miércoles, 28 de abril de 2010

Aumentan muertes de periodistas en 2010 y abril se convierte en el peor de los últimos cinco años

Honduras, México, Pakistán y Colombia, los países más peligrosos para la prensa
Al menos 42 periodistas han muerto en incidentes de violencia en lo que va de año, mientras el año pasado murieron 37 en el mismo periodo, y este mes se ha convertido en el peor abril de los últimos cinco años, con 17 periodistas fallecidos, según los datos difundidos este miércoles por el Instituto Internacional de Seguridad de la Prensa (INSI por sus siglas en inglés).
INSI destacó que cada día y medio de este mes de abril ha muerto un periodista, y sólo en los últimos 12 días han muerto nueve periodistas.
Las cifras demuestran un aumento de muertes violentas de periodistas en 2010 con respecto al año pasado, que resultó ser unos de los peores, con 133 muertos, señaló INSI en un comunicado.
Del total de muertes violentas de periodistas registradas en lo que va de año, 27 se ha confirmado que están relacionadas con su trabajo. Otras 15 fueron aparentemente a causa de su trabajo, aunque no se haya podido confirmar la relación, y unas cuantas se produjeron en circunstancias independientes.
"Cuando se acerca el Día de la Libertad de Prensa, este es un claro recordatorio del terrible precio que pagamos por nuestras noticias en todo el mundo", dijo el director de INSI, Rodney Pinder, en referencia al próximo 3 de mayo, la fecha conmemorativa declarada por la UNESCO.
"La impactante cifra de abril centra aún más la atención en este tema", consideró Pinder. "Todos y cada uno de los casos demuestra la necesidad urgente de actuar tanto en los países afectados como a escala mundial. La libertad grita cada vez que un periodista es asesinado por hacer su trabajo", añadió.

Honduras, el más peligroso
En lo que va de año, se han producido muertes violentas de periodistas en 22 países. La mayoría han tenido lugar en Honduras, con siete periodistas asesinados, seguido de México, con seis, Pakistán, con cuatro, y Colombia y Nigeria, con tres cada uno.
En la lista del INSI figuran también Nepal y Venezuela, con dos muertes cada uno, y Chipre, Rusia, Ecuador, Turquía, Afganistán, Angola, Yemen, India, Congo, Sudáfrica, Filipinas, Letonia, Camerún, Irak y Tailandia, con una muerte.
"INSI insta a todos los estados afectados, y especialmente a Honduras, México, Pakistán, Colombia y Nigeria, a realizar investigaciones exhaustivas sobre estas muertes y llevar a los perpetradores ante la justicia", declaró Pinder. INSI, entre otros grupos, ha constatado que en más de ocho de cada diez casos de asesinatos de periodistas no se juzga a nadie.
Pinder pidió a los países de la ONU que secunden la iniciativa de la UNESCO de mantener un minuto de silencio el Día de la Libertad de Prensa "para unirse en un esfuerzo mundial para detener el derramamiento de sangre y poner fin a la inmunidad de los asesinos de periodistas".
Según INSI, un total de 1.500 periodistas y otros profesionales de la información han muerto en los últimos 14 años mientras intentaban cubrir una historia.

Fuente: Europa Press

Llaman a concurso para isologo y aplicativos de pantalla de la futura Señal Cultura Nación

La Secretaría de Cultura de la Nación tendrá su propio espacio televisivo. Por ello, se convoca a profesionales del diseño y branding para que armen propuestas sobre el isologo y aplicativos de pantalla. El premio es de $25 mil
La Secretaría de Cultura de la Nación convoca a diseñadores gráficos y especialistas en Branding de todo el país a participar del concurso “Isologotipo, aplicativos de pantalla y aplicativos de pantalla animados" para la Señal Cultura Nación, el canal televisivo que tendrá el organismo dirigido por Jorge Coscia.
Además del reconocimiento y concreción de la propuesta de marca, el trabajo seleccionado será premiado con $25.000 para el ganador.
Los profesionales interesados en competir deberán entregar sus producciones el 17 de mayo de 2010, en la Secretaría; ya que el nombre del titular del proyecto ganador será anunciado públicamente el 8 de junio.
Con el objetivo de ser un disparador para la creatividad y trabajo, se aclara que “Señal Cultura Nación” es concebida con un criterio plural, federal y popular, que rescatará la identidad cultural nacional y latinoamericana en toda su amplitud, promoviendo el debate, la reflexión y el respeto por la diversidad. Todo ello deberá verse reflejado en la marca diseñada.

