meritello, que trabajó en el Grupo Octubre y la comunicación del Gobierno en general?
Pancho es mi amigo. No solo trabajó conmigo. Es uno de los pocos amigos que me dio la política. También tiene sus dificultades. Pobre Pancho, cada vez que tiene que aprobar algo para el grupo se tiene que excusar de hacerlo. No corresponde, y él es muy prudente. Soy crítico de la comunicación del Gobierno. Me gustaría que fuera mucho más cercana. El Gobierno desaprovecha enormes oportunidades de comunicar. Un ejemplo es el impuesto a las ganancias. Le sacó ese impuesto a casi 1.400.000 personas y no se comunicó bien esa decisión. Otros lo habían prometido y no lo hicieron. Alberto, en plena pandemia, pudo sacarlo a través del Congreso de la Nación. Hay oportunidades de comunicación que se pierden todos los días. El Gobierno es especialista en tirarse tiros en los pies muchas veces.

En su panorama dominical, sobre el blooper de "los argentinos venimos de los barcos" de Alberto Fernández, en "PáginaI12", Mario Wainfeld dijo: "El episodio, que achicará su relevancia respecto de las realizaciones que mencionamos al principio, trasunta un problema del oficialismo. Los goles en contra cometidos por la comunicación política. Habituales, porque el Presidente se relaja, valga la expresión. Y como es común en Palacio durante cualquier administración, escasean los funcionarios capaces de indicar las metidas de pata". ¿Coincidís?
Bastante. Se dice que los gobiernos llegan con los mejores, continúan con los amigos y terminan con los obsecuentes. Alberto es muy inteligente. Lo que le pasa muchas veces es por mucha confianza en sí mismo. Detenernos en la anécdota de si venimos de los barcos, si de los indios, de la selva, puede ser importante para tomar un café con un amigo o hacer un meme. Pero la mayoría de la gente está preocupada porque no llega a fin de mes, por el aumento de la pobreza, por el tema del empleo. Cosas mucho más profundas, como el cierre de comercios, la pandemia a nivel mundial, la cuarentena a nivel local, el tema sanitario. Son los problemas que nos afectan profundamente.

¿Se generó una delarruización de Alberto Fernández en los medios más críticos?
No, la verdad que no. De lo que no se vuelve es de ciertas acciones. Si me decís fracasamos en la cuarentena, que se nos murieron 10 millones de argentinos, que no llegaron las vacunas, que el Estado no asistió a las empresas o a los trabajadores. Eso sería es un gobierno que fracasó. El fracaso de Fernando de la Rúa es de gestión y se simboliza en un hecho, una frase o un modo de camina. Pero el fracaso es la gestión.

¿Cómo cambió el sindicalismo desde los tiempos de tu padre a hoy?
Cambió como cambiaron la sociedad y el mundo del trabajo. El sindicalismo siempre estuvo a la vanguardia del trabajo, especialmente del 50 hasta mediados de los 80, principios de los 90. Fue un sindicalismo que sabía de los temas, se adelantaba y podía proponer cosas. A partir de los 90, el sindicalismo se quedó atrás de los problemas. Fue un camión de bomberos que fue apagando los incendios que la realidad le impuso al mundo del trabajo. Todavía hay convenios colectivos de trabajo que son del año 75, y eso atrasa. Hay que discutir esos temas, lo digo como sindicalista. La pandemia y la cuarentena nos hicieron ver cosas en forma muy acelerada. Como WhatsApp inventó el acelerador de voz, la pandemia aceleró también el mundo por el que íbamos. Debemos volver nuevamente a ser vanguardia y no retrasar. El sindicalismo perdió también la discusión política. El último gran documento del sindicalismo fue el de Saúl Ubaldini con los 26 puntos para la Unión Nacional de la CGT. El sindicalismo no volvió a discutir el Estado que quería, los problemas que veía, la solución posible. Era un movimiento obrero preocupado por el pago de la deuda, que también dificultaba el desarrollo de los trabajadores.

¿Se desideologizó?
Sí. Eso demuestra la gran división del movimiento obrero. Gran división que aumentaron las desigualdades. No es la misma desigualdad de los años 70/80 que la de principios del siglo XXI. Eso también afectó al sindicalismo. El movimiento obrero es lo que representan sus dirigentes. No creo que haya dirigentes sindicales que no tengan conciencia de su base social. Pero la base social de un trabajador metalúrgico hoy no es la misma que en los 70.

¿Te vacunaste?
Me vacuné. Me tocó la primera dosis. Lo hice acá en la Ciudad de Buenos Aires. Me inscribí y me tocó en la calle Bolívar al 400, si mal no recuerdo.

¿Hace cuánto?
Una semana.

¿Qué pensaste cuando en febrero Hugo Moyano dijo: "Me vacuné con mi mujer y mi hijo con una provisión del Gobierno de la Ciudad para el Sanatorio Antártida"?
Hay dos cosas: lo que dice la ley y la ética de cada uno. Seguramente lo de Moyano estaría dentro de la ley, nadie podría discutir eso. El Gobierno de la Ciudad tendría que haber controlado mejor cómo se aplicaban las vacunas, cosa que nadie se pregunta.

¿Éticamente no estás de acuerdo?
Preferí esperar. Me tocó cuando me tocó. Me inscribí en la web del Gobierno de la Ciudad. Esperé. No quiere decir que todos tengan que pensar igual.

Joe Biden dijo: "Wall Street no construyó este país, sino que fue la clase media", y agregó: "Los sindicatos construyeron la clase media". ¿Qué rol tienen los sindicatos en la sociedad moderna?
Estados Unidos es un caso muy particular. Barack Obama planteaba grandes reformas y llegó al poder con fuerte apoyo del movimiento obrero. No pudo hacer ninguna de las reformas que se planteó. En Estados Unidos es el sistema que no deja a los gobernantes cumplir. Ojalá Biden lo pueda hacer. El movimiento obrero sindical en Estados Unidos es muy fuerte. En lo poco que representan, tienen buena representación. Al movimiento europeo hay que analizarlo en su conjunto. No en cada país individualmente. No es lo mismo el movimiento sindical en España, en Italia, en Portugal, que en los países nórdicos.
En esta misma serie de reportajes, Daniel Funes de Rioja, el presidente de la UIA, contó que en Alemania, cuando un líder sindical es electo en un cargo público, deja la conducción del sindicato. ¿Los líderes sindicales deben participar de las listas?
El movimiento obrero alemán no solamente participa en las decisiones de la empresa, sino también de las ganancias. En el caso de nuestra federación, existe un artículo por el que los dirigentes sindicales no podemos hacer política rentada. Hubo dirigentes sindicales que asumieron cargos y renunciaron a su organización, o pidieron licencia, y otros que siguieron al frente. No hubo un criterio único. No creo que sea un problema central en la vida política ni gremial de la Argentina.

¿Te ves como candidato?
No me imaginé nunca como candidato. Me gusta la política local, participo, tengo un espacio político, me siento referenciado en él y desde ahí trato de construir a los que crean que son los mejores para que tengan un lugar.

¿Habrá en algún momento una CGT y UIA, como fue la CGE, negociando una política económica en su conjunto? El Pacto de la Moncloa es como una referencia.
El Pacto de la Moncloa no fue una solución para España. Fue la entrada a la Comunidad Económica Europea, que destruyó gran parte de su propia industria y de su movimiento obrero. Sí creo en el diálogo, principalmente. En generar puentes. Puedo hablar con Horacio Rodríguez Larreta o con Cristina Kirchner. Considero buenas personas a los dos, y muy inteligentes. Por supuesto, me referencio políticamente con Cristina. Creo en la generación de diálogos. Mucho más en el movimiento obrero. El peronismo creó una herramienta que le dio mucha vigencia a una discusión histórica de la humanidad que se llama paritarias. En ese lugar los trabajadores, los dueños de la fuerza, y el capital, se tienen que poner de acuerdo y lo pueden hacer en un contexto en el que el Estado puede mediar. Es una discusión sana en un mundo capitalista. Creo en el diálogo de la CGT con los sectores empresariales. Ojalá se pueda hacer. Ojalá queden de lado las mezquindades y que se puedan realizar. Creo también en la unidad del movimiento obrero. Esa unidad uno la ve lejana, pero puede llegar en poco tiempo.

Se dice que Luis Barrionuevo usa la plata de su sindicato no para él, sino para la política. Vos tomaste la decisión de que una parte importante de los sindicatos vaya a los medios de comunicación porque desde allí se puede crear un cambio. ¿Qué crítica te merece el enriquecimiento de algunos sindicalistas?
No conozco personalmente la fortuna de cada sindicalista. El sindicalismo tiene la posibilidad de que cada cuatro años sus dirigentes sean elegidos democráticamente. Tienen que pasar por asambleas.

