sábado, 16 de noviembre de 2019

"Los infinitos modos de matar del neoliberalismo"

El mendocino Sebastián Moro falleció en la madrugada de este sábado en la clínica Rengel de la capital boliviana donde estaba internado tras sufrir un accidente cerebro-vascular, el periodista colaboraba con PáginaI12 en la cobertura del golpe de Estado en Bolivia. Su hermana dio a conocer la noticia a través de Facebook:
"Amigxs queridxs de allá y de aquí: con muchísimo dolor pero altas y enteras como Sebastián nos forjó les informamos que nuestro bellísimo, valiente, fundamental y amado hijo - hermano - tío -  compañero - amigo, la luchó con toda la fuerza del Alma y la Pacha hasta esta madrugada. Le llegó el amor de cada unx de ustedes. Ya es parte del aire de los multiversos. Pronto estaremos reencontrandonos con ustedes para despedir en colectivo sus cenizas y honrar su memoria y su inconmensurable legado por un mundo más justo. Nos quedan muchas tareas aún por hacer aquí para llegar a nuestra tierra y abrazarnos, y hacerlos parte de esta transformación en nuestra vida. Tengan paciencia, aquí todo tiene sus demoras, más aún en estos tiempos tan crueles que Sebi denunció hasta el último suspiro. Gracias por tanto".
El periodista había cubierto hasta 2015 juicios de lesa humanidad en Mendoza para Radio Nacional. Se había instalado en Bolivia en los primeros meses de 2018 y colaboraba con varios medios. Allí fue editor de Prensa Rural, medio de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB).

Su último trabajo fue para este diario en el marco de la cobertura del golpe contra Evo Morales. En las primeras horas de la asonada sufrió un accidente cerebro vascular, luego de haber enviado un texto a PáginaI12.

"Los infinitos modos de matar del neoliberalismo"
Por: Diego Martínez
Conocí a Sebastián Moro por diálogos virtuales y telefónicos pero fue más que suficiente para admirarlo y quererlo. En el primer contacto se presentó como “periodista en Mendoza, ddhh y mucho juicio de lesa humanidad” y me propuso hablar en su programa sobre el genocida de guante blanco Vicente Massot y “la situación de los trabajadores de prensa en Buenos Aires”. Otras veces hablamos de conflictos salariales en Página, de la lucha para depurar el padrón de la Utpba y la gestación del SiPreBA. Con el correr de los intercambios me llamaba “Diego querido” y apuntaba que “a estas alturas ya somos casi conocidos”, releo y lloro. Me contaba sobre las “presiones y aprietes” en medios de Mendoza y renegaba porque “acá es muy cínico, hipócrita y cobarde todo”.

Pensé en escribirle cuando leí su primera nota para Página desde Bolivia pero sabía que el diálogo derivaría en la precarización que el diario impone a sus falsos corresponsales y preferí no distraerlo. El martes otro compañero de Mendoza me avisó que había sufrido un ACV el día anterior al golpe, que anunció en su última nota para PáginaI12: “Un golpe de Estado en marcha en Bolivia”. “Tomas de instituciones, ataques a funcionarios, a periodistas, a militantes, cerco al gobierno, bloqueos, negativas al diálogo, persecución, manipulación, odio y violencia... el horror llegó a Bolivia”, escribió en FB horas antes del ACV, mientras las patotas de la derecha golpista salían a la caza de periodistas afines al gobierno de Evo y comenzaba a circular la imagen de José Aramayo (director del semanario que editaba Sebastián) amarrado a un árbol por los fascistas bolivianos.

Si la muerte de Sebastián pone en evidencia una vez más los infinitos modos de matar del neoliberalismo, el pedido de ayuda que su familia se vio obligada a hacer por las redes sociales para afrontar los gastos derivados de la internación pone en evidencia las vergonzosas condiciones laborales que las empresas periodísticas imponen (no con carabineros ni con gendarmes sino con simples jefecitos bien pagos a cambio de gestionar miseria) a compañeros que han sabido honrar el oficio como Sebastián.
Hasta siempre, querido.


Organizaciones sociales, organismos de Derechos Humanos y amigos despidieron a Sebastián Moro con mensajes cariñosos vertidos en las redes sociales tras conocerse el fallecimiento del periodista mendocino en Bolivia.

Entre otros, manifestaron su solidaridad con la familia la agrupación H.I.J.O.S., el Colectivo Colectivo en Lucha por Les Pibxs (CELPI), el Sindicato de Prensa de Mendoza y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.

“Vaya nuestro profundo y emocionado recuerdo para el compañero Sebastián Moro. Su ausencia deja un vacío doloroso y profundo, imposible de llenar. Su pluma impecable y certera, su compromiso con los derechos humanos y su propia persona tan querible, son un llamado a continuar por el camino de su lucha. HLVS Seba!!! Acompañamos con el corazón a su mamá, Raquel, y sus hermanas, Peny y Melody”, expresó el MEDH.

“Hasta siempre Seba, gracias por la lucha”, fue el simple y sentido mensaje de H.I.J.O.S., mientras que CELPI compartió la foto que ilustra esta nota con estas palabras: “Despedimos con enorme tristeza y compromiso de seguir luchando con su ejemplo, a nuestro compañero y amigo Sebastián Moro. Periodista comprometido con la lucha por Memoria, verdad y justicia acompañando con su labor profesional y militante en los juicios de Lesa humanidad en Mendoza contra los genocidas de la última dictadura Civico-eclesiastico-militar que sufrió nuestro país”.

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