Más info:
isologo2010@cultura.gov.ar, o personalmente en la Secretaría de Cultura de la Nación (Av. Alvear 1690, Ciudad de Buenos Aires).

Sindicato de Periodistas de Cataluña editó el primer Manual básico de relaciones laborales

El Sindicato de Periodistas de Cataluña (SPC) ha editado el primer Manual básico de relaciones laborales para periodistas en castellano, del que se repartirán un millar de ejemplares a los delegados de esta organización
Elaborado por el periodista Fabián Nevado, secretario de Acción Sindical del SPC, el nuevo manual ha sido presentado hoy en rueda de prensa en Barcelona por el propio autor y el presidente del SPC, Ramon Espuny.
Se trata de un manual de consulta basado en la experiencia de muchos años de Nevado atendiendo dudas de compañeros de profesión sobre derechos laborales y profesionales.
Con lenguaje claro y sencillo, el autor incluye en el manual leyes y documentos que, a su juicio, son básicos para la negociación colectiva en los diferentes medios de comunicación.
Así, además de la inclusión del Estatuto de los Trabajadores como referente básico del marco laboral de España, también se ha añadido en el manual los puntos básicos de las leyes de Prevención de Riesgos Laborales y de Propiedad Intelectual y la que regula la cláusula de conciencia.
Fabián Nevado ha explicado que su obra ofrece información sobre los derechos y deberes de los delegados sindicales, las secciones y las elecciones, las diferentes modalidades contractuales y consejos sobre cómo afrontar la negociación colectiva, y ha añadido un apartado sobre las consultas más frecuentes en las relaciones laborales.
Ramon Espuny ha asegurado, por su parte, que la publicación del manual es "muy oportuna" por los múltiples expedientes de regulación de empleo y despidos que se han producido en la profesión en el último año, que ha calificado de 'annus horribilis' de los periodistas.
Este manual ha de servir, según Espany, para que los informadores "que nos atrevemos a escribir y a opinar de todo seamos un poco más expertos en la legislación que, a pesar de sus limitaciones, asegura una defensa efectiva de nuestras condiciones laborales y profesionales".

Fuente: EFE

María Eugenia Estenssoro: "Nadie puede promover un linchamiento"

La senadora de la Coalición Cívica recibe hoy a periodistas intimidados
Por: Laura Capriata
"La violencia verbal puede llevar a la física, y nadie puede promover un linchamiento a su antojo." La frase pertenece a la senadora María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica) y es un anticipo del debate sobre intimidaciones a periodistas que esta semana se instalará en el Congreso.
Ayer, Estenssoro y una veintena de legisladores de la oposición, encabezados por la diputada Silvana Giudici (UCR-Capital), presentaron una denuncia ante la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, para que visiten el país y comprueben la situación de la prensa.
Además, hoy, la Comisión de Medios y Libertad de Expresión del Senado (que preside Estenssoro) recibirá a varios de los periodistas que sufrieron o están amenazados con hostigamientos, y mañana sus pares de Diputados harán lo mismo.
Estenssoro vinculó la intimidación a la política oficial y adelantó a La Nación que la oposición podría citar a varios funcionarios para que rechacen o confirmen la injerencia oficial en los episodios.
"Queremos convocar al secretario de Medios y al responsable del Sistema de Medios Públicos. Si hay conexiones entre esta campaña de difamación y el Gobierno, vamos a reclamar la renuncia de los funcionarios, y que se deje de usar fondos públicos para difamar", pidió la senadora que responde a Elisa Carrió.
Senadores y diputados de la oposición están muy preocupados por el "juicio ético y político" que Hebe de Bonafini anunció que llevará adelante mañana, en Plaza de Mayo, contra periodistas a los que acusa de colaborar con la dictadura.
Entre los señalados están Joaquín Morales Solá y Magdalena Ruiz Guiñazú (miembro de la Conadep que ayudó a enjuiciar a las juntas militares), que prometieron su presencia en el Congreso, al igual que los periodistas Daniel Santoro, Marcelo Bonelli y Edgardo Alfano, víctimas de una campaña de afiches anónima contra el Grupo Clarín.
"Todos respetamos a Bonafini por su papel en los 70 y los 80, pero eso no la habilita para promover el linchamiento de personas a su antojo", sostuvo Estenssoro. La senadora opinó que la titular de Madres de Plaza de Mayo "hoy actúa como una vocera del Gobierno y está enjuiciando a los que se oponen a los Kirchner, no a los que defienden a Videla".
Estenssoro dijo también que "los medios públicos hacen periodismo de barricada", sostuvo que los periodistas agraviados no están acusados de ningún crimen y opinó que si alguien tiene motivos para acusarlos "debería ir a la Justicia, porque el linchamiento público se usaba antes del nacimiento de los sistemas judiciales formales".