Pero es una actividad con menos cambios que otras.
Pero es parte de la organización. Son democráticas. No juzgo ni a Barrionuevo ni a mí mismo. Mis compañeros también podrían decir: "No nos gusta lo que estás haciendo, te cambiamos". En nuestro caso también hemos invertido en hoteles, el sindicato tiene casi diez hoteles, tres clínicas. El ahorro en ladrillos también está en la organización.

Se difundió que la hija de Hugo Moyano viajó con su familia a Miami en un avión privado, cuyo costo rondaría los 180 mil dólares. ¿Es plausible que sucedan cosas así?
Trataría de no hacerlo. Tampoco puedo.

En el viaje a Miami también participó Matías Tapia, de 25 años, presidente de Barracas Central, club que solía comandar su padre. ¿Qué afinidad hay entre el sindicalismo y la dirigencia del fútbol?
Hugo Moyano hizo en Independiente una muy buena gestión. Ordenó los números de un Independiente que estaba a punto de la quiebra. Los empresarios que fueron presidentes en su momento no pudieron solucionarlo. Él logró solucionarlo y dar orden a un club muy difícil de ordenar.

¿Un sindicalista tiene capacidad organizativa?
Sí, mucha. No contaríamos con lo que tiene el movimiento obrero si no tuviésemos la esencia de la organización.

¿Está bien que un hijo herede el sindicato del padre?
No, está muy mal que lo herede. Pero no es el caso de Pablo, que también tiene que pasar por un proceso electoral.

¿Qué te dice tu padre?
Me da consejos. Mi mayor oposición es mi viejo. Lo respeto muchísimo. Porque es mi padre. Nunca hubiese llegado donde llegué si no fuese por él. Durante muchos años tuve el conflicto freudiano padre/hijo y traté de diferenciarme. El hijo tiene que saber aceptar que es así. Si no, nadás contra la corriente. Mi padre me facilitó mi vida para que fuese secretario general, y se lo agradezco muchísimo. Negarlo sería pelear contra una realidad empírica.

¿Te psicoanalizás?
No.

¿Nunca?
No. No tuve ese tiempo.

No participás muy activamente en la CGT.
Soy secretario de Estadística de la CGT. Empecé a participar hace cuatro años más fuertemente en la vida institucional.

¿Hay mejores maneras de influir que el trabajo sindical?
Son cosas diferentes. Soy presidente de Sportivo Barracas. Aun hoy la cancha de Sportivo Barracas sigue siendo la cuarta cancha donde más jugó la selección argentina, donde se inauguró el alambrado, el gol olímpico y muchas otras anécdotas más. En el barrio donde hice el secundario. Era el lugar donde venía a estudiar, era el segundo o tercer barrio en mi historia de adolescente.

¿Fuiste a un secundario técnico?
Sí, la primera parte. Hice secundario en dos etapas. La primera acá en Barracas, en el 10, con tendencia mecánica, y la última parte de mi secundario en el 12, en telecomunicaciones. Barracas es el fútbol para mí. Intenté participar de la vida institucional de la AFA y todo eso. En el famoso 38/38 de los votos de Tinelli, participé también.

Quizá vos puedas tener más peso en la CGT por los medios que manejás.
Ningún compañero me dijo: "Che, vas a estar en este lugar porque vos desde los medios podés comunicar mejor la realidad del movimiento obrero y los trabajadores". Nunca.

¿El peronismo de la Ciudad de Buenos Aires es más republicano y socialdemócrata?
El peronismo es un movimiento nacional. No tiene una proyección internacional y nunca ha tenido una proyección internacionalista.

Ahora con el Papa cambia el enfoque.
El Papa es el peronista con el que conquistamos el Vaticano, je. Somos una expresión de lo que pasa en la Argentina.

¿No hay diferencia entre el peronismo porteño y el del interior?
No. Solemos perder elecciones, pero tenemos los mismos valores. La Argentina es una sociedad muy heterogénea. Como decía Alberto, descendemos de los barcos, de la selva y de los indios. Pero esa es la Argentina. Es lo bueno que tiene la Argentina, como otros países de Latinoamérica. Trato de corregirme cuando digo "los compañeros del interior". Es el interior, porque estoy acá en la Ciudad de Buenos Aires. Para un tucumano el interior puede ser uno de Santa Cruz. Son esas pequeñas cosas dialécticas que uno también tiene que empezar a corregir.

¿Cambia algo la conducción del Partido Justicialista de la Ciudad de Buenos Aires con Mariano Recalde?
Venimos trabajando juntos desde hace mucho tiempo. Él antes estaba en el Congreso y yo estaba en el Consejo Ejecutivo. Ahora es al revés. Nos conocemos desde hace mucho. Mariano ya no es un pibe. Es una persona joven que tiene muchas inquietudes con lo partidario, con el peronismo. Venimos de espacios totalmente diferentes. Como a muchos peronistas, me costó entender a La Cámpora. Hoy creo que los entiendo y admiro por el trabajo que están haciendo. Tienen para mí un respeto muy importante por la vida institucional del peronismo. Les endilgaron muchos sacos, que en realidad no les caben.

¿Cómo explicarías lo que entendiste finalmente de La Cámpora?
Es una organización que tiene un proyecto de país que es el peronismo. Desde ahí tratan de construir los basamentos necesarios para transformar la sociedad y llegar al poder.

En qué se diferencian del peronismo tradicional?
Que es una organización. El peronismo tradicional, en el cual me incluyo, no logró organizarse. Tenemos muchos buenos dirigentes que lamentablemente, por circunstancias de la vida, no han tenido un lugar en común para transitar parte de la vida de la Argentina y llevar adelante un proyecto.

¿No hay un posicionamiento más a la izquierda?
No. Hablar de izquierda o derecha es muy viejo. Es de 1700, digamos. En la Argentina, izquierda y derecha ya ni se diferencian. Ni siquiera el macrismo puede ubicarse en el tema de izquierda o derecha. Representamos cosas diferentes, pensamos en cosas diferentes. Habría que buscar tema por tema para decir si pensamos tan diferente.

Mariano Recalde dice: "Queremos tener un claro perfil opositor, pero con la vocación de construir un frente electoral". ¿Bajo tu conducción no hubo un claro perfil opositor de Larreta?
Mariano está remarcando lo que venimos haciendo. Su organización es parte de la conducción del Partido Justicialista y siempre tuvimos un claro perfil opositor.

¿Son un poco más beligerantes, quizá por algo generacional, en La Cámpora?
Son chicos grandes ya. Tenemos por ahí formas de diálogo diferente. Son modos y no el fondo.

Dijiste: "Rescatamos la importancia de la unidad junto a Alberto y Cristina para seguir profundizando ese camino tanto a nivel nacional como en la Ciudad Buenos Aires". ¿Un resultado negativo en las elecciones de noviembre puede poner en riesgo esa unidad?
Por el bien del país, espero que no. La principal unidad que tenemos como argentinos es la de la fuerza política más importante, el Frente de Todos. Y esa unidad se da en base a dos grandes dirigentes como Cristina Kirchner y Alberto Fernández.

Recibiste acusaciones de otorgar una concesión de un hotel de tu sindicato en Iguazú por un canon bajísimo a la hermana de Larreta, a la hija de Majdalani y al abogado Sáenz Valiente. ¿Es así?
Es un hotel que el sindicato construyó. Es un hotel de cuatro estrellas que está en Puerto Iguazú y lo pusimos a licitación. Se presentaron varios. Entre ellos una sociedad integrada por algunos de ellos, que ganó la licitación. Una licitación con un canon alto para ese momento, casi 100 mil dólares. Pobres. Les agarró la pandemia y están en un problema económico importante.
¿Te generó en algún momento ruido por aquello de que la mujer del César no solo debe ser honesta, sino también parecerlo? Podrían decir que vos acordás con Horacio Rodríguez Larreta?
Sería confirmar lo que quieren confirmar. Es justamente al revés. Tenemos más de 500 proveedores en nuestro sindicato, en nuestras obras sociales, desde aquel a quien le adquirimos una lapicera hasta el que le compramos el oxígeno. No conozco a todos los que están adentro de las sociedades. En un momento me acusaban de que había otros personajes. Ahora me acusan de esto. Seguramente habrá de todo un poco. Hay buenos y malos. Nadie va a decir: "Hoy el gobierno nacional contrata una empresa constructora de Caputo". ¿Qué vamos a decir? ¿Que Alberto o el ministro que la contrató es socio de Caputo porque tiene acuerdo con Caputo? Se necesitan otros parámetros e ideales.

