martes, 6 de enero de 2026

Así verificó New York Times la foto que Trump publicó de Maduro esposado

Tras el anuncio de la captura de Nicolás Maduro, comenzaron a circular imágenes de procedencia incierta, y la redacción tuvo que decidir qué podía publicarse y cómo
Una imagen compartida por el presidente Trump en las redes sociales que, según dijo, mostraba al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, detenido en el USS Iwo Jima.

Por: Meaghan Looram, directora de fotografía de The New York Times

La imagen era impactante, noticiosa, y exigía una decisión editorial.

Horas después de que el presidente Donald Trump anunciara en las redes sociales el sábado por la mañana que Estados Unidos había capturado a Nicolás Maduro, líder de Venezuela, publicó una imagen que parecía mostrar a Maduro en conjunto deportivo, con los ojos vendados y esposado a bordo de un buque de guerra estadounidense.

Fue el intento de Trump de demostrar una misión cumplida. “Nicolás Maduro a bordo del USS Iwo Jima”, escribió Trump como pie de foto. Pero Trump tenía antecedentes de compartir imágenes generadas por IA en las redes sociales. Mi equipo de editores fotográficos tuvo que evaluar la imagen que subió y ayudar a tomar la decisión de si publicarla o no.

Editores de fotografía en Seúl habían estado trabajando en la cobertura de Venezuela desde que se conocieron las noticias de las explosiones en ese país. Habían estado coordinando con sus colegas en Londres y Nueva York el despliegue de fotógrafos en Caracas; los planes para ubicar fotógrafos en Nueva York, donde esperábamos que llegara Maduro; la cobertura de la reacción en comunidades venezolanas y de posibles protestas, y la conferencia de prensa programada de Trump.

Lo que no habíamos previsto era la repentina proliferación de varias imágenes de Maduro en internet.

Antes de que Trump publicara la foto, un editor nos alertó sobre otra imagen que circulaba por las redes sociales y que parecía mostrar a Maduro detenido por tropas estadounidenses u oficiales de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). La imagen no estaba verificada y la proporcionó una fuente de un reportero de The New York Times. Clinton Cargill, director de noticias de nuestro departamento de fotografía, encontró esa imagen, y otra más, en las redes sociales.
Imagen facilitada a un periodista de The New York Times, que parece mostrar al presidente Maduro bajo custodia militar.
Una imagen encontrada en las redes sociales que parecía mostrar al presidente Maduro con otra vestimenta, también bajo custodia militar.

En ese momento, el Times y otros medios informaban que la vicepresidenta de Venezuela exigía "prueba de vida" de Maduro, un factor adicional para evaluar el valor noticioso de cualquier imagen del líder depuesto.

Clinton utilizó una herramienta de detección de IA y consultó con Stuart Thompson, quien escribe sobre desinformación. Ambos señalaron que esas dos imágenes presentaban inconsistencias que sugerían que no eran auténticas. Por ejemplo, Stuart observó una segunda fila de ventanillas de aspecto extraño en la bodega del avión.

Aún así, varios sitios de detección de IA no encontraron indicios definitivos de que las imágenes hubieran sido generadas con inteligencia artificial. Estos sitios no son infalibles, sin embargo; a menudo registran cierta incertidumbre incluso con imágenes verificablemente auténticas.

Pero incluso la remota posibilidad de que las imágenes no fueran auténticas —unida al hecho de que provenían de fuentes desconocidas, y a detalles como que la ropa de Maduro fuera distinta entre ambas imágenes— bastó para descalificarlas para su publicación.
Mientras Clinton investigaba estas fotos, Trump publicó la imagen de Maduro.

Tenía un aspecto extraño: la foto estaba recortada de forma inusual y vertical, lo que sugería que se había excluido gran parte del contenido de la imagen original, y la calidad era baja. Un editor fotográfico del Times señaló que parecía una foto de una impresión, o una foto de una pantalla. Al pasarla por el mismo detector de IA, la imagen publicada por Trump también dejó cierto grado de incertidumbre.

El Times ha informado sobre la costumbre de Trump de difundir imágenes generadas con inteligencia artificial y deepfakes en las redes sociales, así que teníamos motivos para ser escépticos sobre la autenticidad de la foto.

También somos cautelosos a la hora de publicar imágenes distribuidas por el gobierno, ya que no podemos verificar necesariamente su autenticidad, ni podemos dar fe del rigor periodístico con el que se realizaron, aunque sean auténticas. Y somos conscientes de que las imágenes distribuidas por cualquier gobierno suelen buscar promover una narrativa específica.

En las inusuales ocasiones en que sí publicamos imágenes distribuidas por el gobierno, es porque la imagen o su difusión tienen un valor noticioso extraordinario, o porque la foto se tomó en un lugar al que no tenemos acceso. Siempre etiquetamos claramente estas imágenes como material distribuido y describimos su procedencia en el pie de foto.

En este caso, la publicación del presidente en Truth Social, en sí misma, era noticia, aunque no tuviéramos ninguna forma segura de confirmar que la imagen fuera auténtica. Julie Bloom, jefa de nuestra sección de noticias en vivo, quería publicar la imagen junto con una entrada de blog sobre la publicación del presidente, y nuestros editores responsables del periódico impreso querían incluirla en la edición del domingo.

Tomamos la decisión. Decidimos que la mejor forma de presentar la imagen sería mostrarla en el contexto de la publicación de Trump en Truth Social, en lugar de aislarla. Presentarla en contexto significa que, si la imagen resulta ser inauténtica de algún modo, no la habremos presentado como una fotografía periodística legítima, sino como un comunicado del presidente.

Decidimos publicar una versión recortada del post en la portada digital del Times. En la versión impresa, publicamos el post completo en una página interior. La permanencia de la portada impresa nos hizo tener cuidado a la hora de destacarla.

La autenticidad y credibilidad de nuestra información siempre son primordiales, y las herramientas de detección son vitales para nuestro trabajo. Aún así, actualmente no existe ninguna herramienta que verifique imágenes de manera inequívoca. Como ocurre con tantas cosas en el periodismo, nos corresponde a nosotros —editores humanos— tomar decisiones editoriales y ofrecer a nuestros lectores la información que necesitan saber, con el contexto y las advertencias adecuadas.
Fuente: The New York Times