Foto: Hernán Zenteno

Fuente: Diario La Nación

Partido Obrero repudia los escraches y “juicios éticos” contra los periodistas de Clarín

No tenemos la menor duda de que la mayor parte (pero de ningún modo todos) de los periodistas de Clarín escrachados por afiches anónimos no tienen la condición de tales, porque son voceros incondicionales de la patronal que los alquila. Varios de ellos ocupan cargos gerenciales que los convierten en intelectuales orgánicos de la patronal. La falta de independencia de estos periodistas puede ser comprobada con toda facilidad por la adaptación constante de sus dichos a la política del medio en cuestión. En su condición de gerentes de Clarín, han sido responsables del despido de numerosos periodistas, que sí tenían, no ya una opinión independiente, sino simplemente una propia. Pero un periodista que despide a periodistas ha quedado privado de su condición de periodista. A diferencia del trabajador manual, el periodista alquila a la patronal su fuerza de trabajo intelectual, o dicho de otro modo, que el capitalismo le ha puesto precio a su conciencia. El trabajador de prensa debe tomar conciencia de esta situación y luchar en forma sistemática contra la dependencia ideológica de la patronal, mediante la organización sindical y política socialista.
El escrache anónimo de los K pone en evidencia su propia hipocresía, en primer lugar porque el periodismo oficial, como se manifiesta en los medios que controla, es un equivalente perfecto o incluso peor que el de Clarín. ¿Quién se encargará de escrachar a los que amoldan sus opiniones bajo el estímulo de la prebenda estatal? La libertad de prensa solamente es posible sustrayendo a los medios de la explotación capitalista, privada o estatal, y el otorgamiento de su gestión a los trabajadores manuales e intelectuales. El escrache oficialista ignora este planteo, lo cual lo convierte en un método de intimidación que, en definitiva, amenaza las libertades en todos los planos. Cuando el escrache y el patoterismo es organizado desde el Estado, reúne las características del fascismo. Esta metodología pone al desnudo la verdadera vocación de la ley de medios de los K: el control de la prensa por parte del Estado y de los capitalistas con los que hace negocios privilegiados - en primer lugar, los monopolios de las telecomunicaciones.
La realización de ‘juicios éticos' sería una brillante iniciativa si tuviera por objetivo la lucha contra el monopolio capitalista, privado y estatal, de los medios y si no estuviera financiado por la caja kirchnerista - los fondos públicos, el aparato de coacción del Estado. Los medios que controlan los cruzados de la ética son la antítesis de la libertad de opinión - más allá de los negociados en que intervienen sus protagonistas de la mano del matrimonio presidencial. La provincia de Santa Cruz es el modelo mismo de la mordaza mediática y del patoterismo. El ‘juicio ético', bajo la protección del Estado, es igualmente una metodología intimidatoria y fascistizante. Los principales capitostes K, como Rossi o Scioli, tuvieron que salir con una demarcación vergonzante.
No podemos, de ningún modo, oponer al escrache K nuestra solidaridad con la línea gerencial señalada por los afiches, pero sí con los periodistas de Clarín que luchan cotidianamente por la defensa de su conciencia y el desarrollo de sus intelectos.