¿Qué pensaste cuando viste que Nicolás Trotta, hoy ministro de Educación y antes rector de la UMET de tu sindicato, dijo que no era necesario suspender las clases unas pocas horas antes de que el Presidente decidiera hacerlo?
No soy parte del Gobierno. No conozco las decisiones, cuáles son las formas de llevarlas adelante y de decidir. Yo hubiera tomado medidas diferentes, pero no soy el Presidente ni el ministro de Educación. Mi único consejo al amigo, en este caso a Nico, fue que trabaja para el Presidente y debe obedecer lo que dice. Nico tuvo la altura suficiente para poder hacerlo y entender y respaldar una decisión del Presidente de la mejor forma posible. Lo felicito por eso.

Hay una cantidad de cuadros en el Gobierno cercanos a vos.
Alberto Fernández fue mi abogado. Marcela Losardo fue mi abogada. También comencé con Gustavo Beliz.

¿Hay un albertismo independiente, más allá de que esté formalizado o no?
No hay un albertismo. Es un grupo de gente que compartió pasado. Muchas cosas juntos, otros fuimos por distintos caminos. Hoy no tenemos un presente en común, políticamente hablando.

¿Cómo explicás aquello que los unió en el pasado?
Para mí, la campaña de 2001 fue una épica. Veníamos de la nada misma, peleados con la estructura del peronismo, enfrentados a De la Rúa y al menemismo, y con Gustavo Beliz hicimos esa campaña épica. Llegamos a sacar 17 puntos de votos luchándola. Ahí estábamos muchos de los que hoy forman parte de este gobierno.

¿Fue un momento fundacional?
No sé si fundacional. Fue un momento que marcó mi vida política. Renuncié al sindicato para encarar esa epopeya. Era un grupo de compañeros y compañeras que hacíamos de todo.

¿Cuál es el rol de una persona como Gustavo Beliz?
Me gustaría que tenga una decisión mayor en la política argentina. El lugar donde está es importante. Lamentablemente, no quiere dar ese paso para poder ayudar un poco más públicamente a la política. No solo al Gobierno, a la política en general.

Un texto del diario "La Nación" te adjudica la frase "negociar con Horacio es a veces más fácil que con el Ministerio de Trabajo". ¿Representa lo que vos decís?
Muchas veces, sí. Se negocian cosas diferentes. Hace poco escuchaba a Alberto. Decía que lo acusaban de negociar con el Fondo. Su explicación era que lo hacía, pero defendiendo siempre los intereses de Argentina. Me pasa lo mismo. Mis valores tienen que ver con la democracia, con los derechos humanos. No me sentaría a hablar con un genocida, con alguien que no respeta la democracia. Con Horacio me siento, tengo diálogo, pensamos diferente en muchísimas cosas. Por sentarme a hablar con alguien no dejo de ser peronista. Me puse de acuerdo en muchas cosas que tienen que ver con mi vida institucional como sindicato en la Ciudad de Buenos Aires. Con Claudio Moroni, que es un excelente ministro de Trabajo, a veces cerrar una paritaria me cuesta mucho. Es una persona que te discute, te pelea, defiende los intereses del Estado nacional y cuesta más. Con todos tengo buen diálogo.

Tu paritaria es particular, porque no tenés la contraparte de una cámara empresaria patronal.
Hay una asociación. No es una cámara empresaria, que reprsenta a los intermediarios, los administradores.
Pero no tiene la fuerza de los dueños de los medios de producción. Les pasa lo mismo a las autopartes cuando dicen que no representan a los accionistas, representan a quien dirige las empresas. Cada edificio es una fábrica, de alguna manera.

Dijiste: "Larreta abandonó a los porteños y no administra la Ciudad porque su sueño es ser presidente". ¿Puede cumplir ese sueño?
Me pone triste como porteño que tengamos nuevamente un jefe de Gobierno pensando más en ser presidente que en ser jefe de Gobierno.

Pero ya agotó dos períodos.
Sería bueno que alguna vez tengamos un jefe de Gobierno que termine su segundo mandato, que se quede hasta el último día pensando en los porteños. Hemos tenido jefes de Gobierno como Macri o como, en este caso, Horacio que ya está pensando más en su campaña presidencial que en la Ciudad de Buenos Aires. Tiene un plan que tiene que ver con poner a alguien en la jefatura de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para que el plazo que él no esté de jefe de Gobierno pueda llevar adelante los destinos de la Ciudad de Buenos Aires y ponerla a competir con quien posiblemente sea un rival interno muy grande para ellos, que es Martín Lousteau.

¿Quién sería mejor rival electoral para el Frente de Todos? ¿Patricia Bullrich o Vidal en la Ciudad de Buenos Aires?
Debemos pensar qué hacemos nosotros. Recibimos una Argentina destruida. La pandemia profundizó la crisis. Cuando se vuelva a una nueva normalidad, porque seguramente la normalidad no será la misma, tenemos que darle soluciones profundas a una sociedad que las necesita.

¿Juntos por el Cambio puede tener un resultado abrumador en noviembre?
Debemos buscar la forma de reconciliarnos, de dialogar. Nos cuesta transmitir esto. Del otro lado hay un aparato muy grande. Hace casi 14 años que maneja el Estado de la Ciudad de Buenos Aires. Eso complica mucho a quien es oposición.

¿Vas a presentarte para presidente de Boca?
Me encantaría, la verdad. Siempre cuento lo mismo: cuando decidí ser candidato a presidente de Boca, perdí algo que para mí era muy importante, que era mi relación con mis hijos. Llegar a la cancha juntos, comentar el partido. Estaban en ese momento en la secundaria y era un momento en el que podíamos hablar, nos podíamos sacar la bronca. Un abrazo o que un beso rompía ese enojo que uno tenía como padre con sus hijos. Cuando fue la campaña de Boca, perdí eso. Tenía que estar una hora antes, e irme una hora después porque hacía campaña.

¿Aun así querrías?
Boca es un gran desafío. Me asusta mucho lo que le pasó a Mario Pergolini. Lo considero una persona de bien. Tenía muy buenas intenciones. Que se haya ido de esa forma me duele mucho. Boca es una institución muy grande, somos casi 99% fútbol.

¿Es correcto caracterizar a Carlos Tevez como macrista y a Juan Román Riquelme como kirchnerista?
No, pero tampoco es extraño en la política argentina.

¿Es un síntoma de la grieta argentina?
Sí. Para mí son los dos grandes ídolos de Boca, junto con Palermo y otros más. Carlos Tevez dejó el club, me solidaricé y le agradecí todo lo que hizo, más allá de sus ideas políticas. No conozco si se ha expresado tampoco como macrista. Tuvo relación con el gobierno de Macri, el tema de parques eólicos y todo lo demás, pero eso es su vida empresarial. No es su vida de futbolista. Lo respeto como futbolista y por todo lo que le dio a Boca, igual que a Riquelme.

Finalmente, ¿la grieta es el problema mayor de la Argentina?
La grieta es el problema mayor del mundo. No solamente de la Argentina. Vivimos grietas en muchos países del mundo. Estados Unidos vive una profunda grieta. Hemos tenido las elecciones hace poco en Perú con un pueblo muy dividido. Ojalá la humanidad solucione el problema de grieta que tiene. Encontrar una política de confluencia en común, de trabajo en común en pos de un destino distinto. Me parece que tenemos, como hombres y mujeres de este mundo, un gran desafío por delante.

¿El gobierno anterior te amenazó con causas judiciales si no se sacaba a Horacio Verbitsky de "PáginaI12" luego de la publicación de quienes se habían sumado al blanqueo?
Son cosas diferentes. El macrismo no me amenazó con causas penales, me las hizo. Me acusaban de que tenía una cuenta en Suiza. El mismo juez que llevaba la causa en ese momento, como el siguiente, no pudieron comprobarlo. Ni yo, ni nadie de mi familia tiene cuentas en el exterior directamente, no solamente en Suiza.

¿Tampoco tu papá?
Lo acusaban, pero tampoco se comprobó. Lo acusaban a él y también a mí y a todo el mundo. A través Claudio Bonadio armaron una causa judicial en la que nunca pudieron comprobar nada. Hace casi un año, antes de que asuma este gobierno, la causa se cerró por falta de pruebas. Pero la verdad es que nunca nadie me amenazó. Nadie me dijo que se fuera un periodista. Se fue por otros motivos, no por una amenaza del gobierno en ese momento. Tuvimos una charla muy amena con Horacio Verbitsky.
Fue uno de los periodistas más importantes de investigación que tuvo Argentina. El hecho lamentable último no invalida todo lo que hizo y aportó. No nos pudimos poner de acuerdo y cada uno tomó un camino diferente.

¿Cuál era el desacuerdo?
Que el diario había cambiado de conducción. Y el dueño del diario quería tener la conducción periodística. No pasaba por un tema particular. La salida fue a partir de un retiro voluntario. Se llevó casi un millón de dólares de indemnización, como otros trabajadores. Mi sindicato afrontó eso y pudo, en un momento tan difícil, pagar igual la indemnización de aquellos que se sumaban al retiro.

¿Suterh es el caso más exitoso de un sindicato de trabajadores de edificios?
Yo creo que el sindicalismo argentino es exitoso en ese sentido. Casi el 84% de los trabajadores de edificios está sindicalizado. Para nosotros es un orgullo. El trabajador de edificios es muy particular. Lo que te junta es el sindicato. Es gente que viene de otro lugar social y de golpe te toca una portería en pleno Barrio Norte o en Belgrano o en Recoleta. Es lo que le pasó a mi viejo.

¿Cómo explicás el crecimiento del sindicato? En los últimos veinte años fue exponencial. ¿Tiene que ver con cómo está urbanizada la Ciudad de Buenos Aires?
Hay épocas. Siempre el ladrillo fue una buena inversión. Por algo se llamaban edificios de renta. Los ricos del campo invertían su excedente económico en la Ciudad de Buenos Aires. En los 90, fue el auge de los barrios privados, por el tema de la inseguridad. El campo es un gran inversor en ladrillos.

¿La dolarización y la bimonetarización de la que habló Cristina hizo que se construyeran más edificios de propiedad horizontal y después más countries?
Puerto Madero es un caso típico. Tiene menos de un 50% de ocupación. Muchos sectores, especialmente el sector del campo, usan mucho los departamentos o los ladrillos para atesorar. Pasó en Rosario. Se generó un boom inmobiliario muy grande. Crecieron ciudades como Tucumán. Cuando empezamos en la Federación, a principios de 2000, teníamos menos de 15 sindicatos. Hoy son 34 sindicatos de Suterh. Cuando mi papá asumió en el sindicato, en el año 86, teníamos 12 mil trabajadores de edificios en la Ciudad de Buenos Aires. Hoy somos casi 50 mil.
Foto: Pablo Cuarterolo
Fuente: Diario Perfil

Julio Saguier, el nuevo Magnetto: Guerra al Gobierno

Lidera el Grupo La Nación. Su canal quintuplicó el rating al apostar a la grieta y le gana a TN en el prime time. Lo acusan de pertenecer a la mesa judicial y de recibir plata de Mauricio Macri
Por: Juan Luis González

Desde que llegó la pandemia, Julio César Saguier pasa la mayor parte de su tiempo en el campo que tenía su homónimo padre en Pergamino. En ese rancho, famoso en la mitología radical por ser un refugio para perseguidos políticos durante los años de plomo, está sucediendo un fenómeno extraño: a pesar de que el dueño de La Nación se aisló por entrar dentro de la categoría de riesgo, su sombra no para de crecer sobre todos los rincones del establishment y del círculo rojo. De esto, al menos, están convencidos en el Gobierno, que ven en esa familia -y en particular en su reconvertido canal- al nuevo enemigo público oficial, y también su histórico competidor, Héctor Magnetto, que sigue con creciente temor cómo la distancia entre las ventas y el rating entre uno y otro medio se acortan cada día. Con Clarín menos “nervioso” que en otros años, y con su dueño ocupado en gigantescos negocios que ya no son sólo periodísticos, parecería que desde esa ciudad bonaerense puede salir el nuevo Sol del sistema mediático local.

“No dispare, general, que ha vencido”. Los Saguier son seis hermanos: Julio (60), el mayor, Alejandro (59), Fernán (57), Luis (54), Florencia (50) y María Luz (47). Ellos solos, junto a su madre, pudieron lo que no lograron más de 16 mil soldados en Pavón: vencer a Mitre. Esa pelea por la mayoría de las acciones de La Nación, que se dio a mediados de los noventa, fue casi tan violenta como la que dieron las fuerzas de Urquiza, aunque en este caso la victoria le fue esquiva a los descendientes del ex presidente. En esa derrota, que dejó por primera vez en la historia al célebre apellido afuera del control del diario, comenzó a gestarse el cambio que hoy reproduce -hasta límites insospechados- la programación superagrietada de su canal.
Hay que entender que La Nación está muy lejos de ser sólo un medio. Así lo creía el Mitre original, el que mejor entendió, en un siglo de hazañas de película y nacimientos de países, que para disputar el futuro había que intervenir no sólo el presente sino también tomar al pasado por asalto. Ese proyecto lo plasmó a través de su Academia Nacional de la Historia, hasta hace no tanto dueña monopólica del ayer argentino, y de su “tribuna de doctrina”, el diario. Aunque pasaron 151 años de su fundación, ese “espíritu”, ese ethos -conservador, oligárquico, liberal, representante de las buenas costumbres, según a quién se le pregunte- sigue pesando en el edificio de la Avenida Libertador. Las decenas de bustos, fotos y cuadros que hay ahí del ideólogo de la Guerra del Paraguay lo pueden atestiguar.

Por eso es que cada golpe de timón que da el directorio de la sociedad anónima La Nación SA -la empresa madre del grupo, de la cual los Saguier controlan el 66%- se da con el peso que confiere la historia. “150 años y vamos por 150 más”, es una frase que repite su plana mayor. Juran que ese fue el caso de la programación que estrenó este año el canal: una decisión muy pensada para superar la encrucijada monetaria en la que estaba atrapada LN+, una emisora que estaba por cumplir cinco años pero que daba pérdidas millonarias y amenazaba con hundir a todo el conglomerado. La polarización de esta pantalla sería, según esta versión, una decisión no del corazón sino del bolsillo. De cualquier manera, fue una apuesta más que efectiva: con Juan Cruz Ávila como productor general desde enero, el canal quintuplicó su rating, le gana a TN del Grupo Clarín en el prime time y se convirtió en el lugar en el que empieza a referenciarse la oposición, tanto votantes como dirigentes.
La ley primera.
El giro del canal fue un debate también entre la familia. Los que más gravitan sobre la vida del grupo son tres. Al mayor, primerizo en una familia patricia, los que lo conocen lo pintan como un hombre con ideas políticas a tono con la historia del medio. Pertenece más al mundo aristocrático del que salió su madre Matilde Noble Saguier (sobrina del fundador de Clarín por rama paterna y bisnieta del ex presidente por la materna, vínculo familiar por el cual ella siempre tuvo un mínimo porcentaje de las acciones que se amplió luego de la contienda de los noventa), que a su difunto padre. Abogado de la UCA y con la fe cristiana que enseñan en esa universidad, cuando Julio César se puso al frente de La Nación tenía tan sólo 34 años. Ese empuje juvenil fue clave para que el diario empezara a dejar atrás los fantasmas de un medio muy conservador y con complicidad con la última dictadura, y girara en esos años hacia una posición de crítica hacia el menemismo y algo más abierta. Ese cambio se evidenció en la salida de Bartolomé Mitre -el tataranieto, hasta entonces director del diario, cargo que mantuvo sólo en las formas hasta su muerte en el 2020- y en el desembarco, años después, de Héctor D'Amico y Jorge Fernández Díaz a la primera línea de la redacción. Luego del regreso a posiciones más tradicionales durante la década Kirchnerista, en especial a partir de la crisis del campo, ahora -y ya con el mayor de los Saguier al mando formal del grupo- su canal se transformó en un fenómeno de audiencias polarizadas.
Algunos que lo conocen bien se animan a especular que una emisora en donde no faltan los gritos y las descalificaciones directas hacia el Presidente, no representa cabalmente los modos o las formas que más le gustarían al líder del grupo. Pero, sobre todo en época de vacas flacas, billetera mata tradición.

Sobre el líder del grupo pesan las acusaciones y miedos más grandes del oficialismo. “Me quiso meter preso”, le dijo a Noticias el sindicalista Víctor Santa María. “Vino a mi casa y me amenazó”, contó el titular de la Alameda, Gustavo Vera, debido, según su versión, los seminarios que armaba con jueces y fiscales en el Vaticano. Cerca de Vera dicen que luego de esa supuesta visita, que habría ocurrido el 2 de diciembre del 2016, este llamó directamente al Papa Francisco y le contó el incidente. Víctor Hugo Morales también se sumó a la lista de supuestas víctimas de las presiones de Julio Saguier. Javier Fernández, operador judicial Kirchnerista, lo sindicó, en una entrevista en la revista Crisis, como “un operador que quiere nombrar jueces”. Son girones de una lógica que gira en el Frente de Todos y que desde la Rosada dan por cierta: que el mandamás del grupo La Nación se sentaba en la “mesa de los jueves” del mundo judicial macrista, que comandaba el entonces ministro Germán Garavano y donde estaba también el exiliado o prófugo -según cómo se lo mire- “Pepín” Rodríguez Simón. En el macrismo y en La Nación lo desmienten tajantemente.