Comité de Redacción de Prensa Obrera

Una "jodita" que jode

Por: Mario Piazza*
Como espectador, uno puede sustraerse al mandato de ver un programa como el de Tinelli, con esa concepción tan obtusa y ramplona de lo que es ser “vivo” y de lo que es pasible de risa. Me basta con poner otro canal o apagar la tele (o directamente, no encenderla). Con todo, no deja de haber un daño del que uno no podrá zafar y es el daño ambiental generado por la acción “educativa” del programa, que uno terminará padeciendo de un modo u otro en la vida cotidiana. Pero hay un límite que se ha transpuesto cuando una comunidad en principio librada de la exposición al programa porque carece de televisión es víctima de una cruel burla de sus productores (de las que ellos llaman “joditas”), como le ocurrió al pueblo de Colonia Uriburu, Apipé, en la vecina Corrientes. ¿Es esto acaso un signo del cerrado micromundo del rating a toda costa en el que viven los hacedores del programa y que no les permite medir el efecto que sus acciones puedan tener en el prójimo, o es posible acaso que ellos hayan pensado que la satisfacción de los pobladores por la donación recibida fuera a potenciarse por la transitoria pesadilla previa a que se les sometiera? ¿O será, más llanamente, que la “acción solidaria” del programa para con los habitantes de Colonia Uriburu tenía su precio, a ser cobrado con una cuota de humillación? Si esa “jodita” llegase a ganar el aire en algún próximo programa, ganando el status de hecho festejable, entonces sabremos que estamos verdaderamente mal.

*Mario Piazza es realizador audiovisual, docente y editor del boletín independiente Cineastas Rosarinos, que, distribuido por correo electrónico, está dirigido a los realizadores y estudiantes de medios audiovisuales de la ciudad de Rosario, ver más acá.

¿Y el editor (ir)responsable?

Por Martín Becerra*
El clima beligerante en donde “vale todo” con tal de humillar y, si es posible, aniquilar al adversario, como planteó Washington Uranga, (PáginaI12, 6/3/2010), se acentúa en los medios de comunicación en relación directa con el ocaso de la figura del “editor responsable”. ¿Quién se hace responsable de los verbos impersonales, de las noticias sin fuente fidedigna, de la repetición de acusaciones anónimas, de los “zócalos” de la pantalla televisiva que distorsionan el contenido de la información? No hay responsable editorial porque el combate exige emplear métodos sucios, relegando el respeto por la audiencia como un daño colateral.
Para Roger Chartier, “la edición es el momento en que un texto se vuelve un objeto y encuentra lectores”. El editor responsable es, así, quien se ocupa de seleccionar qué aspectos de la realidad serán noticia, bajo qué óptica serán editados y a quién estará dirigido el contenido elaborado. Y se hace responsable por ello.
El clima beligerante produce heridas no sólo entre rivales directos, también se extiende a actores secundarios, induce centrípetamente a tomar posturas maniqueas y demuestra su desprecio por la sociedad, relegada al rol de “tercero ausente”. En este clima, el encuentro de lectores es reemplazado por predicamentos facciosos.
Es cierto que las audiencias pueden, en el fragor del combate, interesarse por fórmulas dicotómicas, manipuladoramente simples. Es más: las audiencias incluso reclaman en el inicio de toda lucha una interpretación binaria. El enfrentamiento de opuestos hace a la historia del espectáculo. Solo que al cabo de un tiempo el argumento de la disputa, repetido en sus formas y en sus actores, se agota en la roída fórmula del sermoneo.
El comportamiento de los medios exhibe, empero, peculiaridades: la prensa escrita marca la agenda. Los diarios y revistas, usina del “vale todo”, raramente introducen matices y perspectivas diversas en beneficio del raciocinio de los lectores. Pero las publicaciones, al menos, cuentan con un “editor responsable” y alguna incluso con defensoría del lector. El editor responsable no solamente responde ante la Justicia por lo publicado en el diario, sino ante sus lectores. Los lectores están presentes, cierto que de modo indirecto, en el diseño del diario, ya que al menos nominalmente alguien se hace responsable ante ellos por el contenido.
En la radio no existe el editor responsable, pero la mayoría de los programas es conducido por una figura que, en los hechos, se juega su prestigio y su sustento ante los oyentes. A los fines prácticos, la conducción del programa es su “edición responsable” y es la que suele responder críticas o comentarios de oyentes. La radio es el medio que más opiniones diversas incluye en su agenda.
La televisión, probablemente el medio menos creativo en términos informativos, ya que su agenda es parásito de la de los medios escritos, es en cambio el escenario de amplificación, reiteración y sostenimiento del “vale todo”. Es en las pantallas y en su singular formato donde el combate se expande. Pero, a diferencia de la prensa escrita y de la radio, en la televisión el editor responsable es inexistente. Hecho paradójico, dado que mientras que la prensa escrita es de propiedad privada, la televisión es un medio de carácter público (utiliza el espacio radioeléctrico) que se entrega por lapso limitado a privados para su explotación en forma de licencia. Es decir que la televisión debería, por usar un bien común, ser mucho más cuidadosa con el público consignando la fuente de sus noticias y señalando quién es responsable por su emisión. Además, en la televisión criolla no hay defensoría del público.
La sociedad no sabe quiénes son los licenciatarios de los canales (¡ni siquiera el Estado provee este dato elemental, como lo muestran los pedidos de informes de uno de sus poderes, el Congreso, ante otro, el Poder Ejecutivo!). Tampoco se conoce quién es responsable de los contenidos, muchos de carácter anónimo, que reproducen las pantallas: ¿la dirección del canal?, ¿la gerencia de programación?, ¿la de noticias?, ¿el empresario-productor de un programa que está tercerizado?, ¿los conductores o periodistas que presentan las notas en ese programa, pero que ignoran su contenido?
La reproducción en la pantalla de televisión de embestidas anónimas contra periodistas o políticos ameritaría una reflexión acerca de la responsabilidad ante los injuriados. Pero además de las víctimas del escrache anónimo replicado en televisión (en emisoras de gestión estatal y privada), hay otra víctima: una sociedad a la que se desprecia por considerarla incapaz de recibir contenidos que promuevan la reflexión en lugar del acto reflejo. “Nadie” es el responsable de lo que circula por la televisión. Pero el odio que irradian las pantallas perjudica a todos.