Uno de los funcionarios más cercanos al Presidente dice: “No hay dudas de que operó para el macrismo. ¿Qué más prueba quieren que la solicitada contra Rafecas?”. Ese pronunciamiento del 2016 pedía la remoción del juez a quien hoy Alberto Fernández quiere para la Procuración. Saguier la firmó pero el Gobierno está convencido que además él mismo fue quien la organizó.

A veces desde el Gobierno se tiene sobre los medios la misma mirada paranoica que los medios tienen sobre el poder político.
Fernán, en cambio, dicen que tiene más de su padre que el resto. Tuvo sus años de militancia radical, como hizo toda su vida Julio senior, mano derecha de Raúl Alfonsín -“y gran amigo”, en palabras del ex presidente- e intendente porteño desde 1983 hasta su repentina muerte en 1987. Es el único de los hermanos que es periodista, y fue durante años corresponsal de La Nación en Washington. A diferencia de Julio junior, que rara vez abandona el quinto piso de Libertador, Fernán pisa la redacción a diario, participa de todas las reuniones de tapa, come en el comedor general e insulta cada vez que Clarín u otro medio le gana en las métricas. En criollo, es el que tiene más calle, y también el embajador formal de la familia ante los distintos inquilinos de la Casa Rosada.

Para las negociaciones más discretas y sensibles está Julio: algunos que fueron funcionarios en el gobierno Kirchnerista y también lo son ahora todavía se acuerdan de los cabildeos que hizo el mayor de los Saguier a principios de milenio para intentar desactivar una extravagante causa que armó la jueza María Servini de Cubría basada en un artículo de una revista de Raúl Moneta, donde se hablaban de supuestos préstamos irregulares con los cuales los Saguier financiaron la adquisición de la mayoría de las acciones del grupo. La acusación jamás fue probada pero, entre allanamientos y procesamientos, el tema alteró los ánimos.

Fernán apenas pasaba los 30 años cuando llegó a La Nación y, cuentan desde allá, hubiera sido imposible su camino si no fuera por su mentor, el histórico Claudio Escribano. Saguier fue subdirector del diario del 2005 hasta el año pasado, cuando se convirtió en director luego de la muerte de “Bartolo” Mitre. Hay un dato curioso de su biografía sobre el que se tejieron miles de especulaciones: su esposa es íntima amiga, y madrina del casamiento civil, de Juliana Awada. Esa relación -a la que el Gobierno le suma, según su óptica, una afinidad ideológica profunda- es sobre la que se desplega un rumor que cotiza alto en el círculo rojo: es la tesis de que Mauricio Macri puso plata en el canal y/o acercó amigos del estilo de Nicolás Caputo y Marcos Galperín. “Sumás uno más uno más uno y las cuentas dan”, dijo sobre estas versiones el presidente del Grupo América, Daniel Vila. Esmeralda Mitre, hija de Bartolomé Mitre y propietaria de una parte chica de esas acciones, y en guerra abierta con los Saguier, les puso número a esos rumores: 15 millones de dólares. Esta versión, desmentida por La Nación y el macrismo pero en la que creen ciegamente las grandes espadas del Gobierno, es la que explicaría, y le daría sustento económico, a la llegada de Ávila -que estuvo a minutos de ser funcionario en el gobierno macrista- y, sobre todo, al giro anti Kirchnerista del canal.
En el oficialismo es un tema que cala hondo, y que algunos sienten como una traición casi personal: los que tienen despacho en la Rosada recuerdan sendas visitas allá de Fernán y del productor general donde juraron que el nuevo canal iba a ser “plural” y “con todas las voces”. “Y ahora desde ahí piden un país sin kirchneristas, hacen campaña contra las vacunas, viven tirando fake news”, se quejan en el Gobierno. Otro foco en el que enfatizan desde ahí es el de la Asociación Empresaria Argentina (AEA): creen que, después de Paolo Rocca de Techint, son los Saguier, en especial Julio, "los que más palos ponen en la rueda".

Aunque prefiere el perfil bajo, Luis, tres años menor que Fernán, es el gran cerebro económico del grupo. Ingeniero de profesión y de alma, para él la política no es mucho más que esa actividad que lo hizo crecer casi con un padre ausente, y el periodismo como oficio es algo que sólo tiene sentido si los números cierran. De ahí que fuera uno de los grandes instigadores del giro del canal, y seguramente quien más satisfecho esté con los resultados.

“150 años más”. Uno de los grandes políticos del peronismo, probable candidato para las próximas elecciones, cuenta que hace poco un importante empresario le dijo en confianza y con cierto penar: “Hoy no tenemos una voz que nos represente”. Hablaba de el vacío que está empezando a dejar Magnetto, al borde de los 80 años y más preocupado en las telecomunicaciones que en su diario. Pero, aunque quizás el empresario nostálgico no lo sepa, el futuro llegó hace rato. Y tiene sede en Pergamino.
Clarín: Alianza y competencia
Julio Saguier no se movió de la silla. Mientras que los accionistas de Clarín huían como si hubieran visto un fantasma, el líder de La Nación no sólo no se levantó sino que no movió un sólo músculo. Así estuvo durante todo el relato -turbulento y trágico- de Lidia Papaleo, la viuda de David Graiver, en esa asamblea de Papel Prensa del 2009, en la que contó detalles de las torturas que sufrió luego de la muerte de su marido. Cuando terminó su largo alegato, Saguier fue el único que se acercó a ella y, luego de asegurarle que lamentaba lo que le había sucedido, le aclaró: “Mi familia y yo con esa historia no tenemos nada que ver”.

El entonces todopoderoso secretario de Comercio, Guillermo Moreno (representante del Estado en esa reunión), siguió atónito la conversación. Este político, que hace de la lucha contra la “oligarquía” uno de sus leivmotiv, hoy guarda para Saguier algo parecido al respeto.

Saguier no es como Bartolomé Mitre, que fue compinche histórico de Magnetto y con quien tuvo una gran relación. Fue entre estos últimos dos, de hecho, que lograron quedarse con Papel Prensa durante la última dictadura, el primero de varios negocios rentables que unirían a Clarín y La Nación. Desde entonces, ambas empresas fueron socias en CIMECO, una compañía que agrupaba a diversos diarios del interior, en la ahora extinta agencia de noticias DyN, y en Exponenciar, que organiza la feria Expoagro. Además, desde el principio del 2019, La Nación se imprime en Clarín. Sin embargo, mientras que el grupo de Magnetto con el tiempo se fue volcando hacia negocios que van más allá del periodismo, en LN prefieren los clásicos.

Aunque durante las épocas complejas, como durante la ley Audiovisual, cierran filas, las relaciones suelen ser competitivas. Esa tensión se acrecentó desde que La Nación comenzó a crecer. La diferencia de la venta entre los diarios es, en el promedio diario semanal, de 25 mil ejemplares (51 mil contra 76 mil, según la última medición del IVC). En online, en abril, sucedió algo histórico: LN le ganó a Clarín, 19 millones de usuarios únicos contra 17 millones, y quedó segunda en el ranking nacional de sitios online.

Sin embargo, cuentan por los pasillos de Clarín, uno de los grandes enojos de Magnetto ocurrió a principios de este año: varios periodistas y productores de su canal se fueron a LN+. Esa sensación no fue sólo suya. “Fernán Saguier tiene una falta de ética absoluta”, sintetizó Daniel Vila, que sufrió la misma experiencia en su canal. En el caso de TN habrá que agregar que algunos de sus periodistas se fueron sin que el grupo de Magnetto lo haya visto con malos ojos.

Hoy desde el Gobierno se observa a TN como “más moderado” mientras que LN+ se lleva todas las críticas. Es un cambio de era.
Fuente: Revista Noticias

martes, 15 de junio de 2021

"La reacción conservadora": Respaldo a periodistas amenazadas por su trabajo

Periodistas de Argentina y de la región se solidarizaron a través de un pronunciamiento con seis colegas que fueron atacadas por redes sociales y amenazadas por teléfono tras publicar la investigación "La reacción conservadora” sobre una “red internacional asociada a la alt-right o derecha desdemocratizadora”
Seis periodistas de distintos medios realizaron una investigación titulada "La reacción conservadora" sobre los vínculos entre diversas personas y organizaciones de "alt-right o derecha desdemocratizadora". La misma fue llevada a cabo por Ingrid Beck, Florencia Alcaraz, Paula Hernández, Soledad Vallejos, Paula Rodríguez y Juan Elman.

Tras la publicación del trabajo fueron atacados y atacadas en redes sociales, recibieron amenazas telefónicas e incluso publicaron sus datos personales. Además, hackearon el sitio donde estaba publicada toda la información.

Ante los ataques al trabajo periodístico, colegas de todo el país y la región se solidarizaron e impulsaron un pronunciamiento bajo el nombre "La reacción conservadora contra el derecho a la información", que hasta el mediodía del martes 15, llevaba recolectada más de 600 firmas.

En el comunicado expresan que ante la crisis que actualmente vive el periodismo, "cuyo oficio se ve tironeado por las operaciones de empresas de medios, cuyos contenidos muchas veces no cuentan con rigor informativo y sí con intereses corporativos", leen con preocupación el hostigamiento desatado por hacer periodismo. Se trata de una investigación llevada adelante con los recursos del periodismo de datos y la finalidad de democratizar la información sobre un movimiento relativamente nuevo en el país, que recurre a estrategias políticas también novedosas.

"Nuestrxs colegas investigaron esta red internacional asociada a la alt-right o derecha desdemocratizadora. El solo hecho de revelar el mapa de articulaciones, sus dinámicas, sus organizaciones de apoyo y sus protagonistas les valió un amedrentamiento pocas veces visto en redes", expresaron en el pronunciamiento impulsado por periodistas feministas, comunicadoras, comunicadores y aliados de todo el país.

Un dato no menor es que hasta un partido político condenó el trabajo periodístico. En ese sentido, las periodistas que impulsaron el pronunciamiento afirmaron que “el hostigamiento que ejercen es una verdadera expresión de lo que opinan sobre la libertad de prensa”. Y agregaron: que todo lo publicado es información de acceso público, documentada, sobre eventos que sucedieron y se pueden chequear.

Para sumar adhesiones se puede ingresar a: La reacción conservadora contra el derecho a la información https://bit.ly/3zsOBPh

En la ciudad de Córdoba, se sumó un respaldo firmado por todo el personal de la emisora en la que desarrolla su tarea profesional la periodista Paula Hernández, una de las autoras del proyecto. “Las trabajadoras y los Trabajadores de Radio Nacional Córdoba expresamos nuestro apoyo y solidaridad a la periodista y compañera Paula Hernández, ante los agravios recibidos a partir de la publicación de su trabajo periodístico La reacción conservadora en colaboración con colegas de otros puntos del país, en una clara demostración de intolerancia ante la Libertad de Expresión garantizada por nuestra Constitución Nacional”, señalaron a través de un comunicado.
Por su parte, el Círculo Sindical de la Prensa y Comunicación de Córdoba (CiSPren) también se solidarizó "con la compañera periodista Paula Hernández" y el resto de comunicadoras, "en respuesta a los agravios y amenazas en el marco de la publicación de la investigación”. “Defendemos el derecho a la libertad de expresión y el libre ejercicio de nuestro oficio para garantizar el derecho del acceso a la información de todo nuestro pueblo", recalcó el gremio. Además, el CiSPren puso "a disposición todos los medios gremiales y/o legales para resguardar el libre ejercicio del periodismo de les compañeres".

Información pública y necesaria
Por: Sonia Tessa
El poder es opaco, necesita de esa opacidad para operar. Las nuevas derechas en la Argentina vienen trabajando con un poder de persuasión que utiliza las redes y algunos medios de comunicación como replicadores de un supuesto “sentido común” que es en realidad una restauración de un orden. Por eso sus principales blancos son los transfeminismos, la militancia política –porque ellos encarnan “algo” que no sería política, sino un estado de naturaleza--, las políticas públicas. De lo que se trata es de azuzar pasiones. Descalifican actores políticos y sociales, los señalan como el origen de los males y lideran ataques por las redes que resultan en linchamientos.

El fenómeno viene siendo estudiado por investigadores como Pablo Stefanoni, en su libro La rebeldía se volvió de derecha, y Natalia Aruguete, coautora junto a Ernesto Calvo de Fake news, trolls y otros encantos.

Lo que hicieron les seis periodistas que durante un año trabajaron en La Reacción Conservadora fue echar luz sobre esas formas de actuar, conectar sus estrategias, ponerlos en evidencia. ¿Listas negras? Si tienen actuación pública, están expuestos y los datos recabados son todos verificables. Así, la acusación a este grupo de periodistas que tomó ribetes delirantes con el hashtag “Gestapo” tiene su origen en un malentendido que estos sectores se ocupan de sembrar de manera evidente: ellos –que en realidad están organizados y agrupados—necesitan aparecer como “espontáneos”, portadores de un bien y un sentido común que se opone a un “poder organizado” que sería el feminismo. En el reino del revés, aseguran que el problema es que ellos no se “arrodillan” frente a una agenda de ampliación de derechos, claro que no la llaman así.

¿Por qué entonces, al ser puestos en evidencia hablan de persecución? ¿Será que su principal activo es la opacidad? Que formen parte de una derecha organizada, con objetivos claros y precisos como la instalación de candidatos para las elecciones, no debería ser un problema en una sociedad democrática.

¿Por qué entonces el ataque personal, insidioso, dirigido a cada una de las personas que participó de la investigación? ¿Por qué la descalificación masiva en redes y también a través de los medios masivos de comunicación?

En La Reacción Conservadora hay información veraz, firmada, chequeable y verificable. Los mecanismos del terror son bien diferentes: las fake news con acusaciones que apuntan a provocar la reacción indignada de quienes leen. Se hace con fake news, se hace en base a las opiniones de esas periodistas o figuras. Ahí sí hay persecución. Inventan noticias, las lanzan en las redes, y en pocos minutos hay cientos de twits arrobando a la persona cuestionada. Generalmente tiene que ver con el dinero: parece que los obsesiona que la gente cobre por su trabajo. Convierten una tarea remunerada en algo ilícito: tal periodista cobró tanto por tal trabajo. Y sí, las personas venden su fuerza de trabajo haciendo lo que saben hacer. Así se organiza este sistema económico.

Dicho así puede sonar un poco abstracto, pero lo que se evita es reproducir la cantidad de ataques con mentiras que recibieron las periodistas que hicieron esta investigación y antes, otras tantas personas. La artillería de hashtag y mentiras no se utiliza sólo contra periodistas: el tema es con los feminismos, el veganismo, el activismo lgttbiq y cualquier militancia que no sea de derecha. Y así, en una curiosa reapropiación de términos, hablan de listas negras -pero ellos son los que se la pasan acusando a gente en las redes sociales y en los medios de comunicación-, y hablan de feminazis, cuando son ellos los que apuntan a acallar a otres.

¿Cuál es el problema de ser mencionados por su actividad pública? Quienes instalaron “es de La Cámpora” como una descalificación -y se recuerda que La Cámpora es un espacio político de la democracia- salen a gritar que es persecución un mapa donde se relacionan cuentas en redes sociales y personas a partir de sus actividades.

La embestida es más grave de lo que parece, y ya parece grave. Desde hace años, periodistas y otras figuras públicas ven peligrar su participación en redes sociales -o directamente se van- porque los ataques organizados son cíclicos. Es importante saber quiénes los organizan. Es necesario que la sociedad sepa que no son “espontáneos”, que no es una reacción “natural” de una “sociedad enojada”, sino una puesta orquestada para señalar a algunos sectores, a algunas figuras, y convertirlas en chivos expiatorios.

¿Un mapa de los feminismos en la Argentina? Está a la vista: los debates son públicos, las formas de hacer son transparentes, nadie oculta donde milita y qué ideas lleva adelante. A quienes hoy se dicen perseguidos, la opacidad les permite actuar como si fueran muchos, demasiados, contra quienes sí hacen su trabajo a plena luz.

Por eso, lo ocurrido en estos dos últimos días resulta inaceptable. La información es un derecho. Saber quiénes forman parte de las nuevas derechas y cómo están coordinados es información pública necesaria para entender este momento de la sociedad. 
Fuentes: La Nueva Mañana, PáginaI12

lunes, 14 de junio de 2021

TV Pública: piden indagatorias por retiro de dinero para una producción

El fiscal Gerardo Pollicita imputó por "administración infiel en perjuicio de la administración pública, abuso de autoridad y negociaciones incompatibles”, pero excluyó de la maniobra a la presidenta de RTA, Rosario Lufrano
Por: Néstor Espósito

El fiscal Gerardo Pollicita pidió la indagatoria de cinco funcionarios de la TV Pública por los presuntos delitos de “administración infiel en perjuicio de la administración pública, abuso de autoridad y negociaciones incompatibles” por el retiro de 11,4 millones de pesos en efectivo de una cuenta de Radio y Televisión Argentina (RTA) para gastos de la producción de una serie sobre el prócer Manuel Belgrano.