* Doctor en Comunicación. Universidad Nacional de Quilmes - CoNICeT
Fuente: Diario PáginaI12

Si los periodistas deben vacunarse contra la rabia, el problema es saber quién los contagió

Por: Hugo Grimaldi
Es verdad. Tal como lo dijo la Presidenta, "algunos periodistas tienen que inocularse la antirrábica".
Sin embargo, en su festiva y no menos irónica afirmación, Cristina Fernández probablemente no tomó en cuenta la raíz de la cuestión que el Diccionario glosa a partir de la definición de "rabia": una enfermedad que se produce en algunos animales y que se transmite por mordedura a otros o al hombre, al inocularse el virus por la saliva o la baba del animal rabioso.
Descripción que precisa, sin ambigüedades, que la cadena de la rabia que se busca controlar no tiene su origen en la acción del periodismo, sino que éste es una víctima.
El problema es que cada vez son más los periodistas que se han contagiado y que necesitan la inyección que les quite la espuma de la boca, porque lo que se vive por estas horas en la relación entre los medios y el poder está violentando a la profesión de manera extrema. Escraches, juicios populares, carteles anónimos o difamaciones varias que hoy han puesto a los periodistas a la defensiva, reacción que muchos intentan antes que sentirse amordazados o condenados a la autocensura, son la génesis de una situación de violencia que viene de arriba para abajo. Mala consecuencia, además, para una tarea que necesita, para ser llevada a cabo con valía, de la menor cantidad de prejuicios posibles. Una situación así, que se genera para condicionar la libertad de expresión, no le sirve a la prensa, ni al Gobierno ni a los ciudadanos.
Las patotas de Guillermo Moreno, los exabruptos de Hebe de Bonafini o las agachadas de Gabriel Mariotto y de los seudointelectuales que operan a través de la televisión pública, son la cara visible de las usinas que buscan irradiar esa rabia, hacia quienes no piensan como ellos. Son cada vez más los periodistas que juran que nunca en su vida profesional han tenido que lidiar con tamaño bombardeo de virus, como el que hoy se inocula desde la cultura de la crispación. Con el mismo tono amable que usó la Presidenta para contestarle al notero de CQC en La Plata, bien podría concluirse con el refranero cervantino que, para terminar con la causa del problema, "muerto el perro se acabó la rabia".

Fuente: Agencia DyN

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