El pedido de indagatoria formulado ante el juez Luis Rodríguez apunta a Alejandro De la Torre, director adjunto de Administración, Finanzas y Relaciones Comerciales; Claudio Lamalfa, tesorero; Guillermo Siaria, director de Administración, Finanzas, Relaciones Comerciales; Ernesto Molinero, gerente de Producción, y Ariel Berliner, subgerente.

Una sexta imputada con pedido de indagatoria es Adiana Maestri, una escenógrafa externa contratada para la ficcion.

El pedido de indagatorias excluye a la presidenta de RTA, la periodista Rosario Lufrano, a quien el fiscal no consideró responsable de los presuntos delitos investigados.

Según el dictamen, de unas 42 páginas, los imputados “excediéndose en sus funciones y abusando de la confianza que les había sido depositada en virtud de los cargos jerárquicos que ostentaban dentro de la estructura de la sociedad, dispusieron arbitrariamente de fondos del estado nacional en clara violación de los principios generales que rigen su accionar como funcionarios públicos”.

Los acusados actuaron “con el objeto de materializar la adquisición discrecional de diversos productos y servicios, desatendiendo la normativa regulatoria de la actividad allí desarrollada y eludiendo los mecanismos de control internos existentes en la mentada Sociedad del Estado”.

Ello, añade el texto, “redundó en indebidos beneficios para los imputados y hacia terceras personas, provocándose como contracara de ello un perjuicio económico en las arcas públicas”.

Según el fiscal, “la maniobra cuestionada estuvo orientada a procurarse el manejo de dinero en efectivo, por fuera de los límites previsto para este tipo de operaciones en el ámbito estatal, con miras a disponer arbitrariamente del mismo y llevar a cabo distintas erogaciones presuntamente vinculadas con las necesidades de la tira”.

Se trata de “Los amores prohibidos de Belgrano”, una producción prevista por la TV Pública desde el inicio de la actual gestión y postergada por la pandemia.

El dictamen subraya que las conductas de los imputados no contaban “con la debida autorización del Directorio de RTA SE ni la aprobación de un presupuesto que los respaldara”.

“Si bien la documentación permite afirmar que desde el Directorio de RTA se tenía conocimiento del proyecto, toda vez que Lufrano suscribió diversos contratos de locación a mediados del año 2020 con los agentes que prestarían servicios para la concreción de la ficción, lo cierto es que lo que sucediera después de ello escapó de su conocimiento y, consecuentemente, de su aprobación”.

El retiro del dinero para supuestos gastos de la producción, así como “todo lo actuado con posterioridad por los imputados escapó del control de los integrantes del Directorio, que lejos estuvieron de autorizar las erogaciones cuestionadas”.

“Sin que exista un presupuesto previamente aprobado y no mediando la aprobación del Directorio de RTA, gestionaron, autorizaron y cobraron anticipos de gastos por $11.400.000, monto que fuera extraído de las cuentas bancarias de la sociedad y sería utilizado por aquellos para materializar diversas erogaciones en efectivo que derivaron en un elevado perjuicio económico para el patrimonio nacional”, resumió el fiscal.
Fuente: Noticias Argentinas

Catalunya: Periodista de canal público ejerce por primera vez la cláusula de conciencia

En Catalunya, el periodista de TV3 Santiago Torres ha invocado la cláusula de conciencia por primera vez en la televisión pública catalana y ha pedido rescindir su contrato ante el trato "hostil y denigrante" recibido en los últimos años y la "deriva ideológica" de la cadena, que niega estas acusaciones.
La cláusula de conciencia es un derecho, reconocido por la Constitución y recogido en el Estatuto de Redacción de los servicios informativos de TV3, que permite a los periodistas pedir la rescisión de sus contratos cuando consideran que su empresa sufre un cambio sustancial informativo o una deriva ideológica o que no pueden seguir ejerciendo con normalidad
En el caso de Santiago Torres, quien durante treinta años formó parte del equipo de redacción del programa de reportajes '30 Minuts', se dan las dos circunstancias, según informa hoy La Vanguardia. Torres denuncia en su escrito, al que ha tenido acceso Efe, la "deriva ideológica" de los informativos de TV3 bajo la dirección de David Bassa, que fue quien en 2018, según su versión, decidió apartar al periodista del '30 minuts' cuando este estaba realizando el reportaje "Setge al referèndum" (Asedio al referéndum).

El periodista sostiene que Bassa le convocó a diversas reuniones para marcar las directrices que debía seguir el documental y asegurarse de que los contactos con los políticos se realizaban únicamente a través de él. Torres, al que le fue asignado otro documental sobre La Marató, presentó en 2019 una denuncia por acoso laboral, aunque su demanda fue desestimada en primera y segunda instancia. Su situación en la cadena se hizo "insostenible" y estuvo dos años de baja con un trastorno ansioso-depresivo, explica en la denuncia.

Al recibir el alta, a principios de este año, Santiago Torres se reincorporó como redactor de mesa en el canal informativo 3/24. El periodista, que ha hecho más de 120 reportajes y documentales y ha cubierto grandes conflictos internacionales, está convencido de que su traslado no obedece a ningún criterio profesional, sino que es "un castigo" por denunciar públicamente las "prácticas" de la dirección

En declaraciones a Efe, el director de Informativos de TV3, David Bassa, ha negado los hechos denunciados por Torres: "Lo único que está contrastado es que los tribunales, todos, han desestimado el caso, porque no hay caso. Ha quedado demostrado que toda la denuncia no tiene fundamento".

Santiago Torres se ha dirigido también por carta a la presidenta de la CCMA, Núria Llorach, y al director de TV3, Vicent Sanchis, para exponer su situación, que hace unas semanas volvió a denunciar ante los tribunales, invocando, por primera vez en TV3, la cláusula de conciencia. El redactor denuncia el "sesgo político" de la cadena y que ha sufrido una "denigración profesional" y un "agotamiento moral y personal" que le hace imposible continuar "con una actividad periodística ética y digna" en la cadena.
Fuente: Agencia EFE

sábado, 12 de junio de 2021

Jesús Martín-Barbero 1937 - 2021

Este sábado murió en Cali, Colombia, a los 87 años, el reconocido teórico de la comunicación, semiólogo, antropólogo y filósofo, Jesús Martín Barbero. Según información de un familiar el maestro falleció por COVID 19. Su obra es considerada por muchos trascendental para varias generaciones de comunicadores.

Nació en Ávila, España, en 1937 y estudió Filosofía en el Instituto de Filosofía de Lovaina, Bélgica, donde se doctoró en 1971, e hizo estudios de posdoctorado en Antropología y Semiótica en la Escuela de Altos Estudios de París.

Fue director del Departamento de Comunicación de la Universidad del Valle en Cali (Colombia), donde permaneció entre 1975 y 1995. Entre 1999 y 2003 ejerció la docencia en Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, en Guadalajara, México.

Fue profesor visitante de las Universidades Complutense de Madrid, Autónoma de Barcelona, Standford, Libre de Berlín, King's College de Londres, Puerto Rico, Buenos Aires, Sao Paulo, Lima, etcétera. En 2003, obtuvo la nacionalidad colombiana.
Martín-Barbero, dijo que hay que lograr que la información se transforme en conocimiento, cuando se le preguntó sobre la difícil relación de las y los periodistas con los medios en los que trabajan, el profesional remarcó "los dueños de los medios deberían comprender que el buen periodismo es también un buen negocio  y,  por lo tanto,  que generar las condiciones de un periodismo de calidad no haría más que redundar en sus propios intereses".
Además, fue doctor 'honoris causa' por la Universidad Nacional de Rosario (Argentina) y por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá (Colombia).
Martín Barbero fue presidente de la ALAIC (Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación), miembro del Comité consultivo de la FELAFACS (Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social). Es miembro del Comité científico de Infoamérica.

Publicó además los libros: Comunicación masiva: discurso y poder, Ciespal, Quito, 1978; Comunicación educativa y didáctica audiovisual, SENA, Cali, 1979; Introducción al análisis de contenido, Incisex, Madrid, 1981; De los medios a las mediaciones, G. Gili, Barcelona., entre otros.
"Mirando desde América latina el espacio público, aparece históricamente confundido con, o subsumido en, lo estatal. Cuando el orden colectivo se percibe como precario, y es a la vez idealizado como algo preconstituido ontológicamente, no construido política y cotidianamente, la heterogeneidad de lo social aparece como disgregación y ruptura del orden. El autoritarismo en América latina no puede ser entonces comprendido como una tendencia perversa de sus militares o de sus políticos, responde a la precariedad de la sociedad civil y a la complejidad de mestizajes que contiene", Jesús Martín Barbero, en "Televisión pública: del consumidor al ciudadano", La Crujía Ediciones, Buenos Aires, 2005
"Jesús Martín Barbero es un intelectual que ha influido profundamente en el proceso de institucionalización de las carreras de Comunicación de nuestro país y de América latina", dijo la decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Andrea Varela, cuando decidieron otorgarle el título Doctor Honoris Causa.

Martín Barbero, fue un gran conocedor de los medios alternativos latinoamericanos, narró una experiencia que ilustra la importancia de este tipo de comunicación y la inquietud cultural que desarrolla en sus usuarios. Un grupo de mujeres de un barrio pobre de Lima consiguió mediante un sistema de megafonía, en principio sólo utilizado por el administrador del mercado, comunicarse con sus conciudadanos realizando un símil de radio.

La experiencia fue censurada por una religiosa que "ridiculizó la forma de hablar de las mujeres y condenó la osadía de quienes 'sin saber hablar' se atrevían a hacerlo por los altavoces". Tras la frustración inicial de las protagonistas de esta radiomegáfono, vino la reacción: "Hemos descubierto que la religiosa tiene razón, no sabemos hablar y en esta sociedad quien no sabe hablar no tiene la menor posibilidad de defenderse ni de poder nada. Pero también hemos comprendido que con ayuda de este aparatito, podemos aprender a hablar". A partir de ese instante comenzaron a utilizar los escasos medios técnicos de que disponían para aprender a expresarse,

Jesús Martín Barbero y las radios comunitarias

miércoles, 9 de junio de 2021

Reconocen el compromiso de la radio con la inmediatez del periodismo

"La radio es inmediatez y en Colombia la gente es fiel a este medio", dice a EFE Juan David Cardozo, miembro del equipo de W Radio galardonado con el Premio Internacional de Periodismo Rey de España por el trabajo "Cliver Alcalá: El general venezolano que confesó su plan para asesinar a Nicolás Maduro".

El jurado valoró la buena factura del trabajo, "un ejercicio brillante de periodismo en vivo durante una entrevista llevada con adrenalina y destreza que refleja un compromiso periodístico enorme", que fue elaborado junto a Cardozo por Camila Andrea Sarmiento y Julio Sánchez Cristo.

Este último será el que mañana recibirá, en nombre del equipo, el galardón de manos del rey de España, Felipe VI, en una ceremonia en la Casa de América de Madrid.

La entrevista fue emitida en W Radio Colombia el 26 de marzo de 2020 y tuvo una gran repercusión a nivel internacional, ya que ella el general venezolano retirado Cliver Alcalá adelantó en primicia una operación militar en el país latinoamericano contra Maduro.

En una entrevista con EFE, Cardozo aseguró que la mejor forma de trasmitir una información es "simplemente contar la verdad", y "eso es lo que hemos buscado en la W, siempre contar la verdad más allá de que nos guste o no".

"Los medios tienen mucha credibilidad o intentan tenerla en Colombia, esto es muy delicado a la hora de transmitir una noticia", dice Cardozo, que asegura que nunca se ha sentido coartado para hablar en su país, "y seguro que ninguno de mis compañeros se han sentido influenciados para decir un noticiario", añade.

El periodista valora que "afortunadamente Colombia es un país en el que el periodismo se ejerce libremente, y eso es importante, mucho más ahora cuando tenemos tanta responsabilidad como medio de comunicación con las manifestaciones para contar la verdad de lo que está sucediendo, que a veces resulta muy complicado", señala.

El periodista destaca el papel que sigue jugando la radio en Colombia, frente a otros medios como la televisión o los impresos: "En Colombia la gente sigue muy fiel a la radio. La radio es instantánea, tiene magia, y esa magia es contar las historias de inmediato".

Los Premios Internacionales de Periodismo Rey de España se conceden anualmente desde el año 1983, en el que fueron creados por la Agencia EFE y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Los galardones tienen por objeto reconocer la labor informativa de los profesionales del periodismo en lengua española y portuguesa de los Estados que integran la Comunidad Iberoamericana de Naciones, y de las naciones con las que España mantiene vínculos de naturaleza histórica y relaciones culturales y de cooperación.

Están patrocinados por el grupo industrial Suez, con una dotación de 6.000 euros y una escultura del artista Joaquín Vaquero. El galardón Don Quijote está dotado con 9.000 euros y una escultura de Xema Teno.
Fuente: Agencia EFE

Pueblos originarios piden a Corte Interamericana legalidad para radios comunitarias en Guatemala

Pueblos indígenas de Guatemala solicitaron este miércoles a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) un reconocimiento legal a las radios comunitarias para poder ejercer su derecho a la libertad de expresión y derechos culturales.

La Corte IDH inició una audiencia pública de dos días por una demanda contra el Estado de Guatemala por los alegados obstáculos para la operación de cuatro radios comunitarias en Maya Kaqchikel de Sumpango, Achí Maya de San Miguel Chicaj, Mam Maya de Cajolá y Maya de Todos Santos de Cuchumatán.

Los indígenas afirman que existen obstáculos para acceder a frecuencias radiales y una política de criminalización de la radiodifusión comunitaria operada sin autorización.

"Lo que necesitamos es que haya una reparación de los daños hechos por el Estado en contra de las radios comunitarias, que paralicen los allanamientos porque es una forma de intimidar a la población, porque se llevan los equipos y encarcelan a los comunicadores. Luego también que se agilice una ley que reconozca a las radios comunitarias", afirmó el miembro de la comunidad Maya Kaqchikel y cofundador de la Radio Ixchel, Anselmo Xunic.

La Radio Ixchel fue allanada en el año 2006 con el objetivo de inspeccionar, registrar y obtener evidencia sobre sus actividades. En ese momento les quitaron el equipo transmisor y algunos de sus promotores fueron detenidos por el delito de hurto, que luego no pudo ser confirmado, según la demanda contra el Estado.

La demanda interpuesta ante la Corte IDH por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) indica que hay una falta de reconocimiento legal de los medios comunitarios y un supuesto mantenimiento de normas discriminatorias que regulan la radiodifusión.

Además destaca que la normativa interna, ratificada por la Corte de Constitucionalidad de Guatemala, así como la falta de adopción de medidas afirmativas en beneficio de los pueblos indígenas para acceder en igualdad de condiciones a las frecuencias de radiodifusión, constituyen violaciones de los derechos a la libertad de expresión, a la igualdad ante la ley y a los derechos culturales.

"La Comisión reconoce el derecho de los pueblos indígenas a fundar y operar medios de comunicación comunitarios y resaltó la importancia que estos medios tienen para todas las comunidades, debido a que en muchas ocasiones estos constituyen el único medio y la única forma para mantenerse informados y poder participar en los debates públicos de su propia comunidad o de la sociedad en general", expresó la comisionada de la CIDH, Esmeralda Arosemena.

La Comisión indicó que la realidad de los pueblos indígenas en Guatemala es que estos se encuentran en una situación estructural de exclusión social, discriminación y pobreza lo cual se manifiesta en su escasa participación y representación en los medios de comunicación como miembros activos de la sociedad.

En la audiencia, las presuntas víctimas resaltaron los beneficios de la radio, desde donde divulgan su música, idioma, tradiciones y cultura, noticias, así como sostenibilidad alimentaria dentro de su comunidad indígena.

"El micrófono es un poder y queremos hacer un cambio para salir del subdesarrollo, para eso podemos hacer muchas cosas, y en especial cuando nos dan la oportunidad de poder hacer llegar la voz en nuestros propios idiomas. Con nuestra cultura, con nuestros conocimientos ancestrales, con los bienes naturales vamos a lograr un desarrollo y autosostenibilidad", dijo la miembro de la comunidad Maya Q’anjob’al (Santa Eulalia, Huehuetenango) y directora de la Radio Jolom Konob, María Pedro de Pedro.

El perito propuesto por los representantes de las víctimas, José Francisco Calí Tzay, relator especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas para las Naciones Unidas, confirmó que para esta población "el acceso a radios comunitarias es fundamental para transmitir el idioma, la cultura y cómo los pueblos indígenas dependen para informar y educar a sus comunidades, especialmente durante la actual pandemia de salud mundial covid-19".

La audiencia finalizará el jueves con la declaración de otro perito y los alegatos finales orales de las partes. 
Foto: Willie de León
Fuente: Agencia EFE

Otras Señales

Quizás también le interese: